{"id":19444,"date":"2016-02-05T12:26:10","date_gmt":"2016-02-05T17:26:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apetito\/"},"modified":"2016-02-05T12:26:10","modified_gmt":"2016-02-05T17:26:10","slug":"apetito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apetito\/","title":{"rendered":"APETITO"},"content":{"rendered":"<p>v. Concupiscencia, Deseo, Hambre<br \/>\nPro 23:2 cuchillo a tu garganta, si tienes gran a<br \/>\nCol 2:23 no tiene valor alguno contra los a de<\/p>\n<hr>\n<p>plesmone (plhsmonhv, 4140), llenura, saciedad, relacionado con pimplemi, llenar. Se traduce \u00ablos apetitos\u00bb de la carne (Col 2:23, RVR; RV: \u00abel saciar de la carne\u00bb; VM: \u00abla satisfacci\u00f3n de la carne\u00bb). La RVR77 lo vierte como la RVR. Lightfoot traduce este pasaje as\u00ed\u00ad: \u00abpero sin tener, no obstante, ning\u00fan valor para remediar las indulgencias de la carne\u00bb. Un posible significado es, \u00absin valor en los intentos de ascetismo\u00bb. Los hay que lo consideran una indicaci\u00f3n de que el tratamiento asc\u00e9tico del cuerpo no es para honra de la satisfacci\u00f3n de la carne (las demandas razonables del cuerpo); esta interpretaci\u00f3n es improbable. La siguiente par\u00e1frasis presenta bien el contraste entre el ascetismo que \u00aben la pr\u00e1ctica trata al cuerpo como un enemigo, y la concepci\u00f3n paulina que lo considera como en potencia un instrumento de una vida justa\u00bb, ordenanzas, \u00abque de hecho tienen una [especiosa apariencia] de sabidur\u00ed\u00ada (no hay verdadera sabidur\u00ed\u00ada), mediante el empleo de actos religiosos y de humildad elegidos por uno mismo (y) mediante un trato brutal del cuerpo en lugar de tratarlo con el respeto debido, con la provisi\u00f3n de afrontar y luchar contra indebidas indulgencias a la carne\u00bb (Parry, en el Cambridge Greek Testament).\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Apetito<\/b> (ad, a + petere, buscar) es una tendencia, una inclinaci\u00f3n o direcci\u00f3n.  Seg\u00fan usada por los escritores modernos, la palabra apetito tiene un significado psicol\u00f3gico.  Denota \u201cuna necesidad org\u00e1nica representada en la conciencia por ciertas sensaciones\u2026  Los apetitos generalmente reconocidos son los de hambre, sed y sexo; aunque las necesidades de aire, de ejercicio y de dormir caen dentro de la definici\u00f3n.\u201d    El t\u00e9rmino apetencia se aplica no s\u00f3lo a las necesidades org\u00e1nicas, sino tambi\u00e9n de una manera general a \u00abconaciones que encuentran satisfacci\u00f3n en alg\u00fan estado o resultado positivo\u00bb; a \u00abtendencias volitivas de todo tipo\u00bb. (Baldwin, Diccionario de Filosof\u00eda y Psicolog\u00eda, s.v. Apetito sv, Apetencia.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los escol\u00e1sticos appetitus ten\u00eda un significado mucho m\u00e1s general, el cual explicaremos brevemente.  (Las referencias son a las obras de Santo Tom\u00e1s).  Apetito incluye todas las formas de inclinaci\u00f3n interna (Summa Theol, I-II, Q. VIII, a. 1; Qu\u00e6st. disputat\u00e6, De veritate, Q XXII, a.1).   Se encuentra en todos los seres, incluso en aquellos que son inconscientes.   Est\u00e1n incluidos en ella la inclinaci\u00f3n a lo que es bueno y adecuado, y por lo tanto la aversi\u00f3n a lo que es malo &#8212;pues la evitaci\u00f3n del mal es un bien.  Puede ser dirigida hacia un objeto que est\u00e1 ausente o hacia uno que est\u00e1 realmente presente.  Finalmente, en los seres conscientes, no se limita a las necesidades org\u00e1nicas o tendencias inferiores, sino que se extiende a las aspiraciones m\u00e1s altas y m\u00e1s nobles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escol\u00e1sticos reconocen dos tipos principales de apetito: uno inconsciente, o naturalis, y el otro consciente, o elicitus, subdivididos en sensitivos y racionales.   Por su propia naturaleza, todos los seres tienen ciertas tendencias, afinidades y formas de actividad. El t\u00e9rmino apetito natural incluye todos estos. Significa la inclinaci\u00f3n de una cosa a la que est\u00e9 de acuerdo con su naturaleza, sin ning\u00fan conocimiento de la raz\u00f3n por la cual tal cosa es apetecible.   Esta tendencia se origina inmediatamente en la naturaleza de cada ser, y de forma remota en Dios, el autor de esa naturaleza (Qu\u00e6st. disp., De veritate, Q. XXV, art. 1). El appetitus  elicitus sigue al conocimiento. El conocimiento es la posesi\u00f3n por la mente de un objeto en su forma ideal, mientras que el apetito es la tendencia hacia la cosa as\u00ed conocida, pero considerada en su realidad objetiva (Qu\u00e6st. disp., De veritate, Q. XXII, a. 10).   Pero como el conocimiento es de dos clases espec\u00edficamente diferentes, as\u00ed tambi\u00e9n lo es el apetito (Summa Theol., I, Q. LXXX, a. 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El appetitus sensitivus, tambi\u00e9n llamado animalis, sigue al sentido-conocimiento.   Es una facultad esencialmente org\u00e1nica, cuyas funciones no son funciones solo del alma, sino del cuerpo tambi\u00e9n. Tiende sobre todo \u00aba un objeto concreto que es \u00fatil o placentero\u00bb, no a \u00abla propia raz\u00f3n de su cualidad de apetecible\u00bb. El appetitus rationalis, o voluntad, es una facultad del alma espiritual, que sigue al conocimiento intelectual, que tiende al bien como tal, y no principalmente a objetos concretos.   Tiende a \u00e9stos en la medida en que se conozca que participan de la bondad abstracta y perfecta concebida por el intelecto (Qu\u00e6st. disp., De veritate, Q. XXV, a. 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los apetitos naturales y sensitivos no hay libertad.   Uno es necesitado por las leyes de la naturaleza misma, el otro por el sentido-aprehensi\u00f3n de una cosa concreta como placentera y \u00fatil. La voluntad, por el contrario, no es necesitada por ning\u00fan bien concreto, porque ning\u00fan bien concreto realiza plenamente el concepto de la bondad perfecta que sola puede atraer necesariamente la voluntad.   En este se encuentra la raz\u00f3n fundamental de la libertad de la voluntad (cf. Qu\u00e6st. disp., De veritate, Q. XXV, a. 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El apetito sensitivo se divide en appetitus concupiscibilis y appetitus irascibilis, seg\u00fan que su objeto sea aprehendido simplemente como bueno, \u00fatil o placentero, agradable, o como siendo obtenible s\u00f3lo con dificultad y mediante la superaci\u00f3n de obst\u00e1culos (Summa Theol., I, Q. LXXXI, .a 5;. Q. LXXXII, a. 5; I-II, Q. XXIII, a. 1; Qu\u00e6est. Disp., De veritate, XXV, a. 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las manifestaciones del apetito sensitivo se llaman pasiones. En la terminolog\u00eda escol\u00e1stica, esta palabra no tiene la significaci\u00f3n limitada con la que se utiliza com\u00fanmente hoy d\u00eda. Hay seis pasiones para el apetito concupiscible: el amor y el odio, el deseo y la aversi\u00f3n, alegr\u00eda y tristeza; y cinco para el apetito irascible: la esperanza y la desesperaci\u00f3n, el coraje, el miedo y la ira (Summa Theol, I-II, Q. XXIII, a. 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el hombre se encuentran los apetitos naturales, los sensitivos y los racionales. Algunas de las tendencias naturales del hombre tienen en vista su propio inter\u00e9s personal, por ejemplo, conservaci\u00f3n de la vida, la salud, el bienestar f\u00edsico y mental y la perfecci\u00f3n.   Algunos de ellos consideran el inter\u00e9s de las dem\u00e1s personas, y algunos se relacionan con Dios. Tales inclinaciones, sin embargo, a pesar de que salen inmediatamente de la naturaleza humana, se vuelven conscientes y deliberadas en muchas de sus determinaciones (Summa Theol., I, Q. LX, a. 3, 4, 5).   La tendencia de las distintas facultades a realizar sus funciones apropiadas es tambi\u00e9n un apetito natural, pero no es una facultad distinta (Summa Theol, I, Q. LXXX, art. 1, ad 3; Q. LXXVIII, art. 1, ad 3 am).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El apetito sensitivo en el hombre est\u00e1 bajo el control de la voluntad y puede ser fortalecido o revisado por determinaci\u00f3n de la voluntad. Este control, sin embargo, no es absoluto, pues el apetito sensitivo depende de las condiciones org\u00e1nicas, que no est\u00e1n reguladas por la raz\u00f3n.   Con frecuencia, tambi\u00e9n, debido a lo repentino o intenso, el arrebato de la pasi\u00f3n no puede ser reprimido (Summa Theol, I, Q. LXXXI, a 3; I-II, Q. XVII, a. 7; Qu\u00e6st. disp.., De veritate, Q. XXV, a. 4).   Por otro lado, el apetito sensitivo ejerce una fuerte influencia sobre la voluntad, tanto porque las pasiones modifican las condiciones org\u00e1nicas y as\u00ed influyen en todas las facultades cognitivas, y porque su intensidad puede evitar que la mente se aplique a las operaciones superiores del intelecto y la voluntad (Summa Theol, I-II, Q. IX, a. 2; Q. X, a. 3; Q. LXXVII, a. 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda del apetito tiene diversas aplicaciones en la teolog\u00eda.  Afecta la soluci\u00f3n de problemas como el deseo del hombre por Dios, las consecuencias del pecado original y la perfecci\u00f3n de la humanidad de Cristo.   Es de suma importancia tambi\u00e9n en las cuestiones relativas a la ley moral natural, la responsabilidad, la virtud y el vicio, la influencia de la pasi\u00f3n como un factor determinante de la acci\u00f3n humana.   Entre los te\u00f3logos medievales, Santo Tom\u00e1s sostuvo que las criaturas inteligentes desean natural contemplar la esencia de Dios. El conocimiento que se tiene de \u00e9l a trav\u00e9s de sus efectos s\u00f3lo sirve para avivar su deseo de  la visi\u00f3n inmediata.  Escoto, aun admitiendo este deseo como una tendencia natural en el hombre, aleg\u00f3 que no pod\u00eda llevarse a cabo sin la ayuda de la gracia. La discusi\u00f3n del problema fue continuada por los comentaristas de Santo Tom\u00e1s, y ha sido revivida por los te\u00f3logos modernos. Cf. Sestili, \u00abDe naturali intelligentis anim\u00e6 appetitu intuendi divinam essentiam\u00bb (Roma, 1896).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  MAHER, Psychology (4ta ed., Londres, 1900); MERCIER, Psychologie (6ta ed., Lovaina, 1903); GARDAIR, Les passions et la volont\u00e9 (Par\u00eds, 1892); cf. also GARDEIL in Dict. de th\u00e9ol. cath., s.v. App\u00e9tit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Dubray, Charles. \u00abAppetite.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. 13 Dec. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01656a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Concupiscencia, Deseo, Hambre Pro 23:2 cuchillo a tu garganta, si tienes gran a Col 2:23 no tiene valor alguno contra los a de plesmone (plhsmonhv, 4140), llenura, saciedad, relacionado con pimplemi, llenar. Se traduce \u00ablos apetitos\u00bb de la carne (Col 2:23, RVR; RV: \u00abel saciar de la carne\u00bb; VM: \u00abla satisfacci\u00f3n de la carne\u00bb). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apetito\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAPETITO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-19444","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19444"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19444\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}