{"id":19694,"date":"2016-02-05T12:34:30","date_gmt":"2016-02-05T17:34:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/condicion\/"},"modified":"2016-02-05T12:34:30","modified_gmt":"2016-02-05T17:34:30","slug":"condicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/condicion\/","title":{"rendered":"CONDICION"},"content":{"rendered":"<p>1. aitia (ai[tia, 156), v\u00e9ase ACUSACION, B, N\u00c2\u00ba 1. 2. squema (sch`ma, 4976), v\u00e9ase APARIENCIA, N\u00c2\u00ba 5. 3. tapeinos (tapeinov\u00bb, 5011), humilde. Se traduce \u00abde humilde condici\u00f3n\u00bb en Jam 1:9: V\u00e9ase HUMILDE.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Condici\u00f3n:  (lat\u00edn conditio, de condo, reunir o poner juntos; a veces, a causa de un derivado algo similar de condicere, confundido con esto) es aquello que es necesario o por lo menos propicio para el funcionamiento real de una causa, aunque en s\u00ed mismo, en relaci\u00f3n con el efecto particular del cual es la condici\u00f3n, no posee de ninguna manera la naturaleza de la causalidad.   As\u00ed, la noci\u00f3n de una condici\u00f3n no es la de un principio real, como en realidad le da existencia al efecto que produce (lo cual es el caso en la noci\u00f3n de causa); sino m\u00e1s bien de una circunstancia o conjunto de circunstancias, en que la causa act\u00faa f\u00e1cilmente, o en la que s\u00f3lo puede actuar.  As\u00ed, una luz suficiente es una condici\u00f3n de mi escritura, aunque en ning\u00fan sentido es, como lo soy yo, la causa del acto de escribir. La escritura es el efecto del escritor, y no de la luz por la que se realiz\u00f3.  Una condici\u00f3n tambi\u00e9n se distingue de una ocasi\u00f3n, pues esta \u00faltima implica s\u00f3lo un evento, o cosa, en raz\u00f3n de cuya presencia se realiza cualquier otro evento, o cosa &#8212;como, por ejemplo, el paso del rey en ceremonia es el motivo de que me quite el sombrero&#8212; mientras que la acci\u00f3n, o la operaci\u00f3n real, de la causa es absolutamente dependiente de la presencia de esta o de alguna condici\u00f3n en particular.   Por esta raz\u00f3n la condici\u00f3n se distingue, en relaci\u00f3n con el funcionamiento de cualquier causa en particular, (1) como la condici\u00f3n sine qu\u00e2 non, o una condici\u00f3n sin cuya presencia es totalmente inoperante, y (2) como la condici\u00f3n simplemente como tal &#8212;cuando alguna de varias posibles es necesaria para el funcionamiento real de la causa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la primera clase pertenecen las condiciones que no pueden ser suministradas por ning\u00fan otro, como, por ejemplo, el de la combusti\u00f3n de la madera. Un fuego no quemar\u00e1 la madera, a menos que se le aplica a ella.  Se dice que la aplicaci\u00f3n del fuego a la le\u00f1a es una condici\u00f3n sine qu\u00e2 non de la quema de la madera por el fuego.   Una condici\u00f3n puede ser adem\u00e1s considerada en una de dos formas diferentes, ya sea en la preparaci\u00f3n, disposici\u00f3n o  aplicaci\u00f3n de la causalidad de una causa para su ejercicio en la producci\u00f3n de un efecto, o como la eliminaci\u00f3n de un obst\u00e1culo que impide la acci\u00f3n de la causa.  Esta \u00faltima forma de condici\u00f3n se conoce a veces como la causa removens prohibens.    Las persianas de una habitaci\u00f3n deben ser subidas para que la luz del sol pueda entrar e iluminar los objetos en ella.   Hay que se\u00f1alar que esta es realmente una condici\u00f3n, y no una causa, del evento considerado.  La iluminaci\u00f3n de los objetos en la habitaci\u00f3n es el efecto de la entrante luz del sol.  Esta misma distinci\u00f3n aparece en las condiciones \u00abnecesarias\u00bb o \u00absuficientes\u00bb muy usadas en la ciencia matem\u00e1tica. Una condici\u00f3n suficiente es aquella en la que, cuando el antecedente est\u00e1 presente, siempre es seguida por el consecuente. Una condici\u00f3n necesaria es aquella en la que la consecuencia no existe a menos que se d\u00e9 este antecedente en particular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos sistemas de filosof\u00eda modernos consideran la condici\u00f3n en el sentido en el que la visi\u00f3n escol\u00e1stica llama modificaci\u00f3n accidental. As\u00ed, Kant defiende la afirmaci\u00f3n de que el tiempo y el espacio condicionan, o son las condiciones, de nuestra experiencia, como formas a priori.   En este sentido tambi\u00e9n, Hegel hace la entidad condicionada equivalente a la entidad finita; como ciertamente tambi\u00e9n ser\u00eda considerada en el pensamiento escol\u00e1stico. Lo que tiene accidentes, o est\u00e1 condicionado en el sentido de limitaciones o definici\u00f3n, es necesariamente, como contingente, en clara distinci\u00f3n de lo absoluto.   John Stuart Mill tendr\u00eda el marco, o estructura completa en la que existe cualquier cosa explicada como sus condiciones; y todos los antecedentes necesarios, o condiciones, la causa de la cosa.   Por lo tanto, estar\u00eda condicionada por sus complejas relaciones &#8212;de nuevo una modificaci\u00f3n accidental en el sentido escol\u00e1stico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, encontramos, en el uso filos\u00f3fico moderno en general, y especialmente desde que se formul\u00f3 la teor\u00eda de Hamilton de lo Incondicionado, que lo \u00abcondicionado\u00bb y lo \u00abincondicionado\u00bb se usan como equivalentes de lo \u00abnecesario\u00bb y \u00abcontingente\u00bb de los escol\u00e1sticos, en el sentido de que la entidad \u00abnecesaria\u00bb es concebida como absoluta de toda determinaci\u00f3n que no sea su propia aseidad, mientras que toda entidad \u201dcontingente\u00bb entidad est\u00e1 definida y limitada por una composici\u00f3n en la que uno de los factores es la potencialidad.   La filosof\u00eda de lo Incondicionado de Hamilton funciona, curiosamente, en el departamento de la ontolog\u00eda. Sus puntos de vista fueron dados por primera vez al mundo en forma de un art\u00edculo publicado en la Revista de Edimburgo (octubre de 1829), en el que criticaba la filosof\u00eda de V\u00edctor Cousin en relaci\u00f3n con el conocimiento del Absoluto.  Cousin afirmaba que en estado consciente poseemos un conocimiento inmediato de lo incondicionado, absoluto o infinito. De acuerdo con Hamilton, lo Incondicionado es o bien lo limitado incondicionalmente o lo ilimitado  incondicionalmente. En cualquier caso, lo Incondicionado es impensable. Puesto que todo conocimiento humano es relativo, en que, \u00abde la existencia, absolutamente y en s\u00ed misma, no sabemos nada\u00bb (Met., Lect. VIII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como consecuencia de esta doctrina de la relatividad del conocimiento, se deduce que somos incapaces de conocer lo que est\u00e1 condicionado por la relatividad. \u00abLa mente puede concebir, y por lo tanto s\u00f3lo puede conocer lo limitado, y lo limitado condicionalmente\u00bb. \u00abLa limitaci\u00f3n condicional\u00bb, dice otra vez (Logic, Lect. V) \u00abes la ley fundamental de la posibilidad del pensamiento.\u00bb Por lo tanto, mientras que lo Incondicionado puede existir, no lo podemos conocer por la experiencia, la intuici\u00f3n o el razonamiento. Hamilton intenta explicar su doctrina mediante la ilustraci\u00f3n del todo y la parte.   Es imposible concebir un todo al que no se le puede a\u00f1adir nada, una parte a la que no se le puede quitar nada.   Por lo tanto los dos incondicionados extremos son tales, que ninguno se puede concebir como posible, pero uno de ellos debe ser aceptado como necesario. De este, lo Incondicionado, no tenemos ninguna idea positiva o negativa; no es un objeto de pensamiento. De tales consideraciones se deduce que no se puede concluir ya sea en cuanto a la existencia o no existencia de el Absoluto.  Por otro lado, mientras que nuestro conocimiento es de lo limitado, relacionado y finito, nuestra creencia puede salir a lo que no tiene ninguna de estas caracter\u00edsticas.  Aunque no podemos saber, podemos creer &#8212;y, como consecuencia de una revelaci\u00f3n sobrenatural, si se da tal, debemos creer&#8212;  en la existencia de lo Incondicionado como m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que es concebible por nosotros.  Mill examina muy cuidadosamente el uso de Hamilton de la palabra \u201cinconcebible\u201d, y considera que se aplica en tres sentidos, en uno de los cuales todo lo que es inexplicable, incluyendo los primeros principios, se considera inconcebible. La misma doctrina fue presentada, en forma ligeramente modificada, por Dean Mansel, en la Conferencia de Hampton de 1858.   Cualquier conocimiento de lo Incondicionado que seamos capaces de adquirir es negativo.  Por lo tanto, como no podemos formar racionalmente una noci\u00f3n o concepto positivo de Dios, nuestra raz\u00f3n debe ser ayudada y complementado por nuestra fe en la revelaci\u00f3n. Tanto las exposiciones de Mansel como las de Hamilton sobre la doctrina de la relatividad son en realidad afirmaciones del agnosticismo racional o filos\u00f3fico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, mientras que profesan ser te\u00edstas, los escritores de este sello no deben ser considerados como tal en el sentido estrictamente filos\u00f3fico. El agnosticismo racional que est\u00e1 en la base de su sistema de creencias te\u00edstas, que necesita, como lo hace, una apelaci\u00f3n a la fe y a la revelaci\u00f3n, lo vicia como filosof\u00eda.  Sin embargo, la tesis presentada por ellos puede ser criticada y modificada de la siguiente manera. Es cierto que todo el contenido del Universo debe ser considerado, en comparaci\u00f3n con su Creador, como limitado o condicionado.   Que no se deduce, por lo tanto, que no se pueda extraer ninguna inferencia racional de lo condicionado a lo Absoluto. Por el contrario, el nervio de la inferencia te\u00edsta, t\u00e1citamente, si no expresamente, presupuesta en todas las formas del argumento te\u00edsta, radica en la distinci\u00f3n tomista entre lo necesario y lo posible (o contingente). La existencia de seres contingentes, cosas limitadas o condicionadas, postula la existencia del Ser Necesario, el \u00fanico ilimitado e incondicionado.  El argumento en su forma desarrollada puede ser visto en el art\u00edculo te\u00edsmo.   Pero aqu\u00ed se puede se\u00f1alar que la inferencia de lo contingente a lo necesario &#8212;necesitado, tal como es, por la acci\u00f3n psicol\u00f3gica normal de la raz\u00f3n discursiva\u00ac&#8212; presupone ciertos principios que no siempre se mantienen a la vista. La s\u00edntesis escol\u00e1stica reconoce la realidad de lo contingente.   Afirma que la inteligencia humana puede elevarse por encima de los fen\u00f3menos de la percepci\u00f3n sensorial a la substancia real que proporciona una base y ofrece una explicaci\u00f3n racional, a la vez psicol\u00f3gica y ontol\u00f3gica, de y para los mismos.   Y es en los cambios y alteraciones de la \u00absustancia\u00bb (ver hilomorfismo) que percibe la contingencia esencial de todas las cosas creadas. A partir de esta percepci\u00f3n se eleva, por un proceso estrictamente argumental, a la afirmaci\u00f3n de lo necesario o no condicionado &#8212; y esto sin recurrir a la revelaci\u00f3n o la fe.  El conocimiento de lo Incondicionado as\u00ed alcanzado es de dos tipos: en primer lugar, que lo Incondicionado es, y que su existencia se debe inferir necesariamente a partir de la existencia de lo posible o contingente (condicionado); en segundo lugar, que, como incondicionadas o necesarias, las concepciones que tenemos de ella se encuentran principalmente por el camino de la negaci\u00f3n de las imperfecciones.   As\u00ed lo Incondicionado, con respecto al tiempo, es eterno; en lo que se refiere al espacio, ilimitado, infinito, omnipresente; en lo que se refiere al poder, omnipotente; y as\u00ed sucesivamente a trav\u00e9s de las categor\u00edas, eliminando las imperfecciones y afirmando la plenitud de la perfecci\u00f3n. El argumento se puede encontrar establecido en la \u00abSumma Theologica\u00bb de Santo Tom\u00e1s de Aquino (I, Q. II, a. 3), en el que se da como la tercera forma de conocer Utrum Deus sit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Aveling, Francis. \u00abCondition.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. 18 Dec. 2011 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04211a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido  por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. aitia (ai[tia, 156), v\u00e9ase ACUSACION, B, N\u00c2\u00ba 1. 2. squema (sch`ma, 4976), v\u00e9ase APARIENCIA, N\u00c2\u00ba 5. 3. tapeinos (tapeinov\u00bb, 5011), humilde. Se traduce \u00abde humilde condici\u00f3n\u00bb en Jam 1:9: V\u00e9ase HUMILDE. Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento Condici\u00f3n: (lat\u00edn conditio, de condo, reunir o poner juntos; a veces, a causa de un derivado algo similar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/condicion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCONDICION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-19694","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19694"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19694\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}