{"id":1971,"date":"2016-02-04T23:05:28","date_gmt":"2016-02-05T04:05:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eva\/"},"modified":"2016-02-04T23:05:28","modified_gmt":"2016-02-05T04:05:28","slug":"eva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eva\/","title":{"rendered":"EVA"},"content":{"rendered":"<p>Gen 3:20 llam\u00f3 Ad\u00e1n el nombre de su mujer, E<br \/>\n2Co 11:3 como la serpiente con su .. enga\u00f1\u00f3 a E<br \/>\n1Ti 2:13 Ad\u00e1n fue formado primero, despu\u00e9s E<\/p>\n<hr>\n<p>Eva    (heb. Jaww\u00e2h [tal vez de jay, \u00abviviente\u00bb, o jayy\u00e2h, \u00abvida\u00bb]; gr. H\u00e9ua; la palabra ha sido interpretada como \u00abantecesora\u00bb, \u00abmadre\u00bb, \u00abquien da a luz\u00bb, \u00abviviente\u00bb, \u00abvivificadora\u00bb, \u00abvida\u00bb).  La 1\u00c2\u00aa mujer, la \u00abayuda id\u00f3nea\u00bb de Ad\u00e1n y la madre de la raza humana (Gen 2:18-22).  Ad\u00e1n primero la llam\u00f3 &#8216;ishsh\u00e2h, \u00abmujer\u00bb (de &#8216;\u00eesh, \u00abhombre\u00bb), y le dio el nombre de Eva despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda. Aunque era perfecto en su varonil dignidad y capacidad, Ad\u00e1n era un ser incompleto en y por si mismo.  Para suplir esta deficiencia inherente dispuesta por Dios, el Se\u00f1or cre\u00f3 una \u00abayuda id\u00f3nea para \u00e9l\u00bb (literalmente, \u00absu complemento\u00bb, \u00abapropiada para \u00e9l\u00bb).  Ad\u00e1n fue creado como un ser social, y Dios dijo: \u00abNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u00bb (v 18).  Dios dispuso que Eva supliera lo que le faltaba al 1er, hombre para que juntos constituyeran la plenitud del ser.  Eva sucumbi\u00f3 a la seducci\u00f3n del tentador e indujo a Ad\u00e1n a unirse a ella en la transgresi\u00f3n (3:1-7).  Como castigo, la voluntad de ella quedar\u00ed\u00ada sujeta a su marido como su cabeza (v 16, Eph 6:22, 23) y con dolor tendr\u00ed\u00ada los hijos (v 16).  Despu\u00e9s de la referencia a ella como madre de Ca\u00ed\u00adn y de Abel (4:1, 2), no se la menciona m\u00e1s en el AT, ni siquiera con una alusi\u00f3n.  En el NT Pablo la menciona 2 veces: una, con relaci\u00f3n a que la serpiente la enga\u00f1\u00f3 (2Co 11:3); y otra, con referencia a que su transgresi\u00f3n es la causa de su posici\u00f3n de sumisi\u00f3n asignada a la mujer despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda (1 Tit 2:12,13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo jawwah, de jayah, vivir. En la etimolog\u00ed\u00ada popular, \u2020\u0153que da vida\u2020\u009d. En el texto sagrado se dice que el primer hombre, Ad\u00e1n, la llam\u00f3 as\u00ed\u00ad, porque ella es la madre de todos los vivientes, es decir, la primera mujer, madre de la humanidad, Gn 3, 20; y m\u00e1s adelante el texto dice,  \u2020\u0153Esta ser\u00e1 llamada mujer\u2020\u009d, en hebreo \u2020\u02dcis es var\u00f3n, e \u2020\u02dcissah, mujer,  varona, \u2020\u0153porque del var\u00f3n ha sido tomada\u2020\u009d, Gn 2, 23. Pues Yahv\u00e9h,  habiendo visto que el hombre necesitaba una ayuda adecuada, hizo caer a Ad\u00e1n en un profundo sue\u00f1o y le sac\u00f3 una costilla de la que form\u00f3 a E.,  Gn 2, 20-24; Tb 8, 6. La mujer fue seducida por la serpiente, en el para\u00ed\u00adso, y comi\u00f3 del fruto prohibido y, a su vez, ella hizo caer al hombre,  por lo que ambos fueron expulsados de all\u00ed\u00ad por Dios, Gn 3. 1-14; 2 Cro 11, 6; 1 Tm 2, 13. Dios maldijo a la serpiente, y a la mujer le dijo: \u2020\u0153con dolor parir\u00e1s los hijos\u2020\u009d. E. le dio dos hijos a Ad\u00e1n, Ca\u00ed\u00adn, que fue agricultor, y Abel, pastor de ovejas, Gn 4, 1-2.  Evangelio, griego evangh\u00e9lion, de eu, bueno, angh\u00e9llein, anunciar, es decir, buena nueva, alegre mensaje. As\u00ed\u00ad lo emplea el profeta Isa\u00ed\u00adas cuando anuncia la llegada del Reino de Dios, la salvaci\u00f3n, y habla del mensajero \u2020\u0153que trae buenas nuevas\u2020\u009d, Is 52, 7; y esa es la misi\u00f3n del profeta,  \u2020\u0153anunciar la buena nueva\u2020\u009d, Is 61, 1. Evangelios designa los cuatro libros can\u00f3nicos atribuidos a los ap\u00f3stoles  \u00c2\u00ae Mateo,  \u00c2\u00ae Marcos,  \u00c2\u00ae Lucas y  \u00c2\u00ae Juan. En el N. T., E. es el anuncio cristiano del mensaje de salvaci\u00f3n, de la Nueva Alianza, transmitido por los ap\u00f3stoles de Cristo, Rm 1, 16.<\/p>\n<p>Los Sin\u00f3pticos  del griego sun, con, opsis, vista, son los tres primero Evangelios, Mateo, Marcos y Lucas, llamados as\u00ed\u00ad porque son tales las semejanzas que guardan entre s\u00ed\u00ad, que se pueden poner en columnas paralelas y abrazarlos a primera vista, de una sola mirada; aunque,  igualmente, hay diferencias entre ellos, por ejemplo, existen m\u00e1s de doscientos vers\u00ed\u00adculos comunes en Mateo y Lucas, que, sin embargo,  faltan en Marcos. Inicialmente, el material evang\u00e9lico, antes de ser consignado por escrito, se transmiti\u00f3 oralmente, principalmente por la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, cuyo punto central era el kerygma, que anunciaba la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano por la crucifixi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. Esta Palabra estaba destinada, principalmente, a los jud\u00ed\u00ados, a fin de probarles, mediante el testimonio de los ap\u00f3stoles, estos hechos de Cristo, que era el Mes\u00ed\u00adas anunciado por los profetas, para as\u00ed\u00ad llamarlos a la conversi\u00f3n, Hch 4, 8-12; 1 Co 15, 3-7. El primer E. que se escribi\u00f3,  seg\u00fan Pap\u00ed\u00adas, fue el del ap\u00f3stol Marcos, quien despu\u00e9s de la predicaci\u00f3n de la Palabra por parte de Pedro en Roma, fue animado por los muchos oyentes para que transcribiera esta predicaci\u00f3n, pues Marcos hab\u00ed\u00ada sido por mucho tiempo compa\u00f1ero de Pedro y guardaba en su memoria todas sus palabras. De \u00e9ste se derivar\u00ed\u00adan Mateo y Lucas. Pero otras corrientes,  por las diferencias entre los tres evangelistas, como la anotada arriba sobre los vers\u00ed\u00adculos que no est\u00e1n en Marcos, creen que Mateo y Lucas contaron con otra fuente, distinta de Pedro, distinguida por la letra Q, del alem\u00e1n Quelle, fuente, aunque algunos niegan esta hip\u00f3tesis. Otra teor\u00ed\u00ada supone que el primer E. fue el de Mateo, del cual depender\u00ed\u00ada el de Lucas,  y el de Marcos depender\u00ed\u00ada de ambos, y ser\u00ed\u00ada una simplificaci\u00f3n de los dos. El E. de San Juan tiene notables diferencias con los Sin\u00f3pticos, desde el punto conceptual y estil\u00ed\u00adstico, aunque el mensaje y varios hechos coinciden con aqu\u00e9llos. Pero contiene aspectos distintos, algunas se\u00f1ales de Cristo, como el milagro del agua convertida en vino, en las bodas de Can\u00e1, la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro; los discursos de Cristo, como el que dijo tras la multiplicaci\u00f3n de los panes; y el \u00e9nfasis de la cristolog\u00ed\u00ada jo\u00e1nica en la divinidad de Cristo.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., hawwah, vida, viviente). La primera mujer, formada por Dios de la costilla de Ad\u00e1n. Ad\u00e1n la design\u00f3 (Gen 2:23) mujer (heb., \u2020\u2122ishhah) porque fue tomada del hombre (heb., \u2020\u2122ish). La forma en que se cre\u00f3 a Eva y la designaci\u00f3n de mujer tambi\u00e9n enfatizan la intimidad, la santidad y la inseparabilidad del estado matrimonial, que trasciende aun la relaci\u00f3n entre padres e hijos (Gen 2:24). Aunque las Escrituras uniformemente llevan el rastreo de la ca\u00ed\u00adda de la raza hasta el pecado de Ad\u00e1n, G\u00e9nesis 3 pinta un cuadro vivo del papel desempe\u00f1ado por Eva. Su mayor debilidad y susceptibilidad a la tentaci\u00f3n aparecen junto con la acci\u00f3n deliberada de desobediencia de Ad\u00e1n. Enga\u00f1ada por Satan\u00e1s, ella comi\u00f3 del fruto.<\/p>\n<p>Enamorado de su esposa, Ad\u00e1n eligi\u00f3 dejar a Dios por la que \u00e9l le hab\u00ed\u00ada dado (2Co 11:3; 1Ti 2:13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(vida).<\/p>\n<p> Madre de los vivientes, Gen 3:20.<\/p>\n<p> La \u00abdesobediencia\u00bb de Eva, introdujo el pecado en el mundo, y la \u00abobediencia\u00bb de Maria, introdujo la salvaci\u00f3n en el mundo, Gen 3:15, Luc 1:38.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Mujer de \u2020\u00a2Ad\u00e1n. El relato de G\u00e9nesis dice claramente que E. fue creada \u2020\u0153a imagen de Dios\u2020\u009d (Gen 1:27). La hizo de la misma sustancia que Ad\u00e1n, sac\u00e1ndola de su cuerpo, por lo cual Ad\u00e1n la llam\u00f3 Varona (Isha) (Gen 2:18-23). Junto con su marido, E. recibi\u00f3 el encargo divino de fructificar, multiplicarse y se\u00f1orear sobre la creaci\u00f3n (Gen 1:28). La serpiente enga\u00f1\u00f3 a E. sugiriendo dudas sobre el car\u00e1cter de Dios. E. vio que el \u00e1rbol que estaba \u2020\u0153en el medio del huerto\u2020\u009d era \u2020\u0153bueno para comer\u2020\u009d, \u2020\u0153agradable a los ojos\u2020\u009d y \u2020\u0153codiciable para alcanzar la sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d (ver 1Jn 2:16, \u2020\u0153los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida\u2020\u009d) y tom\u00f3 del fruto. Luego lo dio a Ad\u00e1n (Gen 3:1-6). Este pecado produjo consecuencias sobre Ad\u00e1n, sobre la tierra, sobre la serpiente y sobre E., que qued\u00f3 condenada al dolor en los partos y la crianza de los hijos. Lo que antes vendr\u00ed\u00ada s\u00f3lo con gozo en el cumplimiento de crecer y multiplicarse ser\u00ed\u00ada ahora doloroso. Adem\u00e1s, sufrir\u00ed\u00ada abuso por parte del var\u00f3n, que se ense\u00f1orear\u00ed\u00ada de ella. Despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda y la expulsi\u00f3n de Ed\u00e9n, E. reconoci\u00f3 que el tener hijos hab\u00ed\u00ada sido posible \u2020\u0153por voluntad de Jehov\u00e1\u2020\u009d (Gen 4:1, Gen 4:25). El orden en que fueron creados Ad\u00e1n y E. es utilizado por Pablo para explicar que la mujer \u2020\u0153no debe ense\u00f1ar ni ejercer dominio sobre el hombre\u2020\u009d (otros traducen \u2020\u0153marido\u2020\u009d) (1Ti 2:11-15).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG MUJE MUAT TIPO<\/p>\n<p>vet, Nombre dado por Ad\u00e1n a su esposa despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda, y despu\u00e9s que Dios hubiera hablado de la simiente de ella y de haberle dicho que con dolor dar\u00ed\u00ada a luz a los hijos. En hebreo, el nombre es \u00abhaww\u00e3h\u00bb, que significa \u00abvida\u00bb, por cuanto \u00abella era madre de todos los vivientes\u00bb (Gn. 3:20; 4:1). Hab\u00ed\u00ada sido creada poco despu\u00e9s de Ad\u00e1n, para que fuera su compa\u00f1era y colaboradora. Dios hizo caer un profundo sue\u00f1o sobre Ad\u00e1n, y tom\u00f3 de \u00e9l una de sus costillas, formando a Eva de ella (Gn. 2:18-24). Para el Creador todo es posible, y debe ser aceptado sin dudas como lo hiciera el ap\u00f3stol Pablo (1 Co. 11:8-12). No fue m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil a Dios crear de esta manera a la mujer que crear a Ad\u00e1n del polvo de la tierra (v. 7), o que, cuando andaba entre nosotros en su encarnaci\u00f3n, efectuar la multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces, o resucitar a L\u00e1zaro. De este hecho se desprenden varias consecuencias y ense\u00f1anzas. Se ense\u00f1aba a Ad\u00e1n que su compa\u00f1era era verdaderamente \u00abhueso de mis huesos y carne de mi carne\u00bb (Gn. 2:23). Si es cierto que todo hombre nace de una mujer, tambi\u00e9n lo es que la primera mujer sali\u00f3 del hombre. As\u00ed\u00ad, se nos ense\u00f1a la unidad esencial de la raza humana. Se recalca en el relato que el var\u00f3n no est\u00e1 al completo sin la mujer. Dios cre\u00f3 al hombre, \u00abvar\u00f3n y hembra\u00bb, y est\u00e1n llamados a transmitir la vida a sus descendientes (Gn. 1:27-28). No es bueno que el hombre est\u00e9 solo, por cuanto es un ser social por excelencia; la mujer no es puesta debajo del var\u00f3n, como esclava de \u00e9l, sino a su lado, como ayuda semejante a \u00e9l (v. 18). El hombre dejar\u00e1 a sus padres, y, uni\u00e9ndose a su mujer, los dos vendr\u00e1n a ser una sola carne, fundando la familia, que constituye la c\u00e9lula b\u00e1sica de la sociedad (v. 24). Eva es mencionada dos veces en el NT. Las mujeres deben estar en silencio en la iglesia; no deben ejercer autoridad sobre el hombre, porque Ad\u00e1n fue formado primero; y Ad\u00e1n no fue enga\u00f1ado, pero ella s\u00ed\u00ad lo fue (1 Ti. 2:13). Este enga\u00f1o recibe adicional explicaci\u00f3n en cuanto que Eva fue enga\u00f1ada por la astucia de la serpiente, el mismo enemigo que busca ahora extraviar a los creyentes (2 Co. 11:3). Tipol\u00f3gicamente, de la formaci\u00f3n de Eva de una costilla del costado de Ad\u00e1n, y a la que dio por nombre \u00abisha\u00bb, se ve la imagen del surgimiento de la Iglesia como fruto de los sufrimientos y de la muerte de Cristo traspasado, que le pertenece y es presentada a El (cp. Ef. 5:31-32).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<br \/>\n   Personaje m\u00ed\u00adtico del G\u00e9nesis, creado por Dios de la costilla de Ad\u00e1n y madre de los vivientes. (Gen. 3.20). Ad\u00e1n mismo reconoci\u00f3 su dignidad \u00abesto es carne de mi carne y hueso de mis huesos\u00bb y la puso el nombre de \u00abvarona\u00bb por haber sido \u00abtomada del var\u00f3n\u00bb (Gn. 2.23<br \/>\n    Protagoniz\u00f3 la tentaci\u00f3n y el pecado, y luego el castigo. Luego el mismo hombre la puso por nombre \u00abEva\u00bb (\u00abhawwa\u00bb, viviente u fuente de vida) Y dice el texto que con ella (en ella) tuvo Ad\u00e1n a Abel, Ca\u00ed\u00adn y luego para consolarla a Set.<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento, la primera mujer se presenta como madre de la Iglesia, de los vivientes y como tipo y modelo de Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, nuevo Ad\u00e1n   Aunque en el texto evang\u00e9lico no se alude a Eva como tipo de la Iglesia ni de Mar\u00ed\u00ada, algunas ideas paralelas referentes a Ad\u00e1n (Ef. 5. 22-23 y Apoc. 12) hicieron que pronto las alusiones simb\u00f3licas se multiplicaran en los comentarios de la Padre antiguos y de los comentaristas de todos los tiempos.<\/p>\n<p>    (Ver Patriarcas 1  y Ver Predestinada. Mar\u00ed\u00ada 4)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> creaci\u00f3n, mujer, hombre, var\u00f3n y mujer, patriarcalismo). El sentido de Eva se va precisando a trav\u00e9s del relato de la creaci\u00f3n* y la ca\u00ed\u00adda (Gn 2-3). El var\u00f3n* ha dicho su palabra de deseo sexual y parece que le basta unirse a la mujer para estar satisfecho (Gn 2,2325). La mujer, en cambio, inicia un proceso distinto de b\u00fasqueda, que no puede entenderse en un plano sexual, pues los dos se hallan desnudos y no hay en esa desnudez (con lo que ella implica de deseo y encuentro corporal) rastro alguno de desobediencia contra Dios o de pecado. Desbordando el nivel del sexo (entendido como placer o gozo mutuo), la mujer busca y quiere adue\u00f1arse de la Vida, como indicar\u00e1 m\u00e1s tarde el mismo Ad\u00e1n al llamarla Eva, javvali, madre de los vivientes (Gn 3,20). A lo largo de su di\u00e1logo con la serpiente (di\u00e1logo consigo misma, con el Dios que lleva dentro: Gn 3,1-6), Eva viene a definirse como deseo de vida total hecho pensamiento, y as\u00ed\u00ad quiere hacerse por s\u00ed\u00ad misma due\u00f1a de la vida, en un camino ambiguo y rico de autodivinizaci\u00f3n, que podemos vincular con un tipo de matriarcado, entendido como expresi\u00f3n simb\u00f3lica del poder de la mujer\/madre. En su relaci\u00f3n con las fuentes de la vida, el var\u00f3n ha sido (es) un ser subordinado, al que margina ya en su origen el \u00abcomplejo de infecundidad\u00bb: no puede dar a luz, le falta la potencia de la vida; por eso busca compensaciones de violencia (sacrificio sangriento). El var\u00f3n sabe que no es Dios, pues no puede engendrar vida. La mujer en cambio engendra: por eso puede dialogar con la (su) serpiente, en deseo de divinizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(1) El var\u00f3n se contentaba con desear a la mujer (Gn 2,23-25). La mujer en cambio desea a Dios o, mejor dicho, desea hacerse Dios. Esto es lo que ha visto desde antiguo el matriarcado religioso, cuando diviniza a la gran madre, haci\u00e9ndola s\u00ed\u00admbolo supremo de Dios sobre la tierra. Ella es el verdadero para\u00ed\u00adso: la fuente de las aguas de la vida, \u00e1rbol del conocimiento que nos hace superar la muerte. Por eso, en el principio de toda la historia posterior (y tan violenta) de la perversi\u00f3n masculina se encuentra esta experiencia original de la mujer que busca autonom\u00ed\u00ada plena en el jard\u00ed\u00adn, queriendo con vertirse en diosa. Entendida desde esa base, la mujer de Gn 2-3 resulta ambivalente. Representa lo m\u00e1s grande: la humanidad que ha penetrado en la ra\u00ed\u00adz de la existencia, plante\u00e1ndose de forma personal las preguntas primordiales: la realidad del para\u00ed\u00adso, el valor del \u00e1rbol del conocimiento y de la vida. Ella sabe y por eso est\u00e1 relacionada con el \u00e1rbol de lo infinito (= vida) del medio del jard\u00ed\u00adn. Pero ella representa, al mismo tiempo, al conjunto de la humanidad que corre el riesgo de deshumanizar el conocimiento, convirti\u00e9ndolo en signo de poder destructor.<\/p>\n<p>(2) La mujer conoce por la propia experiencia de su vida. As\u00ed\u00ad se identifica de alg\u00fan modo con el mismo \u00e1rbol del conocimiento del bien\/mal. Recordemos que conocimiento (yada\u2020\u2122) significa antes que nada la vinculaci\u00f3n personal y creadora (procreadora) de la experiencia sexual que se abre hacia el surgimiento de la vida. Pues bien, esta mujer a la que habla la serpiente quiere divinizarse por el conocimiento pleno, de modo que ella misma venga a convertirse en norma del bien\/mal, madre de la vida. Es claro que en un sentido es bueno (y necesario) conocer el bien y el mal y distinguirlos, como afirma la tradici\u00f3n de la alianza y la sabidur\u00ed\u00ada israelita (Dt 30,15; Jr 4,22; 10,5). Pero la mujer de nuestro texto quiere comer y adue\u00f1arse del fruto del \u00e1rbol del conocimiento, para hacerse se\u00f1ora del bien\/mal y al fin divinizarse.<\/p>\n<p>(3) La mujer se sit\u00faa entre Dios y la serpiente. Dios dice a la mujer que cuando coman morir\u00e1n; la serpiente le dice que no morir\u00e1n, sino que \u00abser\u00e1n como Elohim, poseedores (conocedores) del bien\/mal\u00bb (Gn 3,5). Todo se juega entre el morir\u00e9is de Dios y el no morir\u00e9is de la serpiente, entre el deseo de vivir por s\u00ed\u00ad misma de la mujer (haci\u00e9ndose as\u00ed\u00ad madre eterna) y la palabra de Dios que le indica el riesgo que corre de perderse y morir. Da la impresi\u00f3n de que la mujer quiere apoderarse de la inmortalidad a trav\u00e9s de la propia experiencia de su vida fecunda. As\u00ed\u00ad olvida su fragilidad y se arriesga a comer del \u00e1rbol bueno\/apetecible\/deseable. De esa forma, ella misma desea hacerse \u00e1rbol de la vida, volverse absoluta. Desde la experiencia de su propia capacidad engendradora, la mujer quiere volverse diosa: fuente de la vida. No solamente come del fruto del \u00e1rbol, sino  que se lo ofrece a su marido y de esa forma lo comparten (Gn 3,6).<\/p>\n<p>(4) Mujer y hombre. Ambos quiebran el orden de Dios que se expresaba como para\u00ed\u00adso, pero lo hacen en claves y niveles diferentes. La mujer rompe el equilibrio desde su propio deseo divinizado: as\u00ed\u00ad aparece como creadora de toda la cultura en gesto donde se conserva la tragedia del deseo matriarcal que busca y no consigue jam\u00e1s sus objetivos. Por su parte, el var\u00f3n rompe el equilibrio de la vida despertando a la violencia (como cuenta Gn 4); pero reconoce su origen y llama a la mujer Eva (javvah, de vivir, dar vida: Gn 3,20), Madre de todos los vivientes, en palabra que el mismo texto relaciona con jayah (ser, estar presente), situ\u00e1ndola cerca del Yahv\u00e9* de Ex 3,14. As\u00ed\u00ad podemos y debemos relacionar el poder materno, vitalizante de la mujer (Javvah) con la asistencia salvadora (\u2020\u02dcehyeh) de Yahv\u00e9. Ella ha querido apoderarse de la vida como madre original, diosa primigenia. De esa forma ha terminado condenada al dolor de gestaci\u00f3n y parto, en gesto de castigo doloroso (Gn 3,16). Pues bien, en el fondo de ese mismo castigo ella puede expresar su verdad de mujer al servicio de la vida. Por eso, lo que llamamos pecado original no significa destrucci\u00f3n de su deseo femenino, sino transformaci\u00f3n y realizaci\u00f3n dolorosa y finita (limitada) de ese mismo deseo. Ha querido poseer (obtener) la vida entera, en clave de inmortalidad, haci\u00e9ndose diosa. Pues bien, tras el pecado, ella sigue manteniendo su poder sobre la vida, pero en clave de peque\u00f1ez y de relaci\u00f3n (sumisi\u00f3n) respecto a su marido y de dolor ante los hijos, a los que parir\u00e1 con dolor.<\/p>\n<p>(5) Profundizaci\u00f3n. Matriarcado y ca\u00ed\u00adda. Conforme al despliegue de Gn 3, Eva quiere hacerse diosa, apareciendo as\u00ed\u00ad muy cerca de las fuentes de la vida (propias de Dios). El var\u00f3n ha sido (es) subordinado: no puede dar a luz, no tiene potencia engendradora. Por eso, en Gn 4 buscar\u00e1 compensaciones de violencia (sacrificios sangrientos, asesinatos). La mujer en cambio engendra y as\u00ed\u00ad aparece como vinculada a Dios. L\u00f3gicamente es Eva la que desea \u00abla manzana\u00bb (el \u00e1rbol del conocimiento y de la vida); ella es el verdadero para\u00ed\u00adso, como han visto aquellos que la identifican con la Gran Madre, fuente de vi da, \u00e1rbol del conocimiento que nos hace superar la muerte. Por eso, en el principio de toda la historia posterior, marcada por la perversi\u00f3n de la violencia masculina, se encuentra la experiencia original de la mujer que busca la total autonom\u00ed\u00ada de la vida y quiere convertirse en Dios (o Diosa), adue\u00f1\u00e1ndose del conocimiento, como se\u00f1ora del bien\/mal. Ella es la humanidad que quiere hacerse inmortal, poseyendo la vida (a trav\u00e9s del conocimiento del bien\/mal). No acepta la fragilidad de una gracia que le viene de fuera y se arriesga a comer del \u00e1rbol bueno\/apetecible\/deseable (cf. Gn 2,9). En el jard\u00ed\u00adn de Dios, que es el huerto de la humanidad en busca de plenitud, decide hacerse diosa: come del \u00e1rbol del conocimiento y lo ofrece a su marido y de esa forma lo comparten (Gn 3,6). Esto es lo que suele llamarse pecado original, que consiste en el deseo de divinizar el propio deseo, la propia fuerza. La Biblia supone que ese \u00abpecado\u00bb se inicia con el deseo de la mujer, que aparece como aut\u00e9ntica matriarca de la humanidad. En este momento, el var\u00f3n est\u00e1 a merced de la mujer. En el principio de la humanidad se encuentra ella, como signo supremo de grandeza y riesgo. Con la tradici\u00f3n, podemos seguir hablando de pecado, sobre todo para distinguir lo que se dice aqu\u00ed\u00ad de la tragedia al estilo griego. No estamos ante una fatalidad ni ante un destino. Tampoco estamos ante el mito de la ca\u00ed\u00adda de las almas que pierden su altura divina y caen sobre el mundo, sino ante un principio hist\u00f3rico que sigue definiendo nuestra vida: los hombres somos as\u00ed\u00ad, porque as\u00ed\u00ad nos hemos realizado. Somos aquello que nosotros mismos hemos escogido, al situarnos ante una gracia que nos trasciende (la vida como don, en actitud de confianza y transparencia mutua) y al querer hacernos due\u00f1os, por nosotros mismos, de aquello que s\u00f3lo como gracia podemos alcanzar.<\/p>\n<p>(6) Pecado del principio, pecado original. Entendido as\u00ed\u00ad, \u00e9ste es un pecado del principio (y podemos simbolizarlo en Eva). Pero, al mismo tiempo, es un pecado actual, que volvemos a cometer siempre que intentamos adue\u00f1arnos por la fuerza de la vida. M\u00e1s que un pecado f\u00e1ctico y cerrado, que se dio al principio, una sola vez, cometido por una sola mujer con su marido (Eva con  Ad\u00e1n), \u00e9ste es un pecado original y abierto, que se repite y actualiza siempre que los hombres y mujeres se dejan llevar por el deseo infinito, quedando de esa forma en manos de su propia muerte y destruyendo a los dem\u00e1s. Cuando miran el comienzo de su historia, ellos conservan el recuerdo de un deseo infinito, expresado en la mujer (la gran madre). En ese sentido decimos que la Mujer-Eva simboliza el aspecto m\u00e1s alto de lo humano. Ella no es s\u00f3lo compa\u00f1era afectiva del var\u00f3n (carne de su carne&#8230;), sino s\u00ed\u00admbolo de la humanidad entera, portadora de Vida. L\u00f3gicamente, quiere adquirir el conocimiento del bien-mal para volverse absoluta, para serlo todo y tenerlo todo, escuchando a la serpiente, cosa que pertenece a sus posibilidades m\u00e1s hondas. S\u00f3lo una mujer que es don de amor y principio de canto para el var\u00f3n, siendo portadores de la vida (madre generosa, en gesto de creatividad personal), puede volverse fuente de riesgo, si quiere adue\u00f1arse por la fuerza de la vida (como hace ahora en otro nivel el sistema social capitalista). Pero Eva no est\u00e1 sola sino que comen ambos, de manera que mujer y var\u00f3n llevan dentro la posibilidad de la serpiente, es decir, de la libertad que quiere volverse absoluta por imposici\u00f3n, destruyendo as\u00ed\u00ad el principio de la vida, que es gratuidad. Un huerto o para\u00ed\u00adso donde no hubiera varones y mujeres que dialogan ser\u00ed\u00ada un desierto de soledad prehumana. Un para\u00ed\u00adso sin la posibilidad de la serpiente ser\u00ed\u00ada un limbo de idiotas sometidos a los poderes tambi\u00e9n prehumanos de la vida c\u00f3smica. Por eso, la serpiente es necesaria como expresi\u00f3n de libertad, pero puede volverse fuente de envidia y destrucci\u00f3n, convirti\u00e9ndose en motor de una humanidad que deshumaniza el conocimiento y que convierte el poder de la vida en principio de muerte, como lo muestra con aterradora lucidez el sistema econ\u00f3micosocial que se absolutiza sobre la vida de todos (de los pobres).<\/p>\n<p>(7) Dios y la mujer. La mujer (con el var\u00f3n) desea apoderarse del conocimiento del bien\/mal, para hacerse se\u00f1ora de la vida, diviniz\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad misma, sin advertir lo que ello implica de violencia mutua y de destrucci\u00f3n de las fuentes y el entorno de la vida. Desde esta base podemos destacar dos posibilidades. (a) Dios es divino (creador) en gratuidad, principio de vida, superando el nivel de los juicios y disputa entre el bien y el mal, porque \u00e9l es puramente bueno, (b) Por el contrario, la serpiente s\u00f3lo sabe ser divina en envidia (de juicio del bien\/mal) y por eso dice a la mujer: cuando com\u00e1is ser\u00e9is divinos como Elohim&#8230; (Gn 3,5). Ciertamente, los hombres se hacen divinos, pero no en gesto de creatividad gratuita y donaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad, sino en imposici\u00f3n y lucha de unos contra otros. El texto supone que mujer y var\u00f3n han comido juntos (3,6). Se han enfrentado en otras cosas, aqu\u00ed\u00ad van unidos, superando de esa forma el matriarcado y cayendo en manos de un tipo de pecado que se abre al conjunto de la humanidad. Ambos han rechazado el don de la pura gratuidad, han negado el mundo de Dios (de armon\u00ed\u00ada gratuita) y han querido construir el suyo, en claves de lucha envidiosa y dominio de unos sobre otros, destruyendo el equilibrio gratuito de la realidad. Este es el pecado que el autor de Gn 3 descubri\u00f3 desde su tiempo (en torno al siglo V a.C.). Es el pecado que nosotros descubrimos ahora con escalofriante lucidez: una humanidad que quiere hacerse due\u00f1a del bien\/mal corre el riesgo de destruir las fuentes de la vida.<\/p>\n<p>Cf. J. S. CROATTO, El hombre en el mundo. Creaci\u00f3n y designio Estudio de G\u00e9nesis 1:12:3, La Aurora, Buenos Aires 1974; M. NAVARRO, Barro y aliento. Ex\u00e9gesis y antropolog\u00ed\u00ada teol\u00f3gica de Gn 2-3, Paulinas, Madrid 1993;E. NEUMANN, La Grande Madre, Astrolabio, Roma 1981; X. PIKAZA, Antropolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2006; P. RICOEUR, Finitudy cidpabilidad, Taurus, Madrid 1982.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>(Una Viviente; t\u00e9rmino al parecer relacionado con el verbo heb. ja\u00c2\u00b7y\u00e1h, \u2020\u0153vivir\u2020\u009d).<br \/>\nPrimera mujer y \u00faltima creaci\u00f3n terrestre de Dios de la que se tiene registro.<br \/>\nJehov\u00e1, el Creador, sab\u00ed\u00ada que no era conveniente que el hombre continuara solo. Sin embargo, antes de proceder a crear a la mujer, llev\u00f3 al hombre varias bestias de la tierra y criaturas voladoras. Ad\u00e1n les puso nombre, pero no hall\u00f3 entre ellas ninguna que le sirviera de ayudante. A continuaci\u00f3n Jehov\u00e1 hizo que Ad\u00e1n cayera en un profundo sue\u00f1o, tom\u00f3 de su costado una costilla y, despu\u00e9s de cerrar la carne, form\u00f3 una mujer de la costilla que hab\u00ed\u00ada tomado del hombre. Ad\u00e1n sabr\u00ed\u00ada por revelaci\u00f3n directa de Dios, su Creador y Padre, c\u00f3mo hab\u00ed\u00ada venido a la existencia la mujer, por lo que se complaci\u00f3 en aceptarla, diciendo: \u2020\u0153Esto por fin es hueso de mis huesos y carne de mi carne\u2020\u009d, como adem\u00e1s le indicaban sus sentidos. Ad\u00e1n llam\u00f3 a su esposa, su complemento, \u00c2\u00b4isch\u00c2\u00b7sch\u00e1h (mujer o, literalmente, varona), \u2020\u0153porque del hombre fue tomada esta\u2020\u009d. (G\u00e9 2:18-23.) A continuaci\u00f3n Dios pronunci\u00f3 su bendici\u00f3n paternal sobre ambos, diciendo: \u2020\u0153Sean fruct\u00ed\u00adferos y h\u00e1ganse muchos y llenen la tierra y soj\u00fazguenla\u2020\u009d. Tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan que tener en sujeci\u00f3n a la creaci\u00f3n animal. (G\u00e9 1:28.) Como una obra de las manos de Dios, la mujer estaba perfectamente dotada tanto para ser madre como para ser complemento de su esposo Ad\u00e1n.<\/p>\n<p>Enga\u00f1o y desobediencia. Cierto d\u00ed\u00ada la mujer estaba sin su esposo cerca del \u00e1rbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, cuando una cautelosa y sigilosa serpiente, que un esp\u00ed\u00adritu invisible us\u00f3 como portavoz, le pregunt\u00f3 con aparente inocencia: \u2020\u0153\u00bfEs realmente el caso que Dios ha dicho que ustedes no deben comer de todo \u00e1rbol del jard\u00ed\u00adn?\u2020\u009d. La mujer contest\u00f3 correctamente, pues es de suponer que su cabeza marital, que formaba con ella una sola carne, la hab\u00ed\u00ada informado. No obstante, cuando la serpiente contradijo a Dios y asegur\u00f3 que violar el mandato divino resultar\u00ed\u00ada en ser igual a Dios, conociendo lo bueno y lo malo, la mujer comenz\u00f3 a ver el \u00e1rbol desde un punto de vista diferente. El registro dice que \u2020\u0153vio que el \u00e1rbol era bueno para alimento, y que a los ojos era algo que anhelar, s\u00ed\u00ad, el \u00e1rbol era deseable para contemplarlo\u2020\u009d. Adem\u00e1s, la serpiente le hab\u00ed\u00ada dicho que ser\u00ed\u00ada como Dios si com\u00ed\u00ada de \u00e9l. (Comp\u00e1rese con 1Jn 2:16.) Enga\u00f1ada por completo y con un fuerte deseo por las perspectivas que presentaba comer del fruto prohibido, la mujer transgredi\u00f3 la ley de Dios. (1Ti 2:14.) Despu\u00e9s de esta acci\u00f3n, se dirigi\u00f3 a su esposo y le indujo a unirse a ella en la desobediencia al Creador. Ad\u00e1n escuch\u00f3 la voz de su esposa. (G\u00e9 3:1-6.)<br \/>\nEl efecto inmediato de su transgresi\u00f3n fue sentir verg\u00fcenza, por lo que usaron hojas de higuera para cubrirse los lomos. Al o\u00ed\u00adr la voz de Jehov\u00e1, tanto Ad\u00e1n como su esposa se escondieron entre los \u00e1rboles del jard\u00ed\u00adn. Cuando Dios interrog\u00f3 directamente a la mujer en cuanto a lo que hab\u00ed\u00ada hecho, ella dijo que hab\u00ed\u00ada comido enga\u00f1ada por la serpiente. Al pronunciar la sentencia sobre la mujer, Jehov\u00e1 indic\u00f3 que el embarazo y el parto ir\u00ed\u00adan acompa\u00f1ados de m\u00e1s dolor, que tendr\u00ed\u00ada un deseo vehemente por su esposo y que \u00e9l la dominar\u00ed\u00ada. (G\u00e9 3:7-13, 16.)<br \/>\nEl registro b\u00ed\u00adblico indica que despu\u00e9s de violar la ley de Dios, Ad\u00e1n llam\u00f3 a su esposa Eva, \u2020\u0153porque ella ten\u00ed\u00ada que llegar a ser la madre de todo el que viviera\u2020\u009d. (G\u00e9 3:20.) Antes de expulsar a Ad\u00e1n y Eva fuera del jard\u00ed\u00adn de Ed\u00e9n para que se enfrentaran a las penurias de una tierra maldecida, Jehov\u00e1 les extendi\u00f3 bondad inmerecida suministr\u00e1ndoles a ambos largas prendas de vestir de piel. (G\u00e9 3:21.)<\/p>\n<p>\u00bfEstaba Eva en lo cierto al decir que hab\u00ed\u00ada producido a su hijo Ca\u00ed\u00adn \u2020\u0153con la ayuda de Jehov\u00e1\u2020\u009d?<br \/>\nCuando naci\u00f3 su primer hijo, Ca\u00ed\u00adn, fuera del para\u00ed\u00adso, Eva exclam\u00f3: \u2020\u0153He producido un hombre con la ayuda de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (G\u00e9 4:1.) Estas palabras de Eva muestran que los primeros humanos ya conoc\u00ed\u00adan el nombre de Jehov\u00e1. M\u00e1s tarde, dio a luz a Abel, as\u00ed\u00ad como a otros hijos e hijas. Cuando Ad\u00e1n contaba con ciento treinta a\u00f1os, Eva dio a luz a un hijo, a quien puso por nombre Set, diciendo: \u2020\u0153Dios ha nombrado otra descendencia en lugar de Abel, porque Ca\u00ed\u00adn lo mat\u00f3\u2020\u009d. Era muy apropiado que Eva se expresase de este modo, ya que tanto el nacimiento de Ca\u00ed\u00adn como el de Set fueron posibles gracias a las facultades de procreaci\u00f3n que Dios les hab\u00ed\u00ada dado y debido, tambi\u00e9n, a la bondad inmerecida de Dios al no ejecutarla de inmediato cuando transgredi\u00f3 Su mandamiento. Con el nacimiento de Set se cierra el registro de G\u00e9nesis sobre Eva. (G\u00e9 4:25; 5:3, 4.)<\/p>\n<p>Un personaje real. El propio Jesucristo dio testimonio de que Eva vivi\u00f3 en realidad y de que no fue tan solo un personaje de ficci\u00f3n. Cuando los fariseos lo interrogaron con respecto al divorcio, Jes\u00fas dirigi\u00f3 su atenci\u00f3n al relato de G\u00e9nesis con relaci\u00f3n a la creaci\u00f3n del hombre y la mujer. (Mt 19:3-6.) Adem\u00e1s, cuando Pablo escribi\u00f3 a los corintios, expres\u00f3 el temor de que sus mentes de alg\u00fan modo se corrompiesen, \u2020\u0153como la serpiente sedujo a Eva por su astucia\u2020\u009d. (2Co 11:3.) Asimismo, en su consideraci\u00f3n del lugar apropiado de la mujer en la congregaci\u00f3n cristiana, Pablo present\u00f3 como una raz\u00f3n para no permitir \u2020\u0153que la mujer ense\u00f1e, ni que ejerza autoridad sobre el hombre\u2020\u009d, el hecho de que Ad\u00e1n fue formado primero, y que \u00e9l no fue enga\u00f1ado, \u2020\u0153sino que la mujer fue cabalmente enga\u00f1ada y lleg\u00f3 a estar en transgresi\u00f3n\u2020\u009d. (1Ti 2:12-14.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Son muchas las derivaciones que se sugieren para este nombre dado por Ad\u00e1n a su mujer despu\u00e9s de la ca\u00edda (Gn. 3:20), (el l\u00e9xico de Koehler menciona nueve posibilidades). Aparte de una precisi\u00f3n ling\u00fcistica exacta, la conexi\u00f3n b\u00edblica entre Eva (heb. <em>\u1e25aww\u0101h<\/em>) y \u00abviviente\u00bb (heb. <em>\u1e25ayy\u0101h<\/em>) indica correctamente la riqueza del s\u00edmbolo empleado (cf. Gn. 3:15). La creaci\u00f3n de Eva desde la costilla de Ad\u00e1n (Gn. 2:21, 22) sugiere una unidad \u00edntima entre el hombre y la mujer (Gn. 2:23). Tambi\u00e9n ense\u00f1a el deber de la mujer de someterse al hombre (1 Ti. 2:12, 13). Al ceder a la sugerencia del tentador, Eva virtualmente lo puso a \u00e9l en el lugar de Dios y lleg\u00f3 a ser un instrumento para la ca\u00edda de Ad\u00e1n (Gn. 3:1\u20137). El veredicto divino sobre ella se adapt\u00f3 a su feminidad. Su severidad fue mitigada por el privilegio de la maternidad. Al proseguir el proceso redentivo, ella y su \u00absimiente\u00bb (comunidad, pueblo) se ver\u00edan envueltos en una enemistad impuesta por Dios con la \u00absimiente\u00bb de la serpiente (Gn. 3:15). Los nombres simb\u00f3licos que Eva dio a sus hijos parecen sugerir una visi\u00f3n incipiente de fe basada en la promesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marten H. Woudstra<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (239). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La primera mujer, esposa de *Ad\u00e1n y madre de Ca\u00edn, Abel, y Set (Gn. 4.1\u20132, 25). Cuando cre\u00f3 a Ad\u00e1n, Dios resolvi\u00f3 hacer \u201cayuda id\u00f3nea para \u00e9l\u201d (<\/span><span style=''>&#722;&#275;zer k<sup>e<\/sup>ne&#7713;d\u00f4<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 2.18, 20, <etiqueta id=\"#_ftn740\" name=\"_ftnref740\" title=\"\">lit. \u201cayudante como enfrente de \u00e9l\u201d, o sea, \u201cayudante correspondiente a \u00e9l\u201d), para lo cual lo hizo dormir, y tomando una de sus costillas (<\/etiqueta><\/span><span style=' '>&#7779;&#275;l&#257;<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 2.21), hizo (<\/span><span style=''>b&#257;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 2.22, t\u00e9rmino que normalmente significa \u2018construir\u2019) con ella una mujer (<\/span><span style=''>l<sup>e<\/sup>&#722;i\u0161\u0161\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>) (* <span style='text-transform:uppercase'>Creaci\u00f3n<\/span>). Ad\u00e1n, reconociendo su estrecha relaci\u00f3n, declar\u00f3 que se llamar\u00eda \u201cVarona (<\/span><span style=''>&#722;i\u0161\u0161\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), porque fue tomada del (min; cf. 1 Co. 11.8, <i>ek <\/i>var\u00f3n (<\/span><span style=''>&#722;&#305;&#770;\u0161<\/span><span lang=ES style=''>)\u201d (Gn. 2.23). Algunos eruditos consideran que <\/span><span style=' '>&#722;&#305;&#770;\u0161<\/span><span lang=ES style=''> e <\/span><span style=''>&#722;i\u0161\u0161\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> son diferentes etimol\u00f3gicamente, pero esto no tiene por qu\u00e9 ser necesariamente significativo, ya que el contexto s\u00f3lo exige que haya semejanza formal entre las palabras, como efectivamente ocurre con \u201cvar\u00f3n\u201d y \u201cvarona\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Eva fue el instrumento de la serpiente para inducir a Ad\u00e1n a comer el fruto prohibido (* <span style='text-transform:uppercase'>Ca\u00edda<\/span>), y como resultado Dios la conden\u00f3 a dar a luz sus hijos con dolor y a que su marido se ense\u00f1oreara de ella (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>m\u00e2\u0161al b<sup>e<\/sup><\/span><span lang=ES style=' '>; Gn. 3.16). Ad\u00e1n la llam\u00f3 entonces \u201cEva (<\/span><span style=''>&#7717;aww\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 3.20), por cuanto ella era madre de todos los vivientes (<\/span><span style=''>&#7717;ay<\/span><span lang=ES style=''>)\u201d. Se han formulado muchas teor\u00edas con respecto al nombre <\/span><span style=''>&#7717;aww\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>. Algunos lo ven como forma arcaica de <\/span><span style=''>&#7717;ayy\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cser viviente\u201d (la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> adopta este criterio y lo traduce en Gn. 3.20 como <\/span><span style=' '>z&#333;&#275;<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cvida\u201d), otros hacen notar la similitud con el arameo <\/span><span style=''>&#7717;iwy&#257;<\/span><span lang=ES style=''> \u2018serpiente\u2019, voz relacionada con la deidad fenicia <\/span><span style=''>&#7717;wt<\/span><span lang=ES style=''> (posiblemente viperina), pero como en el caso de <\/span><span style=''>&#722;&#305;&#770;\u0161<\/span><span lang=ES style=''> e <\/span><span style=''>&#722;i\u0161\u0161\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, el texto s\u00f3lo parece requerir una asonancia formal. El nombre <\/span><span style=''>&#7717;aww\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> aparece dos veces solamente en el AT (Gn. 3.20; 4.1); la voz \u201cmujer\u201d se emplea m\u00e1s com\u00fanmente. En la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> y en el NT aparece como <\/span><span style=''>Heua<\/span><span lang=ES style=''> (<\/span><span style=''>Eua<\/span><span lang=ES style=''> en algunos mss.), que se transforma en <\/span><span style=''>Heva<\/span><span lang=ES style=''> en la <etiqueta id=\"#_ftn741\" name=\"_ftnref741\" title=\"\">Vg., y de all\u00ed <\/etiqueta><i>Eva<\/i> en las <etiqueta id=\"#_ftn742\" name=\"_ftnref742\" title=\"\">vss. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn743\" name=\"_ftnref743\" title=\"\">cast.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el mito sumerio relacionado con el dios Enki hay informaci\u00f3n incidental que echa luz sobre las declaraciones b\u00edblicas acerca de Eva. Seg\u00fan el mito, Enki padece una serie de enfermedades, y la diosa Ninhursag crea una diosa especial para que se ocupe de curarlas. De este modo, cuando el dios dice \u201cme duele la costilla (<i>ti:<\/i> escrito con un logograma, uno de cuyos valores ac\u00e1dicos era <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#7779;&#305;&#770;lu<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018costado, costilla\u2019)\u201d, ella le responde que ha provocado el nacimiento de una diosa Nin-ti (\u201cdama de la costilla\u201d) para \u00e9l. Pero en sumerio Nin-ti puede significar, tambi\u00e9n, \u201cdama que hace vivir\u201d. Podr\u00eda ser que esto refleje de alg\u00fan modo una narraci\u00f3n original com\u00fan con el relato de G\u00e9nesis.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0N. Kramer, <i>La historia empieza en Sumer<\/i>, 1962; A. Parrot, <i>Sumer<\/i>, 1961; S. Mu\u00f1oz-Iglesias, <i>Introducci\u00f3n a la lectora del Antiguo Testamento<\/i>, 1965, pp. 61\u201371; S. Croatto, <i>Crear y amar en libertad<\/i>, 1986; L. B. Hobbs, <i>Hijas de Eva<\/i>, 1974. <i>KB<\/i>\u00b3, pp. 284; G. J. Spurrell, <i>Notes on the Text of the Book of Genesis<\/i>\u00b2, 1896, pp. 45; S. N. Kramer, <i>Enki and<\/i> <\/span><span style=''>Nin&#7723;ursag<\/span><span lang=ES style=''>. <i>A Sumerian Paradise Myth<\/i> (<etiqueta id=\"#_ftn744\" name=\"_ftnref744\" title=\"\"><i>BASOR<\/i><\/etiqueta> Supplementary Studies 1), 1945, pp. 8\u20139; <i>From the Tablets of Sumer<\/i>, 1956, pp. 170\u2013171 = <i>History Begins at Sumer<\/i>, 1958, pp. 195\u2013196; I. M. Kikawada, \u201cTwo Notes on Eve\u201d,<i> <etiqueta id=\"#_ftn745\" name=\"_ftnref745\" title=\"\">JBL <\/etiqueta><\/i>91, 1972, pp. 33\u201337.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>T.C.M.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n  (En hebreo hawwah)<br \/>\n  Sarc\u00f3fago de Junius Bassus (d. 359 AD). San Pedro, Roma  Relieve fachada Catedral de Orvieto. 1310 &#8211; 1316Nombre de la primera mujer, esposa de Ad\u00e1n, madre de Ca\u00edn, Abel y Set.  El nombre aparece s\u00f3lo cinco veces en la Biblia. En G\u00e9n. 3,20, se relaciona etimol\u00f3gicamente con el verbo que significa \u201cvivir\u201d: \u201cAd\u00e1n llam\u00f3 a su mujer Eva [hawwah] por ser ella la madre de todos los vivientes\u201d La Versi\u00f3n de los Setenta interpreta este pasaje como  Zoe (= vida, o dadora de vida), que es una traducci\u00f3n; en otros dos pasajes (G\u00e9n. 4,1 y 25), el nombre es transliterado Eua. Los datos b\u00edblicos relativos a Eva se limitan casi exclusivamente a los cap\u00edtulos 2, 3 y 4 del G\u00e9nesis (ver Ad\u00e1n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer relato de la creaci\u00f3n (G\u00e9n. 1, \u201cP\u201d) expone la creaci\u00f3n de la humanidad en general, y afirma simplemente que fueron creados hombre y mujer. La segunda narraci\u00f3n (G\u00e9n. 2, \u201cJ\u201d) es m\u00e1s expl\u00edcita y detallada. Se representa a Dios formando al hombre individual del barro de la tierra, e insufl\u00e1ndole en sus narices el aliento de vida. De manera semejante, la creaci\u00f3n de la primera mujer y su relaci\u00f3n con el hombre se describe con imaginer\u00eda pintoresca y significativa. En este relato, en el que las plantas y los animales aparecen en escena s\u00f3lo despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del hombre, la soledad de \u00e9ste (G\u00e9n. 2,18), y su fracaso en encontrar una compa\u00f1\u00eda adecuada entre los animales (G\u00e9n. 2,20), son expuestas como la raz\u00f3n por la que Dios determina crear para el hombre una compa\u00f1era semejante a \u00e9l. Le hace caer en un profundo sue\u00f1o, y tomando una de sus costillas, forma de ella una mujer, que cuando es tra\u00edda ante \u00e9l, es reconocida enseguida como hueso de su hueso y carne de su carne. Una discusi\u00f3n sobre los argumentos a favor del car\u00e1cter hist\u00f3rico, m\u00e1s o menos aleg\u00f3rico de esta narraci\u00f3n estar\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del alcance del presente art\u00edculo. Baste decir que los comentaristas piadosos siempre han considerado que el relato b\u00edblico contiene, aparte de la cuesti\u00f3n del origen del hombre, un significado profundo, pr\u00e1ctico y complejo, respecto a la relaci\u00f3n mutua entre los sexos establecida por el Creador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la primitiva instituci\u00f3n de la monogamia est\u00e1 impl\u00edcita en el hecho de que una mujer fuera creada para un hombre. Eva, tanto como Ad\u00e1n, es objeto de un acto especial de creaci\u00f3n, una circunstancia que indica su igualdad natural con \u00e9l, mientras que por otro lado el ser sacada de su costado implica no s\u00f3lo su papel secundario en el estado conyugal (1 Cor. 11,9), sino que tambi\u00e9n subraya la \u00edntima uni\u00f3n entre marido y mujer, y la dependencia de esta respecto al primero. \u201cPor eso dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre y se unir\u00e1 a su mujer, y ser\u00e1n una sola carne\u201d.  La inocencia de la reci\u00e9n creada pareja se indica claramente en el vers\u00edculo siguiente, pero el narrador inmediatamente procede a relatar cu\u00e1n pronto adquirieron, por su transgresi\u00f3n real, el conocimiento del bien y del mal, y con \u00e9l la sensaci\u00f3n de verg\u00fcenza que antes desconoc\u00edan.  En la historia de la ca\u00edda, la causa original del mal es la serpiente, que en la tradici\u00f3n jud\u00eda posterior se identifica con Sat\u00e1n (Sab. 2,24). Tienta a Eva presumiblemente como la m\u00e1s d\u00e9bil de los dos, y ella a su vez tienta a Ad\u00e1n, que se rinde a su seducci\u00f3n. Inmediatamente sus ojos se abren, pero en una forma inesperada. La verg\u00fcenza y el remordimiento se apoderaron de ellos, y buscaron ocultarse de la vista del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte en la trasgresi\u00f3n, Eva (y la humanidad femenina con ella) es condenada a una vida de dolor y trabajo, y a estar bajo el dominio de su marido. Sin duda esto \u00faltimo no implica que la condici\u00f3n de igualdad esencial con el hombre fuera alterada, sino que la sentencia expresa lo que, por la naturaleza de las cosas, era obligado que resultase en un mundo dominado por el pecado y sus consecuencias. La natural dependencia y sujeci\u00f3n de la parte m\u00e1s d\u00e9bil estaba destinada a convertirse en algo poco menos que la esclavitud. Pero si la mujer fue la ocasi\u00f3n de la transgresi\u00f3n y ca\u00edda del hombre, fue tambi\u00e9n decretado por el designio divino, que ella ser\u00eda fundamental en el plan de restauraci\u00f3n que Dios promete ya en el acto de pronunciar su condena sobre la serpiente. La mujer ha sufrido una derrota y sus consecuencias son infinitamente dolorosas, pero en adelante habr\u00e1 enemistad entre ella y la serpiente, entre su descendencia y la suya, hasta que por medio de esta \u00faltima en la persona del futuro Redentor, que aplastar\u00e1 la cabeza de la serpiente, de nuevo ser\u00e1 vencedora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia da poca informaci\u00f3n sobre la historia subsiguiente de Eva. En G\u00e9n. 4,1, leemos que pari\u00f3 un hijo al que llam\u00f3 Ca\u00edn, porque lo tuvo (literalmente, \u201cadquiri\u00f3\u201d o \u201cposey\u00f3\u201d) por medio de Dios&#8212;\u00e9sta es al menos la interpretaci\u00f3n m\u00e1s plausible de este oscuro pasaje. M\u00e1s tarde dio a luz a Abel, y la narraci\u00f3n no registra el nacimiento de otro hijo hasta despu\u00e9s del asesinato de Abel por su hermano mayor, cuando ella pari\u00f3 un hijo y le dio el nombre de Set; diciendo: \u201cDios me ha dado [literalmente, \u201cpuesto\u201d o \u201cdesignado\u201d] otro descendiente, por Abel a quien Ca\u00edn mat\u00f3\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eva es mencionada en el Libro de Tob\u00edas (8,8; LXX, 8,6) donde simplemente se afirma que fue dada a Ad\u00e1n como ayuda; en 2 Cor. 11,3, donde se hace referencia a su seducci\u00f3n por la serpiente, y en 1 Tim. 2,13, donde el ap\u00f3stol impone la sumisi\u00f3n y el silencio a las mujeres argumentando que \u201cAd\u00e1n fue formado primero; Eva luego. Y Ad\u00e1n no fue seducido, sino que la mujer, siendo seducida, cay\u00f3 en la trasgresi\u00f3n\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en el caso de otros personajes del Antiguo Testamento, se han relacionado con el nombre de Eva muchas leyendas rab\u00ednicas. Pueden encontrarse en la \u201cEnciclopedia Jud\u00eda\u201d, s.v. (ver tambi\u00e9n Ad\u00e1n), y en Vigouroux, \u201cDiccionario de la Biblia\u201d, I, art. \u201cAd\u00e1n\u201d. Son, en su mayor parte, pueriles y fant\u00e1sticas, y desprovistas de valor hist\u00f3rico, excepto en cuanto que sirven para ilustrar las mentalidad de los autores jud\u00edos posteriores, y la poca confiabilidad de las \u201ctradiciones\u201d derivadas de tales fuentes, aunque a veces se apela a ellas en discusiones cr\u00edticas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  PALIS  in VIGOUROUX, Diccionario de la Biblia, II, 2118; BENNETT en HASTINGS, Dicc. de la Biblia, s.v.&#160;; Enciclopedia B\u00edblica, s.v. Ad\u00e1n y Eva; GIGOT, Introducci\u00f3n Especial al Estudio del Antiguo Testamento, Part I, p. 162; Enciclopedia Jud\u00eda, s.v., V, 275.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Driscoll, James F. \u00abEve.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05646b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gen 3:20 llam\u00f3 Ad\u00e1n el nombre de su mujer, E 2Co 11:3 como la serpiente con su .. enga\u00f1\u00f3 a E 1Ti 2:13 Ad\u00e1n fue formado primero, despu\u00e9s E Eva (heb. Jaww\u00e2h [tal vez de jay, \u00abviviente\u00bb, o jayy\u00e2h, \u00abvida\u00bb]; gr. H\u00e9ua; la palabra ha sido interpretada como \u00abantecesora\u00bb, \u00abmadre\u00bb, \u00abquien da a luz\u00bb, \u00abviviente\u00bb, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eva\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEVA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1971","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1971\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}