{"id":2000,"date":"2016-02-04T23:06:26","date_gmt":"2016-02-05T04:06:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fariseos\/"},"modified":"2016-02-04T23:06:26","modified_gmt":"2016-02-05T04:06:26","slug":"fariseos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fariseos\/","title":{"rendered":"FARISEOS"},"content":{"rendered":"<p>Fariseos    (gr. faris\u00e1ios; transliteraci\u00f3n del heb. Per\u00fbsh\u00eem, \u00ablos separados\u00bb; aram. perishay-ya&#8217;).  Secta o partido religioso conservador del juda\u00ed\u00adsmo en tiempos intertestamentarios y del NT.  Se llamaban a s\u00ed\u00ad mismos los \u00abcompa\u00f1eros\u00bb (heb jab\u00ear\u00eem) o los \u00absantos\u00bb (heb. qed\u00f4sh\u00eem). Se supone que los fariseos se originaron como partido separado en la 2\u00c2\u00aa mitad del s II a.C. Sin embargo, su origen es un tanto oscuro.  Parece razonable suponer que fueran sucesores de los jas\u00eed\u00eem (jasidim o asideos), \u00ablos p\u00ed\u00ados\u00bb, quienes apoyaron activamente a los primeros macabeos en su lucha contra los sel\u00e9ucidas.  Como eran estrictamente ortodoxos y estaban muy preocupados por conservar la pureza religiosa de su pueblo rechazaron todos los intentos de introducir pr\u00e1cticas helen\u00ed\u00adsticas entre los jud\u00ed\u00ados.  Cuando los gobernantes macabeos comenzaron a apoyar el helenismo, este grupo de jud\u00ed\u00ados ortodoxos empez\u00f3 a oponerse a su propio gobierno.  El nombre \u00abfariseo\u00bb apareci\u00f3 por 1\u00c2\u00aa vez en nuestras fuentes  bajo Juan Hircano (135-105\/04 a.C,); el nombre indicaba que los adeptos se consideraban promotores de una separaci\u00f3n del mundo y sus tendencias.  Habiendo llegado a ser un partido religioso-pol\u00ed\u00adtico, se opuso activamente al gobierno mundano de Juan Hircano, y aun m\u00e1s al de su hijo Alejandro Janco (103-76\/75 a.C.).  El resultado fue una sangrienta persecuci\u00f3n contra estos religiosos celosos y la muerte de muchos fariseos notables.  Pero pronto fue claro que su influencia sobre la gente aumentaba a pesar de la adversidad.  La viuda y sucesora de Janeo, Alejandra (Salom\u00e9), procur\u00f3 una reconciliaci\u00f3n con ellos, y los fariseos llegaron a ser una poderosa fuerza en su Estado.  Cuando estall\u00f3 la guerra civil entre los 2 hermanos (Hircano II y Arist\u00f3bulo II), poco despu\u00e9s de la muerte de Alejandra, los fariseos apoyaron al 1\u00c2\u00ba  y los saduceos* al 2\u00c2\u00ba. Cuando Palestina cay\u00f3 bajo el dominio romano (63 a.C.), los fariseos retuvieron su posici\u00f3n como partido pol\u00ed\u00adtico influyente y como abanderados de la ortodoxia.  Herodes el Grande, al subir al poder (40-4 a.C.), fue lo suficientemente prudente como para no perseguirlos, porque sab\u00ed\u00ada que ten\u00ed\u00adan gran influencia sobre el pueblo, aunque su n\u00famero era de unos 6.000, cantidad relativamente peque\u00f1a.  A esa \u00e9poca pertenecen Hillel y Shammai, sus maestros m\u00e1s grandes de todos los tiempos.  Sus ense\u00f1anzas sobrevivieron en los escritos rab\u00ed\u00adnicos de la Mishn\u00e1 y del Talmud.  Los fariseos formaban uno de los 3 grupos que compon\u00ed\u00adan el Sanedr\u00ed\u00adn, junto a los saduceos y a los herodianos.  La secta de los fariseos fue la que por varios siglos continu\u00f3 produciendo los mayores dirigentes religiosos entre los jud\u00ed\u00ados ortodoxos, y de ese 440 modo ejerci\u00f3 m\u00e1s influencia sobre la vida religiosa de su naci\u00f3n que cualquier otra fuerza dentro del juda\u00ed\u00adsmo.  Su lugar en la vida y el pensamiento jud\u00ed\u00ados del NT puede ser mejor comprendido cuando se lo contrasta con los otros grandes partidos: los saduceos y los esenios.* En el espectro religioso del juda\u00ed\u00adsmo del NT, los saduceos eran los liberales.  Como se encontraban \u00aben el mundo\u00bb, tambi\u00e9n estaban listos y dispuestos a ser \u00abdel\u00bb mundo.  Los fariseos, por otra parte, aunque por necesidad estaban \u00aben el mundo\u00bb, rechazaron ser parte de \u00e9l.  El farise\u00ed\u00adsmo -\u00abseparatismo\u00bb- enfatizaba la separaci\u00f3n del mundo y su contaminaci\u00f3n.  Los esenios no s\u00f3lo rehusaban ser \u00abdel\u00bb mundo, sino hac\u00ed\u00adan todo lo que pod\u00ed\u00adan para escapar de \u00e9l viviendo una vida asc\u00e9tica.  Mientras que los fariseos viv\u00ed\u00adan separados del mundo y esperaban salir de \u00e9l, los saduceos no esperaban ning\u00fan otro mundo.  Los ojos de los fariseos estaban fijos en la vida futura, pero los de los saduceos en esta vida, ya que no ten\u00ed\u00adan esperanza de otra.  Para los fariseos, los intereses religiosos eran supremos, pero los seculares eran la preocupaci\u00f3n dominante para los saduceos.  Los fariseos evitaban los deberes c\u00ed\u00advicos y resist\u00ed\u00adan pasivamente a la autoridad romana, pero los saduceos constitu\u00ed\u00adan el partido pol\u00ed\u00adtico pr\u00e1ctico y estaban dispuestos -siendo las cosas como eran- a cooperar con los romanos y los herodianos; en realidad, ten\u00ed\u00adan una fuerte preocupaci\u00f3n por los asuntos seculares de la naci\u00f3n y voluntariamente aceptaban cargos p\u00fablicos.  Los fariseos eran principalmente de la clase media; los saduceos constitu\u00ed\u00adan el partido de la rica aristocracia.  El pueblo com\u00fan no pertenec\u00ed\u00ada a ninguna de las dos sectas, pero favorec\u00ed\u00ada a los fariseos. V\u00e9ase Rollos del Mar Muerto (III).  La letra y el esp\u00ed\u00adritu del legalismo -de la justificaci\u00f3n por las propias obras-, que en tiempos del NT se lleg\u00f3 a identificar con la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada, reflejaba con exactitud el esp\u00ed\u00adritu y las ense\u00f1anzas de los fariseos.  En su celo por un cumplimiento estricto de todos los deberes religiosos ordenados por la Tor\u00e1 (o \u00abley de Mois\u00e9s\u00bb) y por la tradici\u00f3n, y en la creencia de que el bienestar de la naci\u00f3n depend\u00ed\u00ada de esta forma de actuar, los fariseos tendieron a pasar por alto el hecho de que la disposici\u00f3n del coraz\u00f3n era de mayor importancia que los actos externos.  La mayor\u00ed\u00ada de los \u00abescribas\u00bb o \u00abdoctores de la ley\u00bb (Luk 5:17) -los estudiantes y expositores profesionales de la \u00abley\u00bb- eran fariseos.  Su ocupaci\u00f3n era interpretar y aplicar \u00abla ley\u00bb a cada m\u00ed\u00adnimo detalle y circunstancia de la vida.  En el tiempo de Cristo, esta siempre creciente masa de reglamentos se conoc\u00ed\u00ada como \u00abla tradici\u00f3n de los ancianos\u00bb (Mat 5:2).  Los fariseos aceptaban como Escrituras la mayor\u00ed\u00ada, sino todos, de los libros del AT (3 divisiones; cf Luk 24:44), mientras que los saduceos rechazaban todos menos los 5 libros de Mois\u00e9s.  En tanto los fariseos eran los \u00abfundamentalistas\u00bb  conservadores y ortodoxos de su tiempo, los saduceos eran los \u00abmodernistas\u00bb progresistas y liberales.  Los fariseos cre\u00ed\u00adan que una divina providencia ordenaba los asuntos de los hombres, y enfatizaban la dependencia del hombre de Dios.  Conceb\u00ed\u00adan a Dios como un Padre estricto que vigilaba atentamente para ver la m\u00ed\u00adnima infracci\u00f3n de su voluntad, siempre listo para castigar a cualquiera que se equivocara.  Para los saduceos, Dios prestaba escasa atenci\u00f3n a los hombres y ten\u00ed\u00ada muy poco inter\u00e9s en los asuntos de ellos; cre\u00ed\u00adan que el hombre era el \u00e1rbitro de su propio destino y no esperaban en una vida despu\u00e9s de la muerte. Los fariseos cre\u00ed\u00adan en la existencia de los esp\u00ed\u00adritus, la inmortalidad del alma, la resurrecci\u00f3n literal de cuerpo y la vida futura, donde los hombres ser\u00ed\u00adan recompensados o castigados de acuerdo con sus hechos en esta vida.  Ense\u00f1aban que al morir todos iban al Hades, el mundo subterr\u00e1neo, que era la prisi\u00f3n de las almas, donde los que hab\u00ed\u00adan sido \u00abimp\u00ed\u00ados\u00bb en esta vida quedar\u00ed\u00adan para siempre, pero del cual los que hab\u00ed\u00adan vivido \u00abvirtuosamente\u00bb escapar\u00ed\u00adan para \u00abvivir otra vez\u00bb.  Cre\u00ed\u00adan que \u00abtodas las cosas son dirigidas por el destino\u00bb, pero que los hombres est\u00e1n libres para actuar como escojan hacerlo.  Aunque en muchos sentidos las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas se parecen a las de los fariseos m\u00e1s que a las de los saduceos, Jes\u00fas tuvo en\u00e9rgicas discusiones con los fariseos durante todo su ministerio por causa de su rigurosa adhesi\u00f3n a la tradici\u00f3n (Mar 7:1-13) y el \u00e9nfasis resultante en los actos externos con la exclusi\u00f3n pr\u00e1ctica de las actitudes y los motivos del coraz\u00f3n (v\u00e9ase Mat 23:4-33).  Fue precisamente esta rigurosa piedad exterior en la observancia de \u00abla ley\u00bb como lo interpretaban y aplicaban sus tradiciones, con el descuido total de la piedad interior, y as\u00ed\u00ad permitir que el legalismo fuera el manto para cubrir el pecado, lo que condujo a Jes\u00fas a catalogar a los fariseos como hip\u00f3critas (Mat_23).  Juan el Bautista consideraba a los fariseos y a los saduceos como una \u00abgeneraci\u00f3n de v\u00ed\u00adboras\u00bb (3:7), y los amonest\u00f3 a producir \u00abfrutos\u00bb que dieran testimonio de un cambio de coraz\u00f3n (v 8).  Cuando Jes\u00fas puso el \u00e9nfasis en que el motivo que impulsa el acto es de mayor importancia a la 441 vista de Dios que el acto mismo, los fariseos inevitablemente se complotaron para desacreditar a Jes\u00fas en la mente de la gente y silenciar su mensaje.  En una ocasi\u00f3n, los saduceos se unieron con ellos para desafiar su autoridad y exigieron una \u00abse\u00f1al del cielo\u00bb para confirmar su derecho a ense\u00f1ar (16:1-6); pero no fue hasta casi el final de su ministerio cuando los saduceos se tomaron la molestia de atacarlo con una argucia sobre la resurrecci\u00f3n (Mat 22:23-33).  Fariseos fueron los que levantaron la disputa acerca de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas y los de Juan (Mat 9:11, 14; cf Joh 4:1); los que lo acusaron de echar fuera demonios por el poder del pr\u00ed\u00adncipe de los demonios (Mat 9:34; 12:24); los que se molestaron por su ense\u00f1anza con respecto a la inutilidad de la tradici\u00f3n (15:1-12); los que tomaron el liderazgo en su arresto, condenaci\u00f3n y crucifixi\u00f3n (Mat 27:62; Mar 3:6; Joh 11:47-57; 18:3).  Nicodemo era fariseo (Joh 3:1), as\u00ed\u00ad como Pablo y tambi\u00e9n su maestro Gamaliel (Act 5:34; 23:6; 26:5-7).  Bib.: FJ-AJ xvii.2.4; xiii.10.6; xviii.1.3.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>griego pharisaios, hebreo perus\u00eem, separados. Grupo religioso popular surgido en el siglo II a. C., en \u00e9poca de la rebeli\u00f3n macabea, como resistencia a las influencias helenizantes, al sincretismo, que amenazaban la religi\u00f3n de sus padres, por lo que su vida religiosa giraba alrededor de la meditaci\u00f3n y el cumplimiento estricto de la Ley. Posiblemente, en sus inicios,  formaron parte del grupo de los asideos, hasidim, devotos, del que se desprendieron. Los f. pretend\u00ed\u00adan que todos los asuntos, pol\u00ed\u00adticos, p\u00fablicos y privados estuvieran regidos por la Ley divina, y se opusieron a la pol\u00ed\u00adtica secular del rey Juan Hircano I, 134-104 a. C. Su apego a la Ley les vali\u00f3 el martirio en tiempos de Alejandro Janneo, 103-76 a. C. Aunque resurgieron bajo el reinado de Alejandra Salom\u00e9, 76-67 a. C. Los f. ejercieron una fuerte oposici\u00f3n a la aristocracia de los sacerdotes, los saduceos. Con \u00e9stos se diferenciaban en cuanto que los f. admit\u00ed\u00adan la inmortalidad del alma y la resurrecci\u00f3n, que eran negadas por los saduceos; afirmaban los f. la unicidad y trascendencia de Dios, la existencia de un mundo intermedio entre Dios y el hombre, la corte celestial de los \u00e1ngeles y los esp\u00ed\u00adritus malos. En cuanto a la Ley, desarrollaron la casu\u00ed\u00adstica, esto es, la aplicaci\u00f3n de la misma a las cuestiones cotidianas, a aquellos casos no previstos en ella, por lo que para ellos ten\u00ed\u00ada inmensa importancia la tradici\u00f3n oral, y desembocaron en la exageraci\u00f3n y en el formalismo, por eso aluden a \u2020\u0153la tradici\u00f3n de los antepasados\u2020\u009d, Mt 15, 2; los saduceos, sus opositores, por el contrario,  rechazaban toda tradici\u00f3n fuera de la Ley escrita y su preocupaci\u00f3n principal era la pol\u00ed\u00adtica. Los f., que comenzaron como un grupo peque\u00f1o, lograron, por la ense\u00f1anza que ejerc\u00ed\u00adan de la Ley y la tradici\u00f3n, extenderse en toda Palestina y a los jud\u00ed\u00ados de la di\u00e1spora, y esas tradiciones terminaron codificadas m\u00e1s adelante en la Misnah y el Talmud, escritos que contribuyeron para la preservaci\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo y a\u00fan tienen vigencia. A esto hay que agregar, que los escribas eran en su mayor\u00ed\u00ada de origen fariseo. La destrucci\u00f3n del Templo en el a\u00f1o 70, trajo como consecuencia la desaparici\u00f3n de otras tendencias jud\u00ed\u00adas,  pero los f. se mantuvieron hasta mucho tiempo despu\u00e9s y quedaron pr\u00e1cticamente identificados con el juda\u00ed\u00adsmo.  La manera profunda como Cristo interpretaba la Ley y su trato con los  pecadores produjeron la oposici\u00f3n de los f., que est\u00e1 documentada en los Evangelios. Los f. le cuestionaban a Jes\u00fas por qu\u00e9 com\u00ed\u00ada con los pecadores. El Se\u00f1or, entonces, les demostraba que para Dios vale m\u00e1s un coraz\u00f3n sincero, al rigorismo y formalismo de la Ley; record\u00e1ndoles a los profetas, les dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Misericordia quiero, que no sacrificio\u2020\u009d, Mt 9, 11-13. Algo similar sucedi\u00f3 con respecto a la obligaci\u00f3n de guardar el s\u00e1bado, cuando los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas se pusieron a arrancar espigas, Mt 12, 1-8; igual, cuando Jes\u00fas curaba los enfermos en s\u00e1bado, Mt 12, 9-14. Sobre los formalismos de las purificaciones y la abluciones tambi\u00e9n chocaron los f. con Jes\u00fas,  quien les enrostraba su hipocres\u00ed\u00ada al vivir pendientes de las apariencias externas, mientras sus corazones estaban llenos de maldad, Mt 15, 1-7; Lc 11, 37-54. En Mateo encontramos una fuerte reprimenda de Jes\u00fas contra los f., en la cual les dice a sus disc\u00ed\u00adpulos y a la gente que practiquen lo que ense\u00f1an los f., pero que no imiten su conducta, \u2020\u0153porque dicen y no hacen\u2020\u009d, Mt 23, 1-39. Sin embargo,  muchos f. tuvieron buenas relaciones con Jes\u00fas y creyeron en \u00e9l,  como Nicodemo, Jn 3, 1-21; 7, 50-52; el ap\u00f3stol Pablo era fariseo,  disc\u00ed\u00adpulo de Gamaliel I, Hch 22, 3; 23, 6; 26, 5; Flp 3, 5. Este Gamaliel, maestro de Pablo, defendi\u00f3 a los ap\u00f3stoles ante el Sanedr\u00ed\u00adn,  en Jerusal\u00e9n, cuando se les prohibi\u00f3 predicar a Jes\u00fas, Hch 5, 34.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>De los tres partidos prominentes dentro del juda\u00ed\u00adsmo en los tiempos de Jes\u00fas (los fariseos, los saduceos y los esenios), los fariseos fueron, por mucho, los m\u00e1s influyentes.<\/p>\n<p>La palabra fariseo, que en su forma sem\u00ed\u00adtica significa los separados o separatistas, aparece por primera vez durante el reinado de Juan Hircano (135 a. de J.C.). Generalmente el t\u00e9rmino se utiliza en plural m\u00e1s que en singular.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n eran conocidos como chasidim, que significa amados por Dios, o leales a Dios. Seg\u00fan Josefo, en su momento de mayor popularidad hab\u00ed\u00ada m\u00e1s de 6.000 fariseos.<\/p>\n<p>Tres facetas o caracter\u00ed\u00adsticas de la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada contribuyeron al desarrollo del partido de los fariseos, o, parad\u00f3jicamente, puede decirse que los fariseos hicieron estas contribuciones al juda\u00ed\u00adsmo de modo que, en \u00faltima instancia, farisa\u00ed\u00adsmo y juda\u00ed\u00adsmo llegaron a ser casi sin\u00f3nimos. La primera de ellas era el legalismo jud\u00ed\u00ado que comenz\u00f3 a ganar firmeza luego de la cautividad en Babilonia. La adoraci\u00f3n en el templo y los sacrificios hab\u00ed\u00adan cesado, y el juda\u00ed\u00adsmo comenz\u00f3 a centrar sus actividades en la ley jud\u00ed\u00ada y en la sinagoga. El surgimiento de los escribas jud\u00ed\u00ados, que estaban estrechamente relacionados con los fariseos, tambi\u00e9n le dio un gran \u00ed\u00admpetu al legalismo jud\u00ed\u00ado. Los fariseos, m\u00e1s cerca de ser una orden fraternal o sociedad religiosa que una secta, eran los seguidores organizados de estos expertos en la interpretaci\u00f3n de las Escrituras.<\/p>\n<p>Ellos formalizaron la religi\u00f3n de los escribas y la pusieron en pr\u00e1ctica. Por esta raz\u00f3n, el NT menciona juntos a los fariseos y los escribas 19 veces, todas en los Evangelios (p. ej., Mat 5:20; Mat 15:1; Mat 23:2, Mat 23:13-14, Mat 23:15, Mat 23:23, Mat 23:25, Mat 23:27, Mat 23:29; Luk 11:39, Luk 11:42-43, Luk 11:44, Luk 11:53). Los fariseos eran los l\u00ed\u00adderes religiosos de los jud\u00ed\u00ados, no los pol\u00ed\u00adticos pr\u00e1cticos (como los saduceos que eran m\u00e1s liberales).<\/p>\n<p>Una segunda caracter\u00ed\u00adstica fue el nacionalismo jud\u00ed\u00ado. La persecuci\u00f3n y el aislamiento continuos cristalizaron este esp\u00ed\u00adritu. Durante el cautiverio los jud\u00ed\u00ados eran una peque\u00f1a minor\u00ed\u00ada en una naci\u00f3n extranjera. La feroz persecuci\u00f3n de Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes (175-164 a. de J.C.) quien intent\u00f3 osadamente helenizar y asimilar a los jud\u00ed\u00ados, s\u00f3lo hizo que el pueblo jud\u00ed\u00ado se uniera m\u00e1s. Los fariseos aprovecharon la ocasi\u00f3n para cultivar una conciencia nacional y religiosa que no ha sido igualada.<\/p>\n<p>Un tercer factor que contribuy\u00f3 al farisa\u00ed\u00adsmo fue el desarrollo y la organizaci\u00f3n de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada en s\u00ed\u00ad misma, luego del cautiverio y la revuelta. La formulaci\u00f3n y la adaptaci\u00f3n de la ley mosaica por parte de los escribas y rabinos, la tradici\u00f3n extendida y un separatismo m\u00e1s extremado produjeron pr\u00e1cticamente una nueva religi\u00f3n. Esta se opon\u00ed\u00ada vehementemente a toda secularizaci\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo por parte del pensamiento griego pagano que hab\u00ed\u00ada penetrado en la vida jud\u00ed\u00ada luego de la conquista de Alejandro. Los fariseos se convirtieron en un grupo altamente organizado, sumamente leal los unos para con los otros y para con la sociedad, pero separado de los dem\u00e1s, a\u00fan de su propio pueblo. Se compromet\u00ed\u00adan a obedecer todas las facetas de las tradiciones hasta el m\u00e1s \u00ed\u00adnfimo detalle y se apegaban minuciosamente a la pureza ceremonial.<\/p>\n<p>Las doctrinas de los fariseos inclu\u00ed\u00adan la predestinaci\u00f3n, la inmortalidad del alma y la creencia en la vida espiritual, ense\u00f1anzas que los saduceos negaban (Act 23:6-9). Cre\u00ed\u00adan en una recompensa final por las buenas obras y que las almas de los malvados eran retenidas por siempre debajo de la tierra, mientras que los virtuosos resucitaban e incluso migraban a otros cuerpos (Josefo, Antig., 18.1.3; Act 23:8). Aceptaban las Escrituras del AT y alentaban la habitual esperanza mesi\u00e1nica jud\u00ed\u00ada, a la que hab\u00ed\u00adan dado un giro material y nacionalista.<\/p>\n<p>Fue inevitable, en vista de estos factores, que los fariseos ofrecieran una encarnizada oposici\u00f3n a Jes\u00fas y a sus ense\u00f1anzas (Joh 9:16, Joh 9:22). Los choques entre Jes\u00fas y los fariseos eran frecuentes y encarnizados (Mat 3:7; Mat 5:20; Mat 9:12, Mat 9:34; Mat 12:2, Mat 12:14; Mat 19:3; Mar 12:17; Luk 5:21; Luk 7:30; Luk 12:1; Luk 16:14). La reprensi\u00f3n m\u00e1s extensa de Jes\u00fas a los fariseos se encuentra en Mateo 23.<\/p>\n<p>La imagen que el NT pinta de los fariseos es casi por completo negativa. Jes\u00fas conden\u00f3 especialmente su ostentaci\u00f3n, su hipocres\u00ed\u00ada, su salvaci\u00f3n por obras, su impenitencia y su falta de amor, pero su condena no siempre estaba dirigida a los fariseos como tales. Algunos de los fariseos fueron miembros del movimiento cristiano en sus comienzos (Act 6:7). Algunos de los grandes hombres del NT fueron fariseos: Nicodemo (Joh 3:1), Gamaliel (Act 5:34) y Pablo (Act 26:5; Phi 3:5). Cuando Pablo dijo que era fariseo, no pensaba en s\u00ed\u00ad mismo como un hip\u00f3crita, sino que estaba haciendo referencia al m\u00e1s alto nivel de fidelidad a la ley.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Que significa separados.)<br \/>\nMovimiento dentro del \u00c2\u00ae JUDA\u00ed\u008dSMO que hab\u00ed\u00ada alcanzado un gran desarrollo en \u00e9poca de Jes\u00fas. Se encuentran datos sobre los fariseos en la literatura rab\u00ed\u00adnica, en la Biblia y en los escritos de Flavio Josefo. Los historiadores entienden que se origin\u00f3 despu\u00e9s de la revuelta de los macabeos opuestos a la pol\u00ed\u00adtica helenizante de los sel\u00e9ucidas en la Palestina del siglo II a.C.<br \/>\nPose\u00ed\u00adan su propia halaj\u00e1 o interpretaci\u00f3n de la Tor\u00e1. Entre sus creencias m\u00e1s conocidas estaban la resurrecci\u00f3n de los muertos, la divina providencia, el libre albedr\u00ed\u00ado y los \u00e1ngeles. Tambi\u00e9n defend\u00ed\u00adan la ley moral. Contribuyeron en forma apreciable al desarrollo del juda\u00ed\u00adsmo posterior. Al contrario de los \u00c2\u00ae SADUCEOS, no hab\u00ed\u00ada sacerdotes entre los fariseos. Se opon\u00ed\u00adan a la influencia extranjera sobre Palestina y se caracterizaban por su observancia r\u00ed\u00adgida de la Ley.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9ase SECTAS JUDIAS.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>Secta religiosa prominente en tiempos de Jes\u00fas: Eran muy estrictos en la Ley, cre\u00ed\u00adan en la resurrecci\u00f3n, en la inmortalidad del alma, en futuros castigos y recompensas de acuerdo con las obras hechas en vida, Mat 9:11-14, Mat 12:1-8, Mat 16:1-2, 23, Luc 11:3744, Hec 15:5, Hec 23:6-8.<\/p>\n<p> &#8211; S. Pablo era fariseo, de la tribu de de Benjam\u00ed\u00adn, Fi13:5.<\/p>\n<p> &#8211; Jes\u00fas denunci\u00f3 su hipocres\u00ed\u00ada, Mt.22 y 23, Lc.20, Mc.12, Mat 12:38-42, Mat 12:15.<\/p>\n<p> 1-20,Mat 21:33-46, Mar 8:11-21, Jua 9:40.<\/p>\n<p> &#8211; Se opusieron a Jes\u00fas, y complotaron para matarlo, Mat 12:1-14, Mat 12:38-42, Mat 9:34, Mat 19:1-12, Mat 22:15-22, Mat 27:62-66, Jua 9:8-34.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, RELI<\/p>\n<p>ver, (transcripci\u00f3n griega del arameo \u00abp&#8217;r\u00eesh\u00e3\u00bb: \u00abseparado\u00bb). Uno de los tres partidos jud\u00ed\u00ados que menciona Josefo, siendo los otros dos los saduceos y los esenios. Los fariseos eran los m\u00e1s rigurosos (Hch. 26:5). Con toda certeza, la secta de los fariseos apareci\u00f3 antes de la guerra de los Macabeos, como reacci\u00f3n contra la inclinaci\u00f3n de ciertos jud\u00ed\u00ados hacia las costumbres griegas. Los jud\u00ed\u00ados fieles vieron horrorizados la creciente influencia del helenismo, y se aferraron con mayor fuerza a la ley mosaica. Al desatar la persecuci\u00f3n contra ellos, Ant\u00ed\u00adoco Epifanes (175-163 a.C.) dio lugar a que se organizaran como partido de resistencia. Este rey de Siria orden\u00f3 la muerte de todos aquellos israelitas que no quisieran abandonar el juda\u00ed\u00adsmo ni ajustarse al helenismo. Intent\u00f3 destruir todos los ejemplares de las Sagradas Escrituras, orden\u00f3 la muerte de todos los que estuvieran en posesi\u00f3n de un libro del Pacto o que observaran la Ley (1 Mac. 1:56, 57). Los asideos, o hassidim (jud\u00ed\u00ados piadosos e influyentes), y todos los que observaban la Ley (1 Mac. 2:42; cp. 1:62, 63), participaron en la revuelta de los Macabeos como grupo particular. Aunque no llevaban el nombre de fariseos, fueron ellos, con toda probabilidad, los precursores. Cuando la guerra perdi\u00f3 su car\u00e1cter de lucha por la libertad religiosa y empez\u00f3 a perseguir objetivos pol\u00ed\u00adticos, los hassidim se desinteresaron. Desaparecieron de la escena durante el periodo en que Sim\u00f3n y Jonat\u00e1n encabezaron la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada (160-135 a.C.). El t\u00e9rmino \u00abfariseos\u00bb aparece en la \u00e9poca de Juan Hircano (135-105 a.C.). El mismo era fariseo, pero abandon\u00f3 su partido, uni\u00e9ndose a los saduceos (Ant. 13:10, 5-6). Su hijo y sucesor, Alejandro Janneo, intent\u00f3 exterminar a los fariseos. Su esposa Alejandra, que le sucedi\u00f3 en el a\u00f1o 78 a.C., reconoci\u00f3 que la fuerza no pod\u00ed\u00ada hacer nada contra la fe; entonces favoreci\u00f3 a los fariseos (Ant. 13:15, 5; 16:1). Desde entonces, dominaron la vida religiosa de los jud\u00ed\u00ados. Los fariseos defend\u00ed\u00adan la doctrina de la predestinaci\u00f3n, que estimaban compatible con el libre albedr\u00ed\u00ado. Cre\u00ed\u00adan en la inmortalidad del alma, en la resurrecci\u00f3n corporal, en la existencia de los esp\u00ed\u00adritus, en las recompensas y en los castigos en el mundo de ultratumba. Pensaban que las almas de los malvados quedaban apresadas debajo de la tierra, en tanto que las de los justos revivir\u00ed\u00adan en cuerpos nuevos (Hch. 23:8; Ant 18:1, 3; Guerras 2:8, 14). Estas doctrinas distingu\u00ed\u00adan a los fariseos de los saduceos, pero no constitu\u00ed\u00adan en absoluto la esencia de su sistema. Centraban la religi\u00f3n en la observancia de la Ley, ense\u00f1ando que Dios solamente otorga su gracia a aquellos que se ajustan a sus preceptos. De esta manera, la piedad se hizo formalista, d\u00e1ndose menos importancia a la actitud del coraz\u00f3n que al acto exterior. La interpretaci\u00f3n de la Ley y su aplicaci\u00f3n a todos los detalles de la vida cotidiana tomaron una gran importancia. Los comentarios de los doctores jud\u00ed\u00ados acabaron formando un verdadero c\u00f3digo autorizado. Josefo, \u00e9l mismo un fariseo, dijo que los escribas no se contentaban con interpretar la Ley con m\u00e1s sutilidad que las otras sectas sino que adem\u00e1s impon\u00ed\u00adan sobre el pueblo una masa de preceptos recogidos de la tradici\u00f3n, y que no figuraban en la Ley de Mois\u00e9s (Ant. 13:10, 6). Jes\u00fas declara que estas interpretaciones rab\u00ed\u00adnicas tradicionales no tienen ninguna fuerza (Mt. 15:2-6) Los primeros fariseos expuestos a la persecuci\u00f3n se distingu\u00ed\u00adan por su integridad y valor, eran la \u00e9lite de la naci\u00f3n. El nivel moral y espiritual de sus sucesores descendi\u00f3. Los puntos d\u00e9biles de su sistema se hicieron hegem\u00f3nicos y les atrajeron duras criticas. Juan el Bautista llam\u00f3 a los fariseos y a los saduceos \u00abraza de v\u00ed\u00adboras\u00bb. Jes\u00fas denunci\u00f3 su orgullo, hipocres\u00ed\u00ada y su negligencia de los elementos esenciales de la ley, en tanto que daban la mayor importancia a puntos subordinados (Mt. 5:20; 16:6, 11, 12; 23:1-39). En la \u00e9poca de Cristo los fariseos formaban una astuta camarilla (Ant. 17:2, 4) que tram\u00f3 una conspiraci\u00f3n contra El (Mr. 3:6; Jn. 11:47-57). Sin embargo, siempre hubo entre ellos hombres sinceros, como Nicodemo (Jn. 7:46- 51). Antes de su conversi\u00f3n, Pablo fue fariseo. Hizo uso de ello en sus discusiones con los jud\u00ed\u00ados (Hch. 23:6; 26:5-7; Fil. 3:5). Gamaliel, que hab\u00ed\u00ada sido su maestro, era tambi\u00e9n fariseo (Hch. 5:34).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[016]<br \/>\n   Grupo o secta que aparece en Judea en el siglo II antes de Cristo y cobra cierta importancia en el pueblo, haci\u00e9ndose presente en los tiempos de Jes\u00fas. Los fariseos se opusieron a Cristo por su rigorismo, por sus actitudes aristocr\u00e1ticas y, sobre todo, por su orgullo de clase, tan opuesto al mensaje del divino Maestro. Despreciaban al pueblo por descarriado, mientras Jes\u00fas le amaba.<\/p>\n<p>    El t\u00e9rmino fariseo es arameo y significa \u00ablos separados\u00bb (perissayya). Al principio se llamaban ellos mismos los \u00abhaberim\u00bb (compa\u00f1eros) y se consideraban hasidim (los puros). El nombre de fariseos se lo pusieron sus adversarios por el aislamiento al que se entregaban.<\/p>\n<p>   Probablemente surgieron como grupo separado del culto del templo al hacerse con el sumo sacerdocio los reyes asmoneos, descendientes de los tres Macabeos, probablemente en tiempos de Juan Hircano. Ello les origin\u00f3 persecuciones por parte del poder real. Llegaron a ser numerosos y defendieron de las tradiciones religiosas propias combatiendo ac\u00e9rrimamente toda cultura pagana o grecorromana.<\/p>\n<p>     El historiador jud\u00ed\u00ado Flavio Josefo le presenta como especialmente influyentes en el pueblo y como coherentes con su doctrina y sistema de vida.<\/p>\n<p>     En el Evangelio se caracterizan y condena por sus actitudes ostentosas y su hipocres\u00ed\u00ada, por lo cual fueron fustigados por Jes\u00fas, seg\u00fan los textos evang\u00e9licos. (Mt. Cap. 13). En el pueblo ten\u00ed\u00adan cierto ascendiente por la pureza aparente que manifestaban. Incluso se diferenciaban en su vestimenta. Pero resultaban desagradables por su arrogancia y conciencia de clase, por su desprecio por la plebe y por su vanidad religiosa.<\/p>\n<p>    Los saduceos se les enfrentaban, pues ellos aceptaban la helenizaci\u00f3n de la vida, al mismo tiempo que ostentaban el poder sacerdotal. Eso enconaba los \u00e1nimos fariseos generando una dualidad de mando religioso: el cultual saduceo y el popular fariseo. Jes\u00fas no se ali\u00f3 con ninguno, sino que se present\u00f3 como profeta y rabbi independiente.<\/p>\n<p>    El sentido \u00e9tico, espiritual y, en ocasiones, m\u00ed\u00adstico fue un apoyo grande despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo el a\u00f1o 70 y la casi desaparici\u00f3n de la clase sacerdotal en esa ocasi\u00f3n. Por eso su supervivencia como grupo se mantuvo varios siglos. Sin embargo, la influencia cristiana y el Evangelio hicieron del t\u00e9rmino sin\u00f3nimo de hipocres\u00ed\u00ada y de vanidad, idea con la que pasaron a la historia al desaparecer en el siglo III. (Ver Evang\u00e9licos. Grupos 1)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. . &#8211; 2. Origen. &#8211; 3. Caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s notables. &#8211; 4. Creencias religiosas. &#8211; 5. Jes\u00fas y los fariseos: A) Las acusaciones de Cristo; B) \u00bfEstaban justificadas las acusaciones de Jes\u00fas?; C) La clave de la valoraci\u00f3n y cr\u00ed\u00adticas est\u00e1 en Mt 23, 3.<\/p>\n<p>1. Nombre. Fariseos (ferushim) proviene etimol\u00f3gicamente del verbo farash, que tiene un doble significado: explicar y separar, lo que responde muy bien a una doble caracter\u00ed\u00adstica de los fariseos: a su pr\u00e1ctica asidua de comentar la Ley y a su estricta observancia de la misma, que los separaba no s\u00f3lo de los gentiles, sino tambi\u00e9n dentro de los mismos jud\u00ed\u00ados. Es posible que originariamente tal denominaci\u00f3n provenga de su disgregaci\u00f3n de los asideos, en los que tienen su origen, cuando Judas Macabeo usurp\u00f3 el sumo sacerdocio.<br \/>\n. Origen. Se encuentra en el movimiento de los asideos (=piadoso), que apoyaron la insurrecci\u00f3n de los Macabeos. Los asideos se caracterizaban por su entrega a la observancia de la Ley y su oposici\u00f3n a la helenizaci\u00f3n que los sel\u00e9ucidas de Siria pretendieron imponer por la fuerza a los jud\u00ed\u00ados. Pero se segregaron de ellos ante la usurpaci\u00f3n del sumo pontificado por parte de Judas Macabeo el a\u00f1o 153 a. C. y la pol\u00ed\u00adtica prohelenista de los asmoneos. Los esenios (=piadosos), en los que hay que encuadrar a los monjes de Qumr\u00e1n, se consideraron a s\u00ed\u00ad mismos como los leg\u00ed\u00adtimos continuadores de los asideos, teniendo como ap\u00f3statas y segregados a quienes no los siguieran a ellos. Esto se pod\u00ed\u00ada aplicar a los fariseos quienes, por lo dem\u00e1s, a diferencia de los qumranitas, no eran un movimiento dirigido por sacerdotes, sino por laicos, cuyo grupo dirigente lo constitu\u00ed\u00adan doctores de la Ley que no eran sacerdotes. Tal vez fueron los esenios quienes dieron a estos segregados el t\u00ed\u00adtulo de fariseos, convertido despu\u00e9s en t\u00ed\u00adtulo honor\u00ed\u00adfico. Se opusieron a Juan Hircano (135-104 a. C.), que en un principio se apoy\u00f3 en ellos, y a Alejandro Janneo (104-78) que los persigui\u00f3 cruelmente.<\/p>\n<p>En realidad, los fariseos son los herederos de los asideos de la \u00e9poca de los macabeos que mantuvieron a ultranza la Ley frente a la helenizaci\u00f3n impuesta sobre todo por Anti\u00f3co Ep\u00ed\u00adfanes (175-164 a. C.) al pueblo jud\u00ed\u00ado. Despu\u00e9s de unos 150 a\u00f1os de cierta pol\u00ed\u00adtica nacionalista, se centran, llevados de un alto ideal religioso, en la observancia rigurosa de la Ley y sus tradiciones orales. Y en tiempos de Cristo, en distinci\u00f3n a saduceos y zelotas, su comportamiento es estrictamente religioso.<\/p>\n<p>3. Caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s notables. Se dedicaban principalmente -contaban con numerosos doctores de la Ley- al estudio e interpretaci\u00f3n de la Ley en una doble orientaci\u00f3n: la , comentario y actualizaci\u00f3n de las normas jur\u00ed\u00addicas, y la , de aspecto te\u00f3rico y teol\u00f3gico. Estrictos observadores de la misma, con el fin de asegurar su cumplimiento, establecieron numerosos preceptos (248) y prohibiciones (365), que constituyen la tradici\u00f3n oral, con la misma obligatoriedad que la Ley. Ven\u00ed\u00adan a ser un valladar en torno a la Ley, con lo que se trataba de evitar la transgresi\u00f3n de la misma, aunque fuese por ignorancia.<\/p>\n<p>&#8211; Proven\u00ed\u00adan de las clases humildes de la sociedad. Hab\u00ed\u00ada doctores que ten\u00ed\u00adan a honra el ejercicio de un trabajo manual. Pero Shammai recomendaba recibir alumnos de las clases bien acomodadas. La condici\u00f3n de fariseo requer\u00ed\u00ada un conocimiento notable y meticuloso de la Ley y de las tradiciones orales, lo cual exig\u00ed\u00ada autonom\u00ed\u00ada econ\u00f3mica y social, habida cuenta del tiempo que aqu\u00e9l requer\u00ed\u00ada. Al grupo de los fariseos pod\u00ed\u00adan pertenecer personas de todas las clases sociales, pero en su mayor\u00ed\u00ada eran laicos. Encarnaban las aspiraciones y sentimientos de las gentes humildes en oposici\u00f3n a las clases aristocr\u00e1ticas. No ejerc\u00ed\u00adan oposici\u00f3n a los sacerdotes, pero le reprochaban su secularismo, su ambici\u00f3n y su intromisi\u00f3n en la pol\u00ed\u00adtica. Ellos, a pesar de su soberbia y desprecio con que miraban a los dem\u00e1s, eran estimados y admirados por celo en el cumplimiento de la Ley.<\/p>\n<p>&#8211; Constitu\u00ed\u00adan la secta m\u00e1s prestigiosa en tiempo de Jes\u00fas. Seg\u00fan Flavio Josefo eran unos seis mil, a los que habr\u00ed\u00ada que a\u00f1adir numerosos simpatizantes. Fue decisiva su influencia en el juda\u00ed\u00adsmo, al que moldearon e imprimieron el sello caracter\u00ed\u00adstico que les permiti\u00f3 sobrevivir a las cat\u00e1strofes de los a\u00f1os 70 y 135, mientras que desaparecieron de la escena los saduceos, esenios y zelotas, barridos \u00abpor el cicl\u00f3n de la destrucci\u00f3n romana\u00bb (E Duci), quedando del juda\u00ed\u00adsmo solamente el farise\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>4. Creencias . Los fariseos fueron herederos de los profetas. Int\u00e9rpretes de la Ley, su doctrina teol\u00f3gica y moral era muy elevada, tanto que no todas, pero s\u00ed\u00ad muchas llevan el sello de la doctrina farisaica. As\u00ed\u00ad lo afirma, en su obra citada al final, J. Klausner, profesor jud\u00ed\u00ado, buen conocedor de los Evangelios.<\/p>\n<p>&#8211; Los fariseos cre\u00ed\u00adan en la venida del Mes\u00ed\u00adas y en el establecimiento de su Reino. Se creyeron el verdadero Israel (como los esenios y los monjes de Qumr\u00e1n). S\u00f3lo los jud\u00ed\u00ados se salvan, pues solamente a Israel fue dada la Ley; no hay esperanza para los gentiles.<\/p>\n<p>&#8211; Profesaban una decidida hostilidad respecto del \u00e1m-ha-ares (el \u00abpueblo de la tierra\u00bb), el pueblo que no conoce la Ley y es, por lo mismo, maldito (Jn 7,49). Sosten\u00ed\u00adan que \u00abel castigo s\u00f3lo ha venido al mundo por culpa del \u00e1m-ha-ares\u00bb (TB Batra 8a). Y que todos los padecimientos y todas las calamidades de Israel provienen del \u00e1m-ha-ares. Este no tiene parte en el e\u00f3n futuro. Cuando un fariseo era invitado a un banquete, primero se informaba de si asist\u00ed\u00adan a \u00e9l miembros del \u00e1m-ha-ares. En caso positivo rechazaba estar con ellos.<\/p>\n<p>&#8211; Referente al ayuno -que los fariseos practicaban dos d\u00ed\u00adas a la semana, a pesar de que el ayuno era obligatorio solamente el d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (Lev 22,16s)- ten\u00ed\u00adan ideas peculiares: se pod\u00ed\u00ada ofrecer por los pecados propios, por los de los dem\u00e1s y por los pueblos como tal. El ayuno exp\u00ed\u00ada los pecados, vuelve propicio a Dios y acelera la liberaci\u00f3n de Israel. Tambi\u00e9n la muerte exp\u00ed\u00ada los pecados. Si un hombre es condenado a muerte por sus delitos, la pena capital tiene valor expiatorio.<\/p>\n<p>&#8211; Respecto del matrimonio ten\u00ed\u00adan ideas diversas, por lo que se refiere al divorcio. Para que el hombre pudiera dar libelo de repudio a su mujer, seg\u00fan la escuela (laxa) de Hillel bastaba cualquier motivo: que la mujer dejase quemar la comida del marido, que la mujer saliese a la calle sin el rostro cubierto, que el marido la encontrase en la calle hablando con otro hombre&#8230;; seg\u00fan la escuela de Shammai (rigorista) era preciso una falta grave como el adulterio (cf Mt 19,1-9).<\/p>\n<p>&#8211; Sobre el amor al pr\u00f3jimo, los fariseos ten\u00ed\u00adan una doctrina muy elevada. Ante la indicaci\u00f3n de Cristo sobre la observancia de los preceptos para conseguir la vida eterna, el joven rico contesta: \u00abTodo eso lo he guardado desde mi juventud\u00bb. Ante lo cual, Cristo \u00abfijando en \u00e9l su mirada, lo am\u00f3 y le dijo: Una cosa te falta&#8230; vende lo que tienes&#8230; y ven y s\u00ed\u00adgueme\u00bb (Mc 10,17-22). Ante la respuesta del escriba sobre lo que dice la Ley referente al primer mandamiento, Cristo le contesta: \u00abNo est\u00e1s lejos del Reino de Dios\u00bb (Mc 12,28-34). J. Klausner advierte que Jes\u00fas dio virtualmente la misma respuesta que dieron Hillel y rab\u00ed\u00ad Aqiba sobre una pregunta similar (o. c., 366). Cf. tambi\u00e9n la an\u00e9cdota del pagano que va a Shammai y a Hillel con la propuesta de hacerse pros\u00e9lito si le ense\u00f1aban la Ley durante el tiempo que \u00e9l permaneciese apoyado en un solo pie. El primero le respondi\u00f3 con una regla de construcci\u00f3n que ten\u00ed\u00ada en la mano; Hillel (hacia el a\u00f1o 20 a. C.), le contest\u00f3: \u00abCuanto te desagrade no lo hagas a otro: esto es toda la ley; lo dem\u00e1s no es m\u00e1s que la explicaci\u00f3n\u00bb. Los rabinos resum\u00ed\u00adan la ley en el precepto: \u00abno hagas a otro lo que t\u00fa no quieres que otros te hagan a ti\u00bb. El rabino Aqiba declara el mandamiento de amor al pr\u00f3jimo como una norma muy importante de la Tor\u00e1 (Sifr\u00e9, Lev 19,18). Y en el Testamento de los XII Patriarcas se recomienda: \u00abAmad al Se\u00f1or con toda vuestra vida y amaos entre vosotros con singular coraz\u00f3n\u00bb (Test. Xll Patr. Dan 5,2; y en otros lugares). Mandatos que est\u00e1n entre otras disposiciones de la misma importancia. No constituyen como ocurre en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas \u00abel mandato\u00bb por excelencia.<\/p>\n<p>&#8211; Los fariseos creen finalmente en la resurrecci\u00f3n, en la inmortalidad personal en un m\u00e1s all\u00e1, en los \u00e1ngeles, en la Providencia. En cuanto a la resurrecci\u00f3n, que ellos afirman frente a los saduceos, Cristo la demuestra seg\u00fan las normas de la argumentaci\u00f3n rab\u00ed\u00adnica (Mc 12,18-27). Creen en la vida perdurable y en la condenaci\u00f3n eterna, con una teodicea singular: si a una persona injusta le va bien en la tierra, Dios le recompensa las cosas buenas que ha hecho (nadie hay tan malo que no haga algo bien). De modo que en el juicio s\u00f3lo tendr\u00e1 que imponerle el castigo. Si, de modo singular, a un justo tiene sufrimientos en esta vida es para que reciba aqu\u00ed\u00ad el castigo de las transgresiones que haya cometido, de modo que en el juicio Dios tenga que darle s\u00f3lo recompensa.<\/p>\n<p>. Jes\u00fas y los fariseos. Hemos constatado antes la elevada doctrina que profesaban los fariseos, que algunas veces se acerca y otras coincide con la de Cristo. En cuanto a sus relaciones con Jes\u00fas, Lucas constata que, al menos, tres veces un fariseo invita a Cristo a comer a su casa (7,26; 11,37; 14,1). En una ocasi\u00f3n los fariseos advierten a Jes\u00fas que Herodes Antipas trama su muerte (Lc 13,31). En el relato de la pasi\u00f3n no se hace menci\u00f3n de los fariseos (s\u00ed\u00ad de los sacerdotes y de los ancianos); habida cuenta de la hostilidad que aparece entre Jes\u00fas y ellos, el que no se haga menci\u00f3n de ellos, podr\u00ed\u00ada indicar que en cuanto tales no tuvieron influjo especial en la condena de Jes\u00fas. Nicodemo era fariseo (Jn 3,1) y tambi\u00e9n Gamaliel que defendi\u00f3 a los ap\u00f3stoles en el Sanedr\u00ed\u00adn (He 5,34ss). Y entre los primeros cristianos hab\u00ed\u00ada fariseos, celadores de la Ley (He 15,5; 21,20). Podr\u00ed\u00adamos a\u00f1adir el testimonio de Pablo que presenta entre sus privilegios su condici\u00f3n de fariseo (Fil 3,5), proclama ante los jud\u00ed\u00ados que \u00e9l ha sido instruido a los pies de Gamaliel (He 22,3), y en el discurso de Pablo ante el Sanedr\u00ed\u00adn los fariseos lo defienden frente a los saduceos (He 23,9). Sin embargo Cristo lanza contra ellos graves acusaciones.<\/p>\n<p>A) Las de Cristo. Ya el Bautista hab\u00ed\u00ada increpado duramente a los fariseos (y saduceos) a quienes denomina \u00abraza de v\u00ed\u00adboras\u00bb (Mt 3,1-9).<\/p>\n<p>&#8211; Cristo, que aparece muy pronto opuesto a ellos, desenmascara su formulismo religioso, les hace muy duras recriminaciones y les anuncia su reprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Al principio del Serm\u00f3n de la monta\u00f1a dice a sus disc\u00ed\u00adpulos: \u00abOs digo que, si vuestra justicia no es mayor (de mejor condici\u00f3n) que la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos\u00bb (Mt 5,20). Despu\u00e9s rechaza las actitudes hip\u00f3critas de los fariseos en tres cosas importantes en la espiritualidad jud\u00ed\u00ada: la limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno. Realizan los actos correspondientes a ellas de manera ostentosa con el fin de ser vistos y tenidos por piadosos ante los hombres (Mt c. 6).<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 En el c. 23 Mt les acusa de predicar el bien y no practicarlo, de jactarse por cumplir los mandamientos, de aumentar sus filacterias, de buscar los puestos de honor en la mesa y en las sinagogas, del gusto con que escuchaban ser llamados \u00abRab\u00ed\u00ad\u00bb. Les acusa asimismo de hip\u00f3critas, de purificar la copa y la fuente, mientras asolaban la casa de las viudas, de diezmar incluso la menta, el comino y el an\u00ed\u00ads y luego no cumplen con los mandamientos de la Ley, como la justicia, la misericordia y la fe. Los describe como \u00abciegos conductores de ciegos\u00bb, como hombres que \u00abfiltran el mosquito y dejan pasar el camello\u00bb, como \u00absepulcros blanqueados\u00bb, limpios por fuera, pero llenos de podredumbre por dentro. Engalanaban las tumbas de los profetas muertos y apedreaban a profetas semejantes vivos. As\u00ed\u00ad recoge las acusaciones del c. 23 J. Klausner.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Les anuncia su reprobaci\u00f3n. En la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas les dice que \u00abSe os quitar\u00e1 el Reino de Dios para d\u00e1rselo a un pueblo que rinda sus frutos\u00bb (Mt 21,43). La par\u00e1bola del banquete nupcial constata: \u00abSe air\u00f3 el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendi\u00f3 fuego a su ciudad\u00bb (Mt 22,7). En el Ap\u00f3strofe a Jerusal\u00e9n, Cristo anuncia: \u00abSe os va a dejar desierta vuestra casa\u00bb (Mt 23,38). Jes\u00fas va a ser rechazado, y Dios abandonar\u00e1 Jerusal\u00e9n y su Templo. En Mt aparece m\u00e1s que en ning\u00fan otro evangelio la tr\u00ed\u00adada: cumpla, castigo, reprobaci\u00f3n (A. Anton).<\/p>\n<p>B) \u00bfEstaban justificadas las acusaciones de Jes\u00fas? Hay quienes han dicho (muchos jud\u00ed\u00ados y algunos cristianos) que Cristo no fue justo en sus acusaciones contra los fariseos. Pero los testimonios de la Mishn\u00e1, del Talmud y de Klausner manifiestan que tales acusaciones estaban justificadas:<\/p>\n<p>&#8211; La \u00e1 dice muchas cosas duras contra los diversos tipos de fariseos hip\u00f3critas: \u00abUn est\u00fapido, un brib\u00f3n astuto, una mujer santurrona y la plaga de los fariseos, en opini\u00f3n de los tana\u00ed\u00adm (herederos ellos mismos de los fariseos) son los seres que destruyen el mundo\u00bb. Cuando uno de los disc\u00ed\u00adpulos de R. Yehuda ha-Nas\u00ed\u00ad fue v\u00ed\u00adctima de un estafador, el Rab\u00ed\u00ad, desconsoladamente, dijo: \u00abEn lo que respecta a este hombre, le aflige la plaga farisaica\u00bb (Mishn\u00e1 Sot\u00e1, III, 41).<\/p>\n<p>El (=Talmud) enumera siete tipos de fariseos de los que s\u00f3lo dos (tal vez uno) merecen la opini\u00f3n favorable de los tana\u00ed\u00adm: \u00abHay siete clases de fariseos: el fariseo (jorobado), el fariseo (tenedur\u00ed\u00ada de libros), el fariseo (golpeador o prestatario), el fariseo (semejante a la peste), el fariseo \u00abhar\u00e9 lo que es mi obligaci\u00f3n\u00bb, el fariseo \u00abpor temor\u00bb y el fariseo \u00abpor amor\u00bb. (J. Sof\u00e1 111, 4). No es f\u00e1cil determinar el sentido de algunos de estos t\u00e9rminos, que los Talmudes interpretan de modo muy diferente. \u00abAl Talmud -dice Klausner- le disgustan todos estos tipos (quiz\u00e1 con la excepci\u00f3n del fariseo \u00abpor amor\u00bb que pod\u00ed\u00ada exagerar su piedad farisaica con una intenci\u00f3n perfectamente buena), y llama a sus maneras extremistas, asc\u00e9ticas y autosatisfechas \u00abla plaga farisea\u00bb. Considera el farise\u00ed\u00adsmo extremo como la conducta de un \u00abjasid est\u00fapido\u00bb, y su hipocres\u00ed\u00ada y orgullo como propios de \u00abun brib\u00f3n astuto\u00bb y de una \u00abmujer santurrona\u00bb; su gazmo\u00f1er\u00ed\u00ada y mojigater\u00ed\u00ada equivalen a las de una \u00abvirgen en ayuno o una viuda casquivana\u00bb (p. 207).<\/p>\n<p>Hay un relato an\u00e1logo en Rab\u00ed\u00ad Eleazar que dice: \u00abY la plaga de los fariseos, es decir, de los que aconsejan a los hu\u00e9rfanos que se hagan mantener por las viudas\u00bb, lo que corresponde a Mc 12,40; Lc 20,47.<\/p>\n<p>&#8211; Joseph , recoge las acusaciones, en la forma antes indicada, y dice que no se puede negar la raz\u00f3n de las mismas y tenerlas por invenciones. \u00abNo vale la pena negar estos cargos y afirmar, como la mayor parte de los jud\u00ed\u00ados eruditos de tendencia apolog\u00e9tica, que son meras invenciones\u00bb (p. 206). \u00abDebemos admitir -escribir- que el farise\u00ed\u00adsmo tiene efectivamente un defecto serio que permite a los m\u00e1s hip\u00f3critas la jactancia del mero cumplimiento de los mandamientos, defecto que justifica el ataque de Jes\u00fas, (como) jud\u00ed\u00ado, e incluso fariseo. Pues, aunque no haya sido un fariseo completo, Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada como todo o maestro de aquellos d\u00ed\u00adas, mucho m\u00e1s de fariseo que de saduceo \u00ablos esenios no eran m\u00e1s que exponentes de ciertos extremos del farise\u00ed\u00adsmo\u00bb (p. 208).<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente J. Klausner, como buen jud\u00ed\u00ado, trata de disculparlos en la medida de lo posible. Toda sociedad, dice, tiene tiempos o situaciones de relajamiento o deformaci\u00f3n, miembros que no se mantienen fieles a su Fundador. Lo que ocurr\u00ed\u00ada entonces en Israel. Pero una religi\u00f3n, advierte,-debe ser juzgada por sus principios y por sus mejores maestros, m\u00e1s que por sus miembros indignos; debe ser juzgada por lo mejor que posee y no por lo peor. Y a\u00f1ade: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pensar\u00ed\u00adan los eruditos cristianos si juzg\u00e1ramos al cristianismo, no por su Fundador, ni por sus primeros Padres y Santos que murieron como m\u00e1rtires, sino por la multitud de cristianos hip\u00f3critas y mojigatos que ha habido en todas las generaciones?\u00bb (p. 208).<\/p>\n<p>) La clave de la valoraci\u00f3n y cr\u00ed\u00adticas est\u00e1 en Mt 23,3: \u00abHaced lo que ellos dicen, no lo que ellos hacen\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; Hemos puesto de relieve que los fariseos eran los int\u00e9rpretes de la Ley y la elevaci\u00f3n de su doctrina y que muchas sentencias de Cristo llevan el sello de la doctrina de los fariseos. Klausner llega a afirmar: \u00abSin el farise\u00ed\u00adsmo, la carrera de Jes\u00fas es incomprensible e incluso habr\u00ed\u00ada sido imposible, y que a pesar del antagonismo cristiano hacia los fariseos, las ense\u00f1anzas de \u00e9stos constituyeron la base de la primitiva doctrina cristiana, hasta la \u00e9poca en que esta \u00faltima comenz\u00f3 a recoger elementos de fuentes no jud\u00ed\u00adas\u00bb (p. 209). As\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00ada que hablar un jud\u00ed\u00ado. El cristiano sabe de d\u00f3nde viene la doctrina netamente cristiana.<\/p>\n<p>&#8211; Pero hag\u00e1is que ellos hacen. Los testimonios antes citados y los Evangelios nos dicen que los fariseos eran hip\u00f3critas, amigos de la ostentaci\u00f3n con el fin de ser vistos por los dem\u00e1s como justos y observadores de la Ley. Hab\u00ed\u00adan reducido la religi\u00f3n a un formulismo exterior. Las acusaciones de Cristo no iban contra los fariseos en cuanto tales, ni contra su doctrina, sino contra las formalidades externas en las que hac\u00ed\u00adan constituir la religi\u00f3n (J. Bonsirven). Adem\u00e1s impon\u00ed\u00adan a sus adeptos una red de minuciosas observancias que ellos mismos se las ingeniaban para soslayarlas (Mt 12,11; Lc 13,15; Jn 7,22-24). Tambi\u00e9n R. Jojan\u00e1n Ben Zacai condenaba severamente a \u00abquienes exigen el bien y no lo practican\u00bb (Jagiga, 14a). -> contexto; ; literatura intertestamental; enemigos.<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 JOSEP KAUSNER, \u00fas de Nazaret. Su vida, su tiempo y ense\u00f1anza. Ed. Paidos, Buenos Aires 1971; MANUEL REVUELTA SA\u00ed\u2018UDO, de Cristo, Descl\u00e9e, Bilbao 1960, 81-99 184-202; JOHANNES LEIPOLDT WALTER GRUNDMANN, mundo del Nuevo Testamento, v. 1 Cristiandad, Madrid 1973, -299; AUGUST\u00ed\u008dN GEORGE y PIERRE GRELOT, \u00f3n cr\u00ed\u00adtica al Nuevo Testamento, Herder, Barcelona 1983, 153-158; CHRISTIANE SAULNIER, , en Enciclop\u00e9dico de la Biblia, Herder , 602.<\/p>\n<p>P\u00e9rez<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Partido o grupo jud\u00ed\u00ado de tiempos de Jes\u00fas. No constitu\u00ed\u00adan un grupo de poder, sino de comuni\u00f3n vital, aunque al principio parece que estaban m\u00e1s implicados en la acci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. Suelen vincularse con los hasidim, asideos o piadosos, opuestos al proceso de helenizaci\u00f3n del judaismo, desde la crisis macabea (primera mitad del siglo II a.C.). Pero la misma evoluci\u00f3n del judaismo y su trayectoria religiosa les llev\u00f3 a constituirse como fraternidades piadosas de separados (eso significa su nombre), que ponen de relieve la exigencia de pureza del judaismo. No se oponen a los sacerdotes, pero acent\u00faan de tal manera la experiencia de pureza sacerdotal que quieren convertir cada casa jud\u00ed\u00ada en un templo y cada comida en un sacrificio de alabanza a Dios. Por eso se comprometen a vivir conforme a las normas de pureza m\u00e1s estricta de la Ley sagrada, que, de un modo normal, conforme al Lev\u00ed\u00adtico, s\u00f3lo se aplicaba para los sacerdotes en funciones, dentro del templo. As\u00ed\u00ad aparecen en tiempos de Jes\u00fas o, al menos, al comienzo de la Iglesia. En principio, los fariseos no pretenden dominar sobre otros, sino vivir intensamente la experiencia de pureza de la tradici\u00f3n israelita, cultivando de un modo radical las normas de separaci\u00f3n sagrada. Todo nos permite suponer que ellos no se opon\u00ed\u00adan de un modo directo a Jes\u00fas en el tiempo de su vida, pues ellos (fariseos y Jes\u00fas) representan movimientos de renovaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada bastante semejantes. El mismo hecho de parecerse a los seguidores de Jes\u00fas les llevar\u00e1 m\u00e1s tarde a enfrentarse con ellos, de una forma que ha quedado bien destacada por Pablo, los evangelios sin\u00f3pticos y Juan. Esta oposici\u00f3n se debe al hecho de que unos y otros, cristianos y fariseos, recrear\u00e1n de formas distintas la misma herencia israelita, formando instituciones religiosas duraderas, que siguen existiendo hasta el d\u00ed\u00ada de hoy.<\/p>\n<p>Cf. J. JEREM\u00ed\u008dAS, Jerusal\u00e9n en tiempos de Jesiis, Cristiandad, Madrid 1977; E. P. SANDERS, Judaism. Practice and Belief. 63BCE66CE, SCM, Londres 1992.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Importante secta religiosa del juda\u00ed\u00adsmo que exist\u00ed\u00ada en el siglo I E.C. Seg\u00fan algunos eruditos, el t\u00e9rmino significa literalmente \u2020\u0153separados; separatistas\u2020\u009d, quiz\u00e1s debido a que evitaban la inmundicia ceremonial o se separaban de los gentiles. No se sabe con exactitud cu\u00e1ndo apareci\u00f3 esta secta. Los escritos del historiador jud\u00ed\u00ado Josefo indican que en el tiempo de Juan Hircano I (segunda mitad del siglo II a. E.C.) los fariseos ya eran un grupo influyente. Josefo escribi\u00f3: \u2020\u0153Gozan de tanta autoridad en el pueblo que si afirman algo incluso contra el rey o el pont\u00ed\u00adfice [el sumo sacerdote], son cre\u00ed\u00addos\u2020\u009d. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XIII, cap. X, sec. 5.)<br \/>\nJosefo tambi\u00e9n proporciona detalles sobre las creencias de los fariseos. Dice: \u2020\u0153Creen tambi\u00e9n que al alma le pertenece un poder inmortal, de tal modo que, m\u00e1s all\u00e1 de esta tierra, tendr\u00e1 premios o castigos, seg\u00fan que se haya consagrado a la virtud o al vicio; en cuanto a los que practiquen lo \u00faltimo, eternamente estar\u00e1n encerrados en una c\u00e1rcel; pero los primeros gozar\u00e1n de la facultad de volver a esta vida\u2020\u009d. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XVIII, cap. I, sec. 3.) \u2020\u0153Piensan que el alma es imperecedera, que las almas de los buenos pasan de un cuerpo a otro y las de los malos sufren castigo eterno.\u2020\u009d (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro II, cap. VIII, sec. 14.) Con respecto a sus ideas en cuanto al destino o la providencia, Josefo informa: \u2020\u0153Atribuyen todo al destino y a Dios y creen que la facultad de actuar bien o mal depende en gran parte del hombre mismo, pero que el destino debe colaborar en cada acto particular\u2020\u009d. (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro II, cap. VIII, sec. 14.)<br \/>\nLas Escrituras Griegas Cristianas revelan que los fariseos ayunaban dos veces a la semana, entregaban escrupulosamente el diezmo (Mt 9:14; Mr 2:18; Lu 5:33; 11:42; 18:11, 12) y no estaban de acuerdo con la creencia de los saduceos de que \u2020\u0153no hay ni resurrecci\u00f3n, ni \u00e1ngel, ni esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (Hch 23:8.) Se enorgullec\u00ed\u00adan de ser justos (en realidad, justos a sus propios ojos) y miraban despectivamente a la gente com\u00fan. (Lu 18:11, 12; Jn 7:47-49.) Para impresionar a otros con su justicia, \u2020\u02dcensanchaban las cajitas que conten\u00ed\u00adan escrituras y que llevaban puestas como resguardos, y agrandaban los flecos de sus prendas de vestir\u2020\u2122. (Mt 23:5.) Amaban el dinero (Lu 16:14) y deseaban prominencia y t\u00ed\u00adtulos lisonjeros. (Mt 23:6, 7; Lu 11:43.) Eran tan tendenciosos al aplicar la Ley que la hac\u00ed\u00adan gravosa para el pueblo, insistiendo en que se observase seg\u00fan sus conceptos y tradiciones. (Mt 23:4.) Perdieron de vista por completo los asuntos importantes, es decir, la justicia, la misericordia, la fidelidad y el amor a Dios. (Mt 23:23; Lu 11:41-44.) Por otra parte, se esforzaban en gran manera por hacer pros\u00e9litos. (Mt 23:15.)<br \/>\nLas principales cuestiones por las que contend\u00ed\u00adan con Cristo Jes\u00fas ten\u00ed\u00adan que ver con la observancia del s\u00e1bado (Mt 12:1, 2; Mr 2:23, 24; Lu 6:1, 2), el adherirse a la tradici\u00f3n (Mt 15:1, 2; Mr 7:1-5) y la asociaci\u00f3n con los pecadores y los recaudadores de impuestos (Mt 9:11; Mr 2:16; Lu 5:30). Al parecer, los fariseos pensaban que se contaminaban si se asociaban con personas que no observaban la Ley seg\u00fan el punto de vista de ellos (Lu 7:36-39); por lo tanto, pusieron reparos cuando Cristo Jes\u00fas se asoci\u00f3 e incluso comi\u00f3 con pecadores y recaudadores de impuestos. (Lu 15:1, 2.) Los fariseos criticaban a Jes\u00fas y a sus disc\u00ed\u00adpulos debido a que no observaban el lavado de manos tradicional (Mt 15:1, 2; Mr 7:1-5; Lu 11:37, 38), pero Jes\u00fas expuso lo equivocado de su razonamiento y mostr\u00f3 que eran violadores de la ley de Dios por adherirse a tradiciones de origen humano. (Mt 15:3-11; Mr 7:6-15; Lu 11:39-44.) M\u00e1s bien que regocijarse y glorificar a Dios por las curaciones milagrosas efectuadas por Cristo Jes\u00fas en s\u00e1bado, los fariseos se llenaron de ira por lo que consideraban una violaci\u00f3n de la ley del s\u00e1bado y tramaron matarle. (Mt 12:9-14; Mr 3:1-6; Lu 6:7-11; 14:1-6.) Dijeron a un hombre ciego a quien Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada curado en s\u00e1bado: \u2020\u0153Este no es hombre de Dios, porque no observa el s\u00e1bado\u2020\u009d. (Jn 9:16.)<br \/>\nLa actitud que manifestaron los fariseos mostr\u00f3 que en su interior no eran ni justos ni limpios. (Mt 5:20; 23:26.) Al igual que los dem\u00e1s jud\u00ed\u00ados, ten\u00ed\u00adan que arrepentirse. (Comp\u00e1rese con Mt 3:7, 8; Lu 7:30.) Pero la mayor\u00ed\u00ada de estos fariseos prefirieron permanecer ciegos espiritualmente (Jn 9:40) e intensificaron su oposici\u00f3n al Hijo de Dios. (Mt 21:45, 46; Jn 7:32; 11:43-53, 57.) Algunos fariseos acusaron falsamente a Jes\u00fas de expulsar demonios por medio del gobernante de los demonios (Mt 9:34; 12:24) y de ser un testigo falso. (Jn 8:13.) Por otra parte, ciertos fariseos intentaron intimidar al Hijo de Dios (Lu 13:31), le exigieron que les mostrase alguna se\u00f1al (Mt 12:38; 16:1; Mr 8:11), procuraron entramparle en su habla (Mt 22:15; Mr 12:13; Lu 11:53, 54) y, adem\u00e1s, intentaron ponerle a prueba por medio de preguntas (Mt 19:3; 22:34-36; Mr 10:2; Lu 17:20). Finalmente, Jes\u00fas acall\u00f3 sus preguntas plante\u00e1ndoles c\u00f3mo podr\u00ed\u00ada el hijo de David ser el Se\u00f1or de David al mismo tiempo. (Mt 22:41-46.) En la chusma que posteriormente detuvo a Jes\u00fas en el jard\u00ed\u00adn de Getseman\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada fariseos (Jn 18:3-5, 12, 13), as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n entre los que pidieron a Pilato que asegurase la tumba de Jes\u00fas para que nadie pudiera robar el cuerpo. (Mt 27:62-64.)<br \/>\nLos fariseos ejercieron una influencia tan grande durante el ministerio terrestre de Cristo Jes\u00fas, que las personas prominentes ten\u00ed\u00adan temor de confesar fe en \u00e9l abiertamente. (Jn 12:42, 43.) El fariseo Nicodemo debi\u00f3 ser una de estas personas temerosas. (Jn 3:1, 2; 7:47-52; 19:39.) Es posible tambi\u00e9n que hubiese fariseos que no manifestaran una oposici\u00f3n enconada o que m\u00e1s tarde se hicieran cristianos. Por ejemplo, el fariseo Gamaliel aconsej\u00f3 no oponerse a la obra de los cristianos (Hch 5:34-39), y el fariseo Saulo (Pablo) de Tarso lleg\u00f3 a ser un ap\u00f3stol de Jesucristo. (Hch 26:5; Flp 3:5.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>farisaios (farisai`o\u00bb, 5330), de una palabra aramea, peras (que se halla en Dan 5:28), que significa separar, debido a una manera de vivir diferente a la de la generalidad de la gente. Los fariseos y saduceos aparecen como partidos distintos en la \u00faltima mitad del siglo II a.C., aunque representan tendencias que se pueden seguir mucho m\u00e1s atr\u00e1s en la historia del juda\u00ed\u00adsmo, tendencias que se acentuaron despu\u00e9s del retorno de Babilonia (537 a.C.). Los progenitores inmediatos de los dos partidos fueron, respectivamente, los jasideos y los helenistas; los \u00faltimos, antecesores de los saduceos, ten\u00ed\u00adan la intenci\u00f3n de eliminar la estrechez del juda\u00ed\u00adsmo, y participar en las ventajas de la vida y cultura griegas. Los jasideos, una transliteraci\u00f3n del t\u00e9rmino hebreo jasidim, esto es, los piadosos, eran un grupo de hombres celosos de la religi\u00f3n, que actuaban bajo la conducci\u00f3n de los escribas, en oposici\u00f3n al imp\u00ed\u00ado partido helenizante; se refrenaron de oponerse al leg\u00ed\u00adtimo sumo sacerdote incluso cuando este se puso de parte de los helenistas. As\u00ed\u00ad, los helenizantes eran una secta pol\u00ed\u00adtica, en tanto que los jasideos, cuyo principio fundamental era una separaci\u00f3n completa de los elementos no jud\u00ed\u00ados, eran el partido estrictamente legal entre los jud\u00ed\u00ados, y llegaron finalmente a ser el partido m\u00e1s popular e influyente. En su celo por la ley casi llegaron a deificarla, y su actitud se torn\u00f3 meramente externa, formal y mec\u00e1nica. Pon\u00ed\u00adan el \u00e9nfasis no en la rectitud de la acci\u00f3n, sino en su correcci\u00f3n formal. Como consecuencia, fue inevitable su oposici\u00f3n a Cristo; su manera de vivir y su ense\u00f1anza eran esencialmente una condenaci\u00f3n de las suyas; de ah\u00ed\u00ad sus denuncias contra ellos (p.ej., Mat 6:2,5,16; 15.7 y cap. 23). Mientras los jud\u00ed\u00ados segu\u00ed\u00adan divididos en estos dos partidos, la expansi\u00f3n del testimonio del evangelio tiene que haber producido lo que para el p\u00fablico tiene que haber sido una nueva secta, y en el gran desarrollo que tuvo lugar en Antioqu\u00ed\u00ada (Act 11:19-26), el nombre \u00abcristianos\u00bb parece haber sido un nombre popular aplicado a los disc\u00ed\u00adpulos como una secta, siendo empero la causa primaria su testimonio de Cristo (v\u00e9ase crematizo en LLAMAR). La oposici\u00f3n tanto de fariseos como de saduceos (que no obstante segu\u00ed\u00adan enfrentados entre s\u00ed\u00ad, Act 23:6-10) contra la nueva \u00absecta\u00bb sigui\u00f3 sin disminuir durante la \u00e9poca apost\u00f3lica.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>La secta jud\u00ed\u00ada de los fariseos (heb. \u00ablos separados\u00bb) comprend\u00ed\u00ada en tiempos de Jes\u00fas alrededor de seis mil miembros; como la de los asenios, se la relaciona ordinariamente con los asideos (heb. hrnridim: \u00ablos piadosos\u00bb) que en tiempo de los macabeos lucharon encarnizadamente contra la influencia pagana (1Mac 2,42). Contaba entre sus miembros a la totalidad de los escribas y de los doctores de la ley, como tambi\u00e9n a cierto n\u00famero de sacerdotes. Organizando a sus miembros en cofrad\u00ed\u00adas religiosas trataba de mantenerlos en la fidelidad a la ley y en el fervor.<\/p>\n<p>1. Or\u00ed\u00adgenes del conflicto con Jes\u00fas. Parece que hist\u00f3ricamente la responsabilidad de la muerte de Jes\u00fas incumbe en primer lugar a la casta sacerdotal y a los saduceos; a los fariseos no se los nombra en los relatos de la pasi\u00f3n (excepto Jn 18,3); algunos de ellos asumieron abiertamente la defensa de Jes\u00fas (Jn 7,50; 9,16) y de los cristianos (Act 5,34; 23,9); varios vieron en Jesucristo al que *cumpl\u00ed\u00ada o realizaba su fe jud\u00ed\u00ada (Act 15,5) &#8211; as\u00ed\u00ad Pablo, su m\u00e1s ilustre representante (Act 26,5; Flp 3,5) -. Es un hecho, sin embargo, que gran n\u00famero de fariseos se opuso encarnizadamente a la ense\u00f1anza y a la persona de Jes\u00fas. Esta oposici\u00f3n, no ya el oportunismo de los sumos sacerdotes, es la que ofrec\u00ed\u00ada inter\u00e9s a los ojos de los evangelistas, puesto que caracterizaba el conflicto entre el juda\u00ed\u00adsmo y el cristianismo.<\/p>\n<p>Para no juzgar farisaicamente a los fariseos de tiempos pasados es preciso reconocer las cualidades que dieron origen a sus excesos. Jes\u00fas admira su *celo (Mt 23,15), su solicitud por la perfecci\u00f3n y por la *pureza; Pablo subraya su voluntad de practicar minuciosamente la ley; hay que fe-licitarlos por su adhesi\u00f3n a tradiciones orales vivas. Pero escud\u00e1ndose en su ciencia legal aniquilan el precepto de Dios con sus *tradiciones humanas (Mt 15,1-20), desprecian a los ignorantes en nombre de su propia justicia (Le 18.11s); impiden todo contacto con los pecadores y los publicanos limitando as\u00ed\u00ad a su horizonteel *amor de Dios; consideran incluso que tienen derechos para con Dios en nombre de su pr\u00e1ctica (Mt 20,1-15; Lc 15,25-30). Y como, seg\u00fan Pablo (Rom 2.17-24), no pueden poner en pr\u00e1ctica este ideal, se comportan como *hip\u00f3critas, \u00absepulcros blanquea-dos\u00bb (Mt 23,27). Encerrados en su universo legalista, est\u00e1n ciegos a toda luz, que venga de fuera y se niegan a reconocer en Jes\u00fas m\u00e1s que a un impostor o un aliado del demonio.<\/p>\n<p>2. El farise\u00ed\u00adsmo. Esta utilizaci\u00f3n de la palabra \u00abfariseos\u00bb en un contexto de pol\u00e9mica determina un uso habitual en la tradici\u00f3n cristiana. En este sentido restringido el farise\u00ed\u00adsmo no es una secta, sino un esp\u00ed\u00adritu, opuesto al del evangelio. El cuarto evangelio conserv\u00f3 algunas es-cenas t\u00ed\u00adpicas sobre la ceguera de los fariseos (Jn 8,13; 9,13.40), pero ordinariamente los asimila a los \u00ab*jud\u00ed\u00ados\u00bb, mostrando as\u00ed\u00ad que su conflicto con Jes\u00fas tiene un valor transhist\u00f3rico. Hay farise\u00ed\u00adsmo cuando se cubre uno con la m\u00e1scara de la *justicia para dispensarse de vivirla interiormente o de reconocerse *pecador y escuchar el llamamiento de Dios, cuando encierra uno el amor de Dios en el c\u00ed\u00adrculo estrecho de su ciencia religiosa. Esta mentalidad se descubre en el cristianismo naciente, entre los judeocristianos con que tropezar\u00e1 san Pablo (Act 15,5): \u00e9stos quieren someter a pr\u00e1cticas jud\u00ed\u00adas a los convertidos procedentes del paganismo y de esta manera mantener bajo el yugo de la *ley a los que hab\u00ed\u00adan sido *liberados de \u00e9l por la muerte de Cristo. Hay tambi\u00e9n farise\u00ed\u00adsmo en el cristiano que desprecia al jud\u00ed\u00ado desgajado del \u00e1rbol (Rom 11,18ss). El farise\u00ed\u00adsmo amenaza al cristianismo en la medida en que \u00e9ste retrocede al estadio de observancia legal y desconoce la universalidad de la *gracia.<\/p>\n<p>-> Hip\u00f3crita &#8211; Incredulidad &#8211; Jud\u00ed\u00ado Justicia.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\"><em>Farisaioi<\/em> (hebreo <em>p\u0304\u04d9r\u00fb\u0161\u00eem<\/em>) = t\u00e9rmino sem\u00edtico para uno que ha sido separado, separatista, aunque raramente se encuentra en singular (Lc. 7:36; Hch. 5:34; Fil. 3:5). Los fariseos se asocian generalmente con los escribas (Mt. 5:20) y saduceos (Mt. 16:1) o con los herodianos (Mt. 22:15) en su oposici\u00f3n a Jes\u00fas. Su origen es desconocido. Algunos sostienen que ellos se separaron de Judas Macabeo en el advenimiento de Alcimus en el a\u00f1o 162 a.C. y que eran los hasidim, un grupo de resistencia pasiva dedicados a la observancia del juda\u00edsmo. Josefo los distingue de los esenios y saduceos en los d\u00edas de Jonat\u00e1n, en el a\u00f1o 146 a.C. Otros los miraron como los haberim quienes desertaron de Hircano alrededor del a\u00f1o 135\u2013104 a.C. y que juraron una observancia escrupulosa de la ley (Mishna). Bajo Alejandra (76 a.C.), cuyo hermano era un fariseo, fueron admitidos en el Sanedr\u00edn y comenzaron a dominar en la pol\u00edtica; apoyaron la pol\u00edtica pro-romana de Ant\u00edpater, y Herodes el Grande cooper\u00f3 con los influyentes rabinos Polio y Sameas. En el tiempo de Jes\u00fas, ellos controlaban las sinagogas y escuelas y eran respetados por las masas (Ant. 18:1, 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su creencia se equilibraba entre el fatalismo de los esenios y la posici\u00f3n liberal de los saduceos (<em>Historias de la guerra jud\u00eda<\/em> 2, 8, 14). Cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte, en los \u00e1ngeles, y en las recompensas y castigos futuros, (Hch. 23:8), y citaban el pentateuco para probarlo (p. ej., Nm. 18:28) como Jes\u00fas (Lc. 20:37). Reverenciaban especialmente la tradici\u00f3n de los escribas (Mr. 7:9; Ant. 13, 10, 6) a la que se ve\u00edan atados. Mientras que los saduceos ignoraban los cambios, ellos trataban de ajustar la ley a nuevas situaciones por medio de interpretaciones pr\u00e1cticas. Practicaban el exorcismo (Lc. 11:19). Su diezmo y ayuno eran voluntarios (lunes y jueves) (Lc. 18:9\u201314). Para la blasfemia y el adulterio, prescrib\u00edan la pena de muerte. Su esperanza mesi\u00e1nica encuentra expresi\u00f3n en los Salmos de Salom\u00f3n (alrededor del a\u00f1o 50 a.C.) en los que se contrasta a los piadosos (fariseos) con los pecadores. Denuncian a los asmoneos y proclaman a Pompeyo como el libertador de Dios. El farisaico Testamento de los Doce Profetas (a\u00f1o 120 a.C.) describe al Mes\u00edas atando a Belial, ejecutando el juicio y estableciendo la nueva Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los puntos de conflicto entre Jes\u00fas y los fariseos fueron: (1) su tradici\u00f3n que invalidaba la ley (Mr. 7:12); (2) su r\u00edgido sabatarianismo que restring\u00eda las sanidades (Mt. 12:12); (3) corrupci\u00f3n y regeneraci\u00f3n moral (Mr. 7:18\u201323); (4) m\u00e9ritos y recompensas (Lc. 17:10); (5) hipocres\u00eda (Mt. 23:13); (6) la misi\u00f3n a los gentiles y las castas sociales (Lc. 7:36\u201350) y (7) su falta de humildad (Lc. 18:9\u201314). Jes\u00fas comparti\u00f3 algo de su ense\u00f1anza m\u00e1s espiritual (Lc. 10:27, 28) y ciertos fariseos como Nicodemo le apoyaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arndt; F.C. Burkitt, <em>Jesus and the Pharisees<\/em>; M.S. Enslin, <em>Christian Beginnings<\/em>, pp. 112\u2013118; <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HDB<\/a>; <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">JTS<\/a><\/em> 28 (27), 392\u2013397; C.G. Montefiore, <em>The Synoptic Gospels<\/em>; E. Schuerer, Div. II, vol. II, pp. 2\u20139 para Josephus and Mishna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Denis H. Tongue<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">HDB <\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>JTS <\/em><\/a><em>Journal of Theological Studies<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (260). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Historia<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La obra de *Esdras fue continuada por los que trataban de dominar el texto y la ense\u00f1anza de la ley en todos sus detalles\u2014los escribas del NT fueron sus descendientes espirituales\u2014y por el c\u00edrculo m\u00e1s amplio de los que meticulosamente trataban de poner en pr\u00e1ctica su ense\u00f1anza. A comienzos del ss. II a.C. los encontramos con el nombre de <\/span><span style=' '>&#7717;<sup>a<\/sup>s&#305;&#770;d&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, e. d. los fieles de Dios (* <span style='text-transform:uppercase'>Asideos<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El nombre \u201cfariseo\u201d aparece primeramente en el contexto de los primeros reyes-sacerdotes asmoneos. Los asideos probablemente se hab\u00edan dividido. La minor\u00eda, bas\u00e1ndose en la ilegitimidad del sumo sacerdocio y el abandono de ciertas tradiciones, se retir\u00f3 de la vida p\u00fablica a la espera de una intervenci\u00f3n escatol\u00f3gica de Dios. La mayor\u00eda se propon\u00eda lograr el control de la religi\u00f3n del estado. La interpretaci\u00f3n tradicional de los fariseos como \u201clos separados\u201d es mucho m\u00e1s probable que la sugerencia de T. W. Manson del sobrenombre \u201clos persas\u201d. Sus puntos de vista sobre el diezmo (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\" title=\"\">inf.) hicieron ineludible su separaci\u00f3n de la mayor\u00eda.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Bajo Juan Hircano (134\u2013104 a.C.) tuvieron mucha influencia y contaron con el apoyo del pueblo (<etiqueta id=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\" title=\"\">Jos., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\" title=\"\"><i>Ant.<\/i><\/etiqueta> 13. 288\u2013300), pero al romper con \u00e9l, este se volvi\u00f3 hacia los saduceos. La oposici\u00f3n farisea bajo Alejandro Janeo (103\u201376 a.C.) lleg\u00f3 a tal punto que hasta apelaron al rey sel\u00e9ucida, Demetrio III, en busca de ayuda. Janeo triunf\u00f3 y crucific\u00f3 a unos 800 opositores importantes (Jos., <i>Ant.<\/i> 13.380). En su lecho de muerte, empero, le aconsej\u00f3 a su mujer, Alejandra Salom\u00e9, quien lo sucedi\u00f3 (76\u201367 a.C.), que pusiera el gobierno en manos de los fariseos, los que desde ese momento mantuvieron una posici\u00f3n influyente en el sanedr\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sufrieron grandemente bajo Ant\u00edpater y Herodes (Jos., <etiqueta id=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\" title=\"\"><i>GJ<\/i><\/etiqueta> 1. 647\u2013655), y evidentemente comprendieron que no se puede lograr fines espirituales mediante medios pol\u00edticos, porque despu\u00e9s de la muerte de Herodes vemos que algunos de ellos piden un gobierno romano directo. Por la misma raz\u00f3n la mayor\u00eda de ellos se opuso a la rebeli\u00f3n contra Roma (66\u201370 <etiqueta id=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\" title=\"\">d.C.). En consecuencia, Vespasiano favoreci\u00f3 a Yohan\u00e1n ben Zakkai, uno de los l\u00edderes de ellos, y le permiti\u00f3 establecer una escuela rab\u00ednica en Jamnia (Yavneh). Para entonces las controversias entre el partido del riguroso Sha<\/etiqueta>mmai y el del m\u00e1s liberal Hillel hab\u00edan terminado en un acuerdo, los saduceos hab\u00edan desaparecido, y los zelotes estaban desacreditados\u2014despu\u00e9s de la derrota de Barcoqueb\u00e1 en 135 d.C. ellos tambi\u00e9n desaparecieron\u2014de modo que los fariseos se convirtieron en los l\u00edderes incuestionados de los jud\u00edos. Para el 200 d.C. juda\u00edsmo y farise\u00edsmo constitu\u00edan t\u00e9rminos sin\u00f3nimos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Relaci\u00f3n con otros partidos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los fariseos fueron siempre un grupo minoritario. Bajo Herodes su n\u00famero fue algo superior a los 6.000 (Jos., <i>Ant.<\/i> 17.42). La posterior acritud en su relaci\u00f3n con el pueblo com\u00fan (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#723;am ha\u2019&#257;re&#7779;<\/span><span lang=ES style=''>), evidenciada por muchos pasajes talm\u00fadicos del ss. II d.C., indica que la rigurosidad de su interpretaci\u00f3n de la ley no ten\u00eda ning\u00fan atractivo intr\u00ednseco. Los apocal\u00edpticos ten\u00edan poca influencia excepto a traves de los zelotes, y su atracci\u00f3n parece haberse manifestado principalmente entre un proletariado desesperado. Los saduceos proven\u00edan en su mayor\u00eda de los terratenientes acomodados; la tradici\u00f3n talm\u00fadica distingue claramente entre ellos y sus aliados, la casa de Boeto, el clan sumo sacerdotal. A su modo eran tan rigurosos como los fariseos, s\u00f3lo que aplicaban las leyes y sus tradiciones sin pensar en las consecuencias: dada su riqueza pod\u00edan aguantarlas. Los fariseos siempre tuvieron en cuenta el inter\u00e9s p\u00fablico. No es mera coincidencia el que Shammai, el fariseo riguroso, procediera de una familia aristocr\u00e1tica y rica, mientras que Hillel era hombre del pueblo. Para el pueblo el atractivo principal de los fariseos era que en su mayor\u00eda provenian de la clase media baja y de las mejores capas de los artesanos y que, comprendiendo al hombre com\u00fan, trataban sinceramente de hacer que la ley les resultase llevadera.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las diferencias que destaca Josefo (<i>GJ<\/i> 2. 162\u2013166)\u2014la creencia farisea en la inmortalidad del alma, que habr\u00eda de reencarnarse (e. d. reanimar el cuerpo de resurrecci\u00f3n), y en la anulaci\u00f3n del destino (e. d. Dios), mientras que los saduceos no cre\u00edan ninguna de las dos cosas (cf. Mt. 22.23; Hch. 23.8)\u2014eran secundarias evidentemente. Fundamentalmente los saduceos consideraban que el culto del templo constitu\u00eda el centro y el prop\u00f3sito principal de la ley. Los fariseos destacaban el cumplimiento individual de todos los aspectos de la ley, del que el culto era s\u00f3lo una parte, como la raz\u00f3n de su existencia. Las diferencias externas expresaban sus actitudes internas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Ense\u00f1anza<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Para la concepci\u00f3n farisaica de la religi\u00f3n resultaba b\u00e1sica la creencia de que el exilio b\u00e1bil\u00f3nico tuvo su origen en el hecho de que Israel no guard\u00f3 la Tora (la ley mosaica), y guardarla constitu\u00eda una obligaci\u00f3n individual como tambi\u00e9n nacional. Pero la Tor\u00e1 no era simplemente \u201cley\u201d sino tambi\u00e9n \u201cinstrucci\u00f3n\u201d, e. d. consit\u00eda no s\u00f3lo en mandamientos fijos sino que se adaptaba a las condiciones cambiantes, y de ella pod\u00eda inferirse la voluntad de Dios para situaciones no mencionadas expresamente. Esta adaptaci\u00f3n o inferencia era la tarea de quienes hab\u00edan hecho un estudio especial de la Tor\u00e1, y la decisi\u00f3n de la mayor\u00eda deb\u00eda ser acatada por todos. Una de las primeras tareas de los escribas fue la de determinar el contenido de la Tor\u00e1 escrita (<\/span><span style=''>t\u00f4r\u00e2 \u0161e-bi&#7733;ta&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>). Establecieron que conten\u00eda 613 mandamientos, 248 positivos, 365 negativos. El paso siguiente consisti\u00f3 en \u201cponer una cerca\u201d alrededor de ellos, e. d. interpretarlos y complementarlos de tal modo que se eliminara la posibilidad de quebrantarlos por error o por ignorancia. El ejemplo m\u00e1s conocido lo constituyen las frecuentemente citadas treinta y nueve especies principales de actos prohibidos en el d\u00eda de reposo. Sin embargo, no tienen nada de irrazonable o il\u00f3gico cuando se acepta la prohibici\u00f3n literal de trabajar en dicho d\u00eda. Los mandamientos fueron aplicados por analog\u00eda a situaciones no contempladas directamente por la Tor\u00e1. Todas estas elaboraciones, juntamente con las treinta y una costumbres de \u201cuso inmemorial\u201d, formaban la \u201cley oral\u201d (<\/span><span style=''>t\u00f4r\u00e2 \u0161e-b<sup>e<\/sup>-&#723;al peh<\/span><span lang=ES style=''>), cuya elaboraci\u00f3n completa es posterior al NT. Estaban convencidos de que ten\u00edan la recta interpretaci\u00f3n de la Tor\u00e1, y sosten\u00edan que esta \u201ctradici\u00f3n de los ancianos\u201d (Mr. 7.3) proven\u00eda de Mois\u00e9s en el Sina\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>M\u00e1s all\u00e1 de una insistencia absoluta en la unidad y la santidad de Dios, la elecci\u00f3n de Israel y la autoridad absoluta de la Tor\u00e1 para \u00e9l, el enfoque en la religi\u00f3n del fariseo era \u00e9tico, no teol\u00f3gico. La reprobaci\u00f3n de que fueron objeto por parte de nuestro Se\u00f1or (* <span style='text-transform:uppercase'>Hip\u00f3crita<\/span>) tiene que interpretarse a la luz del hecho indudable de que \u00e9ticamente ocupaban una posici\u00f3n m\u00e1s elevada que la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos. El lugar destacado que los fariseos asignaban al diezmo, y su negativa a comprar comestibles a los no fariseos, o a comer en sus casas, por temor a que la comida no hubiese sido diezmada, como ocurr\u00eda con frecuencia, se deb\u00eda a las muy pesadas cargas creadas por los diezmos, agregados al r\u00e9gimen impositivo introducido por los asmoneos, los herodianos, o los romanos. Para el fariseo diezmar plenamente constitu\u00eda una marca de lealtad a Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> M. Sim\u00f3n, <i>Sectas jud\u00edas en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1962; C. F. Pfeiffer, \u201cSectas jud\u00edas\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\" title=\"\"><i>\u00b0DBA<\/i><\/etiqueta>, pp. 584ss; J. Leipoldt, W. Grundmann, <i>El mundo del Nuevo Testamento<\/i>, 1973, pp. 293\u2013298; F. L\u00f3pez, \u201cFariseos\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). III, cols. 451\u2013455; E. Sch\u00fcrer, <i>Historia del pueblo jud\u00edo en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1985, t(t). Il, pp. 497\u2013538; W. F. Albright, <i>Los jud\u00edos: su historia, su aporte a la cultura<\/i>, 1956.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>G. F. Moore, <i>Judaism in the First Centuries of the Christian Era<\/i>, 3 t(t). 1927, 1930; L. I. Finkelstein, <i>The Pharisees<\/i>\u00b2, 1962; J. W. Bowker, <i>Jesus and the Pharisees<\/i>, 1973; A. Finkel, <i>The Pharisees and the Teacher of Nazareth<\/i>\u00b2, 1974; J. Neusner, <i>The Rabbinic Traditions about the Pharisees before<\/i> 70, 3 t(t). 1971; <etiqueta id=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>From Politics to Piety<\/i>, 1973.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>H.L.E.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n        Una secta o facci\u00f3n pol\u00edtico-religiosa formada por adherentes del juda\u00edsmo tard\u00edo, que surgi\u00f3 como clase aproximadamente en el siglo III antes de Cristo. Luego del exilio, las formas gubernamentales mon\u00e1rquicas de los israelitas fueron cosa del pasado; en su lugar, los jud\u00edos crearon una comunidad mitad estado, mitad iglesia.  Una de sus principales caracter\u00edsticas fue ir adquiriendo cierto sentido de superioridad sobre las naciones paganas e id\u00f3latras con las cuales compart\u00edan su suerte. Se les ense\u00f1aba insistentemente a separarse de sus vecinos. \u201cY ahora haz confesi\u00f3n al Se\u00f1or Dios de tus padres, y act\u00faa seg\u00fan su complacencia, y sep\u00e1rate de la gente de la tierra y de sus extra\u00f1as esposas.\u201d (Esdras 10,11).   Se prohib\u00eda estrictamente el matrimonio con los paganos, y muchos de esos matrimonios previamente contra\u00eddos, incluso de sacerdotes, fueron disueltos como consecuencia de la legislaci\u00f3n promulgada por Esdras. Tal era el estado de cosas en el siglo III, cuando el reci\u00e9n introducido helenismo amenaz\u00f3 con destruir el juda\u00edsmo. Los jud\u00edos m\u00e1s celosos se separaron, haci\u00e9ndose llamar \u201cchasidim\u201d o los \u201cpiadosos\u201d, es decir, se dedicaron a la realizaci\u00f3n de las ideas inculcadas por Esdras, el santo sacerdote y doctor de la ley.  En las violentas condiciones incidentales a las guerras de los Macabeos, estos \u201chombres piadosos\u201d, algunas veces llamados tambi\u00e9n puritanos jud\u00edos, llegaron a ser una clase distinta. Fueron llamados fariseos, lo que significa, quienes se apartaron de los paganos y de las fuerzas y tendencias paganizantes contra la religi\u00f3n, que constantemente invad\u00edan las inmediaciones del juda\u00edsmo (1 Mac. 1,11; 2 Mac. 4,14ss.; cf. Josefo Ant., XII, 5:1). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante estas persecuciones de Ant\u00edoco, los fariseos se convirtieron en los m\u00e1s f\u00e9rreos defensores de la religi\u00f3n y tradiciones jud\u00edas. Por esta causa muchos sufrieron martirio (1 Mac. 1,41ss.) y eran tan devotos a las prescripciones de la ley, que en una ocasi\u00f3n en que eran atacados por los sirios durante el sabbath, rehusaron defenderse (1 Mac. 2,42; ibid. 5,3 ss.).   Consideraban una abominaci\u00f3n incluso el comer en la misma mesa con los paganos, o tener alguna relaci\u00f3n social en absoluto con ellos. Debido al hero\u00edsmo de su devoci\u00f3n, su influencia lleg\u00f3 a ser grande y de mucha trascendencia, y con el transcurrir del tiempo se convirtieron en fuente de autoridad, en lugar de los sacerdotes. En los tiempos de Nuestro Se\u00f1or, tal era su poder y su prestigio, que se sentaban y ense\u00f1aban desde la \u201cC\u00e1tedra de Mois\u00e9s\u201d. Naturalmente que este prestigio gener\u00f3 arrogancia y presunci\u00f3n, y fue causa, en muchos sentidos, de perversiones respecto a las ideas conservadoras que ellos tan firmemente apoyaban.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchos pasajes de los Evangelios se cita a Cristo advirtiendo a la multitud contra ellos en t\u00e9rminos acerbos. \u201cLos escribas y fariseos se han sentado en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imit\u00e9is su conducta, porque dicen y no hacen.  Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas.  Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto; quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas], que se les salude en las plazas y que la gente les llame \u201cRabb\u00ed\u201d.\u201d (Mat. 23,1-7). Luego siguen acusaciones terribles contra los fariseos por su hipocres\u00eda, su rapacidad y su ceguera (ibid., 13-36).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de los conflictos con Roma (66-135 d.C.) el farise\u00edsmo lleg\u00f3 a ser pr\u00e1cticamente sin\u00f3nimo con juda\u00edsmo. Las grandes guerras macabeas hab\u00edan definido farise\u00edsmo: otro conflicto a\u00fan m\u00e1s terrible le dio su ascendencia final. El resultado de ambas guerras fue crear, desde el siglo II en adelante, en el seno de una raza tenaz, el tipo de juda\u00edsmo conocido en el mundo occidental.   Un estudio de la historia antigua del farise\u00edsmo revela cierta dignidad moral y grandeza, una marcada tenacidad de prop\u00f3sito para servir a los altos ideales patri\u00f3ticos y religiosos. En contraste con los saduceos, los fariseos representaron una tendencia democr\u00e1tica; contrastados con el sacerdocio, apoyaron tanto la tendencia espiritual como la democr\u00e1tica. Por virtud de la ley misma el sacerdocio era una clase exclusiva.  A ning\u00fan hombre se le permit\u00eda ejercer una funci\u00f3n en el Templo, a menos que demostrara su descendencia de una familia de sacerdotes. Los fariseos consecuentemente encontraron su principal funci\u00f3n en la ense\u00f1anza y la pr\u00e9dica.  Su trabajo estaba relacionado principalmente con las sinagogas, y trabajaron tambi\u00e9n en la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os y esfuerzos misioneros entre las tribus paganas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierto sentido, el farise\u00edsmo ayud\u00f3 a limpiar el terreno y preparar el camino al cristianismo. Fueron los fariseos quienes hicieron del nacionalismo idealizado la misma esencia del juda\u00edsmo, basado en el monote\u00edsmo de los profetas. A ellos les debemos los grandes Apocalipsis, Daniel y Enoc, y fueron ellos quienes generalizaron la creencia en la resurrecci\u00f3n y recompensas futuras. En una palabra, su influencia pedag\u00f3gica fue un factor importante en capacitar la voluntad nacional y el prop\u00f3sito para la introducci\u00f3n del cristianismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, este gran trabajo estaba acompa\u00f1ado de muchos defectos y limitaciones. Aunque apoyaban las tendencias espirituales, el farise\u00edsmo desarroll\u00f3 una ortodoxia arrogante y orgullosa y un formalismo exagerado, que insist\u00eda en los detalles ceremoniales a costa de preceptos m\u00e1s importantes de la Ley (Mat. 23,23-28).  La importancia atribuida a ser descendientes de Abraham (Mat. 3,9) obscureci\u00f3 los asuntos espirituales m\u00e1s profundos, y cre\u00f3 un nacionalismo exclusivo y estrecho incapaz de entender una iglesia universal destinada a incluir a los gentiles tanto como a los jud\u00edos. Fue s\u00f3lo por medio de la revelaci\u00f3n recibida en el camino a Damasco, que Saulo el fariseo pudo comprender una iglesia donde todos eran por igual \u201csemilla de Abraham\u201d, todos \u201cuno en Cristo-Jes\u00fas\u201d (Gal, 3,28-29).  Ese exclusivismo, unido a su propia valoraci\u00f3n de las observancias lev\u00edticas externas, fue causa de que los fariseos se colocaran en oposici\u00f3n a lo que es conocido como el profetismo, que tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo hace el \u00e9nfasis primordial en el esp\u00edritu religioso, y as\u00ed incurrieron no s\u00f3lo en los vehementes reproches del Precursor (Mat. 3,7ss.), sino tambi\u00e9n en los del  Salvador (Mat. 23,25ss.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede apreciar mejor a los fariseos cuando se les compara con los zelotes por una parte y los herodianos por la otra. A diferencia de los celotes, era su pol\u00edtica abstenerse de apelar a la fuerza armada. Cre\u00edan que el Dios de la naci\u00f3n controlaba todos los destinos hist\u00f3ricos y que en su propio tiempo oportuno, \u00c9l satisfar\u00eda los frustrados deseos de su pueblo escogido.  Mientras tanto, el deber de los verdaderos israelitas era tener sincera devoci\u00f3n a la Ley, y a las m\u00faltiples observancias que sus numerosas tradiciones hab\u00edan asociado a ellas, unido a una paciente espera por la s\u00fabita manifestaci\u00f3n de la voluntad divina. Los celotes, por el contrario, estaban amargamente resentidos contra la dominaci\u00f3n romana y hubieran apresurado con la espada el cumplimiento de la esperanza mesi\u00e1nica. Es bien conocido que durante la gran rebeli\u00f3n y el sitio de Jerusal\u00e9n, que termin\u00f3 en la destrucci\u00f3n de la ciudad (70 d.C.) el fanatismo de los celotes les hizo ser terribles oponentes no s\u00f3lo de los romanos, sino tambi\u00e9n de otras facciones dentro de sus propios compatriotas.  Por otra parte, la facci\u00f3n extrema de los saduceos, conocida como los herodianos, estaba en simpat\u00eda con los gobernantes extranjeros y la cultura pagana, e incluso esperaban con agrado la restauraci\u00f3n del reino nacional bajo uno de los descendientes del rey Herodes. A\u00fan as\u00ed encontramos a los fariseos haciendo causa com\u00fan con los herodianos en su oposici\u00f3n al Salvador (Mc. 3,6; 12,13, etc.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  GIGOT, Bosquejos de la Historia del Nuevo Testamento (Nueva York, 1902), 74 ss.; LE CAMUS, L&#8217;\u0152uvre des Ap\u00f4tres, I (Par\u00eds, 1905), 133; FARRAR, Vida y Obra de San Pablo (Nueva York, 1880), 26-39; EATON en HASTINGS, Dicc. de la Biblia, s. v.; EDERSHEIM, Vida y \u00c9poca de Jes\u00fas el Mes\u00edas, passim.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Driscoll, James F. \u00abPharisees.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11789b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Giovanni E. Reyes.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fariseos (gr. faris\u00e1ios; transliteraci\u00f3n del heb. Per\u00fbsh\u00eem, \u00ablos separados\u00bb; aram. perishay-ya&#8217;). Secta o partido religioso conservador del juda\u00ed\u00adsmo en tiempos intertestamentarios y del NT. Se llamaban a s\u00ed\u00ad mismos los \u00abcompa\u00f1eros\u00bb (heb jab\u00ear\u00eem) o los \u00absantos\u00bb (heb. qed\u00f4sh\u00eem). Se supone que los fariseos se originaron como partido separado en la 2\u00c2\u00aa mitad del s II &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fariseos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFARISEOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2000","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2000"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2000\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}