{"id":2042,"date":"2016-02-04T23:07:47","date_gmt":"2016-02-05T04:07:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fruto\/"},"modified":"2016-02-04T23:07:47","modified_gmt":"2016-02-05T04:07:47","slug":"fruto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fruto\/","title":{"rendered":"FRUTO"},"content":{"rendered":"<p>Fruto    (heb. generalmente per\u00ee; tambi\u00e9n t\u00e2b\u00fb&#8217;\u00e2h,\u00bbproducto\u00bb [del suelo o del trabajo]; gr. generalmente karp\u00f3s).  B\u00e1sicamente, el producto de los \u00e1rboles o arbustos, pero frecuentemente usado en figuras de lenguaje como el resultado final de cualquier actividad.  As\u00ed\u00ad, se llama \u00abfruto\u00bb tanto al producto de la tierra (Gen 4:3; Lev 25:19; etc.) como a los descendientes de hombres y animales (Gen 30:2; Deu 28:4; Mic 6:7; etc.). El habla es llamado po\u00e9ticamente \u00abfruto de la boca\u00bb (Pro 18:20); el trabajo, \u00abfruto de sus manos\u00bb (31:16); la recompensa por los rnalos actos, fruto de sus acciones o pensamientos (Jer 6:19); etc.  En Isa 28:4 y Hos 9:10 se menciona la \u00abfruta temprana\u00bb (heb. bikk\u00fbr\u00e2h, \u00abprimer fruto\u00bb, \u00abfruto tempranero\u00bb [en especial, \u00abprimeros higos maduros\u00bb]).  El t\u00e9rmino hebreo sugiere la idea de la 1\u00c2\u00aa o temprana cosecha de higos, la cual com\u00fanmente ocurr\u00ed\u00ada en junio.  En el NT, adem\u00e1s de su significado corriente, \u00abfruto\u00bb se usa a menudo como un figura del lenguaje para indicar los actos externos de la vida de la persona, particularmente los que indican si el coraz\u00f3n es recto o imp\u00ed\u00ado (Mat 3:8; 7:16, 17; Luk 6:43, 44; Phi 1:11).  En forma similar, en G\u00e1. 5:22 y 23, las gracias cristianas son llamadas \u00abel fruto del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn fructus. Producto de los vegetales que sigue a la flor y contiene la semilla, como se lee en Gn 1, 11-12 y 29. En general, con este t\u00e9rmino se designan las producciones de la tierra, Gn 4, 3; Ex 34, 26; desde el desierto de Par\u00e1n, Mois\u00e9s mand\u00f3 exploradores a la tierra de Cana\u00e1n, los cuales, al regreso, le rindieron un informe sobre los frutos que produc\u00ed\u00ada, Nm 13, 25-27; Dt 1, 25. Figuradamente, el resultado o  consecuencia de algo. El Bautista exhorta a dar frutos de conversi\u00f3n,   pues todo \u00e1rbol que no de buen f. ser\u00e1 cortado y echado al fuego, Lc 3, 8. \u2020\u0153Todo \u00e1rbol bueno da frutos buenos, pero al \u00e1rbol malo da frutos malos\u2020\u009d,  Mt 7, 15-20, dice Cristo para indicar que al hombre se le conoce por sus obras, cuando habla de los falsos profetas. En la par\u00e1bola de la vid verdadera, Jes\u00fas dice a sus disc\u00ed\u00adpulos: \u2020\u0153Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en m\u00ed\u00ad y yo en \u00e9l, \u00e9se da mucho fruto; porque separados de m\u00ed\u00ad no pod\u00e9is hacer nada\u2020\u009d, Jn 15, 1-5. El ap\u00f3stol Pablo dice que, al contrario de las obras de la carne, \u2020\u0153el fruto del Esp\u00ed\u00adritu es amor, alegr\u00ed\u00ada, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, modestia,  dominio de s\u00ed\u00ad\u2020\u009d, Ga 5, 19-25.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Las frutas mencionadas con m\u00e1s frecuencia en las Escrituras son la uva, la granada, el higo, la aceituna y la manzana. La palabra fruto frecuentemente se usa en sentido metaf\u00f3rico (Deu 7:13; Pro 1:31; Juan 15; Gal 5:22-23).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>tip, ALIM TIPO DOCT<\/p>\n<p>ver, HIGO, MANZANA, UVA<\/p>\n<p>vet, (a) Para los distintos frutos de las tierras b\u00ed\u00adblicas, v\u00e9anse HIGO, MANZANA, UVA, etc. (b) Para su uso metaf\u00f3rico como el resultado de la obra de Dios en los regenerados, ver FRUTO DEL ESP\u00ed\u008dRITU m\u00e1s abajo. (c) FRUTO DEL ESP\u00ed\u008dRITU. El ap\u00f3stol Pablo, al exponer en su Ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1latas la tem\u00e1tica de la libertad del cristiano, y la naturaleza de su nueva vida, usa la expresi\u00f3n \u00abfruto del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (en singular) en contraposici\u00f3n a \u00ablas obras de la carne\u00bb (G\u00e1. 5:16-25). Para el ap\u00f3stol \u00abel fruto del Esp\u00ed\u00adritu es&#8230;\u00bb, aplicando as\u00ed\u00ad el principio de que el \u00e1rbol bueno produce buen fruto. El Esp\u00ed\u00adritu Santo es la energ\u00ed\u00ada personal en el cristiano que activa su nueva vida por la que puede producir el fruto multiforme de G\u00e1. 5:22, 23, \u00abamor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza\u00bb. Este fruto pone de manifiesto la abundancia de la savia que pone el Esp\u00ed\u00adritu de Dios en la vida regenerada. La fe, que arraiga firmemente la nueva planta en el terreno abonado y sembrado por la Palabra, permite que la vida la anime (Fil. 1:11; Ef. 5:9; Col. 1:10; Stg. 3:18). exc, FRUTO DEL ESP\u00ed\u008dRITU<\/p>\n<p>vet, El ap\u00f3stol Pablo, al exponer en su Ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1latas la tem\u00e1tica de la libertad del cristiano, y la naturaleza de su nueva vida, usa la expresi\u00f3n \u00abfruto del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (en singular) en contraposici\u00f3n a \u00ablas obras de la carne\u00bb (G\u00e1. 5:16-25). Para el ap\u00f3stol \u00abel fruto del Esp\u00ed\u00adritu es&#8230;\u00bb, aplicando as\u00ed\u00ad el principio de que el \u00e1rbol bueno produce buen fruto. El Esp\u00ed\u00adritu Santo es la energ\u00ed\u00ada personal en el cristiano que activa su nueva vida por la que puede producir el fruto multiforme de G\u00e1. 5:22, 23, \u00abamor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza\u00bb. Este fruto pone de manifiesto la abundancia de la sana que pone el Esp\u00ed\u00adritu de Dios en la vida regenerada. La fe, que arraiga firmemente la nueva planta en el terreno abonado y sembrado por la Palabra, permite que la vida la anime (Fil. 1:11; Ef. 5:9; Col. 1:10; Stg. 3:18).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>A. Nombre per\u00e9\u00ed\u2020 (yriP] , 6529), \u00abfruto; recompensa; precio; ganancias; productos; resultados\u00bb. Este vocablo est\u00e1 en ugar\u00ed\u00adtico y egipcio. Per\u00e9\u00ed\u2020 aparece unas 120 veces en el hebreo b\u00ed\u00adblico durante todos los per\u00ed\u00adodos. Primero, per\u00e9\u00ed\u2020 se refiere al producto comestible maduro de una planta o su \u00abfruto\u00bb. Este significado amplio es evidente en Deu 7:13  \u00abTambi\u00e9n bendecir\u00e1 el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano y tu vino nuevo y tu aceite, la cr\u00ed\u00ada de tus vacas y el incremento de tus ovejas\u00bb. La primera vez que aparece, el t\u00e9rmino se usa para significar tanto \u00ab\u00e1rboles\u00bb como sus \u00abfrutos\u00bb: \u00abProduzca la tierra hierba, plantas que den semilla y \u00e1rboles frutales que den fruto, seg\u00fan su especie\u00bb (Gen 1:11 rva). En Psa 107:34, el vocablo se usa como calificativo de \u00abtierra\u00bb; una \u00abtierra fruct\u00ed\u00adfera\u00bb es una \u00abtierra de frutos\u00bb. Segundo, per\u00e9\u00ed\u2020 significa \u00abprogenitura\u00bb o el \u00abfruto del vientre\u00bb. En Deu 7:13, el t\u00e9rmino significa \u00abdescendencia humana\u00bb, pero tambi\u00e9n puede decirse de animales (Gen 1:21-22). Tercero, el \u00abproducto\u00bb o \u00abresultado\u00bb de una acci\u00f3n a veces se denomina, po\u00e9ticamente, \u00abfruto\u00bb: \u00abEntonces dir\u00e1 el hombre: Ciertamente el justo tiene frutos; ciertamente hay un Dios que juzga la tierra\u00bb (Psa 58:11 rva; \u00abhay recompensa para el justo\u00bb lba). Isa\u00ed\u00adas 27.9 (lba) habla del \u00abfruto del perd\u00f3n de su pecado\u00bb (\u00abtodo el fruto capaz de apartar su pecado\u00bb bj), o sea, el resultado de la acci\u00f3n divina de purificar a Israel. La mujer sabia compra un terreno y siembra con sus ganancias o \u00abfruto de sus manos\u00bb (Pro 31:16). En otras palabras, su recompensa es recibir el \u00abproducto\u00bb de sus labores (Pro 31:31). Los justos ser\u00e1n recompensados \u00abseg\u00fan su camino y seg\u00fan el fruto de sus obras\u00bb (Jer 17:10; cf. 21.14). En la mayor\u00ed\u00ada de pasajes como este, la rv y sus revisiones traducen per\u00e9\u00ed\u2020 como \u00abfruto\u00bb (cf. Pro 18:21). B. Verbo parah (hr;P; , 6504), \u00abfructificar, llevar fruto\u00bb. Este verbo se encuentra 29 veces en el Antiguo Testamento. La primera vez que se usa es en Gen 1:22  \u00abY Dios los bendijo diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multipl\u00ed\u00adquense las aves en la tierra\u00bb (rvr).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>La palabra fruto, ya signifique en sentido propio la *fecundidad (p.e., el fruto del vientre: Lc 1,42), o en sentido figurado el resultado obtenido (p.e., el fruto de las acciones: Jer 17,10), designa lo que es producido por un ser vivo, m\u00e1s precisamente por una criatura, pues si Dios planta y siembra como un hombre, no por eso se dice que lleva frutos: Dios recoge (*mies) los frutos que deben manifestar su gloria.<\/p>\n<p>I. EL DEBER DE FRUCTIFICAR. El acto creador, que puso en todo ser una *semilla de vida, es una bendici\u00f3n triunfante. La tierra debe producir \u00e1rboles frutales que den fruto seg\u00fan su especie (G\u00e9n l,lls): los animales y el hombre reciben la orden: \u00ab\u00c2\u00a1Fructificad y multiplicaos!\u00bb (G\u00e9n 1,22. 28). La vida, sembrada en la tierra, es fecundidad sobreabundante. Ahora bien, una de las se\u00f1ales de la vida es que el que planta recoja los frutos (Is 37,30; lCor 9,7; 2Tim 2,6). As\u00ed\u00ad Dios exige frutos a su *vi\u00f1a: toda inercia es condenable (Jds 12), los sarmientos improductivos se arrojan al fuego y arden (In 15,6; cf. Mt 3,10); la vi\u00f1a ser\u00e1 confiada a otros vi\u00f1adores (Mt 21,41ss). La higuera est\u00e9ril no tiene ya derecho a ocupar la tierra (Lc 13,6-9). Finalmente, seg\u00fan una vieja instituci\u00f3n oriental concerniente a los negocios comerciales, el propietario tiene derecho a castigar al que no ha observado el contrato: \u00abHaced que fructifiquen (mis talentos) hasta que yo venga\u00bb (Lc 19,13).<\/p>\n<p>II. COOPERACI\u00ed\u201cN DEL HOMBRE CON DIOS. Si Dios exige a sus criaturas que lleven fruto, les proporciona tambi\u00e9n el medio de hacerlo; mejor dicho, quiere que el hombre, a trav\u00e9s de su *obra, reconozca la de Dios, que es \u00fanica. En el huerto del Ed\u00e9n hizo, s\u00ed\u00ad, a Ad\u00e1n el don de \u00e1rboles para cultivar; pero \u00e9l mismo se reserv\u00f3 dar el fruto del *\u00e1rbol de vida (G\u00e9n 3,22), como para significar al hombre su presencia activa en toda manifestaci\u00f3n de la vida. Efra\u00ed\u00adm (cuyo nombre significa \u00abque hizo fructificar\u00bb a Jos\u00e9: G\u00e9n 41,52), deber\u00e1 comprender a lo largo de su historia que si lleva fruto, es gracias a Yahveh, cipr\u00e9s verdegueante, verdadero \u00e1rbol de vida (Os 14,9). Israel debe por tanto ofrecer las *primicias de sus frutos en se\u00f1al de agradecimiento (Dt 26,2); debe sobre todo recurrir a la *sabidur\u00ed\u00ada divina, cuyas flores dan frutos maravillosos (Eclo 24,17).<\/p>\n<p>En el mismo huerto del Ed\u00e9n hac\u00ed\u00ada falta, para que hubiese vegetaci\u00f3n, que Dios hiciera tambi\u00e9n llover y que modelara a un hombre para cultivar la tierra (G\u00e9n 2,5). Seg\u00fan la simbolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, la tierra s\u00f3lo puede producir frutos, con la acci\u00f3n del hombre, si el agua hace germinar la semilla. Sin *agua, la tierra permanece *est\u00e9ril; en el *desierto, como en Sodoma, \u00ablos arbustos dan frutos que no maduran\u00bb (Eclo 10,7). Sin Yahveh, que es la \u00fanica roca fiel, el hombre no puede llevar fruto, \u00absus racimos son venenosos\u00bb (Dt 32,32); debe por tanto orar, como El\u00ed\u00adas. para que, gracias a la lluvia, \u00abla tierra d\u00e9 su fruto\u00bb (Sant 5,17s). Entonces \u00e9sta acoge la bendici\u00f3n de Dios y produce plantas \u00fatiles (Heb 6,7s), y el justo, como \u00abun \u00e1rbol plantado al borde del agua\u00bb (Jer 17,8; Sal 1,3), \u00abproduce fruto hasta en su vejez\u00bb (Sal 92,14s).<\/p>\n<p>Si el agua depende ante todo de Dios, la elecci\u00f3n y el cuidado del terreno est\u00e1n confiados al hombre. El grano sembrado en las espinas no llega a madurez (Le 8,14); y produce m\u00e1s o menos frutos seg\u00fan el terreno en que cae (Mt 13,8). Pero de todos modos el *crecimiento no depende en primer lugar de los esfuerzos del hombre: \u00abpor s\u00ed\u00ad misma\u00bb (gr. automate) produce la tierra su fruto (Mc 4.26-29). Sin duda hay que fatigarse para cultivar la sabidur\u00ed\u00ada, pero se puede contar con sus excelentes frutos (Eclo 6,19). Lecci\u00f3n de trabajo en las faenas y lecci\u00f3n de *paciencia en la espera del fruto.<\/p>\n<p>III. BUENOS Y MALOS FRUTOS. Ad\u00e1n, no habiendo querido recibir de Dios el \u00fanico fruto de vida que le hab\u00ed\u00ada sido destinado, se ve obligado a cultivar un suelo maldito que, en lugar de los \u00e1rboles del huerto \u00abagradables a la vista y buenos para comer\u00bb (G\u00e9n 2,9), producir\u00e1 espinas y cardos (G\u00e9n 3,18). Ad\u00e1n, habiendo probado el fruto del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, pretende determinar por s\u00ed\u00ad mismo lo que es el bien y lo que es el mal; sus actos resultan ambiguos, incluso a sus propios ojos. Pero Dios, que escudri\u00f1a las entra\u00f1as y los corazones, juzga a su vi\u00f1a Israel por los frutos que lleva : esperaba de ella uvas y s\u00f3lo halla agraces (Is 5,1-7). El fruto manifiesta la calidad del huerto; as\u00ed\u00ad la palabra revela los pensamientos del coraz\u00f3n (Eclo 27,6). Juan Bautista denuncia tambi\u00e9n la ilusi\u00f3n de los que se jactan de ser hijos de Abraham y no llevan buenos frutos (Mt 3,8ss). Jes\u00fas proclama : \u00abPor el fruto se conoce el *\u00e1rbol\u00bb, y revela tras la corteza farisaica una savia maligna (Mt 12,33s); ense\u00f1a a sus disc\u00ed\u00adpulos a distinguir a los falsos profetas: \u00abpor sus frutos los conocer\u00e9is. \u00bfSe recogen uvas de los espinos?, \u00bfo higos de los cardos?\u00bb (Mt 7,16). As\u00ed\u00ad pues, m\u00e1s generalmente, hay cierta ambig\u00fcedad en el coraz\u00f3n del hombre, que puede \u00abfructificar para la muerte\u00bb cuando debiera \u00abfructificar para la vida\u00bb (Rom 7,4s).<\/p>\n<p>IV. LA SAVIA DE CRISTO Y EL FRUTO DEL ESP\u00ed\u008dRITU. Pero Cristo quit\u00f3 esta ambig\u00fcedad. Vivi\u00f3 la ley de la fructificaci\u00f3n que enunciaba a la faz del mundo: \u00abSi el grano de trigo que cae en la tierra no muere, se queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto\u00bb (Jn 12,24); acept\u00f3 la *hora del sacrificio y fue glorificado por el Padre. La ley de naturaleza vino a ser por mediaci\u00f3n de Cristo la ley de la existencia cristiana. \u00abYo soy la verdadera vid, y mi Padre es el vi\u00f1ador. Todo sarmiento que en m\u00ed\u00ad no lleve fruto, lo cortar\u00e1\u00bb (Jn 15,Is), pues para fructificar hay que *permanecer en la vid (15,4), es decir, ser *fiel a Cristo. La uni\u00f3n con Jes\u00fas debe ser fecunda, generosa: \u00abTodo sarmiento que d\u00e9 fruto, lo podar\u00e1 para que d\u00e9 m\u00e1s fruto\u00bb (15,2): tal es la manera divina, la sobreabundancia, que supone la purificaci\u00f3n continua del disc\u00ed\u00adpulo, y su *paciencia (Le 8,15). Entonces llegar\u00e1 \u00aba plena madurez el fruto de justicia que llevamos por Jesucristo para gloria y alabanza de Dios\u00bb (Flp 11,11; cf. Jn 15,8).<\/p>\n<p>Entonces se cumple la profec\u00ed\u00ada escatol\u00f3gica. La vi\u00f1a de Israel, en otro tiempo magn\u00ed\u00adfica (Ez 17,8), luego desecada (19,10-14; cf. Os 10,1 ; Jer 2,21), da de nuevo su fruto, y la tierra su producto (Zac 8,12); uno puede embriagarse de la sabidur\u00ed\u00ada (Eclo 1,16), e incluso convertirse en fuente de vida: \u00abdel fruto de la justicia nace un \u00e1rbol de vida\u00bb (Prov 11,30). El N&#8217;T ayuda a precisar en qu\u00e9 consiste exactamente el fruto del Esp\u00ed\u00adritu llevado por la savia de Cristo: no es m\u00faltiple, pero se multiplica, es la caridad que florece en toda clase de virtudes (G\u00e1l 5,22s). Y el amor no es s\u00f3lo un \u00abfruto suave al paladar\u00bb de la esposa (Cant 2,3); el amado mismo puede \u00abentrar en su huerto y *gustar sus frutos deliciosos\u00bb (Cant 4,16). El profeta hab\u00ed\u00ada previsto que al final de los tiempos se renovar\u00ed\u00ada la regularidad de las estaciones (G\u00e9n 8,22; Act 14, 17): cada mes dar\u00ed\u00adan sus frutos los \u00e1rboles que bordean el torrente quebrota del lado del templo (Ez 47, 12); el Apocalipsis, enlazando esta visi\u00f3n con la del *para\u00ed\u00adso, contempla ya un solo \u00e1rbol de vida, el que ha venido a ser el \u00e1rbol de la *cruz, capaz de curar a los mismos paganos (Ap 22,2).<\/p>\n<p>-> \u00ed\u0081rbol &#8211; Crecimiento &#8211; Fecundidad &#8211; Mies &#8211; Obras &#8211; Sembrar &#8211; Vendimia &#8211; Vi\u00f1a.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En sentido literal, \u00abfruto\u00bb aparece muchas veces en el AT, y con menos frecuencia en el NT. En Gn. 1:11, la clasificaci\u00f3n hebrea de la vegetaci\u00f3n como hierba verde, hierba que da semilla y \u00e1rboles frutales aparece por primera vez. V\u00e9ase un tratamiento completo en Moldenke, <em>Plants of the Bible<\/em>, Chronica Botanica Co., Waltham, Mass. 1952. Este art\u00edculo trata particularmente del uso figurado de diecis\u00e9is palabras hebreas y tres griegas que se traducen \u00abfruto\u00bb y, de su importancia teol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ejemplos t\u00edpicos de la palabra fruto usada en forma de metonimia son: el fruto del suelo o de la tierra por decir productos agr\u00edcolas en general (Gn. 4:3; Lv. 25:19; Sal. 72:16; Jer. 7:20); fruto de la matriz, de los lomos o del cuerpo, expresando la idea de hijos o descendientes (Gn. 30:2; 49:22; 2 R. 19:30; Sal. 21:10; Lm. 2:20; Lc. 1:42\u2014en este caso, Cristo\u2014; Hch. 2:30; Mi. 6:7; Ap. 18:14, hijos en sentido figurado); fruto del ganado o de la serpiente en lugar de sus reto\u00f1os (Gn. 1:22, 28; 8:17; 9:1; Dt. 28:4, 11; Is. 14:29); fruto de la vid por uvas o vino (Dt. 22:9; 2 R. 19:29; Is. 65:21; Mt. 26:29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas muestras de uso metaf\u00f3rico son: fruto de la mesa por alimento (Mal. 1:12, <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">VM<\/a>); fruto de labios o de la boca por lo que se habla (Pr. 13:2; 18:20, 21; Is. 57:19; Heb. 13:15); fruto de la soberbia del coraz\u00f3n por jactancia (Is. 10:12); fruto de mentiras o de malos pensamientos por los justos castigos de Dios (Os. 10:13; Jer. 6:19); fruto de las manos en lugar de art\u00edculos hechos a mano o por la ganancia monetaria (Pr. 31:16, 31); fruto de las obras de Dios, por su creaci\u00f3n (Sal. 104:13); fruto a su tiempo, por verdadera prosperidad (Sal. 1:3; 92:14; Jer. 17:8); fruto, en lugar de la aparente prosperidad del malo (Jer. 12:2); frutos de justicia (Mt. 21:43; Fil. 1:11) o de arrepentimiento, por buenas obras (Mt. 3:8; contr\u00e1stese con Am. 6:12); comer el fruto de sus propios hechos, en lugar de experimentar las consecuencias (Pr. 1:31; Is. 3:10; Jer. 17:10 Mi. 7:13). Todo el fruto de la remoci\u00f3n del pecado de Jacob ser\u00e1 el exilio, un juicio expiatorio seg\u00fan Is. 27:9. Los malos son \u00e1rboles sin fruto (Jud. 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fruto se usa para expresar una contribuci\u00f3n de caridad en Ro. 15:28; 2 Co. 9:11; en Dn. 4:12\u201321 para la provisi\u00f3n generosa de Nabucodonosor en favor de sus s\u00fabditos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Ed\u00e9n, Dios prohibi\u00f3 al hombre comer el fruto del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal (Gn. 2:9ss.) para probar su obediencia. Se insin\u00faa un \u00e1rbol literal por el fruto f\u00edsicamente comestible (si era higo, manzana, venenoso, o lo que fuera, no se sabe); pero su significaci\u00f3n es simb\u00f3lica y sugiere la inevitable experiencia del mal mezclado con el bien como el castigo por la desobediencia al mandato de Dios. El \u00e1rbol de la vida (Gn. 2:9; 3:22ss.), del mismo modo, debe de haber sido un \u00e1rbol literal con un fruto comestible, y, en este caso, simb\u00f3lico de la vida eterna, al cual, despu\u00e9s del pecado de Ad\u00e1n, qued\u00f3 prohibido el acceso, salvo por el camino del arrepentimiento y el sacrificio. En Pr. 11:30, la idea de \u00abjusto\u00bb podr\u00eda incluir la observancia de sacrificios mosaicos. En Ap. 22:2, el \u00e1rbol de la vida aparece nuevamente llevando hojas de sanidad y un fruto para cada mes para simbolizar el mantenimiento eterno del pueblo de Dios en la santa ciudad. Muchos te\u00f3logos de la Iglesia Reformada consideran el \u00e1rbol de la vida como un sacramento del pacto de las obras, an\u00e1logo al pan y al vino usado por Melquisedec (Gn. 14:18) y a la eucarist\u00eda cristiana (Mt. 26:29) en el pacto de gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La higuera que se marchit\u00f3 por la maldici\u00f3n de Jes\u00fas debido a que no ten\u00eda fruto, probablemente fuera para significar la naci\u00f3n de Israel, su falta de arrepentimiento, el no querer reconocer y confesar a Jes\u00fas como el Mes\u00edas, y no proporcionar un gobierno verdaderamente justo para el pueblo (Mr. 11:14). Igualmente, Lc. 13:6\u201319. En Jer. 11:16 y Ro. 11:17\u201324, Israel es representado como un olivo que una vez fue fruct\u00edfero; en Ez. 17:23, un cedro fruct\u00edfero y una vid que fuera fruct\u00edfera en Ez. 19:10\u201314 y Os. 9:10 y 10:1, y que a\u00fan debe llegar a ser fruct\u00edfera en Is. 27:6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con m\u00e1s frecuencia los te\u00f3logos usan \u00abfruto\u00bb en el contexto del uso de Jes\u00fas y de los escritos de Pablo. Jes\u00fas ense\u00f1o que los \u00e1rboles buenos se distinguen de los malos (maestros) por sus frutos (Mt. 7:16\u201320; 12:33), esto es, por la ense\u00f1anza de la verdad o del enga\u00f1o. La palabra de Dios es la semilla sembrada en el coraz\u00f3n humano y que produce fruto en proporci\u00f3n a nuestro modo de recibirla (Mt. 13:8, 23). Por el hecho de permanecer en Cristo, la Vid verdadera, el creyente como p\u00e1mpano produce fruto (cf. Os. 14:8), que es una vida cristiana firme en palabras y obras, que normalmente se manifiesta en la conversi\u00f3n de otros a Cristo (Jn. 15:1\u201316; cf. Ro. 1:13). En la terminolog\u00eda paulina, el Esp\u00edritu Santo produce fruto en nosotros (Col. 1:6, 10), una posibilidad que todo cristiano tiene (Fil. 1:8\u201311) en contraste con los dones del Esp\u00edritu que pueden desearse (1 Co. 12:31) pero que son distribuidos a individuos en particular por la soberana voluntad de Dios (1 Co. 12:11). Pablo hace una lista (G\u00e1. 5:22\u201323) del fruto del Esp\u00edritu (nueve virtudes en un solo racimo, pero el amor es el fruto preeminente). N\u00f3tese el contraste que Pablo hace entre las obras infruct\u00edferas de las tinieblas con el fruto de la luz (Ef. 5:9\u201311), o entre los frutos de la carne (Fil. 1:22; Ro. 6:20) y los frutos para santificaci\u00f3n (Ro. 6:22; Fil. 1:11), y el fruto para muerte y el fruto para Dios (Ro. 7:4\u20135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">MSt<\/a>; <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">HDCG<\/a>; M.S. y J.L. Miller, <em>Ency. of Bible Life<\/em>, pp. 198\u2013219.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terrelle B. Crum<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">VM <\/a>Biblia Versi\u00f3n Moderna<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">MSt <\/a>McClintock and Strong, <em>Cyclopaedia of Biblical, Theological and Ecclesiastical Literature<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">HDCG <\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of Christ and the Gospels<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (271). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fruto (heb. generalmente per\u00ee; tambi\u00e9n t\u00e2b\u00fb&#8217;\u00e2h,\u00bbproducto\u00bb [del suelo o del trabajo]; gr. generalmente karp\u00f3s). B\u00e1sicamente, el producto de los \u00e1rboles o arbustos, pero frecuentemente usado en figuras de lenguaje como el resultado final de cualquier actividad. As\u00ed\u00ad, se llama \u00abfruto\u00bb tanto al producto de la tierra (Gen 4:3; Lev 25:19; etc.) como a los descendientes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fruto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFRUTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2042","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2042"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2042\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}