{"id":21817,"date":"2016-02-05T15:00:58","date_gmt":"2016-02-05T20:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bien-y-mal\/"},"modified":"2016-02-05T15:00:58","modified_gmt":"2016-02-05T20:00:58","slug":"bien-y-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bien-y-mal\/","title":{"rendered":"BIEN Y MAL."},"content":{"rendered":"<p>\u00abVio Dios cuanto hab\u00ed\u00ada hecho, y era muy bueno\u00bb (G\u00e9n 1,31). Sin embargo, para acelerar la venida del reino escatol\u00f3gico nos invita Cristo a pedir en el padrenuestro: \u00abL\u00ed\u00adbranos del mal\u00bb (Mt 6,13). La oposici\u00f3n de estas dos f\u00f3rmulas plantea al creyente de nuestros d\u00ed\u00adas, para el que &#8216;la Biblia misma ofrece elementos de soluci\u00f3n: \u00bfde d\u00f3nde viene el mal en este mundo creado bueno?, \u00bfcu\u00e1n-do y c\u00f3mo se le vencer\u00e1?<\/p>\n<p>1. EL BIEN Y EL MAL EN EL MUNDO.<\/p>\n<p>1. Para el que las ve o las experimenta, ciertas cosas son subjetivamente buenas o malas. La palabra hebrea t\u00f3b (traducida indistintamente por las palabras griegas kalos y agathos, bello y bueno [cf. Lc 6, 27-35]) designa primitivamente a las personas o a los objetos que provocan sensaciones agradables o la euforia de todo el ser: una buena comida (Jue 19,6-9; lRe 21,7; Rut 3,7), una muchacha hermosa (Est 1,11), personas ben\u00e9ficas (G\u00e9n 40,14), en una palabra, todo lo que procura la felicidad o facilita la *vida en el orden f\u00ed\u00adsico o psicol\u00f3gico (cf. Dt 30,15); por el contrario, todo lo que conduce a la *enfermedad, al *sufrimiento en todas sus formas y sobre todo a la *muerte, es malo (hebr. ra&#8217;; gr. poneros y kakos).<\/p>\n<p>2. \u00bfSe puede tambi\u00e9n hablar de una bondad objetiva de las criaturas en el sentido en que la entend\u00ed\u00adan los griegos? Estos imaginaban para cada cosa un arquetipo. a imitar o a realizar; propon\u00ed\u00adan al hombre un ideal, el kalos kagathos que, poseyendo en s\u00ed\u00ad mismo todas las cualidades mora-les, est\u00e9ticas y sociales, ha llegado a su pleno desarrollo, es agradable y \u00fatil a la rep\u00fablica. En esta \u00f3ptica particular, \u00bfc\u00f3mo concebir el mal? \u00bfC\u00f3mo imperfecci\u00f3n, pura negatividad, ausencia de bien, o, por el contrario, como una realidad que tiene su existencia propia y deriva del principio malo que desempe\u00f1aba tan gran papel en el pensamiento iranio? Cuando &#8216;la Biblia atribuye bondad real a las cosas, no lo entiende as\u00ed\u00ad. Diciendo: \u00abVio Dios que era bueno\u00bb (G\u00e9n 1,4&#8230;) muestra que esta bondad no se mide en funci\u00f3n de un bien abstracto, sino en relaci\u00f3n con el Dios creador, \u00fanico que da a las cosas su bondad.<\/p>\n<p>3. La bondad del hombre constituye un caso particular. En efecto, de-pende en parte de \u00e9l mismo. Ya en la *creaci\u00f3n, le situ\u00f3 Dios ante \u00abel \u00e1rbol del *conocimiento del bien y del mal\u00bb, dej\u00e1ndole la posibilidad de obedecer y de gozar del \u00e1rbol de la vida, o de desobedecer y de ser arrastrado a &#8216;la muerte (G\u00e9n 2,9.17), *prueba decisiva de la .*libertad, que se repite para cada hon:.re. Si rechaza el mal y hace el bien (Is 7,15; Am 5,14; cf. Is 1,16s), observando la *ley de Dios y conform\u00e1ndose con su *voluntad (cf. Dt 6,18; 12,28; Miq 6,8), ser\u00e1 bueno y le agradar\u00e1 (G\u00e9n 6,8); si no, ser\u00e1 malo y le desagradar\u00e1 (G\u00e9n 38,7). Su elecci\u00f3n de-terminar\u00e1 su calificaci\u00f3n moral y, consiguientemente, su destino.<\/p>\n<p>4. Ahora bien, desde los or\u00ed\u00adgenes, el *hombre, seducido por el maligno (cf. *Sat\u00e1n), escogi\u00f3 el mal. Busc\u00f3 su bien en las criaturas \u00abbuenas para comer y seductoras a la vista\u00bb (G\u00e9n 3,6), pero fuera de la *voluntad de Dios, lo cual es la esencia misma del *pecado. En ello no hall\u00f3 sino los frutos amargos del sufrimiento y de &#8216;la muerte G\u00e9n 3,16-19). A consecuencia de su pecado se introdujo; pues, el mal en &#8216;el mundo y luego prolifer\u00f3. Cuando Dios mira a los hijos de Ad\u00e1n los halla tan malos que se arrepiente de haberlos hecho (G\u00e9n 6,Sss): no hay ni uno que haga el bien aqu\u00ed\u00ad en la tierra (Sal 14,1%; Rom 3,10ss). Y el hombre hace la misma experiencia: se siente frustrado en sus deseos insaciables (Ecl 5,9ss; 6,7), impedido de gozar plenamente de los bienes de la tierra (Ecl 5,14; 11,2-6), incapaz hasta de \u00abhacer el bien sin jam\u00e1s pecar\u00bb (Ecl 7,20), pues el mal sale de su propio *coraz\u00f3n (G\u00e9n 6,5; Sal 28,3; Jer 7, 24; Mt 15,19s). Viciando el orden de las cosas, llama al bien mal y al mal bien (Is 5,20; Rom 1,28.32). Final-mente, hastiado y decepcionado, se hace cargo de que \u00abtodo es vanidad\u00bb (Ecl 1,2); experimenta duramente que \u00abel mundo entero est\u00e1 en poder del maligno\u00bb (1Jn 5,19; cf. In 7,7). El mal, en efecto, no es una mera ausencia de bien, sino una fuerza positiva que esclaviza al hombre y corrompe el universo (G\u00e9n 3,17s). Dios no lo cre\u00f3, pero ahora que ha aparecido, se opone a \u00e9l. Comienza una *guerra incesante, que durar\u00e1 tanto tiempo como la historia: para salvar al hombre, Dios todopoderoso deber\u00e1 triunfar del mal y del maligno (Ez 38-39; Ap 12,7-17).<\/p>\n<p>II. S\u00ed\u201cLO Dios ES BUENO. La bondad de *Dios es una revelaci\u00f3n capital del AT. Habiendo conocido el mal en su paroxismo durante la servidumbre de Egipto, Israel descubre el bien en Yahveh su *libertador. Dios lo arranca a la muerte (Ex 3, 7s; 18,9), luego lo conduce a la *tierra prometida, aquel \u00abbuen pa\u00ed\u00ads\u00bb (Dt 8,7-10), \u00aben el que fluyen *le-che y miel)) y \u00aben el que Yahveh tiene constantemente rlos ojos\u00bb, y don-de Israel hallar\u00e1 la felicidad (cf. Dt 4,40) si se mantiene fiel a la *alianza (Dt 8,11-19; 11,8-12.18-28).<\/p>\n<p>2. Dios pone una condici\u00f3n a sus dones. Israel, como Ad\u00e1n en el para\u00ed\u00adso, se ve situado frente a una elecci\u00f3n que determinar\u00e1 su destino. Dios pone ante \u00e9l la *bendici\u00f3n y la *maldici\u00f3n (Dt 11,26ss), puesto que el bien f\u00ed\u00adsico y el bien moral est\u00e1n igualmente ligados con Dios: si Israel \u00abolvidara a Yahveh\u00bb, cesara de amarle, no observara ya sus mandamientos y rompiera la alianza, ser\u00ed\u00ada inmediatamente privado de estos bienes terrenales (Dt 11,17) y enviado en servidumbre, mientras que su tierra se convertir\u00ed\u00ada en un *desierto (Dt 30,15-20; 2Re 17,7-23; Os 2,4-14). A lo,,largo de su historia experimenta Israel la verdad de esta doctrina fundamental de la alianza : como en el drama del para\u00ed\u00adso, la experiencia de la desgracia sigue a la del* pecado.<\/p>\n<p>3. La felicidad de los imp\u00ed\u00ados y la desgracia de los justos. Pero en este punto capital parece fallar la doctrina: \u00bfno parece Dios favorecer a los *imp\u00ed\u00ados y dejar a los buenos en la desgracia? Los *justos sufren, el *servidor de Yahveh. es perseguido, los *profetas son entregados a muerte (cf. Jer 12,1s; 15,15-18; Is 53; Sal 22; Job 23-24). Dolorosa y misteriosa experiencia del *sufrimiento cuyo sentido no aparece inmediata-mente. Sin embargo, por ella aprenden poco a poco los *pobres de Yahveh a despegarse de los \u00abbienes de este mundo\u00bb, ef\u00ed\u00admeros e inestables (Sof 3,11ss; cf. Mt 6,19ss; Lc 12, 33s), para hallar su *fuerza, su *vida y su bien en Dios, \u00fanico que les queda cuando todo se ha perdido, y al que se adhieren con una *fe y una *esperanza heroicas (Sal 22,20; 42,6; 73,25; Jer 20,11). Ciertame\u00f1te est\u00e1n todav\u00ed\u00ada sometidos al mal, pero tienen consigo a su salvador, que triunfar\u00e1 en el d\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n; entonces recibir\u00e1n esos bienes que ha prometido Dios a sus fieles (Sal 22,27; Jer 31,10-14). En toda ver-dad, Dios \u00absolo es bueno)) (Mc 10, 18 p).<\/p>\n<p>III. Dios TRIUNFA DEL MAL. 1. De la ley al llamamiento de la gracia. Al revelarse como salvador anunciaba Dios ya su futura *victoria sobre el mal. Pero todav\u00ed\u00ada deb\u00ed\u00ada afirmar-se \u00e9sta en forma definitiva, haciendo al hombre bueno y sustray\u00e9ndolo al poder del maligno (1Jn 5,18s), \u00abpr\u00ed\u00adncipe de este *mundo\u00bb (Lc 4,6; Jn 12,31; 14,30). Es cierto que Dios hab\u00ed\u00ada dado ya la *ley, que era buena y estaba destinada a la vida (Rom 7,12ss); si practicaba el hombre los mandamientos, har\u00ed\u00ada el bien y obtendr\u00ed\u00ada la vida eterna (Mt 19,16s). Pero esta ley era por s\u00ed\u00ad misma ineficaz, en tanto no cambiara el *coraz\u00f3n del hombre, prisionero del pecado. Querer el bien est\u00e1 al alcance del hombre, pero no realizarlo : no hace el bien que quiere, sino el mal que no quiere (Rom 7,18ss). La concupiscencia le arrastra como contra su voluntad, y la ley, hecha para su bien, redunda finalmente en su mal (Rom 7,7.12s; G\u00e1l 3,19). Esta lucha interior lo ha-ce infinitamente desgraciado; \u00bfqui\u00e9n, pues, lo libertar\u00e1? (Rom 7,14-24). 2. S\u00f3lo \u00abJesucristo Nuestro Se\u00f1or\u00bb (Rom 7,25) puede atacar al mal en la ra\u00ed\u00adz, triunfando de \u00e9l en el coraz\u00f3n mismo del hombre (cf. Ez 36,26s). Es el nuevo *Ad\u00e1n (Rom 5,12-21), sin pecado (Jn 8,46), sobre el que Sat\u00e1n no tiene ning\u00fan poder. Se hizo obediente hasta la muerte de *cruz (,Flp 2,8), dio su vida a fin de que sus ovejas hallen pasto (Jn 10,9-18). Se hizo \u00ab*maldici\u00f3n por nosotros a fin de que por la fe recibi\u00e9ramos el Esp\u00ed\u00adritu prometido\u00bb (G\u00e1l 3,13s).<\/p>\n<p>3. Los bienes otorgados. As\u00ed\u00ad, renunciando Cristo a la vida y a los bienes terrenales (Heb 12,2) y envi\u00e1ndonos el Esp\u00ed\u00adritu Santo, nos procur\u00f3 las \u00abbuenas cosas\u00bb que debemos pedir al Padre (Mt 7,11; cf. Lc 11,13). No se trata ya de los bienes materiales, como los que estaban prometidos en otro tiempo a los hebreos; son los \u00ab*frutos del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb en nosotros (G\u00e1l 5,22-25). Ahora ya el hombre, transformado por la *gracia, puede \u00abhacer el bien\u00bb (G\u00e1l 6,9s); \u00abhacer buenas *obras\u00bb (Mt 5,16; lTim 6,18s; Tit 3,8.14), \u00abvencer el mal por el bien\u00bb (Rom 12,21). Para hacerse capaz de estos nuevos bienes, debe pasar por el desasimiento, \u00abvender sus bienes\u00bb y *seguir a Cristo Mt 19,21), \u00abnegarse a s\u00ed\u00ad mismo y llevar su cruz con \u00e9l\u00bb (Mt 10,38s; 16,24ss).<\/p>\n<p>4. La victoria del bien sobre el mal. Escogiendo el cristiano vivir as\u00ed\u00ad con Cristo para obedecer a los impulsos del Esp\u00ed\u00adritu Santo, se desolidariza de la opci\u00f3n de Ad\u00e1n. As\u00ed\u00ad el mal moral queda verdaderamente vencido en \u00e9l. Desde luego, sus consecuencias f\u00ed\u00adsicas y psicol\u00f3gicas permanecen mientras dura el mundo presente, pero el cristiano se glor\u00ed\u00ada en sus tribulaciones, adquiriendo con ellas la *paciencia (Rom 5,4), estimando que \u00ablos sufrimientos del tiempo presente no se pueden comparar con la *gloria futura que se ha de revelar\u00bb (8,18-25). As\u00ed\u00ad desde ahora est\u00e1 por la fe y la esperanza en &#8216;posesi\u00f3n de las *riquezas incorruptibles (Lc 12, 33s) que se otorgan por *mediaci\u00f3n de Cristo \u00absumo sacerdote de los bienes venideros\u00bb (Heb 9,11; 10,1). Es s\u00f3lo un comienzo, pues creer no es *ver; pero la fe garantiza los bienes esperados (Heb 11,1), los de la *patria mejor (Heb 11,16), los del mundo nuevo que Dios crear\u00e1 para sus elegidos (Ap 21,1ss).<\/p>\n<p>&#8211;> Bienaventuranza &#8211; Bendici\u00f3n &#8211; Calamidad &#8211; Castigos &#8211; Prueba &#8211; Gozo &#8211; Enfermedad &#8211; Muerte &#8211; Retribuci\u00f3n Riquezas &#8211; Sufrimiento &#8211; Vida.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abVio Dios cuanto hab\u00ed\u00ada hecho, y era muy bueno\u00bb (G\u00e9n 1,31). Sin embargo, para acelerar la venida del reino escatol\u00f3gico nos invita Cristo a pedir en el padrenuestro: \u00abL\u00ed\u00adbranos del mal\u00bb (Mt 6,13). 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