{"id":21824,"date":"2016-02-05T15:01:12","date_gmt":"2016-02-05T20:01:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/impio\/"},"modified":"2016-02-05T15:01:12","modified_gmt":"2016-02-05T20:01:12","slug":"impio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/impio\/","title":{"rendered":"IMPIO"},"content":{"rendered":"<p>Con un vocabulario variado, tanto en hebreo como en griego, describe la Biblia una actitud espiritual que es lo contrario de la *piedad: al desprecio de Dios y de su ley a\u00f1ade un matiz de hostilidad y de baladronada. Pablo anuncia la venida del \u00abhombre de impiedad\u00bb por excelencia, que en los \u00faltimos tiempos \u00abse elevar\u00e1 por encima de todo y se presentar\u00e1 a s\u00ed\u00ad mismo como Dios\u00bb (2 Tes 2,3s.8); a\u00f1ade, que \u00abel misterio de la impiedad est\u00e1 ya en acci\u00f3n\u00bb en el mundo (2,7). En realidad est\u00e1 en acci\u00f3n desde el principio de la historia, desde que *Ad\u00e1n despreci\u00f3 el mandamiento de Dios (G\u00e9n 3,5.22).<\/p>\n<p>AT. 1. Los imp\u00ed\u00ados frente a Dios. La impiedad es un hecho universal en la humanidad pecadora: impiedad de la generaci\u00f3n del diluvio (G\u00e9n 6,11; cf. Job 22,15ss), de los constructores de Babel (G\u00e9n 11,4), de los habitantes de Sodoma (Sab 10,6)&#8230; Pero se afirma con especial claridad en los pueblos paganos enemigos de Israel, desde Fara\u00f3n perseguidor (cf. Sab 10,20; 11,9) hasta los cananeos id\u00f3latras (Sab 12,9), desde Senaquerib el blasfemo (Is 37, 17) hasta la soberbia *Babilonia (Is 13,11; 14,4) y hasta el perseguidor Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes (2Mac 7,34). Sin embargo, el mismo pueblo de Dios no est\u00e1 exento de ella: son imp\u00ed\u00ados los sublevados del desierto (Sal 106, 13-33) como los habitantes infieles de la tierra prometida (Sal 106,34-40); imp\u00ed\u00ada, la naci\u00f3n pecadora contra la que Dios env\u00ed\u00ada a los paganos que la han de castigar (Is 10,6; cf. 1,4). A pesar de la conversi\u00f3n nacional, los salmistas y los sabios denunciar\u00e1n todav\u00ed\u00ada despu\u00e9s del exilio la existencia de la impiedad en el pueblo fiel, y la crisis macabea pondr\u00e1 en el primer plano a ciertos jud\u00ed\u00ados extraviados (cf. lMac 3,15; 6, 21, etc.).<\/p>\n<p>2. Las imp\u00ed\u00ados y los justos. En la literatura sapiencial aparece el g\u00e9nero humano dividido en dos categor\u00ed\u00adas: frente a los justos y a los sabios, los imp\u00ed\u00ados y los *locos. Entre los dos, una oposici\u00f3n y una lucha fratricida que anuncia ya el drama de las dos ciudades. Este drama, comenzado en los or\u00ed\u00adgenes con Ca\u00ed\u00adn y Abel (G\u00e9n 4,8&#8230;), se actualiza en todo tiempo. El imp\u00ed\u00ado deja rienda suelta a sus instintos: astucia, violencia, sensualidad, soberbia (Sal 36, 2-5; Sab 2,6-10); desprecia a Dios (Sal 10.3s; 14,1); se encarniza contra los justos y los *pobres (Sal 10, 6-11; 17,9-12; Sab 2,10-20)&#8230; Exito aparente, que a veces puede durar y que causa verdadera angustia a las almas religiosas (Sal 94,1-6; Job 21,7-13); en un principio, por preocupaci\u00f3n por la *justicia piden a Dios los perseguidos la p\u00e9rdida de tales malhechores extraviados (Sal 10,12-18; 31,18s; 109,6&#8230;) y saborean anticipadamente una *venganza que nos sorprende (Sal 58,11).<\/p>\n<p>3. La retribuci\u00f3n de los imp\u00ed\u00ados. Los fieles de la alianza saben bien que los imp\u00ed\u00ados van a la ruina (cf. Sal 1,4ss; 34,22; 37,9s.12-17.20). Pero esta tranquila afirmaci\u00f3n de la *retribuci\u00f3n, que todav\u00ed\u00ada se representan en una perspectiva temporal, tropieza con hechos escandalosos. Hay imp\u00ed\u00ados que prosperan (Jer 12,1s; Job 21,7-16; Sal 73,2-12), como si no existiera la sanci\u00f3n divina (Ecl 7,15; 8,10-14). La escatolog\u00ed\u00ada prof\u00e9tica asegura, s\u00ed\u00ad, que en los \u00faltimos tiempos el rey *mes\u00ed\u00adas har\u00e1 que perezcan los imp\u00ed\u00ados (Is 11,4; Sal 72,3), y que Dios los exterminar\u00e1 cuando llegue su *juicio (cf. Is 24,1-13; 25,1s). Pero la cuesti\u00f3n debe liquidarse para todos en el plano individual, y hay que esperar una fecha tard\u00ed\u00ada para que \u00e9sta se esclarezca. En la \u00e9poca de los Macabeos se sabe por fin que todos los imp\u00ed\u00ados comparecer\u00e1n personalmente ante el tribunal de Dios (2Mac 7,34s) y que no habr\u00e1 para ellos *resurrecci\u00f3n a la vida (2Mac 7,14; cf. Dan .2,2). As\u00ed\u00ad el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada puede trazar el cuadro de su *castigo final, m\u00e1s all\u00e1 de la *muerte (Sab 3,10ss; 4, 3-6; 5,7-14). Este testimonio solemne es fuente de una reflexi\u00f3n salvadora. En efecto, Dios no quiere la muerte del imp\u00ed\u00ado, sino que se convierta y viva (Ez 33,11; cf. 18,20-27 y 33,8-19). Una perspectiva misericordiosa semejante se va a descubrir en el NT.<\/p>\n<p>NT. 1. La verdadera impiedad. En el vocabulario griego del NT se designa en forma a\u00fan m\u00e1s precisa la actitud espiritual estigmatizada por el AT: es la impiedad (asebeia), la injusticia (adik\u00ed\u00ada), el repudio de la ley (anom\u00ed\u00ada). Sin embargo, a trav\u00e9s de las discusiones de Jes\u00fas con los fariseos no se tarda en ver enfrentarse dos concepciones de este desprecio de Dios. Para los *fariseos, la piedra de toque de la *piedad es la pr\u00e1ctica de las prescripciones legales y de las *tradiciones que las rodean; la ignorancia en esta materia es ya impiedad (cf. Jn 7,49); as\u00ed\u00ad pues, Jes\u00fas obra mal comiendo con los pecadores (Mt 9,11 p), siendo su amigo (Mt 11,19 p), hosped\u00e1ndose en su casa (Lc 19,7). Pero Jes\u00fas sabe muy bien que todo hombre es *pecador y que nadie puede llamarse a s\u00ed\u00ad mismo piadoso y justo; el *evangelio que \u00e9l aporta da precisamente a los pecadores una posibilidad de *penitencia y de salvaci\u00f3n (Lc 5,32). La piedra de toque de la verdadera piedad ser\u00e1, pues, la actitud adoptada frente a este evangelio.<\/p>\n<p>2. El llamamiento de los imp\u00ed\u00ados a la salvaci\u00f3n. El problema es exactamente el mismo desde que Cristo consum\u00f3 su *sacrificio muriendo \u00abpor la mano de los imp\u00ed\u00ados\u00bb (Act 2, 23). Muri\u00f3, \u00abjusto por los injustos\u00bb (lPe 3.18), aun cuando quiso \u00abser computado entre los malhechores\u00bb (Mc 15,28 p). Muri\u00f3 por los imp\u00ed\u00ados (Rom 5,6) a fin de que fueran justificados por la fe en El (Rom 4,5). Tales son los *justos del NT: imp\u00ed\u00ados justificados por *gracia. Habiendo reconocido en el Evangelio el llamamiento a la salvaci\u00f3n, renunciaron a la impiedad (Tit 2,12) para volverse hacia Cristo. Ahora ya los verdaderos imp\u00ed\u00ados son los hombres que rechazan este mensaje o que lo corrompen: los falsos doctores que turban a los fieles (2Tim 2,16; Jds 4.18; 2Pe 2,1 ss ; 3,3s) y merecen el nombre de *anticristos (1Jn 2,22); los indiferentes que viven en una ignorancia voluntaria (2Pe 3,5; cf. Mt 24,37; Lc 17,26-30); con m\u00e1s raz\u00f3n los poderes paganos que suscitar\u00e1n contra el Se\u00f1or al imp\u00ed\u00ado por excelencia (2Tes 2,3.8).<\/p>\n<p>Tal es el contexto en que en adelante se revela el misterio de la impiedad.<\/p>\n<p>3. La ira de Dios sobre los imp\u00ed\u00ados. Ahora bien, todav\u00ed\u00ada m\u00e1s que en el AT, el castigo de esta impiedad es ahora una certeza. En forma permanente se revela la *ira de Dios contra toda impiedad e injusticia humana (Rom 1,18; cf. 2,8); esto es tanto m\u00e1s verdadero en la perspectiva de los \u00faltimos tiempos y del *juicio final. Entonces el Se\u00f1or aniquilar\u00e1 al imp\u00ed\u00ado con el resplandor de su venida (2Tes 2,8), y todos los que participen en el *misterio de la impiedad ser\u00e1n confundidos y castigados (Jds 15; 2Pe 2,7). Si tarda el castigo, es que Dios usa de *paciencia para permitir a los malos que se conviertan (2Pe 2,9).<\/p>\n<p>-> Hip\u00f3crita &#8211; Pecado &#8211; Fariseo &#8211; Piedad.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con un vocabulario variado, tanto en hebreo como en griego, describe la Biblia una actitud espiritual que es lo contrario de la *piedad: al desprecio de Dios y de su ley a\u00f1ade un matiz de hostilidad y de baladronada. 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