{"id":21838,"date":"2016-02-05T15:01:42","date_gmt":"2016-02-05T20:01:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/1-y-2-cronicas\/"},"modified":"2016-02-05T15:01:42","modified_gmt":"2016-02-05T20:01:42","slug":"1-y-2-cronicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/1-y-2-cronicas\/","title":{"rendered":"1 Y 2 CRONICAS"},"content":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nOriginalmente los libros de Cr\u00f3n. fueron s\u00f3lo un libro y el nombre en heb. era \u2020\u0153Los eventos del d\u00ed\u00ada\u2020\u009d; es decir, en el sentido m\u00e1s estricto de la palabra un \u2020\u0153diario\u2020\u009d aunque se le deber\u00ed\u00ada haber llamado \u2020\u0153anales\u2020\u009d: los eventos de los a\u00f1os. La LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT), versi\u00f3n gr. del ATAT Antiguo Testamento, lo llam\u00f3 \u2020\u0153Paraleip\u00f3menon\u2020\u009d, el \u2020\u0153libro de cosas omitidas\u2020\u009d ya que a primera vista parecer\u00ed\u00ada contar de nuevo las historias de los libros de Sam. y Rey. a\u00f1adiendo alguna informaci\u00f3n que ellos omiten. Al leerlo m\u00e1s cuidadosamente nos damos cuenta muy pronto de que el nombre es inadecuado porque obviamente Cr\u00f3n. hace m\u00e1s que rellenar los huecos. Tambi\u00e9n excluye mucho de lo que Sam.\/Rey. cuentan, y cuando los dos cuentan la misma historia generalmente lo hacen de forma muy diferente. Al traducir la Biblia al lat\u00ed\u00adn, Jer\u00f3 nimo dijo que este libro era de hecho una \u2020\u0153cr\u00f3nica de toda la historia sagrada\u2020\u009d y de all\u00ed\u00ad es de donde proviene el t\u00ed\u00adtulo actual. Tal como lo indica Jer\u00f3nimo, no solo cubre el per\u00ed\u00adodo que Sam.\/Rey. re latan sino la historia del ATAT Antiguo Testamento completa desde Ad\u00e1n hasta casi la gente del tiempo del mismo autor.<\/p>\n<p>FECHA Y PATERNIDAD LITERARIA<br \/>\nDespu\u00e9s que Ciro, rey de Persia (quien conquist\u00f3 Babilonia en 539 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) ascendi\u00f3 al poder, muchos de los jud\u00ed\u00ados que viv\u00ed\u00adan desterrados en su territorio regresaron a su propia tierra. Ya que Cr\u00f3n. m\u00e1s de una vez da por concedido ese hecho, debe ser obvio que fue escrito despu\u00e9s de ese evento. Muchos han cre\u00ed\u00addo que Cr\u00f3n., Esd. y Neh. fueron todos escritos por la misma persona y que esa perso na fue el mismo Esdras, quien los escribi\u00f3 bastante pronto despu\u00e9s de haber regresado del exilio. Pero tambi\u00e9n hay motivos para fechar Cr\u00f3n. m\u00e1s tarde, probablemente en el siglo IV a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Si eso es correcto entonces no se sabe qui\u00e9n fue el autor. Simplemente se le llama \u2020\u0153el cronista\u2020\u009d. En todo caso su libro fue escrito para la comunidad jud\u00ed\u00ada que se hab\u00ed\u00ada establecido nuevamente en el \u00e1rea alrededor de Jerusal\u00e9n con un templo reconstruido y con sacerdotes descendientes de Aar\u00f3n (aunque ya sin trono para los reyes de la descendencia de David dado que ahora formaba parte del Imperio Persa).<\/p>\n<p>CONTENIDO<br \/>\nAunque Cr\u00f3n. cubre un per\u00ed\u00adodo largu\u00ed\u00adsimo de historia, se concentra en el per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada, cuando Israel fue gobernada por cerca de 450 a\u00f1os por una sucesi\u00f3n de reyes desde Sa\u00fal (c. 1050 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) hasta Sedequ\u00ed\u00adas (c. 600 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). Seguramente Sam.\/Rey. fue su fuente de informaci\u00f3n principal, reforzada por otros libros que para nosotros se han perdido. En lugar de idealizar los eventos que no se encuentran en la historia m\u00e1s antigua \u2014como algunos han sugerido\u2014 es posible que el cronista est\u00e9 siguiendo distintos documentos veraces. En 1 Cr\u00f3n. 1\u20139 se han compilado listas de nombres (la mayor\u00ed\u00ada pero no todas de \u00e1rboles geneal\u00f3gicos) que unen la historia del pueblo de Dios desde el principio de los tiempos b\u00ed\u00adblicos. Primero Cr\u00f3n. 10\u201329 cubre el reinado de David, y 2 Cr\u00f3n. 1\u201310 el de Salom\u00f3n. 2 Cr\u00f3n. 11\u201336 trata el linaje real que descendi\u00f3 de ellos \u2014o sea los reyes del reino israelita sure\u00f1o de Jud\u00e1\u2014 hasta que termina en el exilio en Babilonia.<\/p>\n<p>PROPOSITO<\/p>\n<p>Cr\u00f3n. presenta la historia desde un punto de vista diferente de Sam.\/Rey. Las diferencias, los rasgos caracter\u00ed\u00adsticos de Cr\u00f3n., tienen que ver con la teolog\u00ed\u00ada \u2014verdades acerca de Dios y del pueblo de Dios que le interesan\u2014 del cronista. De principio a fin asume que sus lectores ya saben lo que pas\u00f3 y su objetivo es interpretar los hechos.<br \/>\n De estas caracter\u00ed\u00adsticas, una de las m\u00e1s obvias es el \u00e9nfasis en el linaje real de David, y por lo tanto en el reino ubicado en Jerusal\u00e9n. (Los reyes que go bernaron el reino del norte desde 931\/30 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo en adelante de por s\u00ed\u00ad no le interesan mucho.) Otro asunto al que le dedica mucho tiempo y lugar es el templo de Salom\u00f3n con su sacerdocio y su culto. Algunos han sugerido que este inter\u00e9s especial se deb\u00ed\u00ada a su deseo de motivar a sus contempor\u00e1neos a dedicarse con todo coraz\u00f3n a las actividades del \u2020\u0153segundo templo\u2020\u009d, el templo de ellos que reemplaz\u00f3 al de Salom\u00f3n pero sin la misma gran diosidad. Pero cuando nos fijamos en cu\u00e1n seguido dirige la atenci\u00f3n del lector no s\u00f3lo al templo de Salom\u00f3n (del cual ten\u00ed\u00adan uno equivalente en sus d\u00ed\u00adas), sino tambi\u00e9n al trono de David (del cual no ten\u00ed\u00adan equivalente), estamos en camino a comprender el significado m\u00e1s profundo de su mensaje. No se trata de celebraciones religiosas ni de estructuras pol\u00ed\u00adticas. El doble \u00e9nfasis de trono y templo, monarqu\u00ed\u00ada y sacerdocio que da el cronista es relevante en toda \u00e9poca porque el primero es acerca de c\u00f3mo Dios gobierna a su pueblo, y el segundo es acerca de c\u00f3mo el pueblo se relaciona con Dios.<br \/>\nEsto a su vez ayuda a explicar la opini\u00f3n del cronista sobre el reino dividido. En lo que a nombres respecta, el norte se llamaba Israel y el sur Jud\u00e1. Pero el verdadero \u2020\u0153Israel\u2020\u009d se refer\u00ed\u00ada a todos aquellos para los cuales la monarqu\u00ed\u00ada verdadera se expresaba por medio de los hijos de David y el sacerdocio verdadero por medio de los hijos de Aar\u00f3n. Esto se refer\u00ed\u00ada directamente a los del sur (al menos que se rebelaran), pero pod\u00ed\u00ada incluir a los del norte igualmente (si volvieran). 2 Cr\u00f3n. 13 es un cap\u00ed\u00adtulo clave en este respecto (ver especialmente vv. 4, 5, 8\u201312). El cronista por lo tanto utiliza frecuentemente la frase \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d, habla de la po sibilidad de su reunificaci\u00f3n y renovaci\u00f3n, y presenta una imagen de un Israel ideal (no como si fuera una fotograf\u00ed\u00ada de la naci\u00f3n en un momento dado, sino como un calidoscopio o montaje de vislumbres reunidas de varios lugares y de diferentes tiempos).<br \/>\nEn manera semejante describe una monarqu\u00ed\u00ada ideal en el centro de una Israel ideal en los reinados sucesivos de David y Salom\u00f3n. Como ya hemos notado, sus primeros lectores conoc\u00ed\u00adan bien las historias de estos dos hombres, y sab\u00ed\u00adan cu\u00e1n humanos eran, incluyendo sus grandes fracasos y virtudes. As\u00ed\u00ad que nosotros, como los antiguos lectores, debemos entender que la representaci\u00f3n de David y Salom\u00f3n que nos da el cronista es el \u2020\u0153re trato oficial\u2020\u009d que complementa (y no contradice) al de Sam.\/Rey. con arrugas y verrugas mundanas. Nunca es incorrecto, lo que s\u00ed\u00ad es selectivo. Llama la atenci\u00f3n a las caracter\u00ed\u00adsticas de sus reinados que nos demuestran algunos aspectos de la manera corriente en que Dios gobierna las vidas de su gente.<br \/>\nLo que el cronista anhela para su propia \u00e9poca y lo que constituye su mensaje para las \u00e9pocas futuras incluye todo esto y tambi\u00e9n tres caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s. Una es continuidad. Esto se destaca en las listas de nombres en los primeros nueve cap\u00ed\u00adtulos, las cuales unen al pueblo de Dios a trav\u00e9s de las generaciones; y a nivel m\u00e1s profundo por medio de su constante inter\u00e9s en principios inalterables. Le gustar\u00ed\u00ada poder decirnos que no hay motivos por los cuales (teniendo en cuenta el cambio de algunas circunstancias) los mismos principios no deb\u00ed\u00adan de poder aplicarse en la vida del pueblo de Dios tanto ahora como en aquel entonces.<br \/>\nOtra caracter\u00ed\u00adstica es lo que algunos llaman \u2020\u0153retribuci\u00f3n merecida\u2020\u009d, lo que significa \u2020\u0153si peco recibir\u00e9 mi castigo\u2020\u009d (aunque tambi\u00e9n \u2020\u0153si obedezco recibir\u00e9 bendiciones\u2020\u009d). Las Escrituras reconocen en otras partes, y el cronista tambi\u00e9n lo hace, que en la pr\u00e1ctica las cosas son m\u00e1s complicadas que eso, pero este principio de causa y efecto sigue como hecho b\u00e1sico y fundamental. Una de sus consecuencias es que siempre existe la esperanza nueva para cada nueva generaci\u00f3n: Para simplificar este aspecto de este principio tambi\u00e9n se entiende que \u2020\u0153si me arrepiento, ser\u00e9 perdonado\u2020\u009d. El NTNT Nuevo Testamento simplemente clarifica el principio. El cristiano, tal como su hom\u00f3logo en el ATAT Antiguo Testamento, descubre que tanto la obediencia como la desobediencia tienen efectos inevitables; y la persona que no es convertida, por su parte, recibir\u00e1 el castigo por el pecado b\u00e1sico de rechazar a Cristo, y recibir\u00e1 bendici\u00f3n cuando obedezca el evangelio.<br \/>\nFinalmente, hay estad\u00ed\u00adsticas sorprendentes del cronista. Sumas de dinero, el tama\u00f1o de los ej\u00e9rcitos, y cosas por el estilo, muy seguido difieren de las de Sam.\/Rey., y frecuentemente son tan grandes que parecen ser improbables. Muchas de las discrepancias de hecho se pueden hacer compatibles f\u00e1cilmente, y puede ser que muchas de las aparentes exageraciones se deban a malentendidos de pa labras como \u2020\u0153miles\u2020\u009d, que generalmente se refiere a unidades de combate mucho m\u00e1s peque\u00f1as; o a la clase de errores que uno comete al copiar documentos como los que nosotros mismos ha cemos cuando agregamos un cero extra o ponemos la coma en un lugar equivocado. Pero varias de estas dudas siguen sin explicaci\u00f3n. Es apropiado dejarlas de esa manera, siempre y cuando recordemos que en otras \u00e1reas el cronista era un escritor muy cuidadoso; que su preocupaci\u00f3n con los principios regulares por los cuales Dios obra en el mundo ser\u00ed\u00ada servida mejor por los hechos verdaderos que por la ficci\u00f3n; y que tanto \u00e9l como sus primeros lectores \u2014quienes conoc\u00ed\u00adan bien las historias antiguas (Sam.\/Rey.) y que estaban mucho m\u00e1s cerca que nosotros del mundo que ambas historias describ\u00ed\u00adan\u2014 obviamente tomaban con mucha m\u00e1s cal ma esos asuntos como las cifras que nos parecen dif\u00ed\u00adciles de aceptar.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1 CR\u00ed\u201cNICAS<\/p>\n<p>1:1\u20149:34\tConexiones<br \/>\n1:1\u20143:24\tConexiones con el pasado<br \/>\n4:1\u20147:40\tConexiones entre la familia<br \/>\n8:1\u20149:34\tConexiones entre la corona y el templo<\/p>\n<p>9:35\t\u201429:30    David<br \/>\n9:35\u201412:40\tRey y pueblo<br \/>\n13:1\u201414:17\tDavid en Jerusal\u00e9n<br \/>\n15:1\u201417:27\tEl arca del pacto<br \/>\n18:1\u201420:8\tIsrael entre las naciones<br \/>\n21:1\u201422:19\tLa casa de Dios<br \/>\n23:1\u201427:34\tOrganizaci\u00f3n del templo y el reino<br \/>\n28:1\u201429:30\tLa sucesi\u00f3n<\/p>\n<p>2 CR\u00ed\u201cNICAS<\/p>\n<p>1:1\u20149:31\tSalom\u00f3n<br \/>\n1:1\u20142:18\tSe establece a Salom\u00f3n<br \/>\n3:1\u20145:14\tLa construcci\u00f3n del templo<br \/>\n6:1\u20147:22\tLa ceremonia de dedicaci\u00f3n<br \/>\n8:1\u20149:31\tEl esplendor de Salom\u00f3n<\/p>\n<p>10:1\u201436:23\tLos reyes<br \/>\n10:1\u201412:16\tRoboam<br \/>\n13:1\u201414:1\tAb\u00ed\u00adas<br \/>\n14:2\u201416:14\tAsa<br \/>\n17:1\u201421:1\tJosafat<br \/>\n21:2-20\tJoram<br \/>\n22:1-9\tOcoz\u00ed\u00adas<br \/>\n22:10\u201423:21\tAtal\u00ed\u00ada<br \/>\n24:1-27\tJo\u00e1s<br \/>\n25:1-28\tAmas\u00ed\u00adas<br \/>\n26:1-23\tUz\u00ed\u00adas<br \/>\n27:1-9\tJotam<br \/>\n28:1-27\tAcaz<br \/>\n29:1\u201432:33\tEzequ\u00ed\u00adas<br \/>\n33:1-20\tManas\u00e9s<br \/>\n33:21-25\tAm\u00f3n<br \/>\n34:1\u201435:27\tJos\u00ed\u00adas<br \/>\n36:1-23\tLos \u00faltimos reyes<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-9:34 CONEXIONES<\/p>\n<p>El estilo de los primeros cap\u00ed\u00adtulos de Cr\u00f3n. es tan desconocido para los lectores modernos que f\u00e1cilmente nos podr\u00ed\u00ada desanimar y hacernos pensar qu\u00e9 posible valor podr\u00ed\u00adan tener para nosotros. Debido a esto, debemos recordar que el contenido del libro es bien conocido para los que est\u00e1n familiarizados con el resto del ATAT Antiguo Testamento (aunque el estilo no lo sea), y que lo era aun m\u00e1s para las personas para las cuales fue escrito.<br \/>\nLa secci\u00f3n 1:1\u20139:34 es una introducci\u00f3n apropiada para el resto del libro porque el cronista hace aqu\u00ed\u00ad lo que har\u00e1 a trav\u00e9s del libro entero. Toma datos acerca de la historia del pueblo de Dios que ya son bien conocidos y los describe de una manera nueva. Tambi\u00e9n abarca el per\u00ed\u00adodo de toda la historia, desde el comienzo hasta pr\u00e1cticamente su misma \u00e9poca; y aunque es l\u00f3gico que tiene que omitir una gran cantidad, incluye muchos personajes y eventos aut\u00e9nticos. De modo que su concepto de la historia es tanto comprensivo como personal.<br \/>\nA los primeros nueve cap\u00ed\u00adtulos se les llama frecuentemente \u2020\u0153genealog\u00ed\u00adas\u2020\u009d. En verdad contienen muchos \u00e1rboles geneal\u00f3gicos, y para poder entenderlos puede ser que le ayude al lector reflexionar sobre listas similares en partes de la Biblia m\u00e1s conocidas. G\u00e9n. 5, p. ej.p. ej. Por ejemplo muestra c\u00f3mo Dios se ocup\u00f3 de que la raza humana se esparciera a trav\u00e9s de la tie rra tal como lo hab\u00ed\u00ada planeado, y c\u00f3mo la preserv\u00f3 a pesar de ser tan pecaminosa. Mat. 1 muestra c\u00f3mo Dios se ocup\u00f3 de que por medio de la misma raza el hombre que habr\u00ed\u00ada de salvarla de sus pecados finalmente viniera al mundo. De la misma manera, uno de los grandes temas de Cr\u00f3n. es que los prop\u00f3sitos de Dios para el beneficio de la humanidad nunca fallan.<br \/>\nAun as\u00ed\u00ad \u2020\u0153genealog\u00ed\u00adas\u2020\u009d en un t\u00e9rmino muy limitado para describir estos cap\u00ed\u00adtulos, porque incluyen otros tipos de listas. Lo que todas estas listas tienen en com\u00fan es que los nombres en todas ellas no han sido solo coleccionados sino que est\u00e1n conectados. Esas conexiones, tanto las de padre e hijo como de otras clases, nos dicen que Dios obra continuamente a trav\u00e9s de la historia de su pueblo.<\/p>\n<p>1:1-3:24 Conexiones con el pasado<\/p>\n<p>El \u00e1rbol geneal\u00f3gico de 1:1\u20133:24 comienza en el principio de la historia humana y va hasta quiz\u00e1 el a\u00f1o 400 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, cuando fue escrito Cr\u00f3n. En uno de los extremos encontramos a Ad\u00e1n, al antepasado de toda la humanidad; en el otro a una familia jud\u00ed\u00ada que se hab\u00ed\u00ada establecido nuevamente cerca de Jerusal\u00e9n despu\u00e9s del exilio, y para esa comunidad fue escrito el libro. La conexi\u00f3n es una sucesi\u00f3n continua (algunas de las ramas de familias se expanden mientras que otras no) pasando por No\u00e9, Abraham y David.<br \/>\n1:1\u20133 La familia de Ad\u00e1n. Esta lista proviene de G\u00e9n. (5:3\u201332) y b\u00e1sicamente nombra las diez generaciones desde Ad\u00e1n hasta No\u00e9.<br \/>\n1:4\u201327 Las familias de No\u00e9. La primera vez que se expande el \u00e1rbol las familias de los hijos menores de No\u00e9 aparecen antes que la de Sem, cuya genealog\u00ed\u00ada formar\u00e1 el tronco principal, tal como en G\u00e9n. 10. Ese cap\u00ed\u00adtulo es reducido y resumido un poco, mientras que G\u00e9n. 11:10\u201326 lo es mucho m\u00e1s, en lo que corresponde a los vv. 4\u201323 y vv. 24\u201327. El cronista tambi\u00e9n copia de G\u00e9n. las descripciones breves y memorables de Nimrod (10) y Peleg (19), los primeros dos comentarios secundarios de muchos m\u00e1s que a\u00f1aden toques v\u00ed\u00advidos a lo que de otra manera ser\u00ed\u00ada listas aburrid\u00ed\u00adsimas de nombres.<br \/>\n1:28\u201333 La familia de Abraham. Nuevamente, la familia principal se guarda para el final, de modo que antes de la familia de Isaac tenemos la de Ismael (G\u00e9n. 25:12\u201316 abreviado), y tambi\u00e9n las de sus hermanastros, los hijos de Abraham no por Sara ni por Agar sino por Quetura (G\u00e9n. 25:1\u20134).<br \/>\n1:34\u201354 Las familias de Isaac. Una vez m\u00e1s Cr\u00f3n. presenta la familia secundaria primero, los hijos de Esa\u00fa, (35) antes de la familia m\u00e1s importante que es la de su hermano menor Jacob. De nuevo los detalles han sido resumidos y reducidos (G\u00e9n. 36:10\u201314, 20\u201343) asumiendo que los lectores ya sabr\u00ed\u00adan por su conocimiento de G\u00e9n. 36:9 la raz\u00f3n por la que Esa\u00fa (34), Se\u00ed\u00adr (38) y Edom (43) han sido agrupados de esta manera. Los reyes edomitas se mencionan no como \u00e1rbol de familia sino simplemente como sucesi\u00f3n, y puede ser que los jefes ni fueran eso; pero no importa, siempre y cuan do se establezca la conexi\u00f3n entre los nombres. Estas personas no son s\u00f3lo nombres, como lo prueban las breves descripciones de los dos Hadad (46, 50), que como la de Nimrod (10), a\u00f1aden sus toques de realismo.<br \/>\n2:1, 2 Las familias de Israel. La familia central que el cronista sigui\u00f3 desde Ad\u00e1n a trav\u00e9s de No\u00e9 y Abraham llega ahora al hermano de Esa\u00fa, Jacob. El nombre \u2020\u0153Jacob\u2020\u009d aparece s\u00f3lo en un cap\u00ed\u00adtulo de su libro, donde se refiere a lo que escribi\u00f3 otro autor (1 Cr\u00f3n. 16:13, 17; Sal. 105:6, 10); el cronista siempre utiliza la expresi\u00f3n alternativa, \u2020\u0153Israel\u2020\u009d. La continuidad de Israel, el pa\u00ed\u00ads que milagrosamente todav\u00ed\u00ada sobrevive en su propia \u00e9poca, y la gracia de Dios que lo ha preservado hasta entonces, son su gran tema; de modo que desde el principio ese es el nombre que prefiere.<br \/>\n2:3\u20139 Las familias de Jud\u00e1. La mayor\u00ed\u00ada de estos parentescos est\u00e1n mencionados en G\u00e9n. 46:12 (ver G\u00e9n. 38) y Jos. 7. Los nombres de Hem\u00e1n y Eit\u00e1n aparecen tambi\u00e9n en los encabezamientos de los Sal. 88 y 89 (ver tambi\u00e9n 1 Rey. 4:31), as\u00ed\u00ad que puede ser que esta sea la primera insinuaci\u00f3n de que el cronista est\u00e1 tan interesado en el culto del templo de Israel como en su monarqu\u00ed\u00ada y familia real. De aqu\u00ed\u00ad en adelante \u00e9l trata con la l\u00ed\u00adnea real, no como \u00faltima sino como primera.<br \/>\nEst\u00e1 igualmente interesado en Israel entero, y lo que significa pertenecer al pueblo de Dios. Hace esa observaci\u00f3n con cuatro de los nombres de esta secci\u00f3n. En el caso de Batsu\u00c5\u2019a (\u2020\u0153hija de S\u00faa\u2020\u009d), Jud\u00e1 se casa con una mujer pagana, su relaci\u00f3n con Tamar es incestuosa, y sin embargo, por la gracia de Dios, las dos mujeres son a\u00f1adidas al \u00e1rbol de familia, Tamar ciertamente de una manera privilegiada (ver Mat. 1:3). Esta clase de \u00e9nfasis no tiene igual en Esd. ni en Neh.; ver la Introducci\u00f3n sobre paternidad literaria. Por otro lado, Er y Acar nacieron en la \u2020\u0153familia santa\u2020\u009d pero eso no les asegura autom\u00e1ticamente de la gracia de Dios.<br \/>\n2:10\u201317 La familia de Jud\u00e1 por Ram. Esta es la familia que nos lleva a Isa\u00ed\u00ad y de \u00e9l a David, quien ocupar\u00e1 el centro del concepto que el cronista tiene de la historia. El concepto de un \u2020\u0153\u00e1rbol de familia\u2020\u009d es bien apropiado en este momento; el tronco de Isa\u00ed\u00ad (ver Isa. 11:1, 10) es una figura conocida en el arte religioso de la Edad Media. De nuevo, el cronista est\u00e1 igualmente interesado en el tronco principal del \u00e1rbol (10\u201312) y en las ramas que de \u00e9l crecen (13\u201317). No ha extra\u00ed\u00addo la informaci\u00f3n de esta secci\u00f3n de un solo documento, aunque la mayor\u00ed\u00ada de los detalles se encuentra en otras partes (N\u00fam. 2:3; Rut 4:19\u201322; 1 Sam. 16:6\u201313, donde se le llama a David el octavo hijo de Isa\u00ed\u00ad; 2 Sam. 2:18). Parece que \u00e9l mismo la ha compuesto y, dado que las generaciones mencionadas aqu\u00ed\u00ad no son suficientes para cubrir los nueve siglos entre la emigraci\u00f3n de Jud\u00e1 a Egipto y la edificaci\u00f3n del templo por Salom\u00f3n (Exo. 12:40; 1 Rey. 6:1), podemos llegar a la conclusi\u00f3n de que le preocupa m\u00e1s la conti nuidad que el cumplimiento. (Se debe notar la \u2020\u0153elasticidad\u2020\u009d de las genealog\u00ed\u00adas b\u00ed\u00adblicas, ya que el t\u00e9rmino b\u00ed\u00adblico \u2020\u0153padre\u2020\u009d puede referirse a cualquier antepasado var\u00f3n e \u2020\u0153hijo\u2020\u009d a cualquier descendiente var\u00f3n.)<br \/>\n2:18\u201324 La familia de Jud\u00e1 por Caleb. Existen varias dificultades con el primer y el \u00faltimo vers\u00ed\u00adculo de esta secci\u00f3n. Puede ser que quieran decir que de su mujer Azuba Caleb fue el padre de Jeriot (\u00bfuna hija?) (18), y que despu\u00e9s que muri\u00f3 Hesr\u00f3n Caleb tuvo un hijo con su esposa (24). En todo caso, a este Caleb no se le debe confundir con el Caleb de N\u00fam. 13 y 14, que fue contempor\u00e1neo del descendiente de este Bezaleel. El hecho de que Bezaleel aparezca aqu\u00ed\u00ad (20) une nuevamente las dos mayores preocupaciones del cronista, o sea la monarqu\u00ed\u00ada y el templo, al mencionar, en medio de la familia real que engendr\u00f3 a David, al hombre que dirigi\u00f3 la construcci\u00f3n del santuario original (Exo. 31:2\u20135).<br \/>\n2:25\u201341 La familia de Jud\u00e1 por Jerameel. Despu\u00e9s de varias ramas (25\u201333), el \u00e1rbol geneal\u00f3gico corre directamente a Elisama (34\u201341). Si est\u00e1 completo, \u00e9l ser\u00ed\u00ada m\u00e1s o menos contempor\u00e1neo de Da vid; si este es uno de esos casos de \u2020\u0153exageraci\u00f3n\u2020\u009d donde se han omitido algunas generaciones y \u2020\u0153padre\u2020\u009d se refiere realmente a \u2020\u0153antepasado\u2020\u009d, puede ser que haya vivido durante la misma \u00e9poca que el cronista. Lo que s\u00ed\u00ad es m\u00e1s importante es la aparici\u00f3n de otro extranjero, Jarja (34, 35) asimilado de la misma manera que Bats\u00faa (3) sin ninguna evidencia de desaprobaci\u00f3n, aunque ella representa a Cana\u00e1n y \u00e9l a Egipto: los dos principales enemigos de Israel antes y despu\u00e9s del \u00e9xodo. (En vista del v. 34, puede ser que Ajlai en el v. 34 es hija o nieta de Ses\u00e1n.)<br \/>\n2:42\u201355 La familia por Caleb (repetici\u00f3n). La menci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad de m\u00e1s \u2020\u0153calebitas\u2020\u009d no significa que el cronista tenga una mente desorganizada. Esta for ma de repetir los temas anteriores, por el contrario, anuncia un tipo de arreglo muy cuidadoso, lo cual se hace aparente cuando vemos que 2:10\u20133:9 trata en orden las familias de Ram, Caleb, Jerameel, Caleb y Ram. Este dise\u00f1o cruzado se puede encontrar en muchas partes de la Biblia. Hur une las dos listas de Caleb (19, 50), pero la segunda generalmente tiene que ver con algo nuevo. Zif, Hebr\u00f3n, Quiriat-jearim y Bel\u00e9n (42, 50, 51) no son personas sino lugares \u2014qiryat y bet significan \u2020\u0153ciudad\u2020\u009d y \u2020\u0153casa\u2020\u009d respectivamente\u2014 y \u2020\u0153padre\u2020\u009d, en este caso podr\u00ed\u00ada traducirse como \u2020\u0153fundador\u2020\u009d o \u2020\u0153l\u00ed\u00ad der\u2020\u009d. De la misma manera, los vv. 52\u201355 no tienen tanto que ver con personas sino con clanes (como las naciones en 1:11\u201316).<br \/>\n3:1\u20139 La familia por Ram (repetici\u00f3n). Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 la familia que vino de David, para balancear (en la secci\u00f3n anterior Ram) la familia de la cual provino David. Esta informaci\u00f3n pudo haber ve nido de 2 Sam. 3:2\u20135; 5:5, 14\u201316, aunque por raro que parezca, Cr\u00f3n. tiene el relato m\u00e1s completo, mencionando nada menos que 19 hijos de David.<br \/>\n3:10\u201316 La familia de Salom\u00f3n. Esta secci\u00f3n cubre la mayor\u00ed\u00ada de los a\u00f1os del reino, aunque el cronista casi ni lo menciona (s\u00f3lo la palabra \u2020\u0153rein\u00f3\u2020\u009d en el v. 4); su preocupaci\u00f3n en estos cap\u00ed\u00adtulos tiene que ver con personas y sus conexiones. La cantidad de informaci\u00f3n que ha compuesto hasta ahora se concentra en un cabo, la genealog\u00ed\u00ada de los reyes. Pero eso no quiere decir que se incluir\u00e1 a todos los monarcas israelitas. Falta Sa\u00fal, Atal\u00ed\u00ada y todos los reyes del norte despu\u00e9s de la divisi\u00f3n del reino. Lo que importa es la descendencia de David. La fuente de informaci\u00f3n del cronista es por supuesto los libros de Rey. \u00c2\u00a1He aqu\u00ed\u00ad una simplificaci\u00f3n dr\u00e1stica!<br \/>\n3:17\u201324 La familia de Joaqu\u00ed\u00adn. Esta secci\u00f3n pr\u00e1cticamente ignora dos momentos decisivos de la historia de Israel: el exilio y la restauraci\u00f3n. De la misma manera que la \u00fanica insinuaci\u00f3n de la monarqu\u00ed\u00ada fue la frase \u2020\u0153David \u2020\u00a6 rein\u00f3\u2020\u009d (4), la \u00fanica insinuaci\u00f3n de estos acontecimientos es la frase Joaqu\u00ed\u00adn el cautivo (17). Mucho m\u00e1s importante para el cronista es que el pueblo de Israel, y en parti cular la descendencia de David, ha sobrevivido todo este tiempo, y las \u00faltimas personas de esta genealog\u00ed\u00ada, los hijos de Elioenai (24), ponen al d\u00ed\u00ada y actualizan una historia que comenz\u00f3 con Ad\u00e1n.<br \/>\nNota. Surgen dos rompecabezas aqu\u00ed\u00ad. En otras partes de la Biblia Zorobabel es el hijo de Salatiel, no de Peda\u00ed\u00adas (19); una explicaci\u00f3n que se ha sugerido es que Ped\u00ed\u00adas se cas\u00f3 con la viuda de su hermano y el hijo de ellos vino a ser el hijo de Salatiel (ver Deut. 25:5, 6). La palabra inesperada seis (22) tiene sentido si las palabras y sus hijos han sido insertadas en el vers\u00ed\u00adculo accidentalmente.<\/p>\n<p>4:1-7:40 Conexiones entre la familia<\/p>\n<p>El cronista incluy\u00f3 en los caps. 1\u20139 m\u00e1s de una genealog\u00ed\u00ada de Jud\u00e1 y m\u00e1s de una genealog\u00ed\u00ada de Benjam\u00ed\u00adn. \u00bfPor qu\u00e9? Jud\u00e1 est\u00e1 presente en los caps. 1\u20133 como parte del \u00e1rbol de la familia real de David, lo cual es el tema de esos cap\u00ed\u00adtulos; y Benjam\u00ed\u00adn aparecer\u00e1 en los caps. 8\u20139 como parte de la l\u00ed\u00adnea real de Sa\u00fal, el tema de esos cap\u00ed\u00adtulos. Tanto Jud\u00e1 como Benjam\u00ed\u00adn figuran en los caps. 4\u20137 como dos de las tribus que se extienden como ramas del \u00e1rbol de Israel.<br \/>\n4:1\u201323 La tribu de Jud\u00e1. Varios puntos conectan esta lista con la del cap. 2, pero en general no se sabe c\u00f3mo est\u00e1n relacionadas. Sin embargo, tal como antes (1:10, 19, etc.), el cronista incluye puntos no s\u00f3lo de inter\u00e9s sino de importancia. En primer lugar, estas son personas de verdad. Cuando el lector encuentra nombres de lugares como Bel\u00e9n y Tecoa (4, 5) entre ellos \u2014\u2020\u0153padre\u2020\u009d en estos casos significa \u2020\u0153fundador\u2020\u009d o \u2020\u0153l\u00ed\u00adder\u2020\u009d; ver comentario sobre 2:42\u201355\u2014 se debe recordar que el libro est\u00e1 basado en hechos reales y no ficticios. Los significados de los nombres y las profesiones de la gente dan un realismo adicional: Bel\u00e9n es \u2020\u0153casa de pan\u2020\u009d, Najas (12) es \u2020\u0153ciudad de bronce\u2020\u009d; Jarasim (14) es \u2020\u0153valle de artesanos\u2020\u009d y en otras ciudades florecen los trabajadores del lino y alfareros (21\u201323).<br \/>\nEn segundo lugar, estas personas ilustran principios espirituales. Jabes (9, 10) es digno de honor porque su nombre, que suena como la palabra heb. \u2020\u0153dolor\u2020\u009d, hubiera sido considerado desafortunado; pero la fe en Dios comunicada por medio de la oraci\u00f3n acaba con esas supersticiones. Mered (17, 18) se cas\u00f3 con una mujer egipcia \u2014estos vers\u00ed\u00adculos han ocasionado mucho debate, pero ese hecho al menos est\u00e1 claro\u2014 y es aun otro ejemplo (ver 2:3, 34, 35) de c\u00f3mo improbables extranjeros fueron incluidos en la membres\u00ed\u00ada del pueblo de Dios, y demuestra la amplitud de la visi\u00f3n del cronista. Puede ser que Caleb, hijo de Quenaz (v. 15), muy prominente m\u00e1s adelante (Jos. 14:6\u201315), haya sido otro extranjero, adoptado por la tribu de Jud\u00e1 sin haber nacido en ella.<br \/>\n4:24\u201343 La tribu de Sime\u00f3n. La pr\u00f3xima es la tribu de Sime\u00f3n, siempre asociada directamente con Jud\u00e1, cuyo extenso territorio compart\u00ed\u00ada. Jos. 19:1\u20139 menciona esto en la lista de lugares reprodu cidos en los vv. 28\u201333. Estos datos geogr\u00e1ficos, con mucha menos genealog\u00ed\u00ada que en 4:1\u201323, indican que la tierra y la poblaci\u00f3n de la tribu hab\u00ed\u00adan disminuido, de lo cual estaban conscientes los lectores del cronista (Simei, v. 27, es la excepci\u00f3n que prueba la regla). Por el otro lado ninguna tribu de Israel puede simplemente marchitarse, y los vv. 38\u201343 dan ejemplos de vitalidad inclusive en Sime\u00f3n.<br \/>\n5:1\u201326 Las tribus de Transjordania. Como en el caso de Sime\u00f3n, se dan datos geogr\u00e1ficos para el pr\u00f3ximo grupo de tribus. Rub\u00e9n, Gad y la media tribu de Manas\u00e9s se instalaron al este del Jord\u00e1n en las regiones mencionadas en los vv. 8b\u201311 y 23, que colectivamente se conocen como Galaad. El cronista menciona que Rub\u00e9n fue el primog\u00e9nito de Israel (1), aunque los derechos del primog\u00e9nito fueron transferidos a Jos\u00e9 (y as\u00ed\u00ad a Efra\u00ed\u00adn y a Manas\u00e9s) y el lugar dominante pas\u00f3 a Jud\u00e1 (G\u00e9n. 35:22; 48; 49:4, 8\u201312, 22\u201326). Como en el caso de Sime\u00f3n, tenemos detalles de batallas. Todas estas tribus de Galaad tomaron parte en la campa\u00f1a de los vv. 19\u201322 y sufrieron la invasi\u00f3n del v. 26. Si la guerra con los hagrienos es la misma que la del v. 10, entonces los dos eventos se responden uno al otro desde cada extremo de la ocupaci\u00f3n de Transjordania que dur\u00f3 tres siglos (10, 26; obviamente muchas generaciones de la familia de Rub\u00e9n han sido omitidas en los vv. 3\u20136). Ellos ilustran una regla espiritual b\u00e1sica: por un lado, la victoria se debe a la oraci\u00f3n creyente (20); por el otro, la derrota se debe a la rebeli\u00f3n incr\u00e9dula (25, 26).<br \/>\n6:1\u201381 La tribu de Lev\u00ed\u00ad. Con 81 vers\u00ed\u00adculos y la posici\u00f3n central dedicada a ella, esta tribu es evidentemente de gran importancia. Su historia (vv. 1\u201330) declara la raz\u00f3n inmediatamente. Los sumos sa cerdotes de Israel descendieron de Cohat, el segundo hijo de Lev\u00ed\u00ad. El sacerdocio y la monarqu\u00ed\u00ada forman el tema principal de Cr\u00f3n. As\u00ed\u00ad que aqu\u00ed\u00ad la genealog\u00ed\u00ada se sigue hasta el exilio (15); nuevamente, la continuidad es m\u00e1s importante que los grandes eventos que interrumpen el relato, y en este cap\u00ed\u00adtulo no hay tales eventos (ni siquiera el \u00e9xodo; y a Mois\u00e9s se le menciona de paso no m\u00e1s, v. 3) excepto por \u2014y note la importancia\u2014 la cons trucci\u00f3n del templo (10). Si ese detalle realmente pertenece, como muchos piensan, al v. 9, cabe exactamente en el centro de la lista, as\u00ed\u00ad que aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n hay un dise\u00f1o formal que subra ya la centralidad del templo y el sacerdocio. Otras ramas del \u00e1rbol de familia siguen a continuaci\u00f3n; una de ellas incluye al gran Samuel (27, 28), con tan poco \u00e9nfasis como el que recibi\u00f3 Mois\u00e9s.<br \/>\nLa funci\u00f3n de la tribu (31\u201353) se relaciona en forma similar con el punto principal, los reinados de David y de Salom\u00f3n, cuando se establecieron a los tres m\u00fasicos principales Hem\u00e1n, Asaf y Eit\u00e1n, uno de cada una de las familias lev\u00ed\u00adticas (33, 39, 44). Las 12 generaciones de Aar\u00f3n, los sumos sacerdotes que ofrec\u00ed\u00adan los holocaustos y las ofrendas (49\u201353), confirman el mismo punto.<br \/>\nEl alcance de la tribu (54\u201381) abarca toda la naci\u00f3n. Lev\u00ed\u00ad no tiene territorio propio como tribu, pero cada una de las otras tribus le da ciudades y tierra. Es muy t\u00ed\u00adpico del cronista que escriba de es ta manera cuando las condiciones eran tan diferentes; como si quisiera decir que no importa lo que pase, el principio de un sacerdocio representativo debe ser mantenido.<br \/>\n7:1\u201312 Las tribus militares. Algo nuevo aparece aqu\u00ed\u00ad: detalles acerca del poder\u00ed\u00ado militar de una tribu. Con tan pocos nombres en comparaci\u00f3n con listas anteriores (casi nada considerando que a Isacar y David los separaban 900 a\u00f1os, vv. 1, 2), puede ser que al cronista le escaseaba informaci\u00f3n geneal\u00f3gica y tuvo que utilizar informes de censos militares para completar la lista. El n\u00famero de hom bres de guerra en el tiempo de David ayuda a reiterar el hecho de que en el pasado Israel era muy diferente a la naci\u00f3n, pobre y reducida, que hab\u00ed\u00ada llegado a ser en la \u00e9poca del cronista, y uno debe buscar bajo la superficie lo que se refiere a la idea de poder\u00ed\u00ado verdadero.<br \/>\nNotas: Acerca de los n\u00fameros tan altos en esta secci\u00f3n, ver la Introducci\u00f3n.<br \/>\nLa tribu de Dan no est\u00e1 mencionada aqu\u00ed\u00ad, a menos que el v. 12b lea (ver G\u00e9n. 46:23): \u2020\u0153Los hijos de Dan: Husim, su hijo, uno.\u2020\u009d<br \/>\nAlgunos creen que la secci\u00f3n completa de Benjam\u00ed\u00adn (6\u201312) es en verdad sobre Zabul\u00f3n, quien de otra manera (como en el caso de Dan) no figura para nada en la lista, mientras que la verdadera genealog\u00ed\u00ada de Benjam\u00ed\u00adn est\u00e1 en el cap. 8, poniendo en equilibro la de Jud\u00e1 en el cap. 4. Por el otro lado, la secuencia Benjam\u00ed\u00adn\/Dan\/Neftal\u00ed\u00ad en G\u00e9n. 46:21\u201324 puede ser que aquello es lo que tenemos aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en 7:6\u201313.<br \/>\n7:13\u201340 El resto de las tribus. Las secciones de Manas\u00e9s y Efra\u00ed\u00adn son dif\u00ed\u00adciles. En la primera, la referencia a Galaad (\u00bflugar o persona?, ver N\u00fam. 32:39, 40) no clarifica si los vv. 14\u201319 tratan de la tribu entera de Manas\u00e9s o s\u00f3lo de la mitad de ella (ver 5:23); y la menci\u00f3n de Maaca es rara a menos que se suponga que uno debe omitir algunas de las palabras del v. 15 para poder leer \u2020\u0153tom\u00f3 mujer \u2020\u00a6 (quien) se llamaba \u2020\u00a6 \u2020\u009d Tambi\u00e9n es poco claro en la pr\u00f3xima secci\u00f3n si el Efra\u00ed\u00adn de los vv. 22, 23 es el fundador de la tribu, el hijo de Jos\u00e9 (nacido en Egipto, G\u00e9n. 41:50\u201352), o un descendiente del mismo nombre. Las otras dos secciones son sencillas.<br \/>\nNo debemos despreciar a estas tribus, aunque es cierto que llegar\u00ed\u00adan a formar parte del renegado reino del norte. El cronista hace notar que en estas lis tas, como en el caso de las anteriores, los que no son israelitas son bienvenidos a la familia de Israel (14), hombres ilustres han nacido de ella (27), y las mujeres reciben un lugar de honor (15b [ver N\u00fam. 36] y 24).<\/p>\n<p>8:1-9:34 Conexiones entre la corona y el templo<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 Benjam\u00ed\u00adn en el cap. 8 es el \u00faltimo en una secuencia de cinco que pone en equilibrio a Jud\u00e1 en el cap. 4: Una tribu real en cada extremo con la tribu sacerdotal de Lev\u00ed\u00ad (cap. 6) en el medio (ver nota sobre 7:6\u201311). El cap. 9 entonces expone una vez m\u00e1s una secci\u00f3n predominantemente levita (1b\u201334) y una benjamita (35\u201344), una sacerdotal y una real, para hacer la transici\u00f3n que lleva a la pr\u00f3xima secci\u00f3n principal del libro. O uno podr\u00ed\u00ada tomar los caps. 4\u20137 como un estudio breve de las tribus, y 8:1\u20139:34 como el escenario del punto de vista de Benjam\u00ed\u00adn (real) y Lev\u00ed\u00ad (sacerdotal) de lo que viene a continuaci\u00f3n, mientras que 9:35\u201344 es una repetici\u00f3n de la parte apropiada de las listas de Benjam\u00ed\u00adn que dirige al lector a la historia de Sa\u00fal.<br \/>\n8:1\u201340 Desde Benjam\u00ed\u00adn: se prepara el trono. La lista en los vv. 1\u201328 se compara en su alcance con las de Jud\u00e1 y Lev\u00ed\u00ad. Difiere considerablemente de otras listas de Benjam\u00ed\u00adn (por ej. 7:6\u201311; N\u00fam. 26:38\u201341) y su secci\u00f3n parece estar desconectada; aqu\u00ed\u00ad, como en otros lugares, es posible que se deba a que \u2020\u0153hijos\u2020\u009d se refiera a descendientes en otros tiempos y lugares. Aun debemos interpretarlos co mo si estuviesen unidos por medio de los v\u00ed\u00adnculos de las tribus.<br \/>\nDentro de la tribu, la familia espec\u00ed\u00adfica que ocupa los vv. 29\u201340 se encuentra aqu\u00ed\u00ad porque es la familia de Sa\u00fal. Se repetir\u00e1 en 9:34\u201344 para servir como introducci\u00f3n inmediata a lo que el cronista considera la historia del reino. Tal como fue el caso de No\u00e9, Abraham, Mois\u00e9s, Josu\u00e9 y Samuel, no se le da atenci\u00f3n a Sa\u00fal, y aun menos a los acontecimientos cruciales del per\u00ed\u00adodo. Como siempre, Cr\u00f3n. est\u00e1 m\u00e1s interesado en continuidad que en cambios.<br \/>\nGaba\u00f3n (29) es un lugar, como Jerusal\u00e9n (ver comentario sobre 4:1\u201323). Las relaciones de la familia establecida all\u00ed\u00ad se clarifican y se armonizan con 1 Sam. 9:1 cuando la RVARVA Reina-Valera Actualizada provee la nota que in cluye a Ner (ver 9:36), lo cual asume que ten\u00ed\u00ada un hermano y un hijo, ambos llamados Quis; esto reconoce que ninguna de las dos historias dan una genealog\u00ed\u00ada completa. Por otro lado, si la genealog\u00ed\u00ada que contin\u00faa despu\u00e9s de Sa\u00fal est\u00e1 completa, terminar\u00ed\u00ada alrededor del per\u00ed\u00adodo del exilio; pero si est\u00e1 incompleta, durar\u00ed\u00ada mucho m\u00e1s aunque dej\u00f3 de ser parte de la monarqu\u00ed\u00ada con los eventos de 10:6.<br \/>\n9:1\u201334 Desde Lev\u00ed\u00ad: la continuaci\u00f3n del templo. Si los caps. 4\u20138 realmente forman una unidad, 9:1a la termina eficazmente, y 9:1b\u20132 introduce la pr\u00f3xima secci\u00f3n con otra atenuaci\u00f3n sorprendente: Cr\u00f3n. le dedica s\u00f3lo un vers\u00ed\u00adculo al exilio antes de embarcarse a dar listas de la comunidad que volvi\u00f3 del mismo. Dichas listas corren paralelas a Neh. 11 y son predominantemente de la tribu de Lev\u00ed\u00ad, aunque la primera de las cuatro secciones (los israelitas, los sacerdotes, los levitas y los servidores del templo, v. 2) incluye a Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s adem\u00e1s de Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn (3\u20139). El cronista nunca abandona su ideal de \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d, con el norte resucitado y unido al sur. Los sacerdotes (10\u201313) son la familia de Aar\u00f3n, que ofrecen los holocaustos de la religi\u00f3n israelita; los levitas (14\u201316) tienen otras tareas religiosas; y los servidores del templo, o los porteros (17\u201334), tienen tareas m\u00e1s generales.<br \/>\nSi 8:1\u20139:34 forman una unidad, entonces el per\u00ed\u00adodo en el cual el libro est\u00e1 interesado est\u00e1 flanqueado por estas dos partes, la parte benjamita que dirige a la monarqu\u00ed\u00ada y la parte levita que sigue des de el exilio, nuevamente dando \u00e9nfasis a la continuidad.<\/p>\n<p>9:35-29:30 DAVID<\/p>\n<p>David, a quien se le dedican pr\u00e1cticamente los pr\u00f3ximos 20 cap\u00ed\u00adtulos, es obviamente de importancia clave en el orden de cosas del cronista. Debido a la superposici\u00f3n de padre e hijo, sin embargo, la historia de Salom\u00f3n (a quien se le presenta por primera vez en el cap. 22) cubrir\u00e1 casi el mismo n\u00famero de cap\u00ed\u00adtulos, y la manera en que uno debe interpretar esto es que los dos reyes \u2014uno al lado del otro\u2014 constituyen un ideal. Debido a que los dos grandes temas del libro son monarqu\u00ed\u00ada y sacerdocio, se puede decir que David establece el trono mientras que Salom\u00f3n edificar\u00e1 el templo. Al pri mero se le describe como hombre de guerra, y al otro como hombre de paz. De todas maneras, ambos temas (trono y templo) figuran en los dos reinados.<br \/>\nYa que el per\u00ed\u00adodo de David y Salom\u00f3n se manifiesta como un ideal, las descripciones de ellos difieren un poco de las de Sam. y Rey. All\u00ed\u00ad son huma nos y falibles, sus retratos muestran \u2020\u0153verrugas y todo\u2020\u009d, mientras que los que veremos aqu\u00ed\u00ad son los retratos oficiales de los dos monarcas. No es que el cronista quiera \u2020\u0153blanquearlos\u2020\u009d; todo el mundo ha es cuchado de los pecados y necedades de estos personajes. Lo que ha decidido es ser selectivo para revelar los principios detr\u00e1s del esplendor de sus reinados.<\/p>\n<p>9:35-12:40 Rey y pueblo<\/p>\n<p>Teniendo en el trasfondo el fracaso de su antecesor, Sa\u00fal, el primer rey de Israel, David recibe el reino y se convierte en el punto clave de una naci\u00f3n unida. Aunque muri\u00f3 hace muchos a\u00f1os (en relaci\u00f3n tanto con el cronista y sus lectores como con nosotros ), \u00e9l personifica los principios perdurables alrededor de los cuales siempre se le da forma a la vida del pueblo de Dios.<br \/>\n9:35\u201344 La familia del primer rey. Hasta ahora \u2020\u0153cr\u00f3nicas\u2020\u009d se ha referido a genealog\u00ed\u00adas y otras listas de nombres. De ahora en adelante se propone hacer algo nuevo \u2014narraciones, la historia del reino de Israel\u2014, y al \u00faltimo rey se le presenta por medio de la \u00faltima genealog\u00ed\u00ada, su \u00e1rbol geneal\u00f3gico copiado de 8:29\u201338.<br \/>\n10:1\u201314 El fracaso del primer rey. De los 23 cap\u00ed\u00adtulos que 1 Sam. dedica al reinado de Sa\u00fal (9\u201331), el cronista omite 22. Simplemente cuenta la historia de la muerte de Sa\u00fal, y a\u00f1ade dos vers\u00ed\u00adculos propios (13, 14). A \u00e9l no le importa ni el declive gradual de las vicisitudes de Sa\u00fal ni las de su familia despu\u00e9s de su muerte (2 Sam. 1\u20134); por lo que concierne al reino, la dinast\u00ed\u00ada de Sa\u00fal termin\u00f3 en el monte Gilboa (6). La infidelidad a Dios de Sa\u00fal (13, 14) es importante por m\u00e1s de una raz\u00f3n. Hace resaltar la fidelidad de David. Este, a diferencia de Sa\u00fal, es el hombre seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios (1 Sam. 13:14; el cronista no cita la frase porque su retrato total de David la va a ilustrar). Es la obediencia de David que s\u00f3lo puede dar marcha atr\u00e1s a los malos resultados de la desobediencia de Sa\u00fal. De modo que si algunas experiencias recientes (en el caso de los lectores del cronista, el exilio) tienen un paralelo con las del reinado de Sa\u00fal (7; 5:25, 26; 9:1b), entonces la manera de restaurarlas se debe aprender por el reino de David (2 Cr\u00f3n. 33:8).<br \/>\n11:1\u20133 El pueblo del nuevo rey. 2 Sam. 5:1\u20133 es la fuente de informaci\u00f3n. Cumpliendo la antigua profec\u00ed\u00ada (G\u00e9n. 49:10) el pueblo acudi\u00f3 unido en obediencia al jefe de la tribu de Jud\u00e1. A David se le presenta como a uno que es de la misma carne y sangre de su pueblo, su salvador victorioso, nombrado por Dios para esta obra, y que hace un pacto (3) el cual el pueblo acepta. La importancia de estos elementos se ver\u00e1 en el descendiente m\u00e1s importante de David, Jes\u00fas.<br \/>\n11:4\u20139 La ciudad del nuevo rey. Jerusal\u00e9n ser\u00e1 la ciudad que tendr\u00e1 el trono. La soberan\u00ed\u00ada poderosa de David sobre la vida del pueblo resultar\u00e1 en alabanza, paz y prosperidad (ver Sal. 122). Esto es lo que significa la soberan\u00ed\u00ada de Dios en cualquier \u00e9poca (Heb. 12:22). En esta ciudad, en el tiempo de David, es donde el templo de su hijo ser\u00e1 edificado (17:12; 22:1) y todav\u00ed\u00ada antes de eso ser\u00e1 el lugar donde el culto del Dios de Israel se centrar\u00e1 sobre el arca del pacto (15:3\u201328). Pero inclusive antes de eso es el lugar donde, por medio de su virrey, Jehovah de los Ej\u00e9rcitos (9) es soberano de su pueblo.<br \/>\n11:10\u201412:22 Los guerreros del nuevo rey. Estas listas aparecen mucho m\u00e1s tarde en 2 Sam. (23:8\u201339), pero aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n m\u00e1s pronto para mostrar c\u00f3mo desde el principio \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d en toda su va riedad se unifica alrededor de un rey de esta clase. Tal como las listas de los caps. 1\u20139, puede ser que \u00e9stas vengan de varios per\u00ed\u00adodos para poder hacer una observaci\u00f3n m\u00e1s eficazmente.<br \/>\nLos que se destacan de los valientes que David ten\u00ed\u00ada eran \u2020\u0153los tres\u2020\u009d (11:11\u201314); y as\u00ed\u00ad los llama 2 Sam. 23:8\u201312 cuando da el relato entero (algo falta en Cr\u00f3n.; el ojo de uno de los copiadores debe haber saltado de la batalla [12; 2 Sam. 23:9] a una parcela de tierra [12; 2 Sam. 23:11]). A continuaci\u00f3n vienen los 30, tres de los cuales nos han dado otro de los incidentes inolvidables que le gustan tan to al cronista (11:15\u201319). Este proviene del principio en la carrera de David (1 Sam. 22:1). Abisai y Bana\u00ed\u00adas (11:20\u201325) aparentemente eran iguales de los primeros tres, y las proezas de Bena\u00ed\u00adas eran especialmente memorables.<br \/>\nComo tantas de las personas en los caps. 1\u20139 la mayor\u00ed\u00ada de \u2020\u0153los valientes\u2020\u009d en 11:26\u201347 no son m\u00e1s que nombres para nosotros. No est\u00e1 claro c\u00f3mo se relacionaban con los 30, y varios han sido a\u00f1adidos a la lista de 2 Sam. 23. Parad\u00f3jicamente, al incluir nada m\u00e1s que sus nombres (excepto por un toque adicional de vez en cuando; 11:32, 39, 42) los hace m\u00e1s reales en toda su variedad.<br \/>\nAhora se mencionan cuatro grupos que se unieron a David durante el reino de Sa\u00fal, cuando estaba en Siclag (1 Sam. 27:6) o en su fortaleza en el desierto (1 Sam. 23:14). (Note nuevamente el arre glo similar, Siclag\/fortaleza\/fortaleza\/Siclag. Ver comentario sobre 2:42\u201355.) Primero un grupo de Benjam\u00ed\u00adn (12:1\u20137): David debe ser aclamado por \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d, incluso la tribu de Sa\u00fal. Estos vie nen del clan y de la ciudad del propio Sa\u00fal. Quiz\u00e1 la punter\u00ed\u00ada famosa que ten\u00ed\u00adan (12:2; Jue. 20:16) acompa\u00f1a la sensibilidad pol\u00ed\u00adtica y espiritual que les insta a apoyar a David cuando la lealtad a la tribu los obligar\u00ed\u00ada a alinearse con Sa\u00fal. Los \u00faltimos detalles sobre los de Gad (12:8\u201315) puede ser que se refieran a que estaban a cargo de cien\/o miles, y que fue el desborde del Jord\u00e1n, si no ellos mismos, que hizo huir a los habitantes de los valles; pero en ambos vers\u00ed\u00adculos (14 y 15) la RVARVA Reina-Valera Actualizada est\u00e1 m\u00e1s en armon\u00ed\u00ada con los deseos del cronista de poner \u00e9nfasis sobre el valor de los que apoyaban a David. El grupo unido de Benjam\u00ed\u00adn y Jud\u00e1 que se uni\u00f3 a \u00e9l al principio de ese per\u00ed\u00adodo (12:16\u201318) por alguna raz\u00f3n le hizo sospechar de algo. A lo mejor ten\u00ed\u00ada en mente la traici\u00f3n de Doeg (1 Sam. 21\u201322). Nada pudo asegurarle m\u00e1s que la respuesta inspirada que recibi\u00f3 cuando el Esp\u00ed\u00adritu invisti\u00f3 a Amasai (12:18; como en Jue. 6:34; 2 Cr\u00f3n. 24:20) y dej\u00f3 bien claro que la bendici\u00f3n de Dios era para el rey escogido y para los que se uniesen a \u00e9l. Desde el fin del reinado de Sa\u00fal (1 Sam. 29\u201331) proviene el cuarto grupo (12:19\u201322). Algunos de los de Manas\u00e9s hab\u00ed\u00adan esperado astutamente hasta que la perdici\u00f3n de Sa\u00fal fuera pr\u00e1cticamente cierta para tomar su decisi\u00f3n, pero aun as\u00ed\u00ad fueron aceptados.<br \/>\n12:23\u201340 La reuni\u00f3n en Hebr\u00f3n. Esto fue para ungir a David rey antes de que estableciera su capital en Jerusal\u00e9n (11:1\u20139). Algunas personas son men cionadas por nombre (27\u201328); los contingentes tribales son descritos en una variedad de maneras. Por una vez, la cuenta de las tribus no est\u00e1 limitada a 12 (un gesto geogr\u00e1fico de sur a norte y despu\u00e9s al este incluye a Lev\u00ed\u00ad, las dos tribus de Jos\u00e9, y ambos territorios de Manas\u00e9s, lo cual resulta en un total de 14, \u00c2\u00a1en verdad \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d! No s\u00f3lo la variedad sino tambi\u00e9n la unidad de Israel recibe el \u00e9nfasis (38), a diferencia de la desuni\u00f3n en los d\u00ed\u00adas de los jueces. El pueblo de Dios unidos bajo el soberano escogido por Dios tienen gran motivo para regocijarse (39, 40).<\/p>\n<p>13:1-14:17 David en Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>El reinado de Sa\u00fal y el reinado de David en Hebr\u00f3n (mencionado brevemente; 12:33, 38) son s\u00f3lo el preludio de la importante historia del reino. Primero, el arca, el s\u00ed\u00admbolo del pacto de gracia de Dios, debe ser instalada en la nueva capital de David (13:1\u20134); entonces Dios hablar\u00e1 \u2020\u0153en su santuario\u2020\u009d (Sal. 60:6\u20138) para proclamar las bendiciones que David recibi\u00f3 en su hogar (14:1\u20137) y su fama en el extranjero (14:8\u201317). Hay un vistazo hacia atr\u00e1s que contrasta el caso de Sa\u00fal, y un vistazo hacia el futuro a los temas mellizos que se desarrollar\u00e1n a trav\u00e9s del libro, adoraci\u00f3n\/templo\/sacerdocio y gobierno\/trono\/monarqu\u00ed\u00ada.<br \/>\n13:1\u20134 El traslado del arca. La mayor parte de este cap\u00ed\u00adtulo (6\u201314) proviene de 2 Sam. 6:2\u201311, mientras que 2 Sam. 5:11\u201325 aparecer\u00e1 en el pr\u00f3ximo cap\u00ed\u00adtulo; el arca es de principal importancia como lo demuestra la introducci\u00f3n (1\u20134). Su descripci\u00f3n (Exo. 25; 37) y su historia reciente (1 Sam. 4\u20137) ya se conocen; el problema del cual nos enteramos aqu\u00ed\u00ad es que durante el reinado de Sa\u00fal Israel no la utiliz\u00f3 para consultar al Se\u00f1or (3; no le consultamos, al Dios del arca, 10:14), pero ahora David y todo Israel con \u00e9l s\u00ed\u00ad que lo har\u00e1n.<br \/>\n\u2020\u0153Todo Israel\u2020\u009d recibe aun m\u00e1s \u00e9nfasis en el v. 5 que repite 2 Sam. 6:1 indicando tambi\u00e9n un \u00e1rea m\u00e1s extensa de norte a sur que la frase com\u00fan \u2020\u0153desde Beerseba hasta Dan\u2020\u009d (21:2). La primera asamblea decide y la segunda act\u00faa para traer el arca al centro de la vida del pa\u00ed\u00ads.<br \/>\nLas experiencias de Uza y de Obed-edom ilustran la \u2020\u0153bondad\u2020\u009d del arca. Es un \u2020\u0153bien feroz\u2020\u009d; Uza hab\u00ed\u00ada compartido su casa con ella durante 20 a\u00f1os (1 Sam. 7:2; 2 Sam. 6:3), as\u00ed\u00ad que se entiende la confianza que se tom\u00f3, pero fue fatal. Cuando era tratada con el respeto apropiado, brindaba todo lo bueno.<br \/>\n14:1\u20137 David se establece en Jerusal\u00e9n. Con el arca en camino a la capital de David (el pr\u00f3ximo cap\u00ed\u00adtulo continuar\u00e1 con el resto de 2 Sam. 6), Cr\u00f3n. ahora vuelve a 2 Sam. 5:11\u201325, para dar \u00e9nfasis a otro contraste vital. Primeramente, en estos vers\u00ed\u00adculos se le da a David una \u2020\u0153casa\u2020\u009d notable en Jerusal\u00e9n \u2014en m\u00e1s de un sentido\u2014 mientras con la muerte de Sa\u00fal en la batalla del monte Gilboa \u2020\u0153to dos los de su casa murieron junto con \u00e9l\u2020\u009d (10:6).<br \/>\n14:8\u201317 La fama de David se extiende. El contraste contin\u00faa con los \u00e9xitos militares y nuevamente el cap. 10 est\u00e1 en vista. Cada rey toma su turno enfrentando a los filisteos; Sa\u00fal pierde, Da vid gana; en el caso del primero se honra a los dioses paganos (10:10), en el otro son humillados (14:12); Sa\u00fal ni consult\u00f3 ni obedeci\u00f3 al Se\u00f1or (10:13, 14), mientras que David hizo ambos (14:10, 11, 14\u201316). Ambas reacciones de Dios ha cia David fueron memorables. Su \u2020\u0153irrupci\u00f3n\u2020\u009d en esta ocasi\u00f3n fue de alabanza (14:11; a diferencia de 13:11), y el sonido misterioso en las copas de los \u00e1rboles significaba que la acometida era de Dios, y todo lo que David ten\u00ed\u00ada que hacer era formar fila y marchar (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 5:4; Sal. 68:8).<\/p>\n<p>15:1-17:27 El arca del pacto<\/p>\n<p>El arca representa el pacto de gracia, o sea, la iniciativa de Dios al formar a Israel como su pueblo para siempre. C\u00f3mo responden a esa gracia en fe y adoraci\u00f3n es uno de los temas principales del cronista. Ciertamente tiene gran inter\u00e9s en el templo, pero es m\u00e1s que eso: vuelve vez tras vez (1 Cr\u00f3n. 13; 15\u201317; 23\u201328; 2 Cr\u00f3n. 3\u20137; 29\u201331; 35) a la forma apropiada de honrar y alojar el arca, c\u00f3mo se debe hacer y por qui\u00e9n, y las ocasiones religiosas que se centrar\u00e1n en ella. Por eso su trato de 2 Sam. 6:11, 12. Entre medio de esos dos vers\u00ed\u00adculos \u2014que vendr\u00ed\u00ada a ser el per\u00ed\u00adodo de tres meses\u2014 inserta el establecimiento del reino de David (cap. 14) y la preparaci\u00f3n del festival religioso durante el cual se traer\u00e1 el arca a su hogar \u2020\u0153apropiado\u2020\u009d (15:1\u201324). La liturgia que David detalla cuenta la misma historia (cap. 16), y la profec\u00ed\u00ada y la oraci\u00f3n del cap. 17 nuevamente manifiestan la verdadera relaci\u00f3n entre lo que Dios hace para David y lo que David hace para Dios.<br \/>\n15:1\u201315 La ceremonia correcta. El viaje del arca a Jerusal\u00e9n se reanuda, en un estilo no menos alegre, pero ahora m\u00e1s respetuoso. El arca se debe llevar y no acarrear y por supuesto eso lo deben hacer los levitas (2, amplificando 2 Sam. 6:13; verdaderamente todo la secci\u00f3n 1\u201324 es un agregado al relato anterior). Esto se debe a que David \u2020\u0153ha consultado\u2020\u009d (de nuevo a diferencia de Sa\u00fal) y ha recibido la respuesta no por medio de alguna experiencia m\u00ed\u00adstica sino por la ley de Mois\u00e9s (13, 15; Deut. 10:8). Tener reverencia por el arca quiere decir no s\u00f3lo tener sentimientos respetuosos sino una obediencia pr\u00e1ctica a la palabra de Dios.<br \/>\nUna vez m\u00e1s representantes de todo Israel participan (3), con tres divisiones m\u00e1s de la tribu de Lev\u00ed\u00ad adem\u00e1s de las tres normales (4\u201310; Exo. 6:16, 18, 22). La \u2020\u0153purificaci\u00f3n\u2020\u009d requerida de los sacerdotes y de los otros l\u00ed\u00adderes levitas sin duda es la descrita en Exo. 19:10\u201315, pero lo importante no son los ritos de por s\u00ed\u00ad sino la actitud del coraz\u00f3n y la relaci\u00f3n con Dios que reflejan.<br \/>\n15:16\u201416:3 La alabanza correcta. El hecho de que David orden\u00f3 la m\u00fasica para la jornada festiva nos recuerda su inter\u00e9s especial en este aspecto ya que era \u2020\u0153el dulce salmista de Israel\u2020\u009d (2 Sam. 23:1); tambi\u00e9n de la lista de m\u00fasicos principales, uno de cada uno de los tres grandes clanes de Lev\u00ed\u00ad, ya mencionados en 6:31\u201347, y, por el otro lado, anticipa el papel que la m\u00fasica jugar\u00e1 en el templo. No est\u00e1 claro cu\u00e1ntos de los levitas en 15:17, 18 eran porteros y m\u00fasicos, aunque Obed-edom parece haber sido uno de ellos; ni tampoco est\u00e1 claro si es el mismo Obed-edom en cuya casa se aloj\u00f3 el arca (15:25; ver comentario sobre 26:4\u20138). Pero el grupo formaba un coro y orquesta bien organizados (15:19\u201324). (Alamot y Seminit puede ser que se refieran a voces altas y bajas; las pala bras figuran en algunos de los encabezamientos del los Sal.).<br \/>\nEl cronista a\u00f1ade a 2 Sam. 6:13 una nota de aprobaci\u00f3n de parte de Dios (15:26) porque David hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153consultado\u2020\u009d y obedecido, pero reduce la pelea entre David y su esposa (2 Sam. 6:20\u201323) a una simple nota de su desaprobaci\u00f3n (15:29): El representante de la casa de Sa\u00fal todav\u00ed\u00ada no se aviene a la mente de Dios, pero David s\u00ed\u00ad.<br \/>\n16:4\u201336 El salmo de acci\u00f3n de gracias de David. El salmo que el grupo de Asaf debe usar en el culto de adoraci\u00f3n es muy pertinente, porque cantar\u00ed\u00ada delante del arca del pacto de Dios, a Jehovah (4) (que es el nombre del pacto de Dios), ahora que el arca ha sido puesta en el centro de la vida de Israel. Ese es el escenario (4\u20136, 37) y el tema del sal mo. Combina partes de los Sal. 96, 105 y 106. La primera parte (Sal. 105:1\u201315) expresa lo que significa alabar a Jehovah (8\u201313), y por qu\u00e9, a saber debido a su pacto (14\u201318). Es un pacto de gracia: o sea, cuando no pod\u00ed\u00adan hacer nada por s\u00ed\u00ad mismos, el amor inmerecido de Dios ha escogido y rescatado a su pueblo (19\u201322). La segunda parte (Sal. 96) alaba a Dios por su soberan\u00ed\u00ada sobre todas las naciones, y por lo tanto sobre sus dioses (ver 10:10; 14:12), y verdaderamente sobre toda la tierra (23\u201333). Los \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos (Sal. 106:1, 47, 48) convocan a todo el pueblo de Dios a unir sus voces a la alabanza de los levitas (34\u201336): son un grito a Dios el salvador, y la palabra que significa S\u00e1lvanos es \u2020\u0153Hosanna\u2020\u009d; es significativo que la repetir\u00e1 la multitud rodeando al \u00faltimo rey de la familia de David cuando entra al templo triunfalmente (Mar. 11:9, 10).<br \/>\n16:37\u201343 El arca y el altar. S\u00f3lo el grupo de Asaf se queda en Jerusal\u00e9n, mientras que los de Hem\u00e1n y Jedut\u00fan (probablemente otro nombre de Eit\u00e1n, 6:44) son enviados a Gaba\u00f3n.<br \/>\n17:1\u201327 \u00bfUna casa para el arca? En general este cap\u00ed\u00adtulo reproduce el relato anterior. Pero los cambios a 2 Sam. 7:11 y 14 son significativos. Aqu\u00ed\u00ad, el v. 10 tiene doblegar\u00e9 a en lugar de \u2020\u0153te dar\u00e9 des canso de\u2020\u009d porque, para el cronista, el descanso es una de las caracter\u00ed\u00adsticas del reinado de Salom\u00f3n y no del de David, y porque despu\u00e9s de la confusi\u00f3n del per\u00ed\u00adodo de David ser\u00e1 el privilegio de Salom\u00f3n edificar un templo. De la misma manera, el v. 13 omite la posibilidad de que Salom\u00f3n haga lo incorrecto (aunque lo har\u00ed\u00ada). En la opini\u00f3n del cronista Salom\u00f3n y David deben ser considerados co mo los cofundadores del reino, los personajes ideales de la era de oro.<br \/>\nEs obvio que David piensa edificar una casa para el arca, e igualmente obvio dado el discurso de Nat\u00e1n, quien es un hombre de Dios, que no hay nada de malo en tal deseo. Las palabras de Dios le ense\u00f1ar\u00e1n a los d\u00e9biles deseos de David c\u00f3mo podr\u00e1n ser enaltecidos con el desaf\u00ed\u00ado que viene con nuevo entendimiento. Una casa permanente para el arca es algo que Dios nunca ha pedido (4\u20136); en verdad dise\u00f1\u00f3 el arca para que fuese port\u00e1til (Exo. 25:14). Lo que Dios hace para David tiene prioridad sobre lo que David pudiese hacer para Dios (7\u201310); note el uso repetido de \u2020\u0153yo\u2020\u009d en estos vers\u00ed\u00adculos. Y en los d\u00ed\u00adas de David y Salom\u00f3n establecer\u00e1 una casa y un reino (11\u201314) los cuales, aunque ser\u00e1n de ellos, tambi\u00e9n ser\u00e1n de Dios, y por lo tanto eternal; y por ello algo m\u00e1s impresionante que un reino pol\u00ed\u00adtico destinado a perecer en cuatro siglos m\u00e1s (otra se\u00f1al, como 16:34\u201336, del reino de Cristo en el NTNT Nuevo Testamento). Entonces el cap\u00ed\u00adtulo desarrolla del tema del \u2020\u0153arca\u2020\u009d (1) ambos temas de \u2020\u0153templo\u2020\u009d y \u2020\u0153trono\u2020\u009d (2).<br \/>\nDavid, poni\u00e9ndose delante de Jehovah (16; se supone que es enfrente del arca), responde con una oraci\u00f3n modelo. Primero (16\u201322) alaba a Dios cuyo plan de bendici\u00f3n para su pueblo abarca tanto el pasado (especialmente la formaci\u00f3n de Israel en el tiempo del \u00e9xodo) como el futuro. Despu\u00e9s pide (23\u201327) que Dios haga lo que dijo que har\u00ed\u00ada (12), la verdadera oraci\u00f3n de fe que descansa en tierra firme y tiene por lo tanto la seguridad de que se le escuchar\u00e1.<\/p>\n<p>18:1-20:8 Israel entre las naciones<\/p>\n<p>Estos tres cap\u00ed\u00adtulos condensan no menos que 14 cap\u00ed\u00adtulos de la historia anterior (2 Sam. 8\u201321). El cronista omite las historias de los miembros de la familia de Sa\u00fal que sobrevivieron (2 Sam. 9; ver 1 Cr\u00f3n. 10:6), y del adulterio de David (la mayor parte de 2 Sam. 11\u201312) y el mal que le sigui\u00f3 (la mayor parte de 2 Sam. 13\u201321; ver 1 Cr\u00f3n. 3:1\u20139). Las batallas de David contin\u00faan y el autor las destaca. Puede ser que parezca raro que el cronista no quiera representar a un David lascivo, sin embargo, no le molesta representar uno sediento de sangre. Pero los \u00e9xitos militares de David se deben entender como se\u00f1ales positivas de bendici\u00f3n (18:6, 13). Estas guerras eran la preparaci\u00f3n necesaria para la \u00e9poca de \u2020\u0153descanso\u2020\u009d cuando se edificar\u00ed\u00ada el templo.<br \/>\nLos antecedentes de algunos de los incidentes de las guerras de David contra los amonitas y los filisteos han sido omitidos en Cr\u00f3n.; por ej. Najas (19:2) como adversario de Sa\u00fal en 1 Sam. 11 y Goliat (20:5) a quien David mat\u00f3 seg\u00fan 1 Sam. 17. Antecedentes que s\u00ed\u00ad han sido representados son los \u00e9xitos tanto en su patria como en el extranjero, con vecinos tanto amistosos como antagonistas. En 18:1\u201320:8 tenemos un desfile de lo que se realiz\u00f3 en ese sentido.<br \/>\n18:1\u201313 Asuntos exteriores. Los filisteos, los enemigos de David desde el cap. 14, comienzan y terminan los pr\u00f3ximos tres cap\u00ed\u00adtulos (18:1; 20:4\u20138). El cap. 18 brevemente menciona a los adversarios tradicionales de Israel al este del Jord\u00e1n, Moab y Edom (2, 12, 13), pero trata mayormente con las naciones al norte de Israel, en la regi\u00f3n de Siria moderna y del L\u00ed\u00adbano. Casi todas son hostiles, pero hay una (Hamat, como Tiro en 14:1) que es aliada. En cualquier caso, la fama de David sigue creciendo, y sus \u00e9xitos preparan la paz durante la cual Salom\u00f3n edificar\u00e1 el templo. De la misma manera, tanto amigos como enemigos contribuyen al dep\u00f3sito de art\u00ed\u00adculos de valor que ser\u00e1n los presentes de David para la casa de Jehovah (7\u201311). En un sentido David est\u00e1 \u2020\u0153descalificado\u2020\u009d para edificar el templo porque es un hombre de guerra (22:8\u20139), pero eso no es se\u00f1al de desaprobaci\u00f3n de Dios. A Abisai, p. ej.p. ej. Por ejemplo, se le admira por su papel en la campa\u00f1a contra Edom (a diferencia de 2 Sam. 8:13) porque la victoria se la dio Jehovah a David (12, 13).<br \/>\n18:14\u201317 Asuntos dom\u00e9sticos. Una nota del \u2020\u0153establecimiento\u2020\u009d de David sigue a continuaci\u00f3n, como en 2 Sam. 8:15\u201318. El cap\u00ed\u00adtulo con antecedentes del propio cronista menciona el hogar de David en Jerusal\u00e9n (14:1\u20137). Los quereteos y los peleteos eran soldados extranjeros de Creta y Filistea que eran los guardaespaldas de David.<br \/>\n19:1\u201420:3 Las campa\u00f1as amonitas. Los amonitas eran otra naci\u00f3n al este del Jord\u00e1n (ver 18:2, 12, 13). La \u00fanica indirecta de que hubo una amistad previa entre David y Najas (19:2) es la enemistad entre Najas y Sa\u00fal en 1 Sam. 11, a\u00fan antes de que David apareciera en la escena. La opini\u00f3n amonita acerca de David (19:3) demuestra que tanto si quisieran hacer amistad con \u00e9l o si quisieran oponerse a \u00e9l, David era alguien a quien las naciones vecinas ten\u00ed\u00adan que tener muy en cuenta. Cuando comienzan las batallas, los ej\u00e9rcitos sirios relacionados con los de 18:5 son involucrados en el conflicto. Los hermanos Joab y Abisai, sobrinos de David (2:13\u201317) eran compa\u00f1eros de batalla a cargo de sus ej\u00e9rcitos (lo cual puede que aluda a como 18:12 se relaciona con el encabezamiento del Sal. 60). Los aliados sirios son eliminados en dos campa\u00f1as (19:14\u201318; los n\u00fameros de 2 Sam. 10:18 difieren; ver la Introducci\u00f3n). Los amonitas mismos son derrotados finalmente (20:1\u20133), pero no se dice nada acerca del adulterio de David con Betsab\u00e9 y del asesinato de su esposo (2 Sam. 11:2\u201312:25); al cronista le concierne presentar los \u00e9xitos de David, no sus pecados.<br \/>\n20:4\u20138 Las campa\u00f1as filisteas. Esta secci\u00f3n de \u2020\u0153Israel entre las naciones\u2020\u009d hace un c\u00ed\u00adrculo completo al mencionar que los enemigos filisteos han sido sometidos una vez m\u00e1s (4; ver 18:1). El cronista tiene mucho cuidado de no decir, ni siquiera ahora, que a David se le ha dado \u2020\u0153reposo\u2020\u009d (ver sobre 17:10, y 2 Sam. 7:11); para \u00e9l, eso ser\u00e1 el privilegio de Salom\u00f3n. El hermano de Goliat (5): ver sobre 2 Sam. 21:19.<\/p>\n<p>21:1-22:19 La casa de Dios<\/p>\n<p>El cronista ha tomado el cap. 21 casi por completo de 2 Sam., pero el cap. 22 es todo suyo. El relato del censo que David orden\u00f3, y de la epidemia con la cual Dios lo castig\u00f3 por haberlo hecho, en 2 Sam. 24 es simplemente parte de la narrativa, pero para el cronista su importancia yace en algo que aquel cap\u00ed\u00adtulo no menciona: El lugar donde la propagaci\u00f3n de la epidemia par\u00f3 era el sitio donde estar\u00ed\u00ada el propuesto templo. Aqu\u00ed\u00ad estar\u00e1 la casa de Jehovah Dios (22:1) es la bisagra de esta secci\u00f3n. Es hacia este vers\u00ed\u00adculo que se dirige el cap. 21, y desde \u00e9l inmediatamente procede el cap. 22. Pr\u00e1cticamente todo est\u00e1 listo para la construcci\u00f3n del templo \u2014la idea inicial, la confirmaci\u00f3n de Dios, el arca restaurada, el principio de un almacenaje de materiales, y ahora el sitio\u2014 as\u00ed\u00ad que el cap. 22 presenta a Salom\u00f3n, el que finalmente construir\u00e1 el templo. La construcci\u00f3n no va a comenzar hasta que el reinado del guerrero David ceda el lugar al del m\u00e1s pac\u00ed\u00adfico de Salom\u00f3n. El resto de 1 Cr\u00f3n. est\u00e1 dedicado principalmente a planes administrativos muy detallados (23:1\u201329:30).<br \/>\n21:1\u201317 Censo y epidemia. Por primera vez el cronista marca un pecado de David. La raz\u00f3n por la cual se desv\u00ed\u00ada de su pr\u00e1ctica normal de presentar a David como el rey ideal es que esto era malo a los ojos de Dios (7); lleva (como ya notamos) a la designaci\u00f3n del sitio para el templo. Lo que provoc\u00f3 a David a cometer este pecado ahora resulta en un castigo que seg\u00fan 2 Sam. 24:1 se debe principalmente a alg\u00fan pecado previo por parte de la naci\u00f3n. Teniendo en mente quiz\u00e1 el principio de Stg. 1:13, el cronista introduce inesperadamente la figura de Satan\u00e1s (1). El es quien, como en Job 2:3, causa los problemas, aunque s\u00f3lo con el permiso de Dios y dentro de los l\u00ed\u00admites impuestos por \u00e9l.<br \/>\nNo est\u00e1 claro por qu\u00e9 hacer un censo era malo. La ley lo permit\u00ed\u00ada, con ciertas condiciones (Exo. 30:11\u201316); un censo dio el nombre al libro de N\u00fam., y los primeros cap\u00ed\u00adtulos de 1 Cr\u00f3n. contienen listas muy similares. A lo mejor ya que esta fue una lista militar (5), los motivos de David eran malos. Cr\u00f3n. indica frecuentemente que la verdadera seguridad de Israel yace en confiar en su Dios, no en el tama\u00f1o de su ej\u00e9rcito (por ej. 2 Cr\u00f3n. 14:11; 16:8). No es David sino Joab quien aqu\u00ed\u00ad se presenta en buena luz, aunque en la historia anterior no es un personaje muy agradable (1 Rey. 2:5, 6). El lleva a cabo el censo bajo protesta, pero con Lev\u00ed\u00ad y Benjam\u00ed\u00adn tuvo que hacer una excepci\u00f3n: se presume que fue debido a N\u00fam. 1:47\u201350 (quiz\u00e1 consideraban que ambas tribus eran custodios del tabern\u00e1culo que quedaba en el territorio de Benjam\u00ed\u00adn, 16:39). Los n\u00fameros del censo difieren de los de 2 Sam. 24:9; otra vez, ver la Introducci\u00f3n.<br \/>\nUn \u00e1ngel con una espada se aparece tambi\u00e9n a Balaam (N\u00fam. 22:31) y a Josu\u00e9 (Jos. 5:13\u201315), y tanto en esos pasajes como aqu\u00ed\u00ad el lugar donde aparece se considera santo. Aqu\u00ed\u00ad es el que trae la epidemia (11). David est\u00e1 en camino al norte saliendo de Jerusal\u00e9n con un grupo de ancianos cuando lo ve; quiz\u00e1 van a Gaba\u00f3n a ofrecer holocaustos como arrepentimiento (ver vv. 29, 30). Otra variaci\u00f3n posible del v. 17 es m\u00e1s conmovedora: \u2020\u0153y yo soy un pastor\u2020\u009d (en lugar de he actuado mal).<br \/>\n21:18\u201321 El lugar donde par\u00f3 la epidemia. Arauna (la versi\u00f3n del nombre que el cronista usa es \u2020\u0153Orn\u00e1n\u2020\u009d) es uno de los habitantes cananeos originales de Jerusal\u00e9n (ver 11:4, 5), pero obviamente reconoce al \u00e1ngel de Jehovah y su rey ungido de Jehovah (21:20\u201321). Reconociendo que la honra de Jehovah no disminuye sino que se engrandece por estos acontecimientos, David se agrada de pedir el uso de la era de este pagano para que sea el sitio de un altar y el templo.<br \/>\nEl precio que se menciona aqu\u00ed\u00ad (21:25) puede ser que haya sido por el lugar para la obra del templo entero, a diferencia del precio mucho menor mencionado en 2 Sam. 24:24 quiz\u00e1 s\u00f3lo por el lugar del altar en ese caso. Jehovah confirma lo correcto y justo de esa manera de actuar enviando fuego desde los cielos (21:26) tal como el \u00e1ngel confirm\u00f3 el llamado de Gede\u00f3n (Jue. 6:20\u201324). Un paralelo m\u00e1s significativo es el fuego que cay\u00f3 sobre el altar cuando se arm\u00f3 el tabern\u00e1culo por primera vez (Lev. 9:24) y cuando el templo es consagrado finalmente (2 Cr\u00f3n. 7:1). La \u2020\u0153respuesta\u2020\u009d del Se\u00f1or (21:26, 28) explica su plan para la bendici\u00f3n de su pueblo. Aqu\u00ed\u00ad estar\u00e1n tanto la casa, o sea el lugar donde se aloja el arca, la cual representa la gracia divina, como el altar que representa la reacci\u00f3n humana (22:1). Como en el caso de Job, de las intenciones malvadas de Satan\u00e1s resulta gran bien (Job 42:12).<br \/>\n22:2\u20135 Los materiales para la casa. Esta secci\u00f3n, y en verdad el resto de 1 Cr\u00f3n., no tiene igual en Sam. o Rey. Ya que Salom\u00f3n aparece en la escena en este punto y David no desaparece hasta el fin del libro, los pr\u00f3ximos ocho cap\u00ed\u00adtulos unen los dos reinados como fundamento doble de los 400 a\u00f1os de la monarqu\u00ed\u00ada. Al mismo tiempo todos tienen que ver con el templo, enfatizando nuevamente sobre los temas mellizos del cronista, o sea el sacerdocio y la monarqu\u00ed\u00ada. Para el templo David re\u00fane cantidades tremendas de materiales; entre estos se encuentran contribuciones de una variedad de pa\u00ed\u00adses no israelitas (ver sobre 21:20, 21); por este medio la fama de Jehovah se extender\u00e1 ampliamente. Todos estos aspectos marcan la importancia de este edificio.<br \/>\n22:6\u201319 Instrucciones para la casa. David le habla largo y tendido a Salom\u00f3n sobre la construcci\u00f3n del templo, luego brevemente a todos los principales de Israel (17). El cap. 28, con casi el mismo tema, ser\u00e1 un discurso p\u00fablico con las \u00faltimas palabras dirigidas a Salom\u00f3n. Es revelador que esta transferencia de autoridad es tan parecida a la de Mois\u00e9s y Josu\u00e9 tanto tiempo atr\u00e1s. El mandamiento Esfu\u00e9rzate, pues, y s\u00e9 valiente es una copia exacta (13; Jos. 1:9) del pasaje lleno de semejanzas. Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada guiado al pueblo de Dios por un per\u00ed\u00adodo de confusi\u00f3n y cambios, durante el cual llegaron a ser una naci\u00f3n; Josu\u00e9 los llevar\u00ed\u00ada a la tierra de reposo (Jos. 1:12\u201315). De la misma manera David ha tenido que ser un hombre de guerra (8; ver 28:3), pero no se le culpa por eso, mientras que Salom\u00f3n ser\u00e1 un hombre pac\u00ed\u00adfico, lo cual es simplemente la realidad (ver comentario sobre 18:13). En verdad, la traducci\u00f3n en la RVARVA Reina-Valera Actualizada hombre pac\u00ed\u00adfico es un poco enga\u00f1osa. \u2020\u0153Var\u00f3n de paz\u2020\u009d es m\u00e1s correcto: \u00e9l ser\u00e1 un \u2020\u0153hombre reposado\u2020\u009d, en el sentido de reposo de los enemigos, aunque despu\u00e9s de su advenimiento Dios tambi\u00e9n le dar\u00e1 a Israel \u2020\u0153paz\u2020\u009d (shalom, como en el nombre de Salom\u00f3n) y \u2020\u0153reposo\u2020\u009d (la palabra que ocurre en Jos. 11:23; 14:15; Deut. 12:10 es muy parecida). Es posible que desde el punto de vista ritual la sangre que David derram\u00f3 en sus guerras pueda haberlo descalificado para participar directamente en la edificaci\u00f3n del templo (8b), pero se destaca el hecho que su papel era proveer para la casa de Jehovah (14), y no solo los materiales para la construcci\u00f3n, sino despu\u00e9s de sus victorias, un per\u00ed\u00adodo libre de guerra; mientras tanto la responsabilidad de Salom\u00f3n es edificar el santuario (19). La relaci\u00f3n entre los dos reinados la resume David en su discurso a los principales de Israel en los vv. 17\u201319.<\/p>\n<p>23:1-27:34 Organizaci\u00f3n del templo y el reino<\/p>\n<p>Estos cap\u00ed\u00adtulos son amedrentadores tanto al leerlos r\u00e1pidamente, en cuyo caso uno s\u00f3lo ve listas de nombres como las de los caps. 1\u20139 que no ayudan para nada, como al leerlos cuidadosamente, en cuyo caso uno nota aparentes discrepancias en ellos. De hecho \u00e9stas son listas de familias de la tribu de Lev\u00ed\u00ad, con m\u00e1s informaci\u00f3n incluida, describiendo la participaci\u00f3n de los levitas en los servicios del templo. Gran parte de esta secci\u00f3n parece estar relacionada con per\u00ed\u00adodos diferentes al de David, algunos hasta el mismo tiempo del cronista. Pero todo cae bajo el t\u00ed\u00adtulo \u2020\u0153de David\u2020\u009d, de la misma manera que toda la ley del ATAT Antiguo Testamento se centra en Mois\u00e9s y toda la sabidur\u00ed\u00ada del ATAT Antiguo Testamento en Salom\u00f3n. Tal como David prepar\u00f3 materiales para la construcci\u00f3n del templo, de la misma manera Israel era un pueblo preparado para el servicio de Dios.<br \/>\n23:1\u20136 La asamblea de l\u00ed\u00adderes. El v. 1 se deber\u00ed\u00ada considerar un encabezamiento general del resto de 1 Cr\u00f3n. (y no s\u00f3lo como la primera ceremonia de dos como implica 29:22). Los siete cap\u00ed\u00adtulos que quedan, como si fueran puestos entre par\u00e9ntesis entre este vers\u00ed\u00adculo y 29:28, hacen llegar el reinado de David a un cl\u00ed\u00admax espl\u00e9ndido. El ATAT Antiguo Testamento reserva la frase anciano y lleno de a\u00f1os para grandes personas que merecen gran honor, como Abraham o Job. El cronista omite los pecados y problemas del hombre David porque desfigurar\u00ed\u00adan el retrato oficial del rey David. La impresi\u00f3n de que hubo dos asambleas y dos \u2020\u0153coronaciones\u2020\u009d puede que sea correcta; reuni\u00f3 es el t\u00e9rmino en 23:2 y 28:1.<br \/>\nLa divisi\u00f3n de la tribu de Lev\u00ed\u00ad entre sacerdotes y (otros) levitas (2) se discutir\u00e1 m\u00e1s adelante en este cap\u00ed\u00adtulo, mientras que la divisi\u00f3n en cuatro partes de los \u2020\u0153levitas\u2020\u009d (4, 5) es la base de \u00e9ste y los pr\u00f3ximos cuatro cap\u00ed\u00adtulos. El hecho de que la edad m\u00ed\u00adnima de los levitas es 30 a\u00f1os aqu\u00ed\u00ad (3) y 20 en otras partes (24, 27) es uno de los detalles que indican que esta secci\u00f3n (como mucho de los cap\u00ed\u00adtulos anteriores de este libro) es un agrupamiento de ilustraciones de Israel de varios per\u00ed\u00adodos.<br \/>\n23:7\u201424:31 El personal del santuario. Listas de familias levitas (23:7\u201323; 24:20\u201331) rodean dos secciones centrales que tienen que ver con las tareas de los levitas (23:24\u201332) y las divisiones de los sacerdotes (24:1\u201319).<br \/>\nLos tres hijos de Lev\u00ed\u00ad encabezan las primeras listas de nombres (23:7\u201323); es probable que 23:6b sea considerado el t\u00ed\u00adtulo de esta secci\u00f3n. Los gersonitas de 23:7 pueden haber sido una generaci\u00f3n m\u00e1s tarde que los de 6:17, y las fechas relacionadas con las personas en 23:9a una vez m\u00e1s puede que sean diferentes. Cr\u00f3n. distingue las tareas de los sacerdotes y las del resto de la tribu de Lev\u00ed\u00ad (23:13).<br \/>\nLas \u00faltimas tareas se dan con detalle en 23:24\u201332. En algunos aspectos cambian, por supuesto, una vez que el tabern\u00e1culo permanente sustituye al movible (23:25, 26), y parece que se relacionan con los levitas en general (o sea, todas las divisiones mencionadas en 23:4, 5). 20 (23:24, 27); ver sobre 23:3.<br \/>\nLas divisiones de los sacerdotes (24:1\u201319) son otra clase m\u00e1s de clasificaciones dentro de la misma tribu. Una mirada hacia atr\u00e1s recuerda la muerte de los dos hijos mayores de Aar\u00f3n (24:2), aunque no menciona la raz\u00f3n vergonzosa por ella (Lev. 10:1, 2). La frase oficiales de la casa de Dios en heb. se lee \u2020\u0153oficiales de Dios\u2020\u009d (24:5). Tal vez sea un sin\u00f3nimo de oficiales del santuario (describiendo con m\u00e1s detalle a los oficiales del santuario y de Dios) o quiz\u00e1s las dos descripciones quieren decir que estos l\u00ed\u00adderes eran \u2020\u0153dedicados\u2020\u009d o sobresalientes. La mirada hacia adelante anticipa algunas de la 24 \u2020\u0153casas paternas\u2020\u009d que aparecen m\u00e1s tarde, por ej. Joyarib (24:7) en 1 Macabeos 2:1, Cos (24:10) en Esd. 2:61 y Neh. 7:63, y la m\u00e1s famosa Ab\u00ed\u00adas (24:10) en Luc. 1:5.<br \/>\nLa \u00faltima lista de levitas, 24:20\u201331, corresponde a la de 23:12\u201323, pero la sigue por una generaci\u00f3n m\u00e1s. Nuevamente el concepto de Israel que el cronista tiene parece tener muchos niveles, reunidos de documentos de muchos per\u00ed\u00adodos diferentes.<br \/>\n25:1\u201331 Los m\u00fasicos. Despu\u00e9s de la lista del personal del santuario viene la segunda divisi\u00f3n de los levitas, la de los m\u00fasicos. Adem\u00e1s est\u00e1 dividida en dos maneras, primeramente de acuerdo a las tres familias de Asaf, Jedut\u00fan y Hem\u00e1n (1\u20136), y luego de acuerdo con los 24 \u2020\u0153ciclos\u2020\u009d encabezados por sus hijos (7\u201331). A Hem\u00e1n se le llama vidente del rey aqu\u00ed\u00ad (5), y lo mismo se dice de Asaf y Jedut\u00fan en otras partes (2 Cr\u00f3n. 29:30; 35:15); obviamente hay una conexi\u00f3n entre la profec\u00ed\u00ada y la m\u00fasica, aunque la frase bajo la direcci\u00f3n, que tal como profetizaba que tambi\u00e9n se menciona tres veces en los vv. 1\u20133, demuestra que en tiempos b\u00ed\u00adblicos (ver 1 Cor. 14:26\u201333) los discursos y las canciones pod\u00ed\u00adan ser inspiradas sin estar ext\u00e1ticos o descontrolados.<br \/>\nA los primeros cinco nombres de los hijos de Hem\u00e1n (4) los siguen nueve otros nombres de formas poco comunes, que en heb. suenan como vers\u00ed\u00adculos de los Sal.: Anan\u00e9\u00c2\u0081as, Hanani = \u2020\u0153Ten misericordia de m\u00ed\u00ad, Se\u00f1or, ten misericordia de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d y m\u00e1s por el mismo estilo. \u00c2\u00a1Quiz\u00e1 Hem\u00e1n nombr\u00f3 a sus hijos con sus salmos favoritos!<br \/>\nLos ciclos de cantores, como los ciclos de sacerdotes en 24:7\u201318 son 24. Listas completas en cada caso, como el sentido del v. 8 (ver 24:31; 26:13) son caracter\u00ed\u00adsticas del cronista, como lo es su convicci\u00f3n de que en el plan de Dios todo su pueblo debe reunirse.<br \/>\n26:1\u201319 Los porteros. El marco b\u00e1sico para este grupo de listas es vv. 1\u20133, 9\u201311 y 19. De las tres grandes familias de los levitas (6:1) solo los core\u00ed\u00adtas (1, Cor\u00e9 era un core\u00ed\u00adta seg\u00fan 6:22) y los hijos de Merari (10) est\u00e1n representados aqu\u00ed\u00ad; el Asaf del v. 1 no es el famoso de 25:1 quien era un gersonita (6:39\u201343) sino el Ebiasaf de 9:19. Donde uno esperar\u00ed\u00ada ver una lista de porteros gersonitas en cambio encontramos la familia de Obed-edom (4\u20138). A este personaje intrigante no se le da el linaje levita, pero si todas las citas son de la misma persona, entonces debe ser el levita de 15:18, lo cual lo califica para estar en esta lista, como tambi\u00e9n la bendici\u00f3n especial del v. 5 y de 13:14 (y ver sobre 15:17\u201325).<br \/>\nAunque los de la generaci\u00f3n de Obed-edom pueden haber sido porteros en la \u00e9poca de David, mucho antes de que se construyera el templo (15:17\u201318), su nombre figura aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n (15) despu\u00e9s de hab\u00e9rselo edificado, de modo que es del per\u00ed\u00adodo de Salom\u00f3n; mientras que 9:17\u201332 (que dio bastante detalle acerca de las tareas de algunos de los porteros) incluye algunos de los mismos nombres a\u00fan despu\u00e9s de la construcci\u00f3n del segundo templo unos cuatro siglos m\u00e1s tarde. Todo esto es parte de la t\u00e9cnica del cronista de utilizar informaci\u00f3n de varios niveles y distintas \u00e9pocas para crear una imagen a fondo de la vida y culto del pueblo de Dios. La fama de uno de los porteros por ser consejero entendido (14) y la menci\u00f3n de los lugares donde otros estaban de turno demuestra el realismo y la veracidad de las partes no obstante la manera art\u00ed\u00adstica en que la obra entera ha sido formada.<br \/>\n26:20\u201427:34 Los oficiales. Las cuatro divisiones levitas en 23:4, 5 se dieron en orden de tama\u00f1o. El orden de las listas detalladas ha sido distinto, es como si empezara del centro y se desplegara hacia afuera: Personal del santuario, seguido por los m\u00fasicos, despu\u00e9s los porteros y ahora finalmente vienen otros oficiales, algunos de los cuales estaban encargados de la administraci\u00f3n externa (26:29; ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada), en verdad a trav\u00e9s del pa\u00ed\u00ads, y a cargo de tareas seculares tanto como religiosas (26:30, 32). Las listas del cap. 27 se extienden m\u00e1s all\u00e1 de la tribu de Lev\u00ed\u00ad.<br \/>\nLa secci\u00f3n 26:20\u201332 tiene que ver con oficiales a cargo de los tesoros, o almacenes (20; la misma palabra que en 27:25). Parece que algunos (26:21, 22) estaban a cargo de los \u2020\u0153utensilios para el culto\u2020\u009d, como en 9:28\u201332; otros (26:24\u201328) de lo que hab\u00ed\u00adan tra\u00ed\u00addo como bot\u00ed\u00adn. Las responsabilidades de otros son judiciales (26:29) o fiscales (si se tiene en mente impuestos religiosos y seculares en 26:30, 32). Una vez m\u00e1s el cuadro que se forma proviene de varios per\u00ed\u00adodos: las tierras extensas que se describen en 26:30\u201332 pertenecen a \u00e9pocas anteriores; la participaci\u00f3n de los levitas en la administraci\u00f3n figura s\u00f3lo en per\u00ed\u00adodos posteriores (2 Cr\u00f3n. 19:8\u201311). Ya que la historia de Israel se puede comprender s\u00f3lo al considerarla en forma \u00ed\u00adntegra, asimismo su car\u00e1cter y personalidad se pueden comprender s\u00f3lo cuando se junta a toda la gente de importancia, incluyendo hasta Sa\u00fal (26:28).<br \/>\nEl movimiento en 26:29\u201332 de la esfera religiosa a la secular nos trae a algo que tiene poco que ver con los levitas, una lista del ej\u00e9rcito (27:1\u201315). Esto tambi\u00e9n es parte de Israel cuando se le considera en forma completa. Los jefes son los mejores ejemplos del liderazgo que la historia es capaz de ofrecer, a saber 12 de los valientes de David de 11:10\u201331, y a lo mejor las estad\u00ed\u00adsticas representan el ideal de las tropas: 12 regimientos cada uno de 24 \u2020\u0153miles\u2020\u009d, recordando los 12 ciclos de sacerdotes y especialmente los 24 ciclos con 12 m\u00fasicos en cada uno (24:7\u201318; 25:6\u201331). De modo que aunque Asael hab\u00ed\u00ada muerto antes de que David llegara a ser rey de todo Israel, su nombre encabeza uno de los regimientos (27:7; 2 Sam. 2:18\u201323), mientras que la organizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito tiene m\u00e1s en com\u00fan con el estilo de Salom\u00f3n.<br \/>\nLa secci\u00f3n 27:16\u201324 menciona a los oficiales que se presume estaban involucrados en el censo de 27:23, 24. Se mencionan 12 \u2020\u0153tribus\u2020\u009d, si se cuenta a Manas\u00e9s una vez, aunque es una lista medio rara, y lo \u00fanico que se puede hacer es ofrecer opiniones por qu\u00e9 Gad y Aser fueron omitidas y Aar\u00f3n a\u00f1adida. El censo es probablemente el mismo de 21:1\u20138; el relato all\u00ed\u00ad no contradice necesariamente lo que dice \u00e9ste, como algunos lo han sugerido.<br \/>\nLa secci\u00f3n 27:25\u201331 es otra lista de 12, esta vez de administradores del patrimonio real, los jefes del servicio civil. Como siempre, no le molesta al cronista incluir a personas que no eran israelitas pero que se han unido en el servicio del Dios de Israel (Obil y Jaziz, 27:30\u201331).<br \/>\nFinalmente, el gabinete principal de David (27:32\u201334) contiene a algunos que podemos identificar, como su \u2020\u0153t\u00ed\u00ado\u2020\u009d Jonat\u00e1n, y otros conocidos de otras partes (18:14\u201317; 2 Sam. 15\u201317). Los nombres famosos y el orden magistral que encontramos en estas listas nos dice nuevamente que \u00e9sta es una imagen ideal del pueblo de Dios. En particular los caps. 23\u201327 exponen un tipo dav\u00ed\u00addico de administraci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n y del reino de Israel que al rey escogido por Dios le hubiera gustado haber logrado y a su vez haber pasado a sucesivas generaciones.<\/p>\n<p>28:1-29:30 La sucesi\u00f3n<\/p>\n<p>Estos dos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos se refieren nuevamente al cap. 23, donde el v. 1 (\u2020\u0153David \u2020\u00a6 proclam\u00f3 a su hijo Salom\u00f3n rey sobre Israel\u2020\u009d) sirve como t\u00ed\u00adtulo para la secci\u00f3n entera (23:1\u201329:30) con la que termina el primer libro. Una \u2020\u0153reuni\u00f3n\u2020\u009d de l\u00ed\u00adderes israelitas se convoca en 23:2; en 28:1 se introduce otra, una \u2020\u0153asamblea\u2020\u009d m\u00e1s grande y formal, para lo que, en efecto, ser\u00e1 la coronaci\u00f3n de Salom\u00f3n (29:22\u201324). Tambi\u00e9n recordamos el cap. 22, porque lo que se dice en esta secci\u00f3n acerca de Salom\u00f3n, y a Salom\u00f3n, amplifica de manera p\u00fablica y formal lo que David ya hab\u00ed\u00ada dicho en forma m\u00e1s personal all\u00ed\u00ad. De mucho inter\u00e9s es el hecho de que David, el rey ideal de Israel de tantas maneras, est\u00e1 por dejar el trono, y el pueblo de Dios en las generaciones posteriores necesita saber c\u00f3mo se han de mantener vivos los ideales de David una vez que \u00e9l ya no est\u00e9 presente. Las \u00faltimas instrucciones que le da a Salom\u00f3n y a Israel son por tanto de alcance muy amplio.<br \/>\n28:1\u201310 Las instrucciones de Jehovah. La formalidad de este discurso p\u00fablico contrasta con lo que ha pasado anteriormente, pero el contenido es muy parecido a las conversaciones menos formales del cap. 22; Tambi\u00e9n recuerda las palabras de Mois\u00e9s al comisionar a Josu\u00e9 \u2020\u0153ante la vista de todo Israel, \u2020\u2122\u00c2\u00a1Esfu\u00e9rzate y s\u00e9 valiente\u2020\u2122 \u2020\u009d (Deut. 31:7; ver aqu\u00ed\u00ad vv. 8, 10, 20).<br \/>\nEl misericordioso plan de Dios para su pueblo (representado por el arca) es m\u00e1s importante que el inter\u00e9s del cronista en que se edifique una casa para \u2020\u00a6 el arca (2). Seg\u00fan ese plan David es el hombre de guerra y Salom\u00f3n es el hombre de paz (3; 22:9). Dios ha elegido a este padre y a este hijo de todo Israel para que se sienten en su trono y edifiquen su templo (4\u20136). La promesa de un reino para siempre en un sentido no tiene condiciones (17:12\u201314), pero en otro sentido depende de la obediencia humana (7). Una parte vital del \u2020\u0153legado\u2020\u009d de David a sus descendientes es el principio propuesto en el v. 9 : Si t\u00fa le buscas, \u00e9l se dejar\u00e1 hallar; pero si le abandonas, \u00e9l te desechar\u00e1 para siempre. Esta es una declaraci\u00f3n cl\u00e1sica de \u2020\u0153La doctrina de castigo merecido y retribuci\u00f3n inmediatos\u2020\u009d de Cr\u00f3n., que ocurrir\u00e1 frecuentemente en 2 Cr\u00f3n.<br \/>\n28:11\u201321 El dise\u00f1o del templo. Todo lo que David ha dicho en los vv. 1\u201310 ha hecho resaltar la iniciativa y la acci\u00f3n de Dios. Ahora esto se debe poner en acci\u00f3n por Salom\u00f3n. Se relaciona con lo que Dios le dio a hacer a Mois\u00e9s cuando se dise\u00f1aba el primer tabern\u00e1culo (dise\u00f1o, 11, es la misma palabra utilizada en Exo. 9, 40 que tambi\u00e9n se traduce como \u2020\u0153modelo\u2020\u009d); abarca personas tanto como cosas utilizadas en la obra del servicio de la casa de Dios (13). El dise\u00f1o de Dios para Mois\u00e9s aqu\u00ed\u00ad se renueva con David (19) y tambi\u00e9n con Salom\u00f3n (20, 21). Dios esperaba que Salom\u00f3n colaborara activamente, y Salom\u00f3n nunca sinti\u00f3 que los planes de Dios fueran fastidiosos ni restrictivos. El v. 20 es aun m\u00e1s parecido que los vv. 8 y 10 al consejo animador de Deut. 31:6\u20138 y Jos. 1:5\u20137, el eco del cual tambi\u00e9n se escucha en Heb. 13:5, 6.<br \/>\n29:1\u20139 El desaf\u00ed\u00ado al compromiso. David ya ha presentado al pueblo la necesidad de ser obediente a Dios (28:8); ahora les desaf\u00ed\u00ada a que sean generosos y act\u00faen de todo coraz\u00f3n. El da el ejemplo (2\u20135a) y ellos aceptan el desaf\u00ed\u00ado (5b\u20139). La cantidad de tesoros mencionados aqu\u00ed\u00ad es enorme (ver la Introducci\u00f3n), pero muestra una generosidad como la que se vio cuando se construy\u00f3 el tabern\u00e1culo (Exo. 35:20\u201336:7), como la que demandaron los profetas en los d\u00ed\u00adas del segundo templo no mucho antes de la misma \u00e9poca del cronista (Hag. 1:3, 4; Mal. 3:8\u201310), y como la de la iglesia del NTNT Nuevo Testamento cuando se estaba edificando una clase diferente de \u2020\u0153templo\u2020\u009d (1 Cor. 3:16; 2 Cor. 8\u20139; Hech. 11:27\u201330). Los primeros lectores del cronista deben haber sentido la fuerza de estos vers\u00ed\u00adculos en el t\u00e9rmino dracmas (7), una moneda conocida es sus d\u00ed\u00adas pero no en los de David. El cronista, no un hombre indiferente como algunos se imaginan que era, nota en este caso, como tambi\u00e9n en otras partes, el gozo, la generosidad, y la integridad de coraz\u00f3n que el desaf\u00ed\u00ado de David evoc\u00f3 (9).<br \/>\n29:10\u201320 La gran acci\u00f3n de gracias. Los que viv\u00ed\u00adan en la \u00e9poca del cronista no deben haber tenido ninguna esperanza de poder participar en una ocasi\u00f3n tan espl\u00e9ndida como \u00e9sta, pero el autor quiere destacar el principio subyacente: Este Dios es real en todas las edades (10, 18) y es al mismo Dios a quien le pertenece todo (11, 14). Naturalmente entonces toda esta abundancia (16), todo lo que cada generaci\u00f3n ve cuando considera sus bendiciones, tambi\u00e9n proviene de Dios. Esta verdad una vez m\u00e1s evoca un gozo y una generosidad profundos (17, 19).<br \/>\nEl pueblo de Dios se ha apropiado de partes de esta oraci\u00f3n memorable desde entonces. Aun las palabras solemnes del v. 15 deber\u00ed\u00adan, parad\u00f3jicamente, inspirar la confianza: La edad de oro de David no tiene m\u00e1s permanencia que ninguna otra; y aquella edad, como todas las edades, encuentra su esperanza solamente en el Dios que nunca falta.<br \/>\n29:21\u201330 Salom\u00f3n es ungido rey. Al d\u00ed\u00ada siguiente, un d\u00ed\u00ada tanto de sacrificios como de celebraci\u00f3n (\u00c2\u00a1Los que le dan a Dios, reciben de Dios!), es la ocasi\u00f3n del ascenso oficial de Salom\u00f3n al trono. Esta fue su segunda entronizaci\u00f3n (22); se espera que los lectores sepan algo de la primera que fue arreglada de prisa para prevenir que su hermano tomase el trono (1 Rey. 1). Ya que el cronista asume que la historia pasada es bien conocida, la imagen que presenta de los dos personajes centrales es obviamente hecha a prop\u00f3sito: La oposici\u00f3n que Salom\u00f3n tuvo que reprimir antes que todo Israel le rindiera obediencia (23), como los problemas que David tuvo antes de morir en buena vejez (28), todo eso es omitido, porque en Cr\u00f3n. estos dos hombres juntos representan el ideal de \u2020\u0153rey\u2020\u009d. El esplendor de Salom\u00f3n lo pone al mismo nivel que la grandeza de su padre, y detr\u00e1s de ambos est\u00e1 Dios, el rey eterno (28:5; 29:11). El trono y el reino son inquebrantables porque son de Jehovah (23).<\/p>\n<p>2 CRON. 1:1\u20139:31 SALOMON<\/p>\n<p>David fue c\u00e9lebre por ser el rey de Israel m\u00e1s importante, y su reinado fue la edad de oro de Israel. Cr\u00f3n. recalca esto (1 Cr\u00f3n. 10\u201329). As\u00ed\u00ad que ahora que desaparece el gran rey y su hijo Salom\u00f3n lo sucede, lo que sigue es de inter\u00e9s especial para el pueblo de Dios que no ha tenido el privilegio de vivir bajo su gobierno.<br \/>\nDebemos prestar atenci\u00f3n a dos cosas en particular en 2 Cr\u00f3n. 1\u20139. Cuando los dos reinados se parecen el uno al otro, puede ser que veamos principios que David impuso y que Salom\u00f3n, y todos los que cuidar\u00e1n del pueblo de Dios, deben obedecer. Cuando difieren, esto no es la culpa de Salom\u00f3n (el cronista omite tales cosas), sino que se debe a que los \u00e9xitos de David estaban incompletos. El hijo hace lo que el padre no hizo, y es la otra parte, por as\u00ed\u00ad decir, del rey ideal seg\u00fan Dios. La edad de oro comprende los dos reinados juntos. Sobre todo, esto significa la construcci\u00f3n del templo, que se prohibi\u00f3 a David construirlo por ser hombre de guerra, pero ordenado a Salom\u00f3n el hombre de paz.<\/p>\n<p>1:1-2:18 Se establece a Salom\u00f3n<\/p>\n<p>Dios obra por medio de Salom\u00f3n como lo hizo por medio de David (1:1). Los dos reinos se combinan para formar un modelo de c\u00f3mo Dios gobierna a su pueblo. \u2020\u0153Hombre de reposo\u2020\u009d, sin embargo, no quiere indicar que la fe de Salom\u00f3n es pasiva, o sea, que asume que Dios har\u00e1 todo; por lo contrario, estos primeros cap\u00ed\u00adtulos lo muestran muy activo en sus relaciones con Dios, con su pueblo y con las naciones vecinas, y sumamente en su entusiasmo por el proyecto del templo.<br \/>\n1:1\u20136 Salom\u00f3n busca a Jehovah. Desde el principio el cronista se\u00f1ala que a Salom\u00f3n se le debe considerar un personaje modelo junto a David: todo lo desagradable que ocurri\u00f3 al establecerse Salom\u00f3n (1 Rey. 2) se omite (1). Todo Israel (2) acudir\u00e1 al lado del nuevo rey como lo hizo con el antiguo (1 Cr\u00f3n. 11\u201312). Junto al Salom\u00f3n que ilustrar\u00e1 la soberan\u00ed\u00ada de Dios sobre su pueblo est\u00e1 el Salom\u00f3n que busca a Jehovah (5), tal como lo har\u00ed\u00ada cualquier creyente. Como en el caso de David, el arca que representa la gracia divina y el altar que representa la respuesta humana est\u00e1n en dos lugares distintos (1 Cr\u00f3n. 15:1\u20133; 16:37\u201340), y el cronista intencionalmente menciona s\u00f3lo los sacrificios del altar que Salom\u00f3n ofreci\u00f3 (contr\u00e1stelo con 1 Rey. 3:15). Tambi\u00e9n nos recuerda que el tabern\u00e1culo y el altar en cuesti\u00f3n eran los que Bezaleel hab\u00ed\u00ada hecho en el tiempo de Mois\u00e9s; Salom\u00f3n los sustituir\u00e1 a ambos (ver 4:1\u201311a).<br \/>\n1:7\u201313 Salom\u00f3n pide una bendici\u00f3n. En la visi\u00f3n de Salom\u00f3n el modelo gracia-fe est\u00e1 claro. Salom\u00f3n responde idealmente en su oraci\u00f3n a la oferta de Dios en la cual tiene en cuenta la naturaleza de Dios (lo que ha hecho, lo que ha dicho que har\u00e1, y lo que s\u00f3lo Dios puede dar, vv. 8\u201310), la propia incapacidad de Salom\u00f3n y la necesidad de su pueblo. La respuesta de Dios (11, 12) anticipa las palabras de Jes\u00fas en Mat. 6:33: que debemos buscar el reino de Dios y su justicia.<br \/>\n1:14\u201317 Salom\u00f3n prospera en el mundo. La noticia de las relaciones diplom\u00e1ticas y comerciales de Salom\u00f3n con otras naciones aparece cerca del fin de su reino en Rey. (1 Rey. 10:26\u201329); se ha puesto cerca del principio aqu\u00ed\u00ad como un elemento del establecimiento de su poder\u00ed\u00ado, antes de que comen zara su obra principal, el templo. Tambi\u00e9n establece el car\u00e1cter de su reino como uno de \u2020\u0153descanso\u2020\u009d, en el cual las hostilidades han sido sustituidas por comercio, y la guerra por la paz. Estos contrastes con el reinado de David ayudan a poner a Salom\u00f3n junto a su padre formando las dos partes del rey ideal.<br \/>\n2:1\u201318 Salom\u00f3n se prepara para edificar el templo. Se tiene en vista la edificaci\u00f3n de un templo y un palacio, pero al omitir los detalles del palacio (1 Rey. 7:1\u201312) el cronista se fija en el templo. Cr\u00f3n. tambi\u00e9n omite 1 Rey. 5:3\u20135, dado que ya dio las razones por las que David no pudo edificar el templo (1 Cr\u00f3n. 17; 22:7\u201310; 28:2, 3).<br \/>\nEn medio de los dos anuncios sobre la mano de obra que Salom\u00f3n utiliz\u00f3 se encuentran las dos cartas que se mandaron \u00e9l e Hiram, rey de Tiro. La obra en la que se le pide a Hiram que ayude es algo nuevo, y en la escala m\u00e1s grande posible; pero para lo que ser\u00e1 no es nada nuevo; a saber, la antigua religi\u00f3n de Israel. Las observancias antiguas est\u00e1n presentes (4; ver Exo. 30:7, 8; 40:23; N\u00fam. 28\u201329), los mismos materiales que antes (7; ver Exo. 35:35), y hasta una contraparte del supervisor original: el artesano Oholiab (13, 14; ver Exo. 35:34). (Los detalles, por ej. en los vv. 10, 14, 18, difieren de los paralelos en 1 Rey. 5:11, 13; 7:14; parece que de vez en cuando el cronista usa diferentes fuentes. Si Salom\u00f3n us\u00f3 mano de obra israelita o no, ver sobre 1 Rey. 5:13\u201318.)<br \/>\nEs otra de las caracter\u00ed\u00adsticas del cronista el darnos las palabras de Hiram en los vv. 11, 12: tal como las de la reina de Saba en 9:8, muestran al mundo de afuera reconociendo que la presencia y la bendici\u00f3n de Dios descansan en Israel cuando el escogido rey de Dios gobierna.<\/p>\n<p>3:1-5:14 La construcci\u00f3n del templo<\/p>\n<p>Seg\u00fan Cr\u00f3n., es por la obra del templo (en lugar de las otras cosas que Rey. cuenta acerca de \u00e9l) que la posteridad recordar\u00e1 a Salom\u00f3n. Ya que todo lo que hizo se encuentra abreviado en Cr\u00f3n., la construcci\u00f3n del templo est\u00e1 reducida comparada con la descripci\u00f3n m\u00e1s detallada en 1 Rey. 6\u20137, porque el cronista, como siempre, asume que sus lectores ya saben eso. La meta de todo este proyecto es preparar un lugar digno de Dios para que su pueblo conozca su gloria y presencia entre ellos. Pareciera como si toda esta secci\u00f3n se dirigiera a 5:13, 14, y que est\u00e9 diciendo: \u2020\u0153Cuando Salom\u00f3n hab\u00ed\u00ada terminado de hacer esto y esto y esto otro, entonces apareci\u00f3 la gloria de Jehovah.\u2020\u009d<br \/>\n3:1\u201317 El edificio. La ubicaci\u00f3n (1) est\u00e1 llena de simbolismo. All\u00ed\u00ad David hab\u00ed\u00ada visto tanto la ira como la misericordia de Dios (1 Cr\u00f3n. 21:16), como tambi\u00e9n Abraham mucho antes (G\u00e9n. 22:14: \u2020\u0153En el monte del Se\u00f1or ser\u00e1 provisto\u2020\u009d; G\u00e9n. 22:2 es la otra vez en toda la Biblia que se menciona Moriah). Tambi\u00e9n all\u00ed\u00ad, mucho despu\u00e9s, Sime\u00f3n tendr\u00ed\u00ada al beb\u00e9 Jes\u00fas en sus brazos y dir\u00ed\u00ada \u2020\u0153mis ojos han visto tu salvaci\u00f3n\u2020\u009d (Luc. 2:30).<br \/>\nEl breve relato de la construcci\u00f3n del edificio en donde Dios iba a mostrar su gloria (ver el \u00faltimo vers\u00ed\u00adculo de esta secci\u00f3n, 5:14) comienza naturalmente con la entrada (4). Es posible que esta haya sido una torre, seis veces m\u00e1s alta que ancha (as\u00ed\u00ad en la RVARVA Reina-Valera Actualizada), pero es m\u00e1s probable que las dos medidas eran solamente \u2020\u015320\u2020\u009d. El p\u00f3rtico lleva al lugar santo, la sala mayor (5, 7), y de all\u00ed\u00ad al lugar sant\u00ed\u00adsimo (8) donde est\u00e1n los querubines (10\u201313). Se destaca la cantidad y la calidad del adorno; Parvaim (6) es el nombre de un lugar ahora desconocido, pero su oro obviamente era muy bien cotizado, como el oro puro y el oro de buena calidad de los vv. 4 y 5;  600 talentos (8) es una cantidad enorme; los 50 siclos del v. 9 se deben referir a la cantidad de hojas de oro necesarias para dorar las cabezas de los clavos (\u00c2\u00a1clavos realmente hechos de oro no ser\u00ed\u00adan muy pr\u00e1cticos!). Tambi\u00e9n hubo un velo entre el lugar santo y el lugar sant\u00ed\u00adsimo en el tabern\u00e1culo (Exo. 26:31\u201333); el edificio de Salom\u00f3n claramente sigue los mismos principios que el de Mois\u00e9s; sin embargo, los detalles son diferentes. Finalmente, afuera del edificio, se mencionan las columnas independientes Jaqu\u00ed\u00adn y Boaz (15\u201317).<br \/>\n4:1\u201311a El mobiliario. Aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n el \u00e9nfasis se pone en los principios. Tanto tabern\u00e1culo como templo tienen un velo en el lugar santo; ambas tambi\u00e9n deben tener un altar (1). El antiguo era de 5 codos cuadrados y 3 de alto (Exo. 38:1, 2); el nuevo es de 20 codos cuadrados y 10 de alto.<br \/>\nAl salir del edificio lo primero que le llamar\u00ed\u00ada la atenci\u00f3n a uno ser\u00ed\u00ada el altar. Despu\u00e9s se fijar\u00ed\u00ada en la fuente (2\u20135), que quedaba un poco al costado (10); luego las diez pilas (6); luego, cuando uno se daba vuelta para mirar hacia el lugar santo, notar\u00ed\u00ada los diez candelabros (7) y las diez mesas (8). El tabern\u00e1culo solo ten\u00ed\u00ada una de cada una de estas cosas y el cronista en otras partes se refiere a ellos de la misma manera (2 Cr\u00f3n. 13:11); de aqu\u00ed\u00ad la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada de que el templo conten\u00ed\u00ada las diez nuevas y la original de cada una.<br \/>\n4:11b\u201322 Resumen de la obra. Este pasaje sigue a 1 Rey. 7:39\u201350 en detalle. Incluye elementos que no se hab\u00ed\u00adan mencionado anteriormente, indica la gran cantidad de bronce tanto como de oro que se utiliz\u00f3 (18), y llama la atenci\u00f3n sobre la cooperaci\u00f3n entre Salom\u00f3n y Hiram-abi. En un sentido los dos fueron los que hicieron todos estos utensilios (18), de la misma manera que Mois\u00e9s y Bezaleel fueron igualmente responsables por la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo (Exo. 33:22, 23).<br \/>\n5:1\u201314 Todos vienen al templo. El \u00e9xito del proyecto es el resultado de la obra de Salom\u00f3n: Despu\u00e9s que el templo ha sido terminado entonces se mencionan las contribuciones de David (1). La iniciativa ha sido de Dios: La caracter\u00ed\u00adstica central de este lugar de adoraci\u00f3n es que el arca, ese s\u00ed\u00admbolo de la gracia, presencia y pacto de Dios, estar\u00e1 all\u00ed\u00ad (2\u201310). La fecha para la inauguraci\u00f3n del templo cae adecuadamente en el s\u00e9ptimo mes (3), o sea, la fiesta de los Tabern\u00e1culos, cuando todo ya ha sido cosechado y se alaba a Dios por lo que ha provisto. La antigua tienda ahora se sube lit.lit. Literalmente al nuevo templo (5), demostrando que \u00e9sta es la nueva personificaci\u00f3n de los principios originales. Y all\u00ed\u00ad han quedado hasta el d\u00ed\u00ada de hoy (9) probablemente quiere decir \u2020\u0153de all\u00ed\u00ad en adelante\u2020\u009d (de hecho el arca hab\u00ed\u00ada desaparecido antes de la \u00e9poca del cronista), pero apropiadamente describe estos principios espirituales. Heb. 8\u20139 muestra la continua importancia en el NTNT Nuevo Testamento.<br \/>\nCasi toda esta secci\u00f3n proviene de 1 Rey. 8:1\u201311, aunque los vv. 11\u201313 han sido a\u00f1adidos, conectando estas ceremonias con las de David cuando \u00e9l traslad\u00f3 el arca a Jerusal\u00e9n en 1 Cr\u00f3n. 15\u201316. La palabra todo ocurre repetidamente: En el Israel ideal, todos ser\u00e1n unidos alrededor de estos principios (3), y entre ellos se ver\u00e1 la gloria de Dios, como cuando ambos, el templo (vv. 11\u201313) y el tabern\u00e1culo (Exo. 40:34\u201335) fueron completados.<\/p>\n<p>6:1-7:22 La ceremonia de dedicaci\u00f3n<\/p>\n<p>Estos cap\u00ed\u00adtulos, igual que el cap. 5, siguen a 1 Rey. 8\u20139. Los acontecimientos que describen le interesan al cronista aun m\u00e1s que el templo como edificio. Dos terceras partes del relato de estos acontecimientos tienen que ver con la oraci\u00f3n y la respuesta a la oraci\u00f3n. Desde un punto de vista Salom\u00f3n sigue los principios establecidos por David. El pueblo de Dios recibe bendiciones cuando se une al soberano leal escogido por Dios (6:3; 1 Cr\u00f3n. 16:2). Pero tambi\u00e9n hace lo que David no pudo hacer, porque mientras que David tuvo que batallar para establecer el reino, capturar Jerusal\u00e9n y trasladar el arca all\u00ed\u00ad, la regla de Salom\u00f3n se centra en la presencia continua del arca es su hogar permanente.<br \/>\n6:1\u201311 La dedicaci\u00f3n comienza. La obra de Salom\u00f3n ha sido aprobada por Dios evidentemente ya que la gloria divina ha llenado el templo (5:13, 14); la noticia de esto (1, 2) lleva a la declaraci\u00f3n preliminar de Salom\u00f3n (4\u201311), que sucesivamente lleva a su larga oraci\u00f3n (14\u201342). La oscuridad del lugar sant\u00ed\u00adsimo sin ventanas representa el hecho de que a Dios no se le puede ver (1; ver Exo. 20:21). De la misma manera, el arca, el s\u00ed\u00admbolo de su presencia en el templo (2, 11), muestra que aunque vive en los cielos Dios est\u00e1 siempre disponible en la tierra para los que oran (14\u201342).<br \/>\nSalom\u00f3n no tiene otra bendici\u00f3n que dar a su pueblo sino la proclamaci\u00f3n de la grandeza del Dios de Israel. Este es un Dios que cumple lo que promete, en particular lo que prometi\u00f3 a David (4). Al elegir esta ciudad y a este rey, ha hecho un pacto igual que el que hizo con Mois\u00e9s en el per\u00ed\u00adodo del \u00e9xodo (5, 6, una cita rara; frecuentemente cuando uno espera que el cronista se refiera al \u00e9xodo, no lo hace; para \u00e9l ese pacto ha sido absorbido en \u00e9ste, como el tabern\u00e1culo en el templo). Dios plane\u00f3 y cumpli\u00f3 la sucesi\u00f3n de David por Salom\u00f3n (7\u201310). Y no es sorprendente que el arca est\u00e9 en el centro de esta nueva edad, como estuvo en el tiempo de Mois\u00e9s (11).<br \/>\n6:12\u201321 La oraci\u00f3n de acceso. El comienzo de la oraci\u00f3n de Salom\u00f3n est\u00e1 lleno del Dios incomparable (14). Aqu\u00ed\u00ad le repite a Dios muchas de las cosas que la secci\u00f3n anterior dijo acerca de Dios, a\u00f1ade que Dios demanda obediencia (16), y deja bien claro lo que Salom\u00f3n entiende de c\u00f3mo Dios habita con los hombres sobre la tierra (18): A la figura de las manos y boca de Dios (4, 15), ahora a\u00f1ade los ojos y los o\u00ed\u00addos que est\u00e1n siempre abiertos a las oraciones de su pueblo (19\u201321). Esto explica por qu\u00e9 el prop\u00f3sito principal del templo es tanto el alojamiento del arca (las promesas de gracia del pacto de Dios, 11) como el quemar incienso (que simboliza la oraci\u00f3n; compare vv. 18\u201321 con 2:6).<br \/>\n6:22\u201342 La oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n. Esta oraci\u00f3n trascendental la ofrece Salom\u00f3n con la sabidur\u00ed\u00ada que Dios le otorg\u00f3, en nombre de todo el pueblo de Dios y cubre una gama de situaciones muy amplias, reales y posibles. Como casi todo lo que se encuentra en los caps. 6\u20137 ha sido tomado de 1 Rey., pero es especialmente adecuado para las generaciones posteriores como la del cronista cuando las situaciones imaginarias se han vuelto realidad. Es una oraci\u00f3n acerca de la oraci\u00f3n. Salom\u00f3n ora para que Israel sea un pueblo que no solo reciba bendiciones en forma pasiva, sino que ruegue activamente por ellas. El templo y el arca recordar\u00e1n a cada generaci\u00f3n de la necesidad de tener una experiencia personal de la presencia de Dios. Cada uno debe aprender a orar hacia este lugar, no necesariamente en forma f\u00ed\u00adsica, pero s\u00ed\u00ad siempre con el coraz\u00f3n y la mente enfocados en el significado de \u00e9l.<br \/>\nLas siete situaciones detalladas se pueden definir de esta manera: La administraci\u00f3n de justicia (22, 23), derrota en la guerra (24, 25), sequ\u00ed\u00ada (26, 27), escasez por diferentes causas (28\u201331), el extranjero que busca a Dios (32, 33), la \u2020\u0153cruzada\u2020\u009d justa (34, 35) y el pecado que lleva al exilio (36\u201339). Varias por supuesto son caracter\u00ed\u00adsticas de la geograf\u00ed\u00ada e historia de Israel, pero todas tienen equivalentes para el pueblo de Dios en cualquier cultura, clima o edad.<br \/>\n7:1\u201310 La respuesta de fuego. Aunque la aparici\u00f3n de la gloria de Dios se menciona a cada extremo de la oraci\u00f3n de Salom\u00f3n, no quiere decir que apareci\u00f3 dos veces (tanto en el v. 1 como en el v. 3 se puede leer algo parecido a \u2020\u0153el fuego tanto como la gloria\u2020\u009d), pero el v. 3 s\u00ed\u00ad indica que ahora estaba sobre el templo y dentro del templo, de modo que todos lo pod\u00ed\u00adan ver. Confirm\u00f3 que los planes y dise\u00f1os de Salom\u00f3n hab\u00ed\u00adan sido hechos como Dios lo hab\u00ed\u00ada querido. Pero el fuego simbolizaba m\u00e1s que eso. Lo que Dios aprobaba ahora era el uso del templo por primera vez para lo que lo hab\u00ed\u00ada ordenado, o sea, para el encuentro entre Dios mismo y su pueblo por medio de la oraci\u00f3n de Salom\u00f3n. Por lo tanto, \u00e9sta es una se\u00f1al p\u00fablica para que Israel la experimente y la recuerde, distinta a la respuesta personal que Dios est\u00e1 por dar a Salom\u00f3n (12\u201322). En otros encuentros cruciales entre Dios e Israel el fuego tambi\u00e9n descendi\u00f3: En el tiempo de Mois\u00e9s (Lev. 9:24), de David (en este mismo lugar, 1 Cr\u00f3n. 21:26) y de El\u00ed\u00adas (1 Rey. 18:38). Nuevamente David y su hijo est\u00e1n agrupados como colegas iguales en el plan de Dios (10).<br \/>\nLa \u2020\u0153fiesta del mes s\u00e9ptimo\u2020\u009d (5:3), que era la de los Tabern\u00e1culos, aparentemente ca\u00ed\u00ada despu\u00e9s de esta semana adicional de celebraci\u00f3n por la dedicaci\u00f3n del templo (9).<br \/>\n7:11\u201322 La respuesta de revelaci\u00f3n. A diferencia del fuego de Dios que apareci\u00f3 en p\u00fablico y fue pasajero, la visi\u00f3n \u2014o mejor dicho, la entrevista\u2014 que Dios le dio a Salom\u00f3n fue en privado pero muchos se han apropiado de ella. Es una respuesta concisa y llena de significado a todo lo del cap. 6. El v. 12 confirma lo que Salom\u00f3n dijo acerca del templo en 6:1\u201311. Los vv. 13, 14 aceptan la oraci\u00f3n de 6:22\u201342 con sus siete partes (y dan por concedido que existe un pueblo al que se le llama con el nombre de Dios y el que posee una tierra; lo cual lo convierte en un pasaje del NTNT Nuevo Testamento que no se debe aplicar desconsideradamente en nuestros d\u00ed\u00adas). Los vv. 15, 16 confirman que los ojos, los o\u00ed\u00addos y el nombre de Dios est\u00e1n ciertamente en el templo (6:18\u201321, 40). Los vv. 17, 18 confirman 6:14\u201317; est\u00e1 todo en singular y se refiere a Salom\u00f3n, y aunque en Rey. \u00e9l pec\u00f3 y su trono qued\u00f3 desocupado, en el sentido de Cr\u00f3n., \u00e9l cumpli\u00f3 la voluntad de Dios, y a Israel nunca le ha faltado un soberano. Pero los vv. 19\u201322, que prosiguen despu\u00e9s del s\u00e9ptimo pedido de Salom\u00f3n (6:36\u201339), est\u00e1n en plural y se refieren a Israel, y aunque se pueda discutir si Salom\u00f3n desobedeci\u00f3 a Dios o no, ciertamente Israel s\u00ed\u00ad lo hizo. Lo que es m\u00e1s, el cronista y sus lectores han visto en la actualidad la amenaza de perder la tierra y el templo (20) tanto como la restauraci\u00f3n por la que se hab\u00ed\u00ada rogado a Dios (6:37\u201339). Estos \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos tambi\u00e9n son el resumen de la regla fundamental de causa y efecto que desempe\u00f1a un papel tan importante en las ense\u00f1anzas del cronista: Si obedecen, prosperar\u00e1n; si desobedecen, sufrir\u00e1n; si se arrepienten, se les perdonar\u00e1.<\/p>\n<p>8:1-9:31 El esplendor de Salom\u00f3n<\/p>\n<p>En la mayor parte esta secci\u00f3n se parece mucho a 1 Rey. 9:10\u201310:29. Pero el cronista ignora 1 Rey. 11 porque las necedades y las hostilidades hacia el final de la \u00e9poca de Salom\u00f3n aminorar\u00ed\u00adan la imagen del reino ideal. Hizo lo mismo con David (ver comentario sobre 1 Cr\u00f3n. 29:21\u201330); de nuevo, padre e hijo son dos lados de la misma moneda. Se debe notar que ninguno de ellos se representa a s\u00ed\u00ad mismo como personas individuales sino que ambos se ven en solidaridad con el pueblo de Israel el cual recibe la bendici\u00f3n divina por medio de ellos (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:10).<br \/>\n8:1\u201310 El poder\u00ed\u00ado de Salom\u00f3n. Si se da por sentado que 1 Rey. 9:10\u201314 (en donde Salom\u00f3n le concede estas ciudades a Hiram) era conocido, y que el cronista no se propon\u00ed\u00ada arreglar y entender una versi\u00f3n da\u00f1ada de Rey. (como algunos sugieren), la explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla de los vv. 1, 2 es que describen a Hiram devolviendo las ciudades. Estaba claro en aquel pasaje que no le gustaron, y en este que necesitaban ser renovadas.<br \/>\nLos vers\u00ed\u00adculos introducen una secci\u00f3n que va a mostrar el poder\u00ed\u00ado de Salom\u00f3n para el beneficio de la naci\u00f3n. Los vv. 3, 4 incluyen la \u00fanica campa\u00f1a militar registrada en nombre del \u2020\u0153hombre de paz\u2020\u009d, y muestran c\u00f3mo se establecieron las fronteras en el norte lejano (la construcci\u00f3n de un puerto en el mar Rojo, en el sur lejano [vv. 17, 18], puede ser que sea la contraparte a esto, y ya se ha insinuado el alcance del dominio de Salom\u00f3n en 7:8). Los lugares mencionados en vv. 4\u20136 dan evidencia de un pa\u00ed\u00ads bien armado y defendido y bien provisto. El uso de los cananeos que sobrevivieron como mano de obra revela en su contraste la libertad y la independencia del israelita nato (7\u201310). \u00c2\u00a1Bendito es el pueblo de Dios bajo la soberan\u00ed\u00ada de un rey tan poderoso!<br \/>\n8:11\u201316 La adoraci\u00f3n de Salom\u00f3n. Esta secci\u00f3n describe en m\u00e1s detalle que 1 Rey. 9:25 toda la obra de Salom\u00f3n para la casa de Jehovah (16). Puede ser que ese vers\u00ed\u00adculo responda a 2:1, y de esa manera concluye la parte principal (casi siete cap\u00ed\u00adtulos de largo) de la historia de Salom\u00f3n, el que edifica el templo. Se menciona a su reina egipcia aqu\u00ed\u00ad por causa del peligro que correr\u00ed\u00ada al acercarse demasiado a la \u2020\u0153santidad\u2020\u009d del templo, porque \u2020\u0153todo lo conectado con el arca es santo\u2020\u009d (en lugar de aquellas habitaciones donde ha entrado el arca \u2020\u00a6 , v. 11); los riesgos de las cosas sagradas fueron ilustrados en el tiempo de David por la historia de Uza (1 Cr\u00f3n. 13). Cr\u00f3n. no especifica si la raz\u00f3n por la que estaba en peligro era porque era gentil, mujer o sencillamente (como Uza) alguien no autorizado; lo que se destaca no tiene que ver con ella sino con el templo. Aunque Salom\u00f3n no era sacerdote, sin embargo, se le permite hacer mucho con respecto al templo (12\u201315). Se remite al mandamiento de Mois\u00e9s (13) y a lo establecido por David (14), pero lo que hace la menci\u00f3n de esos nombres augustos es que sus propios mandamientos (15) sean considerados de la misma importancia. Todo lo que establece es con la intenci\u00f3n de ser un marco para la manera del pueblo de adorar a su Dios.<br \/>\n8:17\u20149:12 La fama de Salom\u00f3n. Ezi\u00f3n-geber (8:17) en verdad indica el alcance del poder\u00ed\u00ado de Salom\u00f3n (ver sobre 8:3, 4), pero es tambi\u00e9n uno de los puntos de entrada para su gran tesoro (Ofir, como Parvaim en 3:6, es desconocido, pero su oro era muy famoso), y 8:17, 18 tambi\u00e9n nos recuerda de la importancia de Salom\u00f3n en los pa\u00ed\u00adses de alrededor como Edom y Tiro. La visita de la reina de Saba tambi\u00e9n pudo haber tenido motivos comerciales ya que la autoridad de Salom\u00f3n cruzaba las rutas de comercio de muchas de estas naciones. Pero la raz\u00f3n indicada es su fama (9:1), particularmente la fama de sus cosas y su sabidur\u00ed\u00ada (9:5). Lo que se cuenta acerca de su visita es el discurso espl\u00e9ndido que dio en alabanza a Salom\u00f3n; no por su propio bien, sino para la gloria de Jehovah quien lo ha hecho quien es, y para felicitar al pueblo para beneficio del cual (una vez m\u00e1s) se le ha engrandecido (9:8). Nuevamente se menciona a Hiram porque sus siervos est\u00e1n involucrados en la importaci\u00f3n de cosas de valor a Israel (s\u00e1ndalo es una variedad desconocida de madera, pero obviamente era de mucho valor), pero otra raz\u00f3n es, sin lugar a duda, recordarnos que \u00e9l hab\u00ed\u00ada dicho algo similar a lo que dijo la reina al principio de esta larga secci\u00f3n (2:11).<br \/>\n9:13\u201328 Las riquezas de Salom\u00f3n. El oro representaba la riqueza del reino de Salom\u00f3n. Una vez que se complet\u00f3 el templo, y que el palacio y la residencia real estuvieron suficientemente recubiertos de oro (17\u201320), el resto se utiliz\u00f3 en una exposici\u00f3n de escudos ornamentales para la Casa del Bosque del L\u00ed\u00adbano (15, 16). El cronista no dice todav\u00ed\u00ada que todo este esplendor va a durar no m\u00e1s que una generaci\u00f3n (ver comentario sobre 12:9\u201311), y tampoco dice qu\u00e9 clase de edificio era \u00e9ste (ver 1 Rey. 7:1\u201312); s\u00f3lo le preocupa mencionar que el valor de la exposici\u00f3n era colosal. La gama de cosas ex\u00f3ticas importadas que tra\u00ed\u00ada la flota mercantil israelita-tira (21) pone los toques finales a este relato de la riqueza, sabidur\u00ed\u00ada y poder\u00ed\u00ado del gran rey (22\u201328). No sabemos si el quinto art\u00ed\u00adculo es pavos reales (RVARVA Reina-Valera Actualizada), o si barcos de Tarsis realmente iban a Tarsis (Espa\u00f1a) o sencillamente eran comerciantes de largas distancias. Cr\u00f3n. nos recuerda nuevamente, reanudando 1:15, que la riqueza de Salom\u00f3n enriquece tambi\u00e9n a su pueblo (27).<br \/>\n9:29\u201331 La muerte de Salom\u00f3n. Los \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos de la historia de Salom\u00f3n provienen de 1 Rey. 11:41\u201343, y hacen tres cosas. Van directamente al final de ese cap\u00ed\u00adtulo, omitiendo la mayor parte de \u00e9l (la historia del declive moral de Salom\u00f3n), de manera que termina su reinado en una nota alta. Se refieren a otros relatos, no s\u00f3lo para verificar la exactitud sino para dar la autoridad adicional que merecen los escritos de los profetas. Y tambi\u00e9n unen a Salom\u00f3n una vez m\u00e1s con su padre, porque tambi\u00e9n se le concedi\u00f3 a David esta clase de epitafio (1 Cr\u00f3n. 29:29).<\/p>\n<p>10:1-36:23 LOS REYES<\/p>\n<p>Apenas Salom\u00f3n fue enterrado y ya el glorioso reino se derrumba. La divisi\u00f3n sigue los l\u00ed\u00admites tribales antiguos: Una frontera de este a oeste al norte de Jerusal\u00e9n deja hacia el sur a Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn, junto con Sime\u00f3n (asimilado a Jud\u00e1 ya hace mucho tiempo), y tambi\u00e9n por supuesto los de la tribu de Lev\u00ed\u00ad que habitaban en esos territorios. Pero el pueblo interpret\u00f3 la divisi\u00f3n como si fuera la tribu de David en contra de las dem\u00e1s, de modo que la parte del sur se lleg\u00f3 a conocer como \u2020\u0153Jud\u00e1\u2020\u009d mientras que la mayor\u00ed\u00ada se consideraban \u2020\u0153Israel\u2020\u009d (10:16).<br \/>\nEsto causa complicaciones en el uso del t\u00e9rmino \u2020\u0153Israel\u2020\u009d en el resto de Cr\u00f3n. En forma m\u00e1s amplia, se le usa en buen sentido para referirse al pueblo de Dios, tanto del norte como del sur. En un sentido pol\u00ed\u00adtico es solamente el reino del norte. Cuando se refiere a la gente, no es necesariamente malo, porque siempre se encuentran verdaderos israelitas all\u00ed\u00ad (11:13\u201317; 28:9\u201325; 30:11; 1 Rey. 19:18), y hasta Jeroboam, el primer rey del norte, cumple con la voluntad de Dios al rebelarse contra Roboam (10:15; 11:4). Pero s\u00ed\u00ad es malo cuando significa, como es por lo general el caso, que el sistema y los que est\u00e1n a cargo de \u00e9l est\u00e1n determinados a mantenerse independientes del trono de David y del templo de Salom\u00f3n aun cuando ya no tienen raz\u00f3n para serlo (13:8\u201312), y todav\u00ed\u00ada m\u00e1s cuando reyes como Acab y su familia no s\u00f3lo abandonan el ideal de David\/Salom\u00f3n sino que introducen dioses extranjeros (23:17; 1 Rey. 30\u201333).<br \/>\nSin embargo, el cronista habla del norte s\u00f3lo cuando su historia tiene algo que ver con el sur, porque es de all\u00ed\u00ad que seguir\u00e1 la descendencia de David por los pr\u00f3ximos 300 a\u00f1os y por 20 reinados. Su objetivo va a ser el demostrar c\u00f3mo los sucesores de David y Salom\u00f3n siguieron o ignoraron los ideales que ellos establecieron y si result\u00f3 en bendici\u00f3n o castigo.<\/p>\n<p>10:1-12:16 Roboam<\/p>\n<p>La necedad de Roboam fue tan grande al principio de su reinado que Jehovah dijo que el norte ten\u00ed\u00ada raz\u00f3n en rebelarse contra \u00e9l (10:15; 11:4). En 1 Rey. 12:1\u201324 y 14:21\u201331 se presentan s\u00f3lo sus puntos malos. El cronista a\u00f1ade material de otras partes que indica que despu\u00e9s del desastre inicial vino un per\u00ed\u00adodo de reinado exitoso, luego un segundo desastre seguido por arrepentimiento y restauraci\u00f3n. Por m\u00e1s que se casara con varios miembros de la familia de David (11:18\u201321), eso de por s\u00ed\u00ad no pudo hacer a Roboam un rey al estilo de David, y el libro de Rey. tiene raz\u00f3n al insinuar que en general su reinado no fue un \u00e9xito. Pero el relato m\u00e1s imparcial del cronista, aunque llega a la misma conclusi\u00f3n (12:14), establece un modelo para el resto del libro: El pecado trae problemas; arrepentirse trae bendici\u00f3n.<br \/>\n10:1\u201319 El reino dividido. Siquem hab\u00ed\u00ada sido un lugar de importancia pol\u00ed\u00adtica y religiosa desde la antig\u00fcedad, y era un sitio apropiado y central para la asamblea de todo Israel (1) para la coronaci\u00f3n. El primer factor de tres que ponen a Roboam muy inc\u00f3modo (y para eso el lector se supone que conoce las circunstancias de 1 Rey. 11:26\u201340) se encuentra en la persona de Jeroboam, hijo de Nabat, quien tambi\u00e9n aparece (2). Con \u00e9l como l\u00ed\u00adder natural las tribus le traen el segundo problema, impuestos y mano de obra forzosa (4). Se supon\u00ed\u00ada que la mano de obra forzosa no afectar\u00ed\u00ada a israelitas de nacimiento (8:9), pero parece que lo hizo de todas maneras (18; 1 Rey. 5:13, 14; 11:28).<br \/>\nRoboam consult\u00f3 a consejeros ancianos y a j\u00f3venes, y el obstinado consejo de los j\u00f3venes gan\u00f3. Roboam iba en contra del principio b\u00ed\u00adblico de respetar la madurez (cf.cf. Confer (lat.), compare p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 3:4, 5), aunque, para ser justo con \u00e9l, ya que los j\u00f3venes eran sus contempor\u00e1neos (8), deben haber tenido al menos 40 a\u00f1os (12:13). D\u00e1ndose cuenta de que no iban a ganar ninguna concesi\u00f3n, Jeroboam y las tribus del norte se sublevaron, y el tercer factor \u2014la profec\u00ed\u00ada de Aj\u00ed\u00adas (1 Rey. 11:29\u201339)\u2014 regres\u00f3 para burlarse de Roboam. Dios hab\u00ed\u00ada dicho que esto iba a pasar, y pas\u00f3 (15). El lema de la rebeli\u00f3n (16) es un reverso ir\u00f3nico de 1 Cr\u00f3n. 12:19. Roboam, quien no estaba listo para aceptarla todav\u00ed\u00ada, env\u00ed\u00ada (\u00c2\u00a1de todas las personas que podr\u00ed\u00ada haber enviado!) a su ministro a cargo del tributo laboral para imponer el sistema aborrecible, con graves consecuencias (18).<br \/>\n11:1\u201323 La obediencia de Roboam. Dios proh\u00ed\u00adbe otro intento de reunificar a Israel a la fuerza y hay que darle m\u00e9rito a Israel porque desiste de atacar (1\u20134). Esta obediencia debe ser la raz\u00f3n para la bendici\u00f3n que sigue a continuaci\u00f3n: Un programa de fortificaciones (5\u201312), un aumento considerable de la vida religiosa (13\u201317), y el crecimiento de la familia real (18\u201323). Parece que las ciudades fortificadas (6, 7) formaban una l\u00ed\u00adnea de defensa no contra el reino del norte (aunque \u2020\u0153hubo guerra constante entre Roboam y Jeroboam\u2020\u009d, 12:15), sino contra invasiones del sur (ver sobre 12:1\u20134). Se dice s\u00f3lo lo suficiente acerca de la religi\u00f3n alternativa establecida por Jeroboam (ver 1 Rey. 12:25\u201333) para explicar el \u00e9xodo general del norte al sur de los israelitas que tem\u00ed\u00adan a Dios. Un becerro que representaba a Jehovah (ver Exo. 32:4) era suficientemente malo, pero se le fue la mano con los machos cabr\u00ed\u00ados que representaban a alg\u00fan demonio regional (15). De acuerdo con nuestros valores morales, la familia de Roboam no s\u00f3lo era grande sino tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada relaciones de consanguinidad (18, 20); aqu\u00ed\u00ad, en todo caso, se le considera como algo virtuoso, en vista del relajamiento de Salom\u00f3n en esta \u00e1rea (1 Rey. 11:1\u20138), y en el v. 23 les busc\u00f3 muchas mujeres a sus hijos es m\u00e1s probable que \u2020\u0153les dio \u2020\u00a6 muchas mujeres\u2020\u009d, como tienen otras versiones.<br \/>\nLa obediencia y por lo tanto la bendici\u00f3n duraron por tres a\u00f1os (17), tiempo no suficiente como para afectar el veredicto final: \u2020\u0153hizo lo malo\u2020\u009d (12:14).<br \/>\n12:1\u201316 Los \u00faltimos a\u00f1os de Roboam. No es dif\u00ed\u00adcil ver en el v. 1a el orgullo y la confianza en s\u00ed\u00ad mismo (lo opuesto de humildad y confianza en Dios) que llevaron directamente al pecado de 1b y finalmente al castigo de los vv. 2\u20134. Sisac, el originador de la vig\u00e9sima segunda dinast\u00ed\u00ada, hab\u00ed\u00ada reunificado Egipto (muy ir\u00f3nico dado lo que Roboam hab\u00ed\u00ada hecho a Israel) y ahora quer\u00ed\u00ada extender su poder\u00ed\u00ado hacia el nordeste, sin duda en connivencia con Jeroboam y los l\u00ed\u00adderes de Edom y Siria (1 Rey. 11:14\u201340). Los detalles de la invasi\u00f3n no provienen de Rey. (3\u20138); la fuente del cronista describe un ej\u00e9rcito que es inmenso, aunque 60.000 (3) probablemente deber\u00ed\u00ada ser \u2020\u01536.000\u2020\u009d, y los registros de la campa\u00f1a seg\u00fan Sisac indican que m\u00e1s de 150 ciudades fueron capturadas. Jerusal\u00e9n no es una de esas, as\u00ed\u00ad que la profec\u00ed\u00ada del v. 7 se cumpli\u00f3 y se soborn\u00f3 a Sisac con el pillaje del templo y el palacio (9).<br \/>\nEl evento de m\u00e1s amplio alcance del reinado de Roboam fue la divisi\u00f3n del reino (cap. 10). Cr\u00f3n. a\u00f1ade primeramente datos acerca de \u00e9l que ilustran el principio que dice que \u2020\u0153la obediencia lleva bendici\u00f3n\u2020\u009d (cap. 11) y ahora datos que ilustran el principio que dice que \u2020\u0153la desobediencia lleva su castigo\u2020\u009d y \u2020\u0153el arrepentimiento lleva a la restauraci\u00f3n\u2020\u009d. El cap. 12 contiene todos los t\u00e9rminos cl\u00e1sicos con los que el cronista ense\u00f1a esas cosas: rebelarse (2), el \u2020\u0153abandono mutuo\u2020\u009d en el v. 5 (ver tambi\u00e9n v. 1), humillarse (6, 7, 12); y el v. 6b muestra el significado de la verdadera confesi\u00f3n y arrepentimiento: Justo es Jehovah o sea: \u2020\u0153Jehovah tiene raz\u00f3n y nosotros no.\u2020\u009d El fundamento de esta ense\u00f1anza fue establecido en la oraci\u00f3n de Salom\u00f3n (6:24, 25) y la respuesta de Dios (7:14). Aun con la bendici\u00f3n del cap. 11 y la restauraci\u00f3n del cap. 12 (tal vez debido m\u00e1s a que en Jud\u00e1 las cosas marchaban bien [12; 11:13\u201317] que al arrepentimiento del rey), queda el hecho de que a Roboam se le recuerda como el rey que dividi\u00f3 el reino e hizo lo malo (14).<\/p>\n<p>13:1-14:1 Ab\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Cr\u00f3n. le dedica a Ab\u00ed\u00adas tres veces m\u00e1s espacio que Rey.; Rey. lo desecha r\u00e1pidamente como uno de los reyes malos (1 Rey. 15:1\u20138). Verdaderamente la influencia de la madre del rey no puede haber sido buena (15:16). Si no fuera por el incidente que cuenta Cr\u00f3n., Ab\u00ed\u00adas hubiera pasado a la historia como un rey mediocre.<br \/>\nLa guerra entre el norte y el sur no era como para decidir el asunto de qui\u00e9n deb\u00ed\u00ada gobernar toda la naci\u00f3n sino que consist\u00ed\u00ada m\u00e1s en apoderarse de tierras en peque\u00f1a escala, y en esos tiempos parece que Jud\u00e1 lo hac\u00ed\u00ada mejor (4a, 19). Pero parec\u00ed\u00ada que Ab\u00ed\u00adas estaba perdiendo la batalla que se describe aqu\u00ed\u00ad; la intenci\u00f3n de las cifras en el v. 3 es mostrar su desventaja (ver la Introducci\u00f3n). Aprovech\u00f3 la oportunidad para dar un discurso extraordinario que expone algunos de los principios b\u00e1sicos de la teolog\u00ed\u00ada del cronista.<br \/>\nEn primer lugar, apela a todo Israel (4); aunque al principio se dirige a Jeroboam, muy pronto lo desciende de categor\u00ed\u00ada bruscamente al referirse a \u00e9l en tercera persona, como si ni siquiera estuviese all\u00ed\u00ad (6, 8). Lo m\u00e1s importante es la lealtad del pueblo y, si su lealtad es a Jehovah, deben reconocer que Dios ha delegado su soberan\u00ed\u00ada a la familia de David con un pacto de sal (5; siendo el probable significado \u2020\u0153eterno\u2020\u009d; ver N\u00fam. 18:19). En el reinado previo esto march\u00f3 mal, por un lado por culpa de la rebeli\u00f3n y por el otro por la necedad. (No importa realmente si fue el caso de que los hombres ociosos y perversos del v. 7 se reunieron alrededor de Roboam y lo persuadieron [o \u2020\u0153pudieron m\u00e1s\u2020\u009d que \u00e9l], o si se reunieron alrededor de Jeroboam y \u2020\u0153se opusieron\u2020\u009d a Roboam, el punto de Ab\u00ed\u00adas es el mismo.) En estas circunstancias la rebeli\u00f3n fue parte del plan de Dios. Pero ahora las cosas han vuelto a la normalidad: hay un rey verdadero en el trono de David, un culto verdadero en el templo de Salom\u00f3n, y no hay excusas para tener un sustituto (8\u201312).<br \/>\nEn esta ocasi\u00f3n Jud\u00e1 tiene no s\u00f3lo la teolog\u00ed\u00ada correcta sino tambi\u00e9n la actitud correcta (14b, 18), as\u00ed\u00ad que el cronista omite la conclusi\u00f3n de Rey. (1 Rey. 15:3) y termina con detalles positivos que indican la bendici\u00f3n de Dios (19\u201321).<\/p>\n<p>14:2-16:14 Asa<\/p>\n<p>Igual que con Ab\u00ed\u00adas, el relato del cronista del reinado de Asa es tres veces m\u00e1s largo que el de Rey. (1 Rey. 15:9\u201324). Tambi\u00e9n tiene complicaciones que desconciertan al lector moderno. La mayor\u00ed\u00ada tiene que ver con fechas, aunque estas tambi\u00e9n tienen implicaciones para la teolog\u00ed\u00ada. Para nuestra conveniencia, la tabla que sigue a continuaci\u00f3n tiene las fechas desde la divisi\u00f3n del reino.<br \/>\nDe la manera que se presenta la historia parece dar las siguientes fechas:<br \/>\nA\u00f1o 20<br \/>\nLa accesi\u00f3n al trono de Asa (12:13; 13:2)<br \/>\nA\u00f1o 30<br \/>\nTerminan los diez a\u00f1os de paz (14:10)<br \/>\nA\u00f1o ??<br \/>\nLa invasi\u00f3n de Z\u00e9raj (14:9)<br \/>\nA\u00f1o 35<br \/>\nLa ceremonia del pacto (15:10)<br \/>\nA\u00f1o 55<br \/>\nEmpieza la guerra (15:19)<br \/>\nA\u00f1o 56<br \/>\nEl ataque de Baasa (16:1)<br \/>\nA\u00f1o 59<br \/>\nLa enfermedad de Asa (16:12)<br \/>\nA\u00f1o 61<br \/>\nLa muerte de Asa (16:13)<br \/>\nEl problema con esto es que seg\u00fan 1 Rey. 16:6 y 8, Baasa muri\u00f3 en al a\u00f1o 46. De manera que un bosquejo alternativo asume que los a\u00f1os mencionados en 15:19 y 16:1 no son a\u00f1os del reinado de Asa sino del reino dividido:<br \/>\nA\u00f1o 20<br \/>\nLa accesi\u00f3n al trono de Asa (12:13; 13:2)<br \/>\nA\u00f1o 30<br \/>\nTerminan los diez a\u00f1os de paz (14:1)<br \/>\nA\u00f1o 35<br \/>\nEmpieza la guerra = la invasi\u00f3n de Z\u00e9raj (14:9 = 15:19); la ceremonia del pacto (15:10)<br \/>\nA\u00f1o 36<br \/>\nEl ataque de Baasa (16:1)<br \/>\nA\u00f1o 59<br \/>\nLa enfermedad de Asa (16:12)<br \/>\nA\u00f1o 61<br \/>\nLa muerte de Asa (16:13)<br \/>\nEsto encaja bien, pero tambi\u00e9n tiene sus propios problemas: 15:19 y 16:1 representan los \u00fanicos ejemplos de esta manera de fijar fechas (es decir, en a\u00f1os del reino dividido); lo que es m\u00e1s, dicen claramente que estos son a\u00f1os del reinado de Asa y no del reino dividido. El problema queda sin soluci\u00f3n. Otros asuntos semejantes ser\u00e1n discutidos luego (ver sobre 15:11, 19; 16:12, y \u2020\u0153Nota sobre la cronolog\u00ed\u00ada\u2020\u009d en 16:1\u201314).<br \/>\n14:2\u201315 El coraz\u00f3n del rey. Despu\u00e9s de la nota de 1 Rey. 15:11 que Asa hizo lo bueno (2), el cronista dar\u00e1 detalles espec\u00ed\u00adficos en 14:3\u201315:15 de lo recto que fue (con material de distinto origen). Asuntos religiosos (2\u20135) y militares (6\u20138) muestran tanto la obediencia de Asa como la bendici\u00f3n de Dios, y dos veces se utiliza el t\u00e9rmino cl\u00e1sico reposo (6, 7; ver sobre 1 Cr\u00f3n. 22:9). Tambi\u00e9n el favorito del cronista, \u2020\u0153buscar\u2020\u009d (4; ver v. 7), y se habla de este Dios al cual se busca como el Dios personal de Asa, el Dios hist\u00f3rico de Israel y el Dios colectivo de la naci\u00f3n (2, 4, 7).<br \/>\nSe pone a prueba el ej\u00e9rcito que \u00e9l ha movilizado cuando Jud\u00e1 es invadida por otro ej\u00e9rcito m\u00e1s grande. Las cifras parecen inmensas (pero v\u00e9ase la Introducci\u00f3n); el pueblo de Dios tiene la desventaja y debe confiar en su Dios. No se identifica al enemigo; varias sugerencias incluyen el ej\u00e9rcito egipcio (ver 16:8) al mando de un general nubio. Las palabras memorables del v. 11 muestran c\u00f3mo en una crisis suprema, m\u00e1s que en cualquiera otra ocasi\u00f3n, el coraz\u00f3n del rey reposa en Jehovah, y es muy claro que es Jehovah quien gana la victoria (12\u201314).<br \/>\n15:1\u201319 La palabra de Jehovah. La mayor parte de este cap\u00ed\u00adtulo (15:1\u201315) una vez m\u00e1s proviene de una fuente que no es Rey. A primera vista, la profec\u00ed\u00ada de Azar\u00ed\u00adas viene despu\u00e9s de la victoria de Asa; parece que conduce a una reforma renovada, aun m\u00e1s que la de 14:3\u20135, y la ceremonia de renovaci\u00f3n incluye bot\u00ed\u00adn (11). Por el otro lado, puede ser que los vv. 1\u201315 especifiquen en qu\u00e9 consist\u00ed\u00ada el movimiento general de 14:2\u20137.<br \/>\nEl mensaje de Azar\u00ed\u00adas es primeramente una declaraci\u00f3n en t\u00e9rminos bien claros de lo que en Cr\u00f3n. llamamos \u2020\u0153castigo o bendici\u00f3n merecidos\u2020\u009d (2). Aunque se le llama una profec\u00ed\u00ada (8), los verbos en la parte principal de ella (3\u20136) pueden estar tanto en tiempo futuro o pasado, y generalmente se les considera una mirada hacia el pasado, espec\u00ed\u00adficamente al libro de los Jue., porque las descripciones se asemejan a ese per\u00ed\u00adodo que tambi\u00e9n pon\u00ed\u00ada \u00e9nfasis en el tema de \u2020\u0153castigo o bendici\u00f3n merecidos\u2020\u009d: en aquel entonces (4) tanto como hoy en d\u00ed\u00ada (2) era un asunto de buscar y de ser hallado. Vale mencionar que el Dios que habla por medio de Azar\u00ed\u00adas es el Dios del rey, de su pueblo y de sus antepasados (ver 14:2\u20137). La ceremonia del pacto que se observa en el decimoquinto a\u00f1o de Asa (10) abarca todo (note las palabras todo, toda, todos y todas en los vv. 8\u201315), y otra vez tiene que ver con el buscar a Jehovah (12, 13, 15).<br \/>\nLos \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos, donde el cronista vuelve a lo de Rey. (1 Rey. 15:13\u201315) nos deja con dos preguntas. El v. 17 parece contradecir 14:3; sin embargo, 14:2\u20138 tiene que ver con Jud\u00e1 mientras que es muy probable que Israel en este vers\u00ed\u00adculo se refiera al territorio del norte que Asa adquiri\u00f3 m\u00e1s tarde (ver v. 8). El v. 19 parecer\u00ed\u00ada contradecir 1 Rey. 15:16 y 32, pero sin lugar a dudas esos vers\u00ed\u00adculos se refieren a la \u2020\u0153guerra fr\u00ed\u00ada\u2020\u009d continua entre Asa y Baasa, que no estall\u00f3 hasta el ataque de 16:1.<br \/>\n16:1\u201314 La voz del mundo. El ataque de Baasa (1) es una prueba para Asa, y una en la que \u00e9l habr\u00e1 de fallar. El reino del norte y su vecino del norte, Siria, son mutuamente hostiles por la mayor parte de este per\u00ed\u00adodo; una alianza entre Jud\u00e1 y Siria es pol\u00ed\u00adticamente astuta, Asa tiene recursos para pagar lo que cueste (aunque no se sabe de d\u00f3nde), ya hay un precedente establecido, y le sale bien (2\u20136). El mundo que los rodea dir\u00ed\u00ada que era lo m\u00e1s obvio. Pero de esa manera comenz\u00f3 a no consultar a Jehovah (12). Por lo que sigue (7\u201310) notamos: la venida de otro profeta; la lecci\u00f3n de que la sabidur\u00ed\u00ada de Asa parec\u00ed\u00ada producir buenos resultados, pero que confiar en Dios hubiera producido mejores; la repetici\u00f3n de esa sencilla lecci\u00f3n de confiar, tan b\u00e1sica en las ense\u00f1anzas b\u00ed\u00adblicas, y la apelaci\u00f3n a hechos del pasado para confirmarla; la garant\u00ed\u00ada que se recibe lo que se merece (castigo o bendici\u00f3n); y por primera vez tal rebeld\u00ed\u00ada que el rey de Dios persigue al profeta de Dios. Esto hace juego con la terquedad del v. 12b.<br \/>\nNota sobre la cronolog\u00ed\u00ada. Si 16:1 quiere decir lo que parece decir (a\u00f1o 36 de Asa, cronolog\u00ed\u00ada 1 en las p. 430\u201331), su enfermedad (a\u00f1o 39, v. 12) aparece como castigo merecido bastante r\u00e1pido. Pero eso no explica los problemas que presenta esa cronolog\u00ed\u00ada, ni lo que pas\u00f3 en el a\u00f1o 35 (15:19), ni por qu\u00e9 Hanani predijo guerra, no enfermedad, como castigo para Asa (16:9). Por el otro lado, si 16:1 se refiere al a\u00f1o 36 del reino (cronolog\u00ed\u00ada 2 en la p. 431), las preguntas reciben respuesta. Los problemas de esta cronolog\u00ed\u00ada todav\u00ed\u00ada existen pero demuestra que la causa da el efecto aunque no tan r\u00e1pidamente ni obviamente como se s<\/p>\n<p>17:1-21:1 Josafat<\/p>\n<p>El relato del reinado de Josafat en muchos aspectos es como el de su padre, pero no tiene la conclusi\u00f3n deprimente de rebeli\u00f3n prolongada, ni el marco cronol\u00f3gico que recibi\u00f3 el reinado de Asa (confuso que fue). Tambi\u00e9n es mucho m\u00e1s completo y presenta dos caracter\u00ed\u00adsticas sorprendentes. Los primeros 40 vers\u00ed\u00adculos de 1 Rey. 22 cuentan la historia de la alianza entre Josafat y Acab (2 Cr\u00f3n. 18), y diez vers\u00ed\u00adculos m\u00e1s que dan notas generales acerca de su reinado completan el relato en Rey.; la versi\u00f3n en Cr\u00f3n. es el doble de largo, lo cual muestra su verdadera importancia. Lo que es m\u00e1s, ninguno de los dos acontecimientos principales que Cr\u00f3n. toma de Rey., ni el largo ni el corto (1 Rey. 22:1\u201340, 48, 49), presentan a Josafat en buena luz, y el cronista hasta a\u00f1ade la desaprobaci\u00f3n de los profetas; sin embargo, tras pensarlo detenidamente lo considera un gran rey y un buen monarca, y aun como un segundo Salom\u00f3n.<br \/>\n17:1\u201319 El esplendor de Josafat. Despu\u00e9s de medio vers\u00ed\u00adculo de introducci\u00f3n tomado de 1 Rey. 15:24, el cronista describe la bondad y el esplendor de Josafat. Los dos elementos est\u00e1n entretejidos: Poder\u00ed\u00ado y prosperidad, como siempre, se consideran de bendici\u00f3n procediendo de la b\u00fasqueda honesta de Dios (2\u20136); el v. 3 probablemente se deber\u00ed\u00ada leer \u2020\u0153anduvo en los primeros caminos de su padre\u2020\u009d, o sea Asa. (El tercer a\u00f1o del v. 7, fue cuando Asa muri\u00f3, y despu\u00e9s del reinado unido de padre e hijo Josafat comenz\u00f3 a reinar solo; ver \u2020\u0153Nota sobre la cronolog\u00ed\u00ada\u2020\u009d a continuaci\u00f3n.) De modo que el programa de ense\u00f1anza religiosa (7\u20139) le extiende a su pueblo su propio amor a Dios y sus leyes (4), sus riquezas y honor son famosos entre las naciones (10, 11) y tambi\u00e9n dentro de Jud\u00e1 (5), y listas de ej\u00e9rcitos (12\u201319) complementan las notas militares de los vv. 1, 2. Un desarrollo similar se puede ver en Josafat mismo. El promovi\u00f3 su fe personal en Dios, y era una fe que \u2020\u0153actuaba juntamente con sus obras\u2020\u009d (ver Stg. 2:22), una religi\u00f3n activa y no quieta: busc\u00f3 al Dios de su padre, andando seg\u00fan sus mandamientos (4), y lo hizo de tal manera que su pueblo recibi\u00f3 bendici\u00f3n bajo su soberan\u00ed\u00ada.<br \/>\nNota sobre la cronolog\u00ed\u00ada. El reinado de Josafat aqu\u00ed\u00ad (17:7; 20:31) se fecha desde la enfermedad de Asa y la \u2020\u0153corregencia\u2020\u009d empezando en 873\/872 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo; el reinado m\u00e1s corto insinuado en 2 Rey. 3:1; 8:16 se fecha desde la muerte de Asa en 870\/869 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo<br \/>\n18:1\u201419:3 La campa\u00f1a contra Ramot de Galaad. Esta secci\u00f3n sigue la historia de 1 Rey. 22, pero la menci\u00f3n del esplendor de Josafat (18:1) y el banquete en su honor (18:2) son s\u00f3lo los primeros de varios cambios que hacen que el rey del sur sea el personaje principal en vez del rey del norte; el relato termina con eventos y una profec\u00ed\u00ada que tienen que ver con Josafat (19:1\u20133) pero no con Acab (como en 1 Rey. 22:36\u201339).<br \/>\n18:1a se refiere al cap. 17, dando una introducci\u00f3n muy positiva; 18:1b anticipa la secuela insatisfactoria. La alianza matrimonial, de la cual habr\u00ed\u00adan de provenir problemas interminables, incumb\u00ed\u00ada al hijo de Josafat, Joram, y la hija de Acab, Atal\u00ed\u00ada. La alianza militar (18:3) tambi\u00e9n fue poco aconsejable. Al final de la historia se descubre que Siria es el enemigo en cuyas manos ha ca\u00ed\u00addo la ciudad de Ramot de Galaad (18:30), y nos damos cuenta de que el cronista ve el modelo de Asa repetido en su hijo, o sea, un buen comienzo, una secuela est\u00fapida y un profeta que dice en el primer caso: \u2020\u0153No deber\u00ed\u00adas haberte unido a Siria en contra de Israel\u2020\u009d (ver 16:1\u20139, Hanani), y en el segundo caso: \u2020\u0153No deber\u00ed\u00adas haberte unido a Israel en contra de Siria\u2020\u009d (ver, 19:1\u20133, el hijo de Hanani, Jeh\u00fa).<br \/>\nPero Josafat es m\u00e1s que un mero Asa en tama\u00f1o mayor. Se alude a la integridad de su car\u00e1cter en las palabras prof\u00e9ticas de Mica\u00ed\u00adas en el v. 16. Se preocupa de todo Israel con el coraz\u00f3n de un pastor y cree que lo mejor que puede hacer es, lit.lit. Literalmente, ir de acuerdo con Acab (18:3) y asumir que las diferencias que tienen entre ellos mismos no tienen importancia. La profec\u00ed\u00ada de Sedequ\u00ed\u00adas dice que eso es lo correcto, aunque los eventos que siguen prueban que estaba equivocado (18:10, 34); la de Mica\u00ed\u00adas dice que esto no ir\u00e1 bien, y revela algo que pasa detr\u00e1s del escenario que es mucho m\u00e1s siniestro (18:16\u201322); la de Jeh\u00fa le dice a Josafat que su gran coraz\u00f3n tiene que ser m\u00e1s discernidor y al mismo tiempo m\u00e1s despiadado (19:2 ver Mat. 10:16).<br \/>\nHay otros dos puntos en 19:1\u20133 acerca de estas profec\u00ed\u00adas. De acuerdo con la de Mica\u00ed\u00adas, Josafat en verdad volvi\u00f3 en paz a su casa (son las mismas palabras que en 18:16). Seg\u00fan la profec\u00ed\u00ada de Jeh\u00fa, nos preguntamos c\u00f3mo y cu\u00e1ndo vino la ira de Jehovah.<br \/>\n19:4\u201311 Las reformas judiciales de Josafat. Estos vers\u00ed\u00adculos parecen hacer juego con el cap. 17. Ninguno de los pasajes provienen de Rey., y ambos tienen que ver con los \u00e9xitos de Josafat, un rey bueno y grande como Salom\u00f3n; este tiene que ver con su sabidur\u00ed\u00ada en el \u00e1rea de gobernar. \u00bfPor qu\u00e9 han sido separados los dos pasajes? Quiz\u00e1 este proyecto es un intento de prevenir la ira que amenaza en 19:2; quiz\u00e1 la intenci\u00f3n es mostrar otra semejanza con el relato de Asa en donde otra obra de reforma aparentemente sigui\u00f3 al mensaje prof\u00e9tico (15:8\u201315).<br \/>\nLos vv. 6\u201310 en general est\u00e1n de acuerdo con las disposiciones de Deut. 16:18\u201317:13. El inter\u00e9s personal de Josafat en el asunto recuerda al de Samuel en 1 Sam. 7:15\u201317; y tambi\u00e9n brilla su propio car\u00e1cter como una persona que se preocupa verdaderamente por el bienestar de su pueblo.<br \/>\n20:1\u201330 La invasi\u00f3n de Jud\u00e1. Este relato aparece solo en Cr\u00f3n. Hay similitudes y diferencias entre \u00e9l y los eventos de 2 Rey. 3. La invasi\u00f3n que se describe aqu\u00ed\u00ad no puede ser \u2020\u0153la ira de Jehovah\u2020\u009d anunciada en 19:2, pero parece haber sido permitida por Dios como oportunidad para probar su salvaci\u00f3n y no enviada como castigo.<br \/>\nExiste un poco de confusi\u00f3n acerca de qui\u00e9nes fueron los invasores y de d\u00f3nde vinieron, pero en todo caso fue una gran multitud (2) que se acercaba desde la direcci\u00f3n del mar Muerto. Es importante notar que lo primero que se dice acerca del h\u00e9roe del relato (porque eso es lo que es) es que Josafat tuvo temor (3). El relato ya ha demostrado cu\u00e1n dif\u00ed\u00adcil le era ser duro. Quiz\u00e1 debido a que le faltaba esa clase de fuerza interna, el autor de Rey. no lo pudo ver en el papel de h\u00e9roe. Pero su temor le hace \u2020\u0153buscar a Jehovah\u2020\u009d, y lo que es m\u00e1s, hace que toda la naci\u00f3n se una a \u00e9l para buscar a Jehovah (3, 4): Sin duda como resultado del diligente cuidado pastoral de su pueblo evidente en los caps. 17 y 19.<br \/>\nAl frente de la congregaci\u00f3n eleva su oraci\u00f3n basada en los hechos del pasado, refiri\u00e9ndose a Salom\u00f3n (9; 6:28, 34), a David (6; 1 Cr\u00f3n. 29:11, 12), a Josu\u00e9 (7a) y a Abraham (7b), y aplic\u00e1ndolos a los hechos del presente (10, 11). En el cl\u00ed\u00admax de la oraci\u00f3n la debilidad de Josafat se hace evidente como el camino indispensable para recibir la bendici\u00f3n de Dios (12). Igualmente memorable es la inspirada respuesta que procede de la boca del levita Yajaziel; otra referencia al pasado, en este caso a Deut. 20:2\u20134: \u2020\u0153Deteneos, estaos quietos y ved la victoria que el Se\u00f1or lograr\u00e1 para vosotros\u2020\u009d (17). Los eventos de la ma\u00f1ana siguiente muestran la misma fe \u2020\u0153que actuaba juntamente con sus obras\u2020\u009d de parte de Josafat que tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada caracterizado a Asa en circunstancias similares (\u2020\u0153porque en ti nos apoyamos y en tu nombre vamos\u2020\u009d, 14:11), y tambi\u00e9n muestran la victoria de Jehovah que trae gran honra y gloria a su nombre (20\u201326).<br \/>\n20:31\u201421:1 El fin del reinado de Josafat. Con 20:31 Cr\u00f3n. nuevamente converge con Rey. (1 Rey. 22:41\u201350), aunque hay algunas diferencias. Se destacan cuatro problemas. El v. 31 parece diferir de 2 Rey. 3:1 y 8:16; pero v\u00e9ase la nota sobre la cronolog\u00ed\u00ada que sigue a 17:1\u201319. El v. 33 difiere de 17:6, aunque ni al autor ni a sus lectores de la \u00e9poca les hubiera parecido raro esto; Josafat fue uno de los que elimin\u00f3 los \u2020\u0153lugares altos\u2020\u009d, aunque 25 a\u00f1os m\u00e1s tarde algunos ejemplos particulares evad\u00ed\u00adan su vista. Es probable que el libro de los reyes de Israel (34) no sea el libro de Rey. de nuestra Biblia. Los vv. 35\u201337 son distintos que 1 Rey. 22:48\u201349, pero puede ser que sencillamente sean la primera parte de la historia: Ejemplo de otra alianza est\u00fapida con el reino del norte, de manera que al triunfo de la confianza en 20:1\u201330 lo sigue un recuerdo de la continua debilidad de Josafat. Rey. toma el hilo de la historia al punto en que los barcos fueron destrozados, y muestra a un rey que finalmente ha aprendido su lecci\u00f3n y nunca m\u00e1s har\u00e1 acuerdos con la casa de Acab. Ya se ha hecho suficiente da\u00f1o y el cap. 21 lo describir\u00e1.<\/p>\n<p>21:2-20 Joram<\/p>\n<p>El relato en Cr\u00f3n. es dos veces m\u00e1s largo que el de Rey. (2 Rey. 8:16\u201324), subrayando la maldad de un rey malo. El contraste con lo que ya se ha dicho est\u00e1 muy bien hecho en los vv. 2\u20134; la familia grande y pr\u00f3spera que se le dio al buen rey Josafat como se\u00f1al de la bendici\u00f3n de Dios es lo primero que destruye su hijo (4, existe un precedente en Jue. 9:1\u20136 pero no una justificaci\u00f3n). El trono que Joram hered\u00f3 era \u2020\u0153israelita\u2020\u009d en el buen sentido (2, 4), pero se convirti\u00f3 en uno \u2020\u0153israelita\u2020\u009d en el sentido malo (6, ver Introducci\u00f3n e introducci\u00f3n a 10:1\u201336:23). \u00bfDe d\u00f3nde vino este cambio? El punto crucial fue su matrimonio con una hija de Acab, Atal\u00ed\u00ada; eso produjo muchos intercambios entre las dos casas reales (v\u00e9ase c\u00f3mo los mismos nombre reales se pusieron de moda en los dos reinos creando mucha confusi\u00f3n), y en particular la adopci\u00f3n en el sur de la religi\u00f3n pagana que ya hab\u00ed\u00ada infectado al norte. En vez de imitar la bondad de su padre (12), Joram eligi\u00f3 explotar su debilidad, porque fue Josafat quien imprudentemente promovi\u00f3 todas estas alianzas.<br \/>\nA pesar de la infidelidad de Joram el pacto de Jehovah no le permite destruir a los descendientes de David como se lo merecen (7). Pero todav\u00ed\u00ada hay pago por el pecado, y es Jehovah mismo quien lo trae. La carta de El\u00ed\u00adas (11\u201319) no se encuentra en Rey., lo cual es sorprendente. El\u00ed\u00adas no fue un profeta que escribi\u00f3 ni tampoco profetiz\u00f3 en el sur. Sin embargo, la carta enfrenta una situaci\u00f3n \u2020\u0153norte\u00f1a\u2020\u009d en el reino sure\u00f1o. Habla francamente del castigo merecido (Han pecado, de modo que sufrir\u00e1n), y est\u00e1 rodeada de ejemplos de eso: vv. 8\u201311 y 16, 17 describen las cat\u00e1strofes que resultaron por el pecado de Joram mismo y por haber desviado a otros. Todo lo que pudiera haber deseado \u2014poder\u00ed\u00ado, familia, salud, respeto, las cosas que indican la bendici\u00f3n de Dios sobre el obediente\u2014, lo perdi\u00f3. Despu\u00e9s de su muerte no recibi\u00f3 ni honor ni lamento, y el cronista asume que nadie querr\u00e1 m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de \u00e9l (contraste con 16:11 y 20:34).<\/p>\n<p>22:1-9 Ocoz\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Esta vez el cronista ha abreviado mucho 2 Rey. 8:25\u20139:29. La RVARVA Reina-Valera Actualizada clarifica algunos puntos que pueden ser confusos en otras versiones al proveer Ocoz\u00ed\u00adas en 21:17, y 22 en el v. 2 (tambi\u00e9n ver la nota sobre hija o \u2020\u0153nieta\u2020\u009d en el v. 2).<br \/>\nEsta historia de otro \u2020\u0153rey malo\u2020\u009d sucesivo hace resaltar lo que en este per\u00ed\u00adodo era tan perjudicial para Jud\u00e1, o sea la influencia del norte (3, 4), especialmente la influencia de Atal\u00ed\u00ada. Su posici\u00f3n primero como reina y luego como reina madre junto con su fuerte personalidad le otorgaba enorme poder. Y a pesar de la semejanza entre la haza\u00f1a del v. 5 y la que casi le cost\u00f3 la vida a su abuelo (cap. 18), Ocoz\u00ed\u00adas \u2014igual que Joram\u2014 se debe considerar en contraste con Josafat (9; cf.cf. Confer (lat.), compare 21:12). Quiz\u00e1 el evento m\u00e1s sorprendente en ambos reinados es la ca\u00ed\u00adda (7) de Ocoz\u00ed\u00adas. A Jeh\u00fa le toc\u00f3 ejecutar juicio ya que, seg\u00fan Rey., lo destruye a \u00e9l y a su s\u00e9quito como parte del proceso de limpieza del norte. Pero del punto de vista del sur, el trato de Jeh\u00fa con la casa de Ocoz\u00ed\u00adas es tan importante como su trato con la casa de Acab: La clase de masacre que Joram caus\u00f3 en 21:4 y que su familia hab\u00ed\u00ada sufrido en 21:16, 17 ocurre nuevamente. Ese hecho, a\u00f1adido a la muerte de Ocoz\u00ed\u00adas, quiere decir que no hay ning\u00fan hijo de David capaz de gobernar (9) y el pacto de Dios con David para siempre (21:7) est\u00e1 a punto de fallar. Pero la historia de Joram muestra que Jehovah est\u00e1 siempre en control a trav\u00e9s de tales eventos, de modo que los que le ocurren a Ocoz\u00ed\u00adas fueron de parte de Dios (7). De hecho donde dice la ca\u00ed\u00adda quiz\u00e1 deber\u00ed\u00adamos leer que \u2020\u0153un cambio de cosas\u2020\u009d estaba dispuesto por parte de Dios como en 10:15 (y cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cr\u00f3n. 10:14).<br \/>\nLos vv. 8, 9 difieren del pasaje paralelo en Rey. Hasta cierto punto se les puede armonizar a los dos: La muerte de Ocoz\u00ed\u00adas pudo haber ocurrido antes de la de su familia y de su s\u00e9quito, como dice 2 Rey. 9\u201310 y se asume que los lectores saben que su sepultura ocurri\u00f3 en Jerusal\u00e9n (2 Rey. 9:28).<\/p>\n<p>22:10-23:21 Atal\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n comienza con la muerte de Ocoz\u00ed\u00adas y termina con la muerte de su madre Atal\u00ed\u00ada. Pero su \u2020\u0153reinado\u2020\u009d es una anomal\u00ed\u00ada. Ni empieza ni termina con la forma com\u00fan de palabras. No pertenece a la casa de David y ni siquiera pertenece al reino de Jud\u00e1. Sin que ella lo supiera, mientras ella ocupa el trono, un ni\u00f1o en el templo ya es el rey verdadero (23:3, 7, 10). Su reinado de seis a\u00f1os es desechado en media frase mientras que se le dedica un cap\u00ed\u00adtulo entero al d\u00ed\u00ada de su muerte.<br \/>\nEl declive de Jud\u00e1 a trav\u00e9s de los reinados de su esposo y de su hijo ahora llega al punto m\u00e1s bajo. Pasa lo mismo que en el tiempo de Sa\u00fal dos siglos antes y es el peligro perenne; el pueblo de Dios se vende a los valores de sus vecinos paganos hasta que solo la casa de David los puede rescatar. Por cuarta vez todos los miembros de la familia real han sido muertos excepto uno (22:10, 11; ver 21:4, 16, 17; 22:8), pero esta maldad tambi\u00e9n significa que en el plan de Dios la \u00faltima y m\u00e1s improbable persona saldr\u00e1 siendo la que Dios elegir\u00e1, como en el caso de David (1 Cr\u00f3n. 2:15). No se debe perder tampoco la semejanza con Luc. 1.<br \/>\nEl cap. 23 viene mayormente de 2 Rey. 11 pero el cronista tiene algunas observaciones que hacer. El golpe de Joyada es m\u00e1s extenso de lo que uno pensar\u00ed\u00ada. El junta a l\u00ed\u00adderes con influencia (23:1), llama una asamblea de todo Jud\u00e1 (23:2), atribuye lo que hace a la autoridad de Jehovah (23:3), y presenta a Jo\u00e1s como rey en funci\u00f3n (23:11); todo como en la versi\u00f3n de Rey. pero intensificado. Lo que tres soberanos sucesivos han abandonado pero que Dios y su pueblo fiel han guardado en secreto (como al mismo Jo\u00e1s) ahora aparece nuevamente: Se hace un pacto (23:16) para reafirmar la relaci\u00f3n b\u00e1sica con Jehovah. El apoyo popular del golpe (23:12) marca el fin de Atal\u00ed\u00ada, y la manera de pensar extranjera que ella hab\u00ed\u00ada impuesto es desechada en favor del regreso a los principios de David y, antes de \u00e9l, de Mois\u00e9s (23:16\u201318). As\u00ed\u00ad que tanto el trono como el templo ahora son lo que deber\u00ed\u00adan ser, y la revoluci\u00f3n causa (usando las palabras cl\u00e1sicas) alegr\u00ed\u00ada y calma (23:18\u201321). Pero del punto de vista humano, la pasaron raspando.<\/p>\n<p>24:1-27 Jo\u00e1s<\/p>\n<p>Con la subida al trono de Jo\u00e1s vemos una vez m\u00e1s el \u2020\u0153reinado de Jehovah que est\u00e1 en manos de los hijos de David\u2020\u009d (13:8), ya que bajo los \u00faltimos tres monarcas estuvo de hecho en las manos de la hija de Acab. El de Jo\u00e1s es el primer reinado de tres que comienzan bien, aunque no es hasta el tercero, el de Uz\u00ed\u00adas, que vemos de nuevo gran esplendor.<br \/>\n24:1\u201316 Un buen comienzo. El resumen de la primera mitad del reinado de Jo\u00e1s se encuentra en los primeros vers\u00ed\u00adculos, ya que tener una familia (3) en Cr\u00f3n. es frecuentemente la recompensa de Dios por la obediencia (2). En este caso tambi\u00e9n es algo m\u00e1s: La familia real que cuatro veces corri\u00f3 el riesgo de extinci\u00f3n comienza a florecer nuevamente.<br \/>\nEl proyecto del templo de Jo\u00e1s tiene \u00e9xito y desde el principio representa su servicio a Dios y la recompensa de Dios. 2 Rey. 12 tambi\u00e9n contiene informaci\u00f3n de este per\u00ed\u00adodo. Dejando de lado por el momento el pasaje curioso de vv. 5b\u20137, la obra de restauraci\u00f3n se describe directamente y con bastante detalle. Tres vers\u00ed\u00adculos necesitan comentario: La contribuci\u00f3n (9) es la de Exo. 30:11\u201316 y 38:25, 26; la nota de regocijo (10) confirma que la obra es del mismo tipo que la del tabern\u00e1culo en los d\u00ed\u00adas de Mois\u00e9s (Exo. 36:4\u20137) y la del templo en los de David y Salom\u00f3n (1 Cr\u00f3n. 29:1\u20139), adem\u00e1s de repetir la reacci\u00f3n p\u00fablica a la accesi\u00f3n al trono de Jo\u00e1s (23:1); los utensilios (14) fueron hechos s\u00f3lo despu\u00e9s que se hab\u00ed\u00ada terminado el edificio; hasta ese momento todo el dinero hab\u00ed\u00ada sido dedicado a esa obra principal (2 Rey. 12:13).<br \/>\nEn los vv. 5b\u20137 la falta de diligencia de los levitas en recaudar los impuestos y contribuciones puede haber sido debido a que Jo\u00e1s hab\u00ed\u00ada tomado la iniciativa con el ejemplo de la generosa ofrenda personal, como hab\u00ed\u00ada hecho David. No pod\u00ed\u00adan contar con los fondos del templo gracias al salvajismo de Atal\u00ed\u00ada y sus hijos (7; o sea asociados; ver 22:10). Aparentemente llegaron a un arreglo mutuo: La \u2020\u0153colecci\u00f3n\u2020\u009d (5) se transform\u00f3 en la \u2020\u0153contribuci\u00f3n\u2020\u009d (8, 9). Ya que la idea de \u2020\u0153buscar a Jehovah\u2020\u009d es tan central en la teolog\u00ed\u00ada de Cr\u00f3n., quiz\u00e1 va en favor de Jo\u00e1s que esperaba ver en Joyada un esp\u00ed\u00adritu de \u2020\u0153buscador\u2020\u009d (requerido, v. 6).<br \/>\n24:17\u201327 Un mal fin. De nuevo Cr\u00f3n. est\u00e1 basado en 2 Rey. 12. Tambi\u00e9n sigue un dise\u00f1o que se repite mucho en la historia de Israel: Atal\u00ed\u00ada primero, seguida por el Jo\u00e1s de 24:1\u201316, seguido por el Jo\u00e1s de 24:17\u201327, llevan a Israel por el mismo sube y baja que se vio antes con Sa\u00fal, y despu\u00e9s con David y Salom\u00f3n, seguidos por Roboam.<br \/>\nLa p\u00e9rdida de influencia de Joyada marca el cambio en Jo\u00e1s (17, ver v. 2). Los jefes de Jud\u00e1, se supone que son los mismos del antiguo partido de Atal\u00ed\u00ada (7), emergen nuevamente y hacen pecar al rey y al pueblo (17, 18). El hijo de Joyada se inspira a dar un mensaje claro al estilo de cualquiera de los profetas, en un grupo de palabras caracter\u00ed\u00adsticas del cronista. La m\u00e1s obvia es \u2020\u0153abandonado\u2020\u009d: el v. 18 se conecta con el v. 20, luego con el v. 24, y luego con el v. 25, siempre con la idea de \u2020\u0153donde las dan las toman\u2020\u009d. De la misma manera en que Jo\u00e1s \u2020\u0153conspir\u00f3\u2020\u009d contra Zacar\u00ed\u00adas (21) y lo mat\u00f3 (22), \u00e9l mismo es la v\u00ed\u00adctima de una conspiraci\u00f3n y asesinato (25). Aun el \u2020\u0153buscar\u2020\u009d que Jo\u00e1s hab\u00ed\u00ada requerido del padre de Zacar\u00ed\u00adas (ver sobre v. 6) se le echa en cara en la frase lo demande del v. 22. Pero la venganza de Jehovah no es inevitable; la idea de que uno recibe lo que merece es m\u00e1s complicada que eso; es para recordar a Israel de la posibilidad del arrepentimiento que se le env\u00ed\u00adan profetas (19).<\/p>\n<p>25:1-28 Amas\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Igual que la de su padre, la historia de Amas\u00ed\u00adas va de buen comienzo a mal final. Tiene una variaci\u00f3n \u00fatil: As\u00ed\u00ad como Jo\u00e1s necesitaba un gu\u00ed\u00ada fuerte, Amas\u00ed\u00adas ten\u00ed\u00ada las palabras sencillas de Dios por medio de un profeta. Se pueden encontrar en 2 Rey. 14, pero la versi\u00f3n de Cr\u00f3n. (15, 16) es m\u00e1s completa.<br \/>\n25:1\u201313 Un buen comienzo. No con un coraz\u00f3n \u00ed\u00adntegro puede ser que indique que Amas\u00ed\u00adas hizo lo recto al principio y lo malo m\u00e1s tarde; pero lo m\u00e1s probable es que no confi\u00f3 en Dios desde el principio como lo insin\u00faan los vv. 6 y 9. En verdad tuvo cuidado de quedarse dentro de lo que mandaba la ley en el v. 4 (Deut. 24:16), pero eso tendr\u00ed\u00ada ecos ir\u00f3nicos (ver comentario sobre el v. 13).<br \/>\n2 Rey. 14:7 es un trampol\u00ed\u00adn para el relato detallado de la guerra entre Amas\u00ed\u00adas y Edom que vemos aqu\u00ed\u00ad. Considerando que su ej\u00e9rcito no es suficientemente grande (cf.cf. Confer (lat.), compare 14:8 margen; 17:14\u201318), contrata a mercenarios del norte, y por eso es reprendido por el primer profeta de los dos que hay en este cap\u00ed\u00adtulo. Ab\u00ed\u00adas (13:8\u201312) y Asa (14:11) le podr\u00ed\u00adan haber dicho por qu\u00e9 fue reprendido. Su queja de que si hiciera lo recto le costar\u00ed\u00ada mucho es probablemente una indicaci\u00f3n de la falta de integridad en su fe, pero de todos modos lo hizo. El resultado es instructivo. Generalmente los ejemplos de causa y efecto del cronista son simples y r\u00e1pidos, as\u00ed\u00ad que en este caso la obediencia resulta en la victoria (11, 12). Pero frecuentemente la vida real no es tan simple; la obediencia de Amas\u00ed\u00adas hace que los mercenarios desilusionados por la p\u00e9rdida del bot\u00ed\u00adn que hubieran obtenido seg\u00fan el contrato, se vuelvan en contra de Jud\u00e1 (10, 13). En todo caso, estos problemas que en su manera simple de pensar obviamente no merec\u00ed\u00ada (ver sobre v. 4), lo deben haber hecho m\u00e1s c\u00ed\u00adnico y cuidadoso de escuchar al pr\u00f3ximo profeta.<br \/>\n25:14\u201328 Un mal fin. La reprimenda del segundo profeta se debe al hecho de que import\u00f3 dioses extranjeros (15). Parece que culpa a Amas\u00ed\u00adas por ser no solo pecaminoso sino poco razonable (\u00bfPor qu\u00e9 adoptar dioses que han decepcionado a su propia naci\u00f3n?). Pero, a lo mejor, su victoria mostr\u00f3 que hab\u00ed\u00ada cambiado de lado. Se vuelve del consejo inoportuno al consejo ameno (16\u201317; ver Roboam, 10:8, y Acab, 18:7), y se embarca en otra guerra, esta vez en contra de Israel. Esto se debe a una combinaci\u00f3n de causas: El deseo de Amas\u00ed\u00adas de vengarse por los da\u00f1os cometidos por los mercenarios que hab\u00ed\u00ada despedido (13), su excesiva confianza despu\u00e9s de la victoria en la \u00faltima guerra (19; as\u00ed\u00ad es como lo ve el Jo\u00e1s de Israel), y el castigo de Dios por \u2020\u0153buscar\u2020\u009d a los dioses de Edom (20; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 15\u201316). Como consecuencia, Amas\u00ed\u00adas sufre la invasi\u00f3n, derrota, captura, y destrucci\u00f3n y saqueo de Jerusal\u00e9n (21\u201324).<br \/>\nLa observaci\u00f3n peculiar y curiosa en el v. 25 (las fechas en el sur se relacionan con las del norte) refleja la situaci\u00f3n especial. Amas\u00ed\u00adas fue reh\u00e9n en Samaria por diez a\u00f1os y s\u00f3lo despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s pudo volver a Jerusal\u00e9n por los pr\u00f3ximos 15 a\u00f1os de su reinado. Mientras tanto el pueblo de Jud\u00e1, enfrentado con el problema sin precedente de tener y no tener rey hizo a su hijo Uz\u00ed\u00adas regente; ver sobre 26:1. Los que conspiraron para asesinarlo repet\u00ed\u00adan la fatalidad de su padre Jo\u00e1s (24:25), y mostraban c\u00f3mo lo que uno merece no siempre viene inmediatamente; en este caso parece que la conspiraci\u00f3n se estuvo fraguando por 25 a\u00f1os (27).<\/p>\n<p>26:1-23 Uz\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>El nombre de Uz\u00ed\u00adas en Rey. es Azar\u00ed\u00adas, que significa \u2020\u0153Jehovah\/ayuda\u2020\u009d; el nombre aqu\u00ed\u00ad, \u2020\u0153Jehovah\/fortaleza\u2020\u009d, es muy adecuado para la versi\u00f3n de la historia del cronista porque aunque tiene mucho de ayuda, tiene m\u00e1s sobre la fortaleza (ver v. 8). Regente a los 16 a\u00f1os cuando se llevaron a su padre cautivo, corregente despu\u00e9s de que volvi\u00f3 diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, y finalmente rey \u00fanico cuando Amas\u00ed\u00adas fue muerto 15 a\u00f1os despu\u00e9s de eso, entonces empez\u00f3 los pr\u00f3ximos 27 a\u00f1os de su largo reinado al capturar y reedificar Eilat (1, 2). Este evento, junto con la lepra de la que se enferm\u00f3 hacia el fin de su vida (21) \u2014se\u00f1ales de aprobaci\u00f3n y desaprobaci\u00f3n de Dios respectivamente\u2014, es pr\u00e1cticamente todo lo que Rey. tiene para decir acerca de Uz\u00ed\u00adas (2 Rey. 14:21, 22; 15:1\u20137). Esto indicar\u00ed\u00ada que su reinado fue otro de esos de \u2020\u0153buen comienzo pero mal final\u2020\u009d como los \u00faltimos dos, y otro eco del de Jo\u00e1s es la influencia de Zacar\u00ed\u00adas (como la de Joyada, ver v. 5 y 24:2) en la primera parte buena. Sin embargo, Uz\u00ed\u00adas fue un mejor rey que Jo\u00e1s o Amas\u00ed\u00adas. La historia nos cuenta que \u00e9l y su contempor\u00e1neo del norte Joroboam II dieron a ambos reinos una verdadera prosperidad y poder\u00ed\u00ado gracias al declive y las vicisitudes de la superpotencia Asiria. Las Escrituras nos cuentan que la visi\u00f3n del Se\u00f1or sentado en su trono otorgada a Isa\u00ed\u00adas \u2020\u0153en el a\u00f1o que muri\u00f3 el rey Uz\u00ed\u00adas\u2020\u009d (Isa. 6:1) marc\u00f3 el fin de su reinado de 52 a\u00f1os y el final de una era significativa.<br \/>\n26:1\u201315 Un buen comienzo. La edificaci\u00f3n de Eilat fue una se\u00f1al tanto de la bendici\u00f3n de Dios como de las cualidades de Uz\u00ed\u00adas que trajeron esa bendici\u00f3n. Significaba que el territorio tanto como el comercio del reino ahora se extend\u00ed\u00adan m\u00e1s lejos que nunca (con excepci\u00f3n del reinado de Salom\u00f3n 8:17, 18). Marcaba a Uz\u00ed\u00adas como una persona de visi\u00f3n.<br \/>\nCr\u00f3n. describe la personalidad detr\u00e1s de esos logros: La comparaci\u00f3n con Amas\u00ed\u00adas (4) no es un comentario sarc\u00e1stico acerca de Amas\u00ed\u00adas sino que se enfoca en lo bueno que hizo; el \u2020\u0153buscar\u2020\u009d a Dios (5) es la manera en que el cronista describe su devoci\u00f3n personal; y las instrucciones de Zacar\u00ed\u00adas en el mismo vers\u00ed\u00adculo muestran que era suficientemente humilde como para aceptar buen consejo. El resultado es que el pueblo recibi\u00f3 muchas bendiciones por medio de este hombre con visi\u00f3n de futuro. Las bendiciones no son s\u00f3lo militares sino extensos in tereses en la agricultura, la base, por supuesto, de la vida econ\u00f3mica de la naci\u00f3n (6\u201315). Detr\u00e1s de todo est\u00e1n las mismas tres palabras clave, afirmadas dos veces (7, 8, 15): ayuda, fama, poderoso (o lleno de fuerza).<br \/>\n26:16\u201323 Un mal fin. El poder\u00ed\u00ado de Uz\u00ed\u00adas (\u2020\u0153fuerte en el Se\u00f1or\u2020\u009d) lo corrompi\u00f3 (16). Rey. nos cuenta de su lepra; Cr\u00f3n. a\u00f1ade la raz\u00f3n por ella. El que mar incienso en el templo (16) era la prerrogativa de los sacerdotes (Exo. 30:1\u201310). Fue precisamente por no obedecer esta ley que el primer rey del reino del norte fue condenado (1 Rey. 12:28\u201313:5). Intentar ejecutar el rito fue algo malo (18), pero enojarse cuando lo reprimieron fue lo que caus\u00f3 su castigo (19).<br \/>\nRecibi\u00f3 lo que merec\u00ed\u00ada casi inmediatamente. Pero hay caracter\u00ed\u00adsticas que separan a este ejemplo de los anteriores. Uz\u00ed\u00adas no \u2020\u0153abandon\u00f3\u2020\u009d al Se\u00f1or como tantos otros antes de \u00e9l. El hab\u00ed\u00ada ido al coraz\u00f3n de la religi\u00f3n de Israel, y fue por culpa de sus acciones all\u00ed\u00ad y no en otras partes que se le consider\u00f3 infiel (18). Sus acciones no se pod\u00ed\u00adan disculpar por raz\u00f3n de su juventud o falta de madurez; era un hombre de mu cha experiencia. Es casi seguro que su aflicci\u00f3n no fue la lepra en el sentido moderno, sino un tipo de condici\u00f3n de la piel que privaba a alguien de la vida p\u00fablica en Israel. Su castigo fue la expulsi\u00f3n del templo, y del palacio (21) y del servicio a su pueblo por el resto de su vida. Las palabras de Pablo dan una advertencia muy apropiada (1 Cor. 9:27).<\/p>\n<p>27:1-9 Jotam<\/p>\n<p>Jotam hizo conforme a todas las cosas que hab\u00ed\u00ada hecho su padre Uz\u00ed\u00adas (2), excepto por la falla resonante de Uz\u00ed\u00adas al final; su reinado corre paralelo al de su padre en el sentido general de su vida y de su rectitud, en el poder que tuvo (6) para edificar en las ciudades y en el campo, para ganar guerras y para recibir tributo. El cronista hace destacar estas se\u00f1ales de bendici\u00f3n y omite las observaciones negativas acerca de ataques a Israel (ver 2 Rey. 15:37), de modo que todo lo que dice acerca del reinado de Jotam es positivo, lo cual lo hace el primer rey en 170 a\u00f1os \u2014desde Ab\u00ed\u00adas\u2014 del cual no se escribe nada malo. Despu\u00e9s de los \u00faltimos tres reinados que comenzaron bien y terminaron mal, el de Jotam es el primero en una serie de tres que son monocromos; el de \u00e9l, siendo todo bueno, es comple tamente distinto al de su hijo el cual fue un desastre total.<br \/>\nSin embargo, el pueblo (2) ya prove\u00ed\u00ada un contraste con el rey justo. Cr\u00f3n. es mucho m\u00e1s que el cuento de monarcas cuyas carreras ilustran los principios sen cillos que dicen que la obediencia recibe buena recompensa y la desobediencia se castiga. Ya en los reinados de Joram (21:19, 20) y Atal\u00ed\u00ada (23:21) personas buenas no hab\u00ed\u00adan aprobado a los soberanos malos; ahora hay corrupci\u00f3n entre la gente a pesar de la rectitud del rey. As\u00ed\u00ad que la naci\u00f3n recibe bendiciones por amor a Jotam y contin\u00faa pecando sin castigo hasta \u2020\u0153que sea quitado de en medio el que ahora lo detiene\u2020\u009d (2 Tes. 2:7), y la accesi\u00f3n de Acaz al trono revele la bancarrota tanto del trono como del pueblo. La suya es la generaci\u00f3n que Mois\u00e9s anticipaba que \u2020\u0153se bendiga a s\u00ed\u00ad mismo en su coraz\u00f3n, diciendo: \u2020\u2122Yo tendr\u00e9 paz, aunque ande en la terquedad de mi coraz\u00f3n\u2020\u2122 \u2020\u009d (Deut. 29:19), pero que luego encuentra que se ha equivocado gravemente (ver lo que sigue).<\/p>\n<p>28:1-27 Acaz<\/p>\n<p>El cronista vuelve a escribir el relato de 2 Rey. 16:1\u201320 y destaca el contraste entre padre e hijo. De Jotam, sin faltas, cambia repentinamente a Acaz del cual no se puede decir nada positivo; \u00e9l es aun peor que los tres reyes del per\u00ed\u00adodo de Atal\u00ed\u00ada del siglo pasado. Este relato subraya su infidelidad (22) y cuenta c\u00f3mo el culto de Jehovah hab\u00ed\u00ada sido sustituido por el culto de dio ses extranjeros (24, 25). La infidelidad del pueblo ahora est\u00e1 al descubierto y el resultado es que se encuentran \u2014en las palabras de la profec\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s mencionadas ya\u2014 desarraigados y echados a \u2020\u0153otra tierra\u2020\u009d (Deut. 29:28). As\u00ed\u00ad que el reinado de Acaz recuerda la infidelidad del reino del norte cuando se separ\u00f3 y tambi\u00e9n anticipa las deportaciones que vendr\u00e1n en unos 130 a\u00f1os.<br \/>\nMientras tanto, en una de esas incursiones raras al norte de la frontera, el cronista muestra dos cosas importantes que est\u00e1n ocurriendo all\u00ed\u00ad. Despu\u00e9s de haber condenado la soberan\u00ed\u00ada de la casa de David por tanto tiempo, los reyes de Israel finalmente han sido derrotados y deportados por los invasores asirios. El cronista ni menciona el evento sino que sencillamente describe al norte que ahora est\u00e1 sin reyes. La gente del norte, sin embargo, se distingue de sus reyes y todav\u00ed\u00ada se considera \u2020\u0153familia\u2020\u009d y hasta se arrepiente del pecado cuando Dios les env\u00ed\u00ada un profeta.<br \/>\nDe modo que ahora el sur est\u00e1 en condiciones peores que las del norte en toda su historia mientras que el norte est\u00e1 dispuesto a ser restaurado tanto como lo estuvo el sur en su historia. Todo est\u00e1 listo para la venida de Ezequ\u00ed\u00adas, el nuevo Salom\u00f3n, y para la restauraci\u00f3n de \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d.<br \/>\n28:1\u20138 Cautiverio. Ninguno de los reyes anteriores del sur fueron tan malos como Acaz. Sin ning\u00fan otro preliminar que el v. 1a los primeros cuatro vers\u00ed\u00adculos dan una lista de sus pecados en creciente or den de infidelidad. Ya que incluye las pr\u00e1cticas abominables por las que Jehovah hab\u00ed\u00ada echado a las naciones cananeas cuando Israel entr\u00f3 en Cana\u00e1n por primera vez (3) no es de extra\u00f1ar que Jud\u00e1 empiece a sentir que se le est\u00e1 echando tambi\u00e9n (5, 8).<br \/>\nLos ataques de Siria e Israel, no muy exitosos en 2 Rey. 16:5\u20139, fueron suficientemente eficaces para las observaciones que el cronista quer\u00ed\u00ada hacer. En primer lugar, el resultante cautiverio fue un adelanto del cautiverio m\u00e1s grande que va a venir. En segundo lugar, los vv. 5, 6 parecen ser reflexiones deliberadas sobre las palabras de Ab\u00ed\u00adas en 13:11, 12 y 15\u201317: Abandonar a Jehovah, el Dios de sus antepasados, resulta en derrotas con gran matanza y en ser entregados en manos de los enemigos, tanto para Israel como para Jud\u00e1.<br \/>\n28:9\u201315 Los vecinos. Las circunstancias en Samaria son sorprendentes en varios aspectos. Primero, no solamente hay all\u00ed\u00ad un profeta verdadero sino que tambi\u00e9n se le escucha (9, 13). Luego, el rev\u00e9s de las palabras de Ab\u00ed\u00adas que prueban que Jud\u00e1 es tan culpable ahora como Israel lo era antes (ver comentario sobre vv. 5, 6) no quiere decir que Israel ahora sea inocente; por el contrario: Dios est\u00e1 enoja do con ambos reinos (9, 11, 13). M\u00e1s adelante, cuando aparecen jefes en Samaria (12) se supone que la dinast\u00ed\u00ada de reyes del norte ha llegado a su fin; as\u00ed\u00ad que el camino est\u00e1 abierto para que la gente com\u00fan del norte se re\u00fana con sus hermanos (8, 11, 15) del sur. El v. 13 parecer\u00ed\u00ada lamentar esta posibilidad y tambi\u00e9n el hecho de que el norte se sintiera culpable. Finalmente, la buena acci\u00f3n en el v. 15 que afecta a gente de Samaria y de Jeric\u00f3 anticipa la par\u00e1bola de Jes\u00fas en Luc. 10:25\u201337. Ambos incidentes muestran c\u00f3mo la gracia de Dios obra a veces asombrando y desconcertando a su pueblo.<br \/>\n28:17\u201327 Acaz pide ayuda a Asiria. Hay esperanza para el norte. Pero mientras tanto Jud\u00e1, con Acaz, sigue hundi\u00e9ndose m\u00e1s y m\u00e1s. Las acometidas filisteas (18) recuerdan los d\u00ed\u00adas de Sa\u00fal como tambi\u00e9n la clase de situaci\u00f3n de la cual s\u00f3lo el verdadero rey de Dios puede rescatar a su pueblo (en el pasado fue David, ahora es Ezequ\u00ed\u00adas). Pero el pueblo y el rey juntos se han rebelado (19), y ya que se niegan a pedir ayuda al \u00fanico que se la pue de prestar, no se deben sorprender cuando Asiria redujo a Acaz a estrechez en lugar de fortalecerlo (16, 20, 21). Finalmente, al pedir ayuda a dioses extranjeros y al despojar el templo completamente (22\u201325) todo lo que ha hecho es poner el reino del sur en la posici\u00f3n que estaba el del norte (13:8, 9). S\u00f3lo queda un rayo de esperanza: Que cuando muera, alguien tenga la sabidur\u00ed\u00ada de negarle el sepulcro con los reyes de Israel (27).<\/p>\n<p>29:1-32:33 Ezequ\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Las Escrituras cuentan la historia de Ezequ\u00ed\u00adas en dos formas muy distintas. Al reescribir el libro de Rey., el cronista extiende los cuatro vers\u00ed\u00adculos de las reformas religiosas de Ezequ\u00ed\u00adas (2 Rey. 18:3\u20136) a 84 (2 Cr\u00f3n. 29\u201331), y reduce el resto (2 Rey. 18:7\u201320:21) a una tercera parte (2 Cr\u00f3n. 32). Esto no se debe s\u00f3lo a su gran inter\u00e9s en el templo. En el cap. 28 ha insinuado que la amenaza que Asiria representa sigue creciendo; los d\u00ed\u00adas de su debilidad, cuando el poder\u00ed\u00ado de Uz\u00ed\u00adas tuvo la oportunidad de crecer, ya se han terminado; ha estado ocupando las naciones m\u00e1s peque\u00f1as del Cercano Oriente, incluso Israel, y los primeros tres cap\u00ed\u00adtulos del cronista sobre Ezequ\u00ed\u00adas se deben leer con vista al inminente peligro de invasi\u00f3n (32:1).<br \/>\nEl reinado de Acaz puso a Jud\u00e1 al borde de la ruina y destruy\u00f3 a Israel. El reinado de Ezequ\u00ed\u00adas es la oportunidad para que ambos reinos comiencen de nuevo, un poco parecido al final del reinado de Sa\u00fal. Mucho de lo que se cuenta aqu\u00ed\u00ad recordar\u00e1 esa \u00e9poca, frases como conforme a todas las cosas que hab\u00ed\u00ada hecho su padre David (29:2) \u2014que no es s\u00f3lo una f\u00f3rmula\u2014 y cap\u00ed\u00adtulos enteros (especialmente 29\u201331) muestran paralelos a la obra de Salom\u00f3n en caps. 7\u20139. Del punto de vista del cronista, Ezequ\u00ed\u00adas es el mejor rey descendiente de David que ha vivido desde la \u00e9poca de oro.<br \/>\n29:1\u201319 La reparaci\u00f3n y limpieza del templo. De la misma manera que Jotam ha sido comparado con Uz\u00ed\u00adas, y Uz\u00ed\u00adas con Amas\u00ed\u00adas (27:2; 26:4), Ezequ\u00ed\u00adas se compara con David que muri\u00f3 hace 13 gene raciones (2), y desde el v. 3 en adelante su obra se asemeja a la de Salom\u00f3n. Probablemente comenz\u00f3 \u2020\u0153el primer d\u00ed\u00ada del a\u00f1o\u2020\u009d durante el primer a\u00f1o de su reinado, no inmediatamente despu\u00e9s de su accesi\u00f3n al trono (3, 17), con un discurso formal a los l\u00ed\u00adderes religiosos \u2014levitas (5) debe incluir a los sacerdotes quienes, por supuesto, eran de la tribu de Lev\u00ed\u00ad\u2014 exigi\u00e9ndoles que tengan \u00e9xito en repa rar los estragos que Acaz hab\u00ed\u00ada hecho en el templo. Acaz hab\u00ed\u00ada temido que vendr\u00ed\u00adan muchos problemas y por eso fue en pos de dioses extranjeros, pero Ezequ\u00ed\u00adas no tiene dudas de que primeramente hab\u00ed\u00ada infidelidad en Acaz y esa fue la causa de los problemas, que para ahora incluyen turbaci\u00f3n, horror y escarnio (8) \u2014mencionados en Jer. 29:18\u2014 tanto como la primera experiencia de exilio para ambos el norte y el sur (9). Ahora que hay personas responsables que ocupan el trono y el templo, la ira de Dios ser\u00e1 prevenida (10, 11). Todo lo que ha profanado el templo se lleva al valle al este de la ciudad para ser quemado (16; 15:16). La obra ha tomado 16 d\u00ed\u00adas (17; ver comentario sobre 30:3).<br \/>\n29:20\u201336 El restablecimiento del culto del templo. La ceremonia de reabrir el templo comienza con holocaustos (20\u201324). El sacrificio por el pecado representa purificaci\u00f3n por el pasado y el holocausto la consagraci\u00f3n para el futuro. Puede ser que el sacrificio del v. 21 se iba a ofrecer por los pecados del trono, del templo y de la naci\u00f3n (del sur), pero el v. 24 parece indicar que Ezequ\u00ed\u00adas incluy\u00f3 a las dos partes de la naci\u00f3n. A continuaci\u00f3n se describen las alabanzas de los que adoraban (25\u201330), aunque todo se hizo simult\u00e1neamente (27). Despu\u00e9s de eso, toda la congregaci\u00f3n trajo sus ofrendas (31\u201336). Igual que en ocasiones similares en las \u00e9pocas de Mois\u00e9s, David y Salom\u00f3n uno no se sorprende de ver la misma clase de buena disposici\u00f3n, abundancia y gozo. Esta acci\u00f3n popular la puso en movimiento Ezequ\u00ed\u00adas; por su parte, \u00e9l \u2020\u0153predicaba\u2020\u009d lo que los profetas (\u00c2\u00a1incluyendo a David!) hab\u00ed\u00adan dicho, lo cual era la misma palabra de Jehovah (25); en todo caso, todo se derivaba de lo que Dios hab\u00ed\u00ada realizado (36).<br \/>\n30:1\u201312 La invitaci\u00f3n a la Pascua. Despu\u00e9s de la reapertura del templo el primer festival acostumbrado que se celebr\u00f3 en el templo fue la Pascua. Rey. no menciona esto, y algunos piensan que lo invent\u00f3 el cronista para justificar las pr\u00e1cticas del templo de sus propios d\u00ed\u00adas y para engrandecer la imagen de Ezequ\u00ed\u00adas. Pero no se ha podido probar ese punto y este cap\u00ed\u00adtulo es conse cuente con el resto de esta historia de Rey. que lo muestra tratando de unir norte y sur alrededor del festival m\u00e1s apropiado para el nuevo comienzo del pueblo de Dios (5). La decisi\u00f3n de cele brarlo en el segundo mes no fue arbitraria, como la invenci\u00f3n de Jeroboam de una religi\u00f3n alternativa para su reino del norte cuando se separ\u00f3 al principio (1 Rey. 12:32, 33). Todos estaban de acuerdo con Ezequ\u00ed\u00adas que dado que no estaban listos en la fecha apropiada (3; 29:17) lo mejor era usar la concesi\u00f3n que la ley permit\u00ed\u00ada de celebrar la Pascua un mes m\u00e1s tarde (N\u00fam. 9:9\u201311). Esto hab\u00ed\u00ada sido dise\u00f1ado para los que estaban ritualmente \u2020\u0153impuros\u2020\u009d; p. ej.p. ej. Por ejemplo por causa de contacto con los muertos, o porque estaban muy lejos de casa: Muy adecuado para un pa\u00ed\u00ads que se hab\u00ed\u00ada alejado de Dios y estaba contaminado por el choque mortal de religiones paganas.<br \/>\nLa invitaci\u00f3n (6\u20139), en t\u00e9rminos muy parecidos al discurso del rey a los l\u00ed\u00adderes religiosos (29:5\u201311), es para todo Israel (6), norte y sur (todo Israel y Jud\u00e1). Un aspecto positivo del \u00e9nfasis del cronista que uno recibe r\u00e1pidamente lo que merece es que cada generaci\u00f3n puede tener un nuevo comienzo (8). La reacci\u00f3n del norte es mixta, pero en todos los que se re\u00fanen \u2014como en 29:36\u2014 de nuevo es la gracia de Dios que los trae (12).<br \/>\n30:13\u201327 La celebraci\u00f3n de la Pascua. La fiesta de los panes sin levadura y la Pascua iban de la mano; el nombre de cualquiera de las fiestas se pod\u00ed\u00ada usar para las dos. Aunque no se sabe la raz\u00f3n por la cual los sacerdotes estaban avergonzados (15), lo importante es que se necesitaba liderazgo por parte del rey, y sirve para recordar que la monarqu\u00ed\u00ada y el sacerdocio se necesitan en la econom\u00ed\u00ada de Dios. Las irregularidades en la ceremonia de los vv. 15\u201320 (que, a prop\u00f3sito, ser\u00ed\u00ada muy raro que el cronista las inventara; ver sobre 30:1\u201312) eran de esperarse en una situaci\u00f3n tan original, o sea, con un templo restaurado y una naci\u00f3n unida. Pero Ezequ\u00ed\u00adas las pas\u00f3 por alto porque (como otro Salom\u00f3n) pudo ver su esp\u00ed\u00adritu m\u00e1s all\u00e1 de la letra de la ley, y rog\u00f3 por su pueblo con las palabras de la gran oraci\u00f3n de 7:14 que se recuerdan tambi\u00e9n en el cl\u00ed\u00admax del v. 27. Los siete d\u00ed\u00adas adicionales del v. 23 recuerdan la ceremonia original (7:8\u201310) y por primera vez desde la \u00e9poca de Salom\u00f3n, hubo representantes de todo Israel.<br \/>\n31:1\u201310 Las ofrendas generosas. Los dioses falsos que hab\u00ed\u00adan prometido prosperidad pero no pudieron otorgarla finalmente son repudiados (1). Es el regreso al Dios verdadero lo que hace posible la generosidad en este cap\u00ed\u00adtulo. Lo que Ezequ\u00ed\u00adas tiene en mente aqu\u00ed\u00ad es continuar la adoraci\u00f3n de Dios que hab\u00ed\u00ada comenzado tan prometedoramente. Como David y Salom\u00f3n (1 Cr\u00f3n. 23\u201326; 2 Cr\u00f3n. 8:12, 13) hab\u00ed\u00adan hecho antes, Ezequ\u00ed\u00adas constituye grupos de sacerdotes y levitas, y les provee lo que necesitan para sus tareas religiosas (1 Cr\u00f3n. 29:3; 2 Cr\u00f3n. 9:10, 11); y le exige al pueblo que les den sus estipendios (2\u20134). Igual que en ocasiones hist\u00f3ricas previas, las ofrendas generosas vienen autom\u00e1ticamente, y no decaen al pasar el a\u00f1o. En el primer mes se abre de nuevo el templo; en el segundo se celebra la Pascua; en el tercero comienza la cose cha de granos (fiesta de las Semanas) hasta el final de la cosecha de uvas (fiesta de los Tabern\u00e1culos) en el s\u00e9ptimo mes (5\u20137). Ezequ\u00ed\u00adas bendice a Israel, como lo hab\u00ed\u00adan hecho sus grandes antepasados (8; 6:3; 1 Cr\u00f3n. 16:2), por la generosidad que ellos tambi\u00e9n hab\u00ed\u00adan visto (10; 1 Cr\u00f3n. 29:6\u20139; ver Exo. 36:2\u20137).<br \/>\n31:11\u201321 La fiel administraci\u00f3n. Una vez que se acepta el principio de \u2020\u0153proveer para el ministerio\u2020\u009d, Ezequ\u00ed\u00adas se dedica a los detalles pr\u00e1cticos del almacenamiento (11\u201313), distribuci\u00f3n en las ciudades (14\u201318), y en \u00e1reas rurales (19). Esta obra administrativa, aunque parezca un poco secular, es tanto parte del servicio de la casa de Dios (21) como cualquiera de las otras cosas que emprendi\u00f3 y se hace con cuidado y minuciosidad. Es bastante f\u00e1 cil que la burocracia se haga el enemigo de la vida espiritual, pero hay una gran diferencia entre las estructuras que impiden el trabajo y las que lo encaminan.<br \/>\n32:1\u201323 La invasi\u00f3n asiria. Ezequ\u00ed\u00adas ha llegado al reino \u2020\u0153para un tiempo como \u00e9ste\u2020\u009d (Est. 4:14) en dos sentidos. Nacionalmente, es un tiempo providencial para la renovaci\u00f3n tanto del norte como del sur. Internacionalmente, la m\u00e1quina de guerra asiria est\u00e1 por tocar a la puerta y las campa\u00f1as de 2 Rey. 18:17\u201319:36 que el cronista reduce a un solo ataque amenazan la destrucci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de Jud\u00e1. Esta amenaza es el tema de este cap\u00ed\u00adtulo, y se ve a la luz de las reformas religiosas de los caps. 29\u201331: donde Rey. da la fecha del a\u00f1o 14 de Ezequ\u00ed\u00adas (2 Rey. 18:13), Cr\u00f3n. dice que pas\u00f3 despu\u00e9s de estas cosas y de esta fidelidad (1).<br \/>\nSe encontr\u00f3 con gran resistencia (2\u20138). 2 Rey. 18:12 no indica que ten\u00ed\u00adan miedo sino que intentaban ganar tiempo para la obras defensivas detalladas en los vv. 1\u20138. Para algunas personas de Jerusal\u00e9n estas obras defensivas eran una alternativa para no confiar en Dios (Isa. 22:8\u201311), pero para Ezequ\u00ed\u00adas eran la expresi\u00f3n de su confianza. El mensaje de Senaquerib (9\u201315) demuestra cu\u00e1n poco sab\u00ed\u00ada de su enemigo porque lo que pensaba que era un insulto a Jehovah en realidad era obediencia a \u00e9l (12). Son los asirios los que en verdad insultan a Dios (16\u201319, recordando Sal. 2:2) al animar al pueblo de Dios a creer que esta vez no actuar\u00e1 para honrar su nombre. Por eso la oraci\u00f3n del v. 20, contestada por el \u00e1ngel destructor (ver 1 Cr\u00f3n. 21:15; Exo. 12:12) que caus\u00f3 alguna cat\u00e1strofe; tanto esto como el asesinato de Senaquerib se encuentran en la historia secular. Note c\u00f3mo se despliega la recompensa tanto la buena como la mala y c\u00f3mo se describe en el caso de cada uno de los reyes. La bendici\u00f3n de Ezequ\u00ed\u00adas \u2014el t\u00e9rmino del sitio\u2014 fue la recompensa por las reformas comenzadas hac\u00ed\u00ada 14 a\u00f1os (como ya se discuti\u00f3 antes); y el castigo de Senaquerib \u2014su asesinato\u2014 ocurri\u00f3 20 a\u00f1os despu\u00e9s de sus campa\u00f1as contra Jud\u00e1. Cr\u00f3n. acorta toda la historia y la termina con las se\u00f1ales caracter\u00ed\u00adsticas del visto bueno de Dios: Reposo para Israel (22) y fama para Ezequ\u00ed\u00adas (23).<br \/>\n32:24\u201333 El fin del reinado de Ezequ\u00ed\u00adas. Puede ser que estos incidentes corran junto a los eventos que se acaban de describir en lugar de venir despu\u00e9s de ellos: en aquellos d\u00ed\u00adas Ezequ\u00ed\u00adas cay\u00f3 enfermo o \u2020\u0153en el transcurso de aquellos d\u00ed\u00adas Ezequ\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo enfermo\u2020\u009d. Igual que en la \u00faltima secci\u00f3n, esta imagen general del rey m\u00e1s importante desde Salom\u00f3n nos debe advertir que no simplifi quemos demasiado la doctrina de recompensas y castigos. En ning\u00fan momento se nos cont\u00f3 que la enfermedad fue el resultado de alg\u00fan pecado (24a); por otro lado, san\u00f3 por medio de la oraci\u00f3n, con una se\u00f1al que mostr\u00f3 que ven\u00ed\u00ada pronto (24b; se asume que conocemos 2 Rey. 20:1\u201311). El furor de Dios (25), tal vez en la forma de la invasi\u00f3n que se acaba de describir, vino como resultado del orgullo; la retirada del invasor vino co mo resultado de la humildad; aunque la segunda tendr\u00ed\u00ada m\u00e1s \u00e9xito luego (26). El esplendor de Ezequ\u00ed\u00adas fue como el de Salom\u00f3n (27\u201329). Los recursos que ten\u00ed\u00ada disponibles se simbolizan adecuadamente en el famoso t\u00fanel que llevaba a la ciudad una fuente de agua sin fin, las \u2020\u0153aguas de Silo\u00e9\u2020\u009d que su padre Acaz hab\u00ed\u00ada desechado porque no quiso confiar en Dios (30; Isa. 8:6). Ezequ\u00ed\u00adas todav\u00ed\u00ada era ca paz de fallar la prueba, como en el caso de la embajada de Babilonia que vino aparentemente con un inter\u00e9s astron\u00f3mico en su \u2020\u0153se\u00f1al\u2020\u009d, probablemente tambi\u00e9n hablando de las posibilidades de una alianza pol\u00ed\u00adtica (31; 2 Rey. 20:12\u201319). Pero su epitafio final es el que le corresponde a un hombre sumamente importante y bueno.<\/p>\n<p>33:1-20 Manas\u00e9s<\/p>\n<p>En 2 Rey. 21:1\u20139 se muestra toda la debilidad de Manas\u00e9s, y lo que Cr\u00f3n. a\u00f1ade sirve solamente para subrayarla. El y su padre forman un contraste enorme, como el que vimos inmediatamente antes con Jotam y Acaz: Primero bueno, luego malo, m\u00e1s tarde muy bueno y muy malo. Pero el cuadro que el cronista da es diferente. Al a\u00f1adir la historia del arrepentimiento de Manas\u00e9s altera ese modelo; en lugar de servir para mostrar c\u00f3mo las consecuencias de una reinado malo duran por mucho tiempo, \u00e9l muestra las consecuencias inmediatas de la pri mera parte del mal reinado; y en el curso de su vida ve el modelo de Acaz seguido por Ezequ\u00ed\u00adas (que refleja tambi\u00e9n el modelo de Sa\u00fal seguido por David en la \u00e9poca antigua y m\u00e1s tarde se ver\u00e1 en el exilio seguido por la restauraci\u00f3n).<br \/>\n33:1\u20139 El pecado de Manas\u00e9s. Un reinado tan largo, aun m\u00e1s largo que el de Uz\u00ed\u00adas, generalmente se considerar\u00ed\u00ada la marca de la bendici\u00f3n de Dios. Parecer\u00ed\u00ada que lo largo del reinado estar\u00ed\u00ada en desacuerdo con una historia de maldad tan constante como se ve en el relato de la historia de Manas\u00e9s en Rey. No es sorprendente que el cronista a\u00f1ada los vv. 11\u201320 al pasaje de Rey. 21:11\u201320. Pero antes describe al rey en forma peor que a su abuelo Acaz (si eso es posible), mencionando brujer\u00ed\u00ada y ocultismo, y al templo, anteriormente cerrado, ahora efectivamente profanado (ver Deut. 18:9\u201313). Sin duda este tipo de pr\u00e1cticas no se hac\u00ed\u00adan solamente por tergiversaci\u00f3n, sino que se les consideraba un medio religioso para alcanzar un objetivo pol\u00ed\u00adtico, en este caso proteger la posici\u00f3n de Manas\u00e9s. No aprendi\u00f3 de la historia que esa era la manera de perder la tierra (2, 8) y hasta actu\u00f3 peor que los cananeos en su necedad autodestructiva (9).<br \/>\n33:10\u201320 El arrepentimiento de Manas\u00e9s. El pecado de Manas\u00e9s fue tan grande, seg\u00fan Rey., que a largo plazo (50 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte) hizo que la destrucci\u00f3n de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n fuese ine vitable (2 Rey. 23:26, 27; 24:3, 4). El cronista, m\u00e1s interesado en las consecuencias inmediatas, llega al cl\u00ed\u00admax cuando Manas\u00e9s y el pueblo se niegan a escuchar la advertencia de Dios (10), y en seguida sigue eso con la humillaci\u00f3n del v. 11. Obviamente esto anticipa el d\u00ed\u00ada en que Babilonia ser\u00e1 la potencia imperial que llevar\u00e1 a muchos israelitas al exilio por mucho a\u00f1os. Se han sugerido varias ocasiones cuando Manas\u00e9s, forzado por la mayor\u00ed\u00ada de su rei no a reconocer a Asiria como se\u00f1or, pudo haberse portado mal y haber sido castigado.<br \/>\nLas reformas que acompa\u00f1aron su arrepentimiento son se\u00f1ales t\u00ed\u00adpicas de bendici\u00f3n (14\u201317). Su oraci\u00f3n (18, 19; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 13) se ha perdido; la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s de los libros ap\u00f3crifos es una composici\u00f3n m\u00e1s nueva. Otro pasaje del NTNT Nuevo Testamento estrechamente relacionado es la descripci\u00f3n de la misericordia de Dios para con \u2020\u0153el primero de los pecadores\u2020\u009d hecha por Pablo en 1 Tim. 1:15\u201316.<\/p>\n<p>33:21-25 Am\u00f3n<br \/>\nEl relato de su reino es el m\u00e1s corto en Cr\u00f3n. y es poco m\u00e1s que un ap\u00e9ndice al anterior. Aqu\u00ed\u00ad Am\u00f3n deshace lo bueno que Manas\u00e9s hizo en sus \u00faltimos a\u00f1os; y la tarea de su hijo Jos\u00ed\u00adas ser\u00e1 corregir todo lo malo del reinado de Am\u00f3n. En Rey. Am\u00f3n sencillamente a\u00f1ade a los pecados de Manas\u00e9s, y a Jos\u00ed\u00adas le toca rectificar el da\u00f1o de ambos reinos. No se sabe nada m\u00e1s acerca de la conspiraci\u00f3n del v. 24 y no hay nada seguro acerca del pueblo de la tierra en el v. 25.<\/p>\n<p>34:1-35:27 Jos\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Este relato de Jos\u00ed\u00adas, del mismo largo del de Rey. (2 Rey. 22:1\u201323:30), tiene diferentes \u00e9nfasis aun que los dos libros lo consideran un gran hombre. En Rey. todas sus reformas se relacionan con el descubrimiento del \u2020\u0153libro de la Ley\u2020\u009d; la famosa celebraci\u00f3n de la Pascua se menciona brevemente, pero a \u00e9l se le describe como el mejor de todos los reyes de Jud\u00e1 y el cl\u00ed\u00admax de la historia del reino (2 Rey. 23:25). Para el cronista el reinado de Ezequ\u00ed\u00adas es el m\u00e1s importante y desde ese tiempo Jud\u00e1 ha estado yendo cuesta abajo. Al mismo tiempo no le alcanzan las palabras para elogiar todas las obras piadosas de Jos\u00ed\u00adas (35:26) y esas empiezan mucho antes del descubrimiento del libro en el templo.<br \/>\nLa fecha que se da en 34:1\u20138 (a\u00f1os 8, 12 y 18 del reinado de Jos\u00ed\u00adas) ha causado que muchos se pregunten si Rey. y Cr\u00f3n. est\u00e1n en desacuerdo acerca de cu\u00e1ndo comenzaron las reformas.Los comentaristas difieren sobre cu\u00e1l libro se propone dar un orden cronol\u00f3gico y cu\u00e1l uno esquem\u00e1tico. En todo caso, la situaci\u00f3n en la historia es el declive en el poder\u00ed\u00ado e influencia de Asiria lo cual le da a Jos\u00ed\u00adas m\u00e1s libertad de acci\u00f3n, alivia la presi\u00f3n de Jud\u00e1 (para bien o para mal; a Jos\u00ed\u00adas le faltar\u00e1 la solidaridad que hizo posible la uni\u00f3n de Israel bajo Ezequ\u00ed\u00adas), y hace que se vuelvan a alinear las potencias internacionales de modo que Egipto y Babilonia pronto ser\u00e1n las potencias a las cuales se tendr\u00e1 muy en cuenta (35:20, 21; 36:5, 6).<br \/>\n34:1\u201313 Jos\u00ed\u00adas el reformador. El cronista ha rellenado 2 Rey. 22:1\u20137 de dos modos: Uno es el car\u00e1cter piadoso de Jos\u00ed\u00adas antes de que comenzara la reparaci\u00f3n del templo y sus m\u00e9todos exhaustivos una vez que comenz\u00f3. Ni al mismo Ezequ\u00ed\u00adas se le da m\u00e9rito por esta piedad sin desv\u00ed\u00ado (2). La frase siendo a\u00fan muchacho sin duda indica una b\u00fasqueda personal de Dios antes de cumplir los 20 a\u00f1os de edad (y a los doce a\u00f1os, v. 3). Sus primeras reformas fueron muy extensas (4\u20137); los se\u00f1ores asirios de Israel al norte estaban siendo atacados por otros frentes y no pod\u00ed\u00adan cuestionar el movimiento hacia el norte de la soberan\u00ed\u00ada de Jos\u00ed\u00adas (6). De manera caracter\u00ed\u00adstica el cronista considera que los que hac\u00ed\u00adan la obra y los m\u00fasicos compart\u00ed\u00adan igualmente del servicio de los levitas en la casa de Dios (9\u201313).<br \/>\n34:14\u201333 Se halla el libro. El descubrimiento del libro de la Ley puede ser la recompensa por la devoci\u00f3n de Jos\u00ed\u00adas, pero si lo es, es bastante inc\u00f3moda. No sabemos durante qu\u00e9 per\u00ed\u00adodo de abandono se perdi\u00f3 el libro y ni siquiera se sabe qu\u00e9 clase de libro era exactamente, aunque la opini\u00f3n de la mayor\u00ed\u00ada es que era parte de Deut. (los caps. 12, 16, 27 y 28 se parecen mucho a lo que sigue). Quiz\u00e1 tambi\u00e9n estaban includos m\u00e1s de la Torah, los primeros cinco libros de la Biblia.<br \/>\nOtro rasgo del excelente car\u00e1cter de Jos\u00ed\u00adas (ver v. 2) es que busca activamente una palabra de Jehovah (21). La respuesta por parte de la profetisa Hulda (23\u201328) es rara porque las maldiciones que el libro anuncia (Deut. 27\u201328; quiz\u00e1 tambi\u00e9n, p. ej.p. ej. Por ejemplo Lev. 26) se refieren a pecados cometidos antes del tiempo de Jos\u00ed\u00adas (25) y el castigo caer\u00e1 despu\u00e9s de su tiempo (28). Jos\u00ed\u00adas muri\u00f3 por heridas sufridas en la guerra (35:23, 24), pero al menos no vivi\u00f3 para ver la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n como ser\u00ed\u00ada la experiencia de la naci\u00f3n. El coraz\u00f3n del pueblo no era como el coraz\u00f3n de su rey. Todos los hombres de Jud\u00e1 (30) \u2014la frase utilizada frecuentemente en reinados anteriores para mostrar la disposici\u00f3n unida de la gente\u2014 ahora deben ser obligados a comprometerse al servicio de Dios (32, 33).<br \/>\n35:1\u20139 La celebraci\u00f3n de la Pascua. Hay solo tres vers\u00ed\u00adculos en la historia m\u00e1s antigua (2 Rey. 23:21\u201323) acerca de este evento excepcional. Para Jos\u00ed\u00adas debe haber sido lo m\u00e1s natural despu\u00e9s del pacto que hab\u00ed\u00adan renovado entre Israel y Jehovah (34:29\u201332). Estaba ansioso de que se observaran las fechas y tareas apropiadas (1\u20134). La nota curiosa (3) acerca de poner el arca en el templo (\u00bfcu\u00e1ndo fue quitada? \u00bfPor qu\u00e9 no se la trajo antes?) puede haber sido una representaci\u00f3n de nuevo de la inauguraci\u00f3n original del tabern\u00e1culo o del templo. En la opini\u00f3n del cronista Ezequ\u00ed\u00adas fue el mejor rey, pero la contribuci\u00f3n de animales para el sacrificio hecha por Jos\u00ed\u00adas fue m\u00e1s exorbitante que la de Ezequ\u00ed\u00adas (6\u20139), y las ceremonias se refer\u00ed\u00adan directamente a Mois\u00e9s (12) no s\u00f3lo a David (15); fue una ocasi\u00f3n \u00fanica en toda la historia de la monarqu\u00ed\u00ada (18).<br \/>\n35:20\u201327 La muerte de Jos\u00ed\u00adas. En otro agregado al relato de Rey. (2 Rey. 23:29, 30) la muerte de Jos\u00ed\u00adas, 13 a\u00f1os m\u00e1s tarde, se conecta aqu\u00ed\u00ad con su desobediencia, aunque en circunstancias medio raras. Carquemis (20) iba a ser el lugar donde se reunir\u00ed\u00adan los asirios a sus aliados egipcios, tratando de resistir el poder\u00ed\u00ado de Babilonia que segu\u00ed\u00ada creciendo. Si Jos\u00ed\u00adas tuvo raz\u00f3n al ponerse al lado de al guno, no se sabe, pero las palabras del rey egipcio vienen como mensaje de Dios (22; para palabras similares aunque de otra parte ver 36:23; 2 Rey. 18:25; Juan 11:49\u201352). De alguna manera este mensaje le fue confirmado como uno que deb\u00ed\u00ada es cuchar. Su muerte fue lamentada profundamente.<\/p>\n<p>36:1-23 Los \u00faltimos reyes<\/p>\n<p>Cr\u00f3n. termina mencionando los detalles m\u00e1s importantes del relato de los \u00faltimos cuatro reinados de la monarqu\u00ed\u00ada de Rey. En Jud\u00e1, a Jos\u00ed\u00adas lo suce dieron tres hijos y un nieto. A todos se les da los nombres alternativos \u2020\u0153del trono\u2020\u009d (ver 1 Cr\u00f3n. 3:15, 16; 2 Rey. 24:17). Nada m\u00e1s se sabe acerca del hijo mayor, Johan\u00e1n. Parece que el cuarto, Salum, subi\u00f3 al trono primero con el nombre de Joacaz; tres meses m\u00e1s tarde lo sustituy\u00f3 el segundo, Eliaquim\/Joacim a quien lo sucedi\u00f3 su hijo Jecon\u00ed\u00adas\/Joaqu\u00ed\u00adn despu\u00e9s de siete a\u00f1os; finalmente le toc\u00f3 el turno al hijo que le quedaba a Jos\u00ed\u00adas, Matan\u00ed\u00adas\/Sedequ\u00ed\u00adas. Estos cambios se deb\u00ed\u00adan a los eventos a nivel internacional. Asiria estaba en un declive incurable; Babilonia estaba ansioso de apurarlo; Egipto lo quer\u00ed\u00ada hacer demorar. En el transcurso de seis meses en 609 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Jos\u00ed\u00adas fue muerto, Joacaz depuesto, Joacim instalado, todo por parte de los egipcios. Pero en la batalla de Carquemis cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde Egipto fue derrotado por los babilonios y ellos fueron los que depusieron a Joaqu\u00ed\u00adn el hijo de Joacim (tres meses despu\u00e9s de la muerte de Joacim en 597 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) y pusieron a Sedequ\u00ed\u00adas en el trono para los \u00faltimos pocos a\u00f1os que le quedaban a la monarqu\u00ed\u00ada, hasta que \u00e9ste tambi\u00e9n se rebel\u00f3 y fue quitado.<br \/>\nAunque el cronista excluye tanto, vale la pena notar lo que incluye. No menciona la muerte de ning\u00fan rey pero s\u00ed\u00ad nota que cada uno en su turno desaparece de la escena, causando la ruina de la monarqu\u00ed\u00ada de David. Tambi\u00e9n menciona el saqueo y destrucci\u00f3n final del templo de Salom\u00f3n. Y deja bien claro que sea lo que fuere el castigo a largo plazo que todo esto representa, tambi\u00e9n es el pago inmediato por los pecados de la \u00faltima generaci\u00f3n. Y sin embargo, Israel sobrevive, tanto la naci\u00f3n co mo la tierra, como lo hacen obvio los \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos del libro aunque terminan en 36:21 sin a\u00f1adir el anuncio de la restauraci\u00f3n de Ciro.<br \/>\n36:1\u20134 Joacaz. Ya en el tiempo de Jos\u00ed\u00adas hac\u00ed\u00ada m\u00e1s de un siglo que el Imperio Asirio dominaba el Cercano Oriente. Pero en los \u00faltimos a\u00f1os lo apuntalaba Necao, rey de Egipto, quien tambi\u00e9n fue responsable por la muerte de Jos\u00ed\u00adas (35:20\u201324). Por alguna raz\u00f3n se saltaron a los tres hijos mayores de Jos\u00ed\u00adas (quiz\u00e1 Johan\u00e1n ya hab\u00ed\u00ada muerto) e hicieron rey al cuarto con el nombre de Joacaz. La multa que se demandaba en el v. 3 seguramente hizo mermar el tesoro del templo (ver vv. 7, 10 y 18) y despu\u00e9s de tres meses Necao quit\u00f3 a Joacaz del trono y lo sustituy\u00f3 con su hermano Joacim. El sacerdocio y la monarqu\u00ed\u00ada estaban acerc\u00e1ndose peligrosamente al fin. El exilio de Joacaz en Egipto fue un adelanto del cautiverio m\u00e1s grave que se ven\u00ed\u00ada.<br \/>\n36:5\u20138 Joacim. Fue durante el reinado de Joacim que Babilonia se apoder\u00f3 de la regi\u00f3n al tomarla de manos de Egipto (2 Rey. 24:7). Puede ser que el sometimiento de Joacim al poder\u00ed\u00ado babilonio (6) no ocurri\u00f3 cerca del fin de su reinado, como uno pensar\u00ed\u00ada al leer el v. 6, y es posible que no haya ido a Babilonia y mucho menos que haya muerto all\u00ed\u00ad (2 Rey. 24:1, 6). Pero el cronista usa dos veces las palabras fatalistas a Babilonia, en el v. 6 refiri\u00e9ndose al rey y en el v. 7 a los tesoros del templo. El exilio y el fin del templo y el trono son m\u00e1s y m\u00e1s inminentes.<br \/>\n36:9\u201310 Joaqu\u00ed\u00adn. El reinado de Joaqu\u00ed\u00adn aparece m\u00e1s abreviado que los dos anteriores. Parece que hubo una rebeli\u00f3n en contra de Babilonia que fue la causa por la cual Nabucodonosor vino en persona y mand\u00f3 llevarle (2 Rey. 24:10\u201312). Lo \u00fanico que le importa al cronista es que nuevamente tesoros del templo y del palacio del que ocupa el trono fueron llevados a Babilonia.<br \/>\n36:11\u201321 Sedequ\u00ed\u00adas. El relato del reinado de Sedequ\u00ed\u00adas se une con la historia de la ruina final del reino. Su pecado se menciona (12) pero representa el pecado de la naci\u00f3n (14); las reformas de Jos\u00ed\u00adas, tal como se hab\u00ed\u00ada insinuado entonces, no tuvieron un efecto duradero y el colmo lleg\u00f3 cuando el pueblo se neg\u00f3 a escuchar y a confiar en los mensajes de Dios (16). En los t\u00e9rminos que se han usado tanto desde 7:14, no hubo humildad (12), no se volvieron a Dios (13) y, como consecuencia, no hubo remedio (16). Se destaca el hecho de que todo lo ha realizado Dios (15\u201317), y lo que est\u00e1 haciendo es llevarse a Babilonia (18, 20) todo lo que queda del templo de Salom\u00f3n y toda la poblaci\u00f3n del reino de David. \u2020\u0153La gente m\u00e1s pobre del pueblo de la tierra\u2020\u009d se qued\u00f3 (2 Rey. 24:14), pero el cuadro del cronista es que la tierra qued\u00f3 pr\u00e1cticamente des poblada.<br \/>\nSin embargo, los vv. 20, 21 muestran que Dios ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de conservar un remanente de su pueblo en Babilonia, que esta tierra tambi\u00e9n sobrevivir\u00ed\u00ada \u2014su devastaci\u00f3n era efectivamente el s\u00e1bado largamente esperado\u2014 y que su palabra (Jer. 25:11) no estaba contradicha sino confirmada por estos eventos.<br \/>\n36:22-23 Posdata. Estos son los primeros vers\u00ed\u00adculos de Esd., a\u00f1adidos aqu\u00ed\u00ad (no se sabe por qui\u00e9n) para unir las dos historias. Verdaderamente Cr\u00f3n. no los necesita para completar su mensaje dado que la promesa de restauraci\u00f3n ya est\u00e1 incluida en los dos vers\u00ed\u00adculos anteriores.<br \/>\nMichael Wilcock<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Originalmente los libros de Cr\u00f3n. fueron s\u00f3lo un libro y el nombre en heb. era \u2020\u0153Los eventos del d\u00ed\u00ada\u2020\u009d; es decir, en el sentido m\u00e1s estricto de la palabra un \u2020\u0153diario\u2020\u009d aunque se le deber\u00ed\u00ada haber llamado \u2020\u0153anales\u2020\u009d: los eventos de los a\u00f1os. 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