{"id":21846,"date":"2016-02-05T15:02:01","date_gmt":"2016-02-05T20:02:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/acercandonos-a-la-biblia\/"},"modified":"2016-02-05T15:02:01","modified_gmt":"2016-02-05T20:02:01","slug":"acercandonos-a-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/acercandonos-a-la-biblia\/","title":{"rendered":"ACERCANDONOS A LA BIBLIA"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es la Biblia?<\/p>\n<p>REVELACION<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica forma una entidad org\u00e1nica.  Esto significa no s\u00f3lo que uno puede acercarse a cualquier aspecto del tema empezando en cualquiera de sus partes (aunque ciertamente hay algunos puntos que son m\u00e1s \u00fatiles que otros), sino tambi\u00e9n que tratar alg\u00fan elemento de la teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica como si existiera en un espl\u00e9ndido aislamiento, distorsiona seriamente el cuadro total.<br \/>\nCon ning\u00fan otro tema esta verdad es tan obvia como con aquel que se relaciona con la doctrina de la Escritura que un individuo sostiene. En esta \u00e9poca esc\u00e9ptica es dudoso si una comprensi\u00f3n articulada y coherente de la naturaleza de la Escritura  y su interpretaci\u00f3n pueda sostenerse por mucho tiempo,  si no hay al mismo tiempo una comprensi\u00f3n del punto de vista b\u00ed\u00adblico de Dios, del ser humano, del pecado, de la redenci\u00f3n y de la carrera de la historia hacia su meta final.<br \/>\nPor ejemplo, si es verdad que las Escrituras nos cuentan acerca de Dios, por lo menos la clase de Dios que \u00e9l es, no es  menos verdadero que a menos que Dios sea realmente ese tipo de Dios que la Biblia dice, es imposible apreciar la Palabra por lo que es.  Para acercarnos a la Biblia adecuadamente es importante saber algo del Dios que la respalda.<br \/>\nDios es a la vez trascendente (esto es, \u00e9l est\u00e1 \u2020\u0153m\u00e1s all\u00e1\u2020\u009d del espacio y del tiempo) y personal.  El es soberano y es el creador todopoderoso a quien el universo entero debe su existencia; sin embargo, \u00e9l es el Dios quien por gracia condesciende para relacionarse con nosotros los seres humanos a quienes \u00e9l mismo form\u00f3 a su propia imagen.  Puesto que  nosotros estamos limitados por el tiempo y el espacio, Dios nos encuentra aqu\u00ed\u00ad; \u00e9l es el Dios personal que se relaciona con otros seres, personas que \u00e9l hizo para que le glorifiquen y que se gocen en \u00e9l por siempre.<br \/>\nDios ha escogido revelarse a nosotros porque de otra manera sabr\u00ed\u00adamos muy poco acerca de \u00e9l; su existencia y poder est\u00e1n revelados en el orden de la creaci\u00f3n, aunque ese orden ha sido profundamente manchado por la rebeli\u00f3n humana y sus consecuencias (G\u00e9n. 3:18; Rom. 8:19\u201322; ver Sal. 19:1, 2; Rom. 1:19, 20). Tambi\u00e9n es cierto que en la conciencia humana est\u00e1 reflejada una d\u00e9bil imagen de los atributos morales de Dios (Rom. 2:14\u201316). Sin embargo, este conocimiento no es suficiente para conducir a la salvaci\u00f3n.  Adem\u00e1s, la pecaminosidad humana es tan sutil que se dedica no poca energ\u00ed\u00ada para restar valor aun a tal revelaci\u00f3n como la de la creaci\u00f3n. Pero en su gracia inmensurable Dios ha intervenido activamente en el mundo que \u00e9l cre\u00f3 para revelarse a los seres humanos en formas mucho m\u00e1s completas.<br \/>\nEsto fue cierto aun antes de la ca\u00ed\u00adda.  Dios hab\u00ed\u00ada asignado ciertas responsabilidades a las criaturas que \u00e9l hizo a su imagen (ya eso en s\u00ed\u00ad es una revelaci\u00f3n), y entonces se encontr\u00f3 con ellos en el huerto que les hab\u00ed\u00ada preparado.  Cuando Dios escogi\u00f3 a Abraham, estableci\u00f3 un pacto con \u00e9l, revel\u00e1ndose como su Dios (G\u00e9n. 15; 17). Cuando redimi\u00f3 a Israel de la esclavitud, Dios no s\u00f3lo convers\u00f3 con  Mois\u00e9s, sino que  tambi\u00e9n se mostr\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo en las terribles plagas y en los truenos y rel\u00e1mpagos de Sina\u00ed\u00ad. Aunque el mundo es suyo, Dios escogi\u00f3 a Israel como su pueblo del pacto haciendo de ellos un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa (Exo. 19:5, 6). Se revel\u00f3 a ellos no s\u00f3lo en manifestaciones extraordinarias de poder, pero tambi\u00e9n por medio de su Tora (lit. \u2020\u0153instrucci\u00f3n\u2020\u009d) que inclu\u00ed\u00ada no s\u00f3lo instrucciones detalladas para el diario vivir, si no que adem\u00e1s estructuras enteras de observancias religiosas obligatorias (tabern\u00e1culo, templo, sacrificios, sacerdocio).<br \/>\nA trav\u00e9s del periodo que cubre el AT, Dios se revel\u00f3 en providencia (p. ej. los arreglos que llevaron a Jos\u00e9 a Egipto, G\u00e9n. 37\u201350; 50:19, 20; el des velo de Jerjes una cierta noche de su vida, Est. 6:l ss.; los decretos de Ciro y Dar\u00ed\u00ado que facilitaron la vuelta de algunos hebreos a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s del exilio), en eventos milagrosos (p. ej. la zarza ardien do, Exo. 3; el fuego en el monte Carmelo, 1 Rey. 18)  en las palabras prof\u00e9ticas (la \u2020\u0153palabra del Se\u00f1or\u2020\u009d repetidamente \u2020\u0153viene\u2020\u009d a los profetas), en poes\u00ed\u00ada y cantos (p. ej. los salmos).  Pero aun mientras los creyentes del AT sab\u00ed\u00adan que Dios se hab\u00ed\u00ada manifestado a su pueblo del pacto, eran conscientes de que \u00e9l hab\u00ed\u00ada prometido una revelaci\u00f3n m\u00e1s clara en el futuro. Dios prometi\u00f3 un tiempo cuando una nueva ra\u00ed\u00adz saldr\u00ed\u00ada del linaje de David (Isa. 11), un hombre que se sentar\u00ed\u00ada en el trono de David, y que ser\u00ed\u00ada llamado Dios Fuerte, Padre Eterno, Pr\u00ed\u00adncipe de Paz (Isa. 9).  Dios mismo descender\u00ed\u00ada a la tierra y traer\u00ed\u00ada un cielo nuevo y una tierra nueva (Isa. 65). El derramar\u00ed\u00ada su Esp\u00ed\u00adritu (Joel 2), introduciendo un nuevo pacto (Jer. 31; Eze. 36),  resucitar\u00ed\u00ada los muertos (Eze. 37) y mucho m\u00e1s.<br \/>\nLos escritores del NT est\u00e1n convencidos de que la autorrevelaci\u00f3n de Dios y su salvaci\u00f3n (largamente esperada) fueron realidad en la persona de Jesucristo, el Hijo de Dios.  En el pasado Dios se hab\u00ed\u00ada revelado por los profetas, pero en estos \u00faltimos d\u00ed\u00adas \u00e9l se ha revelado suprema y finalmente  en su Hijo (Heb. 1:2). El Hijo es la imagen perfecta del Padre (2 Cor. 4:4; Col. 1:15, Heb. 1:3); en \u00e9l habita toda la plenitud de Dios (Col. 1:19; 2:9).  El es la encarnaci\u00f3n de la autoexpresi\u00f3n de Dios, \u00e9l es el Verbo de Dios hecho carne (Juan 1:1, 14, 18).<br \/>\nEsta revelaci\u00f3n centrada en el Hijo se encuentra no s\u00f3lo en la persona de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n en sus hechos.  Dios revela y efect\u00faa el plan divino de la redenci\u00f3n no s\u00f3lo en las ense\u00f1anzas, predicaci\u00f3n y sanidades de Jes\u00fas, pero supremamente en la cruz y en la resurrecci\u00f3n.  Por el Esp\u00ed\u00adritu que el Cristo exaltado ha dado (Juan 14\u201316) Dios convence al mundo (Juan 16:7\u201311), asiste a los creyentes en su testimonio (Juan 15:27, 28) y, sobre todo, Dios se les manifiesta al habitar en ellos (Juan 14:19\u201326). As\u00ed\u00ad Dios se revela por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, quien es la garant\u00ed\u00ada divina y arras de la herencia prometida (Ef. 1:13, 14).  Un d\u00ed\u00ada la revelaci\u00f3n  \u00faltima y completa ocurrir\u00e1, y cada rodilla se doblar\u00e1 y toda lengua confesar\u00e1 que Jes\u00fas es el Se\u00f1or para gloria de Dios Padre (Fil. 2:11; cf. Apoc. 19\u201322).<br \/>\nLo que se debe enfatizar es que una comprensi\u00f3n genuinamente cristiana de la Biblia presupone al Dios de la Biblia, un Dios que se da a conocer en una variedad de formas para que los seres humanos puedan saber el prop\u00f3sito para el cual fueron creados: conocer, amar y adorar a Dios, y deleitarse de tal manera en esa relaci\u00f3n que Dios  sea glorificado mientras ellos reciben el beneficio incomparable de llegar a ser todo lo que Dios quiere que sean.  Cualquier conocimiento verdadero y genuino que los seres humanos tengan de Dios depende principalmente de su autorrevelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LA PALABRA DE DIOS<\/p>\n<p>Lo que no debemos pasar por alto es que este Dios es un Dios que habla.  Sin duda, \u00e9l se nos revela en muchas maneras, y la palabra no es la menor de ellas.<br \/>\nEn castellano \u2020\u0153revelaci\u00f3n\u2020\u009d puede entenderse en forma activa o pasiva, eso es, ya sea como la actividad con que Dios se revela, o como la sustancia (que se da a conocer) de dicha manifestaci\u00f3n.  Cuando la expresi\u00f3n se refiere a la autorrevelaci\u00f3n de Dios, el sentido activo ve a Dios d\u00e1ndose a conocer por palabras, en tanto que el sentido pasivo apunta a  las palabras mismas toda vez que ellas constituyen el mensaje que Dios ha escogido entregar.<br \/>\nLa importancia del hablar de Dios como un medio fundamental de su revelaci\u00f3n no puede ser sobrestimado.  La creaci\u00f3n misma es el producto del hablar de Dios; Dios habla y los mundos llegan a existir (G\u00e9n. 1). Muchos de los hechos m\u00e1s dra m\u00e1ticos de la revelaci\u00f3n de Dios no habr\u00ed\u00adan podido ser comprensibles si la palabra hablada de Dios no les acompa\u00f1ase. Mois\u00e9s ve la zarza ardiendo con curiosidad, hasta que la voz le dice que se quite las sandalias, y le asigna nuevas responsabilidades. Abraham no habr\u00ed\u00ada tenido raz\u00f3n de salir de Ur, si no fuera por la revelaci\u00f3n de Dios a trav\u00e9s de pa labras.  Vez tras vez los profetas llevan la carga de \u2020\u0153palabra del Se\u00f1or\u2020\u009d al pueblo. La revelaci\u00f3n verbal es esencial aun en el caso del Se\u00f1or Jes\u00fas: durante los d\u00ed\u00adas de su encarnaci\u00f3n, \u00e9l fue principal mente el Maestro. Adem\u00e1s, aparte de la explicaci\u00f3n del significado de su muerte y resurrecci\u00f3n preservada en los Evangelios y las ep\u00ed\u00adstolas, aun estos eventos importantes no habr\u00ed\u00adan sido comprensibles y habr\u00ed\u00adan permanecido tr\u00e1gicamente  en la oscuridad. Es tan central el hablar de Dios en su autorrevelaci\u00f3n que cuando Juan el evangelista busca una manera cabal para referirse a la \u00faltima revelaci\u00f3n de Dios en su  Hijo, escoge referirse a  \u00e9l como \u2020\u0153el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios&#8230;  el Verbo se hizo carne\u2020\u009d (Juan 1:1, 14). El que montaba el caballo blanco de Apoc. 19 es llamado \u2020\u0153Fiel y Verdadero&#8230; Est\u00e1 vestido de una vestidura te\u00f1ida en sangre, y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS\u2020\u009d (19:13).<br \/>\nPor supuesto, al establecer que Dios es un Dios que habla, y que sus palabras constituyen un elemento b\u00e1sico en la bondadosa manifestaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo a nosotros, no demuestra en absoluto que la Biblia sea el producto de esa revelaci\u00f3n activa, siendo as\u00ed\u00ad una revelaci\u00f3n en el sentido pasivo. Es cierto que la expresi\u00f3n \u2020\u0153palabra del Se\u00f1or\u2020\u009d en la Biblia tiene una variedad de usos; todos  ellos indican que Dios habla, que no es simplemente un Dios impersonal, \u2020\u0153fuerza de la existencia\u2020\u009d o un \u2020\u0153otro\u2020\u009d misterioso, pero la variedad de usos es digna de considerar. Por ejemplo, con frecuencia se dice que \u2020\u0153la palabra de Dios\u2020\u009d o \u2020\u0153la palabra del Se\u00f1or\u2020\u009d \u2020\u0153vino\u2020\u009d a uno de los profetas (p. ej. Jer. 1:2; Eze. 30:1; Ose. 1:1; Luc. 3:2). C\u00f3mo esta \u2020\u0153palabra\u2020\u009d o \u2020\u0153mensaje\u2020\u009d viene, generalmente no se explica. Sin embargo, es obvio que aun estos ejemplos son suficientes para de mostrar que en la Biblia misma \u2020\u0153la palabra de Dios\u2020\u009d no necesariamente es id\u00e9ntica con la Escritura.<br \/>\nQuienes hacen esta observaci\u00f3n van m\u00e1s all\u00e1 y argumentan que es inapropiado hablar de las Escrituras como la  Palabra de Dios.  Paralelamente sostienen que si \u2020\u0153la palabra de Dios\u2020\u009d es usada para re ferirse a la Biblia, esto debe ser en un sentido general: tal como \u2020\u0153el mensaje de la Biblia\u2020\u009d, o \u2020\u0153aquello que Dios ha dicho en t\u00e9rminos  generales a los testigos humanos\u2020\u009d, o algo similar. Esto no debe usarse para referirse a las palabras mismas de la Escritura.<br \/>\nPero seguramente esto implicar\u00ed\u00ada errar en otro sentido. Jes\u00fas puede reprender a sus opositores por poner sus tradiciones por encima de \u2020\u0153la palabra  de Dios\u2020\u009d  (Mar. 7:13), y lo que \u00e9l tiene en mente es la Escritura que hab\u00ed\u00ada en existencia. Si algunos mensajes de Dios est\u00e1n dados en t\u00e9rminos muy generales, muchos est\u00e1n dados como or\u00e1culos, expresiones, de Dios mismo. De este modo la profec\u00ed\u00ada de Am\u00f3s empieza modestamente: \u2020\u0153Las palabras de Am\u00f3s\u2020\u009d, pero a trav\u00e9s del libro or\u00e1culo tras or\u00e1culo est\u00e1 introducido por alguna expresi\u00f3n como: \u2020\u0153As\u00ed\u00ad ha dicho Jehovah\u2020\u009d (2:6) o \u2020\u0153as\u00ed\u00ad ha dicho el Se\u00f1or Jehovah\u2020\u009d (3:11). Jerem\u00ed\u00adas ve la revelaci\u00f3n de Dios lle gando casi como un dictado directo, as\u00ed\u00ad que cuando el mss. original es destruido  Dios generosamente entrega de nuevo el mensaje (Jer. 30:2; 36:27\u201332). David insiste en que \u2020\u0153las palabras de Jehovah son pa labras puras, como plata purificada en horno de tierra, siete veces refinada\u2020\u009d (Sal. 12:6). Cuando extendemos nuestra investigaci\u00f3n al NT encontramos a los escritores, uno tras otro, declarando \u2020\u0153Dios dice\u2020\u009d para referirse a algo que se en cuentra en uno u otro libro can\u00f3nico.  Cuando los escritores del NT se refieren a lo que Mois\u00e9s o Isa\u00ed\u00adas o alg\u00fan otro dijo (p. ej. Rom. 9:29; 10:19) ellos se est\u00e1n refiriendo a lo que Dios mismo les ha dicho a esos escritores del AT cuando se dirigi\u00f3 a ellos (p. ej. Rom. 9:15, 25). Adem\u00e1s, ellos pueden decir que \u2020\u0153Dios dice\u2020\u009d o \u2020\u0153El Esp\u00ed\u00adritu Santo dice\u2020\u009d aun cuando citan pasajes de la Escritura donde de he cho Dios no est\u00e1 hablando directamente al escritor del AT (p. ej. Heb. 7:21, 10:15).  A veces se emplea una f\u00f3rmula m\u00e1s larga, p. ej. \u2020\u0153lo que habl\u00f3 el Se\u00f1or por medio del profeta, diciendo\u2020\u009d (Mat. 1:22), \u2020\u0153El Esp\u00ed\u00adritu Santo habl\u00f3 de antemano por boca de David\u2020\u009d (Hech. 1:16).<br \/>\nEste resumen breve de la evidencia procura mostrar que Dios se ha revelado en muchas formas, pero especialmente en la revelaci\u00f3n verbal.  Hemos visto que la evidencia es inseparable de la Escritura misma, pero no hemos indagado muy profundamente en esa direcci\u00f3n.  Antes de proceder, hay un elemento relacionado con la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica que tiene que ser mencionado brevemente.<\/p>\n<p>LA PALABRA DE LOS SERES HUMANOS<\/p>\n<p>Aun una lectura r\u00e1pida de la Biblia muestra que no es el producto de un dictado divino, como tampoco que ha descendido del cielo en tablas de oro.  Adem\u00e1s de declarar su revelaci\u00f3n y su autoridad divinas, la Biblia es un documento asombrosamente humano o, m\u00e1s precisamente, 66 documentos humanos.  Los \u00faltimos escritores del canon citan a los autores humanos por nombre, tratando muchos de los libros como productos de personas hist\u00f3 ricas bien conocidas sin insinuar por un instante que esta dimensi\u00f3n humana afecte la autoridad del documento. En verdad algunas de las referencias a las Escrituras del AT se hacen con una informalidad sor prendente. Por ejemplo: \u2020\u0153Pues, alguien dio testimonio en un lugar, diciendo\u2020\u009d (Heb. 2:6).  Si hemos de pensar claramente acerca de c\u00f3mo los cristianos deben acercarse a la Biblia, entonces, con m\u00e1s raz\u00f3n debemos afirmar que es la Palabra de Dios (un tema que todav\u00ed\u00ada debe de ser enfatizado) sin ignorar la dimensi\u00f3n humana de las Escrituras.<br \/>\nHay un n\u00famero importante de implicaciones. La Biblia no nos lleg\u00f3 de golpe, sino a trav\u00e9s de un per\u00ed\u00adodo aproximado de un milenio y medio, por la mano de muchos seres humanos, siendo la identidad de algunos enteramente desconocida. La primera implicaci\u00f3n, entonces, es el hecho de que la Biblia est\u00e1 enraizada profundamente en la historia.  La variedad de autores humanos representan culturas concretas, idiomas, eventos hist\u00f3ricos y puntos de vista.  El paralelo obvio, y uno al que a menudo se llama la atenci\u00f3n, es la encarnaci\u00f3n.  El Hijo eterno, el Verbo preexistente, se hizo carne. El es tanto Dios como hombre. La f\u00f3rmula cl\u00e1sica sigue siendo la mejor: El eterno Hijo se encarn\u00f3 en la historia, dos naturalezas, una persona.  Jesucristo no puede ser percibido y cre\u00ed\u00addo si se ignora o diluye su deidad o su humanidad.  De igual manera, la  Biblia es ambos, tanto de origen divino como humano.  Es la revelaci\u00f3n de Dios, y es un registro  humano.  El mensaje, en referencia a las pala bras mismas, es divino, origin\u00e1ndose en el Dios eterno; sin embargo, es profundamente humano, escrito en la historia, un libro con dos naturalezas.  Por supuesto, la analog\u00ed\u00ada no se debe forzar demasiado. Jesucristo es en s\u00ed\u00ad: Dios y hombre, pero nadie afirmar\u00ed\u00ada que la Biblia es Dios y hombre; no es m\u00e1s que un instrumento en la mano de un Dios que se revela.  Jesucristo ha de ser adorado; la Biblia no debe ser adorada.  Sin embargo, la comparaci\u00f3n, correctamente restringida, es \u00fatil si nos provee de algunas categor\u00ed\u00adas para ayudarnos a comprender lo que la Biblia es, y si nos anima a ser humildes en nuestra actitud cuando nos acercamos a ella. En toda nuestra investigaci\u00f3n de la Escritura, nunca debemos desechar la virtud de la humildad, humildad ante un Dios que  tan bondadosamente se acomod\u00f3 a nuestras necesidades para revelarse a s\u00ed\u00ad mismo poderosamente tanto en la Palabra encarnada como en la palabra escrita.<br \/>\nLa segunda implicaci\u00f3n es que la revelaci\u00f3n preservada en la Biblia no es un sistema abstracto, sea este filos\u00f3fico, \u00e9tico o teol\u00f3gico.  El budismo se man tiene o se cae como un sistema de pensamiento: si pudiese ser probado que Gautama el Buda nunca vivi\u00f3, la religi\u00f3n que lleva su nombre no estar\u00ed\u00ada en peligro. No as\u00ed\u00ad el cristianismo.  A pesar de la inmensa diversidad literaria en la Biblia, \u00e9sta como un todo relata una historia, y esa historia ocurre en el tiempo y el espacio.  A pesar de los mejores esfuerzos de algunos eruditos de arg\u00fcir que la fe b\u00ed\u00adblica nunca debe hacerse cautiva de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, hay un sentido profundo en que la naturaleza de la automanifestaci\u00f3n bondadosa de Dios, que toma lugar en la historia ordinaria (no importando cu\u00e1n espectaculares o milagrosos sean algunos de los elementos de esa revelaci\u00f3n), asegura que no puede escapar a la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. Si Jesucristo nunca vivi\u00f3, el cristianismo es destruido; si \u00e9l nunca muri\u00f3 en la cruz, el cristianismo es destruido, si nunca resucit\u00f3 de los muer tos, el cristianismo es destruido.  No obstante, siendo Dios el objeto \u00faltimo de la fe cristiana, esa fe es incoherente si \u00e9sta afirma una fe en el Dios de la Biblia pero no en el Dios que seg\u00fan la Biblia se revela en la historia que es mayormente accesible y sujeta a prueba. En resumen, los elementos de la extensa historia b\u00ed\u00adblica son esenciales para la integridad del mensaje cristiano.<br \/>\nEn tercer lugar, porque la Biblia es precisamente tan humana, incluye no solamente la bondadosa revelaci\u00f3n que Dios nos da de s\u00ed\u00ad mismo, sino tambi\u00e9n el testimonio humano acerca de Dios.  El libro de Hech., p. ej. relata muchos incidentes en que los ap\u00f3stoles audazmente confrontaron a las autoridades quienes trataron de silenciarles, y la confianza inconmovible de estos primeros cristianos est\u00e1 ligada con la convicci\u00f3n inquebrantable de que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada resucitado de entre los muertos.  Ellos lo hab\u00ed\u00adan visto; adem\u00e1s, seg\u00fan Pablo, cerca de 500 testigos lo hab\u00ed\u00adan visto (1 Cor. 15).  Muchos de los salmos ofrecen v\u00ed\u00advidos testimonios  de c\u00f3mo aquellos que creyeron en el Dios vivo reaccionaron ante las circunstancias cambiantes y a las tormentas de la vida. M\u00e1s ampliamente, muchas personas descritas en la Escritura o escribi\u00e9ndola est\u00e1n profundamente comprometidas con sus contempor\u00e1neos.  No son simplemente secretarios anotando un dictado. Digamos que uno no puede leer de la pasi\u00f3n de Pablo en 2 Cor. 10\u201313, o de la indignaci\u00f3n moral de Am\u00f3s, o del dolor profundo reflejado en Lam. o Hab., o la preocupaci\u00f3n de Judas al enfrentar la apostas\u00ed\u00ada teol\u00f3gica, o el testimonio profundamente comprometido de Mateo y Juan, o el transparente afecto de Pablo por los fi lipenses, sin reconocer que la Biblia muestra que fue escrita por personas verdaderas.  Con todo muchas de ellas est\u00e1n siendo usadas para entregar la verdad de Dios a futuras generaciones, tambi\u00e9n dan testimonio de su propia experiencia con Dios.<br \/>\nEstas tres implicaciones se juntan en una cuarta.  Los autores humanos de la Biblia, como hemos visto, est\u00e1n profundamente inmersos en la historia; ellos relatan su parte de la historia, dan testimonio.  Lo que descubrimos es que los \u00faltimos escritores b\u00ed\u00adblicos no s\u00f3lo dan por sentada la historicidad de los mayores eventos hist\u00f3ricos redentores (tales como el pecado, la ca\u00ed\u00adda en el huerto de Ed\u00e9n, el llamado de Abraham y el pacto de Dios con \u00e9l, el \u00e9xodo y la entrega de la ley, el surgimiento de los profetas, el principio de la monarqu\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica, el ministerio, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas), sino aun los registros b\u00ed\u00adblicos de eventos relativamente menores tambi\u00e9n son considerados como dignos de confianza.  La reina de Saba visit\u00f3 a Salom\u00f3n (Mat. 12:42; Luc. 11:31, 32); David comi\u00f3 el pan consagrado (Mar. 21:25, 26); Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto (Juan 3:14);  Abraham dio el diezmo del bot\u00ed\u00adn a Melquisedec (Heb. 7:2); ocho personas fueron salvadas en el arca (1 Ped. 3:20); la mula habl\u00f3 a Balaam (2 Ped. 2:16), para dar unos pocos ejemplos.  Uno de los ejemplos m\u00e1s intrigantes se encuentra en los labios de Jes\u00fas (Mat. 22:41\u201346; Mar. 12:35\u201337).  Jes\u00fas cita el Sal. 110, el cu\u00e1l seg\u00fan la inscripci\u00f3n es de David.  La cosa importante de observar es que la validez del argumento de Jes\u00fas depende completamente de el asumir que la inscripci\u00f3n es correcta.  Si ese Salmo no fue escrito por David, entonces David no habl\u00f3 del Mes\u00ed\u00adas como su Se\u00f1or. Cuando se refer\u00ed\u00ada a \u2020\u0153mi Se\u00f1or\u2020\u009d \u00bfde qu\u00e9 \u2020\u0153Se\u00f1or\u2020\u009d habl\u00f3? Digamos que si un cortesano hubiese compuesto el Salmo, entonces el \u2020\u0153mi Se\u00f1or\u2020\u009d f\u00e1cilmente podr\u00ed\u00ada entenderse como refiri\u00e9ndose a David mismo o a alguno de los monarcas que le sucedieron (como suponen muchos cr\u00ed\u00adticos modernos).  Pero si, al igual que Jes\u00fas, tomamos  la inscripci\u00f3n como verdadera, entonces es casi inevitable una interpretaci\u00f3n mesi\u00e1nica del Salmo. En resumen, las referencias hist\u00f3ricas no son s\u00f3lo abundantes y entrelazadas, sino que dondequiera que la Escritura hace referencia a ejemplos anteriores nunca causa una sospecha en el sentido de que el relato sea enga\u00f1ador, no hist\u00f3rico, o correcto s\u00f3lo en el plano de lo teol\u00f3gico o algo parecido.<br \/>\nFinalmente, dado que la Biblia fue escrita por muchas personas a trav\u00e9s de muchos siglos, uno no puede sorprenderse de que contenga tantos tipos literarios.  La poes\u00ed\u00ada y la prosa, la narraci\u00f3n y el discurso, el or\u00e1culo y el lamento, la par\u00e1bola y la f\u00e1bula, la historia y la teolog\u00ed\u00ada, la genealog\u00ed\u00ada y la apocal\u00ed\u00adptica, el proverbio y el salmo, el Evangelio y la ep\u00ed\u00adstola, las leyes y la literatura sapiencial, la misiva y el serm\u00f3n, las coplas y la \u00e9pica: la Biblia est\u00e1 compuesta de toda esta variedad de g\u00e9neros literarios y m\u00e1s. Patrones de pactos emergen con algunos parecidos a los tratados de los heteos, ta blas de deberes caseros se encuentran con semejanzas asombrosas a los c\u00f3digos de conducta del mundo hel\u00e9nico. Estas realidades, un producto de la naturaleza humana de la Biblia, necesariamente afectan c\u00f3mo nos acercamos a la Biblia para interpretarla correctamente.<\/p>\n<p>LA ESCRITURA Y EL CANON<\/p>\n<p>Si aceptamos que Dios es un Dios que habla, que la revelaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo incluye la revelaci\u00f3n verbal y que frecuentemente \u00e9l ha usado a los seres humanos como sus portavoces, en primer lugar debemos preguntarnos c\u00f3mo resolveremos lo que parece ser primeramente un proceso personal y oral de algo que es de dominio p\u00fablico como es la Palabra de Dios escrita (el tema de esta secci\u00f3n); y en segundo lugar, c\u00f3mo concebiremos la relaci\u00f3n en tre lo que Dios habl\u00f3 y lo que sus agentes humanos hablaron (el tema de la siguiente secci\u00f3n).<br \/>\nObviamente, aunque la Escritura describe a Dios como hablando a trav\u00e9s de seres humanos, el \u00fanico acceso que tenemos a tal fen\u00f3meno durante el per\u00ed\u00adodo de la historia b\u00ed\u00adblica se encuentra en la Escritura misma.  Eso se presupone, p. ej. en  la ret\u00f3rica de Jes\u00fas: \u2020\u0153\u00bfNo hab\u00e9is le\u00ed\u00addo lo que os fue dicho por Dios&#8230;?\u2020\u009d (Mat. 22:31).  Las alternativas que resultan parecen ser, entonces, o que la Es critura no es m\u00e1s que un testigo (falible) a tal revelaci\u00f3n verbal divina, o nada m\u00e1s que el producto de tal revelaci\u00f3n.  En el primer caso, el int\u00e9rprete debe escoger, seg\u00fan lo mejor de su capacidad, entre aque llas partes de la Escritura que constituyen un testigo fiel al Dios que se revela en hechos y palabras, y aquellas porciones que no son fidedignas, y descubrir las bases para tales decisiones. En el \u00faltimo caso, la Biblia tiene que ser comprendida no s\u00f3lo como un testigo fiel  a la bondadosa autorrevelaci\u00f3n de Dios en palabras y hechos, sino tambi\u00e9n la expresi\u00f3n concreta de la revelaci\u00f3n verbal de Dios a los seres humanos.  Estos puntos de vista alternativos en cuanto a lo que es la Escritura ciertamente afectar\u00e1n la manera en que nos acercamos a ella.<br \/>\nNo debe existir duda acerca de c\u00f3mo la Escritura subsecuente se refiere a la anterior; numerosos pasajes dejan claro que para estos escritores, lo que dice la Escritura es lo que Dios dice.  Tal declaraci\u00f3n, por supuesto, deja lugar para que Satan\u00e1s y toda clase de personas malas queden registradas como hablando dentro de la Escritura; en tal caso, invariablemente el contexto muestra que el prop\u00f3sito del registro de tales dichos es de formar parte de un relato m\u00e1s grande en el cual la perspectiva de Dios es mostrada impl\u00ed\u00adcita o expl\u00ed\u00adcitamente.  Sin embargo, se debe tener mucho cuidado en discernir exactamente qu\u00e9 g\u00e9nero de literatura est\u00e1 siendo empleado y cu\u00e1l es el mensaje que se quiere presentar; el resultado es nada m\u00e1s que la mente de Dios en este asunto.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad que en Mat. 19:5, las palabras de G\u00e9n. 2:24, no atribuidas a Dios en el relato de G\u00e9n., se presentan, de todos modos, como lo que Dios \u2020\u0153dijo\u2020\u009d. Dios mismo habl\u00f3 por la boca de los santos profetas (p. ej. Luc. 1:70).  Si se juzga a los disc\u00ed\u00adpulos como insensatos por no haber cre\u00ed\u00addo \u2020\u0153todo lo que los profetas han dicho\u2020\u009d (Luc. 24:25), la sustancia de lo que los disc\u00ed\u00adpulos debieron haber entendido y lo que Jes\u00fas expone a ellos, es que \u2020\u0153les interpretaba en todas las Escrituras lo que dec\u00ed\u00adan de \u00e9l\u2020\u009d (Luc. 24:27). El evangelio es nada m\u00e1s que lo que Dios \u2020\u0153hab\u00ed\u00ada prometido antes por medio de sus profetas en las Sagradas Escrituras acerca de su Hijo\u2020\u009d (Rom. 1:2, 3). Las palabras que est\u00e1n en las Escrituras y las palabras dichas por Dios son consideradas iguales a tal punto que Pablo puede personificar la Escritura: \u2020\u0153Porque la Escritura dice al Fara\u00f3n\u2020\u009d (Rom. 9:17); \u2020\u0153Y la Escritura, habiendo previsto que por la fe Dios hab\u00ed\u00ada de justificar a los gentiles\u2020\u009d (G\u00e1l. 3:8); \u2020\u0153la Escritura lo encerr\u00f3 todo bajo pecado\u2020\u009d (G\u00e1l. 3:22). Ninguna de estas cl\u00e1usulas tiene sentido a menos que Pablo asuma de antemano que lo que la Escritura dice, Dios lo dice. Este punto llega a una declaraci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita en 2 Tim. 3:16: \u2020\u0153Toda la Escritura [graf\u00e9] es inspirada por Dios y es \u00fatil para&#8230;\u2020\u009d  La referencia en este contexto es lo que llamamos Escrituras del AT (n\u00f3tese el vers\u00ed\u00adculo anterior: Timoteo hab\u00ed\u00ada conocido desde la infancia \u2020\u0153las Sagradas Escrituras\u2020\u009d [jiera gr\u00e1mmata]); adem\u00e1s, nada en este pasaje declara el l\u00ed\u00admite preciso de las Escrituras, estableciendo un canon acordado. De hecho, lo que el pasaje hace es afirmar que si un cuerpo de literatura est\u00e1 incluido en la \u2020\u0153Escritura\u2020\u009d, este debe ser aceptado como \u2020\u0153inspirado por Dios\u2020\u009d (lo cual trataremos m\u00e1s adelante) y a su vez debe ser tratado como tal.<br \/>\nLa misma posici\u00f3n, seg\u00fan los escritores de los Evangelios, es aceptada por el Se\u00f1or Jesucristo. El insisti\u00f3 en que la Escritura no puede ser anulada (Juan 10:35). Cuando \u00e9l se refiere a Mois\u00e9s, Jes\u00fas est\u00e1 pensando en lo que Mois\u00e9s escribi\u00f3, eso es, en Escritura: \u2020\u0153Hay quien os acusa: Mois\u00e9s [dirigi\u00e9ndose a algunos de sus oponentes], en quien hab\u00e9is puesto la esperanza. Porque si vosotros creyeseis a Mois\u00e9s, me creer\u00ed\u00adais a m\u00ed\u00ad; pues \u00e9l escribi\u00f3 de m\u00ed\u00ad. Pero si no cre\u00e9is a sus escritos, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e9is a mis palabras?\u2020\u009d (Juan 5:45\u201347). No importa cu\u00e1n dif\u00ed\u00adcil sea la interpretaci\u00f3n de Mat. 5:17\u201320, o cu\u00e1n disputada sea la naturaleza exacta del \u2020\u0153cumpli miento\u2020\u009d, de hecho es seguro que cuando Jes\u00fas dice: \u2020\u0153De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde pasar\u00e1 de la ley hasta que todo haya sido cumplido\u2020\u009d (Mat. 5:18), \u00e9l asume la veracidad y confiabilidad de \u2020\u0153la Ley\u2020\u009d (que en el contexto se refiere a toda la Escritura: cf. la Ley y los Profetas en 5:17; 7:12) tal como \u00e9sta est\u00e1 contenida en la Escritura. La autoridad divina que tanto Jes\u00fas como sus primeros disc\u00ed\u00adpulos asignan a las Escrituras constituye la autoridad que se presupone por la f\u00f3rmula que frecuentemente se repite para introducir varias citas de las Escrituras: \u2020\u0153Escrito est\u00e1\u2020\u009d (p. ej. Mat. 4:4; Rom. 9:33); ellos lo dijeron, y eso fue suficiente.<br \/>\nS\u00f3lo una peque\u00f1a porci\u00f3n de evidencia ha sido tratada aqu\u00ed\u00ad, pero es suficiente para mostrar que para Jes\u00fas y los escritores del NT ya la Escritura en existencia era percibida como algo m\u00e1s que un simple testigo escrito de la revelaci\u00f3n de Dios; en s\u00ed\u00ad era considerada simult\u00e1neamente producto de autores humanos y revelaci\u00f3n del Dios que habla. Lo que la Escritura dijo, Dios lo dijo. Sin importar c\u00f3mo recibi\u00f3 su autoridad, lo que la Biblia dice est\u00e1 marcado con la autoridad de Dios, porque sus palabras son las palabras de Dios.<\/p>\n<p>EL CANON DE LAS ESCRITURAS<\/p>\n<p>Por s\u00ed\u00ad sola esta discusi\u00f3n no dice nada del l\u00ed\u00admite de las Escrituras. Estar de acuerdo con respecto a la naturaleza de las Escrituras a\u00fan deja abierta la pregunta sobre cu\u00e1les son los escritos que conforman las mismas. Lo que conforma el canon de las Escrituras y c\u00f3mo sabemos que \u00e9ste es correcto es una materia muy compleja sobre la cual se ha escrito mucho. Este brev\u00ed\u00adsimo resumen tendr\u00e1 que ser suficiente.<br \/>\n1. Muchos han argumentado que las Escrituras del AT fueron canonizadas (eso es, reconocidas como una lista oficial  de escritos) en tres etapas: primera, la Tora (aqu\u00ed\u00ad entendida como lo que llamamos Pentateuco, los primeros cinco libros); segunda, los Profetas; y tercera, los Escritos. Siempre se ha argumentado que la \u00faltima etapa no se logr\u00f3 sino hasta fines del siglo I d. de J.C., en el concilio de Jamnia. Sin embargo, ha ido creciendo la posici\u00f3n que dice que, en cuanto al canon se refiere, Jamnia no hizo nada m\u00e1s que re visar los argumentos para dos de los libros de los Escritos (Ecl. y Cant.), tal como lo hiciera Lutero m\u00e1s tarde en relaci\u00f3n con el libro de Stg. En ambos casos, la posici\u00f3n heredada fue que los escritos en cuesti\u00f3n en realidad pertenecieron al canon, y el punto a considerar fue si esta posici\u00f3n deb\u00ed\u00ada o no ser sostenida.<br \/>\n2. La evidencia indirecta con respecto a la posici\u00f3n de los libros del AT procede del NT. Seg\u00fan Luc. 24:44; Jes\u00fas mismo se refiri\u00f3 a las Escrituras como \u2020\u0153la Ley de Mois\u00e9s, los Profetas y los Salmos\u2020\u009d, designaci\u00f3n tradicional para las tres divisiones del canon hebreo, a las cuales se acaba de hacer referencia. M\u00e1s extensamente el NT cita de cada secci\u00f3n y de casi todos los libros del AT y trata ta les pasajes como \u2020\u0153Escritura\u2020\u009d. No todos los escritos antiguos fueron considerados como Escritura, de manera que si se trata a algunos libros como Escrituras y a otros no, se asume que las personas que est\u00e1n citando est\u00e1n usando una lista que en su mente consideran libros de las \u2020\u0153Escrituras\u2020\u009d. De manera que citas de Arato en Hech. 17:28, Menandro en 1 Cor. 15:33, Epim\u00e9nides en Tito 1:12 o 1 de Enoc en Judas 14, 15 no son introducidas co mo Escrituras. Es interesante que tampoco se hace alusi\u00f3n a los libros ap\u00f3crifos como Escrituras. Aun cuando las copias de la Septuaginta (la traducci\u00f3n griega del AT) que datan del siglo IV y V d. de J.C. incluyan mu chos de los libros ap\u00f3crifos, es universalmente reconocido que esos mss. proveen muy poca evidencia acerca del pensamiento de los jud\u00ed\u00ados de la Palestina del siglo I, incluso podr\u00ed\u00adamos decir que es probable que no proporcionen evidencia alguna sobre un canon jud\u00ed\u00ado m\u00e1s extenso aceptado por los jud\u00ed\u00ados en Alejandr\u00ed\u00ada.<br \/>\n3. Es obvio que uno no se puede aproximar al cierre del canon del NT, eso es, el momento en que se acord\u00f3 universalmente que no hab\u00ed\u00ada m\u00e1s libros que agregar a la lista oficial de libros de la Es critura autorizada, exactamente en la misma forma, ya que esto implicar\u00ed\u00ada un cuerpo aun mayor para autenticarlo, y as\u00ed\u00ad sucesivamente en una regresi\u00f3n interminable. Aun as\u00ed\u00ad, es digno de notar c\u00f3mo algunos documentos \u00faltimos del NT se refieren a los escritos anteriores como \u2020\u0153Escritura\u2020\u009d (1 Tim. 5:18; 2 Ped. 3:16).<br \/>\n4. Tal vez, m\u00e1s importante, son los numerosos pasajes donde Cristo mismo es hecho el centro de lo que lleg\u00f3 a ser el canon del NT.  En particular, los vers\u00ed\u00adculos iniciales de Hebreos contrastan c\u00f3 mo Dios \u2020\u0153habiendo hablado en otro tiempo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos \u00faltimos d\u00ed\u00adas nos ha hablado por el Hijo\u2020\u009d (Heb. 1:1, 2). El Hijo mismo es lo m\u00e1ximo de la revelaci\u00f3n; para usar el lenguaje de Juan, Jes\u00fas mismo, como lo hemos visto, es la \u00faltima \u2020\u0153Palabra\u2020\u009d, la expresi\u00f3n misma de Dios, la palabra encarnada. As\u00ed\u00ad, cualquier noci\u00f3n del canon del NT se vincula directamente con \u00e9l. Ciertamente Jes\u00fas prepar\u00f3 a su peque\u00f1o grupo de ap\u00f3stoles para un entendimiento m\u00e1s claro que vendr\u00ed\u00ada despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n y en la venida del Esp\u00ed\u00adritu Santo (Juan 14:26; 16:12\u201315). Tambi\u00e9n es cierto que hay evidencia de que, aunque los 12 ap\u00f3stoles y Pablo podr\u00ed\u00adan y de hecho cometieron errores (p. ej.  G\u00e1l. 2:11\u201314), en ocasiones llegaron a ser muy conscientes de que lo que escrib\u00ed\u00adan no era menos que el mandato del Se\u00f1or y que aun los profetas del NT que los cuestionaron sobre este asunto deb\u00ed\u00adan ser considerados fuera del redil, o ignorados  (1 Cor. 14:37, 38).<br \/>\n5. Algunos han dado la impresi\u00f3n completamente falsa de que la iglesia cristiana primitiva tom\u00f3 un tiempo demasiado largo para reconocer la autoridad de los documentos del NT.  En verdad es vital distinguir entre el reconocimiento de la autoridad de estos documentos y el reconocimiento universal en relaci\u00f3n con una lista oficial de documentos neotestamentarios. Los libros del NT estaban circulando mucho tiempo antes que lo \u00faltimo ocurrie ra, muchos de ellos aceptados en todas partes como divinamente autoritativos, y todos ellos aceptados a lo menos en gran parte de la iglesia. Los documentos del NT, en su mayor\u00ed\u00ada, son citados como autoritativos tempranamente; esto incluye los cuatro Evangelios, Hechos, las trece ep\u00ed\u00adstolas paulinas, 1 Pedro y 1 Juan. El resto del canon del NT estaba bien ubicado para el tiempo de Eusebio en la primera mitad del siglo IV d. de J.C.<br \/>\n6. El criterio usado por la iglesia cristiana primitiva para decidir qu\u00e9 libros eran autoritativos, era triple. Primero, los Padres de la iglesia buscaron la apostolicidad, es decir que un documento ten\u00ed\u00ada que haber sido escrito por un ap\u00f3stol o alguien inmediatamente cercano al ap\u00f3stol. As\u00ed\u00ad, se entiende que el Evangelio de Marcos tiene, detr\u00e1s de \u00e9l, el testimonio de Pedro; Lucas fue relacionado con Pablo. Tan pronto como los Padres discutieron la posibi lidad, ellos rechazaron cualquier documento bajo la sospecha de seudonimia (que hab\u00ed\u00ada sido escrito por alguien cuya identidad no era la del autor). Segundo, un requerimiento b\u00e1sico pa ra la canonicidad fue la conformidad con \u2020\u0153la regla de la fe\u2020\u009d, o sea con el cristianismo b\u00e1sico y ortodoxo reconocido como normativo en las iglesias. Tercero, y no menos importante, el documento ten\u00ed\u00ada que haber gozado de uso amplio y continuo por las iglesias. Incidentalmente, este criterio requiere del paso del tiempo para que sea \u00fatil, y ayuda a explicar por qu\u00e9 pas\u00f3 tanto tiempo antes de \u2020\u0153ce rrar\u2020\u009d el canon (eso es, antes de que la iglesia universalmente hubiese acordado la posici\u00f3n de todos los 27 documentos del NT). Una de las razones por la que Heb. no fue aceptada en Occidente tan tempranamente como algunas de las ep\u00ed\u00adstolas fue porque era an\u00f3nima, siendo aceptada m\u00e1s temprano en el Oriente donde fue atribuida (err\u00f3neamente) a Pablo.<br \/>\n7. Tal vez lo m\u00e1s importante es reconocer que aunque no hab\u00ed\u00ada maquinaria eclesi\u00e1stica o jer\u00e1rquica, como el papado medieval, para imponer decisiones, finalmente casi toda la iglesia universal reconoci\u00f3 los mismos 27 libros. En otras pa labras, esto no fue tanto un \u2020\u0153reconocimiento oficial\u2020\u009d como el hecho de que el pueblo de Dios en diferentes partes reconoci\u00f3 lo que otros creyentes en otras partes tambi\u00e9n hab\u00ed\u00adan encontrado ser la verdad. Esto tiene que ser constantemente enfatizado: \u2020\u0153El hecho de que sustancialmente la iglesia entera lleg\u00f3 a reconocer los mismos 27 libros como can\u00f3nicos es notable cuando se recuerda que el resultado no fue arreglado. Lo \u00fanico que pod\u00ed\u00adan hacer las di ferentes iglesias a trav\u00e9s del imperio era dar testimonio de su propia experiencia con los documentos y compartir cualquier conocimiento que ellos podr\u00ed\u00adan haber tenido sobre su origen y car\u00e1cter. Cuan do se considera la diversidad en los trasfondos culturales y en la orientaci\u00f3n en cuanto a lo esencial en la fe cristiana en la iglesia, su acuerdo com\u00fan con respecto a los libros que pertenec\u00ed\u00adan al Nuevo Testamento sirve para sugerir que esta decisi\u00f3n final no se origin\u00f3 solamente en el plano humano\u2020\u009d (Glenn W. Barker, William L. Lane, y J. Ramsey Michaels, The New Testament Speaks [Harper &#038; Row, 1969], p. 29).<br \/>\nEntonces, la iglesia no les confiri\u00f3 cierta posici\u00f3n a los documentos que de otro modo les habr\u00ed\u00ada faltado, como si la iglesia fuera una instituci\u00f3n con autoridad independiente de las Escrituras o en posici\u00f3n paralela a las Escrituras. M\u00e1s bien, los documentos del NT fueron Escrituras por causa de lo que Dios hab\u00ed\u00ada revelado; la iglesia, providencialmente guiada, lleg\u00f3 a reconocer universalmente lo que Dios hab\u00ed\u00ada realizado en la culminante revelaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo en la persona de su Hijo y en los documentos que daban testimonio y juntaban los cabos de la revelaci\u00f3n en el Hijo.<\/p>\n<p>INSPIRACION Y AUTORIDAD<\/p>\n<p>Si las Escrituras son simult\u00e1neamente revelaci\u00f3n verbal de Dios y producto de manos humanas, debemos buscar por lo menos alguna relaci\u00f3n entre ambas. Durante los \u00faltimos siglos, el t\u00e9rmino que m\u00e1s com\u00fanmente ha sido usado en relaci\u00f3n con el tema es \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d. Al igual que \u2020\u0153Trinidad\u2020\u009d, la palabra \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d no es una palabra b\u00ed\u00adblica sino m\u00e1s bien es una que resume aspectos importantes de la verdad b\u00ed\u00adblica. Inspiraci\u00f3n es normalmente  de finida (a lo menos en c\u00ed\u00adrculos protestantes) como la obra sobrenatural del Esp\u00ed\u00adritu Santo de Dios sobre los autores humanos de la Escritura, de tal forma que lo que ellos escribieron fue precisamente lo que Dios quiso que escribieran con el prop\u00f3sito de comunicar su verdad.<br \/>\nAlgunas observaciones en esta definici\u00f3n nos ayudar\u00e1n a clarificarla, indicando su utilidad y defendi\u00e9ndola de aquellas malas interpretaciones comunes que se hacen sobre ella.<br \/>\n1. La definici\u00f3n habla tanto de la acci\u00f3n de Dios, por su Esp\u00ed\u00adritu, en el autor humano como de la naturaleza del texto resultante. Este doble \u00e9nfasis es un intento de captar los dos elementos presentes y que son demostrables en el relato que la Biblia hace de lo que est\u00e1 sucediendo. Por un lado, nos dice que \u2020\u0153ninguna  profec\u00ed\u00ada de la Escritura es de interpretaci\u00f3n privada\u2020\u009d (presumiblemente una interpretaci\u00f3n privada de la forma en que las cosas se encuentran); en verdad, \u2020\u0153jam\u00e1s fue tra\u00ed\u00adda la profec\u00ed\u00ada [claramente, en el contexto, la profec\u00ed\u00ada que constituye Escritura] por voluntad humana; al contrario, los hombres hablaron de parte de Dios siendo inspirados por el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d (2 Ped. 1:20, 21). Por otro lado, no es solamente que los  autores huma nos de las Escrituras fueron \u2020\u0153guiados  por el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d, sino que la Escritura resultante es \u2020\u0153inspirada por Dios\u2020\u009d (2 Tim. 3:16). La expresi\u00f3n gr. bien podr\u00ed\u00ada traducirse  como \u2020\u0153exhalada por Dios\u2020\u009d. Lo interesante del punto es que se describe de esta forma la Escritura, el texto, y no el autor humano. Si escogemos usar la palabra \u2020\u0153inspirado\u2020\u009d en vez de \u2020\u0153exhalada por Dios\u2020\u009d, entonces debemos decir (seg\u00fan este pasaje) que es el texto lo inspirado y no sus autores humanos. Si usamos alternativamente el t\u00e9rmino \u2020\u0153inspirado\u2020\u009d junto con el hecho que los autores humanos fueron \u2020\u0153guiados por el Esp\u00ed\u00adritu San to\u2020\u009d entonces los autores de las Escrituras fueron inspirados. En ese caso el dise\u00f1o de la definici\u00f3n incluye tanto la obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo en el autor humano como la posici\u00f3n resultante del texto de las Escrituras.<br \/>\n2. No hay nada en la definici\u00f3n que exige un modo particular de inspiraci\u00f3n. Sin duda la inspiraci\u00f3n puede operar a trav\u00e9s de un estado anormal de la mente humana, por decir, una visi\u00f3n, un sue\u00f1o co mo en estado de trance, escuchar voces y mucho m\u00e1s. Pero no hay nada en la definici\u00f3n que requiera de tal fen\u00f3meno; en verdad, juzgando por el texto de la Escritura, no es claro que todos los escritores b\u00ed\u00adblicos estaban siempre conscientes de que lo que estaban escribiendo era el texto sagrado. Ni hay raz\u00f3n alguna para menospreciar la descripci\u00f3n que Lucas hace de su trabajo, caracterizado por la investigaci\u00f3n y el inquirir cuidadoso de sus fuentes (Luc. 1:1\u20134).  El hecho es que el t\u00e9rmino \u2020\u0153inspirado\u2020\u009d no es mucho m\u00e1s que una etiqueta conveniente para ser usada en relaci\u00f3n con el proceso por el cual Dios ha dado existencia a las Escrituras como previamente han sido descritas: revelaci\u00f3n verbal y testigo hist\u00f3rico, palabras de seres humanos y palabras de Dios, la verdad que Dios escogi\u00f3 comunicar y las formas particulares de cada uno de los autores humanos.<br \/>\n3. Es importante distinguir este uso de \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d de otros dos usos. El primero surge del mundo contempor\u00e1neo del arte. Hablamos de compositores, escritores, pintores, escultores, m\u00fasicos y otros seres \u2020\u0153inspirados\u2020\u009d. Si nos detenemos a pensar en este uso como el \u00fanico, podr\u00ed\u00adamos suponer que estas personas fueron inspiradas por las musas; el que se inclinara m\u00e1s teol\u00f3gicamente asignar\u00ed\u00ada la inspiraci\u00f3n a la \u2020\u0153gracia com\u00fan\u2020\u009d de Dios. Aparte de tal reflexi\u00f3n, no pensamos mucho m\u00e1s en que su trabajo es excelente, una elite de primera clase. En consecuencia, podemos concluir que sus trabajos son \u2020\u0153inspiradores\u2020\u009d, eso es, que permiten a quienes los observan levantar un poco su horizonte, o intentar algo nuevo, o simplemente sentir se ennoblecidos. Normalmente tal uso no es tomado para indicar que el Dios soberano haya comunicado su verdad en forma permanente a su pueblo del pacto.<br \/>\nEl segundo uso de \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d con el cual nuestra definici\u00f3n no debe ser confundida es aquel que se encuentra en el uso de los Padres de la iglesia. Se ha hecho notar que \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d nunca funciona entre los Padres como un criterio para la canonicidad. Esto no es porque los Padres no consideren las Escrituras como inspiradas, porque de hecho ellos s\u00ed\u00ad las consideran inspiradas; sino m\u00e1s bien, porque en su uso inspiraci\u00f3n no es algo que se relaciona exclusivamente con las Escrituras. En un serm\u00f3n que Eusebio atribuye al emperador Constantino (sea o no una atribuci\u00f3n correcta), el predicador comienza: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Ojal\u00e1 la poderosa inspiraci\u00f3n del Padre y de su Hijo&#8230; sea conmigo al hablar estas cosas!\u2020\u009d En una de sus cartas a Jer\u00f3nimo, Agust\u00ed\u00adn va demasiado lejos al decir que Jer\u00f3nimo escribe bajo el dictado del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Gregorio Niceno puede usar la misma palabra traducida como \u2020\u0153exhalada por Dios\u2020\u009d (\u2020\u0153inspirada\u2020\u009d) en 2 Timoteo para referirse al comentario de su hermano Basilio acerca de los seis d\u00ed\u00adas de la creaci\u00f3n. En resumen, un considerable n\u00famero de los Padres usa una variedad de expresiones, incluyendo \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d, para amalgamar lo que muchos te\u00f3logos en el d\u00ed\u00ada de hoy separar\u00ed\u00adan en dos categor\u00ed\u00adas: \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d e \u2020\u0153iluminaci\u00f3n\u2020\u009d. Esta \u00faltima reconoce el trabajo del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la mente de un sin fin de creyentes, no s\u00f3lo predicadores, sino tambi\u00e9n escritores y maestros cristianos, pero niega a sus pensamientos, palabras y escritos la clase de autoridad uni versal que obliga a todos los cristianos en todas partes y que hoy es relacionada con la palabra \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d. De seguro, impl\u00ed\u00adcitamente los Padres hacen la misma clase de distinci\u00f3n  (aunque las categor\u00ed\u00adas son diferentes) en tanto que reconocen s\u00f3lo ciertos documentos como can\u00f3nicos, eso es, un listado cerrado de Escrituras con autoridad que obliga a toda la iglesia.<br \/>\nEntonces, para nuestros prop\u00f3sitos, \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d no ser\u00e1 usada como lo es en el mundo del arte, o como lo es en el lenguaje de los Padres de la iglesia, sino en el sentido teol\u00f3gico que ha adquirido durante los siglos pasados.<br \/>\n4. Unos cuantos escritores intentaron debilitar \u2020\u0153inspiraci\u00f3n\u2020\u009d como el t\u00e9rmino que ha sido definido aqu\u00ed\u00ad al se\u00f1alar, correctamente, que un pasaje como 2 Tim. 3:16, 17 nos afirma el prop\u00f3sito de tal Escritura inspirada: \u2020\u0153es \u00fatil para la ense\u00f1anza, para la reprensi\u00f3n, para la correcci\u00f3n, para la instrucci\u00f3n en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra\u2020\u009d. Si este es el prop\u00f3sito, ellos argumentan, en tonces es vano intentar vincular inspiraci\u00f3n con veracidad y autoridad. De hecho, esto es un error de categor\u00ed\u00adas. Es importante distinguir el modo  de revelaci\u00f3n (sue\u00f1o, visi\u00f3n, dictado, etc.) de la manera de inspiraci\u00f3n (el empleo de varias t\u00e9cnicas y g\u00e9neros literarios) de los resultados de la inspiraci\u00f3n (lo que la Escritura dice, Dios lo dice) y el prop\u00f3sito de la inspiraci\u00f3n (hacernos sabios para la salvaci\u00f3n).<br \/>\n5. Muchos han intentado debilitar la autoridad de las Escrituras, hecho impl\u00ed\u00adcito en este estudio. Solo algunos pocos ser\u00e1n mencionados. Primero, se ha arg\u00fcido que uno tiene que crear una doctrina de las Escrituras, no s\u00f3lo de los pasajes en los cuales la Escritura eval\u00faa a la Escritura, sino de las dificultades declaradas inflexibles donde la Escritura cita a la Escritura en una forma que en su primera lectura asombra. Ciertamente los dos acercamientos tienen que ir de la mano. En la pr\u00e1ctica, sin embargo, aquellos que empiezan con el segundo acercamiento usualmente no consideran el primero con seriedad; quienes comienzan con el primer acerca miento, si son investigadores cuidadosos, generalmente descubren razones v\u00e1lidas, exeg\u00e9ticas y teol\u00f3gicas que explican este fen\u00f3meno tan peculiar. Una variaci\u00f3n de este argumento insiste en que la Biblia presenta formas tan diferentes, digamos a modo de ejemplo, de Dios, que es in\u00fatil hablar de teolog\u00ed\u00ada \u2020\u0153b\u00ed\u00adblica\u2020\u009d o \u2020\u0153cristianismo b\u00ed\u00adblico\u2020\u009d. La Biblia, seg\u00fan este argumento, incorpora teolog\u00ed\u00adas que compiten entre s\u00ed\u00ad y reflejan diferentes corrientes del cristianismo que son mutuamente contradictorias. \u00bfC\u00f3mo puede decirse de cualquier libro que es inspirado y autoritativo si ese libro proh\u00ed\u00adbe el ves tir ropa tejida con hilos de dos materiales distintos (Lev. 19:19)? Pero tales trabajos, debe ser dicho gentilmente, que mientras apelan a audiencias populares y a esc\u00e9pticos convencidos, sencillamente no encajan con lo mejor de la literatura confesional. Por ejemplo, el asunto sobre los tejidos de materiales diferentes, que no es raro en la literatura, es enfatizado como si nadie jam\u00e1s haya pensado seria mente acerca de las maneras en las cuales las estipulaciones del pacto del AT han de aplicarse a los creyentes que viven bajo un nuevo pacto.<br \/>\nSegundo, muchos argumentan que un resultado necesario de la bondadosa acomodaci\u00f3n de Dios al habla humana es la introducci\u00f3n de un error. Errar es humano; los documentos b\u00ed\u00adblicos son humanos. Por lo tanto, resultan ser tan poco fiables como son los seres humanos. Pero tal apreciaci\u00f3n de la Escritura no s\u00f3lo niega la convicci\u00f3n y juicio de Jes\u00fas y de los escritores del NT, sino que se fundamenta en una l\u00f3gica desgastada. Sin duda que es verdad que a este lado de la ca\u00ed\u00adda \u2020\u0153errar es humano\u2020\u009d; eso no significa necesariamente que ser un humano implique errar en toda ocasi\u00f3n y en todo lo que se dice. Que el soberano y trascendente Dios se haya acomodado gentilmente al lenguaje humano es una hermosa verdad. No obstante, es a este hablar acomodado al cual se hace referencia como palabra o palabras puras del Se\u00f1or (Sal. 12:6) y tratadas por Jes\u00fas mismo como Escrituras que no pueden ser quebradas.<br \/>\nEn tercer lugar, los cat\u00f3licos romanos tradicionales, aunque sostienen la inspiraci\u00f3n y la autoridad de la Biblia, niegan que \u00e9sta sea suficiente como \u00fanica regla de fe y de pr\u00e1ctica. Antes de la palabra escrita vino la tradici\u00f3n oral, y esta tradici\u00f3n contin\u00faa al lado de la palabra escrita en el oficio magisterial de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana. Los efectos son sustanciales; una doctrina como la de la inmaculada concepci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, no ense\u00f1ada en las Escrituras, puede imponerse como algo que todos los cat\u00f3licos leales tienen que creer. Rec\u00ed\u00adprocamente, doctrinas que muchos no cat\u00f3licos encuentran en las Escrituras pueden ser descartadas o disminuidas en importancia por la autoridad de la iglesia. El tema es muy complejo para ser tratado aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\nEn cuarto lugar, en una manera que caracter\u00ed\u00adsticamente va m\u00e1s all\u00e1 de cualquier cosa que Karl Barth, el padre de la neoortodoxia, habr\u00ed\u00ada sostenido, algunos te\u00f3logos neoortodoxos insisten en que la Biblia, en cuanto a su forma, es sencillamente uno m\u00e1s entre los libros religiosos; aunque sea uno importante, no est\u00e1 exento de errores grandes y peque\u00f1os. No es verdad en el sentido que lo que di ce, Dios lo dice. M\u00e1s bien, la Biblia es verdad en cuanto al hecho de que Dios trabaja a trav\u00e9s de ella para revelarse a s\u00ed\u00ad mismo a los individuos. Llega a ser la Palabra de Dios cuando el Esp\u00ed\u00adritu Santo la ilumina al individuo. Esta inspiraci\u00f3n e iluminaci\u00f3n nuevamente son confundidas; o, m\u00e1s exactamente, la primera absorbe a la \u00faltima, Ciertamente la neoortodoxia ten\u00ed\u00ada raz\u00f3n en protestar contra una \u2020\u0153palabra\u2020\u009d muerta que no transformaba ni daba vida a los individuos. Pero su soluci\u00f3n es demasiado dr\u00e1stica y termina negando lo que Jes\u00fas y sus primeros disc\u00ed\u00adpulos entendieron por Escrituras.<br \/>\nQuinto, varias formas de liberalismo cl\u00e1sico simplemente niegan cualquier  posici\u00f3n especial a las Escrituras. En su forma m\u00e1s virulenta, este pensa miento niega la existencia de un Dios personal y trascendente que invade la historia. El sobrenaturalismo es considerado imposible; Dios es reducido a la proporci\u00f3n de un de\u00ed\u00adsmo o pante\u00ed\u00adsmo. La religi\u00f3n de la Biblia debe ser estudiada en el marco de discusi\u00f3n acerca de cualquier o de todas las otras religiones, y no en otro marco. Una respuesta bien pensada a esta visi\u00f3n de la realidad nos llevar\u00ed\u00ada m\u00e1s all\u00e1 del prop\u00f3sito de este art\u00ed\u00adculo. Sin embargo, lo que es claro es que esta visi\u00f3n r\u00e1pidamente somete a las Escrituras y termina por imponerle ideas contempor\u00e1neas. Al final, la disputa va no s\u00f3lo en el tema de la naturaleza de la Biblia, sino en la naturaleza y car\u00e1cter de Dios.<br \/>\nFinalmente, el surgimiento de la \u2020\u0153nueva hermen\u00e9utica\u2020\u009d ha animado a muchos pensadores simplemente a dejar de lado la discusi\u00f3n acerca del lugar que ocupa la revelaci\u00f3n y la autoridad. Pero como esta posici\u00f3n est\u00e1 \u00ed\u00adntegramente ligada al asunto sobre c\u00f3mo la Biblia ha de ser interpretada, una breve discusi\u00f3n ser\u00e1 considerada en la pr\u00f3xima secci\u00f3n.<\/p>\n<p>REFLEXIONES FINALES<\/p>\n<p>Algunos pueden objetar que toda esta presentaci\u00f3n es demasiado circular. Si empezamos con nuestra concepci\u00f3n acerca de Dios, y desde esta perspectiva comenzamos a pensar en nuestra perspectiva sobre la naturaleza de la Biblia, debemos hacer una pausa y admitir que nuestra concepci\u00f3n de Dios es (en la perspectiva cristiana) tomada de la Biblia. Digamos que si comenzamos con el concepto de Jes\u00fas acerca de la autoridad de las Escrituras, ese concepto en s\u00ed\u00ad est\u00e1 sacado de las Escrituras. El proyecto entero de construir una doctrina de las Escrituras ser\u00e1 errado.<br \/>\nEste argumento toca algunas de las preguntas m\u00e1s complejas de c\u00f3mo llegamos a \u2020\u0153conocer\u2020\u009d las co sas, y si ellas en verdad son \u2020\u0153ciertas\u2020\u009d. Aunque estos asuntos no pueden ser tratados en forma efectiva ahora, sin embargo, algunos comentarios podr\u00ed\u00adan ser \u00fatiles para algunos.<br \/>\nPrimero, hay un sentido profundo en el cual todo pensamiento humano (tal vez con la excepci\u00f3n de aquel que concuerda con las reglas de la l\u00f3gica y est\u00e1 edificado sobre valores definidos, tal como muchas de las ramas de las matem\u00e1ticas) es circular en un sentido. Somos criaturas finitas; sin la facultad de omnisciencia no tenemos en absoluto un fundamento seguro en el cual edificar. La afirmaci\u00f3n cristiana es que Dios mismo, quien goza del conocimiento perfecto, provee esa base para nosotros; pero esto, de hecho, significa que el fundamento en s\u00ed\u00ad debe ser tomado (en cuanto a criaturas finitas se refiere) por fe. Desde esta perspectiva, \u2020\u0153fe\u2020\u009d no es una opini\u00f3n que obliga subjetivamente a ser comparada con otra \u2020\u0153fe\u2020\u009d, sino una habilidad dada por Dios para percibir a lo menos un poco de Dios y su verdad y confiar en \u00e9l apropiadamente. En ning\u00fan instante esto significa negar que toda clase de  argumentos pueda ser avanzado para justificar la fe cristiana, incluyendo nuestra creencia en Dios y en la Biblia. Por el contrario, esto es admitir que tales argumentos no convencer\u00e1n a todas las personas.<br \/>\nSegundo, aunque reconocemos que el argumento es en alguna forma circular, e insistimos en que casi todo pensamiento humano lo es tambi\u00e9n, esto no implica sugerir que la circularidad sea intr\u00ed\u00adnsecamente falsa. No nos acercamos a la Biblia para ciertas pruebas sobre la naturaleza de la Biblia; por el contrario, nos acercamos a ella para recabar informaci\u00f3n. Si la Biblia no hubiera hecho afirmaciones sobre su propia naturaleza, tendr\u00ed\u00adamos pocas razones para sostener la doctrina de la Biblia bosquejada aqu\u00ed\u00ad. Yendo m\u00e1s all\u00e1, los cristianos informados quisieran argumentar sobre la veracidad y la confiabilidad de las Escrituras, pero no querr\u00e1n argumentar sobre la veracidad y la confiabilidad de sus doctrinas de las Escrituras. Metodol\u00f3gicamente hablando, ellos proceden con la creaci\u00f3n de una doctrina de las Escrituras exactamente en la misma manera en que proceden con la creaci\u00f3n de una doctrina acerca de Cristo. Ambas son sujetas a revisi\u00f3n en la medida que mayor luz se desprende de la generosa autorrevelaci\u00f3n de Dios, que ya existe en las Escrituras.<br \/>\nTercero, los cristianos inteligentes ser\u00e1n los primeros en admitir que hay cosas desconocidas y dificultades en la formulaci\u00f3n de una doctrina responsable de las Escrituras. Pero esto no nos asusta; lo mismo podr\u00ed\u00ada ser dicho de casi cualquier doctrina b\u00ed\u00adblica: la naturaleza de Dios, el centro de la redenci\u00f3n, la obra del Esp\u00ed\u00adritu y la resurrecci\u00f3n de los muertos. Esto no significa que nada verdadero pueda ser dicho sobre tales asuntos; por el contrario, significa que desde que todos ellos tienen que ver con un Dios trascendente y personal que no puede ser exhaustivamente conocido por criaturas rebeldes y finitas, inevitablemente quedar\u00e1n misterios y \u00e1reas de lo desconocido.<br \/>\nCuarto, no debemos subestimar el impacto del pecado en nuestra habilidad de pensar con claridad en estos asuntos. Un elemento sustancial en nuestra ca\u00ed\u00adda original fue el deseo incontrolable de autosuficiencia, de conocimiento independiente. Quisimos ser el centro del universo y esto es el centro de toda idolatr\u00ed\u00ada. Juan 8:45 presenta a Jes\u00fas dirigi\u00e9ndose a sus oponentes con estas asombrosas palabras: \u2020\u0153Pero a m\u00ed\u00ad, porque os digo la verdad, no me cre\u00e9is.\u2020\u009d Si esta es la verdad misma que asegura nuestra incredulidad, cu\u00e1n profunda y tr\u00e1gica y abominable es nuestra perdici\u00f3n. Entonces no nos debe sorprender que Dios no se nos presente de una manera en que nosotros nos sintamos en control de \u00e9l. Quienes demandan se\u00f1ales de Jes\u00fas son firmemente reprendidos, porque \u00e9l sabe que responder a tales demandas implicar\u00ed\u00ada someterse a la agenda de otros. R\u00e1pidamente ser\u00ed\u00ada domesticado, reducido a un simple genio m\u00e1gico y espiritual.<br \/>\nPor la misma raz\u00f3n la sabidur\u00ed\u00ada del mundo \u2014sistema de pensamiento que provee respuesta a todo en atrayentes paquetes\u2014 de ninguna manera puede comprender la cruz de Cristo (1 Cor. 1:18\u201331). Cuando Dios habla del cielo, siempre habr\u00e1 alguien que escuchar\u00e1 s\u00f3lo truenos (Juan 12:29). En la misma forma, la generosa autorrevelaci\u00f3n de Dios en las Escrituras nunca podr\u00e1 ser adecuadamente declarada por quienes insisten en ser pensadores independientes: Si Dios estructurara su revelaci\u00f3n para acomodarse a tales deseos ser\u00ed\u00ada condonar el pecado del cual el evangelio nos libera. Dios en su gran misericordia reh\u00fasa condescender a nuestra pasi\u00f3n ilimitada de ser dioses. El ha asegurado que su propia autorrevelaci\u00f3n ser\u00e1 suficientemente clara para aquellos que por gracia tienen ojos para ver y o\u00ed\u00addos para o\u00ed\u00adr, pero que nunca ser\u00e1 tan rigurosamente autoevidente como los teoremas de las matem\u00e1ticas donde los seres humanos controlan  todas las definiciones y las reglas de las relaciones.<br \/>\nAndamos por fe y no por vista.<br \/>\nC\u00f3mo interpretar la Biblia<\/p>\n<p>EL ROSTRO CAMBIANTE DE LA HERMENEUTICA<\/p>\n<p>Cuando Pablo le dice a Timoteo que procure ser alguien que \u2020\u0153traza [interpreta] bien la palabra de verdad\u2020\u009d (2 Tim. 2:15), lo que se asume es que es peligrosamente posible ser alguien que en forma incorrecta tra za la palabra de verdad. Y eso levanta importantes preguntas acerca de c\u00f3mo interpretar la Biblia. Para acercarse a la Biblia con acierto es necesario no s\u00f3lo conocer lo que es, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo \u2020\u0153trazarla\u2020\u009d.<br \/>\n\u2020\u0153Hermen\u00e9utica\u2020\u009d es el t\u00e9rmino que tradicionalmente ha sido aplicado a la interpretaci\u00f3n de textos. Pero en los \u00faltimos a\u00f1os la hermen\u00e9utica en s\u00ed\u00ad ha pasado por cambios importantes, los que son dignos de considerar con pausa para darnos cuenta  de dichos cambios. Se pueden distinguir tres etapas (aunque al final se sobreponen la una a la otra).<br \/>\nPrimera, la hermen\u00e9utica fue entendida tradicionalmente como ciencia y arte de la interpretaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica: Ciencia, porque hubo importantes reglas y principios que deb\u00ed\u00adan ser aplicados a la tarea de la interpretaci\u00f3n, y arte, porque demandaba juicios maduros nacidos de la experiencia y de la competencia. La tarea del int\u00e9rprete fue la de entender lo que el texto dec\u00ed\u00ada, y esto implicaba que si dos int\u00e9rpretes de igual competencia entend\u00ed\u00adan las re glas de la interpretaci\u00f3n, entonces en la inmensa mayor\u00ed\u00ada de los casos su entendimiento de lo que un pasaje dice coincidir\u00ed\u00ada. En esta visi\u00f3n de la hermen\u00e9utica, se pone mucha atenci\u00f3n a la gram\u00e1tica, las par\u00e1bolas y otros g\u00e9neros literarios, principios para el estudio de las palabras, c\u00f3mo se relacionan los temas b\u00ed\u00adblicos, etc.<br \/>\nSegunda, se us\u00f3 \u2020\u0153hermen\u00e9utica\u2020\u009d frecuentemente para referirse al despliegue de una variedad de \u2020\u0153herramientas\u2020\u009d de la cr\u00ed\u00adtica literaria: Cr\u00ed\u00adtica de las fuentes, cr\u00ed\u00adtica de las formas, cr\u00ed\u00adtica de las tradiciones, cr\u00ed\u00adtica  de redacci\u00f3n y, recientemente, cr\u00ed\u00adtica de las diversas formas de narraci\u00f3n. Si bien se lograron algunas ganancias con semejantes aproximaciones, tambi\u00e9n hubo p\u00e9rdidas: Mucho del prop\u00f3sito de estas t\u00e9cnicas fue reconstruir la historia y la estructura de las creencias de aquellas comunidades creyentes particulares que est\u00e1n detr\u00e1s del texto, en vez de escuchar el mensaje del texto.<br \/>\nAmbas formas de acercamiento han sido largamente eclipsadas en importancia por una tercera tendencia, la \u2020\u0153nueva hermen\u00e9utica\u2020\u009d. Aqu\u00ed\u00ad la clave importante consiste en el hecho de que los seres hu manos traen sus propios prejuicios e inclinaciones y tambi\u00e9n sus limitaciones a la tarea interpretativa hasta el punto de estar en control de la discusi\u00f3n. En un sentido esta observaci\u00f3n es salu dable. Inevitablemente traemos nuestros propios elementos interpretativos con nosotros mismos; no hay tal cosa como una mente totalmente abierta. La nueva hermen\u00e9utica nos recuerda que la autoridad de la Biblia no debe ser transferida a la autoridad del int\u00e9rprete, que nosotros invariablemente ubicamos nuevas piezas de informaci\u00f3n en la red ya existentes en nuestra mente (lo cual es mezcla de sensatez e insensatez), que aquello que creemos que es verdad sin duda necesita ser modificado o corregido o abandonado, que tenemos mucho que aprender, que nuestro marco de entendimiento est\u00e1  separado del escritor humano de las Escrituras por barreras de tiempo, geograf\u00ed\u00ada, idioma y cultura.<br \/>\nPero al mismo tiempo, muchos exponentes  de la nueva hermen\u00e9utica sobrepasan el l\u00ed\u00admite. Ellos argumentan que toda vez que la interpretaci\u00f3n de las personas difiere en alguna medida de las de otras, no se puede hablar leg\u00ed\u00adtimamente del significado del texto (como si esto fuera algo objetivo). Ellos dicen que el significado no est\u00e1 en el texto sino en los lectores, los int\u00e9rpretes, del texto. Si las diferentes interpretaciones son leg\u00ed\u00adtimas, en tonces no se puede hablar de la interpretaci\u00f3n correcta, o la interpretaci\u00f3n verdadera; ellos piensan que tales expresiones terminan en afirmaciones de preferencia personal. Si ninguna interpretaci\u00f3n en particular es correcta, entonces todas las interpretaciones son err\u00f3neas (lo cual conduce al nihilismo hermen\u00e9utico conocido como \u2020\u0153desconstruccionismo\u2020\u009d), o todas son igualmente \u2020\u0153correctas\u2020\u009d; p. ej. todas son bue nas o malas en la medida que satisfacen o cumplen con las necesidades de una persona en particular, o comunidad, o cultura; o simplemente satisface cierto criterio arbitrario. En esta corriente, estos proponentes de la nueva hermen\u00e9utica aceptan diferentes \u2020\u0153lecturas\u2020\u009d de las Escrituras: una lectura sub-Sahara del Africa negra, una lectura de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, una lectura feminista, una lectura protestante anglosajona, una lectura cat\u00f3lico romana, una lectura homosexual y as\u00ed\u00ad sucesivamente. Alineada con el poderoso respeto contempor\u00e1neo que la cultura occidental le asigna al pluralismo, esta nueva hermen\u00e9utica considera que ninguna interpretaci\u00f3n es inv\u00e1lida excepto aquella que declara ser la correcta haciendo a las otras incorrectas.<br \/>\nLos temas en torno a la nueva hermen\u00e9utica son tan complejos que no pueden ser tratados satisfactoriamente aqu\u00ed\u00ad. Es importante reconocer que este acercamiento al conocimiento gobierna mucho de la agenda no s\u00f3lo en la interpretaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica contempor\u00e1nea sino tambi\u00e9n en las disciplinas de la historia, literatura, pol\u00ed\u00adtica y en otras tantas \u00e1reas m\u00e1s. A pesar de sus muchas contribuciones valiosas, la nueva hermen\u00e9utica tiene que ser encarada en muchas \u00e1reas. Intuitivamente, hay algo d\u00e9bil en una teor\u00ed\u00ada que propone la relatividad de todo conocimiento alcanzado por la lectura, mientras que, al mismo tiempo, produce un sin n\u00famero de materiales que insisten en lo correcto de su posici\u00f3n. Insistir que todo significado descansa en quien conoce y no en el texto, y entonces escribir textos para probar el punto, es casi incre\u00ed\u00adblemente contradictorio en s\u00ed\u00ad mismo.  Peor aun, la teor\u00ed\u00ada en esta for ma asume que la intenci\u00f3n del autor no es confiablemente expresada en el texto. Esto levanta una impenetrable barrera entre el autor y el lector, y lo llama \u2020\u0153texto\u2020\u009d. La iron\u00ed\u00ada es que esas ideas est\u00e1n es critas por autores que esperan que sus lectores entiendan lo que ellos dicen, autores que escriben lo que ellos entienden y esperan que sus lectores ser\u00e1n persuadidos por su razonamiento. Con franqueza, se desea que tales autores pudiesen extender la misma cortes\u00ed\u00ada a Mois\u00e9s, Isa\u00ed\u00adas y Pablo.<br \/>\nAun si seres humanos finitos no pueden alcanzar un conocimiento exhaustivo del texto (o de cualquier otro asunto), es dif\u00ed\u00adcil ver por qu\u00e9 ellos no pueden ganar conocimiento verdadero. Aun m\u00e1s, el hecho de nuestras diferencias es m\u00e1s f\u00e1cil de       absorber cuando es puesto contra el trasfondo de nuestra herencia com\u00fan; todos nosotros hemos sido creados a la imagen de Dios, quien s\u00f3lo goza del conocimiento perfecto y exhaustivo. Suponer que podamos alcanzar conocimiento de todas maneras como el de Dios ser\u00ed\u00ada idolatr\u00ed\u00ada; sin embargo, no es raz\u00f3n para pensar que no podamos obtener ning\u00fan conocimiento objetivo.<br \/>\nEn verdad, hay maneras de pensar sobre la adquisici\u00f3n de entendimiento del texto que nos ayudan a ver un poco c\u00f3mo funciona el proceso. Sin duda, un lector puede ser ampliamente controlado por inclinaciones personales y agendas r\u00ed\u00adgidas cuando se acerca primero a las Escrituras (el texto que nos ocupa aqu\u00ed\u00ad), y por lo tanto \u2020\u0153encontrar\u2020\u009d en el texto toda clase de asuntos que el autor (y el Autor) no tuvo la intenci\u00f3n de poner en \u00e9ste; o, por el contrario, \u00e9l o ella no vea muchas de las cosas que de hecho est\u00e1n presentes all\u00ed\u00ad. La totalidad del bagaje mental del lector, lo que los modernos llaman \u2020\u0153el horizonte de entendimiento del lector\u2020\u009d, puede estar tan distante del horizonte de enten dimiento del autor como est\u00e1 expresado en el texto, que pueden ocurrir muchas distorsiones importantes.  Pero es posible que el lector leer\u00e1 y volver\u00e1 a leer el texto, aprender\u00e1 algo del lenguaje y la cultura de los autores, descubrir\u00e1 qu\u00e9 elementos de su propio bagaje deben ser marginados, y gradualmente \u2020\u0153fusionar\u00e1\u2020\u009d su horizonte de entendimiento con aquel que se encuentra en el texto (para usar la jerga actual).  Otros hablan de la \u2020\u0153espiral hermen\u00e9utica\u2020\u009d, en donde el int\u00e9rprete se aproxima progresivamente al significado del texto.<br \/>\nSi la nueva hermen\u00e9utica es tratada de esta forma, hay considerables ganancias que pueden beneficiar a la iglesia. Esto nos recuerda que la revelaci\u00f3n verbal de Dios a nosotros en las Escrituras no s\u00f3lo ocurre en un lenguaje e idioma de culturas hist\u00f3ricas particulares, sino que para mejorar nuestro entendimiento de la verdad objetiva que est\u00e1 ah\u00ed\u00ad re velada es necesario regresar a esas culturas, en cuanto esto sea posible, con el prop\u00f3sito de minimizar los peligros de distorsiones interpretativas. Esto nos recuerda que aun si un int\u00e9rprete logra cier to entendimiento real y objetivo del texto, nadie lo entender\u00e1 exhaustivamente, y otros int\u00e9rpretes traer\u00e1n a la luz contenido que est\u00e1 presente de verdad en el texto y que posiblemente no se hab \u00ed\u00ada considerado. Por ejemplo, los creyentes en Africa pueden ser m\u00e1s r\u00e1pidos en descifrar las met\u00e1foras paulinas que se refieren al car\u00e1cter corporativo de la iglesia, mientras que muchos en el Occidente lo encontrar\u00e1n dif\u00ed\u00adcil debido a su herencia del individualismo. Los cristianos se necesitan el uno al otro; esto es tan veraz en el campo de la hermen\u00e9utica como lo es en cualquier otra \u00e1rea. Si hay una entrega profunda compartida para someterse a la autoridad de la revelaci\u00f3n de Dios, y no a las modas pasajeras y agendas (acad\u00e9micas o de otra naturaleza) de quienes pretenden juzgar a las Escrituras, el re conocer que nadie lo sabe todo estimula la humildad y la voluntad para escuchar y aprender.<br \/>\nEn realidad, aplicadas en forma correcta, algunas de las posturas de la nueva hermen\u00e9utica nos recuerdan que los seres humanos traen un bagaje cultural y conceptual enorme a las Escrituras que ellos pretenden interpretar.  Este hecho, aliado con la insistencia de la Biblia de que nuestro pecado y el auto enfoque id\u00f3latra nos conduce lejos de la luz (ver Juan 3:19, 20), puede llevarnos a hacernos caer de rodillas en el tard\u00ed\u00ado reconocimiento de que la interpretaci\u00f3n de la Palabra de Dios no es simplemente una disciplina intelectual, sino que tambi\u00e9n mueve los ejes morales y espirituales. En la posici\u00f3n de la Biblia con respecto a la relaci\u00f3n de Dios con su pueblo, necesitamos de la ayuda del Esp\u00ed\u00adritu Santo de Dios para entender la verdad tanto como necesitamos de su ayuda para vivir la verdad. En todo caso, con toda la ayuda que se nos pueda dispensar, la meta de un cristiano inteligente no es dominar las Escrituras, sino ser do minado por ella, tanto para la gloria de Dios como para el bien de su pueblo.<\/p>\n<p>ALGUNOS PRINCIPIOS INTRODUCTORIOS DE LA INTERPRETACION BIBLICA<br \/>\nLo que sigue a continuaci\u00f3n es una selecci\u00f3n de principios de interpretaci\u00f3n, para aquellos que sostienen que un acercamiento correcto a la Biblia incluye no s\u00f3lo una valoraci\u00f3n de lo que la Biblia es, sino tambi\u00e9n un especial cuidado en c\u00f3mo leerla y entenderla.<\/p>\n<p>La prioridad de los idiomas originales de la Biblia<\/p>\n<p>Los idiomas originales tienen prioridad. Esto es un corolario del hecho de que esta revelaci\u00f3n ocurri\u00f3 a trav\u00e9s de individuos espec\u00ed\u00adficos en coyunturas hist\u00f3ricas concretas y en idiomas humanos reales de tiempos espec\u00ed\u00adficos. Es verdad que los ling\u00fcistas han demostrado ampliamente que cualquier cosa que puede ser dicha en un idioma puede ser traducida a otro. Tambi\u00e9n han demostrado que no todo el significado del idioma \u2020\u0153donante\u2020\u009d puede trans mitirse en el mismo tiempo y en el mismo espacio. Adem\u00e1s, toda traducci\u00f3n implica interpretaci\u00f3n; la traducci\u00f3n no es una disciplina mec\u00e1nica. De manera que para aproximarse lo m\u00e1s cerca posible a la intenci\u00f3n del autor, como est\u00e1 expresada en un texto, es mejor interponer la menor cantidad de interpretaciones posibles. Por supuesto, si uno no conoce el idioma original entonces estar\u00e1 siempre agrade cido por las traducciones; asimismo un int\u00e9rprete pobre, que conoce los idiomas originales, puede cometer muchos m\u00e1s errores interpretativos que aquellos que se pueden encontrar en muchas traducciones, las cuales han sido realiza das por personas competentes. A pesar de lo intuitivamente obvio de estas afirmaciones, necesitan repetirse.<br \/>\nPara el predicador muy atareado o para el maestro de Biblia, esta observaci\u00f3n tiene dos implicaciones de car\u00e1cter pr\u00e1ctico. Primera, si el tema principal de un serm\u00f3n o de una lecci\u00f3n descansa en el modo peculiar de expresi\u00f3n en una sola traducci\u00f3n particular, en la mayor\u00ed\u00ada de los casos no es el punto principal del pasaje y puede que no sea jus tificado de ninguna manera. Segunda, la prioridad en los comentarios y otras ayudas interpretativas debiera ser el reflejar el trabajo en los idiomas originales, aun si la presentaci\u00f3n (como en este comentario de un solo volumen) est\u00e1 preparada para lectores que no son expertos t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p>Algunas palabras sobre palabras<\/p>\n<p>El estudio de palabras, importante como lo es en s\u00ed\u00ad, tiene que considerarse con cuidado, y nunca aislado de los asuntos mayores concernientes al uso de las palabras en frases, p\u00e1rrafos, discursos o g\u00e9neros particulares. Los l\u00e9xicos (diccionarios escritos en espa\u00f1ol y que tratan las palabras del idioma original) pueden proveer un rango de significados que varios eruditos han identificado (siempre que esos eruditos tengan la raz\u00f3n), pero dentro de ciertas limitaciones el factor m\u00e1s importante para determinar el significado de una palabra es su uso en un contexto espec\u00ed\u00adfico. Insistir en el significado de una palabra que est\u00e9 relacionado con su etimolog\u00ed\u00ada suele conducir a un error (como si la palabra candado viniera de \u2020\u0153can\u2020\u009d y \u2020\u0153dado\u2020\u009d); la \u00fanica ocasi\u00f3n cuando la etimolog\u00ed\u00ada llega a ser una prioridad prudente ocurre cuando la palabra utilizada tie ne un uso poco frecuente y en circunstancias un tanto ambiguas que no queda otro recurso que \u00e9ste. El tratar de construir una teolog\u00ed\u00ada basada en una sola palabra y el uso de \u00e9sta es una empresa cuestionable; predicar \u2020\u0153etimolog\u00ed\u00ada al rev\u00e9s\u2020\u009d, en donde se afirma como significado de una palabra su desarrollo posterior o sus an\u00e1logas (tal como la afirmaci\u00f3n que d\u00fanamis, poder, llama a la mente la palabra \u2020\u0153dinamita\u2020\u009d, palabra que a\u00fan no hab\u00ed\u00ada sido inventada cuando el NT fue escrito), en el mejor de los casos es un anacronismo, en el peor de los casos es rid\u00ed\u00adculo. Por otro lado, el intentar usar el rango sem\u00e1ntico total de una palabra cada vez que \u00e9sta se usa (como sucede con la Versi\u00f3n Ampliada de la Biblia) es fallar en el entendimiento del funcionamiento del lenguaje.<br \/>\nA pesar de las advertencias, una ex\u00e9gesis seria estar\u00e1 m\u00e1s interesada en c\u00f3mo las palabras son usadas por ciertos autores b\u00ed\u00adblicos, y en otros libros b\u00ed\u00adblicos. As\u00ed\u00ad como el significado de frases y discursos moldea el significado de las palabras, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n el significado de las palabras moldea el significado de las frases o de los discursos; en el idioma, todo es una unidad. Es de mucho valor tra tar de encontrar lo que significan ciertas palabras en gr. o heb., y que est\u00e1n detr\u00e1s de muchas palabras en nuestras Biblias, especialmente aquellas que tienen un peso teol\u00f3gico importante, p. ej. expiaci\u00f3n, Mes\u00ed\u00adas (Cristo), verdad, ap\u00f3stol, pecado, cabeza, resurrecci\u00f3n, esp\u00ed\u00adritu, carne, ley y un sinn\u00famero de otras m\u00e1s. Aun si el estudio personal confirma lo que fuentes secundarias dicen, la disciplina en s\u00ed\u00ad es valiosa. Esta no s\u00f3lo provee un grado de familiaridad con las Escrituras que dif\u00ed\u00adcilmente se lograr\u00ed\u00ada de otra forma, sino que recuerda a los cristianos que Dios ha escogido revelarse a s\u00ed\u00ad mismo en discursos, frases y palabras.<\/p>\n<p>La importancia de llegar a ser un buen lector<\/p>\n<p>Es esencial desarrollar sensibilidad literaria o, para expresarlo en otras palabras, llegar a ser un buen lector.<br \/>\nEn el micro nivel, incontables indicadores literarios sirven como se\u00f1ales para alertar al lector. Las \u2020\u0153inclusiones\u2020\u009d comienzan y terminan una secci\u00f3n con palabras similares o id\u00e9nticas con el prop\u00f3sito de destacar la importancia de ciertos temas. As\u00ed\u00ad el tema de las bienaventuranzas (Mat. 5:1\u201310) comienza y termina con la misma recompensa (\u2020\u0153porque de ellos es el reino de los cielos\u2020\u009d), de esta mane ra establece que las bienaventuranzas fijan las normas del reino. El cuerpo del Serm\u00f3n del monte se inicia con las palabras: \u2020\u0153No pens\u00e9is que he venido para abrogar la Ley o los Profetas\u2020\u009d (Mat. 5:17), y concluye diciendo: \u2020\u0153As\u00ed\u00ad que, todo lo que quer\u00e1is que los hombres hagan por vosotros, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n haced por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas\u2020\u009d (Mat. 7:12). Esta \u2020\u0153inclusi\u00f3n\u2020\u009d sugiere que el Serm\u00f3n del monte es, entre otras cosas, una exposici\u00f3n de las Escrituras del AT (\u2020\u0153la Ley y los Profetas\u2020\u009d) a la luz de la venida de Jes\u00fas y lo que estas significar\u00e1n en la vida de sus seguidores. La poes\u00ed\u00ada hebrea est\u00e1 menos interesada en la rima o incluso en el ritmo que en el paralelismo de diferentes variedades (ver tambi\u00e9n el art\u00ed\u00adculo \u2020\u0153La poes\u00ed\u00ada en la Biblia\u2020\u009d). En el Salmo 73:21, 22<\/p>\n<p>De veras se amargaba mi coraz\u00f3n,<br \/>\ny en mi interior sent\u00ed\u00ada punzadas.<br \/>\nPues yo era ignorante y no entend\u00ed\u00ada;<br \/>\nyo era como un animal delante de ti.<\/p>\n<p>la segunda l\u00ed\u00adnea repite el contenido de la primera, con otras palabras; la cuarta l\u00ed\u00adnea hace lo mismo en relaci\u00f3n con la tercera. Esto se conoce como paralelismo sin\u00f3nimo. Las l\u00ed\u00adneas 3 y 4 toman el pensamiento de las l\u00ed\u00adneas 1 y 2. Esto se llama paralelismo progresivo. En otras partes uno encuentra el paralelismo antit\u00e9tico (como en Prov. 14:31):<\/p>\n<p>El que oprime al necesitado afrenta a su Hacedor,<br \/>\npero el que tiene misericordia del pobre lo honra.<\/p>\n<p>De hecho hay muchas m\u00e1s estructuras complejas de paralelismo. Tambi\u00e9n hay quiasmos, en donde  dos o m\u00e1s l\u00ed\u00adneas van al centro y luego hacia afuera. Estas pueden ser muy elementales, o complejas tales como en Mat. 13:<\/p>\n<p>1\tla par\u00e1bola del sembrador (13:3b\u20139)<br \/>\n2. intermedio (13:10\u201323)<br \/>\n(a). sobre el prop\u00f3sito de las par\u00e1bolas (13:10\u201317)<br \/>\n(b). explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador (13:18\u201323)<br \/>\n3. la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a (13:24\u201330)<br \/>\n4. la par\u00e1bola del grano de mostaza (13:31, 32)<br \/>\n5. la par\u00e1bola de la levadura (13:33)<br \/>\nPausa (13:34\u201343)<br \/>\n\u2014. par\u00e1bolas como cumplimiento de las profec\u00ed\u00adas (13:34, 35)<br \/>\n\u2014. la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a explicada (13:36\u201343)<br \/>\n5\u00c2\u00b4. la par\u00e1bola del tesoro escondido (13:44)<br \/>\n4\u00c2\u00b4. la par\u00e1bola de la perla de gran precio (13:45, 46)<br \/>\n3\u00c2\u00b4. la par\u00e1bola de la red (13:47, 48)<br \/>\n2\u00c2\u00b4. intermedio (13:49\u201351)<br \/>\n(b\u00c2\u00b4). la par\u00e1bola de la red explicada (13:49, 50)<br \/>\n(a\u00c2\u00b4). entendimiento de las par\u00e1bolas (13:51)<br \/>\n1\u00c2\u00b4\tla par\u00e1bola del escriba instruido (13:52)<\/p>\n<p>Se debe reconocer que los quiasmos est\u00e1n m\u00e1s bien en el ojo del lector que en el texto mismo. Si los elementos llegan a ser demasiado complejos, o los paralelos son decididamente forzados, uno razonablemente debe preguntarse si el sistema est\u00e1 presente o no. Por otro lado, algunos int\u00e9rpretes, cansados con largas listas de quiasmos que no convencen, desestiman con mucha facilidad aquellos que realmente est\u00e1n presentes. Con frecuencia se ha demostrado que quienes hablaban idiomas se m\u00ed\u00adticos com\u00fanmente usaron este sistema como parte de su modelo de hablar, de modo que uno no deber\u00ed\u00ada ser tan esc\u00e9ptico. Ciertamente, hay muchos casos inciertos; en verdad muchos expositores no estar\u00e1n persuadidos con el ejemplo dado anteriormente. Tal vez valdr\u00ed\u00ada la pena aventurarse con un ejemplo un poco m\u00e1s sencillo; \u00e9ste est\u00e1 basado en Mat. 23:13\u201332:<\/p>\n<p>1\tPrimer \u00c2\u00a1ay! (13): fracaso en reconocer a Jes\u00fas como Mes\u00ed\u00adas<br \/>\n2. Segundo \u00c2\u00a1ay! (15): celo superficial, haciendo mas da\u00f1o que bien<br \/>\n3. Tercer \u00c2\u00a1ay! (16\u201322): mal uso de las Escrituras<br \/>\n4. Cuarto \u00c2\u00a1ay! (23, 24): falta fundamental en discernir la confiabilidad de las Escrituras<br \/>\n3\u00c2\u00b4. Quinto \u00c2\u00a1ay! (25, 26): mal uso de las Escrituras<br \/>\n2\u00c2\u00b4. Sexto \u00c2\u00a1ay! (27, 28): celo superficial, haciendo mas da\u00f1o que bien<br \/>\n1\u00c2\u00b4\tS\u00e9ptimo \u00c2\u00a1ay! (29\u201332): herederos de aquellos que fallaron en reconocer a los profetas.<\/p>\n<p>De hecho, lo que los quiasmos logran es conducir el enfoque del lector al centro, esto es, la falla fundamental de discernir la confiabilidad de las Escrituras, uno de los temas centrales en el Evangelio de Mateo.<br \/>\nTal vez, aun m\u00e1s importante es la habilidad para entender la forma como funcionan las grandes estructuras, especialmente la naturaleza del g\u00e9nero literario. La literatura sapiencial no es como la ley; digamos que leer Proverbios como si ofreciera juicios en casos legales, es ridiculizarlo (cf. Prov. 26:4, 5). En el NT la palabra \u2020\u0153par\u00e1bola\u2020\u009d puede referirse a un proverbio (Luc. 4:23), un dicho profundo (Mar. 13:35), un s\u00ed\u00admbolo o una imagen no verbal (Heb. 9:9; 11:19), una comparaci\u00f3n ilustrativa, ya sea sin forma de historia (Mat. 15:15; 24:32) o con una historia (Mat. 13:3\u20139, las as\u00ed\u00ad llamadas par\u00e1bolas narrativas). Quienes tratan las par\u00e1bolas piensan s\u00f3lo en par\u00e1bolas narrativas, principalmente porque hay muchas de ellas en los primeros tres Evangelios, y dan principios para la interpretaci\u00f3n de (tales) par\u00e1bolas. Ciertamente todos concuerdan con que en el caso de las par\u00e1bolas narrativas no se necesita preguntar si la historia realmente sucedi\u00f3.<br \/>\nEn la misma manera, debemos preguntar c\u00f3mo lo apocal\u00ed\u00adptico debe ser entendido,  qu\u00e9 es un \u2020\u0153Evangelio\u2020\u009d, c\u00f3mo funcionaron las ep\u00ed\u00adstolas en el primer siglo. Jo\u00e1s dijo una f\u00e1bula (2 Rey. 14:9); \u00bfes correcta la cr\u00ed\u00adtica moderna cuando al libro de Jon\u00e1s se le clasifica como una \u2020\u0153f\u00e1bula\u2020\u009d? No, esto es un error de categor\u00ed\u00ada literaria. Una f\u00e1bula relata una historia de animales o de otras formas de vida no humana con el prop\u00f3sito de dejar una ense\u00f1anza moral; no se mezcla con los seres humanos. El esfuerzo de Jo\u00e1s califica; el libro de Jon\u00e1s no. Con la informaci\u00f3n ampliada podemos preguntar qu\u00e9 signific\u00f3 midrash y otras categor\u00ed\u00adas de literatura del primer siglo. Todos los estudiantes de la Biblia luchar\u00e1n con el significado de pasajes tales como G\u00e1l. 4:24\u201331. El asunto es que la verdad se transmite en diferentes maneras en diferentes g\u00e9neros lite rarios. Quien piensa que Jerem\u00ed\u00adas est\u00e1 hablando lit. en Jer. 20:14\u201318 tendr\u00e1 mucha dificultad en explicar algunos asuntos. Ser\u00ed\u00ada mejor escuchar la afrenta misma del lamento.<br \/>\nPor sobre todo, una buena lectura va con el fluir de las palabras escritas. Y aunque siempre vale la pena meditar en palabras y frases (especialmente en discursos), aun as\u00ed\u00ad el significado de esas palabras est\u00e1 determinado por su contexto. Un buen lector con diligencia se esforzar\u00e1 por darle sentido a la fluidez del argumento. (La excepci\u00f3n ocurre cuando hay una lista de proverbios, aun cuando muchos de ellos est\u00e1n arreglados tem\u00e1ticamente.) Esto no es menos verdad en el caso de la narrativa que en el caso del discurso. Muchos de los lectores casuales de los Evangelios piensan de \u00e9stos como relatos desconectados. Sin embargo, una lectura m\u00e1s cuidadosa permite descubrir que hay temas interrelacionados con otros temas. Por ejemplo, uno podr\u00ed\u00ada preguntarse c\u00f3mo Luc. 10:38\u201311:13 es una unidad. Una segunda lectura muestra que estos vers\u00ed\u00adculos revelan un an\u00e1lisis de por qu\u00e9 hay tan poca oraci\u00f3n y lo que hoy en d\u00ed\u00ada podr\u00ed\u00adamos llamar espiritualidad; una distorsi\u00f3n de prioridades y valores (10:38\u201342); una falta de conocimiento y de buenos modelos (11:1\u20134); y una necesidad de seguridad y per severancia (11:5\u201313).  En manera semejante, esta secci\u00f3n entera de Lucas hace su propia contribuci\u00f3n a la continuidad mayor del contexto.<\/p>\n<p>Los contextos inmediatos y mediatos<\/p>\n<p>El contexto inmediato, por lo general, toma precedencia sobre el contexto mediato y los paralelos formales.  Por ejemplo, en Mat. 6:7 Jes\u00fas advierte a sus seguidores: \u2020\u0153no us\u00e9is vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que ser\u00e1n o\u00ed\u00addos por su palabrer\u00ed\u00ada\u2020\u009d; en Luc. 18:1\u20138 Jes\u00fas les dice a sus disc\u00ed\u00adpulos: \u2020\u0153una par\u00e1bola acerca de la necesidad de orar siempre y no desmayar\u2020\u009d. Esto no reducir\u00e1 el impacto de uno de estos pasajes al citar al otro. La prohibici\u00f3n en Mateo tiene sentido en su contexto; el dicho confronta una religi\u00f3n que es s\u00f3lo formal, o que piensa que puede sacar ventajas de Dios al tratar de ser m\u00e1s exigente. Con su bien conocido inter\u00e9s en la oraci\u00f3n, Lucas nos cuenta mucho m\u00e1s de la vida de oraci\u00f3n de Jes\u00fas, y en el cap. 18 algo de sus ense\u00f1anzas dise\u00f1adas para reprender a aquellos cuya piedad no es apasionada ni persistente.<br \/>\nDe las muchas interpretaciones de Juan 3:5, donde Jes\u00fas le dice a Nicodemo que si no nace \u2020\u0153del agua y del Esp\u00ed\u00adritu, no puede entrar en el reino de Dios\u2020\u009d, una de las m\u00e1s populares es aquella que agrega Tito 3:5, 6 que habla \u2020\u0153de Dios nuestro Salvador\u2020\u009d que \u2020\u0153nos salv\u00f3&#8230; por medio del lavamiento de la regeneraci\u00f3n y de la renovaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, que \u00e9l derram\u00f3 sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador\u2020\u009d. Que existen paralelos conceptuales y verbales nadie lo podr\u00e1 negar.  Ahora bien, Juan 3:5 no s\u00f3lo fue escrito por otro autor, sino que es atribuido a Jes\u00fas durante su encarnaci\u00f3n. M\u00e1s importante aun es que en el contexto inmediato Nicodemo es reprendido por no entender lo que Jes\u00fas estaba diciendo (3:10), presumiblemente en el plano de ser un maestro reconocido de las Escrituras y, por lo tan to, saber lo que las Escrituras dicen. Una combinaci\u00f3n de estos y otros factores conducen a muchos comentaristas, y con raz\u00f3n, a ver en Juan 3:5 una referencia al cumplimiento anticipado de Eze. 36:25\u201327. Esto concuerda con la expectativa de que Jes\u00fas bautizar\u00ed\u00ada con el Esp\u00ed\u00adritu, un tema ya tratado en este Evangelio (Juan 1:26\u201333).<br \/>\nPor supuesto, cualquier texto est\u00e1 rodeado por c\u00ed\u00adrculos conc\u00e9ntricos expandidos de contexto. No es un asunto f\u00e1cil de determinar sobre cu\u00e1n grande puede ser el contexto estudiado en relaci\u00f3n con cualquier punto. Ciertamente el estudio de palabras debiera comenzar en el texto (p. ej. c\u00f3mo Marcos hace uso del t\u00e9rmino, antes de preguntarse c\u00f3mo Lucas, Pablo, el NT, y finalmente el mundo hel\u00e9nico lo usar\u00ed\u00ada).<br \/>\nAlgunos indicadores contextuales son importantes en el movimiento de cap\u00ed\u00adtulo en cap\u00ed\u00adtulo.  Por ejemplo,  aunque seg\u00fan Mateo las palabras con que se hace referencia al ministerio de Juan el Bautista y al de Jes\u00fas, respectivamente, son id\u00e9nticas (\u2020\u0153Arrepent \u00ed\u00ados, porque el reino de los cielos se ha acercado\u2020\u009d, Mat. 3:2; 4:17), sus contextos inmediatos dan a ambos un tono un tanto diferente. El de Juan el Bautista es dicho en la connotaci\u00f3n de las palabras de Isa\u00ed\u00adas que muestra a Juan preparando el camino para Jes\u00fas; las de Jes\u00fas est\u00e1n dichas con la connotaci\u00f3n de las palabras de Isa\u00ed\u00adas que muestran a Jes\u00fas dando cumplimiento a la promesa de traer luz a los gentiles. As\u00ed\u00ad Juan el Bautista est\u00e1 principalmente anunciando lo que impide el arribo del reino de los cielos; Jes\u00fas est\u00e1 anunciando su inauguraci\u00f3n. Esto es consecuente con los temas a trav\u00e9s de Mat. (y tambi\u00e9n en los Sin\u00f3pticos). Al mismo tiempo, en otros casos es de ayuda unir los temas y las expresiones t\u00e9cnicas en los diferentes lugares a trav\u00e9s del canon, pero a esto nos referiremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la \u2020\u0153analog\u00ed\u00ada de la fe\u2020\u009d<\/p>\n<p>Apelar a la \u2020\u0153analog\u00ed\u00ada de la fe\u2020\u009d, aunque \u00fatil, siempre se ha de hacer con algo de cautela. Como se usa en la teolog\u00ed\u00ada protestante, esta apelaci\u00f3n argumenta que, si cualquier pasaje es ambiguo, \u00e9ste debe ser interpretado en l\u00ed\u00adnea con las grandes \u2020\u0153cosas dadas\u2020\u009d del cristianismo b\u00ed\u00adblico; nunca debe ser interpretado en tal forma que comprometa esas \u2020\u0153cosas dadas\u2020\u009d. Seguro que en un sentido es una buena ad vertencia, toda vez que la mente de Dios est\u00e1 detr\u00e1s de todas las Escrituras. Sin embargo, hay muchos peligros inherentes en una aplicaci\u00f3n irracional de la \u2020\u0153analog\u00ed\u00ada de la fe\u2020\u009d. Primero, el int\u00e9rprete caer\u00ed\u00ada en un anacronismo. Dios no le entreg\u00f3 toda la Biblia a su pueblo de una sola vez. Hay una revelaci\u00f3n progresiva, y leer el todo, aplic\u00e1ndolo a un pasado remoto, comprometer\u00ed\u00ada seriamente la parte que corresponda analizar, y de esa manera, p. ej., se puede diluir el verdadero significado de la historia de la redenci\u00f3n. Por ejemplo, imponer una bien desarrollada doctrina paulina sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo en cada pasaje en donde aparece \u2020\u0153Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d en el libro de Sal., sin dudas que generar\u00e1 interpretaciones err\u00f3neas.<br \/>\nEn segundo lugar, el alcance teol\u00f3gico del int\u00e9rprete, su \u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica\u2020\u009d (porque todos nosotros quienes leemos y ense\u00f1amos las Escrituras desarrollamos cierta s\u00ed\u00adntesis, ya sea que la llamemos \u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica\u2020\u009d o no), puede adolecer de ciertas fallas en muchos de sus postulados, sin que se logren discernir con claridad. La raz\u00f3n es que esta s\u00ed\u00adntesis en s\u00ed\u00ad, esta teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica, se transforma en una forma de controlar la manera como interpretamos las Escrituras, bajo el disfraz de servir como \u2020\u0153analog\u00ed\u00ada de la fe\u2020\u009d.<br \/>\nEn tercer lugar, muchos cristianos interpretan  pasajes favoritos de las Escrituras, y esos pasajes llegan a ser una especie de \u2020\u0153canon en el canon\u2020\u009d, que sirve como piedra angular en la cual descansan los otros pasajes. Este canon interno llega a ser, para muchos cristianos, el mejor resumen de \u2020\u0153la fe\u2020\u009d. Esto puede conducir, p. ej. a una lectura caprichosa de Stg. 2:14\u201326 sobre la base que Pablo en Rom. 4 y G\u00e1l. 3 pareciera decir algo diferente, y a la perspectiva de Pablo se le da prioridad casi en forma autom\u00e1tica.<\/p>\n<p>El valor de la informaci\u00f3n del trasfondo hist\u00f3rico y arqueol\u00f3gico<\/p>\n<p>Dado que hay tantos referentes hist\u00f3ricos en el texto b\u00ed\u00adblico, es totalmente apropiado buscar, en ese trasfondo, informaci\u00f3n relevante donde esa informaci\u00f3n ser\u00ed\u00ada compartida por el autor humano y los primeros lectores. Tambi\u00e9n esto es una funci\u00f3n del hecho de que la Biblia est\u00e1 hist\u00f3ricamente condicionada. Cuando Isa\u00ed\u00adas escribe: \u2020\u0153En el a\u00f1o que muri\u00f3 el rey Uz\u00ed\u00adas&#8230;\u2020\u009d es de mucha ayuda encontrar en los libros de Rey. y Cr\u00f3n. lo que se dice del rey Uz\u00ed\u00adas, porque esto contribuye a nuestro entendimiento de lo que Isa\u00ed\u00adas est\u00e1 diciendo; y despu\u00e9s de todo el mismo tipo de informaci\u00f3n estuvo presumiblemente disponible (si no exactamente en esa forma) tanto para Isa\u00ed\u00adas como para sus primeros lectores. Mucho se ha escrito, y sin sentido, con respecto a las palabras del Cristo exaltado a los laodicenses: \u2020\u0153Yo conozco tus obras, que ni eres fr\u00ed\u00ado ni caliente. \u00c2\u00a1Ojal\u00e1 fueras fr\u00ed\u00ado o caliente!\u2020\u009d (Apoc. 3:15). Muchos han argumentado que esto significa que Dios prefiere gente \u2020\u0153que es espiritualmente fr\u00ed\u00ada\u2020\u009d antes que aquella que es \u2020\u0153espiritualmente tibia\u2020\u009d aunque su primera preferencia es por los \u2020\u0153es piritualmente calientes\u2020\u009d. Hay explicaciones ingeniosas que se ofrecen para defender la proposici\u00f3n de que frialdad espiritual es un estado superior al de la tibieza espiritual.<br \/>\nTodo esto puede ser c\u00f3modamente abandonado cuando responsablemente la arqueolog\u00ed\u00ada ha hecho su contribuci\u00f3n. Laodicea formaba parte del valle de Lico,  junto con otras dos ciudades mencionadas en el NT.  Colosas era la \u00fanica ciudad de ese valle que disfrutaba de torrentes de agua fresca y fr\u00ed\u00ada; Hier\u00e1polis era conocida por sus aguas termales y lleg\u00f3 a ser un lugar al cual la gente concurr\u00ed\u00ada para disfrutar de sus restauradores ba\u00f1os. Por contraste, Laodicea ten\u00ed\u00ada agua que no era ni fr\u00ed\u00ada ni caliente y, por ende, de poca utilidad; era agua tibia, compuesta de qu\u00ed\u00admicos y con reputaci\u00f3n internacional de producir n\u00e1useas. Esto nos trae a la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas con respecto a los cristianos de esta ciudad: Ellos no eran \u00fatiles en ning\u00fan sentido, eran simplemente sin sabor, que produc\u00ed\u00adan tal aversi\u00f3n que \u00e9l les vomitar\u00ed\u00ada. La interpretaci\u00f3n ser\u00ed\u00ada suficientemente clara para cualquiera que viviera en el valle de Lico en el siglo primero; esto toma una simple informaci\u00f3n del trasfondo para hacer una interpretaci\u00f3n correcta en nuestros d\u00ed\u00adas. Igualmente, un conocimiento de ciertos modelos sociales antiguos puede arrojar bastante luz en ciertos pasajes, como ser\u00ed\u00ada en el caso de la par\u00e1bola de las diez v\u00ed\u00adrgenes (Mat. 25:1\u201313).<br \/>\nCuando los int\u00e9rpretes y traductores se preguntan c\u00f3mo los primeros lectores pudieron entender un pasaje, simplemente no se est\u00e1n haciendo una pregunta hipot\u00e9tica, dif\u00ed\u00adcil de responder (toda vez que no tenemos acceso a sus mentes). Por el contrario, esta es una manera simple de lograr una serie de preguntas secundarias: \u00bfC\u00f3mo fueron entendidas esas palabras en ese tiempo? \u00bfCu\u00e1les eran los asun tos y temas de mayor relevancia? \u00bfQu\u00e9 clase de marco conceptual confrontar\u00ed\u00ada el texto b\u00ed\u00adblico? Hacerse estas preguntas no necesariamente significa que uno habr\u00e1 de encontrar siempre las respuestas correctas. Algunas veces uno puede inferir respuestas responsables a partir de lo que se refleja en el texto. Por ejemplo, es obvio que Pablo se est\u00e1 oponiendo a ciertas personas en su ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1l., y algunas de las cosas que sostienen esos oponentes son razonablemente claras. Algunas veces la evidencia es m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil de identificar, pero aun as\u00ed\u00ad vale la pena investigarla. Cu\u00e1n eficazmente puede ser presentada 1 Jn. a una congregaci\u00f3n en el d\u00ed\u00ada de hoy, lo cierto es que fue escrita con el prop\u00f3sito de ofrecer seguridad a los creyentes a fines del pri mer siglo quienes estaban pasando por un periodo de dudas debido a la separaci\u00f3n de un grupo divisionista (1 Jn. 2:19). Si concluimos que este grupo abraz\u00f3 cierta forma de protognosticismo (acerca del cual conocemos bastante a partir de material extrab\u00ed\u00adblico), una serie de otros asuntos, y que est\u00e1n en la ep\u00ed\u00adstola, ser\u00ed\u00adan m\u00e1s claros.<br \/>\nNada de esto pone en peligro la suficiencia y claridad de la Biblia, porque en nada estos juicios han alterado su prop\u00f3sito principal. Pero dado que la Biblia nos fue dada de pura gracia por Dios en una larga serie de contextos hist\u00f3ricos espec\u00ed\u00adficos,  puede arrojarse luz significativa sobre un pasaje si pacientemente escudri\u00f1amos dichos contextos.<\/p>\n<p>La importancia de hacer las preguntas correctas<\/p>\n<p>Es importante hacer muchas preguntas acerca de un texto, y tambi\u00e9n aprender a distinguir las preguntas no apropiadas.<br \/>\nDesde la perspectiva positiva, en el caso de la narrativa siempre ser\u00e1 v\u00e1lido formular aquellas preguntas que consideramos elementales: cu\u00e1ndo, d\u00f3nde, a qui\u00e9n, c\u00f3mo, por qu\u00e9, por cu\u00e1nto tiempo, etc. Por sobre todo, es importante preguntar cu\u00e1l es el tema y el prop\u00f3sito de la unidad del texto en el cual se est\u00e1 trabajando, y c\u00f3mo las diferentes par tes del texto hacen su aporte tanto al punto como al tema dominante.  A menudo es v\u00e1lido preguntarse acerca de los temas secundarios que est\u00e1n presentes. A veces es necesario hacerse la pregunta sobre un t\u00e9rmino o una frase usada por el autor, p. ej. \u00bfpor qu\u00e9 Pablo us\u00f3 esta palabra en este contexto cuando podr\u00ed\u00ada haber usado otra?<br \/>\nTambi\u00e9n es f\u00e1cil hacer preguntas no apropiadas. Por ejemplo, si uno pregunta: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 dice el pasaje acerca de la seguridad del creyente?\u2020\u009d, cuando el tema est\u00e1 remotamente presente en el texto, uno puede \u2020\u0153encontrar\u2020\u009d respuestas que no est\u00e1n ah\u00ed\u00ad. Una de las mejores se\u00f1ales de madurez interpretativa es la clase de preguntas de autocr\u00ed\u00adtica y reflexivas que se hacen acerca del texto y que luego \u2020\u0153escucha\u2020\u009d lo que se est\u00e1 diciendo a tal punto que las mismas preguntas son progresivamente perfeccionadas, descartadas o corregidas. Este es un componente muy importante para llegar al significado del texto.<\/p>\n<p>La unidad de la Biblia<\/p>\n<p>Es importante ubicar un pasaje en su lugar dentro de la historia de la redenci\u00f3n. Por supuesto, los eruditos que piensan que todos los libros de la Biblia deben ser tratados separadamente, porque no perciben una mente detr\u00e1s del todo, simplemente no le dan mucha atenci\u00f3n a este principio. No obstante, para quienes se acercan a la Biblia en la manera en que lo proponemos es simplemente lectura responsable. Esto significa m\u00e1s que organizar el material hist\u00f3rico de la Biblia en una forma cronol\u00f3gica, aunque no significa menos. Esto significa tratar de entender la naturaleza teol\u00f3gica de la secuencia.<br \/>\nUna de las avenidas de estudio m\u00e1s \u00fatil en este sentido es c\u00f3mo escritores posteriores de las Escrituras se refieren a quienes les precedieron. Por ejemplo, uno de los t\u00ed\u00adtulos importantes asignados a Jes\u00fas en el Evangelio de Mat. es \u2020\u0153Hijo de Dios\u2020\u009d. En el bautismo de Jes\u00fas, la voz del cielo declara: \u2020\u0153Este es mi Hijo amado&#8230;\u2020\u009d (3:17). Inmediatamente Jes\u00fas es conducido por el Esp\u00ed\u00adritu al desierto para ser tentado. All\u00ed\u00ad \u00e9l pasa 40 d\u00ed\u00adas y 40 noches en un ayuno dif\u00ed\u00adcil. El primer atentado de Satan\u00e1s comienza con la mofa: \u2020\u0153Si eres Hijo de Dios&#8230;\u2020\u009d (4:3). Jes\u00fas respondi\u00f3 con las palabras que se encuentran en Deut. 8  que primero se aplicaron a Israel. A estas alturas es casi imposible no recordar que tan temprano como fue escrito Exo. 4  Dios ya se refiere a Israel como su hijo. Como hijo de Dios, Israel pas\u00f3 40 a\u00f1os en el desierto siendo ense\u00f1ado pero fallando en el aprendizaje de que \u2020\u0153no s\u00f3lo de pan vivir\u00e1 el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios\u2020\u009d (Deut. 8:3; Mat. 4:4); Jes\u00fas, el verdadero Hijo, pasa ahora 40 d\u00ed\u00adas en el desierto y demuestra que \u00e9l ha aprendido aquella lecci\u00f3n. En verdad, el pasaje entero est\u00e1 entrelazado con temas que corresponden al per\u00ed\u00adodo del \u00e9xodo, y a trav\u00e9s de \u00e9ste Jes\u00fas es presentado como el \u2020\u0153hijo\u2020\u009d que Israel nunca fue: obediente, perseverante, sumiso a la palabra de Dios; en otras palabras, el lugar del verdadero Israel. Esto llega a ser el tema principal en el Evangelio de Mat.<br \/>\nEn una forma similar, los lectores cristianos pronto se dan cuenta de la forma en que Pablo maneja el tema de la ley, o que Heb. se refiere al sistema de sacrificios, y c\u00f3mo el Apoc. constantemente alude a Dan. y Eze., para mencionar solo algunas de las conexiones textuales entre los libros del antiguo pacto y los del nuevo pacto. La perspectiva de la historia de la redenci\u00f3n siempre debe estar en mente. As\u00ed\u00ad, mientras se trata Exo. 4 dentro de su propio contexto, el maestro cristiano y el predicador se sentir\u00e1n obligados a dar algunas indicaciones hacia d\u00f3nde apunta el tema del \u2020\u0153Hijo de Dios\u2020\u009d en el eje central de la generosa autorrevelaci\u00f3n de Dios.  Evitar tanto el anacronismo (que lee lo \u00faltimo en lo primero) como el atomismo (que rechaza considerar las conexiones en el canon) ayudar\u00e1 al cristiano a aprender con grandes anhelos en qu\u00e9 manera, como insiste el Evangelio de Juan, las Escrituras hablan de Cristo.<br \/>\nEn pocos puntos este ejercicio disciplinado es m\u00e1s desafiante que en la interpretaci\u00f3n de los Evangelios.  A primera vista, los Evangelios describen la vida, ministerio, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, antes de su ascensi\u00f3n, el descenso del Esp\u00ed\u00adritu y la formaci\u00f3n de una iglesia internacional, multicultural e interracial. Por otro lado, los Evangelios fueron escritos claramente varias d\u00e9cadas despu\u00e9s que estos eventos transcurrieron, por cristianos dedicados y preocupados no s\u00f3lo en dar testimonio de dichos eventos, sino de responder a las necesidades e interrogantes de sus propios lectores. Hay muchas maneras por las que los cuatro evangelistas muestran sus preocupaciones con la historia y la teolog\u00ed\u00ada, por dar testimonio que evite el anacronismo y que apunte en direcci\u00f3n a la ense\u00f1anza que Jes\u00fas le est\u00e1 entregando a su naciente iglesia. Por ejemplo, en el cuarto Evangelio Juan constantemente llama la atenci\u00f3n a lo poco que entendieron aun los disc\u00ed\u00adpulos en ese tiempo. S\u00f3lo despu\u00e9s que Jes\u00fas se levant\u00f3 de entre los muertos algunas de sus ense\u00f1anzas, y sus conexiones con las Escrituras, llegaron a ser claras (p. ej. Juan 2:19\u201322). El que Juan llame la atenci\u00f3n a este hecho refleja su preocupaci\u00f3n por ser veraz tanto con lo que efectivamente ocurri\u00f3 como con el significado de ello para la siguiente generaci\u00f3n de creyentes.<br \/>\nEl manejar los Evangelios sensiblemente significa, entre otras cosas, que no podemos tratar a los primeros cristianos llegando a la plenitud de su fe exactamente como llega la gente de hoy a la fe. En el caso de los primeros cristianos, para llegar a la plenitud de su fe cristiana tuvieron que esperar hasta el pr\u00f3ximo evento principal de la historia de la redenci\u00f3n: la cruz y la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Je sucristo. De modo que sus pasos en la fe no pueden ser exactamente como los nuestros, porque nosotros miramos a esos eventos hacia atr\u00e1s mientras que ellos tuvieron que esperar que sucedieran. Eso significa que nunca debemos ense\u00f1ar y predicar de los Evangelios como si hubieran sido escritos s\u00f3lo para dar perfiles psicol\u00f3gicos en el discipulado, como si fueran manuales ejemplares de \u2020\u0153c\u00f3mo hacer\u2020\u009d en la vida cristiana (aun cuando proveen un riqu\u00ed\u00adsimo material para ello). M\u00e1s bien, son como libros que nos dicen c\u00f3mo logramos llegar desde all\u00e1 hasta ac\u00e1; pero sobre todo el \u00e9nfasis de ellos es qui\u00e9n es Jes\u00fas, por qu\u00e9 vino, c\u00f3mo y por qu\u00e9 fue tan malentendido, c\u00f3 mo sus ense\u00f1anzas y vida le condujeron  a la cruz y a la resurrecci\u00f3n, por qu\u00e9 \u00e9l es  digno de toda confianza, el prop\u00f3sito de su misi\u00f3n y mucho m\u00e1s. Y en la medida que nos enfocamos en el mismo Jesucristo, somos llamados a un discipulado en el cual confiamos y somos hallados fieles.<br \/>\nPor supuesto, lo que se presenta es el hecho de c\u00f3mo la Biblia est\u00e1 unida. Esto no es para sugerir que estos sean temas f\u00e1ciles. Escuelas enteras de interpretaci\u00f3n se han edificado alrededor de varios esquemas en los cuales unos pocos principios irreducibles han llegado a ser el punto de apoyo sobre el cual todo el resto de la evidencia tiene que girar. Pero ese hecho debe llevarnos no a la desesperaci\u00f3n, sino al reconocimiento de que las conexiones interb\u00ed\u00adblicas son muchas y variadas y que todav\u00ed\u00ada hay mucha luz que debe emerger del estudio de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Intentando un balance b\u00ed\u00adblico<\/p>\n<p>La s\u00ed\u00adntesis teol\u00f3gica es importante, pero la s\u00ed\u00adntesis enga\u00f1osa es err\u00f3nea y peligrosa. Muchas veces se ha observado que gran parte de la ortodoxia descansa en relacionar correctamente pasajes con pa sajes y verdad con verdad. Esta observaci\u00f3n es tanto un llamado al trabajo cuidadoso como una advertencia contra el reduccionismo. El balance b\u00ed\u00adblico es una meta importante. Para empezar, evitaremos toda aproximaci\u00f3n a una interpretaci\u00f3n que se tome de un punto esot\u00e9rico de un pasaje aislado y oscuro (p. ej., 1 Cor. 15:29) para establecer el marco b\u00e1sico que nos permita interpretar las Escrituras. Si la tendencia pol\u00ed\u00adtica de nuestra \u00e9poca fa vorece la pol\u00ed\u00adtica centrada en un tema, y en ocasiones el cristianismo centrado en un tema, los lectores serios de la Biblia deben pensar en forma m\u00e1s amplia. Ellos querr\u00e1n enfatizar lo que la Escritura en fatiza, y concentrarse en los temas m\u00e1s importantes y en los temas ciertos de la autorrevelaci\u00f3n generosa de Dios.<br \/>\nEn ninguna parte  son m\u00e1s importantes las advertencias en contra de las s\u00ed\u00adntesis falsas que cuando la Biblia trata temas que abiertamente invocan misterio. No podemos comprender todo acerca de Dios; si pudi\u00e9ramos entonces ser\u00ed\u00adamos Dios, y aun la pretensi\u00f3n que tenemos  a semejante derecho no s\u00f3lo revela nuestra condici\u00f3n de perdidos, sino que adem\u00e1s revela nuestro pobre concepto de nosotros mismos. Dios est\u00e1 m\u00e1s interesado en nuestro amor, fiel obediencia y adoraci\u00f3n que en nuestro coeficiente intelectual. Por lo tanto cuando nos topamos con pasajes tales como Juan 5:16\u201330, en el cual se articula poderosamente la relaci\u00f3n de Jes\u00fas, el Hijo de Dios, con su Padre, o Rom. 9, en el cual sin vaci lar se usa un lenguaje fuertemente predestinatario, la importancia de reconocer las limitaciones de la evidencia y aun de las mayores limitaciones de nuestro entendimiento de \u00e9stas es un importante elemento en la tarea interpretativa.<br \/>\nEn honor de la simplificaci\u00f3n, se ha dicho poco sobre la exploraci\u00f3n de c\u00f3mo se han manejado estos temas a trav\u00e9s de la historia de la iglesia. En verdad, es muy importante reconocer que, tal como el int\u00e9rprete no se acerca a las Escrituras en blanco y por lo tanto debe estar alerta a sus propias evidencias, tambi\u00e9n es verdad, ir\u00f3nicamente hablando, que una de las grandes ayudas en libe rarnos de la esclavitud ciega a nuestras ideas prefijadas, es la lectura cuidadosa de la historia de la interpretaci\u00f3n. Tal lectura nunca debe usurpar el lugar de la lectura de las Escrituras; es posible llegar a ser tan experto en el uso de opiniones secundarias que uno nunca escudri\u00f1e el texto mismo de las Escrituras. Sin embargo, cuando uno ha notado la advertencia, es importante, en la medida que seamos capaces, entender c\u00f3mo los cristianos antes de noso tros han luchado con la Escritura, nada menos que con los pasajes y temas m\u00e1s controversiales. Tal disciplina promover\u00e1 humildad, clarificar\u00e1 nuestras mentes de proposiciones sin garant\u00ed\u00ada, evitar\u00e1 exponer interpretaciones erradas que desde hace mucho (y con raz\u00f3n) se han descartado, y nos recordar\u00e1 que una interpretaci\u00f3n responsable de las Escrituras nunca debe ser una tarea solitaria.<\/p>\n<p>Determinando las funciones de los temas b\u00ed\u00adblicos<\/p>\n<p>Especialmente donde los temas b\u00ed\u00adblicos son complejos y est\u00e1n entrelazados, es importante observar el uso que la Biblia hace de tales temas, determinar sus funciones espec\u00ed\u00adficas y decidir seguir tal modelo b\u00ed\u00adblico en nuestra propia reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. Por ejemplo, la Biblia nunca infiere que, porque es soberano, Dios est\u00e1 detr\u00e1s del mal en la misma manera en que lo est\u00e1 del bien, o que todo esfuerzo humano es irrelevante, o que el fatalismo est\u00e1 ga rantizado; lejos de esto. A partir de la soberan\u00ed\u00ada de Dios se infiere que la gracia prevalece (Rom. 9), que debemos confiar en Dios aun cuando no seamos capaces de ver el camino por delante (Rom. 8:28), y mucho m\u00e1s. Del hecho que Dios nos cre\u00f3, la gente deduce que Dios es Padre de todos nosotros, y que todos somos \u2020\u0153hermanos y hermanas\u2020\u009d; sin duda que en un sentido es verdad. Sin embargo, permanece el hecho de que el t\u00e9rmino \u2020\u0153Padre\u2020\u009d aplicado a Dios en la Biblia es reservado para quienes han entrado en una relaci\u00f3n de pacto con \u00e9l; bajo el nuevo pacto, \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d es aplicado a los cristianos. Si comenzamos a asociar estos t\u00e9rminos con estructu ras de pensamiento que son muy diferentes de su uso b\u00ed\u00adblico, no pasar\u00e1 mucho tiempo hasta que introduzcamos en la Biblia cosas que no deben estar ah\u00ed\u00ad, aun mientras nos cegamos a cosas que s\u00ed\u00ad est\u00e1n ah\u00ed\u00ad.<br \/>\nPara usar un ejemplo un tanto diferente, el autor de la ep\u00ed\u00adstola a los Heb. nos recuerda que \u2020\u0153Jesucris to es el mismo ayer, hoy y por los siglos\u2020\u009d (13:8). Algunos cristianos celosos han deducido cosas tales como: \u2020\u0153Jes\u00fas san\u00f3 a todos aquellos que vinieron a \u00e9l en los d\u00ed\u00adas de su encarnaci\u00f3n; \u00e9l es el mismo ayer y hoy y por siempre; por lo tanto, \u00e9l me sanar\u00e1 si voy a \u00e9l.\u2020\u009d Puede que Jes\u00fas lo haga o simplemente que no lo haga. El razonamiento es err\u00f3neo. \u00bfPodr\u00ed\u00adamos decir igualmente: \u2020\u0153Jes\u00fas camin\u00f3 sobre las aguas en los d\u00ed\u00adas de su encarnaci\u00f3n; Jes\u00fas es el mismo ayer, hoy y por siempre; por lo tanto \u00e9l camina sobre las aguas en el d\u00ed\u00ada de hoy?\u2020\u009d El asunto es que el autor de Heb. no est\u00e1 declarando un principio que se podr\u00ed\u00ada aplicar a cada una de las facetas de la vida de Jes\u00fas. El contexto de Heb. 13 nos muestra el prop\u00f3sito que el autor ten\u00ed\u00ada en mente cuando aplic\u00f3 esta verdad.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n<br \/>\nMientras nos acercamos a la Biblia con reverencia, constantemente debemos distinguir entre una interpretaci\u00f3n responsable de las Escrituras de aquellas aplicaciones que son de car\u00e1cter personal o de gru po. Por supuesto que en pasajes exhortatorios la l\u00ed\u00adnea que diferencia entre ambas es muy fina; o, mejor dicho, es muy f\u00e1cil moverse de una a la otra. A menos que preservemos un principio de distinci\u00f3n con facilidad caeremos en interpretaciones peligrosas. Por ejemplo, r\u00e1pidamente podemos procurar saber \u2020\u0153lo que la Biblia significa para m\u00ed\u00ad\u2020\u009d, poniendo tanto \u00e9nfasis en el \u2020\u0153para m\u00ed\u00ad\u2020\u009d, que ignoramos la distancia que hay entre nosotros y el texto, y comprometer la especificaci\u00f3n hist\u00f3rica de la Biblia, y as\u00ed\u00ad, la naturaleza de la generosa autorrevelaci\u00f3n verbal que Dios nos ha dado. Peor aun, una persona enfermiza que se da a interminable introspecci\u00f3n tristemente se enfocar\u00e1 en aquellos pasajes cuyo tema habla de la culpabilidad humana; el extrovertido triunfalista se tomar\u00e1 de todos aquellos pasajes que hablan de victoria; el hedonista ego\u00ed\u00adsta con su inter\u00e9s perso nal encontrar\u00e1 pasajes que hablan de la vida y el gozo. Es mucho mejor que todos los cristianos lean cada parte de las Escrituras, que la mediten en los t\u00e9rminos dados, que disciernan, en cuanto sea posible,  su contribuci\u00f3n a la totalidad del canon, y entonces preguntar c\u00f3mo semejante verdad se aplica a ellos mismos, y a la iglesia y a la sociedad de la que ellos son parte.<\/p>\n<p>La importancia de la santidad<\/p>\n<p>Dado que la Biblia es la Palabra de Dios, es de vital importancis cultivar la humildad mientras leemos, promover una vida de meditaci\u00f3n saturada de oraci\u00f3n a medida que estudiamos y reflexionamos, procurar la asistencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo mientras tratamos de entender y obedecer, confesar el pecado y procurar pureza de coraz\u00f3n, motivaci\u00f3n y de relaciones al mismo tiempo que crecemos en entendimiento. Fracasar en estas \u00e1reas pue de producir eruditos, pero no cristianos.<br \/>\nPor sobre todo, debemos recordar que nosotros alg\u00fan d\u00ed\u00ada daremos cuenta ante aquel que dijo: \u2020\u0153Pero a \u00e9ste mirar\u00e9 con aprobaci\u00f3n: al que es humilde y contrito de esp\u00ed\u00adritu, y que tiembla ante mi palabra\u2020\u009d (Isa. 66:2).<br \/>\nD. A. Carson<br \/>\nHISTORIA BIBLICA<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Para nuestros prop\u00f3sitos la historia b\u00ed\u00adblica puede ser definida como el trasfondo hist\u00f3rico de los eventos e ideas que encontramos en la Biblia. Esto significa cubrir un amplio panorama que comienza con los albores de la historia y que concluye con el per\u00ed\u00adodo del NT. En esto, sin lugar a dudas, la  Biblia en s\u00ed\u00ad es un recurso primordial. Sin embargo, tendremos que hacer uso de otras fuentes para su plementar nuestro conocimiento del mundo antiguo, tales como los descubrimientos de la arqueolog\u00ed\u00ada y los registros escritos transmitidos de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n por los pueblos de los tiempos b\u00ed\u00adblicos. Esto es importante porque la Biblia no pretende escribir una historia de su propio per\u00ed\u00adodo como tal. Los libros de la historia b\u00ed\u00adblica nos dicen bastante, pero sus autores no nos dicen todo lo que habr\u00ed\u00adan hecho, por cuanto su relato hist\u00f3rico tuvo espec\u00ed\u00adficamente prop\u00f3sitos religiosos.<br \/>\nEs importante en esta conexi\u00f3n ser claros sobre la relaci\u00f3n existente entre la historia y la autoridad de la Biblia. Una buena porci\u00f3n de la Biblia nos relata eventos hist\u00f3ricos, y nos muestra que Dios es el Dios que act\u00faa en la historia. En esto, la verdad de la Biblia est\u00e1 ligada a la veracidad de su relato sobre la historia. La consecuencia de esto es que la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica com\u00fan es relevante para con las verdades declaradas por la Biblia. Si los historiadores pudieran mostrar que los principales eventos registrados en la Biblia con respecto a Dios y su pueblo fueron s\u00f3lo ficci\u00f3n, entonces ser\u00ed\u00ada imposible seguir sosteniendo una doctrina \u2020\u0153b\u00ed\u00adblica\u2020\u009d acerca de Dios.<br \/>\nPor otro lado, hay una falsa sensaci\u00f3n en el sentido de que la Biblia puede ser puesta a la misericordia de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica secular. Y esto es porque la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica est\u00e1 constantemente cambiando, y la comunidad de los creyentes no puede  esperar eternamente las decisiones de los historiadores. Como consecuencia de ello el creer y la investigaci\u00f3n cuidadosa van juntos. La autoridad de la Biblia no depende de la validaci\u00f3n que le pueda dar la investigaci\u00f3n independiente; ciertamente hay muchas cosas cruciales que la Biblia nos dice y que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del alcance de dicha investigaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n, un estudio de la historia como se ha definido anteriormente es un acto de fe. No busca probar la veracidad de la Biblia sino m\u00e1s bien arrojar luz para entender su mundo, sus ideas y sus ense\u00f1anzas, con el prop\u00f3sito de fortalecer y edificar la fe.<br \/>\nEn lo que sigue trataremos de bosquejar la historia del per\u00ed\u00adodo b\u00ed\u00adblico, mostrando al mismo tiempo c\u00f3mo se desarroll\u00f3 la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<br \/>\nEl per\u00ed\u00adodo del Antiguo Testamento<\/p>\n<p>COMIENZOS<\/p>\n<p>La historia b\u00ed\u00adblica se inici\u00f3 en aquella parte del mundo donde la civilizaci\u00f3n misma  comenz\u00f3. La tierra que ser\u00ed\u00ada ocupada por el pueblo escogido por Dios se encuentra en el extremo oriental del Mediterr\u00e1neo, en una ruta costera que permit\u00ed\u00ada acceso desde Mesopotamia en el este hasta Egipto en el sudoeste. El desarrollo de la civilizaci\u00f3n se origin\u00f3 en el sector comprendido entre estas dos \u00e1reas. Los sumerios en Mesopotamia estaban organizados en ciudades-estados para el cuarto milenio a. de J.C., y hab\u00ed\u00adan desarrollado la agricultura, el comercio y la escritura. En este mismo tiempo comenz\u00f3 a surgir Egipto. Los sumerios posteriores y sus sucesores, los babilonios, desarrollaron c\u00f3digos legales muy sofisticados. Se destac\u00f3 el del rey Hammurabi que data de la primera mitad del segundo milenio a. de J.C.  Las relaciones internacionales comenzaron a ser reguladas por tratados, fueran \u00e9stos entre iguales o entre imperios y Estados vasallos. Los heteos de Anatolia (la Turqu\u00ed\u00ada moderna), quienes ejercieron algo de influencia en Siria y Palestina por un tiempo en el segundo milenio a. de J.C., se destacaron por sus tratados con los pueblos a quienes somet\u00ed\u00adan, como p. ej. con los asirios en la primera mitad del primer milenio a. de J.C.<br \/>\nEn todo este desarrollo cultural la religi\u00f3n jug\u00f3 un papel importante. Tanto la religi\u00f3n como la pol\u00ed\u00adtica caminaron juntas la una de la otra. Se sostiene que en esa \u00e9poca los diferentes aspectos de la vida eran influidos por diferentes dioses; los reyes, antes de embarcarse en cualquier empresa, consultaban los or\u00e1culos y a los agoreros quienes estaban controlados por las castas sacerdotales. El temor a los dioses dominaba la vida. Ellos deb\u00ed\u00adan ser servidos ya que ten\u00ed\u00adan poder para destruir, quiz\u00e1 sin raz\u00f3n justificada. El inter\u00e9s de la religi\u00f3n estaba en in fluir en estos poderes impredecibles por todos los medios posibles.<br \/>\nTanto la historia temprana de Israel, como la historia posterior de los jud\u00ed\u00ados, e incluso la del cristianismo primitivo no pueden ser separadas de esta escena en su contexto. La geograf\u00ed\u00ada de Israel inevitablemente permit\u00ed\u00ada relaciones con otras naciones. La tierra fue disputada una y otra vez por los grandes poderes que surg\u00ed\u00adan en ese tiempo, y consecuentemente,  sus  habitantes  sufrieron,  aunque tambi\u00e9n se beneficiaron de su posici\u00f3n estrat\u00e9gica, como en los d\u00ed\u00adas de Salom\u00f3n. Ellos fueron parte de su mundo en el sentido de que compart\u00ed\u00adan muchas de las ideas y pr\u00e1cticas fundamentales, tales como: La creencia en Dios (o dioses), la adoraci\u00f3n por medio de sacrificios, vida sedentaria y el nomadismo, los tratados y las guerras.<br \/>\nEste es el mundo que se ve reflejado en los primeros cap\u00ed\u00adtulos de la Biblia (G\u00e9n. 1\u201311). Las historias de la creaci\u00f3n y del diluvio fueron importantes para los vecinos del antiguo Israel, y el estrecho paralelismo que existe entre G\u00e9n. y los relatos babil\u00f3nicos en particular son bien conocidos (ver el art\u00ed\u00adculo sobre G\u00e9n.). Ciertamente, el bosquejo b\u00e1sico de la historia temprana es com\u00fan tanto en la Biblia como en otros documentos del mundo antiguo. Este consiste en una historia de la creaci\u00f3n, seguida por la interrupci\u00f3n en la relaci\u00f3n entre Dios y los seres humanos, y seguidamente un diluvio. (Las narrativas babil\u00f3nicas m\u00e1s importantes que relatan estas historias son Enuma Elish [la creaci\u00f3n] y la Epica de Gilgamesh [el diluvio].) Hay algunos que sobreviven al diluvio (No\u00e9 en el AT y Utnapishtim en Gilgamesh) y posteriormente una situaci\u00f3n de competencia entre las naciones del mundo (representada en la Biblia por la historia de Babel en G\u00e9n. 11). El objetivo de la historia babil\u00f3nica es establecer la supremac\u00ed\u00ada de Babilonia sobre el resto del mundo.<br \/>\nLa Biblia difiere del resto de los relatos antiguos en la manera como entiende estos acontecimientos.  Presenta a un solo Dios, en vez de muchos,  y afirma que \u00e9l tiene un prop\u00f3sito para redimir a la humani dad de sus males que ellos trajeron sobre s\u00ed\u00ad mismos por el pecado de los primeros seres humanos.   Dicho prop\u00f3sito comienza a expresarse en el pacto entre Dios y No\u00e9 (G\u00e9n. 6:18; 9:1\u201317). La historia temprana, como se refleja en G\u00e9n., muestra a un mundo dividido por la raza y el idioma (G\u00e9n. 10\u201311) y el comienzo del desarrollo de su cultura (G\u00e9n. 4:17\u201326). La cultura del mundo est\u00e1 contaminada por su empobrecido conocimiento de Dios. La frase en G\u00e9n. 4:26: \u2020\u0153Entonces se comenz\u00f3 a invocar el nombre deJehovah\u2020\u009d, simplemente sugiere que el conocimiento acerca de Dios era primitivo. Al comienzo de la historia de Abraham (G\u00e9n. 12), la religi\u00f3n del mundo hab\u00ed\u00ada establecido muchos dioses.<\/p>\n<p>LOS PATRIARCAS<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u2020\u0153patriarcas\u2020\u009d se refiere a Abraham, a su hijo Isaac, a su nieto Jacob y a los 12 hijos de Jacob, quienes llegaron a ser los antepasados de las tribus de Israel. Su historia es el tema de G\u00e9n. 12\u201350. Se coincide en ubicarlos cronol\u00f3gicamente en la primera mitad del segundo milenio a. de J.C. (2000\u20131500), es decir, en lo que los arque\u00f3logos llaman la edad del bronce medio. La ubicaci\u00f3n cronol\u00f3gica precisa depende de la manera como son interpretadas ciertas evidencias, tanto arqueol\u00f3gicas como b\u00ed\u00adblicas (especialmente la fecha del \u00e9xodo desde Egipto; v\u00e9ase m\u00e1s adelante).<br \/>\nSin embargo, hablando m\u00e1s ampliamente, el per\u00ed\u00adodo coincide con ciertos desarrollos en la historia del antiguo Cercano Oriente de lo cual ya hemos ha blado. Este es el tiempo del primer surgimiento de la cultura babil\u00f3nica, despu\u00e9s que los sumerios comenzaron a declinar en Mesopotamia. Abraham sali\u00f3 de \u2020\u0153Ur de los caldeos\u2020\u009d (G\u00e9n. 11:31), normalmente identificada como una ciudad al sur de Mesopotamia (el sur de la moderna Iraq), y fueron a trav\u00e9s del norte de Mesopotamia hasta Har\u00e1n, y de all\u00ed\u00ad bajaron hasta Palestina. De este modo, \u00e9l viaj\u00f3 rodeando la as\u00ed\u00ad llamada \u2020\u0153Media Luna f\u00e9rtil\u2020\u009d, esa gastada, dif\u00ed\u00adcil y popular ruta desde Mesopotamia a Egipto, a la que ya tambi\u00e9n hicimos referencia. Los eruditos han tratado de ver este viaje en el contexto del movimiento migratorio de la \u00e9poca, es decir, el supuesto esparcimiento de los pueblos amorreos hacia el oeste, hasta Palestina. Sin embargo, esto no ha sido probado en forma satisfactoria; tampoco esto ayuda a calificar a Abraham de \u2020\u0153n\u00f3mada\u2020\u009d, o de mercader. Lo que podemos de cir es que \u00e9l fue llamado a dejar un lugar que conoc\u00ed\u00ada, y donde perfectamente pod\u00ed\u00ada llegar a prosperar, para ir a un nuevo lugar y desarrollar una nueva vida en respuesta al llamado de Dios.<\/p>\n<p>Bosquejo cronol\u00f3gico: Antiguo y Nuevo Testamentos<br \/>\nEl prop\u00f3sito de este cuadro es poner lado a lado los eventos contempor\u00e1neos, y no el desarrollo de las naciones como tampoco el progreso de las conquistas. Para una fecha alternativa del \u00e9xodo y la posesi\u00f3n de la tierra prometida ver la p. 256.<br \/>\nTodas las fechas deben considerarse \u2020\u0153aprox. a. de J.C.\u2020\u009d, de modo que la posible variaci\u00f3n puede llegar a un siglo o m\u00e1s en 2000 a. de J.C., reduci\u00e9ndose a una d\u00e9cada para 1000 a. de J.C.   La mayor\u00ed\u00ada de las fechas para la monarqu\u00ed\u00ada hebrea han sido citadas en doble forma, p. ej., Asa, 911\/10\u2013870\/69 a. de J.C., porque el a\u00f1o hebreo no coincide con nuestro a\u00f1o civil de enero a diciembre.<br \/>\nPara las otras monarqu\u00ed\u00adas del Cercano Oriente, el espacio y la extensi\u00f3n no nos permiten explicaci\u00f3n alguna de la inmensa cantidad de documentaci\u00f3n y razonamiento que subrayan las fechas dadas a continuaci\u00f3n, pero desde c. 900 a. de J.C. en adelante y las fechas para Asiria, Babilonia y Persia est\u00e1n fijadas con mucha exactitud.<br \/>\nLos profetas son identificados por *<\/p>\n<p>En todo caso, la arqueolog\u00ed\u00ada nos muestra cu\u00e1nto el Abraham que conocemos de la Biblia fue parte de su mundo contempor\u00e1neo. Textos descubiertos en sitios mesopot\u00e1micos, especialmente en Nuzi (una ciudad hurriana del siglo XV a. de J.C.), dan evidencias de las costumbres sociales, las cuales se asemejan a acciones y eventos relatados en G\u00e9nesis.  Por ejemplo, la pr\u00e1ctica de dar privilegios adicio nales al primog\u00e9nito (G\u00e9n. 25:5, 6, 32\u201334), la cual era ampliamente practicada en el antiguo Cercano Oriente, y la adopci\u00f3n que Abraham hizo de su esclavo Eliezer (G\u00e9n. 15:2).  Se debe entender, sin em bargo, que esta clase de evidencia nos da s\u00f3lo un apoyo muy general al cuadro de los patriarcas que se presentan en el AT.  Abraham y su larga parentela se movieron libremente entre los pueblos habitantes de la \u00e9poca, como lo muestra el di\u00e1logo que sostuvo con los heteos (hijos de Het) en Hebr\u00f3n (G\u00e9n. 23), pueblo que quiz\u00e1 estaba relacionado con el poderoso imperio de Anatolia en el norte. El fue tratado por sus contempor\u00e1neos como un hombre de car\u00e1cter, incluso como \u2020\u0153pr\u00ed\u00adncipe\u2020\u009d (G\u00e9n. 23:6). En una ocasi\u00f3n \u00e9l se involucr\u00f3 militarmente en la regi\u00f3n (G\u00e9n. 14). No obstante, a su residencia en Cana\u00e1n le falt\u00f3 la posesi\u00f3n de la tierra, llegando a ser s\u00f3lo un anticipo de lo que Dios ten\u00ed\u00ada planeado  para el pueblo de Israel en el futuro.<br \/>\nLa religi\u00f3n de los patriarcas difiere en importantes aspectos de la religi\u00f3n israelita posterior. Abraham mismo vino, con Tar\u00e9 su padre, desde Mesopotamia donde eran adorados muchos dioses (G\u00e9n. 11:31, cf. Jos. 24:2). G\u00e9nesis nos dice que \u00e9l encontr\u00f3 al Dios vivo, pero claramente la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica asume que Dios ten\u00ed\u00ada m\u00e1s que revelar a las generaciones posteriores, particularmente en el pacto con Israel bajo el liderazgo de Mois\u00e9s en el Sina\u00ed\u00ad (ver m\u00e1s adelante; y cf. Exo. 6:3).<br \/>\nDios fue conocido por Abraham a trav\u00e9s de muchos nombres, en donde el elemento com\u00fan en todos ellos era \u2020\u0153El\u2020\u009d, p. ej. El Elyon, el Dios servido por Melquisedec, el rey-sacerdote de Salem (G\u00e9n. 14:18\u201320). De hecho, \u2020\u0153El\u2020\u009d era el nombre del dios principal de los cananeos, hasta que fue reemplazado por Baal despu\u00e9s de la segunda mitad del segundo milenio a. de J.C.  Por esta causa, un n\u00famero de eruditos han pensado que los patriarcas adoraron a este dios cananeo. Sin embargo, las narraciones dejan en claro que aun en esta temprana etapa, el car\u00e1cter del Dios de la Biblia comienza a ser dife renciado con respecto a otros dioses. La historia del \u2020\u0153sacrificio\u2020\u009d de Isaac (G\u00e9n. 22) puede ser un rechazo a la pr\u00e1ctica del sacrificio de infantes que se encuentra en alguna de las adoracio nes cananeas. Por otro lado, no se encuentra una hostilidad activa hacia la religi\u00f3n cananea que con posterioridad encontramos en Deut. y luego en los profetas, siendo especialmente abominable en el AT la adoraci\u00f3n a Baal.<br \/>\nLos relatos en G\u00e9n. nos muestran a los patriarcas comenzando a conocer a este Dios quien se les revela en una relaci\u00f3n personal. Esto fue expresado primero en la promesa hecha a Abraham y repetida a Isaac y Jacob (G\u00e9n. 12:1\u20133; 26:3\u20135; 28:13\u201315) que sus descendientes ser\u00ed\u00adan una gran naci\u00f3n y que vivir\u00ed\u00adan en la tierra de Cana\u00e1n. La relaci\u00f3n tom\u00f3 forma de pacto (G\u00e9n. 15:18; 17:2) y, por lo tanto, prepar\u00f3 el camino para la historia futura de Israel, simbolizando la vida de Israel en Cana\u00e1n. Esto fue una nueva etapa en el desarrollo del pacto con No\u00e9 y que m\u00e1s tarde ser\u00ed\u00ada m\u00e1s desarrollado bajo Mois\u00e9s.<br \/>\nAbraham fue el mediador del pacto que Dios hizo con \u00e9l y su descendencia. Como tal, \u00e9l no necesit\u00f3 de un sacerdote para hacer sacrificios a su favor; \u00e9l dirigi\u00f3 la adoraci\u00f3n de su propia familia, inclu yendo sacrificios, diezmos y oraci\u00f3n. Esto tambi\u00e9n forma parte de las funciones en esta etapa del desarrollo de la historia del pueblo de Dios.<br \/>\nLos patriarcas adoraron en diferentes lugares a trav\u00e9s de la tierra, levantando sus propios altares, p. ej. en Mamre (G\u00e9n. 13:18) y en Betel (G\u00e9n. 35:6, 7). El que ellos mismos levantaran sus propios altares les distingui\u00f3 de sus vecinos; sin embargo, no hubo una insistencia en adorar en un solo lugar, como llegar\u00ed\u00ada a ser m\u00e1s tarde con el templo en Jerusal\u00e9n. La ausencia de Jerusal\u00e9n de las narraciones (aparte de su posible aparici\u00f3n bajo la for ma de Salem en G\u00e9n. 14) es un importante argumento en lo que se refiere a la antig\u00fcedad de los relatos patriarcales. Jerusal\u00e9n a\u00fan no estaba all\u00ed\u00ad.<br \/>\nEl per\u00ed\u00adodo patriarcal se extiende desde el llamado de Dios a Abraham pasando por las generaciones de Isaac,  Jacob y sus hijos hasta la salida de toda la familia de Jacob hacia Egipto. Desde Egipto a su tiempo emerger\u00ed\u00adan como un solo pue blo yendo hacia la tierra de Cana\u00e1n. Durante este tiempo, los fundamentos para la historia posterior de Israel ser\u00ed\u00adan echados, y \u00e9stos emerger\u00ed\u00adan m\u00e1s plenamente bajo su m\u00e1s grande l\u00ed\u00adder, Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>EXODO Y SINAI<\/p>\n<p>Como vimos en nuestra discusi\u00f3n del per\u00ed\u00adodo patriarcal, se han sugerido fechas relativamente tempranas y relativamente tard\u00ed\u00adas (ver diagrama en las p\u00e1gs. 34\u201336). Paralelamente, han sido propuestas para el per\u00ed\u00adodo de Jos\u00e9 y el \u00e9xodo cronolog\u00ed\u00adas de alternativas tempranas y tard\u00ed\u00adas, p. ej. el siglo XIX a. de J.C. y el \u00faltimo per\u00ed\u00adodo de los hicsos (1700\u20131580), cuando el pa\u00ed\u00ads fue tomado por los pueblos semitas, quienes adoptaron la maquinaria estatal existente y cuyos reyes llegaron a ser faraones. La fecha tard\u00ed\u00ada har\u00ed\u00ada del decreto del semita Jos\u00e9 altamente plausible; sin embargo, no hay certeza.<br \/>\nEl cambio de destino de Israel en Egipto es bien conocido. Los privilegios de la tierra de Gos\u00e9n fueron cambiados por la dura vida de esclavitud y la reconstrucci\u00f3n de las ciudades de almacenaje de Pit\u00f3n y Rames\u00e9s (Exo. 1:8\u201311). En la narrativa b\u00ed\u00adblica esta es la caracter\u00ed\u00adstica esencial del per\u00ed\u00adodo en Egipto, siempre recordado en el tiempo poste rior a la esclavitud misma (Deut. 4:20; 15:15). El sufrimiento y el terror propios de esta \u00e9poca son preservados en detalles en los primeros cap\u00ed\u00adtulos de Exo., p. ej. el decreto contra los hijos varones he breos (Exo. 1:22) y la amargura de la clase oprimida la que amenaz\u00f3 al mismo \u2020\u0153Pr\u00ed\u00adncipe\u2020\u009d Mois\u00e9s (Exo. 2:14, 15). El valor de las parteras hebreas en este contexto (Exo. 1:15\u201321) es digno de notar, y muestra de paso una cierta pene traci\u00f3n hebrea en la sociedad egipcia (desde que aparentemente ellas atend\u00ed\u00adan los nacimientos egipcios al igual que los hebreos); algo que tambi\u00e9n puede sugerir Exo. 12:35, 36.<br \/>\nEl gran tama\u00f1o de la comunidad hebrea en Egipto fue una de las causas del conflicto entre el fara\u00f3n y el pueblo hebreo (Exo. 1:12). Cu\u00e1n numerosos llegaron a ser es dif\u00ed\u00adcil de determinar. Diferentes referencias indican una poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 600.000 varones adultos (Exo. 38:26; N\u00fam. 1:46; 26:51), sin embargo, esto es ampliamente sostenido como imposible, y los comentaristas buscan maneras de entender en otra forma los t\u00e9rminos usados m\u00e1s que en su significado literal.  G. J. Wenham, en su discusi\u00f3n del problema, se inclina hacia una interpretaci\u00f3n de los n\u00fameros en t\u00e9rminos de simbolismo astron\u00f3mico. El punto del simbolismo fue que la promesa a Abraham (G\u00e9n. 15:5) hab\u00ed\u00ada sido cumplida; Israel, sin lugar a dudas, era a estas alturas tan numeroso como las estrellas en el cielo.<br \/>\nEs en este contexto que Mois\u00e9s fue llamado para guiar al pueblo a salir de la esclavitud y llevarlo a aquello que Dios les dar\u00ed\u00ada (cumplimiento de una parte de la promesa a Abraham). El llamado de Mois\u00e9s marc\u00f3 un punto crucial en la relaci\u00f3n entre Dios y el pueblo que \u00e9l hab\u00ed\u00ada escogido, por cuanto es en este momento cuando Dios se hace m\u00e1s conocido para ellos, revelando su nombre personal: Jehovah (Exo. 3:14, 15; 6:3). Esto fue un importante preludio al pacto que muy pronto har\u00ed\u00ada en el Sina\u00ed\u00ad.<br \/>\nEsto fue seguido por la confrontaci\u00f3n de Mois\u00e9s con Fara\u00f3n, las plagas en Egipto (a veces vistas como fen\u00f3menos naturales, aun cuando semejante punto de vista no contradice la soberan\u00ed\u00ada de Dios en los eventos), la Pascua y la salida masiva del pueblo, conocida como el \u00e9xodo. Esto culmin\u00f3 con la traves\u00ed\u00ada del mar Rojo, presumiblemente un cuerpo de agua en la regi\u00f3n del Delta (Exo. 7\u201315). La fecha del \u00e9xodo es puesta durante el reinado de Tutmosis III (seg\u00fan la cronolog\u00ed\u00ada temprana) o durante el reinado de Rams\u00e9s II (seg\u00fan la tard\u00ed\u00ada). El pueblo prosigui\u00f3, bajo el liderazgo de Mois\u00e9s, hacia el Sina\u00ed\u00ad (Exo. 16\u201318).<br \/>\nPara la religi\u00f3n de la Biblia, el \u00e9xodo y la reuni\u00f3n del pueblo con Dios en el Sina\u00ed\u00ad (a veces tambi\u00e9n llamado Horeb; Exo. 3:1, y casi siempre en Deut.) son sumamente importantes. El \u00e9xodo es siempre visto como el t\u00ed\u00adpico y gran acto divino de liberaci\u00f3n (Deut. 4:20; Sal. 106:6\u201312; Isa. 43:16, 17). Y el encuentro del Sina\u00ed\u00ad llev\u00f3 a su cl\u00ed\u00admax la historia del pacto que hab\u00ed\u00ada sido introducido en G\u00e9n.  El relato b\u00e1sico de la entrega del pacto se encuentra en Exo. 19\u201324, donde las tribus estaban juntas al pie del monte Sina\u00ed\u00ad y Dios descendi\u00f3 delante de ellos en el mismo monte. Entraron formalmente en una relaci\u00f3n con \u00e9l, en donde Dios mismo se refi ri\u00f3 a sus actos pasados en favor de ellos confirm\u00e1ndoles su compromiso (Exo. 19:4\u20136), y el pueblo en respuesta expres\u00f3 su voluntad de vivir seg\u00fan los t\u00e9rminos del pacto (Exo. 19:8; 24:3, 7). Dichos t\u00e9rminos est\u00e1n expresados fundamentalmente en los diez mandamientos (Exo. 20:2\u201317) y luego en una serie m\u00e1s detallada de leyes que le siguen (Exo. 21:1\u201323:33).<br \/>\nEl pacto en el Sina\u00ed\u00ad se vuelve a repetir, en forma completa, en el libro de Deut.  (Para la relaci\u00f3n entre las varias partes del Pentateuco, ver el art\u00ed\u00adculo sobre el mismo.) Para ser m\u00e1s preciso, el pacto en Deut. fue una renovaci\u00f3n del pacto hecho en el Sina\u00ed\u00ad, renovaci\u00f3n que tuvo lugar en las planicies de Moab, precisamente antes de que el pueblo entrara en la tierra de Cana\u00e1n (Deut. 29:1). En todo caso, aqu\u00ed\u00ad los elementos del pacto aparecen m\u00e1s claramente (ver la Introducci\u00f3n al art\u00ed\u00adculo sobre Deut.), repitiendo las relaciones previas entre Dios e Israel, destacando los t\u00e9rminos de las relaciones fu turas y recordando solemnemente las consecuencias de observar o de quebrantar el pacto.  Como ya ha sido destacado, la estructura del pacto en Deut. corresponde admirablemente a aquellos m\u00faltiples tratados del antiguo Cercano Oriente, y es muy cercano a los tratados de los vasallos heteos que datan del segundo milenio a. de J.C.  Esta informaci\u00f3n se ha usado para argumentar en favor de la autenticidad de la fecha para Deut. en el segundo milenio a. de J.C.<br \/>\nSin embargo, mucho m\u00e1s importante es el hecho de que la idea del pacto arroja mucha informaci\u00f3n acerca del car\u00e1cter del antiguo Israel. Es importante que el pueblo haya sido liberado de una esclavitud ejercida por una tiran\u00ed\u00ada d\u00e9spota para entrar en una relaci\u00f3n con Dios en la cual \u00e9l, y no un tirano terrenal, era el rey. Este es el \u00e9nfasis del principal documento del pacto en el Sina\u00ed\u00ad (Deut.) que est\u00e1 estructurado como un tratado de vasallos, el ob jetivo del cual era siempre afirmar los derechos de un amo-se\u00f1or.  Adem\u00e1s, el reinado de Dios sobre Israel es expl\u00ed\u00adcitamente enfatizado en Deut. 33:5. De este modo, fue un pueblo liberado, sometido s\u00f3lo a Dios, el cual le prepar\u00f3 para entrar en Cana\u00e1n. Esto fue un nuevo factor en el mapa hist\u00f3rico del tiempo.<br \/>\nEntre los registros del pacto tanto en Exo. como en Deut., viene la historia del Pentateuco referente a los viajes por el desierto y la larga estad\u00ed\u00ada en Cades-barnea (N\u00fam. 20:1). Fue despu\u00e9s de este per\u00ed\u00adodo que Israel permaneci\u00f3 en los bordes de la tierra prometida y escuch\u00f3 los discursos de Mois\u00e9s registrados en Deut.  (Ver el art\u00ed\u00adculo sobre el Pentateuco y el mapa en la p. 119.)<\/p>\n<p>UBICACION EN CANAAN<\/p>\n<p>La historia del establecimiento de Israel en Cana\u00e1n est\u00e1 relatada en los libros de Jos. y Jue. Es presentada como una conquista, la cual desde un punto de vista puede describirse como una conquista r\u00e1pida y completa (Jos. 11:23; 21:45). Sin embargo, un estudio m\u00e1s cuidadoso nos revela en forma clara que la narrativa b\u00ed\u00adblica asume que la conquista fue larga y dif\u00ed\u00adcil (Jos. 9; 11:22; 13:1; 15:63; 17:12, 13; 19:47; Jue. 1). El cuadro completo de la conquista es una manera de afirmar el cumplimiento ine vitable de las promesas de Dios; aun cuando esto no lleg\u00f3 a ocurrir sino hasta la \u00e9poca de David (2 Sam. 7:1). En realidad, por esta raz\u00f3n, la ocupaci\u00f3n inicial que Israel hizo de la tierra de Cana\u00e1n fue s\u00f3lo parcial, y por siglos los israelitas permanecieron como un pueblo m\u00e1s que habitaba la tierra.<br \/>\nDocumentos extrab\u00ed\u00adblicos, como las cartas de Amarna, arrojan algo de luz sobre los tempranos d\u00ed\u00adas de Israel en Cana\u00e1n. Estos documentos fueron encontrados en Amarna, capital de Egipto desde el 1385 al 1360 a. de J.C. aprox.  Dichos documentos consisten de quejas de los gobernadores locales acerca de los distintos disturbios y testifican de c\u00f3mo se debilitaba la influencia egipcia en la zona en esos tiempos. Hay referencia en estos documentos a un grupo conocido como \u2020\u2122apiru, quienes en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n fueron considerados equivalentes a los hebreos. Si este fuese el caso, estos documentos establecer\u00ed\u00adan evidencia de la presencia de Israel en la tierra de Cana\u00e1n en la primera parte del siglo XIV a. de J.C.  Hay muchos que ya no aceptan semejante equivalencia. Sin embargo, el cuadro general dado por las cartas de Amarna no es inconsistente con la presencia de Israel en Cana\u00e1n para ese tiempo.<br \/>\nM\u00e1s evidencia es provista por el Estela de Mernepta (obelisco con inscripciones referentes a campa\u00f1as militares). Este fue erigido por el fara\u00f3n Mernepta despu\u00e9s de su campa\u00f1a en Cana\u00e1n, y en \u00e9l nombra los pueblos que fueron sometidos, incluyendo \u2020\u0153Israel\u2020\u009d. La fecha de esta estela es 1207 a. de J.C., lo cual muestra que Israel estaba en la tierra de Cana\u00e1n a lo menos tan temprano como para la Edad de Bronce tard\u00ed\u00ada.<br \/>\nLo significativo de la informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica como \u00e9sta es debatido. Los eruditos no est\u00e1n de acuerdo ni con la fecha ni con la manera de como Israel arrib\u00f3 a la tierra de Cana\u00e1n, incluso algunos le dan poca credencial a la idea de \u2020\u0153conquista\u2020\u009d.<br \/>\nLa conquista de Cana\u00e1n por los israelitas es fechada generalmente en el siglo XV o en el XIII a. de J.C. (Esta posici\u00f3n afecta en c\u00f3mo uno ubica cronol\u00f3gicamente a los patriarcas, como se ha notado anteriormente.) El debate se centra en la interpretaci\u00f3n de la evidencia b\u00ed\u00adblica y arqueol\u00f3gica. El AT realmente provee fechas para el per\u00ed\u00adodo comprendido entre el \u00e9xodo y la construcci\u00f3n del templo del rey Salom\u00f3n (1 Rey. 6:1). Como este \u00faltimo puede ser fechado para el a\u00f1o 966 a. de J.C., esto da como fecha para el \u00e9xodo el a\u00f1o 1446 a. de J.C.  Entonces, a la luz de esta informaci\u00f3n, el AT favorece la fecha temprana. Sin embargo, es com\u00fan suponer que la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica aqu\u00ed\u00ad (la cual corresponde con la informaci\u00f3n agregada del libro de Jue.) es esquem\u00e1tica, y que los per\u00ed\u00adodos de 40 a\u00f1os de los jueces pueden ser parcialmente concu rrentes, como sucede a veces en los registros egipcios y mesopot\u00e1micos. De manera que la informaci\u00f3n de 1 Rey 6:1 (cf. tambi\u00e9n G\u00e9n 15:13; Exo. 12:40) no puede ser decisiva en s\u00ed\u00ad misma.<br \/>\nLa arqueolog\u00ed\u00ada testifica de la destrucci\u00f3n de ciertas ciudades cananeas en el siglo XIII a. de J.C., incluyendo algunas que fueron tomadas por Josu\u00e9 durante la conquista (Betel, Azor, Debir, Laquis). Esto ha llevado a muchos eruditos a concluir que el siglo XIII o temprano en el siglo XII sea el mejor per\u00ed\u00adodo para fijar la fecha de Josu\u00e9 y la conquista de Cana\u00e1n. El problema con esta posici\u00f3n es que no hay tal evidencia en el caso de otras ciudades que Josu\u00e9 conquist\u00f3; y en el famoso caso de Jeric\u00f3, pareciera que ni siquiera estaba habitada en este per\u00ed\u00adodo en cuesti\u00f3n. Para esta evidencia poco clara es posible contar con el hecho de que la arqueolog\u00ed\u00ada nunca puede proveer un cuadro completo. Contra este trasfondo se ha argumentado que la informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica se ajusta m\u00e1s con la fecha tradicional para el \u00e9xodo, a saber, el siglo XV. Y hay algo de evidencia que todas las ciudades sometidas por Josu\u00e9, para lo cual la informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica est\u00e1 disponible, sufrieron destrucci\u00f3n en la \u00faltima parte del siglo XV a. de J.C. (ver p. 256).<\/p>\n<p>EL PERIODO TRIBAL<\/p>\n<p>Como hemos visto al describir la entrada de Israel a la tierra prometida, Israel vivi\u00f3 por alg\u00fan tiempo acompa\u00f1ado por otros pueblos. El mandato de echar a esos pueblos de la tierra (Deut. 7:2) fue inicialmente ejecutado pero en forma parcial, un fracaso que se muestra en la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica como falta de fe y de obediencia (Jue. 2:2, 3). Lejos de ocu par la totalidad de la tierra prometida, los israelitas fueron confinados a las regiones monta\u00f1osas, que corren de norte a sur, y que se consideran como la \u2020\u0153espina dorsal\u2020\u009d de la tierra (ver Jue. 1:34). Los valles f\u00e9rtiles y las franjas costeras fueron mantenidas por los pueblos cananeos, de los cuales los filisteos, del sudoeste, son los m\u00e1s conocidos. Las escaramuzas de Sans\u00f3n con los filisteos tuvieron lugar en el territorio que estaba comprendido entre el valle y la zona monta\u00f1osa (la Sefela, o la baja monta\u00f1a). La historia sobre Sans\u00f3n (Jue. 13\u201316) tipifica  muy  bien la condici\u00f3n de las tri bus durante ese per\u00ed\u00adodo.<br \/>\nLa organizaci\u00f3n de Israel durante este per\u00ed\u00adodo se describe como una \u2020\u0153liga tribal\u2020\u009d, expresi\u00f3n que revela algo as\u00ed\u00ad como una confederaci\u00f3n libre de grupos m\u00e1s o menos independientes (ver el mapa en la p. 252). Israel no era todav\u00ed\u00ada el Estado centralizado que llegar\u00ed\u00ada a ser durante el reinado de David y especialmente bajo el de Salom\u00f3n. El mejor cuadro sobre el car\u00e1cter de Israel durante este per\u00ed\u00adodo lo encontramos en Jue. 5, en el as\u00ed\u00ad llamado C\u00e1ntico de D\u00e9bora, en el cual se celebra la victoria de Israel sobre el ej\u00e9rcito del rey de Hazor, bajo el mando de S\u00ed\u00adsara. Este c\u00e1ntico men ciona varias tribus que se juntaron para hacer frente a la amenaza hecha a la naci\u00f3n por este rey. Al mismo tiempo se censura severamente a aquellas tribus de Israel que no participaron en la batalla (Jue. 5:17; n\u00f3tese c\u00f3mo al gunos nombres regionales son mencionados junto con mencionar a las tribus). Lo que se asume es que, siendo las tribus en alguna forma independientes, siempre deber\u00ed\u00adan juntarse para hacer frente a los tiempos de amenazas puesto que esto es de inter\u00e9s com\u00fan. Los jueces, en realidad, fueron \u2020\u0153libertadores\u2020\u009d, y esto se deduce tanto del significado natural de la palabra hebrea como de lo que est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito en las narrativas de este per\u00ed\u00adodo.<br \/>\nCu\u00e1nto tiempo dur\u00f3 esta etapa depender\u00e1 del punto de vista que se adopte con respecto al \u00e9xodo, es decir, pueden ser 400 a\u00f1os (contando desde la mitad del siglo XV hasta el advenimiento del rey David cerca del 1010 a. de J.C.) o simplemente pueden ser 200 a\u00f1os (asumiendo la fecha del siglo XIII para el \u00e9xodo). El libro de Jueces no resuelve en s\u00ed\u00ad este tema. Una lectura simple del libro de Jueces nos da una cronolog\u00ed\u00ada m\u00e1s larga, por sumar los per\u00ed\u00adodos por los cuales los \u2020\u0153jueces\u2020\u009d juzgaron (p. ej. Jue. 3:11). Sin embargo, algunos eruditos consi deran que se sobreponen algunos de estos per\u00ed\u00adodos. En todo caso, ya hemos notado anteriormente que Israel estaba en la tierra de Cana\u00e1n durante el per\u00ed\u00adodo de Amarna (a comienzos del siglo XIV a. de J.C.). La guerra con Hazor (Jue. 5) concuerda, en t\u00e9rminos generales, con el cuadro dado por las cartas.<br \/>\nEs importante notar dos cosas acerca de Israel durante este per\u00ed\u00adodo: primero su \u2020\u0153descentralizaci\u00f3n\u2020\u009d y segundo su unidad.  La naturaleza tribal de Israel es importante en s\u00ed\u00ad. Esto lo margina de otros pueblos que tuvieron reyes. Y en verdad, de tiempo en tiempo, los israelitas sintieron la ausencia de un rey, y esto se transform\u00f3 en una presi\u00f3n para ir en esa direcci\u00f3n. Bajo estas circunstancias, Gede\u00f3n tuvo que declinar la oferta de hacerle rey (Jue. 8:23); sin embargo Abimelec, hijo de Gede\u00f3n, quiso ser rey (Jue. 9). Tanto el rechazo de Gede\u00f3n a ser rey como el or\u00e1culo de Jotam (Jue. 9:7\u201315) hablan de una firme convicci\u00f3n en Israel de que el modelo de reinado de las otras naciones era errado para ellos; era una ofensa en contra del reinado de Dios sobre su pueblo escogido.<br \/>\nLa compleja estructura de la familia y de las tribus de Israel, con sus instituciones legales afectando todas las \u00e1reas de vida, hab\u00ed\u00adan sido dise\u00f1adas para garantizar la vida y la libertad de todo el pue blo de Dios en su tierra (Exo. 18:24\u201327). El acto de Israel de tomar posesi\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n est\u00e1 ligado al pacto con Dios. No fue una posesi\u00f3n absoluta; la tierra pertenece a Dios (Lev. 25:23). Israel la disfrut\u00f3 como \u2020\u0153herencia\u2020\u009d (Deut. 4:21). Adem\u00e1s, la estructura de Israel fue dise\u00f1ada para preservar y actualizar su relaci\u00f3n con Dios, la tierra y la gente.<br \/>\nEl nivel m\u00e1s bajo de organizaci\u00f3n en la tribu era la \u2020\u0153casa paterna\u2020\u009d, que era una especie de familia ampliada y una unidad econ\u00f3mica b\u00e1sica. Fue a este nivel que la tierra fue \u2020\u0153pose\u00ed\u00adda\u2020\u009d y cultivada. El siguiente nivel fue el clan, un grupo de \u2020\u0153casas paternas\u2020\u009d, que eran clanes familiares y a su vez unidades territoriales. Como tal, los clanes eran responsables de la protecci\u00f3n de la tierra en favor de sus miembros. En cada esfera de vida \u2014administraci\u00f3n, guerra, matrimonio y herencia\u2014 el clan fue el contexto efectivo.  (Un ejemplo es el fallo dado a las hijas de Zelofejad en relaci\u00f3n con la herencia de su padre; N\u00fam. 27:1\u201311; 36.)<br \/>\nPodemos decir que la estructura social de Israel estuvo basada en la teolog\u00ed\u00ada del pacto. En esta sociedad descentralizada, nadie fue rey sino s\u00f3lo Jehovah, el Dios de Israel. El m\u00e9todo de posesi\u00f3n de la tierra permiti\u00f3 que la idea del pacto de la hermandad, la participaci\u00f3n de cada israelita en el pacto, fuera expresada. Las instituciones de liberar de deudas, de liberar de esclavitud y el jubileo (Lev. 25; Deut. 15:1\u201319) fueron dise\u00f1adas para pre servar la equidad en el uso de la tierra y de esa manera disfrutar de las bendiciones del pacto. La posesi\u00f3n correcta de la tierra era un deber ante Dios y ante la siguiente generaci\u00f3n de ese clan y de esa familia. Fue por esta raz\u00f3n que Nabot rehus\u00f3 vender su propiedad a Acab, y por la que el acto de Acab de tomarla por la fuerza fue severamente sancionado (1 Rey. 21:1\u201316).<br \/>\nUn entendimiento de estas ideas es importante para una comprensi\u00f3n del antiguo Israel.  Se discute si estos factores fueron los que hicieron a Israel (o podr\u00ed\u00adan haberlo hecho) m\u00e1s aut\u00e9ntico, y el he cho de ceder en alguno de ellos ha sido un trasfondo importante en la severa cr\u00ed\u00adtica de los profetas durante el per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada. Ya ha sido claro en el tiempo de los jueces que Israel no estaba viviendo seg\u00fan los t\u00e9rminos del pacto a fin de ser una naci\u00f3n radicalmente diferente con respecto a las naciones vecinas. Por ejemplo, \u00bfpor cu\u00e1nto tiempo fue practicado el Jubileo en Israel? es una informaci\u00f3n que se desconoce (Lev. 25). Lo mismo es verdad en relaci\u00f3n con las instituciones de liberar de deudas o de liberar esclavos.<br \/>\nNo obstante, a pesar de esta descentralizaci\u00f3n, Israel era un pueblo coherente y reconocible. Un aspecto de esto, como ya lo hemos visto, fue la necesidad de unirse para la defensa (Jue. 5). Adem\u00e1s, la unidad era importante para la adoraci\u00f3n. Las tribus hab\u00ed\u00adan venido juntas desde Egipto habiendo hecho un pacto con Dios. El gran s\u00ed\u00admbolo de esto fue el arca del pacto, la cual se transform\u00f3 en el centro de la vida de adoraci\u00f3n de Israel. Pareciera ser que el arca del pacto estuvo estacionada en diferentes lugares durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces (incluyendo Betel [Jue. 20:26, 27] y Silo [1 Sam. 3:3]). Sin embargo, Silo parece haber sido reconocido por alg\u00fan tiempo como el lugar central de adoraci\u00f3n de todo Israel (Jos. 22:19, 29; 1 Sam. 1\u20133;  cf. Jer. 7:12). Por lo tanto, el car\u00e1cter de Israel como confederaci\u00f3n de tribus fue esencialmente religioso. Su unidad consisti\u00f3 en el hecho de que juntos hab\u00ed\u00adan entrado en el pacto con Dios.<br \/>\nComo estructura social b\u00e1sica, la unidad de Israel tambi\u00e9n se pod\u00ed\u00ada quebrar. La historia de los altares propios de las tribus que estaban en la Transjordania (Jos. 22) revela una cierta tendencia hacia una divisi\u00f3n interna como ocurre con la guerra     civil entre la tribu de Benjam\u00ed\u00adn y las otras tribus, seg\u00fan lo registra Jue. 20. Algunas de estas divisiones se sostuvieron bajo los reyes de Israel.<\/p>\n<p>LOS REYES DE ISRAEL Y JUDA: SAUL, DAVID Y SALOMON<\/p>\n<p>La siguiente etapa en la historia de Israel, despu\u00e9s de los jueces, es la de los reyes. Este per\u00ed\u00adodo comprende desde el a\u00f1o 1050 a. de J.C., \u00e9poca en que Sa\u00fal es coronado rey, hasta el a\u00f1o 586 a. de J.C., fecha en que el reino de Jud\u00e1 desaparece y muchos del pueblo son llevados al exilio por Nabucodonosor, rey de Babilonia. El per\u00ed\u00adodo de los reyes es la \u00e9poca de mayores \u00e9xitos en la vida de Israel, pero tambi\u00e9n es el de sus peores humillaciones.<br \/>\nHemos mencionado que hubo ciertas tendencias en Israel a buscar la seguridad de la unidad que prove\u00ed\u00ada la figura de un rey. Esta tendencia fue muy evidente en el tiempo de Samuel. Para este tiempo, Israel estaba en la m\u00e1s baja decadencia tanto espiritual como material. La historia de El\u00ed\u00ad y sus hijos tipifica la pobre condici\u00f3n espiritual (1 Sam. 2:12\u20134:22);  y los filisteos atacaban al pueblo (1 Sam. 4\u20136). En este contexto vino a Samuel la demanda de un rey (1 Sam. 8:5\u20137).<br \/>\nSamuel fue una figura importante en la historia de Israel. En \u00e9l se combinaban los elementos de juez, profeta y sacerdote. Como juez, gui\u00f3 al pueblo en la batalla contra los filisteos (1 Sam. 7); en este mismo contexto se le encuentra ejerciendo deberes sacerdotales (1 Sam. 7:10;  cf. 1 Sam. 10:8). Y en la confrontaci\u00f3n que tuvo con Israel sobre la cuesti\u00f3n de un rey, \u00e9l actu\u00f3 como un profeta (1 Sam. 8:10; 12:20\u201325). No obstante, hay una observaci\u00f3n hecha sobre su per\u00ed\u00adodo como juez el cual no fue perfecto, puesto que contra la costumbre nombr\u00f3 a sus propios hijos jueces, los cuales probaron ser indignos del nombramiento y se hicieron impopulares (1 Sam. 8:1\u20133).<br \/>\nSamuel es, entonces, una figura parad\u00f3jica, que en un sentido testific\u00f3 de la degradaci\u00f3n del siste ma de jueces como forma de gobierno para Israel. Pero, por otro lado, es interesante que la solicitud de un rey para Israel es presentada como un rechazo de Dios como el \u00fanico y verdadero rey de Israel (1 Sam. 8:7). Visto anteriormente que la es tructura tribal de Israel y la de clan estaba en armon\u00ed\u00ada con los principios b\u00e1sicos del pacto. La solicitud  de un rey con sus inevitables consecuencias referidas a la maquinaria estatal centralizada, presentaba un desaf\u00ed\u00ado al pacto y al car\u00e1cter de Israel como pueblo. La respuesta de Samuel a la solicitud posiblemente es una indicaci\u00f3n de una lucha interna sobre el tema. A pesar del desaf\u00ed\u00ado que se hac\u00ed\u00ada sobre el pacto, la aceptaci\u00f3n de Sa\u00fal por parte de Dios fue confirmada en una ceremonia que fue dise\u00f1ada para incorporar el concepto de un rey en el sistema existente del pacto (1 Sam. 11:14).<br \/>\nEn un sentido Sa\u00fal era un juez, ya que por sobre todo \u00e9l gui\u00f3 a Israel en el campo de batalla (1 Sam. 14:47, 48). Por otro lado, su reinado no lleg\u00f3 a ser una dinast\u00ed\u00ada, en el sentido de que no fue sucedido por ninguno de sus hijos. Tampoco desarroll\u00f3 una maquinaria estatal.<br \/>\nEl Israel de Sa\u00fal no ampli\u00f3 mucho sus dimensiones territoriales en comparaci\u00f3n con el per\u00ed\u00adodo de los jueces; aun en el apogeo de su poder\u00ed\u00ado, el pueblo segu\u00ed\u00ada confinado en la zona monta\u00f1osa, donde tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada enclaves cananeos importantes como Jerusal\u00e9n y Bet-se\u00e1n. En este \u00faltimo, la arqueolog\u00ed\u00ada sugiere que en el tiempo de Sa\u00fal hubo ocupaci\u00f3n filistea, posiblemente bajo el control egip cio. Este es el trasfondo de la humillaci\u00f3n del cuerpo de Sa\u00fal que se nos describe en 1 Sam. 31:8\u201313.<br \/>\nSa\u00fal no s\u00f3lo fue incapaz de tomar toda la tierra, sino que el conservar su trono siempre se vio amenazado por la popularidad de David (1 Sam. 18:7). La rivalidad entre David y Sa\u00fal (la cual fue animada por los adherentes a Sa\u00fal aun despu\u00e9s de su muerte; 2 Sam. 3:1) es posible que tambi\u00e9n reflejara las divisiones internas en Israel, como las que ya hemos mencionado y que se dieron en el tiempo de los jueces (Sa\u00fal fue de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn, David de la tribu de Jud\u00e1).<br \/>\nCuando Sa\u00fal yac\u00ed\u00ada muerto en el monte Gilboa, finalmente derrotado por los filisteos, la posici\u00f3n de Israel parec\u00ed\u00ada muy peligrosa. Sin embargo, el vuelco experimentado fue dram\u00e1tico y veloz. Lo que Sa\u00fal no logr\u00f3 conseguir, David lo logr\u00f3 magistralmente. Con Egipto decayendo y no habiendo otro poder importante emergiendo en la regi\u00f3n, era el momento para que un gran genio creara un peque\u00f1o imperio en Palestina. David logr\u00f3 dos cosas. En primer lugar, \u00e9l uni\u00f3 a Israel, a pesar del descontento que podr\u00ed\u00ada haber entre los seguidores de Sa\u00fal. El golpe magistral en relaci\u00f3n con esto fue la toma de Jerusal\u00e9n (2 Sam. 5:6\u201319). La arqueolog\u00ed\u00ada ha re velado que ciertas ampliaciones fueron hechas a la ciudad jebusea de Jerusal\u00e9n. Ahora David pod\u00ed\u00ada trasladar su capital desde Hebr\u00f3n, en el coraz\u00f3n mismo de Jud\u00e1, a una posici\u00f3n en el l\u00ed\u00admite entre Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn y de esta manera esperar un control m\u00e1s efectivo de los israelitas del norte y del sur. Con Jerusal\u00e9n cumpliendo este papel, David comenz\u00f3 en forma efectiva a hacer de Israel un \u2020\u0153Estado\u2020\u009d, con una maquinaria gubernamental desa rrollada (2 Sam. 8:15\u201318). El desarrollo pleno de este proceso es generalmente atribuido a Salom\u00f3n.<br \/>\nEn segundo lugar, David logr\u00f3 someter a los enemigos de Israel de alrededor, no s\u00f3lo a los filisteos en el oeste, sino tambi\u00e9n a las naciones de Am\u00f3n, Moab y Edom en el este, y sustancial terreno de Si ria en el norte (2 Sam. 8; 10; 12:26\u201331). Bajo David, y posteriormente bajo Salom\u00f3n, Israel alcanz\u00f3 su mayor expansi\u00f3n territorial, ocupando los bordes de lo que se define como \u2020\u0153la tierra prometida\u2020\u009d en Deut. 11:24. Lo alcanzado por David estaba relacionado con el cumplimiento de la promesa del pacto y que se refiere al \u2020\u0153descanso\u2020\u009d de Israel (2 Sam. 7:1; cf. Deut. 12:9). En la promesa de Dios a David, que ser\u00ed\u00ada padre de una gran dinast\u00ed\u00ada (2 Sam. 7:8\u201317), la historia de Israel y su pacto con Dios entr\u00f3 en una fase decisiva.<br \/>\nDavid gobern\u00f3 en Israel desde 1010 hasta 970 a. de J.C. y fue sucedido en el trono por Salom\u00f3n, quien gobern\u00f3 por un per\u00ed\u00adodo de 40 a\u00f1os. Salom\u00f3n goz\u00f3 de los frutos de las victorias de David su padre. Su tiempo fue uno de paz y de dominio en el \u00e1rea. Su riqueza vino de los tributos pagados por las naciones sometidas, del comercio y de los impuestos derivados del mismo. Por \u00fanica vez en su historia, Israel se beneficiaba de su posici\u00f3n estrat\u00e9gica en estas rutas comerciales, porque pol\u00ed\u00adticamente era suficientemente fuerte. La visita de la reina de Saba (en Egipto) y su admiraci\u00f3n por la extraordinaria riqueza de Salom\u00f3n deben ser vistas en el contexto de los lazos comerciales de Salom\u00f3n con las tierras del Mediterr\u00e1neo en el oeste y con el ex\u00f3tico sur (1 Rey 9:26\u201310:29). Fue Salom\u00f3n quien pudo proveer para la construcci\u00f3n del excelente y magn\u00ed\u00adfico templo el cual su padre s\u00f3lo hab\u00ed\u00ada so\u00f1ado. (Los libros de Cr\u00f3nicas nos dicen que David dio detalles de los planes para el templo a su hijo y provey\u00f3 materiales para su construcci\u00f3n; 1 Cr\u00f3n. 28:11\u201329:9). Tambi\u00e9n su riqueza se vio reflejada en el plan de construcci\u00f3n de edificios a trav\u00e9s de toda la naci\u00f3n. En esto, el testimonio arqueol\u00f3gico es m\u00e1s elocuente acerca del tiempo de Salom\u00f3n que del de David. Hay fortalezas y centros de almacenaje en diferentes lugares (Meguido, Gezer, Hazor, Bet-semes y Laquis) que datan de esta \u00e9poca.<br \/>\nLa construcci\u00f3n del templo obviamente fue uno de los puntos clave en la historia de Israel. Fue considerada como tal por el autor de Reyes, quien lo describe en toda su extensi\u00f3n (1 Rey. 5\u20138) y quien pare ce haber visto su culminaci\u00f3n, relacion\u00e1ndola con la historia de Israel en la tierra de Cana\u00e1n a partir del \u00e9xodo (1 Rey. 6:1). El cronista tambi\u00e9n le da prominencia a este hecho (2 Cr\u00f3n. 2\u20137). Sin consi derar un intervalo en el siglo VI a. de J.C., un templo permanecer\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n por m\u00e1s de un milenio.<br \/>\nTanto la permanencia de la ubicaci\u00f3n del lugar de adoraci\u00f3n a Jehovah, como el tipo de edificaci\u00f3n eran un acto de renuncia a lo que estaban acostumbrados (como pueblo n\u00f3mada en donde Dios viajaba con ellos) y podr\u00ed\u00ada verse como comprometiendo la libertad de Dios (en el sentido de que Dios era confinado a un lugar; 2 Sam. 7:5\u20137). La oraci\u00f3n de dedicaci\u00f3n hecha por Salom\u00f3n revela que eran conscientes de esto y a su vez contiene una res puesta en este sentido (1 Rey. 8:27). Con este evento vino un cambio en Israel. El dejar de ser una sociedad tribal fue se\u00f1alado no s\u00f3lo por la ascensi\u00f3n de un rey, sino tambi\u00e9n  por el hecho de centralizar la adoraci\u00f3n a Je hovah en su capital. David hab\u00ed\u00ada tra\u00ed\u00addo el arca del pacto a Jerusal\u00e9n (2 Sam. 6). Salom\u00f3n la guard\u00f3 en el templo cuyo esplendor era inseparable de su propio nombre. Aun cuando Jehovah hab\u00ed\u00ada permitido y vigilado todo esto, Israel ahora se asemejaba mucho m\u00e1s a sus vecinos cananeos que en el per\u00ed\u00adodo anterior cuando a\u00fan no era un Estado.<br \/>\nCon el templo vino la m\u00fasica. Aun cuando el libro de Sal. fue el producto final de un per\u00ed\u00adodo posterior, muchos de los salmos individuales datan de la \u00e9poca de la monarqu\u00ed\u00ada, de los cuales muchos son atribuidos a David. De la misma manera ocurre con la instituci\u00f3n de la adoraci\u00f3n, incluyendo los arreglos musicales (1 Cr\u00f3n. 25). Tan pronto como el lugar de adoraci\u00f3n qued\u00f3 establecido fue requerida una organizaci\u00f3n permanente de adoraci\u00f3n. Y la organizaci\u00f3n de \u00e9sta en Jerusal\u00e9n tiene su paralelo con lo que ocurr\u00ed\u00ada en la ciudad-estado cananea de Ugarit del segundo milenio a. de J.C.<br \/>\nFinalmente, la era de Salom\u00f3n es reconocida como \u2020\u0153la era del iluminismo\u2020\u009d. Esto se debe a su nexo con su sabidur\u00ed\u00ada, bien conocida en el libro de Proverbios (Prov. 1:1). De Salom\u00f3n se dice que ha sobrepasado a todos los hombres sabios del Oriente, y por cuya sabidur\u00ed\u00ada es famoso entre las naciones (1 Rey. 4:29\u201334). Lo interesante a destacar es el car\u00e1cter internacional de la sabidur\u00ed\u00ada. Por ejemplo, muchos de los proverbios b\u00ed\u00adblicos tienen paralelos en la literatura de otros pueblos (ver el comentario sobre Prov.).  Es m\u00e1s, Prov. junto con Ecl. y Job, representan una l\u00ed\u00adnea de pensamiento en el AT que comparte ampliamente con la tradici\u00f3n intelectual del mundo antiguo, aun cuando en Israel la sabidur\u00ed\u00ada del \u2020\u0153Oriente\u2020\u009d ciertamente est\u00e1 subordinada al Dios del pacto (Prov. 1:7). A Salom\u00f3n siempre se le acredita su apertura hacia la cultura y el aprendizaje y, sin lugar a dudas, la corte real de Israel requiri\u00f3 de una clase educada tanto para la administraci\u00f3n como para la diplomacia.<br \/>\nNo ser\u00ed\u00ada del todo cierto el decir que Salom\u00f3n es el fundador de la educaci\u00f3n en Israel. Es evidente que hubo tradiciones de sabidur\u00ed\u00ada popular en el pa\u00ed\u00ads antes de su tiempo (2 Sam. 14:2; 20:18), en don de el \u2020\u0153sabio\u2020\u009d era reconocido como un tercer grupo de l\u00ed\u00adderes en Israel despu\u00e9s de los profetas y los sacerdotes (Jer. 18:18). Aun m\u00e1s, en la antigua vida de adoraci\u00f3n de Israel siempre se puso un \u00e9nfasis especial en la ense\u00f1anza-aprendizaje del pacto mosaico (Deut. 31:9\u201313).<br \/>\nSi Salom\u00f3n marc\u00f3 la cumbre de la grandeza de Israel como naci\u00f3n, tambi\u00e9n marc\u00f3 el inicio de algo que ser\u00ed\u00ada muy sombr\u00ed\u00ado. La centralizaci\u00f3n de sus instituciones trajo consigo una profunda amenaza a la forma de vida de Israel, la cual, como hemos visto, estaba relacionada con la observancia del pacto. Samuel hab\u00ed\u00ada advertido que un rey les privar\u00ed\u00ada del derecho m\u00e1s natural del hombre: su libertad (1 Sam. 8:8\u201317); el autor de Reyes deja claro que si bien Salom\u00f3n no esclaviz\u00f3 a su propio pueblo, sin embargo, los necesit\u00f3 para los servicios de su casa real (1 Rey. 20\u201322). El magnificente estilo de vida de Salom\u00f3n, y especialmente su comercio equino con Egipto, lo pon\u00ed\u00ada en conflicto con el ideal para un rey expresado en Deut. (1 Rey. 10:26\u201329; cf. Deut. 17:14\u201317).<br \/>\nEl autor de Rey. va m\u00e1s all\u00e1 y nos habla de la ca\u00ed\u00adda de Salom\u00f3n en la apostas\u00ed\u00ada. Su enorme har\u00e9n, y especialmente su matrimonio con la hija del fara\u00f3n, fueron condenados (1 Rey. 11:1, 2); y estos matrimonios condujeron a la institucionalizaci\u00f3n de la adoraci\u00f3n de  dioses extranjeros en la misma ciudad de Jerusal\u00e9n (1 Rey. 11:4\u20138;  cf. 3:1; 9:24). La apostas\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n r\u00e1pidamente puso en riesgo todo lo que su padre David hab\u00ed\u00ada logrado (1 Rey. 11:14, 23). Su actitud de adorar a otros dioses se transformar\u00ed\u00ada en una caracter\u00ed\u00adstica propia de sus sucesores en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>LOS REYES DE ISRAEL Y JUDA: DESDE ROBOAM HASTA EL EXILIO<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de Salom\u00f3n, el reino se dividi\u00f3 en el reino del norte (Casa de Israel) y el reino del sur (Casa de Jud\u00e1). A Jeroboam, siervo de Salom\u00f3n (1 Rey. 11:26) quien lleg\u00f3 a ser Jeroboam I de Israel, le fueron dadas \u2020\u0153diez tribus\u2020\u009d, y s\u00f3lo una, Jud\u00e1, fue dejada para Roboam, el hijo de Salom\u00f3n (1 Rey. 11:30\u201332). Detr\u00e1s de la reducci\u00f3n de las 12 tribus en 11 hay una complicada situaci\u00f3n hist\u00f3rica. A estas alturas Jud\u00e1 hab\u00ed\u00ada incorporado dentro de s\u00ed\u00ad la tribu de Sime\u00f3n. La tribu de Lev\u00ed\u00ad no es contada por cuanto ella no tuvo territorio. Por otro lado, Jos\u00e9 hab\u00ed\u00ada llegado a ser muy pronto dos tri bus en el norte, a saber Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s. Benjam\u00ed\u00adn probablemente fue dividida seg\u00fan sus lealtades; parte perteneci\u00f3 a Jud\u00e1 y parte al norte, aun cuando es contada como de Jud\u00e1 en 1 Rey. 12:21.  Todo esto es dif\u00ed\u00adcil de encuadrar seg\u00fan lo que est\u00e1 escrito en 1 Rey. 11:31, 32. El \u2020\u0153estado de ser 12\u2020\u009d tribus de Israel en la se\u00f1al prof\u00e9tica de Aj\u00ed\u00adas, pudo haberse referido al estado ideal de Israel mismo. En todo caso, la divisi\u00f3n de Israel en dos partes desiguales se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en una realidad despu\u00e9s de Salom\u00f3n, y nunca fue revertida.<br \/>\nEn parte se debi\u00f3 a las tensiones internas, tensiones a las que ya hemos hecho menci\u00f3n durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces, y en parte causado por una serie de cambios en Israel que hab\u00ed\u00adan sido producidos por aquella monarqu\u00ed\u00ada fortalecida y centralizada. La pregunta que Jeroboam hizo al pueblo diciendo: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 parte tenemos con David?\u2020\u009d (1 Rey. 12:16) estaba basada en la vieja idea de un Israel descentralizado e incentivaba la hostilidad del norte hacia el gobierno de Jud\u00e1. Ya que el rey en Jerusal\u00e9n (ahora Roboam) controlaba el templo, s\u00ed\u00admbolo poderos\u00ed\u00adsimo que un\u00ed\u00ada a Israel con su pasado, Jeroboam tuvo que levantar sus propios altares de adoraci\u00f3n en Betel y Dan (1 Rey. 12:26\u201329). Esto, particularmente, hizo retornar  a  Israel a su propio pasado, especialmente a Betel ya que \u00e9ste era asociado con los patriarcas (G\u00e9n. 28:17; 31:13).<br \/>\nEl legado que el gobierno de Salom\u00f3n dej\u00f3, y que podemos ubicarlo en el extremo opuesto al de \u2020\u0153sabio\u2020\u009d, fue que aquel reino que una vez fue poderoso se hab\u00ed\u00ada transformado en dos reinos relativamente d\u00e9biles e insignificantes. Israel y Jud\u00e1 tomaban su propio lugar junto con los poderes menores que hab\u00ed\u00ada en la regi\u00f3n, tal como Siria, siendo su historia  una de \u00e9xitos relativos. Israel y Siria estaban frecuentemente en guerra (1 Rey. 20), as\u00ed\u00ad como hab\u00ed\u00ada gue rra entre las dos partes que formaron el antiguo reino unido de Israel (1 Rey. 15:32), a pesar de que en ocasiones actuaron unidos por una causa com\u00fan (1 Rey. 22; 2 Rey. 3). Muy pronto Roboam sinti\u00f3 su nueva vulnerabilidad, cuando su tierra fue invadida por Sisac, el fara\u00f3n de Egipto (Sesonq I, 1 Rey. 14:25\u201328). Hay evidencia hist\u00f3rica independiente para estos acontecimientos, la cual se encuentra en forma de una inscripci\u00f3n hallada en Meguido la cual lleva el nombre del fara\u00f3n y en un relieve en el templo de Am\u00fan en Tebas, nombrando pueblos palestinos.<br \/>\nEl reino del norte fue capaz por un tiempo de continuar ejerciendo el control sobre sus vecinos, como Moab. El rey Omri,  hombre valiente y padre del famoso Acab, fund\u00f3 la \u00fanica dinast\u00ed\u00ada real que el reino del norte conocer\u00ed\u00ada, e hizo a la ciudad de Samaria su capital. Su poder relativo en la primera mitad del siglo IX a. de J.C. es confirmado por la famosa Piedra de Moab, una inscripci\u00f3n dejada por Mesa,  rey de Moab, en la cual registr\u00f3 el sometimiento de su reino al reino de Omri. Sin embargo, la historia de Mesa contin\u00faa adelante, y despu\u00e9s de la muerte de Acab se rebel\u00f3 contra el nuevo rey de Israel, Joram (2 Rey. 3:4, 5). La consecuente guerra de Joram contra Moab (2 Rey. 3), en la cual fue ayudado por Josafat, rey de Jud\u00e1, fue exitosa solamente en un sentido, ya que \u00e9ste fue eclipsado por el fracaso moral del pueblo. De mo do que el siglo IX a. de J.C. fue uno de destinos encontrados.<br \/>\nEl siguiente siglo comenz\u00f3 con un largo per\u00ed\u00adodo de paz y prosperidad para ambos reinos, bajo Jeroboam II en el norte (793\u2013753 a. de J.C.) y Uz\u00ed\u00adas (o Azar\u00ed\u00adas) en el Sur (791\u2013740 a. de J.C.). Habi\u00e9ndose debilitado el poder de Siria, Jeroboam II fue capaz de recuperar el territorio perdido y de esa manera dar cumplimiento a la profec\u00ed\u00ada de Jon\u00e1s seg\u00fan lo indica 2 Rey. 14:25.<br \/>\nEste per\u00ed\u00adodo fue una calma que preced\u00ed\u00ada a una tempestad, ya que para la \u00faltima mitad del siglo el rey asirio Tiglat-pileser III comenz\u00f3 su plan de conquistas en la regi\u00f3n la que culminar\u00ed\u00ada con la creaci\u00f3n del gran Imperio Asirio, que dur\u00f3 hasta el siguiente siglo. Samaria cay\u00f3 en manos del rey Salmanasar V en el a\u00f1o 722, y el reino de Israel desapareci\u00f3 de la historia, siendo su pueblo disperso hacia otras partes del imperio, desde donde nunca m\u00e1s retornar\u00ed\u00adan (2 Rey. 17:3\u20136, 24\u201328). Una de las \u00faltimas expediciones hechas por Senaquerib en 701 a. de J.C. dej\u00f3 mucha desolaci\u00f3n en Jud\u00e1 (2 Rey. 18:13). Excavaciones en Laquis, junto con relieves encontrados en el palacio de Senaquerib en N\u00ed\u00adnive, han evidenciado tanto el sitio como la captura de este importante puesto de avanzada en los bordes sure\u00f1os de Jud\u00e1. S\u00f3lo Jerusal\u00e9n escap\u00f3 del dominio de Senaquerib debido a una liberaci\u00f3n milagrosa (2 Rey. 19:35\u201337). Los propios anales de Senaquerib tienen una versi\u00f3n de la historia, en la que se jacta de \u2020\u0153haber encerrado a Ezequ\u00ed\u00adas como a un p\u00e1jaro en una jaula\u2020\u009d. Esto, en una forma muy curiosa, le concede cr\u00e9dito al registro b\u00ed\u00adblico, desde que esto obviamente hace singular el hecho de que Senaquerib s\u00f3lo pudo sitiar la ciudad y no tomarla. No obstante, de aqu\u00ed\u00ad en adelante Jud\u00e1 ser\u00ed\u00ada un Estado-vasallo. Cuando Asiria cay\u00f3 ante Babilonia, el nuevo imperio emergente, en el a\u00f1o 612 a. de J.C., estaba advertida la ca\u00ed\u00adda de Jud\u00e1, hecho que ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 586 a. de J.C.<br \/>\nEl per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada se presenta como uno de gran fracaso, tanto en los libros de Rey. como en los de Cr\u00f3n. El alejamiento de Jeroboam de Jerusal\u00e9n se ve como un acto idol\u00e1trico, como una rebeli\u00f3n en contra del pacto con Jehovah y como el origen de la persistente conducta pecaminosa de los reyes del norte (1 Rey. 12:28\u201333; cf. 16:26). Es interesante notar que los libros de Cr\u00f3n. omiten la historia del reino del norte indicando con ello que \u00e9ste no tuvo legitimidad como tal.<\/p>\n<p>LOS REYES DE ISRAEL Y JUDA: RELIGION<\/p>\n<p>La historia religiosa del per\u00ed\u00adodo se vuelca hacia la adoraci\u00f3n y la idolatr\u00ed\u00ada. La construcci\u00f3n del templo hecha por Salom\u00f3n  no fue garant\u00ed\u00ada de una adoraci\u00f3n correcta, y es evidente que los israelitas, tan to del norte como del sur, sintieron la presi\u00f3n del medio para ir en pos de otros dioses en vez de ir en pos de Jehovah. Esto no fue nuevo durante el per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada (cf. Jue. 8:27); no obstan te, la influencia de las religiones de otros pueblos fue poderosa. Bajo el reinado de Acab la religi\u00f3n de Baal disfrut\u00f3 de una posici\u00f3n oficial por causa de Jezabel, la esposa fenicia del rey, quien vino a Sa maria con su comitiva de profetas (1 Rey. 18:19). El profeta El\u00ed\u00adas se opuso a esta adoraci\u00f3n institucionalizada de Baal arriesgando su propia vida (1 Rey. 18; 19:1\u20133).<br \/>\nCiertamente, la victoria de El\u00ed\u00adas en el monte Carmelo fue de corta duraci\u00f3n, puesto que un siglo m\u00e1s tarde el profeta Oseas tom\u00f3 nuevamente el tema de un pueblo que hab\u00ed\u00ada sido infiel a su Dios. Sus profec\u00ed\u00adas denunciaban la adherencia de los israelitas a la religi\u00f3n cananea de la fertilidad, con sus muchos dioses y sus rituales sexuales. Se desprende claramente de la profec\u00ed\u00ada de Oseas y Am\u00f3s que los israelitas adoraban en diferentes santuarios. Ellos mencionan expl\u00ed\u00adcitamente Betel, Gilgal (Ose. 4:15; Am\u00f3s 4:4) y Beerseba (Am\u00f3s 5:5), sugiriendo que estos eran los lugares de mayor influencia. Sin duda que hubo muchos otros lugares. La arqueolog\u00ed\u00ada ha descubierto buenos ejemplos de altares de piedra en Meguido y Beerseba. Estos se parecen a los altares prescritos para Israel y donde se presentaban ofrendas quemadas y que ten\u00ed\u00adan \u2020\u0153cuernos\u2020\u009d en sus esquinas (Exo. 27:2). Pero estos altares, descubiertos por la arqueolog\u00ed\u00ada, fueron de piedra labrada y este tipo de altares estaban prohibidos para Israel (Exo. 20:24, 25). Sin lugar a dudas que \u00e9stos fueron usados en aquellos cultos corruptos denunciados por Am\u00f3s. Peque\u00f1as estatuas de la diosa Astarte encontradas en Mizpa y que datan de este per\u00ed\u00adodo son, entre muchos otros artefactos, los que confirman la verdad de las denuncias de Oseas a su pueblo.<br \/>\nLa idolatr\u00ed\u00ada de Israel no se detuvo all\u00ed\u00ad como tampoco estuvo confinada s\u00f3lo al norte. En el siglo VII a. de J.C., despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda del reino del norte, el rey Manas\u00e9s, para estas alturas un rey-vasallo de Asiria (su nombre aparece en un \u2020\u0153prisma\u2020\u009d de barro del rey Esarad\u00f3n como uno de los reyes sometidos que pagaba tributo), introdujo pr\u00e1cticas religiosas en el mismo templo de Jerusal\u00e9n, pr\u00e1cticas que lle vaban las marcas de la religi\u00f3n asiria (2 Rey. 21). Su legado en Jud\u00e1 es el trasfondo de la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas.<br \/>\nEn este per\u00ed\u00adodo de las peores idolatr\u00ed\u00adas en Israel es tambi\u00e9n  el  tiempo en que aparecen sus profetas. Tal vez no es coincidencia que los profetas hayan sido contempor\u00e1neos de los reyes, ya que co mo profetas en el antiguo Oriente siempre se dirigieron a los que gobernaban. Hemos visto que esto fue as\u00ed\u00ad con El\u00ed\u00adas, tambi\u00e9n lo fue con Nat\u00e1n (David), Isa\u00ed\u00adas (Acab), Am\u00f3s (Jeroboam II) y Jerem\u00ed\u00adas (Joacim y Sedequ\u00ed\u00adas). La funci\u00f3n de los profetas puede ser resumida como la de llamar a los reyes a asumir el papel de ser los verdaderos l\u00ed\u00adderes del pueblo del pacto. En estos t\u00e9rminos, si bien pod\u00ed\u00adan ser gente influyente en la corte, como pareci\u00f3 ser Isa\u00ed\u00adas, tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan ser poco populares con las autoridades gubernamentales y, por ende, correr el riesgo de ser marginados (como Jerem\u00ed\u00adas ciertamente lo fue; Jer. 26).<br \/>\nLa actitud de los profetas hacia las instituciones nacionales vari\u00f3 seg\u00fan las circunstancias. Se esperar\u00ed\u00ada que ellos criticaran al reino del norte sobre la base de su alejamiento de la adoraci\u00f3n en Jerusal\u00e9n. Sin embargo, Oseas y Am\u00f3s no parecen hacerlo (y posiblemente esto sea m\u00e1s notable porque Am\u00f3s en realidad era de Jud\u00e1). Por el contrario, su inter\u00e9s principal estaba en denunciar la idolatr\u00ed\u00ada y la injusticia como tal. Es m\u00e1s, Miqueas, contempor\u00e1neo de Isa\u00ed\u00adas, advirti\u00f3 que Jerusal\u00e9n y el templo ser\u00ed\u00adan destruidos si el liderazgo en Jud\u00e1 no correg\u00ed\u00ada sus caminos (Miq. 3:9\u201312). Poseer el templo no era lo esencial en la verdadera religi\u00f3n. Jerem\u00ed\u00adas, m\u00e1s tarde, volvi\u00f3 sobre el mismo tema (Jer. 26:2\u20136; cf. v. 18). No obstante, pareciera ser que los profetas hicieron una distinci\u00f3n entre los reyes del sur, cuya legitimidad proced\u00ed\u00ada de David, y los re yes del norte, cuyo gobierno fue establecido por la fuerza (contr\u00e1stese Isa. 7:13 con Ose. 8:4).<br \/>\nHubo quienes creyeron que la manera de salvaci\u00f3n descansaba en una reforma de la adoraci\u00f3n en Jerusal\u00e9n, y en el siglo VII a. de J.C. se vieron dos importantes intentos de reforma, que ocurrieron durante los reinados de Ezequ\u00ed\u00adas y Jos\u00ed\u00adas (2 Rey. 18\u201323). La reforma de Ezequ\u00ed\u00adas en Jerusal\u00e9n se vio temporalmente suspendida debido al terror que en Jud\u00e1 le ten\u00ed\u00adan a Senaquerib. Con todo, no se pudo frenar la subyugaci\u00f3n del pueblo. La reforma de Jos\u00ed\u00adas, un he cho clave en la historia del AT, dur\u00f3 m\u00e1s tiempo.<br \/>\nComenzando en el a\u00f1o 628 a. de J.C. (2 Cr\u00f3n. 34:3) y coincidiendo con la decadencia del poder de Asiria en la regi\u00f3n, la reforma de Jos\u00ed\u00adas fue capaz de restablecer la adoraci\u00f3n a Jehovah en Jerusal\u00e9n (despu\u00e9s del largo reinado de Manas\u00e9s, quien hab\u00ed\u00ada establecido el culto a otros dioses) y Jos\u00ed\u00adas pudo recuperar parte del reino del norte, territorio que por mucho tiempo estuvo sometido por Asiria, y destruir all\u00ed\u00ad los cultos paganos (2 Rey. 23:15\u201320). Las reformas de Jos\u00ed\u00adas incidentalmente fueron el cumplimiento de una vieja profec\u00ed\u00ada (1 Rey. 13:2).  La reforma fue acelerada y le fue dada direcci\u00f3n por el descubrimiento del \u2020\u0153libro de la ley\u2020\u009d en el templo en el a\u00f1o 621 a. de J.C. (2 Rey. 22:8). Este libro es ampliamente identificado como Deut., el cual en generaciones pasadas hab\u00ed\u00ada sido depositado al lado del arca del pacto en el tabern\u00e1culo, con el prop\u00f3sito de ser le\u00ed\u00addo en ocasiones solemnes de renovaci\u00f3n del pacto (Deut. 31:9\u201313). F\u00e1cilmente hab\u00ed\u00ada desaparecido de la vista y de su uso durante el reinado de Manas\u00e9s. El \u00e9nfasis de la reforma se centr\u00f3 en aspectos de la ense\u00f1anza de Deut., especialmente aquellos textos que hablaban en contra de la falsa adoraci\u00f3n y su inter\u00e9s en la purificaci\u00f3n del culto a Jehovah (Deut. 12:1\u20135). El autor de Rey. vio las reformas de Jos\u00ed\u00adas como una renovaci\u00f3n del antiguo pacto (2 Rey. 23:1\u20133).<br \/>\nSin embargo, la reforma de Jos\u00ed\u00adas no tuvo un resultado beneficioso duradero. El rey mismo muri\u00f3 en una imprudente campa\u00f1a en Meguido, y su sucesor deshizo su trabajo. Algunos han cuestionado las motivaciones de Jos\u00ed\u00adas, viendo su campa\u00f1a en el norte como un expansionismo nacionalista. Probablemente semejante juicio no sea justo, dado que la posesi\u00f3n de la tierra era una parte esencial de la promesa del antiguo pacto. Con todo, los altos ideales siempre se pueden tornar en algo menos noble (como la aventura de los macabeos nos muestra m\u00e1s tarde). En todo caso, Jerem\u00ed\u00adas, el principal profeta de la \u00e9poca, apenas mencion\u00f3 la reforma, evidentemente creyendo que \u00e9sta no alcanzar\u00ed\u00ada al coraz\u00f3n del problema religioso de Jud\u00e1. Proclam\u00f3 juicio sobre el pueblo a manos de Babilonia, un nuevo poder emergente en el \u00e1rea, si ellos no regresaban a Dios. Nabucodonosor comenz\u00f3 a actuar en Palestina en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo VII (Dan. 1:1) tomando numerosos exiliados en el a\u00f1o 597 a. de J.C. y finalmente destruyendo la ciudad de Jerusal\u00e9n y el templo en el a\u00f1o 586 a. de J.C., dejando el pa\u00ed\u00ads escasamente poblado por la gente m\u00e1s pobre (2 Rey. 24\u201325; Jer. 37\u201344, 52).<\/p>\n<p>EL EXILIO<\/p>\n<p>El exilio del pueblo de Jud\u00e1 a Babilonia normalmente se cuenta a partir del a\u00f1o 597 a. de J.C., cuando los ej\u00e9rcitos de Nabucodonosor tomaron los primeros cautivos. El profeta Ezequiel estaba en tre los deportados, y su mensaje vino primero a aquellos en el exilio que ten\u00ed\u00adan la esperanza de retornar pronto (Eze. 4\u20135). Sin embargo, cuando Nabucodonosor puso a Sedequ\u00ed\u00adas como rey-t\u00ed\u00adtere en el a\u00f1o 597 a. de J.C., esto no alter\u00f3 materialmente la posici\u00f3n de Jud\u00e1, que desde el tiempo de Ezequ\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada sido un Estado-vasallo. El golpe decisivo fue dado en el a\u00f1o 586 a. de J.C. cuando el templo fue destruido. La noticia de lo ocurrido fue un momento clave en la profec\u00ed\u00ada de Ezequiel a sus contempor\u00e1neos en exilio (Eze. 33:21) cuya esperanza de un t\u00e9rmino r\u00e1pido del exilio fue hecha pedazos. De hecho, el exilio puede ser en mejor forma representado por la p\u00e9rdida de los utensilios del templo, con la consecuente implicaci\u00f3n de que los extranjeros y sus dioses hab\u00ed\u00adan mostrado su su perioridad sobre Jehovah (2 Rey. 25:13\u201318). La profanaci\u00f3n que hiciera de ellos el rey Belsasar fue lo que encendi\u00f3 la ira de Dios sobre \u00e9l (Dan. 5:1\u20134), y el hecho de que fueran retornados por el rey Ci ro enfatiza en la narrativa el permiso que el rey diera a los exiliados  de regresar a su tierra (Esd. 1:7\u201311).<br \/>\nEl exilio se torn\u00f3 en un hecho importante en la muerte del rey Nabucodonosor en el a\u00f1o 562 a. de J.C. cuando su sucesor Amel-marduk (en la Biblia Evil-merodac) favoreci\u00f3 al exiliado rey Joaqu\u00ed\u00adn, liber\u00e1ndolo de la prisi\u00f3n y d\u00e1ndole una posici\u00f3n privilegiada en Babilonia (2 Rey. 25:27\u201330). El fin del exilio ocurri\u00f3 cuando Babilonia fue derrotada desde su interior por un \u2020\u0153golpe de Estado\u2020\u009d, sin derramamiento de sangre, liderado por el rey medo llamado Ciro, en el a\u00f1o 539 a. de J.C., mientras que el rey Nabonido, un religioso exc\u00e9ntrico, se hab\u00ed\u00ada escondido en la remota Arabia. La conquista de Ciro fue popular, porque restaur\u00f3 la adoraci\u00f3n a Marduk en Babilonia. Es m\u00e1s, su pol\u00ed\u00adtica de permitir a los pueblos la adoraci\u00f3n de sus propios dioses fue clave en el fin del exilio para Jud\u00e1. El mismo declar\u00f3, en una inscripci\u00f3n sobre un cilindro de barro cocido (el as\u00ed\u00ad llamado Cilindro de Ciro): \u2020\u0153Yo los regres\u00e9 a sus lugares (los dioses que hab\u00ed\u00adan sido tra\u00ed\u00addos a Babilonia) y los albergu\u00e9 en moradas permanentes. Yo reun\u00ed\u00ad a todos sus habitantes y les restaur\u00e9 a sus lugares de morada.\u2020\u009d Los jud\u00ed\u00ados exiliados se beneficiaron de esta pol\u00ed\u00adtica general, que se refleja en la declaraci\u00f3n de su libertad en Esd. 1:2\u20134.<br \/>\nBabilonia en s\u00ed\u00ad, la ciudad capital de la tierra a donde los exiliados fueron llevados, era asombrosa en magnificencia y en tama\u00f1o. La ciudad cubr\u00ed\u00ada un \u00e1rea muy amplia y estaba protegida por un sistema de murallas dobles. La entrada consist\u00ed\u00ada de ocho p\u00f3rticos, cada uno de ellos ten\u00ed\u00ada el nombre de un dios babilonio, siendo el m\u00e1s imponente el p\u00f3rtico de Istar. Este se abr\u00ed\u00ada hacia una avenida pavimentada de 900 m., con paredes hechas de ladrillos esmaltados, la cual conduc\u00ed\u00ada al templo de Marduk, el Esagila, y templos de otros dioses. La \u2020\u0153torre del templo\u2020\u009d \u2014la Torre de Babel\u2014 se levantaba en me dio de la ciudad. Los palacios reales eran a gran escala, y los famosos \u2020\u0153jardines colgantes\u2020\u009d eran un s\u00ed\u00admbolo de gran lujo.<br \/>\nFue a esta ciudad que llevaron al maltratado remanente de Jud\u00e1, cuyo templo hab\u00ed\u00ada quedado en ruinas. Todo en Babilonia parec\u00ed\u00ada decir que las tradiciones de Israel estaban muertas; que el aut\u00e9ntico poder y los verdaderos dioses estaban all\u00ed\u00ad. Es dif\u00ed\u00adcil sobrestimar la importancia del exilio en la vida y el pensamiento del pueblo del AT.  La p\u00e9rdi da de la tierra, el templo y el rey, lo medular de las promesas del pacto, era desastrosa.<br \/>\nSin embargo, el pensamiento de este per\u00ed\u00adodo trat\u00f3 de superar este desastre. El pensamiento dominante fue uno de juicio. El autor de Reyes mostr\u00f3 c\u00f3mo el exilio era consecuencia, primero sobre Israel y luego sobre Jud\u00e1, de la persistente actitud de idolatr\u00ed\u00ada  de sus reyes y su pueblo. Lloraron y lamentaron sobre las agon\u00ed\u00adas por causa de la ciudad destruida y su pueblo,  sabiendo que el pecado hab\u00ed\u00ada sido la causa (Lam. 1:20, 22), pero perplejos por el extremo sufrimiento que la ira de Dios hab\u00ed\u00ada tra\u00ed\u00addo (Lam. 2:20). Evidentemente la pregunta era: \u00bfExiste a\u00fan el pacto?  En el futuro, \u00bfpuede esperar el antiguo pueblo de Dios misericordia de parte de \u00e9l?<br \/>\nEn el largo alcance del exilio podr\u00ed\u00ada haber habido pocas convicciones. La primera tarea fue aprender a vivir en el nuevo lugar. Los exiliados parece que fueron ubicados en lugares poco identificables en Babilonia (el r\u00ed\u00ado Quebar, Eze. 1:1, de dif\u00ed\u00adcil ubicaci \u00f3n). La reuni\u00f3n de los ancianos en la casa de Ezequiel (Eze. 8) puede ser una insinuaci\u00f3n de una nueva organizaci\u00f3n, incluso el inicio de la sinagoga. (Es propio de este tiempo el referirse a los exiliados como \u2020\u0153jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d.) La carta de Jerem\u00ed\u00adas a los exiliados (en los primeros d\u00ed\u00adas, antes de la ca\u00ed\u00adda del templo) exhort\u00f3 al pueblo a comenzar una nueva vida, y sin duda algunos prosperaron en Babilonia (Jer. 29:4\u20137). Asimismo sabemos que algu nos decidieron no regresar a su propia patria cuando la oportunidad les fue ofrecida, y que una comunidad jud\u00ed\u00ada continu\u00f3 en Babilonia por varios siglos. Algunos hab\u00ed\u00adan ido hacia el este, como lo revela el libro de Est. Otros hab\u00ed\u00adan ido a Egipto para el tiempo de la invasi\u00f3n de Babilonia (Jer. 40\u201344), y las migraciones continuaron. (Una colonia jud\u00ed\u00ada vivi\u00f3 por cerca de dos siglos, desde el 590 al 410 a. de J.C., en Elefantina, una isla en el Nilo, e incluso cons truyeron un templo a Jehovah en el lugar.) No siempre fue f\u00e1cil para la nueva \u2020\u0153di\u00e1spora\u2020\u009d; el libro de Dan. (y m\u00e1s tarde el de Est.) registran algunas de las dif\u00ed\u00adciles decisiones que tuvieron que tomar, y lo que estaba impl\u00ed\u00adcito en la alianza con el \u00fanico y verdadero Dios para aquellos que viv\u00ed\u00adan en un imperio donde muchos dioses eran adorados.<br \/>\nEn este contexto se intent\u00f3 responder a la pregunta b\u00e1sica sobre las causas del exilio y las perspectivas del futuro. El llamado a Ezequiel a profetizar vino acompa\u00f1ado con una visi\u00f3n de Jehovah, el Dios de Israel, sentado en el trono sobre Babilonia (Eze. 1). Esto fue una confirmaci\u00f3n de que \u00e9l era rey sobre toda la tierra, que su reinado no depend\u00ed\u00ada de la posesi\u00f3n de un templo en Jerusal\u00e9n y que la \u00faltima palabra no hab\u00ed\u00ada sido a\u00fan dicha. Al igual que Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 30\u201331), Ezequiel habl\u00f3 del retorno a la tierra (Eze. 34, 36) e incluso de la reconstrucci\u00f3n del templo (Eze. 40\u201348). Dios har\u00ed\u00ada un nuevo pacto con el pueblo (Jer. 31:31\u201334; cf. Eze. 11:19, 20). Tambi\u00e9n el autor de Reyes, registrando la antigua oraci\u00f3n de Salom\u00f3n (1 Rey. 8:46\u201353), sab\u00ed\u00ada que un nuevo d\u00ed\u00ada de compasi\u00f3n amanecer\u00ed\u00ada.<br \/>\nParte del libro de Isa. (caps. 40\u201355) se refiere sin equivocaci\u00f3n a este per\u00ed\u00adodo. (Muchos eruditos piensan que Isa. 40\u201355 procede de un escritor en el exilio. Ya sea que estos cap\u00ed\u00adtulos procedan de tal escritor o de Isa\u00ed\u00adas de Jerusal\u00e9n, fueron muy relevan tes para la comunidad en exilio.)  Esta parte del AT es un largo repudio a las declaraciones de los dioses babilonios de haber vencido a Jehovah. S\u00f3lo Jehovah es poderoso (Isa. 40:18\u201320, 25, 26), el Dios de la creaci\u00f3n y de la historia (Isa. 43:14\u201319); el exilio ocurri\u00f3 s\u00f3lo porque \u00e9l decidi\u00f3 castigar a su pueblo. El tiempo de castigo estaba por llegar a su t\u00e9rmino (Isa. 40:2). Los magn\u00ed\u00adficos dioses babilonios ser\u00ed\u00adan humillados ante el verdadero Dios (Isa. 46:1); los \u00ed\u00addolos no eran sino madera y metal (Isa. 44:9\u201320). El pueblo de Jehovah regresar\u00ed\u00ada triunfante a su tierra (Isa. 55). Estas promesas, que jugar\u00ed\u00adan un papel mayor en el desarrollo del juda\u00ed\u00adsmo y tambi\u00e9n en el cristianismo, se esperan en el futuro.<\/p>\n<p>LA RESTAURACION<\/p>\n<p>El regreso a casa comenz\u00f3 en el a\u00f1o 537 a. de J.C., con el edicto de Ciro (Esd. 1:2\u20134). Pareciera ser que sucedi\u00f3 gradualmente durante las d\u00e9cadas siguientes; de hecho, cuando Esdras fue a Jerusal\u00e9n un siglo m\u00e1s tarde del edicto de Ciro (458 a. de J.C.) llev\u00f3 consigo un nuevo grupo de inmigrantes aun en la \u00faltima etapa (Esd. 7:6, 7). Sin embargo, entre los primeros l\u00ed\u00adderes de la comunidad se encontraba Zorobabel, nieto del rey Joaqu\u00ed\u00adn (o Jecon\u00ed\u00adas, Esd. 3:2; Mat. 1:12), en quien algunos cifraban las esperanzas de una monarqu\u00ed\u00ada renovada, cosa que no ocurri\u00f3. Con el sacerdote Jes\u00faa (o Josu\u00e9), Zoroba bel puso el fundamento del nuevo templo (Esd. 3). Sin embargo, la edificaci\u00f3n no fue terminada sino hasta el a\u00f1o 516 a. de J.C. a causa de la hostilidad de los pueblos que ya estaban habitando la tierra, y que de no buen agrado ve\u00ed\u00adan llegar a este flujo de nuevos residentes que reclamaban el territorio. La tarea fue completada gracias a la exhortaci\u00f3n y el \u00e1nimo dado por los profetas Hageo y Zacar\u00ed\u00adas (Esd. 5:1, 2; 6:15).<br \/>\nNunca estuvo lejos la hostilidad de la nueva comunidad. Cuando el libro de Esd. registra la primera oposici\u00f3n a la edificaci\u00f3n del templo, inserta (anacr\u00f3nicamente) dos interferencias similares, una en el reinado de Asuero (Jerjes [Xerxes]; 486\u2013465 a. de J.C.), la otra del rey Artajerjes I (Artaxerxes I, 464\u2013423 a. de J.C.; Esd. 4:6\u201323). Esta \u00faltima pareciera ser un incidente separado de la oposici\u00f3n que experimentara Nehem\u00ed\u00adas m\u00e1s tarde durante el mismo reinado (Neh. 4; 6).<br \/>\nEl regreso a Jerusal\u00e9n y a Jud\u00e1 no trajo consigo el r\u00e1pido cumplimiento de la promesa prof\u00e9tica, la cual, sin duda, esperaban los exiliados. Cuando Esdras arrib\u00f3 en el a\u00f1o 458 a. de J.C., se encontr\u00f3 con una comunidad que hab\u00ed\u00ada comenzado a perder su identidad al contraer matrimonio con gente no jud\u00ed\u00ada. La misi\u00f3n complementaria de Nehem\u00ed\u00adas en el a\u00f1o 445 a. de J.C. fue ocasionada por causa de la negligencia que hab\u00ed\u00ada en construir las murallas de Jerusal\u00e9n. Samaria, que hab\u00ed\u00ada disfrutado del control de Jerusal\u00e9n durante el per\u00ed\u00adodo previo al regreso de los exiliados, tuvo su rev\u00e9s cuando Ciro nombr\u00f3 un gobernador en Jerusal\u00e9n; sin embargo, en muchas ocasiones intent\u00f3 asegurar sus demandas. Por lo tanto, las condiciones de la comunidad eran precarias.<br \/>\nLa misi\u00f3n gemela de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas fue la de establecer la ley de Dios entre el pueblo y reconstruir las murallas de Jerusal\u00e9n. El an\u00e1lisis de Esdras sobre la pobreza de vida de la comunidad (Esd. 7\u20138), en contraste con las expectativas prof\u00e9ticas, la atribuy\u00f3 al propio pecado del pueblo de ser negligentes con el pacto, en donde el casarse con no jud\u00ed\u00ados era la principal evidencia de ello. Su reforma culmin\u00f3 con una gran renovaci\u00f3n del pacto, la cual tuvo como prerrequisito la disoluci\u00f3n de los matrimonios mixtos (Esd. 10; Neh. 8). Con la reforma religiosa completa y las murallas recons truidas (Neh. 6:15), la vida del pueblo estaba asentada sobre un nuevo fundamento. No obstante, permanec\u00ed\u00ada una fuerte sensaci\u00f3n de \u2020\u0153esclavitud\u2020\u009d bajo el gobierno imperial y un sentimiento de que las grandes promesas de restauraci\u00f3n (tales como Jer. 30\u201331; Eze. 34; 36) estaban a\u00fan por cumplirse (Neh. 9:32\u201337).<br \/>\nLa vida religiosa de la comunidad que hab\u00ed\u00ada regresado fue muy diferente a la de sus predecesores antes del exilio. A pesar del restablecimiento de la adoraci\u00f3n en el templo, los mejores l\u00ed\u00adderes del pueblo sab\u00ed\u00adan que el futuro depend\u00ed\u00ada de un nuevo y m\u00e1s comprometido acercamiento a la fidelidad del pacto. En esto, la ense\u00f1anza de la Tora (los libros de la ley) jugar\u00ed\u00ada un papel importante; esto fue central en la misi\u00f3n de Esdras (Esd. 7:6), y el coraz\u00f3n de la renovaci\u00f3n del pacto era la lectura y explicaci\u00f3n de la ley (Neh. 8:1\u20138). De hecho, la explicaci\u00f3n de la ley era una traducci\u00f3n, porque muchos en el pueblo no eran capaces de entender el hebreo durante su exilio en Babilonia y hablaban el ara meo vern\u00e1culo de la tierra.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad se encontraba la semilla de lo que ser\u00ed\u00ada la religi\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo. La centralidad de las Escrituras era un hecho crucial. Cu\u00e1nto de nuestro AT fue reconocido como Escrituras por Esdras es algo que no se puede determinar con precisi\u00f3n, debido a que el desarrollo de un \u2020\u0153canon\u2020\u009d no puede ser trazado con exactitud. El estricto significado de \u2020\u0153Tora\u2020\u009d en el juda\u00ed\u00adsmo es lo que conocemos como el Pentateuco. La lectura de Esdras perfectamente pudo haber sido eso. Sin embargo, \u2020\u0153Tora\u2020\u009d tambi\u00e9n tiene un significado m\u00e1s amplio, equivalente a \u2020\u0153Escrituras\u2020\u009d. La naciente sinagoga tambi\u00e9n incorporar\u00ed\u00ada lecturas de los profetas y de otros libros (tales como Sal., Prov. y Dan.). La Biblia hebrea finalmente consistir\u00ed\u00ada de tres secciones: la Tora, los Profetas y los Escritos. De modo que aquellos libros que hab\u00ed\u00adan estado en existencia por alg\u00fan tiempo, ahora tuvieron un nuevo contexto, a saber, su lectura regular e interpretaci\u00f3n en la adoraci\u00f3n. El libro de Sal. ilustra muy bien este punto. Los sal mos individuales se remontan en algunos casos a los tiempos de David. Pero el libro de Sal., con su subdivisi\u00f3n en cinco libros, fue una creaci\u00f3n del per\u00ed\u00adodo posex\u00ed\u00adlico, y representa una nueva tradici\u00f3n en la lectura p\u00fablica y en la meditaci\u00f3n privada de los salmos como Escrituras.<br \/>\nLa lectura de las Escrituras tambi\u00e9n result\u00f3 en interpretaci\u00f3n escrita de la misma en diferentes formas. Los targ\u00famenes, p. ej. son traducciones, casi siempre par\u00e1frasis (o midrash) de los libros b\u00ed\u00adblicos en arameo. Los targ\u00famenes escritos son conocidos como del siglo II a. de J.C. y su producci\u00f3n continu\u00f3 hasta la era cristiana, principalmente en Palestina. El surgimiento de estas corrientes de la tradici\u00f3n religiosa jud\u00ed\u00ada se encuentran en Esdras.<\/p>\n<p>FIN DEL PERIODO DEL ANTIGUO TESTAMENTO<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas muy poco se conoce sobre el pueblo jud\u00ed\u00ado hasta el siglo II a. de J.C.  Malaqu\u00ed\u00adas puede ser considerado contempor\u00e1neo de este per\u00ed\u00adodo; su profec\u00ed\u00ada nos muestra un cuadro de declinaci\u00f3n en lo religioso, y posiblemente de pobreza material. Los libros de Cr\u00f3n. son fechados, con variabilidad, entre 400 y 200 a. de J.C.  Su interpretaci\u00f3n de la historia de Israel fue con el prop\u00f3sito de animar a la comunidad posex\u00ed\u00adlica a ser fieles a Dios y, por lo tanto, saber de sus bendiciones. La prominencia que se da en Cr\u00f3n.  a David y a Salom\u00f3n puede ser reflejo de la esperanza de restauraci\u00f3n a la monarqu\u00ed\u00ada y a un nuevo tiempo de independencia.<br \/>\nEs interesante notar que la Biblia hebrea termina con los libros de Cr\u00f3n., expresando sin duda alg\u00fan tipo de esperanza jud\u00ed\u00ada, a saber, el retorno a la independencia como naci\u00f3n. Para los cristianos el canon concluye con el libro de Mal., y as\u00ed\u00ad se pasa al NT, con la esperanza de un nuevo profeta. Cada tradici\u00f3n est\u00e1 basada en una expectaci\u00f3n. La historia del AT es una que apunta hacia el futuro, a un nuevo cap\u00ed\u00adtulo en la historia mundial.<br \/>\nEl per\u00ed\u00adodo del Nuevo Testamento<\/p>\n<p>EL PERIODO INTERTESTAMENTARIO<\/p>\n<p>Cuando en nuestras Biblias vemos que los libros del NT vienen inmediatamente despu\u00e9s de los libros del AT se pasa por alto el llamado \u2020\u0153per\u00ed\u00adodo intertestamentario\u2020\u009d. Si bien este per\u00ed\u00adodo (por definici\u00f3n) no provee literatura b\u00ed\u00adblica can\u00f3nica, es un importante trasfondo para un entendimiento del NT. Cubre el dominio de tres imperios del antiguo Cercano Oriente: el Imperio Persa (539\u2013331 a. de J.C.), el Griego (331\u201363 a. de J.C.) y el Romano (bajo el cual se desarrolla la historia del NT).<br \/>\nDespu\u00e9s de su regreso del exilio el pueblo jud\u00ed\u00ado vivi\u00f3 en estrechas circunstancias bajo el dominio persa. Poco se sabe de su destino en el siglo IV a. de J.C., posiblemente porque \u00e9ste fue un tiempo turbulento. El Imperio Persa cedi\u00f3 ante el emergente Imperio Griego, fundado por el gran conquistador Alejandro el Grande en 331 a. de J.C.  Es posible que en este tiempo la secta de los samarita nos haya echado sus ra\u00ed\u00adces, aun cuando son desconocidas las circunstancias exactas de su formaci\u00f3n. Este es un grupo de adoradores de Jehovah que se form\u00f3 alrededor de la ciudad b\u00ed\u00adblica de Siquem en lo que fue el territorio del reino del norte. No se sabe lo que produjo su separaci\u00f3n de la comunidad de Jerusal\u00e9n, aunque hemos mencionado la presencia de tensiones en el tiempo de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas tanto en la comunidad como entre \u00e9sta y los extranjeros. (Incidentalmente, algunos de los enemigos de los exiliados retornados parecieran haber sido en alg\u00fan sentido \u2020\u0153yahvistas\u2020\u009d [de Yahweh o Jehovah]; el nombre de \u2020\u0153Tob\u00ed\u00adas\u2020\u009d en Neh. 4:7 tiene una t\u00ed\u00adpica terminaci\u00f3n yahv\u00ed\u00adstica.) La secta construy\u00f3 un templo en el monte Gerizim (que miraba desde lo alto a Siquem), evidentemente rivalizando con Jerusal\u00e9n, y clamando ser el verdadero Israel. Pro dujeron su propia versi\u00f3n limitada de las Escrituras,  definida como el Pentateuco.  Esta versi\u00f3n \u2020\u0153samaritana\u2020\u009d del Pentateuco sigue siendo consultada por los eruditos de la Biblia hebrea como un importante testigo adicional al texto b\u00ed\u00adblico m\u00e1s antiguo.<br \/>\nEl Imperio de Alejandro, dividido despu\u00e9s de su muerte en 323 a. de J.C., fue gobernado por algunos de sus generales. Finalmente, esta divisi\u00f3n se resolvi\u00f3 en tres partes: la ptolemaica en Egipto, la antig\u00f3nida en Macedonia y la sel\u00e9ucida en Asia, incluyendo Palestina. Sin embargo, la cultura de estas tres divisiones sigui\u00f3 siendo griega, y el per\u00ed\u00adodo que comenz\u00f3 despu\u00e9s de las conquistas de Alejandro es conocido en la historia como hel\u00e9nico. En \u00e9ste, el lenguaje, la cultura y el pensamiento griegos llegaron a ser dominantes a trav\u00e9s del mundo civilizado. La subsecuente conquista del Imperio a manos de los romanos no alter\u00f3 esto, sino que por el contrario le dio una nueva solidez, ya que la cultura grecorromana de este tiempo se unific\u00f3. De aqu\u00ed\u00ad en adelante, la historia del juda\u00ed\u00adsmo y del cristianismo primitivo trataron y confrontaron esta cultura. Los jud\u00ed\u00ados de Alejandr\u00ed\u00ada (Egipto) muy pronto sintieron la necesidad de tener las Escrituras en el idioma griego, el cual hab\u00ed\u00adan adoptado, y comenzaron en el siglo III a. de J.C. la traducci\u00f3n conocida como la Septuaginta (LXX). Puesto que el gr. lleg\u00f3 a ser el idioma de los educados a trav\u00e9s de todo el imperio tanto en la \u00e9poca helenista como en la romana, el NT tambi\u00e9n fue escrito en ese idioma.<br \/>\nDurante el siglo III a. de J.C., Jerusal\u00e9n y Judea fueron controladas en una forma relativamente benigna por los ptolomeos egipcios, a pesar de que el territorio en general era disputado entre ellos y los sel\u00e9ucidas. A comienzos del segundo siglo fueron los sel\u00e9ucidas quienes ganaron el control, y Jerusal\u00e9n tuvo que reconocer a un nuevo jefe. Sin embargo, los sel\u00e9ucidas iniciaron una guerra desastrosa contra los romanos, y en su derrota tuvieron que pagar un enorme tributo. Una de las formas usadas para poder satisfacer dicha demanda fue el saqueo de los templos bajo su control. Fue en 168 a. de J.C. que el rey Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes IV cometi\u00f3 el impensado sacrilegio entrando y robando en el templo en Jerusal\u00e9n. Al a\u00f1o siguiente, imaginando la ciudad en rebeli\u00f3n, desmantel\u00f3 sus murallas, en medio de horrorosas matanzas, y dedic\u00f3 el templo a la adoraci\u00f3n del dios griego, Zeus (1 Mac. 1; cf. 2 Mac. 6:1, 2). Estos eventos, traum\u00e1ticos para los jud\u00ed\u00ados fieles, fueron el tema de la narrativa prof\u00e9tica en Dan. 11, en donde la \u2020\u0153abominaci\u00f3n que causa desolaci\u00f3n\u2020\u009d (v. 31) es una referencia al falso dios.<br \/>\nLa presi\u00f3n ejercida por los sel\u00e9ucidas con respecto a su religi\u00f3n tuvo diferentes respuestas de parte del pueblo jud\u00ed\u00ado. En 200 a. de J.C. el sumo sacerdote era Sim\u00f3n II, hijo de On\u00ed\u00adas II, quien fue reconocido en el juda\u00ed\u00adsmo por su fidelidad a las creencias jud\u00ed\u00adas tradicionales (Eclesi\u00e1stico 50:1\u201321). Sin embargo, otros jud\u00ed\u00ados importantes con entusiasmo participaron en el nuevo refinamiento cultural que ofrec\u00ed\u00ada el helenismo cosmopolita. Algunos se unieron al servicio del r\u00e9gimen como cobradores de impuestos, un hecho que continuar\u00ed\u00ada durante el per\u00ed\u00adodo romano. Muy pronto, el sumo sacerdocio estar\u00ed\u00ada disponible al mejor postor, y en 174 a. de J.C. Jas\u00f3n, hijo de On\u00ed\u00adas III, lo asegur\u00f3 ilegalmente del rey sel\u00e9ucida Ant\u00ed\u00adoco III, e instituy\u00f3 pr\u00e1cticas hel\u00e9nicas en Jerusal\u00e9n, tales como el atle tismo. Luego fue despojado por un tal Menelao, quien, no siendo del linaje sacerdotal, compr\u00f3 el favor de Ant\u00ed\u00adoco IV. Jas\u00f3n escap\u00f3, y Menelao tuvo \u00e9xito en su plan de matar a On\u00ed\u00adas III. En el tiempo, incluso Menelao toler\u00f3 el primer despojo del templo que hiciera Ant\u00ed\u00adoco IV.<br \/>\nLos jud\u00ed\u00ados fieles, ultrajados por sus l\u00ed\u00adderes helenistas, fueron conocidos en la primera parte del siglo II como los jasidim. Su resistencia fue firme y paciente. Despu\u00e9s de la dedicaci\u00f3n que Ant\u00ed\u00adoco IV hiciera del templo a Zeus (1 Mac. 2:29\u201338) y su insistencia en la conformidad religiosa, este grupo de disidentes, que dif\u00ed\u00adcilmente pareci\u00f3 suficiente a muchos, y los jud\u00ed\u00ados piadosos tomaron las armas. Se unieron a la revuelta de los macabeos (o asmoneos), liderada por el sacerdote Matat\u00ed\u00adas y sus hijos. (\u2020\u0153Macabeos\u2020\u009d era un sobrenombre, que significa \u2020\u0153martillador\u2020\u009d, y aplicado especialmente al hijo de Matat\u00ed\u00adas llamado Judas; el t\u00e9rmino \u2020\u0153asmoneos\u2020\u009d deriva del nombre de la familia, Asm\u00f3n.) La revuelta comenz\u00f3 en el pueblito de Mod\u00ed\u00adn cerca de Jerusal\u00e9n en 167 a. de J.C. con la muerte de un jud\u00ed\u00ado que estaba sacrificando a un dios pagano y de un oficial imperial que estaba supervisando dicho acto (1 Mac. 2:15\u201328). Esta campa\u00f1a militar, liderada por Judas, lleg\u00f3 a ser tan sorprendentemente exitosa que culmin\u00f3 con la aceptaci\u00f3n, por parte de los sel\u00e9ucidas, de los t\u00e9rminos de Judas en el restablecimiento de la adoraci\u00f3n jud\u00ed\u00ada en 164 a. de J.C.  Luego Judas limpi\u00f3 el templo de la parafernalia id\u00f3latra, y lo rededic\u00f3. La fiesta jud\u00ed\u00ada de Hanuk\u00e1h celebra hasta hoy dicho evento.<br \/>\nSin embargo, el final no fue enteramente feliz. El rey sel\u00e9ucida segu\u00ed\u00ada insistiendo en nombrar el sumo sacerdote, y su candidato, un helenizador, abri\u00f3 aun m\u00e1s la grieta existente entre los jud\u00ed\u00ados tradicionales y los helenistas (as\u00ed\u00ad como entre los militantes asmoneos y los m\u00e1s pac\u00ed\u00adficos jasidim), provocando efectivamente una guerra civil. Como consecuencia de ello, los ej\u00e9rcitos sel\u00e9ucidas de nuevo marcharon hacia Palestina en 161 a. de J.C.  y Judas muri\u00f3 en la batalla. Su manto cay\u00f3 sobre su hermano Jonat\u00e1n, quien condujo campa\u00f1as de guerrillas con resultados mixtos.<br \/>\nEn 152 a. de J.C. Jonat\u00e1n lleg\u00f3 a un acuerdo con el pretendiente al trono sel\u00e9ucida, y como resultado de ello \u00e9l mismo se ofreci\u00f3 y acept\u00f3 el sumo sacerdocio. Jonat\u00e1n y su hermano Sim\u00f3n ocuparon este oficio; Sim\u00f3n, desde 142 a. de J.C., disfrut\u00f3 efectivamente de independencia, bajo la garant\u00ed\u00ada romana. El mismo fue proclamado sumo sacerdote y \u2020\u0153etnarca\u2020\u009d por el pueblo jud\u00ed\u00ado. Esto fue el comienzo de lo que se conoce como la dinast\u00ed\u00ada asmonea, ya que Sim\u00f3n y sus sucesores disfrutar\u00ed\u00adan virtualmente de la posici\u00f3n de reyes (aun cuando el controvertido t\u00ed\u00adtulo no fue tomado por Sim\u00f3n). El sucesor de Sim\u00f3n, Juan Hircano I (134\u2013104 a. de J.C.), derrot\u00f3 a los idumeos en el sur, forz\u00e1ndoles a hacerse jud\u00ed\u00ados, y de paso se extendi\u00f3 hacia la Transjordania y el antiguo territorio del norte, destruyendo el templo en el monte Gerizim. El t\u00ed\u00adtulo de rey fue adoptado por el sucesor de Juan, Arist\u00f3 bulo I (104\u2013103 a. de J.C.). Y despu\u00e9s de \u00e9l, Alejandro Janeo (103\u201376 a. de J.C.), el m\u00e1s cruel de los asmoneos, continu\u00f3 con la pol\u00ed\u00adtica de expansionismo militar comenzada por Juan. Hay iron\u00ed\u00ada en la degeneraci\u00f3n de los asmoneos desde su primitivo idealismo hasta su af\u00e1n por el poder de sus \u00faltimos a\u00f1os. Muchos jud\u00ed\u00ados vieron que su propuesta no era la adecuada.<\/p>\n<p>EL PERIODO ROMANO<\/p>\n<p>La dinast\u00ed\u00ada asmonea continu\u00f3 hasta el per\u00ed\u00adodo romano, es decir despu\u00e9s de la conquista de Pompeyo en 63 a. de J.C.  Roma hizo su aparici\u00f3n en la historia b\u00ed\u00adblica en el contexto de su expansi\u00f3n ha cia el este. En la medida que sembraban su influencia en esta direcci\u00f3n su tendencia fue la de establecer \u2020\u0153provincias\u2020\u009d, pero a menudo, a lo menos al principio, conservando las estructuras existentes en el lugar. De modo que Pompeyo fund\u00f3 la provincia de Siria en 64 a. de J.C. extendiendo \u00e9sta hasta incluir Judea cuando, un a\u00f1o m\u00e1s tarde, conquistara la regi\u00f3n. Sin embargo, la jurisdicci\u00f3n del sumo sacerdote (de hecho un sacerdote-rey en el per\u00ed\u00adodo asmoneo) fue reconocida, no s\u00f3lo en el \u00e1rea alrededor de Jerusal\u00e9n, sino tambi\u00e9n en Galilea y en Perea, al este del Jord\u00e1n, lugares donde exist\u00ed\u00ada concentraci\u00f3n de jud\u00ed\u00ados observantes. De modo que los as moneos continuaron bajo el gobierno romano hasta el \u00faltimo de ellos, Ant\u00ed\u00adgono, quien no le cay\u00f3 en gracia a sus superiores, siendo ejecutado en 38 a. de J.C.<br \/>\nLa ca\u00ed\u00adda de los asmoneos dej\u00f3 un  vac\u00ed\u00ado, el cual fue llenado por el m\u00e1s famoso gobernador de Judea. Bajo la protecci\u00f3n de Roma, Herodes el Grande, hijo de una familia jud\u00ed\u00ada de Idumea, quien ocupaba un alto cargo para Roma, lleg\u00f3 a ser rey. Hab\u00ed\u00ada sido educado en Roma y se hab\u00ed\u00ada casado con una descendiente de la familia asmonea (estableciendo as\u00ed\u00ad una d\u00e9bil pretensi\u00f3n de legitimidad ante los ojos de los jud\u00ed\u00ados). Se hab\u00ed\u00ada distinguido como administrador militar en Galilea y activamente permiti\u00f3 la destituci\u00f3n de Ant\u00ed\u00adgono.<br \/>\nHerodes gobern\u00f3 hasta 4 a. de J.C., tres a\u00f1os despu\u00e9s de la fecha probable del nacimiento de Jes\u00fas. Su reinado form\u00f3 el trasfondo inmediato a la vida de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n dej\u00f3 marcas permanentes en el territorio, ya que propici\u00f3 una tarea fenomenal de construcciones como parte de su pol\u00ed\u00adtica de establecer la cultura hel\u00e9nica. Entre sus obras m\u00e1s notables est\u00e1 la construcci\u00f3n de un puerto en Cesarea y la del templo. En relaci\u00f3n con este \u00faltimo, He rodes extendi\u00f3 grandemente los cimientos del antiguo templo, o la plataforma, transformando el no impresionable templo que databa del tiempo de Zorobabel en una gran y magn\u00ed\u00adfica obra central en Jerusal\u00e9n. Con exactitud estos dos proyectos ilustran las dos formas con las cuales Herodes  trat\u00f3 de responder tanto a los romanos (en nombrar el puerto para honrar a C\u00e9sar) como a los jud\u00ed\u00ados, quienes nunca le aceptaron por causa de su origen idumeo. Nunca fue capaz de sentirse seguro y vivi\u00f3 en constante temor de amenazas a su trono y a su vida. Sin duda, este hecho explica en parte la terrible historia de la \u2020\u0153masacre de los ni\u00f1os\u2020\u009d en Mat. 2:16\u201318.<br \/>\nDespu\u00e9s de Herodes, su reino fue dividido en tetrarqu\u00ed\u00adas, las que fueron gobernadas por sus hijos. Arquelao lleg\u00f3 a ser etnarca (no rey) de Judea hasta 6 d. de J.C., a\u00f1o en que fue destituido. A partir de este tiempo, Judea fue gobernada directamente por procuradores romanos, y de esa manera lleg\u00f3 a ser una \u2020\u0153provincia\u2020\u009d. Con la destituci\u00f3n de Arquelao la pretensi\u00f3n de un gobernante local se fue diluyendo (si bien hubo un breve avivamiento de esto bajo Herodes Agripa I [41\u201344 d. de J.C.], quien us\u00f3 el nombre de rey). Por lo tanto, Judea m\u00e1s que nunca fue integrada al Imperio Romano. Los procura dores incluyeron a Poncio Pilato (26\u201336 d. de J.C.), Antonio F\u00e9lix (52\u201360 d. de J.C.), y Porcio Festo (60\u201362 d. de J.C.); estos \u00faltimos dos se mencionan en Hech. 24. Estos fueron conocidos por su avari cia y crueldad. Pilato mismo fue recordado, por el historiador contempor\u00e1neo Josefo, por su particular ejemplo de tiran\u00ed\u00ada.<br \/>\nLa idea de gobernante local persisti\u00f3 en otros de los territorios que pertenecieron a Herodes el Grande. Herodes Antipas gobern\u00f3 como tetrarca de Galilea desde  4 a. de J.C. al 39 d. de J.C., y He rodes Felipe fue tetrarca de Iturea, al este y al norte del mar de Galilea, desde el a\u00f1o 4 a. de J.C. hasta el a\u00f1o 34 d. de J.C. (ver Luc. 3:1). Fue Herodes Antipas, en cuyos territorios Jes\u00fas desarroll\u00f3 la primera fase de su ministerio, quien ejecut\u00f3 a Juan el Bautista (Mar. 6:14\u201328), y ante quien Pilato envi\u00f3 a Jes\u00fas para ser juzgado (Luc. 23:6\u201312).<br \/>\nLa presencia romana en Judea afect\u00f3 profundamente la vida diaria. El sistema de impuestos es un buen ejemplo. Las provincias romanas ten\u00ed\u00adan que pagar tributos a C\u00e9sar, y eran impuestos sobre las pro piedades y sobre una variedad de bienes y transacciones. Cu\u00e1nto afect\u00f3 el impuesto total a la gente no se conoce, pero se sabe que la tendencia de au mentarlos era muy grande. Los derechos para exigir impuestos fueron vendidos a empresarios, y mientras \u00e9stos eran supervisados por los procuradores, el abuso era una pr\u00e1ctica com\u00fan. Con los tradicionales tributos para el templo m\u00e1s otras demandas, los jud\u00ed\u00ados en el per\u00ed\u00adodo romano estuvieron bajo una gran carga.<br \/>\nLa siempre presente presencia del ej\u00e9rcito romano fue otro hecho de la vida diaria. La fortaleza Antonia en Jerusal\u00e9n, una reconstrucci\u00f3n herodiana de un fuerte macabeo, eclips\u00f3 al templo. De modo que los soldados fueron una vista com\u00fan a los habitantes en Judea y ser\u00ed\u00adan usados con cruel efecto en caso de una insurrecci\u00f3n. A los ojos de la gente com\u00fan, sus vidas fueron dominadas por una inc\u00f3moda alianza de sus propios gobernantes co rruptos y las fuerzas romanas. Entonces no es una sorpresa que en el juicio de Jes\u00fas y su crucifixi\u00f3n se vieran envueltos ambos poderes. Sin embargo, en ocasiones la presencia del ej\u00e9rcito ser\u00ed\u00ada benigna (Luc. 7:2\u20135).<br \/>\nEn los tiempos de Jes\u00fas, la memoria de los antiguos triunfos sobre los poderes imperiales (esto es, las victorias macabeas sobre los sel\u00e9ucidas griegos) no hab\u00ed\u00adan sido olvidadas. Este era el trasfondo para aquellas esperanzas que suger\u00ed\u00adan que los romanos tambi\u00e9n quiz\u00e1 ser\u00ed\u00adan echados de la tierra prometida. Los Evangelios proveen destellos del descontento jud\u00ed\u00ado militante, como es el caso del revolucionario Barrab\u00e1s (Luc. 23:18\u201325). De hecho, el surgimiento de los zelotes data del tiempo en que fue nombrado el primer procurador, cuando Judas el Galileo lider\u00f3 una revuelta contra Roma en 6 d. de J.C.  Sus hijos hicieron lo mismo 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde. Durante la vida de Jes\u00fas, el siempre latente descontento fue mantenido bajo control. En las d\u00e9cadas siguientes a la muerte de Jes\u00fas, el descontento estall\u00f3 teniendo como resultado la revuelta con tra Roma entre 66 y 73 d. de J.C.  El cl\u00ed\u00admax de dicha revuelta fue el sitio y la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, en las m\u00e1s terribles circunstancias, en 70 d. J.C., aun cuando Masada resisti\u00f3 por tres a\u00f1os m\u00e1s.<\/p>\n<p>EL JUDAISMO EN LOS TIEMPOS DE JESUS<\/p>\n<p>Hemos mencionado que el juda\u00ed\u00adsmo ya se hab\u00ed\u00ada dividido en los primeros a\u00f1os del gobierno que ejercieron los sel\u00e9ucidas en Palestina (c. 200 a. de J.C.) entre los que aprobaban la influencia hele nista y aquellos que se adhirieron rigurosamente a las leyes y tradiciones del juda\u00ed\u00adsmo. De hecho el juda\u00ed\u00adsmo hab\u00ed\u00ada llegado a ser un movimiento con variadas expresiones, con una cultura total de la \u2020\u0153di\u00e1spora\u2020\u009d (pueblo esparcido) desarrollada en diferentes partes del mundo antiguo m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00ed\u00admites de Palestina. Las sinagogas de la di\u00e1spora jugaron una parte en el desarrollo de la iglesia primitiva. En la misma Palestina, cuatro grupos son generalmente identificados (siguiendo a Josefo) en el siglo I de la era cristiana: los fariseos, los saduceos, los esenios y los zelotes.<br \/>\nEl surgimiento de los saduceos y los fariseos puede ser encontrado durante el gobierno de Juan Hircano I (134\u2013104 a. de J.C.).  El jasidismo, sin du das, se opuso al derecho de Juan al sumo sacerdocio, de modo que se inici\u00f3 una tradicional oposici\u00f3n del jasidismo al gobierno asmoneo (a pesar que en los primeros a\u00f1os el jasidismo y los macabeos hab\u00ed\u00adan hecho causa com\u00fan) la cual vino a caracterizar el movimiento conocido como farisaico. (El nombre \u2020\u0153fariseo\u2020\u009d significa \u2020\u0153separado\u2020\u009d, aun cuando no es claro en qu\u00e9 sentido preciso lo significa, o si simplemente el grupo lo us\u00f3 para ellos mismos.)  Este fue un movimiento del pueblo el cual fue popular entre la gente com\u00fan que estaba disgustada con la forma engrandecida de gobernar de los asmoneos. Bajo el gobierno tirano de Alejandro Janneo (103\u201376 a. de J.C.), muchos murie ron a causa de su abierta oposici\u00f3n a su gobierno ostentoso y ego\u00ed\u00adsta. Si bien disfrutaron nuevamente de influencia durante el gobierno de Salom\u00e9 Alejandra (76\u201367 a. de J.C.), no contaban generalmente con el favor pol\u00ed\u00adtico, puesto que actuaban como un partido de oposici\u00f3n. Los fariseos enfatizaban el estudio de la Tora y una atenci\u00f3n cuidadosa del ceremonial de la purificaci\u00f3n. En teolog\u00ed\u00ada, ellos enfatizaban la libertad de la voluntad, lo cual sin duda estaba relacionado con su \u00e9nfasis en la observancia de la ley.<br \/>\nSu inter\u00e9s por la ley abarcaba tanto la ley oral como la Tora misma, p. ej. el cuerpo de interpretaciones de la ley el cual fue aumentando por lo menos desde la segunda mitad del siglo I a. de J.C. (cf. Mat. 15:2; Mar. 7:3, 5), si bien \u00e9ste encuentra su dep\u00f3sito literario en la Mishna s\u00f3lo en el siglo II d. de J.C.  Los fariseos difer\u00ed\u00adan de los saduceos en el otorgamiento de autoridad a la ley oral, casi similar a la autoridad que ten\u00ed\u00ada la Tora.  (De hecho, la ley oral consist\u00ed\u00ada en dos elementos: la halakah, o ley moral, la cual era obligatoria a todos los jud\u00ed\u00ados, y la haggadah, que era ense\u00f1anza y reflexi\u00f3n, y que no ten\u00ed\u00ada la misma obligatoriedad.)<br \/>\nEn forma acertada, en tiempos recientes se ha dirigido la atenci\u00f3n a los altos ideales, valor y piedad genuina que inspiraron al movimiento farisaico, lo que hace que las cr\u00ed\u00adticas de Jes\u00fas sean aun m\u00e1s admirables.<br \/>\nLos saduceos emergen como grupo identificable en el incidente que involucr\u00f3 a Juan Hircano I, mencionado arriba, en donde \u00e9stos le apoyaron. Fueron un partido de arist\u00f3cratas en el Sanedr\u00ed\u00adn, o el consejo gobernante, el cual sirvi\u00f3 a los asmoneos, y con los fariseos en contra, ellos normalmente fueron mayor\u00ed\u00ada. El partido evidentemente involucr\u00f3 sacerdotes y los que no lo eran, y entre los sacerdotes pareciera ser que hubo varios sumos sacerdotes durante el per\u00ed\u00adodo de Herodes el Grande y en el tiempo de Jes\u00fas. Estos difieren de los fariseos en no aceptar autoridad especial en la ley oral y en la negaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n (Hech. 4:1, 2; 23:8).<br \/>\nLos esenios eran un grupo que parec\u00ed\u00ada id\u00e9ntico a la comunidad sectaria de ascetas que viv\u00ed\u00adan recluidos en Qumr\u00e1n, en el extremo norte del mar Muerto, aun cuando aparentemente sus miembros \u2020\u0153asociados\u2020\u009d vivieron una vida m\u00e1s normal en toda la regi\u00f3n de Judea. Esta es la comunidad que produjo los famosos Rollos del Mar Muerto. Su origen no puede ser trazado con certeza. Algunos los ven como descendientes del jasidim macabeo, un grupo que lleg\u00f3 a desilusionarse con los acomodos de sus nuevos gobernantes jud\u00ed\u00ados, y por lo tanto prefirieron escoger el camino de la marginaci\u00f3n. Otros piensan que se originaron en un grupo de los que regresaron del exilio de Ba bilonia a Palestina en el siglo II a. de J.C., posiblemente v\u00ed\u00ada Damasco (uno de sus escritos se conoce como \u2020\u0153Documentos de Damasco\u2020\u009d) y, al encontrar corrupta a Jerusal\u00e9n, optaron por una vida asceta como forma de protesta.<br \/>\nLa piedra de tropiezo espec\u00ed\u00adfica de los esenios pudo haber sido la aceptaci\u00f3n asmonea en el sumo sacerdocio, toda vez que estos \u00faltimos clamaban ser leg\u00ed\u00adtimos descendientes de la antigua l\u00ed\u00adnea sa cerdotal, hecho altamente cuestionable. Los escritos de la secta frecuentemente mencionan a un sacerdote inicuo, presumiblemente un sumo sacerdote, a quien se opon\u00ed\u00ada su propio Maestro de Justicia, el l\u00ed\u00adder, posiblemente el fundador de la secta.<br \/>\nCualquiera que haya sido su origen, son conocidos por haber estado en Qumr\u00e1n a lo menos desde la \u00faltima parte del siglo II a. de J.C., o posiblemente m\u00e1s temprano. Ellos creyeron que, por causa de la corrupci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, un d\u00ed\u00ada de juicio estaba cerca, en el cual ser\u00ed\u00adan considerados como el remanente justo.<br \/>\nLos Rollos del Mar Muerto contienen textos de muchos libros del AT, as\u00ed\u00ad como escritos de la misma comunidad. Estos \u00faltimos incluyen interpretaciones de libros b\u00ed\u00adblicos, normas para la vida de comunidad y trabajos acerca de los \u00faltimos tiempos.<br \/>\nEl \u00faltimo grupo importante eran los zelotes. Ellos se inspiraron en las memorias de los primeros sucesos macabeos, y representaron el odio al gobierno extranjero y pagano de Israel. Su agitaci\u00f3n culmin\u00f3, como ya lo hemos mencionado, con la revuelta jud\u00ed\u00ada del 66 al 73 d. de J.C., aunque la insurrecci\u00f3n estaba m\u00e1s ampliamente basada dentro del juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>TEOLOGIA E INTERPRETACION<\/p>\n<p>Obviamente, todos los grupos en el juda\u00ed\u00adsmo se consideraban a s\u00ed\u00ad mismos de alguna manera en la l\u00ed\u00adnea de las tradiciones antiguas. De modo que las diferencias entre ellos fueron en alguna medida diferencias con respecto a una interpretaci\u00f3n correcta de dichas tradiciones. Que hubo ardorosos debates sobre la verdadera naturaleza de la fe es evidente a partir de la abundante literatura que fue generada en los dos \u00faltimos siglos a. de J.C. y el pri mer siglo d. de J.C.  Durante este per\u00ed\u00adodo el juda\u00ed\u00adsmo se fue definiendo a s\u00ed\u00ad mismo. La literatura da evidencia de una amplia variedad de ideas, las cuales no pueden ser reducidas a un sistema cohe rente. La diferencia entre los saduceos y los fariseos sobre la cuesti\u00f3n de la resurrecci\u00f3n (Hech. 23:8) es un buen ejemplo de esto.<br \/>\nLa literatura tom\u00f3 una variedad de formas. Ya hemos mencionado la \u2020\u0153ley oral\u2020\u009d, que en el proceso comenz\u00f3 a escribirse, y que en el tiempo se transformar\u00ed\u00ada en la Mishna (siglo II d. de J.C.) y finalmente en el voluminoso Talmud (siglo V d. de J.C.). Este fue asociado principalmente con los fari seos, y con dos rabinos en particular, Shammai y Hillel, quienes vivieron en el primer siglo a. de J.C.  Los debates entre Hillel y Shamai est\u00e1n recopilados en la Mishna, con el rabinismo jud\u00ed\u00ado tendientes a favorecer la estricta interpretaci\u00f3n que Hillel le diera a la ley. El car\u00e1cter del rabinismo jud\u00ed\u00ado, que ha sido reconocido como \u2020\u0153ortodoxo\u2020\u009d, es testigo del triunfo de esta clase de farisa\u00ed\u00adsmo en el curso del siglo I.<br \/>\nHubo otras formas de interpretaci\u00f3n. En Qumr\u00e1n, la comunidad hizo comentarios de textos b\u00ed\u00adblicos. El pesher (interpretaci\u00f3n) de Hab. 1\u20132 es un ejemplo. En \u00e9ste los eventos profetizados se consideran cumplidos en la comunidad. El pesharim de Qumr\u00e1n puede ser reconocido como una forma temprana del tipo de literatura que conocemos como targum, que fuera discutido anteriormente (en relaci\u00f3n con Esdras).<br \/>\nAparte de la interpretaci\u00f3n de la literatura b\u00ed\u00adblica hubo muchos trabajos creativos, tales como los libros que conocemos como ap\u00f3crifos. Entre ellos est\u00e1 Eclesi\u00e1stico (o la Sabidur\u00ed\u00ada de Josu\u00e9 ben Sira), que data de 180 a. de J.C. y que est\u00e1 escrito en la tradici\u00f3n del  libro de Prov. del AT.  Este ha sido ense\u00f1ado para mantener unidas las ideas que m\u00e1s tarde pasar\u00ed\u00adan al saduce\u00ed\u00adsmo (negaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n y el inter\u00e9s por el templo) o al farisa\u00ed\u00adsmo (con respecto a la ley y la necesidad de la gente de superar el pecado). Otro libro de \u2020\u0153sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d es la Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n, el cual a diferencia de Eclesi\u00e1stico, trata de unir el juda\u00ed\u00adsmo ortodoxo con la filosof\u00ed\u00ada griega contempor\u00e1nea en Alejandr\u00ed\u00ada. Los libros de Macabeos (fuente principal para el per\u00ed\u00adodo de los macabeos) no son s\u00f3lo libros de historia, sino que tambi\u00e9n reflejan ideas teol\u00f3gicas. El li bro de 1 Macabeos ha sido considerado saduceo por su falta de exhortaci\u00f3n en favor de la idea de la resurrecci\u00f3n; mientras que 2 Macabeos exalta el martirio causado por la fidelidad y expresa la idea de la resurrecci\u00f3n de los justos (2 Mac. 7:9), lo cual lo pone al lado de las creencias del farisa\u00ed\u00adsmo.<br \/>\nOtros libros ap\u00f3crifos son trabajos de instrucci\u00f3n religiosa de formas muy variadas. Posiblemente el m\u00e1s notable sea 2 Esdras.  Este es uno de una serie de libros (incluyendo el can\u00f3nico) que lleva el nombre de Esdras. 2 Esdras es un libro cristiano en su forma actual, aun cuando contiene un apocalipsis jud\u00ed\u00ado en los caps. 3\u201314, llamado en algunas versiones jud\u00ed\u00adas 4 Esdras. Este documento expresa la perplejidad de los fieles jud\u00ed\u00ados que siguieron la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n en 70 d. de J.C., y pregunta c\u00f3mo puede ser que un Dios justo haya permitido que su pueblo sufriera de forma semejante. Al preguntarse esto repite un tema religioso honrado en el tiempo, ahora en la forma de imaginaciones extra\u00f1as y fant\u00e1sticas, y que conocemos como literatura apocal\u00ed\u00adptica.<br \/>\nAdem\u00e1s de los ap\u00f3crifos hay abundante material conocido como pseudoep\u00ed\u00adgrafo, una colecci\u00f3n de escritos que ha sido falsamente atribuida a  grandes figuras de la historia b\u00ed\u00adblica y jud\u00ed\u00ada. Muchos de ellos est\u00e1n escritos en la forma apocal\u00ed\u00adptica. Esto esencialmente significa una \u2020\u0153revelaci\u00f3n \u2020\u009d o \u2020\u0153descubrimiento\u2020\u009d. Los dos libros b\u00ed\u00adblicos que son generalmente puestos en esta categor\u00ed\u00ada de apocal\u00ed\u00adpticos son Dan. y Apoc., pero hubo muchos otros. El material apocal\u00ed\u00adptico se caracteriza por revelaciones especiales , frecuentemente hechas por \u00e1ngeles a individuos, y siempre a trav\u00e9s de sue\u00f1os y visiones. Es caracter\u00ed\u00adstico que las visiones hagan uso de imaginaciones fant\u00e1sticas y tambi\u00e9n de s\u00ed\u00admbolos a trav\u00e9s de los cuales se revela el plan de Dios para el futuro.<br \/>\nLo apocal\u00ed\u00adptico est\u00e1 asociado con los tiempos de grandes sufrimientos. De hecho, se ubica a Dan. en el exilio babilonio. Otros vienen del per\u00ed\u00adodo de la opresi\u00f3n sel\u00e9ucida. La forma apocal\u00ed\u00adptica (como 1 Enoc) es asociada cl\u00e1sicamente con un inter\u00e9s en la resurrecci\u00f3n y en las \u00faltimas cosas (escatolog\u00ed\u00ada). Originalmente esto surgi\u00f3 como una forma de responder al sufrimiento experimentado bajo los sel\u00e9ucidas. Sin embargo, la literatura alberga diferentes puntos de vista. Para el tiempo de 2 Esdras parece ser que la forma de lo apocal\u00ed\u00adptico acomodar\u00ed\u00ada el pensamiento en donde la especulaci\u00f3n escatol\u00f3gica no era lo primordial; el inter\u00e9s de este libro es cercano a cierta literatura de sabidur\u00ed\u00ada del pasado. (Ver tambi\u00e9n el art\u00ed\u00adculo sobre Ap\u00f3crifa y Apocal\u00ed\u00adptica.)<\/p>\n<p>EL MESIAS<\/p>\n<p>Es claro, a partir  del  NT, que la  expectativa mesi\u00e1nica era parte de la esperanza de liberaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada en los tiempos de Jes\u00fas. Aun as\u00ed\u00ad es imposible usar la literatura de la \u00e9poca para reconstruir una doctrina mesi\u00e1nica coherente. No todo el material que habla de la salvaci\u00f3n futura de Dios tiene un claro elemento mesi\u00e1nico. Donde se observa la esperanza mesi\u00e1nica, \u00e9sta se relaciona con corrientes de ense\u00f1anza del AT, tal como la esperanza de un nuevo Rey dav\u00ed\u00addico (Eze. 34:23), el Siervo Sufriente (Isa. 53) y el Hijo del Hombre en Daniel. Ellas se manifiestan a s\u00ed\u00ad mismas en diferentes formas en la literatura intertestamentaria.<br \/>\nLos esenios esperaban un Mes\u00ed\u00adas, aparentemente para guiarles en la batalla final contra el mal. Sin embargo, pareciera que ellos esperaban dos Mes\u00ed\u00adas, uno real y otro sacerdotal. Salmos de Salom\u00f3n, del primer siglo a. de J.C.\/d. de J.C., ve la venida de un rey guerrero dav\u00ed\u00addico que reunir\u00ed\u00ada al pueblo esparcido de Israel en su tierra y les gobernar\u00ed\u00ada en inocencia y justicia, sometiendo al resto de las naciones (Sal. de Sal. 17:21\u201346; 18). Esta figura no parece ser divina. Por otro lado, el Hijo del Hombre, la figura celestial conocida por Daniel 7, aparece nuevamente en 1 Enoc 45\u201357. Es un superhombre, un individuo preexistente, que gobierna a las naciones y finalmente las trae a juicio. De modo que los jud\u00ed\u00ados que conocieron a Jes\u00fas tuvieron una mezcla de ideas sobre las cuales formar sus conceptos acerca del Mes\u00ed\u00adas. De los Evangelios se desprende que la idea de un rey-guerrero prevaleci\u00f3 (Mat. 22:42; Juan 6:15). Pareciera ser que Jes\u00fas mismo tuvo precauci\u00f3n en la aplicaci\u00f3n a su persona de las ideas mesi\u00e1nicas (Mat. 9:30), pero al mismo tiempo aplic\u00f3 ampliamente las promesas del AT en su entendimiento de s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>JESUS<\/p>\n<p>La vida de Jes\u00fas debe ser entendida en el contexto del mundo jud\u00ed\u00ado cuyos hechos brevemente hemos bosquejado. La primera parte de su ministerio en Galilea se desarroll\u00f3 en el \u00e1rea tradicional del juda\u00ed\u00adsmo dividido, en vez del \u00e1rea helenista. De aqu\u00ed\u00ad llam\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos. Evidentemente ellos fueron expuestos a la variedad de pensamientos que hab\u00ed\u00ada entonces. Uno hab\u00ed\u00ada sido zelote (Luc. 6:15). Sin duda que otros tambi\u00e9n fueron influidos  por la idea de un rey-guerrero como Mes\u00ed\u00adas y el Reino que establecer\u00ed\u00ada (Mar. 10:35\u201345; Hech. 1:6). Mateo hab\u00ed\u00ada sido cobrador de impuestos, empleado por los romanos.  Uno puede imaginarse las tensiones entre los Doce en esos primeros d\u00ed\u00adas.<br \/>\nLa ense\u00f1anza de Jes\u00fas trat\u00f3 los temas cruciales del d\u00ed\u00ada: la interpretaci\u00f3n de la ley, la conducta de la adoraci\u00f3n sacrificial, la observancia del Sabbath, la relaci\u00f3n con Roma y la liberaci\u00f3n de Israel, temas que, como hemos observado, divid\u00ed\u00adan a los jud\u00ed\u00ados.  Obviamente Jes\u00fas tambi\u00e9n despert\u00f3 inter\u00e9s en aquellos que esperaban al Mes\u00ed\u00adas. Constantemente rechaz\u00f3 el ser identificado con algunas de aquellas ideas, como descubrieron sus disc\u00ed\u00adpulos; tal vez esto fue la raz\u00f3n de la p\u00e9rdida de paciencia en Judas. Sobre la observancia del Sabbath, \u00e9l declar\u00f3 una libertad soberana (Mat 12:8); en la observancia ritual en general, tan querida para los fariseos, \u00e9l insisti\u00f3 en la prioridad de la \u2020\u0153misericordia\u2020\u009d (Mat. 9:13; 12:12); sobre la ley, \u00e9l declar\u00f3 que la cumpl\u00ed\u00ada (Mat. 5:17) y tambi\u00e9n conden\u00f3 a quienes se preocupaban por cumplir los detalles de \u00e9sta mientras descuidaban en ella lo esencial (Mat. 23:23). Su proclamaci\u00f3n del Reino no fue una pro mesa de victoria para el Israel nacional, sino que trajo un mensaje austero de advertencia para el antiguo pueblo escogido (Mat 13:1\u201351; Mar. 12:1\u201312). El templo no era sacrosanto. Su actitud hacia \u00e9ste y hacia las autoridades del mismo parece ambigua porque, por un lado, evidentemente reconoci\u00f3 su autoridad en los asuntos del diario vivir (Mat. 8:4) y, por otro lado, se refiri\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo como \u2020\u0153uno mayor que el templo est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad\u2020\u009d (Mat. 12:6). En otros textos \u00e9l se identific\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo como el \u2020\u0153verdadero templo\u2020\u009d (Juan 2:19\u201322; cf. Mar. 14:58).<br \/>\nCon ense\u00f1anza como esta Jes\u00fas confront\u00f3 a la gente de su tiempo con decisiones dif\u00ed\u00adciles. Su mensaje implicaba nada menos que una revalorizaci\u00f3n de cada parte de la vida de la naci\u00f3n y del antiguo pacto entre Dios e Israel. De aqu\u00ed\u00ad en adelante, el pueblo de Dios no conocer\u00ed\u00ada fronteras nacionales (Mat. 8:10\u201312). Las ense\u00f1anzas de los ap\u00f3stoles, especialmente de Pablo, tocan los mismos temas (Rom. 3:21, 22 sobre la ley; Rom. 9\u201311 sobre Israel; G\u00e1l. 3:27\u201329 sobre jud\u00ed\u00ados y gentiles; 1 Cor. 3:16, donde la idea del \u2020\u0153templo\u2020\u009d se extiende a la iglesia; cf. tambi\u00e9n Heb. 10:11\u201318, donde Jes\u00fas es tanto el sumo sacerdote como el sacrificio).<\/p>\n<p>LA IGLESIA Y EL JUDAISMO<\/p>\n<p>La salida de la iglesia de la sinagoga no fue ni r\u00e1pida ni f\u00e1cil. La actitud de los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados no fue uniforme al principio. La primera oposici\u00f3n a la igle sia vino de los saduceos, quienes se opusieron a la predicaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n y obviamente a sus implicancias mesi\u00e1nicas (Hech. 4:1\u20133; 5:17, 18). En este caso, inesperadamente, un fariseo llamado Gamaliel defendi\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos (Hech. 5:33\u201339). Esto pudo haber sido porque al principio de la predicaci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos no desafiaron abiertamente la posici\u00f3n del templo y la ley ceremonial. Sin embargo, cuando Esteban precisamente lo hizo, los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados unidos le entregaron para ser ejecutado (Hech. 7:42\u201360).  Por lo tanto, los cristianos habr\u00ed\u00adan sido reconocidos por l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados como un grupo separado desde sus inicios.  Una posterior persecuci\u00f3n ordenada por Herodes Agripa I (41\u201344 d. de J.C.) marc\u00f3 claramente a los cristianos, para satisfacci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados (Hech. 12:1, 2). Las relaciones empeoraron cuando los cristianos decidieron no unirse en la revuelta de 66\u201373 d. de J.C.  Se sintieron v\u00ed\u00adctimas de represalias, y la iglesia de Jerusal\u00e9n huy\u00f3 hacia Pella en la Transjordania. Cabe destacar que el rompimiento decisivo entre la iglesia y la sinagoga no ocurri\u00f3 hasta la revuelta de Bar-Kochba, hecho que ocurri\u00f3 en 132\u2013135 d. de J.C.<br \/>\nLos variados efectos de 70 d. de J.C. en las dos comunidades revelan mucho. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n naturalmente provoc\u00f3 una gran b\u00fasqueda del alma entre los jud\u00ed\u00ados y despert\u00f3 recuerdos de las pasadas devastaciones a manos de los gobernantes extranjeros. (2 Esdras registra algunos de estos interrogantes.) Por otro lado, la iglesia, a pesar de su propio sufrimiento en esta \u00e9poca, ver\u00ed\u00ada los acontecimientos como el cumplimiento de los dichos de Jes\u00fas (Mat. 24:1, 2). La ep\u00ed\u00adstola a los Heb., a pesar de que su autor\u00ed\u00ada y fecha son disputadas, muestra c\u00f3mo la iglesia primitiva lleg\u00f3 a estar de acuerdo en el hecho de que los rituales del templo (o \u2020\u0153tabern\u00e1culo\u2020\u009d) no eran relevantes para los creyentes en Cristo.<br \/>\nPor todo esto, la ley y la identidad jud\u00ed\u00ada para los cristianos fue un tema doloroso durante estas d\u00e9cadas. Es claro que en la iglesia en Jerusal\u00e9n hubo quienes fueron reticentes a ceder sus tradiciones jud\u00ed\u00adas profundamente enraizadas, como lo declara la presencia de fariseos formando parte del concilio en Jerusal\u00e9n (Hech. 15:5). Derrotados en esta ocasi\u00f3n por la apelaci\u00f3n de Pedro, su influencia permaneci\u00f3 en forma considerable. Cuando Pablo regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n de su tercer viaje misionero, Jacobo (Santiago), el hermano de Jes\u00fas, quien aparentemente era el l\u00ed\u00adder de la iglesia en Jerusal\u00e9n, expres\u00f3 la preocupaci\u00f3n de un grupo de sus herma nos en el sentido de que Pablo estar\u00ed\u00ada desanimando la observancia de la ley ceremonial entre sus convertidos (Hech. 21:20\u201326). Es evidente que la tentaci\u00f3n de regresar a las costumbres jud\u00ed\u00adas era muy fuerte para los creyentes. Pablo nos dice que hasta Pedro cedi\u00f3 a ella en Antioqu\u00ed\u00ada (G\u00e1l. 2:11, 12). En Palestina, entonces, este fue el gran tema que enfrent\u00f3 la iglesia primitiva. Aquellos que no estaban tan ligados a la herencia jud\u00ed\u00ada bien pudieron haber sido apartados por la presi\u00f3n de las autoridades. Sin duda, esto quiz\u00e1 fue el verdadero comienzo de la misi\u00f3n a los gentiles.<\/p>\n<p>LA MISION A LOS GENTILES<\/p>\n<p>El incentivo principal para la misi\u00f3n entre los gentiles vino de los viajes del ap\u00f3stol Pablo. Como re sultado de sus viajes misioneros al Asia Menor y Grecia, muy pronto la iglesia cristiana comenz\u00f3 a florecer en diferentes lugares del mundo del Mediterr\u00e1neo. Chipre y partes del Asia Menor fueron los destinos de su primer viaje misionero; Macedonia fue el segundo, y una incursi\u00f3n m\u00e1s amplia por Asia Menor el tercero (ver los mapas en el comentario sobre Hech.). Los tres viajes misioneros se completaron para 58 d. de J.C.  En Roma ya exist\u00ed\u00ada la iglesia y era pr\u00f3spera para cuando les escribi\u00f3 su carta en 57 d. de J.C., antes que \u00e9l arribara al lugar.<br \/>\nLa estrategia de Pablo fue ir primero a las sinagogas. No obstante, la misi\u00f3n estaba destinada a los gentiles, y la naciente iglesia estaba compuesta por jud\u00ed\u00ados y gentiles.  Sin embargo, aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de la ley ceremonial lleg\u00f3 r\u00e1pidamente a ser una preocupaci\u00f3n. Sin duda que surgi\u00f3 parcialmente por causa de la t\u00e1ctica de Pablo de ir primero a las sinagogas. Pero hubo algunos dentro de la igle sia que fueron celosos promotores de un entendimiento \u2020\u0153jud\u00ed\u00ado\u2020\u009d del evangelio. Pablo se opuso vehementemente a esta posici\u00f3n en la ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1latas (G\u00e1l. 3:1\u20135; 5:2\u201312). Es cierto que Pablo mand\u00f3 circuncidar a Ti moteo, pero lo hizo como una medida t\u00e1ctica de su misi\u00f3n a los jud\u00ed\u00ados (Hech. 16:3), si bien \u00e9l sab\u00ed\u00ada que la circuncisi\u00f3n en s\u00ed\u00ad no ten\u00ed\u00ada valor alguno (1 Cor. 7:19). En todo caso, la esencia de su evangelio fue que la salvaci\u00f3n era por gracia a trav\u00e9s de Jesucristo, y no por la ley.  En la di\u00e1spora, como en Palestina,  los jud\u00ed\u00ados reconocieron que esto significaba una seria amenaza a sus creencias y, por lo tanto, los que no se convirtieron se opusieron fuertemente a la nueva fe (Hech. 14:19).<br \/>\nRoma tambi\u00e9n entendi\u00f3 pronto que algo diferente hab\u00ed\u00ada aqu\u00ed\u00ad; el emperador Ner\u00f3n pudo separar a los cristianos de los jud\u00ed\u00ados en una persecuci\u00f3n en la cual los culp\u00f3 del incendio de Roma en 64 d. de J.C.  Esto fue un acontecimiento serio para la iglesia en general, ya que signific\u00f3 que no podr\u00ed\u00adan disfrutar de la protecci\u00f3n que le fue otorgada al juda\u00ed\u00adsmo como una religio licita  (religi\u00f3n permitida) del Imperio Romano. Una persecuci\u00f3n m\u00e1s tarde en el per\u00ed\u00adodo de Domiciano (81\u201396 d. de J.C.), involucr\u00f3 tambi\u00e9n a los jud\u00ed\u00ados. Las crueldades de los menos iluminados emperadores de Roma est\u00e1n reflejadas en el libro de Apocalipsis, en donde el Imperio es visto en el papel de Babilonia, el antiguo opresor.<br \/>\nLa hostilidad de Roma a la iglesia primitiva arroj\u00f3 una luz diferente a los temas que tuvo que enfrentar. Ya en partes de Palestina, y mucho m\u00e1s en el mundo m\u00e1s all\u00e1, la iglesia enfrent\u00f3 el profundamente enraizado paganismo. Roma misma ten\u00ed\u00ada una religi\u00f3n oficial, que involucraba la adoraci\u00f3n al emperador, la cual impon\u00ed\u00ada, aunque espor\u00e1dicamente, resultando en una persecuci\u00f3n.  El paganismo tambi\u00e9n estaba profundamente enraizado en la cultura del pueblo. En este contexto, Pablo y Bernab\u00e9 fueron confundidos por los dioses Zeus y Hermes en Listra (Hech. 14:11, 12). Nuevamente Pablo lo confront\u00f3, aunque en una forma sofisticada, en Atenas (Hech. 17). La necesidad de persuadir a la gente de semejantes trasfondos en cuanto al evangelio fue una materia diferente de los debates con sus contempor\u00e1neos jud\u00ed\u00ados, y Hech. registra el comienzo de la historia notable de la adaptaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles a la nueva situaci\u00f3n.<br \/>\nLos libros del NT fueron escritos en este mundo de tensiones que se opon\u00ed\u00adan entre s\u00ed\u00ad. La iglesia cristiana recibi\u00f3 poder por el Esp\u00ed\u00adritu Santo en Pentecost\u00e9s para predicar las buenas nuevas acerca de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Esto lo hizo en los Evangelios, las ep\u00ed\u00adstolas y el Apocalipsis de Juan por un lado, tanto oponi\u00e9ndose a las pretensiones de las otras religiones como tambi\u00e9n logrando ga nar a sus adherentes para Cristo. Cada uno de los libros del NT tiene su propio trasfondo y destino y enfrenta asuntos particulares. En ese sentido el NT tiene una interesante variedad. Pero su compromi so central al evangelio de Jesucristo es la nota sobre la cual podemos decir que concluye la \u2020\u0153historia b\u00ed\u00adblica\u2020\u009d, aun cuando la historia de la iglesia en los siglos venideros estaba por comenzar.<br \/>\nGordon McConville<\/p>\n<p>EL PENTATEUCO<\/p>\n<p>En el ATAT Antiguo Testamento los libros de G\u00e9nesis, Exodo, Lev\u00ed\u00adtico, N\u00fameros y Deuteronomio no s\u00f3lo son los primeros, sino que son de primer\u00ed\u00adsima importancia. Describen los or\u00ed\u00adgenes de Israel como naci\u00f3n y la revelaci\u00f3n del Dios que cre\u00f3 la naci\u00f3n en primer lugar, y a trav\u00e9s de la ley determin\u00f3 todo el estilo de su vida. Estos cinco libros conforman la primera secci\u00f3n de la Biblia hebrea, y en el NTNT Nuevo Testamento (p. ej.p. ej. Por ejemplo Luc. 24:44) se les refiere simplemente como \u2020\u0153la Ley\u2020\u009d, designaci\u00f3n usada hasta el d\u00ed\u00ada de hoy por los jud\u00ed\u00ados. El Pentateuco, un t\u00e9rmino gr., significa lit.lit. Literalmente \u2020\u0153cinco rollos\u2020\u009d.<br \/>\nEste art\u00ed\u00adculo pretende explicar la estructura del Pentateuco y su tema central; bosquejar la contribuci\u00f3n particular de cada libro al tema; y finalmente examinar el origen hist\u00f3rico del Pentateuco y los asuntos relacionados con las fuentes, su contexto y autor\u00ed\u00ada.<br \/>\nDavid Clines ha resumido h\u00e1bilmente el tema del Pentateuco como \u2020\u0153el cumplimiento parcial \u2014que implica tambi\u00e9n el no cumplimiento parcial\u2014 de las promesas a, o bendiciones de, los patriarcas\u2020\u009d (The Theme of the Pentateuch [JSOT Press; 1978], p. 29). Las promesas a los patriarcas, de la tierra, de los descendientes, de una relaci\u00f3n de pacto y las bendiciones a las naciones, son anunciadas por primera vez en G\u00e9n. 12:1\u20133, cuando el Se\u00f1or llam\u00f3 a Abraham a dejar su familia por una tierra que \u00e9l le mostrar\u00ed\u00ada. Los m\u00faltiples mensajes divinos subsecuentes en el G\u00e9n. elaboran y enriquecen estas promesas. Por ejemplo, es gradualmente hecho claro que la tierra de Cana\u00e1n fue la tierra prometida y que \u00e9sta ser\u00ed\u00ada la posesi\u00f3n de los descendientes de Abraham para siempre (ver G\u00e9n. 13:14\u201317; 17:8). Tambi\u00e9n la promesa de los descendientes se hace en forma m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica, a medida que es evidente que el primero de esos descendientes no fue Lot (G\u00e9n. 13.), tampoco Eliezer (G\u00e9n. 15), ni Ismael (G\u00e9n. 17), sino Isaac, el hijo unig\u00e9nito de Sara, la anciana esposa de Abraham.<br \/>\nNo son s\u00f3lo las promesas las que se relacionan con el tema del Pentateuco. Cada episodio en la historia o estatuto en la ley contribuye a desenvolver el tema. Por ejemplo, la urgente demanda por santi dad se relaciona con dos aspectos de la promesa, el don de la tierra y la relaci\u00f3n del pacto. Se ordena a Israel que sea santo como Dios; siendo la santidad la esencia de su car\u00e1cter, Israel como socio en el pacto con Dios debe imitarlo (Lev. 11:45). Es m\u00e1s, la presencia continua de Dios e Israel en la tierra prometida depende de la conducta justa de este \u00faltimo. La gravedad del pecado corrompe la tierra haciendo imposible que Dios habite all\u00ed\u00ad e incitando a la tierra a no tolerar a sus habitantes (Lev. 18:25\u201328).<br \/>\nSi bien G\u00e9n. 1 revela a Dios como el Creador todopoderoso que hizo y controla todo el mundo, el cumplimiento de las promesas a Abraham no se efect\u00faa en el Pentateuco. Sus descendientes totalizaron cerca de 70 en el tiempo cuando su nieto Jacob dej\u00f3 Cana\u00e1n (G\u00e9n. 46:27), siendo suficientes para causarle preocupaciones al fara\u00f3n en Egipto algunas generaciones m\u00e1s tarde (Exo. 1:10); sin embargo, no eran suficientes en n\u00famero como para poblar la tierra de Cana\u00e1n en los d\u00ed\u00adas de Mois\u00e9s, seg\u00fan Deut. 7:17\u201322. De igual manera, si bien toda la tierra fue prometida a Abraham, todo lo que \u00e9l logr\u00f3 adquirir fue terreno suficiente como para en terrar a Sara (G\u00e9n. 23). Jacob compr\u00f3 un poco m\u00e1s (G\u00e9n. 33:19), pero el Pentateuco termina con Mois\u00e9s viendo toda la tierra desde la cima de una monta\u00f1a en Moab y al pueblo dispuesto a cruzar el Jord\u00e1n para entrar en Cana\u00e1n (Deut. 34). Las promesas son parcialmente cumplidas en el Pentateuco. Los cinco libros miran hacia el futuro, hacia el cumplimiento definitivo de la promesa. A trav\u00e9s de ellos corre la tensi\u00f3n entre el \u2020\u0153ahora\u2020\u009d del presente cumplimiento y el \u2020\u0153todav\u00ed\u00ada no\u2020\u009d del cumplimiento completo en el futuro.<br \/>\nG\u00e9n. 1\u20132 presentan la creaci\u00f3n saliendo perfecta de la mano de Dios. Se provey\u00f3 para toda necesidad humana: El hombre, la mujer y Dios vivieron en perfecta armon\u00ed\u00ada. Hab\u00ed\u00ada confianza del uno en el otro y disfrutaban de la compa\u00f1\u00ed\u00ada mutua, caminando juntos en el verde huerto del Ed\u00e9n en lo fresco del d\u00ed\u00ada. Esta era dorada fue abruptamente llevada a su fin por la desobediencia humana cuando Ad\u00e1n y Eva comieron del fruto prohibido. Su expulsi\u00f3n del huerto sell\u00f3 el fin de una era, una etapa, la cual el esfuerzo humano nunca podr\u00ed\u00ada recuperar. Sin embargo, el Pentateuco busca una restauraci\u00f3n parcial de esta era ideal a trav\u00e9s de la iniciativa de Dios. La tierra de Cana\u00e1n podr\u00ed\u00ada ser un lugar donde el Se\u00f1or vivir\u00ed\u00ada con su pueblo como \u00e9l vivi\u00f3 en el Ed\u00e9n. De hecho en el tabern\u00e1culo o en el templo el \u2020\u0153caminar\u00ed\u00ada\u2020\u009d entre ellos igual como lo hiciera all\u00e1 (Lev. 26:12; N\u00fam. 35:34). La promesa a Abraham de que tendr\u00ed\u00ada una descendencia numerosa es una seguridad del hecho de que, por el poder divino, en \u00e9l se cumplir\u00ed\u00ada el mandato da do a la primera pareja: \u2020\u0153sed fecundos y multiplicaos\u2020\u009d. El matrimonio arquet\u00ed\u00adpico de Ad\u00e1n y Eva en G\u00e9n. 2 retrata el matrimonio ideal que se presupone en las leyes de Lev. 18, 20; Deut. 22, 24, y que es expl\u00ed\u00adcitamente citado por Jes\u00fas y Pablo como el modelo de Dios para el matrimonio y la relaci\u00f3n hombre-mujer en la nueva era inaugurada por la venida de Jesucristo (Mat. 19:3\u201312; Ef. 5:22\u201333). Esa tambi\u00e9n fue una era cuando Dios camin\u00f3 sobre la tierra. Pero como en el Pentateuco, el NTNT Nuevo Testamento mira hacia un cumplimiento total en la nueva Jerusal\u00e9n, en el que \u2020\u0153el tabern\u00e1culo de Dios est\u00e1 con los hombres, y \u00e9l habitar\u00e1 con ellos; y ellos ser\u00e1n su pueblo, y Dios mismo estar\u00e1 con ellos como su Dios\u2020\u009d (Apoc. 21:3).<\/p>\n<p>CONTENIDO Y TEMA DE CADA UNO DE LOS LIBROS<br \/>\nHabiendo tratado el tema global del Pentateuco, el cumplimiento parcial de las promesas a los patriarcas, ahora nos ocuparemos de cada libro por separado, desde G\u00e9n. a Deut.<\/p>\n<p>G\u00e9nesis<\/p>\n<p>G\u00e9nesis (\u2020\u0153origen\u2020\u009d) explica los or\u00ed\u00adgenes del mundo y el lugar de Israel en \u00e9ste. Para apreciar sus primeros cap\u00ed\u00adtulos, el lector moderno deber\u00e1 ponerse en el lugar de quien vivi\u00f3 hace 3.000 a\u00f1os en el antiguo Cercano Oriente. Tal persona deber\u00ed\u00ada estar familiarizada con muchas historias de los or\u00ed\u00adgenes del mundo tanto de Babilonia como de Egipto. Un antiguo cananeo o babilonio se habr\u00ed\u00ada sorprendido al leer por primera vez el libro de G\u00e9n, porque si bien en el bosquejo el tema de G\u00e9n. 1\u201311 tiene su paralelo con otros textos antiguos, el cuadro del po der y la preocupaci\u00f3n moral del Dios todopoderoso quien es revelado en G\u00e9n. dejar\u00ed\u00ada maravillado a cualquiera que se cri\u00f3 creyendo en una multitud de peque\u00f1os e impotentes dioses y diosas.<br \/>\nEl principal tema de G\u00e9n. y los siguientes cuatro libros es el cumplimiento de las promesas de Dios a los patriarcas. En 12:1\u20133 Dios prometi\u00f3 a Abraham que le dar\u00ed\u00ada la tierra, que tendr\u00ed\u00ada una descendencia numerosa, que tendr\u00ed\u00adan una estrecha relaci\u00f3n (a trav\u00e9s del pacto) y que por medio de \u00e9l todas las naciones ser\u00ed\u00adan bendecidas.<br \/>\nEl resto del G\u00e9n. ampl\u00ed\u00ada y elabora estas promesas (especialmente los caps. 15, 17, 22, 28, 46). Pero m\u00e1s que eso, G\u00e9n. muestra esas promesas siendo cumplidas gradual y parcialmente. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de esperar un hijo, Isaac naci\u00f3 a Abraham y Sara (21:1\u20137). Cuando Sara muri\u00f3, Abraham us\u00f3 esa oportunidad para comprar una peque\u00f1a porci\u00f3n de tierra en Cana\u00e1n para enterrar a su mujer (cap. 23). A trav\u00e9s de Abraham, Melquisedec y Abimelec recibieron bendiciones (caps. 14; 20); y a trav\u00e9s de Jos\u00e9, Egipto y muchas de las naciones a su alrededor fueron libradas de la hambruna (caps. 42\u201347).<br \/>\nSin embargo, por sobre todo, el Se\u00f1or prometi\u00f3 que \u00e9l ser\u00ed\u00ada el Dios de Abraham y que le proteger\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad lo hizo, a pesar de las veces en que la fe de Abraham fall\u00f3 y actu\u00f3 neciamente (ver 12:10\u201320; 16:20). Con todo, Dios estuvo con Abraham, Isaac, Jacob y Jos\u00e9 (ver 26:3; 28:15; 39:2, 21), protegi\u00e9ndoles y prosper\u00e1ndoles.<br \/>\nA trav\u00e9s del G\u00e9n. corre el tema de la gracia, la misericordia de Dios a pesar del pecado humano. Los cap\u00ed\u00adtulos iniciales del libro muestran a Dios creando un ambiente perfecto en el huerto del Ed\u00e9n. La rebeli\u00f3n humana les condujo a la expulsi\u00f3n del huerto. Peor y m\u00e1s ampliamente diseminado el pecado condujo al diluvio destruyendo [casi] toda la humanidad. Y Dios comenz\u00f3 de nuevo con una nueva raza encabezada por el justo No\u00e9. Desafortunadamente \u00e9l fall\u00f3 y tambi\u00e9n su hijo Cam pec\u00f3 (9:20\u201327), y el proceso de pecado sometiendo a la humanidad comenz\u00f3 de nuevo, culminando con la dispersi\u00f3n de las naciones en Babel (11:1\u20139).<br \/>\nDios comenz\u00f3 de nuevo con Abraham, el antepasado de Israel, y G\u00e9n. muestra c\u00f3mo Dios plane\u00f3 restaurar la raza humana por medio de \u00e9l y sus descendientes. De todas maneras el programa divino obviamente era incompleto hacia el final de G\u00e9n., conduci\u00e9ndonos a leer m\u00e1s para descubrir c\u00f3mo los prop\u00f3sitos de Dios al fin se fueron cumpliendo.<\/p>\n<p>Exodo<\/p>\n<p>Exodo (\u2020\u0153salida\u2020\u009d) nos cuenta c\u00f3mo el pueblo de Israel sali\u00f3 de Egipto y viaj\u00f3 hasta el monte Sina\u00ed\u00ad. All\u00ed\u00ad el Se\u00f1or se les apareci\u00f3, hizo un pacto con ellos en que \u00e9l ser\u00ed\u00ada su Dios, y les revel\u00f3 la ley.<br \/>\nLos antepasados de Israel hab\u00ed\u00adan entrado en Egipto por invitaci\u00f3n de Jos\u00e9, aproximadamente en 1700 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Un cambio en la dinast\u00ed\u00ada egipcia condujo a la persecuci\u00f3n y esclavitud de los israelitas. Ellos salieron de Egipto bajo el liderazgo de Mois\u00e9s aprox. en 1300 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, o posiblemente un siglo m\u00e1s temprano (la evidencia arqueol\u00f3gica es incierta; ver p. 256). Como es con los otros li bros del Pentateuco, un entendimiento del Exo. debe venir principalmente de una lectura de \u00e9ste y no de fuentes externas.<br \/>\nExo. desarrolla los temas ya tratados en G\u00e9n. Se abre (1:7) haciendo notar que los israelitas hab\u00ed\u00adan llegado a ser numerosos; pronto llegar\u00ed\u00adan a ser una gran naci\u00f3n como estaba prometido en G\u00e9n. 12. Despu\u00e9s de esto, Dios se reuni\u00f3 con Mois\u00e9s en la zarza ardiendo y le asegur\u00f3 que \u00e9l guiar\u00ed\u00ada a Israel a la tierra de Cana\u00e1n prometida a Abraham. Pero el enfoque de Exo. est\u00e1 en el establecimiento del pacto entre Dios e Israel en el monte Sina\u00ed\u00ad: La primera mitad del libro mira hacia adelante a este evento, y la segunda mitad mira hacia atr\u00e1s, a el mismo evento. Una vez m\u00e1s esto es una confirmaci\u00f3n de la promesa a Abraham que el Se\u00f1or har\u00ed\u00ada un pacto eterno entre \u00e9l y los descendientes de Abraham (G\u00e9n. 17:7). Haciendo esto, Dios no s\u00f3lo demostr\u00f3 fidelidad a su promesa, sino tambi\u00e9n la grandeza de su poder, su santidad moral y su amor perdonador.<br \/>\nLos caps. 1\u201315 ponen a Dios y a Mois\u00e9s contra el fara\u00f3n de Egipto, la superpotencia del antiguo Cercano Oriente. Mois\u00e9s, instruido por el Se\u00f1or, pidi\u00f3 autorizaci\u00f3n al fara\u00f3n para llevar a los israelitas a adorar en el monte santo. El fara\u00f3n neg\u00f3 persistentemente la autorizaci\u00f3n a pesar de las horribles tragedias producidas por las diez plagas. La \u00faltima plaga fue la que movi\u00f3 al fara\u00f3n a dejar ir a los israelitas, pero una vez m\u00e1s cambi\u00f3 de idea, esta vez para perseguirles hasta el mar Rojo donde los egipcios murieron ahogados; as\u00ed\u00ad Dios demostraba su poder soberano sobre el m\u00e1s poderoso de los hombres.<br \/>\nLos caps. 19\u201324 enfocan la maravillosa entrega de la ley en el Sina\u00ed\u00ad. La aterradora presencia de Dios fue simbolizada por fuego, humo y truenos en la monta\u00f1a, generando temor en los israelitas para acercarse. De esta manera, Mois\u00e9s fue escogido como mediador para transmitir los t\u00e9rminos del pacto, incluyendo los Diez Mandamientos (cap. 20) y muchas otras leyes (21\u201323) La aceptaci\u00f3n de estos t\u00e9rminos por parte del pueblo har\u00ed\u00ada posible la permanencia viva de Dios entre ellos en la tienda sagrada o tabern\u00e1culo (caps. 25\u201331).<br \/>\nLa total indignidad de Israel con respecto a este honor r\u00e1pidamente qued\u00f3 demostrada cuando hicieron y adoraron a un becerro de oro (cap. 32), siendo este hecho el quebrantamiento de los dos primeros mandamientos. Semejante desatenci\u00f3n con respecto al pacto mereci\u00f3 la extinci\u00f3n nacional. Pero la apasionada intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s, en la que \u00e9l recuerda al Se\u00f1or las promesas a los patriarcas, prontamente le movi\u00f3 a ceder. Despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n de quienes hab\u00ed\u00adan violado el pacto por parte de los fieles levitas, el pacto qued\u00f3 restaurado. El libro concluye con la demostraci\u00f3n visible de la misericordia de Dios cuando su gloria llen\u00f3 el recientemente levantado tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n (40:34, 35).<\/p>\n<p>Lev\u00ed\u00adtico<\/p>\n<p>Lev\u00ed\u00adtico (\u2020\u0153acerca de los levitas\u2020\u009d) est\u00e1 principalmente interesado en ense\u00f1ar c\u00f3mo deber\u00ed\u00ada ser conducida la adoraci\u00f3n por los sacerdotes, levitas y lai cos en el tabern\u00e1culo. Esencialmente contin\u00faa la narrativa y leyes expuestas en Exo. Todos los eventos mencionados en Lev. ocurrieron muy pronto despu\u00e9s de que la naci\u00f3n arribara al monte Sina\u00ed\u00ad.<br \/>\nLev. invierte mucho tiempo describiendo sacrificios y otras ceremonias, las cuales lo hacen un libro dif\u00ed\u00adcil de entender e interpretar. Dado que los lectores modernos, en su mayor\u00ed\u00ada, no han visto un sacrificio, hace que estos cap\u00ed\u00adtulos a menudo sean dejados de lado como oscuros e irrelevantes. Sin embargo, los antrop\u00f3logos insisten en que el ritual es una clave para el entendimiento de los valores pro fundos de una sociedad. As\u00ed\u00ad Lev. es la clave para algunas de las ideas teol\u00f3gicas m\u00e1s centrales en la Biblia, especialmente en relaci\u00f3n con el pecado y la redenci\u00f3n. Aquellos que desean hacer interesante el material en Lev. y apreciar su impacto antiguo, deber\u00ed\u00adan no s\u00f3lo leer el libro, sino tratar de revivir sus ceremonias.<br \/>\nLev. contin\u00faa demostrando el cumplimiento de las promesas de Dios a los patriarcas. Central a esas promesas fue la aseveraci\u00f3n de que el Se\u00f1or ser\u00ed\u00ada el Dios de Israel, y que ellos ser\u00ed\u00adan su pueblo. Esta relaci\u00f3n fue puesta en peligro cuando ellos hicieron el becerro de oro, y s\u00f3lo la intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada asegurado su reafirmaci\u00f3n como pueblo de Dios. La bendici\u00f3n de Dios fue mostrada cuando llen\u00f3 con su gloria el tabern\u00e1culo (Exo. 40), y la gloria de Dios se mostr\u00f3 cuando Aar\u00f3n y sus hijos fueron ordenados al sacerdocio (Lev. 9:23). El cap. 26 nos muestra un cuadro de bendiciones que sobreabundan: gran cosecha, paz y prosperidad a trav\u00e9s de la tie rra. Pero m\u00e1s importante que estas bendiciones materiales fue la presencia del Dios viviente en medio de Israel (26:11).<br \/>\nSin embargo, es imposible que un Dios santo viva con pecadores sin destruirles. Esto es ilustrado v\u00ed\u00advidamente por la repentina muerte de los reci\u00e9n ordenados hijos de Aar\u00f3n en castigo por presentar fuego extra\u00f1o (cap. 10). De modo que las leyes de Lev. hicieron posible un compa\u00f1erismo continuo entre el Se\u00f1or e Israel a pesar de la pecaminosidad de ellos.<br \/>\nLev. comienza explicando cinco diferentes tipos de sacrificios. Cada sacrificio ilustra al israelita, simbolizado en el animal ofrecido, siendo llevado a una relaci\u00f3n con Dios, simbolizado por el altar y su fuego. As\u00ed\u00ad, p. ej.p. ej. Por ejemplo la dedicaci\u00f3n completa a Dios es ilustrada por la ofrenda quemada en la cual todo el animal es ofrecido a Dios (cap. 1). La purificaci\u00f3n del, y el perd\u00f3n de, pecado es alcanzado por el sacrificio por el pecado (cap. 4). De esta manera el sacrificio hizo posible que Dios continuara viviendo en medio de Israel.<br \/>\nPor su parte Israel deb\u00ed\u00ada procurar evitar el pecado y ser santo como Dios mismo lo es (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:45). De modo que Lev. contiene una serie de leyes que aseguran la pureza de Israel. Ciertos cuadr\u00fapedos fueron prohibidos, y ciertas enfermedades o condiciones deb\u00ed\u00adan ser evitadas por aquellos que adoran a Dios (cap. 11\u201315). El pensamiento exacto detr\u00e1s de estos reglamentos es dif\u00ed\u00adcil, pero una idea central es que Dios es la vida perfecta, mientras que muchas de esas condiciones inmundas sugie ren la muerte, lo opuesto a la vida. Por lo tanto, aquellos que desean estar cerca de Dios deben mantenerse lejos de tales condiciones.<br \/>\nLos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos de Lev. indican que ser santo no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de no hacer, de evitar situaciones poco piadosas, sino que tambi\u00e9n implica el hacer y el comportarse seg\u00fan Dios. De modo que los caps. 18\u201325 incluyen una serie de ense\u00f1anzas positivas, como p. ej.p. ej. Por ejemplo: El ayudar al pobre que ha ca\u00ed\u00addo en deudas (cap. 25), el celebrar las grandes fiestas (cap. 23), el cuidar de los inmigrantes, los ciegos, los sordos y los hu\u00e9rfanos, y to dos estos mandatos que se resumen en \u2020\u0153amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u2020\u009d (19:18). Al hacer de esta manera, el israelita estaba reflejando el amor mismo de Dios por el oprimido y el no privilegiado, puesto que santidad significa ser como Dios.<\/p>\n<p>N\u00fameros<\/p>\n<p>N\u00fameros contin\u00faa la historia de la migraci\u00f3n de Israel desde Egipto hasta Cana\u00e1n (la tierra de Israel). Este cubre un per\u00ed\u00adodo de aprox. 40 a\u00f1os a partir de 1290 hasta 1250 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, fecha com\u00fan para el \u00e9xodo. Este, por lo tanto, es la continuaci\u00f3n de los libros de Exo. y Lev. Mientras Exo. enfoca el viaje desde Egipto al monte Sina\u00ed\u00ad y Lev. la entrega de la ley en el monte Sina\u00ed\u00ad, N\u00fam. se ocupa del viaje del monte Sina\u00ed\u00ad hasta Cana\u00e1n.<br \/>\nN\u00fam. divide este viaje en tres fases principales. En los caps. 1\u201314 trata con la primera fase desde el Sina\u00ed\u00ad y nos cuenta de la lamentable falta de fe de Israel cuando lograron llegar a los bordes de Cana\u00e1n. Los caps. 15\u201319 tratan en forma abreviada los 40 a\u00f1os de viajes por la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad. Estos viajes fueron un juicio sobre el pueblo por su falta de fe. Finalmente, los caps. 20\u201336 relatan su exitosa aproximaci\u00f3n a la \u2020\u0153puerta trasera\u2020\u009d de Cana\u00e1n, v\u00ed\u00ada Transjordania. El libro concluye con Israel dispuesto a cruzar el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n y entrar en la tierra prometida.<br \/>\n El tema del libro se relaciona estrechamente con el tema del Pentateuco, a saber el cumplimiento parcial de las promesas a los patriarcas. En G\u00e9n. 12:1\u20133 Dios hab\u00ed\u00ada prometido hacer de los descendientes de Abraham una gran naci\u00f3n y que les dar\u00ed\u00ada la tierra de Cana\u00e1n. Sin embargo, el cumplimiento de esta promesa hab\u00ed\u00ada tomado mucho tiempo. En N\u00fam. la promesa parece estar a punto de cumplirse. Israel ha llegado a ser una naci\u00f3n numerosa y poderosa, que atemoriz\u00f3 de tal manera al rey de Moab que \u00e9ste llam\u00f3 al m\u00e1s grande de los profetas de sus d\u00ed\u00adas, Balaam, para que maldijese a Israel. Sin embargo, Balaam termin\u00f3 por bendecir a la naci\u00f3n, prediciendo un poder aun m\u00e1s grande para ellos en el futuro, y que se levantar\u00ed\u00adan de en medio de ellos reyes victoriosos (caps. 22\u201324).<br \/>\nTodav\u00ed\u00ada m\u00e1s significativa es la tierra. Los caps. 1\u20139 describen la manera como Israel fue organizado para marchar desde el Sina\u00ed\u00ad hasta Cana\u00e1n. Son contados; los censos mencionados en los caps. 1 y 26 le dan el nombre al libro. Cuando llegaron a la frontera, 12 esp\u00ed\u00adas fueron enviados para investigar toda la tierra de Cana\u00e1n. Ellos dieron un in forme brillante de la fertilidad de la tierra, pero sugirieron que \u00e9sta era impenetrable por raz\u00f3n de la fuerza de sus habitantes. Esto fue un acto de in credulidad desobediente comparable con el incidente del becerro de oro registrado en Exo. 32. Una vez m\u00e1s fue la intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s la que salv\u00f3 a la naci\u00f3n de la aniquilaci\u00f3n. La conquista fue postergada y los rebeldes, en vez de entrar a la tierra, fueron obligados a peregrinar 40 a\u00f1os por el desierto (caps. 13\u201314).<br \/>\nFinalmente, despu\u00e9s de muchas y reiteradas rebeliones en contra de la autoridad de Mois\u00e9s, ellos avanzaron. Los pueblos de la Transjordania fueron derrotados (caps. 21\u201331). Entonces todo Israel fue organizado para cruzar el Jord\u00e1n y conquistar las ciudades. A las tribus de Rub\u00e9n, Gad y Manas\u00e9s, que quer\u00ed\u00adan residir en la Transjordania, les fue permitido hacerlo, bajo la condici\u00f3n de que enviaran tropas para luchar en la batalla por Cana\u00e1n (cap. 32). El libro concluye con una serie de leyes que definen las fronteras de Cana\u00e1n y c\u00f3mo la tierra habr\u00ed\u00ada de ser distribuida entre las tribus seculares y la tribu sacerdotal de Lev\u00ed\u00ad (caps. 34\u201335). Se da una atenci\u00f3n especial al establecimiento de las ciudades de refugio, a las cuales podr\u00ed\u00adan huir los homicidas que accidentalmente hubieran herido de muerte a alguno. La tierra era m\u00e1s que el lugar de habitaci\u00f3n de Israel; era la tierra que Dios hab\u00ed\u00ada escogido para morar. Por lo tanto, era tierra santa y deb\u00ed\u00ada ser conservada pura, especialmente de la impureza causada por el homicidio (cap. 35). Aun m\u00e1s, \u00e9sta lleg\u00f3 a ser la tierra de Israel para siempre, y el libro concluye con regla mentos dise\u00f1ados para asegurar que las tierras tribales ser\u00ed\u00adan guardadas dentro de la tribu (cap. 36).<\/p>\n<p>Deuteronomio<\/p>\n<p>Deuteronomio (\u2020\u0153segunda ley\u2020\u009d) es el adi\u00f3s de Mois\u00e9s a la naci\u00f3n de Israel. El libro consiste de tres sermones pronunciados por Mois\u00e9s antes de su muer te, dos poemas y una breve nota obituaria. En alguna manera resume todo lo que ha sucedido con anterioridad, de all\u00ed\u00ad su nombre \u2020\u0153segunda ley\u2020\u009d. Mientras que desde Exo. hasta N\u00fam. se registra c\u00f3mo fueron da das las leyes de Dios a Israel, aqu\u00ed\u00ad en Deut. tenemos a Mois\u00e9s predicando sobre la ley y aplic\u00e1ndola a la situaci\u00f3n que Israel ir\u00ed\u00ada a experimentar en la tierra de Cana\u00e1n.<br \/>\nSin embargo, \u00e9ste es m\u00e1s que un resumen del pasado, es tambi\u00e9n una mirada al futuro. Es un libro prof\u00e9tico. Describe c\u00f3mo Mois\u00e9s, el m\u00e1s grande de los profetas de Israel, mostr\u00f3 las posibilidades de Israel en Cana\u00e1n. El les invit\u00f3 a escoger entre seguir la ley de Dios, un camino de prosperidad y bendici\u00f3n, o seguir a sus propios caprichos y prefe rencias, una ruta al desastre.<br \/>\nTem\u00e1ticamente hablando, Deut. hace flamear un rico tapiz tejido de ideas teol\u00f3gicas. Lo primero y m\u00e1s importante es que enfatiza la gracia generosa de Dios. Esta se muestra en el cumplimiento de las promesas a Abraham, Isaac y Jacob. Israel hab\u00ed\u00ada sido liberado de Egipto, hab\u00ed\u00ada experimentado en forma v\u00ed\u00advida la presencia de Dios en el monte Sina\u00ed\u00ad, y ahora estaba en la frontera de la tierra que fluye leche y miel, plena de buenas viviendas listas para que ellos habitaran. Esta era una tierra dada a ellos por Dios, no porque se la merecieran, sino porque Dios mantuvo sus promesas (caps. 7\u20138).<br \/>\nEn segundo lugar, Deut. enfatiza la indignidad de Israel, m\u00e1s aun su persistente pecaminosidad. Ellos hicieron el becerro de oro; se negaron a entrar en la tierra cuando los esp\u00ed\u00adas les desalentaron. Murmuraron peri\u00f3dicamente pidiendo agua y comida. Incluso Mois\u00e9s perdi\u00f3 la paciencia, desobedeci\u00f3 al Se\u00f1or y perdi\u00f3 su derecho de entrar a la tierra de Cana\u00e1n. Y Mois\u00e9s temi\u00f3 que Israel lo volver\u00ed\u00ada a hacer; que olvidar\u00ed\u00adan al Se\u00f1or y adorar\u00ed\u00adan a los dioses cananeos. Si ellos lo hicieren, ser\u00ed\u00adan arrojados de la tierra en la misma forma como lo fueron los cananeos (caps. 9\u201311).<br \/>\nAs\u00ed\u00ad, en tercer lugar, Israel deb\u00ed\u00ada observar el pacto con todo su ser. \u2020\u0153Y amar\u00e1s a Jehovah tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas\u2020\u009d (6:5) resume todo el mensaje de Mois\u00e9s. Esto significaba observar los Diez Mandamientos dados por Dios en el Sina\u00ed\u00ad (cap. 5). Esto significaba aplicar los mandamientos en todas las \u00e1reas de la vida. El segundo y m\u00e1s largo serm\u00f3n de Mois\u00e9s consiste en una mirada hist\u00f3rica retrospectiva seguida por una explicaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de los mandamientos en cada esfera de la vida en Cana\u00e1n; las leyes de los caps. 12\u201325 siguen generalmente el orden de los mandamientos, los ampl\u00ed\u00adan y los comen tan. Israel deb\u00ed\u00ada responder a la ley con entusiasmo porque el Se\u00f1or se hab\u00ed\u00ada mostrado a ellos al darles la tierra y la misma ley.<br \/>\nFinalmente, el destino de Israel depend\u00ed\u00ada de su respuesta a la ley. La obediencia a los mandamientos les guiar\u00ed\u00ada a una inmensa prosperidad en la familia, el campo y la naci\u00f3n, mientras que la desobediencia resultar\u00ed\u00ada en desastre, culminando en que ser\u00ed\u00adan expulsados de la tierra (cap. 28). Pero si esto suced\u00ed\u00ada, y Mois\u00e9s temi\u00f3 que as\u00ed\u00ad ser\u00ed\u00ada, no significar\u00ed\u00ada el final de la relaci\u00f3n de Israel con Dios. El arrepentimiento conducir\u00ed\u00ada a la renovaci\u00f3n de las bendiciones prometidas en el pacto y la prosperidad nacional ser\u00ed\u00ada restaurada (caps. 29\u201330; 32).<\/p>\n<p>LA COMPOSICION DEL PENTATEUCO<br \/>\nMientras que hay un amplio acuerdo entre los eruditos acerca del tema del Pentateuco, como ha sido descrito arriba, hay profundas diferencias de opini\u00f3n en relaci\u00f3n con su composici\u00f3n. Este no siempre ha sido el caso; es m\u00e1s, por cerca de dos milenios fue universalmente aceptado que Mois\u00e9s fue el principal autor de todo el Pentateuco. De modo que parece preferible tratar el tema de la composici\u00f3n del Pentateuco a trav\u00e9s de tres \u00e1reas. La primera, es el \u00e1rea de la teor\u00ed\u00ada tradicional de la autor\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s. La segunda, el consenso del punto de vista cr\u00ed\u00adtico, la hip\u00f3tesis documentaria, la cual prevaleci\u00f3 invariablemente desde 1880 al 1980. La tercera, las teor\u00ed\u00adas modernas.<\/p>\n<p>El punto de vista tradicional<\/p>\n<p>Desde los tiempos precristianos hasta principios del siglo XIX d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, fue aceptado por la mayor\u00ed\u00ada que Mois\u00e9s fue el autor de casi la totalidad del Pentateuco. Esta es una conclusi\u00f3n natural a partir de una lectura completa desde el G\u00e9n. a Deut. De Exo. 2 en adelante Mois\u00e9s es el actor principal en la historia. El Se\u00f1or se le revel\u00f3 en la zarza que ard\u00ed\u00ada (Exo. 3); luego Mois\u00e9s negoci\u00f3 con el fara\u00f3n la liberaci\u00f3n de Israel y llev\u00f3 al pueblo a trav\u00e9s del mar Rojo hasta el Sina\u00ed\u00ad. All\u00ed\u00ad personalmente recibi\u00f3 los Diez Mandamientos, otras leyes y las instrucciones para levantar el tabern\u00e1culo. La narrativa declara que muchas de las leyes no fueron anunciadas p\u00fablicamente a toda la naci\u00f3n, ya que la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or en el monte causaban demasiado temor. De all\u00ed\u00ad que ellas fueron dadas a conocer a Mois\u00e9s solamente (Exo. 20:19\u201321; Deut. 5:5), quien tendr\u00ed\u00ada la responsabilidad de comunic\u00e1rselas al pueblo.<br \/>\nEl papel de Mois\u00e9s como mediador es tratado en todo el Pentateuco. Una y otra vez las leyes son introducidas de la siguiente manera: \u2020\u0153Entonces el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s.\u2020\u009d Esto implica una intimidad especial con Dios, sugiriendo que si Dios es la \u00faltima fuente de la ley, Mois\u00e9s fue su canal, si no el autor humano de ella. Esta impresi\u00f3n es reforzada en forma m\u00e1s intensa en el libro de Deut., con Mois\u00e9s dirigi\u00e9ndose a la naci\u00f3n con sus propias palabras, explicando las leyes entregadas en el Sina\u00ed\u00ad y exhortando a Israel a observarlas cuando entren a la tierra prometida.<br \/>\nDeut. contiene las \u00faltimas palabras de Mois\u00e9s a Israel antes de morir. Mois\u00e9s habla de s\u00ed\u00ad mismo en primera persona: \u2020\u0153me pareci\u00f3 bien lo dicho\u2020\u009d (1:23); a veces \u00e9l se identifica con Israel: \u2020\u0153como Jehovah nuestro Dios nos hab\u00ed\u00ada mandado; y llegamos\u2020\u009d (1:19). En otras ocasiones se pone a s\u00ed\u00ad mismo en contra de ellos: \u2020\u0153Yo os habl\u00e9, pero no escuchasteis\u2020\u009d (1:43). Los caps. 1\u201311 describen casi los mismos eventos desde el \u00e9xodo hasta la conquista de la Transjordania como son descritos a partir del libro de Exo. hasta el libro de N\u00fam., si bien estos libros lo registran a partir de la perspectiva de un narrador externo a la situaci\u00f3n; Deut. describe los eventos como Mois\u00e9s los experiment\u00f3. La afirmaci\u00f3n que Mois\u00e9s es quien habla en Deut. es inevitable.<br \/>\nSi Deut. termin\u00f3 en 31:8, es posible suponer que Mois\u00e9s predic\u00f3 sobre la ley, y que otra persona, posiblemente mucho m\u00e1s tarde, puso sus ideas por escrito. Sin embargo, 31:9: \u2020\u0153Mois\u00e9s escribi\u00f3 esta ley y la dio a los sacerdotes\u2020\u009d, y 31:24: \u2020\u0153Mois\u00e9s acab\u00f3 de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta que fueron concluidas\u2020\u009d, parecen excluir tal punto de vista liberal con respecto a la autor\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s. Por lo tanto, si Mois\u00e9s escribi\u00f3 Deut., parece l\u00f3gico que escribiera Exo. hasta N\u00fam. tempranamente en su carrera, y que G\u00e9n., la introducci\u00f3n indispensable a los otros libros, tambi\u00e9n haya sido compuesto por \u00e9l.<br \/>\nEstos son los argumentos que condujeron a los antiguos escritores jud\u00ed\u00ados, el NTNT Nuevo Testamento, y casi todo aquel que estudi\u00f3 la Biblia hasta el 1800 a concluir que Mois\u00e9s era el autor del Pentateuco. Consecuentemente, G\u00e9n. siempre fue llamado el primer libro de Mois\u00e9s. Sin embargo en el siglo XIX este antiguo consenso comenz\u00f3 a desmoronarse, y a este cambio de mentalidad nos vamos a referir a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La \u2020\u0153hip\u00f3tesis documentaria\u2020\u009d<\/p>\n<p>Todo esto comenz\u00f3 con un libro interesante escrito por un franc\u00e9s, J. Astruc, en 1753. Astruc observ\u00f3 que en los primeros caps. de G\u00e9n. a Dios se hace referencia como Dios y en otros como \u2020\u0153el Se\u00f1or\u2020\u009d. Esto le sugiri\u00f3 que a lo menos dos fuentes habr\u00ed\u00adan sido utilizadas por Mois\u00e9s para escribir G\u00e9n. Esto fue respaldado por la observaci\u00f3n que indica que hubo duplicaci\u00f3n en el material de G\u00e9n. (p. ej.p. ej. Por ejemplo dos relatos de la creaci\u00f3n en caps. 1 y 2).<br \/>\nAstruc no tuvo la intenci\u00f3n de negar que Mois\u00e9s fuera el autor del Pentateuco; \u00e9l simplemente estaba explorando los recursos que Mois\u00e9s habr\u00ed\u00ada utilizado. Sin embargo, su an\u00e1lisis de las fuentes lleg\u00f3 a ser un ingrediente clave de la cr\u00ed\u00adtica posterior. Durante el siglo XIX su an\u00e1lisis fue refinado, y algunos eruditos argumentaron que esas fuentes fueron posteriores a Mois\u00e9s.<br \/>\nCincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde de Astruc una proposici\u00f3n m\u00e1s radical fue propuesta por W. M. L. de Wette, quien en su disertaci\u00f3n en el a\u00f1o 1805, y en otro trabajo posterior (1806\u20137), argument\u00f3 que Deut. fue escrito en el tiempo de Jos\u00ed\u00adas (es decir, aprox. siete siglos despu\u00e9s de Mois\u00e9s), y que el libro de Cr\u00f3n. da un relato poco confiable de la historia de la adoraci\u00f3n en Israel. Ambas ideas llegaron a ser centrales en el punto de vista sobre los or\u00ed\u00adgenes del Pentateuco que emerger\u00ed\u00adan posteriormente en ese siglo. De modo que es apropiado ahora notar c\u00f3mo de Wette logr\u00f3 arribar a dichas conclusiones, puesto que son fundamentales para el nuevo consenso cr\u00ed\u00adtico conocido como la hip\u00f3tesis documentaria.<br \/>\nDe Wette not\u00f3 que Cr\u00f3n. ten\u00ed\u00ada mucho m\u00e1s que decir sobre la adoraci\u00f3n que lo que Rey. dice, si bien ambos tratan del mismo per\u00ed\u00adodo hist\u00f3rico. Hasta ahora los eruditos hab\u00ed\u00adan observado los detalles de Cr\u00f3n. como un suplemento exacto al relato de Rey., pero de Wette argument\u00f3 que ya que Cr\u00f3n. fue escrito despu\u00e9s de Rey., \u00e9ste no pod\u00ed\u00ada ser confiable. De esta manera, eliminando la evidencia de Cr\u00f3n., \u00e9l podr\u00ed\u00ada con mayor facilidad argumentar que Deut. tambi\u00e9n era un trabajo posterior.<br \/>\nEl lenguaje y el ambiente de Deut. difieren de los libros que le preceden, lo que dif\u00ed\u00adcilmente determina cu\u00e1ndo fueron escritos. Lo que de Wette afirm\u00f3 fue la insistencia de Deut. en el sentido de que toda la adoraci\u00f3n deber\u00ed\u00ada ser ejecutada en el lugar que el Se\u00f1or habr\u00ed\u00ada de escoger. Deut. proh\u00ed\u00adbe adorar en los altares del pa\u00ed\u00ads, en los lugares altos debajo de cada \u00e1rbol verde, pero insiste en que los sacrificios, y especialmente la fiesta nacional de la Pascua, Pentecost\u00e9s y de los Tabern\u00e1culos, deben ser observadas en el santuario central escogido por el Se\u00f1or (cap. 16). Una lectura de Sam. y Rey. sugiere que ta les reglamentos estrictos no fueron introducidos hasta el siglo VII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Cerca de 622 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, el rey Jos\u00ed\u00adas aboli\u00f3 todos los altares del pa\u00ed\u00ads y exigi\u00f3 que toda adoraci\u00f3n deb\u00ed\u00ada realizarse en Jerusal\u00e9n (2 Rey. 22\u201323). Si los principios de adoraci\u00f3n que se encuentran en Deut. no fueron impuestos hasta los d\u00ed\u00adas de Jos\u00ed\u00adas, \u00bfno es f\u00e1cil suponer que los principios hayan sido inventados en ese enton ces antes que suponer que las leyes en Deut. fueron letra muerta durante el tiempo de Mois\u00e9s? Este argumento de de Wette conectando a Deut. con la centralidad de la adoraci\u00f3n en los d\u00ed\u00adas de Jos\u00ed\u00adas, es taba destinado a ser una de las principales plataformas de la \u2020\u0153s\u00ed\u00adntesis de Wellhausen\u2020\u009d para fines de siglo.<br \/>\nLas ideas de Wellhausen en su mayor\u00ed\u00ada hab\u00ed\u00adan sido anticipadas por otros. Pero \u00e9l transform\u00f3 los estudios del ATAT Antiguo Testamento con un libro publicado en 1878, barriendo lejos los puntos de vista tradicionales con respecto a los or\u00ed\u00adgenes del Pentateuco. Si algunas de las ideas fueron nuevas, la forma en que fueron presentadas por Wellhausen fue brillante y apel\u00f3 fuertemente en una era en que la teor\u00ed\u00ada de la evoluci\u00f3n era nueva y cre\u00ed\u00adda por muchos para explicar no s\u00f3lo los cambios biol\u00f3gicos sino muchos otros desarrollos hist\u00f3ricos.<br \/>\nWellhausen pint\u00f3 un cuadro del desarrollo religioso de Israel que pareci\u00f3 natural e inevitable sin la necesidad de un milagro o de una revelaci\u00f3n divina. En sus primeras etapas, \u00e9l argument\u00f3, la religi\u00f3n de Israel fue relativamente irregular. El pueblo ofreci\u00f3 sacrificios cuando ellos quisieron y donde quisieron, sin mediaci\u00f3n sacerdotal. Esta es la situaci\u00f3n que Wellhausen ve en Sam. y Rey. Para los fines del per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada intervino el rey Jos\u00ed\u00adas, limitando toda la adoraci\u00f3n a Jerusal\u00e9n y, por lo tanto, aumentando el poder de los sacerdotes, quienes ahora fueron capaces de controlar los detalles de la adoraci\u00f3n. Una vez que los sacerdotes tomaron el poder, lo consolidaron y durante el exilio (587\u2013537 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) inventaron toda clase de reglamentos y controles con respecto a la adoraci\u00f3n, la posici\u00f3n de los sacerdotes, su derecho sobre los diezmos y las porciones sacrificiales y otras m\u00e1s.<br \/>\nWellhausen entonces procedi\u00f3 a mostrar c\u00f3mo este cuadro de la evoluci\u00f3n en la religiosidad de Israel pod\u00ed\u00ada ser conectado con las fuentes del Pentateuco, las que hab\u00ed\u00adan sido identificadas primero por Astruc. Wellhausen acept\u00f3 que cuatro fuentes principales pod\u00ed\u00adan ser identificadas, a las que se les asignaron cuatro letras, J, E, P y D. J, para designar la fuente \u2020\u0153yahv\u00ed\u00adstica\u2020\u009d que usa el nombre divino del \u2020\u0153Se\u00f1or\u2020\u009d (Jehovah). Esta comprende aprox. la mi tad de G\u00e9n. y peque\u00f1as porciones de Exo. y N\u00fam. E, la fuente \u2020\u0153eloh\u00ed\u00adstica\u2020\u009d que usa el t\u00ed\u00adtulo gen\u00e9rico Dios (Elohim). Este comprende aprox. un tercio de G\u00e9n. y peque\u00f1as porciones de Exo. y N\u00fam. P, la fuente sacerdotal, como E usa el t\u00ed\u00adtulo gen\u00e9rico Dios. Este comprende un sexto de G\u00e9n. (principalmente los caps. 1, 17, 23 y varias genealog\u00ed\u00adas) y la mayor parte de Exo. 25\u2014N\u00fam. 36. D, es el libro de Deut.<br \/>\nWellhausen argument\u00f3 que Deut. (D) emplea s\u00f3lo del material encontrado en J y E, y que P emplea el material de J, E y D. Esto da un orden relativo del material en el Pentateuco: J &#8211; E &#8211; P &#8211; D. Luego \u00e9l argument\u00f3 que el cuadro de adoraci\u00f3n en J y E encuadra con la pr\u00e1ctica de adoraci\u00f3n en el per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada, cuando el pueblo pudo adorar donde y cuando ellos quisieron. El cuadro de D (Deut.) cabe bien con los prop\u00f3sitos de la reforma centralizadora de Jos\u00ed\u00adas, mientras que la atenci\u00f3n minuciosa en los detalles de la adoraci\u00f3n que ofrece P encuadra con la era dictatorial de los sacerdotes, la cual Wellhausen conjetur\u00f3 se hab\u00ed\u00ada desarrollado durante y despu\u00e9s del exilio. De modo que \u00e9l sugiri\u00f3 que J deber\u00ed\u00ada ser fechado cerca del 850 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, E cerca del 750 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, D cerca del 622 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, y P cerca del 500 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Estas fuentes, una vez que fueron escritas, iban uni\u00e9ndose una tras otra, y de esta manera finalmente nuestro actual Pentateuco surge en el tiempo de Esd. (siglo V a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo).<br \/>\nLas implicaciones de esta forma de ver el Pentateuco tuvieron mucho alcance. Si las primeras fuentes, J y E, fueron escritas seis siglos despu\u00e9s de Mois\u00e9s, dif\u00ed\u00adcilmente podr\u00ed\u00adan ser confiables para dar un cuadro exacto, y mucho menos las de la era patriarcal. Y si J y E, no son dignas de confianza, cu\u00e1nto menos lo ser\u00ed\u00adan las fuentes posteriores de D y P. Wellhausen mismo fue muy claro con respecto a las consecuencias de su posici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica. J y E no dan informaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre el per\u00ed\u00adodo patriarcal; por el contrario, proyectan la situaci\u00f3n religiosa del per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada en una mohosa antig\u00fcedad parecida a un \u2020\u0153espejismo glorificado\u2020\u009d. Similarmente, D y P reflejan las preocupaciones del tiempo en que fueron compuestas y no de la era de Mois\u00e9s.<br \/>\nEl juicio negativo de Wellhausen sobre la validez hist\u00f3rica del Pentateuco evocaron una variedad de reacciones hostiles. A pesar de ello, su posici\u00f3n r\u00e1pidamente lleg\u00f3 a ser ampliamente aceptada por la erudici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica protestante. Le tom\u00f3 mucho m\u00e1s tiempo para que fuera aceptada por los eruditos cat\u00f3licos o jud\u00ed\u00ados.<br \/>\nLa aceptaci\u00f3n de esta teor\u00ed\u00ada fue favorecida por varios factores. Primero, fue aceptada y defendida por eruditos tales como S. R. Driver, quien, a diferencia de Wellhausen, cre\u00ed\u00ada en la inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica y argument\u00f3 que la fecha tard\u00ed\u00ada de las fuentes del Pentateuco no afectaban su valor espiritual. Uno podr\u00ed\u00ada aceptar la teor\u00ed\u00ada cr\u00ed\u00adtica de Wellhausen sin traicionar la fe cristiana y llegar a ser un ateo.<br \/>\nSegundo, y probablemente el m\u00e1s significativo, fueron las modificaciones que hizo a la teor\u00ed\u00ada documentaria por la escuela de la cr\u00ed\u00adtica de las formas de Gunkel, Alt, Noth y von Rad. Al argumentar que detr\u00e1s de las relativas fuentes tard\u00ed\u00adas (J, E, P, D) hubo antiguas tradiciones (algunas llegando al tiempo de Mois\u00e9s e incluso antes de Mois\u00e9s), esta escuela de la cr\u00ed\u00adtica de las formas restaur\u00f3, en alguna medida, la confianza en el valor hist\u00f3rico del Pentateuco. Despu\u00e9s de todo esto puede decirnos algo sobre los per\u00ed\u00adodos a los que se intenta relacionar; tal vez no mucho, pero ciertamente m\u00e1s que los nulos resultados de Wellhausen. P. ej. Gunkel, en su comentario sobre G\u00e9nesis (1901), sugiere que la forma m\u00e1s antigua de las historias patriarcales vino del per\u00ed\u00adodo anterior al establecimiento de Israel en la tierra. Igualmente H. Gressmann (1913) argument\u00f3 que una forma primitiva de los Diez Mandamientos vino de los tiempos de Mois\u00e9s.<br \/>\nM\u00e1s importante para confirmar la impresi\u00f3n de que la aceptaci\u00f3n de la hip\u00f3tesis documentaria no signific\u00f3 un adi\u00f3s a ning\u00fan conocimiento de la era patriarcal fue el trabajo de A. Alt (1929). El argument\u00f3 que el cuadro de la religi\u00f3n patriarcal en algunos pasajes en G\u00e9n. (31:5, 29, 53; 46:3; 49:25) est\u00e1 de acuerdo con el estilo de vida n\u00f3mada, con la idea esencial de un dios tribal, que protegi\u00f3 a la tribu en sus peregrinajes y la bendijo con descendientes. Si bien Alt descans\u00f3 en un margen muy estrecho de textos, su cuadro de la religi\u00f3n patriarcal se parece m\u00e1s, en sus rasgos, al cuadro que podr\u00ed\u00ada tener un lector tradicional.<br \/>\nDe la misma manera, al enfocar en aquellos elementos comunes tanto en J como en E. M. Noth (1930) fue capaz de construir un cuadro de Israel antes de la monarqu\u00ed\u00ada que consisti\u00f3 en una liga de tribus unidas por un pacto, peleando guerras santas y adorando en un altar central. Una vez m\u00e1s, si bien Noth estuvo muy lejos de encontrar mucha historia en el Pentateuco, estaba bosquejando la constituci\u00f3n religiosa de Israel, la que no era diferente de la lectura no cr\u00ed\u00adtica de Exo. a Jue. En una forma similar, G. von Rad (1938) argument\u00f3 que el credo m\u00e1s temprano en la Biblia, en Deut. 26, gradualmente se desarroll\u00f3 en el correr del tiempo para llegar a ser nuestro Pentateuco. Al afirmar continui dad entre los antiguos elementos en el Pentateuco y el actual trabajo y encontrar una peque\u00f1a semilla hist\u00f3rica en ello, estos eruditos ayudaron a que la hip\u00f3tesis documentaria fuera m\u00e1s sabrosa.<br \/>\nLa posici\u00f3n arqueol\u00f3gica del estadounidense W. F. Albright y su escuela reforzaron la impresi\u00f3n de que el Pentateuco pod\u00ed\u00ada ser confiable, aun si sus fuentes constitutivas eran tard\u00ed\u00adas. Ellos argumentaron que los nombres de los patriarcas eran nombres t\u00ed\u00adpicos de la primera mitad del segundo milenio, que las migraciones y el estilo de vida semin\u00f3mada de los patriarcas tambi\u00e9n refleja al per\u00ed\u00adodo, y que muchos de los ritos legales y costumbres familiares mencionados en G\u00e9nesis (p. ej.p. ej. Por ejemplo el dar dotes) fueron tambi\u00e9n confirmados por antiguos textos no b\u00ed\u00adblicos. Esto tambi\u00e9n mostr\u00f3 la confiabilidad hist\u00f3rica esencial de G\u00e9n. The Early History of Israel (1971), de R. de Vaux, es probablemente el monumento m\u00e1s grande a esta posici\u00f3n, combinando juiciosamente el conocimiento arqueol\u00f3gico con el m\u00e9todo cr\u00ed\u00adtico de Alt, Noth y Wellhausen para producir un punto de vista muy positivo con respecto al desarrollo hist\u00f3rico.<br \/>\nPor lo tanto hubo consenso en el mundo de la erudici\u00f3n en relaci\u00f3n con la existencia de cuatro fuentes principales (J, E, P, D) en el Pentateuco, mayormente escritas mucho despu\u00e9s de 1000 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, las cuales, a pesar de su edad, entregaron buena informaci\u00f3n a la historia de Israel comprendida entre los a\u00f1os 2000 y 1300 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo<\/p>\n<p>El colapso del consenso<\/p>\n<p>Los a\u00f1os 1970 vieron la publicaci\u00f3n de muchos trabajos semilleros que iniciaron un per\u00ed\u00adodo de gran tumulto en los estudios del Pentateuco. En 1974 T. L. Thompson present\u00f3 un examen minucioso de los frecuentemente citados argumentos arqueol\u00f3gicos del car\u00e1cter hist\u00f3rico de las narrativas patriarcales. El mostr\u00f3 que muchos de los argumentos probaron mucho menos de lo que se alegaba, ya que en algunas ocasiones la Biblia o las fuentes paralelas no b\u00ed\u00adblicas hab\u00ed\u00adan sido mal interpretadas para apoyar la creencia de G\u00e9n. Hubo al gunos elementos que fueron dejados de lado y que apuntaban a \u00e9pocas tempranas, como los nombres de los patriarcas, pero si uno creyera, como Thompson, que G\u00e9n. fue escrito despu\u00e9s de 1000 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, \u00e9stos podr\u00ed\u00adan ser explicados en una forma muy diferente.<br \/>\nJ. Van Seters (1975) fue m\u00e1s all\u00e1 en su cuestionamiento del consenso cr\u00ed\u00adtico. El argument\u00f3, no que las historias patriarcales fueran sin fecha, como Thompson lo hizo, sino que ellas eran verdaderamente propias a las condiciones e instituciones legales del siglo VI a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Es m\u00e1s, \u00e9l cuestion\u00f3 la antigua creencia del siglo II de que la variaci\u00f3n en los nombres de Dios (\u2020\u0153El Se\u00f1or\u2020\u009d, \u2020\u0153Dios\u2020\u009d) o que las historias paralelas (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 12 con G\u00e9n. 20) fue ran indicadores necesarios de autores o fuentes diferentes. De hecho, Van Seters sigui\u00f3 un camino largo para eliminar la fuente E en G\u00e9n. 12\u201326, argumentando que \u00e9sta no era un ente coherente, sino s\u00f3lo elementos primitivos incorporados por J, quien fuera el principal autor de esta parte de G\u00e9n.<br \/>\nR. Rendtorff (1977), igual que Van Seters, renunci\u00f3 a muchos de los criterios cl\u00e1sicos para distinguir las fuentes y menospreciar muchos de los argumentos puestos en evidencia por los eruditos que favorec\u00ed\u00adan un an\u00e1lisis documentario. El argument\u00f3 que G\u00e9n. emergi\u00f3 en una forma muy diferente. Hubo un grupo de historias sobre Abraham, otro grupo sobre Jacob, otro sobre Jos\u00e9. Estas crecieron en forma independiente por largo tiempo hasta que fueron reunidas por un editor quien las tom\u00f3 para formar una narrativa larga y coherente.<br \/>\nFinalmente, hubo un excelente comentario sobre G\u00e9n. escrito por C. Westermann, publicado parcialmente desde 1968 a 1982. Westermann es de la misma l\u00ed\u00adnea como la de Vaux, mientras que Thompson, Van Seters y Rendtorff son j\u00f3venes radi cales, y su trabajo es probablemente m\u00e1s significativo que el de los otros. Con todo Westermann, aunque sostiene la fecha del siglo X a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo para la fuente J (no el siglo VI a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo como Van Seters), de hecho descarta, m\u00e1s o menos, la fuente E. Las historias patriarcales tienden a ser vistas por Westermann como una unidad substancial de la mano de J, con inserciones ocasionales de la fuente posterior P.<br \/>\nOtra corriente en el estudio de la Biblia que comenz\u00f3 a poner su marca en los a\u00f1os 1970 ha desafiado a los eruditos a leer el Pentateuco como una unidad. La nueva cr\u00ed\u00adtica literaria est\u00e1 principalmente preocupada con el entendimiento de los trabajos en su forma actual y no con el proceso de su composici\u00f3n. Est\u00e1 preocupada de los arreglos de los trabajo como un todo, sus temas, el uso que ha ce un narrador de mecanismos como repeticiones, m\u00ed\u00admesis (descripci\u00f3n de la realidad) y el di\u00e1logo; la descripci\u00f3n del personaje y el motivo dentro de la narrativa. La cr\u00ed\u00adtica antigua, por otro lado, estaba preocupada con la autor\u00ed\u00ada, la fecha de composici\u00f3n, las fuentes y las circunstancias hist\u00f3ricas que rodeaban al texto escrito. La nueva cr\u00ed\u00adtica literaria ha guiado a una mayor apreciaci\u00f3n por las t\u00e9cnicas de los escritores hebreos y muchas veces, como una consecuencia, a un rechazo del criterio usado para distinguir las fuentes. P. ej., mientras tanto la repetici\u00f3n tendi\u00f3 a ser vista por los antiguos cr\u00ed\u00adticos como una se\u00f1al de varias fuentes, la nueva cr\u00ed\u00adtica tiende a reconocerla como un mecanismo importante de la narrativa, la cual puede ser utilizada por un solo autor para lograr efectos dram\u00e1ticos. No ha habido un ataque frontal de la nueva cr\u00ed\u00ad tica a la hip\u00f3tesis documentaria, pero muchos como, p. ej.p. ej. Por ejemplo R. Alter (1981) y M. Sternberg (1985), manifiestan su insatisfacci\u00f3n con la fuente cr\u00ed\u00adtica cl\u00e1sica. Y las lecturas unificadas del Pentateuco ofrecidas por Clines y Whybray posee mucho de la nueva cr\u00ed\u00adtica.<br \/>\nEstas nuevas orientaciones en los estudios del Pentateuco han quebrado el consenso de la cr\u00ed\u00adtica centenaria, pero no se han establecido ellos mismos como la nueva ortodoxia. Probablemente representan la posici\u00f3n de una minor\u00ed\u00ada ruidosa, mientras que una silenciosa mayor\u00ed\u00ada conserva una forma moderada de la hip\u00f3tesis documentaria tal como la defendi\u00f3 de Vaux.<br \/>\nQuiz\u00e1 podremos exponer las principales opciones cr\u00ed\u00adticas en un cuadro que aparece abajo.<br \/>\nLa posici\u00f3n de la nueva cr\u00ed\u00adtica mantiene las mismas fechas tard\u00ed\u00adas para las fuentes D y P que tiene la antigua hip\u00f3tesis documentaria pero rechaza la distinci\u00f3n entre J y E. Sostiene que la fuente J aumentada (m\u00e1s o menos J+E de la antigua) no provee conocimiento hist\u00f3rico de los primeros per\u00ed\u00adodos (p. ej.p. ej. Por ejemplo de los patriarcas, Mois\u00e9s o de los jueces), sino m\u00e1s bien de la creencia de los jud\u00ed\u00ados en el exilio.<br \/>\nHasta ahora s\u00f3lo hemos visto las posiciones cr\u00ed\u00adticas principales de los eruditos cristianos. Los eruditos cr\u00ed\u00adticos jud\u00ed\u00ados han hecho en a\u00f1os recientes la mayor contribuci\u00f3n al estudio de los textos rituales del Pentateuco (p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 25\u2014N\u00fam. 36), lo que es generalmente identificado como P. Milgrom, p. ej.p. ej. Por ejemplo ha argumentado que la fecha ex\u00ed\u00adlica de P es err\u00f3nea. Las leyes sobre adoraci\u00f3n en Lev\u00ed\u00adtico no corresponden a lo que fue hecho en el templo cuando \u00e9ste fue reedificado despu\u00e9s del exilio, las cuales deber\u00ed\u00adan hacerlo, si el libro hubiese sido escrito en esa fecha. El lenguaje de estos libros (P) es m\u00e1s arcaico que el de Ezequiel, el sacerdote-profeta que predic\u00f3 cerca del a\u00f1o 600 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo El estilo de adoraci\u00f3n, los elementos usados en la adoraci\u00f3n y los deberes sacerdotales como son descritos de Exo. a N\u00fam., tienen mucha similitud con lo que se conoce de adoraci\u00f3n en otras partes del antiguo Cercano Oriente del segundo milenio a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Esto sugiere a estos eruditos que P (Exo. 25\u2014N\u00fam 36) es a lo menos preex\u00ed\u00adlico y describe lo que sucedi\u00f3 en la adoraci\u00f3n en el primer templo, y po siblemente lo que ocurri\u00f3 tambi\u00e9n en el tabern\u00e1culo. Sin embargo, pocos eruditos cristianos han puesto mucha atenci\u00f3n a estos argumentos y la mayor\u00ed\u00ada pareciera insistir todav\u00ed\u00ada en reconocer a P como un trabajo ex\u00ed\u00adlico o posex\u00ed\u00adlico.<br \/>\nHip\u00f3tesis documentaria antigua<br \/>\nNuevo criterio cr\u00ed\u00adtico<br \/>\nJ<br \/>\nSiglo X<br \/>\nContiene ecos aut\u00e9nticos de Mois\u00e9s y de los patriarcas<br \/>\nSiglo VI<br \/>\nRefleja la monarqu\u00ed\u00ada tard\u00ed\u00ada o de la situaci\u00f3n del exilio<br \/>\nE<br \/>\nSiglo VIII<\/p>\n<p>En realidad no es una fuente distinta<br \/>\nD<br \/>\nSiglo VII<\/p>\n<p>Siglo VII<\/p>\n<p>P<br \/>\nSiglo VI o posterior<\/p>\n<p>Siglo VI o posterio<\/p>\n<p>Una respuesta conservadora<\/p>\n<p>Dada la actual confusi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica con respecto al Pentateuco, \u00bfqu\u00e9 se puede afirmar sobre sus or\u00ed\u00adgenes? \u00bfSe puede confiar en todo lo que dice de las eras de Mois\u00e9s y de los patriarcas? O, \u00bffueron las historias y las leyes s\u00f3lo hechas por los exiliados para expresar sus esperanzas por el futuro? \u00bfEs el Pentateuco una unidad sustancial o est\u00e1 compuesto de una variedad de fuentes conflictivas?<br \/>\nUna respuesta al actual debate sobre el Pentateuco puede ser: \u2020\u0153Los cr\u00ed\u00adticos est\u00e1n tan divididos entre ellos mismos que no pueden probar nada. De modo que perm\u00ed\u00adtannos regresar a lo que el Pentateuco dice sobre s\u00ed\u00ad mismo y aceptar que Mois\u00e9s es su autor principal.\u2020\u009d Sin embargo, tal respuesta no hace justicia a la honestidad del debate y a los verdaderos temas que han sido tratados. En intentar una reflexi\u00f3n conservadora razonable cuatro temas necesitan ser manejados. Primero, \u00bfcu\u00e1ntas fuentes pueden ser identificadas en el Pentateuco? \u00bfSon v\u00e1lidos los criterios tradicionales para distinguir fuentes? Segundo, \u00bfdata J de los tiempos del exilio (c. 550 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), de la temprana monarqu\u00ed\u00ada (c. 950 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) o de Mois\u00e9s (c. 1250 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo)? En particular, \u00bfhay algo de historia en los relatos de los patriarcas, y cu\u00e1ndo fueron compuestos los primeros cap\u00ed\u00adtulos del G\u00e9n.? En tercer lugar, \u00bfhasta d\u00f3nde se puede definir con precisi\u00f3n P y J? \u00bfCu\u00e1ndo se compuso el material sacerdotal (P)? Finalmente, \u00bffue Deut. realmente compuesto para promover o justificar las reformas de Jos\u00ed\u00adas en 622 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo? De hecho, estos temas son altamente com plejos, tomando mucho espacio de escritura en muchos libros, y s\u00f3lo es posible aqu\u00ed\u00ad bosquejar una l\u00ed\u00adnea de pensamiento.<br \/>\nPrimero, an\u00e1lisis de las fuentes. Astruc fue quien sugiri\u00f3 que el uso alternativo de \u2020\u0153Dios\u2020\u009d y \u2020\u0153el Se\u00f1or\u2020\u009d (Elohim\/Jehovah) se\u00f1alaba diferentes fuentes. En nuestros d\u00ed\u00adas es universalmente aceptado que es te criterio no sirve para distinguir muy bien las fuentes J y E, de modo que muchos concluyen que no existe una fuente E. Sin embargo, la distinci\u00f3n entre las fuentes P y J se mantiene en base a la fuerza del criterio de los nombres divinos y la alegada diferencia en estilo de las fuentes. Sobre esta base la historia del diluvio (G\u00e9n. 6\u20139) es a me nudo dividida en las versiones de J y P. Aun aqu\u00ed\u00ad muchos de los recientes escritores han reconocido que el caso no ha sido probado. Otros han se\u00f1alado que otros textos antiguos tambi\u00e9n usan una va riedad de nombres para el mismo Dios; por lo tanto, \u00bfpor qu\u00e9 este fen\u00f3meno en la Biblia hebrea habr\u00ed\u00ada de indicar fuentes m\u00faltiples? A menudo en G\u00e9n. una raz\u00f3n teol\u00f3gica explica el uso alternado de nombres. Cuando Dios es el Creador Universal, el Dios de los extranjeros as\u00ed\u00ad como de los israelitas, \u2020\u0153Dios\u2020\u009d (Elohim) es el t\u00e9rmino preferido. Sin embargo, cuando \u00e9l es la otra parte en el pacto, particularmente con Israel, \u2020\u0153el Se\u00f1or\u2020\u009d (Jehovah) es usado con frecuencia.<br \/>\nDe modo que el criterio de los nombres divinos es un indicador dudoso para identificar diferentes fuentes. Esto no significa decir que G\u00e9n. sea una unidad total que brota completamente fresco de la mente de un autor. Es verdad que su autor us\u00f3 di ferentes fuentes, genealog\u00ed\u00adas, poemas y narrativas al ir produciendo su trabajo, pero los nombres de Dios son por s\u00ed\u00ad mismos una gu\u00ed\u00ada poco confiable para la identificaci\u00f3n de las fuentes.<br \/>\nEl segundo tema principal es la extensi\u00f3n y fecha de J. Para simplificar la discusi\u00f3n la limitaremos a G\u00e9n. La naturaleza fragmentaria de J en los \u00faltimos libros hace m\u00e1s problem\u00e1tica su existencia all\u00ed\u00ad. Pero en G\u00e9n. est\u00e1 concentrada aprox. en un 50% del texto seg\u00fan la tradici\u00f3n de la hip\u00f3tesis documentaria; cerca del 85%, si, con los escritores modernos, E no es reconocida como distinta; y cerca del 100% si el material de P fue escrito antes que J y ha sido incorporado en su composici\u00f3n.<br \/>\nEl alcance de J por lo tanto sigue siendo sujeto a debate, lo mismo que su fecha. La hip\u00f3tesis documentaria sostuvo que J refleja los ideales de la temprana monarqu\u00ed\u00ada, p. ej.p. ej. Por ejemplo en las fronteras de la tierra prometida (G\u00e9n. 15:18\u201321), el surgimiento impl\u00ed\u00adcito de la monarqu\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica (G\u00e9n. 38; 49:10), etc. M\u00e1s recientemente, cr\u00ed\u00adticos radicales como Van Seters han argumentado que J refleja las preocupaciones de los exiliados clamando por retornar a Cana\u00e1n; por lo tanto, la preocupaci\u00f3n de G\u00e9n. est\u00e1 con la promesa de Dios de dar la tierra a Abraham y a sus descendientes. Estas observaciones acerca de los intereses de J ciertamente muestran su relevancia para varias \u00e9pocas, pero no necesariamente prueban que \u00e9ste se haya originado en esos tiempos. De hecho, cada una de las tres partes principales del G\u00e9n., la \u2020\u0153protohistoria\u2020\u009d (caps. 1\u201311), la historia patriarcal (caps. 12\u201335) y la historia de Jos\u00e9 (caps. 37\u201350) podr\u00ed\u00adan haberse originado muy temprano. Los paralelos m\u00e1s cercanos del antiguo Cercano Oriente con G\u00e9n. 1\u201311: la \u00e9pica de Atrahasis, la \u00e9pica de Gilgamesh tableta 11, la historia sumeria del diluvio, y la lista de los reyes sumerios, todas estas est\u00e1n fechadas en la primera mitad del segundo milenio. Igualmente, el retrato de la vida y la religi\u00f3n patriarcal que se presenta en G\u00e9n. 12\u201325 no es posible que sea del per\u00ed\u00adodo de Mois\u00e9s o de per\u00ed\u00adodos subsecuentes. Nombres, pr\u00e1cticas religiosas y costumbres legales comprobados en esos cap\u00ed\u00adtulos de G\u00e9n. encuentran paralelos en el segundo milenio. Finalmente, hay elementos en la historia de Jos\u00e9 que sugieren que \u00e9sta probablemente se origin\u00f3 en la era de Rams\u00e9s, a saber, en el tiempo de Mois\u00e9s.<br \/>\nSin embargo, hay suficientes indicaciones esparcidas a trav\u00e9s de todo el libro de G\u00e9n. como para mostrar que si el libro se origin\u00f3 antes del per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada, \u00e9ste a lo menos fue revisado en esa \u00e9poca. T\u00e9rminos como Dan (14:14), caldeos (15:7) o filisteos (21:32, 34), y el t\u00ed\u00adtulo de Jos\u00e9 \u2020\u0153se\u00f1or de toda su casa\u2020\u009d (45:8), parecen como modernizaciones para hacer la historia m\u00e1s entendible al lector del per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada. De la misma forma, la religi\u00f3n patriarcal es descrita a partir de una perspectiva posterior. A Mois\u00e9s fue a quien por primera vez se le revel\u00f3 el nombre de Jehovah (el Se\u00f1or): los patriarcas adoraron a Dios como El Shaddai (Dios Todopoderoso Exo. 3:13, 14; 6:3). A\u00fan as\u00ed\u00ad G\u00e9n., reconociendo que el Dios que habl\u00f3 a Mois\u00e9s fue el Dios a quien conocieron los patriarcas, intercambia los t\u00e9rminos. Discursos por Dios tienden a usar los t\u00e9rminos antiguos (El Shaddai, El o Elohim), mientras que el narrador frecuentemente habla de Dios como usando terminolog\u00ed\u00ada posterior como \u2020\u0153el Se\u00f1or\u2020\u009d (Jehovah).<br \/>\nLa fuente P es fechada por la hip\u00f3tesis documentaria y los nuevos radicales durante la era del exilio, a lo m\u00e1s temprano. Aqu\u00ed\u00ad la noci\u00f3n de que fragmentos de G\u00e9n. (p. ej.p. ej. Por ejemplo caps. 17, 23) pertenecen a P no ser\u00e1 examinada; contrario al consenso cr\u00ed\u00adtico, estos pasajes parecen ser de las antiguas partes del G\u00e9n. El gran tama\u00f1o de las leyes sobre adoraci\u00f3n entre Exo. 25 y N\u00fam. 36 son de nuestra preocupaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad. El lenguaje y el contenido de estas secciones muestran que el material de P es muy anterior al exilio. Milgrom cree que esto refleja adoraci\u00f3n en el primer templo (de Salom\u00f3n). Har\u00e1n ha trazado algunos elementos para la adoraci\u00f3n aun en el tabern\u00e1culo primitivo. Esto podr\u00ed\u00ada significar que es posible el origen mosaico de los materiales. Un cuidadoso estudio de Deut. por Milgrom y McConville ha demostrado que este co noce P. Contrario a Wellhausen y su hip\u00f3tesis documentaria, Deut. fue escrito despu\u00e9s de P, como el orden de los libros b\u00ed\u00adblicos en s\u00ed\u00ad lo sugiere.<br \/>\nEsto nos lleva a la pregunta final, la fecha de Deut. Por m\u00e1s de un siglo la fecha de Deut. ha sido tomada como el punto establecido en el debate cr\u00ed\u00adtico; todas las otras partes del Pentateuco han sido fechadas en relaci\u00f3n con Deut. La discusi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica actual apenas ha considerado esta proposici\u00f3n. El an\u00e1lisis de las fuentes es cuestionado por algunos, J y P podr\u00ed\u00adan ser fechadas de nuevo por otros, pero que Deut. sea de la \u00faltima parte del si glo VII es apenas cuestionado. Simplemente es aceptado que la similitud del estilo de Deut. al de Jer. y a los libros de Rey. y que contiene el programa de reformas de Jos\u00ed\u00adas prueba que su fecha pertenece a esa \u00e9poca.<br \/>\nDe nuevo estos argumentos no los podemos tratar con propiedad aqu\u00ed\u00ad. Pero su ambig\u00fcedad puede ser destacada. Primero, la similitud del estilo hebreo no prueba una fecha similar para Deut., Jer. y Rey. Los es tilos literarios cambiaron lentamente en el anti guo Cercano Oriente. Es m\u00e1s probable que Jer. y Rey. estuvieran citando o aludiendo a Deut. de fe chas anteriores para dar credibilidad a su propio mensaje. Jer. aparece citando de todas partes de Deut., pero nunca lo hace de la as\u00ed\u00ad llamada historia deuteron\u00f3mica (a saber Jos.\u20142 Rey.). En segundo lugar, Deut. no promueve los objetivos de las reformas de Jos\u00ed\u00adas al limitar toda la adoraci\u00f3n a Jerusal\u00e9n; por el contrario insiste en que un altar debe ser construido y ofrecidos sacrificios, en lo que Jos \u00ed\u00adas habr\u00ed\u00ada llamado \u2020\u0153un lugar alto\u2020\u009d, es decir, el monte Ebal (Deut. 27:5\u20137). Esto hace inapropiado considerar a Deut. como un programa para, o una justificaci\u00f3n de, las reformas de Jos\u00ed\u00adas. En tercer lugar, Deut. no parece ser consciente de grandes temas pol\u00ed\u00adtico-religiosos de la \u00faltima parte del per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada. Tampoco revela conocimiento de la divisi\u00f3n de la naci\u00f3n en dos reinos. No da descripci\u00f3n de la adoraci\u00f3n a Baal o de la adoraci\u00f3n cananea, s\u00f3lo las condena en t\u00e9rminos generales. Por otro lado, ordena el exterminio de los cananeos, quienes para el siglo VII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, ya no exist\u00ed\u00adan como un ente identificable.<br \/>\nEstos argumentos da\u00f1an los fundamentos mismos del caso para una fecha del siglo VII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo para el libro de Deut. Hay aspectos en el libro que hacen m\u00e1s probable una fecha m\u00e1s temprana. En primer lugar, pareciera que es citado por los escritos de los primeros profetas, Am\u00f3s y Oseas, en el siglo VIII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo En segundo lugar, est\u00e1 arreglado como los tratados heteos de los siglos XVI al XIII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo y como las antiguas leyes de Hammurabi (c. 1750 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), y no como los tratados del primer milenio. En tercer lugar, algunas de sus leyes sobre el matrimonio parecen m\u00e1s cercanas a aquellos documentos del segundo milenio que del primer milenio. Estos argumentos no requieren de la autor\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s, pero sugieren la posibilidad de un origen temprano para Deut.<\/p>\n<p>CONCLUSION<\/p>\n<p>\u2020\u0153En aquellos d\u00ed\u00adas Israel no tuvo rey; cada cual hizo seg\u00fan consider\u00f3 conveniente\u2020\u009d es el mordaz comentario de Jue. en ese tiempo de anarqu\u00ed\u00ada. Una falta similar de consenso se encuentra hoy en los debates sobre el Pentateuco. Argumentos de erudici\u00f3n han sido utilizados en una forma y otra, sin embargo, detr\u00e1s del debate hay muchas proposiciones no declaradas. Por ejemplo, \u00bfdebi\u00e9ramos es perar textos que sean unidades coherentes o colecciones de fragmentos? \u00bfEs la Biblia inocente hasta que se pruebe su culpabilidad o es culpable hasta que se pruebe su inocencia? La ense\u00f1anza de Jes\u00fas y de los ap\u00f3stoles, \u00bfdetermina nuestra posici\u00f3n con respecto a la inspiraci\u00f3n y la autoridad de estos libros? Distintos eruditos responden en forma distinta a estas preguntas y su integridad debe ser respetada.<br \/>\nHemos dado razones arriba para comprobar mucha mayor unidad dentro del Pentateuco que la que alegan los cr\u00ed\u00adticos de fuentes, y para aceptar la b\u00e1sica confiabilidad hist\u00f3rica de estos libros. Pero quienes no comparten una creencia en la coherencia esencial de los textos, o quien comienza con una proposici\u00f3n de sus faltas, puede encontrar algo de dificultad en hacer a un lado estos argumentos. As\u00ed\u00ad, sin dudas, el debate continuar\u00e1 por largo tiempo. Sin embargo, los lectores cristianos del ATAT Antiguo Testamento debieran recordar que \u2020\u0153cada cosa\u2020\u009d (incluido el Pentateuco) \u2020\u0153fue escrita para nuestra ense\u00f1anza\u2020\u009d, no sobre teor\u00ed\u00adas acerca de la autor\u00ed\u00ada, sino para darnos \u2020\u0153esperanza\u2020\u009d (Rom. 15:4), una esperanza revelada primero a Abraham, parcialmente cumplida en los tiempos de Mois\u00e9s y aun m\u00e1s completa desde entonces. Si hacemos del prop\u00f3sito divino de las Escrituras (\u2020\u0153instrucci\u00f3n en justicia\u2020\u009d, 2 Tim. 3:16) nuestra suprema preocupaci\u00f3n, podremos mantener los debates cr\u00ed\u00adticos en su perspectiva apropiada.<br \/>\nG. J. Wenham<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es la Biblia? REVELACION La teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica forma una entidad org\u00e1nica. 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