{"id":21848,"date":"2016-02-05T15:02:07","date_gmt":"2016-02-05T20:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/josue-y-jueces\/"},"modified":"2016-02-05T15:02:07","modified_gmt":"2016-02-05T20:02:07","slug":"josue-y-jueces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/josue-y-jueces\/","title":{"rendered":"JOSUE Y JUECES"},"content":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>AUTOR Y FECHA<\/p>\n<p>Los eruditos difieren tanto en la fecha como en el autor de este libro an\u00f3nimo, porque usan diferentes m\u00e9todos.<br \/>\nSobre el problema del autor algunos eruditos, siguiendo el Talmud (c. 500 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo), asignan el libro al mismo Josu\u00e9. Se apoyan en que se dice que Rajab todav\u00ed\u00ada estaba viva en la fecha en que se escribi\u00f3 (6:25) y que el autor, usando \u2020\u0153nosotros\u2020\u009d, se incluye a s\u00ed\u00ad mismo entre quienes cruzaron el Jord\u00e1n (5:1). Sin embargo, la observaci\u00f3n acerca de Rajab en 6:25 puede referirse a sus descendientes, y otros textos heb. dicen \u2020\u0153ellos\u2020\u009d, no \u2020\u0153nosotros\u2020\u009d en 5:1. Igualmente, como en 5:6, el autor pudo haber usado \u2020\u0153nosotros\u2020\u009d en un sentido de solidaridad con la generaci\u00f3n que entraba a la tierra.<br \/>\nEl problema de la fecha en ocasiones tambi\u00e9n se ha decidido enteramente sobre la base de observaciones dentro del libro de Jos., y algunos eruditos que usan este m\u00e9todo datan el libro en una \u00e9poca entre la muerte de Josu\u00e9 y sus contempor\u00e1neos que lo sobrevivieron (24:29\u201331) y el tiempo de Samuel (c. 1050 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). Porque Sid\u00f3n se reconoce como la ciudad principal de Fenicia (11:8) y Tiro la conquist\u00f3 por el a\u00f1o 1200 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, algunos favo recen esa fecha como la de la terminaci\u00f3n del libro. Otros indicadores internos de la fecha del libro son que Jeb\u00fas, la antigua Jerusal\u00e9n, y Gezer, todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00adan sido conquistadas (15:63; 16:10). Jerusal\u00e9n finalmente cay\u00f3 con David (2 Sam. 5:6\u201310) y Gezer con Salom\u00f3n (1 Rey. 9:16). Tambi\u00e9n en el 13:2, 3 los filisteos, quienes invadieron la planicie de la costa de Jud\u00e1 en 1175 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, est\u00e1n presentes, aunque esta pudo haber sido una adici\u00f3n escrituraria posterior.<br \/>\nM\u00e1s recientemente, los eruditos han comenzado a investigar fuera del libro mismo para decidir el problema de la fecha. Algunos de ellos ven v\u00ed\u00adnculos entre Jos. y el Pentateuco. Piensan que hay una continuaci\u00f3n de los pretendidos elementos literarios del Pentateuco: a saber, E en los caps. 2\u201311 y P en 13\u201322, con varias agregados de otras fuentes. Otros han llegado a la conclusi\u00f3n que en Deut., Jos., Jue., Sam. y Rey. hay una unidad m\u00e1s o menos estrecha, o por lo menos conformada. El lenguaje, el estilo y la teolog\u00ed\u00ada de estos libros apoyan la conclusi\u00f3n de que un as\u00ed\u00ad llamado deuteronomista (un individuo o una escuela) reuni\u00f3 una va riedad de fuentes de varios per\u00ed\u00adodos y los entreteji\u00f3 en un todo completo durante el exilio. Esto significar\u00ed\u00ada que Josu\u00e9 fue escrito c. 550 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Estos libros est\u00e1n ligados por conclusiones e introduccio nes que se sobreponen. Jos. 1:1 se equipara con Deut. 34:1\u201312, especialmente el v. 5, donde a Mois\u00e9s se le llama por primera vez \u2020\u0153siervo del Se\u00f1or\u2020\u009d. La misma se\u00f1al se confiere a Josu\u00e9, tambi\u00e9n por pri mera vez, al final de Jos. (24:29). La conclusi\u00f3n de Josu\u00e9 (24:29\u201331) se repite como parte de la introducci\u00f3n a Jue. (2:6\u20139). El estilo del deuteronomista es m\u00e1s evidente en los discursos de despedida de Mois\u00e9s (Deut. 31), Josu\u00e9 (Jos. 23), Samuel (1 Sam. 12), David (1 Rey. 2:1\u20134) y Salom\u00f3n (1 Rey. 8:54\u201361), coronados por el resumen editorial del propio deuteronomista (2 Rey. 17).<br \/>\nLos jud\u00ed\u00ados siempre han reconocido la unidad de Jos., Jue., Sam. y Rey., llam\u00e1ndolos los \u2020\u0153Profetas Anteriores\u2020\u009d. Este arreglo tiene las ventajas de llamar la atenci\u00f3n a la integridad de cada libro y de distinguir entre el Pentateuco, que describe la organizaci\u00f3n de Israel como el pueblo de Dios bajo el pacto mosaico, y Jos., Jue., Sam. y Rey. que interpretan la historia de Israel en t\u00e9rminos de ese pac to. Sin embargo, el acercamiento moderno pone \u00e9nfasis en los fuertes v\u00ed\u00adnculos entre Deut. y estos libros. G. J. Wenham ha encontrado cinco temas teol\u00f3gicos que unen a Deut. y Jos.: La guerra santa de conquista, la distribuci\u00f3n de la tierra, la unidad de todo Israel, Josu\u00e9 como el sucesor de Mois\u00e9s y el pacto.<br \/>\nEl acercamiento moderno es tambi\u00e9n un avance sobre el punto de vista tradicional porque observa fuentes dentro de Jos. a Rey. y enfoca el uso teol\u00f3gico que el deuteronomista hace de ellas. Jos. expl\u00ed\u00adcitamente menciona el libro de Jaser como una fuente (10:13) y algunos de los problemas dentro del libro se explican mejor mediante un an\u00e1lisis de las fuentes. Por ejemplo, en 11:21 se describe a Josu\u00e9 llevando a los anaquitas fuera de Hebr\u00f3n, pero en 14:12 se da el cr\u00e9dito a Caleb por esa haza\u00f1a. Esta diferencia no es una contradicci\u00f3n, porque a Josu\u00e9 como jefe del ej\u00e9rcito se le pudieron haber acreditado las proezas de su subalterno. Pero esto pue de explicarse mejor en t\u00e9rminos de fuentes diversas.<br \/>\nEl deuteronomista asumi\u00f3 que sus lectores conoc\u00ed\u00adan las historias antiguas del Pentateuco. Por ejemplo, se habla de los huesos de Jos\u00e9 en G\u00e9n. 50:25, que son sacados de Egipto en Exo. 13:19 y sepultados en Siquem en Jos. 24:32; y la herencia prometida a Caleb en N\u00fam. 14:24, 30 encuentra su cumplimiento en Jos. 14:6\u201315.<\/p>\n<p>LA FECHA DE LA CONQUISTA<\/p>\n<p>El intento por fijar fecha a la conquista de la tierra por Israel, lo obstaculiza la naturaleza de la escritura de la historia b\u00ed\u00adblica, la forma en que la Biblia calcula fechas y la ambig\u00fcedad de los descubrimientos arqueol\u00f3gicos.<br \/>\nLos hombres que compilaron las historias de la Biblia ten\u00ed\u00adan como meta principal ense\u00f1ar teolog\u00ed\u00ada, no escribir sobre meros hechos, de modo que a veces se pasan por alto los detalles. Sin embargo, algunas de las reconstrucciones que los historiadores modernos han hecho de lo que realmente sucedi\u00f3, parten demasiado radicalmente de la Biblia para tomarlas en serio.<br \/>\nTomando las fechas que se dan en 1 Rey. 6:1 y Jue. 11:26 al pie de la letra, uno podr\u00ed\u00ada fijar la fecha de la conquista c. 1400 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Sin embargo, uno no puede asumir que la Biblia sencillamente suma los a\u00f1os en esta forma. No obstante, la evidencia arqueol\u00f3gica desde Jeric\u00f3 y Hazor apuntan a esta fecha. En Jeric\u00f3, el estudio de los restos de cer\u00e1mica, los escarabajos reales, la actividad s\u00ed\u00adsmica en la regi\u00f3n, la destrucci\u00f3n por fuego y aun las ruinas de los muros derribados junto con el uso de carbono-14 re\u00fane una evidencia impresionante de que la ciudad fortificada fue destruida finalmente por el a\u00f1o 1400. En Hazor, hay niveles de destrucci\u00f3n en los a\u00f1os 1400, 1300 y 1230 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Casi todos los eruditos asignan la destrucci\u00f3n del 1300 al fara\u00f3n Seti I, dejando cualquiera de las otras a Israel. La referencia en Jue. 4:2 de Hazor como una ciudad cananea, en oposici\u00f3n a las tres o cuatro generaciones de Israel despu\u00e9s de Josu\u00e9, excluye una fecha posterior, a menos que uno suponga ya sea que la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica en Jue. 4 es imperfecta o que la evidencia arqueol\u00f3gica es in completa. Hai, si se identifica correctamente, carece de evidencia de una destrucci\u00f3n israelita, presentando un problema para cualquiera de los puntos de vista (ver sobre 7:2). J. Bimson ha establecido el a\u00f1o 1400 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo como la fecha de la conquista sobre base m\u00e1s firme, refinando las fechas de los per\u00ed\u00adodos arqueol\u00f3gicos en cuesti\u00f3n.<br \/>\nPor otro lado, la evidencia arqueol\u00f3gica de Pit\u00f3n y Rames\u00e9s en Egipto (Exo. 1:11), la falta de datos corroborando los reinos establecidos de Edom y Moab al oriente del Jord\u00e1n antes del siglo XIII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, y los cientos de nuevos asentamientos de pastores n\u00f3madas que se esparcieron en Israel alrededor del a\u00f1o 1200 en contraste con su ausencia en el per\u00ed\u00adodo anterior, todo favorece fijar la fecha de la conquista en la segunda mitad del siglo XIII.<br \/>\nSin embargo, la fecha de la conquista no afecta en realidad la teolog\u00ed\u00ada o el mensaje de Josu\u00e9, en tanto hubo una conquista.<\/p>\n<p>TEOLOGIA<br \/>\nEl libro de Josu\u00e9 trata de la tierra prometida: Su posesi\u00f3n (caps. 1\u201312), su distribuci\u00f3n (caps. 13\u201321) y su conservaci\u00f3n (caps. 22\u201324). Por otro lado, trata tambi\u00e9n del desposeimiento de \u2020\u0153los perver sos\u2020\u009d de esa tierra. La tierra digna de reyes fue dada a un pueblo digno de ser reyes (ver Jos. 12).<\/p>\n<p>La tierra como don<\/p>\n<p>El Creador de toda la tierra (Sal. 24:1, 2; 47:4) y \u00fanico due\u00f1o de Palestina (Lev. 25:23) hizo depositarios a los patriarcas de una tierra digna de reyes, que flu\u00ed\u00ada leche y miel (Deut. 31:20). Prometi\u00f3 darla a sus descendientes como una herencia permanente (G\u00e9n. 17:8; Exo. 32:13). La ocupaci\u00f3n de la tierra, que ser\u00ed\u00ada tomada por etapas (ver 13:1\u20137), fue iniciada dram\u00e1ticamente por Josu\u00e9. Fue entonces \u2020\u0153distribuida\u2020\u009d por Dios a las tribus de Israel por sorteo (N\u00fam. 33:50\u201354), y as\u00ed\u00ad se convirti\u00f3 en su posesi \u00f3n inalienable que nadie pod\u00ed\u00ada tomar de ellos por la fuerza. Solamente los levitas no recibieron tie rra propia; en su lugar, ellos \u2020\u0153heredaron\u2020\u009d al Se\u00f1or mismo, abriendo el camino para un entendimiento espiritual de la herencia (13:14).<br \/>\nCon la resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Cristo y con el derramamiento del Esp\u00ed\u00adritu, se hizo claro que Josu\u00e9 es un s\u00ed\u00admbolo de Cristo y que la tierra es un s\u00ed\u00admbolo, una met\u00e1fora, de la salvaci\u00f3n de la iglesia en Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 10:1\u20134). Tanto la tierra como la salvaci\u00f3n en Cristo son un don (1:2, 6; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 6:23), pose\u00ed\u00addo \u00fanicamente a trav\u00e9s de la fe (1:7, 9; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 10:8\u201321; Ef. 1:8, 9). Son tanto un lugar de bendici\u00f3n (Exo. 3:8; N\u00fam. 13:27; Ef. 1:3, 14), un hogar de reposo (Jos. 1:13; Heb. 4:1\u201311) y un lugar santo en donde de manera \u00fanica uno encuentra a Dios (Exo. 15:17; Col. 3:1\u20134; 1 Tim. 2:5, 6). Ambos demandan tambi\u00e9n un estilo de vida que se conforme a la ley de Dios (1:7, 8; 8:30\u201335; 1 Cor. 10:1\u201313). A trav\u00e9s del nuevo pacto Cristo califica a su iglesia para vivir en esta \u2020\u0153tierra\u2020\u009d digna de reyes (Eze. 37:26). Y aunque la iglesia hoy hereda la vida eterna y el reposo en Cristo Jes\u00fas, despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n gozar\u00e1 de una \u2020\u0153tierra\u2020\u009d m\u00e1s s\u00f3lida, apropiada a ese estado (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 15:50\u201354; Heb. 11:39\u201340). La \u2020\u0153tierra\u2020\u009d permanece como un don ya recibido pero todav\u00ed\u00ada no experimentado plenamente.<\/p>\n<p>Unidad de la generaci\u00f3n fundadora<br \/>\nEl autor pretende vincular a Josu\u00e9 con Mois\u00e9s e identificar al pueblo que entr\u00f3 en la tierra como los representantes de aquellos que salieron de Egipto (ver 24:7, 17). Aunque el \u00e9xodo y la conquista duraron m\u00e1s de dos generaciones, el autor de Jos. trata a esas generaciones fundadoras como una. Vincula a Mois\u00e9s y su ayudante Josu\u00e9 a trav\u00e9s del libro. Por ejemplo, Dios prometi\u00f3 estar con ambos (1:5); ambos gu\u00ed\u00adan a Israel a trav\u00e9s de aguas formidables que asombrosamente se secan y as\u00ed\u00ad son exaltados a los ojos del pueblo (3:7); ambos se quitan sus sandalias en la presencia del Se\u00f1or (5:13\u201315); ambos interceden por el pueblo cuando peca (7:7); ambos poseen la tierra y la distribuyen (12:7\u20138; 14:1\u20135); ambos bendicen al pueblo (22:6); y ambos median el antiguo pacto (cap. 24). La generaci\u00f3n bajo es tos dos dirigentes vio las maravillas asombrosas del Se\u00f1or en el \u00e9xodo y la conquista (24:7, 17) y entr\u00f3 en pacto con \u00e9l; son los primeros dirigentes de la naci\u00f3n gobernada por Dios.<\/p>\n<p>Unidad de todo Israel<br \/>\nEl autor tambi\u00e9n est\u00e1 interesado en pintar la unidad de las 12 tribus, usando \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d y t\u00e9rminos similares frecuentemente (p. ej.p. ej. Por ejemplo 3:1, 7, 17; 18:1; 22:14). A los hombres de las tribus orientales que lucharon no se les despidi\u00f3 hasta despu\u00e9s que se complet\u00f3 la conquista (1:14, 15; 22:1\u20139), y el malentendido de su altar \u2020\u0153rival\u2020\u009d caus\u00f3 consternaci\u00f3n en tre las otras nueve y media tribus (22:10\u201334). Doce hombres, uno de cada tribu, tomaron una piedra del Jord\u00e1n para edificar un memorial nacional (4:1\u20139) y todas las tribus renovaron el pacto mosaico en Siquem (8:33, 34).<\/p>\n<p>Fidelidad del pacto<\/p>\n<p>La generaci\u00f3n de Josu\u00e9 prob\u00f3 el tema dominante de esta historia; a saber, que el Se\u00f1or cumpli\u00f3 su pro mesa a los patriarcas y dio a Israel la tierra y el reposo. Se afirma y reafirma en puntos clave en el libro: En el pr\u00f3logo antes de la conquista (1:1\u20139), despu\u00e9s de la conquista (11:23) y despu\u00e9s de la distribuci\u00f3n de la tierra (21:43\u201345). Las menciones sobre las sepulturas, al final del libro, tambi\u00e9n simbolizan esta verdad (24:28\u201333). Esta historia sagrada establece la confesi\u00f3n de Israel: \u2020\u0153El Dios de dioses, Jehovah\u2020\u009d, \u00e9l es su Dios (22:22), y la motivaci\u00f3n para guardar su pacto (caps. 23\u201324). Estimula a los fieles a poseer la tierra que queda (13:1\u20137; 14:6\u201315; 19:49, 50), dejando a los infieles sin ex cusa (18:3), y pone pensativos a todos con la sombr\u00ed\u00ada realizaci\u00f3n de que Dios tambi\u00e9n cumple las maldiciones de su pacto (23:15\u201316; 24:19\u201324).<br \/>\nIsrael, por su parte, debe cumplir sus obligaciones del pacto tomando, distribuyendo y reteniendo la tierra a trav\u00e9s de la obediencia de fe en el Se\u00f1or, mostrando su fe en \u00e9l en la obediencia a su ley.<\/p>\n<p>Guerra santa<\/p>\n<p>La obediencia al pacto implicaba que Israel luchar\u00ed\u00ada de acuerdo con las reglas de la guerra santa dadas en Deut. El Se\u00f1or inicia la batalla y, si Israel obedece de todo coraz\u00f3n, asegura su triunfo (1:2\u20139; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 27:18\u201321), interviniendo en ocasiones en las formas m\u00e1s asombrosas como en Jeric\u00f3 (6:20) y Gaba\u00f3n (10:11, 14). Mientras estimulaba a Israel a ser fuerte en su fe en \u00e9l, Dios destruye a sus enemigos antes de que principie la batalla haciendo que cunda el p\u00e1nico en sus corazones (2:9\u201311, 24).<br \/>\n\u2020\u0153Al vencedor pertenecen los despojos\u2020\u009d y as\u00ed\u00ad, todos los malvados cananeos deben ser \u2020\u0153dedicados\u2020\u009d (heb. herem) al Se\u00f1or (6:17). La exterminaci\u00f3n de los cananeos tuvo el prop\u00f3sito de salvar a Israel de la tentaci\u00f3n (Deut. 7:1\u20135). Como lo describe G. A. Cooke: \u2020\u0153Cualquier cosa que pudiera poner en peligro la vida religiosa de la comunidad, se le pon\u00ed\u00ada fuera del camino en que pod\u00ed\u00ada da\u00f1ar prohibi\u00e9ndose su uso humano; para asegurar esto efectivamente, debe ser totalmente destruida.\u2020\u009d Cuando Ac\u00e1n fracas\u00f3 en dedicar al Se\u00f1or lo que por derecho era suyo, Ac\u00e1n y todo lo que \u00e9l pose\u00ed\u00ada fueron destruidos (7:15). Algunas veces el Se\u00f1or reservaba el bot\u00ed\u00adn para \u00e9l y otras veces recompensaba a su ej\u00e9rcito con \u00e9l (8:27). Los cananeos fueron exterminados de acuerdo con el recto juicio del Se\u00f1or y no por que Israel tuviera sed de sangre. La prostituta Rajab se arrepinti\u00f3 y encontr\u00f3 un lugar permanente en Israel (6:25). Sin embargo, en la mayor parte Dios endureci\u00f3 los corazones de los cananeos que es taban maduros para el juicio (11:19, 20). Su destrucci\u00f3n prefigura el castigo eterno de los imp\u00ed\u00ados (Mat. 25:46), como la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra siglos antes. Israel posey\u00f3 su tierra porque el prop\u00f3sito del Se\u00f1or era santificarla. Esa es la raz\u00f3n por la cual el autor coloca el relato de la renovaci\u00f3n del pacto en Siquem justo en el coraz\u00f3n de las historias de las batallas (8:30\u201334). Si no reco nocemos estos paralelos entre el juicio de Israel sobre los cananeos y el juicio final, fracasaremos en ver por qu\u00e9 a Israel se le instruy\u00f3 actuar en esta forma.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1-18\tPr\u00f3logo<br \/>\n1:1-9\tEl Se\u00f1or ordena a Josu\u00e9<br \/>\n1:10-15\tEl mandato de Josu\u00e9 al pueblo<br \/>\n1:16-18\tLa respuesta del pueblo a Josu\u00e9<\/p>\n<p>2:1\u20145:15\tEntrada a la tierra<br \/>\n2:1-24\tEl informe de los esp\u00ed\u00adas: \u00abCana\u00e1n derrotada\u00bb<br \/>\n3:1\u20144:24\tCruce del Jord\u00e1n<br \/>\n5:1-14\tPreparaciones rituales<\/p>\n<p>6:1\u201412:24\tLa toma de la tierra<br \/>\n6:1-27\tLa batalla de Jeric\u00f3<br \/>\n7:1\u20148:29\tLa batalla de Hai<br \/>\n8:30-35\tEl pacto renovado en el monte Ebal<br \/>\n9:1-27\tTratado con Gaba\u00f3n<br \/>\n10:1-43\tConquista del sur<br \/>\n11:1-15\tConquista del norte<br \/>\n11:16-23\tResumen de la conquista<br \/>\n12:1-24\tAp\u00e9ndice: lista de los reyes derrotados<\/p>\n<p>13:1\u201421:45\tDistribuci\u00f3n de la tierra<br \/>\n13:1-7\tTierra todav\u00ed\u00ada por conquistar<br \/>\n13:8-33\tDistribuci\u00f3n de la tierra al oriente del Jord\u00e1n<br \/>\n14:1\u201419:51\tDistribuci\u00f3n de la tierra al occidente del Jord\u00e1n<br \/>\n20:1-9\tCiudades de refugio<br \/>\n21:1-42\tCiudades lev\u00ed\u00adticas<br \/>\n21:43-45\tResumen: la maravillosa fidelidad de Dios<\/p>\n<p>22:1\u201424:33\tReteniendo la tierra<br \/>\n22:1-34\tEl altar de testimonio de las tribus orientales<br \/>\n23:1-16\tDiscurso de despedida de Josu\u00e9<br \/>\n24:1-28\tRenovaci\u00f3n del pacto en Siquem<br \/>\n24:29-33\tPostdata: menciones sobre sepulturas<br \/>\nComentario<br \/>\n1:1-18 PROLOGO<\/p>\n<p>1:1-9 El Se\u00f1or ordena a Josu\u00e9<\/p>\n<p>1:1  Trasfondo hist\u00f3rico. La referencia a la muerte de Mois\u00e9s (1) vincula el libro de Jos. con Deut. 34:5 (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 1:1; 2 Sam. 1:1; 2 Rey. 1:1) y se\u00f1ala el tiempo para reanudar la conquista. Mois\u00e9s es llamado siervo de Jehovah tanto para honrarlo como para legitimar sus instrucciones para poseer la tierra.<br \/>\nMois\u00e9s le dio a Oseas (que significa \u2020\u0153salvaci\u00f3n\u2020\u009d) el nuevo nombre Josue\u00c5\u2019, que significa \u2020\u0153Jehovah es salvaci\u00f3n\u2020\u009d (N\u00fam. 13:16). El nombre m\u00e1s adelante lleg\u00f3 a ser yesua de donde proceden el gr. Iesous y el castellano \u2020\u0153Jes\u00fas\u2020\u009d.<br \/>\nEl t\u00ed\u00adtulo de Josu\u00e9, ayudante de Mois\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 3:1; 1 Rey. 19:21) recuerda que Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada sido preparado para este liderazgo por habilidad, entrenamiento y experiencia (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 17:8\u201315; 24:12, 13; N\u00fam. 14:6\u201312; 27:12\u201323; 32:12; Deut. 1:37\u201338; 34:9).<br \/>\n1:2\u20139 El mandato del Se\u00f1or. Las palabras del Se\u00f1or evocan aquellas de Mois\u00e9s en Deut. (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 2 con Deut. 10:11; v. 3 con Deut. 11:23, 24; v. 5a con Deut. 7:24; vv. 5b\u20137a, 9, con Deut. 31:6\u20138). Los vv. 7b, 8 recuerdan textos en Deut. que lo identifican como \u2020\u0153el libro de la Ley\u2020\u009d y ponen \u00e9nfasis en la importancia de meditar sobre y obedecer esta ley (ver Deut. 5:32, 33; 30:10). La promesa: Como estuve con Mois\u00e9s, estar\u00e9 contigo (5) recuerda la respuesta de Dios a la objeci\u00f3n de Mois\u00e9s en Exo. 3:12. El libro de Jos. recoge el hilo de la historia donde termina el Pentateuco.<br \/>\nLos mandamientos y las promesas en los vv. 2\u20139 destacan la relaci\u00f3n de pacto entre Dios y su pueblo. De parte de Dios, escogi\u00f3 a Israel para heredar la tierra (6). Del lado de Israel, deb\u00ed\u00adan ahora por fe reclamar el don (3, 4). No es tanto un asunto de obediencia, cruzar el Jord\u00e1n, tan importante como lo es, sino un asunto de confianza en Dios (6, 7, 9). El les da raz\u00f3n para confiar: promete su presencia con ellos (5, 9b). De la misma manera, la iglesia que conf\u00ed\u00ada obedece el mandato de su Se\u00f1or de evangelizar el mundo (Mat. 28:18\u201320). El mandato de no temer es una regla de la guerra santa.<br \/>\n2\u20135 La primera orden es cruzar el Jord\u00e1n. El v. 2 dice lit.lit. Literalmente: \u2020\u0153Ahora, lev\u00e1ntate, pasa \u2020\u00a6 \u2020\u009d (es decir, \u2020\u0153cruza inmediatamente, no te demores\u2020\u009d). Cristo ordena a la iglesia: \u2020\u0153S\u00ed\u00adgueme\u2020\u009d y \u00e9l tampoco permite demoras (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 9:59\u201362). En el v. 4 se definen las fronteras extremas de la tierra, aunque la frontera sur est\u00e1 incompleta. S\u00f3lo durante el reinado de Salom\u00f3n Israel lleg\u00f3 a tener el control de esa \u00e1rea (ver 13:1\u20137). El desierto se refiere al desierto oriental que principia en Transjordania. El L\u00ed\u00adbano se incluye en la tierra prometida en Jos. 13:5.<br \/>\n6 La segunda orden es tomar posesi\u00f3n de la tierra. \u2020\u0153Tomar posesi\u00f3n\u2020\u009d recuerda la concesi\u00f3n de la tierra que Dios dio a los patriarcas como una recompensa por su servicio fiel. Ahora, Josu\u00e9 debe conquistarla (caps. 1\u201312) y distribuirla (caps. 13\u201321).<br \/>\n7\u20139 La tercera orden, ser valiente y meditar en la Ley, vv. 7, 8, muestra que la posesi\u00f3n de la tierra depende de la obediencia en fe al libro de la Ley. La confianza y la obediencia se besan, no se pelean (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 1:5; 16:26; Stg. 2:14\u201326). Aunque Josu\u00e9 fue preparado para esta guerra, la obediencia, no el poder, garantizaron el \u00e9xito de la operaci\u00f3n. Los cristianos bajo el nuevo pacto tienen la doble ventaja de que Cristo satisfizo las demandas de la ley y las promesas (Mat. 5:17; Rom. 3:21\u201326) y a trav\u00e9s del Esp\u00ed\u00adritu ha escrito la ley sobre sus corazones (2 Cor. 3:3\u20136; Heb. 8:7\u201313; 10:15\u201318).<\/p>\n<p>1:10-15 El mandato de Josu\u00e9 al pueblo<\/p>\n<p>Los mandatos de Josu\u00e9, tanto a los oficiales (10, 11) como a las tribus del oriente (12\u201315), evocan Deut. Compare el v. 11 con p. ej.p. ej. Por ejemplo Deut. 1:8; 4:1; 6:18; 8:1; 9:1, y note que, como el texto mismo lo dice, la instrucci\u00f3n de Josu\u00e9 a las tribus orientales est\u00e1 tomada casi palabra por palabra del mandamiento de Mois\u00e9s (Deut. 3:18\u201320; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 32).<br \/>\n1:10, 11  Mandato a los oficiales. El modelo de mandamiento divino seguido ahora por la obediencia cuidadosa y de todo coraz\u00f3n de Josu\u00e9, muestra c\u00f3 mo debe conducirse una guerra santa. La preocupaci\u00f3n del narrador con la preparaci\u00f3n espiritual, la causa real de la victoria, no con los detalles marciales, la aparente causa del \u00e9xito, se refleja en la falta de especificidad sobre alimentos en el v. 11 (cubriendo todo lo necesario para una guerra violenta) y la falta de detalle en el mandato. Israel, reconocido ahora como un campamento armado, necesit\u00f3 tres d\u00ed\u00adas (es decir, parte de hoy, ma\u00f1ana y par te del siguiente d\u00ed\u00ada) para prepararse para la batalla antes de levantar el campo en Sitim (11; cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 6:5). Toma tiempo alistarse para la batalla (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 1:17\u201318). Estos tres d\u00ed\u00adas anteriores al levan tamiento del campamento, en el 6 de Nisan (abril) (ver 4:19), no son los mismos que los tres d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de que hab\u00ed\u00adan dejado Sitim y acampado en el Jord\u00e1n (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:16, 22; 3:2).<br \/>\n1:12\u201315 El mandato a las tribus orientales. Dios prometi\u00f3 reposo a su pueblo, esto es, paz de los ataques enemigos, despu\u00e9s de tomar posesi\u00f3n de la tierra (13\u201315). La promesa de reposo surge de la relaci\u00f3n de pacto con Dios (Exo. 33:12\u201316). El reposo al cual Mois\u00e9s y Josu\u00e9 condujeron a Israel prefigura el reposo final y perfecto al cual Jes\u00fas dirige a su iglesia fiel (Heb. 4:1\u201311).<\/p>\n<p>Cana\u00e1n antes de la conquista<\/p>\n<p>1:16-18 La respuesta del pueblo a Josu\u00e9<br \/>\nEl pueblo respondi\u00f3 con fe y obediencia de todo coraz\u00f3n (todas las cosas \u2020\u00a6 dondequiera), garantizando el \u00e9xito continuado de la conquista. Prome tieron dar muerte a los infieles y ellos mismos le mandaron a Josu\u00e9, \u00c2\u00a1 \u2020\u00a6 esfu\u00e9rzate y s\u00e9 valiente!<\/p>\n<p>2:1-5:15 ENTRADA A LA TIERRA<br \/>\nEsta secci\u00f3n muestra c\u00f3mo el Se\u00f1or, sin ayuda, llev\u00f3 a Israel a la tierra, y c\u00f3mo la naci\u00f3n fue preparada espiritualmente para las batallas por delante.<\/p>\n<p>2:1-24 El informe de los esp\u00ed\u00adas: \u2020\u0153Cana\u00e1n derrotada\u2020\u009d<\/p>\n<p>Aunque los esp\u00ed\u00adas fueron enviados para ayudar a Josu\u00e9 a hacer planes para su campa\u00f1a militar, el valor principal de su informe fue mostrar que Cana\u00e1n no estaba preparada espiritualmente.<br \/>\n2:1  Los esp\u00ed\u00adas son enviados. El nombre Sitim (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153Las Acacias\u2020\u009d) sugiere un medio ambiente \u00e1spero.<br \/>\nQuiz\u00e1 en un intento de evitar despertar sospechas como extranjeros, los esp\u00ed\u00adas a quienes Josu\u00e9 envi\u00f3 entraron secretamente a la casa de una prostituta, quien indudablemente ten\u00ed\u00ada muchos visitantes. Hay que notar que aunque el heb. lit.lit. Literalmente dice \u2020\u0153durmieron\u2020\u009d, no \u2020\u0153pasaron\u2020\u009d, el narrador categ\u00f3ricamente dice que durmieron all\u00ed\u00ad, no con ella (1), aunque esta fue la suposici\u00f3n de los hombres de Jeric\u00f3. El mis mo verbo se traduce \u2020\u0153acostar\u2020\u009d en el v. 8 sin ninguna connotaci\u00f3n sexual. Claramente, el autor no trataba de decir que hab\u00ed\u00adan tenido relaciones sexuales con Rajab.<br \/>\n2:2\u20137 Rajab oculta a los esp\u00ed\u00adas. El reconocimiento, espionaje y el enga\u00f1o son necesarios en la guerra, aun en la guerra santa (ver 1; cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 7:9\u201316). Rajab escondi\u00f3 a los esp\u00ed\u00adas y enga\u00f1\u00f3 a los explo radores del rey de Jeric\u00f3 con mentiras (2\u20137). Clandestinamente dej\u00f3 que los esp\u00ed\u00adas escaparan y los instruy\u00f3 sobre la forma de evitar ser descubiertos, escondi\u00e9ndose en las cuevas de las monta\u00f1as al occidente de la ciudad, lo opuesto a lo que podr\u00ed\u00ada esperarse como una posibilidad (16, 17). Los enga\u00f1os de Josu\u00e9 y Rajab producen dudas. \u00bfC\u00f3mo pueden esos enga\u00f1os ser una parte leg\u00ed\u00adtima de la guerra santa? (Cf. Mat. 5:33\u201337; Ef. 4:14, 15.)<br \/>\nLas analog\u00ed\u00adas indirectas de situaciones donde el enga\u00f1o y la desinformaci\u00f3n son correctos y necesarios, pueden ayudar. Los cazadores usan trampas y escondrijos; los pescadores, cebos y anzuelos. En los deportes, los jugadores con frecuencia tratar\u00e1n de enga\u00f1ar a sus oponentes moviendo una pelota o adoptando posturas enga\u00f1osas. En el ajedrez, un jugador enga\u00f1a a su oponente tomando su pieza m\u00e1s d\u00e9bil para capturar la m\u00e1s fuerte; en los juegos de cartas uno conserva una \u2020\u0153cara seria\u2020\u009d. Dios fue bondadoso con las parteras que enga\u00f1aron al Fara\u00f3n (Exo. 1:19\u201320) y \u2020\u0153por la fe Mois\u00e9s, cuando naci\u00f3, fue escondido por sus padres durante tres meses\u2020\u009d (Heb. 11:23). En todas estas situaciones no acusamos a los participantes de actuar de acuerdo con principios carentes de \u00e9tica de que un fin recto justifica medios injustos. M\u00e1s bien, reconocemos que en dichas situaciones el enga\u00f1o es leg\u00ed\u00adtimo, no err\u00f3neo. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n el ATAT Antiguo Testamento reconoce que en la inteligencia de guerra, la contrainteligencia y las trampas son todas parte de \u2020\u0153el juego\u2020\u009d. Josu\u00e9 prepar\u00f3 una emboscada (Jos. 8:9), y David us\u00f3 a Husai como una estructura en conjunci\u00f3n con una red de esp\u00ed\u00adas (2 Sam. 15:32\u201337; 16:15\u201322). En el NTNT Nuevo Testamento, Pablo escap\u00f3 de los jud\u00ed\u00ados bajo el amparo de la noche (Hech. 9:23\u201326), y el \u00e1ngel tom\u00f3 ventaja de los soldados dormidos para liberar a Pedro de las garras de Herodes (Hech. 12:6\u201310). Sin embargo, en la mayor\u00ed\u00ada de las situaciones, las mentiras son incorrectas (Prov. 30:7, 8) y se requiere la verdad (Ef. 4:15). El creyente debe escuchar al Esp\u00ed\u00adritu de Dios por medio de la Escritura y la conciencia para no racionalizar la situaci\u00f3n.<br \/>\n2:8\u201314 Pacto con Rajab. La conversaci\u00f3n nocturna de Rajab con los esp\u00ed\u00adas revel\u00f3 su fe (9a, 11b), en contraste con el temor de los cananeos (9b, 11a). Los triunfos de Israel en contraste con el p\u00e1 nico de los cananeos, la convenci\u00f3 de que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada dado la tierra a Israel (9) y que \u00e9l es Dios (11; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 4:39). A juzgar por la cer\u00e1mica importada a Palestina en esta \u00e9poca y por la diplomacia inter nacional que se refleja en las Cartas de Amarna (c. 1350 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), el \u00e9xodo y la conquista de Israel pudieron haber sido ampliamente difundidos por todo el mundo contempor\u00e1neo. Rajab y los cana neos respondieron a los mismos informes (10; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 2:24\u20133:11). La fe de Rajab la gui\u00f3 a la vida, en tanto que la incredulidad de los cananeos los condujo a muerte (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cor. 2:14\u201316).<br \/>\nEl informe de Rajab que el miedo hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo sobre los cananeos (9), persuadi\u00f3 a los esp\u00ed\u00adas de que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada entregado la tierra sin que ellos hubieran levantado una espada (24; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:5; Exo. 15:13\u201316; 23:27; Deut. 2:25; 11:25). El valor de la nueva generaci\u00f3n de guerreros de Israel (1:6\u20139) contrast\u00f3 vivamente con la generaci\u00f3n t\u00ed\u00admida que le precedi\u00f3 (N\u00fam. 13\u201314; cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 16:13; 1 Jn. 4:4).<br \/>\nLuego de su confesi\u00f3n de fe (9\u201311), la primera en la Biblia, Rajab busc\u00f3 salvaci\u00f3n dentro de la comunidad del pacto (12\u201313). En el v. 12 misericordia (heb. hesed) es una forma abreviada de decir \u2020\u0153ayuda indefectible a un compa\u00f1ero de pacto en necesidad\u2020\u009d. La salvaci\u00f3n de Dios est\u00e1 accesible a todos los que lo buscan. Caracter\u00ed\u00adsticamente, Rajab busc\u00f3 la salvaci\u00f3n de toda su familia (ver 24:15). La se\u00f1al que ella quer\u00ed\u00ada era el juramento que le hi cieron los esp\u00ed\u00adas en el v. 14. Estos varones circuncisos aceptaron a esta prostituta convertida en el compa\u00f1erismo pleno de la comunidad del pacto y estuvieron incluso dispuestos a morir por ella y su fami lia. El juramento con los gabaonitas en el cap. 9 es otro asunto. Ellos escucharon de la fama del Dios de Israel, pero nunca lo confesaron como su Se\u00f1or.<br \/>\n2:15, 16  Rajab ayuda a los esp\u00ed\u00adas a escapar. Como Abraham y Rut, Rajab renunci\u00f3 a su pa\u00ed\u00ads en favor de Israel. De hecho, arriesg\u00f3 su vida al identificarse con el Dios de Israel (4\u20137, 15, 16). El NTNT Nuevo Testamento honra la fe (Heb. 11:31) que produjo sus buenas obras (Stg. 2:25). Su fe incluso le gan\u00f3 un lugar en el linaje de Jes\u00fas (Mat. 1:5).<br \/>\n2:17\u201321 Estipulaciones del pacto. La distinci\u00f3n que hicieron los esp\u00ed\u00adas entre la fiel Rajab y los desobedientes cananeos, encuentra su cumplimiento final en el juicio final (Mat. 25:31\u201346; Apoc. 20:11\u201315). Como Israel necesit\u00f3 la sangre del cordero en sus dinteles para distinguirlos de los egipcios (Exo. 12:7, 13), as\u00ed\u00ad Rajab necesit\u00f3 este cord\u00f3n rojo que le proporcionaron los israelitas, para distinguirla a ella y a su familia de los cananeos destinados a muerte. Hoy, las familias creyentes aceptan por fe la se\u00f1al demarcadora de Dios en el bau tismo (Hech. 2:38, 39; 16:31\u201333) y proclaman la muerte de Cristo cuando beben la copa del nuevo pacto en su sangre (Luc. 22:20; 1 Cor. 11:25, 26).<br \/>\n2:22\u201324 El informe de los esp\u00ed\u00adas. El informe exacto de los esp\u00ed\u00adas del testimonio de Rajab (cf.cf. Confer (lat.), compare 9, 24) subray\u00f3 el hecho que Dios hab\u00ed\u00ada derrotado espiritualmente a los cananeos.<\/p>\n<p>3:1-4:24 Cruce del Jord\u00e1n<\/p>\n<p>El cruce del Jord\u00e1n marc\u00f3 el momento en que Israel rompi\u00f3 la \u00faltima barrera a la tierra prometida y as\u00ed\u00ad escap\u00f3 del desierto. El guerrero divino, simbolizado por su arca, los condujo hasta el crecido Jord\u00e1n, lo sec\u00f3, los protegi\u00f3 en su recorrido y los gui\u00f3 a la tierra prometida.<br \/>\nLa mayor parte del a\u00f1o el Jord\u00e1n puede vadearse f\u00e1cilmente (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 3:28; 8:4), pero Dios esper\u00f3 has ta el principio de la primavera (cuando estaba en plena creciente, principalmente por las nieves derretidas del monte Herm\u00f3n) para conducir a los israelitas al otro lado, exaltando as\u00ed\u00ad a Josu\u00e9 a los ojos de la naci\u00f3n (7) y haciendo saber a Israel que el Dios viviente estaba en medio de ellos (8, 13).<br \/>\n3:1-17 El Jord\u00e1n se abre.  Bajo el liderazgo fiel de Josu\u00e9, la guerra santa prosigui\u00f3 en forma majestuosa, ordenada, sin prisa o demora.<br \/>\n1 Israel calcul\u00f3 que los actos poderosos de Dios conectados con el cruce del Jord\u00e1n se iniciaron en Sitim (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 6:5). Como el pueblo subi\u00f3 del Jord\u00e1n el 10 de Nis\u00e1n (4:19), el primer mes del a\u00f1o lu nar correspondiente a nuestro abril, no pudieron haber llegado a la orilla oriental del Jord\u00e1n antes del 8 de Nis\u00e1n, tres d\u00ed\u00adas antes (3:2, 5). El tiempo adicional entre su llegada al Jord\u00e1n y el cruce del mis mo, era necesario para la preparaci\u00f3n espiritual del pueblo (5).<br \/>\nHay cuatro discursos preparando al pueblo para el cruce: Uno por los oficiales del pueblo (2, 4), uno por Josu\u00e9 al pueblo y a los sacerdotes (5, 6), uno por el Se\u00f1or a Josu\u00e9 (7\u20138) y uno por Josu\u00e9 a toda la naci\u00f3n (9\u201313). Cada discurso revela un poco m\u00e1s sobre la maravilla que iba a acontecer, llegando a un cl\u00ed\u00admax en el discurso final de Josu\u00e9.<br \/>\n2\u20134  Los oficiales ordenaron al pueblo seguir el arca. El arca, un cofre dorado de 120 cm.cm. Cent\u00ed\u00admetro x 60 cm.cm. Cent\u00ed\u00admetro x 60 cm.cm. Cent\u00ed\u00admetro; ver Exo. 25:10\u201322, simbolizaba el trono de Dios y en ocasiones era llevado a una batalla (ver N\u00fam. 10:35; 1 Sam. 4\u20136). Pero no era s\u00f3lo un s\u00ed\u00admbolo, Dios realmente estaba presente all\u00ed\u00ad dirigiendo a los sacerdotes que lo llevaban (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:11; Deut. 10:8; 1 Sam. 6:7\u201312). Siendo el lugar donde se guardaban los Diez Mandamientos, la constituci\u00f3n de Israel (Deut. 10:1\u20134; 31:26), el arca representaba las reglas \u00e9ticas de Dios y la relaci\u00f3n de pacto de Israel con \u00e9l. Tambi\u00e9n simboliza el evangelio porque, adem\u00e1s de guardar la ley por la cual todos ser\u00e1n juzgados (ver Rom. 2:12\u201316), su tapa, el asiento de la misericordia, rociado con sangre expiatoria, prefigura la sangre purificadora de Cristo (Heb. 9).<br \/>\nLa orden de mantener una distancia de 2.000 codos (900 m.m. Metro) entre ellos y el arca, dio a todo Israel una perspectiva total del liderazgo maravilloso de Dios.<br \/>\n5, 6 El 9 de Nis\u00e1n, Josu\u00e9 dio instrucciones al pueblo de consagrarse (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 11:18), haciendo \u00e9nfasis en la santidad del ej\u00e9rcito. Esta santificaci\u00f3n implicaba el lavamiento de sus vestiduras (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 19:10) y abstenerse de relaciones sexuales (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 19:15). El 10 de Nis\u00e1n, Josu\u00e9 instruy\u00f3 a los sacerdotes que tomaran el arca.<br \/>\n7, 8 En este momento cr\u00ed\u00adtico, Dios recompens\u00f3 la fe de Josu\u00e9, prometiendo que cuando los sacerdotes estuvieran de pie en el Jord\u00e1n engrandecer\u00ed\u00ada a Josu\u00e9, como lo hab\u00ed\u00ada hecho con Mois\u00e9s. Josu\u00e9 pre figura a Cristo, quien gu\u00ed\u00ada a su iglesia por el desierto de este mundo para cruzar el r\u00ed\u00ado de la muerte en su peregrinar a la ciudad celestial.<br \/>\n9\u201313 Josu\u00e9 se dirigi\u00f3 solemnemente al pueblo. En el v. 10, el Dios vivo evoca un contraste con los dioses locales que murieron y volvieron a la vida otra vez de acuerdo con las \u00e9pocas, pero no pudie ron mantener control sobre la historia. Se mencionan siete naciones, probablemente porque siete representa lo cabal (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 7:1). En el v. 12 Josu\u00e9 aparta a 12 hombres para que lleven piedras al Jord\u00e1n a fin de proporcionar una base firme en el lecho lodoso del r\u00ed\u00ado para los sacerdotes que llevaban el arca pesada (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:9). (Nota del Editor: En 4:9 se menciona que se erigi\u00f3 un monumento despu\u00e9s del cruce, no antes.)<br \/>\nEn la culminaci\u00f3n de su discurso, Josu\u00e9 predijo que el Jord\u00e1n se detendr\u00ed\u00ada como en un embalse, mostrando que Dios, no causas naturales, era responsable de ello. El discurso prof\u00e9tico de Josu\u00e9 lo calific\u00f3 como digno sucesor de Mois\u00e9s.<br \/>\n14\u201317 La narraci\u00f3n enfoca ahora tanto la obediencia perfecta del pueblo \u2014todo procedi\u00f3 exactamente de acuerdo con las instrucciones previas\u2014 como el car\u00e1cter sorprendente del evento. El texto se sale de su curso para enfatizar que el cruce tuvo lugar en abril en la primera cosecha (ver 5:10, 11), cuando el r\u00ed\u00ado se desbordaba. Conforme a otros paralelos propuestos entre Mois\u00e9s y Josu\u00e9, el cruce aconteci\u00f3 en la misma \u00e9poca del a\u00f1o en que Israel cruz\u00f3 el mar Rojo.<br \/>\nEl cruce probablemente tuvo lugar cerca del vado que los \u00e1rabes llaman Al-Maghtas, 12 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sudeste de Jeric\u00f3 y 13 km.km. Kil\u00f3metro(s) al occidente de Tell el-Hammam. La ciudad de Ad\u00e1n, hoy Tell-ed-Damiye, donde se juntaron las aguas, est\u00e1 a 27 km.km. Kil\u00f3metro(s) r\u00ed\u00ado arriba desde Jeric\u00f3, de modo que una amplia extensi\u00f3n del lecho del r\u00ed\u00ado, m\u00e1s de 30 km.km. Kil\u00f3metro(s), qued\u00f3 expuesto para que toda la naci\u00f3n cruzara r\u00e1pidamente. Un derrumbe de tierra cerr\u00f3 el r\u00ed\u00ado en 1267 y en 1906. Un terremoto que sucedi\u00f3 el 11 de julio de 1927 cerr\u00f3 la corriente sinuosa durante 21 horas y media. Estos paralelos dan credibilidad al relato sin restar nada a la predicci\u00f3n de Josu\u00e9 y a la asombrosa oportunidad del evento.<br \/>\n4:1\u201324 El cierre del Jord\u00e1n y el memorial nacional. El narrador contin\u00faa dando \u00e9nfasis al car\u00e1cter asombroso del cruce (18), pero se concentra en el monumento nacional de piedras. Este memo rial fue uno en una serie conmemorando los hechos poderosos de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 13:3\u20136; 1 Sam. 7:12), culminando en el pan y la copa que proclaman \u2020\u0153la muerte del Se\u00f1or hasta que \u00e9l venga\u2020\u009d (1 Cor. 11:26).<br \/>\n1\u20134 Una vez m\u00e1s Dios, como comandante en jefe, inici\u00f3 la acci\u00f3n. Su orden de elegir doce hombres asume que los doce que fueron apartados en 3:12 hab\u00ed\u00adan colocado piedras como una plataforma firme para los seis sacerdotes. (Ver la Nota del Editor en la p\u00e1gina anterior). El n\u00famero doce se repite cinco veces en los vv. 1\u20138, llamando la atenci\u00f3n sobre la unidad de las doce tribus que constituyeron una naci\u00f3n bajo el liderazgo de Josu\u00e9 (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 24:4; 1 Rey. 18:31\u201335). 1 Enfatiza la salvaci\u00f3n de todo Israel y sirve como prenda que todo el verdadero Israel ser\u00e1 salvo, tanto jud\u00ed\u00ados (Rom. 11:25\u201327) como gentiles (G\u00e1l. 6:15, 16). Cristo no perder\u00e1 una sola de sus ovejas; todas ser\u00e1n salvas (Juan 10:27, 28).<br \/>\n5\u20137 Una vez m\u00e1s, el comandante de Dios en el escenario terrenal obedeci\u00f3 sus instrucciones. Las 12 piedras iban a servir para siempre como una se\u00f1al y como un memorial (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 12:26, 27; Deut. 6:20\u201325). La memoria desempe\u00f1a un papel importan te en cualquier sociedad. Sin memoria, una persona pierde su identidad, y sin una historia que la sustente, una sociedad y el mundo alrededor llegan a convertirse virtualmente en fantasmas. Cualquier sociedad que espera perdurar debe convertirse, como lo expresan los soci\u00f3logos, en \u2020\u0153una comunidad de memoria y esperanza\u2020\u009d. En el antiguo Israel, los monumentos y los rituales como la Pascua (Exo. 13\u201314), serv\u00ed\u00adan a esta funci\u00f3n. Los numerosos memo riales que se mencionan en Jos. y que todav\u00ed\u00ada perduran (p. ej.p. ej. Por ejemplo 7:26; 8:29; 10:27), m\u00e1s tarde fueron reemplazados por los libros b\u00ed\u00adblicos que sostienen a la iglesia. Se asume que las historias que explican los monumentos fueron transmitidas fielmente en forma oral hasta el tiempo en que se escribieron; de otro modo no hubieran comunicado ninguna convicci\u00f3n y no hubieran podido sostener al pueblo en realidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Ped. 1:16). Algunos eruditos invierten su funci\u00f3n. De acuerdo con ellos, estos monumentos estimularon a Israel para crear historias para explicar su existencia, \u00c2\u00a1no para recordarles lo que de hecho hab\u00ed\u00ada acontecido!<br \/>\n8, 9 En el v. 9, el heb. dice lit.lit. Literalmente: \u2020\u0153y Josu\u00e9 erigi\u00f3 doce piedras en medio del Jord\u00e1n\u2020\u009d, esperando que el lector entienda que estas fueron otras 12 piedras (como aclara la traducci\u00f3n gr.). La s\u00f3lida plataforma de piedra que se removi\u00f3 de debajo de los pies de los portadores en el lecho lodoso del r\u00ed\u00ado para hacer el memorial, ten\u00ed\u00ada que ser reemplazada. Obviamente, estas piedras de reemplazo sumergidas, no pod\u00ed\u00adan servir como un memorial nacional pero, para quien tuviere inter\u00e9s, estaban all\u00ed\u00ad todav\u00ed\u00ada como se\u00f1ales al tiempo que se escribi\u00f3 el relato, fuera del alcance de v\u00e1ndalos. (Nota del Editor: Aunque respetamos la interpretaci\u00f3n del autor del comentario, consideramos que el texto b\u00ed\u00adblico menciona dos monumentos: uno en el mismo lecho del r\u00ed\u00ado y otro en el lugar del campamento despu\u00e9s de pasar el r\u00ed\u00ado.)<br \/>\n10\u201313 Los sacerdotes subieron desde el Jord\u00e1n y el arca reasumi\u00f3 la direcci\u00f3n solamente despu\u00e9s de que todo se hab\u00ed\u00ada cumplido propiamente. Se muestra as\u00ed\u00ad que el Se\u00f1or y sus sacerdotes permane cieron en el lugar de peligro, no el pueblo que se apresur\u00f3 para cruzar. 12 A\u00f1ade que las tribus de oriente fueron adelante de las otras (ver 1:12, 13). Aunque armados para la batalla, los 40.000 soldados nunca levantaron una espada porque el Se\u00f1or pele\u00f3 por ellos, como lo hab\u00ed\u00ada hecho por la milicia armada en el mar Rojo (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 13:18; 14:13\u201331). La palabra heb. que tradicionalmente se traduce \u2020\u0153mil\u2020\u009d, probablemente significa un contingente de cinco a 14 hombres, como en los censos de N\u00fam. 1 y 26. Algunos soldados se quedaron atr\u00e1s sobre el lado orien tal del Jord\u00e1n, para proteger sus hogares (cf.cf. Confer (lat.), compare 22:8). El pueblo cruz\u00f3 delante de Jehovah sobre la orilla occidental, como si estuvieran frente a una tribuna. El comandante en jefe divino una vez m\u00e1s asum\u00ed\u00ada su posici\u00f3n como Rey en medio del campo de batalla.<br \/>\n14 Como lo prometi\u00f3 el Se\u00f1or, Josu\u00e9 fue exaltado. El 10 de Nis\u00e1n (ver sobre el 3:1), el d\u00ed\u00ada que se seleccionaba el cordero de la Pascua (Exo. 12:3), fue un d\u00ed\u00ada cuando Israel aprendi\u00f3 nuevamente a te mer a Dios (24; 3:10) y a Josu\u00e9.<br \/>\n15\u201318 Conforme el Jord\u00e1n volv\u00ed\u00ada a su cauce normal, parec\u00ed\u00ada como si se hubieran cerrado puertas detr\u00e1s del Rey divino y sus s\u00fabditos, al entrar a la heredad real. El momento preciso del cierre del Jord\u00e1n fue tan asombroso como su apertura (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:15).<br \/>\n19\u201324 En ese mismo d\u00ed\u00ada, Israel erigi\u00f3 el memorial nacional en Gilgal (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:2). Gilgal puede localizarse en el Khirbet el-Mefjir. El memorial nacional conmemoraba en estas preguntas y respuestas de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n (21, 24) que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada secado el Jord\u00e1n (22, 23; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 14:22), probablemente por las razones que se sugieren en 3:7. Asociar el cruce del Jord\u00e1n con el del mar Rojo subray\u00f3 la unidad tipol\u00f3gica de los dos eventos en la salvaci\u00f3n y la historia. El pronombre vosotros (plural) en el v. 23, representa a todo Israel como un cuerpo unido. Todos los creyentes podemos estar presentes en alguna forma en estos eventos hist\u00f3ricos a trav\u00e9s de la Escritura, la imaginaci\u00f3n y la fe. Aun m\u00e1s, a trav\u00e9s del monumento todos los pueblos de la tierra conocer\u00ed\u00adan que la mano de Dios es poderosa (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:10; 3:10; Exo. 15:14\u201316) e Israel temer\u00ed\u00ada, es decir, dar\u00ed\u00ada su lealtad sincera a Jehovah (ver Deut. 5:29; 8:6 etc.) Hoy, estos prop\u00f3sitos se cumplen a trav\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la muerte de Cristo por el pecado y su resurrecci\u00f3n de los muertos (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 10:6\u20139).<\/p>\n<p>5:1-14 Preparaciones rituales<\/p>\n<p>Cada uno de los p\u00e1rrafos en este cap\u00ed\u00adtulo pone de manifiesto un paralelo entre Mois\u00e9s y Josu\u00e9, forjando todav\u00ed\u00ada m\u00e1s v\u00ed\u00adnculos entre los dos dirigentes en la fundaci\u00f3n de Israel. Ambos infunden temor en sus enemigos (1, cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 15:10\u201313); ambos iniciaron la circuncisi\u00f3n antes de entrar de lleno en la tarea (2\u20139; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 4:24\u201326); ambos celebraron la Pascua como parte de la marcha hacia la tierra santa (10\u201312; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 12); y ambos se quitaron las sandalias delante del Se\u00f1or (13\u201315; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 3:5).<br \/>\n5:1  Introducci\u00f3n. Este vers\u00ed\u00adculo, que describe la reacci\u00f3n de los cananeos al cruce del Jord\u00e1n, vincula este cap\u00ed\u00adtulo con 4:24, pronosticando la reacci\u00f3n del mundo. Los reyes de los amorreos (es decir, aquellos de las ciudades-estados en las monta\u00f1as al occidente del Jord\u00e1n) y los reyes de los cananeos (es decir, aquellos de las ciudades-estados sobre las planicies al lado del mar), son una muestra de las siete naciones en 3:10. Estos reyes sab\u00ed\u00adan del acto poderoso del Se\u00f1or, pero en lugar de ir hacia \u00e9l en fe, como hab\u00ed\u00ada hecho Rajab, sus corazones rebeldes se sumieron en temor y los inmovilizaron (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:10; 11:20).<br \/>\n5:2\u20139 Renovaci\u00f3n del pacto: la circuncisi\u00f3n. Breves narraciones de la circuncisi\u00f3n de Israel (2, 3, 8, 9) enmarcan una explicaci\u00f3n detallada (4\u20137).<br \/>\n2\u20133 Una vez m\u00e1s, el Se\u00f1or orden\u00f3 (2) y Josu\u00e9 ejecut\u00f3 perfectamente (3). Josu\u00e9 indirectamente circuncid\u00f3 a toda la naci\u00f3n a trav\u00e9s de los padres (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 21:4; Exo. 4:25). Se han propuesto dos in terpretaciones del porqu\u00e9 el narrador representa esta circuncisi\u00f3n como de nuevo (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153una segunda vez\u2020\u009d). Por un lado, quiz\u00e1 esa porci\u00f3n de la milicia unida que ten\u00ed\u00ada 40 a\u00f1os y m\u00e1s y que fueron circun cidados en Egipto, era reconocida como la primera circuncisi\u00f3n; y aquellos de menos de 40, que no fueron circuncidados en el desierto, eran considerados la segunda. Esta interpretaci\u00f3n es la que me jor acomoda a los vv. 4\u20137. Por otro lado, la porci\u00f3n de edad mayor de la milicia pudo haber tenido que circuncidarse nuevamente porque la circuncisi\u00f3n egipcia era incompleta, a diferencia de la circuncisi\u00f3n israelita completa. Esta interpretaci\u00f3n explica mejor el \u00e9nfasis en cuchillos de pedernal y la referencia a la afrenta de Egipto (9), la circuncisi\u00f3n incompleta. Estatuas de guerreros en Cana\u00e1n durante el tercer milenio a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo muestran a los soldados como circuncidados en forma completa. Ahora en la tierra los israelitas pod\u00ed\u00adan libremente circuncidarse correctamente y remover de su me dio la afrenta de Egipto. La colina de los prepucios puede haber sido el nombre de una peque\u00f1a loma cerca de Gilgal, que significa \u2020\u0153alejar, alejar\u2020\u009d la afrenta (9).<br \/>\n4\u20137 La mayor\u00ed\u00ada de la milicia, nacida durante los 40 a\u00f1os en el desierto (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 14:20\u201322, 29\u201331; Deut. 2:14), ten\u00ed\u00ada que ser circuncidada por primera vez. Es necesario considerar dos preguntas relacionadas: \u00bfPor qu\u00e9 la circuncisi\u00f3n y por qu\u00e9 en Gilgal? En Egipto, parece que la circuncisi\u00f3n hac\u00ed\u00ada a alguien apto para la virilidad. En Israel, la circuncisi\u00f3n hac\u00ed\u00ada a alguien apto para la relaci\u00f3n de pacto con Dios (G\u00e9n. 17:9\u201314) y de esta manera un heredero id\u00f3neo de la tierra prometida. J. A. Motyer ha comentado que \u2020\u0153la circuncisi\u00f3n \u2020\u00a6 es la prenda de la obra de la gracia donde Dios escoge y marca a los hombres como suyos\u2020\u009d. Tambi\u00e9n hizo no tar que \u2020\u0153la circuncisi\u00f3n estaba integrada al sistema mosaico en conexi\u00f3n con la Pascua\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 12:44). Aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n el rito sagrado de iniciaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada que preceder a la Pascua (10). Si la generaci\u00f3n incr\u00e9dula hubiera circuncidado a sus hijos en el desierto, hubiera reducido este ritual de gracia a ligereza; por tanto, era apropiado mantenerlo en suspenso hasta la llegada de Israel a la tierra.<br \/>\n5:10\u201312 Comida del pacto: la Pascua. La celebraci\u00f3n de la Pascua el 14 de Nis\u00e1n al final de su jornada, recordaba a los israelitas que hab\u00ed\u00adan iniciado esta maravillosa jornada con Dios a trav\u00e9s de su Pascua. Esta es precursora de Jesucristo (1 Cor. 5:7), cuya sangre provee a los cristianos salvaci\u00f3n del juicio de Dios en el mundo de Sat\u00e1n (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 12:1\u20137) y cuya carne, simbolizada por el pan, provee para su santificaci\u00f3n (Exo. 12:8\u201311). Al siguiente d\u00ed\u00ada (la frase se repite tres veces en los vv. 11, 12), empezaron a gozar el alimento que por tanto tiempo hab\u00ed\u00adan esperado en la tierra prometida. Hab\u00ed\u00adan pasado los 40 a\u00f1os cansadores de comer man\u00e1 en el desierto (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 11:4\u20139).<br \/>\n5:13\u201315 Adoraci\u00f3n del comandante. La preparaci\u00f3n final de Josu\u00e9 para la guerra santa implic\u00f3 encontrarse con el Se\u00f1or, porque su adoraci\u00f3n todav\u00ed\u00ada era demasiado imperfecta para la tarea por de lante. El hombre misterioso que Josu\u00e9 encontr\u00f3 no era el Se\u00f1or sino el jefe del ej\u00e9rcito celestial. Como a los mensajeros seculares se les igualaba completamente con quienes los enviaban (p. ej.p. ej. Por ejemplo 2 Sam. 3:12, 13; 1 Rey. 20:2\u20134), el \u00e1ngel de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 31:11; Exo. 3:2; 14:19) y su capit\u00e1n ang\u00e9lico (cf.cf. Confer (lat.), compare Dan. 10:5, 20) eran tratados tambi\u00e9n con igual respeto. Le dice a Josu\u00e9 que no era ni de Israel ni de sus enemigos. El es el Jefe del Ej\u00e9rcito de Jehovah, incluyendo sus \u00e1ngeles (2 Rey. 6:15\u201317; Sal. 103:20, 21), no un aliado (3:10). Si Israel quebrantaba el pacto, el santo Dios volver\u00ed\u00ada su espada contra ellos (Lev. 26:25; Deut. 28:15\u201326), como lo aprendieron Israel y Ac\u00e1n en la batalla de Hai (cap. 7). Josu\u00e9 propiamente se postr\u00f3 en homenaje ante este ser ang\u00e9lico. La respuesta a su segunda pregunta (14b) fue tan inesperada como la primera. En lugar de un esperado bolet\u00ed\u00adn para la batalla, se le orden\u00f3 una mejor adoraci\u00f3n. Aunque postrado, todav\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada puestas sus sandalias sucias. Con Josu\u00e9 descalzo, la guerra santa puede empezar.<\/p>\n<p>6:1-12:24 LA TOMA DE LA TIERRA<br \/>\nLa conquista de la tierra llev\u00f3 mucho tiempo (11:18) y muchas batallas (12:1\u201324). De \u00e9stas, el narrador selecciona cuatro por razones hist\u00f3ricas y teol\u00f3gicas. Israel inici\u00f3 las primeras dos, que fueron contra las ciudades de Jeric\u00f3 (6:1\u201327) y Hai (7:1\u2014:29), y varias coaliciones cananeas iniciaron las otras dos en el sur (10:1\u201343) y en el norte (11:1\u201315). Las batallas de Israel contra las dos ciudades centrales le dieron una firme cabeza de playa en la tierra, dividi\u00e9ndola en dos. Las batallas contra Jeric\u00f3 y la coalici\u00f3n del sur est\u00e1n marcadas por intervenciones asombrosas del Se\u00f1or. Las equilibran las batallas contra Hai y la alianza del norte, marcadas por una estrategia brillante. En el coraz\u00f3n de esta secci\u00f3n, Israel se comprometi\u00f3 a guardar la ley de Dios en la tierra (8:30\u201334). De esto se trataba toda la guerra.<\/p>\n<p>Jeric\u00f3, Hai y la renovaci\u00f3n del pacto en Siquem<\/p>\n<p>6:1-27 La batalla de Jeric\u00f3<\/p>\n<p>6:1  Introducci\u00f3n. Jeric\u00f3 (la moderna Tell es-Sultan), probablemente dedicada al dios de la luna (su nombre significa \u2020\u0153ciudad de la luna\u2020\u009d), estaba localizada estrat\u00e9gicamente, teniendo un gran oasis en una regi\u00f3n donde el agua era preciosa y controlaba los caminos principales hacia el interior.<br \/>\n6:2\u20135 Las instrucciones del Se\u00f1or. Las instrucciones del Se\u00f1or a Josu\u00e9 revelan el car\u00e1cter del pacto. Dios graciosamente dio a Israel la tierra, pero deb\u00ed\u00adan hacerla suya obedeciendo fielmente (Heb. 11:30; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:2\u20139). La primera instrucci\u00f3n: Que el ej\u00e9rcito marchara alrededor de la ciudad cerca de 600 m.m. Metro una vez al d\u00ed\u00ada durante seis d\u00ed\u00adas, sirvi\u00f3 de avi so de que el Rey divino estaba marcando la ciudad como suya. El rey de Jeric\u00f3 y sus fuerzas resistieron a Israel (24:11), pero estaban tan impotentes como Satan\u00e1s y sus huestes ante Cristo y su igle sia (Mat. 12:22\u201329; Luc. 10:18; Ef. 6:10\u201318). La segunda instrucci\u00f3n: Que siete sacerdotes deb\u00ed\u00adan llevar siete cornetas de cuernos de carnero delante del arca, se\u00f1al\u00f3 el inicio de la gue rra santa. El arca es el trono santo de Dios (ver 3:3). La tercera instrucci\u00f3n: Los siete sacerdotes deb\u00ed\u00adan marchar siete veces el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada \u2014el n\u00famero siete se repite tres veces en v. 14\u2014, signific\u00f3 perfecci\u00f3n. La cuarta instrucci\u00f3n: Que el pueblo deb\u00ed\u00ada dar un grito que hiciera temblar la tierra cuando escucharan el sonido de las cornetas, dio voz a su fe. La quinta orden: Que cada guerrero deb\u00ed\u00ada atacar la ciudad de frente despu\u00e9s que cayeran los muros, encontr\u00f3 su consumaci\u00f3n cuando ellos \u2020\u0153dedicaron\u2020\u009d la ciudad al Se\u00f1or (17\u201320).<br \/>\n6:6, 7  Ordenes de Josu\u00e9. Josu\u00e9 repiti\u00f3 las \u00f3rdenes que se aplicaban a los sacerdotes y luego las que se aplicaban al pueblo. Se menciona primero el arca, porque Dios es el Rey (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:2\u20134). Josu\u00e9 crea tivamente despleg\u00f3 algunos hombres armados como vanguardia delante de los sacerdotes, tocando las cornetas, y otros como retaguardia detr\u00e1s del arca (9). En esta forma, el Rey divino asumi\u00f3 su lugar propio en el coraz\u00f3n de sus guerreros sagrados. La extensi\u00f3n y la profundidad de la procesi\u00f3n no es importante.<br \/>\n6:8-14 Ordenes ejecutadas. Mientras el ej\u00e9rcito santo estaba marchando en solemne procesi\u00f3n, los sacerdotes tocaban las cornetas y los hombres armados, seg\u00fan las \u00f3rdenes de Josu\u00e9, guardaban silencio absoluto. Esto dur\u00f3 seis d\u00ed\u00adas. El estilo dram\u00e1tico de la narraci\u00f3n compite con el de la marcha.<br \/>\n6:15\u201321 Cae Jeric\u00f3. La tradici\u00f3n relata que el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada era el s\u00e1bado, lo que no se permite que interfiera con la guerra santa. La orden de Josu\u00e9 de \u2020\u0153consagrar\u2020\u009d (heb. herem) la ciudad, implicaba ma tar a toda la gente en ella para prevenir el contagio espiritual de Israel (Deut. 20:16\u201318). A veces el herem implicaba quemar la ciudad (24; 11:13) y en otras ocasiones no inclu\u00ed\u00ada el saqueo de las ciudades conquistadas (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:26, 27; 11:14). El principio se lleva a cabo en la iglesia a trav\u00e9s de la excomuni\u00f3n (1 Cor. 5:13), un principio y procedimiento que puede necesitar a veces ser reaplicado el d\u00ed\u00ada de hoy.<br \/>\nEl ej\u00e9rcito santo sigui\u00f3 las instrucciones perfectamente y con su tremendo grito cayeron los muros de Jeric\u00f3. Grandes terremotos sacuden el valle del Jord\u00e1n en un promedio de cuatro veces por siglo, y las excavaciones en Jeric\u00f3 han revelado clara evidencia de un derrumbe de al menos un muro de ladrillo de lodo. Esta informaci\u00f3n da credibilidad al evento \u00e9pico sin detrimento de la maravilla que Dios lo predijo y ejecut\u00f3 en el momento preciso.<br \/>\n6:22\u201325 Rajab vive y Jeric\u00f3 perece. La conclusi\u00f3n de la historia cambia entre el rescate de Rajab (22, 23, 25) y la destrucci\u00f3n de la ciudad (24, 26) para contrastar su destino. Tanto por repetici\u00f3n como por detalles extensos, se subraya que Dios cumple su pacto incluso con una prostituta cananea (17b, 22, 23, 25). A Rajab y su familia se les coloc\u00f3 primero fuera del campamento (23), porque eran impuros ceremonialmente (Lev. 13:46; Deut. 23:3), pero al tiempo en que se escribi\u00f3 la historia sus descendientes se hab\u00ed\u00adan asentado permanentemente en Israel. Hay un sentido en el cual ella contin\u00faa viviendo en el nuevo Israel a trav\u00e9s de su descendiente, Jesucristo (Mat. 1:5).<br \/>\nEl profeta Josu\u00e9 pronunci\u00f3 una maldici\u00f3n sobre cualquier persona que tratara de reconstruir los cimientos de esta ciudad \u2020\u0153consagrada\u2020\u009d al Se\u00f1or (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 16:34). La maldici\u00f3n, aunque descriptiva y no prescriptiva, era apropiada, porque el primog\u00e9nito pertenece al Se\u00f1or (Exo. 13:1) y de esta manera toma el lugar de la ciudad \u2020\u0153consagrada\u2020\u009d al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>7:1\u2014 8:29 La batalla de Hai<\/p>\n<p>Las dos partes de la batalla, la ruina (7:1\u201326) y la victoria (8:1\u201329), ense\u00f1an lecciones de fe.<br \/>\n7:1\u201326 La ruina. En forma directa, el narrador implica a todos los israelitas (6:18) en el pecado de Ac\u00e1n. El concepto de solidaridad nacional, la noci\u00f3n de que los actos de un individuo afectan a todo el grupo, arroja luz sobre otros pasajes (2 Sam. 21:1\u20139; Hech. 9:4; Col. 1:24) y es la base para la doctrina del pecado original de la humanidad en Ad\u00e1n, y para la justificaci\u00f3n de los santos a trav\u00e9s de Jesucristo (Rom. 5:12\u201319).<br \/>\n2\u20135 Hai significa ominosamente \u2020\u0153la ruina\u2020\u009d. Es incierta su identidad moderna porque el sitio tradicional, et Tell, est\u00e1 desocupado en la actualidad. El desatino y la derrota de Israel deben verse a la luz de la ira de Dios (1). Una cosa fue enviar esp\u00ed\u00adas que reconocieran Jeric\u00f3 (2:1), pero fue una clara violaci\u00f3n a la guerra santa y a las instrucciones de Dios a Josu\u00e9 al nombrarlo (N\u00fam. 27:21), iniciar batalla sin consultar al Se\u00f1or. Ir\u00f3nicamente, Josu\u00e9 tuvo que echar suerte despu\u00e9s de la derrota (14). Los esp\u00ed\u00adas violaron las normas de la guerra santa con tando con \u2020\u0153miles\u2020\u009d (mejor, \u2020\u0153contingentes\u2020\u009d; ver comentario de 4:13), no con el Se\u00f1or. Si los contingentes eran de 15 hombres cada uno, entonces 36 hombres constitu\u00ed\u00adan una p\u00e9rdida de un 80%. Al explicar esta derrota, uno no debe culpar solamente a estas violaciones de la guerra santa, la causa \u00faltima de la derrota, o solamente el error t\u00e1ctico de Josu\u00e9 al intentar un ataque de frente la causa inme diata: fueron ambas.<br \/>\n6\u20139 En gran desaliento, Josu\u00e9 y los ancianos rasgaron sus vestiduras (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 37:29, 34; Jue. 11:35) y se postraron delante del arca, el lugar sagrado de consulta (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 20:18, 23, 26\u201327). Se que jaron lastimosamente y consultaron osada y francamente de Dios la raz\u00f3n de su derrota (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 6:11). Josu\u00e9 estuvo a punto de culpar a Dios como Israel lo hab\u00ed\u00ada hecho (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 14:21; 16:2\u20138). Desde la perspectiva ignorante de Josu\u00e9, la ruina parec\u00ed\u00ada tonter\u00ed\u00ada. Si los cananeos hubieran reconquistado su confianza y desde sus fortificaciones en las monta\u00f1as hubieran descendido sobre los israelitas, atrapados por el crecido Jord\u00e1n, la situaci\u00f3n hubiera sido realmente desesperada.<br \/>\n10-15 El Se\u00f1or respondi\u00f3 bruscamente, lev\u00e1ntate y subray\u00f3 la culpabilidad de la naci\u00f3n: Israel ha pecado. Defraudando al santo Dios \u2014poniendo sus gustos y valorando que sus juicios son me jores que la palabra de Dios\u2014, los israelitas hab\u00ed\u00adan difamado su glorioso nombre. Dios protegi\u00f3 su honor convirti\u00e9ndolos en herem.<br \/>\n16\u201323 Para proveer un camino de salvaci\u00f3n nacional, Dios orden\u00f3 al campamento profanado reconsagrarse (ver 3:5) y deshacerse del herem (13). Dios aisl\u00f3 a los culpables mediante respuestas de \u2020\u0153s\u00ed\u00ad\u2020\u009d y \u2020\u0153no\u2020\u009d de la suerte sagrada (cf.cf. Confer (lat.), compare 14:2; 18:6; Exo. 28:30), se\u00f1alando a Ac\u00e1n mediante un proceso de eliminaci\u00f3n (14, 17). Los culpables entonces confesaron el mal que hab\u00ed\u00adan hecho. Todas las cosas quedan desnudas delante de Dios (Heb. 4:13). El pecado quedar\u00ed\u00ada cubierto quemando todo lo que pertenec\u00ed\u00ada a Ac\u00e1n como el nuevo herem glorificador de Dios. Quiz\u00e1 la propiedad hurtada de Jeric\u00f3 hubiera infligido a Israel un contagio f\u00ed\u00adsico y por eso deb\u00ed\u00ada ser sometido al fuego purificador (ver 6:17, 24). En tiempos b\u00ed\u00adblicos, las familias actuaban m\u00e1s como una unidad bajo la direcci\u00f3n del pa dre, que en las culturas occidentales. Las familias entraban en pacto con Dios como un grupo (ver sobre 2:8\u201314, 18) y quebrantaban el pacto colectivamente, como en este caso. Ac\u00e1n probablemente escondi\u00f3 el bot\u00ed\u00adn en la tienda familiar, con el conocimiento pleno de toda su familia (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 5:1, 2).<br \/>\nConfesando su pecado, Ac\u00e1n dio gloria a Dios (19), porque ello entra\u00f1aba reconocimiento de la omnisciencia, soberan\u00ed\u00ada, verdad, celo y santidad de Dios. De manera significativa, el incr\u00e9dulo Ac\u00e1n equivoc\u00f3 el nombre del herem llam\u00e1ndolo bot\u00ed\u00adn. Su punto de vista de la guerra santa era equivocado. Para \u00e9l, Jeric\u00f3 era un trofeo que hab\u00ed\u00ada conquistado, no algo que el Rey divino hab\u00ed\u00ada ganado. De igual manera los materialistas consideran los re cursos de la tierra como suyos, no del Se\u00f1or.<br \/>\n24\u201326 Todo Israel deb\u00ed\u00ada participar en la lapidaci\u00f3n expiatoria (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 1). El mont\u00f3n de piedras en Acor (que significa \u2020\u0153desastre\u2020\u009d) conmemora el tr\u00e1gico sacrilegio de Ac\u00e1n (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:5\u20137).<br \/>\n8:1\u201329 Victoria en Hai. 1, 2 En el ataque renovado, se siguieron escrupulosamente las reglas de la guerra santa. Primero, el Se\u00f1or orden\u00f3 el ataque y Josu\u00e9, en forma perfecta e innovadora, cumpli\u00f3 los detalles. En segundo lugar, se orden\u00f3 al ej\u00e9rcito no temer porque Dios le hab\u00ed\u00ada prometido la victoria (ver 1:7\u20139). La victoria fue tan segura al principio del segundo ataque, como la derrota fue cierta al inicio del primero.<br \/>\nNo obstante, cada batalla en la conquista fue \u00fanica. Las normas de la guerra santa generalmente impon\u00ed\u00adan una fuerza reducida, de manera que la fe de Israel estuviera en el Se\u00f1or y no en el poder militar (ver Deut. 17:16; Jue. 7:1\u20138). Sin embargo, en este caso Israel envi\u00f3 todo el ej\u00e9rcito. En el primer ataque sin \u00e9xito, los n\u00fameros reducidos representaron la falsa confianza de Israel (ver 7:3). Ahora todo el ej\u00e9rcito expresaba fe, subiendo nuevamente en contra del formidable enemigo. En esta batalla el herem del Se\u00f1or inclu\u00ed\u00ada solamente la ciudad y la gente, no el ganado ni los metales preciosos (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:17; 7:15). El plan de batalla requer\u00ed\u00ada de una estrategia militar normal, una astuta emboscada, no una procesi\u00f3n sacerdotal como la que en forma asombrosa derrib\u00f3 los muros de Jeric\u00f3. En el \u00e9xodo, el Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos maravillosamente us\u00f3 el mar Rojo y el viento oriental, no los hombres armados de Israel, para destruir al poderoso ej\u00e9rcito egipcio (Exo. 14:10\u201331), pero en la siguiente batalla contra los amalequitas confi\u00f3 la espada a Josu\u00e9 (Exo. 17:8\u201316; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:1). De igual manera en la historia de la iglesia, en el tiempo de los ap\u00f3stoles hubo actos asombrosos y despu\u00e9s, otros no tan maravillosos (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 2:3, 4). De ambas maneras Cristo edifica su iglesia (Mat. 16:19).<br \/>\n3\u201313  El Se\u00f1or orden\u00f3 una emboscada enga\u00f1osa (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:2\u20137). No es claro el n\u00famero involucrado en la emboscada. El v. 3 habla de 30 contingentes (ver comentario sobre 4:13), pero el v. 12 mencio na cinco. Se ha sugerido que el v. 3 se lea: \u2020\u0153\u00e9l envi\u00f3 treinta de sus mejores hombres de guerra, uno de cada contingente\u2020\u009d (Boling; ver abajo) (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Sam. 23:24\u201339). Toda la emboscada consist\u00ed\u00ada de cinco con tingentes de hombres de milicia. N\u00f3tese el cambio de gente de guerra en el v. 3, a hombres sencillamente en el v. 12. Los de la emboscada ascendieron 20 km.km. Kil\u00f3metro(s) por la empinada monta\u00f1a y al amparo de la noche se escondieron detr\u00e1s de una colina o en cuevas, en el lado occidental de Hai (9, 13). A la ma\u00f1ana siguiente, Josu\u00e9 sali\u00f3 de Gilgal con la principal fuerza de guerra, teniendo una visi\u00f3n com pleta de Hai allende un valle al norte de la ciudad. Aquella noche, la segunda para los hombres de la emboscada que ya estaban listos, Josu\u00e9 reconoci\u00f3 el valle donde tendr\u00ed\u00ada lugar la batalla, para asegurar el \u00e9xito de su maniobra enga\u00f1osa.<br \/>\n14\u201317 Para el rey de Hai, la maniobra de Josu\u00e9 parec\u00ed\u00ada una repetici\u00f3n. Temprano la ma\u00f1ana siguiente, se apresur\u00f3 temerariamente a marchar hacia el norte al lugar asignado para la batalla, espe rando que se repitiera la derrota anterior. Josu\u00e9 fingi\u00f3 una retirada, usando la anterior para su ventaja, e indujo al rey a desechar toda precauci\u00f3n. Para aniquilar a su presa en huida, el rey reuni\u00f3 a todas sus tropas fuera de la ciudad, incluso del templo (llamado aqu\u00ed\u00ad Betel; cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 20:18), el \u00faltimo punto de defensa de una ciudad sobre su acr\u00f3polis. Aqu\u00ed\u00ad Betel (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153casa de Dios\u2020\u009d) no es el nombre de un lugar sino una descripci\u00f3n del templo de Hai (R. G. Boling y G. E. Wright, Anchor Bible, Joshua, p. 240).<br \/>\n18\u201323  En el momento cr\u00ed\u00adtico, el Se\u00f1or intervino y orden\u00f3 a Josu\u00e9 que levantara el kidon, la lanza, o mejor una espada curva, una cimitarra. Extendida hacia Hai, simboliz\u00f3 la soberan\u00ed\u00ada del Se\u00f1or sobre la ciudad. El heb. del v. 19 sugiere que los hombres en la emboscada hab\u00ed\u00adan dejado ya r\u00e1pidamente sus lugares de escondite. Tan pronto como Josu\u00e9 dio la se\u00f1al, se apresuraron hacia la ciudad. El ej\u00e9rcito principal de Israel se volvi\u00f3 contra sus desventurados perseguidores quienes, mirando atr\u00e1s, vieron a su ciudad elev\u00e1ndose en humo y a las cinco unidades israelitas saliendo detr\u00e1s de ellos.<br \/>\n24\u201327 De acuerdo con las normas de la guerra santa contra los cananeos, los 12 contingentes completos de Hai y sus esposas se convirtieron en el herem del Se\u00f1or, destruidos (26).<br \/>\n28, 29 La ciudad incendiada, un mont\u00ed\u00adculo permanente de ruinas y la tumba del rey, un mont\u00f3n de piedras a la puerta, sirvieron como memoriales (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:5\u20137) y prueba de que los eventos realmente acontecieron. El rey de Hai fue colgado de un \u00e1rbol, quiz\u00e1 traspasado sobre una estaca, para mostrar que estaba bajo la maldici\u00f3n de Dios. De acuerdo con la ley, ten\u00ed\u00adan que bajarlo antes del anochecer (Deut. 21:23). Por contraste, el Rey de Israel \u2020\u0153nos redimi\u00f3 \u2020\u00a6 al hacerse maldici\u00f3n por nosotros\u2020\u009d (G\u00e1l. 3:13). A \u00e9l tambi\u00e9n lo bajaron a la puesta del sol (Juan 19:31).<\/p>\n<p>8:30-35 El pacto renovado en el monte Ebal<\/p>\n<p>En el coraz\u00f3n de sus historias de batalla, el narrador hace una pausa para relatar que Israel renov\u00f3 el pacto en Siquem como Mois\u00e9s les hab\u00ed\u00ada ins truido (Deut. 11:29). Se publicaron las demandas y los preceptos del Se\u00f1or de Israel. El altar simbolizaba la demanda de Dios sobre la tierra (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 12:8) y la ley defin\u00ed\u00ada el car\u00e1cter de su reinado. Como las vi\u00f1as sin podar (Lev. 25:5, 11) y el cabello sin cortar (N\u00fam. 6:5) eran s\u00ed\u00admbolos en Israel de que estos objetos eran santos o dedicados al Se\u00f1or, as\u00ed\u00ad un altar de piedras sin labrar mostraba que pertenec\u00ed\u00adan al Creador. El monte Ebal est\u00e1 al norte de Siquem (la moderna Nablus), el sitio de mal ag\u00fcero, y el monte Gerizim, el m\u00e1s bajo de los dos (33) al sur. Uno debe asumir que Israel ten\u00ed\u00ada libre acceso a esta \u00e1rea, ya sea porque ten\u00ed\u00adan un tratado con los siquemitas (ver cap. 24; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 34; Jue. 9) o porque los cananeos, agazapados en sus fortificaciones, ten\u00ed\u00adan temor de confrontarlos en esta \u00e1rea poco poblada. El monte Ebal, el monte de las maldiciones, fue elegido como el sitio apropiado para el altar porque all\u00ed\u00ad Dios quit\u00f3 la maldici\u00f3n de los pecadores.<br \/>\nLos holocaustos simbolizaban la consagraci\u00f3n total de Israel a Dios y sirvieron para rescatarlos. Las ofrendas de compa\u00f1erismo, que se com\u00ed\u00adan, celebraban su relaci\u00f3n con Dios. Los mismos sacrificios se usaron en la ceremonia en el monte Sina\u00ed\u00ad cuando Israel inicialmente ratific\u00f3 el pacto (Exo. 24:5). Prefiguran la sangre de Cristo del nuevo pac to (Luc. 22:20). Se ha encontrado un altar en el monte Ebal y de acuerdo con su descubridor, A. Zetal, toda la evidencia cient\u00ed\u00adfica corresponde muy bien con la descripci\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<br \/>\nComo Josu\u00e9 estaba siguiendo la ley de Mois\u00e9s, el lector debe asumir que las grandes piedras fueron cubiertas con cal y la ley inscrita sobre ellas (32; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 27:1\u20138). No se especifica la extensi\u00f3n de la ley escrita a la vista de los israelitas reunidos solemnemente. El lector debe asumir tambi\u00e9n que en el anfiteatro natural con espl\u00e9ndidas propiedades ac\u00fasticas, seis tribus sobre el monte Gerizim aclamaron las bendiciones sobre la obediencia y seis en el monte Ebal las maldiciones sobre la desobediencia (33; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 27). Las tribus, compuestas de ciuda danos nativos y naturalizados, permanecieron en pie hacia los sacerdotes que llevaban el arca, el trono del Rey divino (ver 6:6, 7). Despu\u00e9s, para que la escucharan todos los ciudadanos del reino de Dios, Josu\u00e9 ley\u00f3 la ley, expresada a trav\u00e9s de las bendiciones y las maldiciones, esencia del tratado de Israel con Dios (34, 35;  cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 11:26; 30:1).<\/p>\n<p>9:1-27 Tratado con Gaba\u00f3n<\/p>\n<p>El tratado con los gabaonitas fue una excepci\u00f3n obvia a la regla de la guerra santa. Este relato muestra que Israel pod\u00ed\u00ada determinar que bajo ciertas circunstancias pod\u00ed\u00ada y deb\u00ed\u00ada hacerse una excepci\u00f3n a la ley. A veces surgen situaciones comprometedoras como aqu\u00ed\u00ad (14) y p. ej.p. ej. Por ejemplo en casos de divorcio, porque no se busc\u00f3 en primer lugar la palabra de Dios. En el tiempo de los jueces, Israel se enred\u00f3 tanto con pactos de paz con las naciones condenadas, violando el herem (ver sobre 6:15\u201321), que el Se\u00f1or ya no sac\u00f3 a los cananeos (Jue. 2:1\u20135). Muchos en la iglesia hoy est\u00e1n optando por coexistir pac\u00ed\u00adficamente con el mundo y est\u00e1n perdiendo su poder espiritual.<br \/>\n9:1, 2  Confederaci\u00f3n cananea. La diplomacia excepcional de Gaba\u00f3n se presenta en contraste con el trasfondo de la decisi\u00f3n de otras confederaciones cananeas de hacer la guerra contra Israel (10:1\u201311:23). Los gabaonitas arriesgaron la paz, no la guerra. Desafortunadamente, aunque tem\u00ed\u00adan a Dios, no optaron por una tercera soluci\u00f3n, vasa llaje total dentro del pacto con Dios, como lo hab\u00ed\u00ada hecho Rajab (ver 2:8\u201314). Confrontada con Cristo y su evangelio, la gente de igual manera puede optar por una de estas tres posturas: Luchar contra \u00e9l, coexistencia pac\u00ed\u00adfica sin sumisi\u00f3n a \u00e9l, o ser miembro pleno en el nuevo pacto por medio de su sangre y del renacimiento espiritual.<br \/>\n9:3\u201313 El enga\u00f1o de Gaba\u00f3n. Gaba\u00f3n y sus cuatro aliados son llamados heveos (7) para recordarnos que son una de las naciones sentenciadas. La identificaci\u00f3n popular de Gaba\u00f3n con el-Jib, 13 km.km. Kil\u00f3metro(s) al noroeste de Jerusal\u00e9n, es cuestionable. Con t\u00e9rminos de paz en sus bocas se acercaron a Josu\u00e9, quien tuvo que aceptar la responsabilidad por lo que aconteci\u00f3 aunque es obvio que permiti\u00f3 que los ancianos participaran en las negociaciones (6, 8b, 15).<br \/>\nLos gabaonitas fincaban su esperanza de un tratado de paz en la norma de Israel de hacer paz con ciudades sumisas que estuvieran lejos de Israel y que no formaran parte de las naciones condenadas que pod\u00ed\u00adan corromperlos (Deut. 20:10\u201315). Por lo tanto, los gabaonitas pretendieron venir de lejos.<br \/>\nSi bien el enga\u00f1o es una necesidad reconocida en la guerra, el enga\u00f1o en hacer tratados es inaceptable (ver sobre 2:2\u20137), de modo que Josu\u00e9 los maldijo (23). En verdad, Josu\u00e9 y los ancianos se equivocaron tambi\u00e9n por depender de su juicio en lugar de consultar al Se\u00f1or (14). La iglesia no debe sustituir su propio entendimiento, por atractivo que sea, por la palabra de Dios.<br \/>\n9:14, 15  Tratado con Gaba\u00f3n. Quiz\u00e1 Israel tom\u00f3 de las provisiones porque era parte del procedimiento para hacer pactos. En \u00faltima instancia fue Israel, no Gaba\u00f3n, quien hizo mal al no consultar al Se\u00f1or.<br \/>\n9:16\u201318 El enga\u00f1o de los gabaonitas descubierto. S\u00f3lo tres d\u00ed\u00adas despu\u00e9s, Israel descubri\u00f3 el enga\u00f1o de los gabaonitas y les tom\u00f3 otros tres d\u00ed\u00adas para hacer la jornada de 27 km.km. Kil\u00f3metro(s) de Gilgal a la liga gabaonita para confirmar el informe. Los cuatro pueblos que constitu\u00ed\u00adan esta liga controlaban las v\u00ed\u00adas de acceso a Jerusal\u00e9n desde el noroeste, de modo que viv\u00ed\u00adan en una arteria vital dentro de la confederaci\u00f3n israelita. La asamblea tuvo raz\u00f3n en quejarse contra sus dirigentes, porque la existencia de Israel en la tierra estaba ahora amenazada por esta presencia pagana.<br \/>\n9:19\u201327 Acuerdo. Tres veces, en vers\u00ed\u00adculos sucesivos (18, 19, 20), se le da importancia al hecho de que Israel no debe quebrantar un juramento, aun cuando se hubiere hecho bajo una bandera falsa y as\u00ed\u00ad tomando en vano el nombre de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 20:7; 2 Sam. 21:1\u201314; Mat. 5:33\u201337). Esta es una verdad que necesita ser reafirmada en una \u00e9poca en que se quebrantan los votos matrimoniales y los con tratos mercantiles. Los ancianos resolvieron el problema de asegurar un tratado irrevocable llevado a cabo con dolo, interpretando el t\u00e9rmino del tratado \u2020\u0153siervo\u2020\u009d, en la forma m\u00e1s onerosa: Los gabaonitas se convirtieron en cortadores de le\u00f1a y portadores de agua para toda la congregaci\u00f3n. Josu\u00e9 a\u00f1adi\u00f3 servicio c\u00faltico a las otras labores demandadas por los ancianos.<\/p>\n<p>10:1-43 Conquista del sur<\/p>\n<p>La campa\u00f1a del sur consisti\u00f3 de dos partes: La derrota de los cinco reyes de los amorreos que sitiaron a Gaba\u00f3n, y la captura subsecuente de las ciudades reales y la subyugaci\u00f3n del territorio.<br \/>\n10:1\u201328 Batalla en Gaba\u00f3n. 1\u20137 La conquista de Hai por Josu\u00e9 y, sobre todo, la sumisi\u00f3n de Gaba\u00f3n, apresuraron al alarmado rey de Jerusal\u00e9n pa ra formar una alianza con cuatro otras ciudades reales y sitiar Gaba\u00f3n. Las ciudades-estado en el mundo de Israel con frecuencia un\u00ed\u00adan fuerzas para resistir a un enemigo (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 14:1\u20133). De una car ta en la correspondencia Amarna (c. 1350 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), se puede inferir que Gaba\u00f3n era parte de un reino de Jerusal\u00e9n que incorporaba la mayor parte del territorio monta\u00f1oso de Judea. Enfrentado con el ataque de esta coalici\u00f3n poderosa, Gaba\u00f3n apel\u00f3 a Josu\u00e9 para cumplir la obligaci\u00f3n del tratado de Israel y venir en su ayuda. Israel respondi\u00f3 a esta primera prueba verdadera de su temple.<br \/>\nEl rey de Jerusal\u00e9n, Adonisedec (que significa \u2020\u0153mi Se\u00f1or es justo\u2020\u009d), gobernaba sobre una ciudad compuesta de amorreos y heteos, ambos pueblos \u2020\u0153dedicados\u2020\u009d por muerte a Dios (ver sobre 6:15\u201321; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 7:1). La perspectiva del mundo de Adonisedec le impidi\u00f3 entender que las victorias de Israel las deb\u00ed\u00adan al Se\u00f1or, no a Josu\u00e9, y as\u00ed\u00ad desde su marco de referencia era asunto de reunir ej\u00e9rcitos contra ej\u00e9rcitos. A diferencia de los gabaonitas, que hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo la fama de Jehovah (9:9, 10), \u00e9l hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo de la fama de Josu\u00e9. Los hombres \u2020\u00a6 valientes del rey (2), como los caballeros medievales (cf.cf. Confer (lat.), compare \u2020\u0153hombres de guerra\u2020\u009d 6:2), estaban entrenados y eran lo suficientemente ricos para equiparse bien. En este tiempo los egipcios controlaban Cana\u00e1n y Laquis (la moderna Tell ed-Duweir) era su capital provincial.<br \/>\n8\u201315  El campo de batalla de Gaba\u00f3n proporcion\u00f3 un escenario donde el guerrero divino hizo maravillas. Este es el tercero y \u00faltimo acto de las intervenciones asombrosas del Se\u00f1or a favor de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare caps. 3; 4; 6). En las mejores tradiciones de la guerra santa, el Se\u00f1or daba instrucciones, probablemente despu\u00e9s de ser consultado; ordenaba a Israel no temer, prometi\u00e9ndole la victoria (8); turb\u00f3 con p\u00e1nico al enemigo mientras Josu\u00e9 los tomaba por sorpresa despu\u00e9s de ascender colina arriba toda la noche, 35 km.km. Kil\u00f3metro(s) sinuosos desde Gilgal a Hebr\u00f3n (9\u201310); e hizo llover piedras de granizo mortales sobre los derrotados enemigos que hu\u00ed\u00adan hacia sus for talezas al pie de las monta\u00f1as (11) (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 14:24; Jue. 4:15; Sal. 77:17\u201319). Reflexionando sobre este drama, Isa\u00ed\u00adas habla del Se\u00f1or como levant\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo (Isa. 28:21).<br \/>\nEl narrador guarda la escena m\u00e1s espectacular para el final: la victoria en el paso de Bet-jor\u00f3n (12\u201315). En esta escena, el s\u00e9quito del Se\u00f1or, el sol y la luna, desempe\u00f1an papeles de apoyo para Josu\u00e9. Los cananeos, que ven\u00ed\u00adan subiendo por las laderas desde el occidente de Gaba\u00f3n (a los cuales Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada llevado alivio despu\u00e9s de su ascenso fatigoso de toda la noche), estaban viendo hacia el oriente el sol cegador sobre Gaba\u00f3n cuando empe z\u00f3 la batalla. Para mantener la ventaja, Josu\u00e9, orando al Se\u00f1or, orden\u00f3 al sol y a la luna, como subordinados del Se\u00f1or, detenerse hasta que Israel se hubiera vengado a s\u00ed\u00ad mismo (es decir, defensivamente vindicar su soberan\u00ed\u00ada) de su enemigo. En forma asombrosa el Se\u00f1or someti\u00f3 a estos ayudantes celestiales a la voz de mando de un hombre sobre el escenario terrestre. El sol pudo haber sido la deidad principal en Gaba\u00f3n, como la luna lo era en Jeric\u00f3 (ver 6:1). El narrador cita su fuente, el libro de Jaser (\u2020\u0153El libro del justo\u2020\u009d), un relato antiguo y probablemente po\u00e9tico o colecci\u00f3n de cantos \u00e9picos nacionales celebrando a los h\u00e9roes de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Sam. 1:18\u201327).<br \/>\nHa habido muchos intentos de traducir el heb. de los vv. 12, 13 para proporcionar una interpretaci\u00f3n m\u00e1s naturalista del evento. Algunos eruditos creen que se refiere a un eclipse solar. Otros sugieren que el sol dej\u00f3 de brillar, no de moverse, y que casi un d\u00ed\u00ada entero debe traducirse \u2020\u0153como cuando el d\u00ed\u00ada ha terminado\u2020\u009d. Una forma ligeramente modificada de esta posici\u00f3n, sostiene que el texto se refiere a una granizada muy temprano en la ma\u00f1ana que oscureci\u00f3 el cielo hasta que el enemigo fue vencido y traduce el v. 13: \u2020\u0153El sol dej\u00f3 de brillar en medio del cielo y no se apresur\u00f3 a salir (as\u00ed\u00ad como era) como cuando el d\u00ed\u00ada ha terminado.\u2020\u009d Aunque las palabras heb. que se traducen pararse y detenerse pueden significar \u2020\u0153dejar de brillar\u2020\u009d, especialmente en poes\u00ed\u00ada, el calificativo prosaico del narrador a se detuvo en el v. 13b,  en medio del cielo, en lugar de dej\u00f3 de \u2020\u0153brillar\u2020\u009d, parece favorecer la interpretaci\u00f3n tradi cional. De la misma manera, tomar las palabras que se traducen en la RVARVA Reina-Valera Actualizada no se apresur\u00f3 a ponerse como \u2020\u0153no se apresur\u00f3 a aparecer\u2020\u009d es forzar el significado del heb. Esta interpretaci\u00f3n, aunque in geniosa, parece motivada no por una lectura normal del texto, sino por un intento de satisfacer las reglas de la ciencia. Ha habido tambi\u00e9n intentos de clasificar este pasaje como un mito historicista (ver R. G. Boling en Anchor Bible), pero esa interpretaci\u00f3n socava la credibilidad del autor inspirado.<br \/>\nOtros eruditos han rechazado explicaciones cient\u00ed\u00adficas considerando \u2020\u0153el fen\u00f3meno como uno de los milagros numerosos de los cuales nos habla la Biblia \u2020\u00a6 una \u2020\u2122se\u00f1al\u2020\u2122 de la intervenci\u00f3n divina extraordinaria que imparte una gracia inmerecida para el hombre e inconcebible en cualquier otra forma\u2020\u009d (J. A. Soggin, Joshua [SCM, p. 123]). La orden de Josu\u00e9 al sol ha sido comparada con la oraci\u00f3n de Agamen\u00f3n a Zeus de no permitir que el sol se pusiera antes que los aqueos resultaran victoriosos.<br \/>\n16\u201321 Se reanuda ahora la epopeya de la batalla de Gaba\u00f3n. Josu\u00e9 no detuvo a su ej\u00e9rcito para ejecutar a los cinco reyes que, de acuerdo con los informes de su servicio de inteligencia se hab\u00ed\u00adan es condido en la cueva de Maqueda. Por el contrario, orden\u00f3 que una unidad bloqueara la entrada con piedras grandes y la guardaran, mientras su fuerza principal persegu\u00ed\u00ada a los cananeos cort\u00e1ndoles la retirada a sus ciudades fortificadas en el occidente. Sin embargo, algunos escaparon (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 28\u201339). Entonces las tropas volvieron al campamento ahora en Maqueda. Nadie se atrevi\u00f3 a criticar a uno solo de los hombres de este ej\u00e9rcito vencedor (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 11:7, donde \u2020\u0153ladrar\u2020\u009d representa la misma palabra heb. que aqu\u00ed\u00ad se traduce dijera algo). Con esa reputaci\u00f3n, pronto tendr\u00ed\u00adan reposo.<br \/>\n22\u201327 Ahora era tiempo de matar a los cinco reyes. Josu\u00e9 us\u00f3 la ocasi\u00f3n para fortalecer espiritualmente a sus tropas para las batallas futuras. Ante todo el ej\u00e9rcito, instruy\u00f3 a sus jefes para que si guieran una costumbre antigua ampliamente difundida de colocar sus pies sobre los cuellos de los reyes humillados (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 5:3; Sal. 110:1; 1 Cor. 15:25\u201328). Como el Se\u00f1or le hab\u00ed\u00ada ordenado al principio de la conquista (1:8), Josu\u00e9 ahora les ordenaba a ellos no temer, porque estos reyes eran prenda de las futuras victorias de Dios. Luego Josu\u00e9 los mat\u00f3. Como hizo con el rey de Hai, mantuvo a estos reyes colgados hasta la noche como un espect\u00e1culo p\u00fablico para inducir el temor del Se\u00f1or, no de los cananeos. Las piedras frente a la cueva sirvieron como otro memorial de la conquista asombrosa de Josu\u00e9 (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:5\u20137). La ejecuci\u00f3n de los reyes prefigura la humillaci\u00f3n y la derrota de Satan\u00e1s (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 3:15).<br \/>\n10:29-39 Aniquilaci\u00f3n de siete ciudades amorreas.  En una secuela, el narrador menciona r\u00e1pidamente siete ej\u00e9rcitos reales que Josu\u00e9 destruy\u00f3 y seis ciudades reales contra las que pele\u00f3, captur\u00f3 y las a\u00f1adi\u00f3 al herem.<br \/>\n10:40\u201343 Resumen. Las tres principales \u00e1reas geogr\u00e1ficas de Jud\u00e1, la regi\u00f3n monta\u00f1osa, el N\u00e9guev y la falda de las colinas, todas fueron sometidas en esta campa\u00f1a. Aunque todav\u00ed\u00ada faltaba mu cha tierra por ser conquistada (ver 13:1\u20137), el lomo de los cananeos condenados hab\u00ed\u00ada sido quebrantado; en ese sentido pod\u00ed\u00ada decirse que Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada dominado toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>11:1-15 Conquista del norte<\/p>\n<p>La campa\u00f1a del norte, como la del sur, consisti\u00f3 tambi\u00e9n de dos partes: La derrota junto a las aguas de Merom (11:1\u20139) y la subsiguiente captura de las ciudades (11:10\u201315). Todas las naciones condenadas se reunieron contra Israel para esta batalla por la tierra, decisiva y culminante (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:10; 9:1, 2).<br \/>\n11:1\u20139 Batalla junto a las aguas de Merom. 1\u20135 El convocador de la coalici\u00f3n cananea fue Jab\u00ed\u00adn, de la dinast\u00ed\u00ada gobernante de Hazor (ver Jue. 4:2). Hazor (la moderna Tell Qedah) era una ciudad grande, bien fortificada, en los tiempos de Josu\u00e9, que cubr\u00ed\u00ada unas 80 hect\u00e1reas con una poblaci\u00f3n de cerca de 40.000. Era una de las ciudades principales sobre la ruta de comercio entre Egipto y Mesopotamia. La arqueolog\u00ed\u00ada y la literatura antigua del Cercano Oriente corroboran la afirmaci\u00f3n: Hazor hab\u00ed\u00ada sido antes la capital de todos estos reinos (10).<br \/>\nEl narrador presenta la convocatoria de Jab\u00ed\u00adn a las armas conc\u00e9ntricamente. En el coraz\u00f3n del ej\u00e9rcito estaba Jab\u00ed\u00adn (1a). Reunidos a su derredor estaban tres reyes de Galilea: De Mad\u00f3n (cerca de Qarm Hattin en el coraz\u00f3n de Galilea), Simr\u00f3n (sitio incierto) y Acsaf (en alg\u00fan lugar en Aser, ver 19:25). Reforz\u00e1ndolos a ellos, estaban los reyes de las \u00e1reas circunvecinas: En el norte de las monta\u00f1as en la Galilea Superior, en el sur del Quin\u00e9ret y el valle del Jord\u00e1n al sur del Quin\u00e9ret, y en el occidente de Nafot-dor, un famoso puerto al sur del monte Carmelo (2). Para proporcionar m\u00e1xima fuerza, se reunieron reyes desde las m\u00e1s remotas re giones al sur y al norte de ellos (3). En relaci\u00f3n con el sur remoto, el v. 3a debiera decir: \u2020\u0153A los cananeos que habitaban al oriente y al occidente a los amorreos (entre ellos): a los heteos, a los ferezeos, a los jebuseos de la regi\u00f3n monta\u00f1osa.\u2020\u009d Del norte remoto, los heveos que proced\u00ed\u00adan de las faldas del monte Herm\u00f3n en la regi\u00f3n de Mizpa (sitio incierto que significa \u2020\u0153Tener cuidado\u2020\u009d). Estos aliados estaban equipados con el arma \u00faltima de su tiempo, los carros ligeros tirados por caballos, que se pod\u00ed\u00adan desarmar y armar para la batalla en las planicies. Se reunieron para la batalla decisiva probablemente en la meseta al norte de Jebel Jermaq, a unos 4 km.km. Kil\u00f3metro(s) al noreste de Merom.<br \/>\n6\u20139 Una vez m\u00e1s, Israel sigui\u00f3 las reglas de la guerra santa: Josu\u00e9 consult\u00f3 al Se\u00f1or y \u00e9l dio al ej\u00e9rcito de Josu\u00e9 el est\u00ed\u00admulo que necesitaba frente a una superioridad que les hac\u00ed\u00ada vacilar; les habl\u00f3 tanto del tiempo de batalla como de la t\u00e1ctica que deb\u00ed\u00adan emplear. Cuando los hombres de Josu\u00e9 hubieran desjarretado los caballos, los aurigas ser\u00ed\u00adan obligados a huir y los israelitas podr\u00ed\u00adan perseguirlos. Despu\u00e9s pod\u00ed\u00adan regresar y quemar los carros con sosiego, que fue lo que hicieron (9). (Sobre la estrategia versus milagro, ver 8:1, 2; 9:1, 2; 10:8\u201315).<br \/>\nJosu\u00e9 y su experimentada gente de guerra atacaron sorpresivamente (7). La derrota santa estaba en marcha nuevamente (8; cf.cf. Confer (lat.), compare 10:9\u201311). La coalici\u00f3n imp\u00ed\u00ada se apart\u00f3, algunos huyeron al noroeste y otros al nordeste, pero todos apresur\u00e1ndose sin pensarlo a salir de la tierra. Siguiendo las reglas de la guerra santa, Josu\u00e9 no perdon\u00f3 la vida a ninguno de ellos.<br \/>\n11:10\u201315 Captura de las ciudades. El destino de las ciudades capturadas es paralelo a la lista en 10:28\u201339. Como en el caso de Jeric\u00f3, la jactanciosa ciudad de Hazor fue totalmente destruida (herem); nada se perdon\u00f3 y la ciudad fue quemada (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:15\u201321). (Para la evidencia arqueol\u00f3gica en Hazor ver Introducci\u00f3n: fecha de la conquista.) Sin embargo, a diferencia de Jeric\u00f3, no se pronunci\u00f3 ninguna maldici\u00f3n sobre cualquiera que la ree dificara (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 4:2). Los israelitas no quemaron las otras ciudades reales. Como en el caso de Hai, conservaron el bot\u00ed\u00adn (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:24\u201327), como el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s (Deut. 6:10, 11). El mandato de Mois\u00e9s de \u2020\u0153no dejar con vida a nada que respire\u2020\u009d (Deut. 20:16), debe referirse a la vida humana, no a reba\u00f1os y ganado, porque con la aprobaci\u00f3n total del Se\u00f1or, Israel se llev\u00f3 el ganado (12\u201315).<\/p>\n<p>La conquista de Hazor<\/p>\n<p>11:16-23 Resumen de la conquista<\/p>\n<p>El resumen al final de la campa\u00f1a del sur (10:40\u201341), se equipara al resumen de toda la conquista. El Arab\u00e1, a diferencia del v. 2, es todo el valle desde el mar de Galilea hasta el golfo de Eilat. El monte Halac (\u2020\u0153monta\u00f1a desnuda\u2020\u009d), es Jeleb Halaq, muy al sudeste de Beerseba y Se\u00ed\u00adr es Edom. Baal-gad, el polo opuesto sobre el eje norte-sur, puede ser Banias, en la base del monte Herm\u00f3n y el nacimiento del Jord\u00e1n (17). A juzgar por la edad de Caleb, si los n\u00fameros se pueden tomar por su significado lit.lit. Literalmente, el mucho tiempo (18) de la conquista puede ser siete a\u00f1os. Caleb ten\u00ed\u00ada 85 al final de la conquista (ver 14:10) y 78 cuando empez\u00f3 (cf.cf. Confer (lat.), compare 14:7 y Deut. 2:14).<br \/>\nNinguno de los cananeos se arrepinti\u00f3, excepto Rajab y su familia, y solamente los gabaonitas buscaron un tratado de paz, porque el Se\u00f1or endureci\u00f3 los corazones del resto para destrucci\u00f3n (20; ver 9:1, 2). De la situaci\u00f3n paralela del fara\u00f3n contra Mois\u00e9s, uno puede inferir que los corazones de los cananeos contra Josu\u00e9 eran, como los de toda la hu manidad, naturalmente duros (Exo. 7:11\u201314; 1 Cor. 2:14). Cuando se confrontaron con los hechos asombrosos del Se\u00f1or por medio de su siervo, ellos, como Fara\u00f3n, endurecieron sus corazones (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 8:32; 9:34), despu\u00e9s de lo cual el soberano Se\u00f1or los endureci\u00f3 (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 10:1). Toda la gente est\u00e1 muerta en pecado y merece el juicio de Dios; es s\u00f3lo a trav\u00e9s de la misericordia de Dios que \u00e9l da nueva vida a algunos (Rom. 9:10\u201318).<br \/>\nEl resumen en el v. 23 alude al 1:3. En todas las otras partes, el narrador advierte lo incompleto de la conquista en t\u00e9rminos m\u00e1s precisos (ver 13:1; 15:63; 16:10). Para reposo, ver sobre 1:12\u201315 y 10:21. El Israel errante hab\u00ed\u00ada pasado. No habiendo resistencia organizada, el camino estaba listo para que la tierra fuera distribuida (23; ver 1:6).<\/p>\n<p>12:1-24 Ap\u00e9ndice: lista de los reyes derrotados<\/p>\n<p>Este cap\u00ed\u00adtulo, que hace un resumen de los reyes que mataron los israelitas y cuyas tierras tomaron, provee una transici\u00f3n entre la conquista de la tierra (caps. 1\u201311) y su distribuci\u00f3n (caps. 12\u201321). Esta lista confirma los caps. 6\u201311.<br \/>\nJosu\u00e9 advierte repetidamente el cambio de los antiguos reyes malvados, y sus tierras, a Dios como el nuevo gobernante y sus tribus que santificar\u00e1n la tierra prometida. Este cambio ilustra varias verdades. Primera, que el reino justo de Dios leg\u00ed\u00adtimamente toma el lugar de los reinos injustos de este mundo que han usurpado su gobierno sobre la tie rra (ver 3:9\u201313; 8:30\u201335). Segunda, que en el tiempo del juicio Dios elimina decisivamente a los malvados. Tercera, que los malvados no pueden estar en pie frente a un ej\u00e9rcito santo, que sigue la revelaci\u00f3n de Dios y conf\u00ed\u00ada en \u00e9l (1:5; 10:8). Cuarta, que el Dios eterno cumple sus promesas. Dios hab\u00ed\u00ada hecho pacto sobre esta tierra con los patriarcas y su simiente. Ahora ha cumplido esa promesa pero no la ha consumado todav\u00ed\u00ada (ver 1:6). La conquista recuerda a la iglesia que el Dios que cumple pactos dar\u00e1 a su pueblo los nuevos cielos y la nueva tierra, como lo prometi\u00f3, y en correspondencia ellos deben esperar pacientemente su herencia (Heb. 11:39, 40). Quinta, que el pueblo unido de Dios, en este caso las tribus del occidente y oriente del Jord\u00e1n, desalojan a los gobernantes ileg\u00ed\u00adtimos y heredan la tierra prometida (ver 1:12\u201315).<br \/>\nEste resumen se divide en dos mitades: La conquista de Israel y el asentamiento en la tierra al oriente del Jord\u00e1n (1\u20135), y la conquista de Josu\u00e9 de los reyes al occidente del Jord\u00e1n (6\u201324).<br \/>\n12:1-6 Conquista de Mois\u00e9s de la tierra al oriente del Jord\u00e1n y su asentamiento. El narrador recuerda primero a sus lectores la transitoriedad de los reinos al oriente del Jord\u00e1n.<br \/>\n1 La inmensa ca\u00f1ada del Arn\u00f3n, wadi el-Mujib, sobre el lado oriental del Jord\u00e1n al otro lado de Ein Gedi, es una frontera natural que antiguamente marcaba el l\u00ed\u00admite entre los moabitas al sur y los amorreos al norte (Jue. 11:18, 19). El Arab\u00e1 aqu\u00ed\u00ad es el amplio valle del Jord\u00e1n entre el mar de Galilea (Quin\u00e9ret) y el mar Muerto (mar del Arab\u00e1). En tiempos de Josu\u00e9 la frontera norte era el monte Herm\u00f3n, no la frontera prometida en el Eufrates (ver 1:4; 13:1\u20137).<br \/>\n2, 3 La conquista de Sej\u00f3n, rey de los amorreos, se narra en N\u00fam. 21:21\u201331 y en Deut. 2:24\u201337. Aroer (moderno Ar\u2020\u2122arah) est\u00e1 como a 10 km.km. Kil\u00f3metro(s) del mar Muerto sobre la ribera norte que domina el wadi el-Mujib. Simbolizaba el l\u00ed\u00admite sur de este territorio. El wadi Jaboc, que corr\u00ed\u00ada rumbo a occidente al Jord\u00e1n, cerca de 12 km.km. Kil\u00f3metro(s) al norte del mar Muerto, formaba la frontera norte de Sej\u00f3n. A Israel no se le permiti\u00f3 pasar los l\u00ed\u00admites de la mitad oriental de la tierra perteneciente a los amonitas, que todav\u00ed\u00ada no estaban organizados como un reino (ver 13:25). Galaad propiamente era la tierra boscosa y con colinas al norte de una l\u00ed\u00adnea que llegaba hasta el occidente desde Hesb\u00f3n al mar Muerto y se extend\u00ed\u00ada hacia el norte a wadi Yarmuk, que se allana en planicies a unos 18 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sur de Yarmuk. La extensi\u00f3n norte de estas planicies forma el territorio de Bas\u00e1n. Esta \u00e1rea boscosa la divide en mitades el wadi Jaboc.<br \/>\n4, 5 La conquista de Og, rey de Bas\u00e1n, se narra en N\u00fam. 21:32\u201335 y Deut. 3:1\u201311. Los refa\u00ed\u00adtas eran gigantes que habitaban la tierra antes que los israelitas. Fueron conocidos por sus sucesores, los moa bitas y amonitas, como los emitas y zomzomeos respectivamente (Deut. 2:11, 20, 21). Esta gente formidable, comparable en estatura con los anaquitas, estaban en la tierra prometida en el tiempo de Abraham (G\u00e9n. 15:20). Los gesuritas y maaquitas eran tribus arameas sobre el l\u00ed\u00admite oriental de Israel.<br \/>\n6 Estas tierras fueron conquistadas por Mois\u00e9s quien, bajo la direcci\u00f3n de Dios, las entreg\u00f3 a las dos tribus y media leales al Se\u00f1or, para santificar la tierra. Dos veces se llama a Mois\u00e9s siervo de Jehovah (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:1), probablemente para mostrar el leg\u00ed\u00adtimo derecho de Israel a la tierra.<br \/>\n12:7-24 Conquista de Josu\u00e9 de la tierra al occidente del Jord\u00e1n. La tierra que conquist\u00f3 Josu\u00e9 es aproximadamente del tama\u00f1o del estado de Vermont en los Estados Unidos de Am\u00e9rica o Gales en la Gran Breta\u00f1a.<br \/>\n7, 8 Josu\u00e9 y los hijos de Israel en el v. 7 se equipara con Mois\u00e9s \u2020\u00a6 y los hijos de Israel en el v. 6. (Para Baal-gad, ver sobre 11:17.) La lista en t\u00e9r minos generales sigue los relatos de la conquista como se presentan en los caps. 6\u201311 y los completa. En ese tiempo, Israel ten\u00ed\u00ada su campamento en Gilgal y todav\u00ed\u00ada no se hab\u00ed\u00ada establecido en la tierra ni ocupado sus ciudades.<br \/>\n9\u201324 Estos \u2020\u0153reyes\u2020\u009d gobernaban sobre peque\u00f1as ciudades-estado cuyo territorio se extend\u00ed\u00ada solamente unos 5 km.km. Kil\u00f3metro(s) alrededor de la ciudad fortificada. En el 668 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, despu\u00e9s de su primera campa\u00f1a en Siria-Palestina, Asurbanipal cobr\u00f3 tributo de 33 reyes.<\/p>\n<p>13:1-21:45 DISTRIBUCION DE LA TIERRA<\/p>\n<p>Se hab\u00ed\u00ada repartido tierra a algunas de las tribus (13:1\u20137) antes de tomar posesi\u00f3n de ella. El remanente de la tierra presentaba un reto continuo a la fe de estas tribus que todav\u00ed\u00ada no se hab\u00ed\u00adan establecido.<br \/>\nAunque todo Israel hab\u00ed\u00ada luchado concertadamente para establecerse en la tierra prometida, las tribus tomaron posesi\u00f3n de sus territorios en varias maneras, tiempos diferentes y con grados variables de \u00e9xito. Las dos y media tribus del oriente pidieron y recibieron de Mois\u00e9s el \u00e1rea oriental del r\u00ed\u00ado (13:8\u201333; cf.cf. Confer (lat.), compare 12:1\u20136). Al occidente del r\u00ed\u00ado, Jud\u00e1, Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s, hab\u00ed\u00adan tomado tierra para ellos y luego hicieron que Josu\u00e9 se las asignara (15:1\u201317:18). Sin embargo, las siete tribus restantes no tuvieron este \u00e9xito. En su caso, Josu\u00e9 hizo que se explorara la tierra, la dividi\u00f3 en siete \u00e1reas geogr\u00e1ficas apropiadas y luego ech\u00f3 suertes para su distribuci\u00f3n (18:1\u201319:51). Era entonces asunto de cada tribu reclamar su porci\u00f3n.<\/p>\n<p>13:1-7 Tierra todav\u00ed\u00ada por conquistar<\/p>\n<p>El libro de Jos. presenta dos perspectivas de la naturaleza y alcance de la ocupaci\u00f3n de Cana\u00e1n por Israel: Batallas rel\u00e1mpago y espectacularmente exitosas en la conquista de toda la tierra (11:16\u201323; 21:43\u201345; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 23:23), y una serie de muchas batallas durante un tiempo largo (11:18) con grandes \u00e1reas de territorio del que poco a poco tendr\u00ed\u00adan que tomar posesi\u00f3n luego de la conquista (13:1\u20137; 18:3; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 23:27\u201330; Jue. 1). La tensi\u00f3n se puede disipar haciendo ver dos factores:<br \/>\nPrimero, los historiadores b\u00ed\u00adblicos presentan su material de acuerdo con esquemas teol\u00f3gicos. A veces, como en el caso de los libros de Rey. y Cr\u00f3n. y de los Evangelios del NTNT Nuevo Testamento, los diferentes autores presentan la misma historia desde \u00e1ngulos diferentes. Para enfatizar sus puntos, seleccionan material con cuidado, organiz\u00e1ndolo por temas y no necesariamente en orden cronol\u00f3gico, y edit\u00e1ndolo como sea necesario. Escriben una historia para provocar la memoria e inspirar la visi\u00f3n, no solamente como cr\u00f3nica de eventos. Nuestro narrador celebra que, cuando terminan las asombrosas campa\u00f1as de Josu\u00e9, se acaba la resistencia cananea. Por la \u2020\u0153tierra\u2020\u009d, \u00e9l implica tanto el territorio como sus habitantes. Ahora que los pueblos de la tierra han sido vencidos, puede decirse que toda la tierra \u2014en su sentido geogr\u00e1fico\u2014 ha sido tomada. Esa memoria ayud\u00f3 a Israel para darle fuerza y establecerse en la tierra que faltaba.<br \/>\nSegundo, la posesi\u00f3n de la tierra por parte de Israel y el resto que sucedi\u00f3, son temas ampliados, porque la tierra fue tomada \u2020\u0153poco a poco\u2020\u009d (Exo. 23:30) pero nunca totalmente (Heb. 4:1\u201314). Las generaciones futuras deb\u00ed\u00adan desempe\u00f1ar su parte (Jue. 3:1\u20134). El autor de Cr\u00f3n. us\u00f3 Jue. 3:1\u20134 para presentar a David como mayor que Josu\u00e9 porque rein\u00f3 desde \u2020\u0153el r\u00ed\u00ado Sijor en Egipto hasta Lebo (la entrada a) Hamat\u2020\u009d, usando vocabulario \u00fanico de es tos dos textos. Isa\u00ed\u00adas vio el cumplimiento de estas fronteras nacionales ideales en la era mesi\u00e1nica (Isa. 11:12\u201316). En cualquier punto dado durante el proceso de posesi\u00f3n de la tierra, puede decirse que Dios cumpli\u00f3 su promesa. Adem\u00e1s, cada cumplimiento individual fue parte del cumplimiento \u00faltimo y pod\u00ed\u00ada reconocerse como tal. El NTNT Nuevo Testamento presenta la misma tensi\u00f3n en relaci\u00f3n con el reino de Dios: Ya est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad pero en su m\u00e1s amplio sentido \u2020\u0153todav\u00ed\u00ada no\u2020\u009d.<br \/>\nLas tierras que quedaban, eran:<br \/>\n2, 3 El territorio que se convirti\u00f3 en Filistea, desde Sijor (\u2020\u0153r\u00ed\u00ado de Horus\u2020\u009d, el Nilo) hasta Gesur. Aunque m\u00e1s tarde gobernada por los filisteos (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:22; G\u00e9n. 10:14), esta tierra era parte del territorio cananeo prometido a Israel. Los aveos vivieron en las cercan\u00ed\u00adas de Gaza.<br \/>\n4 El territorio de los cananeos desde Ara (sitio desconocido) de los sidonios hasta Afec, al sudeste de Biblos, y los amorreos, probablemente el reino de Amurru en la regi\u00f3n del L\u00ed\u00adbano.<br \/>\n5 El territorio de los gebalitas, es decir, el \u00e1rea de Biblos y todo el L\u00ed\u00adbano al oriente de Baal-gad al pie del monte Herm\u00f3n a la entrada de Hamat.<br \/>\nOtras \u00e1reas todav\u00ed\u00ada quedaban por ser tomadas: Ciudades estrat\u00e9gicas en el valle de Jezreel-Meguido, Taanac, Ibleam, Endor y Bet-se\u00e1n (17:11, 12; cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 1:27).<br \/>\nLa llanura costera, Afec, Gezer y Dor (13:4; 16:10; 17:11; cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 1:27, 29).<br \/>\nLa ciudad de Jerusal\u00e9n (15:63; cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 1:21) y los territorios de Gesur y Maaca (13:13).<br \/>\nEstos comentarios muestran que Israel cincel\u00f3 su territorio en las monta\u00f1as de Palestina, mientras las poblaciones nativas permanecieron en las llanuras porque intimidaron a Israel con sus carros de hierro (17:16; Jue. 1:19).<br \/>\nDar por sorteo en el v. 6 significa \u2020\u0153hacer caer\u2020\u009d (es decir, la porci\u00f3n gobernada por Dios; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 33:54; Isa. 34:17; Miq. 2:4\u20135).<\/p>\n<p>13:8-33 Distribuci\u00f3n de la tierra al oriente del Jord\u00e1n<\/p>\n<p>Este cap\u00ed\u00adtulo trata de dar una idea total de la tierra al oriente del Jord\u00e1n que Mois\u00e9s distribuy\u00f3.<br \/>\n13:8\u201313 Reconocimiento de la tierra para las tribus orientales. La distribuci\u00f3n se vincula con 12:1\u20135. La media tribu de Manas\u00e9s se menciona primero para vincularla con el v. 7, no porque fuera m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n, Gad y Manas\u00e9s oriental<\/p>\n<p>13:14  La tribu de Lev\u00ed\u00ad. Los vv. 14 y 33 hacen la funci\u00f3n de un marco para una relaci\u00f3n m\u00e1s detallada de la distribuci\u00f3n de la tierra a las tribus orientales (15\u201331). En esta forma, la herencia de los levitas, el Se\u00f1or y sus ofrendas, se enfatiza tanto como se distingue. La mejor herencia era el compa\u00f1erismo con el Se\u00f1or mismo, accesible a todos los que la desean (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 16:5; 119:57; 142:5), mostrando que la herencia no estaba vinculada inextricablemente con la tierra misma.<br \/>\n13:15\u201323 La tribu de Rub\u00e9n. Esta secci\u00f3n registra primero 12 ciudades capturadas (17\u201320) y luego la historia de la conquista de la tierra al oriente del Jord\u00e1n (21\u201322; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 21:21\u201332). Todo el reino de Sej\u00f3n (21a) debe ser restringido, porque en el v. 27 parte de \u00e9l le correspondi\u00f3 a Gad. Aqu\u00ed\u00ad se tiene en vista la parte que se extend\u00ed\u00ada sobre la meseta. 21b\u201322 Se menciona la derrota de Sej\u00f3n, rey de los amorreos a\u00f1adiendo la de los jefes de Madi\u00e1n y de Balaam el adivino (24:9, 10; Deut. 23:4, 5), para subrayar el cambio pol\u00ed\u00adtico y espiritual de administraci\u00f3n que Mois\u00e9s, el legislador, hab\u00ed\u00ada llevado a cabo en la tierra (ver sobre 12:1\u20135). 23 Presenta un resumen.<br \/>\n13:24\u201328 La tribu de Gad. El v. 25 da un panorama y fija un l\u00ed\u00admite al oriente, en tanto que el v. 26 fija l\u00ed\u00admite al sur y al norte y el v. 27 hace una lista de los reclamos en el valle del Jord\u00e1n. La f\u00f3rmula introductora (24; cf.cf. Confer (lat.), compare  vv. 15, 29) significa que nada menos que Mois\u00e9s les dio este patrimonio (ver sobre 1:6). Inclu\u00ed\u00ada todas las ciudades de Galaad cercanas a Jazer en Galaad del sur (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 31). La mi tad del territorio de los hijos de Am\u00f3n se refiere a la parte occidental, entre el Arn\u00f3n y el Jaboc, no la oriental (ver 12:1\u20135; Deut. 2:19). Este Aroer no debe confundirse con el que tiene a la vista la ribera del Arn\u00f3n (ver 12:2; 13:16).<br \/>\n13:29\u201330 La media tribu de Manas\u00e9s. La frontera m\u00e1s al sur para la tribu descendiente de Maquir, hijo de Manas\u00e9s, se dice ser Majanaim, pero no se hace ning\u00fan intento para definir en forma precisa sus fronteras. Estas dif\u00ed\u00adcilmente encajan con la descripci\u00f3n en Deut. 3:4. 13\u201315 Manas\u00e9s, como primog\u00e9nito de Jacob, era excepcional por el hecho que recibi\u00f3 dos porciones, a pesar de la preferencia expresada por Jacob en G\u00e9n. 48.<br \/>\n13:31\u201333 Resumen. El resumen enmarca esta secci\u00f3n. La referencia a Lev\u00ed\u00ad promete al lector algo mejor (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 14).<\/p>\n<p>14:1-19:51 Distribuci\u00f3n de la tierra al occidente del Jord\u00e1n<\/p>\n<p>Entre la introducci\u00f3n (14:1\u20135) y la conclusi\u00f3n (19:51), el narrador enmarca esta secci\u00f3n con la fe ejemplar de Caleb (14:6\u201315) y Josu\u00e9 (19:49, 50). Estos dos h\u00e9roes, quienes por fe sobrevivieron a sus generaciones, reclamaron su herencia y la poseyeron.<br \/>\n14:1\u20135 Introducci\u00f3n. La introducci\u00f3n a la distribuci\u00f3n del territorio al occidente del Jord\u00e1n, menciona por nombre la tierra, los administradores, el m\u00e9todo, las tribus y la garant\u00ed\u00ada legal. Los egipcios se refer\u00ed\u00adan a esta tierra como \u2020\u0153Cana\u00e1n\u2020\u009d, el t\u00e9rmino administrativo usado aqu\u00ed\u00ad para el territorio en vista (ver 21:2; 22:9).<br \/>\nEl Se\u00f1or dirigi\u00f3 la distribuci\u00f3n por medio de sorteo (ver 13:6) mientras que Eleazar el sacerdote, Josu\u00e9 y los jefes de las casas paternas de las tribus interven\u00ed\u00adan en la decisi\u00f3n y la administraban. A Eleazar se le menciona primero porque Josu\u00e9 se puso frente a \u00e9l a la entrada del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n y le pidi\u00f3 que consultara el Urim y el Tumim, instrumentos que daban respuestas de \u2020\u0153s\u00ed\u00ad\u2020\u009d o \u2020\u0153no\u2020\u009d a preguntas espec\u00ed\u00adficas (18:1\u201310; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 27:21).<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad est\u00e1n en mira las nueve tribus y media del occidente, no las dos tribus y media del oriente (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:8\u201313). En Israel, los primog\u00e9nitos recib\u00ed\u00adan una doble bendici\u00f3n (Deut. 21:15\u201317). Sin embargo, Ja cob, el padre de todas las tribus, hizo una excepci\u00f3n. Pas\u00f3 sobre Rub\u00e9n, su primog\u00e9nito de Lea, la esposa que no amaba (G\u00e9n. 29:31, 32) y en su lugar dio la doble porci\u00f3n a Jos\u00e9, el primog\u00e9nito de su amada Raquel. Lo hizo elevando a los dos hijos de Jos\u00e9, Manas\u00e9s y Efra\u00ed\u00adn, a la posici\u00f3n de tribus completas junto con sus propios hijos Rub\u00e9n y Sime\u00f3n (G\u00e9n. 48:1\u20139). M\u00e1s adelante la ley mosaica rechaz\u00f3 esta pr\u00e1ctica. Se volvi\u00f3 a excluir a los levitas. En 13:14 se enfatiza su herencia espiritual; aqu\u00ed\u00ad se satisfacen sus necesidades pr\u00e1cticas (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 18:21\u201332). Nada menos que Mois\u00e9s, a quien se llama \u2020\u0153el siervo de Jehovah\u2020\u009d (13:8; 14:7) y \u2020\u0153hom bre de Dios\u2020\u009d (14:6), aprob\u00f3 este procedimiento. Se repite el punto varias veces (2, 3, 5). Como las tribus siguieron a perfecci\u00f3n la legislaci\u00f3n de Mois\u00e9s, sus reclamos fueron v\u00e1lidos.<br \/>\n14:6\u201417:18 Primeros repartos en Gilgal: Jud\u00e1 y Jos\u00e9. 14:6\u201315 El nombre Caleb significa \u2020\u0153perro\u2020\u009d y puede reflejar la posici\u00f3n honrosa de este fiel y humilde \u2020\u0153siervo del Se\u00f1or\u2020\u009d (N\u00fam. 14:24). En las cartas de Amarna (c. 1350 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) y de Laquis (586 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) los vasallos usan el t\u00e9rmino para ellos mismos para expresar su lealtad a los reyes. El narrador se refiere a \u00e9l como un quenezeo por raz\u00f3n de su padre (1 Cr\u00f3n. 4:13\u201315). Su porci\u00f3n excepcional se le da primero por causa de su dedicaci\u00f3n \u00ed\u00adntegra al Se\u00f1or \u2014que se repite tres veces para poner \u00e9nfasis (8\u20139, 14)\u2014 y ejemplificaba la forma en que las tribus iban a reclamar su tierra aun en contra de enemigos formidables (ver 13:1\u20137). Con esa clase de fe, la tierra repos\u00f3 de la guerra (15; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:15; 11:23).<br \/>\nDespu\u00e9s de una introducci\u00f3n (6a), la historia de Caleb tiene tres partes: Su derecho legal basado en la fe y la palabra de Dios (6b\u20139), su derecho de reclamarla por fe y guerra (10\u201312) y la concesi\u00f3n de Josu\u00e9 (13\u201315).<br \/>\nEl reclamo de Caleb se bas\u00f3 en la promesa de Dios de darle a \u00e9l y a Josu\u00e9 la tierra en conexi\u00f3n con su fidelidad en el reconocimiento desde Cades (N\u00fam. 14:24, 30). La convicci\u00f3n de Caleb de no socavar la moral del pueblo, le gan\u00f3 vida y una herencia (ver N\u00fam. 13). La tierra sobre la cual hab\u00ed\u00ada caminado en aquella ocasi\u00f3n no era la ciudad de Hebr\u00f3n o las tierras de pastoreo inmediatas, sino los campos y las aldeas alrededor (13; ver 21:11, 12).<br \/>\nLa promesa de Dios aseguraba que la heredad de Caleb no deb\u00ed\u00ada determinarse por sorteo. Probablemente los hombres de Jud\u00e1 lo acompa\u00f1aron para apoyar su petici\u00f3n. Su demanda ejemplifica la naturaleza del pacto con Dios. A \u00e9l se le concedi\u00f3 el derecho a la tierra, en primer lugar, por raz\u00f3n de su fe (7\u20139), pero ahora deb\u00ed\u00ada poseerla reclam\u00e1ndola y arrojando fuera a los poderosos anaquitas (10\u201312; ver 1:6, 7;  cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 25:34). Los cristianos heredan su salvaci\u00f3n por medio de Cristo (Ef. 1:14; Col. 3:24; Heb. 9:15). Los anaquitas, s\u00ed\u00admbolos de los enemigos formidables de Israel, se mencionan al final de las batallas de Josu\u00e9 (ver 11:21\u201331) y ahora al principio de la distribuci\u00f3n y la determinaci\u00f3n de Caleb de echarlos fuera. Para que Caleb pudiera gozar plenamente su herencia, Dios no le permiti\u00f3 envejecer durante sus 38 a\u00f1os en el desierto cruel (11). Los cuerpos de los creyentes envejecen, pero no sus esp\u00ed\u00adritus, y sus cuerpos ser\u00e1n levantados (2 Cor. 4:7\u201318).<br \/>\nLos santos que tienen la fe valiente de Caleb y Rajab son recompensados (13\u201315), y el narrador se empe\u00f1a en puntualizarlo (ver 6:22\u201325). \u2020\u0153Bendecir\u2020\u009d significa hacer potente para reproducir y prevalecer (G\u00e9n. 22:17\u201318). Josu\u00e9, quien tambi\u00e9n era anciano, \u00c2\u00a1estaba haciendo potente a su compatriota de 85 a\u00f1os!<br \/>\n15:1\u201363 El narrador dice claramente por qu\u00e9 define las herencias de las tribus con tanto detalle: para mostrar que Dios cumple sus promesas (21:43\u201345). Estas definiciones precisas de las herencias de las tribus son un claro recordatorio de que Dios cumpli\u00f3 sus promesas de dar al pueblo de su pacto la tierra digna de reyes. El v. 1 vuelve al asunto del 11:23.<br \/>\nPrimero, se delimitan sus fronteras: al sur (1\u20134), al oriente (5a), al norte (5b\u201311) y al poniente (12). La parte en el v. 1 se refiere a echar la \u2020\u0153suerte\u2020\u009d (ver 13:1\u20137). Como un presagio de la futura grandeza y liderazgo de Jud\u00e1 (G\u00e9n. 49:10; Jue. 1:1, 2; 20:18), se menciona primero su parte al occidente del Jord\u00e1n (15:2\u201312).<br \/>\nLuego se menciona la heredad de Caleb (15:13\u201319), enfatizando una vez m\u00e1s c\u00f3mo desposey\u00f3 a los antiguos habitantes para tomar posesi\u00f3n del don como un ejemplo para otros (ver 14:6\u201315 y no tar la similaridad de 14:15 y 15:13). Caleb mismo desaloj\u00f3 a los anaquitas de Hebr\u00f3n y prometi\u00f3 su hija en matrimonio al hombre de fe semejante que tomara Debir (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 17:25; 18:17). Otoniel, su sobrino (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 1:13), gan\u00f3 tanto la tierra prometida como la novia, como hizo Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 5:25; Heb. 4:1\u201314). Pidiendo audazmente a su padre, la hija de Caleb gan\u00f3 fuentes de agua codiciadas (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 11:1\u201313). Esta historia, vv. 13\u201319, no se presenta en orden cronol\u00f3gico. Caleb y Otoniel tomaron sus ciudades como parte de la campa\u00f1a que se registra en 10:36\u201339.<br \/>\nFinalmente, se registraron las ciudades cananeas incluidas en la distribuci\u00f3n, una por una (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 6:10, 11), de acuerdo con la geograf\u00ed\u00ada de Jud\u00e1. Primero el N\u00e9guev (21\u201332), luego las colinas del occidente (33, 34) y las costas habitadas por los filisteos (45\u201347). Luego por la regi\u00f3n monta\u00f1osa entre Jerusal\u00e9n y Hebr\u00f3n (48\u201360) y el desierto ha cia el mar Muerto (61, 62). Estas regiones se dividieron m\u00e1s adelante en 11 distritos. Obs\u00e9rvese c\u00f3mo casi cada una termina con un total de las ciudades incluidas (32, 36, 41, 43, 47, 51, 54, 57, 59, 60, 62).<br \/>\n63 Aunque Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada matado al rey de Jerusal\u00e9n (10:1, 22\u201327), los jud\u00ed\u00ados no pudieron desalojar a los jebuseos de Jerusal\u00e9n. De hecho, sin embargo, la frontera norte de Jud\u00e1 (15:8) corr\u00ed\u00ada a lo largo de la ladera sur de Jeb\u00fas (antigua Jerusal\u00e9n) y por lo tanto no inclu\u00ed\u00ada a la ciudad misma que pertenec\u00ed\u00ada a Benjam\u00ed\u00adn (ver 18:16, 28; Jue. 1:21).<br \/>\n16:1\u201417:18 La presentaci\u00f3n de la porci\u00f3n de Jos\u00e9 consiste de una vista de su frontera sur (16:1\u20134), el territorio de Efra\u00ed\u00adn (16:5\u201310), el territorio de Manas\u00e9s (17:1\u201313) y la queja de estas tribus sobre el tama\u00f1o de su heredad (17:14\u201318).<br \/>\n16:1\u20134  Esta introducci\u00f3n describe la frontera sur, la frontera de Efra\u00ed\u00adn con Benjam\u00ed\u00adn (cf.cf. Confer (lat.), compare 18:12, 13) y Dan. Para el significado de parte (1) y la significaci\u00f3n teol\u00f3gica de esta distribuci\u00f3n, ver comenta rios sobre 15:1\u201363. Aunque Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s fueron reconocidas como dos tribus (ver 14:4), ellos sacaron una sola parte, aunque no sin protesta (ver 17:14): Efra\u00ed\u00adn en el sur, Manas\u00e9s en el norte. La frontera norte de Manas\u00e9s se define en su relaci\u00f3n con Aser e Isacar (10), aunque retuvo las ciudades dentro de esas dos \u00e1reas tribales (11).<br \/>\n16:5\u201310 La heredad de Efra\u00ed\u00adn se menciona antes de la de Manas\u00e9s porque Jacob lo puso primero (ver G\u00e9n. 48:17\u201320). La presentaci\u00f3n de la heredad de Efra\u00ed\u00adn consiste de una delimitaci\u00f3n de sus fronteras (5\u20138), una referencia a las ciudades y aldeas que hered\u00f3 dentro de Manas\u00e9s (9; ver 15:1\u201363) y una nota de fracaso (10). Josu\u00e9 derrot\u00f3 a los jezeritas pero no tom\u00f3 su ciudad (10:33; Jue. 1:29).<br \/>\n17:1\u201313 Maquir era el primog\u00e9nito de Manas\u00e9s (13:31; G\u00e9n. 50:23; N\u00fam. 26:29). El texto heb. dice que era un gran guerrero y as\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada heredado ya Galaad, que recibi\u00f3 el nombre por su hijo, y Bas\u00e1n al oriente del Jord\u00e1n (ver 13:29, 30; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 26:30, 31). Galaad tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada siete descendientes varones que heredaron tierra al occidente del Jord\u00e1n (ver N\u00fam. 26:30\u201332).<br \/>\nZelofejad, un nieto de Galaad, no tuvo hijos varones porque muri\u00f3 en el desierto, pero le sobrevivieron cinco hijas. Para asegurar la sobrevivencia de las familias israelitas sin descendencia de varones, aun a pecadores como Zelo fejad, el Se\u00f1or prometi\u00f3 que los derechos del padre se dieran a sus hijas (3\u20136; ver N\u00fam. 26:33; 27:1\u201311). Como resultado, la heredad de Manas\u00e9s se dividi\u00f3 entre diez familias: los cinco hermanos vi vos de Zelofejad y sus cinco hijas. Como Caleb, estas hijas apelaron por fe en la promesa del Se\u00f1or, a quienes administraban la distribuci\u00f3n de la tierra para que les entregaran lo que les correspond\u00ed\u00ada (14:1\u20135, 6\u201315).<br \/>\nLa incapacidad de Manas\u00e9s y Efra\u00ed\u00adn para desalojar a los cananeos, sirve como una transici\u00f3n a la secci\u00f3n siguiente (14\u201318). La falta de obediencia de fe socav\u00f3 el compromiso espiritual de Israel y condujo a Israel a relacionarse en matrimonio con los cananeos y a su ruina (ver Deut. 7:1\u20136; 12:29\u201331; Jue. 3:1\u20136).<br \/>\nLa petici\u00f3n y el fracaso del pueblo de Jos\u00e9 al final de la secci\u00f3n sobre los primeros repartos (17:14\u201318), contrasta vivamente con la petici\u00f3n y el \u00e9xito de Caleb de Jud\u00e1 al principio (14:6\u201315; Jue. 1:27, 28). La gente de Jos\u00e9 se quej\u00f3 de que su porci\u00f3n era demasiado peque\u00f1a; Josu\u00e9 respondi\u00f3 que su fe era demasiado peque\u00f1a. A la luz del inter\u00e9s de este libro por la unidad de todo Israel, uno podr\u00ed\u00ada a\u00f1adir tambi\u00e9n que sus intereses eran demasiado ego\u00ed\u00adstas.<br \/>\nDesde un punto de vista legal, su queja de que se les hab\u00ed\u00ada dado una sola \u2020\u0153suerte\u2020\u009d parece tener alguna justificaci\u00f3n, porque eran reconocidas como dos tribus grandes (14; ver 16:1). Sin embargo, el Se\u00f1or mand\u00f3 la suerte y tanto a Efra\u00ed\u00adn como a Manas\u00e9s les hab\u00ed\u00ada sido dada tierra por separado. Manas\u00e9s era el segundo al occidente del Jord\u00e1n solamente despu\u00e9s de Jud\u00e1, y a la media tribu de Manas\u00e9s le fue dada una gran porci\u00f3n de tierra al oriente del Jord\u00e1n tambi\u00e9n.<br \/>\nJosu\u00e9 us\u00f3 su reclamo: siendo nosotros un pueblo numeroso (lit.lit. Literalmente muchos\/grande), contra ellos. Si eran \u2020\u0153grandes\u2020\u009d, deb\u00ed\u00adan deforestar las colinas y no s\u00f3lo contentarse con las ciudades que los cananeos hab\u00ed\u00adan construido y los pastos que hab\u00ed\u00adan limpiado (15). La regi\u00f3n monta\u00f1osa de Efra\u00ed\u00adn puede haber incluido las \u00e1reas boscosas a ambos lados del Jord\u00e1n. El t\u00e9rmino se usa as\u00ed\u00ad en 2 Sam. 18:6 y los habitantes de esta \u00e1rea, los ferezeos y refa\u00ed\u00adtas, se dice que viv\u00ed\u00adan respectivamente a ambos lados del r\u00ed\u00ado (3:10; 12:4, 8; 13:12). Esto explica la afirmaci\u00f3n de Josu\u00e9 que Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s no tendr\u00ed\u00ada s\u00f3lo una parte (17). Su reclamo de que no nos bastar\u00e1 a nosotros esa regi\u00f3n monta\u00f1osa. Adem\u00e1s todos los cananeos que habitan en la tierra del valle tienen carros de hierro (16) puso al descubierto su fra caso espiritual: pereza, timidez y falta de visi\u00f3n.<br \/>\nJosu\u00e9 respondi\u00f3 con la confianza de la fe: vosotros lo deforestar\u00e9is \u2020\u00a6 [la regi\u00f3n monta\u00f1osa] \u2020\u00a6 porque echar\u00e9is a los cananeos (17\u201318).<br \/>\n18:1\u201419:51 Reparto para el resto de las tribus en Silo (ver mapa en la p. 252). 18:1\u201310 Josu\u00e9 movi\u00f3 su campamento de Gilgal (14:6) a Silo, en el coraz\u00f3n de Efra\u00ed\u00adn, donde estaba instalado el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n del Se\u00f1or (ver Exo. 33:7; N\u00fam. 11:16; Deut. 31:14). Silo estaba en el centro de la tierra prometida y su paisaje encierra un anfiteatro natural. Distribuyendo la tierra en la presencia del Se\u00f1or, se ponen de manifiesto la significaci\u00f3n teol\u00f3gica de la conquista de la tierra y su distribuci\u00f3n: era la tierra del Se\u00f1or, para ser santificada por \u00e9l (ver 8:30\u201335). Siguiendo su perspectiva teol\u00f3gica, el narrador repite que Israel hab\u00ed\u00ada sometido la tierra pero por fe todav\u00ed\u00ada deb\u00ed\u00ada ser pose\u00ed\u00adda (1, 2; ver 13:1\u20137).<br \/>\nJosu\u00e9 reprendi\u00f3 a las siete tribus restantes por su fracaso en cumplir las obligaciones de su pacto (3). La RVARVA Reina-Valera Actualizada traduce apropiadamente el sentido del heb., ser\u00e9is negligentes: Dios les hab\u00ed\u00ada dado la tierra, pero ellos hab\u00ed\u00adan fallado para penetrar y poseerla por fe (3; ver 1:7\u20139, 11). Para estimularlos a obedecer en fe, Josu\u00e9 envi\u00f3 21 hombres, tres de cada tribu, para inspeccionar la tierra restante, escribir una descripci\u00f3n de ella, ciudad por ciudad (9), con vista a prorratearla, y traerle un informe. Luego de que las tribus mismas la hab\u00ed\u00adan dividido en siete partes, Josu\u00e9, a trav\u00e9s de Eleazar el sacerdote y con los jefes de familias (cf.cf. Confer (lat.), compare 14:1\u20135; 19:51), ech\u00f3 las suertes delante del Se\u00f1or (3\u201310). Les record\u00f3 que este modo de distribuir la tierra no se aplic\u00f3 a Jud\u00e1 en el sur y a Jos\u00e9 al norte (5); a los levitas (7a; cf.cf. Confer (lat.), compare 13:14, 33) o a las tribus orientales (7b). Los 21 hombres eran exploradores, no esp\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1\u201324).<br \/>\n18:11\u201328 La palabra heb. para sorteo en el v. 6, se traduce \u2020\u0153parte \u2020\u00a6 en el sorteo\u2020\u009d en 15:1; 16:1; 17:1. El primer sorteo le toc\u00f3 a Benjam\u00ed\u00adn, el segundo hijo de Raquel, despu\u00e9s de Jos\u00e9 (cf.cf. Confer (lat.), compare 14:1\u20135). Los vv. 11\u201320 enumeran los l\u00ed\u00admites de esta \u00e1rea y los vv. 22\u201324 las ciudades incluidas dentro de esos l\u00ed\u00admites: 12 en el distrito oriental, seco y sin atractivo (21\u201324), y 14 api\u00f1ados sobre la deseable vertiente al norte y occidente de Jerusal\u00e9n (25\u201328).<br \/>\n19:1\u20139 El segundo sorteo le toc\u00f3 a Sime\u00f3n, el segundo hijo de Jacob con Lea (G\u00e9n. 29:33). Al hacer los mapas de la tierra, se decidi\u00f3 que la porci\u00f3n de Jud\u00e1, aunque designada por suerte, era m\u00e1s grande de lo que necesitaba y as\u00ed\u00ad se le dio a Sime\u00f3n tierra dentro de la porci\u00f3n de Jud\u00e1 (9). Esto cumpli\u00f3 la maldici\u00f3n de Jacob sobre Sime\u00f3n de que estar\u00ed\u00ada disperso en Israel (G\u00e9n. 49:7). Al tomar posesi\u00f3n de la tierra, Jud\u00e1 y Sime\u00f3n combatieron uno al lado del otro (Jue. 1:3). Las ciudades de Sime\u00f3n se concentraron en las cercan\u00ed\u00adas de Beerseba y al nordeste del N\u00e9guev, en donde los oasis no son nu merosos y los pozos profundos son esenciales para un continuo establecimiento.<br \/>\n19:10\u201316 El tercer sorteo le toc\u00f3 a Zabul\u00f3n, el hijo menor de Lea (G\u00e9n. 30:19, 20; 49:13).<br \/>\n19:17\u201323 El cuarto sorteo le toc\u00f3 a Isacar, el quinto hijo de Jacob con Lea (G\u00e9n. 30:14\u201317; 49:14). Sus ciudades y fronteras no se trazaron allende tres puntos de referencia ciertos, Jezreel (18), monte Tabor y el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n (22).<br \/>\n19:24\u201331 El quinto sorteo le toc\u00f3 a Aser, el segundo hijo de Jacob con la sierva de Lea, Zilpa (G\u00e9n. 30:12\u201313; 49:20).<br \/>\n19:32\u201339 El sexto sorteo le toc\u00f3 a Neftal\u00ed\u00ad, el hijo menor de Jacob con la sierva de Raquel, Bilha (G\u00e9n. 30:7; 49:21). Su tierra inclu\u00ed\u00ada monta\u00f1as atractivas, densamente arboladas y \u00e1reas bajas bastante f\u00e9rtiles. A trav\u00e9s de esta tierra f\u00e9rtil de Galilea, corr\u00ed\u00ada la mayor ruta de comercio entre Jezreel y puntos del norte.<br \/>\n19:40\u201348 El s\u00e9ptimo sorteo le toc\u00f3 a Dan, el hijo mayor de Jacob con Bilha (G\u00e9n. 30:1\u20136; 49:16, 17). Aunque s\u00f3lo se dan sus ciudades, se pueden inferir sus linderos de los de los territorios vecinos de Jud\u00e1 y Efra\u00ed\u00adn. Los amorreos forzaron hacia el norte a esta tribu t\u00ed\u00admida y perezosa (Jue. 1:34). La historia completa de la conquista posterior de los de Dan en Lais, se narra en Jue. 18. Dan representa el cl\u00ed\u00admax del fracaso para poseer la tierra que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada dado a Israel. En su caso, los amorreos prevalecieron.<br \/>\n19:49\u201351 La conclusi\u00f3n consiste de dos partes: La herencia de Josu\u00e9 (49\u201350) y un informe final sobre los administradores del sorteo, el lugar donde se llev\u00f3 a cabo y la distribuci\u00f3n completa de la tie rra. El resumen es importante para la teolog\u00ed\u00ada de este libro. El pueblo unificado bajo la direcci\u00f3n de Dios, dio a Josu\u00e9 la ciudad de Timnat-s\u00e9raj y \u00e9l ejemplific\u00f3 para ellos la obediencia de fe solicit\u00e1ndola como su herencia, posey\u00e9ndola y reconstruy\u00e9ndola. Su ejemplo al final de la secci\u00f3n sobre la distribuci\u00f3n de la tierra al occidente del Jord\u00e1n, complementa la fe de Caleb al principio (14:6\u201315). Al echarse la suerte a la entrada del tabern\u00e1culo del Se\u00f1or, se hac\u00ed\u00ada claro que esta era la tierra del Se\u00f1or, un regalo a Israel, para ser tomado por fe. Aunque las tribus que fallaron dieron excusas, no ten\u00ed\u00adan ninguna.<\/p>\n<p>20:1-9 Ciudades de refugio<\/p>\n<p>Como una medida pr\u00e1ctica para asegurar justicia, Dios instruy\u00f3 a Mois\u00e9s para que Israel ubicara seis ciudades, tres a cada lado del Jord\u00e1n, donde cualquiera que hubiere matado a una persona accidentalmente y sin premeditaci\u00f3n, pudiera huir y encontrar asilo del vengador de la sangre (heb. go<el, m\u00e1s precisamente, \u2020\u0153el protector de familia\u2020\u009d). Despu\u00e9s de la conquista de la tierra al oriente del Jord\u00e1n, Mois\u00e9s estipul\u00f3 con prontitud las tres ciudades all\u00ed\u00ad (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 4:41\u201343; 19:1\u201313).\nLa sangre inocente, como la maldici\u00f3n, debe encontrar satisfacci\u00f3n. El Se\u00f1or inquiere sobre y vindica la sangre inocente que clama por venganza (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 4:10; 9:5, 6; 2 Sam. 16:7, 8). La sangre homicida profana la tierra (N\u00fam. 35:33), contamina las manos (Isa. 59:3) y pone de manifiesto el juicio del Se\u00f1or (1 Rey. 2:31) y del protector de familia que est\u00e1 obligado a buscar justicia, no venganza, para su familia. La sangre inocente es expiada ya sea por la muerte del asesino (N\u00fam. 35:33; Deut. 19:13) o por expiaci\u00f3n (Deut. 21:7\u20139). De otra manera trae sobre la tierra la ira del Se\u00f1or y desastre (2 Sam. 21; 1 Rey. 2:31\u201333; 2 Rey. 24:4). En esa luz \u2014el lugar de la misericordia en el ATAT Antiguo Testamento no ha sido examinado aqu\u00ed\u00ad pero ver Sal. 51, en particular v. 14\u2014, uno ve la importancia de establecer en tribunales justos si la muerte fue deliberada o accidental. Si el acto fue deliberado, o sea asesinato, entonces la justicia demandaba sentencia de muerte; si fue accidental o no premeditado, entonces al culpable se le permit\u00ed\u00ada vivir una vida normal en la ciudad de refugio.\nCuando el supuesto asesino llegaba a una ciudad de refugio, los ancianos, todos los levitas que eran responsables de ense\u00f1ar la ley, le hac\u00ed\u00adan un juicio preliminar a la puerta de la ciudad, en donde se asentaba el tribunal en el antiguo Israel. Si se le encontraba inocente, le daban asilo del protector de familia y lo enviaban a presentarse a juicio ante la asamblea, un tipo de parlamento premon\u00e1rquico in vestido de poderes representativos y judiciales. Si esta asamblea de jefes o varones adultos lo encontraba culpable, lo entregaban al protector de familia para su ejecuci\u00f3n. Si lo encontraban ino cente, lo enviaban de vuelta a la ciudad de refugio donde ten\u00ed\u00ada que permanecer hasta la muerte del sumo sacerdote en funciones en ese tiempo. Permanec\u00ed\u00ada all\u00ed\u00ad para protegerlo a \u00e9l y al protector de familia de una venganza como represalia. Quiz\u00e1 la muerte del sumo sacerdote, el representante principal de Israel ante Dios, podr\u00ed\u00ada decirse que simboliza la muerte expiatoria de Jesucristo, el sumo sa cerdote de la iglesia, quien ofreci\u00f3 satisfacci\u00f3n por todos los pecados, tanto intencionales como no intencionales.\n\n21:1-42 Ciudades lev\u00ed\u00adticas\n\n21:1\u20133 Trasfondo hist\u00f3rico. Aunque los levitas ten\u00ed\u00adan al Se\u00f1or como su heredad (13:14, 33), necesitaban ciudades para vivir y tierras de pastoreo para sos tenerse. Ahora se estaba proveyendo para esas necesidades.\nA semejanza de Josu\u00e9 y Caleb, y a diferencia de las siete tribus perezosas y miedosas que necesitaron del impulso de Josu\u00e9 (18:2, 3), las cabezas de las tres ramas de levitas (N\u00fam. 3:17) tomaron la iniciativa y se acercaron a los administradores de la porci\u00f3n sagrada en Silo, reclamando la promesa de Dios a trav\u00e9s de Mois\u00e9s para darles 48 ciudades con sus tierras de pastoreo alrededor, incluyendo las seis ciudades de refugio (41, 42; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 35:1\u20135). A las tribus como Jud\u00e1, que ten\u00ed\u00ada muchas ciudades, les dio m\u00e1s territorio que a aquellas otras tribus como Neftal\u00ed\u00ad que solamente ten\u00ed\u00ada unas pocas (N\u00fam. 35:7\u20138).\nLos israelitas accedieron a la petici\u00f3n de los levitas y dieron a esta tribu \u2014semejante a peregrina, esparcida por toda la tierra\u2014 ciudades de su propia heredad. Al dar este tipo de \u2020\u0153diezmo\u2020\u009d, se bendec\u00ed\u00adan a s\u00ed\u00ad mismos, porque los levitas esparcidos en su medio les ense\u00f1aban la ley que los santificaba, bendec\u00ed\u00ada y aseguraba en la tierra (Deut. 33:8\u201311).\n21:4-7 Revisi\u00f3n de las ciudades lev\u00ed\u00adticas. La distribuci\u00f3n de las ciudades lev\u00ed\u00adticas se hizo de acuerdo con las tres ramas de Lev\u00ed\u00ad. En la revisi\u00f3n, se da primero la secuencia del sorteo, luego el n\u00fame ro de ciudades dado a cada rama y la tribu en cuya \u00e1rea se localizaban las ciudades.\nEl narrador repite dieron varias veces, para poner \u00e9nfasis en que era el Se\u00f1or quien asignaba estas ciudades. A juzgar por el primer sorteo, la asignaci\u00f3n sali\u00f3 de acuerdo con la importancia y\/o tama\u00f1o de la rama. En forma apropiada, la suerte le toc\u00f3 primero a los cohatitas, porque Aar\u00f3n y la l\u00ed\u00adnea sacerdotal pertenec\u00ed\u00adan a esa rama. Dios dio a los sacerdotes ciudades desde Jud\u00e1, Sime\u00f3n y Benjam\u00ed\u00adn, esto es, aquellas \u00e1reas m\u00e1s cercanas a Jerusal\u00e9n, donde se localizar\u00ed\u00ada el templo (4). De manera sorpresiva y significativa, no le dieron Jerusal\u00e9n a los sacerdotes; el Se\u00f1or reserv\u00f3 ese galard\u00f3n para la casa de David, protectores del templo. Al resto de los cohatitas, los \u2020\u0153sacerdotes menores\u2020\u009d, les fueron asignadas ciudades en las \u00e1reas de las tribus que segu\u00ed\u00adan en proximidad a Jerusal\u00e9n, Efra\u00ed\u00adn, Dan y la media tribu de Manas\u00e9s, al occidente del Jord\u00e1n (5). A los gersonitas les fueron asignadas ciudades en el extremo norte, en Isacar, Aser, Neftal\u00ed\u00ad y la media tribu de Manas\u00e9s en Bas\u00e1n (6), y a los me raritas les dieron ciudades al sur de ellos, en el territorio de Zabul\u00f3n al occidente del Jord\u00e1n, y de Gad y Rub\u00e9n al oriente del Jord\u00e1n (7).\n21:8\u201342 La distribuci\u00f3n de las 48 ciudades leviticas.  (Cf. 1 Cr\u00f3n. 6:54\u201381.) Al tiempo que se distribuyeron estas ciudades, algunas como Gezer (21; cf.cf. Confer (lat.), compare 16:10) y Taanac (25; cf.cf. Confer (lat.), compare 17:11, 12), todav\u00ed\u00ada es taban en manos de los cananeos. Los levitas ten\u00ed\u00adan que poseerlas mediante obediencia por fe.\n\n21:43-45 Resumen: la maravillosa fidelidad de Dios\nEste pasaje constituye un enlace con 1:6, subrayando el esquema teol\u00f3gico del narrador: El Se\u00f1or guard\u00f3 su pacto con los patriarcas de darles la tie rra digna de reyes. Ellos la poseyeron, se establecieron en ella y tuvieron reposo de los ataques en cada lado (ver 1:15; 11:23). No fall\u00f3 ni una sola promesa (ver 13:1\u20137).\n\n22:1-24:33 RETENIENDO LA TIERRA\nEl narrador ahora relata tres episodios para mostrar que Israel deb\u00ed\u00ada retener la tierra en la misma forma que la posey\u00f3. Despu\u00e9s de haber sido exhortados por Josu\u00e9 a retener la lealtad al pacto, la noble milicia oriental, reconociendo que el Se\u00f1or les hab\u00ed\u00ada dado sus tierras, edificaron un altar en su camino a casa como testimonio de su unidad con el Se\u00f1or de Israel (22:1\u201334). En su discurso de despedida, Josu\u00e9 dio \u00e9nfasis a la lealtad al pacto para perma necer en la tierra (23:1\u201316) y solemniz\u00f3 el pacto de Israel renov\u00e1ndolo en Siquem (24:1\u201327).\n\n22:1-34 El altar de testimonio de las tribus orientales\n\n22:1\u20138 Despedida de Josu\u00e9 a las tribus orientales. 1\u20135 La generosa despedida de Josu\u00e9 a las tribus orientales forma un eslab\u00f3n con los mandamientos en el cap. 1. Los elogi\u00f3 por haber cumplido escrupulosamente su encomienda de no abandonar a sus hermanos sino ayudarlos hasta que las tribus occidentales tuvieran reposo de los ataques de los cananeos (2, 3; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:12\u201318). Hab\u00ed\u00adan desplega do resistencia en la fe al realizar esta misi\u00f3n durante largo tiempo (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:18; Heb. 12:1) y terminado su carrera (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Tim. 4:6\u20138). A ellos se pudo haber dicho: \u2020\u0153Bien, siervo bueno y fiel\u2020\u009d (Mat. 25:21). La reflexi\u00f3n de Josu\u00e9 sobre el reposo (4a) mira atr\u00e1s al pr\u00f3logo (1:6), y su exhortaci\u00f3n de guardar la ley de Mois\u00e9s, cuya esencia se resume en un mandamiento, amar a Dios de todo coraz\u00f3n (4, 5; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 6:5; 10:12; 11:13; Mat. 22:37\u201340) y repite la exhortaci\u00f3n del Se\u00f1or en el pr\u00f3logo del libro (1:7\u20139). \u2020\u0153El amor\u2020\u009d era la estipulaci\u00f3n b\u00e1sica en los tratados antiguos del Cercano Oriente. Nin guna ley puede lograr su meta si se tolera de mala gana. Debe estar fundada en asentimiento interior. Coraz\u00f3n y alma no especifican distintas esferas de la vida sino que refuerzan la devoci\u00f3n total a Dios. El coraz\u00f3n designa la intencionalidad de la persona en su integridad, y alma denota el yo \u00ed\u00adntegro, uniendo carne, voluntad y vitalidad.\n6\u20138 Como l\u00ed\u00adder carism\u00e1tico de Israel, Josu\u00e9 medi\u00f3 en la bendici\u00f3n de Dios sobre los hombres de la milicia oriental. Al enviarlos a un espl\u00e9ndido re torno al hogar con el bot\u00ed\u00adn que hab\u00ed\u00adan ganado (ver 11:10\u201315), los exhorta en las mejores tradiciones de la guerra santa a compartir con aquellos que se hab\u00ed\u00adan quedado atr\u00e1s para proteger sus hogares (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 31:27; 1 Sam. 30:16\u201325). Todos entraron a su reposo totalmente recompensados (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 6:18; 16:27; Col. 3:24; 1 Tim. 5:18).\n9-34 Estos fieles hombres de la milicia realizaron un acto final de lealtad al Se\u00f1or, antes de reunirse con sus familias. Para que las futuras generaciones al occidente de Israel no impidieran a las tri bus orientales venir a adorar al Se\u00f1or al occidente del Jord\u00e1n donde \u00e9l hab\u00ed\u00ada hecho morar su nombre, edificaron un altar \u2020\u00a6 imponente en Gelilot, cerca del Jord\u00e1n, como testimonio de que el Se\u00f1or los hab\u00ed\u00ada elegido tambi\u00e9n a ellos para ser su pueblo.\nDesafortunadamente, su acto visionario y creativo de fe fue malinterpretado por los occidentales como un altar rival al Se\u00f1or. Las tribus del oriente y el occidente no estaban en desacuerdo en su interpretaci\u00f3n de la ley en Deut. 12:4\u201314; ambos lados asum\u00ed\u00adan que la ley prescrib\u00ed\u00ada que Israel adorara \u00fanicamente en el santuario central. Sin embargo, los occidentales pensaron que los orientales pretend\u00ed\u00adan adorar al Se\u00f1or de acuerdo con su propia voluntad, y no la suya. Observando la forma en que los dos grupos reconciliaron sus diferencias, podemos sacar principios sanos para resolver nuestras diferencias doctrinales (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 18:15\u201320).\nLas tribus occidentales, como la parte ofendida, comenzaron a componer la grieta en la siguiente forma:\n\n\u2020\u00a2\tse pusieron enseguida a tratar con al problema y no lo barrieron debajo de la alfombra (11, 12a)\n\u2020\u00a2\ttomaban tan en serio la apostas\u00ed\u00ada, que pusieron la pureza sobre sus propias vidas, no comprando la paz a cualquier precio (12b)\n\u2020\u00a2\tenviaron a sus dirigentes m\u00e1s capaces, el sacerdote Fineas, que hab\u00ed\u00ada mostrado celo por el Se\u00f1or en el episodio de Baal de Peor (N\u00fam. 25:7) y diez jefes representando a todas las tribus, para investigar el asunto y posiblemente restaurar a los ofensores, no actuando impetuosamente (13, 14)\n\u2020\u00a2\tenfocaron la ofensa percibida en forma objetiva como una prevaricaci\u00f3n, un acto de rebeld\u00ed\u00ada contra Dios, y no subjetivamente como un golpe a sus propios egos (15, 16)\n\u2020\u00a2\targumentaron su caso sobre la convicci\u00f3n de que Dios castiga el pecado como se despleg\u00f3 en Baal de Peor (o sea, los dej\u00f3 con las semillas de la culpa hist\u00f3rica y la plaga del Se\u00f1or, no en la conveniencia, 17)\n\u2020\u00a2\ttambi\u00e9n argumentaron sobre la convicci\u00f3n de que el pecado de algunos afecta a todos, como en el caso de Baal de Peor (17, 18) y en el caso de Ac\u00e1n (18, 20; ver 7:1) y que tal culpa corporativa no era algo intrascendente para ellos\n\u2020\u00a2\trespetaron las conciencias y convicciones de sus hermanos (es decir, que el Israel oriental estaba inmundo porque carec\u00ed\u00ada del santuario santo de Dios), no negando la realidad y validez de sus d\u00e9biles conciencias (19a; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 14:1\u201323)\n\u2020\u00a2\testaban dispuestos a sacrificar algunas de sus posesiones para restaurar a sus hermanos a una limpia conciencia y adoraci\u00f3n apropiada, sin insistir en su propia interpretaci\u00f3n de la ley (19b)\n\u2020\u00a2\thabiendo sido corregidos por los ofensores, accedieron a su expresi\u00f3n creativa de fe, no estorbando expresiones de fe nuevas y apropiadas, consistentes con la palabra de Dios (30, 31)\n\u2020\u00a2\tfinalmente, los representantes informaron a toda la asamblea para su aprobaci\u00f3n, no excediendo su autoridad (32)\n\nLas tribus orientales, los ofensores, respondieron corrigiendo el malentendido mediante la presentaci\u00f3n de los hechos en forma solemne, p\u00ed\u00ada y vigorosa. Convinieron en tomar acci\u00f3n decisiva contra la apostas\u00ed\u00ada, estando dispuestos a morir para impedirla (23) y luego explicaron clara y cabalmente su motivaci\u00f3n. Dijeron que necesitaban un monumento apropiado, como esta reproducci\u00f3n de altar, para superar la barrera natural del Jord\u00e1n, como un testimonio a las futuras generaciones de que sus hijos ten\u00ed\u00adan igual derecho en la adoraci\u00f3n a Dios (24\u201328; ver 4:5\u20137). No era la intenci\u00f3n usarlo para sacrificios, y por lo tanto, no era una apostas\u00ed\u00ada.\nComo resultado de estos procedimientos saludables, los hermanos se separaron reconciliados unos con otros y alabando a Dios (30\u201334). Si la ausencia de apostas\u00ed\u00ada es una causa para alabar a Dios por su presencia con su pueblo (31), luego su presencia debe impulsar a los creyentes a investigar la(s) posible(s) causa(s) de su desaprobaci\u00f3n.\n\n23:1-16 Discurso de despedida de Josu\u00e9\n\nLas \u2020\u0153\u00faltimas palabras\u2020\u009d de Josu\u00e9 lo colocan en la compa\u00f1\u00ed\u00ada distinguida de Mois\u00e9s (Deut. 31:1\u201313), Samuel (1 Sam. 12:1\u201324) y David (1 Rey. 2:1\u20139), cuyas \u00faltimas palabras pusieron \u00e9nfasis en la fidelidad al pacto. El discurso se dio poco despu\u00e9s que Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada repartido la tierra (ver 13:1). Ambos, Mois\u00e9s y Josu\u00e9, fundadores de la teocracia, mantuvieron la fe hasta su muerte y fueron modelos del dirigente ideal, ense\u00f1ando a la generaci\u00f3n siguiente a mantener el pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Tim. 3:10\u20134:6; 2 Ped. 1:12\u201321).\n23:1\u20134 Pr\u00f3logo hist\u00f3rico. En tanto que Mois\u00e9s validaba la fidelidad del pacto de Dios haciendo un recuento de su conquista de la tierra al oriente del Jord\u00e1n (Deut. 31:4), Josu\u00e9 la verific\u00f3 repasando la destrucci\u00f3n que Dios hizo de los cananeos al occidente del Jord\u00e1n (3) y su reparto de las naciones conquistadas que quedaron (4). El pueblo lo hab\u00ed\u00ada visto con sus propios ojos. Sin embargo, hoy el Esp\u00ed\u00adritu inspira fe a trav\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de las palabras de fe (Rom. 10:6\u201313).\n23:5\u20138 Obligaciones del pacto. Dios se hab\u00ed\u00ada comprometido a continuar sacando a los cananeos (5), e Israel se hab\u00ed\u00ada comprometido a ser fuerte en la fe (ver 1:6, 9) y a guardar la ley (6). Prometieron no ser seducidos a la adoraci\u00f3n de las deidades cananeas que hac\u00ed\u00adan tan pocas demandas morales (7; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 5:9; 8:19) y dieron su palabra de continuar uni\u00e9ndose exclusivamente a Dios (8; ver 1:7\u20139). Como en su despedida a las tribus orientales, Josu\u00e9 tom\u00f3 su vocabulario directamente del libro de Deut.\n23:9\u201311 Experiencia del pacto. La generaci\u00f3n de Josu\u00e9 se hab\u00ed\u00ada unido al Se\u00f1or y experimentado las promesas de su pacto. Conforme la promesa, nadie les hizo frente (ver 1:5). En este punto podemos discernir el esquema teol\u00f3gico del narrador impuesto sobre la informaci\u00f3n (ver 13:1\u20137). El pasa revista a las victorias de fe de Israel sobre naciones grandes y fuertes y no menciona sus fracasos de incredulidad (ver 17:12, 13, 14\u201318; 18:3, 47). Esa experiencia positiva era suficiente motivaci\u00f3n para amar al Se\u00f1or vuestro Dios (ver 22:5).\n23:12, 13  Maldiciones del pacto. El antiguo pacto de Israel conten\u00ed\u00ada tanto promesas de bendiciones por guardarlo como amenazas de castigo extremo por violarlo (ver Lev. 26; Deut. 28). Al ma nifestar las obligaciones del pacto, Josu\u00e9 subraya la separaci\u00f3n religiosa de los cananeos (7) y los previene contra todo contacto social con ellos (12), asumiendo que su contaminaci\u00f3n religiosa y \u00e9tica era contagiosa y traer\u00ed\u00ada la ira de Dios sobre Israel como sobre ellos (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 7:2\u20134). Si Israel se aliara con estas naciones, ellas ser\u00ed\u00adan usadas en contra de Israel para infligir las maldiciones del pacto sobre los infieles (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:13\u201315). En la batalla entre el reino de Dios y los reinos de este mundo, uno no puede ser neutral (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 6:10\u201318). Ya sea el santo o el pecador, uno debe prevalecer. El que no es por Cristo es contra \u00e9l (Mat. 12:30). Los que no est\u00e1n comprometidos ser\u00e1n destruidos (cf.cf. Confer (lat.), compare Prov. 24:30\u201334), pero el Esp\u00ed\u00adritu dentro de los santos es mayor que las fuerzas espirituales puestas en batalla en contra de ellos. Quienes profesan una relaci\u00f3n de pacto con Dios, deben perseverar en su fe para permanecer en la tierra de bendici\u00f3n (13; cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cr\u00f3n. 7:19\u201322; Heb. 6:4\u20137; 10:26\u201331), como lo ense\u00f1a dolorosamente la tr\u00e1gica historia de Israel (2 Rey. 17:7, 8; 24:20). Para las ventajas del nuevo pacto, ver 1:7\u20139 y para las desventajas de coexistir con \u2020\u0153las naciones\u2020\u009d, ver 9:1\u201327.\n23:14\u201316 La palabra de Dios es verdad. La generaci\u00f3n de Israel que conquist\u00f3 la tierra sab\u00ed\u00ada por experiencia que Dios cumple sus promesas (1:1\u20139; 21:43\u201345). Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada validado esa verdad a trav\u00e9s de su vida (14). La fidelidad de Dios al guardar las promesas de su pacto alienta a los santos a la fidelidad, los fortalece en la adversidad y los refrena en la tentaci\u00f3n (22:4, 5). Dios no es caprichoso, de modo que su pueblo no tiene que vivir en ansiedad. El habla claramente tanto las promesas para inspirar amor, como las amenazas para provocar temor. Dios edific\u00f3 a Israel en una gran naci\u00f3n en la buena tierra para santificarla mediante su ley (ver 8:30\u201335). Si su pueblo falla en su misi\u00f3n, \u00e9l lo destruir\u00e1 (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 12:1\u201312).\n\n24:1-28 Renovaci\u00f3n del pacto en Siquem\n\nLos ancianos de Israel, quienes fueron testigos oculares de los asombrosos actos de Dios en la fundaci\u00f3n de la naci\u00f3n, ratificaron y renovaron su pacto con \u00e9l cuatro veces. Originalmente en Sina\u00ed\u00ad, despu\u00e9s del maravilloso \u00e9xodo (Exo. 24); en Moab, despu\u00e9s que Dios los hab\u00ed\u00ada preservado milagrosamente en el desierto y hab\u00ed\u00adan conquistado la tierra al oriente del Jord\u00e1n (Deut. 29:1); en el monte Ebal despu\u00e9s de las victorias en Jeric\u00f3 y Hai (8:30\u201334); y finalmente aqu\u00ed\u00ad en Siquem, despu\u00e9s de los sorprendentes triunfos sobre las coaliciones cananeas (11\u201313, 18). Las primeras dos fueron media das a trav\u00e9s de Mois\u00e9s, las \u00faltimas dos a trav\u00e9s de Josu\u00e9. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 uno de los v\u00ed\u00adnculos m\u00e1s fuertes entre Mois\u00e9s y Josu\u00e9: ambos mediaron el pacto del Se\u00f1or. Los ancianos en estas ocasiones representaban a toda la naci\u00f3n.\nJosu\u00e9 reuni\u00f3 al pueblo en Siquem delante de Dios (o sea, ante el arca) para renovar el pacto, al mismo tiempo de su discurso de despedida (cap. 23) o en una ocasi\u00f3n por separado. Evidentemente, el santuario port\u00e1til y el arca hab\u00ed\u00adan sido llevados a este sitio sagrado (32; 8:30\u201335; G\u00e9n. 33:18\u201320).\nEl pacto era similar a los tratados del antiguo Cercano Oriente, en el cual una superpotencia (Egipto, Asiria, Babilonia, Hati) entraba en relaci\u00f3n con una naci\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil (Ugarit y Amurru [amorreos] para mencionar solamente dos). Esta clase de acuerdo, conocido como un \u2020\u0153tratado de vasallaje\u2020\u009d, ten\u00ed\u00ada t\u00ed\u00adpicamente seis partes: Un pre\u00e1mbulo identificando al gran rey (2a); un pr\u00f3logo hist\u00f3 rico relatando las bondades del rey hacia el vasallo (2b\u201313); estipulaciones, siendo la b\u00e1sica servir solamente al rey y a su reino (14); maldiciones y bendiciones (19); testigos (22, 27); y el dep\u00f3sito del docu mento del tratado (25, 26). Un tratado individual pod\u00ed\u00ada variar de este esquema, pero se percib\u00ed\u00ada el patr\u00f3n b\u00e1sico (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 19\u201324; 1 Sam. 12).\n24:2a  Pre\u00e1mbulo: Identificando al gran Rey. Josu\u00e9 habl\u00f3 como un profeta, como un mensajero de la corte celestial. El gran Rey en persona estaba siempre representado como el autor del pacto. El cambio de \u2020\u0153yo\u2020\u009d a \u2020\u0153\u00e9l\u2020\u009d con referencia a un autor, como en el v. 7, no es excepcional en la literatura antigua.\n24:2b\u201313 Pr\u00f3logo hist\u00f3rico: La bondad del Rey. T\u00ed\u00adpicamente, el gran Rey relataba la historia de su relaci\u00f3n con su vasallo para inspirarle un sentido de confianza y obligaci\u00f3n (ver 13:1\u20137). Un reino perdurable debe establecerse sobre base de consentimiento interior, no sobre la fuerza (23; 22:5).\nEl Se\u00f1or principi\u00f3 su relaci\u00f3n \u00fanica con Israel cuando redimi\u00f3 a Abraham de su familia pagana encabezada por Tar\u00e9. Las familias bendecidas de Israel circuncidaban a sus hijos para mostrar su nue va fe. El resto de la historia sagrada es bien conocido desde el Pentateuco y el libro de Josu\u00e9 excepto por la adici\u00f3n: los se\u00f1ores de Jeric\u00f3 combatieron contra vosotros (11). Se se\u00f1alan especialmente siete naciones para denotar totalidad (ver 3:10). La avispa (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 7:20) es probablemente una imagen de p\u00e1nico y confusi\u00f3n por la cual Dios ayud\u00f3 a Israel a conquistar. Lo que se enfatiza es que la victoria fue ganada no por la fuerza de las armas sino por la intervenci\u00f3n milagrosa de Dios. Los dos reyes de los amorreos son Sej\u00f3n rey de los amorreos y Og rey de Bas\u00e1n (12:2\u20135). Si bien Israel pudo haber usado espada y arco al tomar la tierra prometida, no pueden atribuir su victoria a ellas (12; cf.cf. Confer (lat.), compare 23:5; Sal. 44:1\u20133).\n24:14\u201318 Estipulaci\u00f3n: ser leal al Se\u00f1or. Los antiguos tratados de vasallaje esencialmente estipulaban lealtad exclusiva al gran Rey. Un tratado heteo ordena: \u2020\u0153\u00c2\u00a1No vuelvan sus ojos a nadie m\u00e1s!\u2020\u009d Aqu\u00ed\u00ad es igual. Temed a Jehovah (14a) impone ondear una bandera blanca de rendici\u00f3n ante la ley del Se\u00f1or, de sometimiento de uno mismo a sus mandamientos. Uno no puede \u2020\u0153temerle\u2020\u009d y al mismo tiempo servir a otros dioses (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 17:32\u201334); estos \u00ed\u00addolos deben ser arrojados (14b; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 35:2\u20134). El Dios celoso de Israel no tolera rival. Tampoco Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 6:24; Luc. 14:26). La referencia a Egipto (14b) a\u00f1ade al Pentateuco que la redenci\u00f3n de Israel de Egipto fue espiritual, no s\u00f3lo pol\u00ed\u00adtica (ver Eze. 20:5\u201310; 23:1\u20134). Dios demanda que el pueblo escoja d\u00f3nde descansa su lealtad, si con los antiguos dioses de Tar\u00e9, los nuevos dioses de Cana\u00e1n, o con \u00e9l (15; cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 18:21; Apoc. 3:16), un ofrecimiento de opciones que asume la libertad de Israel ante Dios.\nEntrar en el pacto era asunto que ten\u00ed\u00ada que decidir cada familia en lo individual, como puede verse en la famosa resoluci\u00f3n de Josu\u00e9 (15b). Aunque Israel funcionaba como una naci\u00f3n, el pacto era esencialmente un asunto de familia, y todav\u00ed\u00ada lo es (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 16:31). Como testigos oculares de los actos narrados en el pr\u00f3logo y por lo tanto capaces de confirmar su exactitud, esa generaci\u00f3n apro piadamente form\u00f3 el fundamento para la relaci\u00f3n del antiguo pacto con Dios. Despu\u00e9s de esto, el pacto ser\u00e1 transmitido por la boca de una generaci\u00f3n y recibido en el coraz\u00f3n de la siguiente (Deut. 31:11\u201314). As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la comunidad del nuevo pacto se edifica sobre los ap\u00f3stoles quienes fueron testigos oculares de la vida de Jesucristo, especialmente su resurrecci\u00f3n (Hech. 1:21, 22; 1 Cor. 15:58) y despu\u00e9s de eso la boca lo confiesa y el coraz\u00f3n lo recibe (Rom. 10:6\u201310).\n24:19\u201321 Maldiciones del pacto. Josu\u00e9 sab\u00ed\u00ada por la revelaci\u00f3n divina y por la experiencia, que el pueblo era incapaz de guardar el antiguo pacto (19; ver Deut. 31:14\u201332:47). Juiciosamente advirti\u00f3 que romper el pacto con el Dios santo y celoso, que no soportar\u00e1 vuestras rebeliones ni vuestros pecados (o sea, desistir de las maldiciones del pacto), conducir\u00ed\u00ada a las sanciones desastrosas de las maldiciones del pacto (20; cf.cf. Confer (lat.), compare 23:12, 13). Precisamente porque el car\u00e1cter de Dios no cambia, su actitud hacia el pueblo cambia cuando se vuelve a \u00e9l o en contra de \u00e9l; en esta forma \u00e9l recompensa el bien y castiga la maldad (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 18:5\u201310). Su \u00fanica esperanza est\u00e1 en la sangre expiatoria de Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 32:1, 2; 130:3, 4; Luc. 22:20; Rom. 3:21\u201326). A trav\u00e9s del fracaso del antiguo pacto, debido a la inconstancia humana, Israel aprender\u00e1 siglos m\u00e1s tarde la necesidad del nuevo pacto y un caminar en el Esp\u00ed\u00adritu, como aun Pablo tuvo que aprender (Rom. 7:7\u20138:4). Los caminos de Dios en la historia est\u00e1n llenos con el misterio de su propia gloria (Rom. 11:33\u201336).\nLa generaci\u00f3n fundadora esencialmente guard\u00f3 el pacto, aunque Josu\u00e9 tuvo que exhortar a ciertas familias a quitar sus antiguos dioses (14, 23).\n24:22\u201327 Testigos del pacto y dep\u00f3sito de la ley. Mois\u00e9s ense\u00f1\u00f3 al pueblo un canto como un testimonio contra ellos (Deut. 31:9\u201332:44). Josu\u00e9 llam\u00f3 al pueblo a ser testigos contra ellos mismos (22). Con su resoluci\u00f3n, sabia por su conocimiento de la fidelidad de Dios pero al mismo tiempo insensata por su ignorancia de la inconstancia humana (24), Josu\u00e9 renov\u00f3 el pacto, redactando su contenido de acuerdo con las estipulaciones y registr\u00e1ndolas en un cierto libro de la Ley de Dios (25a\u201326) que no se ha conservado aparte de esta menci\u00f3n. La gran piedra que erigi\u00f3 como testimonio adicional en contra de ellos, posiblemente fue un pilar conteniendo el pacto (26b, 27; cf.cf. Confer (lat.), compare 8:31\u201332; Jue. 9:6; ver tambi\u00e9n 4:5\u20137; G\u00e9n. 28:18; 31:45\u201350; 1 Sam. 7:12).\n24:28  Disoluci\u00f3n de la asamblea. Habiendo concluido su labor, la tierra pose\u00ed\u00adda y el pacto renovado, Josu\u00e9 despidi\u00f3 al pueblo por \u00faltima vez.\n\n24:29-33 Posdata: menciones sobre sepultura\n\nEl deuteronomista concluye su libro con la sepultura de Josu\u00e9 (29, 30), Jos\u00e9 (32) y Eleazar (33), en el resto de la tierra prometida, porque ellos simbolizan su tema dominante: A esa generaci\u00f3n fiel, Dios dio reposo en la tierra que hab\u00ed\u00ada prometido a sus padres. Josu\u00e9 es finalmente recompensado con el t\u00ed\u00adtulo honor\u00ed\u00adfico que hab\u00ed\u00ada ganado: siervo de Jehovah (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:1). Otro y m\u00e1s grande, mediar\u00e1 el nue vo pacto (Isa. 42:6; 49:8).\n28\u201331 vincula los libros de Jos. y Jue. (Jue. 2:6\u20139), contrastando la bendici\u00f3n de la generaci\u00f3n fundadora con la ruina de la siguiente. El v. 32 vincula el libro con el Pentateuco (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 50:25; Exo. 13:19).\nBruce K. Waltke\nJUECES\nIntroducci\u00f3n\n\nEL LUGAR DE JUECES EN EL AT\n\nEl libro de Jue. es parte de la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la historia de Israel, desde su entrada a la tierra de Cana\u00e1n (en el libro de Jos.) hasta su salida temporal de ella (al t\u00e9rmino de 2 Rey.). Mucho de esta parte del ATAT Antiguo Testamento est\u00e1 dedicado a las narraciones de los reinados de los reyes de Israel, comenzando con Sa\u00fal, David y Salom\u00f3n. Pero entre la llegada de Israel a Cana\u00e1n y el establecimiento de la monarqu\u00ed\u00ada, hubo un per\u00ed\u00adodo de cerca de 200 a\u00f1os (c. 1200\u20131000 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) conocido como el per\u00ed\u00adodo de los jueces. En este per\u00ed\u00adodo Israel no ten\u00ed\u00ada una administraci\u00f3n formal, centralizada, y depend\u00ed\u00ada de hombres y mujeres especialmente dotados que Dios levant\u00f3 para proporcionar liderazgo. Se les llam\u00f3 jueces porque llevaban a cabo el juicio de Dios, fuera sacando a los enemigos o arreglando las disputas entre los mismos israelitas. Las activida des de estos jueces se describen en el libro de Jue. (de all\u00ed\u00ad el nombre) y en los primeros cap\u00ed\u00adtulos de 1 Sam.\nEn el arreglo tradicional del ATAT Antiguo Testamento (reflejado todav\u00ed\u00ada hoy en las Biblias jud\u00ed\u00adas), los libros de Jos., Jue., 1 y 2 Sam. y 1 y 2 Rey., se encuentran en la secci\u00f3n lla mada \u2020\u0153Profetas\u2020\u009d junto con Isa., Jer., Eze. y los 12 llamados \u2020\u0153Profetas menores\u2020\u009d (Ose.\u2014Mal.). Como un subgrupo, Jos. \u20142 Rey. se conocen como los \u2020\u0153Profetas anteriores\u2020\u009d. Se les llama as\u00ed\u00ad porque tradicionalmente se pensaba que hab\u00ed\u00adan sido escritos por profetas, pero tambi\u00e9n (y de manera m\u00e1s importante) porque son prof\u00e9ticos en su estilo e intereses. Claramente tienen una dimensi\u00f3n hist\u00f3rica muy fuerte en ellos, pero al igual que los otros libros prof\u00e9ticos no est\u00e1n interesados simplemente con la historia por la historia misma. No son meras cr\u00f3nicas de eventos. M\u00e1s bien, est\u00e1n interesados en c\u00f3mo Dios actuaba en los eventos que describen. En particular, est\u00e1n interesados en la relaci\u00f3n especial de Dios con Israel y c\u00f3mo \u00e9sta se expresaba tanto en juicio como salvaci\u00f3n en la historia. Esta relaci\u00f3n especial estaba basada en el pacto que Dios hizo con los israelitas en el monte Sina\u00ed\u00ad despu\u00e9s que los sac\u00f3 de la esclavitud en Egipto (Exo. 19\u201320), y \u00e9ste a su vez estaba basado en las promesas que Dios hab\u00ed\u00ada hecho a Abraham siglos antes (G\u00e9n. 12:1, 2). Como veremos, el libro de Jue. es claramente prof\u00e9tico en este sentido. Es una relaci\u00f3n teol\u00f3gica de la historia de Israel en el per\u00ed\u00adodo de los jueces. Y como los otros libros prof\u00e9ticos, contiene un mensaje que todav\u00ed\u00ada es pertinente para el presente y el futuro.\n\nISRAEL EN EL PERIODO DE LOS JUECES\n\nPoco se sabe sobre la forma de vida de Israel en el per\u00ed\u00adodo de los jueces, aparte de lo que podemos extraer del ATAT Antiguo Testamento. La fuente principal de informaci\u00f3n es el mismo libro de Jue., pero los libros de Rut y 1 Sam. tambi\u00e9n arrojan luz valiosa sobre el per\u00ed\u00adodo.\nEl territorio de Israel en ese tiempo estaba dividido en \u00e1reas tribales (ver Jos. 13\u201321 y el mapa en la p. 252). De las 12 tribus, nueve y media ocupaban la regi\u00f3n entre el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n (incluyendo el mar de Galilea y el mar Muerto) y la costa mediterr\u00e1nea. Las otras dos y media ocupaban la regi\u00f3n de la meseta al este del Jord\u00e1n. Las conquistas de pueblos vecinos como los madianitas, moabitas y amonitas (al oriente), los filisteos y la llamada Gente del Mar (al occidente), generalmente involucraban s\u00f3lo parte del territorio de Israel, lo que significaba que solamente una o dos tribus eran directamente afectadas.\nEl v\u00ed\u00adnculo esencial entre las tribus era su historia com\u00fan y su fidelidad al Se\u00f1or (Jehovah). El mismo era su Gobernante o Juez supremo (11:27) y su ley era la constituci\u00f3n de ellos. Fue esta relaci\u00f3n de pacto con el Se\u00f1or que los uni\u00f3 y les dio su identidad como un pueblo distinto. Al menos una vez al a\u00f1o se celebraba un festival religioso en el cual se recordaba al pueblo su identidad y las obligaciones que esto implicaba. Estas reuniones pro bablemente se celebraban en Silo, que estaba localizada al centro y era el lugar donde el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n se hab\u00ed\u00ada instalado originalmente despu\u00e9s de la llegada de Israel a Cana\u00e1n (Jos. 18:1; Jue. 21:19; 1 Sam. 1:3). Este probablemente qued\u00f3 como el lugar del santuario central durante todo el per\u00ed\u00adodo de los jueces, aunque el arca del pacto se llevaba a veces a otros lugares, especialmente en tiempos de crisis (18:27). No se sabe en forma definida cu\u00e1n buena era la asistencia a estos festivales y exactamente lo que pasaba en ellos, pero casi es seguro que se daban gracias por las bendiciones recibidas (o sea buenas cosechas), se hac\u00ed\u00ada oraci\u00f3n, se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios, se le\u00ed\u00ada la ley dada en el monte Sina\u00ed\u00ad, y se tomaba un nuevo juramento de lealtad (al Se\u00f1or y uno a otro). Probablemente era el juez en funciones el que le\u00ed\u00ada la ley, asistido por los sacerdotes (2:17; 18:27). Todo el valor de esto era una renovaci\u00f3n del pacto y un nuevo compromiso para vivir por \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 24).\nEn su mayor parte, la administraci\u00f3n de justicia cotidiana y la vigilancia de los asuntos de la comunidad, la proporcionaban en forma local los ancianos de los diferentes clanes y tribus (11:4\u201311; Rut 4:1\u201312). Pero los asuntos que no pod\u00ed\u00adan decidirse localmente, eran llevados para su resoluci\u00f3n al juez en funciones en ese tiempo, ya sea a un lugar c\u00e9ntrico (4:4, 5) o en ciertas ciudades designadas que el juez visitaba regularmente (1 Sam. 7:15\u201317). De cuando en cuando, como la ocasi\u00f3n lo requer\u00ed\u00ada, se reun\u00ed\u00adan asambleas de representantes ad hoc de las diferentes tribus para tratar asuntos de inter\u00e9s com\u00fan, tales como un mal comportamiento serio de una de las tribus o un ataque enemigo contra una o m\u00e1s de ellas. En tales ocasiones se requer\u00ed\u00ada una acci\u00f3n decisiva, concertada, para preservar la integridad de Israel. No hab\u00ed\u00ada ej\u00e9rcito permanente, de modo que era necesario levantar una fuerza fresca de voluntarios cada vez que se suscitaba una emergencia nacional, y el carisma personal de un individuo con frecuencia desempe\u00f1aba un papel crucial en que esto se hiciera r\u00e1pidamente. Parece que al menos algunos de los jueces llegaron al cargo precisamente por su habilidad para proveer un liderazgo inspirador en tales ocasiones (11:1\u201310). Otros parece que fueron nombrados en circunstancias m\u00e1s pac\u00ed\u00adficas, aunque no se sabe exactamente c\u00f3mo se hac\u00ed\u00ada.\nSin embargo, en la pr\u00e1ctica el \u2020\u0153sistema\u2020\u009d (si ese es el t\u00e9rmino correcto para ello) raramente funcion\u00f3, si alguna vez lo hizo, en forma tan suave. De hecho, hab\u00ed\u00ada poca unidad efectiva entre las tribus israelitas en el per\u00ed\u00adodo de los jueces. Para empezar, estaban separados unos de otros por asentamientos de cananeos no conquistados (1:19, 27\u201336; 4:2, 3). A diferencia de los israelitas, estos pueblos hab\u00ed\u00adan labrado la tierra durante generaciones, y atribu\u00ed\u00adan su \u00e9xito al levantar cosechas a su adoraci\u00f3n de varios dioses de naturaleza masculina y femenina, los baales y las astartes. Cre\u00ed\u00adan que ellos controlaban la tierra y el tiempo y, por lo tanto, la fertilidad del campo y del reba\u00f1o. Los israelitas eran muy atra\u00ed\u00addos a estos dioses y cada vez m\u00e1s mezclaban la adoraci\u00f3n a ellos con la adoraci\u00f3n a su propio Dios, Jehovah. Esto inevitablemente condujo a un debilitamiento de su fidelidad a Dios y entre ellos, y result\u00f3 en una declinaci\u00f3n espiritual y moral tan seria que amenazaba con destruir a Israel desde dentro. Las tribus eran lentas para ayudarse unas a otras en tiempos de crisis (5:16, 17; 12:1\u20137) e incluso cayeron en luchas entre ellas (8:1\u20133; 12:1\u20136; 20:1\u201348). La mayor\u00ed\u00ada estaba preocupada solamente por sus propios intereses y se aprovechaban de la falta de gobierno central para hacer lo que quer\u00ed\u00ada (17:6; 21:25). Este deterioro interno amenazaba destruir la estructura misma de Israel y, de hecho, constituy\u00f3 una amenaza mucho m\u00e1s severa a su supervivencia en el per\u00ed\u00adodo de los jueces, que cualquier ataque externo.\nSin embargo, en esas circunstancias, como siempre, hubo israelitas fieles que continuaron silenciosamente llevando vidas de piedad genuina. El libro de Jue. enfoca principalmente las crisis frecuentes que Israel enfrent\u00f3 y de esa manera nos da una impresi\u00f3n bastante turbulenta del per\u00ed\u00adodo. Pero tambi\u00e9n indica con claridad que hubo largos per\u00ed\u00adodos de paz y relativa prosperidad, en los cuales la vida a nivel local pudo asentarse en un tenor m\u00e1s apacible (3:11, 30; 8:28; 10:3\u20135; 12:8\u201310). En este respecto, a Jue. lo complementa finamente el libro de Rut con su historia gentil y conmovedora de los asuntos de una familia de Bel\u00e9n. Aqu\u00ed\u00ad los agricultores lucharon contra las inclemencias del tiempo, las personas se conocieron y enamoraron, y los ancianos buscaron la gu\u00ed\u00ada de los asuntos de la comunidad en los senderos probados de la ley del pacto y la costumbre local. Ambos libros testifican el hecho de que, sea en la turbulencia de crisis nacionales o el tenor m\u00e1s apacible de la vida en la aldea, Dios estaba profundamente involucrado y soberanamente activo en las vidas de su pueblo, preserv\u00e1ndolas y disciplin\u00e1ndolas, y dirigiendo todas las cosas para su bien.\n\nEL ORIGEN Y LA FECHA DEL LIBRO DE JUECES\n\nPrecisamente c\u00f3mo lleg\u00f3 a existir el libro de Jue. y cu\u00e1ndo se complet\u00f3 en la forma que ahora lo tenemos, contin\u00faa siendo un asunto de debate entre los eruditos. El punto de vista tradicional jud\u00ed\u00ado es que fue escrito por el profeta Samuel y \u00e9ste puede contener al menos un elemento de verdad. Pero hay indicaciones de que el proceso de composici\u00f3n del libro fue mucho m\u00e1s complejo y prolongado que lo que sugiere este punto de vista tradicional.\nEl grueso del libro parece estar basado en una fuente de material que fue ya sea contempor\u00e1nea con, o muy cercana a, los eventos mismos. Las notas sobre los as\u00ed\u00ad llamados \u2020\u0153jueces menores\u2020\u009d en 10:1\u20135 y 12:8\u201315 (enmarcando la historia de Jeft\u00e9), probablemente salieron de una fuente documental de esta clase. Y los relatos de las proezas de jueces-libertadores como Ehud, Barac, Gede\u00f3n y Sans\u00f3n, muy probablemente se derivan de una colecci\u00f3n al principio de tales historias de h\u00e9roes, ya sea en forma oral o escrita. El hecho de que Jeft\u00e9 parece importante en ambas, puede haberle dado pie al autor del libro para combinar estas dos fuentes. Mucho menos parece que se haya conocido sobre las proezas de Otoniel, el primer libertador, de modo que el relato de su carrera est\u00e1 expresado en t\u00e9rminos bastante generales, estereotipados, por el autor mismo (3:7\u201311). El c\u00e1ntico po\u00e9tico de D\u00e9bora y Barac en el cap. 5 est\u00e1 compuesto en heb. muy primitivo y la mayor\u00ed\u00ada de los eruditos reconoce que se origin\u00f3 muy pr\u00f3ximo al tiempo de los eventos que describe. Otra fuente de material primitivo parece reflejarse en el cap\u00ed\u00adtulo inicial del libro (especialmente vv. 4\u20137, 11\u201315, 22\u201326) y en las dos historias narradas v\u00ed\u00advidamente en los caps. 17\u201321.\nPuede discernirse claramente la mano de un editor que trabaj\u00f3 con las fuentes de materiales en la revisi\u00f3n que se proporciona en 2:6\u201319, y en las introducciones y conclusiones repetitivas a los episodios mayores en los caps. 3\u201316. Estas proporcionan un tipo de armaz\u00f3n editorial que unifica la parte central de Jue. Otra instancia clara de trabajo editorial est\u00e1 en el refr\u00e1n de 17:6; 18:1; 19:1 y 21:25, que une a las dos narraciones mayores que concluyen el libro.\nEs clara la evidencia de una fuente primitiva de material, como lo es la evidencia de formaci\u00f3n editorial. Pero si la \u00faltima la realiz\u00f3 un solo autor o dos o autores en sucesi\u00f3n, es dif\u00ed\u00adcil, si no imposible, decirlo.\nTambi\u00e9n es dif\u00ed\u00adcil saber con certeza cu\u00e1ndo tuvo lugar la formaci\u00f3n final del libro. Como se explica m\u00e1s a fondo en el comentario mismo, la descripci\u00f3n detallada de la localizaci\u00f3n de Silo en 21:19 sugiere una \u00e9poca de escritura cuando se recordaba la destrucci\u00f3n de Silo (un evento de fecha incierta), pero que hab\u00ed\u00ada pasado hac\u00ed\u00ada mucho (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 7:14), y la expresi\u00f3n \u2020\u0153la cautividad de la tierra\u2020\u009d en 18:30 probablemente se refiere a la devastaci\u00f3n final de Israel, el reino del norte, por Asiria en el siglo octavo a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo M\u00e1s significativamente, la revisi\u00f3n del per\u00ed\u00adodo de los jueces en 2:11\u201319, los discursos en 2:1\u20135, 6:7\u201310 y 10:11\u201315, y las introducciones y conclusiones repetitivas a los episodios mayores en los caps. 3\u201316, son todos fuertes reminiscencias tanto del estilo como de los intereses teol\u00f3gicos del libro de Deut. Esto sugiere que el autor que a\u00f1adi\u00f3 este material vivi\u00f3 despu\u00e9s de las reformas llevadas a cabo por Jos\u00ed\u00adas en el siglo s\u00e9ptimo a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (1 Rey. 22). La naturaleza de estas reformas deja poca duda que el \u2020\u0153libro de la Ley\u2020\u009d, que fue descubierto en el templo en ese tiempo, era alguna forma del libro de Deut. Ciertamente, la influencia de Deut. es clara en el siguiente par de siglos en la predicaci\u00f3n de Jerem\u00ed\u00adas y en los libros de 1 y 2 Rey., y parece estar presente tambi\u00e9n en el libro de Jue.\nLa mayor\u00ed\u00ada de los eruditos creen que Jue. es parte de lo que fue originalmente una larga pieza de escritos hist\u00f3ricos cubriendo lo que es ahora los libros de Deut., Jos., Jue., 1 y 2 Sam. y 1 y 2 Rey. Se piensa que esta historia de Israel desde la conquista de Cana\u00e1n hasta el exilio en Babilonia, fue escrita despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n en 587 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (2 Rey. 25:1, 2) para explicar por qu\u00e9 hab\u00ed\u00ada acontecido este desastre. Lo hizo mostrando c\u00f3mo Israel hab\u00ed\u00ada empezado a deslizarse en la apostas\u00ed\u00ada pronto despu\u00e9s de su entrada a Cana\u00e1n, y c\u00f3mo esto hab\u00ed\u00ada continuado en siglos subsecuentes hasta que el juicio de Dios hab\u00ed\u00ada finalmente ca\u00ed\u00addo sobre la naci\u00f3n. El desastre de 587 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo fue visto as\u00ed\u00ad como el cumplimiento de las maldiciones del pacto de Deut. 28. El estilo y la teolog\u00ed\u00ada de todo el libro, desde el principio hasta el fin, fue influido fuertemente por el libro de Deut. y por esa raz\u00f3n com\u00fanmente se refiere a \u00e9l como la \u2020\u0153historia deuteron\u00f3mica\u2020\u009d. Una de las piezas de evidencia m\u00e1s fuertes para esta teor\u00ed\u00ada es la declaraci\u00f3n en 1 Rey. 6:1 de que Salom\u00f3n empez\u00f3 a construir el templo 480 (40 x 12) a\u00f1os despu\u00e9s del \u00e9xodo de Egipto, parece ser parte de un esquema cronol\u00f3gico que se extiende de Deut. a 2 Rey. y se refleja en el libro de Jue. Esto puede verse en los n\u00fameros \u2020\u0153redondos\u2020\u009d (40 u 80 a\u00f1os) usados para los per\u00ed\u00adodos de paz (7:11; 3:30; 5:31; 8:28). Contrastan las cifras m\u00e1s impredecibles que aparecen en el material tomado directamente de las fuentes primitivas (p. ej.p. ej. Por ejemplo 3:8, 14; 4:3; 10:2, 3).\nLos eruditos est\u00e1n divididos entre si la historia deuteron\u00f3mica fue primero concebida como un todo y m\u00e1s tarde dividida en libros separados, o si los libros primero existieron independientemente y se les dio su forma final por alguien que ten\u00ed\u00ada un cuadro m\u00e1s grande en perspectiva. Probablemente hubo una combinaci\u00f3n de estos dos procesos. Los libros de Rey. probablemente fueron escritos directamente por el autor mismo de varias fuentes, si bien en la primera parte de la historia trabaj\u00f3 con libros que ya exist\u00ed\u00adan en alguna forma. En todo caso, el resultado que tenemos ahora es una serie de libros relacionados \u00ed\u00adntimamente, en lugar de una sola composici\u00f3n en el sentido estricto. Pero dada su relaci\u00f3n cercana con los otros libros en la serie, es probable que a Jue. se le dio su forma final al mismo tiempo que a ellos, a saber, en el siglo sexto a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo durante el exilio babilonio. Samuel bien pudo haber tenido una parte en las primeras fases de su formaci\u00f3n, pero se desconoce la identidad del autor o editor final.\n\nESTRUCTURA Y TEMAS\n\nCualquiera que haya sido su historia, el libro de Jue. como lo tenemos ahora es una unidad literaria bien redondeada, con una estructura muy definida y temas desarrollados claramente.\nEl cuerpo principal del libro, que trata de las carreras de los diferentes jueces, se extiende desde 3:7 hasta 16:31. Es precedido por una introducci\u00f3n en dos partes (1:1\u20132:5 y 2:6\u20133:6) y seguida por un ep\u00ed\u00adlogo, tambi\u00e9n en dos partes (caps. 17\u201318 y 19\u201321). La cuesti\u00f3n que se pregunta al principio del libro (1:1, 2), se vuelve a preguntar en circunstancias muy diferentes al final (20:18). As\u00ed\u00ad, al llegar al final del libro se nos invita a reflexionar sobre el punto desde el cual partimos y, sobre todo, lo que ha acontecido entretanto.\nLa primera parte de la introducci\u00f3n (1:1\u20132:5), trata del deterioro progresivo en la relaci\u00f3n de Israel con los cananeos, que sigui\u00f3 a la muerte de Josu\u00e9 (1:1). Los esfuerzos de las diversas tribus para poseer y ocupar las tierras que les hab\u00ed\u00adan sido asignadas (Jos. 13\u201319) toparon con dificultades crecientes cuando los cananeos, particularmente en la regi\u00f3n de la costa y las ciudades clave fortificadas en el norte, opusieron una resistencia muy resuelta (ver especialmente vv. 19, 27, 28). Esto condujo a una situaci\u00f3n de estancamiento tenso en la cual israelitas y cananeos viv\u00ed\u00adan unos al lado de los otros. Los israelitas ten\u00ed\u00adan el dominio, pero estaban excluidos de partes significativas de la tierra. La tribu de Dan, en particular, estaba confinada a las monta\u00f1as y no pod\u00ed\u00ada poner un pie firme en su propio territorio cerca de la costa (1:34). Era una situaci\u00f3n que estaba lejos de las expectaciones con las que Israel se hab\u00ed\u00ada lanzado, expectaciones arraigadas en las promesas que Dios hab\u00ed\u00ada hecho a sus antepasados (Jos. 23:1\u20135; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 12:1\u20133; 15:12\u201321; 28:13\u201315). Esta secci\u00f3n de la introducci\u00f3n termina con el llanto de los israelitas delante del Se\u00f1or en Boquim (Betel) y cuando se les dice lo que hab\u00ed\u00ada estado mal (2:1\u20135). La raz\u00f3n de su fracaso no han sido los carros de hierro o las fortificaciones fuertes de los cananeos, sino su propia infidelidad. En el territorio que hab\u00ed\u00adan tenido \u00e9xito en tomar, hab\u00ed\u00adan empezado a ceder permitiendo que continuaran los altares paganos de los cananeos y por esta causa el Se\u00f1or les hab\u00ed\u00ada retirado su ayuda. Al mismo tiempo que miraba atr\u00e1s, este discurso clave del \u2020\u0153\u00e1ngel del Se\u00f1or\u2020\u009d ve tambi\u00e9n hacia adelante con la predicci\u00f3n de que los cananeos y sus dioses continuar\u00e1n siendo trampas y piedras de tropiezo para los israelitas.\nLa segunda parte de la introducci\u00f3n (2:6\u20133:6) regresa luego al principio (obs\u00e9rvese c\u00f3mo Josu\u00e9 reaparece en 2:6) y hace de este problema espiritual subyacente el foco principal de atenci\u00f3n. En unas cuantas pinceladas h\u00e1biles se bosqueja la declinaci\u00f3n inicial de Israel en la apostas\u00ed\u00ada (2:6\u201310), y luego se traza el patr\u00f3n completo del subsiguiente per\u00ed\u00adodo de los jueces (2:11\u201319). Se presenta como un per\u00ed\u00adodo de apostas\u00ed\u00ada persistente, en el cual el Se\u00f1or juzga a los israelitas en forma alternada, ya sea entreg\u00e1ndolos a opresores extranjeros y luego (cuando se encuentran en gran angustia) tiene piedad de ellos y levanta a un juez que los libere. En estos per\u00ed\u00adodos los israelitas desist\u00ed\u00adan temporalmente de su apostas\u00ed\u00ada, pero r\u00e1pidamente volv\u00ed\u00adan a ella tan pronto como el juez mor\u00ed\u00ada (19a). En breve, a pesar de los muchos intentos del Se\u00f1or para restaurarlos de sus malos caminos, los israelitas persist\u00ed\u00adan en ellos (19b). Esto conduce a otro discurso crucial en 2:20\u201322, en el cual el Se\u00f1or anuncia lo que se propone hacer como su respuesta final a todo lo que ha acontecido. Las naciones que quedaron originalmente (al tiempo en que Josu\u00e9 muri\u00f3) para probar la fidelidad de Israel, ahora van a quedar permanentemente como un castigo por su infidelidad (ver el comentario sobre este pasaje). Esta es la culminaci\u00f3n de esta segunda parte y de la introducci\u00f3n como un todo. Los vers\u00ed\u00adculos que quedan (2:23\u20133:6) sencillamente resumen lo que ya se ha dicho.\nAs\u00ed\u00ad la introducci\u00f3n, adem\u00e1s de diagnosticar lo que estuvo mal y poner frente a nosotros lo que sigue, pone en claro que el problema central del libro es, a saber, la apostas\u00ed\u00ada persistente de Israel en el per\u00ed\u00adodo de los jueces y la respuesta del Se\u00f1or a ella. El libro responde a la pregunta: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 Israel nunca posey\u00f3 plenamente la tierra que Dios prometi\u00f3 a sus antepasados?\u2020\u009d Y se da la respuesta: \u2020\u0153Por causa de la apostas\u00ed\u00ada que sigui\u00f3 a la muerte de Josu\u00e9.\u2020\u009d Jue. explica la acci\u00f3n del Se\u00f1or completamente justificada en vista de la infidelidad persistente de Israel. Los libros posteriores de la historia deuteron\u00f3mica contin\u00faan explicando y justificando su acto m\u00e1s dr\u00e1stico de expulsar totalmente a Israel de la tierra (ver arriba).\nLa secci\u00f3n central del libro (3:7\u201316:31) completa el bosquejo que ya se dio en la introducci\u00f3n (2:11\u201319) y desarrolla un n\u00famero de subtemas en el proceso. Registra las carreras de 12 jueces en total: Otoniel, Ehud, Samgar, Barac, Gede\u00f3n, Tola, Ja\u00ed\u00adr, Jeft\u00e9, Ibz\u00e1n, El\u00f3n, Abd\u00f3n y Sans\u00f3n. D\u00e9bora y Jael desempe\u00f1an papeles muy significativos en el episodio de Barac, y de D\u00e9bora incluso se dice que \u2020\u0153gobernaba\u2020\u009d (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153juzgaba\u2020\u009d) a Israel (4:4, 5), pero en t\u00e9rminos del dise\u00f1o total del libro, los caps. 4\u20135 deben verse esencialmente como una narraci\u00f3n de la carrera de Barac. Y aunque se relatan con cierto detalle las actividades del hijo de Gede\u00f3n, Abimelec, \u00e9l no es un juez en t\u00e9rminos de la forma en que el oficio se describe en la introducci\u00f3n.\nComo la primera parte de la introducci\u00f3n principi\u00f3 con Jud\u00e1 y termin\u00f3 con Dan (1:1\u201334), as\u00ed\u00ad esta secci\u00f3n central empieza con Otoniel desde Jud\u00e1 (3:7\u201311) y termina con Sans\u00f3n el danita (caps. 13\u201316). La carrera de Otoniel ejemplifica lo que significaba ser un juez y lo que deb\u00ed\u00ada hacer. Los siguientes jueces representan una serie de variaciones de este modelo b\u00e1sico, culminando con Sans\u00f3n, cuyo comportamiento es tan grotesco que a duras penas se le puede reconocer como juez. El modelo de esta parte del libro se ha descrito con frecuencia en t\u00e9rminos de un ciclo repetido de apostas\u00ed\u00ada, opresi\u00f3n, llamamiento del Se\u00f1or, liberaci\u00f3n, paz y apostas\u00ed\u00ada renovada. Ciertamente hay mucha repetici\u00f3n, pero tambi\u00e9n hay un cambio progresivo, de modo que el resultado se describe mejor en t\u00e9rminos de una espiral descendente que de un simple modelo repetido.\nLa desuni\u00f3n entre los israelitas aparece primero en el episodio de Barac (5:16, 17, 23) y empeora bajo jueces posteriores. Despu\u00e9s de los 40 a\u00f1os que siguieron a la victoria de Gede\u00f3n (8:28), no se vuelve a decir que la tierra gozara de paz y para el tiempo del episodio de Sans\u00f3n, los israelitas ni siquiera clamaban ya al Se\u00f1or para que los salvara. Y conforme estos cap\u00ed\u00adtulos siguen su curso, los jueces mismos gradualmente llegaron a estar m\u00e1s y m\u00e1s implicados en la maldad de la naci\u00f3n como un todo. El cl\u00ed\u00admax se alcanza en Sans\u00f3n, voluntarioso y renuente en lo personal para aceptar su llamamiento, quien perfectamente resume la indocilidad y conflicto de la naci\u00f3n como un todo. De la manera que Israel hab\u00ed\u00ada sido apartado de otras naciones por el pacto de Dios con ellos, as\u00ed\u00ad Sans\u00f3n fue apartado de otros hombres por su llamamiento como un nazareo. Como Israel hab\u00ed\u00ada seguido en pos de dioses ajenos, Sans\u00f3n va tras mujeres extranjeras. Israel hab\u00ed\u00ada querido ser como otras naciones; Sans\u00f3n quiere ser como otros hombres. Y como Israel hab\u00ed\u00ada vuelto repetidamente al Se\u00f1or en su desgracia, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n Sans\u00f3n. En breve, los subtemas que corren a trav\u00e9s de toda la secci\u00f3n central del libro (la lucha de Israel contra su destino y la perseverancia del Se\u00f1or hacia ella en juicio y gracia), finalmente son llevados a un enfoque bien definido en la historia de Sans\u00f3n. Su historia es la historia de Israel como un todo en el per\u00ed\u00adodo de los jueces.\nLas dos historias que forman el ep\u00ed\u00adlogo (caps. 17\u201321) se localizan muy generalmente en el per\u00ed\u00adodo de los jueces, pero no siguen cronol\u00f3gicamente a lo que ha pasado antes. En ellas el enfoque cambia del pecado de Israel como un todo a los pecados de los individuos y de las comunidades que comprende: \u2020\u0153cada uno hac\u00ed\u00ada lo que le parec\u00ed\u00ada recto\u2020\u009d (17:6). La primera historia (Mica\u00ed\u00adas y sus \u00ed\u00addolos; caps. 17\u201318) trata del caos religioso del per\u00ed\u00adodo, y la segunda (el levita y su concubina; caps. 19\u201321) trata del caos moral que lo acompa\u00f1aba. Juntas nos muestran que Israel estaba m\u00e1s en peligro por su propia decadencia interna, moral y espiritualmente, que por cualquier ataque exterior. La segunda historia en particular muestra c\u00f3mo las instituciones que deb\u00ed\u00adan haber provisto estabilidad (el sacerdocio lev\u00ed\u00adtico, la hospitalidad y la vida familiar, los ancianos y la asamblea de los dirigentes de las tribus) se consideraban ineficaces e incluso positivamente da\u00f1inas, por causa de la bancarrota moral de los individuos. El ep\u00ed\u00adlogo no nos deja duda que ciertamente no fue la calidad de su liderazgo o de sus instituciones lo que sostuvo unido a Israel. La supervivencia de Israel fue un milagro de la gracia de Dios.\nEl refr\u00e1n que corre a trav\u00e9s del ep\u00ed\u00adlogo (\u2020\u0153En aquellos d\u00ed\u00adas no hab\u00ed\u00ada rey en Israel \u2020\u00a6 \u2020\u009d, 17:6; 18:1; 19:1; 21:25) baja la cortina sobre un per\u00ed\u00adodo y anticipa otro. Los reyes, como los jueces, tendr\u00e1n su lugar en la historia de Israel y probar\u00e1n ser \u00fatiles en su momento, pero tambi\u00e9n fracasar\u00e1n por la pecaminosidad humana. Como lo muestra la historia deuteron\u00f3mica como un todo, ninguna instituci\u00f3n, por v\u00e1lida que sea, tiene la llave del futuro de Israel. Es s\u00f3lo la promesa continua de Dios a su pueblo la que lo logra: \u2020\u0153Porque \u00e9l hace doler, pero tambi\u00e9n venda; \u00e9l golpea, pero sus manos sanan\u2020\u009d (Job 5:18).\n\nPERTINENCIA PARA LOS CRISTIANOS HOY\n\nEl NTNT Nuevo Testamento contiene muy pocas referencias claras al libro de Jue. Hay una referencia de paso al per\u00ed\u00adodo de los jueces como un todo, en Hech. 13:20, y Gede\u00f3n, Barac, Sans\u00f3n y Jeft\u00e9 se mencionan como h\u00e9roes de la fe en Heb. 11:32. Aparte de esto, solamente hay, cuando mucho, alusiones veladas. Por ejemplo, Mar\u00ed\u00ada fue alabada en t\u00e9rminos que sugieren que su bendici\u00f3n era comparable a la de Jael (Luc. 1:42; cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 5:24), y parece haber alusiones a Sans\u00f3n (Jue. 13:4, 5) en los anuncios del nacimiento tanto de Juan el Bautista (Luc. 1:15) como de Jes\u00fas (Mat. 2:23).\nEstas pocas referencias y alusiones, sin embargo, apuntan a una continuidad mucho m\u00e1s lejana entre Jue. y el NTNT Nuevo Testamento, que la que puede aparecer de principio. Porque la venida de Cristo, precedida por Juan el Bautista, fue la culminaci\u00f3n de todos los actos de juicio y gracia de Dios en el per\u00ed\u00adodo del ATAT Antiguo Testamento, incluyendo el per\u00ed\u00adodo de los jueces (Luc. 1:54, 55, 68\u201379). Y si los israelitas del per\u00ed\u00adodo de los jueces fracasaron por su incredulidad para penetrar en su heredad total, eso no signific\u00f3 que los prop\u00f3sitos \u00faltimos de Dios para su pueblo hayan sido frustrados. Dios permaneci\u00f3 comprometido con ellos, y a trav\u00e9s de Cristo expiar\u00ed\u00ada finalmente sus pecados y los llevar\u00ed\u00ada a la realizaci\u00f3n plena de lo que hab\u00ed\u00ada prometido, incluyendo la inclusi\u00f3n en su reino de gente de todas las naciones. Como lo dice el ap\u00f3stol Pablo: \u2020\u0153Porque todas las promesas de Dios son en \u00e9l \u2020\u2122s\u00ed\u00ad\u2020\u2122 \u2020\u009d (2 Cor. 1:20). Esto significa que los israelitas del per\u00ed\u00adodo de los jueces son nuestros antepasados espirituales, y que el Dios que se mostr\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo tan comprometido con ellos, es nuestro Dios tambi\u00e9n. No es otro que el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.\nPuede sorprendernos encontrar hombres con faltas tan obvias como Gede\u00f3n, Barac, Jeft\u00e9 y Sans\u00f3n, considerados como h\u00e9roes de la fe. Pero quiz\u00e1, luego de reflexionar, no sea tan sorprendente, porque la \u00fanica cosa que todos ellos sab\u00ed\u00adan era que, al final, era solamente el Se\u00f1or el que pod\u00ed\u00ada salvar a Israel (11:27). Saber eso y actuar en consecuencia, como lo hicieron estos hombres, es de lo que se trata la fe. En este respecto, las historias de los jueces tienen algo que ense\u00f1arnos a todos y especialmente a aquellos que son llamados al liderazgo del pueblo de Dios. Pero m\u00e1s importante a\u00fan, a pesar de sus muchas faltas, todos los jueces fueron precursores del m\u00e1s grande Salvador de todos. Y quiz\u00e1 es tanto por sus imperfecciones como por sus proezas de poder divino, que ellos apuntan allende s\u00ed\u00ad mismos a \u00e9l. El libro de Jue. trata de un pueblo sin fe y de un Dios fiel. La historia de Israel en el per\u00ed\u00adodo de los jueces, es nuestra historia tambi\u00e9n.\n\nBOSQUEJO DEL CONTENIDO\n\n1:1\u20142:5\tDespu\u00e9s de Josu\u00e9: decadencia militar\n1:1, 2\tLos israelitas consultan al Se\u00f1or\n1:3-21\tLos \u00e9xitos y fracasos de las tribus del sur\n1:22-36\tLos \u00e9xitos y fracasos de las tribus del norte\n2:1-5\tIsrael acusado de desobediencia\n\n2:6\u20143:6\tDespu\u00e9s de Josu\u00e9: decadencia espiritual\n2:6-10\tEl desliz hacia la apostas\u00ed\u00ada\n2:11-19\tRevisi\u00f3n del per\u00ed\u00adodo de los jueces\n2:20\u20143:6\tLa respuesta \u00faltima del Se\u00f1or\n\n3:7\t\u201416:31Las carreras de los jueces\n3:7-11\tOtoniel\n3:12-30\tEhud\n3:31\tSamgar\n4:1\u20145:31\tBarac (m\u00e1s D\u00e9bora y Jael)\n6:1\u20148:35\tGede\u00f3n\n9:1-57\tExperimento de Abimelec con la monarqu\u00ed\u00ada\n10:1-5\tTola y Ja\u00ed\u00adr\n10:6\u201412:7\tJeft\u00e9\n12:8-15\tIbz\u00e1n, El\u00f3n y Abd\u00f3n\n13:1\u201416:31\tSans\u00f3n\n\n17:1\u201418:31\tCaos religioso: Mica\u00ed\u00adas y su santuario\n17:1-13\tEl origen de los \u00ed\u00addolos de Mica\u00ed\u00adas\n18:1-31\tLa historia subsecuente de los \u00ed\u00addolos de Mica\u00ed\u00adas\n\n19:1\u201421:25\tCaos moral: el levita y su concubina\n19:1-28\tLa violaci\u00f3n en Gabaa\n19:29\u201421:25\tLa respuesta a la violaci\u00f3n\nComentario\n1:1-2:5 DESPUES DE JOSUE: DECADENCIA MILITAR\n\n1:1, 2 Los israelitas consultan al Se\u00f1or\nPara la muerte de Josu\u00e9, ver Jos. 24:28, 29. Antes de su muerte, Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada hablado de los cananeos que todav\u00ed\u00ada viv\u00ed\u00adan en la tierra que hab\u00ed\u00ada sido asignada a las diferentes tribus, pero les asegur\u00f3 a los israelitas que con la ayuda del Se\u00f1or podr\u00ed\u00adan desalojar a estos pueblos (Jos. 23:1\u20135). Consultando al Se\u00f1or, el pueblo reconoci\u00f3 que \u00e9l era su verdadero l\u00ed\u00adder. Ellos probablemente hicieron su consulta a trav\u00e9s de un sacerdote (ver 20:18, 27\u201328) en Gilgal cerca de Jeric\u00f3, ya que \u00e9ste era el punto desde el cual se movilizaron (1:16; 2:1; cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 5:10). Jud\u00e1, elegida para ir primero en el or\u00e1culo del v. 2, era la tribu m\u00e1s numerosa y poderosa y la tribu de la cual vendr\u00ed\u00ada Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas (G\u00e9n. 49:10).\n\n1:3-21 Los \u00e9xitos y fracasos de las tribus del sur\n\nObs\u00e9rvese c\u00f3mo la menci\u00f3n de la alianza Jud\u00e1-Sime\u00f3n en los vv. 3 y 17, enmarca el relato de la campa\u00f1a de Jud\u00e1 en los vv. 4\u201316. Sigue en los vv. 18\u201321 un ap\u00e9ndice que resume las conquistas de Jud\u00e1. La alianza era natural, porque Sime\u00f3n era una tribu m\u00e1s peque\u00f1a cuyo territorio quedaba dentro del de Jud\u00e1 (Jos. 19:1).\nEl progreso de Jud\u00e1 se traza primero subiendo desde el valle del Jord\u00e1n hasta Jerusal\u00e9n v\u00ed\u00ada Bezec (4\u20138) y luego descendiendo a la llanura costera al sudoeste de Jerusal\u00e9n v\u00ed\u00ada Hebr\u00f3n, Debir y Sefat-Horma (9\u201316). La mutilaci\u00f3n de Adonibezec (que significa \u2020\u0153Se\u00f1or de Bezec\u2020\u009d) fue justa retribuci\u00f3n por su propio trato brutal hacia otros (5\u20137). Jerusal\u00e9n (7, 8) es la ciudad preisraelita en la frontera de los territorios de Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn (Jos. 15:8; 18:28). Jud\u00e1 le asest\u00f3 un golpe devastador pero sus habitantes, los jebuseos, retuvieron (o quiz\u00e1 m\u00e1s tarde reconquistaron) un espacio all\u00ed\u00ad (21). Hebro\u00c5\u2019n o Quiriat-arba (\u2020\u0153ciudad de Arba\u2020\u009d), era una fortificaci\u00f3n de los de Anac, descendientes de Arba, quienes eran proverbiales por su estatura y proezas (N\u00fam. 13:32, 33).  Otoniel, quien se distingui\u00f3 en la batalla de Debir (11\u201315), reaparece en 3:9 como el primer juez, y su sagaz e ingeniosa esposa Acsa es la primera de un n\u00famero de mujeres que aparecen en el libro (Jael en el cap. 4; \u2020\u0153una mujer\u2020\u009d de Tebes en el cap. 9; y Dalila en el cap. 16). El fiel Caleb, anciano pero todav\u00ed\u00ada vigoroso, fue un notable representante de los ancianos que sobrevivieron a Josu\u00e9 (2:7; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 13:30). El v. 16 registra el cumplimiento de una promesa hecha por Mois\u00e9s a Hobab, el l\u00ed\u00adder de los queneos, un clan madianita (N\u00fam. 10:29\u201332), en tanto que el v. 17 muestra a Jud\u00e1 recompensando la ayuda de Sime\u00f3n, participando en la exitosa campa\u00f1a en contra de Sefat, una ciudad en el territorio de Sime\u00f3n.\nHasta aqu\u00ed\u00ad todo va bien, pero el ap\u00e9ndice en los vv. 18\u201321 contiene las primeras indicaciones perturbadoras de que no todo iba bien. Jud\u00e1 tuvo victorias iniciales contra las ciudad de Gaza, Ascalo\u00c5\u2019n y Ecro\u00c5\u2019n (18), pero no pudo echar a los habitantes de esta \u00e1rea porque \u00e9stos ten\u00ed\u00adan carros de hierro (19). Esto indica probablemente que los filisteos, con su tecnolog\u00ed\u00ada superior, hab\u00ed\u00adan llegado ya a esta \u00e1rea. Pero causa perplejidad el porqu\u00e9 los carros de hierro eran tan decisivos, en vista del hecho que Jehovah estaba con Jud\u00e1 (19; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 2). Es igualmente un enigma el fracaso de los de Benjam\u00ed\u00adn para echar a los jebuseos de Jerusal\u00e9n (21). Caleb capitaliz\u00f3 totalmente la victoria en Hebr\u00f3n (20; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 10), pero los de Benjam\u00ed\u00adn no hicieron lo mismo despu\u00e9s de la victoria en Jerusal\u00e9n (8). La causa real de estos fracasos no se revela sino hasta 2:1\u20135.\nNota. 15 El Ne\u00c5\u2019guev es la parte seca al sur de Palestina, al sudoeste del extremo sur del mar Muerto. Era cr\u00ed\u00adtico el acceso al agua, si la tierra que Caleb le dio a Acsa iba a ser productiva.\n\n1:22-36 Los \u00e9xitos y fracasos de las tribus del norte\n\nLas tribus de Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s eran descendientes de dos hijos de Jos\u00e9 de los mismos nombres (G\u00e9n. 41:51). Eran las tribus israelitas del centro y norte de Palestina m\u00e1s numerosas y poderosas. As\u00ed\u00ad que la casa de Jos\u00e9 aqu\u00ed\u00ad se refiere a estas dos tribus y las otras tribus del norte asociadas con ellas. Las dos veces que ocurre esta expresi\u00f3n (22, 35) enmarcan los vv. 22\u201335 que es un relato de las victorias y los fracasos de estas tribus del norte. El v. 36 queda fuera de este marco como un ap\u00e9ndice. Esto significa que los vv. 22\u201336 tienen el mismo modelo general de los vv. 3\u201321. La casa de Jos\u00e9 \u2020\u0153subi\u00f3 contra\u2020\u009d en el v. 22, como Jud\u00e1 en el v. 4 (el verbo es, lit.lit. Literalmente \u2020\u0153subi\u00f3\u2020\u009d en ambos casos) y Jehovah estuvo con ellos (22) como hab\u00ed\u00ada estado con Jud\u00e1 (19). Como Jud\u00e1, la casa de Jos\u00e9 tuvo \u00e9xito al principio (22\u201326), pero seguido de una serie de fracasos (27\u201335) mucho m\u00e1s extendidos y serios que en el sur. Las semillas de este fracaso pueden verse ya en los vv. 22\u201326. Betel fue tomada s\u00f3lo mediante un convenio con un cananeo, quien m\u00e1s tarde reconstruy\u00f3 la ciudad en un nuevo lugar (23, 24, 26). En los siguientes vers\u00ed\u00adculos se traza una situaci\u00f3n en deterioro, con los cananeos viviendo entre los israelitas (27\u201330), los israelitas viviendo entre los cananeos (31\u201333) y finalmente los amorreos confinando a los israelitas a las monta\u00f1as (34). El resultado final es una situaci\u00f3n de mantenerse a distancia, con las tribus del norte suficientemente fuertes colectivamente para dominar, pero no para echar fuera a los cananeos que quedaban (28, 30, 33, 35). La nota final (36) confirma que lo que se logr\u00f3 fue divisi\u00f3n de la tierra entre los israelitas y no israelitas, m\u00e1s que una ocupaci\u00f3n total. Nuevamente, las razones para este fracaso que s\u00f3lo se insin\u00faan aqu\u00ed\u00ad, se dan expl\u00ed\u00adcitamente en 2:1\u20135.\nNotas. 22 Betel (\u2020\u0153casa de Dios\u2020\u009d) fue llamada as\u00ed\u00ad por Jacob (G\u00e9n. 28:17\u201319; ver tambi\u00e9n sobre 4:5). 26 El Imperio Heteo inclu\u00ed\u00ada la actual Turqu\u00ed\u00ada y Palestina del norte, tan lejos al sur como el r\u00ed\u00ado Orontes. Hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n algunos heteos en las cercan\u00ed\u00adas de Hebr\u00f3n (G\u00e9n. 23:1\u201316), pero el contexto aqu\u00ed\u00ad sugiere un lugar mucho m\u00e1s remoto. 27 Bet-sea\u00c5\u2019n, Taanac y Meguido eran una l\u00ed\u00adnea de fortificaciones cananeas que se extend\u00ed\u00adan hacia el occidente desde el monte Carmelo en Palestina del norte sobre el f\u00e9rtil valle de Jezreel. 29 Gezer era una ciudad estrat\u00e9gica sobre el camino de la llanura costera a Jerusal\u00e9n. 30  La localizaci\u00f3n de Quitro\u00c5\u2019n y Nahalaal es desconocida. 31 Aco \u2020\u00a6 Rejob eran ciudades sobre la costa norte desde el monte Carmelo en lo que es hoy L\u00ed\u00adbano. 33 Bet-semes (\u2020\u0153casa del sol\u2020\u009d) y Bet-anat (\u2020\u0153casa de Anat\u2020\u009d, una diosa de fertilidad) eran ciudades cerca del Jord\u00e1n, al sur del mar de Galilea.  34 Los amorreos (\u2020\u0153occidentales\u2020\u009d) eran un pueblo sem\u00ed\u00adtico del desierto de Arabia que se hab\u00ed\u00adan establecido en Cana\u00e1n antes que los israelitas. 35  El monte Heres, Ajal\u00f3n y Saalb\u00e9\u00c2\u0081n eran ciudades en las monta\u00f1as al occidente de Jerusal\u00e9n. 36 Acrabim (\u2020\u0153Paso del Escorpi\u00f3n\u2020\u009d) y Sela (\u2020\u0153Roca\u2020\u009d) estaban cerca del extremo sur del mar Muerto (cf.cf. Confer (lat.), compare el \u2020\u0153Hazez\u00f3n-tamar\u2020\u009d de los amorreos de G\u00e9n. 14:7).\n\n2:1-5 Israel acusado de desobediencia\n\nEsta unidad es el cl\u00ed\u00admax de 1:1\u20132:5. Con la \u2020\u0153ascensi\u00f3n\u2020\u009d del \u00e1ngel de Jehovah en el v. 1, hab\u00ed\u00ada llegado el tiempo de revisi\u00f3n y evaluaci\u00f3n (ver 1:1 y los comentarios sobre 1:2 y 1:22). Ahora, por fin, se revela la causa real del fracaso descrito en el cap\u00ed\u00adtulo anterior: infidelidad al Se\u00f1or (2; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 34:12\u201316). Si ellos hubieran sido fieles, el Se\u00f1or les habr\u00ed\u00ada dado a los israelitas victoria completa. As\u00ed\u00ad, lo que pudo haber sido una celebraci\u00f3n de victoria se convirti\u00f3 en llanto amargo (4).\nNotas. 1 El \u00e1ngel de Jehovah es el Se\u00f1or mismo en la forma de un \u00e1ngel (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:11\u201324; 13:3\u201321). Gilgal (\u2020\u0153c\u00ed\u00adrculo\u2020\u009d) estaba cerca de Jeric\u00f3 (ver 1:1, 16 y comentarios). Boquim (\u2020\u0153pla\u00f1ideros\u2020\u009d) era probablemente Betel, pero aqu\u00ed\u00ad se le llama Boquim por la raz\u00f3n que se da en los vv. 4, 5.  3  Ahora por lo tanto yo digo, es m\u00e1s correcto que \u2020\u0153yo digo tambi\u00e9n \u2020\u00a6 \u2020\u009d La referencia es una amenaza hecha previamente (ver N\u00fam. 33:35; Jos. 23:13). No es sino hasta el 2:20 ss. que el Se\u00f1or anuncia su intenci\u00f3n de llevar a cabo esta amenaza.\n2:6-3:6 DESPUES DE JOSUE: DECADENCIA ESPIRITUAL\n\n2:6-10 El desliz hacia la apostas\u00ed\u00ada\n\nEl discurso del \u00e1ngel del Se\u00f1or en los vv. 1\u20135 introdujo el tema de la infidelidad de Israel. El autor ahora principia una segunda revisi\u00f3n del per\u00ed\u00adodo siguiente a la muerte de Josu\u00e9 desde esta nueva perspectiva. Solamente se necesit\u00f3 una generaci\u00f3n para que la memoria de las grandes cosas que Dios hab\u00ed\u00ada hecho por Israel bajo Josu\u00e9 se oscureciera y con ello, el conocimiento verdadero de Dios mismo.\nNota. El trasfondo a los vv. 6\u201310 como un todo, es Jos. 24 (especialmente vv. 28\u201331).  9 Timnat-se\u00c5\u2019raj estaba en las monta\u00f1as al noroeste de Jerusal\u00e9n.\n\n2:11-19 Revisi\u00f3n del per\u00ed\u00adodo de los jueces\n\nEstos vers\u00ed\u00adculos bosquejan un modelo que se repetir\u00e1 muchas veces en los siguientes cap\u00ed\u00adtulos. Israel provoca al Se\u00f1or adorando a otros dioses (11\u201313). El Se\u00f1or los castiga entreg\u00e1ndolos a sus enemigos (14, 15). Cuando se encuentran en lamentables aprietos, el Se\u00f1or levanta jueces que los salvan (16\u201318). Cuando el juez fallece, el pueblo vuelve a sus antiguos caminos (19). El Se\u00f1or se enoja y a la vez se compadece (12, 18b). Los israelitas son tercamente rebeldes (17, 19b).\nNota. Los Baales y las Astartes (11, 13) eran dioses naturales (var\u00f3n y mujer, respectivamente) adorados por los cananeos. Se cre\u00ed\u00ada que ten\u00ed\u00adan control sobre el tiempo y ten\u00ed\u00adan poder para aumentar la fertilidad de la tierra, de los animales y de los humanos. Los jueces (16, 18, 19) ten\u00ed\u00adan una funci\u00f3n militar (como libertadores), una religiosa (como predicadores de la ley de Dios; ver v. 17) y una legal, de poner t\u00e9rmino a disputas en tiempos de paz (ver 4:4, 5).\n\n2:20-3:6 La respuesta \u00faltima del Se\u00f1or\n\nCon este pasaje llegamos al fin del per\u00ed\u00adodo de los jueces y se nos dice lo que el Se\u00f1or hizo finalmente como un resultado de la apostas\u00ed\u00ada persistente de Israel. Los cananeos, quienes fueron dejados originalmente al tiempo de la muerte de Josu\u00e9 para probar la fidelidad de Israel, finalmente quedaron en forma permanente como un castigo por su infidelidad (2:20\u20133:4). Es decir, Israel fall\u00f3 en la prueba y el Se\u00f1or cumpli\u00f3 la amenaza que hab\u00ed\u00ada hecho en Boquim (2:3). Los dos \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos (3:4, 5) resumen toda la introducci\u00f3n al libro: Israel vivi\u00f3 entre los cananeos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:1\u20132:5) y sirvi\u00f3 a sus dioses (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:6\u20133:6). Los matrimonios con los cananeos, que aqu\u00ed\u00ad se mencionan por primera vez, fueron algo que hab\u00ed\u00ada prohibido expl\u00ed\u00adcitamente el Se\u00f1or (Deut. 7:3).\nNotas. 22 Este vers\u00ed\u00adculo y el siguiente se refieren al hecho original de dejar a algunos de los cananeos como una prueba, al tiempo de la muerte de Josu\u00e9 (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 23:4, 5).  3:1 Las guerras de Cana\u00e1n son las guerras de conquista que describe el libro de Josu\u00e9. 3:2 El Se\u00f1or quer\u00ed\u00ada probar a la siguiente generaci\u00f3n, d\u00e1ndole tambi\u00e9n la experiencia de la guerra contra los cananeos. 3:3 Los filisteos emigraron de Asia Menor (la moderna Turqu\u00ed\u00ada) v\u00ed\u00ada Creta, llegando poco despu\u00e9s que los israelitas (ver 1:18; cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 9:7). Establecieron un Estado de cinco ciudades, centrado en lo que es ahora la franja de Gaza en el sudoeste de Palestina, pero extendi\u00e9ndose m\u00e1s all\u00e1. Los sidonios son los fenicios, cuya ciudad principal en ese tiempo era Sid\u00f3n. La identidad de los heveos es desconocida. El monte Baal-hermo\u00c5\u2019n hasta Lebo-hamat se refiere a la regi\u00f3n monta\u00f1osa al oriente de la l\u00ed\u00adnea principal del L\u00ed\u00adbano (hacia Damasco).  3:5 Esta es la lista tradicional de las naciones que vivieron en Cana\u00e1n antes de la ocupaci\u00f3n israelita (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 3:8, 17; 23:23).\n3:7-16:31 LAS CARRERAS DE LOS JUECES\n\n3:7-11 Otoniel\n\nDespu\u00e9s de la revisi\u00f3n de 2:6\u20133:6, el autor empieza ahora a darnos, en orden, las carreras de los varios jueces que el Se\u00f1or levant\u00f3 (ver 2:16). El primero, Otoniel, es una figura modelo en diferentes maneras. Perteneci\u00f3 a un clan que ten\u00ed\u00ada conexiones cercanas con Jud\u00e1, la tribu dirigente (1:13). Aun m\u00e1s, \u00e9l ya se hab\u00ed\u00ada distinguido en batalla y hab\u00ed\u00ada ganado a la hija de Caleb como su esposa (1:11\u201315): \u00c2\u00a1nada de matrimonio con cananeas para \u00e9l! (Ver 3:6).\nLa carrera de Otoniel sigui\u00f3 el modelo bosquejado en 2:11\u201319 pero con dos detalles a\u00f1adidos: el clamor de Israel (9) y su dotaci\u00f3n con el Esp\u00ed\u00adritu (10). Otoniel fue designado como el libertador escogido de Dios mediante un don de poder especial que le fue dado por Dios a trav\u00e9s de su Esp\u00ed\u00adritu. En este sentido, fue un l\u00ed\u00adder \u2020\u0153carism\u00e1tico\u2020\u009d. Otoniel, el primer juez, ejemplifica los rasgos esenciales de la judicatura. Las carreras de los siguientes jueces representan variaciones de este modelo b\u00e1sico.\nNotas. 7 Las Aseras eran el equivalente de las \u2020\u0153astartes\u2020\u009d (ver 2:13 y comentario). 8 Cusa\u00c5\u2019n-risataim (\u2020\u0153Cus\u00e1n de doble maldad\u2020\u009d) era probablemente un nombre acu\u00f1ado para el tirano por sus v\u00ed\u00adctimas. Se desconoce su identidad real.  9 Aparte de ser el yerno de Caleb, Otoniel era tambi\u00e9n ya sea su hermano menor o su sobrino, probablemente lo \u00faltimo (el heb. es ambiguo), cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cr\u00f3n. 4:13\u201315. 10 Juzg\u00f3 a Israel debe tomarse aqu\u00ed\u00ad implicando un elemento de proclamaci\u00f3n (ver 2:17 y comentario). Cf. Samuel en el contexto de la crisis filistea (1 Sam. 7:6).\n\n3:12-30 Ehud\n\nLos vv. 12\u201314 proporcionan el trasfondo para el relato de la carrera de Ehud, el segundo juez, en vv. 15\u201330. Si bien el modelo b\u00e1sico es el mismo como para Otoniel, Ehud es una figura bastante diferente. Era de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn (15), que recibi\u00f3 solamente comentario negativo en el cap. 1 (ver 1:21). Adem\u00e1s, era zurdo (15) y us\u00f3 de un enga\u00f1o astuto para asesinar al tirano (16\u201325) antes de entrar en batalla abierta (26\u201329). No obstante, sus acciones fueron dirigidas providencialmente por el Se\u00f1or, quien us\u00f3 a este h\u00e9roe tan inveros\u00ed\u00admil para llevar liberaci\u00f3n a su pueblo indigno, pero desesperado (15, 28, 30).\nNotas. 12 Moab era un peque\u00f1o Estado al oriente del mar Muerto (dentro de lo que es ahora Jordania). Los moabitas (y los amonitas; v. 13) eran descendientes de Lot, el sobrino de Abraham (G\u00e9n. 12:5; 19:36). 13 Am\u00f3n se encontraba directamente al nordeste de Moab. Los amalequitas eran una tribu n\u00f3mada del sur de Cana\u00e1n y la parte norte de la pen\u00ed\u00adnsula ar\u00e1biga. Fueron los primeros enemigos que los israelitas encontraron despu\u00e9s de dejar Egipto (Exo. 17:8\u201316). La Ciudad de las Palmeras es Jeric\u00f3 (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:16). La ciudad estaba en ruinas (Jos. 6:24; 1 Rey. 16:34). La \u2020\u0153sala de verano\u2020\u009d de Egl\u00f3n (probablemente no tan grande como sugiere el nombre) se encontraba en el oasis cercano de \u2020\u0153Ain es-Sultan\u2020\u009d, que Moab hab\u00ed\u00ada ocupado temporalmente. 15 Ser zurdo le dio a Ehud una ventaja (sorpresa) que aprovech\u00f3 totalmente (21; cf.cf. Confer (lat.), compare 20:17).  19  Los \u00ed\u00addolos (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153piedras esculpidas\u2020\u009d) probablemente no eran las piedras que puso Josu\u00e9 (Jos. 4:20) sino los restos de un antiguo c\u00ed\u00adrculo pagano de piedra. Sobre Gilgal (\u2020\u0153c\u00ed\u00adrculo\u2020\u009d), ver 1:1; 2:1 y comentarios. Este fue el primer lugar en que los israelitas acamparon despu\u00e9s de cruzar el Jord\u00e1n (Jos. 4:19).  26  Se desconoce la localizaci\u00f3n de Seirat.\n\n3:31 Samgar\n\nSamgar es un h\u00e9roe m\u00e1s extra\u00f1o aun que Ehud. Posiblemente no era ni siquiera un israelita, porque \u2020\u0153Samgar\u2020\u009d no es t\u00ed\u00adpicamente heb. y \u2020\u0153Anat\u2020\u009d es claramente un nombre pagano (ver nota m\u00e1s adelante). Pero \u00e9l tambi\u00e9n \u2020\u0153libr\u00f3 a Israel\u2020\u009d conquistando una victoria notable sobre los filisteos, que eran los enemigos tanto de los israelitas como de los cananeos (ver sobre 3:3). En esto y en su forma tan poco convencional de pelear (\u00c2\u00a1con una aguijada de buey!), Samgar anticip\u00f3 las victorias posteriores de Sans\u00f3n (15:15, 16). \u2020\u0153Los d\u00ed\u00adas de Samgar hijo de Anat\u2020\u009d se recuerdan en 5:6 como tiempos dif\u00ed\u00adciles cuando Israel estaba duramente presionado por sus enemigos. En estas circunstancias el Se\u00f1or, siempre fiel, us\u00f3 medios extraordinarios para salvarlos, aunque s\u00f3lo temporalmente. Como no se menciona que la paz haya sido restaurada (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:30 y 5:31), probablemente la victoria de Samgar fue aislada pero de todas maneras significativa.\nNotas. Anat era la diosa cananea de la guerra, hermana y esposa de Baal. Hijo de Anat probablemente aqu\u00ed\u00ad significa \u2020\u0153un hombre como Anat\u2020\u009d, o sea, \u2020\u0153un guerrero\u2020\u009d. El n\u00famero 600 se usaba com\u00fanmente para referirse a una fuerza militar organizada bajo un comandante (cf.cf. Confer (lat.), compare 18:11).\n\n4:1-5:31 Barac (m\u00e1s D\u00e9bora y Jael)\n\n4:1\u20133 Opresi\u00f3n. El v. 1 hace claro que la apostas\u00ed\u00ada hab\u00ed\u00ada aparecido desde el tiempo de la muerte de Ehud. La victoria de Samgar hab\u00ed\u00ada tra\u00ed\u00addo alivio temporal, pero ning\u00fan cambio en la condici\u00f3n espiritual de Israel. Por lo tanto, el Se\u00f1or renov\u00f3 su juicio, esta vez en la forma de Jab\u00ed\u00adn y S\u00ed\u00adsara.\nNotas. 2 Hazor estaba a 30 km.km. Kil\u00f3metro(s) al noroeste del mar de Galilea, cerca a lo que es actualmente la frontera Israel-L\u00ed\u00adbano. En alg\u00fan tiempo fue la ciudad m\u00e1s poderosa de los cananeos en el norte de Palestina. Jab\u00e9\u00c2\u0081n era probablemente un t\u00ed\u00adtulo real para los reyes de Hazor (cf.cf. Confer (lat.), compare \u2020\u0153Fara\u00f3n\u2020\u009d para los reyes de Egipto). Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada vencido a otro \u2020\u0153Jab\u00ed\u00adn\u2020\u009d en Hazor casi 200 a\u00f1os antes (Jos. 11:1\u201311). Los vv. 23 y 24 probablemente se refieren a la destrucci\u00f3n final del resurgente Hazor en el siglo XIII, como lo atestigua la arqueolog\u00ed\u00ada. El nombre S\u00ed\u00adsara sugiere que era el l\u00ed\u00adder de un grupo de las llamadas Gentes del mar quienes, como los filisteos, hab\u00ed\u00adan emigrado a Palestina por barco desde el Egeo oriental. Tanto el nombre Haroset-goim (\u2020\u0153Haroset de las naciones [extranjeras]\u2020\u009d) y su localizaci\u00f3n (pr\u00f3ximo a la costa mediterr\u00e1nea cerca del monte Carmelo en el noroeste de Palestina), sugieren que originalmente era un asentamiento de estas Gentes del mar. En ellos Jab\u00ed\u00adn, cuyo propio poder estaba menguando, encontr\u00f3 un aliado prometedor en contra de los israelitas.\n4:4\u201324 Liberaci\u00f3n. Como lo indican los lugares y las tribus que se mencionan, la acci\u00f3n esta vez tuvo lugar en Palestina central y del norte, m\u00e1s que en el sur, y especialmente en las cercan\u00ed\u00adas del arroyo de Quis\u00f3n (7), que fluye hacia el occidente a trav\u00e9s del f\u00e9rtil valle de Jezreel a la costa cerca del monte Carmelo, o la actual Haifa. A diferencia de episodios previos, la obra de liberaci\u00f3n de Israel en esta ocasi\u00f3n fue compartida entre tres personajes principales: D\u00e9bora la profetisa y juez (en el sentido administrativo; 4, 5), Barac, quien es llamado por D\u00e9bora para dirigir a Israel en la batalla (6\u201316) y Jael, quien finalmente mat\u00f3 a S\u00ed\u00adsara sin ayuda en su tienda (17\u201322). Sin embargo, es la intervenci\u00f3n propia del Se\u00f1or (15) el punto decisivo de cambio. De particular inter\u00e9s es la forma en que el Se\u00f1or, al rescatar una vez m\u00e1s a Israel, quit\u00f3 el honor de la victoria de un hombre que mostr\u00f3 ser indigno de ella (9) y se lo dio a una mujer (no a D\u00e9bora, como nosotros esperamos, sino a Jael). Las mujeres dominan en este episodio. Jael, con su trasfondo no israelita (11, 17) y sus m\u00e9todos no convencionales (21; cf.cf. Confer (lat.), compare Ehud y Samgar) ilustra la libertad soberana del Se\u00f1or para usar a quien \u00e9l quiera para cumplir sus prop\u00f3sitos.\nNotas. 4 Gobernaba es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153juzgaba\u2020\u009d. (Cf. Exo. 18:13\u201316.) 5 Rama\u00c5\u2019 y Betel estaban, respectivamente, a ocho y 18 km.km. Kil\u00f3metro(s) al norte de Jerusal\u00e9n (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:22 y nota). La regi\u00f3n monta\u00f1osa de Efra\u00ed\u00adn es una referencia a la Palestina central (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:27). Para \u2020\u0153Efra\u00ed\u00adn\u2020\u009d ver sobre 1:22. 6 Quedes estaba al sudoeste del mar de Galilea, cerca de la moderna Tiberio. Para 10.000 ver sobre 5:8. El monte Tabor estaba en la orilla norte del valle de Jezreel, en el lugar de reuni\u00f3n de los territorios de las tribus de Isacar, Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed\u00ad. 11 Sobre Heber el queneo \u2020\u00a6  ver 1:16 y cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 10:20\u201333. Los queneos (el nombre significa \u2020\u0153herrero\u2020\u009d) eran n\u00f3madas que habitaban al sur de Palestina pero en ocasiones, como aqu\u00ed\u00ad, se movilizaban m\u00e1s al norte.\n5:1\u201331 Canto de victoria. El heb. que se usa en este canto muestra que es una de las piezas de poes\u00ed\u00ada m\u00e1s antigua de todo el ATAT Antiguo Testamento. Una versi\u00f3n de ella se cant\u00f3 en el d\u00ed\u00ada de batalla (1) y probablemente se le dio su forma presente poco despu\u00e9s. Pudo haberse preservado en alguna colecci\u00f3n como \u2020\u0153el libro de Jaser\u2020\u009d (Jos. 10:13) o \u2020\u0153el libro de las batallas de Jehovah\u2020\u009d (N\u00fam. 21:14). Los cantos como \u00e9ste se cantaban con frecuencia en el culto p\u00fablico y eran recordatorios para las generaciones posteriores de la fidelidad de Dios y de las grandes cosas que hab\u00ed\u00ada hecho por Israel, el pueblo de su pacto. Pero aqu\u00ed\u00ad, este canto particular aparece como parte del episodio D\u00e9bora-Barac, que no concluye formalmente hasta que el canto est\u00e1 completo (ver v. 31b y cf.cf. Confer (lat.), compare 3:11, 30). Sin embargo, a diferencia de la narraci\u00f3n precedente, no tiene que ver con el c\u00f3mo el Se\u00f1or quit\u00f3 el honor de la victoria de Barac y se lo dio a una mujer. Rinde tributo a los individuos y a las tribus que valientemente realizaron su parte (incluyendo a Jael) y censura a quienes no lo hicieron, alert\u00e1ndonos as\u00ed\u00ad a una cierta falta de unidad entre las tribus (un problema que va a emerger m\u00e1s claramente despu\u00e9s en el libro). La batalla involucr\u00f3 principalmente a las tribus del centro y el norte (no hay menci\u00f3n de Jud\u00e1), y de \u00e9stas algunas se condujeron m\u00e1s honrosamente que otras. Pero el tema principal del canto es \u2020\u0153los actos justos\u2020\u009d del Se\u00f1or, quien fue adelante como el campe\u00f3n de Israel y anonad\u00f3 a sus enemigos (y a Israel) desatando los poderes del cielo contra ellos. En esto es muy reminiscente del canto que los israelitas entonaron en el tiempo de Mois\u00e9s, cuando el Se\u00f1or pele\u00f3 por ellos contra los egipcios (Exo. 15). Por medio de tales eventos, Israel aprendi\u00f3 que el Se\u00f1or que los hab\u00ed\u00ada hecho suyos mediante pacto, era el Se\u00f1or de la creaci\u00f3n as\u00ed\u00ad como de la historia, el Creador y el Redentor. Este era un elemento vital para la fe de Israel, porque sus vecinos cananeos adoraban a deidades naturales (los baales), que se cre\u00ed\u00ada que controlaban el tiempo, y los israelitas estaban constantemente tentados a adorar estos dioses (2:11).\nLas secciones principales del canto son como sigue: Preludio (alabanza al Se\u00f1or y un llamado a escuchar el canto; 2, 3); la llegada del Se\u00f1or como el campe\u00f3n de Israel (4, 5); las condiciones prevalecientes antes de la batalla (6\u20138); un llamado a participar en la batalla (9\u201313); la respuesta de las tribus israelitas (14\u201318); la batalla (19\u201323); la muerte de S\u00ed\u00adsara (24\u201327); la espera en vano de su madre (28\u201330); ep\u00ed\u00adlogo (31). La batalla es el cl\u00ed\u00admax. Las estrellas combatieron desde los cielos y en la tierra el r\u00ed\u00ado Quis\u00f3n respondi\u00f3 convirti\u00e9ndose en un torrente y destruy\u00f3 al enemigo. La escena termina con el sonido de los cascos de los caballos cuando los vencidos aurigas trataban desesperadamente de escapar.\nLas dos escenas que siguen muestran c\u00f3mo el enemigo fue deshecho totalmente. La falta de acci\u00f3n (espera) de la segunda, es el complemento de la acci\u00f3n (asesinato) de la primera. La conversaci\u00f3n muda entre la madre de S\u00ed\u00adsara y sus doncellas, s\u00f3lo vela finalmente un terror inexpresado. S\u00ed\u00adsara no volver\u00ed\u00ada jam\u00e1s. Pero lo que eran malas nuevas para la casa de S\u00ed\u00adsara, eran buenas nuevas ciertamente para Israel: el opresor estaba muerto. Era una liberaci\u00f3n que Israel no merec\u00ed\u00ada, pero que el Se\u00f1or graciosamente les conced\u00ed\u00ada. El episodio D\u00e9bora-Barac termina con un himno de victoria en alabanza al Se\u00f1or y a sus fieles partidarios, pero especialmente al Se\u00f1or. El era el verdadero Salvador de Israel y el se\u00f1or de su medio.\nNotas. 2 Israel no ten\u00ed\u00ada ej\u00e9rcito permanente en este tiempo. Los que peleaban eran todos voluntarios no profesionales.  4, 5 Se\u00e9\u00c2\u0081r era una monta\u00f1a en Edom, al sur de Israel. Sina\u00ed\u00ad (monte Sina\u00ed\u00ad) estaba m\u00e1s lejos al sur y era el lugar donde el Se\u00f1or se revel\u00f3 primeramente a Israel. Al Se\u00f1or se le describe como viniendo al rescate de Israel desde el monte Sina\u00ed\u00ad, v\u00ed\u00ada Edom. Est\u00e1 rodeado por nube, trueno y terremoto, como en su primera venida a su pueblo (Exo. 19:16\u201319). El viene en tormenta y desata lit.lit. Literalmente una tormenta sobre sus enemigos (20\u201321). 6  Sobre Samgar ver 4:31.  8 Sobre escog\u00ed\u00adan dioses nuevos ver 2:12; 4:1. Los israelitas hab\u00ed\u00adan sido desarmados por sus enemigos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 13:19). La palabra heb. que se traduce mil, originalmente significaba una familia (como en 6:15) o un peque\u00f1o contingente militar. El n\u00famero de israelitas probablemente era mucho menor que lo que sugiere la traducci\u00f3n en castellano. 10  La gente de importancia cabalgaba sobre asnas blancas (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:4). 14 Aquellos cuyas ra\u00ed\u00adces estaban en Amalec eran descendientes de amalequitas que se hab\u00ed\u00adan instalado en el territorio de Efra\u00ed\u00adn (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:15). 14 Maquir es un nombre alternativo para la tribu de Manas\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 50:23). 17 Galaad es probablemente una referencia indirecta a la tribu de Gad. En este tiempo ellos viv\u00ed\u00adan en Galaad, una regi\u00f3n al oriente del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n (ver 1 Cr\u00f3n. 5:16). El territorio original de Dan estaba en el sur, cerca de la costa. M\u00e1s tarde, la mayor\u00ed\u00ada se moviliz\u00f3 a un nuevo lugar tierra adentro, en el extremo norte (1:34; 18:1; cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 19:40\u201348). 19 Cana\u00e1n no era un Estado unificado. Jab\u00ed\u00adn y S\u00ed\u00adsara eran l\u00ed\u00adderes de una coalici\u00f3n antiisraelita (ver 4:2). Sobre Taanac y Meguido ver sobre 1:27. 20 Como cuerpos celestiales, las estrellas (desde el punto de vista del escritor) participaron en las convulsiones que trajeron la lluvia. 23  Meroz es desconocido, pero era probablemente un aliado de quien se esperaban cosas mejores. Meroz es maldecido. Por contraste, Jael es bendecida (24). Sobre el \u00e1ngel de Jehovah ver sobre 2:1. 25 Jael us\u00f3 leche por sus propiedades somn\u00ed\u00adferas (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:19).  27 S\u00e9\u00c2\u0081sara sufri\u00f3 un destino similar a Egl\u00f3n (3:25). 28 La madre de S\u00ed\u00adsara es la contraparte tr\u00e1gica a D\u00e9bora, \u2020\u0153una madre en Israel\u2020\u009d (7). 31 La maldici\u00f3n de los enemigos en esta forma hab\u00ed\u00ada sido com\u00fan desde el tiempo de Mois\u00e9s (ver N\u00fam. 10:35; y cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 68:1\u20133). En las mejores circunstancias no era motivada por venganza personal, sino por un reconocimiento de que el juicio pertenec\u00ed\u00ada a Dios, y que su honor estaba ligado con la suerte de su pueblo. A la luz de la nueva revelaci\u00f3n (ver Rom. 12:17\u201321), el maldecir a los enemigos no es apropiado para los cristianos hoy. Como el sol cuando se levanta en su poder\u00ed\u00ado, cf.cf. Confer (lat.), compare Sans\u00f3n (caps. 13\u201316), cuyo nombre se deriva de la palabra heb. semes que significa \u2020\u0153sol\u2020\u009d.\n\n6:1-8:35 Gede\u00f3n\n\n6:1\u20136 Opresi\u00f3n por los madianitas. La noticia de la apostas\u00ed\u00ada renovada en el v. 1, viene como una sacudida despu\u00e9s de la gran alabanza del cap\u00ed\u00adtulo anterior. Nos confronta en una forma particularmente sorprendente con la inconstancia de los israelitas que no pueden resistir por mucho tiempo la atracci\u00f3n de otros dioses, sin importar cu\u00e1nto hac\u00ed\u00ada el Se\u00f1or en su favor. El episodio de Gede\u00f3n explora este problema m\u00e1s ampliamente que los anteriores.\nLa victoria de Barac sobre las fuerzas y los carros de los cananeos, hab\u00ed\u00ada abierto el ancho y f\u00e9rtil valle de Jezreel al asentamiento israelita y a la agricultura. Entonces apareci\u00f3 en la misma \u00e1rea una clase diferente de enemigo y sobrevino un nuevo esfuerzo para su control. Esta vez los israelitas fueron castigados estando sujetos a repetidas incursiones de los madianitas y otros que arrasaban la tierra como langostas, devorando y destruyendo todo en su camino. Con sus medios de sost\u00e9n destruidos, los israelitas quedaron reducidos a un estado lastimoso, viviendo en escondrijos y cuevas como animales. En su desesperaci\u00f3n, como de costumbre, apelaron al Se\u00f1or.\nNotas. 2 Los madianitas eran habitantes del desierto del noroeste de Arabia, y se relacionaban con los israelitas a trav\u00e9s de Abraham (G\u00e9n. 25:1\u20135). 3 Acerca de los amalequitas, ver sobre 3:13. Los hijos del oriente se refiere a otras tribus n\u00f3madas de Arabia y Siria (ver G\u00e9n. 29:1). 4 Gaza estaba en la costa mediterr\u00e1nea en el sur. 5 La domesticaci\u00f3n del camello a gran escala (un desarrollo reciente) hizo posibles las incursiones de largo alcance.\n6:7-10 Un profeta enviado a censurar a Israel. En un cambio sorpresivo Jehovah no respondi\u00f3 al clamor de Israel por ayuda, envi\u00e1ndoles inmediatamente un libertador. En cambio, envi\u00f3 a un profeta para decirles que por su comportamiento hab\u00ed\u00adan perdido todo derecho a la liberaci\u00f3n. El discurso del profeta termin\u00f3 con esta nota de acusaci\u00f3n, no dejando claro lo que el Se\u00f1or intentaba hacer. Fue un momento de tensi\u00f3n cuando el destino de Israel colgaba en la balanza. Solamente la gracia pod\u00ed\u00ada salvarlos.\nNota. 10 Para amorreos, ver sobre 1:34.\n6:11\u201324 El \u00e1ngel de Jehovah comisiona a Gede\u00f3n. Con la llegada del \u00e1ngel, se hizo claro que el Se\u00f1or pretend\u00ed\u00ada salvar a Israel una vez m\u00e1s y que su instrumento escogido en esta ocasi\u00f3n era Gede\u00f3n, cuyo llamamiento sigui\u00f3 el mismo modelo del de Mois\u00e9s en Exo. 3. Como Mois\u00e9s, \u00e9l recibi\u00f3 su llamamiento mientras, escondido del enemigo, hac\u00ed\u00ada labor de pe\u00f3n para mantener viva a su familia (11). Como a Mois\u00e9s, se le dijo que el Se\u00f1or lo estaba enviando en una misi\u00f3n (14). El protest\u00f3, como lo hizo Mois\u00e9s, que era inadecuado para la tarea (15). Recibi\u00f3 la misma promesa que Mois\u00e9s: \u2020\u0153Yo estar\u00e9 contigo\u2020\u009d (16) y, como Mois\u00e9s, recibi\u00f3 una se\u00f1al para confirmar su llamamiento (17). Finalmente, un fuego milagroso rubric\u00f3 la presencia de Dios (21), como en el llamamiento de Mois\u00e9s. As\u00ed\u00ad el mensaje es claro: Gede\u00f3n iba a ser usado por Dios para salvar a Israel de los madianitas, como Mois\u00e9s fue usado para salvar a Israel de los egipcios. El Dios del \u00e9xodo ha venido al rescate de Israel una vez m\u00e1s.\nNotas. 11 Ofra estaba en el territorio de Manas\u00e9s, pero de otra manera es desconocido. Las dos referencias a Ofra en vv. 11 y 24 enmarcan la descripci\u00f3n del llamamiento de Gede\u00f3n. El abiezerita, de \u2020\u0153Abiezer\u2020\u009d, una familia perteneciente a la tribu de Manas\u00e9s (Jos. 17:2). 12 Para \u00e1ngel de Jehovah ver sobre 2:1. 15 Se\u00f1or significa \u2020\u0153se\u00f1or\u2020\u009d. Gede\u00f3n todav\u00ed\u00ada no reconoc\u00ed\u00ada a su visitante. 22 Fue solamente en este momento que Gede\u00f3n se dio cuenta con qui\u00e9n hab\u00ed\u00ada estado hablando y su temor provino de su conocimiento de las reglas de santidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:22, y ver Exo. 33:20). Pero el Se\u00f1or de inmediato lo reafirm\u00f3 (23). A Gede\u00f3n se le hab\u00ed\u00ada concedido un raro privilegio; el Se\u00f1or se le hab\u00ed\u00ada aparecido pero perdon\u00f3 su vida. 24 Jehovah-shalom. Esto hace eco de la reafirmaci\u00f3n de \u2020\u0153paz\u2020\u009d del Se\u00f1or en el vers\u00ed\u00adculo anterior. El altar conmemoraba la revelaci\u00f3n particular de Dios que tuvo lugar all\u00ed\u00ad (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 28:16\u201319).\n6:25\u201332 Gede\u00f3n derriba el altar de Baal. El reclutamiento de Gede\u00f3n por el Se\u00f1or, de inmediato lo proyect\u00f3 a una confrontaci\u00f3n con su propia familia y clan, porque ellos se hab\u00ed\u00adan convertido en adoradores de Baal, algo que el Se\u00f1or no tolerar\u00ed\u00ada. El altar del Se\u00f1or y el altar de Baal no pueden estar uno junto al otro, porque esta era una contradicci\u00f3n directa del primer\u00ed\u00adsimo mandamiento: \u2020\u0153No tendr\u00e1s otros dioses delante de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d (Exo. 20:3). Hoy encontramos con frecuencia paralelos de esta clase de problema cuando el compromiso de la gente con Cristo los coloca en contra de los deseos o principios de sus familias.\nGede\u00f3n, temeroso de las consecuencias, cumpli\u00f3 las \u00f3rdenes del Se\u00f1or bajo el abrigo de la oscuridad y con la ayuda de sus siervos. Los hombres de la ciudad reaccionaron con violencia por la destrucci\u00f3n del altar de Baal y Gede\u00f3n se salv\u00f3 de la muerte s\u00f3lo por el pensamiento r\u00e1pido de su padre quien, enfrentado con la defensa del honor de Baal o salvar a su hijo, no titube\u00f3 en escoger en favor de su hijo (31). Milagrosamente, Gede\u00f3n surgi\u00f3 como un h\u00e9roe. En efecto, hab\u00ed\u00ada nacido de nuevo, y en reconocimiento de ello se le dio un nombre nuevo que lo marc\u00f3 como prueba viviente de la impotencia de Baal (ver nota sobre v. 32). Gede\u00f3n hab\u00ed\u00ada empezado su carrera sacando a Baal del campo y el escenario estaba ahora arreglado para que \u00e9l animara a la milicia israelita a pelear una guerra santa contra el enemigo externo, humano, los madianitas (33\u201335).\nNotas. 25 La elecci\u00f3n de un segundo toro (tambi\u00e9n v. 26) era aparentemente un acto de gracia por el cual a la familia se le perdonaba la p\u00e9rdida de su primoroso toro de cr\u00ed\u00ada. Sobre el \u00e1rbol ritual de Asera, ver comentarios sobre 2:13 y 3:7. 26 Sobre edifica ordenadamente un altar a Jehovah cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 20:25\u201326. 27 Como hijo del jefe del clan, Gede\u00f3n era un hombre de alguna riqueza e influencia (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 12, 14), a pesar de sus palabras de minusval\u00ed\u00ada en el v. 15.  31 Cf. El reto de El\u00ed\u00adas a los seguidores de Baal en tiempo posterior (1 Rey. 19:27). 32 El nombre Jerobaal es un reto a Baal para actuar si puede.\n6:33\u201335 Gede\u00f3n re\u00fane a todos los hombres de combate. Gede\u00f3n pronto mostr\u00f3 que no carec\u00ed\u00ada de recursos cuando se trat\u00f3 de unir a los israelitas esparcidos en una causa com\u00fan y dirigirlos en el campo. Con los hombres de combate de su propia familia, los abiezeritas, consolidados firmemente como su fuerza de base, hizo un llamado a un apoyo m\u00e1s amplio, primero de Manas\u00e9s como un todo (35a) y luego de las tribus vecinas del norte que ten\u00ed\u00adan causa com\u00fan con la suya en contra de los invasores (35b). Pero esto no era solamente recursos humanos. El era un hombre que hab\u00ed\u00ada sido tomado e investido de energ\u00ed\u00ada por el Esp\u00ed\u00adritu de Jehovah (34).\nNota. 33  Ver los comentarios y notas sobre vv. 1\u20136. La implicaci\u00f3n de este vers\u00ed\u00adculo es que, militarmente, las cosas hab\u00ed\u00adan llegado a un estado definitivo y que una batalla abierta era inevitable.\n6:36\u201340 Gede\u00f3n busca reafirmaci\u00f3n poniendo un vell\u00f3n. Era pr\u00e1ctica com\u00fan en el mundo antiguo buscar confirmaci\u00f3n de \u00faltimo momento del apoyo divino antes de ir a una batalla (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 22:6\u201328). Pero dadas las afirmaciones que Gede\u00f3n ya hab\u00ed\u00ada recibido, su acci\u00f3n era m\u00e1s una expresi\u00f3n de incredulidad que de fe, como Gede\u00f3n mismo virtualmente lo admiti\u00f3 con sus palabras iniciales: Si has de librar a Israel \u2020\u00a6 como has dicho (36). Cf. tambi\u00e9n v. 39: No se encienda tu ira contra m\u00ed\u00ad \u2020\u00a6  La respuesta positiva de Dios al experimento repetido de Gede\u00f3n con el vell\u00f3n fue una concesi\u00f3n generosa a su d\u00e9bil fe m\u00e1s que una indicaci\u00f3n de que Dios estuviera complacido con \u00e9l por buscar reafirmaci\u00f3n en esta forma. Hoy en d\u00ed\u00ada no deber\u00ed\u00adan ser necesarias acciones similares de los cristianos, pero Dios en su misericordia algunas veces responde a esas peticiones de reafirmaci\u00f3n.\nNota. 39 Hacer que el vell\u00f3n se secara fue un milagro m\u00e1s grande ya que, suponiendo que el roc\u00ed\u00ado cayera sobre ambos, el suelo duro por lo general seca m\u00e1s r\u00e1pido que el vell\u00f3n.\n7:1\u20138 La reducci\u00f3n de la fuerza de combate de Gede\u00f3n a 300. La fuerza de combate de Gede\u00f3n fue reducida a 300 (el resto quedaron como reservas), de modo que Israel no pudiera vanagloriarse de que su propia fuerza los hab\u00ed\u00ada salvado (2). Pero junto con esta dr\u00e1stica reducci\u00f3n vino una palabra m\u00e1s de afirmaci\u00f3n a Gede\u00f3n: Con los 300 \u2020\u00a6 os librar\u00e9 (7).\nNotas. 1 El manantial de Harod (\u2020\u0153el manantial del temblor\u2020\u009d, cf.cf. Confer (lat.), compare v. 3) estaba en el lado sur del valle de Jezreel (ver sobre 1:9). La colina de Mor\u00e9 (\u2020\u0153colina del maestro\u2020\u009d) estaba directamente al lado opuesto, en un punto donde el valle se angosta. 3 El \u00fanico Galaad que conocemos en cualquiera otra parte del ATAT Antiguo Testamento, es una regi\u00f3n monta\u00f1osa al este del Jord\u00e1n (ver sobre 5:17), pero ese no encaja con el contexto aqu\u00ed\u00ad. O este es otro monte Galaad (cf.cf. Confer (lat.), compare Biblia de las Am\u00e9ricas; ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada) o, como algunos sugieren, el texto originalmente le\u00ed\u00ada \u2020\u0153monte Gilboa\u2020\u009d (ver 1 Sam. 28:4), pero en la transmisi\u00f3n accidentalmente fue cambiado. Sobre \u2020\u0153mil\u2020\u009d ver sobre 5:8. 5\u20136 El texto de estos vers\u00ed\u00adculos parece haber sufrido en la transmisi\u00f3n. La distinci\u00f3n original debe haber sido entre aquellos que se arrodillaron y bebieron de sus manos, y aquellos (los 300) que pusieron sus rostros sobre el agua y lamieron como perros. De este modo, los m\u00e1s improbables fueron elegidos para hacer aun m\u00e1s claro que la victoria no era una conquista humana.\n7:9\u201315 Gede\u00f3n desciende al campamento madianita en la noche.  En esta escena final antes de la batalla, el Se\u00f1or, d\u00e1ndose cuenta de que Gede\u00f3n estar\u00ed\u00ada demasiado temeroso para explorar solo el campamento enemigo, incluso de noche, le dio permiso por adelantado de llevar a su siervo Fura con \u00e9l para apoyo moral. (Esta escena nocturna recuerda la anterior en 6:27\u201332.) Se les mostr\u00f3 que los temidos madianitas estaban de hecho en un estado cerca al p\u00e1nico; el Se\u00f1or los hab\u00ed\u00ada inquietado con pesadillas que los hab\u00ed\u00adan convencido de que su causa estaba perdida (13, 14). De modo que Gede\u00f3n tom\u00f3 \u00e1nimo e hizo un plan para hacerlos huir con pavor. Pero estaba claro que no habr\u00ed\u00ada batalla real; Dios ya hab\u00ed\u00ada entregado al enemigo en las manos de Gede\u00f3n (14\u201315).\nNota. 13 La cebada era la cosecha de cereal m\u00e1s com\u00fan en Palestina y el alimento de consumo general de la gente m\u00e1s pobre. El sue\u00f1o confirmaba el punto de la prueba del agua de los vv. 1\u20137, que el Se\u00f1or lograr\u00ed\u00ada una gran victoria con el material menos prometedor.\n7:16\u201325 La derrota de los madianitas. Aqu\u00ed\u00ad, como siempre en la Escritura, la soberan\u00ed\u00ada divina y la responsabilidad humana van de la mano. Aunque la victoria fue concedida por Dios, las t\u00e1cticas sagaces desempe\u00f1aron tambi\u00e9n una parte importante. Gede\u00f3n mostr\u00f3 gran habilidad en el despliegue de su peque\u00f1a cuadrilla, en tal forma que cre\u00f3 la impresi\u00f3n de una enorme fuerza rodeando el campamento enemigo. Y el grito de los hombres de Gede\u00f3n: \u00c2\u00a1La espada por Jehovah y por Gede\u00f3n! (20) us\u00f3 los temores que ya se hab\u00ed\u00adan infiltrado en los madianitas por el sue\u00f1o de los vv. 13, 14. Fue demasiado para ellos. En p\u00e1nico y confusi\u00f3n, primero volvieron sus espadas unos contra otros y luego huyeron desordenadamente hacia el Jord\u00e1n, s\u00f3lo para encontrar su ruta de escape bloqueada por las reservas que Gede\u00f3n hab\u00ed\u00ada convocado (24, 25). La captura y ejecuci\u00f3n de dos de sus l\u00ed\u00adderes, muestran la devastaci\u00f3n de la derrota que sufrieron (25). Debemos reflexionar que actualmente Dios todav\u00ed\u00ada trabaja, mediante su Esp\u00ed\u00adritu, con el material menos prometedor para cumplir sus prop\u00f3sitos.\nNotas. 16 Cornetas, c\u00e1ntaros y teas eran ciertamente armas extra\u00f1as, \u00c2\u00a1pero efectivas! Es posible que los 300 no hayan tenido del todo armas de verdad y no parece que hayan tenido que pelear (ver v. 21).  20  La espada por Jehovah amenazaba muerte por la espada, pero ir\u00f3nicamente fueron las espadas de los madianitas las que resultaron ser \u2020\u0153por Jehovah\u2020\u009d (22).  22 Todos los lugares que se mencionan en este vers\u00ed\u00adculo y en el v. 24 estaban en o cerca del valle del Jord\u00e1n. 25  Oreb y Zeeb significan \u2020\u0153cuervo\u2020\u009d y \u2020\u0153lobo\u2020\u009d, respectivamente. Los lugares donde fueron muertos, posteriormente recibieron el nombre de ellos y as\u00ed\u00ad eran conocidos en el tiempo del autor.\n8:1\u20133 Los efrateos retan a Gede\u00f3n. Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s eran las dos tribus l\u00ed\u00adderes del sector central de Israel (ver sobre 1:22\u201336) y probablemente fue por esta raz\u00f3n que los efrateos se sintieron menospreciados por el hecho de que Gede\u00f3n (que era de Manas\u00e9s) no los incluy\u00f3 en su llamado inicial (6:34, 35). Pero Gede\u00f3n todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada terminado la guerra con los madianitas, al menos a satisfacci\u00f3n suya (4, 5) y no le conven\u00ed\u00ada un resquebrajamiento de todas las fuerzas en sus propias filas en esta etapa crucial. Ciertamente los efrateos hab\u00ed\u00adan actuado muy bien y ten\u00ed\u00adan todo el derecho de sentirse orgullosos. Cuando Gede\u00f3n les se\u00f1al\u00f3 esto se aplac\u00f3 su enojo con \u00e9l. Es un ejemplo cl\u00e1sico de la suave respuesta que quita la ira (Prov. 15:1). Contrastar la reacci\u00f3n de Jeft\u00e9 con el mismo grupo en 12:1\u20136.\n8:4\u201321 Persecuci\u00f3n de Gede\u00f3n y captura de Z\u00e9baj y Zalmuna. En esta segunda fase de la guerra que tuvo lugar al oriente del Jord\u00e1n, Gede\u00f3n aparece en una nueva y extra\u00f1a luz. Su prop\u00f3sito era capturar a Ze\u00c5\u2019baj y Zalmuna, reyes de Madia\u00c5\u2019n (5) y avanz\u00f3 hacia esa meta con determinaci\u00f3n fren\u00e9tica, a pesar del hambre y el cansancio de sus hombres y de que los l\u00ed\u00adderes de Sucot y Peniel rehusaron darle apoyo. El esperaba que estos dos reyes ser\u00ed\u00adan entregados en su mano como lo fueron Oreb y Zeeb (7), pero no hay indicaci\u00f3n de ninguna participaci\u00f3n de Jehovah en el asunto (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:11\u201312 con 7:21\u201322).\nLa humildad y la cautela de Gede\u00f3n desaparecieron completamente. Ahora lanza la diplomacia al viento, demandando apoyo con amenazas de retribuci\u00f3n sobre aquellos que fallaran en d\u00e1rselo (7, 8). Y en un contraste marcado con la fase anterior de la carrera de Gede\u00f3n, ya no hay ninguna referencia al Se\u00f1or como involucrado en lo que \u00e9l hace. Es claro que lo que ahora \u00e9l logra es por su propia fuerza de car\u00e1cter y habilidad t\u00e1ctica, no por su dependencia en el Se\u00f1or. Sus acciones en contra de Sucot y Peniel anticipan las acciones similares, m\u00e1s brutales, de su hijo Abimelec en contra de Siquem y Tebes (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 15\u201317 con 9:46\u201349). Finalmente se revela la raz\u00f3n de la fren\u00e9tica persecuci\u00f3n de Gede\u00f3n de Z\u00e9baj y Zalmuna: Ellos hab\u00ed\u00adan matado a sus hermanos en una batalla anterior y Gede\u00f3n estaba resuelto a ajustar cuentas con ellos (18, 19). Finalmente Jeter, hijo de Gede\u00f3n, a quien se introduce inesperadamente en el v. 20, sirve para arrojar luz sobre el cambio que ha sufrido su padre. La antigua falta de confianza en s\u00ed\u00ad mismo de Gede\u00f3n se refleja en Jeter que titubea cuando se le ordena matar a los prisioneros, porque ten\u00ed\u00ada temor (20). Gede\u00f3n mismo, por v\u00ed\u00ada de contraste, tiene aspecto de hijo de rey (18) y es un hombre de valent\u00ed\u00ada (21).\nNotas. 5 El lugar fue llamado Sucot (\u2020\u0153albergues\u2020\u009d) porque Jacob en una ocasi\u00f3n hab\u00ed\u00ada acampado all\u00ed\u00ad (G\u00e9n. 33:17). Se encontraba en las partes bajas del r\u00ed\u00ado Jaboc, al oriente del Jord\u00e1n. 8  Peniel (\u2020\u0153rostro de Dios\u2020\u009d) fue llamado as\u00ed\u00ad por Jacob porque Dios se le apareci\u00f3 all\u00ed\u00ad (G\u00e9n. 28:30). Estaba a unos cuantos km.km. Kil\u00f3metro(s) al este de Sucot. 10  Carcor estaba al este del mar Muerto, mucho m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00ed\u00admites del asentamiento israelita. Sobre 15.000, ver sobre 5:8. 11 La localizaci\u00f3n de No\u00c5\u2019baj es desconocida. Jogbea estaba 11 km.km. Kil\u00f3metro(s) al noroeste de la moderna Am\u00e1n. 13 Se desconoce la localizaci\u00f3n de la cuesta de Heres.\n8:22\u201327 El gobierno de Gede\u00f3n sobre Israel. Los israelitas le propusieron a Gede\u00f3n que fuera m\u00e1s que un juez; \u00e9l deb\u00ed\u00ada gobernar como un rey y sus hijos deber\u00ed\u00adan sucederle (22). Gede\u00f3n se hab\u00ed\u00ada estado comportando cada vez m\u00e1s como un rey desde que hab\u00ed\u00ada cruzado el Jord\u00e1n, y les pareci\u00f3 correcto a sus seguidores que se convirtiera en rey. La raz\u00f3n de ellos era que hab\u00ed\u00ada salvado a Israel. Pero este era un concepto err\u00f3neo fundamental, que el propio comportamiento reciente de Gede\u00f3n hab\u00ed\u00ada ayudado a producir. Era el Se\u00f1or, no Gede\u00f3n, quien hab\u00ed\u00ada salvado a Israel. El peligro todo el tiempo hab\u00ed\u00ada sido que el pueblo fallara en darle al Se\u00f1or el cr\u00e9dito por su liberaci\u00f3n (ver especialmente 7:2) y esto fue precisamente lo que ahora hicieron. Cuando se le plante\u00f3 a \u00e9l en esta forma, Gede\u00f3n muy correctamente rechaz\u00f3 el ofrecimiento, y su petici\u00f3n de materiales para hacer un efod (ver m\u00e1s adelante) estaba completamente en l\u00ed\u00adnea con su declaraci\u00f3n que era el Se\u00f1or mismo quien gobernar\u00ed\u00ada a Israel. Si el Se\u00f1or iba a gobernar, se le ten\u00ed\u00ada que consultar y aparentemente fue con la intenci\u00f3n de hacer esta consulta posible que Gede\u00f3n hizo un efod y lo puso en Ofra, donde el Se\u00f1or le hab\u00ed\u00ada aparecido primeramente a \u00e9l. Pero fue un acto de piedad que sali\u00f3 mal, porque el efod se convirti\u00f3 virtualmente en un \u00ed\u00addolo y Gede\u00f3n y su familia se involucraron en la adoraci\u00f3n falsa asociada con \u00e9l. Despu\u00e9s de haber empezado tan bien, Gede\u00f3n termin\u00f3 inadvertidamente lanzando a Israel de vuelta a la apostas\u00ed\u00ada.\nNotas. 24 Ismaelitas es un t\u00e9rmino general para los beduinos de la regi\u00f3n del desierto al este del Jord\u00e1n, del cual los madianitas eran un grupo (ver G\u00e9n. 16:12, 37:28, 36). 27 Un efod era una vestidura sacerdotal con dos piedras (el Urim y Tumim) en la pechera, que se usaba para recibir respuestas s\u00ed\u00ad o no de parte de Dios (ver Exo. 28:28\u201330; 1 Sam. 23:6\u201312).\n8:28\u201335 La muerte de Gede\u00f3n y el nacimiento de Abimelec. El legado positivo de Gede\u00f3n a Israel fueron 40 a\u00f1os de paz (28), durante los cuales aparentemente \u00e9l se retir\u00f3 a la vida privada (29) de acuerdo con su aseveraci\u00f3n que era el Se\u00f1or, no \u00e9l, quien gobernaba a Israel. Pero el estilo de vida de Gede\u00f3n (muchas esposas, 70 hijos y una concubina) era m\u00e1s como el de un gobernante que el de un ciudadano privado. Hab\u00ed\u00ada una discrepancia perturbadora entre sus pronunciamientos p\u00fablicos y su pr\u00e1ctica privada. Su legado negativo a Israel fue la apostas\u00ed\u00ada y la violencia. Despu\u00e9s de su muerte la idolatr\u00ed\u00ada, asociada con el efod que \u00e9l hab\u00ed\u00ada hecho, r\u00e1pidamente se desarroll\u00f3 en adoraci\u00f3n a escala total de Baal (33), y su hijo Abimelec (ver nota sobre v. 31) mostr\u00f3 que no ten\u00ed\u00ada ninguno de los escr\u00fapulos de su padre sobre la adquisici\u00f3n y el ejercicio de poder. Los vv. 28\u201335 como un todo, sirven como puente al relato de la carrera de Abimelec que sigue en el cap. 9. Lo que Gede\u00f3n hab\u00ed\u00ada ambicionado secretamente, su hijo lo obtuvo con fuerza sanguinaria.\nNotas. 31 El significado de Abimelec (\u2020\u0153mi padre es rey\u2020\u009d) es un comentario notable sobre la actitud ambivalente de Gede\u00f3n hacia la monarqu\u00ed\u00ada. 33 Baal-berit (\u2020\u0153Baal del pacto\u2020\u009d) era el dios que se adoraba en Siquem, la ciudad de Abimelec. El nombre sugiere un culto que era parte cananeo y parte israelita.\n\n9:1-57 El experimento de Abimelec con la monarqu\u00ed\u00ada\n\nEl tema de esta secuela al episodio de Gede\u00f3n, es la retribuci\u00f3n divina. El autor hace tan claro como el cristal un punto clave en la historia (23, 24) y nuevamente al final, despu\u00e9s que se ha alcanzado el cl\u00ed\u00admax con la muerte de Abimelec (56, 57). Es un relato de c\u00f3mo Dios hizo que la maldad que hicieron Abimelec y los hombres de Siquem, se revirtiera sobre sus propias cabezas.\nLos detalles de la historia muestran este proceso de retribuci\u00f3n trabajado con precisi\u00f3n casi matem\u00e1tica desde el punto en el cual Dios env\u00ed\u00ada un esp\u00ed\u00adritu malo entre Abimelec y los hombres de Siquem (23). La visita de Abimelec a Siquem para incitar a los l\u00ed\u00adderes a conspirar con \u00e9l en contra de los hijos de Jerobaal (o sea, de Gede\u00f3n; vv. 1, 2), tuvo respuesta con la llegada de Gaal a Siquem para incitar a sus l\u00ed\u00adderes a conspirar con \u00e9l en contra de Abimelec (26\u201329). La emboscada que pusieron los hombres de Siquem (25) tuvo respuesta en la emboscada de Abimelec en contra de ellos (34). Finalmente, el mismo Abimelec, quien mat\u00f3 a sus hermanos sobre una piedra (5, 18), fue muerto con una piedra que una mujer desconocida de Tebes dej\u00f3 caer sobre su cabeza (54). De modo que, en el desarrollo de la historia, bajo la providencia rectora de Dios, el acto responde al acto y el mal al mal, hasta que el principal instigador del mal, Abimelec, es aniquilado. Luego sus seguidores, como si despertaran de un mal sue\u00f1o, dejaron sus armas y se fueron a casa sin completar su asalto sobre Tebes (55).\n9:1\u20136 Abimelec asciende al poder. La ascensi\u00f3n de Abimelec al poder fue totalmente diferente de la de los h\u00e9roes de los cap\u00ed\u00adtulos anteriores. El no era un juez levantado por el Se\u00f1or, sino un rey que se elev\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo por intriga y violencia. Era el \u00fanico hijo de Gede\u00f3n y su concubina en Siquem (8:31). De modo que Abimelec ten\u00ed\u00ada dos familias de hermanos: Los otros hijos de su padre (70 en total) y los otros hijos de su madre (hombres influyentes en Siquem). Abimelec sac\u00f3 partido de su posici\u00f3n \u00fanica con mucha habilidad. Hizo que los hermanos se volvieran unos contra otros, de tal manera que \u00e9l quedar\u00ed\u00ada como el \u00fanico hijo sobreviviente de Gede\u00f3n capaz de suceder a su padre. Y ciertamente lo sucedi\u00f3, pero sin el apoyo grande que hab\u00ed\u00ada gozado su padre. Parece que s\u00f3lo los ciudadanos de Siquem reconocieron a Abimelec como rey (6).\nNotas. 1 Siquem estaba situada en un paso estrat\u00e9gico en el centro de Cana\u00e1n, asociado con Israel desde los tiempos de los patriarcas, pero con una poblaci\u00f3n mixta de cananeos-israelitas (G\u00e9n. 12:6\u20137; Jos. 24). 2 Sobre Jerobaal ver 6:32. 4 Para Baal-berit ver sobre 8:33.  5 Sobre una misma piedra indica una ejecuci\u00f3n p\u00fablica en masa. 6 \u2020\u0153Milo\u2020\u009d significa \u2020\u0153relleno\u2020\u009d (es decir, un mont\u00ed\u00adculo artificial). Bet-milo (\u2020\u0153casa del mont\u00ed\u00adculo\u2020\u009d) probablemente era una fortaleza en o cerca de Siquem. La encina que est\u00e1 al lado de la piedra ritual era un \u00e1rbol sagrado junto a una piedra fija asociada con la adoraci\u00f3n semipagana de los de Siquem (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 16:21, 22).\n9:7\u201321 Jotam confronta a los ciudadanos de Siquem. Jotam, el \u00fanico hijo de Gede\u00f3n que sobrevivi\u00f3 a la masacre en Ofra, prob\u00f3 ser la ruina de Abimelec. Confront\u00f3 a los ciudadanos de Siquem con el mal que hab\u00ed\u00adan hecho y los llam\u00f3 a escucharle a \u00e9l, y a Dios, para ser testigo de la respuesta de ellos. Fue un momento solemne. Jotam us\u00f3 una f\u00e1bula para lograr su prop\u00f3sito, pero el ataque principal de su discurso no descansaba en la f\u00e1bula misma (8\u201315) sino en su aplicaci\u00f3n a la situaci\u00f3n actual (16\u201321). El cargo principal que \u00e9l llevaba contra sus oyentes era que no hab\u00ed\u00adan actuado de buena fe y con integridad \u2020\u00a6 con Jerobaal (Gede\u00f3n) y su familia. Gede\u00f3n les hab\u00ed\u00ada otorgado muchos beneficios, pero su \u00fanica respuesta hab\u00ed\u00ada sido matar a casi todos sus hijos y hacer rey al menos digno de ellos. Jotam concluy\u00f3 presentando delante de sus oyentes las alternativas de bendici\u00f3n (19) o maldici\u00f3n (20). No obstante, la bendici\u00f3n hab\u00ed\u00ada dejado de ser una alternativa real porque el crimen era irrevocable. Los detalles de la maldici\u00f3n en el v. 20 era en realidad un anuncio de juicio, y en el resto de la historia el autor muestra c\u00f3mo se llev\u00f3 a cabo. Las palabras finales del cap\u00ed\u00adtulo se refieren a este juicio como la maldici\u00f3n de Jotam hijo de Jerobaal (57).\nNotas. 7 El monte Gerizim estaba al sudoeste de Siquem (ver sobre 9:1). 8 En el ATAT Antiguo Testamento la unci\u00f3n con aceite se usaba para indicar designaci\u00f3n a una funci\u00f3n o cargo especial en los prop\u00f3sitos de Dios. En particular, los sacerdotes y los reyes eran ungidos (ver Exo. 28:41; 2 Sam. 2:4).  9 El aceite (como el vino; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 29:40) era un elemento importante en los oficios religiosos tanto dentro como fuera de Israel (p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 25:6; Lev. 8:26; N\u00fam. 7:19). 21  Beer sencillamente significa \u2020\u0153pozo\u2020\u009d y se encuentra en muchos nombres de ciudades de este per\u00ed\u00adodo (p. ej.p. ej. Por ejemplo Beerseba, \u2020\u0153pozo de siete\u2020\u009d o \u2020\u0153pozo del juramento\u2020\u009d; G\u00e9n. 21:31). Se desconoce la localizaci\u00f3n de esta \u2020\u0153Beer\u2020\u009d en particular.\n9:22\u201357 El fin violento del reinado de Abimelec. El gobierno de Abimelec fue corto, no m\u00e1s de tres a\u00f1os (22). Pero sin duda fueron tres a\u00f1os demasiado largos para aquellos que tuvieron que sufrirlos. Como todos los tiranos, su habilidad para imponer su gobierno depend\u00ed\u00ada grandemente de la lealtad de un grupo interno relativamente peque\u00f1o, que permanec\u00ed\u00ada para beneficiarse de ello. Con el desmoronamiento de esta peque\u00f1a base de apoyo los d\u00ed\u00adas de Abimelec estaban contados. Qu\u00e9 motivos de queja tuvieron inicialmente los ciudadanos de Siquem, no lo sabemos, pero su conflicto con Abimelec se agudiz\u00f3 con la llegada de Gaal, quien se present\u00f3 como una alternativa atractiva (26). La ca\u00ed\u00adda de Abimelec sigue el modelo cl\u00e1sico: Descontento general, los principios de oposici\u00f3n organizada, la emergencia de un l\u00ed\u00adder rival, guerra civil a gran escala con sus inevitables horrores, y finalmente la muerte del tirano y la dispersi\u00f3n de sus seguidores. Solamente la etapa final es la que contiene algo realmente sorprendente, pero el cambio en la trama, en este punto, va enteramente de acuerdo con el car\u00e1cter del libro como un todo. Como hemos visto, Abimelec no muri\u00f3 en un encuentro tit\u00e1nico final con Gaal, \u00c2\u00a1sino por una mujer que arroj\u00f3 una piedra sobre su cabeza! Este es un libro que muestra una y otra vez c\u00f3mo el Dios soberano usa medios inveros\u00ed\u00admiles para lograr sus fines. Los medios por los cuales se logr\u00f3 la victoria, no nos dejan duda de que fue obra de Dios. El trabaja constantemente en este libro en una forma que confunde las expectaciones humanas y excluye la jactancia (ver 7:1\u20133).\nNotas. 23  Un mal esp\u00ed\u00adritu fue usado por Dios para juzgar a Abimelec. Dios no es malo, pero los poderes malignos est\u00e1n sujetos a su control (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 16:14; Job 1:12).  27 Aparentemente este era un festival de cosecha de uva en que se hac\u00ed\u00adan ritos paganos (ver sobre 8:33). 28 Siquem y Hamor eran gobernantes del \u00e1rea en el tiempo de los patriarcas. Siquem, quien parece dio su nombre a la ciudad, viol\u00f3 a la hija de Jacob (G\u00e9n. 34:2). Gaal y sus seguidores se asociaron con Hamor quien en contraste con Siquem (y Abimelec) no se hab\u00ed\u00ada corrompido por contacto con extranjeros. Zebul (ver v. 30) aparentemente era una figura impopular, quiz\u00e1 porque \u00e9l tampoco era de linaje nativo incorrupto. 37  Tabur-haa\u00c5\u2019rets (\u2020\u0153el centro de la tierra\u2020\u009d) era un punto prominente, posiblemente el monte Gerizim, al sur de la ciudad. El estrat\u00e9gico paso de Siquem, entre el monte Gerizim y el monte Ebal, estaba localizado en el centro de Cana\u00e1n (ver Deut. 11:29). La encina de los Adivinos estaba fuera de la ciudad, en contraste con el \u00e1rbol del v. 6. Posiblemente era la gran \u2020\u0153encina de Mor\u00e9\u2020\u009d (el maestro) que se menciona en G\u00e9n. 12:6 y de ser as\u00ed\u00ad, era un sitio pagano de la antig\u00fcedad, posiblemente frecuentado todav\u00ed\u00ada por los siquemitas (ver sobre v. 6). 41 Aruma era probablemente Jabal al Urma, una \u00e1rea monta\u00f1osa al sudeste de la ciudad. 45 Sembr\u00f3 de sal la ciudad para hacerla est\u00e9ril, lo mismo que sus alrededores (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 29:23; Jer. 17:6). 46 Berit (\u2020\u0153Dios del pacto\u2020\u009d) es equivalente a \u2020\u0153Baal-berit\u2020\u009d (ver sobre 8:33 y cf.cf. Confer (lat.), compare 9:4). 48 El monte Salmo\u00c5\u2019n (\u2020\u0153sombreado\u2020\u009d) se le llamaba probablemente as\u00ed\u00ad porque estaba bien arbolado. Se desconoce su localizaci\u00f3n precisa. 50 Tebes es la moderna Tubas, al norte de Nablus. 53  La piedra de molino era una de las dos piedras grandes que se usaban para moler grano.\n\n10:1-5 Tola y Ja\u00ed\u00adr\n\nNo se menciona ninguna amenaza del exterior en el tiempo de Tola y Ja\u00ed\u00adr. Se dice que Tola \u2020\u0153libr\u00f3\u2020\u009d a Israel, pero en el contexto esto probablemente se refiere al triste estado en que hab\u00ed\u00ada quedado Israel durante el gobierno desastroso de Abimelec. Tola \u2020\u0153libr\u00f3\u2020\u009d a Israel proporcionando un per\u00ed\u00adodo de administraci\u00f3n estable (cf.cf. Confer (lat.), compare D\u00e9bora en 4:4, 5). De igual manera, la descripci\u00f3n de los 30 hijos de Ja\u00ed\u00adr en el v. 4 se\u00f1ala a la paz de los tiempos y, en el caso de Ja\u00ed\u00adr, la prosperidad y el prestigio de que gozaba el juez. Tambi\u00e9n muestra la falta de preparaci\u00f3n de los galaaditas para el desastre que estaba por caer sobre ellos. \u00c2\u00a1De poca utilidad ser\u00ed\u00adan los hijos mimados de Ja\u00ed\u00adr cuando los amonitas iniciaran su invasi\u00f3n! (10:7). Entonces los galaaditas buscar\u00ed\u00adan desesperadamente un guerrero (10:18). Finalmente encontrar\u00ed\u00adan uno en Jeft\u00e9, el proscrito, cuya vida comparativamente dif\u00ed\u00adcil lo hab\u00ed\u00ada endurecido justamente para ese papel (11:1\u201311).\nNotas. 1 Isacar era una tribu israelita del norte (ver sobre 4:4). Samir se piensa que es la misma que Samaria, en el centro de Israel, al sur del territorio de Isacar. Algunos miembros de la tribu de Isacar deben haber emigrado all\u00ed\u00ad. 3 Para Galaad, ver sobre 7:3. 4 Havot-ja\u00e9\u00c2\u0081r significa \u2020\u0153los poblados de Ja\u00ed\u00adr\u2020\u009d.  5  Camo\u00c5\u2019n estaba en el territorio de Ja\u00ed\u00adr, a unos 24 km.km. Kil\u00f3metro(s) al este del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n.\n\n10:6-12:7 Jeft\u00e9\n\nLa historia de la carrera de Jeft\u00e9 se desenvuelve en cinco episodios, y en cada uno de ellos un di\u00e1logo juega un papel crucial. El primer episodio (10:6\u201316) tiene que ver con la apostas\u00ed\u00ada renovada de Israel y las consecuencias que siguieron a ella. Esto prepara la escena para lo que sigue. El di\u00e1logo en este episodio inicial toma la forma de una confrontaci\u00f3n entre Israel y el Se\u00f1or (10\u201316). El segundo episodio corre desde el 10:17 al 11:11 y tiene que ver con el reclutamiento de Jeft\u00e9 para guiar a los galaaditas en la batalla venidera con los amonitas. Aqu\u00ed\u00ad el di\u00e1logo es entre los ancianos de Galaad y Jeft\u00e9 (11:5\u201311). El tercer episodio (11:12\u201328) ocupa todo el espacio con un intercambio diplom\u00e1tico (di\u00e1logo a distancia) con el rey amonita. El fracaso de este intercambio diplom\u00e1tico lleva inevitablemente al culminante cuarto episodio (11:29\u201338), en el cual tiene lugar la batalla. Pero este episodio se complica por el voto de Jeft\u00e9 y su resultado, que se convierte en el verdadero foco de atenci\u00f3n. Por lo tanto, el centro dram\u00e1tico de este episodio es el di\u00e1logo entre Jeft\u00e9 y su hija en los vv. 34\u201338. El quinto y \u00faltimo episodio (12:1\u20137) trata de una confrontaci\u00f3n entre Jeft\u00e9 y los hombres de Efra\u00ed\u00adn, que sigue a la batalla. El di\u00e1logo aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 en los vv. 1\u20134a.\nPor supuesto, a un nivel la historia es sencillamente un relato de c\u00f3mo el Se\u00f1or us\u00f3 a Jeft\u00e9 para salvar a Israel de los amonitas. Pero los di\u00e1logos apuntan a un nivel m\u00e1s profundo de significado que \u00e9ste. Cada di\u00e1logo es esencialmente un ejercicio en la negociaci\u00f3n, y esto es verdad incluso del arrepentimiento de Israel (en el primer episodio) y del voto de Jeft\u00e9 (en el crucial cuarto episodio). En su nivel m\u00e1s profundo, la historia de Jeft\u00e9 es sobre las tr\u00e1gicas consecuencias que siguen cuando la religi\u00f3n degenera en un negociar con Dios. Nos muestra cu\u00e1n profundamente los israelitas del tiempo de Jeft\u00e9, incluyendo al mismo Jeft\u00e9, hab\u00ed\u00adan empezado a interpretar equivocadamente su relaci\u00f3n con Dios. Ciertamente fue s\u00f3lo por las grandes misericordias del Se\u00f1or que no fueron abandonados a la suerte que abundantemente merec\u00ed\u00adan (cf.cf. Confer (lat.), compare Lam. 3:22).\n10:6\u201316 Israel clama al Se\u00f1or. Hay tres conflictos en este episodio inicial de la historia de Jeft\u00e9. El primero y el m\u00e1s obvio es entre Israel y los amonitas. Con permiso del Se\u00f1or (aunque no estaban conscientes de ello) los amonitas hab\u00ed\u00adan reducido a un estado desesperado al pecaminoso Israel (9). En su desesperaci\u00f3n, los israelitas clamaron al Se\u00f1or para que los salvara. Esto precipit\u00f3 el segundo conflicto en este episodio, a saber, el conflicto entre los israelitas y el Se\u00f1or, porque su respuesta fue confrontarlos con su vergonzosa historia de apostas\u00ed\u00ada repetida y rechazar ardientemente su s\u00faplica. El vio la superficialidad de su arrepentimiento y estaba airado por ello. Ellos no iban a usarlo nuevamente (13, 14). Este fue un momento tenso, cuando todo el futuro de Israel colgaba de la balanza. Nos recuerda la confrontaci\u00f3n anterior en 6:7\u201310, pero \u00e9sta fue mucho m\u00e1s ominosa. Ahora era el Se\u00f1or mismo quien confrontaba a Israel y su rechazo de su clamor era expl\u00ed\u00adcito y aparentemente definitivo. Pero los dos \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos introducen esperanza, abriendo una ventana para nosotros en un conflicto que continuaba dentro del mismo Se\u00f1or. Por toda su ira justificable no pod\u00ed\u00ada soportar m\u00e1s la miseria de Israel. No fue su renuncia a otros dioses lo que lo conmovi \u00f3. Lo hab\u00ed\u00adan hecho antes muchas veces, s\u00f3lo para volver a sus antiguos caminos (16; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 11\u201314). No fue su arrepentimiento lo que encontr\u00f3 imposible de ignorar, sino su miseria. S\u00f3lo la piedad del Se\u00f1or se mantuvo entre los israelitas y la ruina total. Merec\u00ed\u00adan ser abandonados, pero (tal es su misericordia) \u00e9l no pod\u00ed\u00ada desahuciarlos (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:18; Ose. 11:8, 9). Es este conflicto dentro del coraz\u00f3n y la mente de Dios mismo el que sostiene la llave a la resoluci\u00f3n de los otros dos.\nNotas. 6 Sobre los Baales y las Astartes, ver 2:11, 13. El nombre antiguo de Siria era Aram (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:8 y nota). Para Sido\u00c5\u2019n ver sobre 3:3; sobre Moab y los hijos de Am\u00f3n ver sobre 3:12; y sobre los filisteos ver sobre 3:3. 8 Para Galaad ver sobre 7:3. Los amorreos (ver sobre 1:34) se hab\u00ed\u00adan establecido en Galaad as\u00ed\u00ad como en Cana\u00e1n (N\u00fam. 21:21). 9 S\u00f3lo los hijos de Amo\u00c5\u2019n se distinguen en la historia de Jeft\u00e9; los filisteos se destacar\u00e1n grandemente en la historia de Sans\u00f3n de los caps. 13\u201316. El presente pasaje introduce a los primeros y anuncia a los segundos. 11 La referencia a Egipto es al tiempo de Mois\u00e9s. La referencia a los amorreos es probablemente al encuentro con Sej\u00f3n que se registra en N\u00fam. 21:21\u201331. 12 Para los de Amalec ver sobre 3:13. Los de Sid\u00f3n (ver 3:3) pueden haber sido parte de la coalici\u00f3n cananea dirigida por Jab\u00ed\u00adn y S\u00ed\u00adsara (5:19). Los de Ma\u00f3n son desconocidos, pero quiz\u00e1 esta es una referencia a los madianitas (ver sobre 6:1).\n10:17\u201411:11 Los galaaditas recurren a Jeft\u00e9. El segundo episodio principia con los amonitas cuando estaban a punto de lanzar una nueva ofensiva y los israelitas estaban tomando consejo desesperado unos de otros. Era natural que los galaaditas fueran los de la voz cantante, ya que era su territorio el m\u00e1s amenazado de inmediato. Pero no ten\u00ed\u00adan un l\u00ed\u00adder efectivo y, por lo tanto, se acercaron juntos a Jeft\u00e9 a quien hab\u00ed\u00adan rechazado antes (11:7). Pero Jeft\u00e9 era cauteloso. \u00bfPor qu\u00e9 deb\u00ed\u00ada confiar en aquellos que lo hab\u00ed\u00adan tratado tan mal en el pasado? Esto condujo a una negociaci\u00f3n algo dif\u00ed\u00adcil en la cual se ofreci\u00f3 a Jeft\u00e9, y \u00e9l acept\u00f3, la doble funci\u00f3n de caudillo y comandante militar (11:8, 11). El convenio que se cerr\u00f3 fue ratificado formalmente en una ceremonia celebrada en Mizpa, el lugar donde se tuvo la primera reuni\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:11 con 10:17). As\u00ed\u00ad, el episodio termin\u00f3 donde hab\u00ed\u00ada empezado, con Jeft\u00e9 instalado como caudillo.\nLuego de pensarlo, podemos ver que este episodio es paralelo al primero. El \u2020\u0153arrepentimiento\u2020\u009d de Israel fue como la negociaci\u00f3n desesperada de los galaaditas. Pero la respuesta de Jeft\u00e9 fue significativamente diferente de la de Dios. El Se\u00f1or fue movido a piedad (10:16); aparentemente, Jeft\u00e9 fue movido solamente por inter\u00e9s propio y ambici\u00f3n personal. El super\u00f3 a los negociadores, mientras que el Se\u00f1or permaneci\u00f3 en el fondo como el testigo silencioso de todo lo que hab\u00ed\u00ada acontecido (11:11).\nNotas. 10:17 Mizpa (\u2020\u0153atalaya\u2020\u009d) era un nombre com\u00fan, pero esta Mizpa en particular (en Galaad) es de ubicaci\u00f3n desconocida. 11:1 Galaad es aqu\u00ed\u00ad un nombre de persona, en contraste con 10:17 y en otros lugares (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 17:1, 3). 3 Tob (\u2020\u0153bueno\u2020\u009d) era una ciudad en Aram (Siria) (2 Sam. 10:6\u20138).\n11:12\u201328 Jeft\u00e9 usa diplomacia. El territorio en disputa estaba al sur de Galaad, al norte del r\u00ed\u00ado Arn\u00f3n. Hab\u00ed\u00ada sido una vez territorio moabita, pero lo hab\u00ed\u00adan perdido con los amorreos quienes, a su vez, lo hab\u00ed\u00adan perdido con los israelitas en tiempos de Mois\u00e9s (N\u00fam. 21:21\u201331). Para el tiempo de Jeft\u00e9, los amonitas aparentemente hab\u00ed\u00adan tomado Moab, al sur del Arn\u00f3n (v. 24 del presente pasaje). El argumento de Jeft\u00e9 era que Israel no hab\u00ed\u00ada tomado ninguna tierra de los amonitas y que ellos deb\u00ed\u00adan seguir el precedente establecido por los antiguos gobernantes de Moab y reconocer el Arn\u00f3n como la frontera entre sus respectivos territorios (25).\nEste episodio revela algo del potencial de grandeza de Jeft\u00e9. El muestra que es capaz de trascender la esfera de los galaaditas y asumir responsabilidad por los asuntos de Israel como un todo. Pero no es sorprendente que su diplomacia fracase. Su tono dif\u00ed\u00adcilmente es el de un hombre tratando de buscar la paz. Parece m\u00e1s decidido a tomar su tiempo y establecer la justicia de su causa, en la esperanza que el Se\u00f1or, el supremo Juez (27) decidiera en su favor (y de Israel). Su apelaci\u00f3n final para que el Se\u00f1or decidiera el problema hoy es virtualmente una declaraci\u00f3n de guerra y una se\u00f1al clara de que el cl\u00ed\u00admax de la historia estaba cerca.\nNotas. 13 El Arno\u00c5\u2019n y el Jaboc eran dos arroyos o valles sobre el lado oriental del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n. Entre ellos quedaba cercado gran parte de Galaad (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 18). 16 El mar Rojo (\u2020\u0153mar de las ca\u00f1as\u2020\u009d) es probablemente una referencia al golfo de Acaba, como en N\u00fam. 33:10, 11. Cades-barnea era un asentamiento sobre el extremo sur de Cana\u00e1n (N\u00fam. 13:26). 17 Edom era la tierra ocupada por los descendientes de Esa\u00fa, al sur del mar Muerto. Para Moab ver sobre 3:12. 19 Para los amorreos ver sobre 1:34 y 10:8, 11. Hesbo\u00c5\u2019n era antes una ciudad moabita, tomada por Sej\u00f3n, rey de los amorreos, y convertida en su ciudad real (N\u00fam. 21:26).  20 La localizaci\u00f3n precisa de Jahaz es desconocida. 24 Quemo\u00c5\u2019s era el dios de Moab (1 Rey. 11:7; 2 Rey. 23:13; Jer. 48:7, 13, 46), pero como los amonitas generalmente gobernaban a Moab, Quem\u00f3s fue considerado tambi\u00e9n su dios. Era com\u00fan para los gobernantes \u2020\u0153adoptar\u2020\u009d el dios o dioses de los territorios que conquistaban en esta forma.  25  Balac hijo de Zipor era el rey de Moab en tiempos de Mois\u00e9s (N\u00fam. 22\u201324). 26 Aroer era una ciudad sobre la orilla norte del r\u00ed\u00ado Arn\u00f3n (ver sobre v. 13).\n11:29\u201340 El voto de Jeft\u00e9 y su resultado. La venida del Esp\u00ed\u00adritu sobre Jeft\u00e9 (29) pone en movimiento una secuencia de eventos con los que estamos familiarizados ahora. Conduce predeciblemente a la victoria decisiva en el v. 33. Pero esa se cuencia se interrumpe en este caso por un voto (30, 31), y una vez hecho, domina todo el episodio. De la batalla se habla ligeramente, siendo su principal inter\u00e9s que crea las condiciones en las cuales Jeft\u00e9 tendr\u00e1 que cumplir su voto.\nLos votos, como tales, no son raros (p. ej.p. ej. Por ejemplo N\u00fam. 30; Sal. 22:25; Ecl. 5:4, 5). Pero este no fue un voto ordinario. Expl\u00ed\u00adcitamente prometi\u00f3 una ofrenda quemada (31b) pero no especific\u00f3 la v\u00ed\u00adctima, solamente los medios por los cuales ser\u00ed\u00ada identificada: cualquiera que salga \u2020\u00a6  (31a). Los t\u00e9rminos eran ambiguos y pon\u00ed\u00adan en peligro a todos los habitantes de la casa de Jeft\u00e9. Para nuestro horror, y el suyo, fue su hija doncella, su \u00fanica hija, quien se convirti\u00f3 en v\u00ed\u00adctima (34, 35) y la tragedia real es que dicho voto era totalmente innecesario (como lo han mostrado episodios previos). En contexto se puede ver como nada sino un intento equivocado de hacer un trato con Dios. Jeft\u00e9, el negociador maestro, sobrepas\u00f3 su juego y pag\u00f3 un precio tr\u00e1gico. La segunda parte de este episodio parece una inversi\u00f3n de G\u00e9n. 22, la historia de otro padre y de su \u00fanico hijo. Pero Jeft\u00e9 no era Abraham, y en su ca so no hubo voz del cielo, solamente un silencio punitivo. Solamente podemos llegar a la conclusi\u00f3n de que el Se\u00f1or estaba tan enojado con el voto de Jeft\u00e9 como con el \u2020\u0153arrepentimiento\u2020\u009d de Israel. Cf. la acci\u00f3n del rey de Moab en 2 Rey. 3:26, 27. Vale la pena considerar qu\u00e9 tan frecuentemente las oraciones modernas contienen elementos de negociaciones con Dios. El ejemplo de Jeft\u00e9 nos deja ver claramente que con Dios no se negocia de esta manera.\nNotas. 29 Sobre Manase\u00c5\u2019s ver sobre 1:27. 33  Sobre Aroer ver sobre v. 26. Se desconocen las localizaciones precisas de Minit y Abel-queramim.\n12:1\u20137 Jeft\u00e9 sofoca una rebeli\u00f3n. Habiendo desaparecido la amenaza exterior, los celos entre las tribus volvieron a brotar (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:1\u20134). Es muy claro que los efrateos se consideraban los l\u00ed\u00adderes natura les de Israel y no estaban dispuestos a reconocer como juez a nadie fuera de su propia tribu, mucho menos a un galaadita. Jeft\u00e9 tom\u00f3 el mismo acercamiento b\u00e1sico con ellos que con los amonitas: Argument\u00f3 la justicia de su causa y luego (sin recibir respuesta) tom\u00f3 el campamento. La nota resumida de 12:7 hace claras las consecuencias pol\u00ed\u00adticas: Las tribus del occidente del Jord\u00e1n estuvieron bajo control y Jeft\u00e9 juzg\u00f3 a todo Israel por seis a\u00f1os. En resumen, demostr\u00f3 ser un l\u00ed\u00adder fuerte.\nNo obstante, esta no fue una guerra santa. No hubo consulta con el Se\u00f1or para decidir el asunto y no hay ninguna sugerencia de que la victoria haya sido dada por Dios (contrastar 11:17, 19, 31). De hecho, todo el episodio se presenta con un car\u00e1cter tergiversado como una tribu feudal bastante escu\u00e1lida que muestra cu\u00e1n profunda era la divisi\u00f3n en Israel. Es una se\u00f1al ominosa de las cosas por venir, especialmente en los caps. 19\u201321.\nNotas. 1 Para Efra\u00e9\u00c2\u0081n ver sobre 1:22. Zafo\u00c5\u2019n estaba a unos 3 km.km. Kil\u00f3metro(s) al oriente del Jord\u00e1n en el Galaad central. 4 Fugitivos. La implicaci\u00f3n es que los seguidores de Jeft\u00e9 (o por lo menos algunos de ellos) eran descendientes de Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s que hab\u00ed\u00adan huido a Galaad como desertores o refugiados. Cf. el propio pasado de Jeft\u00e9 (11:1\u20133). 5 Los de Ga laad les devolvieron la pelota a los de Efra\u00ed\u00adn \u00c2\u00a1y los convirtieron en fugitivos! 6 El significado de Shibo\u00c5\u2019let es incierto y no tiene importancia. Sirvi\u00f3 admirablemente como una prueba de pronunciaci\u00f3n para identificar a los efrateos fugitivos. Para 42.000, ver sobre 5:8.\n\n12:8-15 Ibz\u00e1n, El\u00f3n y Abd\u00f3n\n\nDespu\u00e9s de los dos galaaditas, Ja\u00ed\u00adr y Jeft\u00e9, la judicatura regres\u00f3 a las tribus del norte, al occidente del Jord\u00e1n. La historia de Jeft\u00e9 y de su \u00fanica hija es seguida aqu\u00ed\u00ad por la nota acerca de Ibz\u00e1n, \u00c2\u00a1que ten\u00ed\u00ada 30 y obtuvo otras 30 como esposas para sus 30 hijos! De todos los jueces, las hijas se mencionan solamente en relaci\u00f3n con Jeft\u00e9 e Ibz\u00e1n, y el contras te entre ellos sirve para subrayar la tr\u00e1gica esterilidad que sufri\u00f3 Jeft\u00e9 por causa de su voto. Muy poco se registra sobre El\u00f3n y Abd\u00f3n, pero la nota acerca de los hijos y nietos de Abd\u00f3n montando as nos, hace recordar la ostentaci\u00f3n parecida de Ja\u00ed\u00adr y su familia (10:4). La menci\u00f3n de los hijos tambi\u00e9n sugiere, quiz\u00e1, que de Gede\u00f3n en adelante, la judicatura estaba siempre al borde de convertirse en reinado, con los hijos sucediendo a los padres en el cargo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 8:1). Pero como muestra el siguiente episodio, la era de los salvadores carism\u00e1ticos todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada pasado.\nNotas. 8 Esta es probablemente la Bele\u00c5\u2019n al norte, de Jos. 19:15, en la frontera de Zabul\u00f3n-Aser. Ibz\u00e1n pudo haber sido de la tribu de Aser. El\u00f3n, el siguiente juez, es de Zabul\u00f3n. 12 Se desconoce la localizaci\u00f3n precisa de Ajalo\u00c5\u2019n; no es el Ajal\u00f3n del sur de 1:35.  13 Pirato\u00c5\u2019n estaba en el Cana\u00e1n central, sobre la frontera Efra\u00ed\u00adn-Manas\u00e9s, 9 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sudoeste de la moderna Nablus. 15 Para Amalec ver sobre 3:13; 5:14.\n\n13:1-16:31 Sans\u00f3n\n\nLa estructura de la historia de Sans\u00f3n es clara. Luego que el vers\u00ed\u00adculo inicial (13:1) ha presentado brevemente la escena, se describe en 13:2\u201325 el nacimiento extraordinario de Sans\u00f3n. Su carrera de adulto se desarrolla luego en dos movimientos que se extienden de los caps. 14\u201316. El primero principia cuando desciende a Timnat en 14:1 y culmina en la matanza de los filisteos en Ramat-leji en 15:14\u201320. El segundo principia con su ida a Gaza en 16:1 y culmina en la matanza de los filisteos y su propia muerte en el templo de Dag\u00f3n en 16:23\u201331. Las dos notas de su judicatura en 15:20 y 16:31b marcan formalmente el fin de estos dos movimientos.\nSans\u00f3n fue el \u00faltimo de los jueces cuyas carreras se describen en el libro, y se dedica m\u00e1s espacio a \u00e9l que a cualquiera de los otros. De todos ellos Sans\u00f3n es quien m\u00e1s resume el estado de Israel como un todo durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces. Fue separado para Dios pero nunca pudo aceptar totalmente las condiciones de su separaci\u00f3n. Como Israel fue tras dioses ajenos, Sans\u00f3n fue tras mujeres extranjeras. Y como Israel en su desesperaci\u00f3n clam\u00f3 al Se\u00f1or, as\u00ed\u00ad lo hizo Sans\u00f3n en las dos culminaciones de la historia (15:18; 16:28). En Sans\u00f3n vemos la lucha del Se\u00f1or con Israel descarriado, enfocado en su lucha con un hombre representativo. En un sentido muy real, Sans\u00f3n era Israel. Y al final, fue el Se\u00f1or quien result\u00f3 victorioso. Los filisteos y su falso dios fueron derrotados, y Sans\u00f3n, al fin, acept\u00f3 los t\u00e9rminos de su destino. Es una historia tr\u00e1gica, pero tambi\u00e9n de victoria y esperanza. Subordinado a Dios, Sans\u00f3n inici\u00f3 la liberaci\u00f3n de Israel de los filisteos (13:5); David m\u00e1s tarde la complet\u00f3 (2 Sam. 8:1). Quiz\u00e1 no est\u00e9 fuera de lugar ver a Israel, y por lo tanto a Sans\u00f3n, como prefigurando a la iglesia, descarriada e impredecible, pero a\u00fan as\u00ed\u00ad usada por Dios.\n13:1\u201325 El nacimiento milagroso de Sans\u00f3n. La breve introducci\u00f3n del v. 1 sugiere que la fe de los israelitas hab\u00ed\u00ada alcanzado una decadencia particularmente baja de hecho; ya ni siquiera clamaban al Se\u00f1or para que los salvara (contrastar 3:9, 15; 4:3; 6:6; 10:10). Teniendo esto como fondo, el nacimiento de Sans\u00f3n fue todav\u00ed\u00ada m\u00e1s admirable. Como un acto de pura gracia mostr\u00f3 la fuerza del compromiso de Dios con su pueblo; y como un mi lagro proclam\u00f3 su se\u00f1or\u00ed\u00ado sobre la vida y la muerte. La madre est\u00e9ril de Sans\u00f3n era como Israel, y como el Se\u00f1or llev\u00f3 vida a su vientre muerto, as\u00ed\u00ad traer\u00ed\u00ada vida a Israel a trav\u00e9s de Sans\u00f3n. Pero no ser\u00ed\u00ada sin costo, un costo del que la madre de Sans\u00f3n parece estar consciente instintivamente en el v. 7, el ni\u00f1o ser\u00e1 nazareo de Dios \u2020\u00a6 hasta el d\u00ed\u00ada de su muerte. El cl\u00ed\u00admax de la historia proyecta una sombra larga ante ella. Como el infinitamente mayor que habr\u00ed\u00ada de venir, este libertador cumplir\u00ed\u00ada su misi\u00f3n al costo de su propia vida.\nNotas. 1 Para los filisteos ver sobre 3:3 y 10:9. 2 Zora estaba a 19 km.km. Kil\u00f3metro(s) al occidente de Jerusal\u00e9n, justo al norte del valle de Sorec (16:4;  cf.cf. Confer (lat.), compare 18:2, 8, 11). Para los danitas cf.cf. Confer (lat.), compare 1:34; 18:1\u201331, y ver sobre 5:17. 3 Para el \u00e1ngel de Jehovah ver sobre 2:1\u20135 y 6:11\u201324. 5 Nazareo viene del heb. nazar que significa \u2020\u0153separar, consagrar\u2020\u009d. Un nazareo era una persona que se hab\u00ed\u00ada consagrado al Se\u00f1or, tomando un voto especial (ver N\u00fam. 6). Esos votos eran normalmente voluntarios y solamente por un per\u00ed\u00adodo de tiempo. Sin embargo, Sans\u00f3n fue hecho un nazareo de por vida por Dios, a\u00fan antes de nacer. 18 Admirable. En otras versiones \u2020\u0153incomprensible\u2020\u009d, \u2020\u0153maravilloso\u2020\u009d. La implicaci\u00f3n clara es que el mensajero era Dios mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 15:11; Isa. 9:6). 22 Ver sobre 6:22\u201323. 25 El campamento de Dan estaba entre Zora y Jerusal\u00e9n (18:12).  Estaol estaba cerca de Zora.\n14:1\u201320 La boda de Sans\u00f3n. Este cap\u00ed\u00adtulo principia con Sans\u00f3n descendiendo a Timnat (1). Descendi\u00f3 nuevamente en el v. 5, seguido por su padre en el v. 10. M\u00e1s tarde descendi\u00f3 a Ascal\u00f3n en el v. 19a y luego, finalmente, ascendi\u00f3 a la casa de su padre en el v. 19b. As\u00ed\u00ad, el cap\u00ed\u00adtulo termina donde principi\u00f3: un movimiento completo. Pero era solamente un principio, como veremos en el siguiente cap\u00ed\u00adtulo, donde contin\u00faa el relato de la relaci\u00f3n de Sans\u00f3n con la joven de Timnat.\nEl cap. 14 est\u00e1 lleno de secretos. Est\u00e1 el secreto del control con prop\u00f3sito de Dios de las acciones de Sans\u00f3n: \u00e9l buscaba un motivo contra los filisteos (4). Est\u00e1 el secreto de lo que Sans\u00f3n hizo al le\u00f3n (6) y de la fuente de la miel que llev\u00f3 a sus padres (9). Finalmente, est\u00e1 el secreto de la adivinanza (14) que se desarrolla desde los dos anteriores. Detr\u00e1s de la perplejidad de toda esta actividad, dirigi\u00e9ndola hacia adelante a su meta predeterminada, estaba el Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or (13:25; 14:6, 19). Sans\u00f3n parec\u00ed\u00ada decidido a acceder a sus deseos personales, sin ninguna consideraci\u00f3n a su llamamiento como nazareo. El se profan\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo sacando miel de un cuerpo muerto (8; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 6:6), presumiblemente bebi\u00f3 vino en la fiesta (10; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 6:3) y fraterniz\u00f3 con los filisteos en lugar de tratar de salvar a Israel de ellos (1\u20133; cf.cf. Confer (lat.), compare 13:5). Pero todo el tiempo estaba inconscientemente cumpliendo el prop\u00f3sito de Dios (4). El era el instrumento escogido de Dios para la liberaci\u00f3n de Israel y nada que hiciera pod\u00ed\u00ada cambiar eso.\nLa historia de Sans\u00f3n es un estudio fascinante en la relaci\u00f3n entre la libertad humana y la soberan\u00ed\u00ada divina. Muestra al Se\u00f1or haciendo que todas las cosas trabajen juntas para bien de su pueblo, aun cuando no est\u00e9n en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo conscientes de ello y a pesar de los caprichos de quien \u00e9l hab\u00ed\u00ada escogido como instrumento. El es hoy, a\u00fan, el mismo Dios soberano, de gracia. Todav\u00ed\u00ada hace que todas las cosas trabajen juntas para el bien de su pue blo, sea que est\u00e9n conscientes o no. En su siervo perfecto, Jes\u00fas, no hay ning\u00fan vestigio del capricho que vemos en Sans\u00f3n (Rom. 5:6\u20138; 8:28).\nNotas. 1 Se desconoce la localizaci\u00f3n exacta de Timnat, pero estaba en la frontera de Jud\u00e1-Dan (Jos. 15:10; 19:43) y en este tiempo estaba bajo el control de los filisteos. 3 Incircuncisos es un t\u00e9rmino de desprecio (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:18). Hasta donde sabemos, los filisteos eran los \u00fanicos vecinos inmediatos de Israel que no practicaban la circuncisi\u00f3n. 11 Quiz\u00e1 se ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de que los treinta compa\u00f1eros fueran un tipo de guardaespaldas, en vista de que Sans\u00f3n estaba en territorio potencialmente hostil. 12 Las prendas de lino eran piezas grandes de lino, rectangulares, que pod\u00ed\u00adan usarse durante el d\u00ed\u00ada y para dormir en la noche. El hecho de que estaban manufacturadas de lino, y por lo tanto de buena calidad, las hac\u00ed\u00ada un excelente premio. 15 La casa de tu padre se refiere a toda la familia, incluyendo a los siervos (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:6). 19 Ascal\u00f3n estaba a 37 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sudoeste, sobre la costa (ver sobre 1:18). 20 El compa\u00f1ero (\u2020\u0153padrino de boda\u2020\u009d) era supuestamente diferente de los \u2020\u0153treinta compa\u00f1eros\u2020\u009d del v. 11 (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:2 y Juan 3:29).\n15:1\u201320 Conflicto creciente con los filisteos. El padre de la nueva esposa de Sans\u00f3n interpret\u00f3 la partida violenta y airada de Sans\u00f3n como evidencia de que la hab\u00ed\u00ada abandonado, y (supuestamente para salvar algo del honor de la familia) la dio al \u2020\u0153compa\u00f1ero\u2020\u009d (14:20; 15:2) de Sans\u00f3n. Pero Sans\u00f3n vio las cosas en forma diferente y consider\u00f3 que estaba completamente justificado en tomar venganza ha ciendo estragos en los campos alrededor de Timnat, privando a la gente de los frutos de toda una labor de temporada (1, 3\u20135). Comprensiblemente, los filisteos estaban encolerizados y no pudiendo echar mano de Sans\u00f3n tomaron venganza brutal sobre su esposa y su padre (6). Por lo tanto, Sans\u00f3n continu\u00f3 con otra org\u00ed\u00ada de destrucci\u00f3n (esta vez destruyendo hombres en lugar de cosechas) y luego se retir\u00f3, satisfecho de haber hecho pagar cuen tas a sus enemigos (7, 8). Pero esta vez el curso de los acontecimientos hab\u00ed\u00ada cobrado un impulso que no se pod\u00ed\u00ada detener. Los filisteos no descansar\u00ed\u00adan hasta destruir al destructor, y para este fin invadieron a Jud\u00e1 para capturarlo (9\u201310). Esto coloc\u00f3 a los hombres de Jud\u00e1 en una posici\u00f3n dif\u00ed\u00adcil, pero r\u00e1pidamente decidieron que Sans\u00f3n deb\u00ed\u00ada ser sacrificado. El costo de defenderlo era demasiado grande. (Contr\u00e1stese la direcci\u00f3n valerosa tomada por los hombres de la misma tribu en 1:1\u20133. Su comportamiento cobarde aqu\u00ed\u00ad muestra cu\u00e1n bajo se hab\u00ed\u00ada hundido Israel como pueblo.) Aparentemente aceptando lo inevitable, Sans\u00f3n permiti\u00f3 que lo ataran y se prepararan para entregarlo (11\u201313). \u00c2\u00a1Pero nadie estaba preparado para lo que pas\u00f3 despu\u00e9s! El Esp\u00ed\u00adritu de Jehovah descendi\u00f3 sobre Sans\u00f3n con poder y la derrota se convirti\u00f3 en una victoria gloriosa (si bien sangrienta) que marc\u00f3 el inicio efectivo del gobierno de Sans\u00f3n como juez (14\u201317, 20).\nEn un nivel, esta es una historia repulsiva de represalias y violencia siempre en ascenso, de acciones manejadas por las fuerzas obscuras de la ira, el odio y el deseo de venganza. Pero en otro nivel m\u00e1s fundamental, esta es una historia del poder de Dios sacando la victoria de la derrota y sometiendo a los enemigos de su pueblo. Y al final, incluso Sans\u00f3n mismo reconoci\u00f3 que \u00e9l era el siervo del Se\u00f1or y que lo que hab\u00ed\u00ada pasado hab\u00ed\u00ada sido obra de Dios (18). Clam\u00f3 al Se\u00f1or, reconociendo su debilidad total y su dependencia en Dios, y encontr\u00f3 a Dios listo y dispuesto a concederle su petici\u00f3n (18, 19). Este fue uno de sus mejores momentos y una anticipaci\u00f3n del cl\u00ed\u00admax hacia el cual se mov\u00ed\u00ada toda la historia de su carrera (ver 16:28\u201330).\nNotas. 1  El matrimonio de Sans\u00f3n parece haber sido de acuerdo con la costumbre filistea, en la cual la novia permanec\u00ed\u00ada con su propia familia y all\u00ed\u00ad era visitada por su esposo. Los ni\u00f1os del matrimonio pertenecer\u00ed\u00adan a la familia de la novia.  8 La pe\u00f1a de Etam aparentemente era un moj\u00f3n prominente y bien conocido. Se desconoce su localizaci\u00f3n. 9  Leji (\u2020\u0153quijada\u2020\u009d) tal vez era llamado as\u00ed\u00ad por la apa riencia de un pe\u00f1asco en ese lugar. Pero las haza\u00f1as de Sans\u00f3n iban a darle a ese nombre un nuevo significado (17). Nuevamente, su localizaci\u00f3n es incierta. 11 Para 3.000 cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 15, 16 y ver sobre 5:8. 15  Una quijada de asno fresca, o sea una que todav\u00ed\u00ada estaba fuerte, no seca ni quebradiza. Era una arma provisional (cf.cf. Confer (lat.), compare la aguijada de buey de Samgar; 3:31). 18 Para los incircuncisos ver sobre 14:3.  19 La hondonada era probablemente una depresi\u00f3n rocosa donde hab\u00ed\u00ada un manantial. El nombre del manantial En-hancore\u00c5\u2019 (\u2020\u0153manantial del que clama\u2020\u009d) es una alusi\u00f3n al \u2020\u0153clamor\u2020\u009d de Sans\u00f3n (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153llamado\u2020\u009d) a Jehovah en el v. 18. Sin embargo, en el heb. cotidiano la perdiz era conocida como \u2020\u0153la que llama\u2020\u009d (haqore) por su canto y, por lo tanto, el manantial debe haber sido conocido origi nalmente como \u2020\u0153el manantial de la perdiz\u2020\u009d. De ser as\u00ed\u00ad, este lugar tambi\u00e9n gan\u00f3 un nuevo significado por causa de Sans\u00f3n.  20 Juzg\u00f3; cf. 16:31 y ver sobre 2:16\u201319.\n16:1\u201322 Sans\u00f3n y Dalila. Este pasaje empieza con Sans\u00f3n yendo a Gaza por su propia elecci\u00f3n (1) y termina cuando es tomado prisionero (21). La acci\u00f3n se desarrolla en torno a sus relaciones con dos mujeres: una prostituta an\u00f3nima (1\u20133) y Dalila (4\u201322). Ambas mujeres probablemente eran filisteas, aunque esto nunca se dice expl\u00ed\u00adcitamente. Con la prostituta fue simplemente un asunto de lujuria, pero con Dalila fue amor, al menos por parte de Sans\u00f3n (4). El primer incidente da una prueba sobrecogedora de su gran fuerza; el segundo atiende a la cuesti\u00f3n de cu\u00e1l es la fuente de su fuerza. En ninguno de los incidentes Sans\u00f3n actu\u00f3 racionalmente y de prop\u00f3sito; sin embargo, ambos resultaron (finalmente, si no de inmediato) en derrotas humillantes para los filisteos (3, 23\u201330). Por lo tanto, es claro que aunque Sans\u00f3n parec\u00ed\u00ada estar fuera de control, el Se\u00f1or lo estaba usando para cumplir sus prop\u00f3sitos.\nEl incidente con Dalila es particularmente revelador, en especial cuando Sans\u00f3n al fin le descubri\u00f3 todo su coraz\u00f3n (17). Sans\u00f3n no estaba ignorante de su llamamiento. Todo el tiempo hab\u00ed\u00ada sabido que \u00e9l era un nazareo y que el secreto de su fuerza resid\u00ed\u00ada en su relaci\u00f3n especial con Dios (su cabello era meramente un signo de ello). Pero \u00e9l nunca hab\u00ed\u00ada sido capaz de aceptar por completo las condiciones de su estado de separaci\u00f3n. Secretamente hab\u00ed\u00ada querido siempre ser como los otros hombres y gozar de los placeres que ellos disfrutaban (tentaci\u00f3n que seguramente es com\u00fan a los cristianos hoy). En Dalila, \u00e9l vio una oportunidad, quiz\u00e1 su \u00faltima, de tener la felicidad que siempre hab\u00ed\u00ada querido. Al ceder a su petici\u00f3n, virtualmente Sans\u00f3n estaba invitando a Dalila a relevarlo de su nazareato; a convertirlo en el hombre ordinario que siempre hab\u00ed\u00ada deseado ser (17). Pe ro, parad\u00f3jicamente, el efecto de esto fue sencillamente quitarlo violentamente de donde hab\u00ed\u00ada querido estar y colocarlo de vuelta a la vanguardia del conflicto con los filisteos (20, 21). El Se\u00f1or se apart\u00f3 de Sans\u00f3n so lamente lo suficiente para que se lograra esto. El \u00faltimo vers\u00ed\u00adculo del pasaje (su cabello \u2020\u00a6 comenz\u00f3 a crecer; 22), apunta claramente a lo que estaba por venir (23\u201330). Sans\u00f3n pudo haber deseado ser como otros hombres, pero el Se\u00f1or no se lo permitir\u00ed\u00ada, como tampoco a Israel ser como otras naciones. La lucha de Sans\u00f3n contra su llamamiento era como la lucha de Israel como un pueblo.\nNotas. 1 Para Gaza ver sobre 1:18; 3:3; 6:4. 2 Si era t\u00ed\u00adpica de este per\u00ed\u00adodo, la puerta de la ciudad era una estructura elaborada de por lo menos dos pisos de altura, con cuartos de guardia flanqueando una entrada en forma de t\u00fanel. Quienes esperaban a Sans\u00f3n estaban dentro y probablemente dormidos cuando \u00e9l arranc\u00f3 las puertas (3). 3 Hebro\u00c5\u2019n estaba en las colinas de Judea a 60 km.km. Kil\u00f3metro(s) al oriente de Gaza. La colina en particular donde Sans\u00f3n puso las puertas probablemente estaba en alg\u00fan lugar entre las dos (ver sobre 1:10). 4 El valle de Sorec (\u2020\u0153valle de los Vi\u00f1edos\u2020\u009d; cf.cf. Confer (lat.), compare 15:5) estaba a 21 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sudoeste de Jerusal\u00e9n.  5  1.100 piezas de plata son cerca de 13 kg.kg. Kilogramo (cf.cf. Confer (lat.), compare 17:1, 3). 7 Las cuerdas \u2020\u00a6 frescas (\u2020\u0153piezas de cuerdas de tri pa sin curar\u2020\u009d) eran posiblemente cuerdas de arco en preparaci\u00f3n.  13  La se\u00f1al m\u00e1s conspicua de la separaci\u00f3n de Sans\u00f3n para Dios como nazareo, eran sus siete mechones (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 17). Ver sobre 13:5. El telar era de tipo primitivo, con sus dos postes verticales fijos en el piso. La clavija era una pieza plana de madera para golpear el material reci\u00e9n hilado para estirarlo.  21 Ellos le sacaron los ojos para humillarlo y dejarlo indefenso (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 25:7). Lo ataron \u2020\u00a6 para que moliese, probablemente a un molinillo. Hay duda de que el tipo de molino m\u00e1s grande, normalmente girado por un asno, fuese conocido en ese tiempo.\n16:23\u201331 Muerte y triunfo en Gaza. La historia de Sans\u00f3n alcanza un cl\u00ed\u00admax sorprendente en esta escena final, al igual que toda la secci\u00f3n central del libro. El problema fundamental con los israelitas a trav\u00e9s de todo el per\u00ed\u00adodo de los jueces, hab\u00ed\u00ada sido su atracci\u00f3n fatal a otros dioses (2:10\u201313). La gran contribuci\u00f3n de Sans\u00f3n al prop\u00f3sito de Dios fue demostrar, aunque solamente en su muerte, la supremac\u00ed\u00ada total del Se\u00f1or (Jehovah) y la absoluta ineficacia de otros dioses (representados aqu\u00ed\u00ad por Dag\u00f3n). En esto, la proeza de Sans\u00f3n no es diferente de la de El\u00ed\u00adas en el monte Carmelo (1 Rey. 18:16\u201340).\nHay una gran iron\u00ed\u00ada en la afirmaci\u00f3n repetida de que su dios hab\u00ed\u00ada entregado a Sans\u00f3n en sus manos (23, 24), porque en realidad fue el Se\u00f1or quien lo hab\u00ed\u00ada hecho, precisamente para causar su ca\u00ed\u00adda. Hay una gran tristeza en la oraci\u00f3n de Sans\u00f3n en el v. 28. Antes hab\u00ed\u00ada pedido vida (15:18, 19); ahora ped\u00ed\u00ada muerte. Aun en la muerte, sus motivos no fueron puros; buscaba venganza personal m\u00e1s que la gloria de Dios. Pero al menos hizo al fin aque llo para lo cual hab\u00ed\u00ada sido apartado y la victoria fue incuestionablemente del Se\u00f1or. Habr\u00ed\u00ada m\u00e1s batallas notables con los filisteos en el futuro, pero el reconocimiento de que s\u00f3lo el Se\u00f1or es Dios fue el fundamento sobre el cual se edificar\u00ed\u00ada la liberaci\u00f3n futura de Israel. Sans\u00f3n ciertamente efectu\u00f3 un principio significativo (ver sobre 13:5).\nLa historia de Sans\u00f3n, por lo tanto, termina donde principi\u00f3, con Sans\u00f3n siendo llevado a su casa y sepultado por su familia doliente. Al menos ellos pudieron tener consuelo del hecho de que su muerte no hab\u00ed\u00ada sido en vano, aunque indudablemente nosotros estamos en mejor posici\u00f3n para apreciarlo. A pesar de todos sus fracasos, \u00e9l fue un precursor de Jes\u00fas, quien por su muerte humill\u00f3 a nuestro gran enemigo y puso el fundamento para una liberaci\u00f3n que todav\u00ed\u00ada estaba por revelarse en toda su plenitud (Heb. 2:14, 15; 1 Ped. 1:3\u20135).\nNotas. 23 Dago\u00c5\u2019n (\u2020\u0153grano\u2020\u009d) era un dios cananeo de la agricultura, que aparentemente adoptaron los filisteos a su llegada. (Ver sobre 3:3.) Hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n un templo de Dag\u00f3n en Asdod, de acuerdo con 1 Sam. 5:1\u20135. 25 Quiz\u00e1 Sans\u00f3n sirvi\u00f3 de espect\u00e1culo haci\u00e9ndolo que realizara haza\u00f1as de fuerza. 26 Se conoce el tipo de templo por las excavaciones hechas en el \u00e1rea. El techo estaba sostenido por columnas de madera sobre bases de piedra. Los dignatarios se encontraban abajo, en el templo mismo, y la gente del pueblo observaba desde arriba. 28 Se\u00f1or Jehovah es, lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153mi se\u00f1or Jehovah\u2020\u009d. El nombre Jehovah se asocia particularmente con la liberaci\u00f3n de los israelitas de Egipto y el pacto hecho con ellos en Sina\u00ed\u00ad (Exo. 6:1\u20138; 20:2). Sans\u00f3n estaba orando como un israelita, invocando la relaci\u00f3n del pacto. Como pasa con frecuencia en el ATAT Antiguo Testamento, acu\u00e9rdate aqu\u00ed\u00ad implica acci\u00f3n, no meramente recuerdo (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 8:1; 19:29; Exo. 2:24). 31 Para Zora y Estaol, ver sobre 13:25.\n\n17:1-18:31 CAOS RELIGIOSO: MICAIAS Y SU SANTUARIO\nComo se explic\u00f3 en la Introducci\u00f3n, esta es la primera de dos historias que forman el ep\u00ed\u00adlogo al libro. Ambas presentan a un levita y est\u00e1n unidas por el refr\u00e1n del 17:6, 18:1a, 19:1a y el 21:25. Des criben el caos religioso y moral que amenaz\u00f3 destruir a Israel desde dentro durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces, cuando Israel no ten\u00ed\u00ada rey y cada quien hac\u00ed\u00ada lo que quer\u00ed\u00ada o, lit.lit. Literalmente: \u2020\u0153Lo que le parec\u00ed\u00ada recto ante sus propios ojos.\u2020\u009d\n\n17:1-13 El origen de los \u00ed\u00addolos de Mica\u00ed\u00adas\n\nMica\u00ed\u00adas penetra en la historia como un ladr\u00f3n autoconfeso. El dinero que hab\u00ed\u00ada robado hab\u00ed\u00ada sido dedicado a Dios por su madre, \u00c2\u00a1para hacer \u00ed\u00addolos! Apa rentemente sacudido por su conciencia, Mica\u00ed\u00adas le dijo lo que hab\u00ed\u00ada hecho y se lo devolvi\u00f3. Ella, por su parte, se sinti\u00f3 tan aliviada de tener el dinero que no pronunci\u00f3 una sola palabra de reproche y, por el contrario, \u00c2\u00a1bendijo a su hijo en el nombre del Se\u00f1or! Pero todav\u00ed\u00ada hab\u00ed\u00ada m\u00e1s absurdos por venir. La comparaci\u00f3n del v. 3 con el v. 4 sugiere que la madre de Mica\u00ed\u00adas us\u00f3 solamente una parte del dinero dedicado para el prop\u00f3sito que ella hab\u00ed\u00ada estipulado. \u00bfQu\u00e9 hizo con el resto? Y Mica\u00ed\u00adas, cuando se convirti\u00f3 en el orgulloso propietario de los nuevos \u00ed\u00addolos, estaba seguro de que el Se\u00f1or lo bendecir\u00ed\u00ada \u00c2\u00a1porque ten\u00ed\u00ada a un levita como su sacerdote! (13). R\u00e1pidamente, en el siguiente cap\u00ed\u00adtulo, va a ser manifiesto cu\u00e1n equivocado estaba.\nEsta primera escena est\u00e1 llena de iron\u00ed\u00ada que surge principalmente del hecho de que los protagonistas aparentemente son inconscientes de la incongruencia de sus palabras y acciones. Ilustra perfectamente el caos que sobreviene cuando cada quien hace lo que le parece recto ante sus propios ojos (6).\nNotas. 1 Mica\u00ed\u00adas (\u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es como Jehovah?\u2020\u009d) es, ciertamente, \u00c2\u00a1un nombre ir\u00f3nico para un id\u00f3latra! Para la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Efra\u00ed\u00adn ver sobre 4:5.  2  1.100 piezas de plata era una gran suma de dinero (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:5). La madre de Mica\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada dedicado el dinero a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 7:11). Por implicaci\u00f3n, involucraba una maldici\u00f3n (o \u2020\u0153juramento\u2020\u009d) sobre cualquiera que lo hubiera malversado. 3  Por mi hijo es \u2020\u0153de parte de mi hijo\u2020\u009d. Los \u00ed\u00addolos ser\u00ed\u00adan hechos por un platero y entregados a Mica\u00ed\u00adas (4). Aparentemente, la madre de Mica\u00ed\u00adas consideraba la imagen tallada y de fundici\u00f3n como un objeto de arte religioso y equivocadamente ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de honrar al Se\u00f1or con ella. 5 Para el efod de Mica\u00ed\u00adas, ver sobre 8:22\u201327 (el efod de Gede\u00f3n). 7 El joven \u2020\u00a6 levita era miembro de la tribu sacerdotal de Lev\u00ed\u00ad (Deut. 33:8\u201311). Se supon\u00ed\u00ada que s\u00f3lo los descendientes de Aar\u00f3n eran sacerdotes; el resto eran asistentes (N\u00fam. 8:5\u201326). No teniendo territorio propio viv\u00ed\u00adan entre las otras tribus. Aunque se les asignaron ciudades espec\u00ed\u00adficas, no estaban confinados a ellas, especialmente en las condiciones ca\u00f3ticas del per\u00ed\u00adodo de los jueces. El levita de Bel\u00e9n de Jud\u00e1 era un descendiente de Mois\u00e9s (18:30). Ver tambi\u00e9n sobre 19:1. 10 El levita iba a ser para m\u00ed\u00ad como padre, o sea, alguien a quien Mica\u00ed\u00adas pod\u00ed\u00ada buscar para direcci\u00f3n en asuntos religiosos (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 6:21; 13:14). Sin embargo, en todos los otros aspectos, el levita era m\u00e1s como un hijo para Mica\u00ed\u00adas que un padre (11).\n\n18:1-31 La historia subsecuente de los \u00ed\u00addolos de Mica\u00ed\u00adas\n\nComo vimos en el cap\u00ed\u00adtulo inaugural del libro, los danitas no pudieron tomar posesi\u00f3n total de su territorio en el sur (1:34). Su migraci\u00f3n hacia el lejano norte, que se relata aqu\u00ed\u00ad, probablemente tuvo lugar muy al principio del per\u00ed\u00adodo de los jueces (ver nota sobre v. 12).\nLa segunda parte de la historia de Mica\u00ed\u00adas consiste de varias escenas que reflejan el movimiento de los danitas de un lado para otro, y sus encuentros con varias personas en su camino. Hay dos escenas que involucran al levita a quien Mica\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada reclutado para ser su sacerdote. Fue consultado por los esp\u00ed\u00adas danitas (3\u20136) y les dio un or\u00e1culo favorable, y luego convino en abandonar a Mica\u00ed\u00adas e ir con los danitas y servirles a ellos. En la escena que sigue (22\u201326) Mica\u00ed\u00adas hace su aparici\u00f3n final, un hombre pat\u00e9tico y quebrantado (24). En Lais, a la que los danitas dieron otro nombre, se vuelve a abrir el santuario de Mica\u00ed\u00adas en un nuevo sitio y bajo nueva administraci\u00f3n (30, 31). Pero las palabras ominosas hasta el tiempo de la cautividad de la tierra, apuntan a que este santuario sufri\u00f3 la misma suerte del original (ver nota sobre v. 30).\nToda la historia est\u00e1 relatada con expresi\u00f3n de disgusto. Hay muchas similitudes superficiales con la conquista original de la tierra por Israel (N\u00fam. 13\u201314; Deut. 1). Pero con toda su demostraci\u00f3n de fuerza, los danitas aqu\u00ed\u00ad estaban de hecho en retirada, haci\u00e9ndose a un lado de su verdadera herencia bajo la presi\u00f3n cananea (ver arriba). Y Lais, en contraste con las ciudades fortificadas que conquist\u00f3 Josu\u00e9, era un lugar remoto, quieto, confiado e indefenso (27, 28). Las simpat\u00ed\u00adas del autor parecen estar m\u00e1s con las v\u00ed\u00adctimas de los danitas que con los danitas mismos.\nAl final, la historia es m\u00e1s acerca de Mica\u00ed\u00adas que de los danitas. Sobre todo trata de la falsa con fianza que la gente tiene de poder manipular a Dios con objetos e instituciones religiosas. Los danitas esencialmente cometieron el mismo error que Mica\u00ed\u00adas y su nuevo santuario estaba destinado a la destrucci\u00f3n desde el principio, al igual que Mica\u00ed\u00adas. Una religi\u00f3n ego\u00ed\u00adsta trae el juicio de Dios, no su bendici\u00f3n (ver especialmente 17:13).\nNotas. 2 Para Zora y Estaol ver sobre 13:2, 25. Clanes es lit.lit. Literalmente el singular \u2020\u0153clan\u2020\u009d, que parece ser equivalente a tribu aqu\u00ed\u00ad (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 11, 19). Contr\u00e1stese 6:11. Para la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Efra\u00ed\u00adn ver sobre 4:5. 7  Lais estaba muy al norte de Cana\u00e1n, 40 km.km. Kil\u00f3metro(s) al norte del mar de Galilea. Fue llamada \u2020\u0153Dan\u2020\u009d por los danitas (29). Los sidonios (ver sobre 3:3) viv\u00ed\u00adan sobre la costa mediterr\u00e1nea donde se encuentra actualmente el L\u00ed\u00adbano. 11 Para 600 ver sobre 3:31. 12  Quiriat-jearim (\u2020\u0153ciudad de bosques\u2020\u009d) estaba en las monta\u00f1as a unos 13 km.km. Kil\u00f3metro(s) al oeste de Jerusal\u00e9n.  Cf. Quiriat-s\u00e9fer, \u2020\u0153ciudad de libro(s)\u2020\u009d, en 1:11. Campamento de Dan. Aparece desde el 13:25 que el lugar ya era conocido con este nombre en tiempos de Sans\u00f3n. Por lo tanto, es probable que la comunidad de Sans\u00f3n era un grupo peque\u00f1o de danitas que permanecieron en el sur despu\u00e9s que la mayor parte de la tribu se hab\u00ed\u00ada movilizado hacia el norte. 14  Para efod cf.cf. Confer (lat.), compare 17:5 y ver sobre 8:27. Los \u00ed\u00addolos dom\u00e9sticos (heb. terapim) aparentemente eran objetos peque\u00f1os (G\u00e9n. 31:19) que, como el efod, se usaban para adivinaci\u00f3n (ver Eze. 21:21, donde \u2020\u0153\u00ed\u00addolos\u2020\u009d traduce terapim y 2 Rey. 23:24).  19 S\u00e9 para nosotros como padre cf.cf. Confer (lat.), compare 17:10.  21 La idea era mantener a los guerreros entre sus posesiones (incluyendo lo que hab\u00ed\u00adan robado) y a cualquiera que pudiera perseguirlos.  28  La ubicaci\u00f3n precisa de Bet-rejob se desconoce, pero ver sobre v. 7 y cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 13:21.  29  Israel se usa aqu\u00ed\u00ad como el nombre alternativo para Jacob (G\u00e9n. 30:4\u20136; 32:8). 30 Para Gerso\u00c5\u2019n ver Exo. 2:22. El sacerdote fundador era el nieto de Mois\u00e9s. Esto le dio al lugar un gran prestigio y probablemente explica por qu\u00e9 Jeroboam I lo escogi\u00f3 m\u00e1s tarde para ser uno de los dos santuarios nacionales del reino del norte (1 Rey. 12:25\u201330). Sin embargo, permaneci\u00f3 como un centro de idolatr\u00ed\u00ada. El texto heb. tiene una peque\u00f1a \u2020\u0153n\u2020\u009d (heb. nun) inserta en la palabra \u2020\u0153Mois\u00e9s\u2020\u009d para cambiarla a \u2020\u0153Manas\u00e9s\u2020\u009d, el perverso rey de ese nombre (2 Rey. 21). Esto se hizo por respeto a Mois\u00e9s, pero es cla ro cu\u00e1l era la lectura original.  La cautividad de la tierra es probablemente una referencia a la conquista final del reino del norte por Asiria en 722 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, especialmente porque 2 Rey. 17 se refiere espec\u00ed\u00adficamente a la deportaci\u00f3n de sacerdotes en ese tiempo (27; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 1\u20136).  31 Silo estaba a unos 30 km.km. Kil\u00f3metro(s) al norte de Jerusal\u00e9n. Fue aqu\u00ed\u00ad que los israelitas primero instalaron el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n despu\u00e9s de su llegada a Cana\u00e1n (Jos. 18:1). Para el tiempo de Samuel, se hab\u00ed\u00ada reemplazado por un edificio m\u00e1s permanente (1 Sam. 1:9, 24), pero Silo y su santuario fueron destruidos m\u00e1s adelante, probablemente por los filisteos (Jer. 7:12).\n\n19:1-21:25 CAOS MORAL: EL LEVITA Y SU CONCUBINA\nEsta segunda historia principal se desarrolla en cuatro episodios: la violaci\u00f3n en Gabaa (19:1\u201328); preparaciones para la guerra: el llamamiento del levita y la respuesta de Israel (19:29\u201320:11); la guerra misma (20:12\u201348); y la reconstrucci\u00f3n posguerra: esposas para los supervivientes benjamitas (21:1\u201325). La acci\u00f3n principal tiene lugar en el tercer episodio. Los primeros dos trazan desarrollos que conducen a ella y el \u00faltimo trata de las consecuencias que surgen de la misma.\n\n19:1-28 La violaci\u00f3n en Gabaa\n\nAparte de dar la chispa para la acci\u00f3n principal que sigue, este episodio inicial sirve dos prop\u00f3sitos mayores. Muestra cu\u00e1nto hab\u00ed\u00ada llegado a degradarse en Israel, durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces, incluso algo tan noble como la hospitalidad; y arroja bastante luz sobre el car\u00e1cter del levita, que va a desempe\u00f1ar un papel clave en el segundo episodio.\nHay dos escenas aqu\u00ed\u00ad que involucran hospitalidad. La primera, en Bel\u00e9n (1\u201310), es bastante normal; pero la segunda, en Gabaa (11\u201328), es pervertida y grotesca, con similitudes inequ\u00ed\u00advocas a la descripci\u00f3n de la vida en Sodoma en G\u00e9n. 19:1\u201313. Esto es ir\u00f3nico, particularmente porque los viajeros a prop\u00f3sito hab\u00ed\u00adan evitado ciudades paganas para buscar hospitalidad con sus coterr\u00e1neos israe litas (12\u201314). La gente desordenada y ruidosa en las calles de Gabaa claramente estaba en quiebra moral, pero tambi\u00e9n lo estaba el anciano que abri\u00f3 su casa a los viajeros. Fue este anfitri\u00f3n, aparente mente modelo, cuyo sentido pervertido del deber lo condujo a concebir la idea de echar a dos mujeres inocentes a aquellos hombres despreciables (23, 24). Ciertamente aqu\u00ed\u00ad hay bancarrota moral. Cuando el pueblo de Dios hace lo que le parece recto a sus propios ojos, no es mejor que los sodomitas.\nSin embargo, el levita es el m\u00e1s pervertido de todos. Despu\u00e9s de haber echado fuera a su concubina, se retir\u00f3 a descansar y aparentemente no pens\u00f3 m\u00e1s en ella hasta que la encontr\u00f3 muerta o incons ciente sobre el umbral por la ma\u00f1ana. Luego, con una insensibilidad casi incre\u00ed\u00adble, le dijo que se levantara porque \u00e9l estaba listo para salir (27, 28). Este era el hombre que convocar\u00ed\u00ada a todo Israel a la guerra en el siguiente episodio. En mirada retrospectiva, podemos entender muy bien por qu\u00e9 su concubina encontr\u00f3 imposible vivir con \u00e9l (ver v. 2 y nota).\nNotas. 1 Para la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Efra\u00ed\u00adn, ver sobre 4:5. Tomar una concubina era pr\u00e1ctica com\u00fan en el antiguo Cercano Oriente y estaba permitido de acuerdo con la ley del ATAT Antiguo Testamento (Exo. 21:7\u201311; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 16:2\u20135; 29:24, 29; Jue. 8:31; 2 Sam. 5:13). Una concubina era normalmente una segunda esposa o una esposa sin una dote normal y, por lo tanto, de una posici\u00f3n inferior. Contr\u00e1stese con la madre de Jeft\u00e9, que era una prostituta (11:1). Bel\u00e9n de Jud\u00e1, el lugar de nacimiento de Jes\u00fas, estaba a 9 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sur de Jerusal\u00e9n.  Cf. 17:7, y contrastar la Bel\u00e9n del norte de 12:8. 2 Su infidelidad parece ha ber consistido solamente en abandonar a su marido. No hay sugerencia de relaciones con otros hombres. 10 Jebu\u00c5\u2019s era el nombre preisraelita para Jerusal\u00e9n. Ver v. 11 y cf.cf. Confer (lat.), compare 1:21.  12 Gabaa estaba a 5 km.km. Kil\u00f3metro(s) al norte de Jerusal\u00e9n, en el territorio de Benjam\u00ed\u00adn. Ver v. 14 y cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 18:28. 13 Rama\u00c5\u2019 estaba a 3 km.km. Kil\u00f3metro(s) al norte de Gabaa. 18  Mi casa: La casa del Se\u00f1or (ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada) era probablemente el santuario en Silo (ver sobre 18:31). Pero la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) tiene \u2020\u0153mi casa\u2020\u009d (como traduce la RVARVA Reina-Valera Actualizada), que hace mejor sentido en el contexto y bien puede representar la lectura original.\n\n19:29-21:25 La respuesta a la violaci\u00f3n\n\n19:29\u201420:11 Preparativos para la guerra. En el episodio anterior, fue la hospitalidad israelita la que estuvo bajo escrutinio. En \u00e9ste, es la \u2020\u0153asamblea\u2020\u009d, una reuni\u00f3n ad hoc de representantes de las diversas tribus para tratar un asunto de inter\u00e9s com\u00fan (20:1; cf.cf. Confer (lat.), compare 21:10, 13, 16). En este sentido la asamblea m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser obsoleta, pero en los d\u00ed\u00adas antes de que Israel tuviera un rey era una instituci\u00f3n importante. El bienestar y en algunos casos la existencia misma de la naci\u00f3n, depend\u00ed\u00ada de su funcionamiento efectivo. Aqu\u00ed\u00ad el asunto de importancia nacional es la violaci\u00f3n cometida en Gabaa y el que llama a la asamblea es el levita del primer episodio.\nLa iron\u00ed\u00ada se crea por el hecho de que nosotros, los lectores, sabemos m\u00e1s sobre el convocador y el asunto entre manos que los miembros de la asamblea. Para nosotros, el desmembramiento que el levita hizo de su concubina y la distribuci\u00f3n de sus partes, es una extensi\u00f3n de la insensibilidad fr\u00ed\u00ada que mostr\u00f3 hacia ella en Gabaa. Para ellos, fue un acto de celo santo. Estaban estimulados a la acci\u00f3n y salieron como un solo hombre, desde Dan hasta Beerseba (20:1). Esto es, la citaci\u00f3n de este levita despert\u00f3 una respuesta que sobrepas\u00f3 por mucho cualquier otra cosa lograda por los jueces que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada levantado.\nHabiendo convocado a la asamblea, el levita hizo un relato distorsionado de lo que hab\u00ed\u00ada pasado, ideado totalmente para disfrazar su complicidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:5 con 19:25). En vista de esto, el alto tono moral que adopt\u00f3 tiene un sonido particularmente hueco. Ni siquiera es claro que su concubina haya muerto (como \u00e9l implic\u00f3) como resultado directo de haber sido violada en Gabaa (5b). Pudo haber muerto por la propia mano de \u00e9l cuando la llev\u00f3 a casa (ver 19:28 y comentario).\nPor todo esto, los miembros de la asamblea estaban tan impresionados con el discurso del levita como por su terrible convocatoria. Se levantaron como un solo hombre y decidieron de inmediato una acci\u00f3n punitiva unida en contra de Gabaa (8\u201311). Bien pudo haber sido que se necesitara esa acci\u00f3n dr\u00e1stica, pero \u00bfqu\u00e9 ser\u00ed\u00ada de Israel cuando su asamblea pod\u00ed\u00ada ser reunida y manipulada por una persona de moral tan dudosa como este levita? Esa es la seria cuesti\u00f3n que plantea este segundo episodio.\nNotas. 29 Cf. la acci\u00f3n posterior de Sa\u00fal en 1 Sam. 11:6, 7. Aparentemente esta era una forma acostumbrada de convocar a compa\u00f1eros para la acci\u00f3n, con una amenaza impl\u00ed\u00adcita para cualquiera que no respondiera. La diferencia aqu\u00ed\u00ad es que la v\u00ed\u00adctima es un ser humano (cf.cf. Confer (lat.), compare la hija de Jeft\u00e9, 11:34\u201340). Los doce pedazos representaban las 12 tribus de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 11:29\u201331). 20:1 Para Dan, ver sobre 18:7. Beerseba (\u2020\u0153pozo de los siete\u2020\u009d; ver G\u00e9n. 21:31) estaba a 76 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sur de Jerusal\u00e9n, a la mitad del camino entre la costa y el mar Muerto.  Desde Dan hasta Beerseba significa \u2020\u0153des de el remoto norte hasta el remoto sur\u2020\u009d. Para Galaad ver sobre 5:17. Mizpa (\u2020\u0153atalaya\u2020\u009d) estaba a 13 km.km. Kil\u00f3metro(s) al norte de Jerusal\u00e9n (Jos. 18:26; 1 Sam. 7:5). No es la Mizpa en Galaad del 10:17. 2 Para 400.000, ver sobre 5:8.  9  Se arrojaban objetos a la tierra o se sacaban de un recipiente, como un medio de buscar la direcci\u00f3n de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 18:6; Prov. 16:33). 10 Nuevamente los n\u00fameros parecen demasiado grandes y la explicaci\u00f3n para \u2020\u0153mil\u2020\u009d que se dio en la nota sobre 5:8 no trabaja tan bien aqu\u00ed\u00ad. Posiblemente s\u00f3lo la primera parte (10 hombres de cada 100) es ori ginal. La idea esencial es que el 10% de los hombres fueron apartados para actuar como una compa\u00f1\u00ed\u00ada de provisiones para el resto.\n20:12\u201348 La guerra. El resultado de la asamblea en el episodio anterior fue una guerra santa que en muchas formas nos recuerda la campa\u00f1a contra Hai en tiempos de Josu\u00e9 (ver sobre vv. 29 y 48). La guerra santa es algo de lo que hemos sido testigos repetidamente a trav\u00e9s del libro de los Jue., pero aqu\u00ed\u00ad hay diferencias inquietantes. La pregunta en el v. 18 (\u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 primero?) recuerda la pregunta inicial del libro (1:1) y recibe la misma respuesta. \u00c2\u00a1Pero qu\u00e9 diferentes las circunstancias! All\u00ed\u00ad era un Israel unido haciendo una guerra de ocupaci\u00f3n contra los cananeos. Aqu\u00ed\u00ad es un Israel di vidido, peleando una guerra civil en la cual el hermano es incitado a pelear contra el hermano (28). All\u00ed\u00ad se dio la victoria de inmediato (1:4). Aqu\u00ed\u00ad se retiene hasta que Israel est\u00e1 totalmente quebrantado y desmoralizado (26\u201328). Ciertamente, la guerra \u2020\u0153santa\u2020\u009d de este cap\u00ed\u00adtulo escasamente califica como tal. Fue decidida en una asamblea convocada por un hombre de mal car\u00e1cter y concluy\u00f3 con un ba\u00f1o de sangre que oli\u00f3 m\u00e1s a exceso de venganza que de justicia (ver otra vez sobre v. 48).\nLa mayor parte del espacio en los vv. 18\u201348 se dedica a una descripci\u00f3n de la lucha, con la fortuna fluctuante de los lados opuestos. Pero las tres preguntas (de los israelitas) y las respuestas (del Se\u00f1or) en los vv. 18, 23 y 28, nos permiten ver lo que estaba pasando a un nivel m\u00e1s profundo. Nos muestran qu\u00e9 estaba pasando en las mentes de los israelitas y entre ellos y el Se\u00f1or, conforme la guerra prosegu\u00ed\u00ada a trav\u00e9s de sus diversas fases. Los is raelitas estaban confiados en la justicia y el resultado de su causa (18). Ya estaban comprometidos en la guerra, y asum\u00ed\u00adan la aprobaci\u00f3n del Se\u00f1or. Por lo tanto, levantaron una cuesti\u00f3n puramente de procedimiento: \u00bfC\u00f3mo se iba a dirigir la campa\u00f1a? El Se\u00f1or orden\u00f3 a Jud\u00e1 ir primero, y esto era apropiado ya que la concubina violada era de Jud\u00e1 (19:1). Pero no hab\u00ed\u00ada promesa de victoria y ninguna materializ\u00f3; por el contrario (19\u201321). La segunda pregunta (23) muestra la dr\u00e1stica p\u00e9rdida de confianza que hab\u00ed\u00adan sufrido quienes inquir\u00ed\u00adan, como resultado de su desastrosa derrota. Dudaban sobre la sabidur\u00ed\u00ada de continuar la guerra y asumieron una nota conciliatoria al referirse a los benjamitas como sus \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d. Pero el Se\u00f1or los envi\u00f3 nuevamente a la batalla, a otra sonada derrota (23b\u201325). Despu\u00e9s de su primera retirada, hab\u00ed\u00adan llorado; ahora lloraban y ayunaban y ofrec\u00ed\u00adan sacrificios. Expl\u00ed\u00adcitamente preguntaron si deb\u00ed\u00adan desistir (una posibilidad que claramente parec\u00ed\u00ada muy grande en sus mentes, 28). Otra vez fueron enviados a pelear, pero ahora al fin con una promesa de victoria. En la batalla que sigui\u00f3, se invirtieron las fortunas de los dos lados s\u00fabitamente cuando el Se\u00f1or intervino del lado de \u2020\u0153Israel\u2020\u009d, quien as\u00ed\u00ad fue salvado de la disoluci\u00f3n (35).\nLos benjamitas indudablemente merec\u00ed\u00adan ser castigados. Pero el estado moral y espiritual de la naci\u00f3n como un todo era tal, que la guerra santa casi la destruy\u00f3 en lugar de preservarla. En este tercer episodio, el Se\u00f1or aparece tan disgustado con el resto de Israel como lo estaba con los benjamitas, y lo muestra distribuyendo derrota y victoria en tal manera que todo Israel es juzgado. El es tanto el juez como el preservador de su pueblo descarriado.\nNotas. 15 Para 26.000 ver sobre 5:8. 16  Ehud, tambi\u00e9n un benjaminita, era zurdo (ver 3:15 y nota). 18 Como Betel significa \u2020\u0153casa de Dios\u2020\u009d, pudiera ser que el lugar a que se refiere aqu\u00ed\u00ad sea el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n en Silo (ver sobre 19:18). Pero las referencias anteriores a la ciudad de Betel hacen probable que sea la misma ciudad que se tiene en vista aqu\u00ed\u00ad (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 26, y ver sobre 1:22; 2:1; 4:5). Para consultaron a Dios ver sobre 1:1. 26 Lloraron y ayunaron eran actos de arrepentimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:4). Hab\u00ed\u00adan llegado a la conclusi\u00f3n, por lo que hab\u00ed\u00ada pasado, que el Se\u00f1or estaba disgustado con ellos. El holocausto (ver Lev. 1) simbolizaba la consagraci\u00f3n total del oferente a Dios. Los sacrificios de paz (ver Lev. 3), que inclu\u00ed\u00adan una comida, simbolizaban el compa\u00f1erismo restau rado con Dios y unos con otros.  27 En este per\u00ed\u00adodo el arca era movida a veces del santuario central, especialmente en tiempo de guerra (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 4:4, 5 donde, como aqu\u00ed\u00ad, el santuario central estaba en Silo). Ver sobre 18:31 y 19:18.  28 Fineas aqu\u00ed\u00ad es el nieto de Aar\u00f3n (Exo. 6:25), no el Fineas posterior de 1 Sam. 4:4. El nombre es de origen egipcio. Cf. Jonat\u00e1n, nieto de Mois\u00e9s, en 18:30. Si estas genealog\u00ed\u00adas se toman al pie de la letra (y no hay ninguna buena raz\u00f3n para hacerlo de otro modo), los eventos registrados en los caps. 17\u201321 evidentemente tuvieron lugar muy al principio en el per\u00ed\u00adodo de los jueces.  29  Cf. las t\u00e1cticas usadas contra Hai en los d\u00ed\u00adas de Josu\u00e9 (Jos. 8:3\u20138). 33 Se desconoce la localizaci\u00f3n exacta de Baal-tamar.  35 Posiblemente el sentido original de 25.100 era \u2020\u015325 contingentes, 100 hombres\u2020\u009d. Cf. los 30 muertos del v. 39. Este vers\u00ed\u00adculo es un resumen anticipado del detalle m\u00e1s completo que se da en los vv. 36b\u201346.  45 La pe\u00f1a de Rim\u00f3n era un afloramiento de piedra caliza a unos 6 km.km. Kil\u00f3metro(s) al este de Betel, cortada por hondonadas en tres lados y con cuevas donde los fugitivos pod\u00ed\u00adan esconderse. El nombre perdura en la moderna villa de Ramm\u00fan. Se desconoce la localizaci\u00f3n de Gidom. 47 De acuerdo con la interpretaci\u00f3n de los n\u00fameros que yo defiendo, 600 hombres ser\u00ed\u00ada el grueso de la fuerza benjamita (ver sobre vv. 15, 35). 48 En la guerra santa (guerra emprendida por orden directa del Se\u00f1or) algunas veces se instru\u00ed\u00ada a los israelitas no tomar ning\u00fan bot\u00ed\u00adn sino destruir todo como una forma de ofrenda a Dios. A esto se le llamaba \u2020\u0153el edicto\u2020\u009d. Era tambi\u00e9n una forma extrema de juicio divino sobre los enemigos de Israel (Jos. 6:21; 1 Sam. 15:1\u20133) y, en ciertas circunstancias, sobre los mismos israelitas (Deut. 13:12\u201318). Aqu\u00ed\u00ad se aplic\u00f3 sin ninguna instrucci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica del Se\u00f1or para hacerlo.\n21:1\u201325 Rehabilitaci\u00f3n de los benjamitas sobrevivientes. En este episodio final la atenci\u00f3n vuelve a los trabajos de la asamblea de tribus (ver sobre 19:29\u201320:11). Los dos juramentos hechos en Mizpa (1, 5b) tuvieron como intenci\u00f3n detener la maldad cometida por los benjamitas para que no contaminara a toda la naci\u00f3n y asegurar la participaci\u00f3n plena de las otras tribus en la acci\u00f3n punitiva que se requer\u00ed\u00ada. Pero la matanza excesiva de 20:48 hab\u00ed\u00ada producido ahora un resultado inesperado: toda la tribu de Benjam\u00ed\u00adn estaba amenazada de extinci\u00f3n.\nEl primer intento para tratar el problema (que solamente tuvo \u00e9xito parcialmente) es un caso claro de un juramento para extender otro (6:13). Fue una maniobra justificable legalmente, pero moralmente dudosa para decir lo menos, y con un terrible precio que pag\u00f3 el pueblo de Jabes de Galaad (11). El segundo (15\u201323) tiene exactamente el mismo car\u00e1cter. La justificaci\u00f3n que se da en el v. 22 fue una pieza astuta de casu\u00ed\u00adstica que evadi\u00f3 los problemas morales involucrados. Los mismos hombres que se hab\u00ed\u00adan enfurecido por la violaci\u00f3n de la concubina del levita, ahora pidieron a los hombres de Silo humildemente aceptar la violaci\u00f3n de sus hijas como un fait accompli.\nSurge el siguiente modelo ir\u00f3nico:\n\n(a) la violaci\u00f3n de la concubina;\n(b) la guerra santa contra Benjam\u00ed\u00adn;\n(c) el problema: el juramento; Benjam\u00ed\u00adn amenazado de extinci\u00f3n;\n(b1) la guerra \u2020\u0153santa\u2020\u009d contra Jabes de Galaad;\n(a1) la violaci\u00f3n de las hijas de Silo.\n\nEl comportamiento de la asamblea en este episodio nuevamente nos muestra la bancarrota moral y espiritual de Israel. Pero a pesar de ello, la historia finalmente se mueve hacia un punto de equilibrio fr\u00e1gil, con los benjamitas rehabilitados y la calma restaurada (23, 24). De una manera asombrosa Israel ha sobrevivido, pero mirando hacia atr\u00e1s debemos concluir que esto se debi\u00f3 mucho m\u00e1s al gobierno de Dios que al desempe\u00f1o de sus l\u00ed\u00adderes e instituciones. La supervivencia de Israel en el per\u00ed\u00adodo ca\u00f3tico de los jueces fue un milagro de la gracia de Dios, como lo es siempre la salvaci\u00f3n (Ef. 2:8).\nNotas. 1 Para Mizpa ver sobre 20:1. 2 Para Betel ver sobre 20:18. 4 El altar se edific\u00f3 no en Betel, donde ya exist\u00ed\u00ada un altar (20:26), sino al d\u00ed\u00ada siguiente, de vuelta en Mizpa su campamento base (20:1). Altares ad hoc como este eran edificados a veces en tiempos de peligro nacional o de regocijo, especialmente antes o despu\u00e9s de una batalla (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 20:24\u201325; 1 Sam. 14:35). Para holocaustos y sacrificios de paz ver sobre 20:26. 5 La RVARVA Reina-Valera Actualizada es m\u00e1s fiel con su traducci\u00f3n no ha venido a la congregaci\u00f3n. La referencia es a la asamblea inicial de 20:1. 8  Jabes en Galaad era una ciudad al oriente del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, a unos 35 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sur del mar de Galilea. La ausencia de representantes de Jabes en Galaad era conspicua, ya que los hombres acudieron de otras partes de Galaad (20:1). 9 Este conteo confirm\u00f3 lo que los l\u00ed\u00adderes vagamente hab\u00ed\u00adan percibido, de que no hab\u00ed\u00ada habido representantes de Jabes en Galaad tampoco en la asamblea anterior (ver sobre v. 5).  10 Para 12.000 ver sobre 5:8. Para matad a filo de espada \u2020\u00a6 las mujeres y los ni\u00f1os, ver sobre 20:48. 11 Se perdon\u00f3 a las v\u00ed\u00adrgenes. Los dirigentes ten\u00ed\u00adan tal vez en mente el precedente que se hab\u00ed\u00ada sentado en la campa\u00f1a contra los madianitas en tiempos de Mois\u00e9s (ver N\u00fam. 31, especialmente v. 17). 12 Mizpa hab\u00ed\u00ada sido el campamento base durante la guerra (20:1; 21:1).  Silo, ubicada m\u00e1s al norte, estaba m\u00e1s cer ca de Jabes en Galaad y, por lo tanto, era un lugar m\u00e1s conveniente para recibir y transferir a las v\u00ed\u00adrgenes (ver sobre 18:31). En tierra de Cana\u00e1n significa al occidente del Jord\u00e1n, en el propio Cana\u00e1n. Cf. los de talles sobre la localizaci\u00f3n de Silo en el v. 19b. Estos probablemente fueron a\u00f1adidos en las etapas finales de la composici\u00f3n del libro para beneficio de los lectores que vivieron mucho despu\u00e9s que Silo hab\u00ed\u00ada sido destruida. Nuevamente ver sobre 18:31. 19 1 Sam. 1:3; Exo. 3:24 prescriben tres festivales como este, pero en las condiciones ca\u00f3ticas del per\u00ed\u00adodo de los jueces no de be sorprendernos que solamente se observara uno. Nos deja perplejos la descripci\u00f3n detallada de la localizaci\u00f3n de Silo, pero ver sobre v. 12. Para Betel ver sobre 4:5. Para Siquem ver sobre 9:1. Lebona estaba a 5 km.km. Kil\u00f3metro(s) al occidente de Silo (ver sobre 18:31). 21 La fiesta era probablemente una forma corrupta, semipagana, de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, que se celebraba en el tiempo de la cosecha de la uva (Deut. 16:13\u201315). Ver tambi\u00e9n sobre 9:27 y 8:33. 22 En la guerra, o sea, durante la campa\u00f1a contra Jabes en Galaad. Pero la forma m\u00e1s antigua del texto puede igualmente traducirse \u2020\u0153por guerra\u2020\u009d (es decir, \u2020\u0153por fuerza\u2020\u009d). 23 A sus here dades (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 24) era la tierra que se les hab\u00ed\u00ada asignado despu\u00e9s de la conquista inicial de Cana\u00e1n (Jos. 14:1; 18:11\u201327).\nBarry G. Webb<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n AUTOR Y FECHA Los eruditos difieren tanto en la fecha como en el autor de este libro an\u00f3nimo, porque usan diferentes m\u00e9todos. 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