{"id":21876,"date":"2016-02-05T15:03:06","date_gmt":"2016-02-05T20:03:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arzobispo\/"},"modified":"2016-02-05T15:03:06","modified_gmt":"2016-02-05T20:03:06","slug":"arzobispo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arzobispo\/","title":{"rendered":"ARZOBISPO"},"content":{"rendered":"<p><div><span lang=\"es\">V\u00e9ase <\/span><i><span lang=\"es\">Oficios Eclesi\u00e1sticos<\/span><\/i><span lang=\"es\">.<\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>\n  (Archiepiskopos, archiepiscopus). <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 En la Iglesia Cat\u00f3lica\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Origen Hist\u00f3rico<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Jurisdicci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 Forma de Nombramiento<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">1.4 Estad\u00edsticas<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">2 En la Iglesia Ortodoxa Oriental<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">3 En la Iglesia Episcopal Anglicana<\/li>\n<\/ul>\n<h2>En la Iglesia Cat\u00f3lica<\/h2>\n<p>  Un arzobispo o metropolitano, en el sentido presente del termino, es un obispo que gobierna una di\u00f3cesis estrictamente suya, mientras preside al mismo tiempo sobre los obispo de un distrito bien definido compuesto de di\u00f3cesis simples pero no de provincias.  Entonces ninguno de estos obispos subordinados manda sobre otros.  Estos obispos son llamados los electores o co-provinciales.  La di\u00f3cesis del arzobispo es la arquidi\u00f3cesis.  Las distintas di\u00f3cesis del distrito forman el archiepiscopal, o provincia metropolitana.<\/p>\n<h3>Origen Hist\u00f3rico<\/h3>\n<p>  Algunos escritores apuntan incorrectamente a San Timoteo y Tito, los disc\u00edpulos de San Pablo, como los primeros arzobispos de la Iglesia.  Probablemente hab\u00eda metropolitanos en el amplio sentido del t\u00e9rmino, uno para Asia Menor, el otro para la isla de Creta.  Pero queda imposible asignar la fecha exacta cuando los arzobispos, tal como ahora usamos el t\u00e9rmino, fueron nombrados por primera vez.  Es verdad que los metropolitanos son mencionados como instituciones bien conocidas de la Iglesia en el Concilio de Nicea (325) en su cuarto, quinto y sexto c\u00e1nones, y en el Concilio de Antioquia (341) cuyo s\u00e9ptimo canon es un pasaje cl\u00e1sico en esta materia. Dice as\u00ed:  \u201cLos obispos de cada provincia deben estar enterados de que el obispo presidiendo la metr\u00f3polis tiene cargo sobre toda la provincia; porque todos los que tienen negocios se re\u00fanen de todos los puntos en la metr\u00f3polis.  Por esta raz\u00f3n se decide que el debe, de acuerdo con los antiguos y reconocidos c\u00e1nones de nuestros padres, no hacer nada mas all\u00e1 de lo concerniente a su respectiva di\u00f3cesis y los distritos que a ella pertenecen\u201d, etc. Pero no se puede negar que, incluso en este periodo el t\u00e9rmino \u201cmetropolitano\u201d era usado indiscriminadamente por todos los rangos superiores arriba del simple episcopado. Era pues aplicado tambi\u00e9n a patriarcas y primados.    Lo mismo debe ser dicho el termino \u201carzobispo\u201d que no aparece con el presente significado antes del siglo sexo, aunque el oficio de arzobispo o metropolitano en estricto sentido, indicando una rango jer\u00e1rquico superior al de obispo ordinario pero inferior al de primado y patriarca, era sustancialmente el mismo en el siglo quince que el que es hoy.  Una condici\u00f3n particular en \u00c1frica, donde el oficio archiepiscopal no era ligado a una cierta sede, la metr\u00f3polis, pero donde siempre reca\u00eda en el obispo de mayor rango de la provincia, en cualquier sede que este pudiera ocupar.  El era llamado \u201cel primero u obispo en jefe\u201d, o tambi\u00e9n \u201cel obispo de la primera o principal sede\u201d  <\/p>\n<h3>Jurisdicci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La jurisdicci\u00f3n del obispo es doble, episcopal y arzobispal.  La primera se extiende a su propia di\u00f3cesis exclusivamente y comprende los derechos y poderes de todo el gobierno de la di\u00f3cesis, cl\u00e9rigos y laicos, espiritual y temporal, excepto donde la ley de la Iglesia lo restringe.  A menos que dichas restricciones sean claramente especificadas en la ley, la presunci\u00f3n es a favor de la autoridad episcopal.  Lo contrario se mantiene respecto a la autoridad arzobispal. Se extiende a la provincia y los obispos sufrag\u00e1neos s\u00f3lo en la medida en que se declara expl\u00edcitamente marcado en la ley. Donde la ley no es explicita, la presunci\u00f3n es en contra del arzobispo. Sin embargo, recu\u00e9rdese que costumbres adecuadamente establecidas y aprobadas tienen la fuerza de ley. Jurisdicci\u00f3n arzobispal, estando permanentemente ligada al oficio como tal, es jurisdicci\u00f3n ordinaria, no solamente delegada o vicaria. Ella alcanza inmediatamente a los obispos sufrag\u00e1neos, y mediatamente a los fieles de la di\u00f3cesis.  Sin embargo, no siembre ha sido lo mismo con respecto al tiempo o al lugar.  Mientras que la oficina metropolitana era la misma en car\u00e1cter en todos lados, la extensi\u00f3n y medida de sus derechos y poder pod\u00eda ser grandemente modificada por las condiciones locales, particularmente leyes y costumbres, y algunas veces por privilegios papales. Aunque muchos de estos derechos son mencionados en diferentes lugares del Corpus Juris Canonici, nunca hubo una ley uniforme para definirlos todos en detalle. En tiempos anteriores la jurisdicci\u00f3n del arzobispo era mucho mas amplia que en el presente.  El metropolitano pod\u00eda confirmar, consagrar, y transferir a los obispos de su provincia, aceptar de ellos el voto de alianza y fidelidad, llamarlos individualmente o colectivamente a su metr\u00f3poli (incluso fuera de un concilio) a su discreci\u00f3n, citar a los sufrag\u00e1neos a su corte en juicios civiles y criminales, darles permiso de ausentarse de su di\u00f3cesis y cartas de recomendaci\u00f3n en sus viajes, permitirles disponer de las propiedad de la iglesia, regular el calendario de la Iglesia de la provincia fijando y anunciando el d\u00eda de pascua, administrar la di\u00f3cesis sufrag\u00e1neo en caso de vacante, y, finalmente, recibir apelaciones presentadas con el de cualquier parte de su provincia.  Pero este extenso poder de los arzobispos fue despu\u00e9s grandemente restringido, especialmente en la Iglesia Latina, por varios de los papas, y finalmente por el Concilio de Trento.  El cargo hecho por los Jansenistas de que los papas limitaron los derechos de los arzobispos para incrementar y fortalecer su propia afirmaci\u00f3n de primac\u00eda universal, es mejor refutada por el hecho de que la autoridad metropolitana en la lucha contra primados y patriarcas invasores de metr\u00f3polis rivales, no encontr\u00f3 soporte mas fuerte que el dado por la Santa Sede.  Por otro lado, Roma tambi\u00e9n ten\u00eda que defender los derechos nativos o adquiridos y privilegios de los obispos sufrag\u00e1neos en contra de demandas usurpadores de sus metropolitanos.  El que la Santa Sede no se excedi\u00f3 en sus poderes es probado posteriormente por el hecho de que el Concilio de Trento restringi\u00f3 los derechos de los metropolitanos aun m\u00e1s de lo que los papas hab\u00edan hecho.  En las Iglesias Cat\u00f3licas de Asia y \u00c1frica la antigua oficina metropolitana esta hoy unida con la oficina patriarcal.  Los arzobispos bajo esos patriarcas no tienen provincia o jurisdicci\u00f3n archiepiscopal, pero solo mantienen el rango o dignidad archiepiscopal.  Pero en Austria, Hungr\u00eda, Rumania, Servia y Herzegovina los cat\u00f3licos de los diferentes ritos orientales, rutenios, griegos, y armenios, aun tienen arzobispos en el sentido propio, quienes retienen una larga porci\u00f3n de su antigua jurisdicci\u00f3n, mas que aquellos del Rito Latino.  Desde el Concilio de Trento los derechos de un arzobispo en la Iglesia Latina pueden ser descritos de la siguiente manera:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Con respecto a sus obispos sufrag\u00e1neos el metropolitano puede forzar a asamblea en concilio provincial cada tres a\u00f1os, y para atender fielmente a sus deberes episcopales, en particular aquellos de residir regularmente dentro de su di\u00f3cesis, de tener s\u00ednodos diocesanos, y de mantener seminarios diocesanos (donde los candidatos clericales no pueden recibir entrenamiento eclesi\u00e1stico de otra manera).  En el concilio provincial el arzobispo es investido con todos los derechos del oficial que preside, pero su voz no cuenta m\u00e1s que la de cualquiera de sus sufrag\u00e1neos.  Practicas modernas sostienen que cuando la advertencia del arzobispo no es considerada por el sufrag\u00e1neo delincuente, el no usara medidas obligatorias, por ejemplo censuras, sino reportar el caso a Roma.  Solo casos civiles, no criminales, de sufrag\u00e1neos caen en la competencia del arzobispo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Generalmente hablando, el metropolitano no tiene jurisdicci\u00f3n directa sobre los s\u00fabditos de sus sufrag\u00e1neos.  Pero el adquiere dicha jurisdicci\u00f3n en tres formas, a saber:  por apelaci\u00f3n, por devoluci\u00f3n, y por visitaci\u00f3n can\u00f3niga. Hoy en d\u00eda los arzobispos no pueden visitar una di\u00f3cesis sufrag\u00e1nea, a menos que la materia haya sido discutida y aprobada por el concilio provincial.  Asuntos de jurisdicci\u00f3n episcopal recaer\u00e1n en el arzobispo en ciertos casos mencionados en la ley, cuando el obispo sufrag\u00e1neo neglig\u00e9 sus deberes, por ejemplo llenar a tiempo beneficios vacantes o parroquias, o absolver de la excomuni\u00f3n cuando las condiciones necesarias han sido cubiertas. Esto procede del principio general que los superiores deben poner remedio a la negligencia de sus inferiores para no da\u00f1ar demasiado a la Iglesia y sus fieles hijos. Cuando una di\u00f3cesis queda vacante el cabildo de la catedral est\u00e1 obligado a elegir un vicario capitular, que actuar\u00e1 como administrador de la di\u00f3cesis vacante. Si la elecci\u00f3n no se hace en ocho d\u00edas el arzobispo de la provincia nombrar\u00e1 al vicario capitular. En los Estados Unidos, el arzobispo nombra a un administrador de la di\u00f3cesis vacante hasta que Roma lo establezca. Si la arquidi\u00f3cesis queda vacante, el primer sufrag\u00e1neo nombra al administrador. Una apelaci\u00f3n o recurso, judicial o extrajudicial, se encuentra directamente, al menos en el curso normal del procedimiento eclesi\u00e1stico, desde el obispo a su arzobispo, como la instancia superior siguiente. Cada vez que alg\u00fan asunto en disputa es tra\u00eddo, de acuerdo a la ley, de una di\u00f3cesis sufrag\u00e1nea ante la metropolitana para adjudicaci\u00f3n, el adquiere jurisdicci\u00f3n directa sobre el caso. Apelaciones y recursos de los propios s\u00fabditos del arzobispo en contra de sus sentencias judiciales, o de otras ordenanzas dadas en primera instancia, se caen directamente, cuando lo permita la ley, a la Santa Sede, al menos en la ausencia de un primado adecuado o patriarca. Pero, para agilizar y facilitar las cosas, otras formas son generalmente otorgadas por Roma, por ejemplo, de apelar del arzobispo a su sufrag\u00e1nea superior, como en Inglaterra; o el m\u00e1s cercano metropolitano, como ocurre en los Estados Unidos y en Alemania; o ante un segundo y especial tribunal metropolitano en la misma provincia llamada Metropoliticum como en Francia. Desde la creaci\u00f3n de la Delegaci\u00f3n Apost\u00f3lica en los Estados Unidos, los casos de las sedes sufrag\u00e1neos (excepto en casos matrimoniales) suelen presentarse directamente ante el delegado y no ya ante el arzobispo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Los arzobispos tambi\u00e9n tienen el derecho y el deber de obligar, si fuera necesario, a los superiores de \u00f3rdenes religiosas, incluso los que est\u00e1n exentos de otro modo, a cargo de las parroquias o congregaciones, que prediquen el Evangelio en las parroquias de acuerdo a las disposiciones del Concilio de Trento. Se puede observar, no obstante que, si bien estas acciones son por ley los derechos de un arzobispo, su ejercicio es ahora rara vez se pide, por lo que su posici\u00f3n m\u00e1s destacada es m\u00e1s bien de honor y dignidad que de jurisdicci\u00f3n real. Sin embargo, con todo esto, sigue siendo necesario distinguir entre el titular de una sede metropolitana de la portadora de un mero t\u00edtulo honor\u00edfico de arzobispo (que nunca recibe el palio y nunca es llamada metropolitano), con frecuencia concedida por la Santa Sede a los prelados sin sede real y algunas veces a los obispos ordinarios. Por la conquista musulmana de casi todos los metropolitanos tempranos en Asia y \u00c1frica se extinguieron. En tiempos recientes, algunos de estos fueron restaurados por los Papas, convertidas en sedes residenciales. Sin embargo, los t\u00edtulos de los otros son conferidos como una mera distinci\u00f3n honor\u00edfica, en su mayor\u00eda a los prelados de los tribunales romanos y coadjutor de obispos metropolitanos. Adem\u00e1s de las competencias de la jurisdicci\u00f3n, los arzobispos tambi\u00e9n disfrutan de ciertos derechos de honor dentro de su provincia. El primero entre ellos es el derecho de llevar el palio. Antes de recibir el palio de Roma, el arzobispo no puede ejercer ninguna funci\u00f3n metropolitana ni oficiar en ornamentos pontificales en la provincia, a no ser por un privilegio especial de la Santa Sede. Otros derechos de honor son:  tener la cruz procesional llevada inmediatamente antes de \u00e9l, llevar la muceta y capa corta, bendecir al pueblo, preceder a sus sufrag\u00e1neos, y ocupar el trono del obispo, todo esto en cualquier lugar de la provincia. En el escudo de armas arzobispal el sombrero episcopal est\u00e1 flanqueado por diez borlas en cada lado. La forma de dirigirse a el es \u00abSu Gracia\u00bb, \u00abMonse\u00f1or\u00bb.\n<\/p>\n<h3>Forma de Nombramiento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vacante de una sede arzobispal se llena de la misma manera como la de un obispado ordinario, ya sea por una elecci\u00f3n propiamente dicha, o por una presentaci\u00f3n o propuesta, o por nombramiento directo del Papa. Si el nuevo arzobispo es un sacerdote, recibir\u00e1 la consagraci\u00f3n episcopal, si ya un obispo, ser\u00e1 solemnemente instalado en la nueva oficina. Pero no es ni la consagraci\u00f3n, ni la instalaci\u00f3n lo que hace al arzobispo. Es su nombramiento para un arzobispado.\n<\/p>\n<h3>Estad\u00edsticas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen en la actualidad (1906) en la Iglesia Cat\u00f3lica 164 arzobispos con provincias, y 37 con la di\u00f3cesis, pero no provincia, y, por \u00faltimo, 89 arzobispos puramente titulares. En Estados Unidos hay actualmente 14 provincias, en la Am\u00e9rica Brit\u00e1nica 9, en Cuba 1, en las Islas Filipinas 1. Para una descripci\u00f3n completa de la organizaci\u00f3n metropolitana presente en la Iglesia Cat\u00f3lica, Oriente y Occidente, ver el art\u00edculo JERARQU\u00cdA.\n<\/p>\n<h2>En la Iglesia Ortodoxa Oriental<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los arzobispos son por lo general solamente titulares, sin ning\u00fan tipo de sufrag\u00e1neos, pero con su propia di\u00f3cesis, al igual que la mayor\u00eda de los metropolitanos Cat\u00f3lica de Oriente. Pero en las autogobernadas, o independientes, las iglesias nacionales de Austria, Hungr\u00eda, Serbia, Rumania, Bosnia y Herzegovina, los arzobispos llamados metropolitanos ejercitan, en uni\u00f3n con el S\u00ednodo autogobernado, la m\u00e1xima autoridad eclesi\u00e1stica sobre la Iglesia de ese pa\u00eds. Su oficina, por lo tanto, se asemeja a la de un patriarca.\n<\/p>\n<h2>En la Iglesia Episcopal Anglicana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia Anglicana tiene dos arzobispos en Inglaterra, uno de Canterbury, y el otro de York, quienes est\u00e1n investidos de la dignidad primada y dos arzobispos de Irlanda, uno de Armagh, y el otro de Dubl\u00edn. Su autoridad es similar a la de los arzobispos Cat\u00f3licos. En Escocia, los episcopales no tienen arzobispo, pero uno de los obispos es elegido por el resto de actuar como \u00abPrimus\u00bb, sin jurisdicci\u00f3n metropolitana (v\u00e9ase el OBISPO, DI\u00d3CESIS, METROPOLITANO, JERARQU\u00cdA, PRIMADO).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>: Messmer, Sebastian. \u00abArchbishop.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01691a.htm&gt;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Fabi\u00e1n Gerardo Hern\u00e1ndez Moreno\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>V\u00e9ase Oficios Eclesi\u00e1sticos. Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda (Archiepiskopos, archiepiscopus). Contenido 1 En la Iglesia Cat\u00f3lica 1.1 Origen Hist\u00f3rico 1.2 Jurisdicci\u00f3n 1.3 Forma de Nombramiento 1.4 Estad\u00edsticas 2 En la Iglesia Ortodoxa Oriental 3 En la Iglesia Episcopal Anglicana En la Iglesia Cat\u00f3lica Un arzobispo o metropolitano, en el sentido presente del termino, es un obispo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arzobispo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abARZOBISPO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-21876","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21876"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21876\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}