{"id":21886,"date":"2016-02-05T15:03:26","date_gmt":"2016-02-05T20:03:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bautismo-de-infantes\/"},"modified":"2016-02-05T15:03:26","modified_gmt":"2016-02-05T20:03:26","slug":"bautismo-de-infantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bautismo-de-infantes\/","title":{"rendered":"BAUTISMO DE INFANTES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">En una situaci\u00f3n misionera, las primeras personas bautizadas son siempre los convertidos. Pero a trav\u00e9s de toda la historia del cristianismo, tal como ya era testificado por Ireneo y Or\u00edgenes cuando hac\u00edan referencia a los ap\u00f3stoles, tambi\u00e9n ha sido administrado a los ni\u00f1os de creyentes profesos. Esto no se ha hecho s\u00f3lo en base a la tradici\u00f3n, o como efecto de alguna perversi\u00f3n, sino a causa de razones escriturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ser exactos, no hay ning\u00fan mandamiento directo que diga que haya que bautizar a los infantes. Pero tampoco existe una prohibici\u00f3n. Nuevamente, si no tenemos un ejemplo bien claro del bautismo de infantes en el NT, bien podr\u00eda haberlo habido en los bautismos de familias en el libro de Hechos, y tampoco existe ning\u00fan caso de un ni\u00f1o, hijo de cristianos, que haya sido bautizado en base a una profesi\u00f3n de fe. En otras palabras, no se ha dado ninguna instrucci\u00f3n directa, sea por precepto o precedente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, existen dos l\u00edneas de estudio b\u00edblico que se estiman como aspectos que entregan razones convincentes para su pr\u00e1ctica. La primera es la consideraci\u00f3n de afirmaciones o pasajes detallados del Antiguo y Nuevo Testamentos. La segunda consiste en la consideraci\u00f3n de la totalidad de la teolog\u00eda que sirve de base para el bautismo, tal como llega a nosotros en la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para empezar con los pasajes detallados, es natural que primero nos volvamos a los tipos de bautismo que se encuentran en el AT. Todo esto favorece el punto de vista de que Dios trata con familias, m\u00e1s bien que con individuos. Cuando No\u00e9 fue salvado del diluvio, toda su familia fue admitida con \u00e9l en el arca (cf. 1 P. 3:20\u201321). Cuando se le dio a Abraham el signo del pacto en la circuncisi\u00f3n, se le ordena administrarlo a todos los miembros varones de su familia (Gn. 17, y cf. Col. 2:11\u201312 para la conexi\u00f3n entre el bautismo y la circuncisi\u00f3n). En cuanto al Mar Rojo, es todo Israel (hombres, mujeres y ni\u00f1os) los que pasaron por en medio de las aguas en el gran acto de redenci\u00f3n que representaba, no s\u00f3lo el signo del bautismo, sino tambi\u00e9n la obra de Cristo que est\u00e1 detr\u00e1s de \u00e9l (cf. 1 Co. 10:1\u20132).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasando al NT, el ministerio de nuestro Se\u00f1or es particularmente rico en afirmaciones pertinentes. El mismo lleg\u00f3 a ser un ni\u00f1o, y como tal fue concebido por el Esp\u00edritu Santo. Juan el Bautista tambi\u00e9n fue lleno del Esp\u00edritu Santo desde el vientre de su madre, para que as\u00ed pudiera ser un sujeto id\u00f3neo para el bautismo no menos que para la circuncisi\u00f3n en \u00e9poca m\u00e1s temprana de la vida. M\u00e1s tarde, Cristo recibe y bendice a los ni\u00f1os (Mt. 19:13s.) y se enoja cuando los disc\u00edpulos lo privan de ellos (Mr. 10:14). Afirma que las cosas de Dios son reveladas a los ni\u00f1os, m\u00e1s que a los sabios y prudentes (Lc. 10:21). Toma la afirmaci\u00f3n del Sal. 8:2 sobre la alabanza de los que est\u00e1n en el per\u00edodo de lactancia (Mt. 21:16). Advierte contra el peligro de ofender a algunos de los peque\u00f1os que creen en \u00e9l (Mt. 18:6), y en este mismo contexto afirma que para ser cristianos tenemos que volvernos como ni\u00f1os y no como adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera predicaci\u00f3n de Hechos es notable que Pedro confirma el modo de operar que el pacto del AT ten\u00eda, con las palabras: \u00abPorque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos\u00bb. A la luz del trasfondo del AT y del procedimiento similar que ten\u00edan los bautismos de pros\u00e9litos, existe muy poca raz\u00f3n para dudar que los bautismos de familias incluir\u00eda a cualquier infante que perteneciera a las familias de las que se habla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando llegamos a las ep\u00edstolas, encontramos que se les habla a los ni\u00f1os en forma particular, esto se ve en Efesios, Colosenses y probablemente tambi\u00e9n en 1 Juan. Tambi\u00e9n tenemos la importante afirmaci\u00f3n de 1 Co. 7:14, en la que Pablo habla de los ni\u00f1os de matrimonios que llegaron a ser \u00abmixtos\u00bb por la conversi\u00f3n de uno de ellos, como \u00absantos\u00bb. Esto no puede referirse a su estado civil, sino que s\u00f3lo puede significar que pertenecen al pueblo del pacto de Dios, y que, por tanto, obviamente tambi\u00e9n tienen derecho al signo del pacto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe notarse que todas estas afirmaciones, en una forma u otra, nos presentan la membres\u00eda que los ni\u00f1os de creyentes profesos tienen dentro del pacto. Estos textos nos introducen directamente a la forma b\u00edblica de entender el bautismo, lo que nos entrega la segunda l\u00ednea de apoyo para el bautismo de infantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como la Biblia ve las cosas, el bautismo no es primeramente un signo de arrepentimiento y fe de parte del bautizado. No es un signo de ninguna cosa que nosotros hacemos. Es un signo del pacto (as\u00ed como la circuncisi\u00f3n, pero sin derramamiento de sangre), y, por tanto, un signo de la obra de Dios en nuestro beneficio, lo que precede y hace posible nuestra respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un signo de la elecci\u00f3n del Padre que en su gracia planea y establece su pacto. De manera que, es un signo del llamamiento de Dios. Tanto Abraham como sus descendientes fueron primero elegidos y llamados por Dios (Gn. 12:1). Israel fue separado para el Se\u00f1or, porque \u00e9l mismo dijo: \u00aby ser\u00e9 a vosotros por Dios, y vosotros me ser\u00e9is por pueblo\u00bb (Jer. 7:23). De todos los disc\u00edpulos debe decirse: \u00abNo me elegisteis vosotros a mi, sino que yo os eleg\u00ed a vosotros\u00bb (Jn. 15:16). La voluntad electiva de Dios en Cristo se extiende a los que est\u00e1n lejos y a los que est\u00e1n cerca, y el signo de esta elecci\u00f3n bien puede extenderse no s\u00f3lo a los que han respondido, sino que tambi\u00e9n a sus ni\u00f1os que crecen dentro de la esfera de la elecci\u00f3n y llamamiento divinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el bautismo tambi\u00e9n es el signo de la obra sustitutiva del Hijo, en la cual el pacto es consumado. Como un testigo de la muerte y resurrecci\u00f3n, el bautismo testifica de la muerte y resurrecci\u00f3n de Uno por los muchos, sin cuya acci\u00f3n vicaria de nada valdr\u00eda la fe y el arrepentimiento. Predica de Cristo mismo como de aquel que ya muri\u00f3 y resucit\u00f3, de tal forma que todos est\u00e1n muertos y resucitados en \u00e9l (2 Co. 5:14; Col. 3:1) aun antes de cualquier movimiento de arrepentimiento y fe, cosas que son llamados a efectuar en una identificaci\u00f3n con \u00e9l. Esta obra sustitutiva no es s\u00f3lo para aquellos que ya han cre\u00eddo. Ella puede y debe ser predicada a todos, y el signo y sello dado tanto a los que la han aceptado como a sus ni\u00f1os, quienes crecer\u00e1n con el conocimiento de lo que Dios ya ha hecho por ellos de una vez por todas y en una forma totalmente suficiente en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el bautismo es un signo de la obra regeneradora del Esp\u00edritu Santo, por medio del cual los individuos son introducidos en el pacto por aquella acci\u00f3n que responde con arrepentimiento y fe. Pero el Esp\u00edritu Santo es soberano (Jn. 3:8). \u00c9l obra c\u00f3mo, cu\u00e1ndo y en qui\u00e9nes quiere. Se r\u00ede de la impotencia de los hombres (Lc. 1:37). \u00c9l est\u00e1 presente aun antes de que su ministerio sea percibido, y su operaci\u00f3n no es necesariamente coextensiva con la consciencia que nosotros tengamos de ella. \u00c9l no menosprecia la mente de aquellos que todav\u00eda no se han desarrollado, como si no fueran aptas para el comienzo de su obra, o si \u00e9l as\u00ed lo quiere, para la consumaci\u00f3n de ella. Mientras haya oraci\u00f3n en el Esp\u00edritu, y una prontitud para predicar la palabra evang\u00e9lica cuando llegue la oportunidad, los infantes pueden ser considerados como estando dentro de la esfera de esta obra vivificadora, que el bautismo significa y sella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donde se practica el bautismo es necesario y justo que los que han llegado a su madurez hagan su propia confesi\u00f3n de fe. Pero lo deben hacer con un claro testimonio de que no es eso lo que les salva, sino la obra de Dios que ya fue hecha para ellos antes de que creyeran. Por supuesto existe la posibilidad de que no hagan esta confesi\u00f3n, o que la hagan por mera formalidad. Pero esto no puede evitarse mediante un modo distinto de administraci\u00f3n. El asunto es un problema de predicaci\u00f3n y ense\u00f1anza. Y aun si no creen, o lo hacen nominalmente, su bautismo que recibieron como signo de la obra de Dios es un constante testimonio que los llama, o que, finalmente, les condenar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es natural que en el campo misionero contin\u00fae el bautismo de adultos. En d\u00edas de apostas\u00eda puede y ser\u00e1 com\u00fan aun en tierras ya evangelizadas. Por cierto, es bueno para la iglesia que haya siempre una secci\u00f3n bautista dentro de ella, ya que dar\u00e1 testimonio de que realmente se demanda una respuesta de parte nuestra. Pero una vez que el evangelio ha penetrado dentro de una familia o comunidad, existe bastante base escritural y teol\u00f3gica en cuanto a que la pr\u00e1ctica normal debe ser el bautismo de infantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G.W. Bromiley, <em>The Baptism of Infants<\/em>; Juan Calvino, <em>Inst.<\/em>, IV, xvi; O. Cullman, <em>Baptism in the New Testament<\/em>; P.C. Marcel, <em>The Biblical Doctrine of Infant Baptism<\/em>; <em>Reports on Baptism in the Church of Scotland<\/em>, (1955s.); W. Wall, <em>The History of Infant Baptism<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Geoffrey W. Bromiley<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (78). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una situaci\u00f3n misionera, las primeras personas bautizadas son siempre los convertidos. Pero a trav\u00e9s de toda la historia del cristianismo, tal como ya era testificado por Ireneo y Or\u00edgenes cuando hac\u00edan referencia a los ap\u00f3stoles, tambi\u00e9n ha sido administrado a los ni\u00f1os de creyentes profesos. 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