{"id":21919,"date":"2016-02-05T15:04:33","date_gmt":"2016-02-05T20:04:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/controversia-pascual\/"},"modified":"2016-02-05T15:04:33","modified_gmt":"2016-02-05T20:04:33","slug":"controversia-pascual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/controversia-pascual\/","title":{"rendered":"CONTROVERSIA PASCUAL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La observancia del Viernes Santo y de la Semana Santa fue algo natural en la iglesia primitiva, pero la fijaci\u00f3n de la fecha ha levantado muchas dificultades. Puede hablarse de cuatro disputas principales. Primero, algunos argumentaban que siempre deber\u00edan guardarse los d\u00edas, pero en Asia Menor hab\u00eda una influyente escuela que favorec\u00eda la fecha exacta (v\u00e9ase <em>Quadrag\u00e9sima<\/em>). En segundo lugar, hab\u00eda una diferencia entre Antioqu\u00eda y Alejandr\u00eda en cuanto a la manera de calcular, siguiendo los primeros el esquema jud\u00edo y los otros tablas independientes. Tercero, se origin\u00f3 una discrepancia entre Roma y Alejandr\u00eda, ya que en tanto que en Nicea (a\u00f1o 325 d.C.) se acord\u00f3 que esta \u00faltima determinar\u00eda una regla com\u00fan, aun as\u00ed se siguieron ciclos divergentes. Cuarto, las iglesias de Breta\u00f1a y Galia se adhirieron a los antiguos ciclos romanos cuando Roma adopt\u00f3 oficialmente el patr\u00f3n alejandrino en el a\u00f1o 525, y fue solamente en Whitby que el asunto qued\u00f3 definido en Breta\u00f1a. Un punto dif\u00edcil surgi\u00f3 en la primera fase de la controversia, pero en las \u00faltimas etapas fue una cuesti\u00f3n de c\u00e1lculo y coordinaci\u00f3n (cf. <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">JTS<\/a><\/em>, 25, 254\u2013270).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">William Kelly<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>JTS <\/em><\/a><em>Journal of Theological Studies<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (125). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La historia eclesi\u00e1stica conserva la memoria de tres fases distintas en la disputa respecto al tiempo apropiado de celebrar la Pascua.  A\u00f1adir\u00e1 a la claridad si en primer lugar establecemos qu\u00e9 es cierto respecto a la fecha y naturaleza de estas tres categor\u00edas.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Primera Fase<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Segunda Fase<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Tercera Fase<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Puntos de Oscuridad<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Primera Fase<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera fase de la controversia trataba sobre la legalidad de celebrar la Pascua en un d\u00eda de semana.  Leemos en Eusebio (Historia de la Iglesia V.23).  \u201cUn asunto de no peque\u00f1a importancia surgi\u00f3 en ese tiempo (es decir, el tiempo del Papa San V\u00edctor I, cerca de 190 d.C.).  Las di\u00f3cesis de toda Asia, basadas en una antigua tradici\u00f3n, sosten\u00edan que la fiesta de la Pascua vivificadora siempre se deb\u00eda celebrar el d\u00e9cimo cuarto d\u00eda de la luna [epi tes tou soteriou Pascha heortes], en cuyo d\u00eda se le orden\u00f3 a los jud\u00edos sacrificar el cordero, alegando que el ayuno deb\u00eda terminar ese d\u00eda, sin importar en qu\u00e9 d\u00eda de la semana cayera.  Sin embargo, no era costumbre de las Iglesias en el resto del mundo terminarla de ese modo, pues observaban la pr\u00e1ctica, que ha prevalecido desde la tradici\u00f3n apost\u00f3lica hasta el presente, de terminar el ayuno solamente el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo.  Se celebraron s\u00ednodos y reuniones sobre este asunto, y todos un\u00e1nimemente a trav\u00e9s de correspondencia mutua redactaron un decreto eclesi\u00e1stico que el misterio de la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or no deb\u00eda celebrarse en ning\u00fan otro d\u00eda, sino el domingo y que se debe observar el cierre del ayuno pascual en ese d\u00eda solamente.\u201d  Estas palabras del padre de la historia eclesi\u00e1stica, seguidas por algunos extractos que hace de las controversiales cartas de su tiempo, nos dice casi todo lo que conocemos respecto a la controversia pascual en su primera etapa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una carta de San Ireneo est\u00e1 entre los antedichos extractos, y muestra que la diversidad en la pr\u00e1ctica respecto a la Pascua hab\u00eda existido por lo menos desde tiempos del Papa San Sixto I (cerca de 120 d.C.).  Adem\u00e1s Ireneo afirma que San Policarpo, quien, al igual que los dem\u00e1s asi\u00e1ticos, guardaba la Pascua el d\u00eda catorce de la luna, sin importar qu\u00e9 d\u00eda de la semana cayese, siguiendo con ello la tradici\u00f3n que \u00e9l sosten\u00eda se derivaba del ap\u00f3stol San Juan, vino a Roma cerca de 150 d.C. sobre este mismo asunto, pero el Papa San Aniceto no pudo persuadirlo de desistir de su observancia cuartodecimana.  Sin embargo, \u00e9l no fue excluido de la comuni\u00f3n con la Iglesia Romana; San Ireneo, al condenar la pr\u00e1ctica cuartodecimana, sin embargo, le reprocha al Papa San V\u00edctor I (cerca de 189-99) el haber excomulgado a los asi\u00e1ticos muy precipitadamente y el no haber seguido la moderaci\u00f3n de sus predecesores.  El asunto as\u00ed debatido trataba principalmente si la Pascua se deb\u00eda celebrar en domingo, o si los cristianos deb\u00edan observar el d\u00eda santo de los jud\u00edos, el catorce de Nis\u00e1n, que pod\u00eda ocurrir en cualquier d\u00eda de la semana.  Los que celebraban la Pascua con los jud\u00edos eran llamados cuartodecimanos o terountes (observantes); pero aun en tiempos del Papa V\u00edctor esta costumbre apenas se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de las Iglesias de Asia Menor.  Despu\u00e9s de las fuertes medidas del Papa los cuartodecimanos parecen haber mermado.  Or\u00edgenes en la \u201cPhilosophumena\u00bb (VIII, XVIII) parece considerarlos como un pu\u00f1ado de disidentes obstinados en el error.\n<\/p>\n<h3>Segunda Fase<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda etapa en la controversia Pascual se centra alrededor del Primer Concilio de Nicea (325 d.C.).  Dado que el gran festival de Pascua se celebrar\u00eda siempre en domingo, y no coincidir\u00eda con ninguna fase particular de la luna, que pod\u00eda ocurrir en cualquier d\u00eda de la semana, surgi\u00f3 una nueva disputa sobre la determinaci\u00f3n del domingo mismo.  No ha llegado hasta nosotros el texto del decreto del Concilio de Nicea que fijaba, o al menos indicaba un acuerdo final, sobre la dificultad, pero tenemos un importante documento insertado en la \u201cVida de Constantino\u201d (III, XVIII ss.) de Eusebio.  El emperador mismo, escribiendo a las Iglesias despu\u00e9s del Concilio de Nicea, los exhorta a adoptar sus conclusiones y dice entre otras cosas:  \u201cEn esta reuni\u00f3n se discuti\u00f3 el asunto concerniente al muy santo d\u00eda de la Pascua, y se resolvi\u00f3 por el juicio un\u00e1nime de todos los presentes que la fiesta debe celebrarse por todos y en cada lugar en uno y el mismo d\u00eda.  Y primero que todo parece una cosa indigna que en la celebraci\u00f3n de los jud\u00edos, que imp\u00edamente se mancharon las manos con un enorme pecado\u2026 pues hemos recibido de Nuestro Salvador un modo diferente\u2026 Y yo personalmente me he comprometido a que esta decisi\u00f3n debe tener la aprobaci\u00f3n de sus Sagacidades con la esperanza de que sus Sabidur\u00edas admitan gustosamente que la pr\u00e1ctica que se observa en la ciudad de Roma y en \u00c1frica, a trav\u00e9s de Italia y Egipto\u2026 con completa unidad de juicio.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De \u00e9sta y otras indicaciones que no podemos especificar aqu\u00ed (vea, por ejemplo, Eusebio, \u201cDe Paschate\u201d in Schmid, \u201cOsterfestfrage\u201d, pp. 58-59) sabemos que la disputa ahora era entre los cristianos de Siria y Mesopotamia y el resto del mundo.  La importante Iglesia de Antioqu\u00eda todav\u00eda depend\u00eda del calendario jud\u00edo para su Pascua.  Los cristianos sirios siempre celebraban su festival pascual en domingo, seg\u00fan los jud\u00edos celebraban su Pascua.  Por otro lado en Alejandr\u00eda, e igualmente a trav\u00e9s del resto del Imperio Romano, los cristianos calculaban el tiempo de la Pascua por s\u00ed mismos, sin prestar atenci\u00f3n a los jud\u00edos.  De este modo la fecha de la Pascua seg\u00fan se celebraba en Alejandr\u00eda y Antioqu\u00eda no siempre concordaba; pues los jud\u00edos, de quienes depend\u00eda Antioqu\u00eda, adoptaron m\u00e9todos muy arbitrarios de intercalar meses embolismales (vea [[Calendario), Bol. II, P. 158) antes de celebrar Nisan, el primer mes de la primavera, en el d\u00eda d\u00e9cimo cuarto en el cual el cordero pascual fue sacrificado.  En particular sabemos que ellos se volvieron negligentes (o por lo menos los cristianos de Roma y Alejandr\u00eda los declararon negligentes) de la ley que estipulaba que el d\u00e9cimo cuarto de Nis\u00e1n nunca deb\u00eda preceder el equinoccio (vea Schwartz, Christliche und judische Ostertafeln, pp. 138 ss.).   As\u00ed, Constantino en la carta antes citada protesta con horror de que los jud\u00edos algunas veces celebraban dos Pascuas en un a\u00f1o, significando que las dos Pascuas algunas veces ca\u00edan entre un equinoccio y el pr\u00f3ximo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, los alejandrinos aceptaban como un primer principio que el domingo en que se celebrara la Pascua deb\u00eda necesariamente ocurrir despu\u00e9s del equinoccio de primavera, identificado entonces con el 21 de marzo del a\u00f1o juliano.  Esta era la principal dificultad que fue decidida por el Concilio de Nicea.  Aun entre los cristianos que calculaban la Pascua por ellos mismos hab\u00eda habido variaciones considerables (debidas en parte al c\u00f3mputo divergente de la fecha del equinoccio), y tan reciente como en el a\u00f1o 314, en el Concilio de Arles se hab\u00eda establecido que en el futuro la Pascua deb\u00eda celebrarse uno die et uno tempore per omnem orbem, y para asegurar dicha uniformidad el Papa deb\u00eda enviar cartas a todas las Iglesias.  El Concilio de Nicea parece haber ampliado el principio aqu\u00ed establecido.  Como ya dijimos, no tenemos sus palabras exactas, pero podemos seguramente inferir por notas dispersas que el concilio decidi\u00f3:\n<\/p>\n<ul>\n<li>que la Pascua se deb\u00eda celebrar a trav\u00e9s de todo el mundo en el mismo domingo;<\/li>\n<li>que dicho domingo deb\u00eda ser despu\u00e9s del d\u00e9cimo cuarto d\u00eda de la luna pascual;<\/li>\n<li>que dicha luna deb\u00eda ser considerada la luna pascual cuyo d\u00e9cimo cuarto d\u00eda segu\u00eda al equinoccio de primavera;<\/li>\n<li>que se deb\u00eda tomar alguna medida, probablemente por la Iglesia de Alejandr\u00eda como la m\u00e1s versada en c\u00e1lculos astron\u00f3micos, para determinar la fecha apropiada de la Pascua y comunicarlo al resto del mundo (vea Papa San Le\u00f3n I Magno al emperador Marciano en Migne, P:L:, LIV, 1055).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La decisi\u00f3n del Concilio de Nicea no removi\u00f3 todas las dificultades ni de una vez gan\u00f3 la aceptaci\u00f3n universal entre los sirios.  Pero a juzgar por el duramente parafraseado Canon I del Concilio de Antioqu\u00eda (341 d.C.; vea Hefele-Leclereq,  \u00abConcilios\u00bb, I, 714), as\u00ed como tambi\u00e9n por el lenguaje de las Constituciones Apost\u00f3licas y C\u00e1nones (vea Schmid, Osterfestfrage, p. 63), los obispos sirios cooperaron fielmente en llevar a cabo la decisi\u00f3n del Concilio de Nicea.  En Roma y Alejandr\u00eda no eran uniformes los ciclos lunares por los cuales se determinaba la ocurrencia de la Pascua.  Roma, despu\u00e9s del ciclo de ciento doce a\u00f1os de San Hip\u00f3lito, adopt\u00f3 un ciclo de ochenta y cuatro a\u00f1os, pero tampoco tuvo resultados satisfactorios.  Alejandr\u00eda se adhiri\u00f3 al m\u00e1s preciso ciclo de diecinueve a\u00f1os de Meton.  Pero parece claramente establecido por los m\u00e1s recientes investigadores (vea Schwartz, op. cit., pp. 28-29) que se entendi\u00f3 que los ciclos lunares no eran m\u00e1s que una ayuda para afirmar la fecha correcta de la Pascua, tambi\u00e9n que los c\u00e1lculos de Roma y Alejandr\u00eda llevaban a resultados divergentes, y que ambas partes hicieron compromisos y que la decisi\u00f3n final siempre reca\u00eda en la autoridad<br \/>\neclesi\u00e1stica.\n<\/p>\n<h3>Tercera Fase<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera etapa de la controversia pascual se debi\u00f3 principalmente a los ciclos divergentes que Roma hab\u00eda adoptado y rechazado sucesivamente en su intento por determinar m\u00e1s exactamente la fecha de la Pascua.  Los misioneros romanos que vinieron a Inglaterra en el tiempo del Papa San Gregorio I Magno encontraron que los cristianos brit\u00e1nicos, representantes de aquel cristianismo que hab\u00eda sido introducido en Breta\u00f1a durante el per\u00edodo de la ocupaci\u00f3n romana, todav\u00eda se adher\u00edan a un sistema antiguo de computar la Pascua, el cual Roma misma hab\u00eda dejado a un lado.  Los cristianos brit\u00e1nicos e irlandeses no eran cuartodecimanos, de lo que algunos injustificadamente los acusaban, pues ellos celebraban el festival Pascual el domingo.  Se supone (por ejemplo, por Krusch) que ellos observaban un ciclo de ocho-cuatro a\u00f1os y no el ciclo de 532 a\u00f1os de Victorio, el cual fue adoptado en Galia, pero el m\u00e1s reciente investigador del asunto (Schwartz, p. 103) declara que es imposible determinar qu\u00e9 sistema ellos segu\u00edan y \u00e9l mismo se inclina a la opini\u00f3n de que ellos derivaban su regla de c\u00f3mputo Pascual directamente de Asia Menor.  (Sin embargo, vea las muy opuestas conclusiones de Joseph Schmid, (\u00abDie Osterfestberechnung auf den britischen Inseln\u00bb, 1904.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de esta controversia, que junto con la diferencia en la forma de la tonsura, parece haber evitado toda fraternizaci\u00f3n entre los cristianos brit\u00e1nicos y los misioneros romanos, se narra extensamente en las p\u00e1ginas de Beda el Venerable.  Los brit\u00e1nicos apelaban a la tradici\u00f3n de San Juan, los romanos a la de San Pedro, ambas partes con poca raz\u00f3n, y ninguno con la sospecha de la falsificaci\u00f3n.  No fue sino hasta el S\u00ednodo de Whitby en 664 que los cristianos de Breta\u00f1a del Norte, que hab\u00edan derivado su instrucci\u00f3n en la fe de los misioneros escoceses (es decir, irlandeses),  por fin, a instancias del Obispo Wilfrido y a trav\u00e9s del ejemplo del Rey Oswy, aceptaron el sistema romano y llegaron a relaciones amistosas con los obispos del sur.  Aun entonces en Irlanda y en partes del Norte pasaron algunos a\u00f1os antes de que se generalizara la adopci\u00f3n de la Pascua romana (Mor\u00e1n, Ensayos sobre el Origen, Doctrinas y Disciplina de la Iglesia Irlandesa Primitiva, Dubl\u00edn, 1864).\n<\/p>\n<h3>Puntos de Oscuridad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay datos respecto a la controversia Pascual que son ahora generalmente admitidos.   Muchos otros detalles subsidiarios tienen un importante alcance en el caso pero son materia de conjetura.  Por ejemplo, hay la complicada duda de si la Crucifixi\u00f3n de Cristo se realiz\u00f3 el d\u00eda 14 o el 15 de Nis\u00e1n.  Los evangelios Sin\u00f3pticos parecen favorecer el d\u00eda 15, San Juan, el d\u00eda 14.  Claramente podemos esperar encontrar que de acuerdo a la respuesta dada a esta pregunta, la posici\u00f3n del primer posible domingo de Pascua en el mes lunar podr\u00eda tambi\u00e9n cambiar.  De nuevo existe el problema, muy debatido por los eruditos modernos, si la Pascua que los primeros cristianos deseaban conmemorar era principalmente la Pasi\u00f3n o la Resurrecci\u00f3n de Cristo.   Sobre este punto tambi\u00e9n nuestra fecha no admite una respuesta positiva.  Se ha insistido muy fuertemente que los escritores de los primeros dos siglos que escribieron sobre la Pascua siempre tuvieron en mente la pascha staurosimon, el d\u00eda de la Crucifixi\u00f3n, cuando Jesucristo mismo fue ofrecido como V\u00edctima, el prototipo del cordero pascual jud\u00edo.  Los que apoyan esta opini\u00f3n alegan que la Resurrecci\u00f3n era suficientemente conmemorada por el domingo semanal, en la vigilia en que se celebraba la guardia nocturna, y al celebrar la Liturgia en la ma\u00f1ana.  En cualquier caso se debe admitir que mientras que en el Nuevo Testamento tenemos una menci\u00f3n definitiva de la observancia del domingo, o D\u00eda del Se\u00f1or, no hay evidencia conclusiva en el primer siglo o despu\u00e9s de celebrar la Pascua como un festival.   Algunos se inclinan a pensar que la Pascua cristiana primero aparece como fijando un t\u00e9rmino para el gran ayuno pascual, el cual, seg\u00fan sabemos por San Ireneo, era variamente celebrado en la \u00e9poca sub-apost\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra clase de preguntas oscuras y muy intricadas, de las cuales es dif\u00edcil hablar positivamente, se relacionan a los l\u00edmites del per\u00edodo pascual seg\u00fan establecidos por el c\u00f3mputo de Roma antes de que las tablas de Dionisio el Exig\u00fco y el ciclo met\u00f3dico fueran adoptados all\u00ed en 525.  De acuerdo a un sistema el D\u00eda de Pascua deb\u00eda caer entre el d\u00e9cimo cuarto y vig\u00e9simo d\u00eda inclusive de la luna pascual; y aunque esto implica que cuando la Pascua cae en el d\u00e9cimo cuarto coincid\u00eda con la Pascua jud\u00eda, la Iglesia Romana, observando su ciclo de ochenta y cuatro a\u00f1os, en un tiempo permiti\u00f3 esto (seg\u00fan alega Krusch; vea \u00abDer 84-jahrige Ostercyclus und seine Quellen\u00bb, pp. 20 y 65).  Es cierto que la informaci\u00f3n de la supputatio Romana no siempre concordaba con las de Alejandr\u00eda, y en particular parece que Roma, rechazando el 22 de marzo como la fecha m\u00e1s temprana posible para la Pascua, s\u00f3lo permit\u00eda el 23, mientras, por otro lado, la fecha m\u00e1s tard\u00eda posible seg\u00fan el sistema romano era el 21 de abril.  Esto algunas veces produjo una dificultad insuperable que fue solucionada s\u00f3lo aceptando la soluci\u00f3n alejandrina.  Otros c\u00f3mputos permit\u00edan que la Pascua cayera entre d\u00e9cimo quinto y vig\u00e9simo primer d\u00eda de la luna pascual y otros entre el d\u00e9cimo sexto y vig\u00e9simo segundo d\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que es m\u00e1s importante recordar, tanto en la soluci\u00f3n adoptada en 525 como en la propuesta en el tiempo de la reforma del calendario por el Papa Gregorio XIII, es esta, que la Iglesia todo el tiempo sostuvo que la determinaci\u00f3n de la Pascua era principalmente un asunto de disciplina eclesi\u00e1stica y no de ciencia astron\u00f3mica.  Como reconoci\u00f3 hace tiempo el profesor De Morgan, la luna de acuerdo a la cual se calcula la Pascua no es la luna de los cielos, ni siquiera la luna ordinaria, es decir, una luna viajando con el movimiento promedio de la luna real, sino simplemente la luna del calendario.  Esta luna del calendario es reconocidamente una ficci\u00f3n, aunque se aparta muy poco de los datos astron\u00f3micos reales; pero al seguir la simple regla dada para la dependencia de la Pascua sobre la luna del calendario, se asegura la uniformidad para todos los pa\u00edses del mundo.  De acuerdo a esta regla, el Domingo de Pascua es el primer domingo que ocurre despu\u00e9s de la primera luna llena (o m\u00e1s precisamente despu\u00e9s del d\u00e9cimo cuarto d\u00eda de la luna) siguiente al 21 de marzo.  Como resultado, el d\u00eda de Pascua m\u00e1s temprano posible ocurrir\u00e1 el 22 de marzo, y el m\u00e1s tard\u00edo, el 25 de abril.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  La bibliograf\u00eda sobre este asunto es extensa, y muchas enciclopedias eclesi\u00e1sticas le dedican mucho o poco espacio.   Para prop\u00f3sitos pr\u00e1cticos los textos y notas de  HEFELE-LECLERCQ, Concilios, I, 133-151 y 450-488,  proveen todo lo necesario; aunque LECLERCQ se refiere al art\u00edculo C\u00f3mputo Pascual en el  Dictionnaire d&#8217;Arch\u00e9ologie para un tratamiento m\u00e1s completo.<br \/>\nEntre las m\u00e1s importantes contribuciones al tema se pueden mencionar las siguientes: KRUSCH, Studien zur christlichmittelalterlichen Chronologie (Leipzig, 1880); IDEM en Neues Archiv (1884), 101-169; RUHL, Chronologie des Mittelalters und der Neuzeit (Berlin, 1897), 110-165; SCHMID, Die Osterfestfrage auf dem ersten allgemeinen Conzil von Nicaa (Vienna, 1905); IDEM, Die Osterfestberechnung auf den britischen Inseln (Ratisbon, 1904); HILGENFELD, Der Paschastreit der alten Kirche (1860); SCHWARTZ, Christliche und judische Ostertafeln (Berlin, 1905) in the Abhandlungen de la academia Gottingen: este es un trabajo de la mayor importancia; SCHURER, Die Passastreitigkeit en des 2. Jahrhunderts in Zeitschrift f. histor. Theol. (1870); DUCHESNE, Hist. Anc. de l&#8217;Eglise (Paris, 1906), I, 285-291; KELLNER, Heortologie (1906); DUCHESNE en Revue des Quest. Hist. (1880); ANSCOMBE y TURNER en Eng. Historical Review (1895), 515, 699; WICKLN en Revista de Filolog\u00eda (1901), 137-151.  Vea tambi\u00e9n la bibliograf\u00eda dada bajo  CRONOLOGIA, GENERAL; y CARTA  DOMINICAL.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Thurston, Herbert. \u00abEaster Controversy.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05228a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La observancia del Viernes Santo y de la Semana Santa fue algo natural en la iglesia primitiva, pero la fijaci\u00f3n de la fecha ha levantado muchas dificultades. Puede hablarse de cuatro disputas principales. Primero, algunos argumentaban que siempre deber\u00edan guardarse los d\u00edas, pero en Asia Menor hab\u00eda una influyente escuela que favorec\u00eda la fecha exacta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/controversia-pascual\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCONTROVERSIA PASCUAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-21919","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21919"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21919\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}