{"id":21927,"date":"2016-02-05T15:04:49","date_gmt":"2016-02-05T20:04:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/credo-de-nicea\/"},"modified":"2016-02-05T15:04:49","modified_gmt":"2016-02-05T20:04:49","slug":"credo-de-nicea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/credo-de-nicea\/","title":{"rendered":"CREDO DE NICEA"},"content":{"rendered":"<p><div><span lang=\"es\">V\u00e9ase <\/span><i><span lang=\"es\">Credos<\/span><\/i><span lang=\"es\">.<\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>\n  El origen y la historia del Credo de Nicea se establecen en los art\u00edculos: Primer Concilio de Nicea, Segundo Concilio de Nicea, Arrio, arrianismo, Eusebio de Cesarea; Filioque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como fue aprobado en forma ampliada en el Concilio de Constantinopla (381), es la profesi\u00f3n de la fe cristiana, com\u00fan a la Iglesia Cat\u00f3lica, a todas las Iglesias Orientales separadas de Roma y a la mayor\u00eda de las denominaciones protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s del Primer Concilio de Nicea se compusieron nuevas f\u00f3rmulas de fe, la mayor\u00eda de ellas variaciones del S\u00edmbolo Niceno, para hacer frente a nuevas fases del arrianismo.  Al menos hubo cuatro antes del Concilio de S\u00e1rdica en 341, y en ese concilio se present\u00f3 e insert\u00f3 en las actas una nueva f\u00f3rmula, aunque no la acept\u00f3 el concilio.   Sin embargo, el S\u00edmbolo Niceno continu\u00f3 siendo el \u00fanico en uso entre los defensores de la fe.  Gradualmente lleg\u00f3 a ser reconocido como la profesi\u00f3n de fe apropiada para los candidatos al bautismo.  Su alteraci\u00f3n a la f\u00f3rmula Niceno-Constantinopolitana, la que ahora usamos, se suele atribuir al Concilio de Constantinopla, puesto que el Concilio de Calcedonia (451), que lo design\u00f3 como \u201cEl Credo del Concilio de Constantinopla de 381\u201d hizo que se leyera dos veces y se incluyera en las Actas.  Los historiadores S\u00f3crates, Sozomen y Teodoreto no mencionan esto, aunque de que hay constancia de que los obispos que permanecieron en el concilio tras la partida de los macedonios confirmaron la fe nicena.   Hefele (II, 9) admite la posibilidad de que nuestro credo actual sea una condensaci\u00f3n del \u201cTomo\u201d (griego tomos|), es decir, la exposici\u00f3n de las doctrinas sobre la Sant\u00edsima Trinidad hecha por el Concilio de Constantinopla, pero prefiere la opini\u00f3n de R\u00e9mi Ceillier y Tillemont, que rastrean la nueva f\u00f3rmula al \u00abAncoratus\u00bb de San Epifanio escrito en 374.   Hort, Caspari, Harnack y otros opinan que la forma constantinopolitana no se origin\u00f3 en el Concilio de Constantinopla, ya que no est\u00e1 en las Actas del concilio de 381, sino que se insert\u00f3 m\u00e1s tarde; porque San Gregorio Nacianceno que estuvo en el concilio s\u00f3lo menciona la f\u00f3rmula nicena advirtiendo que est\u00e1 incompleta en lo que se refiere al Esp\u00edritu Santo, lo que muestra que no conoc\u00eda la forma constantinopolitana que corrige esa deficiencia; y porque los Padres latinos aparentemente nada sab\u00edan de ella antes de mediados del siglo V.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siguiente es una traducci\u00f3n literal del texto griego de la f\u00f3rmula constantinopolitana; los par\u00e9ntesis [ ] indican las palabras alteradas o a\u00f1adidas en la forma lit\u00fargica occidental en uso al presente.\n<\/p>\n<p>Creemos (Creo) en un s\u00f3lo Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.  Y en un s\u00f3lo Se\u00f1or Jesucristo, Hijo \u00fanico de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:  (Dios de Dios), luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvaci\u00f3n baj\u00f3 del cielo, por obra del Esp\u00edritu Santo se encarn\u00f3 de la Virgen Mar\u00eda,  y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeci\u00f3 y fue sepultado; y resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, seg\u00fan las Escrituras.  Y subi\u00f3 al cielo y est\u00e1 sentado a la derecha del Padre y de nuevo vendr\u00e1 con gloria para juzgar a vivos y muertos y su reino no tendr\u00e1 fin.  Y (creo) en el Esp\u00edritu Santo, Se\u00f1or y dador de vida, que procede del Padre (y del Hijo), que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoraci\u00f3n y gloria y que habl\u00f3 por los profetas.  Y en la Iglesia, que es una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica.  Confesamos (Confieso) que hay un s\u00f3lo bautismo para el perd\u00f3n de los pecados.  Esperamos (Espero) la resurrecci\u00f3n de los muertos y la vida del mundo futuro.  Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta f\u00f3rmula se ampl\u00eda el art\u00edculo niceno sobre el Esp\u00edritu Santo; se omiten varias palabras, en especial las dos frases \u201cde la substancia del Padre\u201d y \u201cDios de [Dios]]\u201d, as\u00ed como tambi\u00e9n los anatemas; se a\u00f1aden diez cl\u00e1usulas; y en cinco lugares las palabras est\u00e1n colocadas en distintos lugares.  En general, las dos f\u00f3rmulas contienen lo que es com\u00fan a todas las f\u00f3rmulas bautismales de la Iglesia primitiva.   Vossius (1577-1649) fue el primero en detectar la semejanza entre el credo establecido en el \u00abAncoratus\u00bb y la formula bautismal de la Iglesia de Jerusal\u00e9n.  Hort (1876) sostiene que el s\u00edmbolo es una revisi\u00f3n de la f\u00f3rmula de Jerusal\u00e9n, en la que se han insertado las m\u00e1s importantes declaraciones nicenas sobre el Esp\u00edritu Santo.   El autor de la revisi\u00f3n puede haber sido San Cirilo de Jerusal\u00e9n (315-386).  Se ofrecen varias hip\u00f3tesis para explicar la tradici\u00f3n de que el s\u00edmbolo niceno-constantinopolitano se origin\u00f3 en el Concilio de Constantinopla, pero ninguna es satisfactoria.   Sea cual fuere su origen, el hecho es que el Concilio de Calcedonia (451) se lo atribuy\u00f3 al de Constantinopla y si realmente no se compuso en ese concilio, fue adoptado y autorizado por los Padres reunidos en la asamblea como una verdadera expresi\u00f3n de la fe. La historia del Credo se completa en el art\u00edculo Filioque (ver tambi\u00e9n Arrio, Eusebio de Cesarea).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTexto relacionado y recomendado: Los Padres de la Iglesia comentan el Credo (Bertrand de Margerie S.J.): http:\/\/www.aciprensa.com\/catequesis\/credo.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Wilhelm, Joseph. \u00abThe Nicene Creed.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. 16 Jan. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11049a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.   rc\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sitio de inter\u00e9s: Facultad de Teolog\u00eda Pontificia y Civil de Lima [1]\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>V\u00e9ase Credos. 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