{"id":21928,"date":"2016-02-05T15:04:52","date_gmt":"2016-02-05T20:04:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/credos\/"},"modified":"2016-02-05T15:04:52","modified_gmt":"2016-02-05T20:04:52","slug":"credos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/credos\/","title":{"rendered":"CREDOS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino credo deriva del lat\u00edn <em>credo<\/em> (\u00abyo creo\u00bb), y cuando se usa en una iglesia cristiana significa una confesi\u00f3n de fe. La forma de los antiguos credos indica primeramente que un credo no es una mera declaraci\u00f3n de creencias o aceptaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n divina, aunque todas estas est\u00e1n envueltas. Es, m\u00e1s bien, un reconocimiento personal de confianza en Dios. Por lo tanto, no decimos meramente: <em>credo Deum<\/em> (<em>esse<\/em>): \u00abyo creo que Dios existe\u00bb; o <em>credo Deo<\/em>: \u00abyo creo lo que Dios dice\u00bb; sino: <em>credo in Deum<\/em>: \u00abyo creo, o conf\u00edo, o tengo fe en Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La derivaci\u00f3n hist\u00f3rica de nuestros presentes credos siempre estar\u00e1 en el misterio. Hay pocas dudas, sin embargo, que ellos derivaron de las formas rudimentarias de confesi\u00f3n que encontramos en el NT (cf. Hch. 8:36ss.; Ro. 10:9; 1 Co. 12:3; 1 P. 3:18ss.) y que fueron probablemente usados no \u00fanicamente en el bautismo sino con prop\u00f3sitos de adoraci\u00f3n e instrucci\u00f3n. En algunos casos, estos expresan fe en Jesucristo solamente; pero, en otros, el Padre es tambi\u00e9n incluido. La f\u00f3rmula bautismal de Mt. 28:19 (cf. 2 Co. 1:21s.; 1 P. 1:2) nos muestra que tanto las formas trinitarias como la binitaria y la puramente cristol\u00f3gica fueron usadas en el per\u00edodo del NT.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo principal de los credos en los siglos que siguieron estuvo casi siempre dentro del contexto de los catec\u00famenos y del bautismo, con un \u00e9nfasis consecuente sobre el elemento de la confesi\u00f3n. Dos problemas principales han llamado la atenci\u00f3n de los eruditos: primero, si los credos son una expansi\u00f3n de la f\u00f3rmula cristol\u00f3gica de Hechos (cf. 8:16; 19:5) o de la f\u00f3rmula trinitaria de Mt. 28:19, y segundo, si su uso original era declaratorio (como m\u00e1s tarde las f\u00f3rmulas bautismales y tambi\u00e9n las de instrucci\u00f3n catequista) o m\u00e1s estrictamente interrogatorio, como parece sugerirse de los primeros escritores (cf., Tertuliano, Hip\u00f3lito). La probabilidad es tal que no tenemos que hacer una simple elecci\u00f3n en estas materias sino que m\u00e1s bien se trata de \u00e9nfasis complementarios. En cualquier caso, sin embargo, no cabe duda del car\u00e1cter confesional de estos primeros credos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el uso de credos con el prop\u00f3sito de instrucci\u00f3n conllevaba el \u00e9nfasis en la sustancia que deb\u00eda confesarse. Esto no es malo en s\u00ed mismo. Creer en Dios necesaria y correctamente significa creer lo que Dios es y creer lo que \u00e9l nos dice acerca de s\u00ed mismo. No es sorprendente, por lo tanto, que algunas de las verdades o hechos m\u00e1s importantes de la Biblia concernientes a Dios y a su obra lleguen a constituir una parte en la confesi\u00f3n primaria de fe en Jesucristo o del Dios trino, ni puede describirse como ileg\u00edtimo el proceso en tanto \u00abla fe\u00bb se mantenga en el contexto primario de la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el desarrollo de la ense\u00f1anza hereje, sin embargo, hubo una tendencia natural de usar los credos como una prueba de la ortodoxia universal. \u00c9sta es la explicaci\u00f3n general del uso del t\u00e9rmino latino <em>symbolum<\/em> para credo. \u00c9ste es una muestra por la que puede conocerse al verdadero cristiano del infiel o hereje. El cristiano genuino no expresa meramente fe en Jesucristo y luego en el Padre y en el Esp\u00edritu Santo. \u00c9l afirma su fe y tiene por ciertas algunas implicaciones b\u00e1sicas en esta manera particular. No podemos estar seguros, por supuesto, si \u00e9sta es la raz\u00f3n real para el uso de la palabra \u00abs\u00edmbolo\u00bb; pero parece armonizar mejor tanto con la evidencia detallada como con el desarrollo general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ejemplos y aplicaciones de este nuevo \u00e9nfasis pueden observarse brevemente en una declaraci\u00f3n simple como el Credo Apost\u00f3lico. As\u00ed, la confesi\u00f3n de que Dios es el creador excluye la idea gn\u00f3stica del demiurgo, y del \u00e9nfasis que la muerte de Cristo es una respuesta al docetismo. Pero el surgimiento de nuevas herej\u00edas, especialmente en el campo de la cristolog\u00eda (v\u00e9ase), necesitaban una elaboraci\u00f3n continua en la definici\u00f3n de credos e incluso la introducci\u00f3n de terminolog\u00eda para la que no hay un precedente escritural. Esto se refleja en el as\u00ed llamado Credo Niceno y m\u00e1s particularmente en el complicado credo de Atanasio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta este punto parece ser natural y justificable el desarrollo. No obstante, \u00e9ste se llev\u00f3 a cabo con cuatro serios peligros. Primero, el elemento de confesi\u00f3n genuina de fe en Cristo se perdi\u00f3 grandemente en el asentimiento de la ortodoxia teol\u00f3gica. Segundo, el credo lleg\u00f3 a ser un instrumento de divisi\u00f3n antes que de unidad. Tercero, el contenido altamente intelectual imposibilit\u00f3 al hombre promedio de entender las declaraciones y, por lo tanto, se le requiri\u00f3 que aceptara de buena fe la verdad, con todos los males asociados, como una fe impl\u00edcita. Cuarto, lleg\u00f3 a ser dif\u00edcil detener este proceso de elaboraci\u00f3n, y el continuo requerimiento de \u00e9sta o de este nuevo dogma bajo pena de condenaci\u00f3n eterna \u00fanicamente pod\u00eda aumentar el poder de la iglesia, debilitar la verdadera fe y su confesi\u00f3n, y servir de base para que grupos opuestos hicieran declaraciones que le dieran un cierto significado simb\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una t\u00edpica reacci\u00f3n contra el \u00e9nfasis en el contenido del credo, el protestantismo liberal ha dado una nueva y falsa importancia al sujeto de la confesi\u00f3n haciendo una distinci\u00f3n en el t\u00e9rmino del credo. \u00abMi\u00bb credo es lo que yo ahora voy a creer respecto a Dios, al mundo y a m\u00ed mismo; lo importante no es mi respuesta a la palabra divina y a la obra de Jesucristo, sino que es el producto no obligatorio y variable de mi propio pensamiento, fantas\u00eda o experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su sentido b\u00e1sico de confesi\u00f3n, el credo siempre debe tener un lugar como profesi\u00f3n de la fe justificadora en Jesucristo y, por lo tanto, en el Padre y en el Esp\u00edritu Santo. Para los prop\u00f3sitos del bautismo lit\u00fargico, el credo apost\u00f3lico ofrece una declaraci\u00f3n breve y b\u00edblica que, subordinada a la Escritura, deber\u00eda siempre permanecer en un uso continuo en las iglesias. Los valores lit\u00fargicos y de instrucci\u00f3n tambi\u00e9n pueden encontrarse en los otros dos credos primarios, aunque ellos dif\u00edcilmente pueden imponerse o usarse en el mismo sentido, y siempre deben estar sujetos a la norma de la Escritura. Las confesiones m\u00e1s detalladas tienen un lugar leg\u00edtimo en expresar la manera de pensar de las iglesias sobre cuestiones controversiales y, por lo tanto, ayudan en el trabajo de exposici\u00f3n y teolog\u00eda. Pero las confesiones no pueden mirarse nuevamente como atadura absoluta o final, y siempre deben tomarse como no obligatorias para la iglesia o para la Biblia de manera que no limiten la verdad, sino m\u00e1s bien usarlas en la b\u00fasqueda de una ortodoxia detallada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HERE<\/a>; F.J. Badcock, <em>The History of the Creeds<\/em>; O. Cullmann, <em>The Earliest Christian Confessions<\/em>; H.B. Swete, <em>The Apostle\u2019s Creed<\/em>; J.N.D. Kelly, <em>Early Christian Creeds<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">William Kelly<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">HERE <\/a><em>Hastings\u2019 Encyclopaedia of Religion and Ethics<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (133). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t\u00e9rmino credo deriva del lat\u00edn credo (\u00abyo creo\u00bb), y cuando se usa en una iglesia cristiana significa una confesi\u00f3n de fe. 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