{"id":22045,"date":"2016-02-05T15:08:58","date_gmt":"2016-02-05T20:08:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mundo-mundanalidad\/"},"modified":"2016-02-05T15:08:58","modified_gmt":"2016-02-05T20:08:58","slug":"mundo-mundanalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mundo-mundanalidad\/","title":{"rendered":"MUNDO, MUNDANALIDAD"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">En el AT, <em>\u02beere\u1e63<\/em>, que es propiamente \u00abtierra\u00bb en contraste con \u00abcielo\u00bb (Gn. 1:1), se traduce ocasionalmente como \u00abmundo\u00bb; pero el t\u00e9rmino m\u00e1s usual es <em>t\u0113\u1e07\u0113l<\/em>, el cual significa el planeta con caracteres topogr\u00e1ficos, habitable y fruct\u00edfero (Sal. 19:4; 90:2). Las palabras del NT son <em>oikoumen\u0113<\/em>, denotando el mundo poblado (Lc. 4:5), <em>ai\u014dn<\/em>, que generalmente se traduce como \u00abedad\u00bb (v\u00e9ase), pero que ocasionalmente combina el concepto de tiempo con el de espacio (Heb. 1:2; 11:3), y <em>kosmos<\/em>, la cual contiene la idea de orden o sistema. La \u00faltima palabra puede denotar el mundo material (Ro. 1:20), o aun la totalidad de cielo y tierra (Hch. 17:24), la esfera de vida inteligible (1 Co. 4:9), el lugar de habitaci\u00f3n humana (1 Co. 5:10, l.c.), la humanidad como un todo (Jn. 3:16), la sociedad como alienada de Dios y bajo el dominio de Satan\u00e1s (1 Jn. 5:19), y el complejo de ideas e ideales que gobiernan a los hombres que pertenecen al mundo en este sentido \u00e9tico (1 Jn. 2:15\u201317; Stg. 4:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda vez que <em>kosmos<\/em> es el t\u00e9rmino dominante implicado, exige m\u00e1s consideraci\u00f3n. Entre los griegos, <em>kosmos<\/em> lleg\u00f3 a ser usado para el universo, desde el momento en que este t\u00e9rmino expresa exactamente el orden que all\u00ed se advierte. Por otro lado, los hebreos no eran hospitalarios con el concepto de universo, sino que pensaban en t\u00e9rminos de cielos (la morada de Dios) y la tierra (el reino de la existencia humana). Dios era el autor de ambos, y la regularidad de los movimientos de los cuerpos celestes y el ritmo de las estaciones daban cr\u00e9dito a su sabidur\u00eda creativa y al poder de su control sustentador. Los escritores del NT siguen este patr\u00f3n de pensamiento del AT, evitando, con raras excepciones, el uso de la palabra <em>kosmos<\/em> para los cielos y la tierra combinados (Hch. 17:24 es explicable como una adaptaci\u00f3n del mensaje en t\u00e9rminos cong\u00e9nitos para los herederos quienes eran griegos). La palabra <em>kosmos<\/em> en el NT, entonces, denota predominantemente la tierra, y por una extensi\u00f3n de concepto es usada para la humanidad que habita en la tierra. Quiz\u00e1 este proceso fue apoyado por el hecho que, debido a la inteligencia humana y al avance para la integraci\u00f3n social, la vida del hombre presenta un orden considerable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el hecho m\u00e1s impresionante sobre el uso que hace el NT de la palabra <em>kosmos<\/em> es la disposici\u00f3n con la cual el t\u00e9rmino se emplea en un mal sentido. Una y otra vez, especialmente en los escritos de Juan, el mundo es presentado como algo hostil a Dios. Esto parece denotar desorden. Entonces, \u00bfc\u00f3mo puede <em>kosmos<\/em> ser usado para describir tal estado de cosas? La respuesta es susceptible de ser hallada en el hecho de que los poderes del mal espiritual, que tienen a Satan\u00e1s como su cabeza y parecen estar organizados sobre una vasta escala y con gran eficiencia (Ef. 6:12), dominan la vida de la humanidad no redimida. Satan\u00e1s gobierna un reino que es opuesto al reino de Dios (Lc. 11:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no se nos arroja en las profundidades de un dualismo desesperanzado a causa de esta oposici\u00f3n, porque la palabra ense\u00f1a que la esfera de control divino abarca \u00abtodas las cosas\u00bb. Por lo tanto, Dios es a\u00fan soberano, aun sobre el mundo da\u00f1ado por el amor al mal y por la influencia m\u00e1s siniestra del demonio. El reino de Satan\u00e1s existe porque se le permite, no por causa de la impotencia divina. La reconciliaci\u00f3n ha sido provista para el mundo (2 Co. 5:19), por lo cual los hombres pueden dejar el reino de las tinieblas y ser transferidos al reino del amor del Hijo de Dios. Aquellos que as\u00ed no lo hagan deben sufrir el hado de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mundanalidad, aunque no es un t\u00e9rmino escritural, ciertamente es un concepto escritural. Es una denotaci\u00f3n para aquello que es distinto de Dios y contrario a su voluntad (Stg. 4:4; 1 Jn. 2:15\u201316). El negarse a vivir una vida asc\u00e9tica no es una prueba de mundanalidad, tampoco lo es el amor a lo hermoso. La determinaci\u00f3n de si algo es mundano no debe descansar solamente en la naturaleza de una actividad o h\u00e1bito visto como algo en s\u00ed mismo, sino tambi\u00e9n en el esp\u00edritu del que se satisface a s\u00ed mismo. Si alguien es inducido por el ego\u00edsmo o el descuido de las cosas de Dios, puede ser m\u00e1s mundano ante los ojos de Dios que otro cuyos actos externos son m\u00e1s cuestionables, pero cuyo coraz\u00f3n no lo condena porque no est\u00e1 desobedeciendo en forma consciente a su Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">CB<\/a>; <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HDCG<\/a><\/em>; V. Stanton en <em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">HDB<\/a><\/em>; G. Kittel, <em>Die Religionsgeschichte und das Urchristentum<\/em>, pp. 88\u201392; Art. \u00abKosmos\u00bb en <em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">TWNT<\/a><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Everett F. Harrison<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">CB <\/a><em>Companion to the Bible<\/em>, J. J. Von Allmen, ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HDCG <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of Christ and the Gospels<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>HDB <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><em>TWNT <\/em><\/a><em>Theologisches Woerterbuch zum Neuen Testament<\/em> (Kittel)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (411). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el AT, \u02beere\u1e63, que es propiamente \u00abtierra\u00bb en contraste con \u00abcielo\u00bb (Gn. 1:1), se traduce ocasionalmente como \u00abmundo\u00bb; pero el t\u00e9rmino m\u00e1s usual es t\u0113\u1e07\u0113l, el cual significa el planeta con caracteres topogr\u00e1ficos, habitable y fruct\u00edfero (Sal. 19:4; 90:2). 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