{"id":22050,"date":"2016-02-05T15:09:08","date_gmt":"2016-02-05T20:09:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neortodoxia\/"},"modified":"2016-02-05T15:09:08","modified_gmt":"2016-02-05T20:09:08","slug":"neortodoxia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neortodoxia\/","title":{"rendered":"NEORTODOXIA"},"content":{"rendered":"<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n. Cuando el liberalismo religioso fue reducido a la incertidumbre en las primeras d\u00e9cadas del siglo veinte por medio de la crisis de la cultura europea, produjo la oportunidad para un renacimiento teol\u00f3gico a menudo llamado bartianismo. Se le da este nombre al movimiento porque la brecha fue abierta en la forma m\u00e1s dram\u00e1tica por el joven pastor Karl Barth, quien fue totalmente entrenado en el liberalismo alem\u00e1n. Su primer art\u00edculo publicado fue su lucha con el problema del relativismo. \u00c9l alegaba que el hombre moderno ya no aceptaba ninguna autoridad que no fuera \u00e9l mismo. Las dos tablas de la ley se resbalaban de las manos del predicador cuando se acercaba al pueblo. Desde el tiempo de la primera edici\u00f3n de su <em>Commentary on Romans<\/em> (Der Romerbrief) en 1919, Barth ha sido un cr\u00edtico del liberalismo religioso y el campe\u00f3n de una teolog\u00eda que tiene como su objeto principal la palabra de Dios. Algunos de los sobresalientes expositores de esta nueva teolog\u00eda (que en este art\u00edculo se llama neortodoxia) son m\u00e1s \u00abneo\u00bb (Tillich, Niebuhr), otros m\u00e1s \u00abortodoxos\u00bb (Barth, Brunner); pero ninguno es consistentemente liberal y ninguno es consistentemente ortodoxo. En un art\u00edculo de tan poco espacio es imposible delinear las interesantes y no insignificantes diferencias que hay entre estos hombres; simplemente debemos bosquejar el contorno general del movimiento. Al hacerlo, veremos si es que hay un regreso a la ortodoxia y examinaremos brevemente las diferencias m\u00e1s distintivas.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Autoridad religiosa. Al igual que los liberales, los neortodoxos son te\u00edstas. Pero, a diferencia de los liberales, ellos insisten en la transcendencia de Dios. Dios est\u00e1 en el cielo y nosotros en la tierra. Como Kierkegaard dir\u00eda, hay una diferencia cualitativa absoluta entre Dios y el hombre; por tanto, el hombre jam\u00e1s podr\u00e1 encontrar a Dios al t\u00e9rmino de un silogismo. La \u00fanica forma en que Dios puede ser conocido es por revelaci\u00f3n, esto es, por medio de que \u00e9l mismo se d\u00e9 a conocer, y esto ha sucedido en la persona de Jesucristo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que la revelaci\u00f3n es una \u00abperpendicular desde arriba\u00bb (Barth), es in\u00fatil tratar de \u00abexplicar\u00bb a Jes\u00fas. Los liberales, dando por sentada la continuidad esencial entre lo humano y lo divino (inmanencia) cometieron este error fatal. El evento-Jes\u00fas fue considerado por ellos como un hecho de la historia que deb\u00eda explicarse seg\u00fan la analog\u00eda de la experiencia religiosa. De ah\u00ed la busqueda in\u00fatil del \u00abJes\u00fas hist\u00f3rico\u00bb, quien era el gran profeta, el h\u00e9roe y genio religioso, el hombre santo, el gran ejemplo, el amante del bien, de lo verdadero y hermoso, en suma, todo menos lo que realmente era y es: Dios. A diferencia de los liberales, para el neortodoxo, Jes\u00fas no puede ser entendido en t\u00e9rminos de la historia en s\u00ed. <em>Finitum non est capax infiniti<\/em>. En Jes\u00fas, la eternidad irrumpe en el tiempo, el infinito llega a ser finito, lo divino humano, Dios viene a ser hombre. En Jes\u00fas y s\u00f3lo en \u00e9l, el verdadero Dios verdaderamente habla al hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a diferencia del ortodoxo, dado que esto es as\u00ed, el neortodoxo es m\u00e1s o menos indiferente al debate cr\u00edtico sobre la confiabilidad de la narraci\u00f3n de los Evangelios. Aunque el cristianismo no podr\u00eda sobrevivir como una \u00abreligi\u00f3n carente de todo fundamento hist\u00f3rico\u00bb (Schweitzer), no descansa en la historia como tal, ya que la historia es la esfera de lo relativo. El Cristo de la fe no es el \u00abJes\u00fas hist\u00f3rico\u00bb de los cr\u00edticos, sino aquel que los ap\u00f3stoles confesaron y predicaron como el Hijo del Dios vivo, y el \u00fanico salvador de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para estar seguros, el testimonio que los ap\u00f3stoles y profetas dan de Jes\u00fas como \u00abla Palabra hecha carne\u00bb, el cual tenemos en la Biblia, es inspirado en una forma \u00fanica. El neortodoxo no tiene la Biblia simplemente como una literatura religiosa excelente. En esto los liberales estaban en un inmenso error. Sin embargo, dado que este <em>kerugma<\/em> es un dar testimonio <em>en cuanto a<\/em> la Palabra, es un error de parte del ortodoxo, y con las m\u00e1s serias consecuencias, identificar las palabras de la Escritura con la Palabra de Dios. Errar es humano, y la Biblia, a pesar de ser \u00fanica, es humana, y por tanto nos comunica la Palabra de Dios en una forma imperfecta e irregular. Por esto la neortodoxia acepta en grados diversos muchos de los puntos de vista cr\u00edticos en cuanto a la Escritura, lo que la ortodoxia rechaza. D\u00f3nde dibujar la l\u00ednea; c\u00f3mo saber lo que puede y lo que no puede llegar a ser palabra de Dios para el creyente individual, es uno de los problemas que el movimiento no ha podido resolver. Esta es la raz\u00f3n que la pugna entre Barth y Bultmann sobre la \u00abdesmitificaci\u00f3n\u00bb de la tradici\u00f3n del Evangelio, ha dividido las filas de la neortodoxia casi desde que empez\u00f3 el movimiento. V\u00e9ase <em>Mito<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumiendo, la neortodoxia reaccion\u00f3 contra la doctrina liberal de la inmanencia y busc\u00f3 resolver el problema de la autoridad en la religi\u00f3n por medio de restaurar la teolog\u00eda a su propia base, esto es, la revelaci\u00f3n; pero sin envolverse en un concepto de la Biblia que comprometiera a uno con lo que les parece ser un oscurantismo cient\u00edfico sin esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. M\u00e9todo existencial. En cuanto a m\u00e9todo teol\u00f3gico, la neortodoxia ha estado marcadamente influenciada por Soeren Kierkegaard quien se revel\u00f3 contra la ortodoxia muerta de la Iglesia Estatal de Dinamarca, llamando al individuo a comprometerse con pasi\u00f3n a la verdad, la que deber\u00eda cambiar la forma misma de su existencia. Esta verdad existencial (v\u00e9ase) es m\u00e1s que un credo, esto es, m\u00e1s que proposiciones relacionadas dentro de un marco racional, de tal forma que sea conocible mentalmente. La verdad proposicional (la que es la \u00fanica forma de verdad que puede existir en la ciencia, donde la raz\u00f3n encuentra su propia esfera) acrecienta la informaci\u00f3n que uno puede tener, pero no cambia al hombre. Por otro lado, la verdad existencial es una verdad que transforma al individuo en su concreto <em>Sitz im Leben<\/em>. Este \u00e9nfasis ha sido de lo m\u00e1s saludable como ant\u00eddoto contra una ortodoxia formal y un liberalismo indiferente. La mejor tradici\u00f3n protestante siempre ha censurado lo que los reformadores llamaron <em>fides historica<\/em>\u2014el mero asentimiento intelectual de las verdades del cristianismo, y la neutralidad cient\u00edfica del enfoque de la religi\u00f3n comparativa. Desafortunadamente, en la opini\u00f3n del escritor, este mismo \u00e9nfasis ha llevado a despreciar los dogmas y credos, como si ellos forzasen la verdad b\u00edblica dentro de un molde de pensamiento racional griego. En el mejor de los casos, todos los credos y libros de teolog\u00eda (incluyendo los escritos por los te\u00f3logos neortodoxos) son un intento por lograr lo imposible, esto es, expresar en proposiciones lo que no puede expresarse en esa forma. Es por esto que toda teolog\u00eda est\u00e1 llena de paradojas. (De ah\u00ed los nombres, la Teolog\u00eda de la Paradoja o Teolog\u00eda Dial\u00e9ctica). Seg\u00fan la neortodoxia, el problema con la ortodoxia es que trata de solucionar estas paradojas por medio de un sistema racional coherente l\u00f3gicamente, con lo cual se hace violencia a la asimetr\u00eda b\u00edblica. Es por esto que la ortodoxia ha llegado a ser como una ca\u00edda de agua congelada\u2014grandes formas de movimiento, pero sin movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, la Biblia est\u00e1 llena de paradojas. Dios es Uno y Tres; Cristo es Dios y hombre; el hombre es <em>non posse non peccare<\/em>, y sin embargo libre; la fe es una acci\u00f3n y un regalo, etc. En la <em>crisis<\/em> de la fe (de ah\u00ed el nombre de Teolog\u00eda de Crisis) el creyente se levanta sobre estas paradojas hasta asir la verdad en ellas y m\u00e1s all\u00e1 de ellas, en una forma que no puede hacerse racionalmente l\u00facida. Si as\u00ed fuera, la fe ya no ser\u00eda necesaria seg\u00fan el neortodoxo. Habiendo abandonado todo racionalismo escondido, habiendo abandonado el sue\u00f1o escol\u00e1stico medieval de un sistema perfecto, el te\u00f3logo neortodoxo halla la unidad de revelaci\u00f3n en Jesucristo. La frase de Lutero <em>Cristus dominus et rex scripturae<\/em> ha sido colocada, en este punto, bajo una pesada y dudosa contribuci\u00f3n. Toda la Escritura en forma m\u00e1s o menos perfecta da testimonio de Cristo quien es \u00e9l mismo la Palabra de Dios. Pero dado que la verdad de Dios es una persona (Jes\u00fas dijo, \u00abYo <em>soy<\/em> la verdad\u00bb cosa que S\u00f3crates jam\u00e1s podr\u00eda haber dicho), la verdad, en el sentido b\u00edblico, s\u00f3lo puede resultar en paradojas para el pensamiento abstracto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O Dios tiene una existencia personal o no existe de ning\u00fan modo. Pero uno no puede comprender su personalidad en forma especulativa, sino s\u00f3lo por relacionarlo a \u00e9l personalmente con \u00e9l mismo. De hecho, la vida espiritual del hombre y Dios mismo exigen que hagamos esta relaci\u00f3n. Y cuando esto sucede toda especulaci\u00f3n y toda forma de erudici\u00f3n teol\u00f3gica o metaf\u00edsica cesan <em>eo impso<\/em>. (Ferdinand Ebner, <em>Das Wort und die geistigen Realitaeten, Pneumatologische Fragmente<\/em>, Innsbruck, 1921).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, nosotros <em>analizamos<\/em> racionalmente las cosas, y <em>nos encontramos<\/em> con las personas. Jam\u00e1s tendremos una teolog\u00eda adecuada, hasta que se d\u00e9 este \u00abencuentro divino-humano\u00bb (Brunner). En la crisis de la fe llego a ser \u00abcontempor\u00e1neo\u00bb con el Cristo de la historia.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La ca\u00edda del hombre. Es probable que no haya otro punto en el que se pueda ilustrar mejor este m\u00e9todo existencial de enfocar la verdad teol\u00f3gica que en la doctrina de la ca\u00edda del hombre. Por un camino u otro, al abandonar la interpretaci\u00f3n liberal de Jes\u00fas, la neortodoxia tambi\u00e9n abandon\u00f3 el concepto liberal del hombre. Esto, por supuesto, era inevitable, ya que cualquier intento genuino por tomar seriamente el testimonio que la Biblia da de Cristo, debe llevar con \u00e9l la disposici\u00f3n de aceptar el testimonio que la Biblia da respecto al hombre como pecador. En el caso de los pensadores pioneros, no fue tanto lo l\u00f3gico del asunto como la experiencia y la historia lo que los llev\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la idea del progreso inevitable del hombre era un optimismo superficial y una complacencia irresponsable. En el continente europeo, la Primera Guerra Mundial hizo mucho para fomentar un concepto pesimista de las capacidades innatas del hombre para el bien, y aun en Am\u00e9rica del Norte, donde la crisis se sinti\u00f3 con menos fuerza y se diagnostic\u00f3 con menos astucia, Reinhold Niebuhr empez\u00f3 a escribir \u00abtratados para los tiempos\u00bb a fines de los a\u00f1os veinte instando a volver a la doctrina b\u00edblica del pecado original. Estos pensadores llegaron a creer que el pensamiento liberal era muy \u00e1rido al suponer que el relato de la ca\u00edda en G\u00e9nesis era simplemente un compuesto de historias primitivas que trataban de explicar por qu\u00e9 las serpientes no tienen patas, por qu\u00e9 crecen los espinos, por qu\u00e9 la gente usa ropa, etc. Aunque la ca\u00edda ya no puede considerarse un hecho hist\u00f3rico, es, con todo, teol\u00f3gicamente pertinente, de hecho, indispensable para todo aquel que no es ciego voluntariamente a los defectos de la naturaleza humana. Por supuesto que en la tradici\u00f3n paulina-agustiniana-calvinista la doctrina de la ca\u00edda siempre dio por sentado un acontecimiento en el plano emp\u00edrico. Pero la neortodoxia considera esta forma de la doctrina como en conflicto con la ciencia, lo que s\u00f3lo puede tener un triste desenlace. (Barth\u2014no todo el movimiento que lleva su nombre\u2014se especializ\u00f3 en ser ambiguo en cuanto a todo este problema de la relaci\u00f3n de la historia primitiva [Gn. 1\u201311] con el acontecimiento emp\u00edrico. Cuando en los Pa\u00edses Bajos se le pregunt\u00f3 si \u00e9l cre\u00eda que la serpiente realmente habl\u00f3, respondi\u00f3 que era m\u00e1s importante poner atenci\u00f3n a lo que la serpiente dijo. Brunner calific\u00f3 esto como una evasiva a una pregunta que no puede evadirse, especialmente en los Pa\u00edses Bajos. Seg\u00fan la neortodoxia, no s\u00f3lo debemos dejar de insistir en una forma de esta doctrina que ha llegado a ser cient\u00edficamente obsoleta sino que, de hecho, le debemos a la ciencia moderna las gracias por haber hecho el punto de vista tradicional algo imposible; ya que mientras concibamos la ca\u00edda como una acontecimiento en el pasado remoto, no podremos llegar a pensar existencialmente. La ca\u00edda es algo que todos cometemos. No pongamos toda la culpa en <em>Pithecantropus Adamus<\/em>. Cuando Dios le dice a Ad\u00e1n \u00ab\u00bfd\u00f3nde est\u00e1s t\u00fa?\u00bb realmente est\u00e1 hablando a cada uno de nosotros. Una antinomia intr\u00ednseca al m\u00e9todo neortodoxo surge cuando preguntamos c\u00f3mo puede existencializar la desobediencia del primer Ad\u00e1n, sac\u00e1ndola fuera de la historia, y a la vez insistir que la obediencia del segundo Ad\u00e1n fue un hecho hist\u00f3rico necesario para toda fe cristiana verdadera.<\/li>\n<li>Bautismo de infantes. Otro interesante, aunque no tan significativo desarrollo (que ilustra otra vez el motivo existencial que opera en la neortodoxia) es el rechazo del bautismo infantil por algunos de sus l\u00edderes\u2014notablemente Barth. En una teolog\u00eda que coloca al individuo en \u00abla intersecci\u00f3n del tiempo y la eternidad\u00bb (Kierkegaard) y que acent\u00faa la necesidad de apropiarse con pasi\u00f3n de la verdad (<em>Existenz<\/em>), se hace dif\u00edcil aceptar la racionalidad de los votos hechos por apoderados. Barth, quien fuera el primero en desafiar abiertamente la teolog\u00eda que est\u00e1 detr\u00e1s del sacramento\u2014dejando juiciosamente la pregunta de qu\u00e9 deber\u00e1 hacerse con la <em>pr\u00e1ctica<\/em> de la iglesia a aquellos que tienen los pies en la tierra\u2014habla constantemente en este punto de la necesidad de una aceptaci\u00f3n personal de la relaci\u00f3n en la que uno es introducido por el bautismo. Otros (Brunner) admiten que ser\u00eda dif\u00edcil imaginar lo que los ap\u00f3stoles habr\u00edan dicho de la pr\u00e1ctica. Por otro lado, se han registrado vigorosas protestas dentro del movimiento por hombres como Cullmann, y algunas iglesias han patrocinado comisiones para que estudien la pr\u00e1ctica, la Comisi\u00f3n Francesa Reformada, obviamente influenciada por Barth en sus conclusiones, y los presbiterianos escoceses que, m\u00e1s bien, reaccionaron vehementemente en contra de sus ideas.<\/li>\n<li>La expiaci\u00f3n. Cualquier teolog\u00eda que tome en serio la pecaminosidad del hombre deber\u00e1, por supuesto, preocuparse por la muerte de Cristo como de algo que es m\u00e1s que un hecho hist\u00f3rico. En la Escuela de la Historia de la Religi\u00f3n, la parte del Credo de los Ap\u00f3stoles que pod\u00eda repetirse en buena conciencia era la frase, \u00ab\u2026 sufri\u00f3 ante Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado\u00bb. Para el neortodoxo parar aqu\u00ed, decir que Jes\u00fas fue s\u00f3lo la v\u00edctima de circunstancias fuera de su control, un m\u00e1rtir noble por una buena causa, refleja la misma falta de profundidad que el liberalismo mostr\u00f3 en su b\u00fasqueda del \u00abJes\u00fas Hist\u00f3rico\u00bb. Si consideramos a Jes\u00fas como un simple profeta, si reducimos su vida a un mero acontecimiento en el devenir del espacio-tiempo, entonces ser\u00eda natural poner su muerte en la misma categor\u00eda que la de S\u00f3crates bebiendo la cicuta. Pero la fe que penetra el velo del Cristo \u00abinc\u00f3gnito\u00bb, que puede ver la persona divina m\u00e1s all\u00e1 de la personalidad humana, tambi\u00e9n percibe en la cruz de Cristo el triunfo del Todopoderoso sobre el pecado, la muerte y el mal, confesando que \u00abDios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo\u00bb (2 Co. 5:19).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de esto, no es f\u00e1cil construir una afirmaci\u00f3n general que cubra a todos los escritores de la escuela neortodoxa. La mayor parte tiende a considerar todas las \u00abteor\u00edas\u00bb de la expiaci\u00f3n (v\u00e9ase) como, por decir lo mejor, intentos humanos por explicar un misterio que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de toda explicaci\u00f3n. Algunas de estas teor\u00edas contienen m\u00e1s verdad que otras, pero ninguna es adecuada en s\u00ed misma. Gustaf Aul\u00e9n, al que podemos llamar un neoluterano, en su celebrado estudio <em>Christus Victor<\/em>, critica no s\u00f3lo el punto de vista de Abelardo y el desarrollo subsecuente en el liberalismo de l\u00edneas subjetivistas y ejemplificadoras, como algo demasiado humanista, sino que tambi\u00e9n cree que la teor\u00eda ortodoxa de la satisfacci\u00f3n, que viene de Anselmo, a pesar de estar m\u00e1s cerca de la verdad, es demasiado \u00abracional\u00bb, demasiado exacta, demasiado teor\u00e9tica. \u00c9l reserva las palabras \u00abteor\u00eda\u00bb y \u00abdoctrina\u00bb para los puntos de vista medievales y protestantes, y defiende lo que \u00e9l llama \u00abla idea cl\u00e1sica\u00bb de la expiaci\u00f3n tal como se halla en los padres de la antig\u00fcedad, lo que es el movimiento de Dios para librar al hombre del mal que envuelve antinomias teol\u00f3gicas y psicol\u00f3gicas que desaf\u00edan la sistematizaci\u00f3n racional. As\u00ed que, preguntar cu\u00e1l es <em>la<\/em> teor\u00eda neortodoxa de la expiaci\u00f3n es como tratar de encontrar el final del arco iris. En los escritos que reflejan estar influidos por este punto de vista, uno puede escuchar el eco de muchas teor\u00edas sin que haya un esfuerzo por llegar a una resoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VII. Teor\u00eda social. La doctrina del hombre como pecador es importante no s\u00f3lo para mostrar el m\u00e9todo existencial de la neortodoxia, sino tambi\u00e9n como una vertiente dentro del movimiento, de la cual han salido dos manantiales. Barth, temiendo que el camello liberal de la inmanencia pudiera meter sus narices dentro de su tienda, se inclin\u00f3 a acentuar la infinita separaci\u00f3n que hay entre Dios y el hombre como pecador, y lo llev\u00f3 tambi\u00e9n a considerar m\u00e1s que sospechoso el desarrollo que Brunner hab\u00eda hecho de una teolog\u00eda natural. El Esp\u00edritu Santo no necesita ning\u00fan punto de contacto (<em>Anknuepfungspunkt<\/em>) para el evangelio que no sea el que \u00e9l mismo crea. Pero hombres como Brunner, Niebuhr y otros, aunque compartiendo el pesimismo de Barth en cuanto a la naturaleza humana, han insistido que hasta donde el hombre todav\u00eda retiene la imagen de Dios en alg\u00fan sentido, y hasta donde la cruz de Cristo, la verdadera definici\u00f3n del amor de Dios, fue un acontecimiento hist\u00f3rico, la gracia de Dios, aun cuando est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la historia, tiene, sin embargo, implicaciones para la vida en sus formas hist\u00f3ricas y sociales presentes. Por tanto, estos hombres han luchado m\u00e1s seriamente que cualesquiera otros en nuestros d\u00edas con los problemas concomitantes a nuestro deber cristiano de buscar la justicia relativa m\u00e1s alta posible en este presente mundo malo. Al hacer esto, han tratado de combinar la ense\u00f1anza de la Escritura con ideas sacadas de la antropolog\u00eda, psicolog\u00eda, sociolog\u00eda, e historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto, al igual que en sus pronunciamientos teol\u00f3gicos, los escritores representativos difieren entre s\u00ed; pero todos concuerdan en que no podemos aceptar pasivamente los males de la sociedad, sino que siempre debemos buscar y luchar por la voluntad de Dios quien es el redentor del orden social como lo es del creyente individual. Brunner ha defendido un capitalismo reconstruido y controlado, mientras que Niebuhr avanz\u00f3 un poco m\u00e1s hacia el socialismo izquierdista. Ambos se comprometieron con una econom\u00eda pol\u00edtica democr\u00e1tica como la forma m\u00e1s justa de estado (v\u00e9ase) en nuestra era, y aunque abogaron por un amor \u00e1gape como el ideal de la vida, rechazaron el pacifismo de los liberales pues convert\u00eda al cristianismo en un sentimentalismo irreal, lo que s\u00f3lo puede terminar en que perderemos la justicia que hay en nuestra sociedad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIII. Escatolog\u00eda. Aunque los l\u00edderes de la neortodoxia var\u00edan en sus puntos de vista en cuanto a muchos asuntos sociales, aun al punto de poner en duda en algunos casos (Barth) de si corresponde a la teolog\u00eda contestar algunas de estas preguntas, todos concuerdan en que el pecado del hombre hace imposible que se pueda encontrar el significado de la historia dentro de la historia misma. El optimismo evolucionario (\u00abamericanismo cristiano\u00bb) es el bastardo de una escatolog\u00eda (v\u00e9ase) cristiana y una antropolog\u00eda renacentista. Considerar la revelaci\u00f3n como en proceso coextensivo con la historia misma y culminando en alg\u00fan \u00abacontecimiento divino lejano hacia el cual se mueve toda la creaci\u00f3n\u00bb fue uno de los errores fatales de la teolog\u00eda moderna. El reino de Dios est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de toda analog\u00eda hist\u00f3rica y de todo logro moral humano. Entra en la historia desde afuera de la historia. En este punto, la neortodoxia se pone esencialmente del lado de la ortodoxia, s\u00f3lo que no mirar\u00e1 con agrado el literalismo que prevalece en ciertos esquemas fundamentalistas y patrones de escatolog\u00eda. No publican ning\u00fan tipo de gr\u00e1ficos ni buscan localizar los acontecimientos contempor\u00e1neos dentro del libro de Daniel o el Apocalipsis. La fe no est\u00e1 interesada en la parte final de la historia, sino en el fin de la historia. La mejor obra compuesta que refleja este inter\u00e9s renovado en la escatolog\u00eda sobrenaturalista es <em>The Christian Hope and the Task of the Church<\/em> (New York, 1954) que se prepar\u00f3 para la Segunda Asamblea del Concilio Mundial de Iglesias en Evanston, Illinois.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Karl Barth, <em>The Doctrine of the Word of God<\/em>; <em>The Epistle to the Romans<\/em>; <em>The Word of God and the Word of Man<\/em>; Emil Brunner, <em>Christianity and Civilization<\/em>; <em>Man in Revolt; Revelation and Reason; The Divine Imperative<\/em>; Reinhold Niebuhr, <em>Moral Man and Immoral Society<\/em>; <em>The Nature and Destiny of Man<\/em>; <em>Faith and History<\/em>; Paul Tillich, <em>Systematic Theology<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paul K. Jewett<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (419). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n. Cuando el liberalismo religioso fue reducido a la incertidumbre en las primeras d\u00e9cadas del siglo veinte por medio de la crisis de la cultura europea, produjo la oportunidad para un renacimiento teol\u00f3gico a menudo llamado bartianismo. Se le da este nombre al movimiento porque la brecha fue abierta en la forma m\u00e1s dram\u00e1tica por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neortodoxia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNEORTODOXIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22050","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22050\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}