{"id":2208,"date":"2016-02-04T23:12:47","date_gmt":"2016-02-05T04:12:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galatas\/"},"modified":"2016-02-04T23:12:47","modified_gmt":"2016-02-05T04:12:47","slug":"galatas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galatas\/","title":{"rendered":"GALATAS"},"content":{"rendered":"<p>G\u00e1latas    (gr. gal\u00e1t&#8217;s).  Habitantes de Galacia* (G\u00e1. 3:1).  G\u00e1latas, Ep\u00ed\u00adstola a los.  Carta escrita a los creyentes de la \u00abGalacia\u00bb del centro del Asia Menor (v\u00e9ase CBA 6:929-934).  I. Autor.  El ap\u00f3stol Pablo, a los cristianos de las iglesias que \u00e9l hab\u00ed\u00ada establecido en la regi\u00f3n g\u00e1lata.  II. Ambientaci\u00f3n.  Hay diferencias de opini\u00f3n acerca de la regi\u00f3n exacta indicada por \u00abGalacia\u00bb -o la provincia romana de ese nombre o la regi\u00f3n m\u00e1s antigua hacia el norte, colonizada por un grupo de galos inmigrantes- y, como resultado, hay diferentes puntos de vista con respecto al momento y a las circunstancias en que surgi\u00f3 la necesidad de la ep\u00ed\u00adstola.  La frase \u00abtan pronto\u00bb de G\u00e1. 1:6 ha sido interpretada como que fue muy poco despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de las iglesias o poco despu\u00e9s de la \u00faltima visita de Pablo a ellos.  De acuerdo con una teor\u00ed\u00ada (sur de Galacia), las ciudades de Antioqu\u00ed\u00ada, Iconio, Listra y Derbe -que Pablo hab\u00ed\u00ada visitado en su 1er viaje misionero (Act 13:14-14 23), y otra vez en su 2\u00c2\u00ba viaje (15:35-16:6)- se encontraban en la Galacia de G\u00e1. 1:2.  Por tanto, la ep\u00ed\u00adstola fue escrita durante el 2\u00c2\u00ba viaje de Pablo.  Conforme a otra teor\u00ed\u00ada (norte de Galacia) la regi\u00f3n llamada Galacia estaba al norte, y el 476 tiempo en que se escribi\u00f3 la carta fue durante el 3er, viaje misionero, como para permitir las 2 visitas anteriores (cf G\u00e1. 4:13).  Por el gran parecido con la ep\u00ed\u00adstola a los Romanos en relaci\u00f3n con el tema, se podr\u00ed\u00ada deducir que ambas ep\u00ed\u00adstolas fueron escritas m\u00e1s o menos en la misma \u00e9poca.  Si es as\u00ed\u00ad, la fecha de redacci\u00f3n ser\u00ed\u00ada el invierno del 57\/58 d.C., y el lugar sin duda fue Corinto.  Adem\u00e1s, los hechos mencionados en relaci\u00f3n con la visita referida en G\u00e1. 4:13-15 -la enfermedad de Pablo, la cordial recepci\u00f3n que le dieron los g\u00e1latas y el que fueran deudores ante \u00e9l- no concuerdan con las circunstancias conocidas del 1er viaje misionero descrito con detalles en Act 13:14-14:23. Este Diccionario adopta una forma modificada de la teor\u00ed\u00ada del norte de Galacia (v\u00e9ase CBA 6:334-336).  La autenticidad de la ep\u00ed\u00adstola y su derecho a un lugar en el canon nunca fueron cuestionados con seriedad.  La situaci\u00f3n hist\u00f3rica reflejada en ella est\u00e1n en plena armon\u00ed\u00ada con los hechos conocidos y el estilo es claramente el de Pablo.  Alrededor del 49 d.C. (Act_15) el concilio de Jerusal\u00e9n resolvi\u00f3 oficialmente el problema: declar\u00f3 que los cristianos gentiles estaban libres de las demandas de la ley mosaica (vs 19 y 20).  Pero la vida pr\u00e1ctica indicaba que muchos cristianos jud\u00ed\u00ados no comprend\u00ed\u00adan plenamente la decisi\u00f3n o no la aceptaban.  Les resultaba dif\u00ed\u00adcil la idea de que el sistema ritual, ordenado por Dios 15 siglos antes, hab\u00ed\u00ada quedado obsoleto e innecesario.  Un partido judaizante se levant\u00f3 demandando que todos los conversos gentiles fueran jud\u00ed\u00ados practicantes, y procuraron imponer su punto de vista sobre los gentiles conversos de Pablo. Tales fueron las circunstancias que hicieron necesaria la ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1latas, para tratar el problema que hab\u00ed\u00ada surgido.  III. Tema.  El libro trata el problema doctrinal m\u00e1s grande de la era apost\u00f3lica: la relaci\u00f3n entre cristianismo y juda\u00ed\u00adsmo.  Para los creyentes gentiles cristianos de ese tiempo, y para los jud\u00ed\u00ados cristianos en particular, este era un problema que los dejaba muy perplejos.  Para comenzar, el cristianismo fue estrictamente jud\u00ed\u00ado.  Nuestro Se\u00f1or, \u00e9l mismo jud\u00ed\u00ado (Rom 1:3), hab\u00ed\u00ada declarado que \u00abla salvaci\u00f3n viene de los jud\u00ed\u00ados\u00bb (Joh 4:22).  En ocasi\u00f3n de su ascensi\u00f3n orden\u00f3 que el evangelio se predicara primero a los israelitas (Act 1:8; cf 13:46), y por algunos a\u00f1os la mayor\u00ed\u00ada de los cristianos eran jud\u00ed\u00ados y siguieron practicando las ceremonias y los ritos mosaicos.  Como devotos observadores, naturalmente esperaban que los conversos gentiles se conformaran a las demandas rituales jud\u00ed\u00adas.  Pero la evidencia de que Dios aceptaba tambi\u00e9n a los creyentes gentiles (10:44-48; 11:1-18; 15:1-20) plante\u00f3 la pregunta de si los antiguos ritos y las ceremonias todav\u00ed\u00ada eran esenciales para la salvaci\u00f3n.  Pues bien, contra el argumento judaizante de que los creyentes gentiles deb\u00ed\u00adan aceptar la circuncisi\u00f3n -la se\u00f1al del pacto y de la admisi\u00f3n a la naci\u00f3n israelita-, Pablo contestaba que la justificaci\u00f3n es s\u00f3lo por la fe en Cristo (G\u00e1. 6:13; 5:1-4).  Mientras los judaizantes sosten\u00ed\u00adan que la salvaci\u00f3n depend\u00ed\u00ada del cumplimiento de los requisitos legales de la ley de Mois\u00e9s -es decir, de \u00ablas obras de la ley\u00bb (2:16)-, G\u00e1latas declara que este concepto es totalmente incompatible con el principio de la justificaci\u00f3n por la fe (2:21; 5:1-4; 6:15): la salvaci\u00f3n no se puede ganar, sino aceptar como un regalo gratuito.  IV. Contenido.  Despu\u00e9s de una breve introducci\u00f3n (1:1-5), Pablo bosqueja brevemente el problema de Galacia (vs 6, 7).  Luego afirma el origen divino de su versi\u00f3n del evangelio, y cita evidencias para demostrar que los ap\u00f3stoles en Jerusal\u00e9n reconoc\u00ed\u00adan su validez y su derecho a edificar la iglesia entre los gentiles sobre esa base (1:8-2: 14).  En la discusi\u00f3n doctrinal que sigue -el coraz\u00f3n de la ep\u00ed\u00adstola- procura, presentando evidencias del AT, demostrar que \u00abel hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe en Jesucristo\u00bb (2:15-5:12).  En 5:13-6:10 hace una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de este principio de la justificaci\u00f3n por la fe al mostrar los frutos que producir\u00e1 en la vida del creyente.  El argumento de la secci\u00f3n doctrinal (G\u00e1. 2:15-5:12) es el siguiente: La salvaci\u00f3n no puede ser ganada por el cumplimiento de las \u00abobras\u00bb prescriptas por la ley, sino s\u00f3lo por la fe en la muerte de Cristo por los pecados y por vivir su vida dentro del creyente (2:16-21 ). Eso los g\u00e1latas sab\u00ed\u00adan que era cierto, porque hab\u00ed\u00adan recibido el Esp\u00ed\u00adritu Santo por fe, aparte de las obras de la ley (3:1-5).  Abrah\u00e1n mismo fue justificado por fe; por tanto, es el padre espiritual de los creyentes gentiles, lo que les da derecho a las bendiciones de las promesas prometidas a \u00e9l (vs 6-9).  Ninguno ha podido jam\u00e1s cumplir perfectamente los requisitos de la ley, y, por eso, todos estamos bajo su condena.  S\u00f3lo podemos ser redimidos por fe en Cristo (vs 10-14).  La ley fue dada 430 a\u00f1os despu\u00e9s del pacto con Abrah\u00e1n, como un \u00abayo\u00bb hasta la venida de Cristo -la \u00absimiente\u00bb del pacto- para que los hombres puedan entrar m\u00e1s f\u00e1cilmente en la experiencia de la salvaci\u00f3n por fe.  La ley no anula la promesa de salvaci\u00f3n pactada por fe en Cristo, 477  ni provee otro camino de salvaci\u00f3n (vs 15-29).  Antes de la venida de Cristo los jud\u00ed\u00ados eran como herederos que no tienen edad suficiente, y \u00abla ley\u00bb era su tutor o guardi\u00e1n designado.  Pero desde que vino Cristo, los hombres ya no est\u00e1n bajo la tutela o jurisdicci\u00f3n del sistema legal con sus ritos y ceremonias (4:1-12).  Despu\u00e9s, en un interludio, Pablo les recuerda a los g\u00e1latas el gozo que hab\u00ed\u00adan sentido al aceptar el evangelio como \u00e9l lo predicaba (vs 13-20).  Luego, con la alegor\u00ed\u00ada de los 2 hijos de Abrah\u00e1n (vs 21-31) enfatiza que los creyentes cristianos son, como Isaac, hijos de la promesa del pacto y que, por ello, ya no esta bajo la esclavitud de la ley como lo est\u00e1n los hijos de una esclava. El argumento culmina en 5:1-12, donde Pablo afirma categ\u00f3ricamente lo que ya ha demostrado: La circuncisi\u00f3n y los otros requisitos del sistema legal no tienen ning\u00fan valor para el cristiano, y cualquiera que procura justificarse con las obras de la ley ha ca\u00ed\u00addo de la gracia.  La ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1latas fue escrita para afrontar una situaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica en la iglesia apost\u00f3lica, pero el principio contenido en ella -que los hombres son salvos no por supuestas obras meritorias, sino s\u00f3lo por la fe -es tan cierto hoy como lo fue entonces.  El legalismo de cualquier tipo -procurar tener m\u00e9ritos ante Dios por la realizaci\u00f3n de ciertos actos- es in\u00fatil, puesto que \u00abel hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo\u00bb (G\u00e1. 2:16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>ep\u00ed\u00adstola a los, carta del ap\u00f3stol Pablo dirigida a las iglesias de  Galacia, escrita tal vez en la ciudad de Efeso entre los a\u00f1os 54-55 d. C. A pesar de las dudas, por lo general se cree que la ep\u00ed\u00adstola fue dirigida a las comunidades cristianas de la Galacia primitiva, no a la provincia romana.<\/p>\n<p>Esta carta est\u00e1 emparentada con la ep\u00ed\u00adstola a los Romanos  ambas tocan   el mismo problema, el juda\u00ed\u00adsmo y el cristianismo. En las iglesias de Galacia se infiltraron los llamados \u2020\u0153judaizantes\u2020\u009d, los cuales afirmaban la   necesidad de la Ley jud\u00ed\u00ada, la circuncisi\u00f3n, para poder ser aut\u00e9nticos cristianos. Esto trataba de echar por tierra toda la ense\u00f1anza paulina acerca del camino directo para llegar a Cristo, sin m\u00e1s rodeos. Esto motiva el escrito que se caracteriza por el lenguaje duro, desde el mismo saludo, y la perplejidad de Pablo ante estos hechos: \u2020\u0153Me maravillo de que tan pronto hay\u00e1is abandonado al que os llam\u00f3 por la gracia de Cristo,  para pasaros a otro evangelio \u2014no se que otro, sino que hay algunos que os est\u00e1n perturbando y quieren deformar el Evangelio de Cristo. Pero aun cuando nosotros mismos o un \u00e1ngel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, \u00c2\u00a1sea maldito!\u2020\u009d, 1, 6-8.<\/p>\n<p>Pablo se opone vehementemente en G.  a las ideas judaizantes,  consider\u00e1ndola un retroceso que inutiliza la obra de Cristo, 5, 4; y no es que el Ap\u00f3stol desde\u00f1e la Ley antigua, sino que \u00e9sta ya cumpli\u00f3 su funci\u00f3n, fue algo provisional en la historia de la salvaci\u00f3n, \u2020\u0153La Ley fue nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe. Mas, una vez llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo. Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas\u2020\u009d; por esta fe todos los hombres son descendencia de Abraham y herederos de la promesa, pero no ya seg\u00fan la carne; es el linaje de Dios formado por los que creen en Cristo, jud\u00ed\u00ados, gentiles, libres o     esclavos, \u2020\u0153Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas. Los que os hab\u00e9is bautiza en Cristo os hab\u00e9is revestido de Cristo\u2020\u009d, 3, 23-29. La justificaci\u00f3n, entonces, proviene de la fe y no de las obras de la ley.<\/p>\n<p>Por tanto  existe un solo Evangelio, el anunciado por Pablo, que le fue revelado por Cristo, aprobado por los ap\u00f3stoles, por el que el Ap\u00f3stol se enfrent\u00f3 al mismo Pedro, en Antioqu\u00ed\u00ada, por la conducta de \u00e9ste, 2, 11-21; es decir, que el Evangelio no es de origen humano, sino divino, y que por lo tanto no hay sino uno, como tampoco hay otro Dios u otro Cristo. Cuando el hombre acepta el Evangelio, se hace hijo de Dios, filiaci\u00f3n que se realiza cuando Dios env\u00ed\u00ada a su  propio hijo, quien muere por los hombres, de la cual les hace part\u00ed\u00adcipes, 2, 20;    pero, por esto, tambi\u00e9n les participa de su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Galacia era la regi\u00f3n de Asia donde asentaron los galos. Pedro y Pablo estuvieron en las ciudades de Galacia: Pisidia, Iconio, Listra y Derve.<\/p>\n<p> \u00abLa Carta a los G\u00e1latas\u00bb de San Pablo trata de la \u00abjustificaci\u00f3n por la fe\u00bb: (Gal 2:16).<\/p>\n<p> No s\u00f3lo uno comienza a ser cristiano por la fe, sino que tiene que vivir cada minuto de la vida tambien por la fe: (Ga.3). Los 3 \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos nos muestran la gran importancia de las \u00abobras\u00bb, lo mismo que los 5 \u00faltimos de la Carta a los Romanos. De hecho, uno no ser\u00e1 juzgado por la fe que recibi\u00f3, sino por las \u00abobras\u00bb que hizo con esa \u00abfe\u00bb: (Rom 2:511); por eso el \u00abamor\u00bb resume toda la Ley, en Gal 5:14. Es la \u00abCarta de la Libertad de los hijos de Dios\u00bb: Los cristianos, por la fe, son libres, est\u00e1n liberados, para poder amar, para poder vivir como \u00abhijos de Dios\u00bb.<\/p>\n<p> Es como el ser \u00abhijo de un Rey\u00bb: Uno lo es, y lo ser\u00e1 toda la vida, no por m\u00e9ritos o por obras propias, sino porque su padre es Rey: Pero un hijo de Rey que no hace \u00abobras buenas\u00bb, que no ama a su padre y hace bien al Reino, es un mal hijo, que merece la condenaci\u00f3n, sobre todo, si sabi\u00e9ndose hijo del Rey, odia al Rey y hace mal a su reinado.<\/p>\n<p> Ver las ciudades de Galacia en Hech. 9, 13, 14. Los g\u00e1latas, eran los celtas que hacia el a\u00f1o 530 a.C. se hicieron duenos del centro de Europa: (las Galias), y penetraron en Espana, Italia, Grecia, y Francia.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Habitantes de \u2020\u00a2Galacia.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[017]<\/p>\n<p>      Primitivamente fueron grupos centroeuropeos de raza celta que se extendieron en diversas regiones. En el centro de Europa fueron entrando en contacto con la civilizaci\u00f3n de los romanos, que llamaron a su territorio \u00abLas Galias\u00bb.<\/p>\n<p>    En el siglo I, sobre todo con la acci\u00f3n de Julio C\u00e9sar, fueron ya una fecunda provincia romana, junto con la de Germania.<\/p>\n<p>    En Asia Menor se supone que habitantes procedentes de las Galias llegaron a formar un n\u00facleo t\u00ed\u00adpico entre Frigia, Capadocia y el Ponto, es decir en el coraz\u00f3n de la actual Turqu\u00ed\u00ada. Algunas de sus ciudades como Iconio, Listra y Derbe fueron visitadas por Pablo en su primer viaje misional, cuando ya hab\u00ed\u00adan dejado de ser reino. Eran entonces la provincia romana llamada \u00abGalacia\u00bb, desde el 25 antes de Cristo, en que muri\u00f3 su \u00faltimo rey, Amintas. La poblaci\u00f3n de esta provincia lleg\u00f3 a ser muy heterog\u00e9nea por la afluencia de colonos, soldados, comerciantes y viajeros. En ella predominaban las supersticiones y las rivalidades internas.<\/p>\n<p>    Se refleja esa situaci\u00f3n en la llamada carta de Pablo a los G\u00e1latas, que directamente escribi\u00f3 el ap\u00f3stol al final de su segundo viaje y despu\u00e9s de una probable segunda visita. Iba la carta dirigida a los cristianos surgidos en Antioqu\u00ed\u00ada de Galacia, Listra y Derbe. Y es una de las m\u00e1s moralizantes del Ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>LA IMPORTANCIA DE LA CARTA<\/p>\n<p>La ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1l. trata directamente la pregunta teol\u00f3gica m\u00e1s b\u00e1sica que enfrentaba la primera generaci\u00f3n cristiana: \u00bfC\u00f3mo afecta el evangelio de Jesucristo a la divisi\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y gentiles? Los primeros cristianos eran jud\u00ed\u00ados, y al comienzo se presum\u00ed\u00ada que el car\u00e1cter especial de su naci\u00f3n, y por consiguiente las ceremonias religiosas relacionadas con ella, continuar\u00ed\u00adan. Cuando gran n\u00fa mero de gentiles comenzaron a recibir el evangelio, estas suposiciones se vieron cuestionadas, y fue necesario un prolongado per\u00ed\u00adodo de reflexi\u00f3n, ajustes y luchas para comprender los prop\u00f3sitos de Dios para gentiles y jud\u00ed\u00ados.<br \/>\nNing\u00fan documento resulta m\u00e1s importante para comprender estas luchas que la carta de Pablo a las iglesias de Galacia. Los cristianos de esa \u00e1rea se convirtieron en objeto de un intenso celo misionero por parte de ciertos \u2020\u0153judaizantes\u2020\u009d que estaban convencidos de que el evangelio no dejaba de lado las ceremonias jud\u00ed\u00adas, y que, por lo tanto, los cristianos gentiles deb\u00ed\u00adan convertirse en jud\u00ed\u00ados para poder recibir la promesa de Dios dada a Abraham. (Originalmente, la palabra gr. para \u2020\u0153judaizar\u2020\u009d se utiliz\u00f3 para describir la adopci\u00f3n de las formas jud\u00ed\u00adas por parte de los gentiles que se convert\u00ed\u00adan al juda\u00ed\u00adsmo.) Movidos por los argumentos de los judaizantes, estos g\u00e1latas, que originalmente hab\u00ed\u00adan sido evangelizados por Pablo, comenzaron a observar las ceremonias jud\u00ed\u00adas. El Ap\u00f3stol comprendi\u00f3 que este cambio en las cosas socavaba la misma esencia del evangelio de la gracia. La carta a los G\u00e1l. revela las m\u00e1s profundas convicciones de Pablo.<br \/>\nA medida que desarrolla sus argumentos en respuesta a las ense\u00f1anzas de los judaizantes, el ap\u00f3stol toca varios temas fundamentales, como la naturaleza de la autoridad apost\u00f3lica, la justificaci\u00f3n por la fe, la promesa a Abraham, la calidad de hijos, el papel de la ley de Mois\u00e9s, la libertad, la obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo y la santificaci\u00f3n. No es de extra\u00f1arse que esta carta haya desempe\u00f1ado un papel important\u00ed\u00adsimo a trav\u00e9s de toda la historia de la iglesia, m\u00e1s notablemente en el tiempo de la Reforma en el siglo XVI, cuando Mart\u00ed\u00adn Lutero se apoy\u00f3 en ella para atacar la doctrina cat\u00f3lica romana de la salvaci\u00f3n. Aunque el punto exacto de la controversia entre Pablo y sus opositores (\u00bfdeben circuncidarse los gentiles?) puede parecer una preocupaci\u00f3n lejana para la mayor\u00ed\u00ada de los cristianos despu\u00e9s del siglo I, el tema central es nada me nos que la base de nuestra relaci\u00f3n con Dios. La respuesta dada por los judaizantes, a primera vista, llamaba la atenci\u00f3n hacia las ceremonias jud\u00ed\u00adas, pero su compromiso m\u00e1s profundo (la dependencia de la \u2020\u0153carne\u2020\u009d en vez del Esp\u00ed\u00adritu) se puede expresar en muchas otras maneras.<br \/>\nAlgunos eruditos modernos sostienen que este as\u00ed\u00ad llamado enfoque \u2020\u0153protestante\u2020\u009d de G\u00e1l. no es v\u00e1lido. Sin embargo, aunque Mart\u00ed\u00adn Lutero y otros reformadores posiblemente hayan perdido algunos ma tices, no se equivocaron al ver en esta carta la respuesta de Dios a las preocupaciones de esa \u00e9poca. Aparte de toda otra ense\u00f1anza que contenga G\u00e1l., no hay duda de que nos dice en un lenguaje claro y vigoroso que nuestra posici\u00f3n correcta ante Dios s\u00f3lo puede ser un acto de gracia recibido por medio de la fe en Cristo. Ning\u00fan ritual de la iglesia y ning\u00fan esfuerzo humano puede determinar nuestra justificaci\u00f3n. Por el contrario, \u2020\u0153el justo vivir\u00e1 por la fe\u2020\u009d (3:11).<\/p>\n<p>La ubicaci\u00f3n de Galacia<\/p>\n<p>MARCO HISTORICO<\/p>\n<p>Con respecto a ciertos temas hist\u00f3ricos relativos a G\u00e1l., hay pocas dudas. Muy pocos eruditos cuestionan seriamente, p. ej.p. ej. Por ejemplo que Pablo sea su autor. Nuevamente, el texto deja bien en claro que algunas personas estaban creando una sedici\u00f3n espiritual en la comunidad g\u00e1lata, predicando un falso evangelio que presionaba a los creyentes gentiles a observar ceremonias jud\u00ed\u00adas, particularmente la circun cisi\u00f3n (1:7\u20139; 5:2, 3, 7\u201312; 6:12, 13). Por otra parte, s\u00ed\u00ad existe un considerable debate sobre la fecha, los destinatarios y la ocasi\u00f3n precisa de la redacci\u00f3n de esta carta importante.<br \/>\nEn la actualidad muchos eruditos creen que las destinatarias de esta carta fueron las iglesias fundadas por Pablo y Bernab\u00e9 en Iconio, Listra y Derbe (Hech. 14:1\u201323). Estaban ubicadas en la parte sur de la provincia romana de Galacia, dentro de Asia Menor (lo que hoy es Turqu\u00ed\u00ada). El nombre de esta provincia proviene de una regi\u00f3n ubicada al norte, donde se hab\u00ed\u00ada establecido la raza de los g\u00e1latas (originalmente provenientes de Galia), y una opini\u00f3n minoritaria sostiene que las iglesias en cuesti\u00f3n estaban ubicadas en esa \u00e1rea (opini\u00f3n que afecta a la asignaci\u00f3n de fecha a la carta). Se apela a Hech. 16:6 para apoyar el punto de vista de que Pablo fund\u00f3 algunas iglesias all\u00ed\u00ad, pero este texto es, cuando menos, ambiguo, y las otras evidencias no son firmes.<br \/>\nUn asunto m\u00e1s complicado, aunque relacionado con \u00e9ste, es el de la fecha en que fue escrita la carta. El centro del debate es si Pablo escribi\u00f3 G\u00e1l. antes o despu\u00e9s del llamado \u2020\u0153concilio apost\u00f3lico\u2020\u009d en Jerusal\u00e9n. Este acontecimiento, registrado en Hech. 15, es fechado por la mayor\u00ed\u00ada de los eruditos en el a\u00f1o 49 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo (de seguro, no antes del a\u00f1o 48). Pablo aparentemente se refiere a este concilio en G\u00e1l. 2:1\u201310, pero muchos han argumentado que su descripci\u00f3n se contradice con la narraci\u00f3n de Hech., especialmente en cuanto no menciona el decreto del que habla Hech. 15:22\u201329.<br \/>\nAlgunos estudiosos evitan este problema argumentando que G\u00e1l. fue escrita antes del concilio. (Este argumento presume que la carta fue escrita a las iglesias ubicadas en el sur de la provincia. El punto de vista de que las iglesias en cuesti\u00f3n estaban ubicadas en el norte contradice esta fecha, ya que Pablo no evangeliz\u00f3 la regi\u00f3n del norte sino hasta despu\u00e9s de realizado el concilio.) Seg\u00fan la posici\u00f3n que apoya esta fecha temprana, G\u00e1l. 2 no entra en conflicto con Hech., simplemente porque en el momento de escribir esta carta el concilio a\u00fan no se hab\u00ed\u00ada realizado. Los comentarios de Pablo, por lo tanto, deben referirse a otra reuni\u00f3n (po siblemente la que se describe en Hech. 11:29, 30). Para otros estudiosos, esta soluci\u00f3n parece demasiado f\u00e1cil, especialmente en vista de las grandes similitudes entre Hech. 15 y G\u00e1l. 2. Es posible argumentar que ambos pasajes se refieren al mismo acontecimiento, y que las diferencias pueden explicarse reconociendo las muy distintas perspectivas de los dos autores. Seg\u00fan este punto de vista, G\u00e1l. tiene que haber sido escrita despu\u00e9s del 49 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, y la fecha preferida es a mediados de la d\u00e9cada del 50, mientras Pablo estaba en Efeso, durante su tercer viaje misionero.<br \/>\nLa controversia sobre la fecha de G\u00e1l. no es meramente un juego de eruditos. Ciertas sutilezas sobre el significado de la carta \u2014sin mencionar cuestiones mayores relativas a la historia de la iglesia primitiva\u2014 se ven afectadas por el punto de vista que uno pueda tener de su relaci\u00f3n con el concilio de Jerusal\u00e9n. Este comentario considera que G\u00e1l. fue escrita a mediados de la d\u00e9cada del 50. No obstante, ya que no es posible lograr una certe za absoluta con respecto a este asunto, ser\u00ed\u00ada incorrecto interpretar la carta en una forma que dependa en manera excesiva de la fecha en que fue escrita. En especial, debe hacerse un esfuerzo por no dar explicaciones clave que podr\u00ed\u00adan ser invalidadas por la adopci\u00f3n de otra fecha de escritura. Afortunadamente, el \u00e9nfasis principal del argumento de Pablo es lo suficientemente claro y no gira alrededor de nuestra capacidad para determinar con precisi\u00f3n la fecha de escritura.<\/p>\n<p>PROPOSITO Y ESTRUCTURA<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es, entonces, el argumento de Pablo? El Ap\u00f3stol es muy expl\u00ed\u00adcito cuando declara que se vio motivado a escribir la carta porque los g\u00e1latas estaban en camino de desertar del evangelio (1:6, 7). En efecto, hab\u00ed\u00adan vuelto a pr\u00e1cticas ritualistas con reminiscencias de su anterior experiencia pagana (4:9, 10).<br \/>\nDado que las personas que estaban causando estos problemas en Galacia aparentemente hab\u00ed\u00adan socavado la autoridad de Pablo, el Ap\u00f3stol dedica la primera secci\u00f3n principal de la carta a defender el origen divino de su evangelio (caps. 1\u20132; ver especialmente 1:1, 11, 12; 2:6\u20139). En los dos cap\u00ed\u00adtulos siguientes, apelando al ATAT Antiguo Testamento mismo, \u00e9l demuestra que la promesa de Dios a Abraham se recibe, no por las obras de la ley, sino por fe (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:6\u201314). Finalmente, encuentra necesario, en los caps. 5 y 6, detallar las implicaciones pr\u00e1cticas de este evangelio de la libertad (ver especialmente 5:13\u201326). Estos tres temas, sin embargo, est\u00e1n subordinados a su \u00fanico gran prop\u00f3sito: evitar que los g\u00e1latas abandonen el evangelio de verdad y se conviertan en ap\u00f3statas.<br \/>\nLa triple estructura que acabamos de bosquejar refleja una forma com\u00fan y tradicional de leer G\u00e1l. Estudios recientes, sin descartar esta perspectiva b\u00e1sica, han intentado definir m\u00e1s precisamente el car\u00e1cter literario de la carta por examinar las t\u00e9cnicas de la ret\u00f3rica en la antig\u00fcedad. Algunos erudi-tos consideran que G\u00e1l. es un discurso \u2020\u0153apolog\u00e9tico\u2020\u009d (algo as\u00ed\u00ad como una defensa en un tribunal), mientras que otros la consideran un escrito \u2020\u0153deliberativo\u2020\u009d (cuya intenci\u00f3n es persuadir a sus lectores a hacer algo). Otra perspectiva, concentrada m\u00e1s en la estructura de la carta que en sus discursos, considera que G\u00e1l. est\u00e1 formada por dos secciones principales: una de reprensi\u00f3n (1:6\u20134:11) y una de pedidos (4:12\u20136:10).<br \/>\nEspecialistas en este campo han propuesto otras alternativas, y los aportes de las investigacionessociol\u00f3gicas y antropol\u00f3gicas han contribuido aun m\u00e1s a nuestra comprensi\u00f3n de la forma en que Pablo construye sus argumentos. Dado que no se ha llegado a un consenso sobre dichos temas, este comentario utiliza un bosquejo m\u00e1s bien tradicional para indicar la estructura de la l\u00f3gica que sigui\u00f3 el Ap\u00f3stol. Cualquiera sea el estilo literario preciso que haya influido en la escritura de Pablo, es de gran importancia interpretar cada vers\u00ed\u00adculo o pasaje en el contexto de aquella l\u00f3gica. (Ver tambi\u00e9n el art\u00ed\u00adculo \u2020\u0153Leyendo las ep\u00ed\u00adstolas\u2020\u009d.)<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1-10\tIntroducci\u00f3n<br \/>\n1:1-5\tPr\u00f3logo<br \/>\n1:6-10\tOcasi\u00f3n<\/p>\n<p>1:11\u20142:21\tEl apostolado de Pablo<br \/>\n1:11, 12\tProposici\u00f3n principal<br \/>\n1:13-24\tPruebas sustanciales<br \/>\n2:1-21\tDos casos especiales<\/p>\n<p>3:1\u20144:31\tEl evangelio de Pablo<br \/>\n3:1-5\tApelaci\u00f3n inicial<br \/>\n3:6\u20144:7\tArgumentos b\u00e1sicos<br \/>\n4:8-31\tNuevas apelaciones<\/p>\n<p>5:1\u20146:10\tMandatos de Pablo<br \/>\n5:1-12\tAcerca de la circuncisi\u00f3n<br \/>\n5:13-26\tAcerca del amor<br \/>\n6:1-10\tAcerca de las cargas<\/p>\n<p>6:11-18\tEp\u00ed\u00adlogo<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-10 INTRODUCCION<br \/>\nEn todas sus cartas el Ap\u00f3stol comienza con una secci\u00f3n introductoria, que normalmente incluye un saludo inicial y una oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias. En diferente medida estas introducciones contienen las claves de los temas que preocupan a Pablo. Este es, sin duda, el caso de G\u00e1l., por lo que debemos prestar especial atenci\u00f3n a los aspectos distintivos. Ver tambi\u00e9n el art\u00ed\u00adculo \u2020\u0153Leyendo las ep\u00ed\u00adstolas\u2020\u009d.<\/p>\n<p>1:1-5 Pr\u00f3logo<\/p>\n<p>Una lectura superficial de estos vers\u00ed\u00adculos iniciales podr\u00ed\u00ada sugerir que aqu\u00ed\u00ad tenemos solamente un ejemplo m\u00e1s del saludo tradicional de Pablo, aunque quiz\u00e1 con algunas leves variaciones y agregados. El formato b\u00e1sico es bastante conocido: comienza nombrando al autor en el v. 1 (Pablo, ap\u00f3stol); luego, en el v. 2, nombra a los destinatarios (a las iglesias de Galacia); finalmente, en el v. 3, se encuentra el saludo caracter\u00ed\u00adstico de Pablo (Gracia \u2020\u00a6 y paz \u2020\u00a6 )<br \/>\nSin embargo, al mirarlos con mayor detenimiento, se ve claramente que este pr\u00f3logo es bastante raro y que ofrece una clave importante del car\u00e1cter distintivo de G\u00e1l. Por una parte, los destinatarios se describen muy sucintamente; en las otras cartas Pablo usa la palabra \u2020\u0153santos\u2020\u009d, o expresiones similares, para dirigirse a sus lectores. El significado de esta sutil omisi\u00f3n se aclarar\u00e1 en el v. 6.<br \/>\nDebemos notar, adem\u00e1s, cu\u00e1n extenso es este pr\u00f3logo, en comparaci\u00f3n con los de otras cartas. (S\u00f3lo en Rom., donde Pablo ten\u00ed\u00ada que explicar su mensaje a una iglesia que no lo conoc\u00ed\u00ada, encontramos una introducci\u00f3n m\u00e1s prolongada.) El v. 4, cargado de significaci\u00f3n teol\u00f3gica, es especialmente importante. Aqu\u00ed\u00ad Pablo subraya el sacrificio que Cristo hace de s\u00ed\u00ad mismo, un tema que anticipa varios pasajes muy poderosos (p. ej.p. ej. Por ejemplo 2:20, 21). Tambi\u00e9n toca el tema de la liberaci\u00f3n, el cual refleja su gran preocupaci\u00f3n por el contraste entre esclavitud y libertad. Esta liberaci\u00f3n tiene un marcado tinte \u2020\u0153escatol\u00f3gico\u2020\u009d (relativo a los \u00faltimos tiempos). Al concentrarse en la presente \u00e9poca malvada, Pablo recuerda a sus lectores que la redenci\u00f3n de Cristo introduce una nueva \u00e9poca como el cumplimiento de las promesas de Dios. Finalmente, el Ap\u00f3stol afirma que la voluntad de Dios est\u00e1 tras estos acontecimientos. Los g\u00e1latas deben reconocer que este mensaje no es un invento de Pablo: rechazarlo es rechazar el plan divino. De cualquier manera, la grandeza de la obra de Cristo lleva a una doxolog\u00ed\u00ada (expresi\u00f3n de alabanza) en el v. 5, algo que falta en los pr\u00f3logos de todas las otras cartas.<br \/>\nSin embargo, la caracter\u00ed\u00adstica distintiva m\u00e1s importante del pr\u00f3logo se encuentra en el v. 1, donde Pablo interrumpe la fluidez de su saludo para incluir una negaci\u00f3n enf\u00e1tica: su apostolado no tiene origen humano, sino divino. Es claro que algunas personas estaban cuestionando la autoridad de Pablo para hablar como ap\u00f3stol de Cristo. La naturaleza exacta de tal cuestionamiento es motivo de cierto debate entre los eruditos, pero es posible que estuviera siendo acusado de predicar un mensaje extra\u00f1o que contradec\u00ed\u00ada la ense\u00f1anza de la iglesia en Jerusal\u00e9n. Pablo tratar\u00e1 este tema m\u00e1s directamente a partir del v. 11.<\/p>\n<p>1:6-10 Ocasi\u00f3n<\/p>\n<p>Cualquier persona que est\u00e9 familiarizada con las cartas de Pablo a las iglesias esperar\u00ed\u00ada ver una secci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias inmediatamente despu\u00e9s del saludo (en el caso de 2 Cor. y Ef., \u2020\u0153Bendito sea el Dios y Padre \u2020\u00a6 \u2020\u009d). No s\u00f3lo esta secci\u00f3n no est\u00e1 presente aqu\u00ed\u00ad, sino que Pablo la reemplaza con una reprensi\u00f3n: Estoy asombrado de que tan pronto os est\u00e9is apartando \u2020\u00a6 (6). Esta caracter\u00ed\u00adstica es una clave muy importante para apreciar el car\u00e1cter de G\u00e1l. La apertura ya nos hab\u00ed\u00ada alertado de que hay algo fuera de lo com\u00fan en esta carta, pero ahora nos damos cuenta de lo seria y urgente que era la situaci\u00f3n sobre la que Pablo deb\u00ed\u00ada hablar.<br \/>\nAl describir el error de los g\u00e1latas, el Ap\u00f3stol utiliza el vocabulario propio de la deserci\u00f3n militar (6) y de la lucha pol\u00ed\u00adtica: algunos \u2020\u00a6 os perturban (7; el mismo verbo se utiliza en 5:10; Hech. 15:24; 17:8, 13). Pablo es muy espec\u00ed\u00adfico: los g\u00e1latas est\u00e1n en camino de abandonar la ense\u00f1anza de la gracia del evangelio. Sin embargo, no se refiere a un cambio meramente intelectual. La acci\u00f3n de ellos es intensamente personal: est\u00e1n abandonando a aquel que con inmensa gracia los llam\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo. Esta idea doble de separaci\u00f3n, tanto de la gracia como de una persona, se presenta expl\u00ed\u00adcitamente en 5:4: \u2020\u0153Vosotros que pretend\u00e9is ser justificados en la ley, \u00c2\u00a1hab\u00e9is quedado desligados de Cristo y de la gracia hab\u00e9is ca\u00ed\u00addo!\u2020\u009d A la luz de estas palabras, seguramente nuestra lectura personal de G\u00e1l. ser\u00e1 m\u00e1s que un ejercicio hist\u00f3rico o intelectual. Todos los que leen esta carta son confrontados con asuntos que afectan su destino eterno.<br \/>\nSin embargo, lo que hac\u00ed\u00ada m\u00e1s complicadas las cosas para Pablo era que el error en que estaban cayendo los g\u00e1latas no era simplemente el resultado de una debilidad entre los creyentes. Ten\u00ed\u00ada una fuente externa. Algunos cristianos jud\u00ed\u00ados, descontentos con la forma en que Pablo invitaba libremente a los gentiles a venir a Dios, hab\u00ed\u00adan comenzado a visitar las iglesias que \u00e9l hab\u00ed\u00ada establecido. El prop\u00f3sito de ellos era \u2020\u0153judaizar\u2020\u009d a los creyentes gentiles; persuadirlos de que, despu\u00e9s de creer en Cristo, deb\u00ed\u00adan dar un paso m\u00e1s y convertirse en jud\u00ed\u00ados por medio de la circuncisi\u00f3n (ver la Introducci\u00f3n).<br \/>\nEl Ap\u00f3stol consideraba que estos judaizantes no eran simplemente cristianos errados, sino peligrosos falsos maestros. Su mensaje no era, en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo, el evangelio, sino lo opuesto. Su misi\u00f3n era, en realidad, tan destructiva que Pablo se vio obligado a pronunciar las palabras m\u00e1s duras que puedan encontrarse en cualquiera de sus cartas: echar un anatema sobre cualquiera que predicara un evangelio diferente del que los g\u00e1latas hab\u00ed\u00adan escuchado y recibido de \u00e9l. La palabra anatema (utilizada tambi\u00e9n en 1 Cor. 12:3; 16:22; y especialmente en Rom. 9:3, que tiene reminiscencias de Exo. 32:32) se refiere a la maldici\u00f3n propia de Dios, y por lo tanto, DHHDHH Dios Habla Hoy traduce correctamente: \u2020\u0153caiga bajo maldici\u00f3n\u2020\u009d (8, 9).<br \/>\nEste lenguaje tan fuerte podr\u00ed\u00ada perturbar a sus lectores, por lo que en el v. 10 Pablo justifica su reacci\u00f3n, llamando la atenci\u00f3n hacia sus propios motivos. Aparentemente, los judaizantes lo hab\u00ed\u00adan acusado de predicar la circuncisi\u00f3n cuando le conven \u00ed\u00ada, para ganar la aprobaci\u00f3n de los hombres (5:11). Pablo niega vehementemente tener otro motivo que el de agradar a Dios; de otra forma ya no podr\u00ed\u00ada ser considerado siervo de Cristo. De cualquier manera, el mismo hecho de que hab\u00ed\u00ada echado una maldici\u00f3n sobre los judaizantes deber\u00ed\u00ada convencer a los g\u00e1latas de que sus acciones dif\u00ed\u00adcilmente fueran motivadas por el deseo de no ofender a las personas. Lightfoot parafrasea el v. 10 de esta forma: \u2020\u0153Ustedes me acusan de seguir una pol\u00ed\u00adtica conciliatoria; s\u00ed\u00ad; conciliatoria con Dios\u2020\u009d (J. B. Lightfoot, Saint Paul\u2020\u2122s Epistle to the Galatians, 10 ed., [Macmillan, 1898], p. 79). DHHDHH Dios Habla Hoy traduce: \u2020\u0153Yo no busco la aprobaci\u00f3n de los hombres, sino la aprobaci\u00f3n de Dios.\u2020\u009d<\/p>\n<p>1:11-2:21 EL APOSTOLADO DE PABLO<br \/>\nYa hemos se\u00f1alado que en esta carta Pablo debe defenderse a s\u00ed\u00ad mismo antes de defender su evangelio. Hay cierta medida de verdad en este an\u00e1lisis. Los ataques a su mensaje de libertad para los gentiles estaban indisolublemente unidos a cuestionamientos sobre su autoridad como ap\u00f3stol. \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00ed\u00adan escucharlo los g\u00e1latas? Por otra parte, ser\u00ed\u00ada un error considerar los caps. 1 y 2 s\u00f3lo como una defensa personal. Las menciones autobiogr\u00e1ficas siempre est\u00e1n subordinadas a su prop\u00f3sito principal de afirmar \u2020\u0153la verdad del evangelio\u2020\u009d (2:5, 14).<\/p>\n<p>1:11, 12 Proposici\u00f3n principal<\/p>\n<p>Aqu\u00ed\u00ad, como en 1 Cor. 15:1 y 2 Cor. 8:1, Pablo comienza una nueva e importante secci\u00f3n, utilizando el verbo gnorizo (hacer saber, hacer conocer, decla rar) que confiere un tono algo formal y solemne a su declaraci\u00f3n. Es interesante que la expresi\u00f3n paralela en 1 Cor. 15 introduce el comentario de que \u00e9l hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153recibido\u2020\u009d las verdades b\u00e1sicas del evangelio (v. 3), mientras que en G\u00e1l. destaca precisamente lo contrario, lo cual indica que su enfoque es diferente. La expresi\u00f3n el evangelio que fue anunciado por m\u00ed\u00ad (v. 11) puede ser significativa; dado el singular ministerio de Pablo entre los gentiles, su predicaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada un cierto car\u00e1cter distintivo (obs\u00e9rvese la expresi\u00f3n \u2020\u0153mi evangelio\u2020\u009d, Rom. 2:16) que provocaba una oposici\u00f3n particularmente violenta de parte de los judaizantes.<br \/>\nA continuaci\u00f3n viene una triple negaci\u00f3n, confirmando (en caso de que hubiera alguna duda) que Pablo responde a alguna clase de acusaci\u00f3n sobre el car\u00e1cter de su mensaje. La primera de estas negativas dice, lit.lit. Literalmente: \u2020\u0153no es seg\u00fan hombre\u2020\u009d. Es una negativa general, claramente explicada por las siguientes dos negativas: dado que este evangelio no le fue entregado ni ense\u00f1ado por ning\u00fan hombre, es claro que no tiene origen humano. Este punto se aclara aun m\u00e1s con la cl\u00e1usula que marca el contraste: sino por revelaci\u00f3n de Jesucristo, lo cual puede significar que Cristo fue la fuente de la revelaci\u00f3n o, m\u00e1s probablemente, que Cristo mismo le fue revelado (como en el v. 16).<\/p>\n<p>1:13-24 Pruebas sustanciales<\/p>\n<p>Pablo pasa ahora a probar su afirmaci\u00f3n. La prueba parece consistir en dos partes principales. En primer lugar, \u00e9l necesita presentar la evidencia que apoya la afirmaci\u00f3n en s\u00ed\u00ad (1:13\u201324): debe demostrar que durante los a\u00f1os de formaci\u00f3n de su ministerio no recibi\u00f3 capacitaci\u00f3n alguna de parte de los ap\u00f3stoles. En segundo lugar, debe tratar dos acontecimientos posteriores que probablemente hab\u00ed\u00adan sido usados por los judaizantes como prueba en su contra (2:1\u201321).<br \/>\n1:13, 14 Antes de su conversi\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad el Ap\u00f3stol se\u00f1ala que su experiencia precristiana fue ca racterizada por dos elementos que son incompatibles con su ministerio actual. En primer lugar, estaba totalmente comprometido con la destrucci\u00f3n de los cristianos y el exterminio de la iglesia (tema que se nos explica claramente en Hech. 9). En se gundo lugar, era un devoto fariseo. La expresi\u00f3n las tradiciones de mis padres probablemente se refiera no s\u00f3lo a las ense\u00f1anzas generales del juda\u00ed\u00adsmo, sino m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente a lo que de otra for ma se conoce como la \u2020\u0153ley oral\u2020\u009d, una larga lista de reglas que distingu\u00ed\u00adan a los fariseos de otros grupos jud\u00ed\u00ados (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Mar. 7:1\u201313; Fil. 3:4\u20136).<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 menciona Pablo estas cosas? Una respuesta com\u00fan es que ellas prueban que Pablo no recibi\u00f3 su evangelio de maestros jud\u00ed\u00ados. Pero, \u00bfqui\u00e9n habr\u00ed\u00ada afirmado que esto era lo que hab\u00ed\u00ada sucedido? \u00c2\u00a1Seguramente no los judaizantes! En cierta forma esta informaci\u00f3n apoya el derecho de Pablo a hablar con cierta autoridad sobre la naturaleza del juda\u00ed\u00adsmo. Sin embargo, parece probable que estos vers\u00ed\u00adculos no hayan sido escritos tanto como una prueba en s\u00ed\u00ad, sino como preparaci\u00f3n para lo que est\u00e1 por decir. En otras palabras, su vida anterior demuestra la necesidad que Pablo ten\u00ed\u00ada de una conversi\u00f3n dr\u00e1stica. S\u00f3lo una intervenci\u00f3n divina de la gracia de Dios podr\u00ed\u00ada explicar el cambio que se produjo en \u00e9l.<br \/>\n1:15, 16a La revelaci\u00f3n. En esta impactante descripci\u00f3n de la forma en que Dios obr\u00f3 en su vida, Pablo alude a las palabras del mismo Se\u00f1or a Jerem\u00ed\u00adas: \u2020\u0153Antes que yo te formase en el vientre te conoc\u00ed\u00ad; y antes que salieses de la matriz, te consagr\u00e9 y te di por profeta a las naciones\u2020\u009d (Jer. 1:5; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Isa. 49:1\u20136). Indudablemente, Pablo consideraba su ministerio no solamente comparable al de Jerem\u00ed\u00adas, sino m\u00e1s que eso, como relacionado en forma integral con la obra de los profetas del ATAT Antiguo Testamento y, en cierto sentido, hasta como su culminaci\u00f3n. Ahora, por fin, el mensaje de salvaci\u00f3n est\u00e1 rompien do todas las barreras de las nacionalidades. La luz ha ca\u00ed\u00addo sobre las tierras de los gentiles, de los cuales los g\u00e1latas son parte.<br \/>\nSin embargo, es especialmente significativa la notable acumulaci\u00f3n de expresiones en los vv. 15 y 16 que se\u00f1alan a la iniciativa de Dios, soberana y llena de gracia: tuvo a bien (el primer verbo en el gr.); me apart\u00f3 desde el vientre de mi madre; llam\u00f3; gracia; revelar. El fuerte \u00e9nfasis en la predestinaci\u00f3n de Dios tiene como prop\u00f3sito no dejar en absoluto lugar a dudas sobre el origen divino del evangelio que Pablo predicaba. En particular, no son sus esfuerzos propios sino s\u00f3lo la obra de Dios la que lo ha llevado al apostolado.<br \/>\n1:16b\u201324 Despu\u00e9s de su conversi\u00f3n. Lo que se quiere demostrar en este p\u00e1rrafo es bien claro. Pablo quiere dejar establecido que en los primeros a\u00f1os de su ministerio, durante los cuales se fue formando el car\u00e1cter distintivo de su predicaci\u00f3n, no estuvo bajo la influencia de los otros ap\u00f3stoles por un tiempo prolongado. Nos dice que de inmediato, luego de su conversi\u00f3n, en lugar de consultar con ning\u00fan hombre (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153carne y sangre\u2020\u009d, una expresi\u00f3n que llama la atenci\u00f3n sobre la fragilidad de los seres humanos), pas\u00f3 tres a\u00f1os en Arabia. La regi\u00f3n que tiene en mente, que era dominada por los nabateos, quiz\u00e1 incluyera a la ciudad de Damasco en esa \u00e9poca (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 9:19\u201322). De cualquier forma, lo que Pablo quiere destacar es que no pas\u00f3 por un per\u00ed\u00adodo de instrucci\u00f3n bajo los ap\u00f3stoles de Jerusal\u00e9n. Cuando finalmente volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, su contacto con Pedro fue muy limitado, y la \u00fanica otra figura importante con quien se encontr\u00f3 fue Jacobo, el hermano del Se\u00f1or. Lo restringida que fue su exposici\u00f3n a la iglesia primitiva de Judea queda confirmada por el hecho de que casi ninguno lo conoc\u00ed\u00ada personalmente, aunque ten\u00ed\u00adan cabal conocimiento de su conversi\u00f3n, que era un motivo para glorificar a Dios.<br \/>\nEs importante destacar la gravedad del argumento de Pablo. En el v. 20 llega hasta emitir un juramento (he aqu\u00ed\u00ad delante de Dios) para probar que su testimonio es verdadero. Esta es una clara indicaci\u00f3n de que Pablo estaba respondiendo a algunas acusaciones muy espec\u00ed\u00adficas. Sin duda, los judaizantes estaban haciendo correr historias acerca de que \u00e9l hab\u00ed\u00ada estado bajo la instrucci\u00f3n de los ap\u00f3stoles de Jerusal\u00e9n durante largo tiempo, como lo hubiera hecho un disc\u00ed\u00adpulo bajo su rab\u00ed\u00ad. Tambi\u00e9n es importante destacar que con el v. 24 Pablo ha completado su argumentaci\u00f3n. Durante los primeros 14 (quiz\u00e1 17) a\u00f1os de su ministerio, mientras se estaba definiendo el car\u00e1cter de su predicaci\u00f3n, no tuvo la oportunidad de capacitarse con una fuente humana.<\/p>\n<p>2:1-21 Dos casos especiales<\/p>\n<p>Habiendo establecido que sus contactos iniciales con los disc\u00ed\u00adpulos no constitu\u00ed\u00adan el origen de su apostolado, Pablo trata ahora dos temas espec\u00ed\u00adficos que posiblemente hayan sido planteados por sus opositores.<br \/>\n2:1\u201310 La conferencia en Jerusal\u00e9n. Dado que este pasaje es de gran importancia para reconstruir la historia temprana de la iglesia cristiana, los estudiosos del NTNT Nuevo Testamento le han prestado mucha atenci\u00f3n. Se han desarrollado argumentos t\u00e9cnicos y detallados, destinados especialmente a determinar si la ocasi\u00f3n a la que Pablo se refiere es la visita que se relata en Hech. 11:29, 30, o el llamado \u2020\u0153concilio apost\u00f3lico\u2020\u009d de Hech. 15 (ver Introducci\u00f3n).<br \/>\nEn medio de este debate es f\u00e1cil perder de vista la cuesti\u00f3n principal: \u00bfQu\u00e9 quiere decirnos el relato? Hay buenas razones para creer que Pablo est\u00e1 respondiendo a una acusaci\u00f3n de los judaizantes, que podr\u00ed\u00ada haber sido presentada m\u00e1s o menos en esta forma: \u2020\u0153En una etapa de su ministerio, a Pablo se le oblig\u00f3 a asistir a una reuni\u00f3n en Jerusal\u00e9n, someterse en privado a los \u2020\u0153tres\u2020\u009d (Jacobo, Pedro y Juan) y acceder a obedecer sus instrucciones, como lo prueba su deseo de recolectar fondos para los cristianos de Judea.\u2020\u009d Si as\u00ed\u00ad fuera, Pablo podr\u00ed\u00ada estar tratando el tema, no porque sienta la obligaci\u00f3n de relatar cada contacto que tuvo con los ap\u00f3stoles de Jerusal\u00e9n (ese aspecto de su argumento termina al final del cap. 1), sino porque sus oponentes lo hab\u00ed\u00adan planteado y lo hab\u00ed\u00adan utilizado en forma err\u00f3nea. En otras palabras, Pablo debe aclarar las cosas.<br \/>\nLo primero que debemos notar es que Pablo pone \u00e9nfasis en la causa y el prop\u00f3sito de su visita (2). La causa fue una revelaci\u00f3n: no la obediencia a un mandato humano, sino la sujeci\u00f3n a una instrucci\u00f3n divina. El prop\u00f3sito era informar a los l\u00ed\u00adderes sobre su ministerio y as\u00ed\u00ad asegurarse de que sus grandes esfuerzos apost\u00f3licos no fueran en vano. Esta es una expresi\u00f3n notable (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Fil. 2:16 y 1 Tes. 3:5, posiblemente en alusi\u00f3n a Isa. 49:4), y nos dice algo sobre las tensiones que seguramente se sintieron en la conferencia. Al menos desde una perspectiva humana, Pablo parec\u00ed\u00ada pensar que era muy posible que la iglesia en Jerusal\u00e9n tomara una decisi\u00f3n equivocada y destruyera el ministerio a los gentiles. La confianza del Ap\u00f3stol en la voluntad de Dios nunca fue presuntuosa. El comprend\u00ed\u00ada la realidad del pecado y del mal, as\u00ed\u00ad como el pe so de su propia responsabilidad. Aunque estaba seguro de que Dios cumplir\u00ed\u00ada sus promesas y perfeccionar\u00ed\u00ada su obra (Rom. 8:28; Fil. 1:6), ese hecho no se convirti\u00f3 en excusa para ser pasivo y \u2020\u0153dejar que Dios se ocupara\u2020\u009d del problema. Pablo continuar\u00ed\u00ada haciendo todos los esfuerzos posibles por correr la carrera (cf.cf. Confer (lat.), compare Fil. 3:12\u201314), dependiendo constantemente del obrar de Dios (Fil. 2:12, 13).<br \/>\nEn segundo lugar, observemos que el Ap\u00f3stol es franco en cuanto a la lucha que caracteriz\u00f3 la reuni\u00f3n (3\u20135). En la iglesia hab\u00ed\u00ada un \u2020\u0153partido de la circuncisi\u00f3n\u2020\u009d, personas a las que el Ap\u00f3stol consideraba falsos hermanos, cuya real motivaci\u00f3n era socavar la libertad espiritual que ofrece el evangelio. Aparentemente, queriendo tomar a Tito, que era gentil, para hacer de \u00e9l un modelo, habr\u00e1n insistido en que se circuncidara. Pablo no nos dice expl\u00ed\u00ad citamente cu\u00e1l fuera la reacci\u00f3n inicial de Pedro, Jacobo y Juan, pero hay buenas razones para pensar que estos l\u00ed\u00adderes, quiz\u00e1 preocupados por la unidad de la iglesia, hayan considerado la idea de ceder ante los reclamos del grupo que ped\u00ed\u00ada la circuncisi\u00f3n. No obstante, dado su especial llamamiento, Pablo comprend\u00ed\u00ada en una forma muy profunda las implicaciones del tema en cuesti\u00f3n. Han de haber sido momentos de emociones violentas, co mo lo sugiere la sintaxis gr. desigual de estos vers\u00ed\u00adculos. De cualquier modo, el Ap\u00f3stol se neg\u00f3 a ceder a los reclamos de los falsos hermanos, ni por un momento, \u2020\u00a6 para que la verdad del evangelio permaneciese a vuestro favor (a favor de los gentiles). En resumen, los l\u00ed\u00adderes no obligaron a Tito a circuncidarse.<br \/>\nEn tercer lugar, Pablo dedica la mitad de su relato sobre el concilio de Jerusal\u00e9n a explicar el resultado de esta conferencia, expresado tanto en forma negativa (6, 10) como positiva (7\u20139). Contrariamen te a lo que afirmaban los judaizantes, la realidad es que los \u2020\u0153tres\u2020\u009d no impusieron cambios en su ministerio ni su mensaje. Es cierto que estos l\u00ed\u00adderes quer\u00ed\u00adan que Pablo se preocupara por la situaci\u00f3n de los pobres en Judea, pero ese pedido no estaba en desacuerdo con su especial ministerio, por lo que el Ap\u00f3stol estuvo feliz de acceder a \u00e9l. (Bien podr\u00ed\u00ada haber cierta conexi\u00f3n entre este pedido y la ofrenda de la que Pablo habla en Rom. 15:25\u201327 y 2 Cor. 8\u20139. Dicho sea de paso, es importante observar que Pablo no ve\u00ed\u00ada ning\u00fan conflicto entre su ministerio de predicaci\u00f3n y sus esfuerzos por satisfacer las necesidades f\u00ed\u00adsicas de los pobres.)<br \/>\nM\u00e1s importante, sin embargo, fue el resultado positivo. Jacobo, Pedro y Juan le mostraron respeto y lo trataron como a un igual. Se dice espec\u00ed\u00adficamente que ellos reconocieron que Dios le hab\u00ed\u00ada dado a Pablo un don apost\u00f3lico especial para trabajar entre los gentiles (v. 9). Hay cierta iron\u00ed\u00ada en este hecho. Pablo mismo no apelar\u00ed\u00ada a los \u2020\u0153tres\u2020\u009d como si dependiera de su autoridad (lo cual no hac\u00ed\u00ada ninguna diferencia en la validez de su ministerio). \u00c2\u00a1Los judaizantes, que s\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00adan apelado a esa autoridad, eran, sin embargo, quienes violaban el acuerdo de Jerusal\u00e9n pidiendo que los gentiles se circuncidaran!<br \/>\n2:11-21 Conflicto en Antioqu\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad como los judaizantes quiz\u00e1 apelaron (equivocadamente) a la conferencia de Jerusal\u00e9n para que apoyara sus acusaciones, es posible tambi\u00e9n que quisieran destruir la reputaci\u00f3n de Pablo, exagerando la disputa que se produjo en la ciudad gentil de Antioqu\u00ed\u00ada. Despu\u00e9s de todo, si Pablo hab\u00ed\u00ada tenido la audacia de refutar p\u00fablicamente al gran ap\u00f3stol Pedro, \u00bfno era eso prueba de que Pablo no estaba de acuerdo con la iglesia de Jerusal\u00e9n? \u00bfNo era \u00e9sta la evidencia m\u00e1s clara posible, de que era un renegado irrespetuoso en quien no se deber\u00ed\u00ada confiar?<br \/>\nEn respuesta a esto Pablo primero da un breve resumen del incidente (11\u201314). No niega haber reprendido a Pedro, pero tambi\u00e9n muestra por qu\u00e9 eso era lo \u00fanico que se pod\u00ed\u00ada hacer si quer\u00ed\u00ada actuar correctamente. El acuerdo de Jerusal\u00e9n hab\u00ed\u00ada reconocido efectivamente la distinci\u00f3n entre el ministerio a los jud\u00ed\u00ados, que pod\u00ed\u00adan continuar practicando el juda\u00ed\u00adsmo aun despu\u00e9s de convertirse en cristianos, y el ministerio a los gentiles, quienes no deb\u00ed\u00adan ser forzados a convertirse en jud\u00ed\u00ados. Pero ese acuerdo no especificaba qu\u00e9 hacer, en caso de que estos dos principios entraran en conflicto. (N\u00f3tese que el as\u00ed\u00ad llamado \u2020\u0153decreto\u2020\u009d, que se menciona en Hech. 15:23\u201329, tambi\u00e9n deja este tema en la ambig\u00fcedad. Si es la misma reuni\u00f3n a la que Pablo se refiere en este pasaje de G\u00e1l., el problema en Antioqu\u00ed\u00ada podr\u00ed\u00ada entenderse bastante bien de acuerdo con lo expuesto aqu\u00ed\u00ad.)<br \/>\nLa comuni\u00f3n en la mesa planteaba precisamente ese conflicto. Si el cristiano jud\u00ed\u00ado se sentaba a comer con los gentiles, estaba en peligro de violar las leyes ceremoniales concernientes a la comida. Por otra parte, si se negaba a comer con ellos, ese comportamiento podr\u00ed\u00ada haber debilitado el principio de que los gentiles deben ser plenamente aceptados como cristianos sin convertirse en jud\u00ed\u00ados. Al no tratar este problema, los ap\u00f3stoles aparentemente estaban dejando el tema librado a la conciencia de cada creyente. Es claro que los jud\u00ed\u00ados cristianos de Antioqu\u00ed\u00ada, en general, eligieron la comuni\u00f3n con los gentiles, reforzando de esa forma la significaci\u00f3n de lo que hab\u00ed\u00adan hecho los ap\u00f3stoles de Jerusal\u00e9n. Pedro, al visitar la ciudad, estuvo feliz de comportarse de esa forma, pero luego, la llegada de algunas personas de parte de Jacobo (12) present\u00f3 un serio problema para \u00e9l.<br \/>\nNo es muy clara cu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre estos hombres y Jacobo: \u00bfFueron realmente enviados por \u00e9l, o era solamente lo que ellos pretend\u00ed\u00adan? De cualquier forma, eran cristianos de Judea que no ten\u00ed\u00adan que convivir con una fuerte presencia gentil d\u00ed\u00ada tras d\u00ed\u00ada, y por eso no comprendieron la situaci\u00f3n en Antioqu\u00ed\u00ada. Naturalmente, habr\u00ed\u00adan interpretado la actitud de Pedro como una negaci\u00f3n de la identidad jud\u00ed\u00ada, y quiz\u00e1 hasta como una forma de apostas\u00ed\u00ada. Temeroso de ser juzgado por ellos y de las consecuencias que esto traer\u00ed\u00ada, Pedro comenz\u00f3 a distanciarse de los gentiles. Naturalmente, los otros jud\u00ed\u00ados cristianos siguieron su ejemplo. Si evitar a los gentiles hubiera sido caracter\u00ed\u00adstico del comportamiento de Pedro durante todo el tiempo, por razones de conciencia, es posible que Pablo no lo hubiera reprendido. Pero Pedro hab\u00ed\u00ada mostrado anteriormente que no ten\u00ed\u00ada escr\u00fapulos en cuanto a comer con los gentiles. Su distanciamiento posterior suger\u00ed\u00ada que los gentiles no pod\u00ed\u00adan ser recibidos ple namente como pueblo de Dios. En cierto sentido, los estaba obligando a volverse jud\u00ed\u00ados (14).<br \/>\n\u2020\u0153Se hab\u00ed\u00ada producido una seria crisis. Pero Dios no hab\u00ed\u00ada abandonado a su iglesia. La iglesia fue salvada por intermedio de Pablo \u2020\u00a6 A Pablo le hab\u00ed\u00adan sido reveladas las implicaciones totales del evangelio; para \u00e9l la libertad de los gentiles era una cuesti\u00f3n de principios, y cuando los principios estaban en juego \u00e9l nunca permanec\u00ed\u00ada callado\u2020\u009d (J. Gresham Machen, The Origin of Paul\u2020\u2122s Religion [Macmillan, 1921], p. 102). Por tanto, Pablo tom\u00f3 las medidas extremas que la situaci\u00f3n demandaba. No era que Pablo y Pedro tuvieran una diferencia doctrinal, como podr\u00ed\u00adan haber sugerido los judaizantes (y muchos estudiosos modernos est\u00e1n de acuer do); era que la conducta de Pedro no era coherente con sus principios, como lo explica Pablo en los vv. 15\u201321.<br \/>\nPrimero, Pablo se\u00f1ala que Pedro, junto con los dem\u00e1s jud\u00ed\u00ados cristianos, al poner su fe en Cristo Jes\u00fas, hab\u00ed\u00adan reconocido que la ley jud\u00ed\u00ada no pod\u00ed\u00ada justificarlos ante Dios (15, 16). Si esto es as\u00ed\u00ad, el corolario es que los jud\u00ed\u00ados son tan pecadores como los gentiles, sin nada que pueda colocarlos en una mejor posici\u00f3n frente a Dios. Dado que Pedro reconoc\u00ed\u00ada totalmente este hecho, ya no objetaba el relajamiento de las leyes ceremoniales y, por tanto podr\u00ed\u00adamos decir, se comportaba como \u2020\u0153un pecador de entre los gentiles\u2020\u009d en cuanto a las normas de alimentaci\u00f3n y la comuni\u00f3n en la mesa (17a).<br \/>\nSegundo, Pablo niega que este abandono de los ritos jud\u00ed\u00ados haga que el evangelio de Cristo sea instrumento del pecado. Todo lo contrario; ser\u00ed\u00ada una seria transgresi\u00f3n si Pablo, habiendo dejado de lado a trav\u00e9s del evangelio todos esos ritos, siguiera el ejemplo de Pedro y los reinstaurara (17b, 18).<br \/>\nTercero, en una de las declaraciones m\u00e1s profundas realizadas en sus cartas, Pablo afirma que es la ley misma, parad\u00f3jicamente, la que lo ha llevado a seguir este curso de acci\u00f3n: Porque mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios (19). \u00c2\u00a1Estoy obedeciendo la ley, insiste Pablo, cuando me separo de ella! Es la ley misma la que me dice que la destruya. \u00bfC\u00f3mo lo hace? Quiz\u00e1 el Ap\u00f3stol tiene en mente el hecho de que Cristo, en la cruz, qued\u00f3 bajo la maldici\u00f3n de la ley, y que los cristianos han muerto con \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 20; 3:13; Rom. 6:1\u20134). M\u00e1s probablemente, est\u00e1 dando un anticipo del argumento que desarrollar\u00e1 en 3:19\u201325. Por su ministerio de restricci\u00f3n y condenaci\u00f3n, la ley nos lleva a la fe en Cristo, quien a su vez nos libera de la maldici\u00f3n y del poder de la ley.<br \/>\nCuarto, el Ap\u00f3stol deja perfectamente en claro lo que lo ha motivado a hablar con tanta dureza (20, 21). Es el valor de la muerte de Cristo, y por lo tanto el principio de la gracia, lo que est\u00e1 en juego. Si vivimos para Dios, es s\u00f3lo porque hemos sido unidos al Cristo crucificado (ver tambi\u00e9n 6:14). El se dio por nosotros, y \u00e9l hace posible la vida de fe. Si los judaizantes tuviesen raz\u00f3n, si podemos recibir la justicia cumpliendo la ley, no habr\u00ed\u00ada necesidad de la gracia, y la entrega de Cristo habr\u00ed\u00ada sido en vano.<\/p>\n<p>3:1-4:31 EL EVANGELIO DE PABLO<\/p>\n<p>Existe cierto debate en cuanto a si el \u00faltimo p\u00e1rrafo del cap\u00ed\u00adtulo anterior (2:15\u201321) es un resumen de lo que Pablo hab\u00ed\u00ada dicho a Pedro, o si el Ap\u00f3stol ha cambiado de interlocutor y se dirige ahora a los g\u00e1latas en forma directa. Parece muy posible que la secci\u00f3n refleje, al menos hasta cierto punto, las palabras de Pablo en Antioqu\u00ed\u00ada. Pero aunque fuera una cita casi lit.lit. Literalmente, es seguro que Pablo tiene en mente las necesidades de los g\u00e1latas y, por lo tanto, el p\u00e1rrafo sirve de puente hacia la parte central de la carta. En los caps. 3 y 4 el Ap\u00f3stol debe persuadirlos de que es la justificaci\u00f3n por la fe, no la observancia de la ley, la que determina si son verdaderamente hijos de Abraham.<br \/>\nLa argumentaci\u00f3n doctrinal consiste principalmente en una larga secci\u00f3n que comienza en 3:6 (\u00f3 3:7) y finaliza en 4:7. El p\u00e1rrafo introductorio (3:1\u20135, \u00f3 3:1\u20136) y una secci\u00f3n posterior (4:8\u201320) parecen ser apelaciones a la propia experiencia de los g\u00e1latas, aunque deber\u00ed\u00adamos evitar una distinci\u00f3n demasiado r\u00ed\u00adgida entre los aspectos intelectuales y los de la experiencia (p. ej.p. ej. Por ejemplo 3:1\u20135 no ca rece de contenido doctrinal, mientras 3:26\u201329 centra la atenci\u00f3n en lo que los g\u00e1latas han experimentado en Cristo). Un p\u00e1rrafo final (4:21\u201331) apela a la ense\u00f1anza de las Escrituras, aunque el argumento de Pablo aqu\u00ed\u00ad es bastante diferente de la forma en que usa el ATAT Antiguo Testamento en 3:6\u201314.<\/p>\n<p>3:1-5 Apelaci\u00f3n inicial<\/p>\n<p>El car\u00e1cter fuertemente personal de la apelaci\u00f3n contenida en estos vers\u00ed\u00adculos se ve claramente en las palabras: S\u00f3lo esto quiero saber de vosotros (2). Las reflexiones de Pablo sobre la muerte de Cristo, y particularmente sobre el hecho de que la conducta de los g\u00e1latas es una negaci\u00f3n del valor de esa muerte (2:21), lo hacen comenzar con una bater\u00ed\u00ada de preguntas formuladas en un tono altamente emocional (1, 2, 3a, 3b, 4a, 5). Dos veces llama insensatos a los g\u00e1latas; sugiere que han sido hipnotizados y que est\u00e1n abandonando al Esp\u00ed\u00adritu. En re sumen, existe la terrible posibilidad de que su experiencia haya sido en vano, a pesar del hecho de que por medio de la proclamaci\u00f3n del evangelio vieron a Jes\u00fas crucificado ante sus propios ojos. (El verbo que se traduce como padecisteis en el v. 4 podr\u00ed\u00ada tener el significado algo m\u00e1s general de \u2020\u0153experimentasteis\u2020\u009d y de esta forma, ser una referencia a las poderosas manifestaciones del Esp\u00ed\u00adritu.)<br \/>\nEs de especial inter\u00e9s observar los contrastes que presenta Pablo en este pasaje. En los vv. 2 y 5, hace una distinci\u00f3n entre las obras de la ley y el o\u00ed\u00adr con fe. Esta \u00faltima expresi\u00f3n puede ser traducida de distintas formas, como \u2020\u0153el o\u00ed\u00adr que viene por fe\u2020\u009d, \u2020\u0153el o\u00ed\u00adr que viene acompa\u00f1ado de fe\u2020\u009d, o, la que es preferible, \u2020\u0153el mensaje que produce [o demanda] fe\u2020\u009d (ver una expresi\u00f3n similar en Rom. 10:17). Aunque estas traducciones tienen \u00e9nfasis algo diferentes, todas ellas comunican la idea central: hay un marcado contraste entre una vida de observancia de las normas jud\u00ed\u00adas y el acto de creer el mensaje del evangelio.<br \/>\nPablo expresa el mismo contraste b\u00e1sico en forma diferente en el v. 3: Habiendo comenzado en el Esp\u00ed\u00adritu, contra \u00bf \u2020\u00a6 terminar\u00e9is en la carne? DHHDHH Dios Habla Hoy traduce as\u00ed\u00ad la segunda expresi\u00f3n: \u2020\u0153\u00bf \u2020\u00a6 quieren aho ra terminar con esfuerzos puramente humanos?\u2020\u009d Esta traducci\u00f3n capta con exactitud el pensamiento, pero oscurece el contraste entre las palabras \u2020\u0153carne\u2020\u009d y \u2020\u0153Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d que es un tema recurrente en la carta (ver notas sobre 4:23, 29; 5:13, 16\u201326; 6:8, 12). El punto destacable aqu\u00ed\u00ad es que Pablo est\u00e1 comenzando a agrupar una variedad de t\u00e9rminos que constituyen dos sistemas distintos, y hasta contradictorios. A uno pertenecen las obras de la ley, la carne, la esclavitud, el pecado, la muerte; al otro, la fe, el Esp\u00ed\u00adritu, la herencia y la promesa, la libertad y la calidad de hijos, la justicia y la vida. El primer grupo caracteriza el mundo malvado actual (1:4); el segundo refleja la llegada de la nueva \u00e9poca, la Jerusal\u00e9n de arriba (4:26).<br \/>\nAl escuchar el falso evangelio de los judaizantes, los g\u00e1latas estaban negando su propia experiencia verificable de haber recibido el Esp\u00ed\u00adritu Santo con todo su poder y sus obras. Ellos deben entender que este cambio representa un paso hacia atr\u00e1s. En lugar de vivir como hijos de la \u00e9poca que vendr\u00e1, han regresado a las cosas elementales de este mundo (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:8\u201310).<\/p>\n<p>3:6-4:7 Argumentos b\u00e1sicos<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol contin\u00faa ahora presentando una serie de argumentos cuidadosamente razonados que se centran en la relaci\u00f3n entre la promesa a Abraham y la entrega de la ley. El v. 6 podr\u00ed\u00ada ser considerado el final del p\u00e1rrafo introductorio o el comienzo de una nueva secci\u00f3n. En cualquier caso sirve como un comentario \u2020\u0153puente\u2020\u009d que destaca el tema verdadero ante los g\u00e1latas, es decir, c\u00f3mo llegar a ser un hi jo de Abraham. Como Pablo demuestra que la respuesta no puede ser por medio de la observancia de la ley, sino por medio de la fe (3:4\u201314), surge otra pregunta inevitable: \u00bfCu\u00e1l, entonces, es la funci\u00f3n de la ley (3:15\u201325)?<br \/>\n3:6\u201314 La promesa dada a Abraham. La cita de G\u00e9n. 15:6 se convierte en factor clave para Pablo, y utilizar\u00e1 nuevamente ese pasaje en Rom. 4 donde ampl\u00ed\u00ada la significaci\u00f3n de Abraham. Lo que quiere decir es simple: si Dios consider\u00f3 justo a Abraham porque \u00e9ste crey\u00f3, entonces seguramente los verdaderos hijos de Abraham son aquellos que creen como \u00e9l crey\u00f3 (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 4:11, 12). Adem\u00e1s, Pa blo toma otra cita de G\u00e9n. que hace hincapi\u00e9 en la importancia de la vida de Abraham para los gentiles: En ti ser\u00e1n benditas todas las naciones (G\u00e9n. 18:18; 22:18; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 12:3; 26:4; 28:14). Es como si el evangelio de la libertad que predica Pablo hubiera sido predicado ya desde mucho antes que viniera Cristo.<br \/>\nLuego de identificar el car\u00e1cter de la relaci\u00f3n de Dios con Abraham (6\u20139), el Ap\u00f3stol contin\u00faa presentando una proposici\u00f3n negativa en los vv. 10\u201314: la justificaci\u00f3n debe venir por la fe y no por la ley, porque la ley no puede justificar. El argumento central se encuentra en los vv. 11 y 12, y se apoya con dos citas, una de Hab. y otra de Lev. La primera (Hab. 2:4) se traduce generalmente (como en la RVARVA Reina-Valera Actualizada), el justo vivir\u00e1 por la fe. (La expresi\u00f3n gr. utilizada por Pablo, aunque no as\u00ed\u00ad el correspondiente texto heb. del ATAT Antiguo Testamento que \u00e9l cita, puede traducirse tambi\u00e9n como \u2020\u0153el [que es] justo por la fe, vivir\u00e1\u2020\u009d). Este pasaje es fundamental para la ense\u00f1anza de Pablo. Por cierto, la cita sirve como el tema b\u00e1sico a partir del cual escribi\u00f3 Rom. (Rom. 1:16, 17).<br \/>\nDado que el texto heb. puede traducirse m\u00e1s naturalmente como \u2020\u0153el justo vivir\u00e1 por su fidelidad\u2020\u009d, algunos han argumentado que Pablo est\u00e1 citando mal el ATAT Antiguo Testamento, con lo que parece estar instando a la obe diencia a la ley de Dios. Sin embargo, Hab. 2:4 es en s\u00ed\u00ad misma una clara alusi\u00f3n a G\u00e9n. 15:6 (ambos pasajes usan las ra\u00ed\u00adces heb. b\u00e1sicas para las palabras justicia y fe\/fidelidad). Quiz\u00e1 el profeta haya tenido en mente la totalidad de la vida \u2020\u0153llena de fe\u2020\u009d de Abraham, incluyendo la disposici\u00f3n del patriarca para sacrificar a Isaac, pero seguramente esa vi da debe ser considerada como un resultado del acto inicial de fe. Aunque en el cap. 3 Pablo no desarrolla las implicaciones \u00e9ticas de la fe, se deduce claramente de 5:13\u20136:10 (y de Rom. 6\u20138) que \u00e9l consideraba la vida de obediencia (fidelidad) como inseparable de la fe que justifica. El Ap\u00f3stol no utiliza Hab. 2:4 para prop\u00f3sitos que contradicen al original. Hasta podr\u00ed\u00ada argumentarse que su teolog\u00ed\u00ada de la fe y la justicia tienen su origen en la dependencia de Hab. del modelo de Abraham.<br \/>\nTambi\u00e9n es problem\u00e1tica la forma en que Pablo parece poner a Hab. 2:4 en oposici\u00f3n con Lev. 18:5, \u2020\u0153el que hace estas cosas vivir\u00e1 por ellas\u2020\u009d, con la inferencia de que \u2020\u0153la ley no se basa en la fe\u2020\u009d (lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153la ley no es de la fe\u2020\u009d). Sin lugar a dudas, el Ap\u00f3stol reconoce un contraste fundamental entre la administraci\u00f3n mosaica y el ministerio del evangelio (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cor. 3:6\u201318). Pero, \u00bfsignifica esto que considera que la ley en s\u00ed\u00ad misma se opone al principio de la fe? Por cierto que no, como lo deja en claro el contexto del cap. 3, especialmente el v. 21. El enfoque de este pasaje es el papel que desempe\u00f1a la ley en la obtenci\u00f3n de la herencia, la justicia y la vida abrah\u00e1mica (ver especialmente el v. 18). La ley ser\u00ed\u00ada contradictoria, en efecto, del principio de la fe si su prop\u00f3sito fuera el de justificar. En otras palabras, fueron los mismos judaizantes (muy posiblemente apelando a Lev. 18:5 para basar su oposici\u00f3n) quienes pusieron en bandos opuestos a la ley y a la promesa, dici\u00e9ndoles a los gentiles que para recibir la promesa de Abraham deb\u00ed\u00adan someterse a la observaci\u00f3n de la ley.<br \/>\nDe cualquier forma, Pablo utiliza el contraste entre estos dos textos (Hab. 2:4 y Lev. 18:5) como prueba de que la ley no puede ofrecer justicia. No obstante, el argumento se refina aun m\u00e1s con otras dos citas (vv. 10 y 13). La pri mera es de Deut. 27:26 que echa una maldici\u00f3n sobre todo aquel que no cumple todas las obras de la ley (en otras palabras, la ley maldice en lugar de justificar). La se gunda cita es de Deut. 21:23, que Pablo toma como anticipo de la obra de Cristo, que llev\u00f3 nuestra maldici\u00f3n. No debemos desesperarnos ante la in capacidad de la ley para justificar y su poder para maldecir. Cristo, a trav\u00e9s de su muerte, nos libr\u00f3 (redimi\u00f3) de esa maldici\u00f3n, y como consecuencia concret\u00f3 la promesa abrah\u00e1mica por medio del Esp\u00ed\u00adritu (14).<br \/>\n3:15\u201325 El lugar de la ley. Luego de expresarse m\u00e1s bien negativamente en cuanto a la ley, Pablo pudo haber sentido la necesidad de extenderse ex plicando la forma en que la ley se aplica en los prop\u00f3sitos de Dios. \u00bfCu\u00e1l es, en realidad, la relaci\u00f3n entre ella y la promesa dada a Abraham? Su respuesta subraya el hecho de que la ley es tanto posterior al pronunciamiento de la promesa (15\u201318) como anterior al cumplimiento de la promesa (19\u201325).<br \/>\nPrimero, entonces, el Ap\u00f3stol destaca que el pacto de la ley fue dado por Dios m\u00e1s de cuatro siglos despu\u00e9s de establecido el pacto abrah\u00e1mico. (La palabra que se traduce como pacto significa tambi\u00e9n \u2020\u0153testamento\u2020\u009d, pero fue usada en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) para traducir la palabra heb. que significa \u2020\u0153pacto\u2020\u009d. Si Pablo intentaba presentar un doble significado, es dif\u00ed\u00adcil de determinar.) Lo que quiere decir es claro: es inconcebible que el pacto posterior anulara el anterior. Pero eso es verdaderamente lo que la ley har\u00ed\u00ada si pudiera ofrecer la herencia de otra forma que no fuera por una promesa dada por gracia. La ense\u00f1anza de los judaizantes, en efecto, crea un conflicto insuperable entre ambos pactos (17). La he rencia es recibida por la gracia o por las obras de la ley; y dado que es recibida por gracia, no puede ser recibida por las obras de la ley (18; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 4:5). En el curso de su argumentaci\u00f3n Pablo recuerda a los g\u00e1latas algo que ellos (y probablemente hasta los judaizantes) aceptaban, eso es, que la promesa a la descendencia de Abraham se cumple en Cristo (16). Este punto ser\u00e1 muy importante en la argumentaci\u00f3n que sigue.<br \/>\nSegundo, Pablo destaca que la ley vino antes que, y en cierto sentido prepar\u00f3 el camino para, el cumplimiento de la promesa (19\u201325). El punto principal aqu\u00ed\u00ad es el car\u00e1cter temporario de la ley mosaica. Fue dada por un per\u00ed\u00adodo, hasta la venida de la descendencia: Cristo (19). Una vez que la realidad de la fe vino en la persona de Cristo, la funci\u00f3n de supervisi\u00f3n que ten\u00ed\u00ada la ley ces\u00f3 (25). En lugar de contradecir la promesa, la ley sirvi\u00f3 a los prop\u00f3sitos de Dios, manteniendo \u2020\u0153presos\u2020\u009d o \u2020\u0153reservados\u2020\u009d a sus s\u00fabditos pecadores, custodi\u00e1ndolos y limit\u00e1ndolos en forma muy similar a la que, en el mundo romano, el paidagogos (esclavo encargado de supervisar a los ni\u00f1os) correg\u00ed\u00ada a quienes estaban bajo su cuidado. (La palabra gr. paidagogos aparece en los vv. 24 y 25, como tutor. En otras palabras, la administraci\u00f3n mosaica estaba subordinada al pacto abrah\u00e1mico y, en efecto, prepar\u00f3 a quienes estaban bajo ella para la manifestaci\u00f3n del evangelio. Esta idea es elaborada con mayor detalle en 4:1\u20137.<br \/>\nEl car\u00e1cter subordinado de la funci\u00f3n de la ley se presenta de diversas maneras en el v. 19. Primera, fue dada (o \u2020\u0153a\u00f1adida\u2020\u009d), es decir, no fue el pacto original. Segunda, fue dada por causa de las transgresiones, lo cual puede significar que la ley ten\u00ed\u00ada el fin de limitar el pecado, o m\u00e1s probablemente, de traer a la luz las transgresiones (Rom. 3:19, 20; 4:13\u201315; 5:13) y aun aumentarlas (en el sentido de Rom. 5:20; 7:7\u201311). Tercera, fue promulgada por medio de \u00e1ngeles, por mano de un mediador, lo cual sugiere cierta inferioridad con respecto al pacto abrah\u00e1mico (la significaci\u00f3n precisa del v. 20 no es clara, aun despu\u00e9s de muchas discusiones y estudios por parte de los eruditos). En resumen, la ley no puede impartir vida, no puede justificar. Lejos de anular el car\u00e1cter de gracia de la promesa, la ley promueve los prop\u00f3sitos de Dios y nos ense\u00f1a a mo rir a esa ley (2:19) para poder ser justificados por fe.<br \/>\n3:26\u20144:7 Conclusi\u00f3n: los verdaderos hijos. La palabra hijos (gr. huioi) en el v. 26 es una palabra clave que hab\u00ed\u00ada sido introducida en el mismo comienzo de esta importante secci\u00f3n (v. 7, en DHHDHH Dios Habla Hoy \u2020\u0153descendientes\u2020\u009d). Esta es una clave importante para comprender la l\u00f3gica del argumento de Pablo. Podemos pensar en los vv. 26\u201329 como una recapitulaci\u00f3n de ese argumento. Pero as\u00ed\u00ad como un compo sitor no hace una mera repetici\u00f3n de un tema al final de un movimiento sinf\u00f3nico, del mismo modo, aqu\u00ed\u00ad Pablo no se conforma con hablar de la condici\u00f3n de hijos de Abraham. En cambio, toma la idea y la lleva un paso m\u00e1s adelante: todos sois hijos de Dios (concepto que ampliar\u00e1 en 4:1\u20137). Otros temas prominentes de este cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1n entretejidos en este pasaje: la promesa (14), la herencia (18) y la fe en Jesucristo (22). Como un comentarista antiguo dijera con referencia al v. 29: \u2020\u0153La declaraci\u00f3n del v. 7 se ve ahora extensamente sustanciada y ampliada por 22 vers\u00ed\u00adculos del m\u00e1s profundo, m\u00e1s variado y m\u00e1s abarcador razonamiento que existe en la totalidad de las obras del Ap\u00f3stol\u2020\u009d (C. J. Ellicot, A Critical and Grammatical Commentary on St. Paul\u2020\u2122s Epistle to the Galatians [J. W. Parker and Son, 1854, p. 72]).<br \/>\nAdem\u00e1s, otros dos temas importantes son planteados aqu\u00ed\u00ad por primera vez. Primero, la unidad en Cristo. Por supuesto, la noci\u00f3n de que el evangelio ha derribado la divisi\u00f3n entre los jud\u00ed\u00ados y los gentiles (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 2:11\u201318) subyace todo lo que Pablo dice en esta carta. En el v. 28, sin embargo, el Ap\u00f3stol expresa esta verdad en forma en\u00e9rgica, destacando que otras divisiones (esclavo\/libre; hombre\/mujer) tampoco tienen peso alguno en nues tra posici\u00f3n ante Dios. Aunque este vers\u00ed\u00adculo ha sido usado y se ha abusado de \u00e9l en un intento por desarrollar una \u00e9tica cristiana, no podemos darnos el lujo de ignorar su gran significado en relaci\u00f3n con el te ma que estamos tratando. Especialmente en nuestra \u00e9poca, en que nos hemos vuelto muy conscientes del poder destructivo del prejuicio (ya sea basado en la identidad \u00e9tnica, la posici\u00f3n social, o el sexo), deber\u00ed\u00adamos gozarnos en este evangelio que no da lugar a las preferencias en lo espiritual, y aprender a conducirnos en una forma que declare esa verdad ante un mundo confundido.<br \/>\nEl segundo tema que se hace expl\u00ed\u00adcito aqu\u00ed\u00ad es el de la uni\u00f3n con Cristo. La idea ya fue sugerida en la gran importancia que Pablo asigna a la fe en Cristo, pero se refuerza con la referencia a ser bautizados en Cristo y revestidos de \u00e9l (27; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 6:1\u20134; 13:14; Ef. 4:24; Col. 3:10), tambi\u00e9n por la declaraci\u00f3n de que somos uno en Cristo (28), y por el comentario final de que pertenecemos a Cristo (29). No es posible exagerar la importancia de esta doctrina para la ense\u00f1anza de Pablo; esto es lo que da coherencia a todo lo que dice sobre la salvaci\u00f3n. Comenzamos a ver m\u00e1s claramente por qu\u00e9 Pablo habl\u00f3 de Cristo como la descendencia: somos descendencia de Abraham en la medida que disfrutamos de uni\u00f3n y solidaridad con la descendencia.<br \/>\nUna lectura superficial de 4:1\u20137 podr\u00ed\u00ada sugerir que el Ap\u00f3stol est\u00e1 comenzando una nueva secci\u00f3n. En realidad, esta es parte de la conclusi\u00f3n de su argumento doctrinal. Consiste en una ilustraci\u00f3n que aclara lo que fue dicho anteriormente sobre la funci\u00f3n de supervisi\u00f3n que cumpl\u00ed\u00ada la ley. Lo que es m\u00e1s importante, el pasaje sirve para llevar al cl\u00ed\u00admax la doctrina sobre la condici\u00f3n de hijos.<br \/>\nLa figura del paidagogos (utilizada en 3:24, 25, en el gr.) da lugar a la de guardianes y mayordomos en 4:2. Dado que \u00e9stos son los que est\u00e1n verdaderamente a cargo del ni\u00f1o, el hijo no difiere demasia do del esclavo en un aspecto muy importante: la posesi\u00f3n de la herencia. El ni\u00f1o tiene que esperar a que se cumpla la disposici\u00f3n soberana del padre en el d\u00ed\u00ada se\u00f1alado. Aqu\u00ed\u00ad el \u00e9nfasis sigue estando en los israelitas (los que estaban bajo la ley, v. 5), pero ahora Pablo introduce un nuevo t\u00e9rmino gr., stoicheia (principios elementales, v. 3; ver tambi\u00e9n el v. 9) que le permite extender la referencia a los gentiles tambi\u00e9n. El punto parece ser que as\u00ed\u00ad como los paganos est\u00e1n sujetos a algunos principios elementales de ceremonial, tambi\u00e9n en cierto sentido lo estaban los jud\u00ed\u00ados. (Algunos eruditos apoyan la alternativa de que este t\u00e9rmino se refiere a poderes ang\u00e9licos y demon\u00ed\u00adacos; cf.cf. Confer (lat.), compare Col. 2:18\u201320.)<br \/>\nDe cualquier modo, esta condici\u00f3n similar a la de un esclavo continu\u00f3 hasta el momento del cumplimiento, cuando el Hijo de Dios se convirti\u00f3 en hombre y se sujet\u00f3 a la misma ley para poder liberarnos y hacernos hijos (4, 5). En este punto el Ap\u00f3stol reintroduce el tema del Esp\u00ed\u00adritu, con el que hab\u00ed\u00ada apelado inicialmente a los g\u00e1latas (3:3; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 3:14 y posiblemente la referencia al bautismo en 3:27). S\u00f3lo que ahora el significado del Esp\u00ed\u00adritu est\u00e1 directamente relacionado con la doctrina de la condici\u00f3n de hijos. Dado que hemos recibido el Esp\u00ed\u00adritu del Hijo de Dios, nuestros corazones saben que Dios es nuestro Padre y que somos herederos plenos. N\u00f3tese cuidadosamente c\u00f3mo estas ideas son ampliadas en Rom. 8:14\u201317, 26, 27.<\/p>\n<p>4:8-31 Nuevas apelaciones<\/p>\n<p>Aunque en un sentido estricto Pablo ya ha concluido su argumentaci\u00f3n doctrinal, desea reforzar su ense\u00f1anza apelando tanto a la experiencia de los g\u00e1 latas (8\u201320) como al testimonio de la misma ley (21\u201331).<br \/>\n4:8\u201320 Apelaci\u00f3n a la experiencia de los g\u00e1latas. Los vv. 8\u201311 recuerdan a los g\u00e1latas su vida en el paganismo. Este pasaje es una especie de puente hacia el pr\u00f3ximo (12\u201320), pero ser\u00ed\u00ada un error considerarlo meramente de transici\u00f3n y no apreciar que viene despu\u00e9s de una fuerte afirmaci\u00f3n (7). El punto central de este p\u00e1rrafo es el atemorizante hecho de que los g\u00e1latas, que realmente han gustado de la \u00e9poca por venir (4), estaban volviendo a la esclavitud. El contraste se hace m\u00e1s notorio por el concepto de \u2020\u0153conocer a Dios\u2020\u009d: sus pr\u00e1cticas anteriores pueden ser explicadas por el hecho de que no conoc\u00ed\u00adan a Dios, pero esa conducta es inconcebible ahora que lo conocen. Pablo entonces apoya sus palabras destacando que en lugar de decir que los g\u00e1latas han conocido a Dios, es mejor decir que han sido conocidos por Dios, ya que \u00e9l fue el que inici\u00f3 y estableci\u00f3 la relaci\u00f3n. Este breve p\u00e1rrafo termina con una declaraci\u00f3n llena de tristeza (11), que hace recordar a 2:2 y 3:4, y que lleva naturalmente a la secci\u00f3n que sigue, de un car\u00e1cter m\u00e1s personal.<br \/>\nLos vv. 12\u201320 no son f\u00e1ciles de entender. El pasaje se oscurece con alusiones a acontecimientos con los cuales los g\u00e1latas estaban familiarizados pero de los que nosotros no sabemos nada. Adem\u00e1s, el len guaje de Pablo es emotivo y abreviado. El v. 16 parece sugerir que hubo cierta comunicaci\u00f3n entre Pablo y los g\u00e1latas despu\u00e9s de que se hiciera sentir la amenaza judaizante. Adem\u00e1s, las palabras no me hab\u00e9is hecho ning\u00fan agravio (12) son naturalmente entendidas como una respuesta a algo que puede haber sido dicho por los g\u00e1latas. Por otra parte, la expl\u00ed\u00adcita referencia de los vv. 13\u201315 implica que Pablo tambi\u00e9n tiene en mente los inicios de la evangelizaci\u00f3n de los g\u00e1latas: \u2020\u0153En ese momento, aunque yo no era un judaizante, sino que me hab\u00ed\u00ada vuelto como ustedes, lejos de agraviarme, me recibieron muy bien.\u2020\u009d<br \/>\nAunque es dif\u00ed\u00adcil ordenar los detalles de este pasaje, el punto b\u00e1sico es bastante claro. La actitud de los g\u00e1latas hacia Pablo hab\u00ed\u00ada cambiado notoriamente. Si s\u00f3lo recordaran sus primeros contactos con \u00e9l \u2014tanto su enfermedad como la actitud amorosa de ellos hacia el Ap\u00f3stol\u2014 seguramente reconsiderar\u00ed\u00adan su actual conducta. Ese comportamiento, en cierta forma, es resultado del obrar de algunas personas que quieren que los g\u00e1latas les presten atenci\u00f3n exclusivamente a ellos, alejando de esa forma la influencia de Pablo (17). Los g\u00e1latas deber\u00ed\u00adan considerar cuidadosamente los motivos de estas personas (por lo que el v. 18, una expresi\u00f3n dif\u00ed\u00adcil, puede traducirse de diversas maneras).<br \/>\nPablo concluye esta secci\u00f3n con otra punzante declaraci\u00f3n (19, 20). Su dolor emocional en el trato con los g\u00e1latas s\u00f3lo puede compararse con los dolores de parto. Entonces, con una mezcla deliberada de met\u00e1foras, el Ap\u00f3stol identifica la necesidad m\u00e1s b\u00e1sica de ellos, es decir, que Cristo sea formado en ellos. En otras palabras, deben ser transformados a la imagen de Cristo (Rom. 8:29). El coraz\u00f3n de pastor de Pablo se revela en estas palabras y en su intenso deseo de visitarlos para poder hablarles cara a cara.<br \/>\n4:21\u201331 Apelaci\u00f3n al testimonio de la Torah. El tratamiento de este pasaje como una nueva apelaci\u00f3n \u2014y por lo tanto, no como parte del argumento b\u00e1sico\u2014 sugerir\u00ed\u00ada que el p\u00e1rrafo no es demasiado importante. Por cierto, algunos ven la iron\u00ed\u00ada del v. 21 como una evidencia de que Pablo en realidad no quiere decir lo que est\u00e1 diciendo. La verdad, sin embargo, es que la historia de Sara y Agar juega un papel muy importante en el esfuerzo de Pablo por persuadir a los g\u00e1latas. Adem\u00e1s, la distinci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica entre Ismael e Isaac se volver\u00e1 crucial a medida que el Ap\u00f3stol elabora su doctrina en Rom. (cap. 9, especialmente los vv. 6\u201312). Aun as\u00ed\u00ad, es correcto reconocer que este relato de G\u00e9n. no es el fundamento de su punto de vista sobre la justificaci\u00f3n, una doctrina que fue claramente explicada en el cap\u00ed\u00adtulo anterior. Hasta puede darse el caso que el relato haya sido tra\u00ed\u00addo a colaci\u00f3n por los mismos judaizantes, y que Pablo tuviera que responder a \u00e9l (no obstante, esta sugerencia no puede probarse).<br \/>\nSe ha discutido mucho sobre el significado del v. 24: En estas cosas hay una alegor\u00ed\u00ada. Pablo utiliza la palabra gr. allegoroumena, por lo cual una traducci\u00f3n m\u00e1s lit.lit. Literalmente ser\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Estas cosas fueron escritas aleg\u00f3ricamente\u2020\u009d, o \u2020\u0153estas cosas pueden ser interpretadas aleg\u00f3ricamente\u2020\u009d. Es seguro que Pablo no est\u00e1 haciendo uso del m\u00e9todo aleg\u00f3rico hecho famoso por Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada, que restaba mucha im portancia (o incluso negaba) al car\u00e1cter hist\u00f3rico de la narrativa del ATAT Antiguo Testamento, y que serv\u00ed\u00ada como veh\u00ed\u00adculo para formular complejos sistemas filos\u00f3ficos. En vista del significado algo espec\u00ed\u00adfico que el t\u00e9rmino \u2020\u0153alegor\u00ed\u00ada\u2020\u009d tiene hoy en las mentes de muchas personas (la palabra gr. pod\u00ed\u00ada ser utilizada en varias formas, m\u00e1s generales), probablemente utilizarlo para describir lo que Pablo est\u00e1 haciendo en este pasaje llevar\u00ed\u00ada a conclusiones err\u00f3neas.<br \/>\nPor otra parte, no hay duda de que aqu\u00ed\u00ad el Ap\u00f3stol ve algo que no es parte de lo que generalmente llamamos \u2020\u0153el significado hist\u00f3rico\u2020\u009d de un pasaje. El autor de la narrativa de G\u00e9n., hasta donde sea po sible saber, no estaba buscando distinguir entre dos pactos, ni intentaba describir la relaci\u00f3n entre judaizantes y gentiles. \u00bfEst\u00e1 Pablo, entonces, utilizando en forma err\u00f3nea el ATAT Antiguo Testamento?<br \/>\nEs importante tener en cuenta que en toda la historia de la redenci\u00f3n pueden verse patrones claros en las formas en que se desarrollan los acontecimientos. Quiz\u00e1 el m\u00e1s obvio sea el de \u2020\u0153la b\u00fasqueda de la comprobaci\u00f3n, que resulta en desobediencia\u2020\u009d, que podemos ver claramente en Ad\u00e1n, y en los israelitas en el desierto, el cual es quebrado por Jes\u00fas al ser tentado. Especialmente importante resulta la distinci\u00f3n entre lo natural y lo sobrenatu ral, es decir, lo que los seres humanos tienden a hacer con sus propias fuerzas, en contraste con aquello en que dependen del poder de Dios para llevarlo a cabo. Ese principio se comunica muchas veces en la historia b\u00ed\u00adblica, y la historia de Ismael e Isaac es un ejemplo muy claro. Seguramente, Dios le estaba ense\u00f1ando a su pueblo a depender de \u00e9l para su salvaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 podr\u00ed\u00ada ser m\u00e1s apropiado que tomar ese principio y aplicarlo a la controversia en Galacia?<br \/>\nAlgunos eruditos prefieren utilizar el t\u00e9rmino \u2020\u0153tipolog\u00ed\u00ada\u2020\u009d en lugar de \u2020\u0153alegor\u00ed\u00ada\u2020\u009d para referirse al m\u00e9todo que Pablo usa aqu\u00ed\u00ad. El punto es que, lejos de minimizar el relato para servir a los intereses de la teolog\u00ed\u00ada, la historia se considera como una encarnaci\u00f3n de esa teolog\u00ed\u00ada y, por lo tanto, una anticipaci\u00f3n de acontecimientos posteriores que ser\u00e1n manifestaciones m\u00e1s completas del principio en cuesti\u00f3n. Adem\u00e1s, algunos sugieren que aunque el autor humano de G\u00e9n. no tuviera en mente lo que Pablo rescata del pasaje, el autor divino s\u00ed\u00ad lo ten\u00ed\u00ada. Es verdad que puede abusarse de este enfoque para justificar toda clase de malas interpretaciones, pero sin duda es cierto que un Dios omnisciente (sin hablar de su capacidad de conocer las cosas que suceder\u00e1n) ve claramente las implicaciones de los acontecimientos en formas que los seres humanos de esa \u00e9poca no pueden siquiera imaginar. Para Pablo no pod\u00ed\u00ada ser una coincidencia que el relato del G\u00e9n. tuviera puntos tan importantes de coincidencia con el tema de los judaizantes. Estas correspondencias se presentan en forma de contrastes: Agar\/Sara; esclava\/libre; pacto del Sina\u00ed\u00ad\/(nuevo) pacto; Jerusal\u00e9n actual\/Jerusal\u00e9n de arriba; Ismael\/Isaac; nacimiento com\u00fan (seg\u00fan la car ne)\/nacimiento por la promesa\/Esp\u00ed\u00adritu; perseguidor\/perseguido; desechado\/heredero.<br \/>\nDe varias ideas interesantes que implican estos contrastes, al menos dos requieren especial atenci\u00f3n. Primera, n\u00f3tese la referencia a la Jerusal\u00e9n actual en contraste con la Jerusal\u00e9n de arriba (25, 26). Es claro que el pensamiento de Pablo est\u00e1 fuertemente influido por un punto de vista \u2020\u0153escatol\u00f3gico\u2020\u009d (de los \u00faltimos d\u00ed\u00adas) de la historia b\u00ed\u00adblica, seg\u00fan el cual la venida de Cristo traer\u00e1 la \u00e9poca futura. El tema ya surgi\u00f3 en 1:4 y subyace tales pasajes sobre el \u2020\u0153cumplimiento\u2020\u009d, como 3:23\u201325 y 4:4 (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 1 Cor. 10:11).<br \/>\nSegunda, n\u00f3tese el contraste entre carne y promesa\/Esp\u00ed\u00adritu en los vv. 23 y 29. (DHHDHH Dios Habla Hoy traduce correctamente el concepto griego de \u2020\u0153carne\u2020\u009d como \u2020\u0153seg\u00fan las leyes de la naturaleza\u2020\u009d, aunque a expensas del contraste teol\u00f3gico.) Ese contraste fue presentado por primera vez en 3:4 (ver el comentario sobre ese vers\u00ed\u00adculo), por lo que es significativo que esta secci\u00f3n central de la carta comience y termine con tal referencia. Estas expresiones est\u00e1n fuertemente relacionadas con la manera en que el evangelio entiende \u2020\u0153los \u00faltimos d\u00ed\u00adas\u2020\u009d. La carne \u2014es decir, la naturaleza humana ca\u00ed\u00adda que obra en sus propias fuerzas naturales\u2014 es la caracter\u00ed\u00adstica distintiva de la era actual. El Esp\u00ed\u00adritu Santo, por otra parte, inaugura la era futura, de manera que hasta puede decirse que los cristianos est\u00e1n sentados en lugares celestiales (Ef. 2:6; cf.cf. Confer (lat.), compare Fil. 3:20; Col. 3:1\u20134). La importancia \u00e9tica de este contraste se desarrolla m\u00e1s profundamente en 5:13\u201326.<\/p>\n<p>5:1-6:10 MANDATOS DE PABLO<\/p>\n<p>Como es com\u00fan en sus cartas, Pablo sigue a una secci\u00f3n doctrinal con un conjunto de llamados a la acci\u00f3n. Es un tema de discusi\u00f3n si esta secci\u00f3n comienza en 5:1, 2 o en 5:13. Es seguro que los vv. 1\u201312 incluyen mucho contenido doctrinal, y no debe ignorarse el hecho de que el tema central en estos vers\u00ed\u00adculos es la circuncisi\u00f3n. Existe, sin embargo, un notable cambio de tono a partir del v. 2 (el v. 1 sirve como puente y podr\u00ed\u00ada f\u00e1cilmente ser visto como la conclusi\u00f3n del cap. 4). El tema no reviste gran importancia.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo reconcilia Pablo todas sus declaraciones negativas sobre la ley con los muchos mandatos que se encuentran en la carta? \u00bfExiste una incongruencia b\u00e1sica en la teolog\u00ed\u00ada de Pablo cuando parece alentar a los g\u00e1latas a cumplir la ley (5:14), o cuando dice que deber\u00ed\u00adamos hacer cosas contra las cuales no hay ley (5:23)? Debemos tener esto en cuenta al tratar de comprender su ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>5:1-12 Acerca de la circuncisi\u00f3n<\/p>\n<p>La solemne declaraci\u00f3n del v. 2 (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:21), combinada con el atemorizante vocabulario del v. 4 (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:6), indican no solamente que la circuncisi\u00f3n no tiene poder positivo, sino que para los g\u00e1latas, en realidad, es da\u00f1ina. Desde una perspectiva es indiferente si uno est\u00e1 circuncidado o no (n\u00f3tese el v. 6 y los paralelos en 6:15 y 1 Cor. 7:19). Que un gen til se sometiera a la circuncisi\u00f3n como se\u00f1al de sumisi\u00f3n a la ley ser\u00ed\u00ada malo y fatal en s\u00ed\u00ad mismo.<br \/>\nPablo apoya sus en\u00e9rgicas afirmaciones en dos formas. Primera, en el v. 3 argumenta que el acto inicial de la circuncisi\u00f3n implica un compromiso de hacer todo lo que la ley dice (cf.cf. Confer (lat.), compare Stg. 2:10, 11). Cualquiera que conf\u00ed\u00ade en sus propias obras necesita comprender que Dios demanda perfecci\u00f3n (Mat. 5:48). El juda\u00ed\u00adsmo de la \u00e9poca de Pablo, hablando en general, no comprend\u00ed\u00ada totalmente este concepto. Muchas interpretaciones rab\u00ed\u00adnicas consist\u00ed\u00adan en intentos de relajar las estrictas demandas de los mandatos b\u00ed\u00adblicos, con la consecuencia inevitable de que las personas pensaban que pod\u00ed\u00adan verdadera mente satisfacer las demandas de Dios con sus propios esfuerzos.<br \/>\nSegunda, en los vv. 5 y 6 Pablo sostiene que la verdadera experiencia cristiana se caracteriza por la fe. Esta es una fe de s\u00f3lida expectativa: anhela ansiosamente la demostraci\u00f3n final de la justicia de Dios, cuando su verdad ser\u00e1 reivindicada y su pueblo recibir\u00e1 el veredicto final de \u2020\u0153inocente\u2020\u009d. Tambi\u00e9n es una fe generada y sostenida por la presencia del Esp\u00ed\u00adritu; una vez m\u00e1s, Pablo hace hincapi\u00e9 en el papel crucial que desempe\u00f1a el Esp\u00ed\u00adritu Santo en la vida del cristiano. Por \u00faltimo, esta fe est\u00e1 trabajando activamente por medio del ministerio del amor (el verbo gr. del v. 6, energeo, act\u00faa o \u2020\u0153trabajo\u2020\u009d). \u2020\u0153En toda esta ep\u00ed\u00adstola, y en realidad en to das las de Pablo, no existe afirmaci\u00f3n m\u00e1s importante para revelar su idea fundamental sobre la naturaleza de la religi\u00f3n\u2020\u009d (E. de Witt Burton, A Critical and Exegetical Commentary on the Epistle to the Galatians [T. &#038; T. Clark, 1921], p. 279). No debemos pensar que la oposici\u00f3n entre fe y obras que plantea Pablo signifique que la fe sea pasiva. Por el contrario, la fe hace posible el verdadero trabajo. Este principio prepara el camino para los man datos contenidos en los vv. 13\u201326.<br \/>\nPero antes de pasar a ellos, Pablo debe lanzar otra apelaci\u00f3n personal. En gran parte, los vv. 7\u201312 son un ataque a la oposici\u00f3n. Los judaizantes est\u00e1n haciendo tropezar a los g\u00e1latas. Sus ense\u00f1anzas, que funcionan como levadura, son incompatibles con el llamado divino. Pablo conf\u00ed\u00ada en que ser\u00e1n juzgados y hasta pronuncia el deseo de que sean mutilados (posiblemente, una alusi\u00f3n a las pr\u00e1cticas de mutilaci\u00f3n de los paganos en Asia Menor, pero muy posiblemente, tambi\u00e9n, una referencia a la castraci\u00f3n, la cual, dicho sea de paso, descalificaba a los hombres jud\u00ed\u00ados para el servicio como sacerdotes). En el v. 11 tambi\u00e9n se defiende de la aparente acusaci\u00f3n de ser incongruente, y de apoyar la circuncisi\u00f3n cuando le conviene (quiz\u00e1 en alusi\u00f3n a haber hecho circuncidar a Timoteo; Hech. 16:1\u20133).<br \/>\nEl \u2020\u0153negativismo\u2020\u009d de este pasaje no deber\u00ed\u00ada ocultar cu\u00e1l es el prop\u00f3sito principal de Pablo. El desea expresar su confianza en los g\u00e1latas. La respuesta inicial de ellos al evangelio (corr\u00ed\u00adais bien, v. 7; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:13\u201316) lo anima a creer que ellos no pensar\u00e1n de ninguna otra manera (10). La \u00fanica raz\u00f3n por la que han vacilado es a causa de la influencia externa de los judaizantes, as\u00ed\u00ad que el Ap\u00f3stol se consuela con el hecho de que hab\u00ed\u00ada buenas evidencias del car\u00e1cter genuino de la fe de los g\u00e1latas. (Cf. tambi\u00e9n las palabras de aliento de Heb. 6:9\u201312 despu\u00e9s de las firmes palabras al comienzo de ese cap\u00ed\u00adtulo.)<\/p>\n<p>5:13-26 Acerca del amor<\/p>\n<p>Aquel que llam\u00f3 a los g\u00e1latas en la gracia (8; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:6) los llam\u00f3 a ejercer los derechos y disfrutar de las bendiciones de la libertad (13a). Pablo sabe, no obstante, que la libertad puede convertirse en libertinaje, por lo cual debe dejar perfectamente en claro cu\u00e1les son las altas obligaciones de aquellos que han sido liberados. En este pasaje el Ap\u00f3stol describe con cierto detalle tanto el abuso de la libertad como su uso correcto.<br \/>\nSe abusa de la libertad cuando se la convierte en un pretexto para la carnalidad (13b; lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153pretexto para la carne\u2020\u009d). Pablo es muy espec\u00ed\u00adfico sobre el tipo de conducta que tiene en mente. En los vv. 19\u201321 ofrece incluso una lista de las obras de la carne. Estas acciones parecen estar reunidas en cuatro grupos: inmoralidad sexual, idolatr\u00ed\u00ada, disensiones y falta de dominio propio. La mayor\u00ed\u00ada de los pecados que Pablo incluye pertenecen a la tercera categor\u00ed\u00ada, lo cual sugiere que los g\u00e1latas eran especialmente susceptibles a caer en pecados que involucraban las relaciones interpersonales. Esto es confirmado por el hincapi\u00e9 que el Ap\u00f3stol hace sobre ese problema. En el v. 15 habla sobre el peligro de que se destruyan entre s\u00ed\u00ad: Si os mord\u00e9is y os com\u00e9is los unos a los otros. Y al final del p\u00e1rrafo agrega otra advertencia sobre la vanidad y la envidia (26).<br \/>\nLas implicaciones de esta conducta deber\u00ed\u00adan ser bien conocidas por los g\u00e1latas: el Ap\u00f3stol ya les hab\u00ed\u00ada advertido en una ocasi\u00f3n anterior que los que hacen tales cosas no heredar\u00e1n el reino de Dios (21). Era verdaderamente ir\u00f3nico que estos cristianos, que fueron seducidos por un mensaje de que deb\u00ed\u00adan guardar la ley, cayeran en un comportamiento que contradec\u00ed\u00ada abiertamente su fe. Su \u00e9nfasis en la carne (lit.lit. Literalmente, por la circuncisi\u00f3n, pero lo que es m\u00e1s importante, por su dependencia en sus propios esfuerzos) los llevaba a realizar las obras de la carne en otro sentido. Nuestros esfuerzos por agradar a Dios en nuestras propias fuerzas s\u00f3lo causan comportamientos pecaminosos (ver sobre 3:4).<br \/>\nPablo aclara tambi\u00e9n cu\u00e1l es el uso correcto de la libertad: serv\u00ed\u00ados [lit.lit. Literalmente, sed esclavos] los unos a los otros por medio del amor, porque toda la ley se ha resumido en un solo precepto: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo (13c, 14). El principio de una fe activa (6) ahora se ha desarrollado. Y en la misma forma en que ha hecho una lista de las obras de la naturaleza pecaminosa, ahora especifica la clase de conducta que fluye de la comuni\u00f3n con el Esp\u00ed\u00adritu Santo (22, 23). Es importante observar que el fruto del Esp\u00ed\u00adritu aqu\u00ed\u00ad detallado consiste principalmente de actitudes y acciones que fortalecen las relaciones interpersonales, precisamente la gran debilidad de los g\u00e1latas. Las cualidades de gozo y paz probablemente no se refieran a emociones subjetivas, sino a la forma en que nos relacionamos con los dem\u00e1s. Aun la palabra fe podr\u00ed\u00ada ser entendida como \u2020\u0153fidelidad\u2020\u009d, una vez m\u00e1s, en las relaciones interpersonales. Tambi\u00e9n se subraya la bondad y la paciencia.<br \/>\nPero \u00bfc\u00f3mo logramos estas metas? Como cristianos, muchas veces desear\u00ed\u00adamos que hubiera f\u00f3rmulas instant\u00e1neas que solucionaran nuestros problemas espirituales. El material b\u00ed\u00adblico se resiste a tal actitud. Pero si existe alg\u00fan pasaje que suene similar a una f\u00f3rmula para la santificaci\u00f3n, es G\u00e1l. 5:16: Digo, pues: Andad en el Esp\u00ed\u00adritu y as\u00ed\u00ad jam\u00e1s satisfar\u00e9is los malos deseos de la carne. Como Pablo explica en el siguiente vers\u00ed\u00adculo, el Esp\u00ed\u00adritu y la carne (la naturaleza pecaminosa) se excluyen mutuamente. Por lo tanto, si estamos ocupados agradando al primero, no agradaremos a la \u00faltima.<br \/>\nN\u00f3tese, adem\u00e1s, que los mandatos de Pablo (el \u2020\u0153imperativo\u2020\u009d) est\u00e1n enraizados en los hechos de nuestra experiencia cristiana (el \u2020\u0153indicativo\u2020\u009d). La raz\u00f3n por la que podemos cobrar aliento en nuestra vi da cristiana es que al colocar nuestra fe en Cristo le dimos un golpe mortal al poder de la carne (24; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 6:1\u20134). Por eso, si nuestra vida procede del Esp\u00ed\u00adritu, lo m\u00e1s apropiado \u2014en realidad, lo que debemos hacer\u2014 es conducirnos seg\u00fan su gu\u00ed\u00ada.<br \/>\nFinalmente, n\u00f3tese c\u00f3mo este pasaje nos ayuda a comprender un poco mejor la ense\u00f1anza de Pablo sobre la ley. Aunque anteriormente pronunci\u00f3 dur\u00ed\u00adsimas palabras sobre el uso de la ley como medio para ganar la herencia, no cuestiona su valor como revelaci\u00f3n de lo que es la voluntad de Dios para nosotros. Si nuestra vida es regida por el Esp\u00ed\u00adritu, no estamos sujetos al poder condenatorio de la ley, y en consecuencia, no tenemos por qu\u00e9 temerle. Por tanto, es correcto que \u2020\u0153cumplamos\u2020\u009d la ley (14), realizando aquellos actos que la ley no condena (23). Aqu\u00ed\u00ad hay verdadera libertad.<\/p>\n<p>6:1-10 Acerca de las cargas<\/p>\n<p>Luego de presentar una imagen elevada de la vida cristiana, Pablo trata ahora la posibilidad muy real del pecado (1). Aunque el principio de vivir en el Esp\u00ed\u00adritu no es un mero idealismo, el Ap\u00f3stol sab\u00ed\u00ada perfectamente que los creyentes habr\u00e1n de vacilar, y quiz\u00e1 haya temido que los g\u00e1latas respondieran duramente a uno de ellos que no lograra cumplir las altas metas reci\u00e9n descriptas. Por lo tanto, se\u00f1ala que si ellos son espirituales (es decir, si tienen al Esp\u00ed\u00adritu Santo y son guiados por \u00e9l), deben responder con esp\u00ed\u00adritu de mansedumbre, siempre conscientes de que cada uno de nosotros es susceptible de ser tentado.<br \/>\nEn los vv. 2 y 3 Pablo contin\u00faa el pensamiento pero lo generaliza un tanto. Restaurar a un creyente que ha pecado es s\u00f3lo un ejemplo de la obligaci\u00f3n m\u00e1s amplia que tienen los creyentes de llevar los unos las cargas de los otros. Cualquiera que resista esta obligaci\u00f3n, pensando que est\u00e1 por encima de esas debilidades humanas, se est\u00e1 enga\u00f1ando a s\u00ed\u00ad mismo. En una notable e ir\u00f3nica alusi\u00f3n a la preocupaci\u00f3n de los g\u00e1latas por las leyes jud\u00ed\u00adas, Pablo describe el acto de llevar las cargas de los dem\u00e1s como un cumplimiento de la ley de Cristo. Lo m\u00e1s posible es que esta noci\u00f3n deba ser relacionada con 5:14, el mandato del amor. Es claro que la maravillosa libertad por la cual Pablo ha luchado durante su ministerio, y especialmente en esta carta, no implica el abandono de las obligaciones morales.<br \/>\nLa preocupaci\u00f3n de Pablo porque los g\u00e1latas fueran conscientes de las cargas y debilidades de los dem\u00e1s, sin embargo, podr\u00ed\u00ada llevar a un sentimiento de superioridad y as\u00ed\u00ad al pecado de jactancia. Por ello, en los vv. 4 y 5 recuerda que es adecuado y necesario que el examen sea solamente de uno mismo, para evaluarse; es decir, que uno debe mirar a las debilidades de los dem\u00e1s s\u00f3lo por compasi\u00f3n, no para comparaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cor. 10:12\u201318). En ese sentido, cada uno debe llevar su propia carga. Podr\u00ed\u00adamos parafrasearlo as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153Si quieres gloriarte, s\u00f3lo m\u00ed\u00adrate a ti mismo; no seas como el fa riseo que se compara con el publicano, sino usa los par\u00e1metros de Dios, y entonces ver\u00e1s que el gloriarse s\u00f3lo puede ser en Dios\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 14; 1 Cor. 1:26\u201331).<br \/>\nCon el v. 6 el Ap\u00f3stol cambia de tema (aunque s\u00ed\u00ad quiz\u00e1 tenga alguna relaci\u00f3n con el llevar las cargas mutuamente): el de la responsabilidad de cubrir las necesidades de los obreros cristianos. Aunque es po sible que Pablo tenga en mente algo m\u00e1s que el dinero (toda cosa buena), el verbo comparta (gr. koinoneo) se utiliza en otro lugar por Pablo para hablar de las contribuciones materiales (ver Rom. 12:13; 15:27; Fil. 4:15; el sustantivo se usa en forma similar en Rom. 15:26; 2 Cor. 8:4; 9:13). Ser mezquinos al dar, ya sea en lo econ\u00f3mico o en otra \u00e1rea, es como burlarse de Dios. Pero en realidad, Dios no puede ser burlado (7), y si dedicamos nuestros recursos para sembrar para la carne, es decir, satisfacer a nuestra naturaleza pecaminosa en lugar de satisfacer al Esp\u00ed\u00adritu Santo, recibiremos lo que merecemos (8; cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cor. 9:6).<br \/>\nEl Ap\u00f3stol concluye esta secci\u00f3n de la carta con un resumen de c\u00f3mo espera que act\u00faen los g\u00e1latas (9, 10). En cada oportunidad debemos realizar el es fuerzo de hacer lo que es bueno, y estar especialmente alertas para satisfacer las necesidades de la comunidad cristiana. Aunque puede haber muchas cosas que nos desanimen en el camino, debemos cobrar \u00e1nimo frente a la seguridad de que Dios de fender\u00e1 a su pueblo. En el momento apropiado, seguramente cosecharemos la plenitud de la benignidad de Dios.<\/p>\n<p>6:11-18 EPILOGO<\/p>\n<p>Este p\u00e1rrafo final expresa fuertes emociones, destacadas tanto al comienzo (11) como al final (17). Era costumbre de Pablo agregar una nota de su pu\u00f1o y letra (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Tes. 3:17; posiblemente esto fuera hecho como una garant\u00ed\u00ada contra las falsificaciones, 2:2). No obstante, al hablar del gran tama\u00f1o de sus letras \u2014un comentario que no repite en ninguna otra carta\u2014 agrega considerable intensidad al pasaje. Es in\u00fatil especular sobre si este comentario nos dice algo sobre el estado de su vista o sobre su posici\u00f3n social. En cambio, tiene un prop\u00f3sito emotivo: \u2020\u0153La osad\u00ed\u00ada de la escritura a mano se corresponde con la fuerza de las convicciones del Ap\u00f3stol. El tama\u00f1o de sus letras llamar\u00e1 la atenci\u00f3n de sus lectores aunque no lo quieran\u2020\u009d (Lightfoot).<br \/>\nEn forma similar, Pablo apela a las emociones de los g\u00e1latas cuando menciona las marcas de Jes\u00fas que lleva en su propio cuerpo (17). Quiz\u00e1 aludiendo una vez m\u00e1s a las acusaciones de falsedad (ver 1:10; 5:11), les recuerda a sus lectores y a sus opositores que su afirmaci\u00f3n no es vana. Las heridas que ha sufrido por su fidelidad a Cristo son las pruebas m\u00e1s claras de que los g\u00e1latas no tienen por qu\u00e9 dudar de sus motivos. Como lo han se\u00f1alado algunos comentaristas, la batalla contra los judaizantes contin\u00faa hasta el mismo final de la carta.<br \/>\nPero esta batalla da un nuevo giro en los vv. 12\u201314 ya que aqu\u00ed\u00ad Pablo hace expl\u00ed\u00adcito lo que hasta ahora ha estado bajo la superficie (cf.cf. Confer (lat.), compare especialmente 4:17, 18). En resumen, el Ap\u00f3stol va directa mente al grano, desenmascarando las intenciones de los judaizantes. La verdadera raz\u00f3n por la cual tanto insisten en circuncidar a los g\u00e1latas es que, temiendo ser perseguidos, quieren tener el visto bue no en la carne, es decir, exteriormente. Por medio de un fuerte juego de palabras Pablo llama la atenci\u00f3n al hecho de que el rito de la circuncisi\u00f3n se realiza en la carne (f\u00ed\u00adsica), y esa es una clara indicaci\u00f3n de que los judaizantes viven en el \u00e1mbito de la carne (en el sentido en que fue usada la palabra en 3:3; 4:23, 29; 5:13, 16\u201326; 6:8; en otras palabras, en oposici\u00f3n al Esp\u00ed\u00adritu). A pesar de lo que di cen, su obediencia a la ley es, cuando menos, selectiva; su verdadero prop\u00f3sito es poder jactarse de haber dejado una marca en la carne de los cristianos g\u00e1latas.<br \/>\nEn este punto el Ap\u00f3stol introduce uno de los temas m\u00e1s importantes que se repite en sus cartas: el gloriarse en Cristo. La se\u00f1al m\u00e1s clara de incredulidad es que se descubra que tenemos la tendencia a gloriarnos en nosotros mismos, cuando el \u00fanico fundamento leg\u00ed\u00adtimo para gloriarse es Dios (ver especialmente Rom. 5:11; 1 Cor. 1:29\u201331; 2 Cor. 10:17; Ef. 2:9; Fil. 3:3). Aqu\u00ed\u00ad, Pablo es m\u00e1s espec\u00ed\u00adfico. Se gloriar\u00e1 s\u00f3lo en la cruz, instrumento por medio del cual Pablo ha sido separado del mundo. Tal como lo sugiere Col. 2:20, el mundo se refiere a las ordenanzas externas (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:9, 10), pero naturalmente incluye al pecado (5:24) y a la vieja natura leza (2:20; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 6:6). Aquellos que por fe est\u00e1n unidos a Cristo comparten su muerte en la cruz y de esta forma son separados del poder del pecado.<br \/>\nEsta confesi\u00f3n del v. 14 lleva, en el vers\u00ed\u00adculo siguiente, a una repetici\u00f3n del principio enunciado en 5:6, pero esta vez la conclusi\u00f3n es sorprendente. En ambos pasajes se dice que la circuncisi\u00f3n y la incircuncisi\u00f3n no tienen valor. Lo que tiene valor, seg\u00fan 5:6, es la fe que act\u00faa por medio del amor; aqu\u00ed\u00ad en el v. 15 es la nueva criatura (o \u2020\u0153la nueva creaci\u00f3n\u2020\u009d, como tambi\u00e9n es correcto traducirlo), una idea que se desarrolla en 2 Cor. 5:17. Una vez m\u00e1s Pablo nos recuerda el car\u00e1cter escatol\u00f3gico (de cumplimiento) del mensaje del evangelio (ver sobre 4:25, 26). Lo que es aun m\u00e1s notable, el mismo principio se repite en 1 Cor. 7:19, pero all\u00ed\u00ad, en vez de fe o \u2020\u0153nueva criatura\u2020\u009d, lo valioso es \u2020\u0153guardar los mandamientos de Dios\u2020\u009d, una afirmaci\u00f3n que nos ayuda a poner en perspectiva las declaraciones \u2020\u0153negativas\u2020\u009d que Pablo hace sobre la ley en G\u00e1l.<br \/>\nDe cualquier modo, este principio de la nueva criatura (o la fe que act\u00faa por medio del amor) es la verdadera regla por la cual debemos andar (16). El verbo anden es el mismo que se utiliza en 5:25. Es claro que Pablo desea que comprendamos que la regla que debemos seguir es la conducta dirigida por el Esp\u00ed\u00adritu, descrita arriba. Y esto no es de extra\u00f1arse, ya que el Esp\u00ed\u00adritu Santo es la m\u00e1s clara manifestaci\u00f3n de la nueva creaci\u00f3n.<br \/>\nAquellos que andan as\u00ed\u00ad reciben una bendici\u00f3n final muy especial de paz y misericordia (16), a lo que Pablo agrega: y sobre el Israel de Dios. Seg\u00fan algunos, Pablo llama la atenci\u00f3n no s\u00f3lo hacia la igle sia, sino a la naci\u00f3n \u00e9tnica de Israel como receptoras de la bendici\u00f3n formulada. Pero si esa naci\u00f3n, compuesta tanto por creyentes como por no creyentes, puede verdaderamente disfrutar de paz y misericordia, Pablo aparentemente estar\u00ed\u00ada contradiciendo la esencia de su mensaje: los verdaderos descendientes de Abraham son aquellos que creen en Cristo y han sido liberados de la ley. En este sentido, es probablemente correcta la traducci\u00f3n que hace la BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n: \u2020\u0153Lo mismo que para el Israel de Dios.\u2020\u009d En este caso se puede apreciar la fuerza del argumento contra los judaizantes: el verdadero Israel vive gui\u00e1ndose por un principio diferente del de la sujeci\u00f3n a la ley mosaica.<br \/>\nEl saludo y bendici\u00f3n final del v. 18 es, aparentemente, nada m\u00e1s que una variante del habitual saludo con que Pablo cierra sus cartas. No obstante, hay una notable diferencia: el agregado de la palabra hermanos  en una posici\u00f3n que le otorga mayor \u00e9nfasis, al final. Esto es totalmente inesperado y revela el coraz\u00f3n intensamente pastoral de Pablo. En efecto, esta sola palabra suaviza la severidad de la carta entera al destacar la confianza de Pablo en que los g\u00e1latas son verdaderamente pueblo de Dios y que, por lo tanto, responder\u00e1n a la verdad como deben hacerlo (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:4; 5:10).<br \/>\nQue todo lector de esta carta reconozca la gracia de Cristo, la libertad del evangelio y el poder del Esp\u00ed\u00adritu. Y que todos tengamos en cuenta las circunstancias en las que Dios nos ha colocado, de modo que nuestra fe realmente act\u00fae por medio del amor en las vidas de quienes nos rodean.<br \/>\nMois\u00e9s Silva<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e1latas (gr. gal\u00e1t&#8217;s). Habitantes de Galacia* (G\u00e1. 3:1). G\u00e1latas, Ep\u00ed\u00adstola a los. Carta escrita a los creyentes de la \u00abGalacia\u00bb del centro del Asia Menor (v\u00e9ase CBA 6:929-934). I. Autor. El ap\u00f3stol Pablo, a los cristianos de las iglesias que \u00e9l hab\u00ed\u00ada establecido en la regi\u00f3n g\u00e1lata. II. Ambientaci\u00f3n. Hay diferencias de opini\u00f3n acerca de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galatas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGALATAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2208","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2208"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2208\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}