{"id":22114,"date":"2016-02-05T15:11:19","date_gmt":"2016-02-05T20:11:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/revelacion-especial\/"},"modified":"2016-02-05T15:11:19","modified_gmt":"2016-02-05T20:11:19","slug":"revelacion-especial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/revelacion-especial\/","title":{"rendered":"REVELACION ESPECIAL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">El despertar del inter\u00e9s en la revelaci\u00f3n divina especial surgido a mediados del siglo veinte ocurre en una \u00e9poca significativa de la historia moderna. El naturalismo se ha convertido en una fuerza cultural vigorosa en Oriente y Occidente. En los siglos anteriores, los principales rivales de la religi\u00f3n revelada eran el idealismo especulativo y el te\u00edsmo filos\u00f3fico; a mediados del siglo veinte los principales antagonistas eran el comunismo materialista, el positivismo l\u00f3gico, el existencialismo ateo y diversas formas del humanismo anglosaj\u00f3n. Dado que la filosof\u00eda comunista refiere todo el movimiento de los acontecimientos al determinismo econ\u00f3mico, la recuperaci\u00f3n del \u00e9nfasis judeocristiano sobre la revelaci\u00f3n hist\u00f3rica especial adquiere una se\u00f1alada pertinencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb significa intr\u00ednsecamente \u00abquitar el velo para dar a conocer lo que era previamente desconocido\u00bb. En la teolog\u00eda judeocristiana, la palabra se usa primariamente para referirse a las comunicaciones de la verdad divina que Dios da al hombre, esto es, la manifestaci\u00f3n de s\u00ed mismo o de su voluntad. Lo esencial del punto de vista b\u00edblico es que el Logos es el agente divino en toda revelaci\u00f3n, distinguiendo luego entre revelaci\u00f3n <em>general<\/em> o universal (esto es, revelaci\u00f3n en la naturaleza, en la historia y en la conciencia) y revelaci\u00f3n <em>especial<\/em> o particular (esto es, revelaci\u00f3n redentora llevada a cabo por medio de palabras y hechos maravillosos). La revelaci\u00f3n especial en la historia sagrada es coronada por la encarnaci\u00f3n del Verbo viviente y la puesta por escrito de la palabra hablada. Por tanto, el evangelio de redenci\u00f3n no es simplemente una serie de tesis abstractas sin relaci\u00f3n con eventos hist\u00f3ricos espec\u00edficos, sino que es la buena nueva de que Dios ha actuado en la historia salvadora, la cual ha alcanzando su cl\u00edmax en la persona y obra del Cristo encarnado (Heb. 1:2), para salvaci\u00f3n de la humanidad perdida. Sin embargo, los hechos redentores de la historia b\u00edblica no quedan sin interpretaci\u00f3n. Su sentido aut\u00e9ntico es dado en las sagradas escrituras, a veces antes y otras veces despu\u00e9s de los sucesos. As\u00ed que, la serie de actos sagrados incluye la provisi\u00f3n divina de un canon de escritos autoritativos, esto es, las Sagradas Escrituras, que proporcionan una fuente digna de cr\u00e9dito para el conocimiento de Dios y de su plan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la distinci\u00f3n entre revelaci\u00f3n general y especial, la revelaci\u00f3n de Dios es de todos modos una unidad, y no se debe dividir en forma artificial. Aun antes de la ca\u00edda del hombre, Ad\u00e1n en el Ed\u00e9n recibi\u00f3 instrucciones por medio de normas especialmente reveladas (por ejemplo, fructificar y multiplicarse, comer y no comer cierto fruto). En vista de la corrupci\u00f3n del hombre, despu\u00e9s de la ca\u00edda, ser\u00eda del todo arbitrario que el hombre se apoyara en forma unilateral tan s\u00f3lo en la revelaci\u00f3n general. Esto no quiere decir que debamos minimizar el hecho e importancia de la revelaci\u00f3n general, sobre la cual insiste la Biblia (Sal. 19; Ro. 1, 2). Pero tomadas solas, las as\u00ed llamadas pruebas te\u00edstas han llevado a pocos hombres al Dios vivo. Tom\u00e1s de Aquino supuso que Dios puede ser conocido por la raz\u00f3n natural aparte de la revelaci\u00f3n que hemos recibido en Jesucristo. Pero esta suposici\u00f3n puede ser considerada, en realidad, como una involuntaria preparaci\u00f3n para la rebeli\u00f3n de la filosof\u00eda moderna contra la revelaci\u00f3n especial y su \u00e9nfasis contrario solamente en la revelaci\u00f3n general. Los diversos tipos de te\u00edsmos e idealismos especulativos que aparecieron en la aurora de este \u00e9nfasis, fueron capaces s\u00f3lo temporalmente de mantener una l\u00ednea contra la declinaci\u00f3n hacia el naturalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la Biblia afirma la revelaci\u00f3n general de Dios, invariablemente la correlaciona con la revelaci\u00f3n especial redentora. Declara en un lugar y al mismo tiempo que el Logos es Creador y Redentor (Jn. 1). No presenta la revelaci\u00f3n general basada en la tesis que el verdadero conocimiento de Dios es posible para el hombre ca\u00eddo por medio de la luz natural de la raz\u00f3n sin una revelaci\u00f3n de Cristo, sino m\u00e1s bien introduce la revelaci\u00f3n general junto a la revelaci\u00f3n especial con el fin de enfatizar la culpa del hombre. As\u00ed, la Escritura aduce que s\u00f3lo hay una revelaci\u00f3n de Dios en dos partes: la general y la especial. El fin de esta \u00fanica revelaci\u00f3n es exhibir cu\u00e1l es la verdadera problem\u00e1tica humana: que el ser humano es una criatura finita con un destino eterno, hecho para la comuni\u00f3n espiritual con Dios, pero ahora separado de su Hacedor por el pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revelaci\u00f3n especial es revelaci\u00f3n redentora. Publica las buenas nuevas que el Dios santo y misericordioso promete salvaci\u00f3n como d\u00e1diva divina al hombre que no puede salvarse a s\u00ed mismo (AT), y que ahora ha cumplido la promesa en la d\u00e1diva de su Hijo en quien todos los hombres deben creer (NT). El evangelio es la nueva que el Logos encarnado ha llevado los pecados del hombre condenado, ha muerto en su lugar y ha resucitado para su justificaci\u00f3n. Este es el centro fijo de la revelaci\u00f3n especial redentora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda cristiana ha tenido que proteger el punto de vista b\u00edblico de la revelaci\u00f3n especial contra muchas perversiones. La preocupaci\u00f3n plat\u00f3nica con \u00abideas eternas\u00bb accesibles al hombre por medio de la contemplaci\u00f3n racional solamente, m\u00e1s el desprecio de la historia como terreno en el cual pueden ocurrir acontecimientos significativos, tendi\u00f3 a militar contra los elementos esenciales del punto de vista b\u00edblico, a saber, la <em>iniciativa<\/em> divina y la <em>particularidad<\/em> divina, y la historia redentora como portadora de la revelaci\u00f3n <em>absoluta<\/em>. La noci\u00f3n idealista afirma que la revelaci\u00f3n de Dios es dada solamente en forma general, que es una idea universalmente accesible. Pero esta posici\u00f3n idealista destruye el \u00e9nfasis que hace la Biblia en tales cosas como la particularidad de la revelaci\u00f3n especial y una secuencia hist\u00f3rica de eventos salvadores especiales (que culmina con la encarnaci\u00f3n, la expiaci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n de Cristo como \u00fanico centro de la revelaci\u00f3n redentora). El racionalismo del siglo dieciocho revivi\u00f3 la noci\u00f3n del idealismo griego precristiano en el sentido que los hechos son necesariamente relativos y nunca absolutos, y que la revelaci\u00f3n, consecuentemente hay que separarla de las realidades hist\u00f3ricas e identificarla con las ideas solamente. Aunque a\u00fan profesa hablar de revelaci\u00f3n cristiana, esta forma de racionalismo disolvi\u00f3 la conexi\u00f3n esencial de la revelaci\u00f3n especial con la revelaci\u00f3n hist\u00f3rica. M\u00e1s aun, abandon\u00f3 libremente aspectos cruciales de la historia redentora sin protestar contra la cr\u00edtica destructiva. Y abandon\u00f3 la defensa del car\u00e1cter \u00fanico y definitivo de la revelaci\u00f3n especial en deferencia hacia la noci\u00f3n que la revelaci\u00f3n es siempre general y solamente general. Dondequiera que el cristianismo ha sido confrontado por especulaciones idealistas de esta especie, ha tenido que contender contra una acci\u00f3n decidida a disolver la importancia central del nacimiento virginal, la divinidad \u00fanica, la muerte expiatoria y resurrecci\u00f3n corporal de Cristo. Puesto que la revelaci\u00f3n era igualada necesariamente con una manifestaci\u00f3n universal, todo hecho hist\u00f3rico era considerado sencillamente como una de muchas reflexiones (en menor o mayor grado) de este principio general, mientras se exclu\u00eda arbitrariamente la revelaci\u00f3n absoluta en alguna hebra particular, o en alg\u00fan punto particular de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda evolucionista moderna, por otra parte, atribuye una nueva importancia al proceso hist\u00f3rico. Pero esta preocupaci\u00f3n por la historia tambi\u00e9n se ha seguido sobre la base de presuposiciones hostiles hacia el punto de vista b\u00edblico. La tendencia a exaltar la evoluci\u00f3n misma para que sea un principio \u00faltimo de explicaci\u00f3n de todas las cosas, obra en contra del reconocimiento de un centro fijo o culminaci\u00f3n de la historia ocurridos en el pasado. Mientras uno se puede acercar a la historia con nociones sentimentales de divinidad escondida, y se se\u00f1alan como providenciales los puntos m\u00e1s trascendentales en la larga sucesi\u00f3n de eventos, la sagrada historia redentora del pasado es rebajada hasta dejarla a la misma altura de los dem\u00e1s elementos de la historia, y la historia como un todo ya no se entiende en relaci\u00f3n con la revelaci\u00f3n \u00fanica de Dios en Cristo como su centro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, la tendencia a considerar la raz\u00f3n misma como producto tard\u00edo del proceso evolucionario suprime la declaraci\u00f3n b\u00edblica en el sentido de que la realidad tiene su explicaci\u00f3n final en el Logos (Jn. 1:3), y, en efecto, contraviene la doctrina de la revelaci\u00f3n divina racional. Por eso es que la cuesti\u00f3n de la naturaleza y significaci\u00f3n de la mente es uno de los problemas cruciales de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, por su trascendencia tanto para la filosof\u00eda cristiana como para la filosof\u00eda comunista. La rebeli\u00f3n filos\u00f3fica moderna contra la raz\u00f3n, anclada primero en teor\u00edas esc\u00e9pticas acerca de las limitaciones del conocimiento humano en cuanto al mundo espiritual, y luego en los dogmas evolucionistas, tiene una influencia obvia sobre la afirmaci\u00f3n cristiana que Dios comunica verdades acerca de s\u00ed mismo y sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristianismo no contiende en favor de una revelaci\u00f3n s\u00f3lo porque se preocupa que el hombre acepte ciertas verdades reveladas, sino porque quiere que el hombre decida entre Jesucristo y los dioses falsos. Pero esto no quiere decir que el cristianismo les quite importancia a las doctrinas divinamente reveladas. La experiencia cristiana incluye tanto <em>assensus<\/em> (asentimiento a las doctrinas reveladas) y <em>fiducia<\/em> (confianza personal en Cristo). Adem\u00e1s, la fe salvadora es imposible sin alg\u00fan aut\u00e9ntico conocimiento de Dios (Heb. 11:6; 1 Co. 15:1\u20134; Ro. 10:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los d\u00edas de Schleiermacher, la teolog\u00eda protestante ha sido influenciada repetidas veces por tendencias anti-intelectualistas que existen en la filosof\u00eda moderna, especialmente por pensadores tales como Kant, James y Dewey. Las f\u00f3rmulas de Schleiermacher, que conocemos a Dios solamente en relaci\u00f3n con nosotros y no como \u00e9l es en s\u00ed mismo, y que Dios comunica vida y no doctrinas, han influido produciendo una disyunci\u00f3n artificial en varias exposiciones protestantes de la revelaci\u00f3n especial. Aun cuando con frecuencia luchan por ir m\u00e1s all\u00e1 de estas restricciones, las exposiciones existenciales y dial\u00e9cticas m\u00e1s recientes no logran salir en forma armoniosa de las arenas movedizas de una teolog\u00eda puramente relacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a sus implicaciones para la revelaci\u00f3n racional, la identificaci\u00f3n tradicional de la Biblia como la Palabra escrita de Dios ha sido especialmente repugnante para la teolog\u00eda neortodoxa contempor\u00e1nea. Alegan que solamente Jes\u00fas debe ser identificado como la Palabra de Dios, y que hablar as\u00ed de las Escrituras rebaja a Cristo. Sin embargo, el protestante evang\u00e9lico distingue cuidadosamente entre el <em>logos zeou<\/em> y la <em>rhema zeou<\/em>, esto es, entre el Verbo ontol\u00f3gico encarnado y la palabra epistemol\u00f3gica escrita. Los motivos para la queja de los neortodoxos, en realidad, son m\u00e1s especulativos que espirituales: Porque el testimonio de la Escritura, al cual profesan apelar los dogm\u00e1ticos de la neortodoxia, aqu\u00ed es especialmente da\u00f1ino para la causa de ellos. Los profetas del AT, uniformemente, hablan de sus palabras como las palabras de Dios, usando la f\u00f3rmula \u00abAs\u00ed dice el Se\u00f1or\u00bb con incansable regularidad. Adem\u00e1s, los ap\u00f3stoles del NT hablan de la revelaci\u00f3n divina especial en la forma de ideas y palabras definidas (cf. 1 Ts. 2:13, donde se dice que los tesalonicenses hab\u00edan recibido \u00abla palabra de Dios que o\u00edsteis de nosotros no como la palabra de los hombres sino como \u2026 la palabra de Dios\u00bb; cf. tambi\u00e9n Ro. 3:2, donde Pablo caracteriza el AT como los \u00abor\u00e1culos de Dios\u00bb). Los disc\u00edpulos tambi\u00e9n hablaban de la Escritura como revelaci\u00f3n divina y, de hecho, ten\u00edan el sagrado ejemplo y autoridad de Jesucristo para hacerlo as\u00ed. Jes\u00fas identific\u00f3 sus propias palabras como la palabra del Padre (Jn. 14:3\u20134), y habl\u00f3 de las Escrituras como la Palabra de Dios (Jn. 10:35). En ning\u00fan lugar de la Escritura se protesta contra la identificaci\u00f3n de ella con la revelaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien apoya y aprueba tal identificaci\u00f3n. La tendencia neortodoxa de considerar la Escritura como solamente un testimonio de la revelaci\u00f3n, en realidad, contradice el punto de vista cristiano hist\u00f3rico de que la Biblia misma es una forma de revelaci\u00f3n especialmente provista para el hombre en pecado como una aut\u00e9ntica declaraci\u00f3n de la naturaleza y voluntad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todo esto es claro cu\u00e1n significativa es la afirmaci\u00f3n cristiana que las leyes de la l\u00f3gica y la moralidad pertenecen a la <em>imago Dei<\/em> en el hombre. La teolog\u00eda cristiana siempre ha estado bajo la compulsi\u00f3n b\u00edblica de afirmar la identidad del Logos con la Divinidad, y de encontrar una identidad entre Dios como racional y moral y la forma y contenido de la imagen divina en el hombre. Consideremos los siguientes hechos: Jes\u00fas mismo es la verdad; el hombre es portador de la imagen divina sobre la base de la creaci\u00f3n (v\u00e9ase); aunque esta imagen est\u00e1 distorsionada por el pecado, no ha sido destruida; la Santa Biblia es una revelaci\u00f3n racional de la naturaleza y voluntad de Dios para el hombre ca\u00eddo; el Esp\u00edritu Santo usa la verdad (v\u00e9ase) como medio de convicci\u00f3n y conversi\u00f3n. Todos estos hechos indican en alguna medida el papel de innegable importancia que la religi\u00f3n cristiana atribuye a la racionalidad. Sin embargo, la raz\u00f3n humana no se considera como fuente de la verdad; m\u00e1s bien debe pensar los pensamientos de Dios tras \u00e9l. La revelaci\u00f3n es la fuente de verdad, y la raz\u00f3n, en la medida que es iluminada por el Esp\u00edritu, el instrumento para comprenderla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda contempor\u00e1nea est\u00e1 marcada por su reafirmaci\u00f3n de la prioridad de la revelaci\u00f3n por sobre la raz\u00f3n. En este respecto debe ser distinguida de la dogm\u00e1tica protestante liberal del siglo diecinueve, que tuvo la tendencia a mirar la raz\u00f3n humana como criterio autosuficiente e independiente. Algunos estudios neo-tomistas de hoy reafirman la filosof\u00eda de Tom\u00e1s de Aquino de modo que ponen el acostumbrado resumen de su acercamiento \u00abentiendo para creer\u00bb, en un contexto de fe. La hostilidad tomista hacia las ideas innatas, y el apoyo tomista al conocimiento de Dios por medio de la negaci\u00f3n y de la analog\u00eda, sin embargo, son firmemente reafirmados. La teolog\u00eda protestante, fuertemente influida por Karl Barth y Emil Brunner, ahora reafirma en forma caracter\u00edstica la prioridad de la revelaci\u00f3n por sobre la raz\u00f3n. As\u00ed, las f\u00f3rmulas epistemol\u00f3gicas representativas de Agust\u00edn (\u00abCreo para entender\u00bb) y de Tertuliano (\u00abcreo lo que es absurdo\u00bb para el hombre no regenerado) est\u00e1n en gran medida en el ambiente del presente di\u00e1logo teol\u00f3gico. Pero la tendencia moderna a exagerar la trascendencia de Dios, como una forma de rebeli\u00f3n contra la exagerada afirmaci\u00f3n de la inmanencia divina por parte de los liberales cl\u00e1sicos, favorece m\u00e1s la formula de Tertuliano que la de Agust\u00edn. La confianza cristiana hist\u00f3rica en que Dios ha revelado una cosmovisi\u00f3n y una forma de vida precedida de una confianza en la realidad de una revelaci\u00f3n divina racional. La tendencia moderna de virar hacia una doctrina de la revelaci\u00f3n cuyo lugar debe hallarse en una inmediata respuesta existencial, m\u00e1s que en una Escritura objetivamente entendida, frustra el inter\u00e9s teol\u00f3gico en las doctrinas y principios b\u00edblicamente revelados a partir de los cuales se podr\u00eda exponer un punto de vista explicativo de toda la realidad y la vida. As\u00ed es claro que la recuperaci\u00f3n de la confianza en la inteligible integraci\u00f3n de todas las experiencias de la vida depende significativamente de un firme sentido de la realidad de la revelaci\u00f3n divina racional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John Baillie, <em>The Idea of Revelation in Recent Thought<\/em>; Juan Calvino, <em>Instituci\u00f3n de la Religi\u00f3n Cristiana<\/em>, I, VI\u2013IX; Carl F.H. Henry, \u00abDivine Revelation and the Bible\u00bb, en <em>Inspiration and Interpretation<\/em> (J.F. Walvoord, ed.); Paul K. Jewett, <em>Emil Brunner\u2019s Concept of Revelation<\/em>; H. Kraemer, <em>Religion and the Christian Faith<\/em>; B.B. Warfield, <em>Revelation and Inspiration<\/em>, pp. 1\u201348; Carl F.H. Henry, ed., <em>Revelation and the Bible<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carl F.H. Henry<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (538). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El despertar del inter\u00e9s en la revelaci\u00f3n divina especial surgido a mediados del siglo veinte ocurre en una \u00e9poca significativa de la historia moderna. 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