{"id":2214,"date":"2016-02-04T23:12:59","date_gmt":"2016-02-05T04:12:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/habacuc\/"},"modified":"2016-02-04T23:12:59","modified_gmt":"2016-02-05T04:12:59","slug":"habacuc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/habacuc\/","title":{"rendered":"HABACUC"},"content":{"rendered":"<p>Habacuc    (heb. Jabaqq\u00fbq, \u00ababrazo\u00bb; tal vez provenga del ac. habbaququ [un \u00e1rbol frutal o una planta no definidos], o del \u00e1r. 1abaq [\u00abmenta acu\u00e1tica\u00bb, Mentha aquatica, una planta arom\u00e1tica de jard\u00ed\u00adn], o del \u00e1r. 1abaqiyaq [\u00abalbahaca\u00bb, Ocimum basilicum]; algunos relacionan el nombre con el verbo heb. j\u00e2baq, \u00ababrazar\u00bb).  Profeta de Jud\u00e1 que vivi\u00f3 unos pocos a\u00f1os antes de la cautividad babil\u00f3nica y autor del libro hom\u00f3nimo.  El salmo-oraci\u00f3n de Hab_3, con sus instrucciones para el jefe de los cantores del templo (v 19), llev\u00f3 a algunos a sugerir que Habacuc habr\u00ed\u00ada sido uno de los cantores del templo.  Habacuc, Libro de.  Octavo de los as\u00ed\u00ad llamados Profetas Menores.  I. Autor y Canonicidad.  Fue escrito por un profeta cuyo nombre es su t\u00ed\u00adtulo.  La autenticidad del libro y su derecho a un lugar en el canon sagrado no han sido expuestos seriamente en duda.  Un antiguo comentario de Habacuc, encontrado entre los Rollos* del Mar Muerto en Khirbet Qumr\u00e2n en 1947, contiene el texto hebreo de los 2 primeros cap\u00ed\u00adtulos del libro, con muchas lagunas, dividido en breves pasajes y acompa\u00f1ados por comentarios.  Aunque fue escrito unos 1.000 a\u00f1os antes que el m\u00e1s antiguo manuscrito hebreo previamente disponible, los 2 textos son pr\u00e1cticamente id\u00e9nticos (tiene variantes menores pero interesantes en los cps 1:12, 14, 17; 2:1, 5, 16), dando una evidencia adicional de la confiabilidad de la transmisi\u00f3n del texto del AT.  II. Ambientaci\u00f3n.  Despu\u00e9s de la gran obra de reforma bajo el buen rey Ezequ\u00ed\u00adas, aproximadamente un siglo antes del tiempo de Habacuc, el reino de Jud\u00e1 cay\u00f3 una vez m\u00e1s en la apostas\u00ed\u00ada.  Esto continu\u00f3 durante los reinados de Manas\u00e9s y de Am\u00f3n, y la primera parte del reinado de Jos\u00ed\u00adas, con sus males concomitantes, que se reflejaron en condiciones sociales y pol\u00ed\u00adticas desmoralizadoras.  Entonces Jos\u00ed\u00adas, en su 12\u00c2\u00ba a\u00f1o (2Ch 34:3), \u00abcomenz\u00f3 a limpiar a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n\u00bb de la idolatr\u00ed\u00ada.  Luego, en su a\u00f1o 18\u00c2\u00ba, instituy\u00f3 una serie de reformas (2Ki 23:1-25) estimulado por el descubrimiento del libro de la ley (2Ki 22:8-13) y bajo la influencia de la profetisa Hulda (v 14), del profeta Jerem\u00ed\u00adas (Jer 1:2) y quiz\u00e1 de Nahum, Habacuc y Sofon\u00ed\u00adas.  Es muy probable que Habacuc presentara su mensaje escrito antes que estas reformas se pusieran en pr\u00e1ctica, tal vez durante la \u00faltima parte del reinado de Manas\u00e9s (que finaliz\u00f3 en el 642 a.C.), el breve reinado de Am\u00f3n (642-640 a.C.) o los primeros a\u00f1os de Jos\u00ed\u00adas (640-609 a.C.).  Con un razonable grado de exactitud el libro puede ser fechado c 630 a.C., unos pocos a\u00f1os antes de la ca\u00ed\u00adda de Asiria y el resurgimiento de Babilonia bajo Nabopolasar y Nabucodonosor, y unos 25 a\u00f1os antes de la primera cautividad babil\u00f3nico (605 a.C.).  III. Tema y Contenido.  El gran tema del libro es que Dios todav\u00ed\u00ada controla los asuntos de la tierra -aun cuando el pecado y la violencia den la impresi\u00f3n de lo contrario- y la justicia triunfar\u00e1 al fin.  La breve profec\u00ed\u00ada responde algunas preguntas inquietantes acerca de por qu\u00e9 Dios permite que los pecadores prosperen (sigue m\u00e1s o menos la idea con que Job explica por qu\u00e9 Dios a veces permite que los santos sufran).  Habacuc ama a Dios sinceramente y desea ardientemente el triunfo de la  justicia, pero no puede comprender c\u00f3mo Dios permite que la apostas\u00ed\u00ada y la opresi\u00f3n sigan sin freno y sin castigo entre su pueblo elegido (Hab 1:1-4).  Dios responde a la queja del profeta asegur\u00e1ndole que est\u00e1 por castigar a Jud\u00e1 por sus pecados, y que los caldeos, esa \u00abnaci\u00f3n cruel y presurosa\u00bb, pronto caminar\u00e1n \u00abpor la anchura de la tierra\u00bb como instrumentos de la justicia reparadora (vs 5-11).  Sacudido por ese pensamiento, Habacuc pregunta: \u00ab\u00bfT\u00fa los env\u00ed\u00adas a ellos para castigar?\u00bb \u00bfC\u00f3mo puede un Dios justo permitir que \u00abel imp\u00ed\u00ado\u00bb devore al \u00abm\u00e1s justo que \u00e9l\u00bb (vs 12-17)?  Con  todo fervor e inocencia, Habacuc pide una contestaci\u00f3n a lo que le parece una pregunta sin respuesta (2:1).  Dios pacientemente le 510 asegura al apresurado profeta la certeza de la invasi\u00f3n babil\u00f3nico, y luego serenamente lo reprende por su temeridad (vs 2-4).  Dios le bosqueja en detalle los pecados de los babilonios al revelarle que conoce muy bien sus malos caminos (vs 5-19).  Sin embargo, Dios todav\u00ed\u00ada est\u00e1 en el control de los asuntos humanos, y es deber de toda la tierra -incluyendo al profeta Habacuc- callar \u00abdelante de \u00e9l\u00bb; nadie debe cuestionar su sabidur\u00ed\u00ada y su justicia (v 20).  Manso y arrepentido, Habacuc reconoce la sabidur\u00ed\u00ada y la justicia de Dios, y formula el humilde pedido de que en \u00abla ira\u00bb Dios recuerde \u00abla misericordia\u00bb (3:1, 2).  El canto-oraci\u00f3n del cp 3 es una visi\u00f3n de \u00e9xtasis: el profeta prev\u00e9 la venida de Jehov\u00e1 con juicio para las naciones y salvaci\u00f3n para su pueblo escogido.  Ante esta perspectiva justa, el profeta se alegra y ofrece alabanzas a Dios.  (vs 3-19; v\u00e9ase CBA 4:1069-1071).  245. Una columna del Comentario de Habacuc, uno de los Rollos del Mar Muerto. El nombre de Dios, YHWH, est\u00e1 escrito 2 veces en hebreo arcaico preex\u00ed\u00adlico (lineas 7 y 14), f\u00e1cilmente distinguibles de las otras letras.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(heb., havaq-quq, abrazar). El nombre de un profeta y del octavo libro de los profetas menores (Hab 1:1). De Habacuc no se sabe nada m\u00e1s que lo que menciona el libro que lleva su nombre.<\/p>\n<p>Los eruditos m\u00e1s tradicionales creen que el libro es una unidad, el trabajo de un solo autor, Habacuc, producido en Jud\u00e1 durante el per\u00ed\u00adodo de los caldeos. El templo a\u00fan est\u00e1 de pie (Hab 2:20) y se predice el surgimiento del poder caldeo (Hab 1:5-6). Aqu\u00ed\u00ad el argumento descansa sobre la palabra heb. kasdim, que se traduce \u2020\u0153caldeos\u2020\u009d. Algunos eruditos modernos sugieren la palabra kittim, como refiri\u00e9ndose a los chipriotas, y consideran que se refiere a los griegos macedonios bajo Alejandro Magno. Por tanto, ellos fechan el libro durante este per\u00ed\u00adodo mucho m\u00e1s tard\u00ed\u00ado. No hay raz\u00f3n para hacer esta enmienda. Kasdim claramente se refiere a los caldeos.<\/p>\n<p>El imperio de los neobabilonios o caldeos se hizo prominente cuando el rey babilonio Nabucodonosor derrot\u00f3 a los egipcios en la batalla de Carquemis, en 605 a. de J.C., y reestablecieron a Babilonia como el centro del poder mundial.<\/p>\n<p>La profec\u00ed\u00ada de Habacuc dif\u00ed\u00adcilmente pudo haber comenzado antes del a\u00f1o 605 a. de J.C. Jerusal\u00e9n cay\u00f3 ante los babilonios en el a\u00f1o 587 a. de J.C. El libro debe colocarse en alg\u00fan tiempo entre estas fechas, probablemente durante el reinado del rey Joacim de Jud\u00e1. Algunos fechan el libro un poco m\u00e1s temprano creyendo que los de Jud\u00e1 ten\u00ed\u00adan conocimiento de los caldeos mucho antes que la batalla en Carquemis, y enfatizan el ataque inesperado al que alude Habacuc (Hab 1:5).<\/p>\n<p>Los primeros dos cap\u00ed\u00adtulos presentan el or\u00e1culo prof\u00e9tico, o carga, de Habacuc.<\/p>\n<p>Dos veces el profeta se muestra perplejo y pide iluminaci\u00f3n de lo alto; y dos veces recibe respuesta. Primero, \u00e9l se muestra preocupado por la violencia y el pecado de su pueblo. \u00bfPor qu\u00e9 no se les castiga? (Hab 1:2-4). La respuesta es que muy pronto Dios enviar\u00e1 a los babilonios (caldeos) para juzgar a Jud\u00e1 (Hab 1:5-11). Esto hace que Habacuc se muestre aun m\u00e1s perplejo: \u00bfC\u00f3mo puede un Dios justo usar a los malvados babilonios para castigar a Jud\u00e1, quien, aunque ha apostatado, todav\u00ed\u00ada es mucho mejor que los babilonios (Hab 1:12-17)? La respuesta de Dios es que los orgullosos conquistadores tambi\u00e9n ser\u00e1n castigados (Hab 2:2-20). La declaraci\u00f3n de que el justo vivir\u00e1 por su fidelidad (Hab 2:4) lleg\u00f3 a ser un asunto muy importante para los escritores del NT (Rom 1:17; Gal 3:11; Heb 10:38).<\/p>\n<p>Al cap. 3 de Habacuc se le denomina la oraci\u00f3n del profeta Habacuc (Hab 3:1). En este l\u00ed\u00adrico y conmovedor poema, el profeta describe la revelaci\u00f3n divina en t\u00e9rminos de una teofan\u00ed\u00ada (Hab 3:2-15), pero concluye diciendo que \u00e9l confiar\u00e1 en Dios sin importar lo que venga (Hab 3:16-19).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(abrazo, luchador).<\/p>\n<p> Profeta que escribi\u00f3 el \u00abLibro de Habacuc\u00bb antes de la destrucci\u00f3n del templo, hacia el a\u00f1o 600 a.C. En tres cap\u00ed\u00adtulos es impresionante c\u00f3mo Dios env\u00ed\u00ada el castigo a Israel a trav\u00e9s de un pueblo malo y feroz. Pero este pueblo, los caldeos, ser\u00e1n castigados, y el tercer capitulo contiene las oraciones de Habacuc.<\/p>\n<p> El verso 2:4, \u00abel justo vive de la fe\u00bb, lo desarrolla San Pablo magistralmente a la luz del Evangelio en Romanos y G\u00e1latas: (Rom 1:17, Gal 3:11).<\/p>\n<p> Este verso testifica que quien permanece fiel en la prueba, ver\u00e1 el triunfo final del derecho divino: (Gal 2:4).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Profeta de Israel. Se dan dos significaciones para su nombre. Seg\u00fan algunos, viene del acadio y quiere decir \u2020\u0153una hierba fragante\u2020\u009d. Seg\u00fan otros, tiene en el hebreo el sentido de \u2020\u0153uno que es abrazado\u2020\u009d. Lutero lo interpret\u00f3 en esta \u00faltima forma, diciendo: \u2020\u0153H. tiene un nombre muy apropiado para su oficio. Porque H. significa uno que alienta, uno que toma a otro y lo acerca a su coraz\u00f3n y sus brazos, como quien mima a un pobre ni\u00f1o que llora, dici\u00e9ndole que calle&#8230;.\u2020\u009d No se tienen datos de la vida de H., a no ser aquellos que salen de la evidencia interna de su profec\u00ed\u00ada. El hecho de que se llame \u2020\u0153profeta\u2020\u009d, indica ya que ten\u00ed\u00ada una posici\u00f3n de respeto dentro del pueblo. Al final del libro, aparece una inscripci\u00f3n que dice: \u2020\u0153Al jefe de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas&#8230;\u2020\u009d (Hab 3:19). Esto sugiere la posibilidad de que H. fuera un levita.<\/p>\n<p>Se han tejido muchas leyendas alrededor de la figura de H. Algunos rabinos interpretaban su nombre relacion\u00e1ndolo con las palabras de \u2020\u00a2Eliseo a la sunamita en 2Re 4:16 (\u2020\u0153El a\u00f1o que viene, por este tiempo, abrazar\u00e1s un hijo\u2020\u009d) y, por lo tanto, pensaban que H. era el ni\u00f1o de aquella mujer. Seg\u00fan \u2020\u0153La vida de los profetas\u2020\u009d, una obra jud\u00ed\u00ada de alrededor del siglo I d.C., H. pertenec\u00ed\u00ada a la tribu de Sime\u00f3n. En esa obra se narra un suceso maravilloso seg\u00fan el cual el Se\u00f1or arrebat\u00f3 a H. por los pelos de su cabeza y lo llev\u00f3 de Israel a Babilonia para darle comida a Daniel, que estaba en el foso de los leones. Este relato aparece, adem\u00e1s, en la a\u00f1adidura ap\u00f3crifa al libro de Daniel conocida como la historia de \u2020\u0153Bel y el Drag\u00f3n\u2020\u009d.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG PROF HOMB HOAT<\/p>\n<p>vet, Nombre de significado incierto: podr\u00ed\u00ada significar \u00ababrazar\u00bb o designar \u00abuna planta de jard\u00ed\u00adn\u00bb (cfr. el ac. \u00abhambak\u00fbk\u00fb\u00bb). Profeta de Jud\u00e1. Por su salmo (Hab. 3), y por las instrucciones dadas a su director de coro (Hab. 3:19), se ha llegado a la conclusi\u00f3n de que Habacuc pertenec\u00ed\u00ada a la tribu de Lev\u00ed\u00ad; pero este pasaje no constituye demostraci\u00f3n de ello de una manera absoluta (cfr. los t\u00ed\u00adtulos de los Sal. 3 y 5). Podr\u00ed\u00ada ser por esto que el escrito ap\u00f3crifo de \u00abBel y el Drag\u00f3n\u00bb lleve el encabezamiento \u00abHabacuc, hijo de Josu\u00e9, de la tribu de Lev\u00ed\u00ad\u00bb.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<\/p>\n<p>    Profeta y libro b\u00ed\u00adblico de los llamados Profetas menores. Escrito probablemente a comienzos del siglo VII a. de C.  (Ver Profetas 5.2.6)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Libro de la Biblia, que consta de  tres cap\u00ed\u00adtulos; est\u00e1 colocado en el canon entre los doce profetas menores.<\/p>\n<p>No se sabe nada de su autor; ni si quiera su nombre se ha transmitido de forma un\u00e1nime. El per\u00ed\u00adodo en que vivi\u00f3 parece ser que transcurre entre la  muerte del rey Jos\u00ed\u00adas (609) y la victoria de Nabucodonosor sobre Egipto (605). En diversos momentos el profeta contrapone la actitud y el destino del inocente al del culpable, con alusiones a unos sucesos hist\u00f3ricos muy concretos, aunque a menudo se nos escapan. Contempla visiones terribles; espera que se van a realizar instant\u00e1neamente; dialoga francamente con Dios, no se limita a escuchar la Palabra de Dios y a transmitirla. Constata que el castigo de un grupo opresor supone simplemente su sustituci\u00f3n por otro poder m\u00e1s cruel todav\u00ed\u00ada. Pero en la fe comprende que todo grupo opresor acabar\u00e1 siendo castigado por Dios.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or no juzga y condena s\u00f3lo a un imperio, sino cualquier forma de opresi\u00f3n; Dios dirige la historia, a pesar de todas las apariencias contrarias. El di\u00e1logo con Dios, la petici\u00f3n, la objeci\u00f3n, la actitud de fe, la esperanza contra toda esperanza, constituyen el camino justo de interpretaci\u00f3n del curso de la historia y de los problemas que \u00e9sta plantea.<\/p>\n<p>G. Lorusso<\/p>\n<p>Bibl.: L. Alonso Schokel &#8211; J L. Sicre, Profetas, 11, Cristiandad, Madrid, 1980, 10911095; G. T Montagne, Los libros de Sofon\u00ed\u00adas, Nahum, Habacuc, Lamentaciones, Abd\u00ed\u00adas, Mensajero\/Sal Terrae, Bilbao\/Santander 1970; J L. Sicre, Profetismo en Israel, Verbo Divino, Estella 1992.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La persona. II. El tiempo. III. El escrito: 1. El mensaje; 2. Aspectos propios.<\/p>\n<p>I. LA PERSONA. Habacuc (en hebreo, Habaqq\u00faq; en la versi\u00f3n griega, Ambako\u00fam, que es el nombre de una hortensia) es uno de los doce profetas menores del que no sabemos nada seguro, fuera de lo que se puede deducir de la lectura de su escrito. En el relato deuterocan\u00f3nico y legendario que encontramos en Dan 14:32-38 (cuando, en Palestina, \u00e9l se dispon\u00ed\u00ada a llevar la comida a los segadores, un \u00e1ngel del Se\u00f1or lo tom\u00f3 por los pelos y lo llev\u00f3 a Babilonia; introducido en la fosa de los leones, le dio al profeta Daniel la comida que hab\u00ed\u00ada preparado y luego fue devuelto por el \u00e1ngel a \u00absu sitio\u00bb) se nota ciertamente la huella de una antigua tradici\u00f3n a la que se vincula la versi\u00f3n griega de los LXX. Alg\u00fan autor moderno (S. Mowinckel) ha cre\u00ed\u00addo que esta tradici\u00f3n da pie para pensar que el profeta era de estirpe lev\u00ed\u00adtica, perteneciente por tanto a los llamados \u00abprofetas cultuales\u00bb, observaci\u00f3n \u00e9sta que corresponde bastante bien al contenido.<\/p>\n<p>II. EL TIEMPO. Para determinar el tiempo de composici\u00f3n es decisivo identificar al \u00abenemigo\u00bb de Hab. Algunos autores ven en este \u00abenemigo\u00bb a un personaje del propio reino de Jud\u00e1, entre los a\u00f1os 609-598, que en el a\u00f1o 602, al rebelarse contra Nabucodonosor, origin\u00f3 la invasi\u00f3n del pa\u00ed\u00ads; otros identifican al \u00abenemigo\u00bb con los griegos y fechan el libro en la \u00e9poca de Alejandro Magno; otros, por el contrario, ven en este \u00abenemigo\u00bb a los asirios; otros, a los neobabilonios. En definitiva, la fecha m\u00e1s probable de redacci\u00f3n del libro es anterior al a\u00f1o 612, ya que supone la existencia del imperio asirio, cuya capital, N\u00ed\u00adnive, cay\u00f3 precisamente aquel a\u00f1o. Por otra parte, no se puede negar que los neobabilonios (el \u00abenemigo\u00bb que el profeta designa como \u00ablos caldeos\u00bb) estaban ya en el horizonte, puesto que se hab\u00ed\u00ada iniciado ya la rebeli\u00f3n de Nabopolasar (625-605), el fundador de la dinast\u00ed\u00ada neobabil\u00f3nica. Entre ambas fechas (625-612) podemos situar entonces la actividad prof\u00e9tica de Habacuc, actividad que corresponder\u00ed\u00ada aproximadamente a la de \/ Nah\u00fan.<\/p>\n<p>Se puede recordar que entre los manuscritos hebreos de la regi\u00f3n de Qumr\u00e1n se encuentra un comentario a Habacuc de grand\u00ed\u00adsimo inter\u00e9s tanto para la historia de la comunidad esenia como sobre todo por la documentaci\u00f3n que nos ofrece sobre la metodolog\u00ed\u00ada de la lectura que se hac\u00ed\u00ada de \u00e9l en el siglo ua a.C. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, la lectura actualizante que de \u00e9l hac\u00ed\u00adan los \u00abmonjes\u00bb de Qumr\u00e1n los llevaba a identificar al \u00abenemigo\u00bb con los \u00abKittim\u00bb, es decir, con los sel\u00e9ucidas o con los romanos.<\/p>\n<p>III. EL ESCRITO. Por la armoniosa belleza de algunos pasajes, por la nobleza y la originalidad de las im\u00e1genes y por la sinceridad del acento, este librito es uno de los m\u00e1s atractivos de la Biblia. El autor ha conseguido expresar la angustia tr\u00e1gica de una naci\u00f3n injustamente oprimida por tiranos orgullosos, que sabe encontrar la paz en la certeza de que, al final, el bien se impondr\u00e1 sobre el mal, y sabe ver, gracias a su fe en la justicia divina, la victoria del justo oprimido por el imp\u00ed\u00ado. Pero esta breve profec\u00ed\u00ada (tres cap\u00ed\u00adtulos) constituye adem\u00e1s uno de los textos m\u00e1s enigm\u00e1ticos desde el punto de vista cronol\u00f3gico. A ello se debe la disparidad de sentencias que antes coment\u00e1bamos.<\/p>\n<p>1. EL MENSAJE. El mensaje de Habacuc consiste en una colecci\u00f3n de lamentaciones, de or\u00e1culos, de amenazas, m\u00e1s una plegaria bell\u00ed\u00adsima; todo ello compuesto probablemente en una atm\u00f3sfera lit\u00fargica, es decir, relacionada con el templo y con las asambleas populares, de manera que los tres cap\u00ed\u00adtulos representan otros tantos coloquios del profeta con su Dios. Al principio el profeta se lamenta de que el justo sea oprimido y de que la ley se vea desautorizada (1,1-4). Yhwh responde que suscitar\u00e1 a los caldeos para castigar al enemigo, y el profeta da una admirable descripci\u00f3n de su fuerza y de su \u00ed\u00admpetu (1,5-11). Luego el autor se queja ante Dios por el comportamiento de los tiranos, esperando de \u00e9l una respuesta (1,12-2,1). Yhwh responde que el hombre que no tenga un \u00e1nimo recto perecer\u00e1, mientras que el justo vivir\u00e1 por su fe (2,2-5). En una serie de cinco \u00ab\u00c2\u00a1 ay!\u00bb el profeta asegura que las naciones antes oprimidas por el tirano pueden levantar la cabeza, seguras de que \u00e9ste se ver\u00e1 pronto aplastado y destruido (2,6-20). La oraci\u00f3n de 3,1-19 es un salmo que celebra la epifan\u00ed\u00ada de Yhwh, el cual\u2020\u00a2 se dispone a aplastar al enemigo, y termina con la confesi\u00f3n de la serena esperanza del poeta-profeta en la intervenci\u00f3n divina. M\u00e1s de cuanto normalmente nos es dado en otros profetas, aqu\u00ed\u00ad es posible constatar el proceso interior de la experiencia prof\u00e9tica (cf tambi\u00e9n Isa 21:1-10), es decir, la manera con que Habacuc se preparaba a recibirla visi\u00f3n (Isa 2:1-2) y la lucha f\u00ed\u00adsica e interior que de all\u00ed\u00ad se derivaba (Isa 3:16). Si Habacuc fue verdaderamente un profeta al servicio del culto, se comprender\u00ed\u00adan mejor ciertas caracter\u00ed\u00adsticas suyas y tambi\u00e9n el hecho de que ya en el t\u00ed\u00adtulo se le designe como \u00abprofeta\u00bb, cosa que fuera de aqu\u00ed\u00ad ocurre solamente en los libros de Ageo y de Zacar\u00ed\u00adas. A diferencia de otros, pero de acuerdo con Nah\u00fan, Habacuc no hace reproches a su pueblo, sino s\u00f3lo a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>2. ASPECTOS PROPIOS. Otras observaciones sobre este escrito. En 2,1 el profeta afirma que quiere velar con el o\u00ed\u00addo bien atento a la respuesta divina, como un soldado de guardia que vela desde la torre de la ciudad, revelando as\u00ed\u00ad su car\u00e1cter de intermediario entre Dios y el pueblo.<\/p>\n<p>En 2,4 se lee uno de los textos que m\u00e1s discusiones ha suscitado entre los te\u00f3logos, ya que ha sido muy explotado por el NT a prop\u00f3sito de la doctrina de la justificaci\u00f3n por medio de la fe (Rom 1:17; G\u00e1l 3:11; Heb 10:38) [\/ Justicia; \/ Pablo III]. El sentido fundamental en el profeta Habacuc es el siguiente: la fidelidad a la palabra y a la voluntad de Dios caracteriza al justo y le garantiza aqu\u00ed\u00ad abajo la seguridad y la vida; el imp\u00ed\u00ado no tiene esta fidelidad, y por eso va camino de la ruina. El texto tiene un sentido general; pero en el contexto se refiere a los caldeos, que no tienen \u00abfe\u00bb y por eso habr\u00e1n de perecer, y a la tribu de Jud\u00e1, que tiene \u00abfe\u00bb y en virtud de esa fe podr\u00e1 vivir.<\/p>\n<p>En las dos \u00faltimas l\u00ed\u00adneas de 3,2 -que en el texto hebreo suenan: \u00ab\u00c2\u00a1Hazla revivir (tu obra) en nuestro tiempo, en nuestro tiempo dala a conocer y en la ira acu\u00e9rdate de compadecerte!\u00bb-, la versi\u00f3n griega sigue una lectura especial que ha dado origen a la representaci\u00f3n del bel\u00e9n. En efecto, en el texto griego se lee: \u00abTe manifestar\u00e1s en medio de dos animales; cuando est\u00e9n pr\u00f3ximos los a\u00f1os, ser\u00e1s conocido; &#8216;cuando llegue el tiempo, te manifestar\u00e1s\u00bb. Con este texto se relaciona Isa 1:3 : \u00abConoce el buey a su se\u00f1or y el asno el pesebre de su amo\u00bb. No se comprende c\u00f3mo se insinu\u00f3 la tonalidad mesi\u00e1nica en la versi\u00f3n griega; la versi\u00f3n de la Vulgata no sigue el texto griego, sino el hebreo.<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCHIKEL L.-SICRE D\u00ed\u008dAZ J.L., Profetas II, Madrid 1980, 1091-1108; BERNINI G., Osea, Michea, Nahum, Abacuc, Ed. Paoline, Roma 19835; DEISSLER A.-DELCOR M., Les petits Proph\u00e9tes, Par\u00ed\u00ads 1964; ELLIGER K., Das Buch der zwdlf kleinen Propheten, G6ttingen 19645; MORALDI L., 1 manoscritti di Qumr\u00e1n, Utet, Tur\u00ed\u00adn 1973, 553-569 (sobre el manuscrito esenio); RINALDI G: LIJCIANI F., Iprofeti minori III. Michea, Nahum, Abacuc, Sofonia, Aggeo, Zaccaria, Malachia, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969.<\/p>\n<p>L. Moraldi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(Abrazo Ardiente).<br \/>\nProfeta hebreo de Jud\u00e1 y escritor del libro b\u00ed\u00adblico que lleva su nombre. (Hab 1:1; 3:1.) De la nota que se encuentra en la conclusi\u00f3n del libro (\u2020\u0153Al director sobre mis instrumentos de cuerda\u2020\u009d) y de la endecha del cap\u00ed\u00adtulo 3, se ha inferido que Habacuc era un m\u00fasico levita del templo. Sin embargo, las palabras que siguen a Habacuc 3:19 no lo dicen espec\u00ed\u00adficamente, y las endechas tambi\u00e9n eran interpretadas por otras personas adem\u00e1s de los levitas. (2Sa 1:17, 18.) Aunque hay varias tradiciones acerca de Habacuc, son poco confiables, y las Escrituras no proveen ninguna informaci\u00f3n concerniente al linaje del profeta, su tribu o las circunstancias de su vida o de su muerte. El contenido del libro de Habacuc parece indicar que profetiz\u00f3 a principios del reinado de Jehoiaquim, probablemente antes de que Nabucodonosor derrotase al ej\u00e9rcito egipcio en Carquemis en el a\u00f1o 625 a. E.C.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Ha 1-3<br \/>\nSumario: 1. La persona. II. El tiempo. III. El escrito: 1. El mensaje; 2. Aspectos propios.<br \/>\n1215<br \/>\n1. LA PERSONA.<br \/>\nHabacuc (en hebreo, Haba qq\u00fcq; en la versi\u00f3n griega, Ambako\u00fam, que es el nombre de una hortensia) es uno de los doce profetas menores del que no sabemos nada seguro, fuera de lo que se puede deducir de la lectura de su escrito. En el relato deuterocan\u00f3nico y legendario que encontramos en Dan 14,32-38 (cuando, en Palestina, \u00e9l se dispon\u00ed\u00ada a llevar la comida a los segadores, un \u00e1ngel del Se\u00f1or lo tom\u00f3 por los pelos y lo llev\u00f3 a Babilonia; introducido en la fosa de los leones, le dio al profeta Daniel la comida que hab\u00ed\u00ada preparado y luego fue devuelto por el \u00e1ngel a \u2020\u0153su sitio\u2020\u009d) se nota ciertamente la huella de una antigua tradici\u00f3n a la que se vincula la versi\u00f3n griega de los LXX. Alg\u00fan autor moderno (5. Mowinckel) ha cre\u00ed\u00addo que esta tradici\u00f3n da pie para pensar que el profeta era de estirpe lev\u00ed\u00adtica, perteneciente por tanto a los llamados \u2020\u0153profetas cultuales\u2020\u009d, observaci\u00f3n \u00e9sta que corresponde bastante bien al contenido.<br \/>\n1216<br \/>\nII. EL TIEMPO.<br \/>\nPara determinar el tiempo de composici\u00f3n es decisivo identificar al \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d de Ha. Algunos autores ven en este \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d a un personaje del propio reino de Jud\u00e1, entre los a\u00f1os 609-598, que en el a\u00f1o 602, al rebelarse contra Nabucodonosor, origin\u00f3 la invasi\u00f3n del pa\u00ed\u00ads; otros identifican al \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d con los griegos y fechan el libro en la \u00e9poca de Alejandro Magno; otros, por el contrario, ven en este \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d a los asirios; otros, a los neobabilonios. En definitiva, la fecha m\u00e1s probable de redacci\u00f3n del libro es anterior al a\u00f1o 612, ya que supone la existencia del imperio asi-rio, cuya capital, N\u00ed\u00adnive, cay\u00f3 precisamente aquel a\u00f1o. Por otra parte, no se puede negar que los neobabilonios (el \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d que el profeta designa como \u2020\u0153los caldeos\u2020\u2122) estaban ya en el horizonte, puesto que se hab\u00ed\u00ada iniciado ya la rebeli\u00f3n de Nabopola-sar (625-605), el fundador de la dinast\u00ed\u00ada neobabil\u00f3nica. Entre ambas fechas (625-612) podemos situar entonces la actividad prof\u00e9tica de Habacuc, actividad que corresponder\u00ed\u00ada<br \/>\naproximadamente a la de \/ Nah\u00fan. Se puede recordar que entre los manuscritos hebreos de la regi\u00f3n de Qumr\u00e1n se encuentra un comentario a Habacuc de grand\u00ed\u00adsimo inter\u00e9s tanto para la historia de la comunidad esenia como sobre todo por la documentaci\u00f3n que nos ofrece sobre la metodolog\u00ed\u00ada de la lectura que se hac\u00ed\u00ada de \u00e9l en el siglo n-i a.C. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, la lectura actualizante que de \u00e9l hac\u00ed\u00adan los \u2020\u0153monjes\u2020\u009d de Qumr\u00e1n los llevaba a identificar al \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d con los \u2020\u0153Kittim\u2020\u009d, es decir, con los sel\u00e9ucidas o con los romanos.<br \/>\n1217<br \/>\nIII. EL ESCRITO.<br \/>\nPor la armoniosa belleza de algunos pasajes, por la nobleza y la originalidad de las im\u00e1genes y por la sinceridad del acento, este librito es uno de los m\u00e1s atractivos de la Biblia. El autor ha conseguido expresar la angustia tr\u00e1gica de una naci\u00f3n injustamente oprimida por tiranos orgullosos, que sabe encontrar la paz en la certeza de que, al final, el bien se impondr\u00e1 sobre el mal, y sabe ver, gracias a su fe en la justicia divina, la victoria del justo oprimido por el imp\u00ed\u00ado. Pero esta breve profec\u00ed\u00ada (tres cap\u00ed\u00adtulos) constituye adem\u00e1s uno de los textos m\u00e1s enigm\u00e1ticos desde el punto de vista cro: nol\u00f3gico. A ello se debe la disparidad de sentencias que antes coment\u00e1bamos.<br \/>\n1218<br \/>\n1. El mensaje.<br \/>\nEl mensaje de Habacuc consiste en una colecci\u00f3n de lamentaciones, de or\u00e1culos, de amenazas, m\u00e1s una plegaria bell\u00ed\u00adsima; todo ello compuesto probablemente en una atm\u00f3sfera lit\u00fargica, es decir, relacionada con el templo y con las asambleas populares, de manera que los tres cap\u00ed\u00adtulos representan otros tantos coloquios del profeta con su Dios. Al principio el profeta se lamenta de que el justo sea oprimido y de que la ley se vea desautorizada (1,1-4). Yhwh responde que suscitar\u00e1 a los caldeos para castigar al enemigo, y el profeta da una admirable descripci\u00f3n de su fuerza y de su \u00ed\u00admpetu (1,5-11). Luego el autor se queja ante Dios por el comportamiento de los tiranos, esperando de \u00e9l una respuesta (1,12-2,1).\u2020\u2122 Yhwh responde que el hombre que no tenga un \u00e1nimo \u00ed\u00adecto perecer\u00e1, mientras que eljusto vivir\u00e1 por su fe (2,2-5). En una serie de cinco \u2020\u02dciay!\u2020\u009d el profeta asegura que las naciones antes oprimidas por el tirano pueden levantar la cabeza, seguras de que \u00e9ste se ver\u00e1 pronto aplastado y destruido (2,6-20). La oraci\u00f3n de 3,1-19 es un salmo que celebra la epifan\u00ed\u00ada de Yhwh, el cual se dispone a aplastar al enemigo, y termina con la confesi\u00f3n de la serena esperanza del poeta-profeta en la intervenci\u00f3n divina. M\u00e1s de cuanto; normalmente nos es dado en otros profetas, aqu\u00ed\u00ad es posible constatar el proceso interior de la experiencia pro-i f\u00e9tica (cf tambi\u00e9n Is 21,1-10), es decir, la manera con que Habacuc se preparaba a recibir la visi\u00f3n (2,1-2) y la lucha f\u00ed\u00adsica e interior que de all\u00ed\u00ad se derivaba (3,16). Si Habacuc fue verdaderamente un profeta al servicio del culto, se comprender\u00ed\u00adan mejor ciertas caracter\u00ed\u00adsticas suyas y tambi\u00e9n el hecho de que ya en el t\u00ed\u00adtulo se le designe como \u2020\u02dcprofeta\u2020\u2122, cosa que fuera de aqu\u00ed\u00ad ocurre solamente en los libros de Ageo y de Zacar\u00ed\u00adas. A diferencia de otros, pero de acuerdo con Nah\u00fan, Habacuc no hace reproches a su pueblo, sino s\u00f3lo a los dem\u00e1s.<br \/>\n1219<br \/>\n2. Aspectos propios.<br \/>\nOtras observaciones sobre este escrito. En 2,1 el profeta afirma que quiere velar con el o\u00ed\u00addo bien atento a la respuesta divina, como un soldado de guardia que vela desde la torre de la ciudad, revelando as\u00ed\u00ad su car\u00e1cter de intermediario entre Dios y el pueblo.<br \/>\nEn 2,4 se lee u\u00f1o de los textos que m\u00e1s discusiones ha suscitado entre los te\u00f3logos, ya que ha sido muy explotado por el NT a prop\u00f3sito de la doctrina de la justificaci\u00f3n por medio de la fe (Rm 1,17; Ga 3,11; Hb 10,38) [\/Justicia; 7 Pablo III]. El sentido fundamental en el profeta Habacuc es el siguiente: la fidelidad a la palabra y a la voluntad de Dios caracteriza al justo y le garantiza aqu\u00ed\u00ad abajo la seguridad y la vida; el imp\u00ed\u00ado no tiene esta fidelidad, y por eso va camino de la ruina. El texto tiene un sentido general; pero en el contexto se refiere a los caldeos, que no tienen \u2020\u0153fe\u2020\u009d y por eso habr\u00e1n de perecer, y a la tribu de Jud\u00e1, que tiene \u2020\u0153fe\u2020\u009d y en virtud de esa fe podr\u00e1 vivir.<\/p>\n<p>En las dos \u00faltimas l\u00ed\u00adneas de 3,2 -que en el texto hebreo suenan: \u2020\u0153HazIa revivir (tu obra) en nuestro tiempo, en nuestro tiempo dala a conocer y en la ira acu\u00e9rdate de compadecerte!-, la versi\u00f3n griega sigue una lectura especial que ha dado origen a la representaci\u00f3n del bel\u00e9n. En efecto, en el texto griego se lee:<br \/>\n\u2020\u0153Te manifestar\u00e1s en medio de dos animales; cuando est\u00e9n pr\u00f3ximos los a\u00f1os, ser\u00e1s conocido; cuando llegue el tiempo, te manifestar\u00e1s\u2020\u009d. Con este texto se relaciona Is 1,3: \u2020\u0153Conoce el buey a su se\u00f1or y el asno el pesebre de su amo\u2020\u2122. No se comprende c\u00f3mo se insinu\u00f3 la tonalidad mesi\u00e1nica en la versi\u00f3n griega; la versi\u00f3n de la Vul-gata no sigue el texto griego, sino el hebreo.<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L.; Profetas II, Madrid 1980,- 1091-1108; Berni-ni G., Osca,<br \/>\nMichea, Nahum, Abacuc, Ed. Pao-hne, Roma 19833; DeisslerA.-Delcor M., Les petits Proph\u00e9tes, Par\u00ed\u00ads<br \/>\n1964; Elliger K., Das Buch derzw\u00f3lfkleinen Propheten, Gottingen 19645; Moraldi L., \/ manoscritu di<br \/>\nQumran, Utet, Tur\u00ed\u00adn 1973, 553-569 (sobre el manuscrito esenio); Rinaldi G.-Luciani F., Iprojeliminan III.<br \/>\nMichea, Nahum, Abacuc, Sofoma, Aggeo, Zacear\u00ed\u00ada, Malachia, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969.<br \/>\nL. Moraldi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>\u00bfQUIEN ERA HABACUC?<\/p>\n<p>Habacuc es una figura vaga, sin parentela ni \u00e9poca indicadas en la profec\u00ed\u00ada. Solamente se da su papel como profeta, un intermediario entre Jehovah e Israel. Su nombre es aparentemente hebreo, pero refleja la influencia de Mesopotamia, que gobern\u00f3 sobre Israel del siglo noveno al sexto a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo En su lenguaje acadio su nombre significa una planta o \u00e1rbol frutal.<br \/>\nEn una posterior tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada del libro ap\u00f3crifo \u2020\u0153Daniel, Bel y el Drag\u00f3n\u2020\u009d, Habacuc trae alimento a Daniel en la guarida de los leones. La notaci\u00f3n musical y la forma del salmo en Hab. 3 han sugerido que era un levita, que era la tribu asociada con la m\u00fasica (Esd. 3:10; Neh. 12:27). Esto es apoyado por un ms.ms. Manuscrito que identifica a su padre como Jes\u00fas, un levita. Otros sugieren que era un funcionario de la corte o profeta del templo. Todas las sugerencias son especulativas, sin ninguna evidencia fuerte para cualquiera de ellas.<br \/>\nAunque la identidad de Habacuc est\u00e1 en duda, su car\u00e1cter es claro. Era un seguidor sincero y devoto de Jehovah; no solamente se somet\u00ed\u00ada a la voluntad del Se\u00f1or, sino tambi\u00e9n se enfrentaba a \u00e9l cuando pensaba que Dios estaba ignorando sus propias promesas. Como Job, Habacuc no vacila en cuestionar a Dios, en una forma de literatura llamada \u2020\u0153teodicea\u2020\u009d. Sin embargo, cuestiona a Dios por diferentes razones. Mientras que Job sos tiene su inocencia preguntando por qu\u00e9, a la luz de ella es castigado, Habacuc tiene la pregunta opuesta: puesto que los malvados claramente no son inocentes, \u00bfpor qu\u00e9 no son castigados, a pesar de que est\u00e1n tratando injustamente a los justos? Sin pedir alivio para el sufrimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 10; 12, etc.) \u00e9l pregunta por qu\u00e9 el juicio no se aplica.<br \/>\nEl hecho de cuestionar no disminuye la fe de Habacuc en Dios, con el que disfruta de una relaci\u00f3n personal (1:12). El es consciente del asombroso poder del Rey y Creador del universo (3:16), pero tambi\u00e9n conoce su cuidado para con \u00e9l (3:17, 18). Habacuc el profeta nos ense\u00f1a que cuestionar a Dios es aceptable; rehusar confiar en Dios es lo que causa la ca\u00ed\u00adda.<\/p>\n<p>LA SITUACION HISTORICA<br \/>\nNo se da ninguna fecha para estas profec\u00ed\u00adas, aunque a los eventos a los que se refiere puede fij\u00e1rseles una fecha. Algunos han sugerido una composici\u00f3n tan tard\u00ed\u00ada como el siglo II a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, pero la necesidad de modificar el texto de 1:6 para apoyar esta propuesta habla fuertemente en contra de ella. Tal como est\u00e1, 1:6 anticipa la inminente invasi\u00f3n de los babilonios. La naci\u00f3n que anteriormente reg\u00ed\u00ada sobre Israel era Asiria, cuya capital, N\u00ed\u00adnive, cay\u00f3 ante los babilonios en 612 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Ellos consolidaron su posici\u00f3n estableciendo el imperio neobabil\u00f3nico al derrotar una alianza encabezada por Egipto en Carquemis en Siria en 609 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (Jer. 46:2). Los babilonios finalmente atacaron Jerusal\u00e9n saque\u00e1ndola y destruyendo el templo en 587 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Puesto que el profeta anticipa este evento en el texto, aparentemente estaba escrito, o se hab\u00ed\u00ada dado el mensaje, antes de entonces. La propia ca\u00ed\u00adda de Babilonia a manos de Ciro, el rey persa, en 539 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, tambi\u00e9n se anticipa. (Ver la gr\u00e1fica en la p\u00e1g. 656.)<\/p>\n<p>EL LIBRO Y SU MENSAJE<\/p>\n<p>La profec\u00ed\u00ada se divide en dos secciones: un di\u00e1logo con Dios (caps. 1 y 2) y un himno de alabanza (cap. 3). El di\u00e1logo est\u00e1 formado por dos preguntas de Habacuc a Dios, cada una con su respuesta. La primera tiene que ver con la lentitud de Dios para castigar a los malvados entre su pueblo escogido (1:2\u20134). \u00bfPermite \u00e9l el pecado? Dios responde que los babilonios pronto van a traer condenaci\u00f3n sobre los malhechores (1:5\u201311), una referencia aparente a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y su templo en 587 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Sin embargo, esta respuesta no aquieta la per plejidad de Habacuc, puesto que el remedio parece ser peor que la enfermedad. Aunque los malvados de Israel son malos, los babilonios, ferozmente crueles e inhumanos, son todav\u00ed\u00ada peores. Seguramente hay una desproporci\u00f3n entre las ma las acciones de Israel y el castigo de Dios (1:12\u201317). Sin embargo, Dios muestra que este no es el fin. Su pueblo merece castigo, pero Babilonia no est\u00e1 sin culpa, puesto que su barbarie tambi\u00e9n caer\u00e1 bajo el juicio de Dios (2:2\u201320), una referencia a la conquista persa de la zona en 539 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo<br \/>\nSe traza un agudo contraste entre los babilonios, arrogantes y descarriados y los que dentro de Israel act\u00faan justamente (2:4). Este vers\u00ed\u00adculo, especialmente la segunda mitad, es indudablemente el m\u00e1s familiar en el libro. Esto no se debe a la familiaridad con Habacuc, sino m\u00e1s bien a que es citado de varias maneras en Hebreos (10:38) y por Pablo (Rom. 1:17; G\u00e1l. 3:11). La lucha con la interpretaci\u00f3n de este vers\u00ed\u00adculo llev\u00f3 a Mart\u00ed\u00adn Lutero a cuestionar la doctrina reinante de la justificaci\u00f3n, que precipit\u00f3 finalmente la Reforma protestante.<br \/>\nAl ver a Dios como justo, contrario a lo que podr\u00ed\u00ada ser el caso a primera vista, en el cap. 3, Habacuc lo alaba por su provisi\u00f3n, sabiendo que puede poner su confianza en \u00e9l (3:17, 18). El lugar del tercer cap\u00ed\u00adtulo dentro del libro ha presentado un problema. Tiene su propio encabezado como un salmo y su conclusi\u00f3n (3:1, 19), posiblemente para indicar que en un tiempo ten\u00ed\u00ada una existencia independiente. El comentario del Qumr\u00e1n sobre Ha bacuc discute los primeros dos cap\u00ed\u00adtulos, pero no el tercero, sugiriendo su inclusi\u00f3n posterior. Sin embargo, el argumento no es fuerte, puesto que el cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1 incluido en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) y en otros textos antiguos. Ya fuera que el profeta haya compuesto el himno o lo haya adaptado de alguna fuente anterior, funciona bellamente en su contexto can\u00f3nico para expresar la relaci\u00f3n de Habacuc con su Dios, y el libro solamente puede ser le\u00ed\u00addo y apreciado completamente si queda como est\u00e1.<br \/>\nEn alguna manera el papel de Habacuc y su mensaje es lo opuesto a lo que normalmente se encuentra entre los profetas. En vez de reprobar a Israel en nombre de Dios, \u00e9l mismo enfrenta a Dios, demandando cuenta de sus acciones, o falta de ellas. El pacto en el Sina\u00ed\u00ad fue entre dos partes, Dios e Israel, y ninguno puede ignorar sus obligaciones. Habacuc le recuerda a Dios de las maldiciones pro metidas si Israel renegara de sus deberes (Deut. 28:15\u201368), maldiciones que parecen tardarse mucho. El conf\u00ed\u00ada en que Dios escuchar\u00e1 sus oraciones y actuar\u00e1 poderosamente hacia Israel y Babilonia. El tambi\u00e9n es consciente de la justicia de Dios que, aun sin respuesta, aunque Dios no bendiga a su pueblo en general, o a Habacuc en particular, \u00e9l todav\u00ed\u00ada es digno de alabanza.<\/p>\n<p>HABACUC PARA HOY<\/p>\n<p>Muchos consideran que cuestionar a Dios es pecaminoso, pero Habacuc y Job muestran que no es as\u00ed\u00ad. Etapas dif\u00ed\u00adciles en la vida pueden producir du das honestas y\/o perplejidad, y Dios no condena ni a Job ni a Habacuc por expresar esas dudas. Solamente en un di\u00e1logo abierto los malentendidos se resuelven y las diferencias se corrigen. Aun hoy es mejor expresar molestia que dejar que se anide, convirti\u00e9ndose en amargura. Aunque la respuesta podr\u00ed\u00ada no venir inmediatamente (2:1), o podr\u00ed\u00ada causar consternaci\u00f3n en s\u00ed\u00ad misma (1:12\u201317), Dios no proh\u00ed\u00adbe el cuestionamiento honesto.<br \/>\nDios ya conoce el principio del fin (Isa. 46:10). El no act\u00faa en secreto, sino que se revela a los creyentes que cuestionan (Am\u00f3s 3:7). Es importante dirigirse con el debido respeto al grande y asombroso Dios (Hab. 3:16), pero uno todav\u00ed\u00ada puede dirigirse a \u00e9l. El consuelo espera al que duda, al que cuestiona o al que sufre, porque parte de lo que Dios es tiene que ver con la salvaci\u00f3n y la ayuda a los suyos (3:19). Nosotros tambi\u00e9n, como Haba cuc, esperamos respuestas a nuestras preguntas y necesidades, no solamente porque \u00e9l cumpli\u00f3 con Habacuc en el primer milenio antes de Cristo (3:3\u201315), sino que tambi\u00e9n porque \u00e9l ya ha cumplido con nuestro propio pasado personal cuando se acerca el tercer milenio despu\u00e9s de Cristo, y lo har\u00e1 de nuevo. Sea que el problema surja de los actos de entidades nacionales, como con Habacuc, o por causa de malas acciones individuales, Dios est\u00e1 all\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\tT\u00ed\u00adtulo<\/p>\n<p>1:2\u20142:20\tDi\u00e1logo con Dios<br \/>\n1:2-4\tProblema: \u00bfPor qu\u00e9 queda sin castigo la maldad?<br \/>\n1:5-11\tRespuesta: El juicio venidero sobre los malvados<br \/>\n1:12-17\tProblema: \u00bfNo es el remedio peor que la enfermedad?<br \/>\n2:1\tEn espera de una respuesta<br \/>\n2:2-20\tRespuesta: El juicio viene sobre los malvados<\/p>\n<p>3:1-19\tSalmo de petici\u00f3n y alabanza<br \/>\n3:1, 2\tPetici\u00f3n por la presencia activa y continuada de Dios<br \/>\n3:3-15\tLa mano de Dios en la historia<br \/>\n3:16-19\tTemblando pero confiando<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1 TITULO<br \/>\nEn una de las introducciones prof\u00e9ticas m\u00e1s cortas, Habacuc, conocido en la Biblia solamente aqu\u00ed\u00ad, es un profeta, un vocero de Dios. Dios no se menciona espec\u00ed\u00adficamente (cf.cf. Confer (lat.), compare Jon. 1:1; Miq. 1:1; Sof. 1:1; Mal. 1:1), pero una profec\u00ed\u00ada en este contexto indica un mensaje prof\u00e9tico de Dios (cf. p. ej.p. ej. Por ejemplo Eze. 12:10; Nah. 1:1). Este no es necesariamente un mensaje oral, sino m\u00e1s bien una revelaci\u00f3n m\u00e1s general, recibida por el profeta en una visi\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 1:1).<\/p>\n<p>1:2-2:20 DIALOGO CON DIOS<br \/>\nA diferencia de otros profetas que trajeron mensajes de Dios al pueblo, Habacuc se dirige a Dios en la forma de dos preguntas, a las que Dios responde.<\/p>\n<p>1:2-4 Problema: \u00bfPor qu\u00e9 queda sin castigo la maldad?<\/p>\n<p>En una forma tradicional de lamento, el profeta pregunta a Dios hasta cu\u00e1ndo debe rogar por su causa antes de que \u00e9l responda (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 13:1, 2). \u00bfEs Dios capaz o est\u00e1 dispuesto a librarlo de la violencia opresiva? Habacuc, como Job, no vacila en preguntarle a Dios si su comprensi\u00f3n teol\u00f3gica de \u00e9l y de su forma de obrar no corresponden con la realidad experimentada.<br \/>\nLa desgracia golpea severamente al siervo de Dios en una cadena de sin\u00f3nimos desagradables. Lo que es particularmente molesto para el escritor no es la desgracia, sino su fuente. Por lo general los enemigos externos, enemigos personales o nacionales, son la fuente de la aflicci\u00f3n, pero aqu\u00ed\u00ad el pro blema es interno, la iniquidad, elemento sin arrepentimiento dentro del mismo Israel. Aunque algunos proponen a los asirios como los inicuos, ajust\u00e1ndose al contexto hist\u00f3rico de la profec\u00ed\u00ada, una alternativa explica la par\u00e1lisis de la ley que es desenfrenada. Esta influencia reguladora vino al propio pueblo de Dios para ordenar la sociedad (Exo. 18:16, 20; Isa. 2:3), y Asiria no estaba sujeta a su direcci\u00f3n. Ahora en la justicia de Israel, en lugar de ser un sello distintivo de un vivir piadoso (Am\u00f3s 5:24), est\u00e1 notablemente ausente o, todav\u00ed\u00ada m\u00e1s serio, est\u00e1 pervertida.<br \/>\nEn el tiempo de Habacuc, como lo es hoy, se pueden encontrar grandes problemas de injusticia entre el pueblo de Dios. En vez de condonar el pecado, o de pedir que sea ignorado, el profeta clama por el castigo, como es requerido por el propio pac to de Dios. Aunque la maldad de los vecinos paganos necesita ser confrontada, el pueblo de Dios hoy, como en el tiempo de Habacuc, es demasiado tolerante de cosas entre ellos mismos que son expl\u00ed\u00adcitamente contrarias a la voluntad de Dios como se revela en las Escrituras y en la creaci\u00f3n. Al procurar restaurar al pecador demasiado a menudo condonamos el pecado, o cuando menos procuramos reducir la severidad de sus consecuencias ne gativas. Una falta de confrontaci\u00f3n, en lugar de restaurar al malhechor, t\u00e1citamente da permiso de continuar en el pecado (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 5). Un hijo de Dios es llamado a oponerse a la injusticia p\u00fablica, sea colectiva, social o pol\u00ed\u00adtica, pero la confrontaci\u00f3n es en vano si el mal es desenfrenado dentro de la comunidad de creyentes. Aun ahora hay necesidad de profetas que no defiendan el \u2020\u0153pecado seguro\u2020\u009d, sino insistan m\u00e1s bien en que el pecado sea erradicado.<\/p>\n<p>1:5-11 Respuesta: El juicio venidero sobre los malvados<\/p>\n<p>El clamor de Habacuc por justicia ser\u00e1 contestado pronto, incluso en sus propios d\u00ed\u00adas, y la respuesta ser\u00e1 aterradora. Tendr\u00e1 lugar entre las naciones. La LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT), al alterar una letra heb., traduce aqu\u00ed\u00ad \u2020\u0153burladores; traidores\u2020\u009d. La incredulidad del escritor surge de la identificaci\u00f3n del instrumento de castigo de Dios como los caldeos. Conocidos por su impulsiva ferocidad, ellos despojar\u00e1n completamente a todos.<br \/>\nEl problema de Habacuc con los caldeos es doble. Son un pueblo arrogante, que no admite direcci\u00f3n de otros ni teme oposici\u00f3n militar. Ellos buscan su propia dignidad, siguiendo su propio derecho. Manejando poderosamente fuerzas ofensivas, sus caballos se comparan a las bestias y aves conocidas por su ferocidad, su voracidad y su rapidez. Estos dos elementos, orgullo y ferocidad, son integrantes de su propia identidad, puesto que ellos adoran su propio poder.<\/p>\n<p>1:12-17 Problema: \u00bfNo es el remedio peor que la enfermedad?<\/p>\n<p>En vez de regocijarse por la respuesta de Dios a su salmo de lamento, Habacuc inicia otro salmo semejante. El pregunta c\u00f3mo, a la luz de su car\u00e1cter de santidad y justicia, Dios puede tolerar un castigo que en s\u00ed\u00ad mismo parece injusto.<br \/>\nHabacuc comienza desde la creencia fundamental de que Dios no es solamente Santo y eterno, sino tambi\u00e9n est\u00e1 relacionado con su pueblo Israel por medio del pacto. Esto es evidente por el uso de su nombre personal del pacto, Jehovah (Exo. 6:2\u20138). El apelativo Dios m\u00ed\u00ado muestra no solamente que \u00e9l es personalmente cercano al escritor, sino tambi\u00e9n una deidad objetiva que existe aparte de su pueblo. Esto est\u00e1 en completo contraste con los caldeos, cuyo objeto de veneraci\u00f3n no existe m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed\u00ad mismos, sino que es m\u00e1s bien su propio poder militar (11). Dios es la Roca inamovible (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 32:18) para Habacuc. Aunque cuestiona la elecci\u00f3n de esta naci\u00f3n malvada para castigar y juzgar el propio pueblo de Dios, \u00e9l no cuestiona que Dios tiene una raz\u00f3n. El est\u00e1 listo a discutir el asunto, confiado en que Dios s\u00ed\u00ad busca finalmente preservar para \u00e9l a su pueblo del pacto.<br \/>\nEl problema teol\u00f3gico que enfrenta Habacuc es c\u00f3mo un Dios que es limpio en todas las cosas y completamente separado del pecado, puede ver el agravio y la perfidia como la practican los caldeos, instrumentos de su castigo (13). Aunque los pecadores en Israel son imp\u00ed\u00ados (4), en comparaci\u00f3n son eclipsados por la mayor perversidad de Babilonia. Al lado de Babilonia el pecaminoso Israel puede ser llamado justo, un t\u00e9rmino relativo y no absoluto. Se han apartado tanto de las normas esperadas por Dios, que el profeta solamente puede expresar asombro de que \u00e9l pueda mirar siquiera su mal.<br \/>\nHabacuc no solamente es lo suficientemente audaz para confrontar a Dios respecto a sus acciones, sino hasta para culparlo por deshumanizar a la humanidad (14\u201317). Dios originalmente cre\u00f3 a la humanidad a su propia imagen (G\u00e9n. 1:26; 5:1) y ellos eran la cumbre de su creaci\u00f3n. Ahora, metaf\u00f3ricamente, \u00e9l los degrada a criaturas menores, peces y criaturas subhumanas que se arrastran (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 1:26\u201328). Si Dios priva a Israel de humani dad, Babilonia no puede ser condenada por tratarlos ahora como objetos de deporte, peces para la red o anzuelo. Ellos hasta adoran las herramientas de su man\u00ed\u00ada destructiva puesto que ellas le traen su comida suculenta: la carne de sus cautivos. \u00bfPueden continuar desenfrenadas esta blasfemia y crueldad?<br \/>\nTodav\u00ed\u00ada es una perversi\u00f3n cuando la gente es deshumanizada, ya sea por placer propio o por ganancia econ\u00f3mica. La adoraci\u00f3n de lo material, de las ganancias en aumento sin importar el precio en t\u00e9rminos de dignidad humana, puede ser hasta m\u00e1s odiosa hoy en d\u00ed\u00ada que la barbarie manifiesta de los babilonios.<\/p>\n<p>2:1 En espera de una respuesta<br \/>\nHabacuc se preocupa de que Jehovah debiera responder r\u00e1pidamente a sus dudas, de modo que toma la posici\u00f3n de guardia como un soldado (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 21:8; Eze. 33:7). La vigilancia que se espera de \u00e9l, un papel de profeta, tiene dos direcciones: hacia Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:2) y tambi\u00e9n hacia \u00e9l mismo. El est\u00e1 interesado inmediatamente con la respuesta de Dios, pero tambi\u00e9n necesita saber c\u00f3mo reaccionar\u00e1 \u00e9l mismo a la nueva revelaci\u00f3n de Dios. En vez de temer la ira de Dios hacia uno que duda insolentemente, Habacuc espera pacientemente una respuesta que \u00e9l sabe que vendr\u00e1.<\/p>\n<p>2:2-20 Respuesta: El juicio venidero sobre los malvados<\/p>\n<p>Dios no deja a su profeta en la desesperaci\u00f3n; en su justicia, \u00e9l tambi\u00e9n hace a Babilonia responsable por sus excesos. El los revela en cinco cantos burlones contra Babilonia.<br \/>\n2:2\u20135 Una visi\u00f3n escrita. La fe de Habacuc en Dios se justifica cuando Dios responde a su perplejidad. Esto significa que Dios toma en consideraci\u00f3n las preguntas honestas. Sin embargo, la revelaci\u00f3n no es solamente para el consuelo de Habacuc, sino para todos los que finalmente sufren en manos de Babilonia. Las buenas nuevas de una liberaci\u00f3n final deben ser publicadas de tal manera que sean claramente visibles a los que pasen. La frase que se traduce para que corra es oscura, pues puede referirse a que cualquiera que pase pueda leer la noticia aunque pase de prisa y luego pasar la noticia o otros oralmente, o puede referirse a un corredor profesional, o heraldo, cuyo papel es publi car ese informe. En cualquier caso, las noticias se extender\u00e1n, aunque el juicio anunciado no sea inmediatamente pr\u00f3ximo. De hecho, Dios se mover\u00e1 en su propio tiempo. Toda la historia est\u00e1 en las manos de Dios, que la mueve inexorablemente hacia el d\u00ed\u00ada culminante del Se\u00f1or. La fe en Dios lo empuja a uno a no irritarse por las tardanzas aparentes, porque son ilusorias. Las promesas de Dios ciertamente vendr\u00e1n (2 Ped. 3:3\u20139) en su propio tiem po. Dios liberar\u00e1 a su pueblo, finalmente, mediante un salvador personal, al que posiblemente se refiere una posible interpretaci\u00f3n del texto, aunque el entendimiento m\u00e1s com\u00fan del pasaje es de una liberaci\u00f3n m\u00e1s ge neral, sin especificar.<br \/>\nA Habacuc se le pide grabar su mensaje en tablas, el medio com\u00fan de escritura en Babilonia. Las tablas estaban hechas de barro (que cuando era horneado se volv\u00ed\u00ada como piedra), de marfil o de madera. Esas tablas ser\u00ed\u00adan recordatorios duraderos de que la palabra de Dios se cumplir\u00ed\u00ada al fin.<br \/>\nLa parte de la profec\u00ed\u00ada de Habacuc que comprende el mensaje de esperanza no se indica, pero es posible que sea todo este libro en alguna forma. En forma alternativa podr\u00ed\u00ada sencillamente referirse al mensaje de los dos siguientes vers\u00ed\u00adculos, a los cuales el profeta dirige con \u00e9nfasis la atenci\u00f3n.<br \/>\nEn el pasaje mejor conocido en Habacuc, el profeta presenta un contraste multiforme entre el justo y el malvado (4, 5). A este \u00faltimo no se le menciona por nombre; simplemente se le menciona como \u00e9l. La referencia a captura (re\u00fane hacia \u00e9l, RVARVA Reina-Valera Actualizada) y otras maldades sugiere que Babilonia es la que se contempla. El contraste resalta las acciones y el fin de las dos partes. El arrogante babilonio est\u00e1 envanecido de orgullo. Embriagado por el pillaje de la conquista (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 30:16) y la rapacidad, insaciablemente codicioso, ha abandonado las normas comunes de la decencia y de la integridad moral. La naturaleza habitual de su intoxicaci\u00f3n se muestra por la forma heb. del verbo usado en el v. 5.<br \/>\n En contraste con el orgullo falso y perverso est\u00e1 el justo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:4, 13), uno que es recto. Sus hechos se conforman a la voluntad revelada de Dios y son un cr\u00e9dito para \u00e9l y un modelo para el mundo. La palabra heb. tiene un significado amplio, incluyendo la condici\u00f3n de ser justificado, vindicado ante Dios mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 53:11). El justo en Jud\u00e1 no solamente actuar\u00e1 rectamente; su justicia ser\u00e1 reconocida por Dios.<br \/>\nLa vida para el recto es dirigida por su fe, en agudo contraste con la codicia que controla al malvado. Esta palabra tambi\u00e9n tiene un uso muy amplio, desde la confianza en seres humanos (Exo. 19:9) o confiar en Dios y en sus promesas (G\u00e9n. 15:6), hasta una confianza que motiva a uno a la obediencia, siendo responsable o fiel en su conducta (2 Rey. 12:15), aun hasta mostrar perseverancia en tiempos de prueba. Los dos \u00faltimos usos, los m\u00e1s comunes para esta palabra, se traducen mejor como \u2020\u0153fidelidad\u2020\u009d, y hasta \u2020\u0153integridad\u2020\u009d. Estos dos muestran una \u00ed\u00adntima correspondencia entre un compromiso y el verdaderamente llevar a cabo la acci\u00f3n.<br \/>\nEl fin de cada parte se contrasta tambi\u00e9n. La fidelidad traer\u00e1 vida al justo. Esto no es sencillamente existencia f\u00ed\u00adsica, en contraste con los babilonios que pronto caer\u00e1n. A la palabra se asocia una bendici\u00f3n especial en Deut. 30:19, donde la vida prometida a Israel est\u00e1 asociada con la tierra, que ahora est\u00e1 amenazada por Babilonia. La vida de Israel y la tierra perdurar\u00e1n, mientras que las de su poderoso enemigo perecer\u00e1n.<br \/>\nEl texto se volvi\u00f3 bien conocido debido a su cita en pasajes teol\u00f3gicamente importantes en el NTNT Nuevo Testamento (Rom. 1:17; G\u00e1l. 3:11; Heb. 10:38). El concepto que se encuentra aqu\u00ed\u00ad, respecto a la fe como medio para la justificaci\u00f3n, toc\u00f3 a Mart\u00ed\u00adn Lutero en lo m\u00e1s profundo de su alma, iniciando as\u00ed\u00ad la Reforma protestante.<br \/>\nLos matices de significado del NTNT Nuevo Testamento han sido influidos por su uso en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) m\u00e1s que en el texto heb. Pablo en Rom. 1:17 expresa el resultado de la fe, con el \u00e9nfasis gr. en el compromiso intelectual, que lleva a la justicia. Este es el primer paso al reino de Dios: la justificaci\u00f3n a los ojos de Dios mediante la fe en el evangelio de su Hijo (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 3:22; 5:1). G\u00e1l. 3:11 contrasta la obediencia a Dios como un requisito legalista que no puede justificar a nadie de un compromiso fiel a \u00e9l que resulta en el don inmerecido de la vida. Heb. 10:38 presenta la fuer za del llamamiento a perseverar, viviendo en fiel obediencia a la voluntad de Dios en tiempos de prueba personal. Adopta una posible lectura mesi\u00e1nica de la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) (\u2020\u0153mi justo\u2020\u009d). Otra interpretaci\u00f3n de la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) habla de la fidelidad de Dios, que pu diera ser tambi\u00e9n la interpretaci\u00f3n del pasaje de Habacuc. El pueblo de Dios es alentado a soportar fielmente la opresi\u00f3n babil\u00f3nica, porque la vida vendr\u00e1, y Dios mismo ser\u00e1 fiel para traer a su cum plimiento este mensaje de liberaci\u00f3n y esperanza (2:2, 3). Algunos sugieren que el mismo profeta provee un comentario sobre la confianza fiel en el cap. 3, especialmente en los vv. 16\u201319.<br \/>\n2:6\u201320 Cinco burlas contra Babilonia. 6\u20138 Los ayes a menudo caracterizan las endechas f\u00fanebres (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 13:30), pero aqu\u00ed\u00ad la forma se usa ir\u00f3nicamente, puesto que un profeta israelita no estar\u00ed\u00ada terriblemente preocupado por la inminente ca\u00ed\u00adda de un enemigo opresor de su pueblo. La fe de Habacuc en Dios es evidente por su creencia de que Dios prevalecer\u00e1. El prop\u00f3sito exacto de las profec\u00ed\u00adas es incierto. Los babilonios cabr\u00ed\u00adan en el contexto literario inmediato y los asirios en el contexto hist\u00f3rico del tiempo en que fueron escritas las profec\u00ed\u00adas. Cualquiera de los dos era en su apogeo un poder mundial aparentemente invencible. Asi ria fue derrotada totalmente por Babilonia en 605 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, mientras que Babilonia misma lleg\u00f3 a su fin en 539 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, derrotada por los persas. El profeta no est\u00e1 solo al levantar estas burlas, sino que se le unen todos aquellos a los cuales los agresores hab\u00ed\u00adan explotado en el pasado (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 5).<br \/>\n En una parodia de una endecha f\u00fanebre (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 22:18) Habacuc se burla de los caldeos por sus ganancias mal obtenidas. En cuanto al individuo que toma bienes por medio del robo, que malversa las prendas recibidas para garantizar el pago de deudas o que chupa sangre (ya sea literal o metaf\u00f3ricamente en la explotaci\u00f3n), el sufrimiento rebotar\u00e1 sobre la cabeza del opresor. En una respuesta de ojo por ojo, el despojador ser\u00e1 despojado por sus v\u00ed\u00adctimas anteriores. La malversaci\u00f3n de fondos todav\u00ed\u00ada es com\u00fan entre los que est\u00e1n en puestos de confianza. Su exposici\u00f3n y condenaci\u00f3n por los tribunales y la prensa muestran que esta clase de conducta no solamente es inaceptable para el Dios santo, sino hasta para las sensibilidades de la humanidad ca\u00ed\u00adda.<br \/>\n9-11 Este ay se dirige hacia la ganancia nacional mediante injusticia y perversidad. La ganancia en s\u00ed\u00ad misma es moralmente neutral, as\u00ed\u00ad que no es condenada. Estos la adquieren mediante traici\u00f3n, sin em bargo, buscando seguridad de la codicia de otros al colocarse en alto por encima de las amenazas de otros. Ellos sufrir\u00e1n una muerte vergonzosa. Hasta el material inanimado de construcci\u00f3n de las ciudades capturadas clamar\u00e1 contra los explotadores malvados. La pol\u00ed\u00adtica nacional, tanto como la conducta individual, deben estar sujetas constantemente a las demandas de la palabra de Dios.<br \/>\n12\u201314  La crueldad habitual, el derramamiento de sangre y la iniquidad que ten\u00ed\u00adan el prop\u00f3sito de conseguir posesiones territoriales permanentes no lograr\u00e1n su meta propuesta. No habr\u00e1 beneficios du raderos porque se desvanecer\u00e1n con el humo. Esos que todav\u00ed\u00ada est\u00e1n comprometidos en el auto-engrandecimiento nacionalista y en la \u2020\u0153limpieza \u00e9tnica\u2020\u009d deben recordar el aborrecimiento invariable de Dios por esta conducta (cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 1:13). La b\u00fasqueda de territorio adicional o de recursos tales como petr\u00f3leo u otros minerales estrat\u00e9gicos, sin tomar en cuenta la vida humana o los derechos territoriales, finalmente resultar\u00e1n in\u00fatiles cuando la justicia divina enmiende los errores nacionalistas.<br \/>\nJerem\u00ed\u00adas, contempor\u00e1neo de Habacuc, usa las mismas palabras de juicio prof\u00e9tico (Jer. 51:58), aunque no es claro cu\u00e1l de los dos profetas las us\u00f3 originalmente. El autor primario, y tambi\u00e9n autor del juicio punitivo, es Jehovah de los Ej\u00e9rcitos mismo, quien, como el guerrero divino, toma la causa de su pueblo (3:8\u201315).<br \/>\nEn medio de la oscuridad de los ayes viene un vers\u00ed\u00adculo de luz y de esperanza para los que conf\u00ed\u00adan en Dios en vez de en sus propias adquisiciones perversas. En vez de una profec\u00ed\u00ada de derrota atada al tiempo para una naci\u00f3n hist\u00f3rica, esta adaptaci\u00f3n libre de Isa. 11:9 pone la esperanza futura en el contexto del fin de los tiempos. El conocimiento de Dios, una relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima y experimentada con \u00e9l, ba\u00f1ar\u00e1 toda la tierra. La manifestaci\u00f3n ex terna del poder asombroso de Dios, su gloria (Exo. 40:34; Isa. 6:3), ser\u00e1 perceptible no solamente para los opresores asirios y babilonios, sino para toda la creaci\u00f3n.<br \/>\n15-17  El perverso no solamente se compromete en la perversi\u00f3n, sino que gu\u00ed\u00ada a otros a hacer lo mismo, proveyendo a su compa\u00f1ero bebida para explotar su embriagada falta de decencia. Uno piensa hoy en los proveedores de pornograf\u00ed\u00ada, del juego y de las drogas. Ellos no buscan una gratificaci\u00f3n personal, sino explotar a otros enred\u00e1ndolos. El extendido poder de la perversi\u00f3n contin\u00faa cru zando l\u00ed\u00admites nacionales e internacionales, amenazando no solamente a los individuos sino tambi\u00e9n a los gobiernos mediante su corrupci\u00f3n. Parece que el juicio divino ser\u00ed\u00ada el \u00fanico medio de romper esas cadenas siempre m\u00e1s constrictoras.<br \/>\nEl castigo infringido de nuevo est\u00e1 de acuerdo con el mal cometido. En este caso, el embriagador se volver\u00e1 borracho y licencioso. En esta ocasi\u00f3n la copa es una met\u00e1fora de la ira del juicio de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 75:8; Eze. 23:33; Luc. 22:42). La violencia del malvado se ve como marchando m\u00e1s all\u00e1 de la frontera de Israel hasta el vecino L\u00ed\u00adbano, posiblemente en referencia a la batalla en Carquemis en 605 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Este torbellino no solamente da\u00f1a a la gente, sino que resulta en la matanza de fieras, que tambi\u00e9n es condenada. Este es un correctivo necesario para el entendimiento equivocado de que la humanidad es el \u00fanico inter\u00e9s del Creador. M\u00e1s bien, toda la creaci\u00f3n sufre por causa del pecado, y espera su restauraci\u00f3n (Rom. 8:20\u201322; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 6:5\u20137).<br \/>\n18\u201320 Las pr\u00e1cticas de adoraci\u00f3n pagana de Babilonia, mencionadas antes (1:16), ahora son pronunciadas con mayor detalle en esta profec\u00ed\u00ada. En este pasaje se declara la vanidad de buscar consejo de una muda creaci\u00f3n de manos humanas, en el que el t\u00ed\u00adpico Ay \u2020\u00a6  est\u00e1 en un lugar diferente al de los ejemplos anteriores. Algunos han sugerido que corresponde al principio de 2:18, pero no hay evidencia de ms.ms. Manuscrito de esto, ni hay evidencia suficiente de que un autor b\u00ed\u00adblico estuviera servilmente atado a las normas de esta forma literaria escogida.<br \/>\nEn contraste con el \u00ed\u00addolo silencioso, la verdadera revelaci\u00f3n puede venir solamente de Jehovah mis mo, en cuya presencia todos deben inclinarse en silencio. Este silencio no es de objetos inanimados sino de adoradores llenos de temor reverencial ante el Dios vivo y verdadero (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 46:10; Isa. 41:1) en vez de ante \u00ed\u00addolos falsos, muertos y que traen muerte. No solamente Israel, sino toda la creaci\u00f3n se quedar\u00e1 muda en la presencia de el Unico.<br \/>\nEste vers\u00ed\u00adculo sirve como transici\u00f3n de las obras pecaminosas de los opresores de Israel a los hechos poderosos de Dios.<\/p>\n<p>3:1-19 SALMO DE PETICION Y ALABANZA<\/p>\n<p>El cap\u00ed\u00adtulo final es una oraci\u00f3n concluyente. Est\u00e1 en la forma de salmo en el que el salmista trae gloria a Dios por su persona (2, 3b, 4) y sus acciones (3a, 5\u201315). El recuerda los poderosos actos de Dios en el \u00e9xodo, la entrega de la ley en Sina\u00ed\u00ad y la conquista de la tierra. Su asombroso poder ante ej\u00e9rcitos poderosos hace que el salmista tiemble de asombro, pero \u00e9l sabe que este poderoso Dios es amor y cuidar\u00e1 de \u00e9l. Su terror entonces puede ser seguramente reemplazado por una calma gozosa.<br \/>\nSe han levantado preguntas respecto a la inclusi\u00f3n del salmo, en cuanto a si es una a\u00f1adidura secundaria (ver la Introducci\u00f3n), pero en su ubicaci\u00f3n can\u00f3nica actual provee una conmovedora conclusi\u00f3n a esta piadosa discusi\u00f3n del profeta de la crisis en su fe con su fiel Dios.<\/p>\n<p>3:1, 2 Petici\u00f3n por la presencia activa y continuada de Dios<\/p>\n<p>Las anotaciones t\u00e9cnicas que abren y cierran el salmo tienen su contraparte en el libro de los Salmos. El tipo de salmo, una oraci\u00f3n, encabeza otros salmos de petici\u00f3n o lamento (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 17:1; 86:1). Se ha dicho que Sobre Sigionot es un t\u00e9rmino oscuro (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 7:1) que aparentemente da alguna informaci\u00f3n musical. La pieza es para tocarse en instrumentos de cuerda (19; cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 4:1; 6:1), bajo los auspicios de alg\u00fan m\u00fasico profesional de alguna clase, que aparece en otros 55 encabezados de salmos. Otra notaci\u00f3n musical dudosa, Selah, est\u00e1 diseminada por todo el salmo (3, 9, 13).<br \/>\nEl conocimiento de la obra de Dios en el pasado de Israel gu\u00ed\u00ada al profeta a una respuesta doble. El personalmente experimenta un respeto lleno de te mor reverencial ante el poder de Dios, el que sustenta y provee para su creaci\u00f3n. Tambi\u00e9n usa este conocimiento de los actos previos de Dios para re querir que sean repetidos en el presente de Israel. En la misma ira que Habacuc ha orado que pase a los pecadores de su d\u00ed\u00ada, pide que Dios permita su misericordia calmante (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 34:6; Luc. 1:54).<br \/>\nTanto la ira como la misericordia son parte de la naturaleza multiforme de Dios. Aun cuando \u00e9l es ignorado deliberadamente o abiertamente desobedecido, el amor de Dios por su pueblo lo acerca inexorablemente a ellos a pesar de sus acciones hacia \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare Ose. 11:8\u201311). Esta no es una esperanza de universalismo, de que Dios finalmente perdonar\u00e1 todo lo malo y restaurar\u00e1 a todos a una relaci\u00f3n con \u00e9l. Es una oraci\u00f3n de que siempre y cuando los pecado res regresen en verdadero arrepentimiento a su Creador, \u00e9l los perdonar\u00e1 y restaurar\u00e1 a s\u00ed\u00ad mismo. Esta petici\u00f3n por gracia no es \u00fanica en el ATAT Antiguo Testamento, puesto que el fundamento de ella est\u00e1 puesto en el documento del pacto constitucional para el pueblo de Israel (Deut. 30:1\u201310). Aqu\u00ed\u00ad el perd\u00f3n se provee anticipando la necesidad del pecaminoso Israel. Este vers\u00ed\u00adculo en Habacuc resume as\u00ed\u00ad el mensaje, no solamente del libro, sino del mism\u00ed\u00adsimo evangelio.<\/p>\n<p>3:3-15 La mano de Dios en la historia<\/p>\n<p>Se describe la llegada y la presencia de Dios. Tienen lugar eventos naturales extraordinarios (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 3:1\u20135; 1 Rey. 19:11, 12).<br \/>\n3\u20137 La descripci\u00f3n de la venida de Dios usa t\u00e9rminos que recuerdan su aparici\u00f3n en el monte Sina\u00ed\u00ad. Una antigua forma para Dios es asociada con \u00e9l como el Santo, un t\u00e9rmino que en cualquiera otra parte se relaciona con la tradici\u00f3n del \u00e9xodo (Lev. 11:44, 45). El viene de Tem\u00e1n y de los montes de Par\u00e1n. Estos son dos sitios en el Edom de Transjordania que est\u00e1n asociados con la aparici\u00f3n de Dios en el monte Sina\u00ed\u00ad. El viene en esplendor de luz, con rayos brillantes (o \u2020\u0153cuernos\u2020\u009d, que en s\u00ed\u00ad mis mos simbolizan poder). Este es posiblemente un juego de palabras sobre los dos significados de una palabra heb. Mortandad, tambi\u00e9n asociada con el \u00e9xodo y Sina\u00ed\u00ad (Exo. 5:3; 9:3; 15), lo acompa\u00f1a. Es presentada en t\u00e9rminos recordativos de los asistentes personales de los antiguos dignatarios del Cercano Oriente (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 17:7; 2 Sam. 15:1). Estos temidos fen\u00f3menos est\u00e1n bajo la jurisdicci\u00f3n de Dios, sirvi\u00e9ndole y mostrando su asombroso poder.<br \/>\nEl poder tambi\u00e9n es evidente en la convulsi\u00f3n de la naturaleza, como lo hab\u00ed\u00ada sido en Sina\u00ed\u00ad (Exo. 19:16\u201310). Las naciones esparcidas tan lejos sentir\u00e1n la presencia de Dios, como lo har\u00e1n los montes sempiternos y las antiguas colinas. Su aparente eternidad y permanencia son ilusorias en la presencia de Dios, quien es verdaderamente eterno. La proximidad de Dios es magnificada m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia que Israel hab\u00ed\u00ada tenido en Sina\u00ed\u00ad hasta su llegada al fin, que tendr\u00e1 una importancia universal, y no solamente nacional (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 97:4, 5; Joel 3:16; Apo. 16:18).<br \/>\nLa secci\u00f3n concluye con una referencia a dos tribus n\u00f3madas del sur que tambi\u00e9n se ver\u00e1n golpeadas por el asombro y el terror ante el poder de Dios que viene.<br \/>\n8\u201315 Deduciendo de algunas de las mismas referencias como el \u00faltimo pasaje, Dios se describe ahora como el poderoso guerrero divino que se mantiene en oposici\u00f3n a los que oprimen a sus escogidos (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 15:1\u201318). El enfrenta r\u00ed\u00ados y mar (8), como cuando el partimiento del mar Rojo y el Jord\u00e1n (Exo. 13:17\u201314:31; Jos. 3:13\u201317) y en la creaci\u00f3n (Job. 26:12, 13; Sal. 29). La descripci\u00f3n mira hacia adelante tambi\u00e9n, mostrando la soberan\u00ed\u00ada continua de Dios sobre la creaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 11:15; Mat. 14:22\u201333; Apoc. 21:1).<br \/>\nLas armas de Dios incluyen arco y flechas (9), aunque los adjetivos que describen estas \u00faltimas no son claros. Probablemente se refiere a los disparadores de flechas de siete descargas que se mencionan repetidamente en los textos de Cana\u00e1n. Aqu\u00ed\u00ad son usados como instrumentos de juicio por Jehovah (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 11; Deut. 32:23; Sal. 7:13).<br \/>\nLa presencia del guerrero poderoso tambi\u00e9n afecta a la naturaleza, al agua que divide la superficie de la tierra (9; cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 74:15), as\u00ed\u00ad como ella misma fue dividida en el mar Rojo (Exo. 14:16, 21). Las poderosas monta\u00f1as y aun el sol y la luna son afectadas, movi\u00e9ndose o deteni\u00e9ndose, en contraste con sus normas acostumbradas (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 10:12\u201314; 2 Rey. 20:9\u201311).<br \/>\nLa presencia de Dios es relativa en su impacto, dependiendo de la relaci\u00f3n que comparten con \u00e9l aquellos a los que \u00e9l viene. Los que se oponen a \u00e9l y a su pueblo experimentar\u00e1n al guerrero con ira (12) conforme \u00e9l se mueve por la tierra. Ellos se sorprender\u00e1n con su propia derrota cuando avancen esperando la victoria. Los que est\u00e1n en la voluntad de Dios conocer\u00e1n a este mismo guerrero como el misericordioso Salvador y Libertador. Es te conocimiento es la verdadera respuesta a las dudas de Habacuc (1:12\u201317).<br \/>\nLa met\u00e1fora introductora (8) se resume en el v. 15, con el mar pisoteado como en el \u00e9xodo (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 14:21\u201329).<\/p>\n<p>3:16-19 Temblando pero confiando<\/p>\n<p>Ahora el que habla es el profeta que reflexiona sobre sus propias experiencias y sus reacciones hacia la revelaci\u00f3n que ha recibido. A la luz de las res puestas de Dios, Habacuc es capaz de expresar poderosamente su fe hacia \u00e9l.<br \/>\nLas reacciones f\u00ed\u00adsicas de Habacuc (16) reflejan el gran temor que experiment\u00f3 al comprender el poder del Dios creador y guerrero. El no se queda acobardado, sin embargo, sino espera en cer teza tranquila, sabiendo que Dios lo recibir\u00e1 como lo ha hecho antes (2:1). Esta vez \u00e9l traer\u00e1 el juicio prometido sobre los enemigos de Israel. El d\u00ed\u00ada y la hora tanto tiempo esperados llegar\u00e1n.<br \/>\nEn los vers\u00ed\u00adculos finales el escritor llega a comprender que su fe puede ser dejada, en conclusi\u00f3n, en Dios, que guarda su pacto para siempre. Israel recib\u00ed\u00ada una gran parte de su subsistencia de la agricultura, pero el salmista ahora comprende que su fuente final de socorro es Jehovah solo, y que \u00e9l sigue siendo Dios, ya sea que contin\u00fae proveyendo esas cosas para su pueblo o no. La seguridad de Ha bacuc no descansa en bendiciones visibles aunque temporales, sino m\u00e1s bien en una relaci\u00f3n inconmovible con su Dios del pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 1:5; Rom. 8:38, 39). En medio de todo este interrogatorio y di\u00e1logo, el escritor todav\u00ed\u00ada puede llamar a Dios suyo. Todo esto explica en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos el significado de la fe sostenida en 2:4.<br \/>\nComo resultado de esta fe el Se\u00f1or poderoso fortalecer\u00e1 al salmista para perseverar, pero tambi\u00e9n para saltar gozosamente como un venado por el regocijo de la vida (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Sam. 22:34; Sal. 18:33[34]). Esta fuerza todav\u00ed\u00ada est\u00e1 disponible para los que hallan que todav\u00ed\u00ada pueden tener esta fe en el Dios de Israel y de la iglesia.<br \/>\nDavid W. Baker<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Habakuk) El octavo de los profetas menores, floreci\u00f3 probablemente hacia el final del siglo VII a. C.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Nombre  y   Vida  Personal<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Contenido  de  la  Profec\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Fecha  y  Autor\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Caracter\u00edsticas  Literarias  y  Textuales<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Ense\u00f1anzas   Prof\u00e9ticas<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Nombre  y   Vida  Personal<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el texto hebreo (1,1; 3,1), el nombre del profeta presenta una forma doblemente intensiva H\u00e0bh\u00e0qq\u00fbq, que no se ha preservado ni en la Septuaginta: Ambakoum, o en la Vulgata: Habacuc. Es obvia su semejanza con el hambak\u00fbku, asirio, que es el nombre de una planta. No se ha podido comprobar su significado exacto: generalmente se interpreta como \u00ababrazo\u00bb y ocasionalmente como \u00abardiente abrazo\u00bb, debido a su forma intensiva. No hay informaci\u00f3n confiable sobre su lugar de nacimiento, su familia ni sobre su vida. El hecho de que en su libro sea llamado dos veces \u00abel \u201cprofeta\u00bb (1,1; 3,1) conduce de hecho a deducir que Habacuc ocupaba una posici\u00f3n reconocida como profeta, pero no produce manifiestamente ning\u00fan conocimiento definido sobre su persona. Una vez m\u00e1s algunos detalles musicales conectados con el texto hebreo de su oraci\u00f3n (cap. 3) pueden sugerir posiblemente que \u00e9l era un miembro del coro del Templo, y por lo tanto un levita: pero la mayor\u00eda de los eruditos consideran esta doble inferencia como cuestionable.  Mucho menos cuestionable es la opini\u00f3n propuesta, que identifica a Habacuc con el profeta jud\u00edo de ese nombre, que se describe en el fragmento deuterocan\u00f3nico de Bel y el drag\u00f3n (Dan. 14,32ss) como milagrosamente llevando una comida a Daniel en el foso del le\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ausencia de tradici\u00f3n aut\u00e9ntica, la leyenda, no s\u00f3lo jud\u00eda sino tambi\u00e9n cristiana, ha estado singularmente ocupada con el profeta Habacuc.  Lo ha representado como perteneciente a la tribu de Lev\u00ed y como el hijo de un cierto Jes\u00fas; como el hijo de la mujer sunamita, a quien Eliseo volvi\u00f3 a la vida (cf. 2 Ry. 4,16 ss.); como el centinela puesto por Isa\u00edas (cf. Is. 21,6 y Hab. 2,1) para observar la ca\u00edda de Babilonia. De acuerdo a las \u00abVidas\u00bb de los profetas, una de los cuales es atribuida a San Epifanio, y la otra a Doroteo, Habacuc fue de la tribu de Sime\u00f3n, y un nativo de Bethsocher, una ciudad al parecer en la tribu de Jud\u00e1. En las mismas obras se indica que cuando Nabucodonosor vino a sitiar Jerusal\u00e9n, el profeta huy\u00f3 a Ostrakine (ahora Straki, en la costa egipcia), de d\u00f3nde regres\u00f3 s\u00f3lo despu\u00e9s que los caldeos se hab\u00edan retirado; entonces vivi\u00f3 como agricultor en su lugar nativo, y muri\u00f3 all\u00ed dos a\u00f1os antes del edicto de restauraci\u00f3n de Ciro (538 a.C.).  Tambi\u00e9n se mencionan varios lugares como el de su entierro. Hoy d\u00eda no se puede determinar la cantidad exacta de informaci\u00f3n positiva que contienen estas leyendas.  Las Iglesias Griega y Latina celebran la fiesta del profeta Habacuc el 15 de enero.\n<\/p>\n<h3>Contenido  de  la  Profec\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de su corto t\u00edtulo (1,1) el libro de Habacuc se divide com\u00fanmente en dos partes: la primera (1,2 \u2013 2,20) parece como un di\u00e1logo dram\u00e1tico entre Dios y su profeta; la segunda, (cap. 3) es una oda l\u00edrica, con las caracter\u00edsticas habituales de un salmo. La primera parte se inicia con un lamento de Habacuc a Dios sobre la prolongada iniquidad de la tierra, y sobre la opresi\u00f3n persistente del imp\u00edo al justo, de modo que no hab\u00eda ni ley ni justicia en Jud\u00e1: \u00bfCu\u00e1nto tiempo est\u00e1 destinado el imp\u00edo a prosperar as\u00ed? (1,2-4).  Yahveh contest\u00f3 (1,5-11) que pronto ocurrir\u00e1 un nuevo y sorprendente despliegue de su justicia: ya los caldeos&#8212;esa raza veloz, terrible y rapaz&#8212;est\u00e1n comenzando a levantarse, y pondr\u00e1n fin a los males de los cuales se ha quejado el profeta.  Entonces Habacuc discute con Yahveh, el eterno y riguroso Gobernante del mundo, sobre las crueldades a las cuales \u00c9l permite que los caldeos se entreguen (1,12-17), y espera confiadamente una respuesta a su plegaria (2,1). La respuesta de Dios (2,2-4) es en forma de un corto or\u00e1culo (v. 4), el cual el profeta est\u00e1 obligado a escribir en una tablilla para que todos puedan leerlo, y que predice la \u00faltima condena del caldeo invasor.  Satisfecho con este mensaje, Habacuc pronuncia una canci\u00f3n burlesca, compuesta triunfantemente de cinco \u00abimprecaciones\u00bb que \u00e9l pone con viveza dram\u00e1tica en los labios de las naciones que los caldeos han conquistado y desolado (2,5-20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte del libro (cap. 3) lleva el t\u00edtulo: \u00abuna oraci\u00f3n de Habacuc, el profeta, en el tono de las lamentaciones.\u201d  Estrictamente hablando, solamente el segundo verso de este cap\u00edtulo tiene la forma de una oraci\u00f3n.  Los vers\u00edculos siguientes (3-16) describen una teofan\u00eda (manifestaci\u00f3n divina) en que Yahveh aparece con el \u00fanico prop\u00f3sito de la salvaci\u00f3n de su pueblo y la ruina de sus enemigos. La oda concluye con la declaraci\u00f3n de que aunque las bendiciones de la naturaleza deben fallar en el d\u00eda de la penuria, el cantante se regocijar\u00e1 en Yahveh (17-19). Al final del cap\u00edtulo 3 se a\u00f1ade la declaraci\u00f3n:  \u201cDel maestro de coro.  Para instrumentos de cuerda\u201d.\n<\/p>\n<h3>Fecha  y  Autor\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido principalmente a la falta de evidencia externa confiable, ha habido en el pasado, y hay incluso ahora, una gran diversidad de opiniones respecto a la fecha en que se debe situar la profec\u00eda de Habacuc. Los rabinos antiguos, cuya opini\u00f3n aparece en la cr\u00f3nica jud\u00eda titulada Seder olam Rabbah, y que es aceptada todav\u00eda por muchos eruditos cat\u00f3licos (Kaulen, Zschokke, Knabenbauer, Schenz, Cornely, etc.), sit\u00faan la composici\u00f3n del libro en los \u00faltimos a\u00f1os del reinado de Manas\u00e9s. Clemente de Alejandr\u00eda dice que \u00abHabacuc todav\u00eda profetizaba en la \u00e9poca de Sedec\u00edas\u00bb (599-588 a.C.), y San Jer\u00f3nimo atribuye la profec\u00eda a la \u00e9poca del exilio babil\u00f3nico. Algunos eruditos modernos (los protestantes Delitzsch y Keil; entre los cat\u00f3licos Danko, Rheinke, Holzammer, y pr\u00e1cticamente tambi\u00e9n Vigouroux, lo colocan bajo Jos\u00edas (641-610 a.C.). Otros lo atribuyen a la \u00e9poca de Joaqu\u00edn (610-599 a.C.), ambos antes de la victoria de Nabucodonosor en Carchemish en 605 a.C. (Cat\u00f3licos:  Schegg, Haneberg; Protestantes: Schrader, S. Davidson, K\u00f6nig, Strack, Driver, etc.); mientras que otros, mayormente los racionalistas empedernidos, lo atribuyen al tiempo despu\u00e9s que los caldeos arruinaron la Ciudad Santa.  Como puede esperarse, estas varias opiniones no gozan de la misma cantidad de probabilidad, cuando son comparadas con el contenido real del libro de Habacuc. De todas ellas, la que adopt\u00f3 San Jer\u00f3nimo, y que es ahora propuesta por muchos racionalistas, es decididamente la menos probable: atribuir el libro al Exilio, como hace esa opini\u00f3n, es, por un lado, admitir para el texto de Habacuc un fondo hist\u00f3rico del cual no hay ninguna referencia real en la profec\u00eda, y, por el otro, ignorar las claras referencias del profeta a acontecimientos conectados con el per\u00edodo antes del cautiverio de Babilonia (cf. 1,2-4.6, etc.).  Todas las dem\u00e1s opiniones tienen sus respectivos grados de probabilidad, de modo que no es nada f\u00e1cil elegir entre ellas. Sin embargo, parece que la opini\u00f3n que adscribe el libro al 605-600 a.C. \u00abest\u00e1 en mejor armon\u00eda con las circunstancias hist\u00f3ricas bajo las cuales los caldeos son presentados en la profec\u00eda de Habacuc, es decir, como un tormento inminente para Jud\u00e1, como los opresores que todos saben han comenzado ya la herencia de sus precursores\u00bb (Van Hoonacker).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el siglo XIX, se hicieron objeciones a menudo contra la autenticidad de ciertas partes del libro de Habacuc. En la primera parte de la obra, las objeciones se han dirigido especialmente contra 1,5-11. Pero, sin importar cu\u00e1n formidables puedan parecer a primera vista, las dificultades resultan ser realmente d\u00e9biles, con una inspecci\u00f3n m\u00e1s cercana; y de hecho, la gran mayor\u00eda de cr\u00edticos las mira como no decisivas. Los argumentos esgrimidos contra la autenticidad del cap\u00edtulo 2,9-20, son aun de menor peso. Solamente en referencia al cap\u00edtulo 3, que forma la segunda parte del libro, puede haber una seria controversia en cuanto a la autor\u00eda de Habacuc. Muchos cr\u00edticos tratan el cap\u00edtulo entero como un poema \u00faltimo e independiente, sin alusiones a las circunstancias del tiempo de Habacuc, y a\u00fan llevando en su encabezamiento lit\u00fargico y direcciones musicales (v. 3, 9, 13, 19) se\u00f1ales claras de la colecci\u00f3n de c\u00e1nticos sagrados de donde fueron tomadas.  De acuerdo a ellos, fue a\u00f1adido al libro de Habacuc porque hab\u00eda sido atribuido ya a \u00e9l en el t\u00edtulo, igual que ciertos Salmos son adscritos en la Septuaginta y en la Vulgata a algunos profetas. Otros, de hecho en un n\u00famero m\u00e1s peque\u00f1o, pero tambi\u00e9n con mayor probabilidad, consideran s\u00f3lo la \u00faltima parte del cap\u00edtulo 3,17-19 como una adici\u00f3n posterior al trabajo de Habacuc: en referencia a esta \u00faltima parte, parece verdad el decir que no tiene ninguna alusi\u00f3n definida a las circunstancias del tiempo de Habacuc. Consideradas todas las cosas, parece que no puede ser contestada con certeza la pregunta sobre si el cap\u00edtulo 3 es una parte original de la profec\u00eda de Habacuc, o un poema independiente a\u00f1adido en fecha posterior: se sabe muy poco en forma positiva respecto a las verdaderas circunstancias en medio de las cuales Habacuc compuso su obra, para hacer sentir a uno confiado que esta porci\u00f3n debe o no debe ser adscrita al mismo autor que el resto del libro.\n<\/p>\n<h3>Caracter\u00edsticas  Literarias  y  Textuales<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la composici\u00f3n de su libro, Habacuc despliega un poder literario que se ha admirado a menudo. Su dicci\u00f3n es rica y cl\u00e1sica, y sus im\u00e1genes son llamativas y apropiadas. El di\u00e1logo entre Dios y \u00e9l es altamente ret\u00f3rico, y exhibe en mayor alcance del que se supone com\u00fanmente, el paralelismo de pensamiento y de expresi\u00f3n, que es la caracter\u00edstica distintiva de la poes\u00eda hebrea. El Mashal o la canci\u00f3n burlesca de cinco \u00abimprecaciones\u00bb que sigue al di\u00e1logo, se coloca con un efecto dram\u00e1tico poderoso en los labios de las naciones a quienes los caldeos han oprimido cruelmente. La oda l\u00edrica que concluye el libro, compara favorablemente respecto a im\u00e1genes y ritmo con la mejor producci\u00f3n de la poes\u00eda hebrea. Estas bellezas literarias nos permiten comprender que Habacuc era un escritor del m\u00e1s alto orden. Tambi\u00e9n nos hacen lamentar que el texto original de su profec\u00eda no nos haya llegado en toda su perfecci\u00f3n primitiva. De hecho, los int\u00e9rpretes recientes del libro han notado y se\u00f1alado las numerosas alteraciones, especialmente en la l\u00ednea de las adiciones, que se han deslizado al texto hebreo de la profec\u00eda de Habacuc, y lo hacen ocasionalmente muy obscuro. Solamente un n\u00famero justo de esas alteraciones pueden ser corregidas por un estudio cercano del contexto; por una comparaci\u00f3n cuidadosa del texto con las versiones antiguas, especialmente la Septuaginta; por una aplicaci\u00f3n de las reglas del paralelismo hebreo, etc. En los otros lugares, la lectura primitiva ha desaparecido y no puede ser recuperada, excepto conjeturalmente, por los medios que provee el criticismo hoy d\u00eda.\n<\/p>\n<h3>Ense\u00f1anzas   Prof\u00e9ticas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de las verdades religiosas y morales que se pueden notar en esta corta profec\u00eda no son peculiares a ella. Ellas forman parte del mensaje com\u00fan que se les encarg\u00f3 a los antiguos profetas que transmitieran al pueblo elegido de Dios. Como los otros profetas, Habacuc es el adalid del monote\u00edsmo \u00e9tico. Para \u00e9l, como para ellos, solamente Yahveh es el Dios vivo (2,18-20); \u00c9l es el eterno y santo (1,12), el sumo Gobernante del universo (1,6.17; 2,5 ss.; 3,2-16), cuya Palabra no puede fallar en lograr su efecto (2,3), y cuya gloria ser\u00e1 reconocida por todas las naciones (2,14). A sus ojos, como a los de los otros profetas, Israel es el pueblo escogido por Dios cuya perversidad \u00c9l debe visitar con una se\u00f1al de castigo (1,2-4). El pueblo especial,  a quienes Habacuc ten\u00eda la propia misi\u00f3n de anunciar a sus contempor\u00e1neos como los instrumentos del juicio de Yahveh, eran los caldeos, que derrocar\u00e1n todo, incluso Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, en su victoriosa marcha (1,6 ss.).  Ciertamente, en ese tiempo \u00e9sta fue una incre\u00edble predicci\u00f3n (1,5), porque \u00bfacaso no era Jud\u00e1 el reino de Dios y los caldeos un poder terrenal caracterizado por su presuntuoso orgullo y tiran\u00eda?  \u00bfNo era por lo tanto Jud\u00e1 la \u00abjusta\u00bb para ser salvada, y los caldeos verdaderos \u00abimp\u00edos\u00bb para ser destruidos? La respuesta a esta dificultad se encuentra en el d\u00edstico (2,4) que contiene la ense\u00f1anza central y distintiva del libro. Su forma prof\u00e9tica anuncia un principio de una importaci\u00f3n m\u00e1s amplia que las circunstancias reales en medio de las cual le fue revelado al profeta, una ley general, como podr\u00edamos decir, la Providencia de Dios en el gobierno del mundo: el pecador lleva dentro de s\u00ed los g\u00e9rmenes de su propia destrucci\u00f3n; el creyente, por el contrario, los de la vida eterna. Es debido a esto, que Habacuc aplica el or\u00e1culo no solamente a los caldeos de su tiempo que est\u00e1n amenazando la existencia del reino de Dios en la tierra, sino tambi\u00e9n a todas las naciones opuestas a ese reino, quienes ser\u00e1n asimismo reducidas a la nada (2,5-13), y declara solemnemente que \u00abla tierra se llenar\u00e1 del conocimiento de la gloria de Yahveh, como las aguas cubren el mar\u00bb (2,15). Es debido a este contenido mesi\u00e1nico verdadero, que la segunda parte del or\u00e1culo de Habacuc (2,4b) repetidamente se trata en los escritos del Nuevo Testamento (Rm. 1,17; Gl. 3,11; Hb. 10,38) como que se verifica en la condici\u00f3n interna de los creyentes de la Nueva Ley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  COMENTARIOS: CAT\u00d3LICOS:&#8212;SHEGG (2da ed., Ratisbona, 1862); RHEINKE (Brixen, 1870); TROCHON (Par\u00eds, 1883); KNABENBAUER (Par\u00eds, 1886);  NO CAT\u00d3LICOS:&#8212;DELITZSCH (Leipzig, 1843); VON ORELLI (Eng. tr. Edimburgo, 1893); KLEINERT (Leipzig, 1893); WELLHAUSEN (3ra ed., Berl\u00edn, 1898); DAVIDSON (Cambridge, 1899); MARTI (Br de Freiburg im, 1904); NOWACK (2da ed., G\u00f6ttingen, 1904); DUHM (T\u00fcbingen, 1906); Van Hoonacker (Par\u00eds, 1908).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Gigot, Francis. \u00abHabacuc (Habakkuk).\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07097a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Catherine Agnello V.   L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Habacuc (heb. Jabaqq\u00fbq, \u00ababrazo\u00bb; tal vez provenga del ac. habbaququ [un \u00e1rbol frutal o una planta no definidos], o del \u00e1r. 1abaq [\u00abmenta acu\u00e1tica\u00bb, Mentha aquatica, una planta arom\u00e1tica de jard\u00ed\u00adn], o del \u00e1r. 1abaqiyaq [\u00abalbahaca\u00bb, Ocimum basilicum]; algunos relacionan el nombre con el verbo heb. j\u00e2baq, \u00ababrazar\u00bb). Profeta de Jud\u00e1 que vivi\u00f3 unos pocos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/habacuc\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHABACUC\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2214"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2214\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}