{"id":22157,"date":"2016-02-05T15:13:00","date_gmt":"2016-02-05T20:13:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/venida-de-cristo\/"},"modified":"2016-02-05T15:13:00","modified_gmt":"2016-02-05T20:13:00","slug":"venida-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/venida-de-cristo\/","title":{"rendered":"VENIDA DE CRISTO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">A la venida de Cristo tambi\u00e9n se le ha llamado el \u00abadvenimiento del Se\u00f1or\u00bb, ya que en espa\u00f1ol el t\u00e9rmino \u00abadvenimiento\u00bb se usa para una venida esperada y solemne. La palabra viene del lat\u00edn <em>adventus<\/em>, que en ciertos contextos corresponde a la griega <em>parousia<\/em>. Sin embargo, en el NT <em>parousia<\/em> siempre apunta a la segunda venida, esto es, al segundo advenimiento. Pero en el segundo siglo, el t\u00e9rmino se aplic\u00f3 a las dos venidas de Cristo. De este modo, Justino M\u00e1rtir distingui\u00f3 entre la primera y la segunda <em>parousia<\/em> en su <em>Di\u00e1logo contra Trif\u00f3n<\/em>, cap\u00edtulos 52 y 121. Una palabra del NT que se usa para referirse a las dos venidas es <em>epifaneia<\/em>, que en 2 Ti. 1:10 se refiere a la primera venida. Hay dos palabras que s\u00f3lo se refieren a la primera venida, y son <em>eleusis<\/em> (Hch. 7:5) y <em>eisodos<\/em> (Hch. 13:24). Tanto el AT como el NT por igual tienen fija la mirada en una venida anticipada de nuestro Se\u00f1or. En este art\u00edculo nos concierne examinar s\u00f3lo la primera venida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuentes de nuestro conocimiento para las circunstancias de la entrada de nuestro Salvador al mundo est\u00e1n limitadas a las narraciones respecto a su nacimiento e infancia tal como se registran en el primer y tercer evangelios. Todo el NT da testimonio del hecho de la encarnaci\u00f3n pero s\u00f3lo Mt. 1:18\u20132:23 y Lc. 1:5\u20132:39 nos dicen c\u00f3mo y cu\u00e1ndo sucedi\u00f3. Desde principios del siglo veinte se ha puesto en duda la historicidad de estos pasajes en base a diversas razones. Principalmente se objeta el elemento sobrenatural que contienen, a causa de que no se menciona el nacimiento virginal en el segundo y cuarto evangelios, la falta de evidencia de fuentes seculares que apoyen la descripci\u00f3n del empadronamiento, y no menos, por colocarlo entre el per\u00edodo cuando Cirenio era gobernador de Siria (Lc. 2:1\u20135). Se ha afirmado que estos relatos no formaban parte de los evangelios en su forma original, o que tienen un car\u00e1cter midr\u00e1sico (v\u00e9ase <em>Midrash<\/em>). En respuesta a estas objeciones, se ha dicho que la cr\u00edtica literaria y textual no brinda ning\u00fan apoyo a las teor\u00edas que hablan de interpolaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda los cient\u00edficos ya no est\u00e1n tan seguros de descartar la posibilidad de un milagro. Al empezar su relato donde lo hace, Marcos no tiene la ocasi\u00f3n de mencionar el nacimiento de Jes\u00fas. Juan, que probablemente ten\u00eda conocimiento del relato de Lucas, si es que no conoc\u00eda tambi\u00e9n el de Mateo, formula una declaraci\u00f3n general acerca de la encarnaci\u00f3n (Jn. 1:14), la que por cierto no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con ninguna de estas otras dos. No se puede mostrar una sola declaraci\u00f3n del NT que est\u00e9 en desacuerdo con estos relatos evang\u00e9licos en cuanto a la forma del nacimiento de Cristo. Por otra parte, si \u00e9l vino de Dios en un sentido \u00fanico, no hay nada improbable en el punto de vista de que vino tambi\u00e9n en una forma \u00fanica. El repetido testimonio del NT acerca de que Cristo es sin pecado s\u00f3lo se explica aceptando la veracidad del relato del nacimiento virginal (v\u00e9ase). La objeci\u00f3n que Schuerer y otros han levantado contra el relato de Lucas en cuanto al censo, ya ha sido largamente refutada por Sir William M. Ramsay, Adolf Deissmann y otros eruditos de renombre. Ahora sabemos que en el primer siglo se realiz\u00f3 un censo cada catorce a\u00f1os, al menos as\u00ed ocurr\u00eda en Egipto. Tambi\u00e9n sabemos que a quienes estaban fuera de casa se les ped\u00eda que volviesen para el empadronamiento. La objeci\u00f3n de Schuerer sobre que el reino de Herodes estaba exento del pago de tributos no tiene peso alguno, ya que \u00e9l era un rey vasallo, y se sabe que Augusto exigi\u00f3 votos de fidelidad de parte de todos los jud\u00edos durante la \u00faltima parte del reinado de Herodes. Existe evidencia epigr\u00e1fica que apunta a dos per\u00edodos de tenencia de cargo oficial en Siria en el caso de Cirenio. El m\u00e1s antiguo de los dos parece corresponder con los \u00faltimos a\u00f1os del reinado de Herodes, o bien a los a\u00f1os que siguieron inmediatamente despu\u00e9s de su muerte, acaecida en 4 a.C. Si tomamos esto \u00faltimo, lo que Lucas habr\u00eda querido decir es que un censo que hab\u00eda comenzado bajo el reinado de Herodes fue terminado durante el tiempo en que Cirenio estuvo en su puesto. A la vez que Vincent Taylor opina que las dificultades del relato de Lucas todav\u00eda no han sido del todo superadas, tambi\u00e9n apunta a la vindicaci\u00f3n de la exactitud de Lucas en el caso de Lisanias (Lc. 3:1) como una advertencia en contra de concluir precipitadamente de que Lucas se equivoc\u00f3 en este punto (V. Taylor, <em>The Life and Ministry of Jesus<\/em>, Macmillan Publishing Co. Ltd., Londres 1955, p. 43). No hay peligro en decir que el apoyo sustancial que la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica ha provisto para muchos de los pasajes de Lucas que primero fueron puestos en duda, hace fuertemente probable su confiabilidad en este caso tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido de los relatos sobre el nacimiento de Jes\u00fas indica que \u00e9l naci\u00f3 en Bel\u00e9n de Judea, que naci\u00f3 de una madre virgen descendiente de David, en circunstancias humildes y en el a\u00f1o 4 a.C. Aunque para la gran parte del mundo, y aun para el mundo jud\u00edo, este evento pas\u00f3 desapercibido, no fue del todo inobservado ni inesperado. As\u00ed como en el AT en el caso de Isaac y Sans\u00f3n, y en el NT en el caso de Juan el Bautista, un \u00e1ngel comunic\u00f3 el hecho alg\u00fan tiempo antes de su acaecimiento, habl\u00e1ndoles primero a Mar\u00eda y despu\u00e9s a Jos\u00e9, con quien ella se hab\u00eda desposado (Lc. 1:26\u201338; Mt. 1:20\u201321). En ambos casos se mencion\u00f3 la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en la concepci\u00f3n del ni\u00f1o, el nombre que deber\u00eda d\u00e1rsele, y la naturaleza de su misi\u00f3n; pero el lenguaje usado no fue el mismo, aunque no contradictorio. Pastores piadosos se enteraron del nacimiento del Salvador por un \u00e1ngel que fue acompa\u00f1ado por un coro de otros \u00e1ngeles, alabando a Dios sobre los pastizales de Bel\u00e9n (Lc. 2:8\u201320). Una brillante estrella y una antigua profec\u00eda de Miqueas sirvieron de gu\u00eda a un grupo de magos, que llegaron as\u00ed hasta el lugar donde se encontraba el ni\u00f1o Salvador (Mt. 2:1\u201312; Mi. 5:2). El per\u00edodo estuvo marcado por un avivamiento de canciones prof\u00e9ticas que precedieron y siguieron al nacimiento. Las canciones de Elizabet, Mar\u00eda, Zacar\u00edas y Sime\u00f3n revelan la \u00edntima familiaridad que ten\u00edan con la Escritura, y la piedad reverente y llena de expectaci\u00f3n que ten\u00edan. Todo esto revela cu\u00e1l era la caracter\u00edstica de los c\u00edrculos de donde ellos ven\u00edan (Lc. 1:42\u201345, 46\u201355, 68\u201379; 2:29\u201333). Tanto los compositores, como los pastores y Ana, representan a aquella minor\u00eda que tem\u00eda a Dios en el tiempo de la venida, cuya actitud se describe de varias formas, como \u00abesperando la consolaci\u00f3n de Israel\u00bb y \u00abesperando la redenci\u00f3n en Jerusal\u00e9n\u00bb (Lc. 2:25, 38). Ellos se daban cuenta, m\u00e1s que nunca, de la necesidad de un avivamiento religioso y esperaban en oraci\u00f3n por el cumplimiento de la profec\u00eda que contestar\u00eda esas oraciones. En contraste con estas agradables evidencias de una aspiraci\u00f3n religiosa sincera, los relatos nos entregan una mirada dentro de la indiferencia incr\u00e9dula de los int\u00e9rpretes de la Escritura, y tambi\u00e9n un siniestro cuadro de hostilidad diab\u00f3lica de Herodes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de informarnos de la influencia que tuvo la profec\u00eda de Miqueas para guiar a los magos hasta que encontraron al ni\u00f1o Jes\u00fas, Mateo tambi\u00e9n apunta a otras diversas profec\u00edas que fueron cumplidas en el tiempo de la venida de Cristo (cf. Mt. 1:23; Is. 7:14; Mt. 2:15; Os. 11:1; Mt. 2:17\u201318; Jer. 31:15; Mt. 2:23; ni un solo paralelo preciso). Tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n en forma indirecta al cumplimiento de antiguas promesas al trazar la genealog\u00eda de Jes\u00fas partiendo de Abraham y David (Mt. 1:1). Es dif\u00edcil armonizar esta genealog\u00eda con la que encontramos en Lc. 3:23\u201338. La soluci\u00f3n m\u00e1s probable del problema principal se halla en el hecho de que Mateo entrega la descendencia legal y real, en virtud de la cual, tanto Jos\u00e9 como Jes\u00fas (su hijo adoptivo) podr\u00edan haber reclamado el trono si \u00e9ste hubiera seguido. De este modo, la genealog\u00eda de Lucas representa la l\u00ednea natural a la cual finalmente pertenec\u00eda Jos\u00e9, como el esposo de Mar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo llama al tiempo en el cual tom\u00f3 lugar el advenimiento \u00abel cumplimiento del tiempo\u00bb (G\u00e1. 4:4). Esta expresi\u00f3n puede tener una aplicaci\u00f3n doble; indicar\u00eda que era el tiempo predeterminado por Dios, pero tambi\u00e9n dar\u00eda a entender que las condiciones que en ese tiempo prevalec\u00edan en el mundo eran las m\u00e1s apropiadas para la venida del Salvador. La historia de esa \u00e9poca sirve para ilustrar esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el a\u00f1o 63 a.C., Palestina pertenec\u00eda al vasto territorio que formaba parte del Imperio Romano y que, bajo el gobierno de un gobernante firme y \u00fanico, un\u00eda una gran parte del mundo conocido, como nunca antes hab\u00eda sucedido. La inteligente distribuci\u00f3n del ej\u00e9rcito, la adaptaci\u00f3n discreta de m\u00e9todos de gobierno provincial a circunstancias locales, los excelentes caminos que un\u00edan a Roma a las tierras m\u00e1s distantes gobernadas por los C\u00e9sares, y mares limpios de piratas, todo esto ayud\u00f3 a prolongar la paz que gozaban los pueblos sujetos, facilitando tambi\u00e9n el r\u00e1pido movimiento de tropas, mercader\u00eda y maestros. Al reconocer que el pueblo jud\u00edo era un pueblo \u00fanico, y que requer\u00eda un trato especial, los romanos le concedieron privilegios excepcionales. Julio C\u00e9sar coloc\u00f3 su religi\u00f3n en la categor\u00eda de aquellas que estaban permitidas en forma oficial; y, en el a\u00f1o 37 a.C., Herodes, quien, a pesar de ser idumeo de nacimiento, era jud\u00edo en su religi\u00f3n, fue nombrado para que gobernase Judea como rey subordinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por este tiempo, Palestina tan s\u00f3lo conten\u00eda un reducido n\u00famero del grupo total de jud\u00edos que estaban esparcidos a lo largo de todo el imperio. Desde la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 586 a.C., su dispersi\u00f3n se extendi\u00f3 por medio de la pol\u00edtica colonizadora de Alejandro Magno y los reyes antioquenos. Hab\u00eda un n\u00famero considerable de jud\u00edos en todos los grandes centros comerciales, y donde quiera que residieran diez cabezas de familia se edificaba por lo general una sinagoga (v\u00e9ase). En este lugar se reun\u00edan el d\u00eda designado por Dios para o\u00edr la lectura de las Escrituras, y esta pr\u00e1ctica junto con el uso continuado de la circuncisi\u00f3n lleg\u00f3 a ser su v\u00ednculo de unidad y su distintivo, lo que asegur\u00f3 su identidad separada entre otros pueblos. Pero, por la providencia de Dios, la sinagoga lleg\u00f3 a servir prop\u00f3sitos m\u00e1s amplios. El idioma griego hab\u00eda tomado una misma forma en todas las comunidades de habla griega. Hab\u00eda ido extendi\u00e9ndose gradualmente sobre la parte oriental del imperio y, en grado menor, hacia la parte occidental tambi\u00e9n, llegando a ser el lenguaje del comercio, del estudio y la universidad. Este desarrollo se dej\u00f3 sentir en la traducci\u00f3n de las Escrituras del AT al griego, en Alejandr\u00eda. Adem\u00e1s, los largos a\u00f1os de guerra y destrucci\u00f3n que precedieron al reinado de Augusto, produjeron mucha inestabilidad social, desorden moral y bancarrota religiosa. La filosof\u00eda griega contribuy\u00f3 sustancialmente a producir el \u00faltimo de los resultados mencionados por medio de minar las antiguas creencias. Habi\u00e9ndose roto las antiguas amarras, la gente qued\u00f3 abandonada a merced de las olas pero conscientes de la nueva unidad, sea que los llevara a la desesperaci\u00f3n o a la esperanza, multitudes buscaban ansiosamente alg\u00fan objeto de fe que diera significado a su vida y les trajera paz a su coraz\u00f3n. Algunos buscaron ayuda uni\u00e9ndose a alguna escuela de filosof\u00eda. Otros llegaron a ser devotos de los cultos orientales de misterio. Pero no pocos gentiles que viv\u00edan en la perplejidad fueron guiados a aprender por medio de la lectura de la Escritura en las sinagogas algo de la unidad y majestad de Dios, y de la rectitud moral que se demandaba del hombre, y de la esperanza centrada en el Salvador esperado. Muchos de ellos aun acompa\u00f1aron a los jud\u00edos a observar las fiestas que se desarrollaban en Jerusal\u00e9n, conociendo m\u00e1s de cerca el juda\u00edsmo y su centro principal. Pero un sacerdocio mundano materialista, junto con el partido farisaico, obsesionado con el supuesto valor de la obediencia a ordenanzas externas, pero ciego a las demandas internas de la ley divina, formaban un pobre consuelo para los oprimidos espirituales de Palestina, por no decir nada de los ejemplos desconcertantes de piedad profesa a los ojos escudri\u00f1adores del extranjero (Mt. 21:13; 23:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De modo que, el Salvador fue enviado en un tiempo de amplia corrupci\u00f3n moral, de un acrecentado pesimismo, de hambre espiritual, de debilitamiento en cuanto a las barreras raciales, y de amplio inter\u00e9s en las Escrituras jud\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enorme significado de la venida dif\u00edcilmente podr\u00eda ser sobrestimado. Dio una nueva forma de vida e hizo posible que surgiera un nuevo tipo de civilizaci\u00f3n. Religiosamente, coloc\u00f3 el fundamento para toda la evidencia de la gracia y bondad de Dios que fue exhibida durante toda la vida de Jes\u00fas. Fue algo preparativo en relaci\u00f3n con la expiaci\u00f3n, la cual es la sola base de perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n con Dios. Demostr\u00f3, por siempre, la capacidad de la naturaleza humana para reflejar, dentro de sus propios l\u00edmites, la gloria del car\u00e1cter divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"209\">\n<li>Angus, <em>Environment of Early Christianity<\/em>; K.S. Latourette, <em>History of the Expansion of Christianity<\/em>, I, pp. 8\u201344; J.G. Machen, <em>The Virgin Birth of Christ<\/em>, pp. 202\u2013209.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">William J. Cameron<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (631). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la venida de Cristo tambi\u00e9n se le ha llamado el \u00abadvenimiento del Se\u00f1or\u00bb, ya que en espa\u00f1ol el t\u00e9rmino \u00abadvenimiento\u00bb se usa para una venida esperada y solemne. La palabra viene del lat\u00edn adventus, que en ciertos contextos corresponde a la griega parousia. 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