{"id":22182,"date":"2016-02-05T15:13:57","date_gmt":"2016-02-05T20:13:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/desierto-de-la-peregrinacion\/"},"modified":"2016-02-05T15:13:57","modified_gmt":"2016-02-05T20:13:57","slug":"desierto-de-la-peregrinacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/desierto-de-la-peregrinacion\/","title":{"rendered":"DESIERTO DE LA PEREGRINACION"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. L\u00edmites<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de salir de Egipto y de cruzar el mar de las Ca\u00f1as (Ex. 14.10\u201315.27), y hasta que finalmente alcanzaron el Jord\u00e1n sin pasar por Edom y Moab (Nm. 20ss), los israelitas pasaron muchos a\u00f1os en el territorio intermedio, que comprend\u00eda, (1) la pen\u00ednsula de Sina\u00ed flanqueada por los golfos de Suez y \u00c1caba y separada del Mediterraneo en el N por el polvoriento \u201ccamino de la tierra de los filisteos\u201d que ligaba a Egipto con Palestina, (2) el largo valle hendido del Arab\u00e1 que se extend\u00eda hacia el S desde el mar Muerto hasta el golfo de \u00c1caba, y (3) el desierto de Zin al S de Beerseba.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Rasgos f\u00edsicos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La ruta de Egipto por el \u201ccamino de la tierra de los filisteos\u201d a Rafia (Rafa) y Gaza corre pr\u00e1cticamente paralela a la costa mediterr\u00e1nea, pasando por el borde N de un desierto est\u00e9ril y arenoso \u2013 el desierto de *Shur \u2013 que se encuentra entre la l\u00ednea del moderno canal de Suez y el uadi el-Arish (r\u00edo de *Egipto), y luego a trav\u00e9s de tierras cultivables que se hacen m\u00e1s evidentes entre El-Arish y Gaza (* <span style='text-transform:uppercase'>Neguev<\/span>; cf. A. H. Gardiner, <etiqueta id=\"#_ftn196\" name=\"_ftnref196\" title=\"\"><i>JEA<\/i><\/etiqueta> 6, 1920, pp. 114\u2013115; C. S. Jarvis, <i>Yesterday and Today in Sinai<\/i>, l931, pp. 107); 30\u201360 km al S del camino costero corre \u201cel camino del desierto de Shur\u201d, de Egipto a la regi\u00f3n de Cades y hacia el <etiqueta id=\"#_ftn197\" name=\"_ftnref197\" title=\"\">NE a Beerseba. Al S de este camino se levantan gradualmente los montes y los uadis de la meseta de piedra caliza de Et-Tih que, desde una \u201cl\u00ednea de base\u201d al N de una l\u00ednea trazada entre <\/etiqueta>la cabecera de los golfos de Suez y \u00c1caba, ocupa un gran semic\u00edrculo que se introduce en la pen\u00ednsula de Sina\u00ed. Atravesaba la meseta hacia \u00c1caba una antigua ruta comercial. Al S de la meseta hay una zona de forma triangular de granito, gneis, y otras rocas duras y cristalinas que forman cadenas de monta\u00f1as, y que incluyen el tradicional mte. Sina\u00ed, con varios picos de 2.000 <etiqueta id=\"#_ftn198\" name=\"_ftnref198\" title=\"\">m de altura. Esta regi\u00f3n est\u00e1 separada en sus \u00e1ngulos NO y NE de la meseta de piedra caliza por montes de piedra arenisca que contienen<\/etiqueta> dep\u00f3sitos de minerales de cobre y turquesa. En el E la meseta de piedra caliza de Et-Tih cede su lugar a los uadis y las rocas mezcladas del S del Neguev, limitados por el valle hendido del Arab\u00e1 entre el mar Muerto y el golfo de \u00c1caba. Hay pozos y manantiales a intervalos de un d\u00eda de viaje en todo el recorrido de la costa O entre la regi\u00f3n de Suez y Merkhah; la napa fre\u00e1tica est\u00e1 generalmente cerca de la superficie de grava. Los uadis generalmente tienen alg\u00fan tipo de vegetaci\u00f3n, pero escasa; donde existen cursos de agua m\u00e1s permanentes, especialmente en el ancho uadi Feir\u00e1n (el mejor oasis en el Sina\u00ed), la vegetaci\u00f3n prospera en consonancia. Hay una \u201c\u00e9poca de lluvias\u201d (que alcanza a los 20 d\u00edas) durante el invierno, con nieblas, brumas, y roc\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el pasado ha habido una destrucci\u00f3n intensa y persistente de bosques de tamariscos y acacias para le\u00f1a y carb\u00f3n, y durante el ss. XIX existi\u00f3 un constante comercio de exportaci\u00f3n de este \u00faltimo producto a Egipto (Stanley, <i>Sinai and Palestine<\/i>, eds. 1905, pp. 25). As\u00ed, en tiempos antiguos la pen\u00ednsula de Sina\u00ed puede haber tenido m\u00e1s vegetaci\u00f3n en sus uadis y, consecuentemente, mejores lluvias; pero parecer\u00eda que no ha habido ning\u00fan cambio clim\u00e1tico fundamental desde la antig\u00fcedad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La ruta de los viajes<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La ruta precisa que siguieron los israelitas desde el mar de las Ca\u00f1as (entre Qantara y Suez; * <span style='text-transform:uppercase'>Mar Rojo<\/span>) hasta los bordes de Moab sigue siendo conjetural, dado que casi ninguno de los nombres de los lugares donde se detuvieron los israelitas en la pen\u00ednsula de Sina\u00ed ha subsistido en la nomenclatura descriptiva posterior y muy fluida de los \u00e1rabes. Algunos lugares recibieron nombres dados por los israelitas en relaci\u00f3n con acontecimientos ocurridos durante sus viajes, ej. Kibrot-hataava, \u201cTumbas de los codiciosos\u201d (Nm. 11.34), y no dejaron poblaci\u00f3n sedentaria tras s\u00ed que perpetuase dichos nombres. M\u00e1s aun, las tradiciones que se vinculan con el actual mte. Sina\u00ed (Gebel Musa y alrededores) no se han podido rastrear m\u00e1s all\u00e1 de los primeros siglos de la era cristiana; esto no prueba por s\u00ed solo que dichas tradiciones sean err\u00f3neas, pero tampoco ofrece certidumbre. Por cierto que la ruta tradicional que se atribuye a los israelitas es posible. Desde el desierto de *Shur generalmente se considera que pasaron al S a lo largo de la franja costera occidental de la pen\u00ednsula de Sina\u00ed, y se propone Ain Hawarah y Wadi Gharandel para Mara y Elim, respectivamente. El hecho de que el campamento despu\u00e9s de Elim (Ex. 16.1) est\u00e9 \u201cjunto al <\/span><span style=' '>yam s\u00fbf<\/span><span lang=ES style=' '>\u201d (heb. de Nm. 33.10), <etiqueta id=\"#_ftn199\" name=\"_ftnref199\" title=\"\">e. d. <\/etiqueta>el mar de las Ca\u00f1as, o aqu\u00ed, por extensi\u00f3n, el golfo de Suez (cf. * <span style='text-transform:uppercase'>Mar Rojo<\/span>, indica claramente que Israel se mantuvo del lado occidental de la pen\u00ednsula de Sina\u00ed y que no fueron al N (camino de los filisteos). El golfo de \u00c1caba est\u00e1 demasiado lejos para ser el <\/span><span style=' '>yam s\u00fbf<\/span><span lang=ES style=' '> en este pasaje. Algo m\u00e1s tarde Israel acamp\u00f3 en Dofca. Se considera a veces que este nombre significa \u201cfundici\u00f3n\u201d (G. E. Wright, <i>Biblical Archaeology<\/i>, 1957, pp. 64 [trad. cast; <i>Arqueologia b\u00edblica<\/i>, 1975]; Wright y Filson, <i>Westminster Historical Atlas of the Bible<\/i>, eds. 1975, pp. 39 [trad. <etiqueta id=\"#_ftn200\" name=\"_ftnref200\" title=\"\">cast. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn201\" name=\"_ftnref201\" title=\"\"><i>\u00b0AHWB<\/i><\/etiqueta>]) y por ello, que debe de estar ubicado en el centro minero egipcio de Serabit el-Khadim. Para la explotaci\u00f3n minera del cobre, y especialmente la turquesa, en esa zona, v\u00e9ase Lucas, <i>Ancient Egyptian Materials and Industries<\/i>, 1962, pp. 202\u2013205, 404\u2013405; J. Cernj\u00ed, A. H. Gardiner y T. E. Peet, <i>Inscriptions of Sinai<\/i>, 2, 1955, pp. 5\u20138.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como las expediciones <etiqueta id=\"#_ftn202\" name=\"_ftnref202\" title=\"\">egp. <\/etiqueta>visitaban esta regi\u00f3n s\u00f3lo durante los meses de enero a marzo (rara vez despu\u00e9s de dicho mes), y no viv\u00edan permanentemente en las minas (cf. Petrie, <i>Researches in Sinai<\/i>, 1906, pp. 169), los israelitas no pod\u00edan encontrarse con ellos all\u00ed porque ellos salieron de Egipto en el mes de Abib (Ex. 13.4), e. d. alrededor del mes de marzo (cf. * <span style='text-transform:uppercase'>Plagas de Egypto<\/span>), y abandonaron Elim un mes m\u00e1s tarde (Ex. 16.1), e. d. alrededor del mes de abril. No obstante, Dofca podr\u00eda ser cualquier lugar donde se extra\u00eda cobre en el cintur\u00f3n metal\u00edfero que atraviesa la regi\u00f3n S-central del Sina\u00ed (lo cual favorece una ruta hacia el S para Israel en todo caso). A Refidim se la considera a veces como Wadi Feir\u00e1n, a veces como Wadi Refayid, y al mte. Sina\u00ed como las cumbres de Gebel Musa (o, menos probablemente, el mte. Serbal cerca de Feir\u00e1n). V\u00e9anse las obras de Robinson, Leysius, Stanley, y Palmer (bibliograf\u00eda <etiqueta id=\"#_ftn203\" name=\"_ftnref203\" title=\"\">inf.). M\u00e1s all\u00e1 del mte. Sina\u00ed se encuentra Dhahab en la costa E, que podr\u00eda ser Dizahab (Dt. 1.1; as\u00ed Y. Aharoni, <\/etiqueta><i>Antiquity and Survival<\/i>, 2. 2\/3, 1957, pp. 289\u2013290, <etiqueta id=\"#_ftn204\" name=\"_ftnref204\" title=\"\">fig(s). 7); de ser as\u00ed, Huderah, que se encuentra en otro camino, es menos probable que sea el Hazerot de Nm. 11.35; 33.17\u201318. Los puntos fijos que siguen son Cades-barnea (* <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Cades<\/span>) en los l\u00edmites del (o de los) desierto(<etiqueta id=\"#_ftn205\" name=\"_ftnref205\" title=\"\">ss) de Zin y Par\u00e1n (Nm. 12.16; 13.26) en Ain Qudeirat o Ain Qudeis y la regi\u00f3n circunvecina, incluido Ain Qudeirat, y Ezi\u00f3n-geber en la cabecera del golfo de \u00c1caba (Nm. 33.35s).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para el fen\u00f3meno de Nm. 16 en que la tierra se trag\u00f3 a Cor\u00e9, Dat\u00e1n, y Abiram, G. Hort, <i>Australian Biblical Review<\/i> 7, 1959, pp. 2\u201326, esp. 19\u201326, tiene una explicaci\u00f3n sumamente interesante. Esta autora ubica el incidente en el valle hendido del Arab\u00e1, entre el mar Muerto y el golfo de \u00c1caba. All\u00ed existen zonas bajas conocidas como <i>kewirs<\/i>, que se inundan con las mareas. Con el tiempo, sobre la profunda masa de limo y barro l\u00edquido, se forma una dura corteza de barro arcilloso de unos 30 <etiqueta id=\"#_ftn206\" name=\"_ftnref206\" title=\"\">cm. de espesor, con capas de sal endurecida y barro semiseco por debajo. Cuando la corteza s<\/etiqueta>e endurece se puede caminar sobre ella sin peligro, pero el aumento de la humedad (especialmente por tormentas) puede romper la corteza y convertirlo todo en barro pastoso. Los partidarios de Dat\u00e1n, Abiram, y Cor\u00e9 se alejaron del campamento principal, probablemente hacia una de estas zonas bajas, enga\u00f1osamente planas y duras. Por sus largos a\u00f1os de experiencia en el Sina\u00ed y en Madi\u00e1n (Ex. 2\u20134), Mois\u00e9s probablemente estaba enterado de este fen\u00f3meno, no as\u00ed los israelitas. Cuando se avecinaba una tormenta Mois\u00e9s vio el peligro y llam\u00f3 a los israelitas para que se retirasen de las tiendas de los rebeldes. La corteza se deshizo y los rebeldes, sus familias, y sus posesiones fueron tragados por el barro. Luego vino la tormenta, y los 250 hombres con incensarios fueron alcanzados por rayos: fueron heridos de muerte por el fuego de Yahv\u00e9h.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hort pensaba que este incidente hab\u00eda ocurrido en Cades-barnea, y que, por consiguente, Cades tendr\u00eda que encontrarse en el Arab\u00e1. Pero existen razones posibles para ubicar a *Cades en la regi\u00f3n de Ain Qudeis y Ain Qudeirat, y la verdad es que Nm. 16 <i>no<\/i> dice que la rebeli\u00f3n o las rebeliones de Cor\u00e9, Dat\u00e1n, y Abiram ocurrieron en Cades. Debe tenerse en cuenta que es \u00fanicamente el relato total y unitario de las rebeliones gemelas de Nm. 16 y su terrible final lo que tiene sentido y encuadra adecuadamente en el contexto de los fen\u00f3menos f\u00edsicos en cuesti\u00f3n; las supuestas fuentes obtenidas por los an\u00e1lisis literarios documentales convencionales proporcionan cuadros fragmentarios que no se corresponden con ninguna de las realidades conocidas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La larga lista de nombres en Nm. 33.19\u201335 corresponden a los 38 a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n, y no pueden ser ubicadas en la actualidad. La ruta precisa del paso por Edom (Nm. 20.22ss; 21; 33.38\u201344) tambi\u00e9n es incierta. Algunos de los incidentes en estos largos viajes reflejan los fen\u00f3menos naturales de la zona. El fen\u00f3meno repetido del agua que brota de la roca herida (Ex. 17.1\u20137; Nm. 20.2\u201313) refleja la propiedad de contener agua que ten\u00eda la piedra caliza del Sina\u00ed; en cierta oportunidad un suboficial del ej\u00e9rcito obtuvo un buen chorro de agua cuando accidentalmente le dio un golpe a una roca con una pala (!). V\u00e9ase Jarvis, <i>Yesterday and Today in Sinai<\/i>, 1931, pp. 174\u2013175. La tarea de cavar pozos a que se hace referencia en Nm. 21.16\u201318 (cf. Gn. 26.19) refleja el conocimiento de la existencia de agua bajo tierra en diversas regiones del Sina\u00ed, el Neguev, y el S de la Transjordania (v\u00e9anse las referencias indicadas arriba, y N. Glueck, <i>Rivers in the Desert<\/i>, 1959, pp. 22). Las referencias a la caza de codornices (Ex. 16.13; Nm. 11.31\u201335) se han interpretado por algunos en el sentido de exigir una ruta septentrional para el \u00e9xodo a lo largo del Mediterr\u00e1neo (p. ej. Jarvis, <etiqueta id=\"#_ftn207\" name=\"_ftnref207\" title=\"\">op. cit., pp. 169\u2013170; cf. J. Bright, <\/etiqueta><i>A History of Israel<\/i>, 1960, pp. 114 [trad. cast. <i>La historia de Israel<\/i>, 1966], siguiendo a J. Gray, <etiqueta id=\"#_ftn208\" name=\"_ftnref208\" title=\"\"><i>VT <\/i><\/etiqueta>4, 1954, pp. 148\u2013154; G. E. Wright, <i>Biblical Archaeology<\/i>, 1957, pp. 65 [trad. cast. <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975]). Pero esa ruta les fue expl\u00edcitamente prohibida a los israelitas (Ex. 13.17s), y de cualquier modo las codornices bajan a la costa mediterr\u00e1nea del Sina\u00ed (provenientes de Europa) s\u00f3lo en el <i>oto\u00f1o <\/i>y al alba, mientras que Israel las tuvo en la <i>primavera<\/i> y al atardecer, en el mes de Abib, e. d. marzo (Ex. 16.13), o despu\u00e9s, y un a\u00f1o y un mes despu\u00e9s (Nm. 10.11; 11.31). Estos dos puntos excluyen la costa mediterr\u00e1nea de la ruta de Israel en estas dos ocasiones, y favorecen directamente la ruta del S por los golfos de Suez y \u00c1caba, pasando por el \u201cmte. Sinai\u201d . Las codornices regresan a Europa en la primavera\u2014la \u00e9poca del a\u00f1o en que Israel las tuvo dos veces\u2014por los extremos superiores de los golfos de Suez y \u00c1caba, y al atardecer (Lucas, <i>The Route of the Exodus<\/i>, 1938, pp. 58\u201363 y refs., y pp. 81, que destaca \u00c1caba a expensas de Suez).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El punto de vista de una minor\u00eda hace que Israel cruce la pen\u00ednsula de Sina\u00ed m\u00e1s directamente hacia la cabecera del golfo de \u00c1caba y ubica el mte. Sina\u00ed en Madi\u00e1n. Entre los mejores defensores de este parecer est\u00e1 Lucas (<i>The Route of the Exodus<\/i>, 1938), que no invoca volcanes activos no existentes, como han hecho algunos. No obstante, este punto de vista no est\u00e1 mas exento de dificultades topogr\u00e1ficas que cualquier otro, y no da cuenta en absoluto del origen de las tradiciones del per\u00edodo cristiano que se adhirieron a la pen\u00ednsula denominada Sina\u00ed actualmente y no a Madi\u00e1n o al NO de Arabia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para una buena tabla comparativa de la informaci\u00f3n sobre la ruta y los campamentos de las peregrinaciones de Israel en \u00c9xodo-N\u00fameros, Nm. 33 y Deuteronomio, v\u00e9ase J. D. Davis y H. S. Gehman, <etiqueta id=\"#_ftn209\" name=\"_ftnref209\" title=\"\"><i>WDB<\/i><\/etiqueta>, pp. 638\u2013639; fondo literario, cf. G. I. Davies, <etiqueta id=\"#_ftn210\" name=\"_ftnref210\" title=\"\"><i>TynB <\/i><\/etiqueta>25, 1974, pp. 46\u201381; emplazamientos de la edad del bronce en el Sina\u00ed, cf. T. L. Thompson, <i>The Settlement of Sinai and the Negev in the Bronze Age<\/i>, 1975.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Las cifras de los israelitas<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cuando Israel sali\u00f3 de Egipto hab\u00eda \u201ccomo 600.000 hombres de a pie\u201d, adem\u00e1s de sus familias y una gran multitud de toda clase de gentes, mientras que de un censo de los hombres de las tribus, a excepci\u00f3n de Lev\u00ed, que se llev\u00f3 a cabo en Sina\u00ed surge el total de 603.550 hombres de m\u00e1s de 20 a\u00f1os que pod\u00edan llevar espada (Nm. 2.32). Se considera generalmente que estas cifras sugieren un total de israelitas\u2014entre hombres, mujeres, y ni\u00f1os\u2014de algo m\u00e1s de dos millones. La Biblia misma (como tambi\u00e9n los resultados de las exploraciones) indica que los escasos recursos del Sina\u00ed resultaban insuficientes por s\u00ed solos para sostener a semejante multitud, cuando aclara que el sustento principal de Israel era el *man\u00e1 que proporcionaba Dios (Ex. 16; cf. vv. 3\u20134, 35). Israel jam\u00e1s qued\u00f3 totalmente desprovista (Dt. 2.7), aun cuando casi les falt\u00f3 el suministro de agua (p. ej. en Refidim, Ex. 17.1; Cades, Nm. 20.2). De todos modos, muy pronto aprendieron a subsistir con muy poca agua por persona, como lo ilustra el gu\u00eda de Robinson en el Sina\u00ed, que pod\u00eda pasarse sin agua quince d\u00edas, subsistiendo con leche de camello, mientras que las ovejas y las cabras, como tambi\u00e9n los camellos, a veces pueden aguantar sin agua hasta 3\u20134 meses si han tenido pasto fresco (E. Robinson, <i>Biblical Researches<\/i>, 1, eds. de 1841, pp. 221).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>M\u00e1s todav\u00eda, resulta enteramente inapropiado imaginar a los israelitas marchando en largas \u201ccolumnas de a cuatro\u201d a lo largo y ancho del Sina\u00ed, o tratando de acampar todos juntos en masa en alg\u00fan peque\u00f1o uadi cada vez que se deten\u00edan. Seguramente se ubicaban seg\u00fan sus grupos tribales y de familia, ocupando diversos audis vecinos para dar cabida a todos los campamentos dispersos en la zona; una vez que se alejaron de Sina\u00ed con el arca y el tabernaculo (como equipaje cuando viajaban), los lugares donde se los fue ubicando sucesivamente constituir\u00edan los centros de los diversos campamentos tribales, como en Nm. 2. En diversas partes del Sina\u00ed la napa fre\u00e1tica est\u00e1 pr\u00f3xima a la superficie, de tal modo que con frecuencia los israelitas, ubicados en sus respectivos campamentos, pod\u00edan obtener lo poco que necesitaban cavando peque\u00f1os pozos en la zona. Cf. Robinson, <i>Biblical Researches<\/i>, 1, 1841, pp. 100 (observaciones generales), 129; Lepsius, Letters, etc., 1853, pp. 306; Currelly en Petrie, <i>Researches in Sinai<\/i>, 1906, pp. 249; Lucas, <i>The Route of the Exodus<\/i>, 1938, pp. 68.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A lo largo de los a\u00f1os se han hecho muchos intentos de interpretar las listas del censo en Nm. 1 y 26 y las cifras relacionadas en Ex. 12.37; 38.24\u201329, adem\u00e1s del c\u00f3mputo lev\u00edtico (Nm. 4.21\u201349) y otras cifras (p. ej. Nm. 16.49), con el fin de obtener del texto heb. un total m\u00e1s modesto para el n\u00famero de israelitas que intervino en el \u00e9xodo de Egipto entre Sina\u00ed y Palestina. Para intentos recientes, v\u00e9ase R. E. D. Clark, <etiqueta id=\"#_ftn211\" name=\"_ftnref211\" title=\"\"><i>JTVI <\/i><\/etiqueta>87, 1955, pp. 82\u201392 (tomando <i>\u2019lp <\/i>como oficial\u201d en lugar de \u201c1.000\u201d en muchos casos); G. E. Mendenhall, <etiqueta id=\"#_ftn212\" name=\"_ftnref212\" title=\"\"><i>JBL <\/i><\/etiqueta>77, 1958, pp. 52\u201366 (tomando <i>\u2019lp <\/i>como subunidad tribal en lugar de \u201c1.000\u201d), que hace referencia a tratamientos anteriores del tema; y J. W. Wenham, <i>TynB <\/i>18, 1967, pp. 19\u201353, esp. 27ss, 35ss. Si bien ninguna de estas explicaciones da cuenta de todas las cifras, se\u00f1alan varias posibles claves para una mejor comprensi\u00f3n de diversas cifras aparentemente elevadas en el AT. El hecho es que estos registros tienen que basarse en alg\u00fan aspecto de la realidad primitiva; las cifras aparentemente elevadas no pueden descartarse en forma absoluta, mientras que ninguna otra interpretaci\u00f3n ha logrado hasta la fecha explicar adecuadamente todos los datos que deben considerarse (* <span style='text-transform: uppercase'>N\u00famero<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Importancia posterior<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Teol\u00f3gicamente el per\u00edodo del desierto se convirti\u00f3 en el doble s\u00edmbolo de la direcci\u00f3n y la provisi\u00f3n de Dios, por una parte, y de la naturaleza rebelde del hombre tipificada por los israelitas, por otra (cf., p. ej., Dt. 8.15\u201316; 9.7; Am. 2.10; 5.25 [cf. Hch. 7.40\u201344]; Os. 13.5\u20136; Jer. 2.6; Ez. 20.10\u201326, 36; Sal. 78.14\u201341; 95.8\u201311 [cf. He. 3.7\u201319); 136.16; Neh. 9.18\u201322; Hch. 13.18; 1 Co. 10.3\u20135).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> L. H. Grollenberg, <i>Panorama del mundo b\u00edblico<\/i>, 1966; \u00b0G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975; C. F. Pfeiffer, \u201cSina\u00ed\u201d, <i>\u00b0DBA<\/i>, pp. 609\u2013613; B. Ubach, \u201cItinerario del \u00e9xodo\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). III, cols. 352\u2013370; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976; R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, t(t). I;G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 352\u2013362.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>E. Robinson, <i>Biblical Researches in Palestine<\/i>, <i>Mount Sinai and Arabia Petraea<\/i>, 1, eds. 1841, pp. 98\u2013100, 129, 131, 179; C. R. Lepsius, <i>Letters from Egypt, Ethiopia and the Peninsula of Sinai<\/i>, 1853, pp. 306\u2013307; A. P. Stanley, <i>Sinai und Palestine<\/i>, eds. 1905, pp. 16\u201319, 22, 24\u201327; E. H. Palmer, <i>The Desert of the Exodus<\/i>, 1, 1871, pp. 22\u201326; W. M. F. Petrie y C. T. Currelly, <i>Researches in Sinai<\/i>, 1906, pp. 12, 30, 247\u2013250, 254\u2013256 (Feir\u00e1n), 269; C. L. Woolley y T. E. Lawrence, <i>Palestine Exploration Fund Annual<\/i>, 3, 1915, pp. 33; C. S. Jarvis, <i>Yesterday and Toda in Sinai<\/i>, 1931, pp. 99; A. E. Lucas, <i>The Route of the Exodus<\/i>, 1938, pp. 19, 44\u201345, 68; W. F. Albright, <etiqueta id=\"#_ftn213\" name=\"_ftnref213\" title=\"\"><i>BASOR <\/i><\/etiqueta>109, 1948, pp. 11 (lluvias de El-Arish; monte bajo en el N). Para el paisaje sina\u00edtico, v\u00e9ase G. E. Wright, <i>Biblical Archaeology<\/i>, 1957, pp. 62\u201364, fig(s). 33\u201335; o L. H. Grollenberg, <i>Shorter Atlas of the Bible<\/i>, 1959, pp. 76\u201377; Petrie, <i>Researches in Sinai<\/i>, 1906, <etiqueta id=\"#_ftn214\" name=\"_ftnref214\" title=\"\">pass.; B. Rothenberg, <\/etiqueta><i>God\u2019s Wilderness<\/i>, 1961, pass.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>K.A.K.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. L\u00edmites Despu\u00e9s de salir de Egipto y de cruzar el mar de las Ca\u00f1as (Ex. 14.10\u201315.27), y hasta que finalmente alcanzaron el Jord\u00e1n sin pasar por Edom y Moab (Nm. 20ss), los israelitas pasaron muchos a\u00f1os en el territorio intermedio, que comprend\u00eda, (1) la pen\u00ednsula de Sina\u00ed flanqueada por los golfos de Suez y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/desierto-de-la-peregrinacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDESIERTO DE LA PEREGRINACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22182","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}