{"id":22251,"date":"2016-02-05T15:16:30","date_gmt":"2016-02-05T20:16:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/creacion-la\/"},"modified":"2016-02-05T15:16:30","modified_gmt":"2016-02-05T20:16:30","slug":"creacion-la","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/creacion-la\/","title":{"rendered":"CREACION, LA"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La doctrina b\u00edblica<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Esta no debe ser confundida o equiparada con ninguna teor\u00eda cient\u00edfica acerca de los or\u00edgenes. El prop\u00f3sito de la doctrina b\u00edblica, en contraste con el de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, es \u00e9tico y religioso. En todas las Escrituras, tanto del AT como del NT, hay referencias a esta doctrina, y no se circunscriben a los primeros cap\u00edtulos de G\u00e9nesis. Podemos notar las siguientes referencias: en los profetas, Is. 40.26, 28; 42.5; 45.18; Jer. 10.12\u201316; Am. 4.13; en los Salmos, 33.6, 9; 90.2; 102.25; tamb. Job 38.4ss; Neh. 9.6; y en el NT, Jn. 1.1ss; Hch. 17.24; Ro. 1.20, 25; 11.36; Col. 1.16; He. 1.2; 1 1.3; Ap. 4.11; 10.6.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un punto de partida necesario para cualquier consideraci\u00f3n de esta doctrina es He. 11.3: \u201cPor la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios.\u201d Esto significa que la doctrina b\u00edblica de la creaci\u00f3n esta basada en la revelaci\u00f3n divina y debe entenderse \u00fanicamente desde el punto de vista de la fe. Es esto lo que distingue con toda nitidez el enfoque b\u00edblico del cient\u00edfico. La obra de la creaci\u00f3n, lo mismo que el misterio de la redenci\u00f3n, est\u00e1 escondida a los hombres, y s\u00f3lo puede ser percibida mediante la fe.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La obra de la creaci\u00f3n se atribuye en distintos pasajes a las tres personas de la Trinidad: al Padre, p. ej. en Gn. 1.1; Is. 44.24; 45.12; Sal. 33.6; al Hijo, p. ej. en Jn. 1.3, 10; Col. 1.16; al Esp\u00edritu Santo, p. ej. en Gn. 1.2; Job 26.13. Esto no ha de tomarse como si distintas partes de la creaci\u00f3n deben atribuirse a diferentes personas de la Trinidad, sino m\u00e1s bien que la obra en su conjunto es obra del trino Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las palabras de He. 11.3, \u201clo que se ve fue hecho de lo que no se ve\u00eda\u201d, tomadas con las de Gn. 1.1, \u201cen el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra\u201d, indican que los mundos no fueron hechos con alg\u00fan material preexistente, sino de la nada por la Palabra divina, en el sentido de que con anterioridad al divino f\u00edat creador no hab\u00eda ninguna otra clase de existencia. Esta <i>creatio ex nihilo<\/i> tiene importantes consecuencias teol\u00f3gicas, ya que entre otras cosas elimina la idea de que la materia sea eterna (Gn. 1.1 indica que tuvo un principio), o que pueda haber alguna suerte de dualismo en el universo en el cual otra clase de existencia o poder se opone a Dios y permanece fuera de su control. Igualmente, indica que Dios es distinto de su creaci\u00f3n, y que no es, como lo sostiene el pante\u00edsmo, manifestaci\u00f3n fenomenal o externa de el Absoluto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Al mismo tiempo, sin embargo, es evidente que la idea de la creaci\u00f3n primaria contenida en la f\u00f3rmula <i>creutio ex nihilo<\/i> no agota la ense\u00f1anza b\u00edblica sobre el tema. El hombre no fue creado <i>ex nihilo<\/i>, sino del polvo de la tierra (Gn. 2.7), y las bestias del campo y las aves de los cielos fueron formadas de la tierra (Gn. 2.19). Esto se ha dado en llamar creaci\u00f3n secundaria, actividad creadora mediante la utilizaci\u00f3n de materiales ya creados, y se registra juntamente con la creaci\u00f3n primaria como parte integrante del testimonio b\u00edblico.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Afirmaciones tales como la de Ef. 4.6, \u201cun Dios \u2026 sobre todos, y por todos, y en todos\u201d, indican que Dios existe en una relaci\u00f3n tanto de trascendencia como de inmanencia respecto del orden creado. En ese estar \u201csobre todos y \u201csobre todas las cosas\u201d (Ro. 9.5), es el Dios trascendente, e independiente de su creaci\u00f3n, autoexistente y autosuficiente. Por lo tanto, la creaci\u00f3n debe entenderse como un acto libre de parte de Dios, determinado exclusivamente por su voluntad soberana, y de ninguna manera como un acto necesario. Dios no ten\u00eda ninguna necesidad de crear el universo (v\u00e9ase Hch. 17.25). Eligi\u00f3 hacerlo. Es necesario hacer esta distinci\u00f3n, porque s\u00f3lo as\u00ed puede consider\u00e1rselo como Dios el Se\u00f1or, el ser incondicional y trascendente. Por otra parte, en cuanto existe \u201cpor todos, y en todos\u201d, es inmanente a su creaci\u00f3n (aunque distinto de ella), y esta es enteramente dependiente de su poder para continuar existiendo. \u201cEn \u00e9l [<\/span><span style=''>en aut&#333;<\/span><span lang=ES style=''>] todas las cosas subsisten\u201d (Col. 1.17) y \u201cen \u00e9l vivimos, y nos movemos y somos\u201d (Hch. 17.28).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las palabras \u201cpor tu voluntad existen y fueron creadas\u201d (Ap. 4.11), cf. \u201ccreado por medio de \u00e9l, y para \u00e9l\u201d (Col. 1.16), indican el prop\u00f3sito y el fin de la creaci\u00f3n. Dios cre\u00f3 el mundo \u201cpara la manifestaci\u00f3n de la gloria de su eterno poder, sabidur\u00eda, y bondad\u201d (<i>Confesi\u00f3n de Westminster<\/i>). La creaci\u00f3n, en otras palabras, es teoc\u00e9ntrica, destinada a desplegar la gloria de Dios; para ser, como dice Calvino, \u201cel teatro de su gloria\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn887\" name=\"_ftnref887\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.P.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. El relato de G\u00e9nesis<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El relato b\u00e1sico de la creaci\u00f3n seg\u00fan G\u00e9nesis se encuentra en Gn. 1.1\u20132.4a. Es una declaraci\u00f3n revestida de altura y dignidad, desprovista de aquellos elementos m\u00e1s burdos que se encuentran en los relatos extrab\u00edblicos de la creaci\u00f3n (v\u00e9ase secci\u00f3n III, inf.). En este cap\u00edtulo encontramos una serie de aseveraciones sobre la forma en que adquiri\u00f3 existencia el mundo visible. Aparece como el sencillo relato de un testigo ocular, y no se intenta agregar ninguna de las sutilezas que agradar\u00edan al conocimiento cient\u00edfico moderno. Aun si se acepta el hecho de la revelaci\u00f3n, una sencilla historia fenomenol\u00f3gica de la creaci\u00f3n describir\u00eda \u00fanicamente el origen de aquellos elementos del mundo circundante que pueden apreciarse a simple vista. En la medida en que el relato de Gn. 1 se ocupa de simples fenomenos observables, es paralela a muchas otras historias de la creaci\u00f3n, pues todas ellas no pueden sino ocuparse de la tierra, el mar, el cielo, el sol, la luna, y las estrellas, los animales y el hombre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El hecho de la inspiraci\u00f3n preserv\u00f3 al autor de Gn. 1 del lenguaje y las crudezas del polite\u00edsmo contempor\u00e1neo, aunque el escritor no dej\u00f3 de ser un hombre com\u00fan que utiliz\u00f3 sus ojos provechosamente al procurar describir la manera en que Dios dio existencia a este mundo. Si se compara la historia b\u00edblica de la creaci\u00f3n con la narraci\u00f3n babil\u00f3nica, podr\u00e1n descubrirse algunos paralelos, pero la relaci\u00f3n externa entre las dos no es del todo clara. Sin embargo, no puede tratarse de una simple tarea de apropiaci\u00f3n, porque hay tal profundidad y dignidad en Gn. 1 que no se encuentra en el relato babil\u00f3nico. A. Heidel, <i>The Babilonian Genesis<\/i>, cap(s). 3, hace un an\u00e1lisis completo de la relaci\u00f3n entre los dos relatos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Las cosas creadas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Tomando, pues, Gn. 1 como un simple relato fenomenol\u00f3gico, el primer aspecto concierne a la creaci\u00f3n de la luz. Seguramente es una de las observaciones humanas m\u00e1s sencillas, el que el d\u00eda y la noche se suceden en una sucesi\u00f3n regular, y que la luz es una necesidad indispensable para toda manifestaci\u00f3n de vida y crecimiento. \u201c\u00bfQui\u00e9n hizo que fuera as\u00ed?\u201d pregunta el autor de Gn. 1. La respuesta es que fue Dios (vv. 3\u20135). Una segunda observaci\u00f3n simple es que no solamente hay aguas abajo, que forman los mares y las vertientes subterr\u00e1neas, sino que hay aguas arriba que constituyen la fuente de las lluvias. Entre las dos est\u00e1 el firmamento (<\/span><span style=''>r&#257;q&#305;&#770;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''>, algo que ha sido batido, aplastado). \u00bfQui\u00e9n hizo que fuera as\u00ed? Dios (vv. 6\u20138). Adem\u00e1s, la experiencia ordinaria indica que los mares y las extensiones de tierra est\u00e1n distribuidos en determinadas zonas de la superficie de la tierra (vv. 9\u201310). Eso, tambi\u00e9n, es obra de Dios. La tierra, a su vez, ha producido vegetaci\u00f3n de muchas clases (vv. 11\u201313). Esto, tambi\u00e9n, es obra de Dios. No existen sutilezas de distinci\u00f3n bot\u00e1nica, pero el escritor conoce solamente tres grandes agrupamientos de vida vegetal, la hierba verde (<\/span><span style=''>de\u0161e&#722;<\/span><span lang=ES style=''>, vegetaci\u00f3n joven, nueva), la hierba (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#723;\u00ea&#347;e&#7687;<\/span><span lang=ES style=' '>, plantas) que d\u00e9 semilla, y los \u00e1rboles (<\/span><span style=''>&#723;&#275;&#7779;<\/span><span lang=ES style=''>) que den fruto y cuya semilla est\u00e9 en \u00e9l. Evidentemente el escritor pensaba que esta sencilla clasificaci\u00f3n abarcaba todos los casos. Luego viene la observaci\u00f3n de que se ubican en el firmamento los cuerpos celestes, el sol, la luna, las estrellas (vv. 14\u201319). Fue Dios el que los coloc\u00f3 all\u00ed para se\u00f1alar los tiempos y las estaciones. Ser\u00eda demasiado sutil esperar que el escritor hiciera la distinci\u00f3n entre meteoros, planetas, nebulosas, etc. Volvi\u00e9ndose a las esferas donde hay seres vivientes, el escritor observa que las aguas produjeron los \u201cseres vivientes\u201d (v. 20, <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>\u0161ere&#7779;<\/span><span lang=ES style=' '>, cosas que pululan, animales peque\u00f1os que se encuentran en grandes cantidades, cf. <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cenjambres de almas vivientes\u201d), y las grandes ballenas (monstruos marinos) y \u201ctodo ser viviente que se mueve\u201d (v. 21, <\/span><span style=' '>tann&#305;&#770;n<\/span><span lang=ES style=''>, monstruo marino, serpiente). No se intenta hacer ninguna distinci\u00f3n precisa entre las distintas especies de animales marinos en el sentido zool\u00f3gico. Basta con decir que Dios hizo los animales de los mares, tanto los peque\u00f1os como los grandes. Dios tambi\u00e9n hizo las aves que vuelan en el firmamento (vv. 20\u201322, <\/span><span style=''>&#723;\u00f4f<\/span><span lang=ES style=''>). El t\u00e9rmino <\/span><span style=''>&#723;\u00f4f<\/span><span lang=ES style=''> incluye toda clase de aves. \u00bfDe d\u00f3nde vinieron las multitudes de seres que pueblan la tierra? Dios los hizo todos. Adem\u00e1s, la tierra produjo seres vivientes (vv. 24\u201325, <\/span><span style=''>nefe\u0161 &#7723;ayy\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), que el autor clasifica como bestias (<\/span><span style=' '>b<sup>e<\/sup>h&#275;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, animales), todo animal que se arrastra sobre la tierra (vv. 24\u201325, <\/span><span style=''>reme&#347;<\/span><span lang=ES style=''>), y animales de la tierra (vv. 24\u201325, <\/span><span style=' '>&#7717;ayy\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>). Tampoco aqu\u00ed cabe buscar distinciones zool\u00f3gicas. Evidentemente el escritor estaba convencido de que su sencilla clasificaci\u00f3n abarcaba todas las clases principales de vida terrestre, en medida suficiente para su prop\u00f3sito. Finalmente, Dios hizo al hombre (w. 26\u201327, <\/span><span style=''>&#723;&#257;d&#257;m<\/span><span lang=ES style=''>) a su misma imagen y semejanza, frase que se define de inmediato con referencia al dominio sobre los habitantes de la tierra, el mar, y el firmamento (vv. 26, 28). Y Dios cre\u00f3 (<\/span><span style=''>b&#257;r&#257;\u2019<\/span><span lang=ES style=''>) al hombre en forma compuesta, var\u00f3n y hembra (v. 27, <\/span><span style=''>z&#257;&#7733;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>n<sup>e<\/sup>q&#275;&#7687;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Cronolog\u00eda de los acontecimientos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Un examen minucioso de este cap\u00edtulo ha de revelar una presentaci\u00f3n esquem\u00e1tica en la cual los actos de creaci\u00f3n se comprimen dentro de un per\u00edodo de seis d\u00edas, con ocho actos de creaci\u00f3n que se inician con las palabras <i>Y dijo Dios<\/i>. Si insistimos aqu\u00ed en una cronolog\u00eda estricta de los sucesos, tropezamos con la dificultad de la aparici\u00f3n de las luminarias en el cuarto d\u00eda. Evitamos este problema si tratamos a Gn. 1 igual que a otros pasajes en la Biblia que se ocupan de grandes hechos pero no de la cronolog\u00eda (cf. las narraciones de la tentaci\u00f3n en Mt. 4 y Lc. 4, que hacen hincapi\u00e9 en el <i>hecho<\/i> de las tentaciones, pero mencion\u00e1ndolas en distinto orden; v\u00e9ase tamb. Sal. 78.13, 15, 24 que hacen hincapi\u00e9 en el <i>hecho<\/i> del cuidado de Dios de su pueblo liberado, Israel, pero colocan el incidente del man\u00e1 despu\u00e9s de la pe\u00f1a herida, contrariamente a \u00c9xodo). Si consideramos que al escritor de Gn. 1 le interesa m\u00e1s hacer hincapi\u00e9 en el <i>hecho<\/i> de la creaci\u00f3n, sin preocuparse mayormente de la secuencia cronol\u00f3gica de los acontecimientos, evitamos una serie de problemas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay un cuadro razonablemente consecuente en el arreglo del material. Los primeros tres d\u00edas son preparatorios. La provisi\u00f3n de luz y la preparaci\u00f3n del firmamento, los mares, la tierra, y la vegetaci\u00f3n se anteponen a la instalaci\u00f3n de habitantes en una morada ya preparada. Las aves ocupan el firmamento, los peces el mar, los animales y el hombre la tierra. Los d\u00edas uno y cuatro no parecen seguir perfectamente el plan, aunque existe alg\u00fan tipo de correlaci\u00f3n. Los d\u00edas tres y seis tienen dos actos de creaci\u00f3n cada uno. El s\u00e9ptimo d\u00eda queda fuera del plan y habla del reposo de Dios y su deleite al completarse la obra, reposo que constituye el modelo de descanso para la creaci\u00f3n, basado en un d\u00eda en cada siete.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Algo se pierde si en la interpretaci\u00f3n de este cap\u00edtulo insistimos en empujar la ex\u00e9gesis hasta l\u00edmites innecesarios. Todo el conjunto es po\u00e9tico en su car\u00e1cter, y no se presta para las correlaciones cient\u00edficas demasiado precisas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El enfoque que encontramos en el cap\u00edtulo se centra en lo que Dios dijo (vv. 3, 6, 9, 11, 14, 20, 24, 26). Es la divina palabra creadora la que pone orden en el caos, luz en lugar de tinieblas, vida en lugar de muerte. Deber\u00eda darse m\u00e1s importancia a la palabra \u201cdijo\u201d (<\/span><span style=''>&#722;&#257;mar<\/span><span lang=ES style=''>), que a las palabras \u201ccrear\u201d o \u201chacer\u201d, por cuanto se afirma que la creaci\u00f3n es el producto de la voluntad personal de Dios. Es verdad que se usa el vocablo \u201ccrear\u201d (<\/span><span style=''>b&#257;r&#257;\u2019<\/span><span lang=ES style=''>) en relaci\u00f3n con los cielos y la tierra (v. 1), con los grandes monstruos marinos y los seres vivientes (v. 21), y con el hombre (v. 27), y que en otras partes del AT este verbo se usa exclusivamente para la actividad divina. Pero en Gn. 1 tambi\u00e9n se usan otras palabras. As\u00ed el vocablo \u201chizo\u201d (<\/span><span style=''>&#723;&#257;&#347;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>) se utiliza con referencia al firmamento (v. 7), a las lumbreras (v. 16), a los animales, al ganado, a lo que se arrastra sobre la tierra (v. 25), y al hombre (v. 26). Adem\u00e1s, la actividad divina se describe con el imperativo del verbo en varias partes: \u201csea \u2026\u201d, \u201chaya \u2026\u201d (vv. 3, 6, 14\u201315), \u201cj\u00fantense \u2026\u201d (v. 9), \u201cproduzca \u2026\u201d (vv. 11, 20, 24). En procura de variedad, el escritor ha juntado una serie de verbos que en conjunto destacan la actividad divina. Pero la actividad esencial nace de la Palabra de Dios (\u201cy dijo Dios\u201d).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. El significado de \u201cd\u00eda\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Tambi\u00e9n la palabra \u201cd\u00eda\u201d ha ocasionado dificultades. En la Biblia esta palabra tiene varios significados. En su forma m\u00e1s simple significa un d\u00eda de 24 horas. Pero se usa con referencia a una \u00e9poca de juicio divino (\u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d, Is. 2.12s), a un per\u00edodo indefinido de tiempo (\u201cd\u00eda de tentaci\u00f3n\u201d, Sal. 95.8, cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '> mg), a un per\u00edodo largo de, p. ej., 1000 a\u00f1os (Sal. 90.4). Tomando como punto de partida que un d\u00eda tiene una duraci\u00f3n de 24 horas algunos han insistido en que la creaci\u00f3n se cumpli\u00f3 en seis d\u00edas literalmente. Esto no tiene en cuenta la disposici\u00f3n po\u00e9tica, simb\u00f3lica, o esquem\u00e1tica de la literatura b\u00edblica. Otros han sostenido que un d\u00eda representa un per\u00edodo largo, han tratado de descubrir alguna correlaci\u00f3n con los datos geol\u00f3gicos, enfoque vinculado en forma demasiado estrecha con las teor\u00edas cient\u00edficas del momento. Es notoria, empero, la tendencia que tienen dichas teor\u00edas a cambiar. Si aceptamos el criterio de que Gn. 1 tiene una estructura literaria artificial, y que no tiene el prop\u00f3sito de ofrecer un cuadro basado en secuencias cronol\u00f3gicas, sino \u00fanicamente el de afirmar el hecho de que Dios hizo todas las cosas, todas estas especulaciones e hip\u00f3tesis resultan innecesarias.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un problema \u00edntimamente relacionado con lo anterior es c\u00f3mo debe interpretarse la frase \u201cla tarde y la ma\u00f1ana\u201d. Es posible que no sepamos lo que ha querido decir el escritor. Entre las sugestiones que se han ofrecido podemos mencionar las siguientes: que se refiere al sistema jud\u00edo de calcular el d\u00eda desde una puesta del sol hasta la siguiente, vale decir, desde el atardecer de un d\u00eda, hasta el atardecer del d\u00eda siguiente; o que \u201ctarde\u201d se\u00f1ala la terminaci\u00f3n de un per\u00edodo cuyo <i>terminus a quo <\/i>fue la ma\u00f1ana que amaneci\u00f3 con la creaci\u00f3n de la luz, mientras que la \u201cma\u00f1ana\u201d siguiente indica el comienzo del nuevo d\u00eda y la terminaci\u00f3n de la secci\u00f3n nocturna del d\u00eda anterior. Estos dos enfoques se oponen el uno al otro, e indican que el significado no est\u00e1 muy claro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Algunos escritores han procurado vencer la dificultad sugiriendo que la creaci\u00f3n le fue revelada al escritor en seis d\u00edas, m\u00e1s bien que llevada a cabo en ese n\u00famero de d\u00edas. Al autor se le concedieron seis visiones de la actividad divina, en cada una de las cuales se enfoc\u00f3 un aspecto de la obra creadora de Dios. Cada una de las visiones tuvo exactamente la misma forma, comenzando con las palabras \u201cy dijo Dios \u2026\u201d, y terminando con \u201cy fue la tarde y la ma\u00f1ana el d\u00eda\u2026\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se sostiene que los seis conjuntos de material pueden haber sido anotados en seis tablillas similares, con una estructura similar, y con un colof\u00f3n similar como conclusi\u00f3n de cada una (P. J. Wiseman, v\u00e9ase Bibliograf\u00eda). Esta teor\u00eda no deja de ser interesante, aunque en realidad constituye una variante de la idea de que Gn. 1 se trata de una composici\u00f3n literaria arreglada en forma artificial con el fin de ense\u00f1ar la lecci\u00f3n de que fue Dios quien hizo todas las cosas. No se ofrece ning\u00fan comentario acerca del m\u00e9todo divino de obrar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. G\u00e9nesis 1 y la ciencia<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se han enfocado de muchas maneras los problemas acerca de la relaci\u00f3n de Gn. 1 con las ciencias geol\u00f3gicas y biol\u00f3gicas. El parecer \u201cconcordista\u201d ha procurado encontrar una correlaci\u00f3n m\u00e1s o menos exacta entre la ciencia y la Biblia. Se han establecido paralelos entre los estratos geol\u00f3gicos y las afirmaciones de G\u00e9nesis siguiendo una secuencia cronol\u00f3gica. Algunos han insistido en que la frase \u201cseg\u00fan su g\u00e9nero\u201d constituye una refutaci\u00f3n total de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n. Sin embargo, no es del todo claro qu\u00e9 significado tiene el vocablo hebreo \u201cg\u00e9nero\u201d (<\/span><span style=''>m&#305;&#770;n<\/span><span lang=ES style=''>), excepto como observaci\u00f3n general de que Dios hizo a los seres vivientes de tal forma que cada uno se reproduc\u00eda en sus familias. Pero aun cuando no se entienda perfectamente la palabra hebrea, no deja de ser cierto que los agrupamientos biol\u00f3gicos no est\u00e1n categ\u00f3ricamente decididos. Ac\u00e9ptese que la Biblia afirma que, comoquiera que se haya iniciado la vida, Dios estaba detr\u00e1s del proceso, y entonces el cap\u00edtulo que estamos considerando ni afirma ni niega la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n ni, si vamos al caso, ninguna otra teor\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Gn. 1.2 ha dado base para la teor\u00eda de la existencia de una brecha en la historia del mundo. Se afirma que la traducci\u00f3n deber\u00eda ser: \u201cY la tierra se volvi\u00f3 desordenada y vac\u00eda.\u201d Vale decir que fue creada perfecta, pero que algo sucedi\u00f3 y se volvi\u00f3 desordenada. Posteriormente Dios la cre\u00f3 de nuevo rehaciendo el caos. Desde esta perspectiva la mencionada brecha en el tiempo permite explicar las largas edades geol\u00f3gicas transcurridas antes de que ocurriera el cataclismo. El acto creador original se considera como perteneciente al pasado ignoto, dando cabida as\u00ed a las eras geol\u00f3gicas. Debe reconocerse que no hay pruebas geol\u00f3gicas para demostrar esto, y que tampoco es probable que dicha traducci\u00f3n sea acertada, pues en heb. esta frase significa normalmente \u201cy estaba\u201d, no \u201cy se volvi\u00f3\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Muchos escritores han procurado encontrar en Gn. 2 un segundo relato de la creaci\u00f3n con un orden cronol\u00f3gico distinto al de Gn. 1. No es necesario aceptar esta opini\u00f3n si consideramos que Gn. 2 forma parte de la narraci\u00f3n m\u00e1s completa de Gn. 2 y 3, en la que Gn. 2 constituye meramente una introducci\u00f3n al relato de la tentaci\u00f3n, preparatoria de la escena, sin entrar a una descripci\u00f3n de los actos de creaci\u00f3n, y menos a ofrecer una secuencia cronol\u00f3gica de los hechos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Finalmente, es preciso aclarar que, aun cuando se discute bastante todav\u00eda la significaci\u00f3n exacta de Gn. 1, todos deben concordar en que la afirmaci\u00f3n central del cap\u00edtulo es que Dios hizo todo lo que compone el universo en que vivimos. Si afirmamos esto tomando como base sencillamente el nivel observacional, la naturaleza del pasaje es tal que permite abarcar f\u00e1cilmente aquellas regiones imposibles de alcanzar a simple vista.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>J.A.T.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Teor\u00edas del antiguo Cercano Oriente<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hasta el momento no se ha encontrado ning\u00fan mito que se refiera expl\u00edcitamente a la creaci\u00f3n del universo, y aquellos que se refieren a la organizaci\u00f3n del universo y su evoluci\u00f3n cultural, la creaci\u00f3n del hombre y el establecimiento de la civilizaci\u00f3n se caracterizan por su polite\u00edsmo y las luchas de las deidades en procura de obtener la supremac\u00eda, en marcado contraste con el monoteismo hebreo de Gn. 1\u20132. La mayor\u00eda de estos cuentos forman parte de otros textos, y los conceptos de estos antiguos pueblos tienen que buscarse en escritos religiosos que, aunque se remontan a la primera parte del 2\u00ba milenio a.C., bien pueden retrotraerse a fuentes m\u00e1s remotas, seg\u00fan lo demuestra un relato de la creaci\u00f3n encontrado en *Ebla y fechado 2350 a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Sumer y Babilonia<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Existe una cantidad de relatos de la creaci\u00f3n que est\u00e1n ligados con la supremac\u00eda atribuida a diversas ciudades antiguas, y con la deidad que seg\u00fan se cre\u00eda hab\u00eda sido la primera en morar en ellas. De esta manera, se pensaba que la ciudad de Nippur hab\u00eda sido habitada \u00fanicamente por dioses antes de la creaci\u00f3n del hombre. Enki, el dios de las profundidades y de la sabidur\u00eda, eligi\u00f3 a Sumer y luego se dedic\u00f3 a fundar territorios aleda\u00f1os, incluyendo el para\u00edso de Dilm\u00fan. Primeramente organiz\u00f3 los r\u00edos, los pantanos, y los peces, y luego el mar y la lluvia. Luego, se atendieron las necesidades culturales de la tierra con la provisi\u00f3n de granos y vegetaci\u00f3n, y el pico, y el molde para hacer ladrillos. Las monta\u00f1as altas se cubren de vegetaci\u00f3n, y el ganado vacuno y lanar llenan los rediles.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otro mito cuenta acerca del para\u00edso de Dilm\u00fan, en el cual la diosa madre Ninhursag produce hijos sin dolores de parto, aunque Enki, despu\u00e9s de comer plantas, es maldecido y cae enfermo hasta que es curado por una diosa creada especialmente y llamada <\/span><span style=' '>Nin.ti<\/span><span lang=ES style=' '>, cuyo nombre significa \u201cdama de la costilla\u201d y \u201cdama que hace vivir\u201d; ambas designaciones reflejan el nombre de *Eva.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>\u201cEnki y Ninhursag\u201d se relaciona con la creaci\u00f3n del hombre con el polvo de la tierra. Esto sigui\u00f3 a una batalla en la cual Enki capitane\u00f3 las huestes del bien contra Nammu, el pr\u00edstino mar. Luego, con la ayuda de Nin-mah, la diosa de la madre tierra, crea al fr\u00e1gil hombre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El m\u00e1s conocido de los mitos babil\u00f3nicos de la creaci\u00f3n es la adaptaci\u00f3n de la cosmogon\u00eda sumeria llamada <\/span><span style=''>enuma eli\u0161<\/span><span lang=ES style=''>, por las palabras con las cuales comienza: \u201cCuando en las alturas los cielos no ten\u00edan nombre y la tierra abajo no hab\u00eda sido llamada por nombre.\u201d Tiamat (cf. heb. <\/span><span style=''>t<sup>e<\/sup>\u2019h&#333;m<\/span><span lang=ES style=''>, las profundidades) y Apsu (el agua dulce) exist\u00edan, pero despu\u00e9s que nacieron otros dioses Apsu trat\u00f3 de eliminarlos debido al ruido que hac\u00edan. Uno de los dioses, Ea, el Enki sumerio, dio muerte a Apsu; luego Tiamat, buscando vengarse, fue a su vez muerta ella misma por Marduk, hijo de Ea y dios de Babilonia, en cuyo honor fue compuesto el poema. Marduk us\u00f3 las dos mitades de Tiamat para crear el firmamento de cielos y tierra. Despu\u00e9s puso en orden las estrellas, el sol, y la luna, y finalmente, para liberar a los dioses de los trabajos serviles, Marduk, con la ayuda de Ea, cre\u00f3 a la raza humana del polvo de la tierra mezclado con la sangre de Kingu, el dios rebelde que hab\u00eda capitaneado las fuerzas de Tiamat. Las \u00fanicas semejanzas entre estos relatos y Gn. 1\u20132 es la menci\u00f3n de las profundidades (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>t<sup>e<\/sup>h&#333;m<\/span><span lang=ES style=' '> en 1.2 no es necesariamente una personificaci\u00f3n mitol\u00f3gica), el reposo divino despu\u00e9s de la creaci\u00f3n, y la subdivisi\u00f3n del relato en seis partes (W. G. Lambert, <i>JTS <\/i>16, 1965, pp. 287\u2013300, y P. J. Wiseman, <i>Clues to Creation in Genesis<\/i>, 1977).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otras epopeyas de la creaci\u00f3n difieren en los detalles. Una cuenta c\u00f3mo, cuando \u201ctodas las tierras eran mar\u201d, fueron creados los dioses, y se edific\u00f3 la ciudad de Babilonia. Marduk, por lo tanto, hizo una alfombra de juncos sobre las aguas, sobre ella \u00e9l y la diosa madre Aruru crearon al hombre. A esto sigui\u00f3 la creaci\u00f3n de las bestias, los r\u00edos, las hierbas verdes, los territorios, y los animales dom\u00e9sticos. Existe otro mito que atribuye la creaci\u00f3n de los cielos a Anu y de la tierra a Ea. En este caso, tambi\u00e9n, una vez que la tierra, y los dioses considerados indispensables para su ordenamiento, proporcionaron un templo con su correspondiente provisi\u00f3n de ofrendas, el hombre fue creado para servir a los dioses, como en <\/span><span style=''>Atrahas&#305;&#772;s<\/span><span lang=ES style=''> y epopeyas anteriores.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Egipto<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Entre una serie de alusiones a la creaci\u00f3n existe una, fechada ca. 2350 a.C., que describe el acto del dios Atum, que cre\u00f3 dioses en un monte primitivo sobre las aguas de Caos. Atum, \u201cquien adquiri\u00f3 existencia por s\u00ed mismo\u201d, luego procedi\u00f3 a ordenar el mundo, y desde las obscuras profundidades asign\u00f3 lugares y funciones a las otras deidades, incluyendo Osiris. Los te\u00f3logos de Menfis, como tambi\u00e9n de Tebas, ten\u00edan su manera de justificar la aparici\u00f3n de su ciudad y su dios. Para ellos fue el dios Ptah quien concibi\u00f3 la creaci\u00f3n y le dio existencia mediante su palabra de mando, reflejo primitivo, que tambi\u00e9n aparece en los textos sumerios, de la doctrina del <\/span><span style=' '>Logos<\/span><span lang=ES style=' '>. Otro mito atribuye al dios sol Ra la victoria sobre el mundo inferior, denominado Apofis. Seg\u00fan esta versi\u00f3n, la humanidad fue creada con las l\u00e1grimas de Ra, y todos los hombres fueron creados con id\u00e9nticas oportunidades para disfrutar de las necesidades b\u00e1sicas de la vida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ha de notarse que en todo el antiguo Cercano Oriente prevalec\u00eda la concepci\u00f3n de un primitivo vac\u00edo acuoso (antes que un caos), combinado con oscuridad; que la creaci\u00f3n fue un acto divino <\/span><span style=''>ex nihilo<\/span><span lang=ES style=''> y que el hombre fue hecho por intervenci\u00f3n divina directa para el servicio de los dioses. La narraci\u00f3n hebrea, con su claridad y su monote\u00edsmo, se destaca como \u00fanica; no se relatan luchas entre deidades, ni se procura exaltar a alguna ciudad o raza en especial.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>D.J.W.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La Grecia antigua<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Para los griegos en general los dioses que adoraban no eran responsables de la creaci\u00f3n del mundo, sino m\u00e1s bien seres creados, o engendrados, por deidades vagamente concebidas, o por fuerzas a las cuales reemplazaban. Hes\u00edodo, en su Teogon\u00eda, dice que primeramente surgi\u00f3 Caos, luego Tierra, y esta, impreganada por Cielo, se convirti\u00f3 en la gran madre de todos. La verdad es que, m\u00e1s bien que creaci\u00f3n, hay un desenvolvimiento autom\u00e1tico, principalmente por procreaci\u00f3n, a partir de comienzos indefinidos. Hay muchas variantes en cuanto a los detalles, y los fil\u00f3sofos las racionalizaron de distintas maneras. Los *epic\u00fareos atribuyeron todo a combinaciones casuales de \u00e1tomos, y los *estoicos pante\u00edstas concibieron la idea de un *logos, o principio universal impersonal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Reviste inter\u00e9s especial el mito \u00f3rfico, aunque probablemente fue aceptado por pocos relativamente, por cuanto algunos han visto en el orfismo paralelos significativos con el cristianismo. En este mito el gran creador es Fanes, quien emergi\u00f3 de un huevo, y despu\u00e9s de crear el universo y los hombres de la edad de oro, se retir\u00f3 a la oscuridad hasta que su bisnieto Zeus se lo trag\u00f3 junto con toda su creaci\u00f3n, y posteriormente cre\u00f3 de nuevo el mundo existente. Los hombres de la raza actual surgieron de los restos aniquilados de los Titanes que hab\u00edan muerto y tragado a Dionisos, hijo de Zeus, de manera que llevan en s\u00ed elementos tanto de maldad como de lo divino. Dionisos fue restaurado a la vida por Zeus, y a menudo se lo equipar\u00f3 con Fanes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>K.L.McK.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J.-J. von Allmen, \u201cCreaci\u00f3n\u201d, <i>Vocabulario b\u00edblico<\/i>, 1968, pp. 65\u201367; G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1978, t(t). I, g pp. 181\u2013204, 441\u2013445, t(t). II pp. 436\u2013443; <etiqueta id=\"#_ftn888\" name=\"_ftnref888\" title=\"\">id., \u201cEl problema teol\u00f3gico de la fe en la creaci\u00f3n en el Antiguo Testamento\u201d, <\/etiqueta><i>Estudios sobre el Antiguo Testamento<\/i>, 1975, pp. 123\u2013129; id., <i>El libro de G\u00e9nesis<\/i>, 1977; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). II, pp. 101-T23; S. Croatto, <i>El hombre en el mundo<\/i>, 1974; J. B. Bauer, \u201cLa visi\u00f3n de la protohistoria de la Biblia\u201d, <i>Palabra y mensaje del Antiguo Testamento<\/i>, 1972, pp. 133\u2013157; H. H. Esser, \u201cCreaci\u00f3n\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). I, pp. 342\u2013353; G. Colzani, \u201cCreaci\u00f3n\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn889\" name=\"_ftnref889\" title=\"\"><i>\u00b0DTI<\/i><\/etiqueta>, t(t). II, pp. 140\u2013157; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i> , 1975, t(t). I; J. Pritchard, <i>La arqueolog\u00eda y el Antiguo Testamento<\/i>, 1976; S. N. Kramer, <i>La historia empieza en Sumer<\/i>, 1974; S. Mu\u00f1oz Iglesias, <i>Introducci\u00f3n a la lectura del Antiguo Testamento<\/i>, 1965.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>La doctrina b\u00edblica<\/span><\/i><span lang=ES style=''>: C. Hodge, <i>Systematic Theology<\/i>, 1, 1878, pp. 553ss; S. Harris, <i>God the Creator and Lord of All<\/i>, 1, 1897, pp. 463\u2013518. J.-J. von Allmen, <i>Vocabulary of the Bible<\/i>, 1957 (s.v. \u201cCreation\u201d). <i>El relato de G\u00e9nesis<\/i>, F. Delitzsch, <i>Commentary on Genesis<\/i>, trad. <etiqueta id=\"#_ftn890\" name=\"_ftnref890\" title=\"\">ing. 1888; P. J. Wiseman, <\/etiqueta><i>Clues to Creation in Genesis<\/i>, 1977; A. Heidel, <i>The Babilonian Genesis<\/i>, 1950, pp. 82\u2013140; W.J. Beasley, <i>Creation\u2019s Amazing Architect<\/i>, para un an\u00e1lisis \u201cconcordista\u201d t\u00edpico; N. H. Ridderbos, <i>Is There a Conflict between Genesis I and Natural Science<\/i>?, 1957. <i>Perspectivas extrab\u00edblicas<\/i>\u201d. v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn891\" name=\"_ftnref891\" title=\"\"><i>ANET<\/i><\/etiqueta>, pp. 1\u20139; A. N. Xramer, <i>Mythologies of the Ancient World<\/i>, 1961, respecto a detalles sobre tradiciones sumerias y otras; y A. Heidel, op. cit., sobre su relaci\u00f3n con G\u00e9nesis. V\u00e9ase tamb. W. K. C. Guthrie, <i>Orpheus and Greek Religion<\/i>, 1935, pp. 79ss; H. H. Esser, I. H. Marshall, en <i>NIDNTT <\/i>1, pp. 376\u2013389.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. La doctrina b\u00edblica Esta no debe ser confundida o equiparada con ninguna teor\u00eda cient\u00edfica acerca de los or\u00edgenes. El prop\u00f3sito de la doctrina b\u00edblica, en contraste con el de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, es \u00e9tico y religioso. 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