{"id":22255,"date":"2016-02-05T15:16:38","date_gmt":"2016-02-05T20:16:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-del-antiguo-testamento\/"},"modified":"2016-02-05T15:16:38","modified_gmt":"2016-02-05T20:16:38","slug":"cronologia-del-antiguo-testamento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-del-antiguo-testamento\/","title":{"rendered":"CRONOLOGIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La finalidad que tiene dicha cronolog\u00eda es la de determinar las fechas correctas de los acontecimientos y las personas en el Antiguo Testamento con la mayor precisi\u00f3n posible, a fin de que podamos comprender mejor su importancia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Fuentes y m\u00e9todos de cronolog\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. M\u00e9todo antiguo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hasta hace 100 a\u00f1os aproximadamente las fechas del AT se calculaban casi enteramente tomando como base las afirmaciones b\u00edblicas (as\u00ed Ussher). Dos inconvenientes atentaban contra de este procedimiento. En primer lugar, el AT no ofrece todos los detalles indispensables para una tarea de esta naturaleza, y algunos acontecimientos pueden haber sido simult\u00e1neos y no consecutivos. En segundo lugar, las versiones antiguas, p. ej. la <span style='text-transform:uppercase'>lxx.<\/span>, a veces ofrecen cifras que no concuerdan. De ah\u00ed que los esquemas de esta naturaleza est\u00e9n sujetos a mucha inseguridad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. M\u00e9todos actuales<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los entendidos de hoy en d\u00eda procuran correlacionar los datos obtenidos tanto de la Biblia como de las fuentes arqueol\u00f3gicas, a fin de obtener fechas definitivas para los hebreos, como tambi\u00e9n para sus vecinos. Desde ca. 620 a.C., el canon de Tolomeo y otras fuentes cl\u00e1sicas (p. ej. Maneto, Beroso) ofrecen un marco que puede completarse y corregirse detalladamente mediante tablillas babil\u00f3nicas y papiros egipcios contempor\u00e1neos, etc., para los dos grandes estados fluviales. El margen de error raras veces sobrepasa un a\u00f1o, y en algunos casos se reduce a una semana dentro del mes, o incluso a nada.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se dispone de buenas fechas basadas en datos procedentes de la Mesopotamia desde ca. 1400 a.C. en adelante. Los asinos designaban cada a\u00f1o un funcionario para que actuase de <\/span><span style=''>limmu<\/span><span lang=ES style=''> o ep\u00f3nimo, y asignaban su nombre al a\u00f1o en que actuaba. Llevaban listas de estos nombres, y a menudo anotaban los sucesos acaecidos cada a\u00f1o, p. ej. la ascensi\u00f3n de un rey, o una campa\u00f1a en el exterior. As\u00ed, si se puede establecer un a\u00f1o determinado mediante el c\u00e1lculo, queda establecida toda la serie. Un eclipse de sol en el a\u00f1o del ep\u00f3nimo Bur-Sagale corresponde al 15 de junio del a\u00f1o 763 a.C., con lo cual se determina toda una serie de a\u00f1os y acontecimientos desde 892 a 648 a.C. con material que hace retroceder la fecha hasta el a\u00f1o 911 a.C. Paralelamente a estas listas de <\/span><span style=' '>limmus<\/span><span lang=ES style=' '>, las listas de reyes con nombres y reinados retrotraen la historia de Asiria hasta el a\u00f1o 2000 a.C. aproximadamente, con un error m\u00e1ximo de alrededor de un siglo en esa \u00e9poca, que se reduce a una d\u00e9cada aproximadamente entre ca. 1400 a.C. y ca. 1100 a.C. Las listas de reyes babil\u00f3nicos y las \u201chistorias sincr\u00f3nicas\u201d que narran contactos entre reyes asirios y babil\u00f3nicos permiten conocer la historia de los dos reinos entre ca. 1400 a.C. y ca. 800 a.C. Finalmente, la informaci\u00f3n dispersa obtenida de tablillas y anales contempor\u00e1neos de diversos reinados proporciona pruebas documentales de primera mano para algunos per\u00edodos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De fuentes egipcias se pueden obtener buenas fechas a partir de ca. 1200 a.C. retrocediendo hasta ca. 2100 a.C. Dichas fuentes incluyen listas de reyes, fechas de a\u00f1os en monumentos contempor\u00e1neos, verificaciones basadas en documentos de la Mesopotamia y otras partes, y algunos fen\u00f3menos astron\u00f3micos con fechas exactas en determinados reinados. De esta manera, las dinast\u00edas 11\u00aa y 12\u00aa pueden fecharse entre ca. 2134 y 1786 a.C., y las dinast\u00edas 18\u00aa a 20\u00aa entre ca. 1552 y 1070 a.C., cada una dentro de un error m\u00e1ximo de unos 10 a\u00f1os; las dinast\u00edas 13\u00aa a 17\u00aa se ubican entre estos dos grupos con un error m\u00e1ximo de alrededor de 15 \u00f3 20 a\u00f1os en su centro. Las fechas mesopot\u00e1micas durante el per\u00edodo 2000\u20131500 a.C. dependen en gran medida de la fecha que se le asigna a Hamurabi de Babilonia: en la actualidad var\u00eda entre 1850\u20131700 a.C., y la fecha 1792\u20131750 (S. Smith) es tan aceptable como cualquiera.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Entre los a\u00f1os 3000 y 2000 a.C. todas las fechas correspondientes al Cercano Oriente est\u00e1n sujetas a mayor incertidumbre, de hasta dos siglos, mayormente porque se las vincula, inadecuadamente, con fechas posteriores. Antes del a\u00f1o 3000 a.C. todas las fechas son tan s\u00f3lo estimaciones razonadas, y est\u00e1n sujetas a un margen de error de varios siglos, proporci\u00f3n que aumenta con la distancia en el tiempo. El m\u00e9todo del \u201ccarbono 14\u201d para computar las fechas de la materia org\u00e1nica proveniente de la antig\u00fcedad tiene mayor valor para el per\u00edodo anterior al a\u00f1o 3000 a.C., y tales fechas ofrecen un margen de error de alrededor de 250 a\u00f1os. De ah\u00ed que este m\u00e9todo resulte de poca utilidad para la cronolog\u00eda b\u00edblica; las posibles fuentes de error de este m\u00e9todo exigen que las fechas que se establezcan por el \u201ccarbono 14\u201d se sigan tratando con reserva.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un marco de esta naturaleza para Mesopotamia y Egipto contribuye a determinar las fechas de los descubrimientos palestinos y de muchos acontecimientos y personajes de la Biblia; as\u00ed, la historia de los reinos hebreos permite enlaces con Asiria Babilonia. Los sucesivos niveles de ocupaci\u00f3n humana descubiertos por los arque\u00f3logos en los t\u00famulos de ciudades (los \u201ctell\u201d) de la antigua Palestina a menudo contienen objetos fechables que establecen enlaces entre tales niveles con fechas correspondientes en la historia egipcia hasta el ss. XII a.C. A partir de all\u00ed, los cambios de ocupaci\u00f3n pueden a veces enlazarse directamente con la historia israelita, como sucede en *Samaria, *Hazor, y *Laquis. Las fechas, en lo que respecta a Israel, pueden fijarse con un margen de error de unos diez a\u00f1os en los d\u00edas de Salom\u00f3n, reduci\u00e9ndose pr\u00e1cticamente a cero para la \u00e9poca de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en 587 a.C. Los m\u00e1rgenes de error a que se ha aludido provienen de peque\u00f1as diferencias en nombres o cifras en listas paralelas de reyes, algunos claros en dichas listas, reinados de duraci\u00f3n desconocida hasta el momento, y limitaciones en lo que respecta a ciertos datos astron\u00f3micos. Estos errores podr\u00e1n ser eliminados \u00fanicamente mediante el descubrimiento de datos m\u00e1s detallados en el futuro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otras complicaciones en lo que se refiere a cronolog\u00eda se originan en los distintos modos en que se aplicaba el calendario en la antig\u00fcedad para calcular los a\u00f1os del reinado de los sucesivos monarcas. Mediante el sistema de ascensi\u00f3n al trono, la parte del a\u00f1o civil entre el acceso de un rey y el d\u00eda de a\u00f1o nuevo siguiente no si consideraba como su primer a\u00f1o de reinado, sino como \u201ca\u00f1o de ascensi\u00f3n\u201d (per\u00edodo que se le acreditaba al monarca anterior), y su primer a\u00f1o de reinado se calculaba a partir del primer d\u00eda del a\u00f1o siguiente. Pero por el sistema inverso, el lapso entre su ascenso al trono y el primer d\u00eda del a\u00f1o siguiente se computaba como su primer \u201ca\u00f1o\u201d de reinado, y su segundo a\u00f1o comenzaba con ese primer d\u00eda del a\u00f1o siguiente. El sistema de c\u00e1lculo que se usaba, quien lo usaba, para qui\u00e9n y cu\u00e1ndo, todo tiene gran importancia para la correcta interpretaci\u00f3n de la informaci\u00f3n cronol\u00f3gica en Reyes y Cr\u00f3nicas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. La remota antig\u00fcedad antes de Abraham<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Tan remota es la fecha de la creaci\u00f3n que debe aceptarse como suficiente aquella frase inmortal, \u201cen el principio .\u2026\u201d El per\u00edodo desde Ad\u00e1n hasta Abraham es abarcado por genealog\u00edas durante las cuales ocurre el diluvio. Sin embargo, las tentativas de usar esta informaci\u00f3n para establecer fechas para el per\u00edodo desde Ad\u00e1n hasta Abraham se ven obstaculizadas por la falta de certidumbre acerca de la interpretaci\u00f3n correcta. Una interpretaci\u00f3n literal occidental de las cifras tal como aparecen nos dar\u00eda una fecha inferior a la que corresponder\u00eda a los acontecimientos registrados, p. ej. el diluvio. As\u00ed, si por ejemplo, el nacimiento de Abraham se fija en el a\u00f1o 2000 a.C. <etiqueta id=\"#_ftn955\" name=\"_ftnref955\" title=\"\">aprox. (el per\u00edodo m\u00e1s temprano que podr\u00eda aceptarse) las cifras que aparecen en Gn. 11.10\u20132<\/etiqueta>6 dar\u00edan para el diluvio una fecha poco despu\u00e9s del 2300 a.C., fecha tan tard\u00eda que caer\u00eda varios siglos <i>despu\u00e9s<\/i> de la del nivel del diluvio observada por Sir Leonard Woolley en Ur; fecha que por su parte es demasiado tard\u00eda para ser el diluvio registrado en los anales hebreos o babil\u00f3nicos. Se producen dificultades de la misma \u00edndole si la fecha de Ad\u00e1n se calcula de esta forma tomando como base Gn. 5 con el mismo criterio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De ah\u00ed que toda tentativa para efectuar una correcta interpretaci\u00f3n debe hacerse desde otras perspectivas. Los documentos del antiguo Cercano Oriente deben entenderse en primer lugar de la misma manera en que los comprendieron sus escritores y lectores. En el caso de las genealog\u00edas, esto comprende la posibilidad de una abreviaci\u00f3n debido a la omisi\u00f3n de algunos nombres en una serie. Es evidente que el objeto principal de las genealog\u00edas en Gn. 5 y 11 no era tanto el de proporcionar una cronolog\u00eda completa sino establecer un eslab\u00f3n entre el primer hombre y la gran crisis del diluvio, y luego desde el diluvio a trav\u00e9s de la l\u00ednea de Sem hasta Abraham, antepasado de la naci\u00f3n hebrea. La abreviaci\u00f3n de una *genealog\u00eda por medio de una omisi\u00f3n no afecta ideol\u00f3gicamente su valor como eslab\u00f3n, como ser\u00eda f\u00e1cilmente demostrable sobre la base de an\u00e1logas fuentes antiguas del Cercano Oriente. Por consiguiente, las genealog\u00edas, incluso las de Gn. 5 y 11, siempre deben utilizarse con gran cautela, especialmente cuando es dable suponer que puedan interpretarse de m\u00e1s de una manera.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Fechas anteriores a la monarqu\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Los patriarcas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Es posible utilizar tres enfoques distintos para el fechamiento de los patriarcas: la menci\u00f3n de acontecimientos externos acaecidos en los tiempos en que vivieron, declaraciones sobre el tiempo transcurrido entre su d\u00eda y alg\u00fan momento posterior de la historia, y las indicaciones que revelan determinados per\u00edodos y que puedan apreciarse en las condiciones sociales de su \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los dos acontecimientos sobresalientes que se registran son el ataque de los cuatro reyes a otros cinco en Gn. 14 (* <span style='text-transform:uppercase'>Amrafel;<\/span> * <span style='text-transform: uppercase'>Arioc;<\/span> * <span style='text-transform:uppercase'>Quedorlaomer<\/span>) y la destrucci\u00f3n de las ciudades de la llanura en Gn. 19 (* <span style='text-transform:uppercase'>Llanura, Ciudades de la<\/span>) , acontecimientos que tuvieron lugar durante la vida de Abraham.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hasta ahora, ninguno de los reyes de Gn. 14 ha sido claramente equiparado con alg\u00fan individuo en particular en el 2\u00ba milenio a.C.; los nombres de los mismos eran conocidos en dicho per\u00edodo general, especialmente desde 1900 hasta 1500 a.C. Particularmente t\u00edpicos del per\u00edodo 2000 a 1700 a.C. son las poderosas alianzas formadas por grupos antag\u00f3nicos de reyes en Mesopotamia y Siria; una famosa carta escrita desde Mari en la parte media del \u00c9ufrates dice lo siguiente acerca de este per\u00edodo: \u201cNo existe ning\u00fan rey que por s\u00ed solo sea el m\u00e1s poderoso; diez o quince reyes siguen a Hamurabi de Babilonia, el mismo n\u00famero de reyes sigue a Rim-Sin de Larsa, el mismo n\u00famero sigue a Ibal-pi-\u00c9l de Esnunna, el mismo n\u00famero sigue a Amut-pi-\u00c9l de Qatna, y veinte reyes siguen a Yarim-lim de Yamjad\u201d. En este per\u00edodo, tambi\u00e9n, Elam fue uno de los varios reinos prominentes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Glueck ha procurado fijar la fecha de la campa\u00f1a de Gn. 14 sobre la base de los supuestos resultados arqueol\u00f3gicos; sostiene que la sucesi\u00f3n de ciudades-asentamientos a lo largo del posterior \u201ccamino real\u201d estuvo indudablemente habitada al principio del 2\u00ba milenio (hasta el ss. XIX a.C., de acuerdo con la forma moderna de fechar), pero que muy pronto la regi\u00f3n qued\u00f3 s\u00fabitamente deshabitada, con excepci\u00f3n de algunos n\u00f3mades errantes, hasta alrededor de 1300 a.C., cuando se fundaron los reinos de Edom, Moab, y Am\u00f3n, pertenecientes a la edad del hierro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El mismo razonamiento se ha aplicado a la fecha de la ca\u00edda de las ciudades de la llanura, aunque en la actualidad parecer\u00eda imposible recuperar los restos de las mismas (dado que posiblemente se encuentren en el fondo del mar Muerto).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Este cuadro que se ha presentado de una brecha habitacional entre los ss. XIX y XIII a.C. ha sido criticado por Lankester Harding a la luz de ciertos descubrimientos recientes en la Transjordania, incluyendo algunas tumbas de la edad media del bronce y un importante templo de la edad del bronce media y posterior. Sin embargo, ni el parecer de Glueck ni el de Harding deben necesariamente llevarse al extremo; con toda probabilidad la teor\u00eda de reducida densidad de poblaci\u00f3n entre los ss. XIX y XIII merezca aceptaci\u00f3n en general, y, en el caso de las ciudades del camino real, en particular, mientras que en algunos puntos aislados la ocupaci\u00f3n puede haber sido continua.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dos proposiciones principales ligan los tiempos de los patriarcas con \u00e9pocas posteriores. En Gn. 15.13\u201316 se le advierte anticipadamente a Abraham que sus descendientes morar\u00e1n en tierra ajena durante un per\u00edodo de alrededor de cuatro siglos. La \u201ccuarta generaci\u00f3n\u201d del <etiqueta id=\"#_ftn956\" name=\"_ftnref956\" title=\"\">vv. 16<\/etiqueta> es de dif\u00edcil interpretaci\u00f3n; si una \u201cgeneraci\u00f3n\u201d se equipara a un siglo (cf. Ex. 6.16\u201320) este uso ser\u00eda inusual. Una alternativa posible, pero dudosa, ser\u00eda la de considerar el vv. 16 como una alusi\u00f3n prof\u00e9tica al viaje de Jos\u00e9 a Cana\u00e1n para sepultar a Jacob (ya que Jos\u00e9 pertenecer\u00eda a la \u201ccuarta generaci\u00f3n\u201d si Abraham pertenec\u00eda a la primera). La entrada de Jacob en Egipto (Gn. 46.6\u20137) es el punto inicial del per\u00edodo general de cuatro siglos de Gn. 15.13, como asimismo el de los 430 a\u00f1os m\u00e1s espec\u00edficos de Ex. 12.40. La forma de Ex. 12.40 en el <etiqueta id=\"#_ftn957\" name=\"_ftnref957\" title=\"\"><i>TM <\/i><\/etiqueta>heb., que adjudica a Israel 430 a\u00f1os en Egipto, es m\u00e1s aceptable que la variante de la <etiqueta id=\"#_ftn958\" name=\"_ftnref958\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta>, que hace que los 430 a\u00f1os cubran la estada tanto en Cana\u00e1n como en Egipto, ya que Ex. 12.41 supone claramente que \u201cen el mismo d\u00eda\u201d, despu\u00e9s de 430 a\u00f1os, en que Israel sali\u00f3 de Egipto, se conmemoraba el aniversario de aquel d\u00eda lejano cuando el patriarca Israel con toda su familia hab\u00eda entrado en Egipto. De ah\u00ed que parece estar bien comprobado un intervalo de 430 a\u00f1os entre la entrada de Jacob en Egipto y la aparici\u00f3n de Mois\u00e9s y la salida de Israel. La genealog\u00eda de Ex. 6.16\u201320, que dif\u00edcilmente puede cubrir los 430 a\u00f1os si se toma \u201cliteralmente\u201d al estilo occidental, est\u00e1 expuesta a la misma posibilidad de la selectividad que las de Gn. 5 y 11, por cuyo motivo no ha de producir ninguna dificultad de importancia. Existen tres puntos dignos de reflexi\u00f3n. En primer lugar, aun cuando Mois\u00e9s, al parecer, se encuentra en la cuarta generaci\u00f3n a partir del patriarca Jacob, incluidos Lev\u00ed, Coat, y Amram (Ex. 6.20; 1 Cr. 6.1\u20133), Bezaleel, sin embargo, que era contempor\u00e1neo de Mois\u00e9s, figura en la s\u00e9ptima generaci\u00f3n desde Jacob, donde est\u00e1n incluidos Jud\u00e1, Peres, Hezr\u00f3n, Caleb, Hur, y Uri (1 Cr. 2.18\u201320), y su contempor\u00e1neo m\u00e1s joven, Josu\u00e9, figura en la duod\u00e9cima generaci\u00f3n desde Jacob, a trav\u00e9s de Jos\u00e9, Efra\u00edn, Ber\u00eda, Refa, Resef, Telah, Tah\u00e1n, Laad\u00e1n, Amiud, Elisama y Nun (1 Cr. 7.23\u201327). De ah\u00ed que existe la posibilidad de que la genealog\u00eda de Mois\u00e9s haya sido abreviada si se la compara con las de Josu\u00e9 o aun de Bezaleel. En segundo lugar, el \u201cpadre\u201d de Mois\u00e9s, Amram, y los hermanos de este, dieron origen a las tribus de los amramitas, izharitas, etc., que ya alcanzaban a 8.600 (contando los varones solamente), a menos de un a\u00f1o del \u00e9xodo (Nm. 3.27\u201328), situaci\u00f3n improbable salvo que el mismo Amram y sus hermanos hubiesen prosperado marcadamente en una \u00e9poca anterior a Mois\u00e9s. En tercer lugar, la redacci\u00f3n que indica que por Amram Jocabed \u201cdio a luz\u201d a Mois\u00e9s, Aaron, y Mar\u00eda (Ex. 6.20; Nm. 26.59), lo mismo que el \u201cengendr\u00f3\u201d de Gn. 5 y 11, no significa necesariamente paternidad inmediata, sino tambi\u00e9n simplemente descendencia. V\u00e9ase Gn. 46.18, donde los vv. que preceden indican que algunos bisnietos de Zilpa se incluyen entre aquellos que ella \u201cdio a luz \u2026 a Jacob\u201d. Sobre estos tres puntos, v\u00e9ase tambi\u00e9n <etiqueta id=\"#_ftn959\" name=\"_ftnref959\" title=\"\"><i>WDB<\/i><\/etiqueta>, pp. 153. En cuanto a la fecha del \u00e9xodo, en el sentido de que ocurri\u00f3 sobre una base independiente 430 a\u00f1os despu\u00e9s de una fecha al final del ss. XVIII para Jacob, v\u00e9ase inf.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las condiciones sociales que surgen de las narraciones patriarcales no permiten un fechamiento preciso, pero concuerdan con la fecha general que se puede establecer por referencia a Gn. 14 y 19, y con la utilizaci\u00f3n del per\u00edodo de 430 a\u00f1os hasta el \u00e9xodo. As\u00ed se puede observar c\u00f3mo las costumbres sociales en torno a la adopci\u00f3n y la herencia mencionadas en Gn. 15\u201316; 21; etc., son muy parecidas a las que aparecen en los documentos cuneiformes encontrados en Ur, etc., y que van de los ss. XVIII a XV a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La extraordinaria libertad para viajar a trav\u00e9s de grandes distancias (por ejemplo, el trayecto de Abraham entre Ur y Egipto) se destaca en esta \u00e9poca general; comparense los enviados de Babilonia que pasaban por Mari al ir y volver de Hazor en Palestina. Referente a las poderosas alianzas de esta \u00e9poca, v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn960\" name=\"_ftnref960\" title=\"\">sup. En los ss. XX y XIX a.C. en especial, el Neguev (\u201cel sur\u201d) de o que posteriormente fue Judea estuvo ocupado peri\u00f3dicamente, como lo ilustran los peri\u00f3dicos viajes de Abraham \u201cal sur\u201d. Como resultado ge<\/etiqueta>neral, teniendo en cuenta las cifras tradicionales aplicables a la vida, nacimiento, y fallecimiento de los patriarcas, se ubica a Abraham aproximadamente entre los a\u00f1os 2000 y 1850, a Isaac entre 1900 y 1750, a Jacob entre l800 y 1700, y a Jos\u00e9 entre 1750 y 1650; estas fechas se han redondeado deliberadamente para permitir cualquier ajuste posterior. Dichas fechas concuerdan con las pruebas arqueol\u00f3gicas, limitadas pero sugestivas, y sirven a la vez como una razonable interpretaci\u00f3n de la informaci\u00f3n b\u00edblica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Si se fija una fecha para la entrada de Jacob y su familia en Egipto alrededor de 1700 a.C., esto colocar\u00eda dicho acontecimiento y el ministerio de *Jos\u00e9 en el per\u00edodo de los hicsos de la historia egipcia, durante el cual gobernantes de origen semita aparecen como faraones de Egipto; esto concordar\u00eda con la rara mezcla de elementos egipcios y semitas que hallamos en Gn. 37.1.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. El \u00e9xodo y la conquista<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>(Para conocer las fechas alternativas egipcias en esta secci\u00f3n, v\u00e9anse las tablas cronol\u00f3gicas,) Un nuevo contacto entre Israel y sus vecinos ocurre en Ex. 1.11, cuando los hebreos estaban edificando las ciudades de Pit\u00f3n y Rames\u00e9s en la \u00e9poca de Mois\u00e9s. Rames\u00e9s era la capital egipcia del Delta, edificada en su mayor parte por Rams\u00e9s II, ciudad a la cual le dio su propio nombre (ca. 1290\u20131224 a.C.), prosiguiendo as\u00ed la obra de su padre Setos I (ca. 1304\u20131290 a.C.); esto vale tambi\u00e9n para Qantir, el sitio m\u00e1s probable de Rames\u00e9s. Rams\u00e9s I (ca. 1305\u20131304 a.C.) rein\u00f3 poco m\u00e1s de un a\u00f1o, motivo por el cual no se lo toma en cuenta. Con anterioridad a Setos I y Rams\u00e9s II, ning\u00fan fara\u00f3n hab\u00eda edificado una ciudad capital en el Delta desde el per\u00edodo de los hicsos (en tiempos de Jos\u00e9); la ciudad de Rames\u00e9s, pues, fue realmente obra original de estos dos reyes, y no fue tomada de alg\u00fan gobernante anterior y simplemente llamada con un nuevo nombre, como a veces se sugiere. Por lo tanto, tomando como base este elemento comprobado, se debe considerar que el \u00e9xodo ocurri\u00f3 despu\u00e9s de 1300 a.C. y preferiblemente despu\u00e9s de 1290 a.C. (ascensi\u00f3n de Rams\u00e9s II). Un l\u00edmite inferior para la fecha del \u00e9xodo se indica probablemente en la denominada \u201cestela de Israel\u201d, inscripci\u00f3n triunfal de Merneptah fechada en su 5\u00ba a\u00f1o (ca. 1220 a.C.), que menciona la derrota de diversas ciudades y pueblos en Palestina, incluso Israel. Algunos niegan que Merneptah jam\u00e1s haya invadido Palestina; seg\u00fan Drioton, <i>La Bible et l\u2019 Orient<\/i>, 1955, pp. 43\u201346, a los pueblos palestinos simplemente los abrum\u00f3 la gran victoria de Merneptah en Libia, hecho que su estela conmemora mayormente; la menci\u00f3n de Israel ser\u00eda seguramente una alusi\u00f3n a la desaparici\u00f3n de los hebreos, que se internaron en el desierto, lo que significar\u00eda, para los egipcios, una muerte segura. Vease, adem\u00e1s, C. de Wit, The Date and Route of the Exodus, 1960. El \u00e9xodo, por lo tanto, se ubicar\u00eda en los primeros cinco a\u00f1os de Merneptah (ca. 1224\u20131220 a.C.). Sin embargo, este criterio tropieza con ciertas objeciones. Una inscripci\u00f3n de Merneptah en un templo de Amada en Nubia, en frases estrictamente paralelas, lo califica de \u201csometedor de Gezer\u201d y \u201carrebatador de Libia\u201d. \u201cArrebatador de Libia\u201d se refiere, sin lugar a dudas, a la gran victoria de Merneptah en Libia en el 5\u00ba a\u00f1o de su reinado, cuyo relato detallado se encuentra en la estela de Israel. De ah\u00ed que el t\u00edtulo tan espec\u00edfico y estrictamente paralelo de \u201csometedor de Gezer\u201d tiene que referirse a la exitosa intervenci\u00f3n de Merneptah en Palestina, aunque fuese de alcance limitado. Con esto concordar\u00eda el claro significado de las referencias a Ascal\u00f3n, Gezer, Yenoam, Israel, y Khuru como \u201cconquistada\u201d, \u201csometida\u201d, \u201caniquilida\u201d, \u201csus mieses no existen\u201d, y \u201cenviudada\u201d, respertivamente, en la estela de Israel. Luego, la referencia a \u201cIsrael, sus mieses (= <etiqueta id=\"#_ftn961\" name=\"_ftnref961\" title=\"\">lit. \u2018simiente\u2019) no existen\u201d podr\u00eda refl<\/etiqueta>ejar la pr\u00e1ctica egipcia de prender fuego a veces a los sembrados de sus enemigos, lo cual es aplicable al comienzo del asentamiento de Israel en Palestina, pero no en el momento de su salida para encaminarse al desierto. De ah\u00ed que, tomando como base la interpretaci\u00f3n m\u00e1s probable de la estela de Israel que aqu\u00ed se sostiene, es casi seguro que Israel penetr\u00f3 en Palestina con anterioridad al a\u00f1o 1220 a.C., y que el \u00e9xodo ocurri\u00f3 40 a\u00f1os antes, o sea con anterioridad a 1260 a.C. La fecha probable del \u00e9xodo queda as\u00ed reducida al per\u00edodo 1290\u20131260 a.C. Un buen per\u00edodo promedio para el \u00e9xodo y la posterior peregrinaci\u00f3n ser\u00eda as\u00ed aproximadamente del a\u00f1o 1280 a.C. al 1240 a.C. En lo que respecta a ciertas suposiciones de que se produjo mas de un \u00e9xodo de Egipto, o de que algunas tribus nunca entraron en Egipto, no existe prueba objetiva externa alguna, y las tradiciones b\u00edblicas est\u00e1n claramente en contra de tales sugerencias.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La cifra de 40 a\u00f1os relativa a los viajes de los hebreos por el desierto se desecha frecuentemente con demasiada facilidad, como cifra redonda que puede significar cualquier cosa. Este per\u00edodo particular de 40 a\u00f1os de la historia hebrea debe tomarse con seriedad tal como aparece, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones. Los israelitas tardaron un a\u00f1o y fracci\u00f3n en recorrer la distancia entre Rames\u00e9s y Cades-barnea (salieron de Rames\u00e9s el d\u00eda 15 del \u201cmes primero\u201d, Nm. 33.3), abandonando el <etiqueta id=\"#_ftn962\" name=\"_ftnref962\" title=\"\">mte. Sina\u00ed el d\u00eda 20 del mes segundo del segundo a\u00f1o, Nm. 10.11, A este per\u00edodo deben agregarse <\/etiqueta>por lo menos: tres d\u00edas, Nm. 10.33; quiz\u00e1s otro mes m\u00e1s, Nm. 11.21; y siete d\u00edas, Nm. 12.15; en total un viaje de un a\u00f1o y dos meses y medio; luego, los subsiguientes 38 a\u00f1os desde Cades-barnea hasta el cruce del arroyo de Zered (Dt. 2.14 y Nm. 21.12), con el discurso de Mois\u00e9s a Israel en las llanuras de Moab en el und\u00e9cimo mes del cuadrag\u00e9simo a\u00f1o (Dt. 1.3). El objeto de los 40 a\u00f1os destinados a reemplazar a una generaci\u00f3n (rebelde) por otra se indica con toda claridad en Dt. 2.14.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La declaraci\u00f3n de que Hebr\u00f3n fue fundada siete a\u00f1os antes que Zo\u00e1n en Egipto (Nm. 13.22) a veces suele vincularse con la era (contempor\u00e1nea) de Pi-Rames\u00e9s en Egipto, que abarca 400 a\u00f1os desde aproximadamente 1720\/1700 hasta alrededor de 1320\/1300 a.C. Esta era correr\u00eda en este caso paralelamente a los 430 a\u00f1os de la tradici\u00f3n hebrea. Esta idea, sin embargo, resulta m\u00e1s interesante que convincente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las pruebas proporcionadas por Palestina concuerdan en t\u00e9rminos generales con la informaci\u00f3n de los anales egipcios. Aun admitiendo que algunos asentamientos hayan florecido con anterioridad (p. ej. el sitio donde se erigi\u00f3 el templo en Amm\u00e1n, seg\u00fan Lankester Harding), la intensa ocupaci\u00f3n de los reinos de Edom y Moab durante la edad de hierro, rodeados de poderosos fortines o blocaos fronterizos data principalmente de alrededor de 1300 a.C. en adelante. Por consiguiente estos reinos dif\u00edcilmente podr\u00edan haberse opuesto en forma efectiva a Israel (como se describe en Nm. 20) antes de ca. 1300 a.C. Por ello se desprende, una vez m\u00e1s, que la fecha del \u00e9xodo esta mejor ubicada con posterioridad a 1300 a.C. que con anterioridad a dicho a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Rastros encontrados en distintas ciudades de Palestina demuestran a las claras que hubo destrucci\u00f3n en la segunda mitad del ss. XIII a.C., lo cual concordar\u00eda con la embestida de los israelitas calculada alrededor del a\u00f1o 1240 a.C. en adelante. Dichas ciudades son Tell Beit Mirsim (posiblemente la Debir\/Quiriat-sefer b\u00edblica), Laquis, Bet-el, y Hazor. Solo dos sitios han dado lugar a controversia: Jeric\u00f3 y Hai.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Jeric\u00f3 la clara verdad parece ser que Josu\u00e9 e Israel cumplieron con tanta eficacia su tarea que las ruinas de la ciudad quedaron expuestas a los estragos de la naturaleza y el hombre durante cinco siglos, hasta los d\u00edas de Acab (cf. 1 R. 16.34), de tal suerte que los niveles correspondientes a la edad del bronce tard\u00eda que yac\u00edan en la superficie, quedaron casi enteramente denudados, e incluso algunos de los niveles m\u00e1s profundos fueron seriamente afectados. As\u00ed, en algunas partes del mont\u00edculo, las capas superiores se remontan hasta la edad del bronce temprana (3\u00ba milenio a.C.), pero las pruebas existentes en otras partes, como tambi\u00e9n las tumbas, demuestran claramente la existencia de un gran asentamiento en la edad del bronce media, que fue posteriormente denudado por acci\u00f3n de la erosi\u00f3n. Los vestigios sumamente escasos de la Jeric\u00f3 de la edad del bronce tard\u00eda (<etiqueta id=\"#_ftn963\" name=\"_ftnref963\" title=\"\">e. d. la de la \u00e9poca de Josu\u00e9) son tan pocos precisamente porque estuvieron expuestos a la erosi\u00f3n por un per\u00edodo aun m\u00e1s largo, desde Jos<\/etiqueta>u\u00e9 hasta el reino de Acab; y cualquier zona no ocupada por los asentamientos de la edad del hierro en tiempos de Acab y posteriores se ha visto sometida a la erosi\u00f3n hasta nuestros d\u00edas. De ah\u00ed la p\u00e9rdida casi total de la Jeric\u00f3 de la edad del bronce tard\u00eda correspondiente al ss. XIV a.C., y la probabilidad de la p\u00e9rdida total de cualquier asentamiento del ss. XIII a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los muros atribuidos a la edad del bronce tard\u00eda por Garstang, al examinarse minuciosamente, pertenecen sin lugar a dudas a la edad del bronce temprana, ca. 2300 a.C., de manera que dejan de tener pertinencia para la victoria de Josu\u00e9. El hecho de la aparente cesaci\u00f3n de los escarabajos de los reyes egipcios en Jeric\u00f3 con los de Amenofis III (quien muri\u00f3 ca. 1353 a.C.) no demuestra por s\u00ed solo que Jeric\u00f3 fue destruida en ese momento, sino que constituye una mera demostraci\u00f3n de que se hab\u00eda eclipsado temporariamente la influencia directa de los egipcios en Palestina en la \u00e9poca de dicho rey y sus sucesores inmediatos, de lo cual se tiene informaci\u00f3n por otras fuentes. La escasez de alfarer\u00eda micena (com\u00fanmente importada por Siropalestina en los ss. XIV y XIII a.C.) en Jeric\u00f3 tampoco demuestra que haya ca\u00eddo a principios del ss. XIV a.C. y no m\u00e1s bien avanzado el ss. XIII. Con frecuencia se ha pasado por alto el hecho de que estos recipientes importados a veces son muy escasos en sitios siropalestinos, mientras que a la vez se encuentran a menudo en asentamientos en la costa o pr\u00f3ximos a la misma. As\u00ed, la ciudad de Hama (igualmente interior) en Siria, estuvo ocupada durante el ss. XIII a.C., pero all\u00ed s\u00f3lo se descubrieron dos tiestos micenos tard\u00edos, lo cual representa menos de lo que se contr\u00f3 en Jeric\u00f3; en cuanto a Hama, v\u00e9ase G. Hanfmann, rese\u00f1a de P. J. Riis, \u201cHama II\u201d, parte 3, en <i>JNES<\/i> 12, 1953, pp. 206\u2013207. El resultado neto de todo esto es que no se pueden demostrar formalmente una conquista israelita de *Jeric\u00f3 en el ss. XIII tomando como base los vestigios arqueol\u00f3gicos existentes, pero tampoco se la puede negar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ciudad de *Hai presenta un problema que requiere mayor investigaci\u00f3n sobre el terreno; la secci\u00f3n del mont\u00edculo de Et-Tell que hasta el momento ha sido excavada dej\u00f3 de ser ocupada alrededor del a\u00f1o 2300 a.C. Posiblemente la respuesta podr\u00e1 encontrarse en alg\u00fan asentamiento de la edad del bronce tard\u00eda que tiene que aparecer todav\u00eda en el lugar, pero hasta el momento no ha sido posible localizarlo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>habiru<\/span><span style=''> <\/span><span style=''>apiru<\/span><span lang=ES style=''>, conocidos a trav\u00e9s de las tablillas halladas en Tell el-Amarna como muy activos en Palestina alrededor del a\u00f1o 1350 a.C., se equiparan a veces con los invasores israelitas (\u201cHebreos\u201d) bajo el mando de Josu\u00e9. Sin embargo, el a\u00f1o l350 a.C. es demasiado prematuro para asignarlo a la conquista, como ya se ha demostrado m\u00e1s arriba. Adem\u00e1s, el t\u00e9rmino <\/span><span style=' '>habiru<\/span><span style=' '> <\/span><span style=' '>apiru<\/span><span lang=ES style=' '> se aplica a muchos otros pueblos, y no s\u00f3lo a los hebreos mencionados en la Biblia, en una cantidad de documentos que llevan fechas que var\u00edan entre los a\u00f1os 1800 y 1150 a.C. y abarcan pa\u00edses tan distantes como Mesopotamia, Egipto, Siria, y Asia Menor. Es muy posible que los israelitas hayan sido considerados <\/span><span style=' '>habirus<\/span><span style=' '> <\/span><span style=' '>apirus<\/span><span lang=ES style=' '>, pero es obvio que no se los puede equiparar con un determinado grupo de ellos sin mayores pruebas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(Para una nueva relaci\u00f3n de las pruebas arqueol\u00f3gicas y de otros tipos en cuanto a una dataci\u00f3n del \u00e9xodo y la conquista en el ss. XV a.C. v\u00e9ase J. J. Bimson, <i>Redating the Exodus and Conquest<\/i>, 1978.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Desde Josu\u00e9 hasta el ascenso de David al trono<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Este per\u00edodo presenta un problema en cuanto a ciertos detalles que no pueden solucionarse mientras no se est\u00e9 en posesi\u00f3n de mayor informaci\u00f3n. Si los 40 a\u00f1os de las peregrinaciones del \u00e9xodo, m\u00e1s los 40 a\u00f1os del reinado de David, y los primeros tres a\u00f1os del reinado de Salom\u00f3n se restan del total de 480 a\u00f1os del per\u00edodo que va desde el \u00e9xodo hasta el 4\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n (1 R. 6.1), queda una cifra de alrededor de 397 a\u00f1os para Josu\u00e9, los ancianos, los jueces, y Sa\u00fal. Los datos arqueol\u00f3gicos indican aproximadamente el a\u00f1o 1240 a.C. para el comienzo de la conquista (v\u00e9ase m\u00e1s arriba), lo cual da tan s\u00f3lo unos 230 a\u00f1os hasta el 1010 a.C., la fecha probable del ascenso de David. Sin embargo, el total de los per\u00edodos registrados en Josu\u00e9, Jueces, y Samuel no suma 397, ni 230 a\u00f1os, sino 470 + x + y + z, a\u00f1os, donde x representa el per\u00edodo de Josu\u00e9 y los ancianos, y el n\u00famero de a\u00f1os superior a 20 durante los cuales Samuel fue juez, y z el reinado de Sa\u00fal, todas ellas cifras desconocidas. Pero el esquema general del problema no tiene por qu\u00e9 resultar dif\u00edcil de manejar en principio, si se toman como marco de referencia las antiguas formas orientales corrientes de efectuar los c\u00e1lculos, que son las \u00fanicas que corresponde tener en cuenta. En ninguna parte se afirma expl\u00edcitamente que los 397 a\u00f1os que se obtienen sobre la base de 1 R. 6.1, o los 470 o m\u00e1s a\u00f1os desconocidos de Josu\u00e9-Samuel se deban tomar consecutivamente, ni hay por qu\u00e9 suponerlo. Ciertos grupos de jueces, como tambi\u00e9n opresiones, se indican con toda claridad como sucesivas (\u201cy despu\u00e9s de \u00e9l \u2026\u201d), pero esto no se dice de todos; por lo menos tres grupos principales pueden considerarse en parte contempor\u00e1neos, De manera que entre los 230 a\u00f1os evidentemente consecutivos a que se llega arqueol\u00f3gicamente, y los 470 plus a\u00f1os desconocidos que se registran y que son, posiblemente, simult\u00e1neos en parte, la diferencia de unos 240 o m\u00e1s a\u00f1os desconocidos puede absorberse f\u00e1cilmente. En esta forma los 397 a\u00f1os representar\u00edan, entonces, simplemente una selecci\u00f3n basada en alg\u00fan principio aun no aclarado (tal como la omisi\u00f3n de ciertas opresiones o algo semejante) tomada de la cifra mayor del total de 470 o m\u00e1s a\u00f1os desconocidos disponibles.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En las obras del Cercano Oriente que comprenden cronolog\u00edas, es importante tener en cuenta que los antiguos escribas no acostumbraban hacer listas sincr\u00f3nicas como se hace en la actualidad. Se limitaban a enumerar cada serie de gobernantes y reinados separadamente, en forma sucesiva, en el papiro o la tablilla. Los sincronismos deb\u00edan derivarse de obras historiogr\u00e1ficas especiales y no de las listas de reyes o de los relatos destinados a otros fines. El papiro real turin\u00e9s procedente de Egipto constituye un excelente ejemplo de lo que se acaba de puntualizar. Es una lista muy amplia de las cinco dinast\u00edas 13\u00aa a 17\u00aa en grupos sucesivos, con un total original de m\u00e1s de 150 gobernantes y sus respectivos reinados, que abarcan por lo menos 450 a\u00f1os. Sin embargo, se sabe por otras fuentes que estas cinco dinast\u00edas, los 150 o m\u00e1s gobernantes, como as\u00ed tambi\u00e9n los 450 o m\u00e1s a\u00f1os de reinado, tienen que entrar en los 234 a\u00f1os entre ca. 1786 y ca. 1552 a.C.: raras veces menos de dos series, y a veces tres series, de gobernantes reinaron en forma contempor\u00e1nea. La ausencia de referencias rec\u00edprocas entre contempor\u00e1neos (p. ej. entre los jueces) corre paralela con igual ausencia de referencias en casi todo el per\u00edodo de la historia egipcia que se acaba de citar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una situaci\u00f3n parecida se descubre en las listas de reyes y en la historia de las ciudades-estados sumerias y babil\u00f3nicas antiguas en la Mesopotamia. Por esta raz\u00f3n no hay motivo para que tales m\u00e9todos no se puedan aplicar en el caso de una obra como el libro de Jueces. Es preciso recalcar que en ning\u00fan caso, sea b\u00edblico o extrab\u00edblico, se trata de un problema de falta de exactitud, sino de los m\u00e9todos corrientes que se empleaban en la antig\u00fcedad. Todas las cifras en s\u00ed pueden ser correctas; donde hay que tener cuidado es en su interpretaci\u00f3n. La utilizaci\u00f3n selectiva de la informaci\u00f3n por la v\u00eda de la omisi\u00f3n, como ya se ha sugerido para el origen de los 397 (de los 480) a\u00f1os, se conoce tanto por las listas egipcias como por los anales mesopot\u00e1micos, como tambi\u00e9n por otras fuentes. Las cifras b\u00edblicas, juntamente con la informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica, comienzan a tener sentido cuando se tienen en cuenta las pr\u00e1cticas antiguas correspondientes; cualquier soluci\u00f3n definitiva en lo que se refiere a detalles requiere informaci\u00f3n mucho m\u00e1s completa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style='font-size:14.0pt;'>TABLA CRONOL\u00d3GICA: ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTOS<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Las monarqu\u00edas hebreas<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Las monarqu\u00eda unida<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Que el reinado de David efectivamente dur\u00f3 40 a\u00f1os lo demuestra el hecho de que se trata de una cifra compuesta: 7 a\u00f1os en Hebr\u00f3n, 33 en Jerusal\u00e9n (1 R. 2.11). Los 40 a\u00f1os de reinado de Salom\u00f3n comenzaron con una breve corregencia con su padre, de unos pocos meses quiz\u00e1s; <etiqueta id=\"#_ftn964\" name=\"_ftnref964\" title=\"\">cf.<\/etiqueta> 1 R. 1.37\u20132. 11; 1 Cr. 28.5; 29.20\u201323, 26\u201328. Como el reinado de Salom\u00f3n parece haber terminado <etiqueta id=\"#_ftn965\" name=\"_ftnref965\" title=\"\">ca. 931\/30 <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn966\" name=\"_ftnref966\" title=\"\">a.C., su ascensi\u00f3n al trono fue ca. 971\/70 a.C., y el de David ca. <\/etiqueta>1011\/10 a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La duraci\u00f3n del reinado de Sa\u00fal s\u00f3lo puede ser estimada, dado que ha ocurrido algo en el texto hebreo de 1 S. 13.1; pero los 40 a\u00f1os de Hch. 13.21 deben de ser correctos, porque el cuarto hijo de Sa\u00fal, de nombre Is-boset, ten\u00eda por lo menos 35 a\u00f1os de edad cuando muri\u00f3 Sa\u00fal (a los 42 a\u00f1os de edad, no m\u00e1s de 7 a\u00f1os m\u00e1s tarde, 2 S. 2.10). De ah\u00ed que si Jonat\u00e1n, el mayor, ten\u00eda alrededor de 40 a\u00f1os cuando falleci\u00f3, Sa\u00fal no puede haber tenido mucho menos de 60 al morir. Si lleg\u00f3 a rey poco despu\u00e9s de haber sido ungido cuando era \u201cjoven\u201d todav\u00eda (1 S. 9.2; 10.1, 17ss), probablemente no tendr\u00eda menos de 20 a\u00f1os de edad ni mucho m\u00e1s de 30, garantiz\u00e1ndole as\u00ed un reinado de 30 \u00f3 40 a\u00f1os pr\u00e1cticamente. De esta manera, si su edad se calcula en una cifra media de 25 a\u00f1os cuando ascendi\u00f3 al trono, con un reinado de por lo menos 35 a\u00f1os, la informaci\u00f3n biol\u00f3gica se ajusta, como tambi\u00e9n Hch. 13.21, como cifra redonda o exacta. La ascensi\u00f3n de Sa\u00fal est\u00e1, por lo tanto, bastante cerca del 1045 \u00f3 1050 a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La monarqu\u00eda dividida<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>Hasta la ca\u00edda de Samaria. Comparando los <\/span><span style=' '>limmu<\/span><span lang=ES style=' '> o listas ep\u00f3nimas de Asiria, y sus listas de reyes y textos hist\u00f3ricos, se puede fijar la fecha 853 a.C. para la batalla de Carcar, la muerte de Acab, y el ascenso de Ocoz\u00edas en Israel, y tambi\u00e9n el ascenso de Jeh\u00fa despu\u00e9s de la muerte de Joram en 841 a.C. Los reinados intermedios de Ocoz\u00edas y Joram ocupan exactamente este intervalo si se calculan de acuerdo con los m\u00e9todos acostumbrados para el c\u00e1lculo de los a\u00f1os de reinado. Si se hace un cuidadoso c\u00e1lculo de este tipo, siguiendo los m\u00e9todos antiguos, se descubre una perfecta armon\u00eda en las cifras de los reinados de ambos reyes, retrocediendo hasta el ascenso de Roboam en Jud\u00e1 y Jeroboam en Israel en el a\u00f1o 931\/30 a.C. De all\u00ed las fechas establecidas anteriormente para la monarqu\u00eda unida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De la misma manera, las fechas de las dos series de reyes pueden calcularse hasta la ca\u00edda de Samaria a m\u00e1s tardar en 720 a.C. Esto ha sido demostrado con toda claridad por E. R. Thiele, <i>Mysterious Numbers of the Hebrew Kings<\/i>\u00b2, 1965. Es posible demostrar, como lo ha hecho \u00e9l, la existencia de corregencias entre Asa y Josafat, Josafat y Joram, Amasias y Azar\u00edas (Uz\u00edas), Azar\u00edas y Jotam, y Jotam y Acaz. Sin embargo, las objeciones de Thiele a los sincronismos de 2 R. 17.1 (12\u00ba a\u00f1o de Acaz equiparado con el ascenso de Oseas en Israel), 2 R. 18.1 (3\u00ba a\u00f1o de Oseas con el ascenso de Ezequ\u00edas de Jud\u00e1), y 2 R. 18.9\u201310 (equiparando el 4\u00ba y el 6\u00ba a\u00f1os de Ezequ\u00edas con el 7\u00ba y el 9\u00ba de Oseas) carecen de valor. Thiele los tom\u00f3 como a\u00f1os de reinado exclusivo, con 12\/13 a\u00f1os de error. No obstante, la verdad parece ser que en realidad estas cuatro referencias simplemente contin\u00faan el sistema de las corregencias: Acaz fue corregente con Jotam durante 12 a\u00f1os, y Ezequ\u00edas con Acaz. Esta pr\u00e1ctica de las corregencias en Jud\u00e1 debe haber contribuido notablemente a la estabilidad de dicho reino; David y Salom\u00f3n lograron establecer as\u00ed un valioso precedente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Jud\u00e1 hasta la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Desde el reinado de Ezequ\u00edas hasta el de Joaqu\u00edn, todav\u00eda pueden calcularse las fechas con precisi\u00f3n, culminando con el a\u00f1o de la captura de Jerusal\u00e9n por los babilonios en 597 a.C., fechada con exactitud del 15 al 16 de marzo (dos de Adar) del 597 mediante las tablillas de la Cr\u00f3nica babil\u00f3nica que abarcan dicho per\u00edodo. Pero a partir de ese momento hasta la ca\u00edda definitiva de Jerusal\u00e9n, reina cierta incertidumbre respecto a la forma precisa de calcular el a\u00f1o civil hebreo, como as\u00ed tambi\u00e9n los distintos reinados de Sedequ\u00edas y Nabucodonosor en 2 Reyes y Jerem\u00edas. En consecuencia, prevalecen dos fechas diferentes para la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n: 587 y 586 a.C. Aqu\u00ed se prefiere adoptar la fecha 587, con Wiseman y Albright (en divergencia con Thiele, quien prefiere el a\u00f1o 586).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. El exilio y posteriormente<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La mayor\u00eda de las fechas de los reinados de los monarcas babilonios y persas que se mencionan en los pasajes b\u00edblicos que se ocupan de este per\u00edodo pueden determinarse con toda exactitud. Por m\u00e1s de medio siglo las opiniones se han dividido en cuanto al orden relativo de Esdras y Nehem\u00edas en Jerusal\u00e9n. El orden b\u00edblico de los acontecimientos seg\u00fan el cual *Esdras lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n en 458 a.C. y *Nehem\u00edas en 445 es perfectamente compatible cuando se analiza minuciosamente (cf. J. S. Wright).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El per\u00edodo intertestamentario resulta razonablemente claro; para las fechas principales, v\u00e9ase la tabla cronol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0W. F.Albright, <i>Arqueolog\u00eda de Palestina<\/i>, 1962: bosquejo muy conveniente del tema que abarca; \u00b0J. Finegan, <i>Manual de cronolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975; W. H. Schmidt, <i>Introducci\u00f3n al Antiguo Testamento<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn967\" name=\"_ftnref967\" title=\"\">pp. 23\u201345; H. Cazelles, <\/etiqueta><i>Introducci\u00f3n cr\u00edtica al Antiguo Testamento<\/i>, 1981; R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, <etiqueta id=\"#_ftn968\" name=\"_ftnref968\" title=\"\">t(t). I y II; W. F. Albright, <\/etiqueta><i>Desde la edad de piedra al cristianismo<\/i>, 1959; M. Noth, <i>Historia de Israel<\/i>, 1966; G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda B\u00edblica<\/i>, 1975; <i>GHTS; AHWB<\/i>; J. Bright, <i>Historia de Israel<\/i>, 1966; S. J. Schultz, <i>Habla el Antiguo Testamento<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>Cronolog\u00eda del Cercano Oriente<\/span><\/i><span lang=ES style=''>: W. C. Hayes, M. B. Rowton, F. Stubbings, <i>CAH\u00b3, <\/i>1970, <etiqueta id=\"#_ftn969\" name=\"_ftnref969\" title=\"\">cap(s). VI: Cronolog\u00eda; J. Jacobsen, <\/etiqueta><i>The Sumerian King List<\/i>, 1939\u2014trata acerca de los primitivos gobernantes mesopot\u00e1micos\u2014; R. A. Parker y W. H. Dubberstein, <i>Babylonian Chronology 626 BC-AD 75<\/i>, 1956\u2014datos completos sobre reyes babil\u00f3nicos, persas, y posteriores entre el 626 a.C. y 75 <etiqueta id=\"#_ftn970\" name=\"_ftnref970\" title=\"\">d.C., con tablas\u2014; A. Parrot, <\/etiqueta><i>Arch\u00e9ologie M\u00e9sopotamienne<\/i>, II, 1953\u2014Parte dos: II trata de Hamurabi y asuntos vinculados, y analiza la lista de reyes asirios\u2014; S. Smith, <i>Alalakh and Chronology<\/i>, 1940\u2014se ocupa de Hamurabi y el uso cr\u00edtico de las listas de reyes babilonios y asirios\u2014; E. R. Thiele, <i>Mysterious Numbers of the Hebrem Kings<\/i>\u00b2. 1965. A. Jepsen y A. Hanhart, <i>Untesuchungen zur Israeltisch-J\u00fcdischen Chronologie<\/i>, 1964; J. Finegan, <i>Handbook of Biblical Chronology<\/i>, 1964; V. Pavlovsky, E. Vogt, <etiqueta id=\"#_ftn971\" name=\"_ftnref971\" title=\"\"><i>Bib<\/i><\/etiqueta>. 45, 1964, pp. 321\u2013347, 348\u2013354. A. Ungnad, <i>Eponymen<\/i>, en E. Ebeling y 3. Meissner, <i>Reallexikon der Assyriologie<\/i>, 2, 1938, pp. 412\u2013457: explicaci\u00f3n completa y textos de las listas asirias de ep\u00f3nimos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>Egipto:<\/span><\/i><span lang=ES style=' '> E. Drioton y J. Vandier, <i>L\u2019\u00c9gypte <\/i>(Col.<i> Clio<\/i>, I: 2), 1962\u2014fuente cl\u00e1sica de informaci\u00f3n sobre historia y cronolog\u00eda egipcias\u2014; Sir A. H. Gardiner, en <etiqueta id=\"#_ftn972\" name=\"_ftnref972\" title=\"\"><i>JEA <\/i><\/etiqueta>31, 1945, pp. 11\u201328\u2014fechas civiles y de reinado egipcias\u2014; R. A. Parker, <i>The Calendars of Ancient Egypt<\/i>, 1950\u2014la obra cl\u00e1sica\u2014; R. A. Parker en <etiqueta id=\"#_ftn973\" name=\"_ftnref973\" title=\"\"><i>JNES <\/i><\/etiqueta>16, 1957, pp. 39\u201343\u2014relacionado con datos sobre Tutmosis III, dinast\u00eda 18, y Ramns\u00e9s II, dinast\u00eda 19\u2014; W. G. Waddell, <i>Manetho<\/i>, 1948\u2014la obra cl\u00e1sica\u2014; R. J. Williams, en <etiqueta id=\"#_ftn974\" name=\"_ftnref974\" title=\"\"><i>DOTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 137\u2013141\u2014presenta la estela de Israel\u2014.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>Palestina:<\/span><\/i><span lang=ES style=''> W. F. Albright, <i>Archaeology of Palestine<\/i>, 1956\u2014bosquejo sumamente conveniente del tema\u2014; N. Glueck, <i>Rivers in the Desert<\/i>, 1959\u2014resumen popular de su obra sobre la ocupaci\u00f3n estacional del Neguev en el <etiqueta id=\"#_ftn975\" name=\"_ftnref975\" title=\"\">ss. XX a.C., que <\/etiqueta>dan continuidad a sus informes en <etiqueta id=\"#_ftn976\" name=\"_ftnref976\" title=\"\"><i>BASOR<\/i><\/etiqueta>, N\u00ba 131, 137, 138, 142, 145, 149, 150, 152 y 155\u2014; N. Glueck, <i>The Other Side of the Jordan<\/i>, 1940, \u00b21970\u2014sobre el tema de los asentamientos de la edad del bronce media y la de hierro en la Transjordania, respecto a las fechas de Abraham y el \u00e9xodo\u2014; G. L. Harding en <etiqueta id=\"#_ftn977\" name=\"_ftnref977\" title=\"\"><i>PEQ<\/i><\/etiqueta> 90, 1958, pp. 10\u201312\u2014en oposici\u00f3n a Glueck sobre el tema de los asentamientos en la Transjordania\u2014; H. H. Rowley, \u201cThe Chronological Order of Ezra and Nehemiah\u201d, en <i>The Servant of the Lord and Other Essays on the Old Testament<\/i>, 1952, pp. 129ss; J. S. Wright, <i>The Building of the Second Temple<\/i>, 1958: para fechas posexilicas; <etiqueta id=\"#_ftn978\" name=\"_ftnref978\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>The Date of Ezra\u2019s Coming to Jerosalem<\/i>\u00b2, 1958.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>La ca\u00edda d\u00e9 Jud\u00e1:<\/span><\/i><span lang=ES style=''> D. J. Wiseman, <i>Chronicles o Chaldaean Kings<\/i> (626\u2013556 BC), 1956: fundamental para el per\u00edodo que abarca; comp\u00e1rense los siguientes: W. F. Albright en <i>BASOR <\/i>143, 1956, pp. 28\u201333; E. R. Thiele, <etiqueta id=\"#_ftn979\" name=\"_ftnref979\" title=\"\">ibid., pp. 22\u201327; H. Tadmor, en <\/etiqueta><i>JNES <\/i>15, 1956, pp. 226\u2013230; D. J. A. Clines \u201cRegnal Year Reckoning in the Last Years of the Kingdom of Judah\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn980\" name=\"_ftnref980\" title=\"\"><i>AJBA <\/i><\/etiqueta>2, 1972, pp. 9\u201334.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn981\" name=\"_ftnref981\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn982\" name=\"_ftnref982\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>T.C.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La finalidad que tiene dicha cronolog\u00eda es la de determinar las fechas correctas de los acontecimientos y las personas en el Antiguo Testamento con la mayor precisi\u00f3n posible, a fin de que podamos comprender mejor su importancia. I. Fuentes y m\u00e9todos de cronolog\u00eda a. M\u00e9todo antiguo Hasta hace 100 a\u00f1os aproximadamente las fechas del AT &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-del-antiguo-testamento\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRONOLOGIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22255","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22255","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22255"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22255\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22255"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22255"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22255"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}