{"id":22266,"date":"2016-02-05T15:17:02","date_gmt":"2016-02-05T20:17:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fortificaciones-y-el-arte-de-sitiar\/"},"modified":"2016-02-05T15:17:02","modified_gmt":"2016-02-05T20:17:02","slug":"fortificaciones-y-el-arte-de-sitiar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fortificaciones-y-el-arte-de-sitiar\/","title":{"rendered":"FORTIFICACIONES Y EL ARTE DE SITIAR"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La defensa en el mundo antiguo<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Ubicaci\u00f3n y tama\u00f1o de la fortaleza<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el curso de casi todo el per\u00edodo b\u00edblico las palabras \u201cciudad\u201d y \u201cfortaleza\u201d (<\/span><span style=''>mi&#7687;&#7779;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''>, y otras) fueron virtualmente sin\u00f3nimas en Palestina. A veces \u201cciudad amurallada\u201d realza este aspecto normalmente defensivo de una ciudad, en contraste con las aldeas que carec\u00edan de murallas. El relato de la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n bajo Nehem\u00edas demuestra claramente que la edificaci\u00f3n de murallas era \u00edndice de una ciudad debidamente constituida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Siempre que fuera posible se eleg\u00eda para la edificaci\u00f3n de una ciudad un sitio defendible en forma natural, aunque tambi\u00e9n resultaba esencial que hubiera una fuente de agua. Una colina empinada y aislada, como el caso de Samaria, o una estribaci\u00f3n inexpugnable de un monte tal como Ofel, el sitio de la Jerusal\u00e9n de David, constitu\u00edan lugares excelentes para el fin se\u00f1alado. Algunas ciudades, sin embargo, eran elegidas teniendo en cuenta una planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica regional, carreteras protectoras, y comunicaciones, o como Bet-el, en raz\u00f3n de una buena provisi\u00f3n de agua. Estos sitios, y las ciudades m\u00e1s bajas que surg\u00edan cuando la poblaci\u00f3n sobrepasaba la ciudad existente en el monte mismo, necesitaban un sistema artifical de defensa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Generalmente el t\u00e9rmino \u201cfortaleza\u201d configura un per\u00edmetro defensivo limitado. En Palestina la ciudad tipo cubr\u00eda una superficie de alrededor de 2\u20134 hect\u00e1reas. Algunas cubr\u00edan la mitad de dicha superficie, otras m\u00e1s. Por ejemplo, Meguido y la Jerusal\u00e9n del tiempo de David ocupaban entre 4, 5 y 5, 3 hect\u00e1reas, mientras que la Hazor cananea cubr\u00eda unas 81 hect\u00e1reas. Las capitales de Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, y Roma eran de un tama\u00f1o excepcional, a la vez que difer\u00edan de las ciudades normales en otros aspectos tambi\u00e9n (p. ej. * <span style='text-transform:uppercase'>N\u00ednive<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Cala<\/span>; * <span style='text-transform: uppercase'>Babilonia<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los muros de las ciudades variaban considerablemente en espesor, altura, y forma. Los muros s\u00f3lidos eran de un promedio de 3 <etiqueta id=\"#_ftn162\" name=\"_ftnref162\" title=\"\">m de espesor, pero en su base pod\u00edan llegar a tener dos a tres veces m\u00e1s de espesor. Los muros de casamata, sistema de muros dobl<\/etiqueta>es, ten\u00edan un promedio de 1, 5 m cada uno. En altura los muros variaba de unos 6 m hasta por lo menos 9 <etiqueta id=\"#_ftn163\" name=\"_ftnref163\" title=\"\">m. Generalmente los cimientos eran de piedra y los muros mismos de piedra, ladrillo de barro, o ladrillo sobre varias hiladas de piedra. Pod\u00eda lograrse <\/etiqueta>una mayor capacidad defensiva agregando un muro exterior distante un tiro de flecha del muro principal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La construcci\u00f3n de defensas en las ciudades<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aun cuando se prefer\u00eda la lucha a campo abierto, un ej\u00e9rcito a la defensiva pod\u00eda retirarse a su ciudad en caso necesario. Los muros y las fortificaciones correspondientes eran necesarios tanto para impedir la entrada del enemigo como para proveer una plataforma de tiro protegida para los defensores. En \u00e9pocas diversas se emplearon muros y terraplenes, independientes o adheridos al muro, bastiones, torres, y parapetos almenados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las excavaciones han permitido descubrir restos de muros de ciudades en Siria y Palestina desde el 3\u00ba milenio a.C., probablemente construidos bajo influencia mesopot\u00e1mica. Existe un espacio de tiempo bastante largo que separa a estos \u00faltimos de las fortificaciones m\u00e1s antiguas que se conocen. En la Jeric\u00f3 neol\u00edtica de la era anterior a la de la alfarer\u00eda se encontraron varios muros de piedra sin labrar, como tambi\u00e9n una torre circular de 13 m de di\u00e1metro, con 22 escalones en su interior. Estos escalones y un foso de 9 m de ancho cortados en roca s\u00f3lida se remontan al 7000\u20136000 a.C., m\u00e1s de 4000 a\u00f1os antes de Abraham. Las aldeas abiertas, desprovistas de fortificaciones, fueron seguidas alrededor de 3000 a.C. por algunas ciudades fortificadas: Jeric\u00f3, Meguido, Gezer, Hai, etc. Se constru\u00edan distintas clases de muros de piedra y\/o ladrillo, algunos con bastiones y terraplenes. Tambi\u00e9n se han descubierto torres semicirculares y cuadradas ubicadas en las esquinas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante el per\u00edodo siguiente, la edad del bronce media (desde los patriarcas hasta Jos\u00e9), se hicieron algunos cambios importantes en cuanto a muros y puertas, relacionados en parte con el uso de carros de guerra, y posiblemente el ariete. Alrededor del 1700 a.C., cuando los hicsos penetraron en Egipto (* <span style='text-transform:uppercase'>Cronolog\u00eda del AT<\/span>), se agregaron s\u00f3lidos bancos de tierra apisonada a los muros o terraplenes existentes. A veces se edificaban muros encima de los terraplenes. M\u00e1s tarde, tambi\u00e9n, se construyeron s\u00f3lidos muros de piedra (* <span style='text-transform: uppercase'>Siquem<\/span>). El baluarte o \u201cglasis\u201d\u2014revestimiento especial consolidado sobre un terrapl\u00e9n o ladera de tell\u2014, a menudo cubierto con revoque o tiza a modo de impermeabilizaci\u00f3n, puede haber sido introducido para hacer frente al ariete (<etiqueta id=\"#_ftn164\" name=\"_ftnref164\" title=\"\"><i>EAEHL<\/i><\/etiqueta>, pp. 113). Proteg\u00eda, no un campamento para carros de guerra y sus guerreros, sino las ciudades bajas extendidas alrededor (* <span style='text-transform: uppercase'>Hazor<\/span>). Los hicsos fueron, aparentemente, los responsables de este nuevo sistema de defensa, aunque los cananeos todav\u00eda ocupaban las ciudades. Finalmente, con frecuencia hab\u00eda una zanja o foso frente al terrapl\u00e9n, y el material excavado formaba el banco circundante (<etiqueta id=\"#_ftn165\" name=\"_ftnref165\" title=\"\"><i>CAH<\/i><\/etiqueta>, 2, 1 , pp. 77\u2013116).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Josu\u00e9 entro en la tierra de Cana\u00e1n en la edad del bronce tard\u00eda, en el ss. XIII a.C. Las excavaciones efectuadas han revelado pocos indicios de las defensas de esa \u00e9poca. Hubo poca evoluci\u00f3n, y se siguieron usando los sistemas de defensa de la edad del bronce media o se los reconstruy\u00f3 siguiendo la misma concepci\u00f3n. Esto podr\u00eda explicar la aparente falta de muros en *Jeric\u00f3 que se atribuye a los tiempos de Josu\u00e9. Hasta la fecha no se conocen fortificaciones israelitas anteriores a los d\u00edas de Sa\u00fal y David.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los d\u00edas del reino unido se edificaron muros de casamata en varias ciudades. Estos consisten de dos muros delgados y paralelos (de 1, 5 m de espesor en general), con unos 2 m de separaci\u00f3n, unidos a intervalos regulares por muros transversales. Los espacios largos y angostos formados dentro del muro pod\u00edan ser usados para vivienda (Jos. 2.15) o almacenaje, o se los pod\u00eda rellenar para dar mayor resistencia. Los muros de esta naturaleza eran de construcci\u00f3n m\u00e1s econ\u00f3mica y, no obstante, ofrec\u00edan una solidez razonable. Los muros de casamata se utilizaron desde ca. 1600 a.C. hasta el ss. II a.C. La capital de Sa\u00fal en Gabaa era una fortaleza, de 52 par 35 m, con torres esquineras y muros de casamata. Tambi\u00e9n hubo otros tipos de muros. En Beerseba dos delgados muros iguales y paralelos, seguidos por un muro s\u00f3lido de 4 m de espesor, se atribuyen a la era de David y Salom\u00f3n. Las ciudades de Salom\u00f3n utilizaron distintos tipos de fortificaciones, aunque una marca distintiva de ellas, como se puede ver en *Meguido, *Hazor, y *Gezer, es el uso de muros de casamata y una puerta con tres conjuntos de columnas y dos torres. Durante el resto del per\u00edodo del AT se usaron tanto muros s\u00f3lidos como de casamata, y ocasionalmente un muro exterior y otro interior (* <span style='text-transform:uppercase'>Laquis<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante la edad de hierro se construyeron fortalezas reales, como la de Gabaa de Sa\u00fal. Una serie de fuertes, de forma rectangular o irregular, edificados en el Neguev entre los ss. X y VI a.C. marcan el l\u00edmite meridional al que llegaron los israelitas. La ciudadela de *Arad fue una importante fortaleza real fronteriza. Tambi\u00e9n se edificaron fuertes romanos en el Neguev, el Arab\u00e1 y la Transjordania.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Excavaciones efectuadas en *Jerusal\u00e9n han puesto al descubierto algunas de sus defensas a trav\u00e9s de las edades. Kathleen Kenyon revel\u00f3 secciones de dos muros en el valle del Cedr\u00f3n y a bastante profundidad, que fueron, respectivamente, el muro utilizado hasta el ss. VII a.C. y un muro nuevo edificado en ese mismo siglo y destruido por Nabucodonosor en 586 a.C. Un muro en la cima oriental del Ofel, muy por encima de aquellos, parecer\u00eda ser el que fue construido por Nehem\u00edas en vista de que no pudo remover los escombros que quedaron despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n por los babilonios. En el lado occidental, a 275 m de la plataforma del templo, m\u00e1s de 40 m de muro, de un espesor de 7 m y construido con grandes piedras, probablemente sea la ampliaci\u00f3n de los muros de Jerusal\u00e9n efectuada por Ezequ\u00edas (2 Cr. 32.5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En tiempos intertestamentarios y neotestamentarios las ciudades generalmente estaban rodeadas por uno o dos s\u00f3lidos muros de piedra. En Maresa el muro de la ciudad, casi cuadrado, ten\u00eda contrafuertes y torres esquineras. El excelente muro romano en Samaria, aparentemente construido por Herodes, encerraba 69 hect\u00e1reas. Herodes el Grande fue el constructor m\u00e1s prol\u00edfico de toda la historia de Palestina. Sus obras en Jerusal\u00e9n pueden observarse en el s\u00f3lido muro de contenci\u00f3n de la plataforma del templo, especialmente en los lugares excavados bajo la direcci\u00f3n de B. Mazar y en la esquina <etiqueta id=\"#_ftn166\" name=\"_ftnref166\" title=\"\">SE. En las excavaciones que se levan a cabo actualmente se <\/etiqueta>est\u00e1n descubriendo secciones de defensas asmoneas y los tres muros de *Jerusal\u00e9n existentes en los tiempos del NT. En la ciudadela cerca de la puerta de Jaffa parte del \u201cprimer muro\u201d, una s\u00f3lida base asmonea destinada a soportar una torre, y la torre de Fasael en el palacio de Herodes (torre de David), son t\u00edpicas de los sistemas de defensa que se est\u00e1n recuperando.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La puerta de la ciudad<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El punto m\u00e1s d\u00e9bil de las fortificaciones de la ciudad era la puerta. Se idearon una serie de modos de dar mayor seguridad a esta parte. Las medidas tomadas inclu\u00edan torres, accesos en \u00e1ngulo, y puertas interiores con varios conjuntos de columnas. Asimismo se usaban torres en los muros para protejer el espacio libre al pie del muro, como tambi\u00e9n los \u201cglacis\u201d. La mayor\u00eda de las ciudades edificadas sobres mont\u00edculos ten\u00edan una puerta principal, o una puerta interior y otra exterior. Las ciudades grandes, como el caso de Jerusal\u00e9n, generalmente ten\u00edan varias puertas. Hasta alrededor del a\u00f1o 1000 a.C. una cantidad de puertas chicas, f\u00e1cilmente defendibles, permit\u00eda a los soldados salir o entrar r\u00e1pidamente, debido a la preferencia por la lucha a campo abierto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Antes que se necesitara una entrada recta para los carros de guerra, se usaban puertas en \u00e1ngulo con dos hojas que dificultaban los asaltos del enemigo. Con el advenimiento de los carros en el a\u00f1o 1700 a.C. <etiqueta id=\"#_ftn167\" name=\"_ftnref167\" title=\"\">aprox., las torres y una puerta compleja con vari<\/etiqueta>os pilares o pilastras ofrec\u00edan mayor seguridad. Las torres y las habitaciones superiores permit\u00edan a los defensores disparar sobre el enemigo que avanzaba. Una de las habitaciones superiores quiz\u00e1s serv\u00eda de habitaci\u00f3n especial para la realeza, como lo sugieren ciertos relieves en la habitaci\u00f3n de la puerta grande en Medinet Habu (cf. 2 S. 18.33). En la era patriarcal las puertas ten\u00edan dos juegos de tres pilares; as\u00ed tambi\u00e9n las puertas salom\u00f3nicas, aunque con las torres de entrada y los muros formaban en este caso tres cuartos para la guardia. Se usaron dos modelos de cuartos de guardia, tanto antes como despu\u00e9s de los d\u00edas de Salom\u00f3n. En Dan y Tell en-Nasbeh un traslapo en los muros formaba un hueco cuadrado en cuyo extremo posterior se encontraba la puerta. En en-Nasbeh una gran torre a la derecha (muro exterior) pod\u00eda ocuparse de atacantes procedentes de tres lados. Los bancos de piedra ante la puerta, y entre las puertas exteriores e interiores en Dan, donde tambi\u00e9n existe lo que probablemente fuera un estrado y baldaqu\u00edn reales, indican el lugar donde se efectuaban los juicios (Rt. 4.1\u20132; 2 S. 19.8). La puerta de la ciudad se cerraba con s\u00f3lidas hojas dobles de madera. Dichas puertas se apoyaban en postes hundidos en la tierra, donde giraban sobre piedras especialmente ahuecadas para este fin. El descubrimiento de estas piedras ha permitido determinar que s\u00f3lo se colocaba un juego de puertas en cada entrada a la ciudad. Una vez cerrada la puerta contra el umbral, quedaba asegurada por una gran viga que era mantenida en posici\u00f3n mediante agujeros en ambos postes. Como el enemigo pod\u00eda intentar prender fuego a las puertas con frecuencia se las recubr\u00eda con planchas de metal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Ciudadelas y fuertes peque\u00f1os<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La entrada a la ciudad con su torre era en s\u00ed misma una virtual fortaleza o ciudadela. El t\u00e9rmino \u201ctorre\u201d (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>mi&#7713;d&#257;l<\/span><span lang=ES style=' '>, y otras) puede tambi\u00e9n significar ciudadela interior, palacio, o templo (* <span style='text-transform:uppercase'>Baal-berit<\/span> en Siquem), que proporcionaba una fortaleza interior para una segunda defensa en el caso de que se produjera una brecha en el muro. Algunas veces se divid\u00eda la ciudad en secciones con fines de defensa en casos semejantes. \u201cTorre\u201d tambi\u00e9n puede significar una peque\u00f1a fortaleza, o lo que llamar\u00edamos un blocao. La cadena de fuertes en el Neguev y la Transjordania constituyen ejemplos de esto (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn168\" name=\"_ftnref168\" title=\"\">sup.).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. El problema del suministro de agua<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El segundo lugar en importancia, despu\u00e9s de los muros y puertas de la ciudad, lo ocupaba la provisi\u00f3n de agua. Hasta que se invent\u00f3 el revoque impermeable para sellar las cisternas, las ciudades deb\u00edan tener cerca una vertiente o arroyo. Las cisternas permit\u00edan a las fortalezas resistir largos sitios, como lo ilustra el caso de Masada. Las ciudades edificadas sobre mont\u00edculos, sin embargo, necesitaban tener acceso a las vertientes al pie de los mismos. En el ss. X, como en \u00e9pocas posteriores, se cavaban pozos y t\u00faneles desde el interior de la ciudad, lo cual daba acceso al agua, mientras que se tapaban las entradas exteriores. Pozos de esta clase se usaban en Meguido, Hazor, Gezer, Gabaa, y Jerusal\u00e9n (t\u00fanel de * <span style='text-transform:uppercase'>Silo\u00e9<\/span>). Estos sistemas de provisi\u00f3n de agua demuestran un avanzado conocimiento t\u00e9cnico. Los defensores procuraban impedirle al invasor la obtenci\u00f3n de agua tapando las cisternas, desaguando las lagunas, y procurando ocultar las vertientes. La provisi\u00f3n de alimentos tambi\u00e9n era vital para resistir los sitios, de manera que dentro de las ciudades hab\u00eda graneros y almacenes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. M\u00e9todos de ataque<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El m\u00e9todo menos costoso de tomar una ciudad era, naturalmente, el de persuadir a los moradores a entregarse sin lucha. Senaquerib el asirio us\u00f3 en vano esta t\u00e9cnica en su lucha contra Jerusal\u00e9n. Otros m\u00e9todos consist\u00edan en capturar la ciudad por medio de un ardid o por sorpresa, como David logr\u00f3 adue\u00f1arse de Jerusal\u00e9n. Joab probablemente penetr\u00f3 en la ciudad por el t\u00fanel de provisi\u00f3n de agua. Generalmente, sin embargo, las ciudades grandes ten\u00edan que ser capturadas por asalto, o tras sitios prolongados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. El asalto<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En un asalto directo el invasor pod\u00eda intentar escalar el muro vali\u00e9ndose de escaleras, atravesar los muros cavando con herramientas o utilizando un ariete, penetrar por la puerta incendi\u00e1ndola o abri\u00e9ndola a golpes con el ariete, o tambi\u00e9n cavando un t\u00fanel por debajo del muro. Donde un terrapl\u00e9n, un foso, o la ladera de un mont\u00edculo hac\u00eda dif\u00edcil el asalto directo, se utilizaba una rampa de asalto. Parte del foso se rellenaba con tierra o escombros, y luego se constru\u00eda una rampa que llegaba hasta el mismo muro de la ciudad. Una rampa asiria que se investig\u00f3 en Laquis en 1977 estaba construida enteramente de grandes piedras recogidas del campo. Algunos relieves asirios de N\u00ednive que ilustran el asalto de Senaquerib a *Laquis (Is. 37.33) demuestran que las rampas se recubr\u00edan con madera. Tropas de asalto detr\u00e1s de grandes escudos, y los arietes protegidos por escudos, sub\u00edan por las rampas, estas \u00faltimas protegidas por arqueros y honderos. La viga de madera del ariete ten\u00eda una punta de hierro en forma de hacha. Cuando esta viga penetraba la mamposter\u00eda se la mov\u00eda lateralmente para desalojar los ladrillos. Una torre delante del ariete era utilizada por los arqueros para disparar contra los defensores ubicados en los muros. Tambi\u00e9n se pod\u00edan acercar a los muros torres m\u00f3viles, y se usaban catapultas que arrojaban grandes piedras contra las secciones superiores de los muros y los defensores de los mismos. Para evitar que escaparan los sitiados se constru\u00eda un mont\u00edculo o banco de tierra alrededor de la ciudad (Jer. 6.6; Ez. 17.17). Desde los muros los defensores arrojaban una lluvia de flechas, jabalinas, piedras, y agua hirviendo, como tambi\u00e9n antorchas encendidas para incendiar los arietes. A la vez, organizaban ocasionales salidas desde la ciudad para destruir los equipos de asalto y atacar a las tropas que los estaban protegiendo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. El sitio<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El sitio por tiempo prolongado se utilizaba cuando una ciudad era demasiado poderosa para un asalto directo, o cuando por otras razones el invasor prefer\u00eda esperar. Al rodear la ciudad los atacantes buscaban cortar su abastecimiento y la ayuda externa hasta que los defensores se vieran obligados a rendirse. Se hac\u00eda necesario construir un terrapl\u00e9n circundante y campamentos fortificados para protejer al ej\u00e9rcito invasor m\u00e1s bien pasivo. Los sitios pod\u00edan durar varios a\u00f1os, tal como el sitio de Samaria por los asirios (2 R. 17.5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Captura y destrucci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Una vez capturada una ciudad, normalmente era saqueada e incendiada. Sin embargo, la mayor\u00eda de las ciudades eran reconstruidas y usadas de nuevo. Los defensores sobrevivientes pod\u00edan ser deportados, esclavizados, o sujetos a tributo, y sus dirigentes pod\u00edan ser sometidos a tortura, muertos, o llevados como rehenes. La destrucci\u00f3n m\u00e1s famosa de los tiempos del AT fue la devastaci\u00f3n por Nabucodonosor de todas las ciudades de Judea, incluso Jerusal\u00e9n, en 588\u2013587 a.C. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Tito en el a\u00f1o 70 d.C. fue igualmente completa, aunque bajo los romanos las ciudades de menor importancia no sufr\u00edan tanto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, pp. 159\u2013171; G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975, pp. 269\u2013273; G. A. Smith, <etiqueta id=\"#_ftn169\" name=\"_ftnref169\" title=\"\"><i>\u00b0GHTS<\/i><\/etiqueta>, 1960; K. Kenyon, <i>Arqueolog\u00eda de la Tierra Santa<\/i>, 1963; W. F. Albright, <i>La arqueolog\u00eda de Palestina<\/i>, 1962.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Y. Yadin, <i>The Art of Warfare in Biblical Lands in the Light of Archaeological Study<\/i>, 1963; S. M. Paul y W. G. Dever, <i>Biblical Archaeology<\/i>, 1973; <i>EAEHL<\/i>; A. Negev, <i>Archaeological Encyclopaedia of the Holy Land<\/i>, 1972.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn170\" name=\"_ftnref170\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>G.G.G.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. La defensa en el mundo antiguo a. Ubicaci\u00f3n y tama\u00f1o de la fortaleza En el curso de casi todo el per\u00edodo b\u00edblico las palabras \u201cciudad\u201d y \u201cfortaleza\u201d (mi&#7687;&#7779;&#257;r, y otras) fueron virtualmente sin\u00f3nimas en Palestina. 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