{"id":22281,"date":"2016-02-05T15:17:34","date_gmt":"2016-02-05T20:17:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hermetica-literatura\/"},"modified":"2016-02-05T15:17:34","modified_gmt":"2016-02-05T20:17:34","slug":"hermetica-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hermetica-literatura\/","title":{"rendered":"HERMETICA, LITERATURA"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Colecci\u00f3n de escritos relacionados con el nombre de \u201cHermes Trismegisto\u201d (\u201cHermes tres veces grande\u201d).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Origen y car\u00e1cter<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los escritos representan una mezcla de modos de pensamiento griegos y egipcios, a menudo con el apegado de una religi\u00f3n personal m\u00edstica. El sincretismo helen\u00edstico identificaba a Tot, el escriba egipcio de los dioses, con el Hermes griego, cuyas funciones eran similares. De este modo el nombre del antiguo y sabio \u201cHermes Trismegisto\u201d lleg\u00f3 a a\u00f1adirse a buena parte de la tradici\u00f3n m\u00e1gica y astrol\u00f3gica de los templos egipcios, posteriormente sazonada con ciencia griega y presentada en forma revelatoria. La literatura de este tipo que perdura puede datar de principios del ss. II a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El inter\u00e9s m\u00e1s permanente se refiere, sin embargo, a los tratados que se reconocen como m\u00e1s filos\u00f3ficos y religiosos en griego, de autores diversos pero desconocidos, en los cuales Hermes, Tat (en realidad una forma complementaria de Tot, pero considerada como diferente), Asclepio y otros aparecen como maestro y disc\u00edpulos. Generalmente los tratados datan de los ss. II y III d.C., aunque algunos pueden ser algo anteriores. Los principales entre los que todav\u00eda existen forman un cuerpo de dieciocho tratados (de los cuales uno fue artificialmente reconstruido de fragmentos) preservados en la tradici\u00f3n de los manuscristos cristianos, y un largo tratado dedicado a Asclepio, que sobrevive en una traducci\u00f3n latina, y en una versi\u00f3n copta en la biblioteca de Nag Hammadi (* <span style='text-transform:uppercase'>Quenoboski\u00f3n<\/span>). Adem\u00e1s hay alrededor de treinta fragmentos herm\u00e9ticos en la <i>Antolog\u00eda<\/i> de Estobeo, y otros en diferentes escritores antiguos. Tres tratados m\u00e1s incluidos en el c\u00f3dice 6 de la biblioteca de Nag Hammadi, adem\u00e1s de la versi\u00f3n copta de <i>Asclepio<\/i> 21\u201329, son <i>Ense\u00f1anzas autorizadas<\/i>, <i>El discurso sobre el octavo y el noveno<\/i> y <i>La oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias<\/i>. <i>Asclepio<\/i> y<i> El discurso<\/i> mencionan espec\u00edficamente a Hermes, pero todos contienen semejanzas con los documentos herm\u00e9ticos previamente conocidos. <i>La oraci\u00f3n<\/i>, aunque muy corta, es valiosa por lo que ilustra sobre las pr\u00e1cticas c\u00falticas herm\u00e9ticas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Algunos de los tratados aparecen en forma de discursos epistolares; otros son di\u00e1logos socr\u00e1ticos. El m\u00e1s famoso, el <i>Poimandres<\/i>, es una visi\u00f3n reminiscente de la de Hermas (* <span style='text-transform:uppercase'>Patr\u00edstica, Literatura<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Contenido<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En algunos sentidos podemos considerar al <i>Poimandres<\/i> como una t\u00edpica obra herm\u00e9tica. En ella Poimandres (quiz\u00e1s del copto <i>p-emi-n-re<\/i>, \u201cconocimiento del dios [sol]\u201d), descrito como \u201cla mente (<i>nous<\/i>) de la Soberan\u00eda\u201d, ofrece revelar a Hermes lo que anhela conocer: \u201cLas cosas que son, y comprender su naturaleza, y conocer a Dios.\u201d A ello sigue la historia de la creaci\u00f3n del universo y la ca\u00edda del hombre. La primera tiene elementos tomados de Gn. 1; la \u00faltima describe la manera en que el hombre arquet\u00edpico, la imagen de Dios, entr\u00f3 en un abrazo fatal con la naturaleza, y en consecuencia se convirti\u00f3 en un ser mixto, tanto mortal como inmortal. Sin embargo, los que se arrepienten y abandonan la corrupci\u00f3n pueden escapar de la mano muerta de la naturaleza, hasta que se completa la ascensi\u00f3n del alma en la muerte, en la que se abandona completamente el cuerpo, la pasi\u00f3n, y lo sensible, y el hombre ingresa en Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No toda la literatura herm\u00e9tica es tan coherente, pero generalmente predominan el prop\u00f3sito que expresa y la concepci\u00f3n que refleja el <i>Poimandres<\/i>. El conocimiento es la meta; el cuerpo mortal la maldici\u00f3n; la regeneraci\u00f3n (entusiastamente descrita en el tratado 13), la purificaci\u00f3n del alma de la contaminaci\u00f3n con la materia, el <i>summum bonum<\/i> la liberaci\u00f3n final del alma y su absorci\u00f3n por Dios. Hay una c\u00e1lida nota de devoci\u00f3n: el llamado a la indiferente humanidad en el <i>Poimandres<\/i>, y el aun m\u00e1s apasionado llamado del tratado 7, son emocionantes; y los ocasionales himnos son fervientes y ext\u00e1ticos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A esta piedad m\u00edstica se a\u00f1ade una filosof\u00eda m\u00e1s bien deteriorada, en parte plat\u00f3nica, en parte estoica en su origen, con libre uso de mitos cosmog\u00f3nicos. Se rinde tributo a las fuentes judaicas, y hay ecos del lenguaje de la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span>. Por cierto que es discutible que influencias jud\u00edas hayan servido de est\u00edmulo originalmente a religiones de este tipo. No siempre son coherentes los diferentes elementos: hay inconsecuencias y contradicciones de pensamiento dentro del conjunto. La tendencia total es monote\u00edsta, aunque no en forma pol\u00e9mica. Poco se dice sobre ceremonias o sacramentos. Aunque no hay indicios de que haya existido una \u201ciglesia\u201d herm\u00e9tica, hay una referencia en el tratado de Nag Hammadi, <i>Sobre el octavo y el noveno<\/i>, a una hermandad de santos herm\u00e9ticos, y en la <i>Oraci\u00f3n<\/i>, a besos c\u00falticos y la ingesti\u00f3n de comidas sin sangre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La herm\u00e9tica y la Biblia<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Es indudable que los herm\u00e9ticos usaron el AT, como ya se ha indicado. La relaci\u00f3n entre la religi\u00f3n herm\u00e9tica y el NT ha sido vista de maneras m\u00e1s variadas. Uno de los padres cristianos, Lactancio, que consideraba que \u201cHermes\u201d escribi\u00f3 en la remota antig\u00fcedad, nota con placer su monote\u00edsmo y su menci\u00f3n de Dios como \u201cPadre\u201d (<i>Institutos divinos<\/i>, 1.6). Autores m\u00e1s recientes subrayan paralelos m\u00e1s sutiles de pensamiento y lenguaje con el NT, aunque no todos de igual significaci\u00f3n. El Logos en el pensamiento herm\u00e9tico, por ejemplo, es a la vez c\u00f3smico y una actividad del alma, pero no personal. Una afirmaci\u00f3n como \u201ct\u00fa que por medio de una palabra has constituido todo lo que existe\u201d (<i>Poimandres<\/i> 21) no necesita otro fondo que Gn. 1; no hay art\u00edculo definido en el original. M\u00e1s notables son frases como \u201cnadie puede ser salvo antes de haber nacido de nuevo\u201d (<i>Trat.<\/i> 13.1), \u201cel que ama el cuerpo mora en las tinieblas\u201d (<i>Poimadres<\/i> 19), y el vocabulario \u201cjoanino\u201d relacionado con la luz y las tinieblas, la vida y la muerte, la fe y el testimonio. No es nada imposible que el NT haya tenido influencia directa sobre la herm\u00e9tica posterior, pero no se puede probar; ser\u00eda aun m\u00e1s dif\u00edcil de sustanciar alguna influencia directa de la literatura herm\u00e9tica sobre el NT. Sin embargo, si bien los libros herm\u00e9ticos actualmente existentes son muy probablemente posteriores a la mayor parte del NT, resulta claro que se derivan de una tradici\u00f3n bien establecida; y pueden estar en lo cierto los que afirman que Juan tuvo parcialmente en vista un p\u00fablico con este <i>tipo<\/i> de educaci\u00f3n y devoci\u00f3n. Debemos recordar, sin embargo, que la literatura herm\u00e9tica es s\u00f3lo un ejemplo de la piedad de la \u00e9poca, y podemos equiparar el lenguaje de los escritos joaninos tambi\u00e9n con el dualismo judaico, esencialmente b\u00edblico, de Qumr\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En cuanto al contenido, se ver\u00e1 que los paralelos herm\u00e9ticos se aproximan m\u00e1s a lo que podr\u00edamos llamar los accidentales del NT: con el proceso de la redenci\u00f3n antes que con su naturaleza esencial los medios por los que se lleva a cabo. Como los libros herm\u00e9ticos se ocupan del pecado m\u00e1s como ignorancia o pasi\u00f3n que debe desecharse que como rebeli\u00f3n que requiere reconciliaci\u00f3n, y con la mira puesta en una salvaci\u00f3n que comprend\u00eda la deificaci\u00f3n por medio de la uni\u00f3n con Dios, las fuerzas que motivaban a los herm\u00e9ticos mantuvieron una direcci\u00f3n pagana y no b\u00edblica. Y si bien la ense\u00f1anza \u00e9tica de los herm\u00e9ticos es insistente y elevada, su naturaleza poco realista no da lugar al car\u00e1cter concreto de la \u00e9tica b\u00edblica. Como dice C. H. Dodd, los hermetistas comparten la segunda mitad de la descripci\u00f3n de la \u201creligi\u00f3n pura\u201d de Stg. 1.27 pero no la primera (* <span style='text-transform: uppercase'>Gnosticismo<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0C. H. Dodd, <i>Interpretaci\u00f3n del cuarto evangelio<\/i>, 1978; \u201cTextos gn\u00f3sticos de Nag Hammadi\u201d, <i>\u00b0DBA<\/i>, pp. 671\u2013681; S. G. F. Brandon, \u201cHermes, Hermes Trismegisto\u201d, <i>Diccionario de religiones comparadas<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 721\u2013722.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las mejores ediciones son las de A. D. Nock y A.J. Festugi\u00e8re, <i>Corpus Hermeticum<\/i><sup>2<\/sup>, 4 t(t). 1960 (con traducci\u00f3n francesa); cf. <etiqueta id=\"#_ftn281\" name=\"_ftnref281\" title=\"\">tamb. W. Scott, <\/etiqueta><i>Hermetica<\/i>, 4 t(t). 1924\u201336; A. J. Festugi\u00e8re, <i>La R\u00e9v\u00e9lation d\u2019Herm\u00e8s Trism\u00e9giste<\/i>, 4 t(t). 1944\u20139; C. H. Dodd, <i>The Bible of the Greeks<\/i>, 1935; <i>The Interpretation of the Fourth Gospel<\/i>, 1953, pp. 10ss. Para la nueva herm\u00e9tica v\u00e9ase J. Doresse, <i>The Secret Books of the Egyptian Gnostics<\/i>, trad. ing. 1960, pp. 275ss; L. S. Keizer, <i>The Eighth Reveals the Ninth<\/i>, 1974; <i>The Nag Hammadi Library in English<\/i>, eds. J. M. Robinson, 1977.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>A.F.W.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colecci\u00f3n de escritos relacionados con el nombre de \u201cHermes Trismegisto\u201d (\u201cHermes tres veces grande\u201d). I. Origen y car\u00e1cter Los escritos representan una mezcla de modos de pensamiento griegos y egipcios, a menudo con el apegado de una religi\u00f3n personal m\u00edstica. 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