{"id":22340,"date":"2016-02-05T15:19:37","date_gmt":"2016-02-05T20:19:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/naves-y-barcos\/"},"modified":"2016-02-05T15:19:37","modified_gmt":"2016-02-05T20:19:37","slug":"naves-y-barcos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/naves-y-barcos\/","title":{"rendered":"NAVES Y BARCOS"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Dado que tanto Egipto como Mesopotamia estaban divididos por r\u00edos y canales, el fomento del transporte acu\u00e1tico se hizo necesario para el comercio y las comunicaciones exitosas. Balsas construidas con haces de juncos se usaron desde tiempos muy primitivos, y aparecen como signo pictogr\u00e1fico en una tablilla de arcilla de ca. del 3500 a.C. La balsa se ha mantenido como embarcaci\u00f3n popular en las ci\u00e9nagas del S de la Mesopotamia. El modelo de barco en arcilla encontrado en Eridu y que pertenece al a\u00f1o 3500 a.C. <etiqueta id=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\" title=\"\">aprox. es muy semejante a la barquilla (<\/etiqueta><\/span><span style=''>quffa<\/span><span lang=ES style=''>) redonda hecha de madera y cuero que aparece en una escultura asiria en relieve de alrededor del 870 a.C. y que se sigue usando en el r\u00edo \u00c9ufrates. Balsas de cuero, infladas o rellenadas con paja, son otros tipos de embarcaci\u00f3n antigua con una historia larga y continuada. El transporte oficial en Sumer, empero, se efectuaba en naves con proas y popas altas y oscilantes, que eran impulsadas por remos o varas o quiz\u00e1 algunas veces tiradas desde la ribera. Se encontr\u00f3 un modelo de este tipo de embarcaci\u00f3n en una tumba en Fara perteneciente al 3000 a.C. aprox., lo cual permiti\u00f3 realizar una reconstrucci\u00f3n fiel de la forma del casco, que tambi\u00e9n aparece en sellos cil\u00edndricos sumerios y en talladuras egp. de la misma \u00e9poca. Durante el 3\u00ba milenio el comercio de ultramar adquiri\u00f3 impulso, a partir de la Mesopotamia, por el golfo P\u00e9rsico, llegando hasta el N del oc\u00e9ano \u00cdndico. Muy poco se sabe acerca de las naves que facilitaron esta empresa, aun cuando un texto de ca. 2000 a.C. menciona una embarcaci\u00f3n que pesaba 300 <i>gur<\/i> (28.400 <etiqueta id=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\" title=\"\">kg o 28 toneladas).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Egipto los barcos m\u00e1s antiguos eran r\u00e9plicas de las embarcaciones de juncos, y si bien la forma del casco evolucion\u00f3 de conformidad con las posibilidades de la madera, los motivos decorativos tales como los pimpollos de loto comunes en las naves de junco contin\u00faan. Adem\u00e1s de las muchas representaciones de barcos en la decoraci\u00f3n de tumbas, el conocimiento de las naves egipcias ha sido grandemente facilitado por el descubrimiento de embarcaciones de la \u00e9poca. El m\u00e1s antiguo se encontr\u00f3 junto a la pir\u00e1mide de Keops en Giza (ca. 2600 a.C.) y tiene 43, 40 <etiqueta id=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\" title=\"\">m de largo; dos m\u00e1s, de unos 10 m de longitud, fueron encontrados en Dahshur y pertenecen a la dinast\u00eda 12\u00aa (1991\u20131786 a.C.). La ausencia de buena madera en Egipto hizo necesaria su importaci\u00f3n desde el L\u00edbano, de modo que se idearon naves para uso<\/etiqueta> mar\u00edtimo. La presencia de naves egipcias a lo largo de la costa de Palestina agrega fuerza a la advertencia de Mois\u00e9s de que Israel pod\u00eda volver a Egipto por barco (Dt. 28.68), particularmente dado que se conocen representaciones de esclavos asi\u00e1ticos que est\u00e1n siendo transportados a Egipto en embarcaciones ya en el reinado de Sahur\u00e9, ca. 2500 a.C. Tambi\u00e9n se hac\u00edan expediciones por el mar Rojo en barcos de unos 30 m de longitud, impulsados por velas y remos. Rasgo distintivo de las naves mar\u00edtimas egipcias primitivas es la troza de cuerdas que pasaba por cada extremo de la nave y sobre palos en horqueta en la cubierta, donde se la tensaba como un torniquete. Esto se requer\u00eda para compensar la falta de quilla, ya que manten\u00eda r\u00edgida la embarcaci\u00f3n al enfrentarse con las olas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aun cuando los hebreos no constitu\u00edan un pueblo mar\u00edtimo, su situaci\u00f3n geogr\u00e1fica hac\u00eda que les resultara imposible no tener contacto con marineros y sus barcos. Las tribus de Zabul\u00f3n, Isacar, Dan, y Aser tuvieron en alg\u00fan momento territorios que lindaban con el mar (Gn. 49.13; Dt. 33.19; Jue. 5.17), y los vecinos de Israel, los *fenicios y los *filisteos, eran potencias mar\u00edtimas importantes. El barco, empero, sigui\u00f3 siendo una fuente de asombro para los hebreos (Pr. 30.19), y un pasaje seguro se consideraba demostraci\u00f3n de la bondad y el poder de Dios (Sal. 107.23\u201330). El movimiento de la embarcaci\u00f3n recordaba al ebrio (Pr. 23.34), y su velocidad el transcurso de la vida (Job 9.26).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La palabra heb. acostumbrada para barco, <\/span><span style=''>&#722;\u00b0niyy\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, se refiere m\u00e1s com\u00fanmente a naves mercantes mar\u00edtimas (p. ej. Pr. 31.14) que con frecuencia se describen como \u201cnaves de Tarsis\u201d (1 R. 22.48s). Ya sea que deba o no identificarse a *Tarsis con una localidad geogr\u00e1fica tal como Tartessos en el S de Espa\u00f1a o Tarso en Cilicia, o que se piense que significa algo as\u00ed como \u201ctransportador de mineral\u201d, el barco descrito de este modo es un buque mercante fenicio de gran autonom\u00eda. Barnett (<i>Antiquity<\/i> 32, 1958, pp. 226) cree que las embarcaciones de carga fenicias con proa redonda que aparecen en esculturas en relieve de Senaquerib (ca. 700 a.C.) son \u201cnaves de Tarsis\u201d. Dichas naves eran impulsadas por hileras dobles de remos, y aun cuando es cierto que la galera mercante sigui\u00f3 siendo una embarcaci\u00f3n valiosa en el Mediterr\u00e1neo, demorada por per\u00edodos de calma a lo largo del verano, la ausencia de velas hace que dicha identificaci\u00f3n resulte dudosa. La evoluci\u00f3n mar\u00edtima de Fenicia continu\u00f3 durante el 2\u00ba milenio a.C. y nos es conocida por pinturas en tumbas egp. y por textos. Las pinturas revelan que, a diferencia de las naves egp. de la \u00e9poca, las embarcaciones cananeas (fenicias primitivas) se constru\u00edan con quilla, y ten\u00edan una estructura semejante a una cerca a lo largo de la cubierta, que seg\u00fan el parecer de algunos actuaba de socaire, mientras que otros estiman que serv\u00eda para contener la carga. Un documento de Ras Shamra, ca. 1200 a.C., se refiere a uno de estos buques mercantes con una carga de 457.000 kg (450 toneladas), sin indicaci\u00f3n alguna de que fuese algo fuera de lo com\u00fan. Una embarcaci\u00f3n tan grande ten\u00eda que valerse de velas, y s\u00f3lo pod\u00eda ser impulsada con remos por un per\u00edodo breve en casos de urgencia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La nave en la que se embarc\u00f3 Jon\u00e1s en Jope se denomina <\/span><span style=''>s<sup>e<\/sup>f&#305;&#770;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (Jon. 1.5), lo cual puede indicar que se trataba de un barco grande con cubierta, posiblemente similar a un barco mercante griego pintado en una copa de ca. 550 a.C. Era tripulada por marineros, heb. <\/span><span style=' '>mall&#257;&#7717;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> (Jon. 1.5), y capitaneada por una persona llamada <\/span><span style=' '>ra&#7687; ha&#7717;&#333;&#7687;&#275;l<\/span><span lang=ES style=''> (Jon. 1.6), el \u201ctimonel principal\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los fenicios se valieron de naves m\u00e1s peque\u00f1as para el transporte de cargas a lugares cercanos. Dichas naves se impulsaban a remo, y eran reconocibles a causa de sus altos m\u00e1stiles de proa y popa, uno de los cuales ostentaba una cabeza de caballo labrada, raz\u00f3n por la cual los griegos, naturalmente, las llamaban <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>hippos<\/span><span lang=ES style=''>. Una escultura asiria en relieve, ca. 710 a.C., muestra a dichas naves en una operaci\u00f3n de transporte de troncos, tarea indudablemente semejante a la que llev\u00f3 a cabo el rey Hiram de Tiro para Salom\u00f3n (1 R. 5.9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otra palabra heb. para barco, <\/span><span style=''>&#7779;&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> parecer\u00eda aplicarse espec\u00edficamente a barcos de guerra. Dicha nave se menciona con una \u201cgalera de remos\u201d, <\/span><span style=''>&#722;\u00b0n&#305;&#770; \u0161ayi&#7789;<\/span><span lang=ES style=''> (Is. 33.21), donde se dice que ning\u00fan barco de ese tipo llegar\u00eda a Jerusal\u00e9n cuando la ciudad estuviera en paz. Esas naves de guerra ten\u00edan cascos perfilados, ya que se contru\u00edan para lograr velocidad, y con un espol\u00f3n adelante. Con el fin de acortar la embarcaci\u00f3n y aumentar su maniobrabilidad sin perder velocidad, los remeros, <\/span><span style=' '>\u0161&#257;&#7789;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> (Ez. 27.8), se acomodaban en filas dobles a cada lado. Los griegos eran particularmente h\u00e1biles para luchar en estas naves, y es a ellos a quienes podr\u00eda referirse la frase relacionada con las temidas \u201cnaves de Quitim\u201d (Dn. 11.30; cf. Nm. 24.24). En raz\u00f3n de su velocidad, las naves de guerra se adaptaban muy bien para llevar mensajes urgentes por v\u00eda acu\u00e1tica (Ez. 30.9; Tuc\u00eddides 3.49.3).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, pp. 101ss; v\u00e9ase tamb. al final del art\u00edculo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>G. Eass, <i>A History of Seafaring<\/i>, 1972; B. Landstr\u00f6m, <i>The Ship<\/i>, 1971; L. Casson, <i>Ships and Seamanship in the Ancient World<\/i>, 1971.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>C.J.D.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. En el mar de Galilea<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En Galilea las barcas se usaban principalmente para la *pesca (p. ej. Mt. 4.21s; Mr. 1.19.s; Jn. 21.3s), pero tambi\u00e9n generalmente para las comunicaciones a trav\u00e9s del lago (p. ej. Mt. 8.23ss; 9.1; 14.13ss; Mr. 8.10ss). Nuestro Se\u00f1or a veces predicaba desde una barca a fin de que su voz no fuese restringida a causa del api\u00f1amiento de la multitud (Mr. 4.1; Lc. 5.2s).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Estas embarcaciones no eran muy grandes: Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos cab\u00edan en una de ellas (p. ej. Mr. 8.10), mientras que una pesca inusualmente grande lograda en una sola red result\u00f3 excesiva para dos de ellas (Lc. 5.7). Aunque indudablemente estaban equipadas de velas, por lo general llevaban tambi\u00e9n remos para ser usados en tiempos de bonanza y en las violentas tormentas que a veces se desencadenaban en el lago (Mr. 6.48; Jn. 6.19).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. En el Mediterr\u00e1neo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las caracter\u00edsticas principales de las embarcaciones del Mediterr\u00e1neo poco variaron en el curso de varios siglos. Los barcos de guerra (\u201cbarcos largos\u201d, cuya longitud superaba 8 \u00f3 10 veces su anchura) se impulsaban generalmente por medio de remos, y raras veces se alejaban mucho de la costa. Los barcos mercantes (\u201cbarcos redondos\u201d, cuya longitud era 3 \u00f3 4 veces superior a su anchura) depend\u00edan de las velas, pero pod\u00edan llevar algunos remos para casos imprevistos. Tambi\u00e9n se manten\u00edan, generalmente, a una distancia prudente de la costa, aunque en condiciones favorables pod\u00edan cruzar el mar abierto (* <span style='text-transform:uppercase'>P\u00e1tara<\/span>). La mayor\u00eda de los barcos de ultramar eran de entre 70 y 300 toneladas, pero Plinio menciona uno de 1300 toneladas, aparentemente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La mayor\u00eda de los viajes misioneros de Pablo se efectuaron probablemente en peque\u00f1as embarcaciones costeras, pero en su viaje a Roma viaj\u00f3 en dos de las grandes naves que transportaban cereales entre Egipto e Italia, las cuales pod\u00edan transportar f\u00e1cilmente una dotaci\u00f3n de 276 tripulantes y pasajeros (Hch. 27.37). Alrededor de esta \u00e9poca Josefo viaj\u00f3 en una nave que llevaba 600 (<i>Vita<\/i> 15). Luciano (<i>Navigium<\/i> 1ss) hace una descripci\u00f3n de una gran nave cerealera del a\u00f1o 150 d.C.; y en a\u00f1os recientes algunos arque\u00f3logos han examinado los restos de varios naufragios antiguos. De este modo podemos formarnos una idea acerca de los \u201cHermanos gemelos\u201d (* <span style='text-transform:uppercase'>C\u00e1stor y P\u00f3lux<\/span>) mencionados por Pablo. Un barco de esta clase tendr\u00eda seguramente un palo mayor con largos penoles para sostener una vela mayor grande y cuadrada y posiblemente una peque\u00f1a gavia, y un peque\u00f1o palo de trinquete inclinado hacia adelante casi como un baupr\u00e9s, con un trinquete (gr. <\/span><span style=''>artem&#333;n<\/span><span lang=ES style=''>) que pod\u00eda utilizarse para gobernar la nave cuando no era deseable aprovechar de lleno el viento (Hch. 27.40), y para enderezar la proa, evitando quedar a la deriva en una tormenta (en Hch. 27.17, \u201carriaron las velas\u201d puede significar, entre otros, \u201cecharon un ancla flotante\u201d o \u201cbajaron los aparejos superiores del palo mayor\u201d). Braceando las velas estas naves pod\u00edan navegar hasta unas siete cuartas del viento.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La proa se alzaba en forma curva para formar una figura tallada o pintada que representaba el nombre de la nave (Hch. 28.11), y la popa, que tambi\u00e9n se alzaba, generalmente en forma de cuello de ganso, terminaba en una estatua de la deidad patrona del puerto de origen. Dos grandes remos colocados en la popa serv\u00edan de timones, los que se accionaban separadamente o giraban juntas por medio de palancas o sogas que los aseguraban a un aparejo central. En tiempo tormentoso se los pod\u00eda amarrar en la posici\u00f3n deseada (cf. Hch. 27.40).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Algunas anclas eran totalmente de hierro, aunque la mayor\u00eda de ellas consist\u00eda de un cepo de madera con brazos de plomo o piedra. Pod\u00edan pesar hasta 600 kg, y ten\u00edan adheridas peque\u00f1as boyas indicadoras. Hab\u00eda tres o cuatro a bordo, y cuando echaban anclas frente a alguna playa, una o dos de ellas se bajaban desde la proa, utiliz\u00e1ndose cables para amarrar la popa a la costa. En casos de maniobras, sin embargo, o para capear un temporal, se acostumbraba echar anclas desde la popa (Hch. 27.29). Se utilizaba una sonda de plomo para verificar la profundidad al acercarse a baj\u00edos (Hch. 27.28), la que a veces se engrasaba para recoger muestras del fondo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando el tiempo era bueno se arrastraba un peque\u00f1o esquife desde la popa, pero durante una tormenta era recogido a bordo (Hch. 27.16ss) para evitar su anegamiento o destrucci\u00f3n. El esquife se utilizaba m\u00e1s bien en el puerto y no como salvavidas: si la nave naufragaba, los sobrevivientes deb\u00edan recurrir a los palos de la nave. Pablo hab\u00eda estado en tres naufragios antes de su viaje a Roma (2 Co. 11.25).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los riesgos de cualquier viaje por mar eran grandes, pero tambi\u00e9n lo eran las utilidades si resultaba exitoso (cf. Ap. 18.19). El propietario de la nave era a menudo el capit\u00e1n de la misma, posiblemente ayudado por un timonel o un piloto profesional, y en casos de duda hasta los pasajeros pod\u00edan participar en las decisiones que se tomaban (Hch. 27.9\u201312: el centuri\u00f3n era responsable de la gente a su cuidado, no de la nave). En un barco mercante de gran tama\u00f1o pod\u00eda haber hasta tres cubiertas y algunos camarotes lujosamente instalados, pero la mayor\u00eda de los pasajeros se instalaba en la cubierta o en la bodega.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Desde mediados de noviembre hasta mediados de febrero los barcos normalmente se desarbolaban y guardaban para evitar las tormentas invernales (Hch. 20.3, 6; 28.11; 1 Co. 16.6ss; 2 Ti. 4.21; Tit. 3.12), y los per\u00edodos de alrededor de un mes antes o despu\u00e9s de esta \u00e9poca todav\u00eda se consideraban peligrosos (Hch. 27.9). La mayor dificultad parec\u00eda estribar en el oscurecimiento del cielo por las nubes tormentosas, lo cual hac\u00eda imposible la navegaci\u00f3n por medio del sol y de las estrellas. Las demoras debidas a las condiciones clim\u00e1ticas eran bastante comunes. Seg\u00fan Josefo (<i>GJ<\/i> 2.203) una carta dirigida por el emperador Cayo en Roma a Petronio en Judea tard\u00f3 tres meses en llegar a destino (* <span style='text-transform:uppercase'>Samotracia<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Existe cierta duda acerca del significado de la expresi\u00f3n \u201cce\u00f1ir la nave\u201d en Hch. 27.17. La idea tradicional, y quiz\u00e1s la m\u00e1s probable, es que se trata del procedimiento de atortorar, vale decir, pasar sogas por debajo de la embarcaci\u00f3n, de un lado a otro, para mantener firmes las cuadernas; pero algunos consideran que se trata de una troza arqueadora (cosa improbable trat\u00e1ndose de una nave grande con varias cubiertas para fortalecerla), o tambi\u00e9n de cables horizontales alrededor del casco.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Uso figurado<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las met\u00e1foras n\u00e1uticas no son muy comunes en el NT. En He. 6.19 se dice que la esperanza es el \u201cancla del alma\u201d; y en Stg. 3.4\u20135 se compara la lengua con el tim\u00f3n de una nave.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> N. P. Cushner, \u201cNavegaci\u00f3n\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 456\u2013463; C. F. Pfeiffer, \u201cTransportes\u201d, <i>\u00b0DBA<\/i>, pp. 689\u2013690.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>L. Casson, <i>Ships and Seamanship in the Ancient World<\/i>, 1971; J. Smith, <i>The Voyage and Shipwreck of St. Paul<\/i><sup>4<\/sup>, 1880; C. Torr, <i>Ancient Ships<\/i>\u00b2, 1964; K. L. McKay, <i>Proceedings of the Classical Association<\/i> 61, 1964, pp. 25s; H. J. Cadbury en <etiqueta id=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\" title=\"\"><i>BC<\/i><\/etiqueta>, 5, pp. 345ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.L.McK.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dado que tanto Egipto como Mesopotamia estaban divididos por r\u00edos y canales, el fomento del transporte acu\u00e1tico se hizo necesario para el comercio y las comunicaciones exitosas. Balsas construidas con haces de juncos se usaron desde tiempos muy primitivos, y aparecen como signo pictogr\u00e1fico en una tablilla de arcilla de ca. del 3500 a.C. La &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/naves-y-barcos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNAVES Y BARCOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22340","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22340\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}