{"id":22355,"date":"2016-02-05T15:20:11","date_gmt":"2016-02-05T20:20:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papiros-y-ostraca\/"},"modified":"2016-02-05T15:20:11","modified_gmt":"2016-02-05T20:20:11","slug":"papiros-y-ostraca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papiros-y-ostraca\/","title":{"rendered":"PAPIROS Y OSTRACA"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Egipcios<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Papiro<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>Nombre. El t\u00e9rmino papiro se aplica a una planta acu\u00e1tica grande de la familia de las junc\u00e1ceas, al material de escritura que se prepara de su m\u00e9dula, y a los manuscritos individuales hechos con dicho material. El origen del t\u00e9rmino <etiqueta id=\"#_ftn211\" name=\"_ftnref211\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>papyros<\/span><span lang=ES style=''> (del que provienen \u201cpapiro\u201d, \u201cpapel\u201d) todav\u00eda es incierto. Algunos piensan que deriva de un supuesto <\/span><span style=''>pap&#363;ro<\/span><span lang=ES style=''> en copto (\u00faltima etapa del antiguo idioma egipcio), cuyo significado ser\u00eda \u201cperteneciente al rey\u201d, reflejo del hecho de que la producci\u00f3n de papiro era monopolio real en la \u00e9poca grecorromana.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>La planta y sus usos<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. En la antig\u00fcedad la *planta <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>Cyperus papyrus<\/span><span lang=ES style=' '> L. crec\u00eda en todo Egipto, especialmente en el delta, en pantanos y lagos, pero actualmente no se la encuentra en estado silvestre al N del Sud\u00e1n, aunque todav\u00eda crece en los pantanos del lago Hul\u00e9 en Palestina, y tambi\u00e9n en Sicilia. Sus ra\u00edces se encuentran en el barro, y sus largos tallos de secci\u00f3n triangular alcanzan una altura de 3 a 6 m, y terminan en grandes flores abiertas en forma de campana (v\u00e9ase H. Frankfort, <i>Birth of Civilization in the Near East<\/i>, 1951, <etiqueta id=\"#_ftn212\" name=\"_ftnref212\" title=\"\">l\u00e1m. 2, y para una representaci\u00f3n en la antig\u00fcedad, W. Stevenson Smith, <\/etiqueta><i>Art and Architecture of Ancient Egypt<\/i>, 1958, l\u00e1m. 129A). La forma elegante del papiro se us\u00f3 como motivo favorito en el arte y la arquitectura egipcios. Aparentemente el heb. <\/span><span style=''>g&#333;me&#722;<\/span><span lang=ES style=''> (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cjunco\u201d) se refiere a la planta de papiro. Las referencias b\u00edblicas concuerdan con la naturaleza y los usos conocidos del papiro. No cabe duda de que crec\u00eda en el lodo (Job 8.11), y consecuentemente simbolizaba un crecimiento cenagoso y frondoso, en contraste con las arenas del desierto (Is. 35.7). La peque\u00f1a cesta o \u201carquilla\u201d en que fue colocado el ni\u00f1o Mois\u00e9s era de papiro (Ex. 2.3); y en Epipto y Etiop\u00eda pod\u00edan verse en el Nilo y sus regiones pantanosas embarcaciones de papiro (Is. 18.2), como lo muestran las ilustraciones antiguas (v\u00e9ase, <etiqueta id=\"#_ftn213\" name=\"_ftnref213\" title=\"\">p. ej., M. Murray<\/etiqueta><i>, The Splendour that was Egypt<\/i>, 1949, pp. 83, l\u00e1m. 19). Adem\u00e1s de la manufactura de barcas y canastos de juncos, tambi\u00e9n se utilizaba para fabricar sandalias, sogas, y algunos tipos de ropas; adem\u00e1s, sus ra\u00edces se empleaban como alimento de los pobres.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>\u201cPapel\u201d de papiro<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Para fabricarlo se quitaban las cortezas exteriores de los tallos de las plantas, se cortaban en trozos de alrededor de 40\u201345 cm., y luego se cortaba la parte interior fresca y medulosa en delgadas tiras que se pon\u00edan a la par, superponi\u00e9ndose parcialmente, sobre una superficie dura de madera; se colocaban nuevas tiras en la misma forma en sentido transversal; y luego se un\u00edan ambas capas para formar una sola mediante el simple expediente de golpearlas vigorosamente, p. ej. con mazos. Una vez recortadas y alisadas se obten\u00eda una hoja de papel blanquecino durable, pero que con el tiempo se pon\u00eda amarillento. Usualmente se escrib\u00eda primero sobre el lado en el que se ve\u00edan fibras horizontales (excepto en las cartas), lado al que se le llamaba \u201crecto\u201d (anverso) ; el \u201cverso\u201d (reverso) era el lado \u201cposterior\u201d, con fibras verticales. Estas hojas se pegaban entre s\u00ed por los extremos con peque\u00f1as superposiciones para formar un rollo de papiro. La longitud habitual era de veinte hojas, pero pod\u00eda acortarse, o alargarse pegando m\u00e1s hojas, seg\u00fan la necesidad. El papiro de mayor longitud que se conoce es el gran <\/span><span style=' '>Papyrus<\/span><span style=' '> <i><span lang=ES>Harris I<\/span><\/i><span lang=ES>, ca. 1160 a.C., que se encuentra en el Museo Brit\u00e1nico; tiene alrededor de 40 m de longitud. La altura de un papiro variaba de acuerdo con el uso a que se lo destinaba: los m\u00e1s largos (m\u00e1ximo, 47 cm.; generalmente de 35, 5 cm. y 42 cm. en la 18\u00aa y la 19\u00aa\/20\u00aa dinast\u00edas) para documentos y cuentas comerciales y oficiales (con largas columnas de cifras); y los m\u00e1s peque\u00f1os (alrededor de 18 cm. y 21 cm., pero a menudo menos todav\u00eda) para composiciones literarias.<\/span><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iv)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>El uso del papiro<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Estaba regido por convenciones definidas. Como generalmente la escritura egipcia va de derecha a izquierda, los escribas siempre empezaban en el extremo derecho del papiro y escrib\u00edan hacia la izquierda, al principio en l\u00edneas verticales (uso que persisti\u00f3 hasta ca. 1800 a.C.), y posteriormente en l\u00edneas horizontales de una longitud moderada, agrupadas en \u201ccolumnas\u201d o \u201cp\u00e1ginas\u201d sucesivas. Para los tipos de escritura que se empleaban, la puntuaci\u00f3n, elementos de escritura, manuscritos, etc., v\u00e9ase * <span style='text-transform: uppercase'>Escritura<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Textos y versiones<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se us\u00f3 el papiro desde el comienzo de la historia <etiqueta id=\"#_ftn214\" name=\"_ftnref214\" title=\"\">egp. (ca. 3000 a.C.) hasta el per\u00edodo isl\u00e1mico primitivo (s. VII d.C. y post.). Los rollos (en blanco) m\u00e1s antiguos son de la 1\u00aa dinast\u00eda, y los primeros rollos escritos de la dinast\u00eda 5\u00aa, ca. 2500 a.C. En <\/etiqueta>Egipto se fabric\u00f3 y us\u00f3 una gran cantidad en el 1\u00ba y el 2\u00ba milenios a.C. para toda clase de escritos; no era barato, y a menudo se utilizaba la parte posterior y los espacios en blanco de rollos antiguos, o se lavaba un texto antiguo para poder utilizarlo nuevamente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Antes de fines del 2\u00ba milenio a.C. se exportaba papiro en grandes cantidades a Siria y Palestina, e indudablemente a otros pa\u00edses tambi\u00e9n. Alrededor de 1075 a.C. Zakarbaal, pr\u00edncipe de la Biblos fenicia, cotizaba precios de madera al enviado egp. Wenam\u00fan tomando como base los rollos de cuentas que guardaron sus predecesores, y en el pago parcial de Wenam\u00fan por la madera se inclu\u00edan 500 (rollos de) papiro terminado\u201d (<i>ANET<\/i>, pp. 27a, 28a). Para el uso de papiro para el heb. y el <etiqueta id=\"#_ftn215\" name=\"_ftnref215\" title=\"\">arm., y en la \u00e9poca<\/etiqueta> neotestamentaria, v\u00e9anse las secciones correspondientes m\u00e1s abajo. Para todos los aspectos del papiro como medio de escritura en Egipto, v\u00e9ase J. ern\u00fd, <i>Paper and Books in Ancient Egypt<\/i>, 1952. Para ilustraciones de papiros funerarios y administrativos, respectivamente, v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn216\" name=\"_ftnref216\" title=\"\"><i>IBA<\/i><\/etiqueta>, pp. 36\u201337, <etiqueta id=\"#_ftn217\" name=\"_ftnref217\" title=\"\">fig(s). 30\u201331.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. \u00d3straca<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El plural de <\/span><span style=''>ostrakon<\/span><span lang=ES style=''>, palabra gr. que originalmente significaba \u201cvalva de ostra\u201d, pero que los griegos aplicaron a los trozos de cer\u00e1mica sobre los que registraban sus votos (de donde proviene el t\u00e9rmino <etiqueta id=\"#_ftn218\" name=\"_ftnref218\" title=\"\">cast. \u201costracismo\u201d). En Egipto se aplica este t\u00e9rmino a trozos de piedra caliza o trozos de alfarer\u00eda que llevaban inscripciones y dibujos en tinta. Aunque se conocen estos \u00f3straca en la mayor parte de los per\u00edodos de la historia egipcia, y proc<\/etiqueta>edentes de diferentes lugares, la gran mayor\u00eda proviene del reino nuevo (ca. 1550\u20131070 a.C.) y se originaron en Tebas en el Egipto superior, espec\u00edficamente en los valles de las tumbas de los reyes y las reinas, y en la aldea para los obreros de dichas tumbas (la actual Deir el-Medineh). La mayor parte de los \u00f3straca egipcios est\u00e1n escritos en el alfabeto hier\u00e1tico cursivo; mucho m\u00e1s raros son los que est\u00e1n en escritura jerogl\u00edfica pict\u00f3rica m\u00e1s formal. A menudo resultan hermosos los \u00f3straca con dibujos que hac\u00edan los artistas en sus momentos libres. Los \u00f3straca con inscripciones pertenecen a dos clases: literarios y no literarios. Los primeros contienen porciones de obras literarias egp. (relatos, poemas, sabidur\u00eda, himnos, etc.), escritas como ejercicios escolares, pruebas de memoria o por placer; a menudo estos \u00f3straca preservan obras literarias (o partes de las mismas) que todav\u00eda no se conocen por otras fuentes. Mucho m\u00e1s variados son los \u00f3straca no literarios. Eran el equivalente egp. de los anotadores de diversos tipos, y reflejan todos los aspectos concebibles de la vida diaria: listas de obreros con notas sobre los ausentes e informes del trabajo realizado (cf. Ex. 5.18\u201319), distribuci\u00f3n de raciones alimentarias y aceite, innumerables cuentas de ladrillos, paja, legumbres, recipientes, etc., pleitos judiciales, contratos matrimoniales, registros de ventas y demandas de pago por deudas, muchas cartas y memorandos, y muchas otras cosas. El total de este material ofrece un cuadro muy gr\u00e1fico de la vida diaria de los egipcios durante y despu\u00e9s de la residencia de los israelitas, y constituyen un \u00fatil marco de referencia para los relatos de \u00c9xodo. (* <span style='text-transform:uppercase'>Laquis<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Samaria<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> Sobre la variedad y la importancia de los \u00f3straca, v\u00e9ase J. ern\u00fd, <i>Chronique d\u2019Egypte<\/i>, 6\/N\u00ba 12, 1931, pp. 212\u2013224, y S. Sauneron, <i>Catalogue des Ostraca Hi\u00e9ratiques Non Litt\u00e9raires de Deir el Medineh<\/i>, 1959, introducci\u00f3n, pp. vi-xviii, quien ofrece amplias referencias sobre otras publicaciones. En ingl\u00e9s, v\u00e9ase W. C. Hayes, <i>The Scepter<\/i> <i>of Egypt<\/i>, 2, 1959, pp. 176\u2013178, 390\u2013394, 432. Para ilustraciones de \u00f3straca, v\u00e9ase Hayes, <etiqueta id=\"#_ftn219\" name=\"_ftnref219\" title=\"\">op. cit., pp. 177, fig(s). 98.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn220\" name=\"_ftnref220\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Hebreos, arameos, y griegos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Papiros hebreos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El papiro heb. m\u00e1s antiguo que se conoce (Mur 17) fue descubierto en Wadi Murabbaat a orillas del mar Muerto en 1952. El Mur 17 es un palimpsesto escrito en el alfabeto paleohebreo y data de fines del ss. VIII o principios del VII a.C. La carta original, de la que todav\u00eda se pueden leer algunas palabras, fue borrada y se le escribi\u00f3 encima una lista de nombres personales. La mayor parte de los rollos encontrados en Qumr\u00e1n son de pergamino, pero hay unos cuantos papiros dignos de menci\u00f3n. La cueva 4 proporcion\u00f3 fragmentos de papiro con El gobierno de la comunidad y Los himnos de acci\u00f3n de gracias. La cueva 6 conten\u00eda cientos de trozos de papiro, entre ellos fragmentos de los libros b\u00edblicos de Reyes y Daniel escritos con caracteres semicursivos. Antes de los grandes descubrimientos en Qumr\u00e1n, el papiro Nash, que contiene partes de Dt. 5 y 6, ocupaba una posici\u00f3n \u00fanica como el m\u00e1s antiguo <etiqueta id=\"#_ftn221\" name=\"_ftnref221\" title=\"\">ms(s). b\u00edblico heb. que existe; posiblemente corresponda fecharlo en el ss. II a.C. Wadi Murabbaat tambi\u00e9n produjo papiros heb. diversos de la \u00e9poca de la rebeli\u00f3n de Barcoqueb\u00e1 (132\u2013135 d.C.). L<\/etiqueta>os hallazgos m\u00e1s dignos de menci\u00f3n son un par de cartas escritas por el mismo Barcoqueb\u00e1 en la que figura su nombre verdadero, Sime\u00f3n Ben Kosebah.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. \u00d3straca hebreos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Como los \u00f3straca resultaban econ\u00f3micos y eran de uso limitado, generalmente ten\u00edan informaci\u00f3n de importancia secundaria. No obstante, algunos \u00f3straca con inscripciones heb. han aportado valiosos datos sobre la lengua y la literatura del <etiqueta id=\"#_ftn222\" name=\"_ftnref222\" title=\"\">AT. Los \u00f3straca de Samaria, descubiertos principalmente durante las excavaciones de Harvard de 1908\u201310, se e<\/etiqueta>ncuentran entre los m\u00e1s importantes. Datan de la \u00e9poca de la dinast\u00eda de Jeh\u00fa, posiblemente del reino de Joacaz a fines del ss. IX. Fueron descubiertos en un dep\u00f3sito real, y registran informaci\u00f3n relativa al pago de aceite y vino; posiblemente se refieran a la producci\u00f3n de la propiedad de la corona en las vecindades de Samaria. En cada caso aparece el a\u00f1o del reinado, y aunque no uniformemente, contiene muchos nombres personales y de lugares; entre los primeros hay compuestos de Yahv\u00e9h, \u00c9l, y Baal. V\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn223\" name=\"_ftnref223\" title=\"\">LOB, pp. 315\u2013327. En Arad se descubri\u00f3 un buen n\u00famero de \u00f3straca escritos en arm., y algunos en heb. Los escritos en heb. datan de fines del ss. VII a.C., y se refieren a la provisi\u00f3n de vino, harina y pan que un funcionario ten\u00eda que proveer a los viajero<\/etiqueta>s (tropas [?]). Algunos \u00f3straca m\u00e1s peque\u00f1os encontrados en las ruinas del templo registran nombres de familias sacerdotales, entre ellas la de los core\u00edtas (<\/span><span style=''>bny qrh<\/span><span lang=ES style=''>). Los \u00f3straca de Yavneh-Yam datan de la misma \u00e9poca. Uno de los de esta colecci\u00f3n reviste especial importancia porque registra el pedido de un obrero agr\u00edcola para que se le devuelva la capa que le hab\u00eda quitado un capataz tras acusarlo falsamente de ser perezoso (cf. Ex. 22.26\u201327). De fecha aproximadamente similar es el \u00f3straca de Ofel encontrado en Jerusal\u00e9n durante las excavaciones de 1923\u201325. Contiene una lista de nombres y procedencias en escritura paleohebrea. Probablemente los m\u00e1s conocidos de todos sean los \u00f3straca de Laquis, veintiuno de los cuales fueron descubiertos en el lugar donde estaba la antigua ciudad (la actual Tell ed-Duweir) en 1935 y 1938. Tienen el m\u00e9rito particular de que muchos de ellos pueden ser fechados con certeza en el a\u00f1o 587 a.C. En su mayor parte son cartas, y en algunas aparece el nombre de Yaos, el gobernador militar de Laquis, como destinatario. Las cartas reflejan la desesperada situaci\u00f3n que se estaba viviendo en Jud\u00e1 ante el avance de los babilonios, que tomaban ciudad tras ciudad; hay algunos puntos de contacto con el libro de Jerem\u00edas. Las caracter\u00edsticas de inter\u00e9s incluyen el libre uso del tetragr\u00e1maton, y una referencia a que un profeta hac\u00eda las veces de correo. Tambi\u00e9n se descubrieron algunos trozos de cacharros inscritos en heb. en Qumr\u00e1n, Wadi Murabbaat y Masada (donde uno de ellos, inscrito con el nombre de Ben Yair, ha despertado un inter\u00e9s particular debido a su probable relaci\u00f3n con el l\u00edder zelote Eleazar Ben Yair).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Papiros arameos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Probablemente el papiro m\u00e1s antiguo que existe en arm. sea el que se encontr\u00f3 en 1942 en Saqqarah, Egipto. Representa parte de una carta que envi\u00f3 un rey Ad\u00f3n al fara\u00f3n, y aparentemente fue escrita en alg\u00fan lugar de la costa filistea o fenicia. De este modo queda ilustrado el uso del arm. en la diplomacia internacional antes de la \u00e9poca persa, porque no puede haber sido escrita despu\u00e9s de la \u00e9poca de Nabucodonosor (m. en el 562 a.C.). Pero sin duda alguna el cuerpo m\u00e1s significativo de papiros arm. es el que proviene de la isla de Elefantina en Egipto. All\u00ed, como en Menfis y Herm\u00f3polis, se preserv\u00f3 un gran n\u00famero de papiros escritos por jud\u00edos a fines del ss. VI a.C., y en el ss. V a.C. Los documentos legales y las cartas personales est\u00e1n bien representados, y hay tambi\u00e9n un fragmento de la versi\u00f3n m\u00e1s antigua que se conoce de los Dichos de Ahikar. El tipo de arm. es, como podr\u00edamos suponer, bastante parecido al del Esdras b\u00edblico. Estos colonos jud\u00edos ten\u00edan su propio templo (a pesar de Dt. 12.5\u20137), y llegaron hasta el punto de unir el nombre del Dios de Israel con nombres de divinidades cananeas (p. ej. Anat-Yahu, Anat-Bet-el). En representaci\u00f3n del ss. IV est\u00e1n los papiros de Wadi Daliyeh, 19 km al <etiqueta id=\"#_ftn224\" name=\"_ftnref224\" title=\"\">NO de Jeric\u00f3. Fueron descubiertos en una cueva, y se supone que los escondieron all\u00ed refugiados de Samaria, donde habr\u00edan sido escritos. Son documentos legales y administrat<\/etiqueta>ivos elaborados ca. 375\u2013365 a.C.; pueden haber sido abandonados por personas que hu\u00edan ante el avance de Alejandro Magno. Entre los documentos encontrados en Qumr\u00e1n se incluyen algunos papiros arm. (p. ej. uno que contiene genealog\u00edas del AT, en la cueva 4), lo que tambi\u00e9n ocurri\u00f3 en Wadi Murabbaat (p. ej. contratos de venta). Algunos fragmentos nabateos tambi\u00e9n han sido recuperados en la vecindad de Wadi Murabbaat.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. \u00d3straca arameos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Un ejemplo primitivo es la carta en un trozo de cacharro encontrado en Asur, probablemente escrita en el ss. VII a.C. Los \u00f3straca en arm. que se hallaron en Elefantina (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn225\" name=\"_ftnref225\" title=\"\">sup.) son principalmente recibos de impuestos. Algunos fragmentos del per\u00edodo persa encontrados en Tell al-Khalayfa evidentemente hac\u00edan las veces de reci<\/etiqueta>bos por entregas de vino. En Arad se encontr\u00f3 una buena cantidad de trozos en arameo. Unos cuantos aparecieron en Qumr\u00e1n y Wadi Murabbaat, pero tienen poca significaci\u00f3n. Un fragmento de una carta (?) en Wadi Murabbaat est\u00e1 fechado a principios del ss. I a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. Papiros del Antiguo Testamento en griego<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Existe un n\u00famero considerable, aunque invariablemente se hallan en estado fragmentario. Quiz\u00e1s el m\u00e1s antiguo sea el Pap. gr. 458 de John Rylands, que contiene partes de Dt. 23\u201328 y data del ss. II a.C. El papiro Fouad 266 es casi tan antiguo como el anterior, y conserva fragmentos de Gn. 7 y 38, y Dt. 17\u201333. El papiro veterotestamentario gr. de Chester Beatty incluye partes de diferentes libros del AT, y su fecha va desde el ss. II hasta el IV d.C. Del ss. III d.C. es el ms(s). gr. V de Freer, c\u00f3dice en papiro con los profetas menores. La cueva 4 de Qumr\u00e1n ha aportado fragmentos de Lv. 2\u20135, mientras que en la cueva 7 hab\u00eda fragmentos que contienen Ex. 28.4\u20137 y la Ep\u00edstola de Jerem\u00edas 43\u201344. Podemos fechar los fragmentos encontrados en Qumr\u00e1n aproximadamente en el ss. I a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> (para material veterotestamentario heb., arm., y gr.): A. Cowley, <i>Aramaic Papyri of the Fifth Century<\/i> <etiqueta id=\"#_ftn226\" name=\"_ftnref226\" title=\"\"><i>BC<\/i><\/etiqueta>, 1923; E. G. Kraefing, <i>The Brooklyn Museum Aramaic Papyri<\/i>, 1953; <etiqueta id=\"#_ftn227\" name=\"_ftnref227\" title=\"\"><i>DOTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 204\u2013208, 212\u2013217, 251\u2013269; P. E. Kahle, <i>The Cairo Geniza<\/i>\u00b2, 1959; P. Benoit et <etiqueta id=\"#_ftn228\" name=\"_ftnref228\" title=\"\">al., <\/etiqueta><i>Discoveries in the Judaean Desert<\/i>, 2, 1961; F. F. Bruce, <i>The Books and the Parchments<\/i>\u00b3, 1963; S. Jellicoe, <i>The Septuagint and Modern Study<\/i>, 1968; B. Porten, <i>Archives from Elephantine<\/i>, 1968; K. Aland, <i>Repertorium der Griechischen Christlichen Papyri: I. Biblische Papyri<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn229\" name=\"_ftnref229\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.P.G.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Introducci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El descubrimiento de los papiros gr. en Egipto durante el \u00faltimo siglo ha sido significativo para los estudios neotestamentarios. En los descubrimientos iniciales los papiros b\u00edblicos resultaron escasos, pero con la inciaci\u00f3n de las excavaciones sistem\u00e1ticas llevadas a cabo por Grenfell y Hunt en 1896 aparecieron grandes cantidades de papiros, que inclu\u00edan porciones de los libros de <etiqueta id=\"#_ftn230\" name=\"_ftnref230\" title=\"\">NT en s\u00ed, o documentos de los primeros siglos que nos han ayudado a comprenderlos. Los lugares de mayor provecho se encuentran en el Fayyun y hacia el S, particularmente en Oxirrinco, Herm\u00f3polis, Tebtinis, Afrodit\u00f3p<\/etiqueta>olis, y Pan\u00f3polis.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante mucho tiempo numerosos eruditos supusieron que el gr. neotestamentario era <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>sui generis<\/span><span lang=ES style=' '>, \u201cla lengua del Esp\u00edritu Santo\u201d, pero algunos, como Masson, Lightfoot, y Farrar, se anticiparon a algo que pronto iba a ser verificado, el hecho de que los autores de los libros del NT hab\u00edan empleado la lengua com\u00fan del mundo gr. del ss. I d.C., que se aproximaba m\u00e1s a la forma hablada que a la literaria del gr. <\/span><span style=' '>koin&#275;<\/span><span lang=ES style=' '>. Gracias a los papiros, contamos ahora con ilustraciones del uso \u201csecular\u201d contempor\u00e1neo de la gran mayor\u00eda de los t\u00e9rminos empleados en el NT. Sigue s\u00edendo cierto, en sentido restringido, que esa lengua es <\/span><span style=''>sui generis<\/span><span lang=ES style=''>, a causa del frecuente sustrato heb. y arameo. \u201cLa tensi\u00f3n entre la herencia jud\u00eda y el mundo griego afecta vitalmente el lenguaje del Nuevo Testamento\u201d (Hoskyns y Davey, <i>The Riddle of the New Testament<\/i>, 1931, pp. 20). Otra tendencia que corrigi\u00f3 el estudio de los papiros fue la inclinaci\u00f3n de los eruditos a juzgar al NT con normas \u00e1ticas de gram\u00e1tica y sintaxis, y lo mismo en cuanto al gusto literario. Se hizo doblemente claro que la <\/span><span style=''>koin&#275;<\/span><span lang=ES style=''> de los primeros siglos cristianos se encontraba, comparativamente hablando, en un r\u00e1pido estado de evoluci\u00f3n, que culmin\u00f3 en el griego bizantino, y finalmente en el griego moderno, y que por lo tanto se debe evaluar a la luz de este hecho. Ser\u00eda err\u00f3neo adjudicar demasiado a estos adelantos, pero han proporcionado un auxiliar indispensable para el estudio del texto del NT, su lenguaje y su literatura, y, como consecuencia, su interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica. En su conferencia Schweich de 1946 (publicada en 1953 con el t\u00edtulo de <i>The text of the Epistles<\/i>) G. Zuntz aboga activamente por la conjunci\u00f3n de estos dos campos de estudio. \u201cEl te\u00f3logo que estudia el NT debe asumir tambi\u00e9n la calidad de fil\u00f3logo\u201d (p. 3). Quiz\u00e1s la obra que mejor ejemplifica esto es el <etiqueta id=\"#_ftn231\" name=\"_ftnref231\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Todos los documentos originales del NT fueron escritos en rollos de papiro (aparte de una o dos de las ep\u00edstolas m\u00e1s breves, que pueden haber sido escritas en hojas sueltas de papiro), y podemos mencionar aqu\u00ed que la transmisi\u00f3n del texto represent\u00f3 un papel importante en el perfeccionamiento de nuevas t\u00e9cnicas. En el resto del mundo romano los c\u00f3dices en papiro no empezaron a remplazar a los rollos hasta el ss. III d.C., pero por Egipto tenemos pruebas de que las comunidades cristianas adoptaron la forma del c\u00f3dice en \u00e9poca considerablemente anterior. Se han encontrado diez fragmentos b\u00edblicos del ss. II y principios del III, y de 111 fragmentos de los ss. III y IV solamente doce estaban en rollos de papiro. El texto de Romanos habr\u00eda requerido un rollo de 4 m, Marcos uno de 6 m, Hechos alrededor de 10 m (cf. 2 Ti. 4.13, que se refiere a rollos y a las cubiertas de pergamino que los proteg\u00edan). Pero a medida que surgi\u00f3 la necesidad de hacer copias de los evangelios y las ep\u00edstolas en mayor cantidad, naturalmente se populariz\u00f3 el uso de los c\u00f3dices, e. d. de hojas de papiro plegadas y dispuestas en cuadernillos, en forma bastante similar a los libros modernos. Un c\u00f3dice pod\u00eda contener entonces los cuatro evangelios y Hechos, o todas las ep\u00edstolas de Pablo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Lista de los papiros m\u00e1s notables<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La lista m\u00e1s reciente, preparada por K. Aland (1976), contiene m\u00e1s de 241 entradas, de las cuales 68 figuran en las ediciones cr\u00edticas del texto del NT. Muchas son relativamente peque\u00f1as, pero la importancia de las m\u00e1s voluminosas es considerable.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>P<sup>1<\/sup> (s. III \u00f3 IV) contiene Mt. 1.1\u20139, 12\u201320; P<sup>4<\/sup> (s. IV) Lc. 1.74\u201380; 6.1\u20134; P<sup>5<\/sup> (s. III) Jn. 1.23\u201331, 33\u201341 y 20.11\u201317, 19\u201325; comprende las dos hojas de un mismo cuadernillo, e ilustra la familia de la que posteriormente derivararon los c\u00f3dices sina\u00edtico y vaticano). P<sup>8<\/sup> (s. IV) contiene Hch. 4.31\u201337; 5.2\u20139; 6.1\u20136, 8\u201315; P<sup>13<\/sup> (s. III, escrito en la parte posterior de un Ep\u00edtome de Livio) He. 2.14\u20135.5; 10.8\u201322; 10.29\u201311.13; 11.28\u201312.17; P<sup>20<\/sup> (s. III) Stg. 2.19\u20133.9; P<sup>22<\/sup> (s. III) Jn. 15.25\u201316.2, 21\u201332; P<sup>27<\/sup> (s. III) Ro. 8.12\u201322, 24\u201327, 3.3\u20139.3; 9.5\u20139; P<sup>37<\/sup> (s. III) contiene Mt. 26.19\u201352; P<sup>38<\/sup> (s. IV) Hch. 18.27\u201319.6; 19.12\u201316.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De los papiros de Chester Beatty (P<sup>45, 46. 47<\/sup>) los N\u00ba 1 y 2 son de particular inter\u00e9s. P<sup>45<\/sup> (principios del ss. III) contiene porciones de treinta hojas de un c\u00f3dice de 220 que \u00edncluye los evangelios y Hechos; tiene partes de Mateo, Marcos, Lucas, Juan (17 hojas), y Hechos (trece hojas), P<sup>46<\/sup> (tamb. principios del ss. III) contiene 86 hojas, que fue encontrado durante un per\u00edodo de tiempo en tres grupos, y tiene Romanos, Hebreos, 1 y 2 Corintios., G\u00e1latas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, excepto peque\u00f1as partes faltantes. Resulta notable que la doxolog\u00eda final de Romanos aqu\u00ed aparece al final del <etiqueta id=\"#_ftn232\" name=\"_ftnref232\" title=\"\">cap(s). 15. P<\/etiqueta><sup>47<\/sup> (s. III, diez hojas) tiene Ap. 9.10\u201317.2; P<sup>48<\/sup> (s. III, sim\u00edlar a P<sup>38<\/sup>) tiene Hch. 23.11\u201316, 24\u201329. P<sup>52<\/sup> (el famoso fragmento \u201cJohn Rylands\u201d de 9 x 6 cm.) fue identificado por C. H. Roberts en 1935 como Jn. 18.31\u201333, 37\u201338, y pertenece a principios del ss. II. P<sup>64<\/sup> (s. II) contiene porciones de Mt. 26; P<sup>66<\/sup> (ca. 200 d.C.), el \u201cpapiro Bodmer II\u201d, tiene 108 hojas en cinco cuadernillos, cada uno de 16 x 14 cm., y contiene Jn. 1.1\u201314.26.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La relaci\u00f3n textual entre estos papiros y otros de menos envergadura con los m\u00e1s importantes c\u00f3dices de vitela y las versiones primitivas del NT ha sido objeto de minuciosos estudios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Efecto sobre el estudio textual del Nuevo Testamento<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Para describir esto es necesario hacer un breve bosquejo de la historia del texto gr. hasta el descubrimiento de los papiros. Stephanus (Robert Etienne) prepar\u00f3 una edici\u00f3n gr. del NT en 1550, el \u201cTextus Receptus\u201d, que a su vez se bas\u00f3 principalmente en la edici\u00f3n de Erasmo publicada en 1516. Stephanus utiliz\u00f3 solamente quince ms(s)., todos de fecha tard\u00eda, que representaban la tradici\u00f3n bizantina u oriental del texto. El acontecimiento que estimul\u00f3 una seria b\u00fasqueda de todos los ms(s). disponibles fue la aparici\u00f3n en Inglaterra, en 1627, del c\u00f3dice alejandrino, un c\u00f3dice en vitela del ss. V d.C. Pero fue s\u00f3lo con el descubrimiento del c\u00f3dice sina\u00edtico y la aparici\u00f3n de la edici\u00f3n de Tischendorf del c\u00f3dice vaticano, en 1859 y 1867 respectivamente, que pudo realizarse un avance en el estudio de los textos. Esto se produjo en el momento en que los eruditos comenzaban a darse cuenta de la riqueza potencial de Egipto en papiros. Westcott y Hort publicaron un texto gr. revisado en 1881. Estos especialistas postularon cuatro familias principales de textos, siria, neutra, alejandrina, y occidental, y apoyaron principalmente a la familia neutra, que se compon\u00eda de los c\u00f3dices vaticano y sina\u00edtico, las versiones coptas y ms(s). afines.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los papiros del NT han desempe\u00f1ado un papel prominente en la ampliaci\u00f3n y modificaci\u00f3n de los resultados. Estudios posteriores convencieron a los eruditos que los grupos de Westcott y Hort hab\u00edan sido distinguidos demasiado n\u00edtidamente entre s\u00ed, y B. H. Streeter, que utiliz\u00f3 los grupos de ms(s). min\u00fasculos que aislaron Ferrar y Abbott, y K. Lake, junto con el ms(s). de Koridethi (s. IX), demostr\u00f3 la estrecha relaci\u00f3n que todos ellos ten\u00edan con el texto neotestamentario de Or\u00edgenes, y postul\u00f3, por lo menos para el Evangelio de Marcos, la familia \u201cces\u00e1rea\u201d (Or\u00edgenes hab\u00eda pasado sus \u00faltimos a\u00f1os en Cesarea). El texto de los evangelios en los ms(s). de Freer (los \u201cEvangelios de Washington\u201d) y los papiros de Chester Beatty mostraron, adem\u00e1s, que la familia \u201cces\u00e1rea\u201d de textos se hab\u00eda originado probablemente en Egipto, y hab\u00eda pasado de Alejandr\u00eda a Cesarea con Or\u00edgenes. El grupo de Chester Beatty, especialmente el P<sup>46<\/sup>, ha resultado de inmenso valor. Este grupo demuestra que el c\u00f3dice fue utilizado en \u00e9pocas tempranas para colecciones de los evangelios y las ep\u00edstolas paulinas, y su circulaci\u00f3n ayud\u00f3 mucho a la Formaci\u00f3n del canon del NT. El haber sido fechados sin vacilaciones en el ss. III d.C. significa que ahora contamos con una l\u00ednea de pruebas textuales que va m\u00e1s all\u00e1 de los grandes c\u00f3dices de vitela de los ss. IV y V, de los que los eruditos dependieron tanto, y que son anteriores a las colecciones del NT que Eusebio recibi\u00f3 orden de proporcionar para uso en las iglesias, seg\u00fan el edicto de Mil\u00e1n del a\u00f1o 313 d.C. Ayuda valiosa adicional han prestado los papiros de Bodmer, especialmente el P<sup>66<\/sup>, un c\u00f3dice de Jn. de fines del ss. II. Otros fragmentos m\u00e1s antiguos aun, en particular el fragmento \u201cJohn Rylands\u201d del Evangelio de Juan, nos llevan a la primera mitad del ss. II, e. d. a s\u00f3lo una generaci\u00f3n de los \u00faltimos escritos del NT, el corpus joanino.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El cuadro general que surge, en lo que hace a la transmisi\u00f3n del texto, es el de la aparici\u00f3n de muchos grupos o familias, a medida que se fueron haciendo copias para uso p\u00fablico y privado, a veces por parte de escribas preparados, pero m\u00e1s a menudo por parte de creyentes no preparados, para dicho trabajo. Todav\u00eda no se hab\u00eda presentado la necesidad de contar con un texto est\u00e1ndar, y nunca se difundi\u00f3 mucho la pr\u00e1ctica de intentar localmente la comparaci\u00f3n de diferentes textos. Tambi\u00e9n debemos suponer que durante las persecuciones, p. ej. la de Decio en 250 d.C., muchas copias del NT desaparecieron. Los papiros han ayudado a revelar la complejidad de esta etapa primitiva de la transmisi\u00f3n; si bien todav\u00eda estamos lejos de satisfacer el anhelo de Bentley de hacer el texto tan indudablemente verdadero \u201cut e manibus apostolorum vix purior et sincerior evaserit\u201d (\u201cque dif\u00edcilmente podr\u00eda haber venido de las manos de los mismos ap\u00f3stoles en forma m\u00e1s pura o m\u00e1s libre de alteraci\u00f3n\u201d), por lo menos podemos decir que se avanza constantemente. (* <span style='text-transform:uppercase'>Textos y versiones<\/span> (NT)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Efecto sobre el estudio del lenguaje y la literatura neotestamentarios<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Como se ha hecho notar anteriormente, el gr. del NT tiene afinidades con las formas literaria y no literaria de la <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>koin&#275;<\/span><span lang=ES style=' '>, especialmente esta \u00faltima, que ahora se conoce tan plenamente sobre la base de documentos de todo tipo en papiro procedentes del Egipto grecorromano: rescritos imperiales, procedimientos judiciales, papeles relativos a impuestos y censos, contratos matrimoniales, comunicaciones de nacimientos, defunciones y divorcios, cartas privadas, cuentas comerciales, y una cantidad de otros asuntos. Sin duda alguna hay muchos semitismos en el NT, ya que todos los escritores, con la excepci\u00f3n de uno, eran jud\u00edos; pero el descubrimiento de expresiones paralelas en los papiros ha reducido considerablemente su n\u00famero. \u201cAun los semitismos de Marcos dif\u00edcilmente corresponden a un griego b\u00e1rbaro, aunque su lenguaje extremadamente vernacular nos hace pensar as\u00ed, hasta que leemos los escritos en lenguaje menos culto\u201d (Howard). Un ejemplo es la expresi\u00f3n <\/span><span style=' '>blepein apo<\/span><span lang=ES style=''> en Mr. 8.15. Muchos de los nuevos grupos de palabras del gr. neotestamentario tienen sus paralelos, p. ej. sustantivos terminados en <\/span><span style=''>-mos, -ma, -sis, -ia<\/span><span lang=ES style=''>; adjetivos terminados en <\/span><span style=''>-ios<\/span><span lang=ES style=''>, nuevos adjetivos y adverbios compuestos, nuevos t\u00e9rminos con el prefijo privativo a-; voces extranjeras, y t\u00e9rminos t\u00e9cnicos utilizados en el ej\u00e9rcito y la administraci\u00f3n romanos. Se han resuelto problemas ortogr\u00e1ficos, p. ej. <\/span><span style=''>gen&#275;ma<\/span><span lang=ES style=''> (Mt. 26.29), <\/span><span style=''>tameion<\/span><span lang=ES style=''> (Lc. 12.3), <\/span><span style=''>sfyris<\/span><span lang=ES style=''> (Mt. 15.37); morfol\u00f3gicos, p. ej. <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>gegonan<\/span><span lang=ES style=''> (Ro. 16.7), <\/span><span style=' '>elthat&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (Mt. 10.13), <\/span><span style=''>&#275;lthan<\/span><span lang=ES style=''> (Mr. 3.8); y sint\u00e1cticos, p. ej. el uso consecutivo de cl\u00e1usulas <\/span><span style=''>hina<\/span><span lang=ES style=''> (como en Jn. 17.3), la intercambiabilidad de <\/span><span style=''>eis<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>en<\/span><span lang=ES style=''> (como en Jn. 1.18; Mt. 18.19).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El vocabulario neotestamentario estaba abundantemente ilustrado. En lugar de las numerosas <i>voces biblicae<\/i> de los antiguos eruditos, fue posible demostrar, como lo hicieron Deissmann y Bauer, que solamente alrededor del 1 por ciento del vocabulario, unas cincuenta palabras, le era en realidad privativo. Pod\u00eda darse un sentido mejor a t\u00e9rminos como <\/span><span style=''>h&#275;likia<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Lc. 2.52 = \u201cedad\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u2018estatura\u201d), <\/span><span style=''>meris<\/span><span lang=ES style=''> (Hch. 16.12 = \u201cdistrito\u201d), <\/span><span style=''>anastato\u00fd<\/span><span lang=ES style=''> (lit. \u201cechar del hogar y la casa\u201d, empleado metaf\u00f3ricamente en Hch. 17.6 y G\u00e1. 5.12), <\/span><span style=''>hypostasis<\/span><span lang=ES style=''> (He. 11.1 = \u201ct\u00edtulos de propiedad\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201ccerteza\u201d), <\/span><span style=''>parousia<\/span><span lang=ES style=''> (pass.; = visita real o de otra persona notable), <\/span><span style=' '>arrhab&#333;n<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Ef. 1.14 = \u201cdep\u00f3sito pagado\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201carras\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cgarant\u00eda\u201d), <\/span><span style=''>leitourgia<\/span><span lang=ES style=''> (2 Co. 9.12; tanto para el servicio p\u00fablico como para el privado). Los t\u00e9rminos comunes <\/span><span style=''>adelfoi<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>presbyteroi<\/span><span lang=ES style=''> frecuentemente estaban ilustrados sobre la base de fraternidades sociales y religiosas, y funcionarios del templo y de la aldea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la \u00e9poca en que fue escrito el NT se hab\u00eda popularizado un aticismo revisado, movimiento esencialmente artificial que pretend\u00eda reconocer como norma \u00fanica el griego \u00e1tico del ss. V. Pero hab\u00eda notables escritores seculares, como Plutarco, Estrab\u00f3n, Diodoro S\u00edculo y Epicteto, que descartaron el aticismo, y el NT mismo representa una reacci\u00f3n contra \u00e9l por su uso de la lengua vern\u00e1cula. \u201cLa <\/span><span style=''>koin&#275;<\/span><span lang=ES style=''> no es, como se pretende, oro puro contaminado accidentalmente, sino m\u00e1s bien una especie de aleaci\u00f3n nueva y \u00fatil\u201d (Moule). La <etiqueta id=\"#_ftn233\" name=\"_ftnref233\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta> ya hab\u00eda sentado un precedente al usar el gr. popular, y los escritores, todos los cuales podr\u00edan haber escrito en arm., resolvieron deliberadamente escribir en griego. Por cierto que el nivel literario de sus obras var\u00eda notablemente. 2 P. es la obra que llega m\u00e1s cerca de un nivel plenamente literario, y Lucas y el autor de Hebreos son tambi\u00e9n estilistas conscientes. Pero Lucas y Pablo, aunque evidentemente pod\u00edan hablar y escribir el gr. en su forma cl\u00e1sica (cf. los prefacios a Lucas y Hechos, y Hch. 17.22ss), no titubearon en emplear formas extremadamente populares. El caso extremo es Apocalipsis, escrito en griego pesado y a veces b\u00e1rbaro, que claramente refleja la influencia de t\u00e9rminos y formas de pensamiento sem\u00edticos. Pero todav\u00eda podemos afirmar que \u201cel griego en que se expresa el autor era m\u00e1s parecido al gr. de los papiros egipcios\u201d (A. Robinson). (* <span style='text-transform:uppercase'>Lengua del Nuevo Testamento<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. \u00d3straca<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ya hemos notado que los \u00f3straca o fragmentos de alfarer\u00eda se emplearon ampliamente en la antig\u00fcedad como el material de escritura m\u00e1s econ\u00f3mico. Su aparente insignificancia (cf. Is. 45.9) hizo que se los considerara sin valor para el estudio del gr. <\/span><span style=''>koin&#275;<\/span><span lang=ES style=''>. Como podr\u00edamos esperar, entre los muchos que se encontraron en Egipto, y que cubren un per\u00edodo de cerca de m\u00edl a\u00f1os, a gran mayor\u00eda son documentos, o fragmentos de documentos, que pertenec\u00edan a la vida de las clases m\u00e1s bajas. Se han encontrado unos cuantos con breves trozos literarios, sin duda para uso escolar, y tenemos \u00f3straca con cortos pasajes del NT (<etiqueta id=\"#_ftn234\" name=\"_ftnref234\" title=\"\">vv. de Mr. 9 y Lc. 22) y uno del ss. VI d.C. con un himno a Mar\u00eda con influencia de Lc. 1. Pero el mayor n\u00famero comprende cartas, contratos, y especial<\/etiqueta>mente recibos de impuestos. Se emplearon muchos idiomas, entre ellos el griego, el lat\u00edn, el arameo, el copto, y el antiguo egpcio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ocasionalmente se aclara alguna expresi\u00f3n del NT. Varios \u00f3straca dan detalles de recibos fechados el d\u00eda llamado <\/span><span style=''>Sebast&#275;<\/span><span lang=ES style=''>, que significa \u2018d\u00eda del emperador\u2019, y quiz\u00e1s paralelo al uso de <\/span><span style=''>kyriak&#275;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018el d\u00eda del *Se\u00f1or\u2019, por los cristianos. El t\u00edtulo <\/span><span style=' '>Kyrios<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018Se\u00f1or\u2019, aparece en \u00f3straca con referencias a los emperadores Ner\u00f3n y Vespasiano (cf. Jud. 4). Recibos de Tebas fechados en el ss. I han arrojado luz sobre el uso neotestamentario de <\/span><span style=''>logeia<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. 1 Co. 16.1\u20132 = \u201cofrendas\u201d), como as\u00ed tambi\u00e9n sobre el verbo <\/span><span style=''>apej&#333;<\/span><span lang=ES style=''>, que significa recibo de un pago (cf. Mt. 6.2 = \u201chan recibido su recompensa total\u201d). La frase com\u00fan <\/span><span style=''>eis to onoma<\/span><span lang=ES style=''> (\u201cen el nombre\u201d), seg\u00fan se ve por los \u00f3straca, era una f\u00f3rmula legal regular que expresaba la autoridad bajo la cual se hac\u00eda algo. En consecuencia, los \u00f3straca complementan en escala comparativamente menor, las pruebas que aportan los papiros con respecto a la lengua y las particularidades ling\u00fc\u00edsticas neotestamentarias.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>f. Papiros ap\u00f3crifos y no can\u00f3nicos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Merecen mencionarse a causa de la utilidad que han prestado para la comprensi\u00f3n de la forma y el contenido de los escritos neotestamentarios. Los m\u00e1s notables son los <\/span><span style=''>Logia<\/span><span lang=ES style=''> o dichos de Jes\u00fas. El primero de ellos (hallado en Oxirrinco en 1896 y 1897) es la hoja de un c\u00f3dice fechado en el ss. III que conten\u00eda dichos, algunos de los cuales eran familiares, otros de un tipo m\u00e1s m\u00edstico; el segundo, de fines del ss. II, ten\u00eda los dichos escritos en el dorso de un rollo relativo a mensuras topogr\u00e1ficas. Un tercero conten\u00eda fragmentos de un evangelio no can\u00f3nico, y se descubri\u00f3 otro de este tipo en 1934, que comprende fragmentos de tres hojas de un c\u00f3dice, cuya fecha se asign\u00f3 al 150 d.C. <etiqueta id=\"#_ftn235\" name=\"_ftnref235\" title=\"\">aprox., y que narra cuatro incidentes de la vida de Cristo similares a los de los evangelios. Luego, entre trece rollos de papiros hallados cerca de Nag Hammadi en 1946, se encontraba el Evangelio de Tom\u00e1s, importante colecci\u00f3n de dich<\/etiqueta>os en los que la influencia gn\u00f3stica se mezcla con las tradiciones de los sin\u00f3pticos, de Juan, y otras tradiciones, evidentemente versi\u00f3n copta de la obra de la cual los Logia de Oxirrinco son fragmentos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se han recuperado, total o parcialmente, varias obras ap\u00f3crifas. La colecci\u00f3n de Chester Beatty incluye catorce hojas del <i>Libro de Enoc<\/i>, de un c\u00f3dice del ss. IV, y parte de una homil\u00eda de Melit\u00f3n de Sardis sobre la pasi\u00f3n. Una hoja de papiro de origen gn\u00f3stico ha salido a la luz (de principios del ss. III), perteneciente al <i>Evangelio de Mar\u00eda<\/i>. En Akhmim se encontraron fragmentos del <i>Evangelio y el Apocalipsis de Pedro<\/i> (probablemente escritos en el ss. II). El primero tiene tendencias doc\u00e9ticas, y el seguado es muy inferior al Apocalipsis de Juan. En la colecci\u00f3n Amherst se encuentra la porci\u00f3n principal de la <i>Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas<\/i>, y en la Biblioteca estatal de Hamburgo se hallan once hojas de los <i>Hechos de Pablo<\/i>, \u201cromance religioso\u201d de fines del ss. II. Finalmente, los papiros de Oxirrinco han proporcionado parte del texto gr. del conocido <i>Pastor<\/i> de Hermas. Posteriormente aparece esta obra en su forma completa en el c\u00f3dice sina\u00edtico. (* <span style='text-transform:uppercase'>Canon del Nuevo Testamento<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0F. F. Bruce, \u00bf<i>Son fidedignos los docomentos del Nuevo Testamento<\/i>?; \u00b0J. Jeremias, <i>Palabras desconocidas de Jes\u00fas<\/i>, 1976; \u00b0A Wikenhauser, <i>Introducci\u00f3n al Nuevo Testamento<\/i>, 1978; A. Calderini, <i>Tratado de papirolog\u00eda<\/i>, 1963; J. O\u2019Callaghan, <i>Los papiros griegos de la cueva 7 de Qumr\u00e1n<\/i>, 1974; <etiqueta id=\"#_ftn236\" name=\"_ftnref236\" title=\"\">id., \u201cPapiros b\u00edblicos\u201d, <\/etiqueta><i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 858\u2013870; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1476, pp. 307\u2013363; M. de Tuya, J. Salguero, <i>Introduccci\u00f3n a la Biblia<\/i>, 1967, t(t). I, pp. 408\u2013465.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>La bibliograf\u00eda que sigue est\u00e1 enunciada de acuerdo a las secciones del art\u00edculo precedente<\/i>),<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>a<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. F. G. Kenyon, <i>Our Bible and the Ancient Manuscript<\/i><sup>5<\/sup>, 1958; E. G. Turner, <i>Greek Papyri<\/i>, 1968; C. H. Roberts, \u201cThe Codex\u201d, <i>Proceedings of the British Academy<\/i> 40, 1954; A. Deissmann, <etiqueta id=\"#_ftn237\" name=\"_ftnref237\" title=\"\"><i>LAE<\/i><\/etiqueta><sup>4<\/sup>, 1929; F. F. Bruce<i>, The New Testament Documents: Are<\/i> <i>They Reliable<\/i>?<sup>5<\/sup>, 1960.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>b<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. K. Aland, <i>Kurzgefasste Liste der griechischen<\/i> <i>Handschriften des Neuen Testaments<\/i>, 1963, y ediciones subsiguientes; id., <i>Repertorium der griechischen christlichen Papyri<\/i>, 1, 1976; J. van Haelst, <i>Catalogue des Papyros Litt\u00e9raires Juifs et Chr\u00e9tiens<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>c<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. F. G. Kenyon, <i>The Text of the Greek Bible<\/i><sup>3<\/sup>, 1975; B. M. Metzger, <i>The Text of the New Testament<\/i><sup>2<\/sup>, 1968; id., <i>A Textual Commentary on the Greek New Testament<\/i>, 1971.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>d<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. A Wikenhauser, <i>New Testament Introduction<\/i><sup>2<\/sup>, 1972, parte 2; Blass-Debrunner-Funk\u201d<i>A Greek Grammar of the New Testament<\/i><sup>10<\/sup>, 1961; J. H. Moulton y G. Milligan, <i>Vocabulary of the Greek New Testament<\/i>, 1930; C. F. D. Moule, <i>An Idiom Book of New Testament Greek<\/i><sup>2<\/sup>, 1959.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>e<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Porciones del NT encontrados en <i>\u00f3straca<\/i> se incluyen en las listas de papiros de <i>b<\/i>. sup.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>f<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. H. I. Bell y T. C. Skeat, <i>Fragments of an Unknown Gospel<\/i>, 1935; B. P. Grenfell, A. S. Hunt et al., <i>The Oxyrhynchus Papyri<\/i> I-XLV, 1898\u20131977; R. M. Grant y D. N. Freedman, <i>The Secret Sayings of Jesus<\/i>, 1960; R. McL. Wilson, <i>Studies in the Gospel of Thomas<\/i>, 1960; J. Jeremias, <i>The Unknown Sayings of Jesus<\/i>, 1964.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn238\" name=\"_ftnref238\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>B.F.H.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Egipcios a. Papiro (i)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nombre. El t\u00e9rmino papiro se aplica a una planta acu\u00e1tica grande de la familia de las junc\u00e1ceas, al material de escritura que se prepara de su m\u00e9dula, y a los manuscritos individuales hechos con dicho material. El origen del t\u00e9rmino gr. papyros (del que provienen \u201cpapiro\u201d, \u201cpapel\u201d) todav\u00eda es incierto. Algunos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papiros-y-ostraca\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPIROS Y OSTRACA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22355","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22355"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22355\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}