{"id":22376,"date":"2016-02-05T15:20:54","date_gmt":"2016-02-05T20:20:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/rey-reinado\/"},"modified":"2016-02-05T15:20:54","modified_gmt":"2016-02-05T20:20:54","slug":"rey-reinado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/rey-reinado\/","title":{"rendered":"REY, REINADO"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><etiqueta id=\"#_ftn184\" name=\"_ftnref184\" title=\"\"><span lang=ES style=''>Heb.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> <\/span><span style=''>mele&#7733;<\/span><span lang=ES style=''>; <etiqueta id=\"#_ftn185\" name=\"_ftnref185\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>basileus<\/span><span lang=ES style=''>. Ambos t\u00e9rminos son de origen oscuro; el primero, com\u00fan a todos los idiomas sem\u00edticos, posiblemente est\u00e9 relacionado, ya sea con una ra\u00edz <etiqueta id=\"#_ftn186\" name=\"_ftnref186\" title=\"\">\u00e1r. que significa \u201cposeer\u201d, o con una voz <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn187\" name=\"_ftnref187\" title=\"\">as. y <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn188\" name=\"_ftnref188\" title=\"\">arm. que significa \u201cconsejo\u201d. Esta \u00faltima probablemente fue tomada de una primitiva lengua egea.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La investidura real se generaliz\u00f3 en el Cercano Oriente desde los tiempos m\u00e1s remotos; generalmente se trataba de un gobernante que ejerc\u00eda dominio sobre una regi\u00f3n habitada, a menudo con centro en una ciudad (Gn. 14.1\u20132; 20.1ss). Su autoridad parece haber sido hereditaria (pero <etiqueta id=\"#_ftn189\" name=\"_ftnref189\" title=\"\">cf. Gn. 36.31ss), y se derivaba d<\/etiqueta>el rey divino o dios de la tierra donde ejerc\u00eda su dominio (v\u00e9ase J. A Soggin, <i>Protestantismo <\/i>17, 1962, <etiqueta id=\"#_ftn190\" name=\"_ftnref190\" title=\"\">pp. 85\u201389), de quien a menudo se dec\u00eda que era antecesor o padre del rey gobernante (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn191\" name=\"_ftnref191\" title=\"\">p. ej. <\/etiqueta>Ras Shamra, leyenda del rey Keret). En Egipto se tend\u00eda a considerar que el rey o fara\u00f3n era id\u00e9ntico al dios; en Asiria m\u00e1s bien representaba al dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el gr. cl\u00e1sico <\/span><span style=' '>basileus<\/span><span lang=ES style=' '> denota al gobernante hereditario legal, que dirige la vida del pueblo por su justicia o injusticia, pero que se distingue del tirano o usurpador. El origen del poder real se remonta a Zeus. M\u00e1s tarde, bajo Plat\u00f3n, encontramos un movimiento destinado a considerar al rey como \u201cbenefactor\u201d, cuya voluntad es ley, lo que lleva a la idea del \u201crey divino\u201d en Alejandro y los C\u00e9sares.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Primeras nociones en Israel<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En la historia de Israel las primitivas tribus n\u00f3madas eran gobernadas por el patriarca del clan. Durante el \u00e9xodo de Egipto el gobierno fue ejercido por Mois\u00e9s, a quien sucedi\u00f3 Josu\u00e9, en lo que virtualmente fue una teocracia, con un l\u00edder no hereditario elegido por llamamiento divino y reconocido por el pueblo, aunque no sin alguna protesta (Ex. 4.29ss; Nm. 16.1ss). Cuando Israel se estableci\u00f3 en Palestina por primera vez, las tribus fueron gobernadas principalmente por los padres o ancianos de la aldea (Jue. 11.5), que nombraban a un hombre determinado para guiar a la milicia contra el enemigo. Jeft\u00e9 (Jue. 11.9) exigi\u00f3 que se lo nombrara \u201ccaudillo\u201d para cumplir esta funci\u00f3n, pero su hijo no lo sucedi\u00f3. A Gede\u00f3n se le pidi\u00f3 que gobernara (<\/span><span style=''>m&#257;la&#7733;<\/span><span lang=ES style=''>) a Israel (8.22) y rehus\u00f3, pero su hijo Abimelec hizo suyo un reinado local y temporario despu\u00e9s de \u00e9l (9.6ss). El libro de Jueces termina con una nota de caos social (caps. 19\u201321), lo cual se atribuye a la falta de rey (19.1; 21.25).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. De El\u00ed a Samuel<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el per\u00edodo siguiente la situaci\u00f3n mejor\u00f3 bajo la direcci\u00f3n religiosa y jur\u00eddica de El\u00ed y Samuel. El\u00ed fue sumo sacerdote en el santuario central en Silo (2 S. 1.3; 4.12); Samuel fue un l\u00edder no hereditario (al estilo de Mois\u00e9s y Josu\u00e9), que, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Silo, juzg\u00f3 a Israel desde diferentes lugares que visitaba peri\u00f3dicamente (7.15s). Finalmente Samuel se convirti\u00f3 en hacedor de reyes de Israel, pero solamente por insistencia del pueblo (1 S. 8.4ss). Parecer\u00eda que esto se consider\u00f3 como apostas\u00eda en alguna medida, como abandono de la teocracia (1 S. 8.7). Probablemente el pedido se debi\u00f3 m\u00e1s que nada a la continua amenaza filistea, que hac\u00eda necesario contar con un ej\u00e9rcito regular (8.20), y el \u00e9xito militar de Sa\u00fal fue su principal calificaci\u00f3n para desempe\u00f1ar el papel de primer rey de Israel. Bajo su reinado, sin embargo, mientras vivi\u00f3 Samuel, el profeta conserv\u00f3 el liderazgo religioso (1 S. 13.9ss), y Sa\u00fal nunca afirm\u00f3 completamente su posici\u00f3n ni su dinast\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Evoluci\u00f3n bajo David<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>David, en cambio, fue sumamente exitoso, y posteriormente se lo consider\u00f3 siempre como el rey ideal. Estableci\u00f3 una dinast\u00eda que dur\u00f3 m\u00e1s de 400 a\u00f1os, hasta la disoluci\u00f3n del estado en 587 <etiqueta id=\"#_ftn192\" name=\"_ftnref192\" title=\"\">a.C<\/etiqueta>. Parecer\u00eda que la seguridad de la dinast\u00eda de David se basaba principalmente en lo que se ha dado en llamar el pacto dav\u00eddico (Sal. 132.11ss). La capital, con una ubicaci\u00f3n central entre los posteriores estados del <etiqueta id=\"#_ftn193\" name=\"_ftnref193\" title=\"\">N y el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn194\" name=\"_ftnref194\" title=\"\">S, fue Jerusal\u00e9n (2 S. 5.5ss). Pu<\/etiqueta>ede ser que David haya asumido, en cierto modo, el papel de rey-sacerdote al estilo de los reyes jebuseos, cuyo sacerdocio aparentemente se remontaba a la \u00e9poca de Abraham (Gn. 14.17ss; Sal. 110), ya que parecer\u00eda que ejerc\u00eda funciones de liderazgo en el culto (2 S. 6.13ss; cf. <etiqueta id=\"#_ftn195\" name=\"_ftnref195\" title=\"\">tamb. 1 R. 8.5).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El pacto dav\u00eddico puede haber sido una extensi\u00f3n del pacto mosaico, particularmente si G. E. Mendenhall est\u00e1 en lo cierto cuando piensa que la forma del pacto mosaico era an\u00e1loga a la de los tratados hititas. Bajo estos \u00faltimos, el amo hitita otorgaba una dinast\u00eda duradera a su vasallo en el caso de ser pariente; si no, asum\u00eda personalmente la responsabilidad del nombramiento de un sucesor. La referencia al rey como hijo de Dios (Sal. 2.6\u20137), y la promesa de mantener la dinast\u00eda en funci\u00f3n del pacto (1 R. 9.4\u20135), dan bastante credibilidad a este parecer.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La principal responsabilidad del rey era la de mantener la justicia (Is. 11.1\u20134; Jer. 33.15), posiblemente se\u00f1alada por la posesi\u00f3n de los testimonios o la ley o <\/span><span style=' '>t\u00f4r\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '> (Dt. 17.18ss; 1 S. 10.25; 1 R. 9.4ss; 2 R. 11.12), con el deber de actuar no solamente como juez (1 R. 3.28), sino tambi\u00e9n de preservar la justicia y proclamar la ley (2 R. 23.2; cf. 2 Cr. 17.7ss; cf. tamb. Jue. 17.6).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero muchos de los reyes fueron imp\u00edos y estimularon la injusticia y la maldad, no s\u00f3lo en el cism\u00e1tico reino del N sino tambi\u00e9n en el del S (1 R. 14.16; 2 R. 21.16). La reforma de Jos\u00edas (2 R. 22\u201323) puede haber sido un esfuerzo para reavivar los preceptos mosaicos en relaci\u00f3n con el pacto dav\u00eddico, pero sobre todo fue un movimiento prof\u00e9tico para limitar el desenfreno de los reyes (2 S. 12.1ss; 1 R. 18.17\u201318; Jer. 26.1ss) (* <span style='text-transform:uppercase'>Profec\u00eda<\/span>; v\u00e9ase tamb. <b>IV<\/b>, <etiqueta id=\"#_ftn196\" name=\"_ftnref196\" title=\"\">inf.).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Podr\u00e1 notarse que a la dinast\u00eda dav\u00eddica hemos aplicado varios de los llamados pasajes mesi\u00e1nicos (Sal. 2; 110; 132; Is. 11.1\u20134; Jer. 33.15), y seg\u00fan el punto de vista de muchos estudiosos modernos, esta es su referencia primaria; los salmos mencionados posiblemente sean salmos de coronaci\u00f3n utilizados en el templo de Jerusal\u00e9n. Como los reyes se desviaron del ideal, sin embargo, la esperanza de un gobernante justo se llev\u00f3 cada vez m\u00e1s al futuro. Con la ca\u00edda del reino del S, y posteriormente el fracaso del pr\u00edncipe dav\u00eddico, Zorobabel (1 Cr. 3.19; Hag. 2.23; Mt. 1.12), de restaurar la dinast\u00eda en el trono del estado posex\u00edlico, la expectativa cristaliz\u00f3 en lo que t\u00e9cnicamente se conoce como la esperanza mesi\u00e1nica, aunque muchos eruditos creen que empez\u00f3 antes (* <span style='text-transform:uppercase'>Mes\u00edas<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Los ministros del rey<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Pero corresponde notar que, seg\u00fan parece, los profetas no eran nombrados por el rey, aunque s\u00ed los sacerdotes (1 R. 2.27). Ambos oficiaban en la coronaci\u00f3n de un rey (1.34), pero a veces el profeta tomaba las iniciativas de mayor envergadura, especialmente cuando se produc\u00eda un cambio de dinast\u00eda, como ocurri\u00f3 en el reino del N (1 R. 19.16). Otros servidores del rey eran el comandante del ej\u00e9rcito (2 S. 19.13); el secretario (2 S. 8.17; 2 R. 12.10), y el escriba, adem\u00e1s de un n\u00famero de funcionarios adicionales (1 R. 4.3ss). El escriba (<\/span><span style=''>mazk&#305;&#770;r<\/span><span lang=ES style=''>, literalmente uno que hace recordar) quiz\u00e1s estaba vinculado con la tarea de hacer la cr\u00f3nica de los asuntos de estado (cf. 2 R. 21.25), aunque este t\u00e9rmino puede indicar la posici\u00f3n ejecutiva y de consejero de un primer ministro o gran visir. Otra posibilidad es que se tratara de un cargo vocal, paralelo al <i>whm. <etiqueta id=\"#_ftn197\" name=\"_ftnref197\" title=\"\">m <\/etiqueta><\/i><etiqueta id=\"#_ftn198\" name=\"_ftnref198\" title=\"\">egp., \u2018anunciador de la corte\u2019 o \u2018heraldo del rey\u2019.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Evoluci\u00f3n posterior<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Durante el per\u00edodo 104\u201337 a.C. algunos de los sumos sacerdotes asumieron el t\u00edtulo de rey, y algunos fueron proclamados como cumplimiento de la esperanza mesi\u00e1nica, pero el mensaje del <etiqueta id=\"#_ftn199\" name=\"_ftnref199\" title=\"\">NT es que, esencialmente, esta esperanza fue cumplida solamente en Jesucristo (Mt. 1.1\u201317; 21.5, con el cual cf. Zac. 9.9 y el procedimiento de coronaci\u00f3n en el caso de Salomon, 1 R. 1.33; tamb. Jn. 1.49). El mensaje de Jes\u00fas comenz\u00f3 co<\/etiqueta>n la proclamaci\u00f3n de que \u201cel reino de Dios se ha acercado\u201d (Mr. 1.15), y anunciaba a los fariseos que el reino estaba \u201centre ellos\u201d (Lc. 17.21). Hizo resaltar que no era un reino de este mundo (Jn. 18.36), por lo que no estaba en el mismo plano que el del gobernador romano, Pilato, o el de Herodes, el rey idumeo de Jud\u00e1 y vasallo de Roma (cf. Mt. 2.16).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque el t\u00e9rmino que se traduce \u201creino\u201d (<\/span><span style=''>basileia<\/span><span lang=ES style=''>) se emplea en el sentido de reino o dominio (Mt. 12.25), la idea dominante es la de \u201csoberan\u00eda\u201d o \u201cgobierno mon\u00e1rquico\u201d. La soberan\u00eda de Dios es absoluta, pero no la reconoce el hombre pecador, que de esa manera merece la destrucci\u00f3n. El \u201cevangelio del reino de Dios\u201d significa que se da una oportunidad a los hombres para que reciban el reino por arrepentimiento y fe (Mr. 1.15). Esto se logra por medio de Cristo el Rey-Mes\u00edas, ante quien debe doblarse toda rodilla, ya sea en voluntaria lealtad o sometido a juicio (Ro. 14.10\u201311; Fil. 2.9\u201311).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El reinado de los monarcas terrenales es limitado, y Cristo reclama fidelidad primaria (Mt. 6.33). Sus s\u00fabditos son rescatados del poder de las tinieblas (Col. 1.13), y de ese modo quedan en libertad para vivir en rectitud (Ro. 14.17). El reino de Cristo es eterno (2 P. 1.11), pero aun debe consumarse (Lc. 22.16; 1 Co. 15.24\u201328). (* <span style='text-transform: uppercase'>Reino de Dios<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0S. Mowinckel, <i>El que ha de venir, mesianismo y Mes\u00edas<\/i>, 1975; \u00b0R de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985; \u00b0J. Bright, <i>La historia de Israel<\/i>, 1970; B. Klappert, \u201cReino\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn200\" name=\"_ftnref200\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn201\" name=\"_ftnref201\" title=\"\">t(t). IV, pp. 70\u201382; A. Lods,<\/etiqueta> <i>La religi\u00f3n de Israel<\/i>, 1939; J. A. Soggin, \u201cRey\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn202\" name=\"_ftnref202\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, t(t). I, cols. 1237\u20131252; J. S. Croatto, <i>Historia de la salvaci\u00f3n<\/i>, 1966, pp. 149\u2013242; S. J. Schultz, <i>Habla el Antiguo Testamento<\/i>, 1976; G. von Rad, <i>Estudios sobre el Antiguo Testamento<\/i>, 1979, pp. 144\u2013199.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>S. Monwinckel, <i>He that Cometh<\/i>, 1956; A. R. Johnson, <i>Sacral Kingship in Ancient Israel<\/i>, 1955; G. E. Mendenhall, <i>Law and Covenant in Israel and the Ancient Near East<\/i>, 1955; H. Frankfort, <i>Kingship and the Gods<\/i>, 1948; K. L. Schmidt et <etiqueta id=\"#_ftn203\" name=\"_ftnref203\" title=\"\">al., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn204\" name=\"_ftnref204\" title=\"\"><i>TDNT <\/i><\/etiqueta>1, pp. 564\u2013593; B. Klappert, <etiqueta id=\"#_ftn205\" name=\"_ftnref205\" title=\"\"><i>NIDNTT <\/i><\/etiqueta>2, pp. 372\u2013390; R. de Vaux, <i>Ancient Israel<\/i>, 1961; J. Bright, <i>The Kingdom of God<\/i>, 1953; <etiqueta id=\"#_ftn206\" name=\"_ftnref206\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>A History of Israel<\/i>\u00b2, 1972.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn207\" name=\"_ftnref207\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>B.O.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Heb. mele&#7733;; gr. basileus. Ambos t\u00e9rminos son de origen oscuro; el primero, com\u00fan a todos los idiomas sem\u00edticos, posiblemente est\u00e9 relacionado, ya sea con una ra\u00edz \u00e1r. que significa \u201cposeer\u201d, o con una voz as. y arm. que significa \u201cconsejo\u201d. Esta \u00faltima probablemente fue tomada de una primitiva lengua egea. 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