{"id":22379,"date":"2016-02-05T15:21:03","date_gmt":"2016-02-05T20:21:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdotes-y-levitas\/"},"modified":"2016-02-05T15:21:03","modified_gmt":"2016-02-05T20:21:03","slug":"sacerdotes-y-levitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdotes-y-levitas\/","title":{"rendered":"SACERDOTES Y LEVITAS"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La relaci\u00f3n entre los sacerdotes, que son los descendientes de Aar\u00f3n, y los levitas, los otros miembros de la tribu de Lev\u00ed, es uno de los problemas espinosos de la religi\u00f3n veterotestamentaria. Cualquier consideraci\u00f3n sobre los levitas debe tener en cuenta las pruebas que aporta la Biblia, la reconstrucci\u00f3n que de ellas hace Julius Wellhausen, y las numerosas formas en que los eruditos contempor\u00e1neos han reaccionado ante su perspectiva evolucionista.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Antecedentes biblicos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. El Pentateuco<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los levitas adquieren prominencia en el Pentateuco en conexi\u00f3n con Mois\u00e9s y Aar\u00f3n (Ex. 2.1\u201310; 4.14; 6.16\u201327). Despu\u00e9s de que Aar\u00f3n encaminara al pueblo hacia la apostasia con el becerro de oro (Ex. 32.25ss), los hijos de Lev\u00ed vengaron el honor del Se\u00f1or castigando a muchos de los malvados. Esta demostraci\u00f3n de fidelidad para con Dios puede explicar parcialmente las grandes responsabilidades asignadas a esta tribu en la legislaci\u00f3n pentateuca.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El papel de los levitas como ministros del tabern\u00e1culo, que se detalla claramente en N\u00fameros, se anticipa en Ex. 38.21, donde colaboran en la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo bajo la supervisi\u00f3n del hijo de Aar\u00f3n, Itamar. En las leyes preparatorias de la marcha por el desierto, Lev\u00ed fue separada de las tribus por Dios y puesta a cargo del desmantelamiento, transporte, y erecci\u00f3n del tabern\u00e1culo (Nm. 1.47\u201354). Los hijos de Lev\u00ed acampaban alrededor del tabern\u00e1culo, y aparentemente serv\u00edan como amortiguadores para proteger a las otras tribus de la ira de Dios, ira que las amenazaba si impensadamente entraban en contacto con la tienda sagrada o su moblaje (Nm. 1.51, 53; 2.17).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los levitas ten\u00edan prohibido servir como sacerdotes, privilegio reservado, bajo pena de muerte, para los hijos de Aar\u00f3n (Nm. 3.10); pero estaban dedicados a un ministerio auxiliar para los sacerdotes, especialmente con las tareas manuales de cuidar el tabern\u00e1culo (Nm. 3.5ss). Adem\u00e1s, realizaban un importante servicio para las otras tribus haciendo de sustitutos para el primog\u00e9nito de cada familia, al que Dios ten\u00eda derecho en vista del hecho de que perdon\u00f3 a los primog\u00e9nitos de Israel durante la celebraci\u00f3n de la pascua en Egipto (cf. Ex. 13.2ss, 13). Como representantes de los primog\u00e9nitos de las tribus (Nm. 3.40ss) los levitas formaban parte del \u201ctrascendente principio de la <i>representaci\u00f3n<\/i>\u201d por el que se dio vigencia al concepto de un pueblo totalmente dependiente de Dios y enteramente rendido a \u00e9l (cf. H. W. Robinson, <i>Inspiration and Revelation in the Old Testament<\/i>, 1953, pp. 219\u2013221).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cada una de las familias de Lev\u00ed ten\u00eda funciones espec\u00edficas. Los hijos de <i>Coat <\/i>(que sumaban 2.750 entre la edad de 30 y 50 seg\u00fan Nm. 4.36) ten\u00edan a su cargo el traslado del moblaje una vez que hab\u00eda sido cuidadosamente cubierto por los sacerdotes, que eran los \u00fanicos que pod\u00edan tocarlo (Nm. 3.29\u201332; 4.1ss). Los coatitas eran supervisados por Eleazar, hijo de Aar\u00f3n. Los hijos de Gers\u00f3n (2.630; Nm. 4.40) cuidaban las cubiertas, las cuerdas, y las cortinas bajo la supervisi\u00f3n de Itamar, hijo de Aar\u00f3n (Nm. 3.21\u201326; 4.21ss). Los hijos de <i>Merari <\/i>(3.200; Nm. 4.44) ten\u00edan la tarea de transportar y levantar la estructura del tabern\u00e1culo y su patio (Nm. 3.35\u201337; 4.29ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La funci\u00f3n representativa de los levitas est\u00e1 simbolizada en los rituales de la purificaci\u00f3n y la dedicaci\u00f3n (Nm. 8.5ss). Por ejemplo, tanto el hecho de que los israelitas (probablemente a trav\u00e9s de sus l\u00edderes tribales) les impon\u00edan las manos a los levitas (8.10), reconoci\u00e9ndolos como sustitutos (cf. Lv. 4.24, etc.), y el hecho de que los sacerdotes ofrec\u00edan a los levitas como ofrenda mecida (probablemente llev\u00e1ndolos hasta el altar y luego apart\u00e1ndolos) de parte del pueblo (8.11), sugieren que los levitas fueron dados por los israelitas a los hijos de Aar\u00f3n para que los sustituyeran. Esto se explicita en 8.16ss, donde a los hijos de Lev\u00ed se les llama <\/span><span style=''>n<sup>e<\/sup>&#7791;\u00fbn&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018regalos\u2019.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Comenzaban a cumplir su servicio a los 25 a\u00f1os de edad y continuaban hasta los 50, cuando ingresaban en una especie de semi retiro con obligaciones limitadas (Nm. 8.24\u201326). Puede haber habido un per\u00edodo de aprendizaje de cinco a\u00f1os, porque aparentemente la plena responsabilidad de transportar el tabern\u00e1culo y sus muebles ca\u00eda sobre los hombros de los hombres de entre 30 y 50 (Nm. 4.3ss). Cuando David estableci\u00f3 un lugar permanente para el arca, la edad fue reducida a los 20 a\u00f1os porque ya no hac\u00edan falta los levitas adultos como cargadores (1 Cr. 23.24ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La responsabilidad lev\u00edtica de representar al pueblo llevaba en s\u00ed ciertos privilegios. Si bien no ten\u00edan herencia en la tierra (e. d. ninguna porci\u00f3n de ella fue separada para su uso exclusivo: Nm. 18.23\u201324; Dt. 12.12ss), los levitas eran sostenidos por los diezmos del pueblo, mientras que los sacerdotes recib\u00edan las partes de las ofrendas que no eran consumidas en los sacrificios, las primicias del ganado mayor y menor, y un diezmo de los diezmos lev\u00edticos (Nm. 18.8ss, 21ss; cf. Dt. 18.1\u20134). Ocasionalmente tanto los sacerdotes como los levitas compart\u00edan los despojos de las batallas (p. ej. Nm. 31.25ss). Adem\u00e1s, los levitas ten\u00edan permiso para residir en 48 ciudades apartadas para su uso (Nm. 35.1ss; Jos. 21.1ss). Alrededor de cada ciudad se delimitaba para ellos una zona de pastoreo. Seis de las ciudades, tres de cada lado del Jord\u00e1n, serv\u00edan como ciudades de refugio (* <span style='text-transform:uppercase'>Refugio, Ciudades de<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La transici\u00f3n de las marchas en el desierto a la vida asentada en Cana\u00e1n (anticipada en Nm. 35 al establecer las ciudades lev\u00edticas) trajo consigo tanto un aumento de la preocupaci\u00f3n por el bienestar de los levitas, como la expansi\u00f3n de sus obligaciones a fin de hacer frente a las necesidades de un modelo de vida descentralizado. En Deuteronomio se recalcan marcadamente las responsabilidades de los israelitas para con los hijos de Lev\u00ed, quienes deb\u00edan participar en el regocijo de las tribus (12.12), en sus diezmos y ciertas ofrendas (12.18\u201319; 14.28\u201329), y en sus fiestas principales, especialmente la de las semanas y la de los tabernaculos (16.11\u201314). Los levitas que se dispersaron por el territorio deb\u00edan compartir por igual tanto el ministerio como las ofrendas con los que resid\u00edan en el santuario central (18.6\u20138).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Mientras que Nm. llama a los sacerdotes <i>hijos de Aar\u00f3n<\/i>, en forma caracter\u00edstica (p. ej. 10.8), Deuteronomio frecuentemente emplea la expresi\u00f3n <i>sacerdotes levitas <\/i>(p. ej. 18.1). Si bien algunos estudiosos (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\" title=\"\">inf.) han sostenido que no se hace ninguna distinci\u00f3n entre sacerdote y levita en Deuter<\/etiqueta>onomio, el hecho de que se asignan diferentes porciones a los sacerdotes en Dt. 18.3ss a los levitas en 18.6ss sugiere que se mantiene a distinci\u00f3n. La frase \u201csacerdotes levitas\u201d (p. ej. Dt. 17.9, 18; 18.1; 24.8; 27.9; cf. Jos. 3.3; 8.33) parece significar \u201csacerdotes de la tribu de Lev\u00ed\u201d. A ellos el c\u00f3digo deuteron\u00f3mico asigna numerosas obligaciones adem\u00e1s del cuidado del santuario: sirven como jueces en casos que envuelven decisiones dif\u00edciles (17.8\u20139), regulan el control de los leprosos (24.8), cuidan el libro de la ley (17.18), y ayudan a Mois\u00e9s en la ceremonia de renovaci\u00f3n del pacto (27.9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dentro de la familia de Coat el oficio de sumo sacerdote (heb. <\/span><span style=''>hakk&#333;h&#275;n<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018sacerdote\u2019 [Ex. 31.10, etc.]; <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>hakk&#333;h&#275;n hamm&#257;\u0161&#305;&#770;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018sacerdote ungido\u2019 [Lv. 4.3, etc.); <\/span><span style=' '>hakk&#333;h&#275;n hagg&#257;&#7695;&#333;l<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018sumo sacerdote\u2019 [Lv. 21.10 etc.]) era ejercido por el representante de mayor edad de la familia de Eleazar, a menos que correspondiera aplicar las sanciones de Lv. 21.16\u201323. Era consagrado de la misma forma que los otros sacerdotes y compart\u00eda sus obligaciones rutinarias. S\u00f3lo \u00e9l llevaba las vestiduras especiales (Ex. 28; * <span style='text-transform:uppercase'>Pectoral del sumo sacrdote<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Mitra<\/span>, * <span style='text-transform: uppercase'>Vestido<\/span>) e interpretaba los or\u00e1culos (* <span style='text-transform:uppercase'>Urim y Tumim<\/span>). En el d\u00eda de *expiaci\u00f3n representaba al pueblo elegido ante Yahv\u00e9h, rociando la sangre de la cabra del sacrificio sobre el propiciatorio (* <span style='text-transform:uppercase'>Sacrificio y ofrenda<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Los profetas anteriores<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los sacerdotes representan un papel m\u00e1s prominente que los levitas en el libro de Josu\u00e9, especialmente en el relato del cruce del Jord\u00e1n y la conquista de Jeric\u00f3. A veces se los llamaba \u201csacerdotes levitas\u201d o \u201clevitas sacerdotes\u201d (p. ej. Jos. 3.3; 8.33) y m\u00e1s frecuentemente \u201csacerdotes\u201d a secas (p. ej. Jos. 3.6ss; 4.9ss), y ten\u00edan la funci\u00f3n fundamental de portar el arca del Se\u00f1or. El tabern\u00e1culo, empero, que era llevado por los levitas, no se menciona (con la posible excepci\u00f3n de 6.24) hasta que fue levantado en Silo (18.1; 19.51) despu\u00e9s de la conquista de Cana\u00e1n. Aparentemente el transporte del arca le fue confiado a los sacerdotes m\u00e1s bien que a los coatitas (cf. Nm. 4.15) en raz\u00f3n de la suprema importancia de estos viajes: Dios, cuya presencia simbolizaba el arca, marchaba con ellos conquistando y con el objeto de conquistar. Los levitas entraron en primer plano s\u00f3lo cuando lleg\u00f3 el momento de dividir la tierra (cf. Jos. 14.3ss). La distinci\u00f3n entre sacerdotes y levitas se mantiene claramente: los levitas les recuerdan a Eleazar, el sacerdote, y a Josu\u00e9, lo que mand\u00f3 Mois\u00e9s con respecto a las ciudades lev\u00edticas (Jos. 21.1\u20133); los coatitas se dividen en dos grupos: los que descend\u00edan de Aar\u00f3n (e. d. los sacerdotes) y los dem\u00e1s (Jos. 21.4\u20135).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La relajaci\u00f3n general en el culto durante los d\u00edas entre la conquista de Cana\u00e1n y el establecimiento de la monarqu\u00eda se ilustra en los dos relatos lev\u00edticos de Jueces. Del levita de Mica\u00eda (Jue. 17\u201318) se dice que era oriundo de Bel\u00e9n y miembro de la familia de Jud\u00e1 (17.7). \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda ser al mismo tiempo levita y juda\u00edta? La respuesta depende de si al levita se lo puede identificar con *Jonat\u00e1n, hijo de Gers\u00f3n (18.30). Si se trata de la misma persona (como parecer\u00eda probable), luego la relaci\u00f3n del levita con Jud\u00e1 ser\u00eda de car\u00e1cter geogr\u00e1fica, no geneal\u00f3gica, a pesar de la frase \u201cde la tribu de Juda\u201d (17.7). Si no se trata de la misma persona, entonces el levita puede ser ejemplo de la posibilidad de que hombres de otras tribus pudiesen, en esa \u00e9poca, unirse a la tribu sacerdotal. Este puede haber sido el caso de *Jonat\u00e1n, que era efraimita (cf. 1 S. 1.1; 1 Cr. 6.28). Existen ciertos indicios de que el t\u00e9rmino <i>levita<\/i> haya sido un t\u00edtulo funcional con el significado de \u201cpersona juramentada con voto\u201d, a la vez que designaci\u00f3n tribal (cf. W. F. Albright, <i>Archaeology and the Religion of Israel<\/i><sup>3<\/sup>, 1953, pp. 109, 204ss); sin embargo, T. J. Meek (<i>Hebrew Origins<\/i><sup>3<\/sup>, 1960, pp. 121ss) sostiene que los levitas constituian originalmente una tribu secular que adopt\u00f3 funciones sacerdotales no s\u00f3lo en Israel sino quiz\u00e1 tambi\u00e9n en Arabia. La macabra historia del levita y su concubina (Jue. 19) constituye testimonio adicional de la vida ambulante de los levitas, y del relajamiento general de la \u00e1poca. La falta de una autoridad central limitaba el control que el santuario central en Silo deb\u00eda haber ejercido (Jue. 18.31) y permiti\u00f3 que surgieran numerosos santuarios que prestaban muy poca atenci\u00f3n a lo instituido por Mois\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los levitas aparecen s\u00f3lo ocasionalmente en el resto de los profetas anteriores, generalmente en relaci\u00f3n con su misi\u00f3n de transportar el arca (1 S. 6.15; 2 S. 15.24; 1 R. 8.4). Cuando *Jeroboam I erigi\u00f3 santuarios rivales en Dan y Bet-el puso sacerdotes no lev\u00edticos, probablemente con el fin de interrumpir las relaciones con el templo de Jerusal\u00e9n en la forma m\u00e1s completa posible (1 R. 12.31; cf. 2 Cr. 11.13\u201314; 13.9\u201310). Rasgo importante de la monarqu\u00eda lo constituy\u00f3 el control real del centro c\u00faltico en ambos reinos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Las Cr\u00f3nicas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La perspectiva sacerdotal del escritor de los libros de *Cr\u00f3nicas tiende a acentuar el papel de los levitas, y ofrece numerosos detalles de su ministerio que los autores de Reyes han omitido. En las genealog\u00edas de 1 Cr. 6, que tambi\u00e9n describen el papel de los hijos de Aar\u00f3n (6.49\u201353) y la distribuci\u00f3n de las ciudades lev\u00edticas (6.54\u201381), la atenci\u00f3n se centra especialmente en los cantores lev\u00edticos, Hem\u00e1n, Asaf, Et\u00e1n, y sus hijos, a quienes David encarg\u00f3 la m\u00fasica del templo (6.31ss; cf. 1 Cr. 15.16ss). La lista de levitas en 1 Cr. 9 est\u00e1 erizada de problemas. Las semejanzas entre ella y Neh. 11 han llevado a algunos (p. ej. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>) a considerar que se trata de la n\u00f3mina de los levitas que regresaron a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s del cautiverio (cf. 1 Cr. 9.1). Otros (p. ej.C. F. Keil) la consideran como una lista de primitivos habitantes de Jerusal\u00e9n. Tanto la asignaci\u00f3n de obligaciones cuidadosamente organizadas como la cantidad de levitas comprendidos (cf. los 212 guardas de las puertas en 1 Cr. 9.22 con los 93 del Cr. 26.8\u201311) sugieren un per\u00edodo posterior al de David. La \u00edntima cooperaci\u00f3n entre los levitas y los hijos de los sacerdotes (cf. 1 Cr. 9.28ss), y el hecho de que los levitas cuidaban algunos de los vasos sagrados y ayudaban a preparar el pan de la proposici\u00f3n, puede ser indicativo de que la r\u00edgida divisi\u00f3n de deberes sugerida en Nm. 4 y 18 se desarm\u00f3 durante la monarqu\u00eda, quiz\u00e1 porque los hijos de Aar\u00f3n no eran ya suficientes (la cifra 1.760 en 1 Cr. 9.13 probablemente se refiera al n\u00famero de integrantes, no al n\u00famero de jefes de familias) para cumplir las obligaciones de su oficio. Por lo tanto, adem\u00e1s de sus funciones normales como cantores y m\u00fasicos, porteros, cargadores, etc., los levitas ten\u00edan que ayudar con la preparaci\u00f3n de los sacrificios, como tambi\u00e9n colaborar en el cuidado de los patios y c\u00e1maras, la limpieza de las cosas santas y la preparaci\u00f3n del pan de la proposici\u00f3n, la ofrenda de cereales, el pan sin levadura, la ofrenda quemada, etc. (23.14)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las \u00f3rdenes de David en 1 Cr. 23 ilustran los dos factores dominantes que produjeron cambios sustanciales en los oficios lev\u00edticos: la ubicaci\u00f3n permanente del arca en Jerusal\u00e9n, lo cual autom\u00e1ticamente torn\u00f3 obsoletas todas las normas relativas a la funci\u00f3n de los levitas como cargadores; y la centralizaci\u00f3n de la responsabilidad de la religi\u00f3n oficial (como para todos los dem\u00e1s asuntos de la vida) en el rey. La visi\u00f3n hebrea de la personalidad corporativa ve\u00eda al rey como el gran padre de la naci\u00f3n, cuyo car\u00e1cter esencial derivaba de \u00e9l. Como David llev\u00f3 el santuario central a Jerusal\u00e9n (1 Cr. 13.2ss), y determin\u00f3 el esquema de su funcionamiento (1 Cr. 15.1ss; 23.1ss) de conformidad con los principios de la legislaci\u00f3n mosaica, tambi\u00e9n Salom\u00f3n edific\u00f3, dedic\u00f3, y supervis\u00f3 el templo y su culto seg\u00fan los planes de su padre (1 Cr. 28.11\u201313, 21; 2 Cr. 5\u20138; n\u00f3tese especialmente 8.15: \u201cY no se apartaron del mandamiento del rey, en cuanto a los sacerdotes y los levitas \u2026\u201d).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De manera semejante, Josafat comision\u00f3 pr\u00edncipes, levitas, y sacerdotes para que ense\u00f1asen la ley en todo Jud\u00e1 (2 Cr. 17.7ss), y design\u00f3 ciertos levitas, sacerdotes, y cabezas de familias como jueces en Jerusal\u00e9n (2 Cr. 19.8ss) bajo la supervisi\u00f3n del sacerdote principal. Jo\u00e1s (2 Cr. 24.5ss), Ezequ\u00edas (2 Cr. 29.3ss), y Jos\u00edas (2 Cr. 35.2ss) supervisaron a los sacerdotes y levitas y los volvieron a instalar en sus funciones seg\u00fan el esquema dav\u00eddico.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La relaci\u00f3n entre el oficio lev\u00edtico y el prof\u00e9tico es una cuesti\u00f3n discutible. \u00bfFueron profetas c\u00falticos algunos de los levitas? No es posible dar una respuesta definitiva, pero existen indicaciones de que algunos levitas ejercieron actividad prof\u00e9tica algunas veces: Jahaziel, levita de los hijos de Asaf, profetiz\u00f3 la victoria de Josafat sobre la coalici\u00f3n moabita-amorrea (2 Cr. 20.14ss) y Jedut\u00fan el levita, recibe el nombre de <i>vidente <\/i>del rey (2 Cr. 35.15).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Los profetas posteriores<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Isa\u00edas, Jerem\u00edas, y Ezequiel tocan brevemente la cuesti\u00f3n del papel de los levitas despu\u00e9s del exilio. Is. 66.21 menciona la acci\u00f3n de Dios de reunir a los israelitas dispersos (o tal vez a los paganos convertidos) para que le sirvan como sacerdotes levitas. Jerem\u00edas (33.17ss) concibe un pacto con los sacerdotes lev\u00edticos (o tal vez sacerdotes y levitas; cf. Sir. y <etiqueta id=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\" title=\"\">Vg.) que es tan v\u00e1lido como el pacto de Dios con la familia de David (cf. 2 S. 7). Ezequiel marca una neta diferencia entre los sacerdotes lev\u00edticos, a los que llama hijos de Sadoc (p. ej. 40.46; 43.19), y los levitas.<\/etiqueta> Se estima que los primeros se mantuvieron fieles a Dios (44.15; 48.11), mientras que los \u00faltimos siguieron en pos de \u00eddolos y por lo tanto no pod\u00edan acercarse al altar ni tocar las cosas sagradas (44.10\u201314). En realidad la sugesti\u00f3n de Ezequiel pareciera ser un retorno a la cuidadosa distinci\u00f3n entre sacerdote y levita que se encuentra en Nm., en remplazo del punto de vista m\u00e1s flexible que prevaleci\u00f3 durante la monarqu\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. Los escritos posex\u00edlicos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Bajo Josu\u00e9 y Zorobabel 341 levitas regresaron (Esd. 2.36ss) con los 4.289 miembros de familias sacerdotales, y los 392 sirvientes del templo (<\/span><span style=''>n<sup>e<\/sup>&#7791;&#305;&#770;n&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, e. d. \u201cdados\u201d, \u201cdesignados\u201d, que aparentemente eran descendientes de prisioneros de guerra obligados a cumplir servicio en el templo; cf. Jos. 9.23, 27; Esd. 8.20). La diferencia entre el gran n\u00famero de sacerdotes y el n\u00famero relativamente inferior de levitas puede deberse al hecho de que muchos levitas adquirieron categor\u00eda de sacerdotes durante el exilio. Los otros levitas responsables de las tareas menores en el templo parecen no haber querido volver (Esd. 8.15\u201320). Los levitas cumplieron un papel importante en la colocaci\u00f3n de los cimientos (Esd. 3.8ss) y en la dedicaci\u00f3n del templo (Esd. 6.16ss). Esdras, despu\u00e9s de reclutar levitas (Esd. 8.15ss), introdujo una reforma por la que se prohib\u00edan los casamientos con extranjeros, algo en lo cual hab\u00edan incurrido incluso sacerdotes y levitas (Esd. 9.1ss; 10.5ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En forma semejante, en Nehem\u00edas los levitas y los sacerdotes cumplen todas las funciones que les son propias. Despu\u00e9s de reparar una secci\u00f3n del muro (Neh. 3.17), los levitas se dedicaron afanosamente a instruir en la ley (Neh. 8.7\u20139), y a participar en la vida religiosa de la naci\u00f3n (Neh. 11.3ss; 12.27ss). Hab\u00edan de recibir diezmos del pueblo, y a su vez deb\u00edan dar el diezmo de los diezmos a los hijos de Aar\u00f3n (Neh. 10.37ss; 12.47). La necesidad de una autoridad central que velara por el cumplimiento de las normas lev\u00edticas se vio por el deterioro que experiment\u00f3 el culto en Jerusal\u00e9n durante la ausencia de Nehem\u00edas: Tob\u00edas el amonita consigui\u00f3 autorizaci\u00f3n para ocupar el cuarto en el templo que debi\u00f3 haber servido como dep\u00f3sito para los diezmos lev\u00edticos (Neh. 13.4ss); privados de sus ingresos, los levitas hab\u00edan abandonado el templo y hab\u00edan huido a sus campos a fin de subsistir (Neh. 13.10ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Puede haber sido durante este per\u00edodo que los sacerdotes comenzaron a poner las ganancias personales por encima de sus obligaciones pactuales de ense\u00f1ar la ley, y en cambio aceptaron sacrificios corruptos (Mal. 1.6ss; 2.4ss). Para Malaqu\u00edas, la purificaci\u00f3n de los hijos de Lev\u00ed constitu\u00eda una de las misiones escatol\u00f3gicas centrales de Dios (3.1\u20134).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El sumo sacerdocio permaneci\u00f3 en la familia de Eleazar hasta la \u00e9poca de *El\u00ed, descendiente de Itamar. La conspiraci\u00f3n de *Abiatar llev\u00f3 a Salom\u00f3n a deponerlo (1 R. 2.26s). De este modo el cargo volvi\u00f3 a la casa de Eleazar con *Sadoc y permaneci\u00f3 en dicha familia hasta que las intrigas pol\u00edticas dieron por resultado la deposici\u00f3n de On\u00edas III por el rey sel\u00e9ucida Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (ca. 174 a.C.). De all\u00ed en adelante paso a ser apadrinado por el gobernante que estuviera en el poder.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. La reconstrucci\u00f3n de Wellhausen<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El auge de la hip\u00f3tesis documental con su \u00e9nfasis en la fecha posex\u00edlica para la terminaci\u00f3n del c\u00f3digo sacerdotal (* <span style='text-transform:uppercase'>Pentateuco<\/span>) trajo aparejada una dr\u00e1stica reevaluaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de la religi\u00f3n de Israel. La forma cl\u00e1sica de dicha reevaluaci\u00f3n pertenece a Julius Wellhausen (1844\u20131918) en su <i>Prolegomena to the History of Israel<\/i> (1878; trad. ing. 1885).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lo central de la relaci\u00f3n entre sacerdote y levita para Wellhausen fue el que Ezequiel prohibiera a los levitas ejercer funciones sacerdotales (44.6\u201316). De la declaraci\u00f3n de Ezequiel, Wellhausen sac\u00f3 dos conclusiones: la separaci\u00f3n de lo santo de lo profano no formaba parte del procedimiento del templo, como lo indica el uso de sirvientes paganos en el mismo (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\" title=\"\">sup.); Ezequiel redujo a los levitas, que hasta ese momento hab\u00edan cumplido funciones sacerdotales, a la posici\u00f3n de esclavos del templo. Los hijos <\/etiqueta>de Sadoc fueron eximidos de la determinaci\u00f3n tomada por Ezequiel porque serv\u00edan en el santuario central en Jerusal\u00e9n, y no se hab\u00edan contaminado sirviendo en los lugares altos, como lo hab\u00edan hecho los levitas. Cuando los hijos de Sadoc se negaron a ceder el control exclusivo que ejerc\u00edan, Ezequiel ide\u00f3 razones \u201cmorales\u201d para que mantuvieran la exclusividad, aun cuando en realidad la distinci\u00f3n entre sacerdotes y levitas era accidental y no moral (<i>ocurri\u00f3<\/i>, simplemente, que los sacerdotes se encontraban en Jerusal\u00e9n, y los levitas en los lugares altos). Wellhausen lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la ley sacerdotal de Nm. no exist\u00eda en la \u00e9poca de Ezequiel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ya que el sacerdocio aar\u00f3nico se recalca \u00fanicamente en el c\u00f3digo sacerdotal, Wellhausen la tuvo como ficci\u00f3n con el fin de dar al sacerdocio punto de apoyo en el per\u00edodo mosaico. Las genealog\u00edas en Cr. constituyen intentos artificiales de ligar a los hijos de Sadoc con Aar\u00f3n y Eleazar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lugar central en la reconstrucci\u00f3n de Wellhausen ocupaba el marcado contraste entre la \u201ccompleja maquinaria\u201d del culto en el desierto, y la descentralizaci\u00f3n del per\u00edodo de los jueces, cuando el culto representaba un papel m\u00e1s bien secundario seg\u00fan Jue. 3\u201316. El per\u00edodo posterior fue considerado por \u00e9l como el per\u00edodo aut\u00e9ntico del comienzo del culto israelita, que comenz\u00f3 simplemente cuando diversos jefes de familia ofrecieron sus propios sacrificios, y que se fue perfeccionando en la medida en que ciertas familias (p. ej. la de El\u00ed en Silo) adquirieron prominencia en determinados santuarios. Un notable ejemplo del contraste entre la complejidad de la religi\u00f3n del desierto y la simplicidad posterior es el hecho de que Samuel, que era de Efra\u00edn, dorm\u00eda de noche al lado del arca (1 S. 3.3) en el lugar donde, seg\u00fan Lv. 16, s\u00f3lo pod\u00eda entrar el sumo sacerdote una vez al a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando Salom\u00f3n construy\u00f3 el santuario permanente para el arca, qued\u00f3 asegurada la preeminencia de los sacerdotes de Jerusal\u00e9n (bajo Sadoc, a quien hab\u00eda designado David). Tanto en Jud\u00e1 como en Israel los santuarios de Jeroboam fueron santuarios reales y los sacerdotes respond\u00edan directamente a \u00e9l (Am. 7.10ss). En Jud\u00e1 el proceso de centralizaci\u00f3n alcanz\u00f3 su punto culminante cuando la reforma de Jos\u00edas aboli\u00f3 los lugares altos, redujo a sus sacerdotes a una posici\u00f3n secundaria en el santuario central, y prepar\u00f3 la escena para la crucial declaraci\u00f3n de Ezequiel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En oposici\u00f3n a esta esquematizaci\u00f3n evolucionista, Wellhausen present\u00f3 los diversos estratos del Pentateuco y descubri\u00f3 un notable grado de correspondencia. En las leyes de <etiqueta id=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\" title=\"\">J (Ex. 20\u201323; 34) no se menciona al sacerdocio, mientras que las otras partes de J se\u00f1alan a Aar\u00f3n (Ex. 4.14; 32.1ss) y Mois\u00e9s (Ex. 33.7\u201311) como fundadores del clero. La menci\u00f3n de otros sacerdotes (p. ej. Ex. 19.22; 32.29) fue descartada por <\/etiqueta>Wellhausen, que consideraba que dichos pasajes constitu\u00edan interpolaciones. En <etiqueta id=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\" title=\"\">D (Dt. 16.18\u201318.22) vio el comienzo del uso del nombre <\/etiqueta><i>levita<\/i> para los sacerdotes. El car\u00e1cter hereditario del sacerdocio no comenz\u00f3 con Aar\u00f3n (el que, seg\u00fan Wellhausen, \u201cno estaba presente originalmente en J, sino que deb\u00eda su introducci\u00f3n al redactor que combin\u00f3 J y E\u201d) sino durante la monarqu\u00eda, con los hijos de Sadoc. Reconociendo la autenticidad b\u00e1sica de la inclusi\u00f3n de Lev\u00ed en las bendiciones tribales de Gn. 49, Wellhausen pensaba que dicha tribu \u201csucumbi\u00f3 en fecha temprana\u201d y que el supuesto v\u00ednculo entre el uso oficial del t\u00e9rmino <i>levita<\/i> y la tribu de Lev\u00ed era artificial.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El c\u00f3digo sacerdotal (<etiqueta id=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\" title=\"\">P) no s\u00f3lo fortaleci\u00f3 la mano del clero sino que introdujo la divisi\u00f3n b\u00e1sica e<\/etiqueta>n las filas del mismo: la separaci\u00f3n de los sacerdotes (hijos de Aar\u00f3n) de los levitas (el resto de la tribu). Por lo tanto, mientras que Deuteronomio habla de sacerdotes lev\u00edticos (e. d. sacerdotes levitas) los escritores sacerdotales, especialmente el Cronista, hablaban de sacerdotes y levitas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otra innovaci\u00f3n sacerdotal fue la figura del sumo sacerdote, que aparec\u00eda m\u00e1s grande en \u00c9xodo, Lev\u00edtico y N\u00fameros que en ninguno de los restantes escritos preex\u00edlicos. Mientras que en los libros hist\u00f3ricos el rey dominaba el culto, en el c\u00f3digo sacerdotal era el sumo sacerdote, cuya dignidad real, seg\u00fan Wellhausen, s\u00f3lo pod\u00eda reflejar un per\u00edodo cuando el gobierno civil de Jud\u00e1 estaba en manos de extranjeros e Israel no era tanto un pueblo como una iglesia, o sea el per\u00edodo posex\u00edlico.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con s\u00f3lo consultar obras representativas tales como <i>A History of Religion in the Old Testament<\/i>, 1936, p. ej. pp. 136\u2013137, por Max Loehr; <i>Hebrew religion<\/i>, 1930, p. ej. pp. 255, por W. O. E. Oesterley y T. H. Robinson; y <etiqueta id=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\" title=\"\"><i>IOT<\/i><\/etiqueta>, 1948, p. ej. pp. 556\u2013557, por R. H. Pfeiffer, se comprobar\u00e1 la persistencia de la reconstrucci\u00f3n de Wellhausen.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Algunas reacciones ante la reconstrucci\u00f3n de Wellhausen<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Entre los conservadores que se propusieron tumbar la estructura de Wellhausen merecen menci\u00f3n especial tres nombres: James Orr (<i>The Problem of the Old Testament<\/i>, 1906), O. T. Allis (<i>The Five books of Moses<\/i>\u00b2, 1949, pp. 185\u2013196), G. Ch. Aalders (<i>A Short Introduction to the Pentateuch<\/i>, 1949, pp. 66\u201371).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para la reconstrucci\u00f3n de Wellhausen resulta fundamental la suposici\u00f3n de que los levitas a quienes se invit\u00f3 en Dt. 18.6\u20137 a servir en el santuario central eran los sacerdotes que hab\u00edan sido privados de sus franquicias por la abolici\u00f3n de los lugares altos durante la reforma de Jos\u00edas. Pero no existen pruebas s\u00f3lidas para esta suposici\u00f3n. En realidad 2 R. 23.9 afirma lo contrario: los sacerdotes de los lugares altos no acudieron al altar del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n. El punto de vista cr\u00edtico de que sacerdotes y levitas no se distinguen claramente en Deuteronomio ya ha sido considerado arriba, donde se vio que se hizo una clara distinci\u00f3n entre ellos en relaci\u00f3n con la responsabilidad del pueblo para con ellos (Dt. 18.3\u20135, 6\u20138). Tampoco puede sostenerse el punto de vista de que la frase \u201csacerdotes levitas\u201d (Dt. 17.9, 18; 18.1; 24.8; 27.9), que no se encuentra en otras partes del Pentateuco, demuestre la identidad de los dos oficios en Deuteronomio. Esta frase sirve simplemente para vincular a los sacerdotes con su tribu. Esto parece confirmarse en 2 Cr. 23.18 y 30.27, donde los \u201csacerdotes levitas\u201d se distinguen de los dem\u00e1s levitas (30.25), guardas de las puertas, etc. (23.19).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con frecuencia se ha llamado la atenci\u00f3n, por Wellhausen y otros, a la aparente discrepancia entre la ley de los *diezmos en Nm. 18.21ss (cf. Lv. 27.30ss), que determina los diezmos para los levitas, y su contrapartida en Dt. 14.22ss, que permite a los israelitas comer de los diezmos en una comida ofrecida como sacrificio al tiempo que les ordena compartirla con los levitas. Tradicionalmente el juda\u00edsmo ha reconciliado estos pasajes llamando al diezmo de Deuteronomio \u201cun segundo diezmo\u201d, p. ej. en el tratado talm\u00fadico <\/span><span style=''>Ma&#723;a&#347;er Sheni<\/span><span lang=ES style=''>. Esta explicaci\u00f3n quiz\u00e1 no sea tan aceptable como la de James Orr (op. cit., pp. 188\u2013189): las leyes de Deuteronomio, sosten\u00eda, se aplican a una \u00e9poca cuando las leyes de los diezmos (y las referidas a las ciudades lev\u00edticas) no pod\u00edan cumplirse plenamente, por cuanto la conquista no se hab\u00eda completado aun y no exist\u00eda una agencia central que pudiera hacerlas cumplir. En otras palabras, Nm. 18.21ss se ocupa del ideal mientras que Dt. 14.22ss ofrece un programa interino para la \u00e9poca de la conquista y el asentamiento en la tierra prometida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para la reconstrucci\u00f3n de Wellhausen es fundamental su interpretaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n de los levitas por Ezequiel (44.4ss), en la que encuentra el origen de la separaci\u00f3n entre sacerdotes (hijos de Sadoc) y levitas (sacerdotes que anteriormente se hab\u00edan dedicado a la idolatr\u00eda en los lugares altos). Pero James Orr (op. cit., pp. 315\u2013319, 520) llama la atenci\u00f3n a la condici\u00f3n deplorable del sacerdocio justo antes de la \u00e9poca de Ezequiel, y se\u00f1ala que Ezequiel no estableci\u00f3 la ley sino que m\u00e1s bien la volvi\u00f3 a establecer al quitarles a los levitas privilegios que no les correspond\u00edan estrictamente, que hab\u00edan usurpado durante la monarqu\u00eda, y al rebajar a los sacerdotes id\u00f3latras al rango inferior y perfectamente conocido de levita. M\u00e1s aun, el contexto ideal de la declaraci\u00f3n de Ezequiel sugiere que la degradaci\u00f3n que se contemplaba puede no haberse llevado a cabo nunca, por lo menos no en forma literal. El tono de Ezequiel contrasta con el del c\u00f3digo sacerdotal en que este \u00faltimo no conoce en absoluto la degradaci\u00f3n sacerdotal sino que destaca la designaci\u00f3n divina de los mismos. Adem\u00e1s, los sacerdotes de P no son los hijos de Sadoc sino los de Aar\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La escuela de Wellhausen ha relegado mayormente el cargo de sumo sacerdote al per\u00edodo posex\u00edlico. Si bien el t\u00edtulo mismo s\u00f3lo aparece en 2 R. 12.10; 22.4, 8; 23.4 en escritos preex\u00edlicos (generalmente considerados por los cr\u00edticos documentales como interpolaciones posex\u00edlicas), la existencia del cargo parece indicarla el t\u00edtulo de \u201c<i>el <\/i>sacerdote\u201d (p. ej. Ahimelec, 1 S. 21.2; Joiada, 2 R. 11.9\u201310, 15; Ur\u00edas, 2 R. 16.10ss), y por el hecho de que un sacerdocio de alguna consideraci\u00f3n requiere un jefe administrativo, aun cuando el jefe del culto sea el rey. (cf. J. Pedersen, <i>Israel<\/i>, 3\u20134, pp. 189.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En <i>The Religion of Israel<\/i>, 1960, Yehezkel Kaufmann examina una cantidad de las conclusiones principales de Wellhausen y las encuentra deficientes. El sumo sacerdote, por ejemplo, lejos de ser una figura real que refleja a los l\u00edderes religiosos posex\u00edlicos, refleja fielmente las condiciones del campamento militar que est\u00e1 sujeto a la autoridad de Mois\u00e9s, no Aar\u00f3n (op. cit., pp. 184\u2013187).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Kaufmann dirige su atenci\u00f3n \u201ca la \u00fanica columna de la estructura de Wellhausen que no ha sido sacudida por la cr\u00edtica posterior\u201d, o sea la reconstrucci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre sacerdotes y levitas. Haciendo ver la ausencia de pruebas para la degradaci\u00f3n de los sacerdotes rurales, llama luego la atenci\u00f3n a una debilidad b\u00e1sica de la perspectiva documental: \u201cNada puede hacer plausible la teor\u00eda de que los mismos sacerdotes que degradaron a sus colegas consideraron apropiado dotarlos del m\u00e1s amplio derecho clerical, teor\u00eda tanto m\u00e1s improbable si se tiene presente el gran n\u00famero de sacerdotes y la escasez de levitas en la \u00e9poca de la restauraci\u00f3n (4.289 sacerdotes, Esd. 2.36ss; 341 levitas m\u00e1s 392 servidores del templo, Esd. 2.43ss)\u201d (p. 194).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e1n preservado los sacerdotes el relato de la fidelidad de los levitas durante la defecci\u00f3n de Aar\u00f3n (Ex. 32.26\u201329), mientras que pasaron por alto la idolatr\u00eda que, para Wellhausen, era responsable de su degradaci\u00f3n y, al mismo tiempo, acordaron a los levitas el honor de la designaci\u00f3n divina antes que el castigo? Luego de afirmar que los levitas constituyeron claramente una clase separada en el exilio, Kaufmann se\u00f1ala que no pod\u00edan haberse organizado como clase separada en el breve per\u00edodo entre la reforma de Jos\u00edas (por no decir nada de la acusaci\u00f3n de Ezequiel) y el retorno, y eso en suelo extranjero.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La reconstrucci\u00f3n de Kaufmann, por su parte, puede no resultar enteramente satisfactoria. Niega una relaci\u00f3n hereditaria entre los hijos de Aar\u00f3n y los levitas, por cuanto considera que los aaronitas formaban \u201cel antiguo sacerdocio pagano de Israel\u201d (p. 197), y por consiguiente rechaza la firme tradici\u00f3n b\u00edblica que relaciona a Mois\u00e9s, Aar\u00f3n, y los levitas (cf. Ex. 4.14). En el incidente del becerro de oro la antigua tribu secular de Lev\u00ed se reuni\u00f3 en torno a Mois\u00e9s contra Aar\u00f3n, pero tuvo que ceder el privilegio del servicio del altar a los aaronitas (p. 198), mientras que ellos mismos tuvieron que conformarse con ser <i>hierodules<\/i>. Esto plantea la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo, si no mediaba una relaci\u00f3n con Mois\u00e9s, sobrevivieron los aaronitas a la cat\u00e1strofe del becerro de oro y siguieron siendo sacerdotes. La opini\u00f3n de Kaufmann de que la legislaci\u00f3n deuteron\u00f3mica fue compilada durante la \u00faltima parte de la monarqu\u00eda y por ello es considerablemente posterior a los escritos sacerdotales podr\u00eda ser m\u00e1s bien un retorno a la antigua posici\u00f3n cr\u00edtica (e. d. la de Th. Noeldeke y otros) que una nueva estocada a Wellhausen.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Rechazando el punto de vista lineal de la evoluci\u00f3n institucional que consititu\u00eda el tabl\u00f3n fundamental en la plataforma de Wellhausen, W. F. Albright destaca que Israel hubiera sido \u00fanica entre sus vecinas si no hubiese disfrutado durante el per\u00edodo de los jueces y m\u00e1s tarde de la presencia de un sumo sacerdote, llamado generalmente (de conformidad con la pr\u00e1ctica sem\u00edtica) <i>el sacerdote <\/i>(<i>Archaeology and the Religion of Israel<\/i>\u00b3, 1953, pp. 107\u2013108). La falta de realce del cargo de sumo sacerdote durante la monarqu\u00eda indica declinaci\u00f3n, mientras que, despu\u00e9s del colapso de la monarqu\u00eda, el sacerdocio volvi\u00f3 a ocupar un lugar de prestigio. Albright acepta la historicidad de Aar\u00f3n y no encuentra raz\u00f3n para no considerar a Sadoc como aaronita. Al llegar a la conclusi\u00f3n de que el levita tuvo primero significaci\u00f3n funcional (v\u00e9ase sup.) y luego significaci\u00f3n tribal, Albright se\u00f1ala que es posible que algunos levitas hayan sido promovidos a sacerdotes y \u201cque no hay justificativo ya sea para tirar por la borda la tradici\u00f3n israelita corriente con respecto a sacerdotes y levitas, o para considerar que dichas clases fuesen grupos geneal\u00f3gicos r\u00edgidos\u201d (op. cit., pp. 110).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La suposici\u00f3n de que el tabern\u00e1culo en el desierto representa la idealizaci\u00f3n del templo y que no tuvo ninguna existencia hist\u00f3rica, tan fundamental para la reconstrucci\u00f3n de Wellhausen, ha sido abandonada en gran medida (aunque cf. R. H. Pfeiffer, <i>Religion in the Old Testament<\/i>, 1961, pp. 77\u201378). Tanto las arcas como los santuarios port\u00e1tiles exist\u00edan entre los vecinos de Israel, como lo ha comprobado la arqueolog\u00eda. Lejos de ser fruto de la imaginaci\u00f3n de per\u00edodos posteriores, constituyen, como lo se\u00f1ala John Bright, \u201cherencias de la primitiva fe de Israel en el desierto\u201d (<i>A History of Israel<\/i>, 1960, pp. 146\u2013147 [en cast. <i>La historia de<\/i> <i>Israel<\/i>, 1985]).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Resulta obvio que no se ha dicho todav\u00eda la \u00faltima palabra sobre este desconcertante problema de la relaci\u00f3n entre sacerdotes y levitas. Los datos que aporta el per\u00edodo de la conquista y el asentamiento en la tierra prometida son escasos. Es riesgoso suponer que la legislaci\u00f3n pentateuca, que a menudo representa el ideal, lleg\u00f3 a cumplirse alguna vez literalmente. Ni siquiera reyes tan firmes y leales como David, Josafat, Ezequ\u00edas, y Jos\u00edas pudieron asegurar una conformidad total al modelo mosaico. Pero es menos seguro todav\u00eda sostener que porque las leyes no se cumplieron ellas no exist\u00edan. La combinaci\u00f3n de la argumentaci\u00f3n basada en el silencio, la recanstrucci\u00f3n evolucionista directa, y el recurso de las enmiendas textuales y las extirpaciones literarias cuando el pasaje resulta problem\u00e1tico, ha dado como resultado m\u00e1s de una vez la formulaci\u00f3n de interpretaciones de historia b\u00edblica demasiado f\u00e1ciles como para subsistir permanentemente frente a las complejidades de la informaci\u00f3n b\u00edblica y la cultura sem\u00edtica. La ingeniosa reconstrucci\u00f3n de Wellhausen de la historia de los levitas puede llegar a ser ejemplo de esto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985; M. de Tuya, J. Salguero, <i>Introducci\u00f3n a la Biblia<\/i>, 1967, t(t). II, pp. 461ss; M. Garc\u00eda Cordero, \u201cSacerdocio\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, t(t). VI, cols. 307\u2013309; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 357\u2013398; G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1978, t(t). I, pp. 309\u2013317.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Adem\u00e1s de las obras mencionadas en el <etiqueta id=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\" title=\"\">art., R. Brinker, <\/etiqueta><i>The Influence of Sanctuaries in Early Israel<\/i>, 1946, pp. 65ss; R. de Vaux, <i>Ancient Israel: Its Life and Institutions<\/i>, trad. ing. 1961; A. Cody, <i>A History of the Old Testament Priesthood<\/i>, 1969; M. Haran et al., \u201cPriests and Priesthood, <i>EJ<\/i>, 13, 1970; H.-J. Kraus, <i>Worship in Israel<\/i>, trad. ing. 1966.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. El sacerdocio en el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Continuidad con el Antiguo Testamento<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Con la sola excepci\u00f3n del sacerdote de J\u00fapiter, que err\u00f3neamente procura venerar a Pablo y a Bernab\u00e9 en Listra (Hch. 14.13), las referencias al sacerdote y al sumo sacerdote en los evangelios y Hechos dan por sentado una continuidad hist\u00f3rica y religiosa con el AT: no hace falta ninguna explicaci\u00f3n de la funci\u00f3n del sacerdote en el relato del buen samaritano (Lc. 10.31), o de las obligaciones del \u201csacerdote llamado Zacar\u00edas\u201d, padre de Juan el Bautista (Lc. 1.5); Jes\u00fas reconoc\u00eda la validez de la funci\u00f3n de los sacerdotes para declarar limpios a los leprosos (Mt. 8.4; Mr. 1.44; Lc. 5.14; 17.14; v\u00e9ase Lv. 14.3). Jes\u00fas tambi\u00e9n opuso la pr\u00e1ctica m\u00e1s libre de algunos sacerdotes del AT al legalismo de sus opositores (Mt. 12.4\u20135). B\u00e1sicamente no ten\u00eda ning\u00fan motivo de discordia con las funciones prescritas para el templo y el sacerdocio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Conflicto con el juda\u00edsmo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La mayor parte de las referencias a sacerdotes, y especialmente a sumos sacerdotes (o jefes de los sacerdotes) se encuentran, sin embargo, en contextos conflictivos. Mateo pinta a los sumos sacerdotes activamente envueltos en los acontecimientos evang\u00e9licos de comienzo (Mt. 2.4) a fin (Mt. 28.11). Su oposici\u00f3n aumenta a medida que las pretensiones y la misi\u00f3n se van aclarando, p. ej. cuando desafi\u00f3 la legislaci\u00f3n sab\u00e1tica (Mt. 12.1\u20137; Mr. 2.23\u201327; Lc. 6.1\u20135) y en las par\u00e1bolas que censuraban a los dirigentes religiosos (Mt. 21.45\u201346). Este conflicto a muerte fue predicho inmediatamente despu\u00e9s de la confesi\u00f3n de Pedro en Cesarea de Filipos (Mt. 16.21; Mr. 8.31; Lc. 9.22), se intensific\u00f3 durante la recepci\u00f3n del domingo de ramos y la subsiguiente purificaci\u00f3n del templo (Mt. 21.15, 23, 45\u201346; Mr. 11.27; Lc. 19.47\u201348; 20.1), y alcanz\u00f3 su amarga culminaci\u00f3n en el arresto y el juicio (Mt. 26\u201327). El cuarto evangelio tambi\u00e9n da testimonio del conflicto (Jn. 7.32, 45; 11.47, donde son fariseos los aliados en el crimen; 12.10, donde la hostilidad se centra en L\u00e1zaro; 18.19, 22, 24, 35, donde se destaca el papel de Caif\u00e1s en el juicio a Jes\u00fas; cf. 19.15).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los jefes de los sacerdotes (<\/span><span style=''>arjiereus<\/span><span lang=ES style=''>) raras veces obraban solos en su deseo de aplastar la influencia de Jes\u00fas. Seg\u00fan la cuesti\u00f3n y las circunstancias, se les un\u00edan otros oficiales del sanedr\u00edn (<\/span><span style=''>arjontes<\/span><span lang=ES style=''>, Lc. 23.13; 24.20), escribas (<\/span><span style=''>grammateis<\/span><span lang=ES style=''>, Mt. 2.4; 20.18; 21.15), escribas y ancianos (<\/span><span style=' '>grammateis<\/span><span lang=ES style=' '>, <\/span><span style=' '>presbyteroi<\/span><span lang=ES style=''>, Mt. 16.21; 27.41; Mr. 8.31; 11.27; 14.43, 53; Lc. 9.22), ancianos (Mt. 21.23; 26.3). El singular (\u201csumo sacerdote\u201d) generalmente se refiere al presidente del sanedr\u00edn (p. ej. Caif\u00e1s, Mt. 26.57; Jn. 18.13; An\u00e1s, Lc. 3.2; Jn. 18.24; Hch. 4.6; Anan\u00edas, Hch. 23.2; 24.1). El plural, \u201cjefes de los sacerdotes\u201d, describe a miembros de las familias sumo sacerdotales que sirven en el sanedr\u00edn; sumos sacerdotes que ejercen el cargo o que lo ejercieron anteriormente, juntamente con miembros de las familias sacerdotales prominentes (Hch. 4.6). J. Jeremias sostiene que \u201cjefes de los sacerdotes\u201d incluye ciertos oficiales del templo, como tesorero y jefe de polic\u00eda (<i>Jerusalem in the Time of Jesus<\/i>, trad. ing. 1969, pp. 160ss [en cast. <i>Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977]).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas no sofoc\u00f3 el conflicto, como se ve claramente en Hechos. El testimonio apost\u00f3lico de la resurrecci\u00f3n hizo que los saduceos se agregaran a la lucha al lado de los jefes de los sacerdotes y otras autoridades del templo (Hch. 4.1; 5.17). La participaci\u00f3n sacerdotal en el relato de Saulo de Tarso es algo digno de notarse. La programaci\u00f3n de la persecuci\u00f3n de los cristianos en Damasco contaba, al parecer, con la aprobaci\u00f3n oficial del sumo sacerdote (Hch. 9.1\u20132, 14); los exorcistas jud\u00edos itinerantes que procuraron reproducir los milagros de Pablo en \u00c9feso se describen como \u201csiete hijos de un tal Esceva, jud\u00edo, jefe de los sacerdotes\u201d (Hch. 19.13\u201314); como su Maestro, Pablo fue llevado a juicio ante un sumo sacerdote, Anan\u00edas, el que tambi\u00e9n lo acus\u00f3 ante los gobernadores romanos F\u00e9lix y Festo (Hch. 24.1ss; 25.1\u20133). Pr\u00e1cticamente no hay otra cosa en la vida de Pablo que ilustre tan claramente la transformaci\u00f3n radical operada por su conversi\u00f3n que el dram\u00e1tico cambio en su relaci\u00f3n con el sacerdocio constituido: en el comienzo del relato marcha a la par de los perros de caza; hacia el final corre a la par de la presa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La consumaci\u00f3n en Cristo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el fondo el conflicto surg\u00eda del convencimiento cristiano y la sospecha jud\u00eda de que la vida, muerte, resurrecci\u00f3n, y ascensi\u00f3n de Jes\u00fas significaba el eclipsamiento, si no la destrucci\u00f3n, de las antiguas estructuras sacerdotales. Con su propia ense\u00f1anza Jes\u00fas se hab\u00eda colocado a s\u00ed mismo en el centro de una nueva estructura sacerdotal: \u201cuno mayor que el templo est\u00e1 aqu\u00ed\u201d (Mt. 12.6); \u201cdestruid este templo, y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9\u201d (Jn. 2.19); \u201cporque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos\u201d (Mr. 10.45).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De los escritores neotestamentarios es el autor de Hebreos el que retoma estos hilos y con ellos confecciona una tela multicolor. En su pasi\u00f3n por demostrar que la fe cristiana es superior, y que en realidad ha remplazado a los modelos veterotestamentarios de culto, Hebreos insiste persistentemente en su afirmaci\u00f3n de que Jes\u00fas ha sido se\u00f1alado por Dios (5.5\u201310) para ser el nuevo y verdadero sumo sacerdote que por fin puede resolver la cuesti\u00f3n del pecado del hombre. Su sacerdocio, que sobrepasa al de Aar\u00f3n (7.11) y que se remonta al de Melquisedec (7.15\u201317), contiene la perfecci\u00f3n faltante en el antiguo sistema de sacrificios (7.18): 1. Est\u00e1 basado en el juramento de Dios mismo (7.20\u201322); 2. Es permanente porque est\u00e1 centrado en el Cristo eterno (7.23\u201325); 3. Participa de la perfecci\u00f3n de Cristo, que no ten\u00eda necesidad de ser purgado de pecado, como era el caso con los hijos de Aar\u00f3n (7.26\u201328); 4. Contin\u00faa en los cielos, donde Dios mismo ha erigido el verdadero santuario del que la tienda de Mois\u00e9s no era m\u00e1s que \u201cfigura y sombra\u201d (8.1\u20137); 5. Es el cumplimiento de la promesa de Dios de un pacto nuevo (8.8\u201313); 6. Su sacrificio no requiere repetici\u00f3n alguna sino que se efectu\u00f3 \u201cuna vez para siempre\u201d (7.27; 9.12); 7. Su ofrenda no estaba constituida por \u201cla sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos\u201d, que no pod\u00eda quitar los pecados, sino por el \u201ccuerpo de Jesucristo\u201d, por el que son santificados los creyentes (10.4, 10); 8. Su resultado es el acceso pleno y permanente a Dios para todos los cristianos y no solamente para un orden sacerdotal (10.11\u201322); 9. Sus promesas y esperanzas est\u00e1n aseguradas por la fidelidad de Dios y la verdad de la segunda venida de Cristo (9.28; 10.23); 10. Su perd\u00f3n pleno proporciona la mayor motivaci\u00f3n para nuestras obras de amor y justicia (10.19\u201325); 11. Su efectividad en la vida del pueblo de Dios est\u00e1 garantizada por la constante intercesi\u00f3n de Cristo (7.25). Si bien Pablo no eligi\u00f3 hacer del sacerdocio de Cristo tema dominante en sus escritos (probablemente porque su ministerio estaba dirigido principalmente a los gentiles, para los que el conocimiento de que eran libres de la ley constitu\u00eda una necesidad preeminente, juntamente con el conocimiento del nuevo lugar que ocupaban en los prop\u00f3sitos de Dios), podemos estar agradecidos de que la rica percepci\u00f3n que evidencia Hebreos constituye uno de los dones que nos ha dado Dios en el canon de la Escritura. V\u00e9ase G. E. Ladd, <i>A Theology of the New Testament<\/i>, 1974, pp. 578\u201384.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. La comisi\u00f3n de la iglesia<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Como cuerpo de Cristo y como la nueva Israel (cf. Ex. 19.6), la iglesia ha sido ungida para cumplir un sacerdocio en el mundo: un servicio mediatorio que declara la voluntad de Dios para la humanidad y presenta las necesidades humanas ante el trono de Dios en oraci\u00f3n. Pedro menciona dos deberes relacionados entre s\u00ed que corresponden a dicho sacerdocio: 1. \u201cofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo\u201d (1 P. 2.5), e. d. adorar a Dios y cumplir su amorosa voluntad; 2. anunciar \u201clas virtudes de aquel que os llam\u00f3 de las tinieblas a su luz admirable\u201d, e. d. dar testimonio de su obra salv\u00edfica en el mundo (1 P. 2.9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El \u201creal sacerdocio\u201d de Pedro se retoma y se amplifica en Apocalipsis, donde a la amada y perdonada iglesia se la llama \u201creino de sacerdotes para su Dios y Padre\u201d (Ap. 1.6, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '>; cf. 5.10; 20.6). Esta funci\u00f3n real no s\u00f3lo comprende la obediencia a Cristo, \u201cel soberano de los reyes de la tierra\u201d (Ap. 1.5), sino tambi\u00e9n la participaci\u00f3n en su gobierno de los dem\u00e1s: \u201cy reinaremos sobre la tierra\u201d (Ap. 5.10; cf. 20.6). Aqu\u00ed el c\u00edrculo del conflicto ha dado una vuelta completa: el pueblo de Cristo, afligido por un sacerdocio que se opon\u00eda a su Maestro, compartir\u00e1 su victoria como sumo sacerdote triunfante, y demostrar\u00e1 su cari\u00f1osa soberan\u00eda en medio de un mundo hostil.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El sacerdocio de la iglesia en el NT es de car\u00e1cter corporativo: a ning\u00fan ministro o dirigente individual se le llama \u201csacerdote\u201d. Los escritos posapost\u00f3licos, empero, se encaminan r\u00e1pidamente en esa direcci\u00f3n: Clemente (95\u201396 <etiqueta id=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\" title=\"\">d.C.) describe e<\/etiqueta>l ministerio cristiano en funci\u00f3n de sumo sacerdote, sacerdotes, y levitas (<i>1 Clem<\/i>. 40\u201344); la <i>Didaj\u00e9<\/i> (13.3) asemeja los profetas a los sumos sacerdotes. Tertuliano (<i>Sobre el bautismo<\/i> 17) e Hip\u00f3lito (<i>Refutaci\u00f3n de toda herej\u00eda<\/i>, prefacio) parecer\u00edan haber sido pioneros en el uso de los t\u00edtulos \u201csacerdote\u201d y \u201csumo sacerdote\u201d para los ministros cristianos (ca. 200 d.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> E. Sch\u00fcrer, <i>Historia del pueblo jud\u00edo en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1985, t(t). II, pp. 305\u2013408; J. Leipoldt, W. Grundmann, <i>El mundo del Nuevo Testamento<\/i>, 1973, t(t). I; J. Baehr, \u201cSacerdote\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). IV, pp. 130\u2013136; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1978, t(t). IV, pp. 289\u2013296.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>T. W. Manson, <i>Ministry and Priesthood: Christ\u2019s and Ours<\/i>, 1958; G. Schrenk, <etiqueta id=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\" title=\"\"><i>TDNT <\/i><\/etiqueta>3, pp. 247\u2013251, 257\u2013283; H. Seebass, <i>NIDNTT <\/i>2, pp. 232\u2013236; J. Baehr, <i>NIDNTT <\/i>3, pp. 32\u201344.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>D.A.H.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La relaci\u00f3n entre los sacerdotes, que son los descendientes de Aar\u00f3n, y los levitas, los otros miembros de la tribu de Lev\u00ed, es uno de los problemas espinosos de la religi\u00f3n veterotestamentaria. Cualquier consideraci\u00f3n sobre los levitas debe tener en cuenta las pruebas que aporta la Biblia, la reconstrucci\u00f3n que de ellas hace Julius Wellhausen, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdotes-y-levitas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSACERDOTES Y LEVITAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22379","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22379\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}