{"id":22384,"date":"2016-02-05T15:21:13","date_gmt":"2016-02-05T20:21:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santidad-santo-santos\/"},"modified":"2016-02-05T15:21:13","modified_gmt":"2016-02-05T20:21:13","slug":"santidad-santo-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santidad-santo-santos\/","title":{"rendered":"SANTIDAD, SANTO, SANTOS"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Probablemente no exista religi\u00f3n que no distinga entre lo santo y lo profano, y en la mayor parte, si no en todas, el hombre religioso es aquel para el cual algo es santo. Este hecho est\u00e1 profusamente ilustrado en las Escrituras.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las palabras b\u00edblicas principales son el heb. <\/span><span style=''>q&#257;&#7695;\u00f4\u0161<\/span><span lang=ES style=''> en el AT y el gr. <\/span><span style=''>hagios<\/span><span lang=ES style=''> en el NT, ambas de derivaci\u00f3n incierta. Si la ra\u00edz principal <\/span><span style=''>qd\u0161<\/span><span lang=ES style=''> se deriva de la ra\u00edz sencilla <\/span><span style=''>qd<\/span><span lang=ES style=''>, con el significado de cortar o separar, denota entonces apartamiento, y de all\u00ed la separaci\u00f3n de una cosa o persona de su uso com\u00fan o profano para uso divino. La terminolog\u00eda neotestamentaria sugiere una distinci\u00f3n entre la santidad que es el propio ser de Dios y la santidad que pone de manifiesto el car\u00e1cter de su pueblo. Los t\u00e9rminos <\/span><span style=''>semnos<\/span><span lang=ES style=''>, aquello que invoca reverencia (1 Ti. 3.8), <\/span><span style=' '>hieros<\/span><span lang=ES style=' '>, sagrado, que tiene relaci\u00f3n con la deidad (2 Ti. 3.15), y <\/span><span style=''>hagnos<\/span><span lang=ES style=''>, lo que es puro o casto (2 Co. 11.2), se utilizan con referencia al pueblo de Dios, mientras que los t\u00e9rminos <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>hosios<\/span><span lang=ES style=''> (Ap. 15.4) y <\/span><span style=' '>hagios<\/span><span lang=ES style=' '> (Jn. 17.11) se aplican en primera instancia a Dios, como indicaci\u00f3n de un car\u00e1cter que est\u00e1 en total ant\u00edtesis con el del mundo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. La santidad como separaci\u00f3n y p\u00fareza \u00e9tica<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Resulta claro que, en general en las Escrituras, santidad significa separaci\u00f3n, y se emplea el t\u00e9rmino con referencia a personas y cosas que han sido separadas o apartadas para Dios y su servicio. As\u00ed tenemos en \u00c9xodo la menci\u00f3n de tierra santa (3.5), santa convocaci\u00f3n (12.16), santo d\u00eda de reposo (16.23), gente santa (19.6), y lugar santo (29.31), para mencionar s\u00f3lo unas cuantas. En estos casos y en otros similares el t\u00e9rmino no entra\u00f1a directamente atributos \u00e9ticos, sino principalmente consagraci\u00f3n al Se\u00f1or y a su servicio, y en consecuencia apartamiento de la esfera com\u00fan. Es Dios quien provoca esta separaci\u00f3n, y as\u00ed transmite la santidad que entra\u00f1a la separaci\u00f3n. Por ejemplo, se design\u00f3 santo el s\u00e9ptimo d\u00eda, en lo negativo porque se lo hab\u00eda separado de los otros seis d\u00edas de la semana, y en lo positivo debido a que estaba dedicado al servicio de Dios. Cuando se aplica el t\u00e9rmino a un lugar determinado, se procede as\u00ed debido a una asociaci\u00f3n divina con dicho lugar. Mois\u00e9s recibi\u00f3 en Horeb, ante la zarza ardiente, el siguiente mandato: \u201cQuita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que t\u00fa est\u00e1s, tierra santa es\u201d (Ex. 3.5). La tierra era santa porque era en ese momento el lugar de una revelaci\u00f3n divina. En forma similar, Dios santific\u00f3 al pueblo de Israel separ\u00e1ndolo de todas las naciones de la tierra y pactando con \u00e9l, pero esto comprend\u00eda el acto de proporcionarles cierto conocimiento de la ley divina, tanto moral como ceremonial. As\u00ed se imparte lo \u00e9tico. Generalmente est\u00e1n presentes estos dos aspectos de la santidad, ya que se entend\u00eda que ser santo significaba no solamente vivir una vida separada, sino tener un car\u00e1cter diferente al del hombre ordinario. Fue as\u00ed como el t\u00e9rmino adquiri\u00f3 una significaci\u00f3n claramente \u00e9tica. En consecuencia, se reconoce que la santidad pertenece a lo que ha sido elegido y apartado por Dios, d\u00e1ndosele, a la vez, un car\u00e1cter que se ajusta a las leyes de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La santidad del car\u00e1cter de Dios<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>De lo que se ha dicho m\u00e1s arriba resulta claro que la santidad no es tanto una relaci\u00f3n de la criatura para con el Creador, sino del Creador para con la criatura. En otras palabras, es la santidad de Dios la que pone de manifiesto esa vida de separaci\u00f3n y ese car\u00e1cter distintivo que identifican al pueblo de Dios. Esto da sentido a la distinci\u00f3n que hici\u00e9ramos anteriormente, la de que se aplican diferentes t\u00e9rminos a la santidad de Dios y a la de su pueblo. La santidad pertenece a Dios porque es divina, y sin ella no ser\u00eda Dios. En este sentido \u201cno hay santo como Jehov\u00e1\u201d (1 S. 2.2). La cualidad \u00e9tica de la santidad es el aspecto que m\u00e1s com\u00fanmente aflora en esta palabra cuando se aplica a Dios. Se trata b\u00e1sicamente de un t\u00e9rmino para destacar la excelencia moral de Dios, y el hecho de que est\u00e1 libre de toda limitaci\u00f3n en su perfecci\u00f3n moral (Hab. 1.13). Es en este sentido que solamente Dios es santo y que sirve de modelo de pureza \u00e9tica para sus criaturas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como la santidad comprende todos los atributos caracter\u00edsticos de la Deidad, podemos concebirla como el resplandor de todo lo que es Dios. As\u00ed como los rayos del sol, que combinan todos los colores del espectro, se unen en el brillo del sol y forman la luz, as\u00ed tambi\u00e9n todos los atributos divinos aparecen reunidos y amalgamados en su santidad cuando Dios se manifiesta a s\u00ed mismo. Concebir el ser y el car\u00e1cter de Dios simplemente como una s\u00edntesis de perfecciones abstractas es privar a Dios de toda realidad. En el Dios de la Biblia todas estas perfecciones viven y se desenvuelven en santidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es por ello que podemos comprender por qu\u00e9 en la Escritura se atribuye santidad a las personas de la deidad en forma individual y expresa: al Padre (Jn. 17.11), al Hijo (Hch. 4.30), y especialmente al Esp\u00edritu por ser el que manifiesta y comunica la santidad de Dios a sus criaturas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La santidad de Dios en relaci\u00f3n con su pueblo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El AT aplica la palabra \u201csanto\u201d a los seres humanos en virtud de su consagraci\u00f3n a fines religiosos, p. ej. a los sacerdotes consagrados por medio de ceremonias especiales, y a toda la naci\u00f3n de Israel, incluso, como pueblo separado de las naciones y consagrado a Dios. En consecuencia, fue su relacion con Dios lo que hizo que Israel fuese un pueblo santo, y en este sentido la santidad fue la m\u00e1s alta expresi\u00f3n de la relaci\u00f3n basada en el pacto. Este concepto no est\u00e1 totalmente ausente del NT, como puede comprobarse en el pasaje de 1 Co. 7.14, donde se santifica al marido no creyente en virtud de su relaci\u00f3n con la esposa creyente, y viceversa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero a medida que avanz\u00f3 el concepto de la santidad, junto con la progresiva revelaci\u00f3n de Dios, de afuera hacia adentro, de lo ceremonial a la realidad, tambi\u00e9n adquiri\u00f3 fuerte significaci\u00f3n \u00e9tica, y esta es su connotaci\u00f3n principal\u2014y pr\u00e1cticamente exclusiva\u2014en el NT. Los profetas veterotestamentarios la proclamaron como lo m\u00e1s caracter\u00edstico de la autorrevelaci\u00f3n divina, como el testimonio que Dios ofrece de s\u00ed mismo, y como el aspecto bajo el cual quiere que sus criaturas lo conozcan. Adem\u00e1s, los profetas declararon que Dios resolvi\u00f3 expresamente comunicar su santidad a sus criaturas, y que, a su vez, les exige santidad. As\u00ed como \u201cyo soy santo\u201d es la afirmaci\u00f3n divina que pone a Dios inmesurablemente por encima de sus criaturas, \u201csed santos\u201d es el llamamiento divino a que sus criaturas compartan su santidad (He. 12.10). Este impartir de la santidad divina es lo que se produce en el alma humana con la regeneraci\u00f3n y se convierte en fuente y fundamento del car\u00e1cter santo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con su vida y su car\u00e1cter Cristo es el ejemplo supremo de la santidad divina. En \u00e9l la santidad consisti\u00f3 en algo m\u00e1s que mera impecabilidad: consisti\u00f3 en una total consagraci\u00f3n a la voluntad y el prop\u00f3sito de Dios, y con este fin Jes\u00fas se santific\u00f3 a s\u00ed mismo (Jn. 17.19). La santidad de Cristo es tanto la norma para el car\u00e1cter cristiano como su garant\u00eda: \u201cporque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos\u201d (He. 2.11).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el NT la designaci\u00f3n apost\u00f3lica para los cristianos es la de <i>santos <\/i>(<i>hagioi<\/i>), y esta designaci\u00f3n continu\u00f3 us\u00e1ndose en sentido general por lo menos hasta los d\u00edas de Ireneo y Tertuliano, aunque posteriormente se degener\u00f3 en el uso eclesi\u00e1stico hasta convertirse en t\u00edtulo honor\u00edfico. Aunque su significado primario era relacional, tambi\u00e9n serv\u00eda para describir el car\u00e1cter, y m\u00e1s especialmente el car\u00e1cter semejante al de Cristo. En todo el NT se hace hincapi\u00e9 en la naturaleza \u00e9tica de la santidad en contraste con toda suerte de impureza. Se la representa como la suprema vocaci\u00f3n cristiana y como meta de su existencia. En la evaluaci\u00f3n final del destino humano las dos categor\u00edas que reconoce la Escritura son los justos y los malvados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Significaci\u00f3n escatol\u00f3gica de la santidad<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La Escritura destaca la permanencia del car\u00e1cter moral (Ap. 22.11). Tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en el aspecto retributivo de la santidad divina. Expone al mundo a juicio. Dada una necesidad moral en Dios, la vida est\u00e1 ordenada de manera que en la santidad est\u00e1 la buenaventura, y en el pecado la perdici\u00f3n. Como la santidad divina no pod\u00eda crear un universo en el que el mal finalmente prosperara, la cualidad retributiva se hace perfectamente evidente en el gobierno divino. Pero la retribuci\u00f3n no es el fin; la santidad de Dios nos asegura que habr\u00e1 una restauraci\u00f3n final, una <\/span><span style=' '>palingenesia<\/span><span lang=ES style=''>, que traer\u00e1 como consecuencia una regeneraci\u00f3n del universo moral. La escatolog\u00eda de la Biblia contiene la promesa de que la santidad de Dios limpiar\u00e1 todo el universo y crear\u00e1 nuevos cielos y nueva tierra en las que morar\u00e1 la justicia (2 P. 3.13).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0R. Otto, <i>Lo santo<\/i>, 1965; H. P. Muller, \u201cSanto\u201d, <i>\u00b0DTMAT<\/i>, t(t). II, cols. 768\u2013781; H. Seebass, I. Brase, \u201cSanto\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). IV, pp. 149\u2013161; K. Hemmerle, \u201cLo santo\u201d, <i>Sacramentum mundi<\/i>, 1972, t(t). VI, cols. 242\u2013249; P. S. Rees, \u201cSantidad, Santo\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn435\" name=\"_ftnref435\" title=\"\"><i>\u00b0DT<\/i><\/etiqueta>, 1986, pp. 483\u201384; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento, <\/i>1975, t(t). I, pp. 246\u2013257; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1977, t(t). III, pp. 251\u2013260; K. V. Truhlar, \u201cSantidad\u201d, <i>Sacramentum mundi<\/i>, 1972, t(t). VI, cols. 234\u2013242; M. Eliade, <i>Tratado de historia de las religiones<\/i>, 1974, t(t). I, pp. 23ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A. Murray, <i>Holy in Christ<\/i>, 1888; R. Otto, <i>The Idea of the Holy<\/i>, 1946; <i>ERE<\/i>, 6, pp. 731\u2013759; W, E. Sangster, <i>The Path to Perfection<\/i>, 1943; H. Seebass, C. Brown, en <etiqueta id=\"#_ftn436\" name=\"_ftnref436\" title=\"\"><i>NIDNTT <\/i><\/etiqueta>2, pp. 223\u2013238; <i>TDNT <\/i>1, pp. 88\u2013115, 122; 3, pp. 221\u2013230; 5, pp. 489\u2013493; 7, pp. 175\u2013185.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn437\" name=\"_ftnref437\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.A.F.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Probablemente no exista religi\u00f3n que no distinga entre lo santo y lo profano, y en la mayor parte, si no en todas, el hombre religioso es aquel para el cual algo es santo. Este hecho est\u00e1 profusamente ilustrado en las Escrituras. 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