{"id":22391,"date":"2016-02-05T15:21:30","date_gmt":"2016-02-05T20:21:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/seudonimia\/"},"modified":"2016-02-05T15:21:30","modified_gmt":"2016-02-05T20:21:30","slug":"seudonimia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/seudonimia\/","title":{"rendered":"SEUDONIMIA"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Seudonimia es la pr\u00e1ctica que consiste en atribuir obras literarias a nombres supuestos, recurso muy difundido en el mundo antiguo. Numerosos ejemplos se conocen en el mundo grecorromano, pero al estudiar la actitud cristiana hacia este recurso los seudoep\u00edgrafos judaicos son mucho m\u00e1s significativos (* <span style='text-transform:uppercase'>Seudoep\u00edgrafos<\/span>, I) Los primeros no eran, como lo eran estos \u00faltimos, expresiones de un enfoque religioso, y debido a las grandes diferencias en contenido entre los escritos seculares y los religiosos los escritos judaicos constituyen naturalmente un paralelo m\u00e1s cercano de los numerosos seudoep\u00edgrafos cristianos que circularon durante los primeros tres siglos d.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No cabe duda de que estos escritos disfrutaron de considerable popularidad, y por esta raz\u00f3n requieren cierta explicaci\u00f3n en cuanto a su car\u00e1cter y m\u00e9todo. A la mentalidad moderna, acostumbrada a la condenaci\u00f3n literaria del plagio (el uso del material de otro), le resulta dif\u00edcil apreciar esta antigua pr\u00e1ctica de usar el nombre de otra persona. Pero con frecuencia se supone que el antiguo modo de proceder era esencialmente diferente del moderno y que no supon\u00eda nada condenable. Indudablemente muchos de los autores que echaron mano a esta pr\u00e1ctica eran hombres sinceros, y en esto radica el problema. \u00bfSer\u00e1 posible descubrir principios que arrojen alguna luz sobre esta aparente contradicci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. El enfoque griego<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hay muchas causas que podr\u00edan explicar, seg\u00fan algunos, la abundancia de escritos seudon\u00edmicos entre los griegos. Hab\u00eda una tendencia a atribuir obras an\u00f3nimas a alg\u00fan autor muy conocido de obras de la misma clase, por ejemplo, obras \u00e9picas a Homero o Virgilio. Muchos escritos de eruditos fueron atribuidos a sus maestros, de quienes hab\u00edan aprendido su sabidur\u00eda, como, por ejemplo, entre los seguidores de Plat\u00f3n. M\u00e1s aun, frecuentemente se atribu\u00edan ejercicios ret\u00f3ricos a personalidades famosas (cf. la falsificaci\u00f3n conocida como la <i>Ep\u00edstola de Falaris<\/i>). Un tipo m\u00e1s deliberado de falsificaci\u00f3n, muy com\u00fan en el mundo griego, era la pr\u00e1ctica de publicar ms(s). con el nombre de autores populares como m\u00e9todo para venderlos. Un motivo posterior fue el deseo de producir documentos en apoyo de ciertas doctrinas atribuy\u00e9ndolas a alg\u00fan antiguo y reconocido maestro (p. ej. entre los neopitag\u00f3ricos, y en el contexto cristiano la literatura clementina y las obras atribuidas a Dionisio el areopagita).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. El enfoque judaico<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Este parece haber heredado poco directamente de las pr\u00e1cticas griegas, ya que la mayor\u00eda de los escritos seudon\u00edmicos son producto del juda\u00edsmo palestino. El difundido uso secular griego puede haber tenido alg\u00fan impacto, aunque la <i>Carta de Aristeas<\/i>, y el <i>Enoc esclavo <\/i>son casi los \u00fanicos casos de esta pr\u00e1ctica aun entre los jud\u00edos helen\u00edsticos (* <span style='text-transform:uppercase'>Seudoep\u00edgrafos<\/span>, II). Las causas principales de la seudonimia deben buscarse en otra parte evidentemente. Es indudable que el factor m\u00e1s significativo fue la rigidez de la ley y la cesaci\u00f3n de la profec\u00eda. Un mensaje autorizado para los jud\u00edos pertenecientes a los dos siglos anteriores a Cristo pod\u00eda establecerse, se pensaba, s\u00f3lo atribuyendo dicho mensaje a alg\u00fan h\u00e9roe del pasado cuya autoridad fuese incuestionable. Esto explica el lugar destacado que ocupan los nombres patriarcales entre los seudoep\u00edgrafos. M\u00e1s todav\u00eda, todos los supuestos autores excepto Aristeas se mencionan ya sea en la Ley o en los Profetas. Esto ilustra claramente la diferencia fudamental entre la pr\u00e1ctica seudon\u00edmica griega y la jud\u00eda. Esta \u00faltima pose\u00eda lo que le faltaba a la primera, un cuerpo autorizado de escritos que formaba la base de sus creencias religiosas, y sus producciones seudon\u00edmicas eran por lo tanto elaboraciones basadas en el material can\u00f3nico (el paralelo griego m\u00e1s cercano lo constituyen los <i>Or\u00e1culos sibilinos<\/i>). Este fen\u00f3meno plantea problemas en torno a la seudonimia judaica, problema casi enteramente ausente del mundo griego. Los autores jud\u00edos eran hombres religiosos, y no es f\u00e1cil comprender c\u00f3mo pod\u00edan recurrir a un m\u00e9todo literario que a nosotros nos parece moralmente cuestionable. Hay una cantidad de posibles explicaciones.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La atribuci\u00f3n falsa puede haberse debido al uso de materiales tradicionalmente heredados en conjunci\u00f3n con alg\u00fan nombre famoso. Algunos eruditos, por ejemplo, han sostenido justamente este punto de vista al sugerir que Judas no cita al <i>Libro de Enoc <\/i>sino una pieza oral anterior que se consideraba como un dicho genuino de Enoc, que fue luego incorporado en el libro seudon\u00edmico (cf. Jud. 14). Pero es de lamentar que los elementos necesarios para verificar este procedimiento pr\u00e1cticamente no existen. Otra sugesti\u00f3n surge la naturaleza de la literatura apocal\u00edptica. Este enfoque frecuentemente hac\u00eda uso de figuras de lenguaje, que los lectores no deb\u00edan tomar literalmente, y este mismo supuesto t\u00e1cito puede haber regido para el caso de los seud\u00f3nimos. Algunas veces el m\u00e9todo puede haber sido usado en defensa propia, cuando el autor no deseaba poner en evidencia su identidad por temor a despertar las sospechas del poder tir\u00e1nico de turno. En este caso los lectores f\u00e1cilmente comprender\u00edan la raz\u00f3n del seud\u00f3nimo y absolver\u00edan al escritor de cualquier censura moral. Mas en pocos casos resulta claramente aplicable esta explicaci\u00f3n. Es posible que los jud\u00edos prestaran poca atenci\u00f3n a la propiedad literaria y que se interesaran mucho m\u00e1s en el contenido que en la paternidad, y si esto fuera as\u00ed en general podr\u00eda explicarse la facilidad con que circulaban los escritos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. El enfoque cristiano<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>No cabe duda de que la preponderancia de los escritos cristianos primitivos de car\u00e1cter seud\u00f3nimo se debe m\u00e1s a las influencias jud\u00edas que a las griegas. Ya para el ss. II d.C. exist\u00eda un canon de escritos cristianos, el que, aunque adolec\u00eda de falta de codificaci\u00f3n (excepto en el caso de Marci\u00f3n), ten\u00eda no obstante car\u00e1cter aut\u00e9ntico y autorizado. Hab\u00eda escritos seud\u00f3nimos de los cuatro tipos de literatura neotestamentaria: evangelios, hechos, ep\u00edstolas y apocalipsis. La mayor\u00eda de ellos proven\u00eda de fuentes her\u00e9ticas, y en estos casos el uso del m\u00e9todo seudon\u00edmico resulta evidente. Las doctrinas esot\u00e9ricas que se encontraban fuera de la \u00f3rbita de la teolog\u00eda de la ortodoxia buscaban apoyo en la teor\u00eda de que ciertas ense\u00f1anzas secretas hab\u00edan sido ocultadas a los dem\u00e1s. La producci\u00f3n de escritos apost\u00f3licos seudon\u00edmicos result\u00f3 de este modo un m\u00e9todo f\u00e1cil. Ya que el intervalo que separaba al supuesto autor del autor real no era tan grande como en la mayor\u00eda de los escritos judaicos de este car\u00e1cter, no era exigir demasiado a los lectores el que se les dijera que alg\u00fan escrito nuevo era en realidad producci\u00f3n apost\u00f3lica, suponiendo que ignoraran su verdadera fuente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A pesar del hecho de que la seudonimia era pr\u00e1ctica muy difundida, no debe suponerse que se habr\u00eda de considerar como un recurso literario inofensivo entre los cristianos ortodoxos. Las pruebas externas que existen sugieren m\u00e1s bien que la iglesia adopt\u00f3 una posici\u00f3n firme en contra de esta pr\u00e1ctica (p. ej. el canon de Muratori, Serapi\u00f3n, Tertuliano). Tertuliano incluso registra la degradaci\u00f3n de un presb\u00edtero asi\u00e1tico que confes\u00f3 haber escrito los <i>Hechos de Pablo <\/i>debido al amor que sent\u00eda hacia dicho ap\u00f3stol, lo cual no sugiere que fuese una pr\u00e1ctica reconocida el producir literatura de esta naturaleza. Por esta raz\u00f3n la suposici\u00f3n de algunos estudiosos de que ciertos libros neotestamentarios son en realidad seudon\u00edmicos plantea un agudo problema psicol\u00f3gico y moral, que pocos de los que apoyan estas hip\u00f3tesis se atreven a admitir. Existe una corriente contraria a los seudoep\u00edgrafos can\u00f3nicos neotestamentarios que puede neutralizarse \u00fanicamente mediante pruebas concluyentes y manifiestas en contra, y aun as\u00ed cada caso tiene que ser juzgado enteramente por sus propios m\u00e9ritos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sobre la cuesti\u00f3n de la seudonimia en la literatura veterotestamentaria, v\u00e9ase * <span style='text-transform:uppercase'>Daniel, Libro de<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Deuteronomio<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Eclesiast\u00e9s<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Pentateuco<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> A. D\u00edez Macho, <i>Ap\u00f3crifos del Antiguo Testamento<\/i>, 1984, 3 t(t).; A. de los Santos, <i>Los evangelios ap\u00f3crifos<\/i>, 1956.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R. H. Charles, <i>Religious Development between the Old and New Testaments<\/i>, 1914; D. Guthrie, \u201cEpistolary Pseudepigraphy\u201d, <i>New Testament Introduction<\/i>, 1970, pp. 671\u2013684; J. <etiqueta id=\"#_ftn833\" name=\"_ftnref833\" title=\"\">Moffatt, <\/etiqueta><i>An Introduction to the Literature of the New Testament<\/i><sup>2<\/sup>, 1912, pp. 40ss; H. J. Rose, \u201cPseudepigraphic Literature\u201d, <i>Oxford Classical Dictionary<\/i>, 1949; R. D. Shaw, <i>The Pauline Epistles<\/i><sup>4<\/sup>, 1913, pp. 477ss; A. Sint, <i>Pseudonymit\u00e4t im Altertum: ihre Formen und Gr\u00fcnde<\/i>, 1960; y especialmente F. Torm, <i>Die Psychologie der Pseudonymit\u00e4t im Hinblich auf die Leteratur des Urchristentums<\/i>, 1932.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>D.G.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seudonimia es la pr\u00e1ctica que consiste en atribuir obras literarias a nombres supuestos, recurso muy difundido en el mundo antiguo. 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