{"id":22395,"date":"2016-02-05T15:21:38","date_gmt":"2016-02-05T20:21:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/simon-el-mago\/"},"modified":"2016-02-05T15:21:38","modified_gmt":"2016-02-05T20:21:38","slug":"simon-el-mago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/simon-el-mago\/","title":{"rendered":"SIMON EL MAGO"},"content":{"rendered":"<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>En el <etiqueta id=\"#_ftn934\" name=\"_ftnref934\" title=\"\">NT encontramos a Sim\u00f3n en \u201cla ciudad de Samaria\u201d (Sebaste [?], Hch. 8.9\u201324), donde \u201cte<\/etiqueta>n\u00eda at\u00f3nito al pueblo de Samaria\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn935\" name=\"_ftnref935\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> v, 9). Lucas no sugiere que Sim\u00f3n mismo haya sido samaritano. En esencia era un charlat\u00e1n levantino, que cultiv\u00f3 la leyenda de que \u00e9l era una especie de emanaci\u00f3n divina: \u201cEste es a quien llaman \u2018el gran poder de Dios\u2019\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn936\" name=\"_ftnref936\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>). Por cierto que tanto el concepto como el t\u00edtulo eran paganos (<etiqueta id=\"#_ftn937\" name=\"_ftnref937\" title=\"\">cf. para analog\u00edas, Ramsay, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn938\" name=\"_ftnref938\" title=\"\"><i>BRD<\/i><\/etiqueta>, pp. 117; Deissmann, <i>Bible Studies<\/i>\u00b2, 1909, pp. 336 n.), pero por \u201cDios\u201d los samaritanos entender\u00edan \u201cYahv\u00e9h\u201d, y Sim\u00f3n debe haberse aclimatado a las circunstancias religiosas que lo rodeaban. Ya representa, entonces, un significativo sincretismo de elementos m\u00e1gicos, helen\u00edsticos y judaicos err\u00f3neos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los movimientos masivos que surgieron como consecuencia de la predicaci\u00f3n de Felipe Sim\u00f3n declar\u00f3 haberse convertido y fue bautizado. Lucas utiliza su expresi\u00f3n corriente \u201ccrey\u00f3\u201d, y no hay raz\u00f3n para dudar de la sinceridad de Sim\u00f3n hasta aqu\u00ed. Lo que sigui\u00f3, sin embargo, demuestra que sus actitudes b\u00e1sicas segu\u00edan siendo las del mago. Tanto le impresionaron las manifestaciones visibles del Esp\u00edritu Santo que se produc\u00edan cuando los ap\u00f3stoles impon\u00edan las manos, que les pidi\u00f3, como si ellos fuesen personas m\u00e1s expertas en el mismo oficio que \u00e9l, que le dieran la f\u00f3rmula mediante un pago adecuado. Evidentemente la demoledora reprensi\u00f3n de Pedro lo aterroriz\u00f3, porque rog\u00f3 a los ap\u00f3stoles que intercedieran para impedir el peligroso desenlace con el que hab\u00eda sido amenazado. A Sim\u00f3n lo obsesionaba la idea del <i>poder<\/i>: en todo momento lo concibi\u00f3 como residente en los ap\u00f3stoles, como si ellos fuesen supermagos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aqu\u00ed, en forma bastante abrupta, Lucas deja a Sim\u00f3n; pero una mara\u00f1a de tradiciones acerca de su carrera posterior sobrevive en la literatura cristiana primitiva. Aun cuando incluyan incongruencias y leyendas no hace falta, con E. de Faye, desestimar las descripciones patr\u00edsticas, o negar la conexi\u00f3n entre el Sim\u00f3n de Hechos y la secta simoniana. Hasta Alejandro, el truhanesco fabricante de or\u00e1culos, de Luciano, platicaba sobre los errores de Epicuro: y no hay nada incre\u00edble en que Sim\u00f3n, con gran habilidad y personalidad, y verdaderos poderes ps\u00edquicos, y quiz\u00e1 alguna educaci\u00f3n, combinara al charlat\u00e1n y al heresiarca.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Justino (<i>Apolog\u00eda<\/i> 26, cf. 56, y <i>Trif\u00f3n <\/i>120), que era de Samaria, dice que Sim\u00f3n naci\u00f3 en la aldea de Gitta; que su compa\u00f1era Helena, ex prostituta, era ampliamente considerada como su primera \u201cidea\u201d divina, mientras que \u00e9l mismo era aclamado por las multitudes en Samaria y Roma como una divinidad. M\u00e1s aun, la adulaci\u00f3n romana lleg\u00f3 a erigir una estatua inscrita <i>Simoni Deo Sancto<\/i>, \u2018a Sim\u00f3n el santo Dios\u2019. (Es posible que esta estatua haya sido erigida a la deidad sabina Semo Sancus, pero los simonios, que ofrec\u00edan culto ante las estatuas, quiz\u00e1 creyeron ver en esta estatua ventajas especiales.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ireneo (<i>Adv<\/i>, <i>Haer<\/i>. 1.16, Harvey), Hip\u00f3lito (Filos. 6.7ss) y Epifanio (<i>Panarion<\/i>. 21.2ss) describen la doctrina simoniana, los dos \u00faltimos vali\u00e9ndose de publicaciones que, seg\u00fan afirman, quiz\u00e1 err\u00f3neamente en el caso de Hip\u00f3lito, emanan de la secta de Sim\u00f3n. Este parece haber dado forma a su antiguo tema del \u201cgran poder de Dios\u201d armando un esquema trinitario: Sim\u00f3n aparec\u00eda ante los samaritanos como el Padre, a los jud\u00edos como el Hijo (s\u00f3lo <i>aparent\u00f3<\/i> sufrir) y al mundo en general como el Esp\u00edritu Santo. Ten\u00eda un mito de la redenci\u00f3n en el que \u00e9l rescataba a Helena (\u201cla oveja perdida\u201d) de la esclavitud de sucesivas trasmigraciones en diversos cuerpos femeninos; y predicaba la salvaci\u00f3n por la gracia, exigiendo fe en Helena y en \u00e9l mismo, pero por lo dem\u00e1s permitiendo libertad total en cuestiones morales. Pero Sim\u00f3n tambi\u00e9n adopt\u00f3 muchos elementos tanto del paganismo <etiqueta id=\"#_ftn939\" name=\"_ftnref939\" title=\"\">gr. como de la filosof\u00eda gr.; aparecen, adem\u00e1s, cie<\/etiqueta>rtos conceptos que se repiten en formas m\u00e1s sofisticadas del *gnosticismo cristiano. Ireneo y los dem\u00e1s lo consideran como el primer hereje de importancia, iniciador de una larga cadena de errores conceptuales interrelacionados. La asociaci\u00f3n moderna de los or\u00edgenes gn\u00f3sticos con formas her\u00e9ticas del juda\u00edsmo quiz\u00e1 indique que el instinto de dichos Padres no estaba muy errado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Obras literarias como el romance clementino y los <i>Hechos de Pedro <\/i>tienen muchos relatos fantasiosos de encuentros entre Sim\u00f3n y Pedro en Roma. La idea, popular en cierta \u00e9poca, de que en los relatos clementinos el nombre Sim\u00f3n se usa como clave para Pablo ya no debe tomarse en serio. Seg\u00fan Hip\u00f3lito su exhibici\u00f3n final fracas\u00f3. Fue enterrado vivo y prometi\u00f3 reaparecer en tres d\u00edas; pero no lo hizo, por cuanto, en la lac\u00f3nica frase de Hip\u00f3lito, Sim\u00f3n \u201cno era el Cristo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> A. Orbe, <i>Cristolog\u00eda gn\u00f3stica<\/i>, 1976, t(t). I, pp. 35\u201342; R. Seeberg, <i>Manual de historia de las doctrinas<\/i>, 1967, t(t). I; M, Balagu\u00e9, \u201cSim\u00f3n el mago\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). VI, cols. 706\u2013707; O. Garc\u00eda de la Fuente, \u201cSimon\u00eda\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). VI, cols. 707\u2013709.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R. P. Casey en <etiqueta id=\"#_ftn940\" name=\"_ftnref940\" title=\"\"><i>BC<\/i><\/etiqueta>, 5, 1933, pp. 151ss; E. de Faye, <i>Gnostiques et Gnosticisme<\/i>\u00b2, 1925, pp. 413ss; R. M. Grant, <i>Gnosticism and Early Christianity<\/i>, 1960, pp. 70\u201396; A. A. T. Ehrhardt, <i>The Framework of the New Testament Stories<\/i>, 1964, pp. 161\u2013164; J. W. Drane, \u201cSimon the Samaritan and the Lucan Concept of Salvation History\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn941\" name=\"_ftnref941\" title=\"\"><i>EQ<\/i><\/etiqueta> 47, 1975, pp. 131\u2013137.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn942\" name=\"_ftnref942\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>A.F.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">De acuerdo al testimonio de San Justino (\u201cPrimera Apolog\u00eda\u201d, XXVI), cuya declaraci\u00f3n a este respecto es fidedigna, Sim\u00f3n vino de Gitta (en las homil\u00edas pseudo-clementinas, II, XXII), llamada (Getthon) en el pa\u00eds de los samaritanos.   Al estallar la persecuci\u00f3n (c. 37 d.C.) a la comunidad cristiana primitiva en Jerusal\u00e9n, la cual comenz\u00f3 con el martirio de San Esteban, cuando Felipe el Di\u00e1cono iba de Jerusal\u00e9n a Samaria, Sim\u00f3n viv\u00eda en esta \u00faltima ciudad.  Por sus artes m\u00e1gicas, por las cuales era llamado \u201cMago\u201d, y por sus ense\u00f1anzas en las cuales se anunciaba a s\u00ed mismo como el \u201cgran poder de Dios\u201d, se hab\u00eda hecho de un nombre y ten\u00eda algunos seguidores.  Oy\u00f3 los sermones de Felipe, qued\u00f3 muy impresionado, y como muchos de sus paisanos fue bautizado y se uni\u00f3 a la comunidad de creyentes en Cristo.  Pero, como fue palmario luego, su conversi\u00f3n no fue el resultado de una convicci\u00f3n interna de fe en Cristo como Redentor, sino m\u00e1s bien por motivos ego\u00edstas, pues esperaba ganar mayores poderes m\u00e1gicos y as\u00ed aumentar su influencia.  Pues cuando los ap\u00f3stoles San Pedro y San Juan vinieron a Samaria a conceder a los creyentes bautizados por Felipe el derramamiento del Esp\u00edritu Santo, que iba acompa\u00f1ado de manifestaciones milagrosas, Sim\u00f3n les ofreci\u00f3 dinero a cambio de lo que \u00e9l consideraba poderes m\u00e1gicos, para \u00e9l poder, mediante la imposici\u00f3n de manos, conceder el Esp\u00edritu Santo y producir esos resultados milagrosos.  Lleno de indignaci\u00f3n ante tal oferta Pedro lo rega\u00f1\u00f3 \u00e1speramente, y lo exhort\u00f3 a la penitencia y a la conversi\u00f3n y le advirti\u00f3 sobre la perversidad de su conducta.  Bajo la influencia de la reprensi\u00f3n de Pedro, Sim\u00f3n le rog\u00f3 a los ap\u00f3stoles que oraran por \u00e9l (Hch. 8,9-24).  Sin embargo, seg\u00fan el informe un\u00e1nime de las autoridades del siglo II, \u00e9l persisti\u00f3 en sus falsas opiniones.  Los escritores eclesi\u00e1sticos de la Iglesia primitiva lo representan universalmente como el primer hereje, el \u201cPadre de las Herej\u00edas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el Nuevo Testamento no se vuelve a mencionar a Sim\u00f3n.  El relato en los Hechos de los Ap\u00f3stoles es la \u00fanica informaci\u00f3n que tenemos sobre \u00e9l.  Las declaraciones de los escritores del siglo II respecto a \u00e9l son bastante legendarias, y es dif\u00edcil o casi imposible extraer de ellas algunos datos hist\u00f3ricos cuyos detalles se puedan establecer con certeza.  San Justino de Roma (\u201cPrimera Apolog\u00eda\u201d, XXVI, LVI; \u201cDi\u00e1logo con Trif\u00f3n\u201d CXX) describe a Sim\u00f3n como un hombre que, a instigaci\u00f3n del diablo, reclam\u00f3 ser un dios.  Justino dice luego que Sim\u00f3n vino a Roma durante el reinado del emperador Claudio y con sus artes m\u00e1gicas gan\u00f3 muchos partidarios, de modo que ellos le erigieron en la isla en el Tiber una estatua dedicada a \u00e9l como una divinidad con la inscripci\u00f3n \u201cSim\u00f3n el Sagrado Dios\u201d.  Sin embargo, la estatua que Justino tom\u00f3 como una dedicada a Sim\u00f3n fue sin duda una de las antiguas divinidades sabinas Semo Sanco.  En la isla en el Tiber y en otros lugares en Roma se han hallado estatuas de este dios antiguo con inscripciones similares.  Es claro que el intercambio de la e por i en los caracteres romanos llev\u00f3 a Justino o a los cristianos romanos antes que \u00e9l, a considerar la estatua de la antigua deidad sabina, de la cual no conoc\u00edan nada, como una estatua del mago.  No se puede determinar positivamente si la opini\u00f3n de Justino de que Sim\u00f3n el mago vino a Roma se basa s\u00f3lo en el hecho de que \u00e9l cre\u00eda que los seguidores romanos le hab\u00edan erigido una estatua, o si \u00e9l ten\u00eda otra informaci\u00f3n sobre este punto.  Por lo tanto, su testimonio no puede ser verificado y as\u00ed permanece dudoso.  Los anti-her\u00e9ticos posteriores que informan de la residencia de Sim\u00f3n en Roma, toman como su autoridad a San Justino y a las Actas Ap\u00f3crifas de Pedro, as\u00ed que su testimonio es f\u00fatil.  Seg\u00fan Justino y otras autoridades declaran, Sim\u00f3n trajo con \u00e9l una amante de Tiro llamada Helena.  \u00c9l alegaba que ella era la primera concepci\u00f3n (ennoia) que \u00e9l, como el \u201cgran poder de Dios\u201d, hab\u00eda liberado del yugo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sim\u00f3n desempe\u00f1a un rol muy importante en los \u201cPseudo-Clementinos\u201d.  \u00c9l aparece aqu\u00ed como el principal antagonista del ap\u00f3stol Pedro, quien le sigue a dondequiera y se le opone.  Las alegadas artes m\u00e1gicas del mago y los esfuerzos de Pedro contra \u00e9l se describen de un modo absolutamente imaginario.  El relato completo carece de toda base hist\u00f3rica.  En la \u201cPhilosophumena de San Hip\u00f3lito de Roma (VI, VII-XX), se trata en detalle la doctrina de Sim\u00f3n y sus seguidores.  La obra tambi\u00e9n narra circunstancialmente c\u00f3mo Sim\u00f3n trabaj\u00f3 en Roma y se gan\u00f3 a muchos con sus artes m\u00e1gicas, y c\u00f3mo atacaba a los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo que se le opon\u00edan.  De acuerdo a este relato la reputaci\u00f3n del mago se vio sumamente manchada por los esfuerzos de los dos ap\u00f3stoles y el n\u00famero de sus afiliados disminuy\u00f3 constantemente.  En consecuencia, dej\u00f3 Roma y regres\u00f3 a su hogar en Gitta.  Para dar a sus disc\u00edpulos all\u00ed una prueba de su alta naturaleza y misi\u00f3n divina y recuperar su autoridad, se mand\u00f3 a cavar una tumba y permiti\u00f3 que lo enterraran vivo, despu\u00e9s de profetizar que despu\u00e9s de tres d\u00edas se levantar\u00eda vivo de ella.  Pero la prometida resurrecci\u00f3n no se produjo y Sim\u00f3n muri\u00f3 en la tumba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los Ap\u00f3crifos Hechos de San Pedro dan una versi\u00f3n completamente diferente de la conducta y muerte de Sim\u00f3n en Roma (Justo Lipsio, \u00abDie apokryphen Apostelgeschichten und Apostellegenden\u00bb, II, Pt. I (Brunswick, 1887).  En esta obra tambi\u00e9n se pone gran \u00e9nfasis en la lucha entre Sim\u00f3n y los dos ap\u00f3stoles Pedro y Pablo en Roma.  Con sus artes m\u00e1gicas Sim\u00f3n hab\u00eda tratado de ganarse para su causa al emperador Ner\u00f3n, cuyo esfuerzo hab\u00eda sido frustrado por los ap\u00f3stoles.  Como prueba de la verdad de sus doctrinas Sim\u00f3n ofreci\u00f3 ascender a los cielos ante los ojos de Ner\u00f3n y el populacho romano; se elev\u00f3 en el aire con su magia, pero las oraciones de Pedro y Pablo lo hicieron caer, de modo que se lastim\u00f3 malamente y poco despu\u00e9s muri\u00f3 miserablemente.  Arnobio informa este alegado intento de volar y la muerte de Sim\u00f3n con otros detalles  (\u00abAdv. nationes\u00bb II, XII; cf. \u00abConstit. Apost.\u00bb, VI, IX).  Esta leyenda llev\u00f3 luego a la erecci\u00f3n de una iglesia dedicada a los ap\u00f3stoles en el alegado lugar de la ca\u00edda de Sim\u00f3n cerca de la V\u00eda Sacra sobre el Foro.  Las piedras del pavimento sobre las que se arrodillaron a orar los ap\u00f3stoles, de las que se dice tienen la impresi\u00f3n de sus rodillas, est\u00e1n ahora en la pared de la iglesia de Santa Francisca Romana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todas estas narraciones pertenecen naturalmente al mundo de la leyenda.  Sin embargo, de ellas se evidencia que, seg\u00fan la tradici\u00f3n del siglo II, Sim\u00f3n el Mago apareci\u00f3 como adversario de la doctrina cristiana y de los ap\u00f3stoles, y como un hereje o m\u00e1s bien como un falso mes\u00edas de la era apost\u00f3lica.  Esta opini\u00f3n descansa en el \u00fanico relato hist\u00f3rico autoritativo sobre \u00e9l, que nos da los Hechos de los Ap\u00f3stoles.  No se puede determinar cu\u00e1n lejos pueden ser rastreados a la tradici\u00f3n hist\u00f3rica uno u otro detalle de su vida posterior, seg\u00fan dados esencialmente en forma legendaria en las autoridades del siglo II y la siguiente \u00e9poca.  Baur (\u00abDie christl. Gnosis\u00bb, 310) y algunos de sus adherentes han negado la existencia hist\u00f3rica de Sim\u00f3n y su secta.  Todos los historiadores serios han descartado esta opini\u00f3n, que se opone al relato de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.  M\u00e1s adelante la Escuela T\u00fcbingen de Baur y sus seguidores constituyeron a este \u201clegendario\u201d Sim\u00f3n el v\u00ednculo para la evidencia hist\u00f3rica de las alegadas facciones \u201cpetrinas\u201d y \u201cpaulinas\u201d en la Iglesia primitiva, que hab\u00edan peleado entre s\u00ed y de cuya uni\u00f3n surgi\u00f3 la Iglesia Cat\u00f3lica.  Por la misma raz\u00f3n esta escuela, especialmente Lipsio, le atribuye a la leyenda los trabajos de San Pedro en Roma, que reclaman fueron conocidos primero a trav\u00e9s de estas obras ap\u00f3crifas.  Sin embargo, todas estas teor\u00edas son infundadas y han sido abandonadas por los eruditos hist\u00f3ricos serios, incluso entre los no cat\u00f3licos (cf. Schmidt, \u201cPetrus in Rome\u201d, Lucerne, 1892).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los escritos anti-her\u00e9ticos de la Iglesia primitiva le han atribuido un sistema de doctrinas desarrollado a Sim\u00f3n y sus seguidores, especialmente en San Ireneo (Contra Herej\u00edas I.23, IV y VI.33), en la \u00abPhilosophumena\u00bb (VI, VII ss.), y en San Epifanio (\u00abHaer.\u00bb, XXII). La obra \u00abLa Gran Declaraci\u00f3n\u00bb (Apophasis megale) fue tambi\u00e9n adscrita a Sim\u00f3n, y los \u00abPseudo-Clementinos\u00bb tambi\u00e9n presentan su ense\u00f1anza en detalle.  Hoy d\u00eda no se puede determinar cu\u00e1nto de este sistema perteneci\u00f3 realmente a Sim\u00f3n.  Todav\u00eda su doctrina parece haber sido un gnosticismo pagano, en el cual \u00e9l se proclamaba como el Estable (estos), la principal emanaci\u00f3n de la deidad y el redentor.  Seg\u00fan Ireneo \u00e9l alegaba que hab\u00eda aparecido en Samaria como el Padre, en Judea como el Hijo y entre los paganos como el Esp\u00edritu Santo, una manifestaci\u00f3n del Eterno.  Afirmaba que Helena, quien andaba con \u00e9l, era la primera concepci\u00f3n de la deidad, la madre de todos, con la cual la deidad hab\u00eda creado a los \u00e1ngeles y a los eones.  Las fuerzas c\u00f3smicas la hab\u00edan aprisionado con ataduras corporales, de las que la liber\u00f3 Sim\u00f3n como el gran poder.  En cuanto a moral Sim\u00f3n era probablemente antinomiano, enemigo de la ley del Antiguo Testamento.  Sus disc\u00edpulos continuaron con sus artes m\u00e1gicas, y llevaban vidas desenfrenadas y licenciosas, seg\u00fan los principios que hab\u00edan aprendido de su maestro.  De cualquier modo, se llamaban a s\u00ed mismos simonianos, pues consideraban a Sim\u00f3n el Mago como su fundador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  EUSEBIO, Hist. Ing., II, 13; HILGENFELD, Ketzergeschichte des Urchristentums (Leipzig, 1884); HAGEMANN, Die romische Kirche (Friburgo, 1864), 655 sqq.; LANGEN, Die Clemensromane; ihre Entstehung u. ihre Tendenzen (Gotha, 1890); WAITZ, Die Pseudo-Klementinen (Leipzig, 1904); LUGANO, Le memorie leggendarie di Simone Mago e della sua volata in \u00abNuovo Bull. di arch. crist.\u00bb (1900), 29-66; SAVIO, S. Giustino martire e l&#8217;apoteosi del Simone Mago in Roma in Civilta cattolica (1910), IV, 532 sq., 673 sq. PRAFCKE, Leben u. Lehre Simons des Magiers nach den pseudo-klementinischen Homilien (Ratzeburg, 1895); REDLICH Die simonianische Schrift Apophasis megale in Arch. f. Gesch.der Philosophie (1910), 374 sq.; WEBER, Hist. de la Simon\u00eda en la Iglesia Cristiana (Baltimore, 1909); SALMON en Dicc. Biog. Crist., s.v. Sim\u00f3n (1) Mago.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Kirsch, Johann Peter. \u00abSimon Magus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/13797b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el NT encontramos a Sim\u00f3n en \u201cla ciudad de Samaria\u201d (Sebaste [?], Hch. 8.9\u201324), donde \u201cten\u00eda at\u00f3nito al pueblo de Samaria\u201d (\u00b0bj v, 9). Lucas no sugiere que Sim\u00f3n mismo haya sido samaritano. En esencia era un charlat\u00e1n levantino, que cultiv\u00f3 la leyenda de que \u00e9l era una especie de emanaci\u00f3n divina: \u201cEste es &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/simon-el-mago\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSIMON EL MAGO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22395","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22395"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22395\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}