{"id":2250,"date":"2016-02-04T23:14:02","date_gmt":"2016-02-05T04:14:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hambre\/"},"modified":"2016-02-04T23:14:02","modified_gmt":"2016-02-05T04:14:02","slug":"hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hambre\/","title":{"rendered":"HAMBRE"},"content":{"rendered":"<p>v. Sed<br \/>\nGen 12:10 hubo .. h en la tierra .. Abram a Egipto<br \/>\nGen 41:27 las siete vacas .. siete a\u00f1os ser\u00e1n de h<br \/>\nGen 41:54 a\u00f1os del h .. hubo h en todos los pa\u00edses<br \/>\nExo 16:3 para matar de h a toda esta multitud<br \/>\nDeu 28:48 con h y con sed y con desnudez, y con<br \/>\nDeu 32:24 consumidos ser\u00e1n de h, y devorados de<br \/>\nRth 1:1 aconteci\u00f3 en .. que hubo h en la tierra<br \/>\n2Sa 21:1 h en los d\u00edas de David por tres a\u00f1os<br \/>\n2Sa 24:13 \u00bfquieres .. siete a\u00f1os de h en tu tierra?<br \/>\n1Ki 8:37; 2Ch 6:28 si en la tierra hubiere h, o<br \/>\n1Ki 18:2 fue, pues, El\u00edas .. h era grave en Samaria<br \/>\n2Ki 4:38 Eliseo volvi\u00f3 a Gilgal cuando hab\u00eda .. h<br \/>\n2Ki 6:25 hubo gran h en Samaria, a consecuencia<br \/>\n2Ki 8:1 Jehov\u00e1 ha llamado el h .. por siete a\u00f1os<br \/>\nJob 5:20 en el h te salvar\u00e1 de la muerte, y del<br \/>\nJob 38:39 le\u00f3n? \u00bfSaciar\u00e1s el h de los leoncillos?<br \/>\nPsa 34:10 los leoncillos necesitan, y tienen h<br \/>\nPsa 50:12 si yo tuviese h, no te lo dir\u00eda a ti<br \/>\nPsa 105:16 trajo h sobre la tierra, y quebrant\u00f3<br \/>\nPro 6:30 para saciar su apetito cuando tiene h<br \/>\nPro 10:3 Jehov\u00e1 no dejar\u00e1 padecer h al justo<br \/>\nPro 25:21 si el que te aborrece tuviere h, dale de<br \/>\nIsa 5:13 su gloria pereci\u00f3 de h, y su multitud se<br \/>\nIsa 9:20 cada uno hurtar\u00e1 .. y tendr\u00e1 h, y comer\u00e1<br \/>\nIsa 29:8 suceder\u00e1 como el que tiene h y sue\u00f1a<br \/>\nIsa 49:10 no tendr\u00e1n h ni sed, ni el calor ni el sol<br \/>\nIsa 51:19 h y espada. \u00bfQui\u00e9n se doler\u00e1 de ti?<br \/>\nIsa 65:13 siervos comer\u00e1n, y vosotros tendr\u00e9is h<br \/>\nJer 11:22 sus hijos y sus hijas morir\u00e1n de h<br \/>\nJer 14:15 con h ser\u00e1n consumidos esos profetas<br \/>\nJer 24:10 y enviar\u00e9 sobre ellos espada, h y<br \/>\nJer 38:9 morir\u00e1 de h, pues no hay m\u00e1s pan en la<br \/>\nJer 52:6 en el mes cuarto .. prevaleci\u00f3 el h en la<br \/>\nLam 2:19 desfallecen de h en .. todas las calles<br \/>\nLam 5:10 nuestra piel .. a causa del ardor del h<br \/>\nEze 5:12 ser\u00e1 consumida de h en medio de ti<br \/>\nEze 36:29 llamar\u00e9 al trigo, y lo .. y no os dar\u00e9 h<br \/>\nAmo 8:11 enviar\u00e9 h a la tierra, no h de pan<br \/>\nMat 5:6; Luk 6:21 bienaventurados .. que tienen h<br \/>\nMat 12:1 disc\u00edpulos tuvieron h .. arrancar espigas<br \/>\nMat 21:18; Mar 11:12 volviendo a la ciudad, tuvo h<br \/>\nMat 25:35 porque tuve h, y me disteis de comer<br \/>\nMar 13:8 h y alborotos; principios de dolores son<br \/>\nLuk 4:25 El\u00edas .. hubo una gran h en toda la tierra<br \/>\nLuk 6:25 \u00a1ay de vosotros, los .. porque tendr\u00e9is h<br \/>\nLuk 15:14 vino una gran h en aquella provincia<br \/>\nLuk 15:17 tienen .. pan, y yo aqu\u00ed perezco de h!<br \/>\nLuk 21:11 en diferentes lugares h y pestilencia<br \/>\nJoh 6:35 el que a m\u00ed viene, nunca tendr\u00e1 h; y el<br \/>\nAct 7:11 vino .. h en toda la tierra de Egipto<br \/>\nAct 10:10 y tuvo gran h, y quiso comer; pero<br \/>\nAct 11:28 vendr\u00eda una gran h en toda la tierra<br \/>\nRom 12:20 si tu enemigo tuviere h, dale de comer<br \/>\n1Co 4:11 hasta .. padecemos h, tenemos sed<br \/>\n1Co 11:21 y uno tiene h, y otro se embriaga<br \/>\n1Co 11:34 si alguno tuviere h, coma en su casa<br \/>\n2Co 11:27 h y sed, en muchos ayunos, en fr\u00edo<br \/>\nPhi 4:12 para estar saciado como para tener h<br \/>\nRev 6:8 fue dada potestad .. para matar .. con h<br \/>\nRev 7:16 no tendr\u00e1n h ni sed, y el sol no caer\u00e1<\/p>\n<hr>\n<p>Hambre    (heb. r\u00e2\u00e2b, re\u00e2b\u00f4n; gr. limp\u00f3s, pein\u00e1\u00ed\u2021).  Las hambrunas eran frecuentes en Palestina; y se deb\u00ed\u00adan a sequ\u00ed\u00adas (1Ki 17:1; 18:2), invasiones enemigas (Deu 28:49-51), plagas y pestes (Amo 4:9) y sitios por causa de las guerras (2Ki 6:24-7:20; 25:1-3; Jer 32:4, 5).  Algunas veces eran el resultado de los juicios o castigos de Dios (Jer 29:17; Eze 5:5, 7, 8,12; etc.).  Abrah\u00e1n fue obligado por el hambre a abandonar Cana\u00e1n (Gen 12:10), y sus descendientes m\u00e1s de una vez tuvieron  que hacer lo mismo (26:1; 41:56-42:5).  El hambre era conocida en los d\u00ed\u00adas de Job (Job 5:22; 30:3).  En los d\u00ed\u00adas de los jueces impuls\u00f3 a Elimelec y a su familia a emigrar a Moab (Rth 1:1).  El hambre de 3 a\u00f1os en tiempos de David (2Sa 21:1) fue explicada como el resultado de la desobediencia de Sa\u00fal relacionada con los gabaonitas, y los 3 1\/2 a\u00f1os sin lluvia que implor\u00f3 El\u00ed\u00adas indicaban el desagrado de Dios con el perverso liderazgo de Acab (1Ki_17; 18; Jam 5:17).  Act 11:28 menciona un hambre que ocurri\u00f3 (c 44 d.C.) durante el reinado de Claudio.  La par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo menciona el hambre (Luk 15:14), y Pablo habla de que el hambre, entre otras cosas, no puede separarnos del amor de Cristo (Rom 8:35).  Las hambrunas son mencionadas como una se\u00f1al de los \u00faltimos d\u00ed\u00adas (Mat 24:7; Mar 13:8; Luk 21:11).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn fames. Necesidad de comer; escasez de alimentos. En los tiempos b\u00ed\u00adblicos se habla de distintas \u00e9pocas en que hubo escasez de comida, debido a diferentes causas, como las sequ\u00ed\u00adas, las guerras, los saqueos, etc. En tiempos patriarcales, Abraham se desplaz\u00f3 hacia Egipto,  por causa del h., Gn 12, 10; Isaac fue a Guerar, donde Abim\u00e9lek, rey de los filisteos, y all\u00ed\u00ad se estableci\u00f3 con los suyos, por la misma causa, Gn 26, 1; estando Jos\u00e9 en Egipto, en la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os del fara\u00f3n, le predijo al soberano siete a\u00f1os de abundancia y siete de h. Jos\u00e9 pidi\u00f3 al rey de Egipto que pusiera a alguien sabio al frente del pa\u00ed\u00ads as\u00ed\u00ad como encargados de cobrar el quinto de las cosechas en la \u00e9poca de abundancia,  para tener reservas alimenticias durante la escasez de granos. Jos\u00e9 fue el encargado para esta misi\u00f3n. Llegado el h., Jos\u00e9 abasteci\u00f3 a Egipto de grano y de todos los pa\u00ed\u00adses ven\u00ed\u00adan a Egipto a comprar alimentos, como del cananeo, desde donde Jacob envi\u00f3 a sus hijos a proveerse de granos, Gn 41; 42; 43. En la traves\u00ed\u00ada del desierto, los israelitas padecieron h.,  murmuraron de Mois\u00e9s y de Aar\u00f3n por esto, pero Yahv\u00e9h los aliment\u00f3 con codornices y man\u00e1, episodio \u00e9ste que se menciona constantemente en las Escrituras, Ex 16, 2-16; Dt 8, 3; Ne 9, 15. En tiempos de los jueces,  tambi\u00e9n hubo h., Rt 1, 1. Cuando las guerras arameas, en tiempos de Eliseo, Ben Hadad, rey de Aram, puso sitio a Samar\u00ed\u00ada, y hubo gran h., 2 R 6, 24-31. El h. tambi\u00e9n puede ser un castigo divino por la infidelidad y por el pecado, Dt 28, 47-48; 32, 24; en el reinado de David, el h. dur\u00f3 tres a\u00f1os, por causa de los gabaonitas que Sa\u00fal hab\u00ed\u00ada matado, 2 S 21, 1-14; Israel sufri\u00f3 una sequ\u00ed\u00ada, anunciada por El\u00ed\u00adas, y, por consiguiente, de h. por la idolatr\u00ed\u00ada de su rey Ajab, 1 R 17, 1; 18, 2. En el N. T., Jes\u00fas, por su  naturaleza humana, sinti\u00f3 h., como tras el ayuno en el desierto, Mt 4, 2; Lc     4, 2; una ma\u00f1ana tuvo h., Mt 21, 18; Mc 11, 12. En las bienaventuranzas, se usa el t\u00e9rmino, junto con el de sed, en sentido figurado, \u2020\u0153Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados\u2020\u009d, Mt 5,  6; Lc 6, 21. Jes\u00fas dice que \u00e9l es el verdadero pan que sacia el h., Jn 6, 35.<\/p>\n<p>En tiempos del ap\u00f3stol Pablo, el profeta \u00ed\u0081gabo anunci\u00f3 una gran h., que sobrevino bajo Claudio, emperador romano, a\u00f1o 49-50.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., ra\u2020\u2122av, hambre, escasez, gr. limos, falta de bien). Las escaseces eran resultado de la falta de lluvia en temporada, tormentas de piedra destructoras y lluvia fuera de temporada, la destrucci\u00f3n de los cultivos por langostas y gusanos, y el corte de suministros por un sitio (2Ki 6:25).<\/p>\n<p>Muchas veces eran seguidas por pestilencia y hab\u00ed\u00ada gran sufrimiento. Se registran escaseces que eran resultado de causas naturales en la \u00e9poca de Abraham (Gen 12:10), Jos\u00e9 (Gen 41:56), los jueces (Rth 1:1), David (2Sa 21:1), Acab y El\u00ed\u00adas (1Ki 17:1; 1Ki 18:2) y Eliseo (2Ki 4:38; Luk 4:25). El NT habla de una gran hambre en toda la tierra habitada (Act 11:28). Jes\u00fas predijo hambres en varios lugares (Mat 24:7; Mar 13:8; Luk 21:11), una profec\u00ed\u00ada que se cree haber sido cumplida parcialmente cuando Tito siti\u00f3 a Jerusal\u00e9n. A veces se dice que las hambres se env\u00ed\u00adan como castigo y a veces se usan como amenaza (Lev 26:19-20; Deu 28:49-51; 2Ki 8:1; Ezr 14:30; Ezr 51:19; Jer 14:12, Jer 14:15; Eze 5:16).<br \/>\nLa preservaci\u00f3n en la \u00e9poca de hambre es una marca especial del favor y el poder de Dios (Job 5:20; Psa 33:19; Psa 37:19). A veces se usa la palabra hambre en un sentido figurado (Amo 8:11).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(gana y necesidad de comer).<\/p>\n<p> 1- Muy frecuente en la Biblia, en tiempo de Abraham, de Isaac, de Jacob, de Rut, de David.<\/p>\n<p> &#8211; Dios amenaza con ella a los que no observan la Ley: Deu 28:53, Amo 4:6, Age 1:10, Rev 8:6, Rev 18:8.<\/p>\n<p> &#8211; Bienaventurados los que sufren hambre y sed por la justicia, por el Reino de Dios, Mat 5:6, Luc 6:21, Luc 6:25.<\/p>\n<p> &#8211; Dios remedia el hambre de quienes se lo piden, Mt.6.11, Luc 11:3.<\/p>\n<p> &#8211; Dar de comer al hambriento es una buena obra por la que seremos juzgados en el Juicio Final, Mat 25:35, Mat 25:42.<\/p>\n<p> &#8211; S. Pablo sufri\u00f3 hambre, 2Co 11:27, Fi14:11-13.<\/p>\n<p> 2- Hambre de justicia, Mat 5:6, Luc 1:53Luc 6:21, Rev 21:6, Rev 22:17.<\/p>\n<p> 3- Hambre de la Palabra de Dios, Amo 8:11.<\/p>\n<p> 4- Hambre de Dios: Jes\u00fas es el \u00abPan de vida\u00bb: Jua 6:35-70, Mat 6:11.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La escasez de alimentos, o su ausencia total. A veces regiones enteras la padecen como consecuencia de malas cosechas, o por haber sido \u00e9stas destruidas por alg\u00fan fen\u00f3meno natural, plaga de langostas, etc\u00e9tera. Muy a menudo el h. ven\u00ed\u00ada a causa de la disminuci\u00f3n de las lluvias. O por efecto de la acci\u00f3n humana en las guerras. La Biblia menciona muchos casos de h., sin decir necesariamente el origen de las mismas, como sucede con el h. que oblig\u00f3 a Abraham a descender a Egipto (Gen 12:10) y la que tuvo lugar en tiempos de Jos\u00e9, que llev\u00f3 a Jacob y sus hijos a ese pa\u00ed\u00ads (Gen 41:56-57; Gen 42:1; Gen 43:1; Hch 7:11). Pero Dios, que gobierna todos los aspectos de la naturaleza, utiliza a veces el h. como una medida disciplinaria o de juicio. (\u2020\u0153Os hice estar diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos&#8230;. os detuve la lluvia&#8230;\u2020\u009d [Amo 4:6-9]). Si el pueblo de Israel obedec\u00ed\u00ada a Dios, se le promet\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Yo dar\u00e9 la lluvia de vuestra tierra a su tiempo &#8230; y recoger\u00e1s tu grano, tu vino y tu aceite\u2020\u009d (Deu 11:13-14; Deu 28:11-12). Pero si desobedec\u00ed\u00ada, se le advierte: \u2020\u0153Los cielos que est\u00e1n sobre tu cabeza ser\u00e1n de bronce, y la tierra que est\u00e1 debajo de ti, de hierro. Dar\u00e1 Jehov\u00e1 por lluvia a tu tierra polvo y ceniza&#8230;\u2020\u009d, describi\u00e9ndose una situaci\u00f3n de h. generalizada (Deu 28:15-45). Pero era claro que el arrepentimiento traer\u00ed\u00ada de nuevo la abundancia de frutos y comida (1Re 8:33-38). Como se\u00f1ales de los \u00faltimos tiempos se menciona que vendr\u00e1 h. (Mat 24:7; Mar 13:8) y el juicio de Dios incluir\u00e1 h. sobre la tierra (Apo 6:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>ver, AMALECITAS, EGIPTO, FARA\u00ed\u201cN, HICSOS<\/p>\n<p>vet, Carencia de alimentos, provocada generalmente por la carencia de lluvia seguida de la p\u00e9rdida de las cosechas, o por la imposibilidad de introducir v\u00ed\u00adveres en una ciudad asediada. El hambre llev\u00f3 a Abraham a la decisi\u00f3n de ir a Egipto (Gn. 12:10). Esta fue una de las primeras hambres que tuvo efectos sobre la historia de los patriarcas y de sus descendientes; fue el hambre lo que llev\u00f3 a los hebreos a retirarse provisionalmente de Palestina (Gn. 26:1; 41:27-56; 47:13). Hubo otras \u00e9pocas de hambre: en la \u00e9poca de los Jueces, Elimelec march\u00f3 al pa\u00ed\u00ads de Moab (Rt. 1:1). Tambi\u00e9n la hubo bajo el reinado de David (2 S. 21:1); en la \u00e9poca de El\u00ed\u00adas (1 R. 17:1 ss.); en la \u00e9poca de Eliseo (2 R. 4:38; 8:1); bajo el reinado de Claudio (41 a 54 d.C.) se dieron duras escaseces locales sucesivamente en Judea (cuarto a\u00f1o del reinado), en Grecia (a\u00f1o noveno) y en Italia (a\u00f1o und\u00e9cimo, Hch. 11:28; Ant. 20:2, 5; 5, 2; T\u00e1cito, Anales 12:43). De la cantidad de hambres provocadas por las guerras, citemos la sufrida por Samaria, asediada por Ben-adad (2 R. 6:24-7:20) y las hambres que fueron el acompa\u00f1amiento de los diferentes asedios de Jerusal\u00e9n por Nabucodonosor (2 R. 25:1-3; Jer. 52:5, 6) y por Tito (Guerras 5:10, 2 y 3). La profec\u00ed\u00ada menciona expresamente las hambres entre las se\u00f1ales del fin del siglo (Mt. 24:7; Mr. 13:8; Lc. 21:11; Ap. 6:5-6, 8). El hambre de la \u00e9poca de Jos\u00e9 en Egipto tuvo la peculiaridad de que fue preanunciada a Fara\u00f3n por medio de un sue\u00f1o, interpretado por Jos\u00e9 (Gn. 41), lo que permiti\u00f3 adelantarse a los efectos catastr\u00f3ficos, almacenando grano para la \u00e9poca de sequ\u00ed\u00ada que iba a seguir. En base a esto se ha podido establecer la identificaci\u00f3n de este importante hito en la historia de Egipto, que ten\u00ed\u00ada que cumplir las condiciones de ser un hambre de gran extensi\u00f3n, y prevista con anterioridad. Courville documenta, en base a las inscripciones documentales, que es la que tuvo lugar en \u00e9poca de Serostris I, en la XII dinast\u00ed\u00ada, anterior a los hicsos, que en la cronolog\u00ed\u00ada revisada que propone y documenta quedan identificados innegablemente con los amalecitas. (V\u00e9anse AMALECITAS, EGIPTO, FARA\u00ed\u201cN, HICSOS.) Bibliograf\u00ed\u00ada: V\u00e9ase la correspondiente a EGIPTO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[359]<\/p>\n<p>    Necesidad de alimentaci\u00f3n por carencia de elementos cal\u00f3ricos en el organismo vivo. En sentido social y moral se denomina a la situaci\u00f3n lamentable de la humanidad que, debido a la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica y a la mala distribuci\u00f3n de la riqueza (el 20% de la humanidad se reparte el 80% de los productos) genera una situaci\u00f3n angustiosa de miseria y deficiencia alimenticia.<\/p>\n<p>    El hecho del \u00abhambre masiva en el mundo\u00bb, fuera de todo eufemismo, se convierte en interrogante moral y religioso para todos los creyentes.<\/p>\n<p>    Y nunca como en los tiempos actuales, y previsiblemente inmediatos, el tema del hambre se convierte en un problema de alcance planetario.<\/p>\n<p>    La mayor parte de los trastornos mundiales (guerras, emigraciones, epidemias, etc.) tienen como causa directa o indirecta  la pobreza, de manera especial la que afecta gravemente a la subsistencia primaria de los hombres, condenados a muerte lenta por las carencias alimentarias. Por eso este tema profundamente humano y esta necesidad se hallan en referencia directa al mensaje cristiano. Y se hace urgente el sensibilizar a los creyentes para que hagan lo posible por influir en su ambiente y por repartir bienes superfluos para que otros lleguen a tener los imprescindibles. La educaci\u00f3n religiosa en los pa\u00ed\u00adses ricos y en las capas ricas de los pa\u00ed\u00adses pobres es urgente.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Jesucristo anuncia tiempos escatol\u00f3gicos de angustia y de hambre (Mt 24,7; Mc 13,8; Lc 21,11). El hombre muchas veces pasa hambre (Mc 2,25; Lc 4,25; 6,3; 15,14.17). El mismo Jesucristo la pas\u00f3 (Mt 4,2; 21,18; Mc 11,12; Lc 4,2) y sus disc\u00ed\u00adpulos (Mt 12,1). Jesucristo, que sab\u00ed\u00ada lo que era pasar hambre, se ofrece personalmente a los hambrientos para que acudan a El y no vuelvan a tener hambre (Jn 6,35), porque Dios colma de bienes a los hambrientos (Lc 1,53); Jesucristo los proclama bienaventurados, porque ellos ser\u00e1n saciados (Mt 5,6; Lc 6,21), y se identifica con ellos (Mt 25,35.37.42), mientras que a los que est\u00e1n hartos les anuncia que pasar\u00e1n hambre (Lc 6,25). -> .<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Carencia extrema de alimento; tambi\u00e9n de o\u00ed\u00adr las palabras de Jehov\u00e1, es decir, hambre espiritual. (Am 8:11.) El hambre es una de las plagas que le habr\u00ed\u00adan de sobrevenir a la simb\u00f3lica Babilonia la Grande. (Rev 18:8.)<\/p>\n<p>Causas y efectos del hambre. La sequ\u00ed\u00ada, las granizadas destructivas (Ex 9:23-25), las pestes, el arrasamiento de la tierra y el tiz\u00f3n de las cosechas, as\u00ed\u00ad como la guerra, estuvieron entre las causas comunes del hambre en tiempos b\u00ed\u00adblicos. (Am 4:7-10; Ag 2:17.) Las langostas, que en algunas ocasiones aparec\u00ed\u00adan en enjambres inmensos, ocasionaban mucho da\u00f1o a las cosechas. (Ex 10:15.) En algunos casos, el problema no era la falta de lluvia, sino que la lluvia ca\u00ed\u00ada en una estaci\u00f3n que no era apropiada, como, por ejemplo, durante la cosecha del trigo o la cebada. (Comp\u00e1rese con Le 26:4; 1Sa 12:17, 18.)<br \/>\nLa sensaci\u00f3n de hambre es algo natural, pero privarse de alimento durante mucho tiempo perjudica la salud mental y f\u00ed\u00adsica. La privaci\u00f3n de alimento induce a la somnolencia, aten\u00faa las emociones e impide pensar con normalidad. El deseo de comer se hace prioritario (comp\u00e1rese con Ex 16:3) y se diluyen los valores morales. (Comp\u00e1rese con Isa 8:21.) El hambre extrema puede tener un efecto deshumanizador que lleve al robo, al asesinato e incluso al canibalismo. A menudo el hambre va acompa\u00f1ada de enfermedad y epidemias, que tienen su origen en el estado de debilitamiento de los afectados. (Comp\u00e1rese con Dt 32:24.)<\/p>\n<p>Tiempos de hambre en la antig\u00fcedad. La primera hambre de la que nos ha llegado registro hist\u00f3rico fue aquella que oblig\u00f3 a Abr\u00e1n (Abrah\u00e1n) a dejar Cana\u00e1n y residir como forastero en Egipto. (G\u00e9 12:10.) En los d\u00ed\u00adas de Isaac sobrevino otra hambre, pero Jehov\u00e1 le mand\u00f3 al hijo de Abrah\u00e1n que no fuera a Egipto. (G\u00e9 26:1, 2.) El hambre de siete a\u00f1os que le sobrevino a Egipto cuando Jos\u00e9 era primer ministro y administrador del alimento se extendi\u00f3 muy lejos de las fronteras egipcias, porque \u2020\u0153de toda la tierra [fueron] a Egipto a comprarle a Jos\u00e9 [alimento]\u2020\u009d. (G\u00e9 41:54-57.)<br \/>\nMientras que las inscripciones egipcias evitan escrupulosamente cualquier referencia a la estancia de Israel en Egipto, hay antiguos textos egipcios que mencionan per\u00ed\u00adodos de hambre provocados por la crecida insuficiente del r\u00ed\u00ado Nilo. Un texto hace menci\u00f3n de un per\u00ed\u00adodo de siete a\u00f1os de peque\u00f1as crecidas del Nilo y el hambre que esta situaci\u00f3n provoc\u00f3. Seg\u00fan el relato, cuando pas\u00f3 el hambre, se concedieron al sacerdocio ciertas porciones de la tierra. Aunque queda la duda en cuanto a si el documento no es \u2020\u0153una falsificaci\u00f3n sacerdotal posterior, con el prop\u00f3sito de basar en ella la reclamaci\u00f3n de privilegios territoriales\u2020\u009d, por lo menos vemos reflejada una tradici\u00f3n concerniente a un per\u00ed\u00adodo de siete a\u00f1os de carest\u00ed\u00ada. (La Sabidur\u00ed\u00ada del Antiguo Oriente, edici\u00f3n de J. B. Pritchard, 1966, p\u00e1g. 29.)<br \/>\nAntes de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida, Jehov\u00e1 les asegur\u00f3 mediante Mois\u00e9s que tendr\u00ed\u00adan abundancia de alimento si le segu\u00ed\u00adan sirviendo fielmente. (Dt 28:11, 12.) Sin embargo, el hambre ser\u00ed\u00ada uno de los temibles resultados de la infidelidad. (Dt 28:23, 38-42.) Un hambre que se produjo en los d\u00ed\u00adas de los jueces hizo que Elim\u00e9lec y su esposa Noem\u00ed\u00ad se fueran a vivir a Moab como residentes forasteros. (Rut 1:1, 2.) Jehov\u00e1 trajo un hambre de tres a\u00f1os sobre la tierra de Israel en los d\u00ed\u00adas de David debido a la culpa por derramamiento de sangre que hab\u00ed\u00ada contra\u00ed\u00addo la casa de Sa\u00fal con relaci\u00f3n a los gabaonitas. (2Sa 21:1-6.) En respuesta a la oraci\u00f3n de El\u00ed\u00adas, Israel padeci\u00f3 una sequ\u00ed\u00ada de tres a\u00f1os y medio que result\u00f3 en un hambre severa. (Snt 5:17; 1Re 17.) Adem\u00e1s de las hambres generales del tiempo de Eliseo, el sitio sirio de Samaria caus\u00f3 un hambre que dio lugar a un caso de canibalismo. (2Re 4:38; 8:1; 6:24-29.)<br \/>\nAunque los profetas de Dios advirtieron que la apostas\u00ed\u00ada ocasionar\u00ed\u00ada la muerte por el hambre, la peste y la espada, los infieles juda\u00ed\u00adtas prefirieron escuchar a sus falsos profetas, quienes les aseguraron que no les sobrevendr\u00ed\u00ada ninguna calamidad. (Jer 14:11-18; Eze 5:12-17.) Sin embargo, las palabras de los profetas verdaderos resultaron ciertas. Tan severa fue el hambre en Jerusal\u00e9n durante el sitio babilonio (609-607 a. E.C.), que las mujeres cocieron a sus propios hijos y se los comieron. (La 4:1-10; 5:10; 2Re 25:1-3; Jer 52:4-6; comp\u00e1rese con Dt 28:51-53.)<br \/>\nJehov\u00e1 advirti\u00f3 de antemano mediante su profeta Joel de una tremenda plaga de insectos que devastar\u00ed\u00ada la tierra y traer\u00ed\u00ada un hambre severa antes de la venida del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Joe 1.)<br \/>\nSiglos m\u00e1s tarde Jes\u00fas predijo que las escaseces de alimento ser\u00ed\u00adan una de las caracter\u00ed\u00adsticas que se\u00f1alar\u00ed\u00adan la conclusi\u00f3n del \u2020\u0153sistema de cosas\u2020\u009d. (Mt 24:3, 7; comp\u00e1rese con Rev 6:5, 6.) Tal como anunci\u00f3 con anticipaci\u00f3n el profeta cristiano \u00ed\u0081gabo, en el tiempo del emperador Claudio (41-54 E.C.) hubo una gran hambre. (Hch 11:28.) Unos a\u00f1os antes, en 42 E.C., un hambre severa hab\u00ed\u00ada asolado Egipto, donde viv\u00ed\u00adan muchos jud\u00ed\u00ados. Asimismo, una \u2020\u0153gran necesidad\u2020\u009d le sobrevino a la tierra de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n cuando los ej\u00e9rcitos romanos bajo el general Tito asediaron Jerusal\u00e9n y finalmente la destruyeron en 70 E.C. (Lu 21:23.) Josefo relata las terribles condiciones de hambre que se dieron en la ciudad: hasta el extremo de comer cuero, hierba y heno. Tambi\u00e9n menciona que una madre se comi\u00f3 a su propio hijo. (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro VI, cap. III, secs. 3, 4.) Cuando Jes\u00fas predijo tales escaseces de alimento, indic\u00f3 que no solo pensaba en los acontecimientos que preceder\u00ed\u00adan a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, sino tambi\u00e9n en lo que ocurrir\u00ed\u00ada cuando llegara el tiempo para que el Hijo del hombre retornara en la gloria de su Reino. (Lu 21:11, 27, 31; comp\u00e1rese con Rev 6:5, 6.)<\/p>\n<p>No se padecer\u00e1 hambre. Cristo Jes\u00fas asegur\u00f3 que Dios contestar\u00ed\u00ada la oraci\u00f3n por el pan de cada d\u00ed\u00ada de sus siervos fieles y cuidar\u00ed\u00ada de aquellos que pusieran el Reino en primer lugar. (Mt 6:11, 33; comp\u00e1rese con Sl 33:19; 37:19, 25.) Sin embargo, Jes\u00fas mostr\u00f3 que sus siervos en algunas ocasiones podr\u00ed\u00adan sufrir hambre debido a la oposici\u00f3n y a la persecuci\u00f3n. (Mt 25:35, 37, 40.) El ap\u00f3stol Pablo, en particular, explica sus frecuentes sufrimientos, debidos tanto al hambre como a la sed, al efectuar su ministerio en circunstancias dif\u00ed\u00adciles. (1Co 4:11-13; 2Co 11:27; Flp 4:12.) No obstante, confiaba en que el hambre f\u00ed\u00adsica nunca podr\u00ed\u00ada separar a los fieles siervos de Dios de la fuerza sustentadora del amor de Dios. (Ro 8:35, 38, 39; contr\u00e1stese con Lu 6:25.)<br \/>\nAquellos que realmente tienen hambre y sed de justicia y verdad siempre ver\u00e1n satisfechas sus necesidades espirituales. (Mt 5:6; Jn 6:35.) Esto incluye a los de la \u2020\u0153gran muchedumbre\u2020\u009d, que tienen la esperanza de sobrevivir a la \u2020\u0153gran tribulaci\u00f3n\u2020\u009d y de quienes se dice que \u2020\u0153ya no tendr\u00e1n hambre ni tendr\u00e1n m\u00e1s sed\u2020\u009d. (Rev 7:9, 13-17.) Asimismo, bajo la gobernaci\u00f3n del reino de Dios llegar\u00e1 a haber abundancia para satisfacer el hambre f\u00ed\u00adsica de toda la humanidad. (Sl 72:16: Isa 25:6.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La Biblia no siempre indica el sentido moral y espiritual de los casos de hambre que registra. Por ejemplo, los de Gn. 12.10; 26.1; Hch. 11.28, etc., simplemente se mencionan como hechos hist\u00f3ricos. Pero en otras partes el hambre, como cualquier otro acontecimiento de la naturaleza o la historia, se integra dentro de la doctrina b\u00edblica caracter\u00edstica relativa a la providencia divina, p. ej. Am. 4.6; Ap. 6.8. La religi\u00f3n cananea deificaba los procesos naturales, y trataba de controlarlos por medio de la pr\u00e1ctica de la magia propiciatoria, pero Israel contaba, con un medio diferente de alcanzar la prosperidad. Yahv\u00e9h, como creador, pose\u00eda y controlaba las \u201cfuerzas\u201d de la naturaleza, las estaciones seg\u00fan su orden, y el fundamento material de la vida del hombre en la tierra (p. ej. Sal. 104). El ejercicio que el santo Dios hac\u00eda de este poder corresponde directamente a la relaci\u00f3n que existe entre \u00e9l y el hombre en cualquier momento determinado. De este modo, en un extremo de la escala el \u201cd\u00eda mesi\u00e1nico\u201d, cuando exista perfecto acuerdo entre Dios y su pueblo, est\u00e1 se\u00f1alado por una fertilidad sin precedentes en la tierra (p. ej. Is. 4.2; 41.19; Os. 2.21\u201322; Am. 9.13). Por otra parte, los frutos de la naturaleza se retiran en \u00e9pocas de desobediencia, cuando se disloca la relaci\u00f3n entre Dios y el hombre. De este modo la maldici\u00f3n de la tierra fue uno de los resultados principales e inmediatos de la ca\u00edda (Gn. 3.17\u201318), y Dios utiliza el hambre en el curso de la historia como indicaci\u00f3n de su desagrado, y como un llamado al arrepentimiento (p. ej. 1 R. 17.1; 18.17\u201318; Hag. 1.6, 9\u201311; 2.16\u201317). Este punto de vista persiste en Apocalipsis (p. ej. 6.5\u20138), donde el hambre es resultado directo del pecado del hombre. La obediencia y la prosperidad (Sal. 1.1\u20133; Pr. 3.7\u201310; Is. 1.19), como la desobediencia y la necesidad (Lv. 26.14\u201316) son elementos inseparables en la Biblia. Esta ley encuentra su expresi\u00f3n cl\u00e1sica en Dt. 28, y su ilustraci\u00f3n po\u00e9tica en Jer. 14.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El hambre (<etiqueta id=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>limos<\/span><span lang=ES style=''>) que afect\u00f3 severamente a Judea durante el principado de Claudio (ca. 46\u201347 <etiqueta id=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\" title=\"\">d.C.) est\u00e1 corroborada por otros documentos. As\u00ed Josefo cuenta que la reina Elena de Adiabena compr\u00f3 granos en Egipto e higos en Chipre, para socorrer al atribulado pueblo de Judea (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\" title=\"\"><i>Ant.<\/i><\/etiqueta> 20.51s). Esta hambre figura en Hechos como la ocasi\u00f3n en que se llev\u00f3 a cabo el primer acto de ayuda entre las iglesias; cuando Agabo la predijo en la iglesia de Antioqu\u00eda de Siria, esta \u00faltima iglesia recolect\u00f3 una suma de dinero para ayudar a la de Jerusal\u00e9n (Hch. 11.27\u201330).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La proclama de Ap. 6.6 indica que el precio de los alimentos ser\u00eda diez veces m\u00e1s elevado que en tiempos normales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En 2 Co. 11.27 el \u201chambre\u201d (<\/span><span style=''>limos<\/span><span lang=ES style=''>) se debe a la ausencia de alimentos; los \u201cmuchos ayunos\u201d (<\/span><span style=' '>n&#275;steia<\/span><span lang=ES style=''>) se deben entender como voluntarios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u201cHambre\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\" title=\"\"><i>\u00b0<\/i><\/etiqueta><i>DTNT<\/i>, t(t). II, pp. 252\u2013263.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>J.A.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>F.F.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Sed Gen 12:10 hubo .. h en la tierra .. Abram a Egipto Gen 41:27 las siete vacas .. siete a\u00f1os ser\u00e1n de h Gen 41:54 a\u00f1os del h .. hubo h en todos los pa\u00edses Exo 16:3 para matar de h a toda esta multitud Deu 28:48 con h y con sed y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hambre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHAMBRE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2250","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2250"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2250\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}