{"id":22541,"date":"2016-02-05T15:27:19","date_gmt":"2016-02-05T20:27:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/acacio-de-beroea\/"},"modified":"2016-02-05T15:27:19","modified_gmt":"2016-02-05T20:27:19","slug":"acacio-de-beroea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/acacio-de-beroea\/","title":{"rendered":"ACACIO DE BEROEA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Obispo de Beroea.  Naci\u00f3 en Siria alrededor del a\u00f1o 322; muri\u00f3 cerca del 432. Cuando a\u00fan era muy joven se hizo monje en la famosa comunidad de solitarios presidida por Asterio, en un lugar cerca de Antioqu\u00eda. Parece haber sido un ardiente defensor de la ortodoxia durante las disputas arrianas, y sufri\u00f3 por su fortaleza y constancia. Cuando San Eusebio de Samosata volvi\u00f3 del exilio a la muerte de Flavio Valente en el a\u00f1o 378, reconoci\u00f3 p\u00fablicamente los grandes servicios de Acacio y lo orden\u00f3 obispo de Beroea. Luego encontramos a Acacio en Roma, aparentemente como enviado de Melecio y de los Padres del S\u00ednodo de Antioqu\u00eda, cuando se plantearon ante el Papa San D\u00e1maso I los temas relacionados con la herej\u00eda de Apolinario. Mientras llevaba a cabo esta dif\u00edcil embajada, asisti\u00f3 a la reuni\u00f3n de prelados convocados para decidir sobre los errores de Apolinario, y suscribi\u00f3 la profesi\u00f3n de fe en las dos naturalezas. Fue as\u00ed en gran medida gracias a sus esfuerzos que terminaron los diversos movimientos cism\u00e1ticos de Antioqu\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s lo encontramos en Constantinopla donde hab\u00eda llegado para participar en el Segundo Concilio General reunido en el a\u00f1o 381 para reafirmar las definiciones de Nicea, y sofocar los errores de los macedonios o pneumatomachis.  Melecio de Antioqu\u00eda muri\u00f3 ese mismo a\u00f1o, y Acacio, desafortunadamente, particip\u00f3 en la consagraci\u00f3n ileg\u00edtima de San Flaviano. A causa de este procedimiento impl\u00edcitamente cism\u00e1tico (cism\u00e1tico en el sentido de que fue una violaci\u00f3n expl\u00edcita del convenio entre Paulino y Melecio y desafortunadamente tend\u00eda a mantener en el poder al partido eustaciano) Acacio se gan\u00f3 la antipat\u00eda del Papa San D\u00e1maso I, qui\u00e9n se neg\u00f3 a mantener la comuni\u00f3n con \u00e9l y sus partidarios. Esta excomuni\u00f3n de Roma dur\u00f3 diez u once a\u00f1os, hasta que el Concilio de Capua lo readmiti\u00f3 en la unidad en el a\u00f1o 391 \u00f3 392 (Labbe, Conc., II, 1072). En el a\u00f1o 398, se le encarg\u00f3 a Acacio, que ten\u00eda ahora setenta y seis a\u00f1os, otra delicada misi\u00f3n de la Iglesia Romana. Fue elegido por Isidoro de Alejandr\u00eda para llevar al Papa San Siricio la noticia de la elecci\u00f3n de San Juan Cris\u00f3stomo a la sede de Constantinopla, y el metropolitano egipcio le exhort\u00f3 especialmente que hiciera todo lo que estuviera en su poder para borrar el prejuicio que todav\u00eda exist\u00eda en Occidente contra San Flaviano y su partido. En esta ocasi\u00f3n, como en su anterior embajada, despleg\u00f3 un tan gran tacto que desarm\u00f3 toda oposici\u00f3n. El lector encontrar\u00e1 en las p\u00e1ginas de S\u00f3crates, Sozomeno y Teodoreto una idea del alto valor que se le dio en todo el episcopado oriental a los servicios de Acacio, a quien se describe como \u00abfamoso en todo el mundo\u00bb (Theod., V, XXIII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora llegamos a los dos incidentes en la carrera de este hombre notable que arrojan una luz tan perturbadora sobre el problema de su car\u00e1cter verdadero, que hacen que se le pueda designar como uno de los enigmas de la historia eclesi\u00e1stica. Nos referimos a su sostenida hostilidad contra San Juan Cris\u00f3stomo y a su extra\u00f1o tratamiento a San Cirilo de Alejandr\u00eda durante la controversia nestoriana.  Acacio fue siempre un declarado rigorista en su conducta y disfrut\u00f3 de gran reputaci\u00f3n por su piedad.  Sozomeno (VII, XXVIII) nos dice que era \u00abr\u00edgido en la observancia de todas las reglas de la vida asc\u00e9tica\u00bb y que cuando fue elevado al episcopado viv\u00eda su vida pr\u00e1ctica y austeramente \u00abal aire libre\u00bb. Teodoreto es consistente en su admiraci\u00f3n por sus muchas cualidades episcopales y lo llama \u00abun atleta de la virtud\u00bb (V, IV). Al principio del episcopado de San Juan Cris\u00f3stomo, en el a\u00f1o 398, Acacio fue a Constantinopla, donde lo trataron con menos consideraci\u00f3n de la que aparentemente \u00e9l esperaba. Cualquiera haya sido la naturaleza de ese desaire, parece haberlo sentido vivamente, porque Paladio, el bi\u00f3grafo de San Juan, registra un dicho muy poco episcopal del prelado injuriado en el sentido de que alg\u00fan d\u00eda le dar\u00eda a su hermano de Constantinopla una muestra de su propia hospitalidad&#8212;ego auto artouo chytran (Pallad., Vita Chrys., VI, VIII en P.G., XLVII, 22-29).  Lo cierto es que, fuera como fuera, desde ese momento, Acacio trabaj\u00f3 infatigablemente por la remoci\u00f3n del gran orador-obispo, y no fue el menos activo de los participantes del desgraciado \u00abS\u00ednodo del Roble\u00bb en el a\u00f1o 403. De hecho, era uno de los notorios \u00abcuatro\u00bb a quienes el Santo ten\u00eda especialmente como hombres de cuyas manos no esperaba obtener justicia com\u00fan. En todos los varios s\u00ednodos reunidos para la destrucci\u00f3n del santo, el obstinado anciano de Beroea tom\u00f3 la delantera de una manera casi mordaz, y tambi\u00e9n realiz\u00f3 un esfuerzo laborioso, pero felizmente f\u00fatil, para atraer al Papa San Inocencio I a su anti-caritativa postura. Fue excomulgado por su lucha y estuvo bajo anatema hasta el a\u00f1o 414.  Su actitud implacable tampoco se moder\u00f3 con la muerte de su gran antagonista, o por el transcurso del tiempo. Catorce a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de San Juan en el exilio, encontramos a Acacio escribi\u00e9ndole a \u00c1tico de Constantinopla, en el a\u00f1o 421, para disculparse por la conducta de Teodoto de Antioqu\u00eda, quien, a pesar de su buen juicio, hab\u00eda colocado el nombre del santo en los d\u00edpticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma desconcertante incoherencia de car\u00e1cter, considerando su avanzada edad, su profesi\u00f3n, y la amplia fama de santidad de que gozaba, puede verse en su actitud hacia Nestorio. Cuando su violenta s\u00faplica de indulgencia hacia el hereje no produjo efecto, trabaj\u00f3 sagazmente para que a Cirilo fuera elevado con su propio petardo y apareciera como responsable de apolinarismo en \u00c9feso. Acacio pas\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de su vida tratando, con edificante inconsistencia, de echar el agua de su caridad sobre las ascuas encendidas de los feudos que el nestorianismo hab\u00eda dejado en su camino. Sus cartas a San Cirilo de Alejandr\u00eda y al Papa San Celestino I hacen una curiosa versi\u00f3n a este respecto; y le corresponde la sorprendente distinci\u00f3n de haber inspirado a San Epifanio para escribir su \u00abHistoria de las Herej\u00edas\u00bb (Haer., I, 2, en P.G., XLI, 176). Muri\u00f3 a la extraordinaria edad de ciento diez a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  Los historiadores eclesi\u00e1sticos SOCRATES, en P.G., LXVII; SOZOMEN, en P.G., LXVII; THEODORET, en P.G., LXXXII; PALLADIO, Vita Chrys., VI, VIII, en P.G., XLVII; BARONIO, Ann. Eccl. (PAGI, Crit.); TILLEMONT, Memoires; NEWMAN, Ar. IV Cent. (4th ed.); GWATKIN, Estudios sobre el Arrianismo (2d ed.); HEFELE, Hist. Ch. Counc. (tr. CLARK; ed. OXENHAM), II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Clifford, Cornelius. \u00abAcacius.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01080a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Amparo Cabal.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Obispo de Beroea. Naci\u00f3 en Siria alrededor del a\u00f1o 322; muri\u00f3 cerca del 432. Cuando a\u00fan era muy joven se hizo monje en la famosa comunidad de solitarios presidida por Asterio, en un lugar cerca de Antioqu\u00eda. Parece haber sido un ardiente defensor de la ortodoxia durante las disputas arrianas, y sufri\u00f3 por su fortaleza &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/acacio-de-beroea\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abACACIO DE BEROEA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22541"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22541\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}