{"id":22663,"date":"2016-02-05T15:31:32","date_gmt":"2016-02-05T20:31:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-adrian-iv\/"},"modified":"2016-02-05T15:31:32","modified_gmt":"2016-02-05T20:31:32","slug":"papa-adrian-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-adrian-iv\/","title":{"rendered":"PAPA ADRIAN IV"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nNacido en 1100 (?); muerto el 1 de Septiembre de 1159. Se sabe muy poco del lugar de nacimiento, linaje, o infancia de Adriano. Sin embargo, como es usual en tales casos, hasta nosotros han llegado relatos muy diversos, y algunas veces muy circunstanciales, acerca de \u00e9l. Nuestra \u00fanica informaci\u00f3n confiable la debemos a dos escritores, Cardenal Boso y Juan de Salisbury. El primero escribi\u00f3 una biograf\u00eda de Adriano, que est\u00e1 incluida en la colecci\u00f3n de Nicol\u00e1s Roselli, creado Cardenal de Arag\u00f3n en 1356 durante el pontificado de Inocencio VI. La biograf\u00eda de Boso, publicada por Muratori (SS. Rer. Ital. III, I 441-446) y reimpresa en Migne (P.L., CLXXXVIII, 135-160), editada tambi\u00e9n por Watterich (Vitae Pontificum II, 323-374), y que ahora puede leerse en edici\u00f3n de Duchesne del Liber Pontificalis (II, 388-397; cf. proleg XXXVII-XLV), afirma que Boso, su autor, fue creado cardenal-di\u00e1cono titular de Santos Cosme y Dami\u00e1n, fue camarlengo para Adriano y su  constante y familiar asistente desde el comienzo de su apostolado. [Ciacconius afirma que Boso era sobrino de Adriano, pero Watterich observa (op. cit. prolegomena) que no encuentra prueba de ello]. Boso nos dice que Adriano naci\u00f3 en Inglaterra en la localidad de San Albans o cerca de ella, y que dej\u00f3 su pa\u00eds y parientes en su juventud para completar sus estudios, y fue a Arles en Francia. Durante las vacaciones visit\u00f3 el monasterio de San Rufo cerca de Avi\u00f1\u00f3n, donde tom\u00f3 los votos y el h\u00e1bito como can\u00f3nigo de Austin. Luego de alg\u00fan tiempo fue elegido Abad y, yendo a Roma por un importante asunto relacionado con el monasterio, fue retenido all\u00ed por el Papa Eugenio III, y creado cardenal y Obispo de Albano (1146). Matthew Paris concuerda en alguna medida con esto, pero nos dice que, ante la solicitud de Adriano al abad de San Albano para ser recibido como monje, el abad, luego de examinarlo, lo encontr\u00f3 deficiente y le dijo amablemente: \u201cTen paciencia, hijo m\u00edo, y permanece en la escuela todav\u00eda por alg\u00fan tiempo hasta que seas m\u00e1s digno de la posici\u00f3n que deseas\u201d. Afirma adem\u00e1s que era \u201cnativo de alguna aldea perteneciente a la abad\u00eda, tal vez Langley\u201d, y yo puedo a\u00f1adir que ahora es bastante seguro que naci\u00f3 en Abbot\u2019s Langley en Hertfordshire, alrededor del a\u00f1o 1100; que su padre fue Robert Brekespear, un hombre de modestos recursos, aunque de decente linaje; y que Adriano se fue al extranjero como un pobre estudiante, igual que Juan de Salisbury y muchos otros en esa \u00e9poca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, William de Newburgh, en el North Riding of Yorkshire, can\u00f3nigo de Austin e historiador de gran renombre (1136-98?), nos presenta un relato muy diferente, que probablemente proced\u00eda de las vecinas casas cistercienses de Rievaulx y Byland. \u201cEugenio III\u201d, nos dice, \u201cfue sucedido por Nicol\u00e1s, Obispo de Albano, quien, cambiando de nombre con su fortuna, se llam\u00f3 a s\u00ed mismo Adriano\u201d. De este hombre es bueno contar c\u00f3mo se levant\u00f3 de entre el polvo para sentarse en medio de pr\u00edncipes y ocupar el trono de la gloria apost\u00f3lica.  Naci\u00f3 en Inglaterra, y su padre era un empleado de escasos recursos quien, abandonando a su joven hijo, se convirti\u00f3 en monje de San Albans. A medida que el muchacho crec\u00eda, viendo que debido a la pobreza no podr\u00eda disponer de tiempo para ir a la escuela, asist\u00eda al monasterio por una limosna diaria. Su padre se avergonz\u00f3 de esto, le ech\u00f3 en cara con amargas palabras por su holgazaner\u00eda, y, altamente indignado, se alej\u00f3 de \u00e9l desconsolado. El muchacho, abandonado a su suerte, y obligado a hacer algo por extrema necesidad, ingenuamente avergonzado para escarbar o mendigar, cruz\u00f3 a Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego afirma que despu\u00e9s que Adriano fue elegido Abad de San Rufo, los cl\u00e9rigos se arrepintieron de su elecci\u00f3n y llegaron a odiarlo, y apelaron al Papa en dos ocasiones, presentando diversas acusaciones contra \u00e9l (II, vi). Este relato no solamente es contrario al de Boso sino a lo que el mismo Adriano le cont\u00f3 a Juan de Salisbury. \u201cEl cargo de Papa, me asegur\u00f3 \u00e9l, era una cargo espinoso, acosado por todos lados por agudos puntillazos. El deseaba efectivamente nunca haber dejado Inglaterra, su tierra natal, o por lo menos haber vivido su vida tranquilamente en el claustro de San Rufo antes que haber entrado en tan dif\u00edciles senderos, pero no se atrevi\u00f3 a renunciar, puesto que era el ofrecimiento del Se\u00f1or\u201d. (Polycraticus, Bk. IV, xxviii). C\u00f3mo podr\u00eda \u00e9l haber recordado con pesar los d\u00edas tranquilos y alegres si en San Albans hab\u00eda encontrado la crueldad paterna y la insubordinaci\u00f3n mon\u00e1stica en San Rufo? En 1152 Adriano fue enviado en una delicada e importante misi\u00f3n a Escandinavia, como legado papal, en la cual, para satisfacci\u00f3n de todos, se defendi\u00f3 bien. Estableci\u00f3 una sede arzobispal independiente para Norway en Trondhjem, que fue seleccionada especialmente en honor de San Olaf, cuyas reliquias reposan en su iglesia. Reform\u00f3 los abusos que se hab\u00edan movido lentamente en las costumbres del clero, e incluso ayud\u00f3 a mejorar las instituciones civiles del pa\u00eds. Snorro relata que hasta entonces ning\u00fan extranjero venido a Noruega hab\u00eda merecido tanto honor p\u00fablico y deferencia entre la gente como Nicol\u00e1s Brekespear. No tuvo tiempo suficiente para establecer una sede arzobispal en Suecia debido a la rivalidad entre Suecia y Gotlandia, la una partidaria de reclamar el honor para Upsala, la otra para Skara. Pero all\u00ed tambi\u00e9n reform\u00f3 los abusos, y estableci\u00f3 la contribuci\u00f3n conocida como \u00f3bolo de Pedro. A su regreso a Roma fue aclamado como el Ap\u00f3stol del Norte, y, a la muerte de Anastasio IV ocurrida en ese tiempo (2 de Diciembre de 1154), al siguiente d\u00eda fue elegido por unanimidad sucesor de San Pedro; pero el cargo no fue un lecho de rosas. El Rey Guillermo de Sicilia estaba en abierta hostilidad, y la supuesta amistad de Federico Barbarroja (q.v.) era a\u00fan m\u00e1s peligrosa. Los barones de la Campa\u00f1a peleaban entre s\u00ed y con el Papa y, saliendo de sus castillos, asaltaban el pa\u00eds en todas direcciones, y hasta atracaban a los peregrinos en su camino a las tumbas de los Ap\u00f3stoles. El populacho turbulento e inconstante de Roma estaba en abierta revuelta bajo el mando de Arnoldo de Brescia. El Cardenal Gerardus fue mortalmente herido a plena luz del d\u00eda, mientras caminaba por la V\u00eda Sacra. Adriano, hombre decidido, de una vez dej\u00f3 la ciudad bajo interdicci\u00f3n y se retir\u00f3 a Viterbo. Prohibi\u00f3 la realizaci\u00f3n de cualquier servicio religioso hasta el Mi\u00e9rcoles de Semana Santa. \u201cEntonces, los senadores fueron impelidos por el clamor de los cl\u00e9rigos y los laicos igualmente a postrarse delante de Su Santidad\u201d. Se realiz\u00f3 la sumisi\u00f3n y la prohibici\u00f3n fue removida. El Papa retorn\u00f3 a Roma, y Arnoldo escap\u00f3 y fue tomado bajo la protecci\u00f3n de algunos de los barones bandidos de la Campa\u00f1a del Norte. Posteriormente fue liberado y ejecutado. Mientras tanto Barbarroja avanzaba a trav\u00e9s de Lombard\u00eda, y despu\u00e9s de recibir la Corona de Hierro en Pavia se hab\u00eda acercado a las fronteras del territorio papal, pensando recibir la corona imperial en Roma de manos del Papa. Despu\u00e9s de algunas negociaciones tuvo lugar un famoso encuentro en Sutri, cerca de 30 millas al norte de Roma, el 9 de Junio de 1155, entre Federico de Hohenstauffen, entonces el m\u00e1s poderoso gobernante de Europa, y el humilde can\u00f3nigo de San Rufo, ahora el m\u00e1s poderoso gobernante espiritual del mundo. En cuanto se aproxim\u00f3 el Papa, el Emperador avanz\u00f3 para encontrarse con \u00e9l, pero no sostuvo el estribo del Papa, lo cu\u00e1l era parte de la ceremonia de homenaje acostumbrada. El Papa no dijo nada entonces, sino desmont\u00f3, y el Emperador lo condujo a una silla y bes\u00f3 su zapatilla. La costumbre requer\u00eda que el Papa diera entonces el beso de la paz. El rehus\u00f3 hacerlo, y dijo a Federico que, hasta que no se le hiciera el homenaje completo, no lo har\u00eda. Esto implicaba que no lo coronar\u00eda. Federico tuvo que someterse, y el 11 de Junio se convino otro encuentro en Nepi, en el que Federico avanz\u00f3 a pie y sostuvo el estribo del Papa, y el incidente fue cerrado. Federico fue despu\u00e9s debidamente coronado en San Pedro, y prest\u00f3 los juramentos solemnes prescritos por la antigua costumbre. Durante las ceremonias, un guardia de las tropas imperiales hab\u00eda sido colocado en o cerca del puente del Santo Angel, para proteger ese suburbio, conocido entonces como la Ciudad Leonina. El puente fue tomado por asalto por las tropas republicanas de la misma ciudad, y sigui\u00f3 una fiera batalla entre el ej\u00e9rcito imperial y los Romanos. Los enfrentamientos duraron a lo largo del caluroso d\u00eda de verano y se prolongaron hasta el atardecer. Finalmente los Romanos fueron derrotados. M\u00e1s de 200 cayeron prisioneros en manos de Federico, incluyendo a la mayor\u00eda de los l\u00edderes, y m\u00e1s de 1,000 fueron asesinados o murieron ahogados en el T\u00edber. Los ciudadanos, sin embargo, mantuvieron la ciudad y rehusaron dar provisiones al Emperador; \u00e9ste, ahora que fue coronado, no hizo esfuerzos serios ni para ayudar al Papa contra los Normandos ni para someter la ciudad. La malaria apareci\u00f3 entre sus tropas. \u201cFue obligado a regresar\u201d, dice Gregorovius, en su Historia de la Ciudad de Roma, \u201cy, no sin alg\u00fan doloroso remordimiento, a abandonar al Papa a su suerte\u201d. Se apart\u00f3 de \u00e9l en T\u00edvoli, y, marchando al norte por el camino de Farfa, redujo a cenizas a su paso la antigua y c\u00e9lebre ciudad de Spoleto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guillermo I sucedi\u00f3 a su padre en el trono de Sicilia en Febrero de 1154. Adriano rehus\u00f3 reconocerlo como rey, y se dirigi\u00f3 a \u00e9l simplemente como Dominus (Se\u00f1or). Siguieron hostilidades. Los Sicilianos sitiaron a Benevento sin resultado, y despu\u00e9s devastaron la Campa\u00f1a del sur y se retiraron. Adriano excomulg\u00f3 a Guillermo. Despu\u00e9s de la partida de Federico, Adriano reuni\u00f3 a sus vasallos y mercenarios y march\u00f3 al sur a Benevento, una posesi\u00f3n papal, donde permaneci\u00f3 hasta Junio de 1156. Fue durante este tiempo que Juan de Salisbury pas\u00f3 tres meses con \u00e9l, y obtuvo de \u00e9l la famosa Donaci\u00f3n de Irlanda (ver p\u00e1gina 158). La fortuna de la guerra favoreci\u00f3 a Guillermo. Captur\u00f3 Brundusio, con un inmenso dep\u00f3sito de provisiones y municiones de guerra, y un peso de cinco mil libras de oro que el Emperador Griego, Manuel I, ten\u00eda pensado para su alianza con el Papa. Tambi\u00e9n tom\u00f3 cautivos a muchos Griegos ricos, a quienes envi\u00f3 a Palermo, algunos por rescate, pero la mayor\u00eda para ser vendidos a la esclavitud. Esto pr\u00e1cticamente determin\u00f3 el asunto de la guerra. Se hizo la paz en Junio de 1153, y concluy\u00f3 en un tratado. El Papa convino en investir a Guillermo con las coronas de Sicilia y Apulia, los territorios y estados de N\u00e1poles, Salerno, y Amalfi, la Marcha de Ancona, y todas las otras ciudades que el Rey pose\u00eda entonces. Guillermo por su parte tom\u00f3 el juramento feudal y lleg\u00f3 a ser el vasallo del Papa, y prometi\u00f3 pagar un tributo anual, y defender las posesiones papales (Watterich, op. Cit., II, 352). Despu\u00e9s de esto, el Papa fue a Viterbo, donde lleg\u00f3 a un acuerdo con los Romanos, y a comienzos de 1157 regres\u00f3 a la Ciudad. El Emperador resinti\u00f3 profundamente el acto del Papa al investir a Guillermo con territorios que \u00e9l reclamaba como parte de sus dominios, y por esta y otras causas estall\u00f3 un conflicto entre ellos. (Ver ALEXANDER III, FEDERICO I, INVESTIDURAS) Adriano muri\u00f3 en Anagni, en enfrentamiento abierto con el Emperador, y en alianza con los Lombardos contra \u00e9l. Alejandro III llev\u00f3 a cabo las intenciones de Adriano, y poco despu\u00e9s excomulg\u00f3 al Emperador.\n<\/p>\n<h2>LA DONACION DE IRLANDA<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue durante la estad\u00eda del Papa en Benevento (1156), como hemos establecido, que Juan de Salisbury lo visit\u00f3. \u201cRecord\u00e9\u201d, escribe, \u201cun viaje que hice una vez a Apulia con el fin de visitar a su Santidad, el Papa Adriano IV. Permanec\u00ed con \u00e9l en Benevento por cerca de tres meses\u201d (Polycraticus, VI, 24; P.L. CXCIX, 623). En otra obra, el Metalogicus, este escritor dice:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A solicitud m\u00eda [ad preces meas] dio y otorg\u00f3 Hibernia a Enrique II, el ilustre Rey de Inglaterra, para mantenerla por derecho hereditario como lo atestigua su carta [que es extensa]. En cuanto a todas las islas de derecho antiguo, de acuerdo con la Donaci\u00f3n de Constantino, se dice que pertenecen a la Iglesia Romana, que \u00e9l fund\u00f3. Tambi\u00e9n envi\u00f3 conmigo un anillo de oro, con las mejores esmeraldas puestas en \u00e9l, por medio del cual podr\u00eda hacerse la investidura para su gobierno de Irlanda, y se orden\u00f3 que ese mismo anillo estuviera y todav\u00eda est\u00e1 en el tesoro p\u00fablico del Rey.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se observar\u00e1 que \u00e9l dice, \u201ca solicitud m\u00eda\u201d, y no a pedido de Enrique, y que \u00e9l fue \u201ccon el fin de visitar\u201d (caus\u00e2 visitandi), no en misi\u00f3n oficial. La insinuaci\u00f3n de que por haber nacido en Inglaterra, Adriano puso a Irlanda por encima del monarca Angevin, quien no era pariente suyo, no merece seria atenci\u00f3n. El Metalogicus fue escrito en el oto\u00f1o de 1159 o a principios de 1160, y el pasaje citado ocurre en el \u00faltimo cap\u00edtulo (IV, xlii; P.L., vol. cit., col. 945). Se encuentra en todos los manuscritos de la obra, uno de los cuales fue escrito posiblemente solo hasta 1175, y con seguridad antes de 1200. Nadie pone en duda la veracidad de Juan de Salisbury, y la \u00fanica objeci\u00f3n surgida a la declaraci\u00f3n es que puede ser una interpolaci\u00f3n. Si no es una interpolaci\u00f3n, constituye una prueba completa de la Donaci\u00f3n, siendo la investidura por el anillo legalmente suficiente, y efectivamente el modo utilizado en el caso de la Isla de Man, como anota Boichorst. La Carta de Adriano, sin embargo, crea una dificultad. Su Bula, usualmente llamada Laudabiliter, no aparenta conferir Hibernia \u201cpor derecho hereditario\u201d, pero la carta a la que se hace referencia no era Laudabiliter, sino una carta formal de investidura, tal como se us\u00f3 en el caso de Roberto Guiscard en Italia, e.g. \u201cYo Gregorio, Papa, te invisto, Duque Roberto, con la tierra de\u201d, etc. (Ego Gregorius Papa investo te, Roberte Dux, de terra, etc.; Mansi, Coll. Conc. XX, 313). El problema de la autenticidad del pasaje en el Metalogicus, impugnada por el Cardenal Mor\u00e1n, W.B. Morris, y otros, debe mantenerse separado de la cuesti\u00f3n de la autenticidad de Laudabiliter, y es principalmente por la mezcla de los dos que el pasaje en el Metalogicus es atacado como una falsificaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Boichrst (Mittheilungen des Institus f\u00fcr \u00f6sterreischische Geschichtsforschung IV, volumen suplementario, 1893, p. 101) considera la Donaci\u00f3n como irrefutable, mientras rechaza Laudabiliter como una falsificaci\u00f3n. Liebermann (Deutsche Zeitschrift f\u00fcr Geschitswissenschaft 1892, I, 58) defiende la misma opini\u00f3n. Thatcher, en Estudios Concernientes a Adriano IV; I. La oferta de Irlanda a Enrique II, impresa en el cuarto volumen de las Publicaciones Decenales por la Universidad de Chicago (Serie I, Chicago, 1903), reproduce los argumentos de Boichorst. El Obispo Creighton sosten\u00eda que Juan de Salisbury era incontestable (Tarleton, p. 180). El peso aplastante de la autoridad est\u00e1 por tanto a favor de la autenticidad del pasaje en Metalogicus. La Bula Laudabiliter se mantiene en un equilibrio diferente. Las opiniones hasta el momento han estado marcadamente divididas en cuanto a su autenticidad, como habremos visto por una referencia al final de este art\u00edculo; pero estas opiniones se han formado sin un conocimiento del texto de Laudabiliter en el Libro de Leinster, excepto en el caso de Boichorst, que se refiere a \u00e9l casualmente en una nota que ha sido recientemente publicada por primera vez por el escritor (Revista Nueva Irlanda Marzo, 1906; cf. su Historia de Irlanda, xxvi, Dublin, 1906). Al texto de la Bula est\u00e1n prefijados los siguientes encabezados: \u201cAh! Hombres de fe del mundo, qu\u00e9 hermoso [hasta aqu\u00ed Ga\u00e9lico] cuando sobre el fr\u00edo mar Zephyrus sopla en barcos buenas nuevas\u201d [Lat\u00edn] una Bula otorgada al Rey de los Ingleses sobre la donaci\u00f3n de Hibernia, en la cual nada se deroga de los derechos de los Irlandeses, como se hace visible por las palabras del texto. Esto fue escrito casi con certeza, y probablemente por su viejo tutor Aedh McCrimthainn, durante el tiempo de vida de Diarmaid MacMurchada, quien fue desterrado en 1157, y muri\u00f3 en 1171. El texto de la Bula no fue por consiguiente un ejercicio escol\u00e1stico medieval. Suponiendo que las declaraciones en el Metalogicus sean correctas, los textos relativos a la Donaci\u00f3n de Adriano pueden, a manera de conjetura ordenarse como sigue: (1) La Carta de Investidura referida por Juan de Salisbury, en 1156, (2) Laudabiliter, preparada probablemente en 1156, y publicada en 1159 (?); (3) Una Confirmaci\u00f3n de la Carta de Investidura por Alejandro III en 1159 (?); (4) Tres Cartas de Alejandro III, el 20 de Septiembre de 1172, en esencia una confirmaci\u00f3n de Laudabiliter. La Bula no fue enviada en 1156 porque la oferta de Adriano no estaba entonces activa, si bien la investidura fue aceptada. Roberto de Torrigny (muerto en 1186 o 1184) nos dice que en un Concilio celebrado en Winchester, el 29 de septiembre de 1156, fue considerada la cuesti\u00f3n de avasallar a Irlanda y darla a Guillermo, hermano de Enrique; \u201cpero debido a que no era satisfactorio a la Emperatriz, madre de Enrique, la expedici\u00f3n fue aplazada para otro momento\u201d [intermissa est ad tempus illa expedite]. Esto claramente implica una aceptaci\u00f3n de la investidura y apoya la autenticidad del pasaje en el Metalogicus. Enrique, de veintidos a\u00f1os entonces, estaba saturado de problemas internos con barones rebeldes en Inglaterra, con los Galeses, y con los elementos discordantes en sus dominios franceses, y no pod\u00eda comprometerse a una gran operaci\u00f3n militar como la invasi\u00f3n a Irlanda. Y no habi\u00e9ndolo hecho durante la vida de Adriano, ciertamente requerir\u00eda una confirmaci\u00f3n de la Donaci\u00f3n por parte de Alejandro antes de conducir un ej\u00e9rcito dentro de un territorio cuyo m\u00e1ximo se\u00f1or\u00edo pertenec\u00eda a este \u00faltimo. La Carta de Confirmaci\u00f3n se encuentra solamente en Giraldus Cambrensis, primero en De Expugnatione Hibernae (II, v, en Rolls Series V, 31t5), y nuevamente en De Instructione Principis (II, c. xix, en Rolls Series VIII, 197), donde el texto afirma que la autenticidad de la confirmaci\u00f3n fue negada por algunos. Esto, sin embargo, puede ser una interpolaci\u00f3n posterior, como sostienen algunos. Las tres cartas del 20 de Septiembre de 1172, no contienen una confirmaci\u00f3n directa de la Donaci\u00f3n de Adriano. Est\u00e1n dirigidas a Enrique II, los obispos, y los reyes y jefes de Irlanda, respectivamente. La carta dirigida a Enrique lo felicita por su \u00e9xito, lo exhorta a proteger y extender los derechos de la Iglesia, y a ofrecer a Dios los primeros frutos de su victoria. Se argumenta que no hay subvenci\u00f3n de Irlanda contenida en la carta, ni confirmaci\u00f3n alguna de una subvenci\u00f3n previa, pero c\u00f3mo podr\u00edamos esperar una segunda confirmaci\u00f3n si la donaci\u00f3n de Adriano ya hab\u00eda sido en efecto confirmada de acuerdo al texto de Giraldus? No hay duda sobre la autenticidad de las tres cartas del 20 de Septiembre. Estas se encuentran en el Liber Scaccarii, y est\u00e1n impresas en Migne (P.L. CC, col. 882).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Donaci\u00f3n de Adriano fue posteriormente reconocida en muchos escritos oficiales, y el Papa por m\u00e1s de cuatro siglos reivindic\u00f3 el supremo se\u00f1or\u00edo de Irlanda. En 1318 (1317?) Domhnall O\u2019Neill y otros reyes y jefes, y todos los laicos de Irlanda, remitieron al Papa Juan XXII una carta de solicitud y protesta. Afirmaban en la carta que el Papa Adriano, inducido por falsas representaciones, otorg\u00f3 Irlanda a Enrique II, y adjuntaban una copia de la Bula cuyo contexto muestra que era Laudabiliter. El 30 de Mayo de 1318, el Papa escribi\u00f3 desde Avi\u00f1\u00f3n una carta de consejo paternal a Eduardo II, urgi\u00e9ndolo a reparar los motivos de queja de los Irlandeses, e incluy\u00f3 las cartas de O\u2019Neill y \u201cuna copia de la donaci\u00f3n que se dice hizo el Papa Adriano a Enrique II\u201d. Eduardo II no neg\u00f3 que haya mantenido esa subvenci\u00f3n. Por un Acto del Parlamento Irland\u00e9s (Parliament Roll, 7th Edward IV, Ann. 1467), despu\u00e9s de recitar que \u00abas our Holy Father Adrian, Pope of Rome, was possessed of all sovereignty of Ireland in his demesne as of fee in the right of his Church of Rome, and with the intent that vice should be subdued had alienated the said land to the King of England . . . by which grant the said subjects of Ireland owe their allegiance to the King of England as their sovereign Lord\u00bb \u201ccomo nuestro Santo Padre Adriano, Papa de Roma, era due\u00f1o de toda soberan\u00eda sobre Irlanda en su dominio (\u00bf???) de su Iglesia de Roma, y con el prop\u00f3sito de que (\u00bf??)\u2026. subvenci\u00f3n por la cual los susodichos s\u00fabditos deb\u00edan su lealtad al Rey de Inglaterra como su Se\u00f1or soberano\u201d, fue decretado \u201cque todos los Arzobispos y Obispos excomulgaran a todos los s\u00fabditos Irlandeses desobedientes, y si no lo hac\u00edan as\u00ed pagar\u00edan una multa de \u00a3100. En 1555, por un decreto consistorial seguido por una Bula, Pablo IV, ante la humilde s\u00faplica de Felipe y Mar\u00eda, erigi\u00f3 en reino la Isla de Hibernia, de la que, desde la \u00e9poca en que los reyes de Inglaterra obtuvieron el dominio a trav\u00e9s de la Sede Apost\u00f3lica, se llamaban simplemente Se\u00f1ores (Domini), sin perjuicio de los derechos de la Iglesia Romana y de cualquier otra persona que reclamara tener derecho en ella o a ella. [Bull. Rom (ed. Turin.) VI, 489, 490.] En 1570 los Irlandeses hab\u00edan ofrecido o iban a ofrecer el reino de Irlanda a Felipe de Espa\u00f1a. El Arzobispo de Cashel actu\u00f3 como su enviado. El proyecto fue comunicado al Papa a trav\u00e9s del Cardenal Alciato, quien escribi\u00f3 al Arzobispo Cashel (9 de Junio de 1570):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su Santidad qued\u00f3 sorprendido de que algo de esa clase se intentara sin contar con su autoridad pues era f\u00e1cil recordar que el reino de Irlanda pertenec\u00eda a los dominios de la Iglesia, era mantenido como un feudo bajo ella, y no podr\u00eda por consiguiente, a no ser por el Papa, someterse a cualquier nuevo gobernante. Y el Papa, para que el derecho de la Iglesia pueda preservarse como en efecto lo ser\u00eda, dice que no dar\u00e1 las cartas que Ud. solicita para el Rey de Espa\u00f1a. Pero si el mismo Rey de Espa\u00f1a solicitara el feudo de ese Reino en mi opini\u00f3n el Papa no rehusar\u00eda. (Spicil. Ossor., ed. Card. Moran, I, 69).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, a mi juicio no existe en la historia hecho controvertido alguno acerca del cual la evidencia prepondere tan decisivamente a favor de un punto de vista, como lo referente a la Donaci\u00f3n de Adriano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales fuentes para la vida de Adriano est\u00e1n reunidas en WATTERICH S Vitae Pontificum Romanorum (saec. IX-XII) adjectis suis cuique et annalibus et documentis gravioribus (Leipzig, 1862), II. \u00c9l presenta la Vida de Adriano por Boso, y extrae de los anales de WILLIAM OF NEWBURG, WILLIAM OF TYRE, ROMUALD OF SALERNO, OTTO OF FREISING, RADWIN, y GODFREY OF COLOGNE, as\u00ed como varias cartas (II, 323). Hay tambi\u00e9n un valioso cap\u00edtulo (v) de Prolegomena (I, LXXI). A Watterich pueden agregarse JOHN DE SALISBURY y GIRALDUS CAMBRENSIS, ya mencionados, RABY, Papa Adriano IV, un Esbozo Hist\u00f3rico, 1849; ALFRED TARLETON, Nicholas Breakspear (Adrian IV), Englishman and Pope (London, 1906). En cuanto a la autenticidad de Laudabiliter, la literatura es muy voluminosa. Pueden mencionarse los siguientes nombres: contra ella, JOHN LYNCH, Cambrensis Eversus (1662), STEPHEN WHITE (muerto antes de 1650), CARDINAL MORAN, DOM GASQUET, W. B. MORRIS, el escritor de Analecta Juris Pontificii (1882), A. BELLESHEIM PFLUGK- HARTUNG, GINNELL, HERGENR THER, DAMBERGER, SCHEFFER-BOICHORST, F. LIEBERMANN, y O. THATCHER; a favor de ella: LINGARD, LANIGAN, J. DIMOCK (editor de GIRALDUS en Rolls Series, V, 316 dice que es indiscutiblemente genuina), J. C. O CALLAGHAN S. MALONE, O. P.L., KATE NORGATE, A. TARLETON, L. CASARTELLI. Ninguno de estos escritores, excepto Scheffer-Boichorst, se refiere al texto de Laudabiliter en el Libro de Leinster, que es de lejos la pieza m\u00e1s importante de evidencia en relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n. Una extensa bibliograf\u00eda del tema se da en CHEVALIER, Rep. des sources hist. du moyen \u00e2ge (Bio.-bibl., 2d ed., Paris 905), 56, 57. Cf. tambi\u00e9n O. J. THATCHER op. cit., 154.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">=====Escrito por===== ARTHUR UA CLERIGH\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The Catholic Encyclopedia, Volume I. Published 1907. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Daniel Reyes V.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido en 1100 (?); muerto el 1 de Septiembre de 1159. Se sabe muy poco del lugar de nacimiento, linaje, o infancia de Adriano. Sin embargo, como es usual en tales casos, hasta nosotros han llegado relatos muy diversos, y algunas veces muy circunstanciales, acerca de \u00e9l. Nuestra \u00fanica informaci\u00f3n confiable la debemos a dos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-adrian-iv\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA ADRIAN IV\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22663","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22663"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22663\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}