{"id":22738,"date":"2016-02-05T15:34:10","date_gmt":"2016-02-05T20:34:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agrapha\/"},"modified":"2016-02-05T15:34:10","modified_gmt":"2016-02-05T20:34:10","slug":"agrapha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agrapha\/","title":{"rendered":"AGRAPHA"},"content":{"rendered":"<p><h2>L\u00edmites<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un nombre usado por primera vez en 1776 por J. G. K\u00f6rner para los dichos de Jesucristo que han llegado hasta nosotros fuera de los Evangelios can\u00f3nicos. Despu\u00e9s de que Alfred Resch hubo escogido la expresi\u00f3n como el t\u00edtulo para su trabajo erudito sobre estos dichos (1889), su significado t\u00e9cnico fue generalmente aceptado. Consideraremos, primero, los l\u00edmites de los Agrapha; en segundo lugar, los criterios de su autenticidad; tercero, la lista de aquellos que probablemente son aut\u00e9nticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Agrapha deben satisfacer tres condiciones:\n<\/p>\n<ul>\n<li> deben ser dichos, no discursos;<\/li>\n<li> deben ser dichos de Jes\u00fas;<\/li>\n<li> no deben estar contenidos en los Evangelios can\u00f3nicos. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Siendo simples dichos, y no discursos, los Agrapha no abarcan las prolongadas secciones atribuidas a Jes\u00fas en la \u201cDidascalia\u201d y en la \u201cPistis Sophia\u201d. Estas obras contienen tambi\u00e9n algunas citas breves de alegadas palabras de Jes\u00fas, aunque pudieron haber sido excluidas de los dichos por otras razones. Tal parece ser el Dicho en \u201cDidasc. Syr.\u201d II, 8 (ed. Lagarde, p. 14); \u201cUn hombre no es probado, si no es tentado\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Siendo dichos de Jes\u00fas, los Agrapha no abarcan: (a) Los dichos que aparecen en romances religiosos, tales como los que encontramos en los Evangelios ap\u00f3crifos, los Hechos ap\u00f3crifos, o la Carta de Cristo a Abgar (Eusebio, Hist. Eccl. I.13). (b) Pasajes de la Escritura atribuidos a Jes\u00fas por un simple descuido. As\u00ed \u201cDidasc. Apost. Syr.\u201d (ed. Lagarde, p. 11, l\u00ednea 12) atribuye al Se\u00f1or las palabras de Prov. 15,1, \u201cLa ira destruye a\u00fan al hombre sabio\u201d. (c) Las expresiones atribuidas a Jes\u00fas por error de los transcriptores. La Ep\u00edstola de Bernab\u00e9, IV, 9, dice: \u201cComo dice el Hijo de Dios, resistamos toda iniquidad, y odi\u00e9mosla\u201d. Pero esto es solo una interpretaci\u00f3n de un error del escriba latino que escribi\u00f3 \u201csicut dicit filius Dei\u201d, en vez de \u201csicut decet filios Dei\u201d, la verdadera interpretaci\u00f3n del griego \u201c\u00f2s pr\u00e9pei u\u00eco\u00ees Theo\u00fb\u201d.  (d) Los dichos atribuidos a Jes\u00fas por simple conjetura. Resch ha planteado la conjetura de que las palabras de Clemente de Alejandr\u00eda, Stromata I, 8, 41, \u201cEstos son los que manejan con tes\u00f3n sus telares y no tejen nada, dice la Escritura\u201d, se refieren a un dicho de Jes\u00fas, si bien no hay un fundamento s\u00f3lido para esta creencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3)  Al llegar a nosotros a trav\u00e9s de canales fuera de los Evangelios can\u00f3nicos, los Agrapha no comprenden: (a) Simples formas paralelas, o amplificaciones, o, de nuevo, combinaciones de dichos contenidos en los Evangelios can\u00f3nicos. As\u00ed encontramos una combinaci\u00f3n de Mt. 6,19; 10,9; Lc. 12,33, en Ephr. Syr. Test. (opp. Gr\u00e6ce, ed. Assemani, II, 232): \u201cPues yo escuch\u00e9 al Buen Maestro en los divinos evangelios diciendo a sus disc\u00edpulos, No obteng\u00e1is nada en la tierra.\u00bb (b) P\u00e1rrafos exhortatorios de Jes\u00fas, reflexiones dadas por escritores antiguos. As\u00ed San Hip\u00f3lito (Demonstr. adv. Jud\u00e6os, VII) parafrasea el Salmo 69(68),26: \u201cDe donde \u00e9l dijo, dejad, Padre, que su Templo sea desolado\u201d.\n<\/p>\n<h2>Criterios de Autenticidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autenticidad de los Agrapha puede inferirse parcialmente a partir de evidencia externa y parcialmente a partir de evidencia interna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Evidencia Externa:  Primero determinar la fuente o fuentes independientes por las cuales el dicho en cuesti\u00f3n ha sido preservado, y luego ver si la autoridad m\u00e1s antigua para el dicho es de fecha y car\u00e1cter tales que razonablemente podr\u00eda haber tenido acceso a la tradici\u00f3n extracan\u00f3nica. Para San Pap\u00edas y San Justino M\u00e1rtir se puede aceptar tal acceso, pero dif\u00edcilmente para un escritor del siglo IV. Estos son casos extremos, la principal dificultad tiene que ver con escritores intermedios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Evidencia Interna. \u2013 La siguiente pregunta es, si el dicho bajo consideraci\u00f3n es consistente con el pensamiento y esp\u00edritu de Jes\u00fas como se manifiesta en los evangelios can\u00f3nicos.  Si se llega a una conclusi\u00f3n negativa en esta investigaci\u00f3n, se debe completar la prueba hallando una explicaci\u00f3n razonable del surgimiento del dicho.\n<\/p>\n<h2>Lista de Agrapha Aut\u00e9nticos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuentes de las cuales pueden recogerse los Agrapha aut\u00e9nticos son: (a) el Nuevo Testamento y los manuscritos del Nuevo Testamento; (b) la tradici\u00f3n ap\u00f3crifa; (c) las citas patr\u00edsticas; y (d) la as\u00ed llamada \u201cLogia Oxirrinco\u201d de Jes\u00fas. Los Agrapha contenidos en fuentes jud\u00edas o mahometanas pueden ser curiosos, pero dif\u00edcilmente son aut\u00e9nticos. Puesto que la cr\u00edtica de los Agrapha es en la mayor\u00eda de los casos dif\u00edcil, y a menudo insatisfactoria, la discrepancia frecuente de los resultados cr\u00edticos debe esperarse como un hecho corriente. Los siguientes Agrapha son probablemente dichos genuinos de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) En el Nuevo Testamento y los manuscritos del Nuevo Testamento: En los c\u00f3dices D y Phi, y en algunas versiones de Mt. 20,28, \u201cMas yo pido del peque\u00f1o que crezca, y del m\u00e1s grande que disminuya\u201d. En el c\u00f3dice D de Lucas 6,4: \u201cEl mismo d\u00eda, viendo a uno trabajando en s\u00e1bado, le dijo: Hombre, si sabes lo que haces, bendito eres, pero si no lo sabes, eres maldito y un transgresor de la Ley\u201d. En Hechos 20,35, \u201cRecuerda la palabra del Se\u00f1or Jes\u00fas, como \u00e9l dice: Es una cosa m\u00e1s santa dar que recibir\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) En la tradici\u00f3n ap\u00f3crifa:  En el Evangelio seg\u00fan los Hebreos (San Jer\u00f3nimo, Ezech., XVIII,7): \u201cEn el Evangelio que los Nazarenos est\u00e1n acostumbrados a leer, aqu\u00e9l seg\u00fan los Hebreos, se coloca entre los cr\u00edmenes m\u00e1s grandes el de quien haya afligido el esp\u00edritu de su hermano\u201d. En el mismo Evangelio (Jer\u00f3nimo, Eph. V, 3 sig.): \u201cEn el Evangelio Hebreo tambi\u00e9n leemos del Se\u00f1or diciendo a los disc\u00edpulos: Y nunca, dec\u00eda \u00e9l, os regocij\u00e9is, excepto cuando hay\u00e1is contemplado a vuestro hermano con amor\u201d. En El Orden Apost\u00f3lico de la Iglesia, 26: \u201cPues \u00e9l nos dijo antes, cuando estaba ense\u00f1ando: El d\u00e9bil ser\u00e1 salvado por el fuerte.\u201d En \u201cActa Philippi\u201d, 34: \u201cPues el Se\u00f1or me dijo: Excepto que hag\u00e1is que lo m\u00e1s bajo est\u00e9 en lo m\u00e1s alto y lo de la izquierda en la derecha, no entrar\u00e9is en mi reino\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) En citas patr\u00edsticas: San Justino M\u00e1rtir, Dial. 47: \u201cPor eso tambi\u00e9n Nuestro Se\u00f1or Jesucristo dijo, En aquellas cosas que Yo os comprenda, en esas os juzgar\u00e9\u201d. Clemente de Alejandr\u00eda, Stromata I, 24, 158: \u201cPues pedid por las cosas grandes, y las peque\u00f1as os ser\u00e1n dadas por a\u00f1adidura\u201d. Clemente de Alejandr\u00eda, Strom. I, 28, 177: \u00abPor eso con raz\u00f3n tambi\u00e9n la Escritura en su deseo de hacernos razonadores, nos exhorta: Sed banqueros autorizados, que desaprueban algunas cosas, pero r\u00e1pidamente retienen lo que es bueno\u201d. Clemente de Alejandr\u00eda, Stromata V, 10, 64: \u201cPorque sin mala voluntad, dice \u00e9l, el Se\u00f1or declar\u00f3 en cierto evangelio: Mi misterio es para m\u00ed y para los hijos de mi casa\u201d. Or\u00edgenes, Homil. En Jer., XX, 3: \u00abPues el Salvador mismo dice: Quien est\u00e1 cerca de m\u00ed est\u00e1 cerca del fuego, y quien est\u00e1 lejos de m\u00ed, est\u00e1 lejos del Reino\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) En la Logia Oxyrynchus: El primer Logion es parte de Lucas 6,42; del cuarto, s\u00f3lo queda la palabra \u201cpobreza\u201d: el octavo, tambi\u00e9n, est\u00e1 malamente mutilado. El texto de la otra Logia est\u00e1 en una condici\u00f3n m\u00e1s satisfactoria. El segundo Logion: \u201cJes\u00fas dice, A menos que ayun\u00e9is del mundo, no encontrar\u00e9is el Reino de Dios\u201d. Tercer Logion: Jes\u00fas dice: Me puse de pie en medio del mundo y encarnado me parec\u00eda a ellos, y encontr\u00e9 a todos los hombres ebrios, y no encontr\u00e9 entre ellos a ninguno sediento, y mi ]]alma se apenaba por los hijos de los hombres, porque est\u00e1n ciegos en su coraz\u00f3n y no ven.\u201d. Quinto Logion: \u201cJes\u00fas dice: Dondequiera que hay dos, no est\u00e1n sin Dios; y dondequiera que hay uno solo, Yo digo que estoy con \u00e9l. Levantad la piedra y all\u00ed me encontrar\u00e9is; partid la madera, y all\u00ed estoy Yo\u201d. Sexto Logion: \u201cJes\u00fas dice: Ning\u00fan profeta es aceptado en su tierra, ning\u00fan m\u00e9dico cura a aquellos que lo conocen\u201d. S\u00e9ptimo Logion: \u201cJes\u00fas dice, Una ciudad construida sobre la cima de una colina y firmemente establecida no puede caer ni quedar escondida\u201d. Octavo Logion: \u201cJes\u00fas dice: \u201cLo que escuchar\u00e1s con tu o\u00eddo\u2026\u201d. La aseveraci\u00f3n de Resch de que setenta y cinco Agrapha son probablemente dichos genuinos de Jes\u00fas armoniza con la suposici\u00f3n de que todos nacen de la misma fuente, pero no se somete a la opini\u00f3n de otros eruditos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  ROPES in HAST., Dicc de la Biblia (Nueva York, 1905); Spr\u00fcche Jesu, Texte und Untersuch., XIV, 2 (Leipzig, 1896); RESCH, Agrapha, Texte und Untersuch., VI (Leipzig, 1889); GRENFELL y HUNT, LOGIA IESOU, (Egipto Expl. Fund, Londres, 1897); LOCK Y S ANDAY, Dichos de Jes\u00fas (Oxford, 1897); NESTLER, N. T. supplementum (Leipzig, 1896). Bibliograf\u00edas completas se hallar\u00e1n en la mayor\u00eda de las obras anteriores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abAgrapha.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01225c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Daniel Reyes V.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00edmites Un nombre usado por primera vez en 1776 por J. G. K\u00f6rner para los dichos de Jesucristo que han llegado hasta nosotros fuera de los Evangelios can\u00f3nicos. Despu\u00e9s de que Alfred Resch hubo escogido la expresi\u00f3n como el t\u00edtulo para su trabajo erudito sobre estos dichos (1889), su significado t\u00e9cnico fue generalmente aceptado. 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