{"id":22750,"date":"2016-02-05T15:34:41","date_gmt":"2016-02-05T20:34:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pilas-de-agua-bendita\/"},"modified":"2016-02-05T15:34:41","modified_gmt":"2016-02-05T20:34:41","slug":"pilas-de-agua-bendita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pilas-de-agua-bendita\/","title":{"rendered":"PILAS DE AGUA BENDITA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Los recipientes destinados para el uso de agua bendita son de origen muy antiguo, y los testimonios arqueol\u00f3gicos compensan, en cierta medida, el silencio que, sobre ellos, guardan los documentos hist\u00f3ricos y lit\u00fargicos.  Las pilas de agua bendita pueden dividirse en tres categor\u00edas: pilas fijas, colocadas a la entrada de las iglesias; pilas transportables, usadas para aspersiones y ritos sacramentales; y pilas privadas, en las que el agua bendita se guarda en domicilios privados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pila de agua bendita fue originalmente la fuente para las abluciones, cantharus, o phiala, colocada en el centro del atrio de la bas\u00edlica y que todav\u00eda se encuentra en Oriente, especialmente en Monte Athos, en Djebeil en Siria, y en Haia-Napa en la Isla de Chipre. Estas fuentes eran usadas por los fieles quienes, antes de entrar a la iglesia, se lavaban sus manos y pies de acuerdo con un rito probablemente derivado del juda\u00edsmo y que incluso todav\u00eda se observa en los pa\u00edses musulmanes.   Cuando el atrio de la bas\u00edlica cristiana se redujo a proporciones de un estrecho patio o un simple vest\u00edbulo, la fuente dio paso a una estructura menos pretenciosa. Ahora s\u00f3lo excepcionalmente encontramos la fuente dando servicio como pila de agua bendita, principalmente en Monte Athos, donde la fuente del monasterio de Laura queda cerca del catholicon (\u00e1rea  universal o general; n.d.t.) frente  la entrada y est\u00e1 cubierta por un domo que descansa sobre ocho pilares.   Toma el lugar de las fuentes de las abluciones que eran indispensables en las antiguas bas\u00edlicas; al presente falta el agua y s\u00f3lo borbotea en los d\u00edas en que ha de ser bendecida. La bendici\u00f3n del agua tiene lugar en la v\u00edspera de la Epifan\u00eda despu\u00e9s de Misa y v\u00edsperas, y es llamada la \u201cgran bendici\u00f3n\u201d (megas hagiasmos), para distinguirla de la \u201cpeque\u00f1a bendici\u00f3n\u201d (mikros hagiasmos), que se lleva a cabo con menos ceremonia  el primer d\u00eda de  cada mes, excepto en enero (el 5\u00ba) y en septiembre (el 14\u00ba).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo VI Paulo Silenciario, al describir las maravillas de Santa Sof\u00eda,  alrededor del 590 d.C., menciona la presencia de una phiala de la cual \u201cel agua salta ruidosamente en el aire, emergiendo de un tubo de bronce con una fuerza tal que desvanece todos los males, cuando en el mes de las t\u00fanicas doradas (enero), en la noche de la iniciaci\u00f3n divina, el pueblo recoge en vasijas un agua incorruptible, ya que no la alcanza ninguna contaminaci\u00f3n, incluso cuando, despu\u00e9s de haber estado durante varios a\u00f1os alejada de su origen, es encerrada en el hueco de un c\u00e1ntaro y guardada en sus casas.\u201d  En Laura el agua bendita no destierra los males, ilumina las almas; los fieles no la sacan con el prop\u00f3sito de llev\u00e1rsela, sino que quedan santificados por el rito.  La bendici\u00f3n del agua se menciona en el Ritual de Serapi\u00f3n (vea AGUA BENDITA) del siglo IV.  En el ritual bizantino la oraci\u00f3n usada para esta bendici\u00f3n, similar a la de la \u201cepiclesis\u201d eucar\u00edstica, invoca al Esp\u00edritu Santo sobre las aguas.   Como las especies de pan y vino, el agua bendita es llamada hagiasma. En el Eucologio de Barberini del siglo VIII o IX, el t\u00edtulo de una oraci\u00f3n nos muestra que el agua bendita renovaba los efectos del bautismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pocas inscripciones griegas encontradas en supuestas vasijas para agua bendita no indican de ninguna manera que estuviesen destinadas a tan alta dignidad. La pila de agua bendita de Cartago y varias urnas de m\u00e1rmol conservadas en museos o descritas por anticuarios muestran meramente copias de una forma tomada de la Sagrada Escritura:   \u00abTomen agua con alegr\u00eda pues la voz del Se\u00f1or est\u00e1 sobre las aguas\u00bb  (N. del T.:  Quiz\u00e1s sea una par\u00e1frasis combinada de: \u201cSacar\u00e9is agua con gozo de los hontanares de la salvaci\u00f3n\u201d Is. 12,3; y \u201cVoz de Yahveh sobre las aguas\u201d Sal. 29(28),3 a. Biblia de Jerusal\u00e9n. Descl\u00e9e de Brouwer, S.A. Bilbao 1975); o \u00abOfrece tu oraci\u00f3n despu\u00e9s de lavarte\u00bb; o, por \u00faltimo, \u201cLava no s\u00f3lo tu rostro, sino tus iniquidades.\u00bb   No tenemos informaci\u00f3n alguna respecto a las vasijas en las que los fieles guardaban el agua bendita incorruptible en sus casas.   Sin embargo, sobre este tema, siempre nos podemos referir a una fuente jarr\u00f3n encontrada en Cartago, y conservada en el Museo Lavigerie, que mide 10 pulgadas (25,4 cms.) de alto y est\u00e1 decorada con una cruz y dos peces. Una vez dados estos detalles podemos entrar m\u00e1s de lleno en la historia de las pilas de agua bendita en Occidente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pilas de agua bendita fijas, com\u00fanmente hechas de bronce, m\u00e1rmol, granito o cualquier otra piedra s\u00f3lida, y tambi\u00e9n de terracota, consiste en una peque\u00f1a tina o jofaina a veces separada o apoyada sobre una base o ped\u00edculo, a veces embebido en el muro o en uno de los pilares de la iglesia. Ocasionalmente pueden estar en el vest\u00edbulo.   En Occidente apenas hubo pilas fijas antes del siglo XI.   Sin embargo, debemos observar que hasta ese momento, las iglesias eran pocas y que la mayor\u00eda de ellas hab\u00edan sido saqueadas, desmanteladas y redecoradas en repetidas ocasiones, y, de hecho, alteradas en todos los sentidos; por lo tanto, en vista de este hecho, es posible admitir que ciertas jofainas de piedra, de forma esf\u00e9rica y embebidas en las jambas de las puertas  de las iglesias muy antiguas fueron colocadas as\u00ed cuando se construyeron las iglesias.   Algunas pilas son objetos antiguos, urnas o capiteles ahuecados, hechos para servir a un fin distinto de aquel al que estaban destinados al principio.  Cuando la piedra es porosa, se la reviste de plomo o esta\u00f1o, para evitar la absorci\u00f3n, y la misma operaci\u00f3n se realiza con pilas de cobre para protegerlas de la oxidaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas pilas son exteriores, y est\u00e1n sujetas a los pilares o a las jambas de la entrada. Var\u00edan mucho en tama\u00f1o, siendo a veces tan grandes como pilas bautismales; sin embargo, es principalmente en Breta\u00f1a donde alcanzan semejantes proporciones. Usualmente no son muy grandes.   Cavedoni declar\u00f3 contundentemente que en un cementerio del siglo III o IV, en Chiusi, hubo una peque\u00f1a columna que \u00e9l cre\u00eda pudo haber dado soporte a una pila de agua bendita. Boldetti, quien siempre se muestra muy cauto, afirma haber encontrado diferentes pilas en las catacumbas, algunas hechas en m\u00e1rmol, otras en terracota y a\u00fan algunas en vidrio.   Tambi\u00e9n se encontr\u00f3 una especie de jofaina toba que pudo servir para los mismos prop\u00f3sitos. En el cementerio de Calixto existe una columna truncada que, de acuerdo con de Rossi, ha debido sostener alguna clase de vasija como las que contienen agua bendita en nuestras iglesias. Podr\u00edamos enumerar otros posibles ejemplos, especialmente en la catacumba de San Saturnino, en la cripta de San Cornelio, y en la bas\u00edlica de San Alejandro en la V\u00eda Nomentana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto m\u00e1s nos alejamos del tiempo de su origen, m\u00e1s numerosos aparecen los monumentos. Un magn\u00edfico jarr\u00f3n de m\u00e1rmol negro conservado en el museo Kircher y decorado con bajorrelieves, dos urnas rotas de Cuicul (Djemila) en Argelia y una gran mesa de m\u00e1rmol cuya parte superior est\u00e1 ligeramente ahuecada, pertenecen al siglo IV.   Una vasija de piedra hallada en las cercan\u00edas de la catedral de Bath, Inglaterra, mide 7,9 pulgadas de alto (20.066 cms.) y 1,4 pulgadas de di\u00e1metro en su parte superior (3.56 cms.).  A veces las pilas fijas descansan sobre una m\u00e9nsula o una peque\u00f1a columna y, aunque tal caso es raro, dos pilas pueden estar comunicadas, una en el exterior de la iglesia y otra en el interior. Muchas pilas est\u00e1n fechadas o, tambi\u00e9n, llevan el nombre del escultor o donante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece no haber habido norma alguna que rigiera la forma del soporte y de la jofaina. Los baptisterios representaban usualmente una cruz o un c\u00edrculo, pero aqu\u00ed la fantas\u00eda es m\u00e1s libre, y en la \u00e9poca romana encontramos una pila circular excavada en un bloque cuadrado con las cuatro esquinas labradas a veces con un tr\u00e9bol de tres hojas, uno de cuatro hojas, o una estrella, o quiz\u00e1s con acanaladuras dirigidas hacia un punto central com\u00fan figurando una concha marina. Violletle-Duc, despu\u00e9s de aludir a las mesas de piedra colocadas dentro del vest\u00edbulo de las iglesias primitivas de la Orden de Cluny y que serv\u00edan de soporte para las pilas  de agua bendita port\u00e1tiles, menciona una pila del siglo XII en Moutier-Saint-Jean, cuya jofaina descansa sobre una columna corintia. A comienzos del siglo XIII las pilas se tallaban en piedra y se les daba, interiormente, la forma de una semiesfera y, exteriormente, la de un prisma poligonal.   Pero de ah\u00ed en adelante, y durante una parte del per\u00edodo g\u00f3tico, aunque los arquitectos todav\u00eda contin\u00faan colocando los dep\u00f3sitos de las pilas contra los pilares o grupos de columnas, incrementaron su importancia y las coronaron con un dosel tallado, tal como puede verse en Villeneuve-sur-Yvonne (Yonne); de igual manera peque\u00f1as pilas excavadas en l\u00e1pidas, principalmente en los cementerios de Francia y de Occidente. Muchas pilas se colocan en un nicho en el muro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No poca sorpresa produce encontrar en la Edad Media pilas reservadas para el uso exclusivo de un determinado grupo de fieles. Hay prueba de esto en la inscripci\u00f3n de una pila conservada en el museo de Angers, donde se lee al efecto que nadie salvo cl\u00e9rigos y nobles ten\u00edan el privilegio de sumergir sus dedos en ella; la burgues\u00eda, los trabajadores y los pobres ten\u00edan vasijas puestas aparte para ellos solos:\n<\/p>\n<p>Clericus et miles; pergant ad cetera viles<br \/>\nNam locus hic primus; decet illos vilis et imus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las iglesias de los Pirineos todav\u00eda se ven pilas que, desde antiguo, estaban reservadas para el uso de la despreciada casta de los agotes (N. del T.: grupo humano de origen legendario sin datos hist\u00f3ricos fiables, marginados de la sociedad contempor\u00e1nea en diversos lugares de los Pirineos, al sur de Francia y norte de Espa\u00f1a, equiparados por la Iglesia Cat\u00f3lica, Papa Le\u00f3n X en 1514, a los dem\u00e1s grupos creyentes sin demasiado \u00e9xito.), mientras que el horror general que los leprosos inspiraban, y el cuidado con que se evitaba todo contacto con ellos, explica suficientemente la existencia de una pila especial para ellos en Saint Savin (Altos Pirineos) y en Milhac de Coutron (Dordo\u00f1a).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Inglaterra, en la Edad Media, las pilas llamadas  \u201cpilas de agua bendita\u201d (\u201cstoups\u201d) o \u201cpiedras de agua bendita\u201d, consist\u00edan en un peque\u00f1o nicho de alg\u00fan parecido a una piscina y que conten\u00eda una jofaina de piedra parcialmente empotrada en la pared, estando el nicho bajo el vest\u00edbulo o dentro, pero siempre cerca de la entrada a la iglesia.  Durante los siglos XV y XVI  las pilas volvieron a ser port\u00e1tiles y por general consist\u00edan en una tina colocada sobre un z\u00f3calo elevado, con una altura media de alrededor de cuarenta pulgadas (1.17 mts.).   La decoraci\u00f3n de estos peque\u00f1os monumentos sufri\u00f3 una completa modificaci\u00f3n. Italia y Espa\u00f1a han conservado admirables pilas esculpidas que datan del Renacimiento; la mayor\u00eda de ellas de m\u00e1rmol y su tama\u00f1o a veces las hace ser confundidas con pilas bautismales, de las que se distinguen principalmente porque no tienen tapas.   En Italia este estilo se encuentra en la catedral de Florencia, donde la fuente o pila d\u2019acqua santa se atribuye a Giotto; y en la catedral de Siena tiene la forma de una bella tina adornada con cabezas de \u00e1ngeles, entre las cuales cuelgan hermosas guirnaldas, y la cual descansa sobre un z\u00f3calo circular decorado con cuerpos desnudos en cadena; esto, a su vez, est\u00e1 colocado sobre un z\u00f3calo m\u00e1s bajo, igualmente embellecido con cabezas de \u00e1ngeles.  M\u00e1s tarde, en el siglo XVII y hasta los d\u00edas presentes (1910) serv\u00edan como pilas las valvas de una concha conocida como tridacna gigas, un molusco originario de Ocean\u00eda. Algunas conchas de esta especie son muy grandes y pesan tanto como 500 libras (227 kgs.). Valvas de tridacna gigas se utilizan como pilas de agua bendita en la iglesia de San Sulpicio en Par\u00eds, regaladas a Francisco I por la Rep\u00fablica de Venecia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pilas m\u00f3viles m\u00e1s antiguas tienen la forma de balde y en forma de conos truncados. Las m\u00e1s apreciadas por su antig\u00fcedad son de plomo o bronce, a veces incluso de madera cubierta con una l\u00e1mina de metal forjado. De todos modos, si alguna vez existieron pilas de plata o de plata dorada, es evidente que no han llegado hasta nosotros.   El cubo de plomo encontrado en Cartago, en el que los dibujos en relieve parecen haber sido seleccionados sin prop\u00f3sito alguno, tiene la notable peculiaridad de que lleva una inscripci\u00f3n griega en la que uno puede captar r\u00e1pidamente una alusi\u00f3n al agua bendita: \u201cCoge agua con alegr\u00eda porque la voz del Se\u00f1or est\u00e1 sobre las aguas\u201d.   La segunda parte de este epigrama se puede ver en un cubo de agua bendita en bronce conservado en el Museo Gaddi en Florencia: \u201cLa voz del Se\u00f1or est\u00e1 sobre las aguas; el Dios de majestad ha hablado\u201d.   Estas citas son del salmo 29(28),3 (N. del T.:  \u201cVoz de Yahveh sobre las aguas; el Dios de gloria truena\u2026\u201d Biblia de Jerusal\u00e9n, Descl\u00e9e de Browuer, Bilbao 1975).   El Museo Vaticano posee un cubo de bronce equipado con un asa y adornado con dibujos tallados del Salvador y los Doce Ap\u00f3stoles, y cada figura est\u00e1 designada con su nombre en letras griegas.   Un sarc\u00f3fago merovingio, hallado cerca de Abbeville, conten\u00eda los restos de un peque\u00f1o cubo de madera cubierto con una fina capa de bronce; y en el Museo de Dubl\u00edn hay un cubo anglosaj\u00f3n con una superficie de madera y provisto de un asa. En nuestra opini\u00f3n, ambos cubos sirvieron como pilas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cubos de este estilo permanecieron en uso por mucho tiempo; a menudo estaban hechos de metales preciosos en relieve, o incluso cortados de piedra dura o de un pedazo de marfil. El jarr\u00f3n de cristal en el tesoro de Venecia es un recipiente antiguo utilizado con prop\u00f3sitos lit\u00fargicos, quiz\u00e1s en el siglo X.   Pero a\u00fan m\u00e1s notable es la pila del siglo XI conservada en el tesoro de la catedral de Mil\u00e1n.  De forma esbelta y con una ligera forma de embudo, est\u00e1 adornada con cinco arcadas que sirven de marco a la Virgen Bendita y a los cuatro evangelistas.  En las arquivoltas de las arcadas hay cinco versos que designan a los diferentes personajes y todav\u00eda m\u00e1s arriba corre un friso de follaje con una inscripci\u00f3n. Este cubo de marfil mide aproximadamente 8 pulgadas de alto (20.32 cms.) por 4,7 (11.94 cms.) de di\u00e1metro en el borde superior y 3,5 (8.89 cms.) en la base.   En las arquivoltas de las arcadas son cinco versos que designan los diferentes personajes y a\u00fan m\u00e1s alta corre un friso de follaje con una inscripci\u00f3n.  El tesoro de la catedral de Lyon tiene tambi\u00e9n una pila de marfil producto del arte italiano. Pero el m\u00e1s antiguo de estos cubos est\u00e1 en el tesoro de Aquisgr\u00e1n, y se cree que data del siglo IX. En San Marcos, Venecia, existe una antigua pila tallada en un granate.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podr\u00edamos intentar enumerar muchas de las pilas de metal, aunque, en la mayor\u00eda de ellas el dise\u00f1o y la mano de obra tienen un decidido inter\u00e9s. El cubo parece haber prevalecido siempre, aunque variando de acuerdo a la fantas\u00eda.  As\u00ed, en el siglo IV, era costumbre que los donantes aplicaran su escudo de armas a estos regalos, productos del arte de la orfebrer\u00eda. En el siglo XV la tendencia lleg\u00f3 a ser todav\u00eda m\u00e1s marcada y el orfebre busc\u00f3 por todas partes pretextos para ejercitar su ingenio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Edad Media se tuvo tal respeto por el agua bendita que ni siquiera se tomaba de la pila sino era por medio de un aspersorio o rociador de agua bendita, sujeto con una peque\u00f1a cadena.   A partir de entonces el aspersorio fue el compa\u00f1ero inseparable de la pila.  Para sus aspersiones los antiguos usaban ramas de laurel o, a veces, mechones en la punta de un mango torneado.   Las representaciones m\u00e1s antiguas del aspersorio cristiano muestran una rama sumergida en la pila. A estos prop\u00f3sitos se empleaban ramas de hisopo, palmera y boj, as\u00ed como briznas de paja, y finalmente se puso en servicio el rabo del zorro, por su largo y sedoso pelo que result\u00f3 singularmente adaptable.  En franc\u00e9s antiguo el zorro se llamaba goupil, de aqu\u00ed la palabra goupillon, una de las varias expresiones del aspersorio de agua bendita.   Parecer\u00eda que alrededor del siglo XIII el aspersorio tom\u00f3 la forma moderna de una vara coronado por una rosa cubierta de cerdas; al menos, eso es lo que inferimos a partir de las miniaturas. Poco a poco los mangos de los aspersorios vinieron a estar muy ricamente adornados. El inventario del Duque de Anjou menciona un \u201caspersorio angular con tres nudos\u201d, y el inventario de Felipe el Bueno, \u201cun antiguo aspersorio de plata\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las reglas prescritas por San Carlos Borromeo para la construcci\u00f3n de pilas en la di\u00f3cesis de Mil\u00e1n, leemos lo siguiente: \u201cHasta aqu\u00ed hemos tratado de la sacrist\u00eda y varias otras cosas, hablemos ahora de la vasija destinada al agua bendita.  Ser\u00e1 de m\u00e1rmol o de piedra s\u00f3lida, ni porosa ni con grietas. Se apoyar\u00e1 sobre una columna espl\u00e9ndidamente labrada y no deber\u00e1 colocarse fuera de la iglesia sino dentro y, en la medida de lo posible, a la derecha de los que entren.   Habr\u00e1 una en la puerta por donde entran los hombres y otra en la puerta de las mujeres. No estar\u00e1n pegadas a la pared sino separadas de ella tanto como sea conveniente. Una columna o base las sostendr\u00e1 y no debe representar algo profano. Un aspersorio estar\u00e1 unido por una cadena a la vasija, la cual ser\u00e1 de lat\u00f3n, marfil o alg\u00fan otro material art\u00edsticamente trabajado\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pilas para uso privado son generalmente m\u00e1s peque\u00f1as que las port\u00e1tiles usadas en las iglesias. Estas eran muy ricas en oro y plata adornadas con perlas y esmalte. \u00daltimamente eran preferiblemente en forma de una peque\u00f1a palangana redonda suspendida de una placa fijada a la pared; por eso son \u201cpilas aplicadas\u201d. Est\u00e1n hechas de todos los materiales, marfil, cobre, porcelana, fayenza y piedra arenisca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  BARRAUD, De l&#8217;cau benite et des vases destines a la contenir in Bulletin monumental, XXXVI (1870), 392-467; ROHAULT DE FLEURY, La Messe. Etudes archeologiques, V (Par\u00eds); LECLERCQ, Benitier in Dictionnaire d&#8217;archeologie chret. et de liturgie; ENLART, Manuel d&#8217;archeologie francaise, I (Par\u00eds, 1902), 782; MILLET, Recherches au Mont-Athos in Bulletin de correspondance hellenique, XXIX (1905), 105-22.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Leclercq, Henri. \u00abHoly Water Fonts.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910. 22 Mar. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07433a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Andr\u00e9s Peral Mart\u00edn.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los recipientes destinados para el uso de agua bendita son de origen muy antiguo, y los testimonios arqueol\u00f3gicos compensan, en cierta medida, el silencio que, sobre ellos, guardan los documentos hist\u00f3ricos y lit\u00fargicos. 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