{"id":22754,"date":"2016-02-05T15:34:50","date_gmt":"2016-02-05T20:34:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-de-hipona-carta-140-a-honorato\/"},"modified":"2016-02-05T15:34:50","modified_gmt":"2016-02-05T20:34:50","slug":"agustin-de-hipona-carta-140-a-honorato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-de-hipona-carta-140-a-honorato\/","title":{"rendered":"AGUSTIN DE HIPONA: CARTA 140 A HONORATO"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Dios abandon\u00f3 y no abandon\u00f3 a Cristo en la Cruz \u00bfC\u00f3mo?<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Oraci\u00f3n como cabeza de la Iglesia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Car\u00e1cter dram\u00e1tico humanamente dram\u00e1tico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Oraci\u00f3n de Cristo como Jefe<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 El alma nunca es abandonada por Dios<\/li>\n<\/ul>\n<h1>Dios abandon\u00f3 y no abandon\u00f3 a Cristo en la Cruz \u00bfC\u00f3mo?<\/h1>\n<p>  Cristo de Mart\u00ednez Monta\u00f1\u00e9sEn 395, en el contexto donatista, Agust\u00edn comenta -por primer vez &#8211; el Salmo 21, mesi\u00e1nico y eclesial. Interpreta el grito del salmista&#160;: \u201c\u00bfDios m\u00edo, Dios m\u00edo. por qu\u00e9 me has abandonado?\u201d en los siguientes t\u00e9rminos:<br \/>\n  San Agust\u00edn de Hipona. Botticcelli\u201c\u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir el Se\u00f1or? Dios no lo hab\u00eda abandonado, porque el Se\u00f1or mismo era Dios, Hijo de Dios;  \u00bfpor qu\u00e9 entonces estas palabras? Porque nosotros est\u00e1bamos presentes, porque el Cuerpo de Cristo es la Iglesia (Ef. 1, 23). El Se\u00f1or parec\u00eda decir: este Salmo fue escrito acerca de M\u00ed: \u201cLa voz de mis pecados aleja de m\u00ed la salvaci\u00f3n\u201d \u00bfCu\u00e1les pecados? C\u00f3mo puede decir mis pecados sino porque reza por nuestros pecados e hizo de nuestros pecados sus pecados, para hacer de su justicia nuestra justicia\u201d<br \/>\n  Job, abandonado al demonio a pedido de este esp\u00edritu malhechor, recuper\u00f3 no obstante la salud ya durante esta vida&#8230;Este texto de Agust\u00edn interpreta el pensamiento del salmista y su uso por Jes\u00fas crucificado a la luz de la doctrina paulina de la incorporaci\u00f3n a Cristo.   Oraci\u00f3n del huertoSe percibe la influencia de los criterios exeg\u00e9ticos del donatista Ticonio. A los ojos del joven sacerdote Agust\u00edn, es en nuestro nombre y no en el suyo que Jes\u00fas retoma el grito del Salmista.   Por el contrario, el Se\u00f1or fue flagelado y nadie vino a su socorro. Grita \u2018\u00bfDios m\u00edo, Dios m\u00edo, por qu\u00e9 me has abandonado?\u2019 y nadie lo socorre\u201dA\u00fan m\u00e1s: hablando en nuestro nombre de sus pecados Jes\u00fas reza por nosotros los pecadores, nos justifica y salva. Estas palabras no s\u00f3lo no significan un imposible abandono del Verbo consubstancial por el Padre eterno, ni siquiera manifestar\u00edan un sufrimiento, una pasividad de la humanidad asumida por este Verbo, sino m\u00e1s bien subrayan su actividad salv\u00edfica.<\/p>\n<h1>Oraci\u00f3n como cabeza de la Iglesia<\/h1>\n<p>  El alma crsitiana ante Cristo flajeladoEs como Cabeza de la Iglesia, piensa Agust\u00edn, que Cristo crucificado canta el salmo 21. Esta impresi\u00f3n de impasibilidad humana de Cristo crucificado todav\u00eda no tiene un fundamento s\u00f3lido. Un poco m\u00e1s adelante, en el comentario del mismo salmo, Agust\u00edn menciona con insistencia los sufrimientos humanos de Jes\u00fas precisamente en el momento de repetir el grito de abandono del salmista:<br \/>\n  Cristo Rey de Burlas. Fra Ang\u00e9lico\u201cMuchos otros invocaron al Se\u00f1or y fueron inmediatamente librados de sus penas presentes, sin tener que esperar la vida eterna. Job, abandonado al demonio a pedido de este esp\u00edritu malhechor, recuper\u00f3 no obstante la salud ya durante esta vida&#8230; Por el contrario, el Se\u00f1or fue flagelado y nadie vino a su socorro. Grita \u2018\u00bfDios m\u00edo, Dios m\u00edo, por qu\u00e9 me has abandonado?\u2019 y nadie lo socorre\u201d<\/p>\n<h1>Car\u00e1cter dram\u00e1tico humanamente dram\u00e1tico<\/h1>\n<p>  El alma nunca es abandonada por DiosAqu\u00ed el car\u00e1cter humanamente dram\u00e1tico del grito de Jes\u00fas moribundo es obviamente percibido. Otras partes del comentario del mismo salmo muestran, en Cristo crucificado, la conciencia de ser, por sus sufrimientos mismos, el Salvador no de una parte de la humanidad sino del mundo entero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron 18 a\u00f1os y Agust\u00edn, probablemente en 413, comenta nuevamente -de manera m\u00e1s extensa- en el contexto del pelagianismo inicial, este mismo grito del salmista y de Cristo crucificado: \u201c\u00bfDios m\u00edo, Dios m\u00edo, por qu\u00e9 me has abandonado?\u201d en una carta a Honorato: la famosa ep\u00edstola 140\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el contexto del Salmo 72, Agust\u00edn nos hace entender que \u201cel Dios omnipotente otorga a los imp\u00edos los bienes de este mundo, para que los buenos no los busquen como algo de gran precio\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agust\u00edn toma como punto de partida de su explicaci\u00f3n, singularmente renovada, el siguiente principio general:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEste Salmo prof\u00e9tico, el Salmo 21, hablaba de la gracia de la nueva alianza escondida bajo el velo de la antigua y m\u00e1s precisamente bajo el velo de la forma del servidor doliente, abandonado que carga nuestras enfermedades (Is 53, 14) y es, en nuestro favor, en los dolores\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es \u201cel lenguaje de nuestra enfermedad, revestida por nuestra Cabeza, el que escuchamos en este Salmo\u201d.\n<\/p>\n<h1>Oraci\u00f3n de Cristo como Jefe<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principio de Cristo Jefe, hablando en nombre de su Cuerpo, aparece nuevamente. Poco despu\u00e9s viene la profundizaci\u00f3n decisiva: esto es la definici\u00f3n de la naturaleza \u00edntima del abandono sufrido por el justo del Salmo 21: \u201cCuando pedimos a Dios que nos otorgue los bienes temporales y que nos oiga, nos abandona en esto y no somos o\u00eddos; pero no nos abandona en lo tocante a bienes m\u00e1s elevados y preferibles, cuya inteligencia, gusto y deseo quiere inspirarnos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este principio, distinguiendo dos abandonos, uno temporal y corporal, el otro espiritual y eterno, es formulado como conclusi\u00f3n de un desarrollo muy notable: VII, 19; VIII, 20 y 22.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VII, 19. Si, cuando oramos a Dios para retener o conseguir los bienes temporales, no somos  escuchados, en el hecho de no escucharnos, nos abandona. Pero no nos abandona en cuanto a los bienes superiores, que quiere que comprendamos, prefiramos y codiciemos. Por eso sigue diciendo el salmo: He clamado a ti de d\u00eda sin que me escuchases y de noche -tambi\u00e9n aqu\u00ed se entiende \u201csin que me escuchases\u201d-. Pero mira lo que a\u00f1ade: y no (me escuchas) para mi insipiencia. Dice, pues, esto: no me escuchar\u00e1s cuando clamo de d\u00eda, esto es, en la prosperidad, para no perderla; ni de noche, esto es en la adversidad para que se me devuelvan los pr\u00f3speros que perd\u00ed. Pero esto lo haces no para mi insipiencia, sino m\u00e1s bien para que sepa qu\u00e9 es  lo que debo esperar, desear y requerir de ti ahora por la gracia del Nuevo Testamento. Yo clamo para que no me quiten los bienes temporales; T\u00fa, en cambio, habitas en el santuario, alabanza de Israel. No quiero que deseches este deseo m\u00edo; por el que busco la felicidad carnal. Y esto pertenece a la inmundicia de la vetustez, mientras que t\u00fa buscas la limpieza de la novedad. Cuando no atiendes a este deseo, nos abandonas, porque pides la claridad en que habitar. Ahora bien, la caridad de Dios se ha difundido en nuestros corazones, pero por el Esp\u00edritu Santo, que se nos ha donado. Por eso habitas en el santuario, alabanza de Israel. Alabanza de los que te ven, pues no ponen su alabanza en s\u00ed, sino en ti, \u00bfPues qu\u00e9 tienen que no hayan recibido? Quien se glor\u00eda, se glor\u00ede en el Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIII, 20. Tal es la gracia del Nuevo Testamento. Porque cuando en el Viejo Testamento advert\u00edas que s\u00f3lo de ti se deb\u00eda requerir y esperar esa felicidad terrena y temporal, en ti esperaron nuestros padres; esperaron y los libraste. A ti clamaron, y fueron salvados; en ti esperaron y no fueron confundidos. A esos padres, que viv\u00edan entre sus enemigos, los llenaste de riquezas los libraste de esos enemigos, les hiciste obtener gloriosas victorias y los liberaste de diversas muertes. Para que uno no fuese herido, pusiste un carnero; a otro le sanaste de su podredumbre y le devolviste el doble de lo que hab\u00eda perdido; a otro le conservaste ileso e \u00edntegro entre los leones hambrientos; otros, que, caminaban entre las llamas, pudieron alabarte con grata voz. Algo semejante esperaban los jud\u00edos que se realizara en Cristo, para comprobar si verdaderamente era Hijo de Dios. En nombre de ellos se dice en el libro de la Sabidur\u00eda. Conden\u00e9mosle a muerte afrentosa, pues habr\u00e1 moderaci\u00f3n en sus palabras. Si es verdadero Hijo de Dios, le tomar\u00e1 y librar\u00e1 de las manos de sus contrarios. Esto pensaron y erraron: su malicia los ceg\u00f3. Atendiendo al tiempo del Antiguo Testamento y a aquella felicidad temporal de los patriarcas, en la cual les mostraba Dios que tambi\u00e9n estos bienes eran un don suyo, no vieron que hab\u00eda llegado el tiempo en que ese Dios, que da los bienes temporales aun a los imp\u00edos, ten\u00eda que revelar en Cristo que con mayor propiedad da a los justos los bienes eternos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIII, 22. Por lo mismo, \u00a1oh hombres!, aprended por medio de la gracia del Nuevo Testamento a desear la vida eterna. \u00bfPens\u00e1is que es mucho el que Dios os libre de la muerte, como libr\u00f3 a vuestros padres, cuando Dios predicaba que \u00c9l era el \u00fanico que daba la felicidad terrena? Esa felicidad pertenece al hombre viejo, es decir, a la vetustez que empieza con Ad\u00e1n; pero yo soy gusano y no hombre: Cristo, no Ad\u00e1n. Si por el Viejo fuisteis viejos, sed nuevos por el Nuevo. Por Ad\u00e1n fuisteis hombres; por Cristo, hijos de hombre. Porque no sin causa se llama el Se\u00f1or en el Evangelio de un modo familiar hijo del hombre, m\u00e1s bien que hombre. Y no sin causa dice en otro salmo: A los hombres y jumentos salvar\u00e1s, Se\u00f1or; seg\u00fan se ha multiplicado tu misericordia. Porque tambi\u00e9n procede de ti esa salud que es com\u00fan a los hombres y a los jumentos. Pero los hombres nuevos tienen otra propia, muy alejada del consorcio de los jumentos, pues pertenecen al Nuevo Testamento.\n<\/p>\n<h1>El alma nunca es abandonada por Dios<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Percibimos con facilidad la idea fundamental de Agust\u00edn: el justo moribundo prueba en su carne un abandono divino, pero su alma no es de ninguna manera abandonada por Dios; Cristo en Cruz hizo suya la queja de todos los justos sufriendo este abandono con un deseo natural de sobrevivir sin muerte, al cual se un\u00eda, de hecho, el deseo carnal del viejo hombre que permanec\u00eda todav\u00eda en el justo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se introduce la consideraci\u00f3n de las dos Alianzas; la Antigua promet\u00eda la vida temporal, sin excluir la muerte, mientras que la Nueva promete la vida eterna pero pasando por la muerte. Para Agust\u00edn, las palabras del salmista, retomadas en nombre de la Iglesia por Cristo, expresan una queja humana frente a la negativa divina de una inmediata inmortalidad corporal, de una salvaci\u00f3n sin muerte; estas palabras del salmista est\u00e1 alejadas de la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de la muerte que promete la gracia del Nuevo Testamento, esto es de Cristo crucificado y resucitado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, Cristo en la Cruz, haciendo suyo el grito inicial del Salmo 21, quer\u00eda ense\u00f1ar el car\u00e1cter relativo y no absoluto del abandono sufrido a la hora de la muerte; Jes\u00fas quer\u00eda inculcar a los hombres la participaci\u00f3n en su abandono temporal y transitorio para arrancarlos del abandono eterno. Ense\u00f1aba la aceptaci\u00f3n de la muerte temporal para escapar a la muerte eterna. El hombre viejo se preocupa de la muerte temporal, el hombre nuevo de la vida eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>  Bertrand de Margerie S.J.Bertrand de Margerie S.J.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces internos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono Abandono\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en el Estoicismo y Budismo Abandono en el Estoicismo y Budismo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en Francisco de Sales Abandono en Francisco de Sales\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en San Juan Eudes Abandono en San Juan Eudes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en las Dos Alianzas Abandono en las Dos Alianzas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en la espiritualidad de San Agust\u00edn Abandono en la espiritualidad de San Agust\u00edn\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en la teolog\u00eda musulmana Abandono en la teolog\u00eda musulmana\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en el seno del Juda\u00edsmo Abandono en el seno del Juda\u00edsmo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono en Teresa de Liseux Abandono en Teresa de Liseux\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandono y espiritualidad ignaciana Abandono y espiritualidad ignaciana\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Dios abandon\u00f3 y no abandon\u00f3 a Cristo en la Cruz \u00bfC\u00f3mo? 2 Oraci\u00f3n como cabeza de la Iglesia 3 Car\u00e1cter dram\u00e1tico humanamente dram\u00e1tico 4 Oraci\u00f3n de Cristo como Jefe 5 El alma nunca es abandonada por Dios Dios abandon\u00f3 y no abandon\u00f3 a Cristo en la Cruz \u00bfC\u00f3mo? 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