{"id":22760,"date":"2016-02-05T15:35:02","date_gmt":"2016-02-05T20:35:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-de-hipona-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-iii\/"},"modified":"2016-02-05T15:35:02","modified_gmt":"2016-02-05T20:35:02","slug":"agustin-de-hipona-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-de-hipona-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-iii\/","title":{"rendered":"AGUSTIN DE HIPONA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (III)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n del Papa Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 30 de enero de 2008, la tercera que dedica a la figura de San Agust\u00edn de Hipona:  FE Y RAZON<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos volvemos hoy a retomar la gran figura de San Agust\u00edn. Mi querido predecesor Juan Pablo II le dedic\u00f3, en 1986, es decir, en el d\u00e9cimo sexto centenario de su conversi\u00f3n, un largo y denso documento, la carta apost\u00f3lica Augustinum Hipponensem.  El mismo Papa quiso definir este texto como \u00abuna acci\u00f3n de gracias a Dios por el don que hizo a la Iglesia, y mediante ella a la humanidad entera, gracias a aquella admirable conversi\u00f3n\u00bb. ( Augustinum Hipponensem, 1). Quisiera afrontar el tema de la conversi\u00f3n en una pr\u00f3xima audiencia. Es un tema fundamental no s\u00f3lo para su vida personal, sino tambi\u00e9n para la nuestra. El Evangelio del domingo pasado el Se\u00f1or mismo resumi\u00f3 su predicaci\u00f3n con la palabra:  \u00abConvert\u00edos\u00bb. Siguiendo el camino de san Agust\u00edn, podremos meditar sobre qu\u00e9 es esta conversi\u00f3n:  es algo definitivo, decisivo, pero la decisi\u00f3n fundamental debe desarrollarse, debe realizarse en toda nuestra vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La catequesis de hoy est\u00e1 dedicada, por el contrario, al tema fe y raz\u00f3n, que es un tema determinante, o mejor, el tema determinante de la biograf\u00eda de san Agust\u00edn. De ni\u00f1o hab\u00eda aprendido de su madre, M\u00f3nica, la fe cat\u00f3lica. Pero siendo adolescente hab\u00eda abandonado esta fe porque ya no lograba ver su razonabilidad y no quer\u00eda una religi\u00f3n que no fuera expresi\u00f3n de la raz\u00f3n, es decir, de la verdad. Su sed de verdad era radical y le llev\u00f3 a alejarse de la fe cat\u00f3lica. Pero su radicalidad era tal que no pod\u00eda contentarse con filosof\u00edas que no llegaran a la misma verdad, que no llegaran hasta Dios. Y a un Dios que no fuera s\u00f3lo una hip\u00f3tesis \u00faltima cosmol\u00f3gica, sino que fuera el verdadero Dios, el Dios que da la vida y que entra en nuestra misma vida. De este modo, todo el itinerario intelectual y espiritual de san Agust\u00edn constituye un modelo v\u00e1lido tambi\u00e9n hoy en la relaci\u00f3n entre fe y raz\u00f3n, tema no s\u00f3lo para hombres creyentes, sino para todo hombre que busca la verdad, tema central para el equilibrio y el destino de todo ser humano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas dos dimensiones, fe y raz\u00f3n, no deben separarse ni contraponerse, sino que deben estar siempre unidas. Como escribi\u00f3 Agust\u00edn tras su conversi\u00f3n, fe y raz\u00f3n son \u00ablas fuerzas que nos llevan a conocer\u00bb (Contra Academicos , III, 20, 43). En este sentido, siguen siendo famosas sus dos f\u00f3rmulas (Sermones, 43, 9) con las que expresa esta s\u00edntesis coherente entre fe y raz\u00f3n: crede ut intelligas (\u00abcree para comprender\u00bb) &#8211;creer abre el camino para cruzar la puerta de la verdad&#8211;, pero tambi\u00e9n y de manera inseparable, intellige ut credas (\u00abcomprende para creer\u00bb), escruta la verdad para poder encontrar a Dios y creer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos afirmaciones de Agust\u00edn manifiestan con eficacia y profundidad la s\u00edntesis de este problema, en el que la Iglesia cat\u00f3lica ve su camino manifestado. Hist\u00f3ricamente esta s\u00edntesis se fue formando, ya antes de la venida de Cristo, en el encuentro entre la fe jud\u00eda y el pensamiento griego en el juda\u00edsmo hel\u00e9nico. Sucesivamente en la historia esta s\u00edntesis fue retomada y desarrollada por muchos pensadores cristianos. La armon\u00eda entre fe y raz\u00f3n significa sobre todo que Dios no est\u00e1 lejos: no est\u00e1 lejos de nuestra raz\u00f3n, de nuestra vida; est\u00e1 cerca de todo ser humano, cerca de nuestro coraz\u00f3n y de nuestra raz\u00f3n, si realmente nos ponemos en camino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente esta cercan\u00eda de Dios al hombre fue experimentada con extraordinaria intensidad por Agust\u00edn. La presencia de Dios en el hombre es profunda y al mismo tiempo misteriosa, pero puede reconocerse y descubrirse en la propia intimidad: no hay que salir afuera &#8211;afirma el convertido&#8211;, \u00abvuelve sobre ti mismo. La verdad habita en el hombre interior. Y si encuentras que su naturaleza es mutable, trasci\u00e9ndete a ti mismo. Pero recuerda al hacerlo as\u00ed que trasciendes un alma que razona. As\u00ed pues, dir\u00edgete all\u00ed donde se enciende la luz misma de la raz\u00f3n\u00bb ( De vera religione , 39, 72). \u00c9l mismo subraya en una afirmaci\u00f3n famos\u00edsima del inicio de las Confesiones , autobiograf\u00eda espiritual escrita en alabanza de Dios: \u00abNos hiciste, Se\u00f1or, para ti, y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto, hasta que descanse en ti\u00bb (I, 1, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lejan\u00eda de Dios equivale, por tanto, a la lejan\u00eda de s\u00ed mismos. \u00abPorque t\u00fa &#8211;reconoce Agust\u00edn ( Confesiones , III, 6, 11)&#8211; estabas dentro de m\u00ed, m\u00e1s interior que lo m\u00e1s \u00edntimo m\u00edo y m\u00e1s elevado que lo m\u00e1s sumo m\u00edo\u00bb, interior intimo meo et superior summo meo&#160;; hasta el punto de que, en otro pasaje, recordando el tiempo precedente a su conversi\u00f3n, a\u00f1ade: \u00abT\u00fa estabas, ciertamente, delante de m\u00ed, mas yo me hab\u00eda apartado de m\u00ed mismo y no me encontraba\u00bb ( Confesiones , V, 2, 2). Precisamente porque Agust\u00edn vivi\u00f3 en primera persona este itinerario intelectual y espiritual, supo presentarlo en sus obras con tanta cercan\u00eda, profundidad y sabidur\u00eda, reconociendo en otros dos famosos pasajes de las Confesiones (IV, 4, 9 y 14, 22) que el hombre es \u00abun gran enigma\u00bb ( magna quaestio ) y \u00abun gran abismo\u00bb ( grande profundum ), enigma y abismo que s\u00f3lo ilumina y colma Cristo. Esto es importante: quien est\u00e1 lejos de Dios tambi\u00e9n est\u00e1 lejos de s\u00ed mismo, alienado de s\u00ed mismo, y s\u00f3lo puede encontrarse a s\u00ed mismo si se encuentra con Dios. De este modo logra llegar a su verdadero yo, su verdadera identidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser humano, subraya despu\u00e9s Agust\u00edn en el De civitate Dei (XII, 27), es sociable por naturaleza pero antisociable por vicio, y es salvado por Cristo, \u00fanico mediador entre Dios y la humanidad, y \u00abcamino universal de la libertad y de la salvaci\u00f3n\u00bb, como ha repetido mi predecesor Juan Pablo II ( Augustinum Hipponensem, 21): fuera de este camino, que nunca le ha faltado al g\u00e9nero humano, sigue afirmando Agust\u00edn en esa misma obra, \u00abnadie ha sido liberado nunca, nadie es liberado, nadie ser\u00e1 liberado\u00bb ( De civitate Dei , X, 32, 2). Como \u00fanico mediador de la salvaci\u00f3n, Cristo es cabeza de la Iglesia y est\u00e1 unido m\u00edsticamente a ella de modo que Agust\u00edn afirma: \u00abNos hemos convertido en Cristo. De hecho, si \u00e9l es la cabeza, nosotros somos sus miembros, el hombre total es \u00e9l y nosotros\u00bb ( In Iohannis evangelium tractatus, 21, 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pueblo de Dios y casa de Dios, la Iglesia, seg\u00fan la visi\u00f3n de Agust\u00edn, est\u00e1 por tanto ligada \u00edntimamente al concepto de Cuerpo de Cristo, fundamentada en la relectura cristol\u00f3gica del Antiguo Testamento y en la vida sacramental centrada en la Eucarist\u00eda, en la que el Se\u00f1or nos da su Cuerpo y nos transforma en su Cuerpo. Por tanto es fundamental que la Iglesia, pueblo de Dios, en sentido cristol\u00f3gico y no en sentido sociol\u00f3gico, est\u00e9 verdaderamente integrada en Cristo, quien, seg\u00fan afirma Agust\u00edn en una p\u00e1gina hermos\u00edsima, \u00abreza por nosotros, reza en nosotros, es rezado por nosotros como nuestro Dios: reconocemos por tanto en \u00e9l nuestra voz y nosotros en \u00e9l la suya\u00bb ( Enarrationes in Psalmos , 85, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la conclusi\u00f3n de la carta apost\u00f3lica Augustinum Hipponensem Juan Pablo II quiso preguntar al mismo santo qu\u00e9 pod\u00eda decir a los hombres de hoy y responde sobre todo con las palabras que Agust\u00edn confi\u00f3 en una carta dictada poco despu\u00e9s de su conversi\u00f3n: \u00abMe parece que se debe llevar a los hombres a la esperanza de encontrar la verdad\u00bb (Epistulae, 1,1); esa verdad que es Cristo, Dios verdadero, a quien se dirige una de las oraciones m\u00e1s hermosas y famosas de las Confesiones (X, 27, 38): \u00ab\u00a1Tarde te am\u00e9, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te am\u00e9! Y he aqu\u00ed que t\u00fa estabas dentro de m\u00ed y yo fuera, y por fuera te buscaba; y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que t\u00fa creaste. T\u00fa estabas conmigo, mas yo no lo estaba contigo. Reten\u00edanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no ser\u00edan. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respir\u00e9, y suspiro por ti; gust\u00e9 de ti, y siento hambre y sed, me tocaste, y abras\u00e9me en tu paz\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo Agust\u00edn encontr\u00f3 a Dios y durante toda su vida hizo su experiencia hasta el punto de que esta realidad &#8211;que es ante todo el encuentro con una Persona, Jes\u00fas&#8211;cambi\u00f3 su vida, como cambia la de cuantos, hombres y mujeres, en todo tiempo, tienen la gracia de encontrarse con \u00e9l. Pidamos al Se\u00f1or que nos d\u00e9 esta gracia y nos haga encontrar as\u00ed su paz.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n del Papa Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 30 de enero de 2008, la tercera que dedica a la figura de San Agust\u00edn de Hipona: FE Y RAZON Tras la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos volvemos hoy a retomar la gran figura de San Agust\u00edn. 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