{"id":22764,"date":"2016-02-05T15:35:11","date_gmt":"2016-02-05T20:35:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-de-hipona-pedagogo-de-la-sabiduria\/"},"modified":"2016-02-05T15:35:11","modified_gmt":"2016-02-05T20:35:11","slug":"agustin-de-hipona-pedagogo-de-la-sabiduria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-de-hipona-pedagogo-de-la-sabiduria\/","title":{"rendered":"AGUSTIN DE HIPONA: PEDAGOGO DE LA SABIDURIA"},"content":{"rendered":"<p>\n  San Agust\u00edn por G. B. BENVENUTI, llamado ORTOLANO(S. XVI)        <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Formaci\u00f3n y disc\u00edpulo agustiniano<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Studium sapientiae<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Peso y orden<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El curioso y el estudioso<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Sabidur\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Formador<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Formados en la Verdad de Dios<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Legislaciones b\u00e1rbaras y degradantes<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Fe: la otra v\u00eda del conocimiento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 La guerra se ha declarado: Mal contra Bien<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Deogracias<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 \u201cScientia et Caritas\u201d<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Desenmascarando<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">14 Educar<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-15\">15 Cultura<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-16\">16 Virtudes<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-17\">17 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h1>Formaci\u00f3n y disc\u00edpulo agustiniano<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos sabemos que San Agust\u00edn fue pedagogo. Y, como en los otros campos, sobresaliente. Todas sus obras llevan finalidad pedag\u00f3gica. Estudiante aventajado, intelectual indiscutible, fil\u00f3sofo, sic\u00f3logo y te\u00f3logo de referencia ineludible, maestro en el saber y el ense\u00f1ar, escritor puntual de los temas profundos y de actualidad, infatigable pastor, predicador, polemista, comunicador: sermones, ep\u00edstolas, tratados, instrucciones para los alumnos y para los maestros. [1]\n<\/p>\n<h1>Studium sapientiae<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00edtulo, con densidad propia, para la permanente formaci\u00f3n agustiniana, que al ser agustiniana, se abre necesariamente a todo hombre y a todo el hombre: \u201c\u00bfQu\u00e9 es mi coraz\u00f3n, sino un coraz\u00f3n humano m\u00e1s?\u201d.  Studium sapientiae es para San Agust\u00edn, \u201ctodo el esfuerzo cultural y moral, sobre todo en cuanto puede servir de soporte a la profesi\u00f3n cristiana\u201d (SS 9). Y a este studium sapientiae se volc\u00f3, excitado por la lectura del Hortensio. Y a los fil\u00f3sofos los llama as\u00ed porque profesan el studium sapientiae o la misma sabidur\u00eda (vel ipsam sapientiam profiteri). Y advierte que no es m\u00e1s noble la filosof\u00eda de los gentiles que nuestra filosof\u00eda cristiana, pues  \u2013una est vera philosophia\u2013  una sola es la verdadera filosof\u00eda, con tal que signifiquemos con ese nombre el estudio o el amor a la sabidur\u00eda (studium vel amor sapientiae (SS  9). Y siempre dedicar\u00e1 unas horas a la salud del alma que es la b\u00fasqueda incesante de la verdad. Sam Agust\u00edn establece una especie de ordo studiorum sapientae  que constituir\u00eda un m\u00e9todo o camino por el que cada uno resultase apto para comprender el orden de las cosas (fit quisque idoneus ad intelligendum ordinem rerum (Ib 9).  El studium sapientiae es acci\u00f3n y contemplaci\u00f3n, organizaci\u00f3n de vida y de costumbres, investigaci\u00f3n de los acontecimientos, ciencia, reflexi\u00f3n y contemplaci\u00f3n de la verdad en s\u00ed misma, en fin, todo a lo que noblemente se puede dedicar el hombre (SS 9).\n<\/p>\n<h1>Peso y orden<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peso y el orden son dos conceptos muy bien comprendidos por Agust\u00edn. Por el peso expresa el impulso gravitatorio al centro; el orden significa la direcci\u00f3n, la rectitud del movimiento. El movimiento que lleva al verdadero centro es ordenado; el que no es ordenado, es pecaminoso porque se desv\u00eda del fin. La \u00e9tica agustiniana est\u00e1 basada en la ontolog\u00eda o grados jer\u00e1rquicos de los seres. El esp\u00edritu ocupa un lugar medio: debajo de s\u00ed tiene todo lo corp\u00f3reo y material; sobre s\u00ed, al Creador suyo y del mundo. Entra aqu\u00ed en juego toda la dial\u00e9ctica del uti y del frui. (Obr. de S. Agust\u00edn, BAC. P. Cap\u00e1naga,  I 73-75).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Studium: significa empe\u00f1o, dedicaci\u00f3n, af\u00e1n, trabajo, cultivo, esperanzas\u2026 y el gozo del hallazgo. Es el camino de la cultura. Es superar veleidades que podr\u00edan ser objeto de la curiosidad, la cual puede presentarse falazmente como ciencia.  Hoy nuestros j\u00f3venes necesitan gu\u00edas claros y firmes para ense\u00f1arles a salir del paso ante las infinitas ventanas que se les abren a la frivolidad, a la curiosidad malsana y muchas veces pervertida. Hay que crear un clima, si queremos una ecolog\u00eda intelectual y moral para evitarles los extrav\u00edos incluso programados por ideolog\u00edas perversas;  nuestros j\u00f3venes, una vez rotos y estragados, ni siquiera encuentran el camino de vuelta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos que ofrecerles la solidez de los valores que se sostienen por s\u00ed mismos. Dada su entidad ontol\u00f3gica, los valores valen,  dice su definici\u00f3n, y son los que construyen al hombre. Tienen la val\u00eda<br \/>\ny la edificaci\u00f3n de las personas que los cultivan o ejercen,<br \/>\ny de quienes entran en relaci\u00f3n con ellas.\n<\/p>\n<h1>El curioso y el estudioso<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agust\u00edn distingue muy bien entre el curioso y el estudioso, as\u00ed como entre el religioso y el supersticioso, el cr\u00e9dulo y el creyente. Agust\u00edn habla de la vana curiositas  y aun de la sacrilega curiositas, cuando se dio a rid\u00edculas pr\u00e1cticas de superstici\u00f3n (Conf  III 3 5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Studious es \u201caquel que con todo empe\u00f1o se dedica a investigar todo lo que se refiere a la s\u00f3lida alimentaci\u00f3n y embellecimiento del alma\u201d (De util cred  9 22). Is qui ad animum nutriendum liberaliter atque ornandum pertinent, impensissime requirit. Impensissime, lo sabemos, est\u00e1 en superlativo y lleva la idea de esfuerzos y gastos extraordinarios y sacrificio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El studium abarca a todo el hombre con sus capacidades intelectivas, afectivas y operativas, y unifica dentro de \u00e9l los hallazgos<br \/>\nde todas las potencias. Si el Doctor de Hipona ocupara su c\u00e1tedra<br \/>\nen nuestro tiempo de ordenadores no cabe duda que hubiese dado clar\u00edsimas instrucciones para lo que hoy, con rimbombancia, quieren llamar aprendizaje interactivo. Que no es otra cosa la profundizaci\u00f3n<br \/>\no ampliaci\u00f3n de los niveles acad\u00e9micos, ascendiendo arm\u00f3nicamente:<br \/>\nen gradual intensidad intelectual y en s\u00f3lida construcci\u00f3n moral: palabras o signos, comunicaci\u00f3n o soledad, trabajo individual o en equipo, todo ser\u00e1 precioso espacio dom\u00e9stico o util\u00edsimos instrumentos  onlain; consciente relaci\u00f3n vertical con el Creador y sentida relaci\u00f3n horizontal con nuestro entorno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se requieren condiciones para la actividad del studiosus, pero ante todo, dice S. Agust\u00edn, es necesario un gran \u201camor a la verdad\u201d y gran docilidad a Dios, Verdad Primera y verdadero Maestro interior. El santo Doctor se confiesa con frecuencia amator sapientiae. Y su evaluaci\u00f3n final neta la resume as\u00ed: amor meus, pondus meum. Que tambi\u00e9n pod\u00eda haber formulado: pondus meum, veritas mea. El studium es, pues, ejercicio de amor que busca la posesi\u00f3n de las cosas verdaderas y nobles, y la comunicaci\u00f3n de esos bienes, ya como doctores en la escuela, ya como viatores en la calle y en la vida, pues siempre somos profesos<br \/>\nde la verdad, \u00fanica cosa, le escribe a su amigo Honorato, a la cual desde hace tiempo consagramos nuestras vidas. \u201ccui uni rei iam diu statuimus\u201d (De util cred  2 4). (SS 10).\n<\/p>\n<h1>Sabidur\u00eda<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alcanzar la sabidur\u00eda fue siempre la gran pasi\u00f3n agustiniana porque ella satisface los deseos del hombre y conduce a su formaci\u00f3n plena. Buscar la sabidur\u00eda es buscar a Dios, pues \u00bfa qu\u00e9 podemos llamar sabidur\u00eda, sino a la Sapientia Dei? Pero \u00bfqu\u00e9 es la Sabidur\u00eda de Dios sino la Verdad? Y la verdad lo es por cierta suprema Medida \u2013per aliquem summm modum\u2013 . Y esta suprema Medida lo es por s\u00ed misma: si enim summus modus, per summum modum modus est, per seipsum modus est. Y siendo perfecta y suma Medida necesariamente es verdadera Medida \u2013verus modus\u2013  (De b vita 4  34).  En ella, pues, se identifican la Verdad y el Bien, la Belleza y la Vida feliz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa oraci\u00f3n con que empieza los Soliloquios sintetiza las afirmaciones intelectuales y las convicciones cordiales no solo del Dios Creador, sino del Dios Padre de la verdad, Padre de la sabidur\u00eda, Padre de la bienaventuranza, de lo bueno y de lo bello, Padre de la luz inteligible que nos ilumina, Padre de la Prenda que nos recuerda la vuelta a Ti. En Dios est\u00e1 la fuente de la sabidur\u00eda de todos los que saben, as\u00ed como la luz espiritual que ba\u00f1a de claridad todas las cosas que brillan a la inteligencia, y el principio, fuente y causa de todo lo bueno y hermoso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y todo, dicho con repetid\u00edsimas expresiones est\u00e1ticas que declaran la inmutabilidad de Dios; y expresiones din\u00e1micas que dicen<br \/>\nsu permanente actividad. Seis veces seguidas en cortas frases engloba la esencia est\u00e1tica y din\u00e1mica del ser y del obrar de Dios: in quo et a quo et per quem  (Sol I 1 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTodos los casos del relativo vienen declinados como haciendo<br \/>\nla descriptiva suma del inmenso ser divino: Deus qui, Deus in quo, Deus per quem\u2026 Arist\u00f3teles mismo en su perdido escrito Sobre la oraci\u00f3n, habla del Dios trascendente y m\u00e1s que esp\u00edritu, y de la experiencia sicol\u00f3gica que \u00e9l establece como una de las pruebas de la existencia de Dios. \u201cAl que se adentra en esta iniciaci\u00f3n le conviene no tanto aprender (mazein) con el entendimiento cuanto vivir una experiencia interior (pazein), y entrar as\u00ed en la debida disposici\u00f3n de \u00e1nimo\u201d (epit\u00e9deios)\u201d (Fraile, 509). Ya que carece de Revelaci\u00f3n, la experiencia le viene de la vida s\u00edquica y de contemplar la ordenada gradaci\u00f3n de las perfecciones en el cosmos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl que llega a la suprema Regla o Medida por la Verdad es el hombre feliz. Deum habet quisquis beatus est. Hoc est animo Deum habere, id est, Deo frui (De b. vita  4 34). Esto es poseer a Dios, el gozar de Dios. Las dem\u00e1s cosas, son contenidas por Dios, pero no lo  poseen. Quamvis a Deo habeantur, non habent Deum.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si me preguntas qu\u00e9 es la sabidur\u00eda te dir\u00e9 que es modus animi, o \u201cla moderaci\u00f3n del \u00e1nimo, por la que mantiene un equilibrio,<br \/>\nsin derramarse demasiado ni encogerse m\u00e1s de lo que pide la plenitud\u201d  (quo sese animus librat ut neque excurrat in nimium neque infra quam plenum est coarctetur ), (De b vita 4 33). La c\u00e9lebre m\u00e1xima de los Siete Sabios: Med\u00e9n agan, la tiene por util\u00edsima (De b. vita 4  32).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sabidur\u00eda debe ser amada por s\u00ed misma; y la misma vida solo es un medio para alcanzarla. Tanto le entusiasm\u00f3 el Hortensio. \u201cLa sabidur\u00eda tiene un nombre en griego que se llama filosof\u00eda a la cual me encend\u00edan aquellas p\u00e1ginas. No faltan quienes han enga\u00f1ado sirvi\u00e9ndose de la filosof\u00eda encubriendo sus errores con nombre tan grande, tan dulce y honesto\u201d. Sunt qui seducant per philosophiam, magno et blando et honesto nomine colorantes et fucantes errores suos. Y dice el Hiponense que \u201ctambi\u00e9n all\u00ed se manifiesta aquel saludable aviso de tu Esp\u00edritu, y que conocemos por tu siervo: \u201cQue nadie os enga\u00f1e con vanas filosof\u00edas y argucias seductoras como suelen los hombres y no seg\u00fan Cristo, porque en \u00c9l habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad\u201d. \u201cVidete ne quis vos decipiat per philosophiam, et inanem seductionem\u2026 et non secundum Christum quia in ipso inhabitat omnis plenitudo divinitatis corporaliter\u201d (Co 2  8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fucus, es una orchilla o liquen de mar, de que se extrae el tinte rojo o p\u00farpura. Fucare, en lat. es colorear, acicalar; de ah\u00ed, adulterar, falsificar. San Agust\u00edn, hablando  del honesto nombre de Filosof\u00eda dice que hay quienes abusando de la filosof\u00eda seducen colorantes et fucantes errores suos (Conf  III 4 8).<br \/>\nLa sabidur\u00eda es conocimiento y experiencia, es saber y sabor que establece en la persona el \u201cordo amoris\u201d, la jerarqu\u00eda de valores<br \/>\ny el m\u00f3vil o raz\u00f3n de las opciones fundamentales de la persona (SS 11).\n<\/p>\n<h1>Formador<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde su conversi\u00f3n, vida y obra de S. Agust\u00edn es formar hombres sabios formando hombres cristianos, es decir, seg\u00fan la imagen de Cristo, la Sabidur\u00eda de Dios: Apud te est enim sapientia (Iob 12 16). S. Agust\u00edn jugar\u00e1 a lo Pablo con la jugosa palabra forma (morf\u00e9). Y hablar\u00e1 de Dios que nos form\u00f3, del hombre que se de-forma por el pecado, y que debe volver a Dios para re-formarse por el arrepentimiento, para con-formarse, configurarse con su Forma, o Molde o Modelo que es Cristo. Quedar in-formado, en su sentido teol\u00f3gico,  \u201cdel misterio de Dios, que es Cristo, en quien se hallan todos los tesoros de la sabidur\u00eda y de la ciencia\u201d, o, en las palabras originales, de la sof\u00eda y de la gnosis, (Col 2 3), (con la carga cultural o ideol\u00f3gica de la \u00e9poca). Por  tanto,  \u201cque nadie os enga\u00f1e ni con discursos especiosos ni con razones falsas\u201d (Col 2 4). En el eje y registro de esa tarea estar\u00e1 siempre el profesor, el  formador, el maestro. El hombre se forma cuando se convierte a la luz inmutable de la sabidur\u00eda\u2026 que no cesa de hablarle para que se vuelva a Aquel de quien procede, pues de otro modo no puede ser formado ni ser perfecto (De Gen ad litt, 1 5 10),  (Stud. Sap. 14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma in formam mutamur, atque transimus de forma obscura in formam lucidam\u2026 Quae natura (humana)\u2026 a deformi forma formosam transfertur in formam (De vera rel 12 24).  Y formosus, formosa = viene de forma: hermoso, bello, bien formado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Stabor atque solidabor in te, in forma mea, veritate tua (De Trin 8 14). Agust\u00edn, el brillante ret\u00f3rico de Mil\u00e1n, distorsiona incluso la gram\u00e1tica, para dar mayor eficacia expresiva a la acci\u00f3n de Dios. Me estabilizar\u00e9 (stabor, ser\u00e9 mantenido estable por ti, y ser\u00e9 s\u00f3lido, estar\u00e9 firme en Ti, (o t\u00fa me dar\u00e1s la solidez) en mi forma, en tu verdad (Conf XI  30 40). Abundemos en la traducci\u00f3n y su sentido: tu verdad es mi forma que me hace formosus = hermoso) con la cual, (por la fe en Cristo) quedamos \u201cformados y firmes\u201d. (Col 2 5). Que tambi\u00e9n aqu\u00ed, creemos, pueden aplicarse ambos adjetivos de Pablo a los Colosenses: \u201cformados y firmes\u201d. El ex\u00e9geta P. Alonso Sch\u00f6kel, hace alusi\u00f3n a Josu\u00e9, y comenta solamente: \u201cCon resonancias militares\u201d. S\u00ed, admitidas esas resonancias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl Verbo es la forma de todo lo formable, ya en la vida trinitaria como en la acci\u00f3n creadora y re-creadora del mundo; y especialmente, con las vitalizantes paradojas del cristianismo: desde el hecho deforme<br \/>\nde la Cruz para hacernos formados y con-formes\u201d (SS 14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Est Verbum Dei forma quaedam, forma non formata, sed forma omnium formatorum\u2026 Ipsum verbum, Sapientia Dei\u201d (Serm 117  2  3). Ipsa est species prima, qua sunt, ut ita dicam, speciata, et forma qua formata sunt omnia: ella es la especie primera por la cual son, por as\u00ed decirlo, especificadas; y la Forma por la que todas las cosas son formadas (De div quaest 23). (Por eso el mal, puesto que carece de toda forma, no tiene entidad: es (privatio boni) privaci\u00f3n de todo bien (De div q. 6). ]\n<\/p>\n<h1>Formados en la Verdad de Dios<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy nos refieren como noticia \u2013y noticia, en su origen, es algo digno de ser conocido\u2013  planteamientos y comportamientos descabellados y, en el mejor de los casos, rid\u00edculos. Otros abiertamente irracionales y tr\u00e1gicos. Es de admirar que S. Agust\u00edn, afincado por su inteligencia y ya afirmado por la fe in Veritate Dei, formado en la Verdad de Dios, se ve intelectualmente  liberado y moralmente vacunado para escapar indemne de los barros de su tiempo; dice que ya no sufrir\u00e1 las cuestiones impertinentes de los hombres que, por la enfermedad contra\u00edda por su pecado, (poenali morbo) preguntan m\u00e1s de lo que son capaces de entender. Y a esos planteamientos los llama  vanitatem loqui, pura vanidad o  hablar por hablar (Conf XI 30 40).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nadie se le oculta que padecemos un recrudecimiento del Mal por los nuevos emperadores, en abuso de poder, con m\u00e1s grav\u00edsima culpabilidad que los c\u00e9sares romanos. Los \u201cnuevos emperadores\u201d,<br \/>\ns\u00ed pueden pensar que por el hecho de profesar los creyentes su fe cristiana denuncian sus corrupciones, su vida de libertinaje, su pretender quedar, v\u00e1lganos la expresi\u00f3n, \u201cm\u00e1s anchos que largos\u201d y propalar su ate\u00edsmo o su irreligi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero saben bien que los cristianos no son ning\u00fan peligro para el estado ni para la sociedad, ni siquiera para su tren de vida. Al contrario: el bien que la Iglesia aporta al hombre y al mundo es invalorable.\n<\/p>\n<h1>Legislaciones b\u00e1rbaras y degradantes<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por quedar encerrados bajo una legislaci\u00f3n b\u00e1rbara y degradante, todos somos tiznados y heridos. En muchos pa\u00edses, legislaciones aberrantes como el aborto, la sodom\u00eda, el tanatismo (que no eutanasia),<br \/>\nson depravaciones inadmisibles que nos averg\u00fcenzan a todos. La matanza de los ni\u00f1os, propiciada y pagada oficialmente,  es el signo de la barbarie m\u00e1s criminal que est\u00e1 perpetrando la historia de la Humanidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, muy inteligentemente dec\u00eda el convertido ingl\u00e9s Chesterton que la Iglesia es la \u00fanica realidad que salva al hombre de la degradante esclavitud de ser hijo de su \u00e9poca. Pertenecemos cronol\u00f3gicamente a esta \u00e9poca, pero de ninguna manera puede contarnos leg\u00edtimamente entre los suyos. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo, nos advierte Jes\u00fas (Jn 17 14-17). Ya en los tiempos de la Ciudad de Dios, retaba S. Agust\u00edn: Quien no vea las admirables obras del Cristianismo est\u00e1 ciego; quien las vea y no las alabe  es un ingrato (CD 1 7). S\u00ed, porque sin desentendernos de esta dimensi\u00f3n temporal, sino ce\u00f1idos a un  responsable e integral compromiso con lo humano, nos trasportamos a la vez a la mism\u00edsima actualidad y eternidad de Cristo: El mismo, ayer, hoy y siempre: Heri et hodie idem, et in saecula (Hb 13 8).\n<\/p>\n<h1>Fe: la otra v\u00eda del conocimiento<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">[La Iglesia nos ense\u00f1a que existe doble v\u00eda de acceso al conocimiento: una por los sentidos y la raz\u00f3n natural: Caeli enarrant gloriam Dei (Sal 18 2; Ro 1 20);  la otra v\u00eda (alia via) de conocimiento  es por la fe divina (D 3004  3015). Es la ventaja doblada de quienes, por gracia, poseemos la fe]. Al repasar la historia de la Filosof\u00eda constatamos con facilidad el paso de escuela a escuela o la ca\u00edda de un error  en otro. La adquisici\u00f3n<br \/>\ny evoluci\u00f3n del pensamiento hace que demos por superados muchos<br \/>\nde esos razonamientos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Racionalistas o epic\u00fareos, positivistas o estoicos, todos padecen<br \/>\nel craso error, ense\u00f1ar\u00e1 el Doctor Africano, de creer que el  hombre se puede sanar o salvar, o alcanzar la felicidad por s\u00ed mismo (Cap\u00e1naga 120). Solo te puede hacer feliz el que te hizo, dir\u00e1 el Gran Inquieto. Por eso, gracias al Don de la fe, que poseemos por gracia, gozamos de un horizonte<br \/>\nde certezas que nos descubren claro y seguro el sentido de nuestra vida,<br \/>\ny nos dan experiencia gozosa de la dignidad que nos ha sido revelada: somos dinast\u00eda de Dios (Hc 17 28).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La llegada de la fe cristiana hizo dar saltos decisivos a la filosof\u00eda; pero adem\u00e1s, desde la fe, estar\u00e1 curado nuestro discurso contra esas \u201cvaciedades\u201d de que habla el santo. Sobre todo, contra inicuas aberraciones que hoy padecen muchas sociedades por legislaciones interesadas, perversas y abiertamente contrarias a la dignidad y al simple concepto de persona. No es necesario ser cristiano para saber que el aborto es un crimen abominable. La metaf\u00edsica de la persona, y la sana filosof\u00eda nos lo ense\u00f1an. Cierto. Pero la fe nos afianza en una visi\u00f3n m\u00e1s clara y en una actitud m\u00e1s firme de la \u201ccuesti\u00f3n\u201d, por usar el t\u00e9rmino agustiniano. Y a nosotros, como formadores, nos corresponde ilustrar y hacer s\u00f3lida la verdad en la inteligencia de los ni\u00f1os y de los j\u00f3venes, para que el mundo y las ideolog\u00edas del Mal, libertarias o liberticidas, no los estraguen por el abismo de la depravaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos la responsabilidad de cambiar los tiempos que padecemos. Ya S. Agust\u00edn acu\u00f1\u00f3 la frase: Nos sumus tempora: quales sumus, talia sunt tempora (Serm 80 8). Probablemente inspirada en parejo tono de arenga ciceroniana. Como agustinianos, y  \u2013permitidme la expresi\u00f3n\u2013  adem\u00e1s de lo dem\u00e1s,  asuminos la obligaci\u00f3n sagrada de hacer los tiempos mejores. Y solo podr\u00e1n serlo, si nosotros, \u00a1ea! nosotros, nos empe\u00f1amos en que lo sean.\n<\/p>\n<h1>La guerra se ha declarado: Mal contra Bien<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra nos la han declarado y est\u00e1 abierta, aunque casi nadie hable de ella: el Mal contra el Bien. Sin caer en temores baratos o simplistas. Ni acorralarnos por la observaci\u00f3n cursi de que hablar as\u00ed sonar\u00eda a manique\u00edsmo. El Mal es ya tan descarado que no podemos dudar ni de su ra\u00edz ni de su perversidad. Tenemos que enfrentarlo con el Bien, con el abanico de las virtudes y de los valores, a sabiendas y con certeza, de que el Mal tiene un l\u00edmite y una derrota: ser vencido por el Bien.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paladinamente ha denunciado el Papa Juan Pablo II el Mal como programa<br \/>\nque experiment\u00f3 en su propia carne y sangre: \u201cEl Bien es mayor que cualquier mal. El Bien que, en definitiva, tiene su fuente \u00fanicamente<br \/>\nen Dios. El l\u00edmite impuesto al mal por el bien divino se ha incorporado<br \/>\na la historia del hombre\u201d  (Mem. e ident.). Es la tarea ingente que el gran Maestro de Occidente se propuso: defender la Ciudad de Dios de sus enemigos. Es, pues, espec\u00edficamente el creyente, quien tiene que vencer<br \/>\nel Mal con la siembra del bien (Ro 12  21), y realizar d\u00eda a d\u00eda, aunque nadie la escriba, la Historia del Bien.\n<\/p>\n<h1>Deogracias<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMe aburre el repetir muchas veces las mismas cosas\u201d, decimos. Ya lo hab\u00eda confesado el di\u00e1cono Deogracias cuando le pidi\u00f3 al obispo Agust\u00edn unas normas y consejos para seguir impartiendo su ense\u00f1anza. Y le mand\u00f3 todo un libro de catequesis para catequistas: el De catechizandis rudibus. La frase ya consignada por S\u00e9neca, homines, dum docent, discunt (Epist VII), todos la firmamos como cierta. Pero en S. Agust\u00edn tiene su peculiar hondura y total implicaci\u00f3n de la persona.  Cuando ense\u00f1amos, todos somos un poco \u201chermanos o padres\u201d para nuestros alumnos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maestro Agust\u00edn no duda en aconsejar que ejerzamos incluso como \u201cmadres\u201d: congruamus eis per fraternum, paternum,  maternumque amorem, et copulatis cordi eorum etiam nobis nova videbuntur: acerqu\u00e9momos a los alumnos con afecto fraterno, paterno, incluso materno; hagamos por fundirnos con sus corazones, y aquellas cosas que para nosotros son viejas volver\u00e1n a parecernos nuevas. Tanto puede el sentimiento y el afecto al otro: Habitemus in invicem: nos habitamos rec\u00edprocamente: ellos en nosotros cuando nos escuchan, y nosotros en ellos porque  \u2013quodam modo\u2013   en cierto modo  aprendemos lo que les ense\u00f1amos (De cat rud 12 17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S. Agust\u00edn es, al fin, tambi\u00e9n el mejor cultor, si no el fundador de  la philosophia cordis en su doble direcci\u00f3n: trasmitir la verdad al entendimiento a trav\u00e9s del afecto o la escuela del coraz\u00f3n:  non intratur in veritatem nisi per caritatem (Cont Faust 32 18). Y hacer gustar el conocimiento afectivo de la sabidur\u00eda, de la verdad sabida por el entendimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y nos lo describe siempre con su inarrancable fibra cordial: cuando ense\u00f1amos a alg\u00fan visitante un paisaje o una ciudad que nosotros cruzamos sin mayor inter\u00e9s porque la conocemos, \u00bfno sucede que nuestro placer<br \/>\nse renueva por su placer ante la novedad? Et tanto magis quanto sunt amiciores: Y tanto m\u00e1s, cuanto m\u00e1s amigos son; porque cuanto m\u00e1s vivimos en ellos por el amor o la amistad,  tanto m\u00e1s se hacen para nosotros nuevas las cosas que nos eran viejas (in nobis nova fiunt quae vetera fuerunt 2). Y nadie podr\u00e1 negarle al Hiponense esta verdad ni bajo<br \/>\nel punto del efecto sicol\u00f3gico ni como resultado pedag\u00f3gico. En Agust\u00edn, pensador profundo y sentidor eminente, todo ser\u00e1 siempre opus mentis et cordis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso el maestro, y en especial, el agustiniano, para serlo de verdad, debe, adem\u00e1s de profesor, ser testigo. No solo creer en la bondad, en la verdad y en la utilidad de lo que ense\u00f1a, sino que lo que ense\u00f1a es una verdad particular que participa de la Verdad universal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeras frases del Papa de la sonrisa, Juan Pablo I, fue no solo hacer original homenaje de agradecimiento, llam\u00e1ndose un Papa por vez primera en la Historia con dos nombres, por sus grandes predecesores Juan XXIII y Pablo VI, sino sobre todo por haberlos entendido y sentido como maestros y testigos: las dos caras de la id\u00e9ntica medalla de la verdad vivida por cada cual en su peculiar manera. Y as\u00ed pide al cielo que quisiera para su pontificado poseer la admirable scientia mentis de Pablo VI y la reconocida sapientia cordis de Juan XXIII.<br \/>\nA quien el mundo llam\u00f3 de manera espont\u00e1nea y familiar \u201cel p\u00e1rroco del mundo\u201d; y hasta el sistema m\u00e1s ciego y opresor que ha padecido el orbe,<br \/>\nel comunismo-socialismo, lo reconoci\u00f3 siquiera, como \u201cel Papa Bueno\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se establece, pues, el amor como m\u00e9todo de conocimiento, pero tambi\u00e9n como la talla o estatura o solvencia del ejercicio profesional como ense\u00f1ante. La cara es el espejo del alma, dice el conocido proverbio. \u201cImago animi sermo est\u201d, se expresaban los latinos. Los gestos del rostro nos hablan del alma y tendr\u00e1n m\u00e1s fuerza persuasiva si con ellos acompa\u00f1amos el contenido de la lecci\u00f3n. Si el hilo de nuestro discurso vibra con nuestro gozo, tanto m\u00e1s f\u00e1cilmente ser\u00e1 recibido por nuestros alumnos (De Catech. rud 2 3 12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra tarea did\u00e1ctica, como agustinianos, no solo ser\u00e1 tener alumnos, (de alere = alimentar) es decir, nutrir su inteligencia con conocimientos, que los har\u00e1 eruditos (de e rudis), los sacar\u00e1 de la rudeza; sino hacer disc\u00edpulos, seguidores convencidos de la Verdad absoluta que profesamos, desde la participada verdad que les ense\u00f1amos. Pero ello demanda, record\u00e9moslo otra vez, ser testigos, vivir la gracia de ser cristianos y, sobre todo, del Ser cristiano, ontolog\u00eda, nueva entidad, pues en el bautismo hemos nacido de arriba (Jn 3 3. 5); por el sacramento se nos ha dado un nuevo ser: somos nueva criatura. Desde esta naturaleza nueva podremos identificarnos con los mejores esfuerzos y las ense\u00f1anzas m\u00e1s subidas y sentidas de nuestro Padre. Ello, y desde el puesto donde<br \/>\nnos ha colocado la vida, nos har\u00e1 permanecer fieles disc\u00edpulos e incluso, ejercer de buenos maestros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me pareci\u00f3 v\u00e1lido traer, entre muchas, una an\u00e9cdota familiar. Estando yo en casa de mi hermana Elena, vino un se\u00f1or a tratar alg\u00fan leve asunto. Era domingo y mi hermana le pregunt\u00f3 con sencillez y la confianza que le permit\u00eda:  \u2013\u00bfPero has ido a misa? Al contestarle que no hab\u00eda tenido tiempo, le respondi\u00f3 mi hermana: \u2013\u201cPues hijo, de Dios venimos y a Dios vamos\u201d. Eso: justamente la respuesta agustiniana que jam\u00e1s hab\u00eda le\u00eddo mi hermana en S. Agust\u00edn, pero que su vivencia de la verdad cristiana le inspir\u00f3 el acierto de la verdad dogm\u00e1tica. Es el testigo: que no pierde el oficio de ense\u00f1ar como gracia lo aprendido como gracia. El testimonio nos convierte en maestros autorizados.\n<\/p>\n<h1>\u201cScientia et Caritas\u201d<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el lema irrenunciable de todo agustino y de todo agustiniano. Y no solo como dos cumbres deseables, sino como integraci\u00f3n de camino c\u00e1lido de conocimiento, ya que este m\u00e9todo es el que mide y cala mejor la antropolog\u00eda y se encuentra con el hombre concreto que piensa, que siente y que quiere: Amor meus,  pondus meum. \u201cEl hombre, proclama Unamuno, es m\u00e1s lo que siente que lo que piensa\u201d. Y recrimina a Arist\u00f3teles, casi acremente, su definici\u00f3n del hombre como animal racional, \u00bfpor qu\u00e9 no, animal sentimental? Lo mismo le espetar\u00e1 a Descartes. Pero quiero anotar aqu\u00ed una observaci\u00f3n del P. D\u00edez del R\u00edo: \u201cRep\u00e1rese que, a diferencia de la mentalidad moderna, para Agust\u00edn, el af\u00e1n de conocer no es para tener y poder, sino para amar\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el s. XVII se hizo proverbial, la frase del fil\u00f3sofo ingl\u00e9s Francisco  Bac\u00f3n: Et ipsa scientia potestas est;  o Knowledge is power. Cierto, el saber, el conocimiento es poder. Tantum possumus quantum scimus. Conocer, s\u00ed, las leyes naturales  \u2013regnum hominis\u2013, para poder dominar la naturaleza, y no para dome\u00f1ar al hombre. Porque el poder del conocimiento sin la necesaria direcci\u00f3n de los principios \u00e9ticos, como presionan amenazantes grupos sin conciencia, en los medios dom\u00e9sticos hace hombres corruptos, y en los niveles de gesti\u00f3n pol\u00edtica, cient\u00edfica o ideol\u00f3gica, ese poder, decimos, lleva a la calamidad, una vez m\u00e1s, a la sociedad entera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autonomismo radical queda excluido de la metaf\u00edsica agustiniana que se funda como principio racional y sicol\u00f3gico en ese tr\u00edpode del esse a Deo, esse in Deo, esse ad Deum. (Ob. de S. Ag., I BAC, 1979.  introd.  Cap\u00e1naga 72). S\u00ed, porque de Dios venimos, in Dios crecemos y a Dios vamos (Hc 17 28). Y bajando a la parcela de la experiencia propia debo confesar que tambi\u00e9n yo he percibido en algunos, y a ra\u00edz de alg\u00fan conocimiento, particularmente t\u00e9cnico, ese af\u00e1n de tener y poder. He llegado a la conclusi\u00f3n de que algunos no ense\u00f1an bien o no quieren ense\u00f1ar lo que saben, y racionan sus conocimientos para que los alumnos se contenten con  lo m\u00ednimo, o al menos, dependan de la ventajosa posici\u00f3n del mercader. (Como si les pareciera ser menos o perder algo de s\u00ed cuando el alumno comprende; o quiz\u00e1s temieran que puede peligrar su \u201cpuesto\u201d de d\u00f3mine).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de la Sabidur\u00eda contiene una preciosa per\u00edcopa sobre el aprecio alt\u00edsimo de este don: \u201cEn su comparaci\u00f3n tuve en nada la riqueza\u2026 Todo el oro a su lado es un poco de arena, junto a ella la plata vale lo que el barro; me propuse tenerla por luz porque su esplendor no tiene ocaso\u201d (Sb 7 8-10). La Liturgia de las Horas trae unos vers\u00edculos en la cap\u00edtula del Oficio divino que aplica por su sabidur\u00eda, por su ciencia y ense\u00f1anza a los Doctores de la Iglesia: \u201cAprend\u00ed sin malicia, reparto sin envidia y no me guardo sus riquezas; porque es tesoro inagotable para los hombres; los que la adquieren se atraen la amistad de Dios, porque el don de su ense\u00f1anza los recomienda\u201d (Sb 13-14). El P. Alonso Sch\u00f6kel comenta: \u201cEl Eclo compara la sabidur\u00eda a un oc\u00e9ano: siendo inagotable, de ese tesoro pueden participar todos. (La Bibl del Peregr Sab 7 14). Y bajo el vers\u00edculo 24 del c.6: \u201cMuchedumbre de sabios salva al mundo\u201d, el mismo P. Alonso comenta: \u201cEl sabio que se guarda su sabidur\u00eda ya est\u00e1 demostrando que no es sabio y que su mercanc\u00eda no es aut\u00e9ntica\u201d (La Bibl del Peregr Sab 6 24).<br \/>\nPor eso siempre la sapient\u00edsima receta agustiniana: \u201cQue tu sabidur\u00eda no sea con soberbia, ni tu humildad sin sabidur\u00eda\u201d. (Nec sapientia vestra sit cum superbia, nec humilitas sine sapientia). (En in ps 112  2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos grandes capadocios, S. Basilio y S. Gregorio Nacianceno son un ejemplo de lo que es la sana amistad con la santa emulaci\u00f3n. \u201cConfes\u00e1bamos nuestras ilusiones y nuestro m\u00e1s hondo deseo de alcanzar la filosof\u00eda\u2026 y \u00e9ramos todo lo compa\u00f1eros y amigos que nos era posible ser, aspirando a id\u00e9nticos bienes. Nos mov\u00eda un mismo deseo de saber, actitud que suele ocasionar profundas envidias, y sin embargo, carec\u00edamos de envidia. Contend\u00edamos no para ver qui\u00e9n era el primero, sino para averiguar qui\u00e9n ced\u00eda al otro la primac\u00eda; y cada uno consideraba la gloria del otro como propia. Parec\u00edamos una misma alma que sustentaba dos cuerpos\u201d. Y el doctor africano viene a sentir y decir igual que los capadocios: Donum Dei, quod ipse non habet, nullus in altero invideat, nullus irrideat. In spiritualibus bonis, tuum deputa quod amas in fratre; suum deputet quod amat in te (De cat rud 12 17). -13-\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl noble oficio de la c\u00e1tedra, sobre todo, del profesor agustiniano; que tendr\u00e1 que darlo todo y darse todo, y que lo ser\u00e1 siempre, en la clase y en la calle, cuando ense\u00f1a y doquiera que sea preguntado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n ha de ense\u00f1ar con ingenio, llegando incluso a captar la posible malicia, con la divina oportunidad del m\u00e9todo jesucristiano en el Evangelio: Unas veces respondiendo m\u00e1s de lo expl\u00edcitamente preguntado; otras acudiendo a gestos que entran por los ojos y alcanzan el entendimiento; en ocasiones, preguntando a su vez, y si es el caso, callando:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la cuesti\u00f3n de los fariseos sobre el mandamiento m\u00e1s importante de la Ley, les recitar\u00e1 por a\u00f1adidura el segundo por el que no preguntaron, pero les ense\u00f1a que es similar al primero (Mt 22 36-39). Otras veces responder\u00e1 con un ejemplo al vivo: Los disc\u00edpulos preguntan sobre qui\u00e9n es el mayor en el Reino de los cielos, no dud\u00f3 en llamar a un ni\u00f1o y plantarlo en medio de ellos: Si no lleg\u00e1is a haceros (y el verbo griego es ginomai, el proceso de llegar a ser) como los ni\u00f1os, no entrar\u00e9is en el Reino (Mt 18 1-3). Y con ese prop\u00f3sito rezaba Unamuno: Agranda la puerta, Padre, \/ porque no puedo pasar; \/ la hiciste para los ni\u00f1os, \/ yo he crecido a mi pesar. \/ Si no me agrandas la puerta, \/ ach\u00edcame, por piedad: \/  vu\u00e9lveme a la edad bendita  \/ en que vivir es so\u00f1ar.\n<\/p>\n<h1>Desenmascarando<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y veces habr\u00e1 en que haya que desenmascarar. Entonces ser\u00e1 prudente poner una cuesti\u00f3n, y sabio incluso, no contestar: Ense\u00f1ando Jes\u00fas en el Templo, se le acercaron los sumos sacerdotes y senadores y le preguntaron con qu\u00e9 autoridad hac\u00eda eso. Jes\u00fas les contest\u00f3: os lo dir\u00e9, si antes me respond\u00e9is a esta pregunta: El bautismo de Juan, de d\u00f3nde era, \u00bfde Dios o de los hombres? Se concitaron para no dejarse cazar: \u201cOjo, con lo que decimos: si confesamos que del cielo, nos dir\u00e1 que por qu\u00e9 no le cre\u00edmos; si respondemos que de los hombres, tememos a  la gente, pues todos lo tienen por profeta. As\u00ed que \u2013le respondieron\u2013  no lo sabemos\u201d.  \u2013Ah, \u00bfno?  Pues tampoco yo os digo con qu\u00e9 autoridad hago esto\u201d (Mt 21 23 27).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo ser\u00e1 ense\u00f1ar. Y eso por el valor mismo de la educaci\u00f3n y por el deber ineludible que tenemos de formar, como profesos de la fe y de la ense\u00f1anza: \u201cA aprender debe invitarnos la suavidad de la verdad; a ense\u00f1ar nos obliga la necesidad de la caridad\u201d  (Dulc q 3 6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque el institutor o preceptor, o pedagogo o profesor o mistagogo, que todo ello debe ser el maestro agustiniano, es por antonomasia, educador y formador de todo el hombre. De valores temporales y espirituales, inmanentes y trascendentes. Y tendr\u00e1 que ejercer como el escriba \u201cdoctus in regno\u201d, Doctor en Reino, y ser semejante al paterfamilias que, de su tesoro, sacar\u00e1 siempre nova et vetera, cosas nuevas y viejas (Mt 13 52).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h1>Educar<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">S. Agust\u00edn sabe muy bien que educar, ense\u00f1ar, formar, es, en primer lugar, e-ducere, es decir, sacar de; no solo sacar de dentro las posibilidades, aficiones, potencias que pudiera poseer el alumno; sino adem\u00e1s, sacar del medio corrompido, del ambiente viciado, del extrav\u00edo, del error\u2026 y, cristiano cabal, del pecado  (que para Agust\u00edn es pede cadere, patinar, dar un traspi\u00e9, errar, no alcanzar la meta). En el campo moral, supone un desorden, una suversi\u00f3n o corrupci\u00f3n del orden de la Creaci\u00f3n:  el error m\u00e1s grave,  el m\u00e1s empeque\u00f1ecedor de la persona. Y lo sabe no solo por la observaci\u00f3n y su historia con los alumnos, sino por amarga experiencia propia.  Y, llev\u00e1ndolo al extremo, si consideramos el pecado como carencia de bien y negaci\u00f3n de entidad, la persona quedar\u00eda metaf\u00edsicamente reducida a la m\u00e1s m\u00ednima expresi\u00f3n del ser. \u201cEducar significa sacar el coraz\u00f3n del formando de una situaci\u00f3n de presente para llevarlo m\u00e1s all\u00e1, hacia su futuro como persona y como miembro de una comunidad\u201d (Stud. Sap. 147). Sabemos bien \u2013y no se lo calla\u2013, de qu\u00e9 manera  \u2013atrociter\u2013 se irritaba cuando, p. ej. le hac\u00edan trampa los compa\u00f1eros de juego, las mismas trampas que \u00e9l hac\u00eda cuando pod\u00eda: \u201cEn el juego andaba yo a la caza de fraudulentas victorias, vencido por el vano prurito de descollar o sobresalir\u201d (Conf  I  19 30). Vana excellentiae cupiditate: y en lat\u00edn, excellentia  lleva la idea de situarse f\u00edsicamente por encima de los dem\u00e1s; de donde colina, columna, culmen. Tampoco se le escapa al ret\u00f3rico de Cartago ni la ant\u00edtesis literaria  \u2013victoria\u2026 victus\u2013   ni la ant\u00edtesis moral entre la victoria con fraude en el juego, y la vergonzosa derrota de la verdad en el alma y el coraz\u00f3n del joven. Y a\u00fan se enfurec\u00eda rabiosamente sin querer ceder cuando lo sorprend\u00edan en el enga\u00f1o y se lo echaban en cara: saevire magis quam cedere (ib). Y emplea el verbo saevire, aplicado propiamente a la crueldad de los animales; por met\u00e1fora, a la rabia y furia de las personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho de la deseducaci\u00f3n, incluso \u201cplanificada\u201d, de hoy, va hacia la exacerbaci\u00f3n de hacer desviadamente sensibles a los ni\u00f1os y a los adultos, con reclamos y pretendidos derechos que coinciden con \u201csus caprichos\u201d.<br \/>\nBien est\u00e1 el advertir: \u00a1que no te hagan trampas!  Pero no se pone, ni mucho menos, parejo esfuerzo en hacer sensibles a los ni\u00f1os y a los hombres de sus deberes: \u00a1No hag\u00e1is trampas! Y ello no solo porque es desorden moral e injusticia social contra los dem\u00e1s, sino porque haces sisa a tu persona, ensucias tu dignidad, roes tu personalidad, reniegas de tu Hacedor, tu causa eficiente, te desv\u00edas del Modelo, tu causa ejemplar, te alejas de tu Fin, tu causa final.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como buen plat\u00f3nico, tu vida y tu persona se manifestar\u00e1 tanto m\u00e1s arm\u00f3nicamente, m\u00e1s bellamente, m\u00e1s bondadosamente, en una palabra, m\u00e1s \u201cdivinamente\u201d, cuanto m\u00e1s participe o crezca con mayor intensidad en la jerarqu\u00eda del Ser. \u201cA mayor elevaci\u00f3n en el ser corresponde mayor grado de divinidad\u201d (Fraile 349-50). El \u201cfecisti nos ad Te\u201d  y el \u201cinquietum cor nostrum\u201d solo tienen sentido pleno en el \u201cdonec requiescat in Te\u201d.\n<\/p>\n<h1>Cultura<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decimos que educar es e  ducere, porque  ducere es ponerse en camino como dux, como gu\u00eda y capit\u00e1n para conducir al estudiante.  El alumno, y aun muchas personas en el ambiente que les rodea, se ven envueltos bajo una presi\u00f3n que les quita la libertad de lo que quieren y deben ser. Muchas veces se ven solos porque no encuentran un maestro no solo que ense\u00f1e la verdad y el bien, sino que les sirva desde el testimonio claro y gozoso como persona y como maestro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agust\u00edn nos habla del desgarro que sufr\u00eda en los a\u00f1os del liceo: \u201cT\u00fa sabes, Se\u00f1or\u201d que yo era mucho m\u00e1s pacato que los dem\u00e1s y totalmente ajeno a las calaveradas de los eversores,  \u2013nombre siniestro y diab\u00f3lico que ha logrado convertirse en distintivo de urbanidad\u2013, y entre los cuales viv\u00eda con impudente pudor por no ser uno de tantos. Es verdad que andaba con ellos, pero siempre aborrec\u00ed sus hechos, las diabluras con que impudentemente sorprend\u00edan y ridiculizaban la candidez de los novatos, sin otro fin que burlarse y apacentar a costa ajena sus mal\u00e9volas alegr\u00edas. Nada m\u00e1s parecido a los hechos de los demonios, por lo que ning\u00fan nombre les cuadra mejor que el de eversores o perversores, por ser ellos antes pervertidos por los esp\u00edritus malignos que as\u00ed los burlan y enga\u00f1an sin saberlo, en aquello mismo en que se burlan  y enga\u00f1an a los dem\u00e1s\u201d (Conf III,  3, 6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta experiencia desgarradora la padecen hoy muchos de nuestros estudiantes, v\u00edctimas de los modernos perversores que propalan ideas suversivas y erradas con pretensiones de ser originales o simplemente de divertirse irresponsablemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las nobles palabras de \u201cautenticidad\u201d o \u201cpersonalidad\u201d est\u00e1n prostituidas con intenci\u00f3n ideol\u00f3gica o por simples intereses comerciales. Conocemos pr\u00e1cticamente todo un cat\u00e1logo de palabras y frases que han sufrido la eversi\u00f3n (de evertere, volver de rev\u00e9s, suvertir), perversamente manipuladas por las instancias m\u00e1s poderosas de \u201cgobiernos de ideolog\u00eda\u201d para llevar a la sociedad universal al error, a la depravaci\u00f3n, a la degeneraci\u00f3n y al crimen, como lo padecemos vergonzosamente con las legislaciones abortistas, homosexualistas, tanatistas y otras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Todos sabemos de la marcada personalidad que ten\u00eda Agust\u00edn para hacerse amigos con la que arrastraba a muchos de ellos a los errores de las sectas. Pero tambi\u00e9n conocemos su fuerza de convicci\u00f3n cuando, una vez convertido, a aquellos sus amigos que primero extravi\u00f3 los fue trayendo a la fe cristiana).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos el deber de educar para pensar rectamente y obrar correctamente. Hay espacios en los que nosotros apenas podemos hacer algo, como p. ej. en la ecolog\u00eda f\u00edsica o qu\u00edmica. Pero s\u00ed podemos hacer mucho, a pesar de los poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos, en ecolog\u00eda moral y cultural. Lo primero, estableciendo clara diferencia entre lo que es cultura, y muchas formas que nos invaden y son abiertamente contraculturales o anticulturales \u2013que as\u00ed las debemos llamar\u2013  por deshumanizantes y deshumanizadoras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el balance de la educaci\u00f3n en nuestros colegios y liceos no da como consecuencia hombres claros,  insistimos otra vez,  \u201cformados y firmes\u201d (Co 2 5), sobre todo frente a aberraciones y degeneraciones con que politiqueros sin conciencia y leguleyos en venta encabestran a la sociedad, nuestra educaci\u00f3n habr\u00e1 fracasado en su objetivo fundamental. No ser\u00e1 formaci\u00f3n agustiniana. M\u00e1s: no ser\u00e1 ni siquiera educaci\u00f3n. \u201cCuidado, que nadie secuestre vuestra cabeza con vanas filosof\u00edas y falacias de fabricaci\u00f3n humana, y no seg\u00fan Cristo\u201d (Co 2 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLos grandes valores humanos de los griegos los englobaron los latinos, desde Cicer\u00f3n, bajo la palabra Humanitas. Tambi\u00e9n de la palabra cultura. Y comprend\u00edan las letras, las artes, y los grandes ideales de Verdad, Bondad y Belleza; incluida la pietas, lo trascendente, lo divino. Agust\u00edn urge: \u2013Estudia Humanidades. \u2013\u00bfPara qu\u00e9?  \u2013Para que seas un humano. Es decir, un hombre digno en medio de los hombres (De doctr Chr 11 12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fil\u00f3sofo canadiense Mc Luhan dice muy gr\u00e1ficamente: \u201cEn la nave espacial Tierra, no hay pasajeros; todos somos tripulantes\u201d. O \u201cSomos lo que vemos\u201d. \u00c9l describe a los medios de comunicaci\u00f3n como \u201cextensiones\u201d de la persona, y acert\u00f3 con la frase, acu\u00f1ada tambi\u00e9n por \u00e9l, de  \u201caldea global\u201d. Si bien es verdad que en el plano tecnol\u00f3gico los medios masivos se pueden imaginar como \u201cextensiones\u201d de la persona (estamos donde se produce la noticia), hoy esos instrumentos masivos (en lo que no entra la reflexi\u00f3n del fil\u00f3sofo) se han pervertido en gran parte en \u201cextorsiones\u201d, en medios de extorsi\u00f3n contra la mente y la moral de las personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si es cierto que \u201csomos lo que vemos\u201d, raz\u00f3n de m\u00e1s para educar, formar, ense\u00f1ar, prevenir;  insistimos, prevenir a nuestros alumnos, no solo para que no sean lo que ven, sino para que vean lo que deben ser.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho de lo que hoy se quiere colar como informaci\u00f3n o noticias, no es saber, sino vana curiositas. S. Agust\u00edn escribe a Di\u00f3scoro una carta en la que le recrimina directamente ser inaniter curiosus;  adem\u00e1s se ha dirigido precisamente a Agust\u00edn, cuya  maxima cura  \u2013le dice el obispo\u2013  est reprimere aut refrenare curiosos (Ep 118  I  1). Si esto lo guardaba S. Agust\u00edn en su \u00e9poca, \u00a1qu\u00e9 no deberemos exigir hoy!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que seleccionar y aun desechar. Y aprender de la abeja, que unas flores coge y otras deja, como plasm\u00f3 nuestro pueblo el antiguo refr\u00e1n. Ense\u00f1a el Hiponense: Est quod cupias ut ista non cupias: Hay muchas cosas que desear para que no desees estas. No hay, pues, que matar los deseos, sino cambiar sus objetos (S 313 A 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso obliga al maestro a profesar la ense\u00f1anza, en sentido y amplitud de religioso oficio,  como Zubiri dec\u00eda de s\u00ed mismo: Soy profeso de la filosof\u00eda.\u00a1Qu\u00e9 m\u00e9todo tan actual y tan urgente para nuestro quehacer de formadores!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que denunciar al antih\u00e9roe y al antimodelo y hacer circular los valores universales y perennes porque se adecuan a la persona, forman al hombre.  Las virtudes, que son la riqueza de lo que la persona es, muy independientemente del tener y el parecer, o de lo que la persona ofrezca o parezca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirmar y confirmar a nuestros alumnos en este axioma filos\u00f3fico, mucho m\u00e1s hoy, frente a la  est\u00fapida idolatr\u00eda de la epidermis y el maquillaje. Adem\u00e1s de los requilorios y abalorios, o la bisuter\u00eda de titulillos y cartones. No pretendemos, naturalmente, restar m\u00e9ritos a nadie.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, como siempre, las an\u00e9cdotas del mundo griego, nos ilustrar\u00e1n de manera ejemplar. Uno de los Siete Sabios de Grecia se encontraba entre los n\u00e1ufragos de un barco. Los sobrevivientes, semidesnudos, daban gracias a los dioses por haber salvado sus vidas. Pero se lamentaban de haber perdido todo. El sabio, igualmente desnudo, les dec\u00eda: \u201cPanta syn me fer\u00f4: yo todo lo llevo conmigo\u201d.\n<\/p>\n<h1>Virtudes<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El demonio no duerme, nos ense\u00f1aban nuestros padres y educadores, cuando \u00e9ramos ni\u00f1os. \u00a1Qu\u00e9 gran verdad! No podemos permitirnos cruzarnos de brazos o decir \u00abno lo sab\u00eda\u00bb, cuando hay desatada toda una actividad antifamilia, anticristiana, en el fondo antihumanista, de perfidia y desde la m\u00e1s abusiva fuerza de \u00abgobiernos de ideolog\u00eda\u00bb. Dec\u00eda Unamuno, el gran Unamuno, casi nuestro padre Unamuno, que a las 14 obras de misericordia del catecismo, hay que a\u00f1adir la decimoquinta: \u00abDespertar al dormido\u00bb. Y sobre todo, dec\u00eda el genial fil\u00f3sofo, cuando el dormido duerme al borde del abismo, es mayor obra de misericordia despertarlo que enterrarlo despu\u00e9s de muerto. Teorizamos demasiado, con la mejor voluntad, incluso sobre educaci\u00f3n, pero, en general, demasiados alumnos se nos escapan de las manos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo grave nos pasa. Un gran amigo m\u00edo y excelente profesor suele interrumpir a sus ex alumnos cuando le cuentan que ahora estudian Educaci\u00f3n: \u2013\u00a1Qu\u00e9!, les dice, \u00bfeso no se presupone?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la deseducaci\u00f3n tan permisiva y errada, estamos padeciendo la entronizaci\u00f3n de la rep\u00fablica del abuso y de la fuerza del m\u00e1s fuerte, de vuelta a la ley de la selva que, en el hombre,  revienta toda convivencia y relaci\u00f3n arm\u00f3nica. Aquella que observa el fabulista Iriarte, \u201call\u00e1 en tiempos de entonces\u201d cuando el elefante reuni\u00f3 a los animales para la pac\u00edfica convivencia, el orden, y la sensatez. [2]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero educar es caminar del brazo con el alumno para con-ducere, ir juntos,  ejercer la paciencia: a quo est vera sapientia, ab illo est vera patientia, (De pat 5 4). Guiar hacia la verdad del coraz\u00f3n, de los trascendentales del ser, que aunque, por otro camino, no menos que la raz\u00f3n los percibe el coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor incansable y el humor inagotable, fueron las herramientas educativas de S. Juan Bosco: Mozo, sastre, zapatero, herrero \u2026 y los domingos, ilusionista, m\u00fasico y saltimbanqui. Cuando se acerc\u00f3 al primer joven con su mejor proyecto en la cabeza, vio que sus primeras preguntas no tocaban suelo.  \u2013\u00bfSaber silbar?, pregunt\u00f3 D. Bosco. Se dibuj\u00f3 la sonrisa y empez\u00f3 la cercan\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dosis sicol\u00f3gica de sus c\u00e9lebres Buenas noches han modelado miles de corazones y forjado hombres de fe recia con distinguida marca salesiana. Confesar\u00e9 que conozco a un grupo maduro de ex alumnos salesianos. Una asidua decena. Todos ellos celebran entusiastas sus mejores valores de la educaci\u00f3n recibida.  (No dudo de que entre los ex alumnos agustinianos se dar\u00e1n rasgos an\u00e1logos de hombres de bien y de celebrada convicci\u00f3n agustiniana).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl maestro tiene casi  \u2013o sin casi\u2013  en sus manos el poder del milagro. En el tiempo en que a\u00fan se consent\u00eda aquel \u201cprincipio de d\u00f3mine\u201d: la letra con sangre entra, el P. A. Manj\u00f3n, otro de los grandes educadores del s. XX y fundador de las escuelas del Ave Mar\u00eda, lo aceptaba solo volvi\u00e9ndolo del rev\u00e9s, que en su aprendido deje granadino sonar\u00eda m\u00e1s o menos as\u00ed:  \u2013\u201c\u00bfQue la letra con sangre entra?  \u2013S\u00ed, pero de la maestra\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, navegando por el inconmensurable oc\u00e9ano agustiniano, me atrevo, bruscamente, a terminar as\u00ed: No sabe uno qu\u00e9 admirar o d\u00f3nde aprender m\u00e1s: si en la genial doctrina y perdurable  vida de sus magistrales libros, o en el polifac\u00e9tico y universal libro de su vida, sus Confesiones, escrito a jirones de coraz\u00f3n y sangre: biograf\u00eda, forja, broche. Y para el modelador troquel de las generaciones de todos los tiempos, su fragua, su martillo y su yunque.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donato Jim\u00e9nez Sanz O.A.R.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Profesor de la Facultad de Teolog\u00eda Pontificia y Civil de Lima\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lima, 17 enero, 2010\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h1>Bibliograf\u00eda<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obras de S. Agust\u00edn, BAC, Madrid<br \/>\nHistoria de la filosof\u00eda, I,  BAC, Madrid, 1982<br \/>\nStudium Sapientiae. Plan de formaci\u00f3n. Madrid, 1987<br \/>\nElementos b\u00e1sicos de pedag. agustiniana. Eusebio B. Bard\u00f3n, OSA. Iquitos, Per\u00fa, 2008.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enlaces relacionados\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Agust\u00edn de M\u00f3nica\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Agust\u00edn por G. B. BENVENUTI, llamado ORTOLANO(S. XVI) Contenido 1 Formaci\u00f3n y disc\u00edpulo agustiniano 2 Studium sapientiae 3 Peso y orden 4 El curioso y el estudioso 5 Sabidur\u00eda 6 Formador 7 Formados en la Verdad de Dios 8 Legislaciones b\u00e1rbaras y degradantes 9 Fe: la otra v\u00eda del conocimiento 10 La guerra se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/agustin-de-hipona-pedagogo-de-la-sabiduria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAGUSTIN DE HIPONA: PEDAGOGO DE LA SABIDURIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22764","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22764\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}