{"id":22828,"date":"2016-02-05T15:37:29","date_gmt":"2016-02-05T20:37:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-alberto-magno\/"},"modified":"2016-02-05T15:37:29","modified_gmt":"2016-02-05T20:37:29","slug":"san-alberto-magno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-alberto-magno\/","title":{"rendered":"SAN ALBERTO MAGNO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Conocido como Alberto el Grande, cient\u00edfico, fil\u00f3sofo y te\u00f3logo, nacido en el a\u00f1o 1206; muri\u00f3 en Colonia, el 15 de Noviembre de 1280. Fue llamado \u201cel Grande\u201d y \u201cDoctor Universalis\u201d (Doctor Universal) en reconocimiento a su genio extraordinario y extenso conocimiento y porque fue perito en todas las ramas del aprendizaje cultivado en su tiempo, sobrepasando a todos sus contempor\u00e1neos, excepto, quiz\u00e1s a Roger Bacon (1214-94) en el conocimiento de la naturaleza. Un contempor\u00e1neo, Ulrich Engelbert lo llam\u00f3 la maravilla y el milagro de su \u00e9poca: \u00abVir in omni scientia adeo divinus, ut nostri temporis stupor et miraculum congrue vocari possit\u00bb (De summo bono, tr. III, iv).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. Vida<br \/>\nAlberto, el hijo mayor del Conde de  Bollst\u00e4dt, naci\u00f3 en  Lauingen, Suabia, en el a\u00f1o 1205 o 1206, aunque muchos historiadores lo ubican en el a\u00f1o 1193. Nada cierto se sabe de su educaci\u00f3n primaria o preparatoria, la cual fue recibida ya sea bajo el techo paternal o en una escuela del barrio. En su juventud fue enviado a continuar sus estudios en la Universidad de Padua; ciudad que fue escogida ya sea porque su t\u00edo resid\u00eda en ella o porque Padua era famosa por su cultura y artes liberales, por lo cual el joven suabo ten\u00eda una predilecci\u00f3n. La fecha de su partida a Padua no ha sido posible  determinar con precisi\u00f3n. En el a\u00f1o 1223, se uni\u00f3 a la orden de Santo Domingo, atra\u00eddo por el discurso del Bendito Jord\u00e1n de Sajonia, segundo Maestro General de la Orden. Los historiadores no nos pueden decir si los estudios de Alberto continuaron en Padua, Bolo\u00f1a, Paris o Colonia. Una vez completados sus estudios, ense\u00f1\u00f3 teolog\u00eda en Hildesheim, Friburgo (Breisgay), Ratisbon, Straburgo y Colonia. Se encontraba en el convento en Colonia, interpretando el \u201cLibro de las Sentencias\u201d de Peter Lombard cuando, en 1245, se le orden\u00f3 partir a Paris. All\u00ed, recibi\u00f3 el grado de Doctor en la universidad que, sobre todas las dem\u00e1s, fue celebrada como una escuela de teolog\u00eda. Fue durante este per\u00edodo de logro en Colonia y Paris que se contaba entre sus oyentes  Tom\u00e1s de Aquino, entonces un joven silencioso y pensativo, cuyo genio fue reconocido y cuya futura grandeza predijo. El disc\u00edpulo acompa\u00f1\u00f3 a su maestro a Paris en 1245, regresando con \u00e9l en 1248 al nuevo Studuim Generale de Colonia, donde Alberto fue nombrado Regente, mientras Tom\u00e1s se convirti\u00f3 en segundo profesor y Magister Studentium (Maestro de estudiantes). En 1254, Alberto fue elegido Provincial de su Orden en Alemania. Viaj\u00f3 a Roma en 1256 a defender a las Ordenes de los Mendicantes contra los ataques de William de San Amour, cuyo libro \u201cDe novissimis temporum periculis\u201d fue condenado por el Papa Alejandro IV, el 5 de Octubre de 1256. Durante  su permanencia en Roma, Alberto ocup\u00f3 la oficina de Maestro del Palacio Sagrado (instituido en la \u00e9poca por Santo Domingo) y predic\u00f3 sobre el Evangelio de San Juan y las Ep\u00edstolas Can\u00f3nicas. Renunci\u00f3 a la oficina Provincial en 1257 para dedicarse al estudio y la ense\u00f1anza. En el Cap\u00edtulo General de los Dominicos, sostenido en Valencia en 1250, junto a Tom\u00e1s de Aquino y Pedro de Tarentasia (luego, Papa Inocente V), estableci\u00f3 las reglas para la direcci\u00f3n de estudios y la determinaci\u00f3n del sistema de graduaci\u00f3n de la Orden. En el a\u00f1o 1260 fue nombrado Obispo de Ratisbon. Humberto de  Romanis, Maestro General de los Dominicos fue renuente a perder los servicios del gran Maestro, se esforz\u00f3 en evitar su nombramiento, aunque no tuvo \u00e9xito. Alberto gobern\u00f3 la di\u00f3cesis hasta el a\u00f1o 1262 cuando, luego de aceptada su renuncia, voluntariamente reasumi\u00f3 los deberes de profesor en el Studuim en Colonia. En el a\u00f1o 1270, envi\u00f3 un informe a Santo Tom\u00e1s combatiendo a Siger de Brabante y los Averro\u00edstas. Este era su segundo tratado especial contra el comentador \u00e1rabe, el primero hab\u00eda sido escrito en 1256 bajo el t\u00edtulo \u201cDe Unitate Intellectus Contra Averroem\u201d. Fue llamado por el Papa Gregorio X para asistir al Concilio de Lyon (1274) sobre las deliberaciones donde tom\u00f3 parte activa. El anuncio de la muerte de San Tom\u00e1s en Fossa Nova, mientras preced\u00eda el Concilio, fue un duro golpe para Alberto y declar\u00f3 que \u201cLa Luz de la Iglesia\u201d hab\u00eda ido apagada. Naturalmente creci\u00f3 en \u00e9l el amor por su distinguido y santo pupilo y se dice que luego de su muerte, no pod\u00eda sino derramar l\u00e1grimas cuando se nombrada  o se mencionaba a Santo Tom\u00e1s. Algo de su viejo vigor y esp\u00edritu volvi\u00f3 en 1277 cuando se anunci\u00f3 que Esteban Tempier y otros deseaban condenar los escritos de Santo Tom\u00e1s bajo el cargo que eran demasiado favorables a los fil\u00f3sofos ateos a si es que viaj\u00f3 a Paris a defender la memoria de su disc\u00edpulo. Tiempo despu\u00e9s de 1278 (a\u00f1o en el cual escribi\u00f3 su testamento) sufri\u00f3 un lapso de memoria; su fuerte mente  gradualmente se fue nublando; su cuerpo se debilit\u00f3 con las vigilias, la austeridad y numerosos trabajos hundi\u00e9ndose bajo el peso de los a\u00f1os. Beatificado por el Papa Gregorio XV en 1622; su fiesta es celebrada el 15 de Noviembre. Los obispos de Alemania se reunieron en Fulda en Septiembre de 1872, enviando a la Santa Sede la petici\u00f3n de su canonizaci\u00f3n; finalmente canonizado en 1931.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Trabajos<br \/>\nSe han publicado dos ediciones de los trabajos completos de Alberto (Opera Omnia); una en Lyon en 1651 en 21 vol\u00famenes editados por el Padre Peter Jammy, O.P., y la otra en Paris (Louis Viv\u00e9s), 1890-99 en 38 vol\u00famenes, publicados bajo la direcci\u00f3n del Abad Augusto Borgnet, de la di\u00f3cesis de Reims. Paul von Loe entrega una cronolog\u00eda de los escritos de Alberto, la \u201cAnalecta Bollandioada\u201d (De vita et scriptis B. Albt. Magno, XIX, XX y XXI). El orden l\u00f3gico fue dado por P. Mandonnet, O.P., en el Diccionario de Vacante \u201cDictionnaire de th\u00e9ologie catholique\u201d.  La siguiente lista indica los temas de sus variados tratados, y los n\u00fameros se refieren a los vol\u00famenes de la edici\u00f3n de Borgnet. L\u00f3gica&#160;: siete tratados (I.2). Ciencias F\u00edsicas: \u201cPhysicorum\u201d (3); \u201cDe Coelo et Mundo\u201d, \u201cDe Generatione et Corruptione\u201d. \u201cMeteororum\u201d (4); \u201cMineralium (5); \u00abDe Natura locorum\u00bb, \u00bb De passionibus aeris\u00bb (9). Biol\u00f3gicos: \u00abDe vegetabilibus et plantis\u00bb (10) \u00bb De animalibus\u00bb (11-12); \u00abDe motibus animalium\u00bb, \u00abDe nutrimento et nutribili\u00bb, \u00abDe aetate\u00bb, \u00abDe morte et vita\u00bb, \u00abDe spiritu et respiratione\u00bb (9). Psicol\u00f3gicos: \u00abDe Anima\u00bb (5); \u00abDe sensu et sensato\u00bb, \u00abDe Memoria, et reminiscentia\u00bb, \u00abDe somno et vigilia\u00bb, \u00abDe natura et origine animae\u00bb, \u00abDe intellectu et intelligibili\u00bb, \u00abDe unitate intellectus\u00bb (9). Los temas precedentes, con excepci\u00f3n de la L\u00f3gica, son tratados en compendio en la \u201cPhilosophia pauperum\u201d (5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moral y Pol\u00edtical: \u00abEthicorum\u00bb (7); \u00abPolitocorum (8). Metaphysical: \u00abMetaphysicorum\u00bb (6); \u00abDe causis et processu universitatis\u00bb (10). Teol\u00f3gicasl: \u00abComentarios sobre el trabajo de Denis el Aeropagita\u201d (14); \u00abComentario a las Sentencias de Lombardo\u201d (25-30); \u00abSumma Theologiae\u00bb (31-33); \u00abSumma de creaturis\u00bb (34-35); \u00abDe sacramento Eucharistiae\u00bb (38); \u00abSuper evangelium missus est\u00bb (37). Ex\u00e9getas: \u00abComentarios sobre los Salmos y Profetas\u201d (15-19); \u00abComentarios sobre los Evangelios\u201d (20-24); \u00abSobre el Apocalipsis\u00bb (38). Sermones (13). El \u00abQuindecim problemata contra Averroistas\u00bb, editado por Mandonnet en su \u00abSiger de Brabant\u00bb (Freiburg, 1899). La autenticidad de los siguientes trabajos a\u00fan no ha sido establecida:&#160;: \u00abDe apprehensione\u00bb (5); \u00abSpeculum astronomicum\u00bb (5); \u00abDe alchimia\u00bb (38); Scriptum super arborem Aristotelis\u00bb (38); \u00abParadisus animae\u00bb (37); \u00abLiber de Adhaerendo Deo\u00bb (37); \u00abDe Laudibus B. Virginis\u00bb (36); \u00abBiblia Mariana\u00bb (37).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. Influencia<br \/>\nLa influencia ejercida por Alberto sobre los hombres de letras de sus propios d\u00edas y aquellos de \u00e9pocas subsiguientes, fue naturalmente enorme. Su fama se debe en parte al hecho que \u00e9l era un precursor, el gu\u00eda y maestro de Santo Tom\u00e1s de Aquino, aunque su grandeza fue por m\u00e9rito propio y su distinci\u00f3n reconocida por sus contempor\u00e1neos y por la posteridad. Es notable que este fraile de la Edad Media, en el seno de sus muchos deberes como religioso, como provincial de su orden, como obispo y legado papal, como predicador de una cruzada, tambi\u00e9n realizaba muchos viajes  trabajosos desde Colonia a Paris y Roma y frecuentes excursiones a distintos lugares de Alemania, pudo haber sido capaz de componer una verdadera enciclopedia, conteniendo tratados cient\u00edficos en casi todos los temas, y desplegando un conocimiento de la naturaleza y de teolog\u00eda que sorprende a sus contempor\u00e1neos y a\u00fan incita la admiraci\u00f3n de hombres peritos en nuestros propios tiempos. Era, por cierto, un Doctor Universalis. Ser\u00eda justo decir de \u00e9l: Nil tetigit quod non ornavit; y no hay exageraci\u00f3n en los p\u00e1rrafos de la cr\u00edtica moderna que escribi\u00f3: \u201cSea \u00e9l considerado como te\u00f3logo o como fil\u00f3sofo, Alberto era, sin lugar a dudas, uno de los extraordinarios hombres de su \u00e9poca; y podr\u00eda decir, uno de los mas maravillosos hombres de genio que apareci\u00f3 en tiempo pasados\u201d (Jourdain, Recherches Critiques). En los tiempos de Alberto, la Filosof\u00eda era una ciencia general que abrazaba todo aquello que puede ser conocido por las solas fuerzas naturales de la mente; f\u00edsica, matem\u00e1ticas y metaf\u00edsica. En su escritos, es verdad, no encontramos la distinci\u00f3n entre las ciencias y la filosof\u00eda lo cual es solo reciente. Ser\u00eda, sin embargo, conveniente considerar su habilidad en las ciencias experimentales, su influencia sobre la filosof\u00eda escol\u00e1stica, y su teolog\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IV. Alberto y las Ciencias Experimentales<br \/>\nNo es sorpresa que Alberto debi\u00f3 surgir desde las fuentes de informaci\u00f3n que en su tiempo hab\u00edan, y especialmente sobre los escritos cient\u00edficos de Arist\u00f3teles. Sin embargo, \u00e9l dec\u00eda: El \u00e1nimo de las ciencias naturales no es simplemente aceptar los juicios (narrata) de otros, sino la investigaci\u00f3n de las causas que son ejercidas en la naturaleza\u201d (De Miner., Lib. II, tr.ii,i) En su tratado de las plantas, arroja el siguiente principio: Experimentum solum certificat in talibus  (El experimento es la \u00fanica gu\u00eda segura en tales investigaciones).  (De Veg., VI, tr. ii, i). Profundamente versado como lo era en teolog\u00eda, \u00e9l declara: \u201cAl estudiar la naturaleza, no investigamos como Dios, el Creador puede, como \u00e9l mismo libremente desea, usar a sus criaturas para realizar milagros y de \u00e9ste modo mostrar su poder: sino, debemos preguntarnos qu\u00e9 es lo que la Naturaleza con sus causas inmanentes, puede naturalmente realizar\u201d (De Coelo et Mundo, I, tr. iv, x). Y, aunque, en asuntos de ciencias naturales, \u00e9l prefer\u00eda a Arist\u00f3teles en vez de San Agust\u00edn (In 2, Sent. dist. 13, C art. 2), no titubeaba en criticar al fil\u00f3sofo griego \u201c Quienquiera creer que Arist\u00f3teles fue un dios, tambi\u00e9n debe creer que nunca se equivoc\u00f3. Pero si uno cree que Arist\u00f3teles fue un hombre, entonces, sin dudas, era posible para \u00e9l el error como lo es para nosotros\u201d  (Physic. lib. VIII, tr. 1, xiv). De hecho, Alberto dedica un largo cap\u00edtulo a lo que \u00e9l llam\u00f3 \u201clos errores de Arist\u00f3teles\u201d (Sum. Theol. P. II, tr. i, quaest. iv). En una palabra, su apreciaci\u00f3n de Arist\u00f3teles, era cr\u00edtica. Merece cr\u00e9dito no s\u00f3lo por mostrar las ense\u00f1anzas cient\u00edficas del Estagirita para  atenci\u00f3n de los acad\u00e9micos medievales, sino tambi\u00e9n por mostrar el m\u00e9todo y el esp\u00edritu bajo el cual tales ense\u00f1anzas deb\u00edan recibirse. Tal como su contempor\u00e1neo, Roger Bacon (1214-94), Alberto era un infatigable estudiante de la naturaleza y se dedic\u00f3 en\u00e9rgicamente a las ciencias experimentales con tal notable \u00e9xito que fue acusado de abandonar las ciencias sagradas (Enrique de Ghent, De Scriptoribus ecclesiasticis, II,x). Sin dudas, han circulado muchas leyendas que le atribuyen el poder de un mago o brujo. El Dr. Sighart (Albertus Magnus) examin\u00f3 estas leyendas y se esforz\u00f3 por escrudi\u00f1ar la verdad de las historias falsas o exageradas. Otros bi\u00f3grafos se contentaban con hacer notar el hecho que la pericia de Alberto en las ciencias f\u00edsicas fue el fundamento sobre el cual se construyeron las f\u00e1bulas. La verdad radica entre los dos extremos. Alberto era asiduo en cultivar las ciencias naturales; era una autoridad en f\u00edsica, geograf\u00eda, astronom\u00eda, mineralog\u00eda, qu\u00edmica (alquimia), zoolog\u00eda, fisiolog\u00eda e incluso frenolog\u00eda. En todas estas materias era ampliamente erudito y muchas de sus observaciones tienen valor permanente. Humboldt pag\u00f3 un alto tributo a su conocimiento sobre geograf\u00eda f\u00edsica (Cosmos, II, vi). Meyer escribe (Gesch. Der Botanik): \u201cNing\u00fan bot\u00e1nico que viviera antes de Alberto se le puede comparar, a no ser por Theophrasus, a qui\u00e9n \u00e9l no conoc\u00eda; y luego de \u00e9l nadie ha pintado la naturaleza con tales vivos colores o haberla estudiado tan profundamente hasta el tiempo de Conrad, Gesner y Cesalpini. Todos honraron, entonces,, al hombre que hizo tales impresionantes progresos en la ciencia de la naturaleza, si ninguno, no dir\u00eda notable, pero si quiera igual a \u00e9l por el per\u00edodo de tres siglos. \u201cLa lista de sus trabajos publicados es suficiente vindicaci\u00f3n del cargo de abandono de la teolog\u00eda y las Sagradas Escrituras. Por otro lado, expres\u00f3 contento por todo aquello que sab\u00eda a encanto o al arte de la magia: \u00abNon approbo dictum Avicennae et Algazel de fascinatione, quia credo quod non nocet fascinatio, nec nocere potest ars magica, nec facit aliquid ex his quae timentur de talibus\u00bb (Ver Qu\u00e9tif, I, 167). Es evidente desde su propias palabras, que no era posible hacer oro por alquimia o por el uso de la piedra filosofal: \u201cEl arte s\u00f3lo, no puede producir una forma sustancial\u201d (Non est probatum hoc quod educitur de plumbo esse aurum, eo quod sola ars non potest dare formam substantialem &#8212; De Mineral., lib. II, dist. 3). Roger Bacon y Alberto probaron al mundo que la Iglesia no se opon\u00eda al estudio de la naturaleza que la ciencia y la fe pueden ir de la mano; sus vidas y escritos enfatizaron la importancia de la experimentaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n. Bacon fue infatigable y osado en la investigaci\u00f3n; en ciertos momentos, tambi\u00e9n, su cr\u00edtica era aguda. Pero, de Alberto dijo:  \u00abStudiosissimus erat, et vidit infinita, et habuit expensum, et ideo multa potuit colligere in pelago auctorum infinito\u00bb (Opera, ed. Brewer, 327). Alberto respetaba la autoridad y las tradiciones, era prudente al proponer los resultados de sus investigaciones y, por lo tanto \u201ccontribuy\u00f3 mucho m\u00e1s que Bacon en el avance de la ciencia en el siglo XIII\u201d (Turner, Hist. De la Filosof\u00eda). Su m\u00e9todo para tratar las ciencias fue hist\u00f3rico y cr\u00edtico. Reuni\u00f3 en una vasta enciclopedia todo lo conocido en su tiempo, y luego expres\u00f3 sus opiniones, principalmente bajo de forma de comentarios sobre los trabajos de Arist\u00f3teles. A veces, sin embargo, vacilaba, y no expresaba su opini\u00f3n, probablemente porque tem\u00eda que sus teor\u00edas, las cuales eran avanzadas para su \u00e9poca, pudieran crear sorpresa y ser ocasi\u00f3n de comentarios desfavorables.\u00bbDicta peripateticorum, prout melius potui exposui: nec aliquis in eo potest deprehendere quid ego ipse sentiam in philosophia naturali\u00bb (De Animalibus, circa finem). En Augusta Theodosia el excelente trabajo de Drane sobre \u00abEscuelas Cristianas y Pupilos\u201d (419 sqq.) hay algunas interesantes notas sobre \u201calgunas visiones cient\u00edficas de Alberto que muestran cu\u00e1nto le debi\u00f3 a su propia observaci\u00f3n sagaz del fen\u00f3meno natural, y cu\u00e1n avanzado estaba en relaci\u00f3n a su tiempo&#8230;\u201d Hablando de las Islas Brit\u00e1nicas, alud\u00eda a la com\u00fanmente recibida idea que otra Isla \u2013 Tile o Tule \u2013 existi\u00f3 en el Oc\u00e9ano Occidental, inhabitado por raz\u00f3n de su terrible clima \u201cpero el cual\u201d dec\u00eda, tal vez a\u00fan no ha sido visitado por el hombre\u201d. Alberto dio una elaborada demostraci\u00f3n de la esferidad de la tierra; y se ha mencionado que su visi\u00f3n en este tema eventualmente condujo al descubrimiento de Am\u00e9rica (cf. Mandonnet, in \u00abRevue Thomiste\u00bb, I, 1893; 46-64, 200-221).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V. Alberto y la Filosof\u00eda Escol\u00e1stica<br \/>\nM\u00e1s importante que el desarrollo de Alberto de las ciencias f\u00edsicas, fue su influencia sobre el estudio de la filosof\u00eda y la teolog\u00eda. \u00c9l, m\u00e1s que ning\u00fan otro gran escol\u00e1stico que precediera a Santo Tom\u00e1s, dio a la filosof\u00eda y la teolog\u00eda Cristiana la forma y m\u00e9todo el cual, sustancialmente, se mantiene hasta nuestros d\u00edas. En este sentido, fue el precursor y maestro de Santo Tom\u00e1s, quien lo super\u00f3, sin embargo, en muchas cualidades requeridas de un perfecto Doctor Cristiano. En el sendero que otros siguieron, Alberto comparti\u00f3 la gloria de ser el pionero con Alejandro de Hales (m. 1245) cuya \u201cSuma Teol\u00f3gica\u201d fue la primera escrita luego que todos los trabajos de Arist\u00f3teles fueran generalmente conocidos en Paris. Su aplicaci\u00f3n de los m\u00e9todos aristot\u00e9licos y principios al estudio de la doctrina revelada, dieron al mundo el sistema escol\u00e1stico el cual  dio cuerpo a la reconciliaci\u00f3n de la raz\u00f3n con la fe Ortodoxa. Luego del no ortodoxo Averroes, Alberto fue el principal comentador de loa trabajos de Arist\u00f3teles, cuyos escritos estudi\u00f3 asiduamente, y cuyos principios adopt\u00f3 para sistematizar la teolog\u00eda, a trav\u00e9s de la cual de pretendi\u00f3 la exposici\u00f3n y defensa de la doctrina Cristiana.  La elecci\u00f3n de Arist\u00f3teles como maestro produjo una fuerte oposici\u00f3n. Los comentarios Jud\u00edos y \u00c1rabes sobre los trabajos del Estagirita, hab\u00edan despertado tantos errores en los siglos XI, XII y XIII, que por varios a\u00f1os (1210-25) el estudios de la F\u00edsica y Metaf\u00edsica de Arist\u00f3teles fue prohibida en Paris. Sin embargo, Alberto, sab\u00eda que Averroes, Abelardo, Amalrico y otros hab\u00edan levantado falsas doctrinas desde los escritos  del fil\u00f3sofo; m\u00e1s a\u00fan, \u00e9l sab\u00eda que habr\u00eda sido imposible rendir la marea de entusiasmo en favor de estudios filos\u00f3ficos; y as\u00ed resolvi\u00f3 purificar los trabajos de Arist\u00f3teles, del Racionalismo, Averro\u00edsmo, Pante\u00edsmo y otros errores y, por consiguiente,  precisar la filosof\u00eda pagana para servir en la causa de la verdad revelada. En esto, \u00e9l sigui\u00f3 el canon dejado por San Agust\u00edn (II de Doct. Christi, xl) quien declar\u00f3 que las verdades encontradas en los escritos de fil\u00f3sofos paganos deb\u00edan ser adoptadas por los defensores de la fe verdadera, mientras que su opiniones erradas deb\u00edan ser abandonadas, o explicadas bajo un sentido Cristiano.. (See St. Thomas, Summa Theol., I, Q. lxxxiv, a. 5.) Todas las ciencias inferiores (naturales) deben ser servidoras (ancillae) de la Teolog\u00eda que es la superior y la ama\n<\/p>\n<p>(ibid., 1 P., tr. 1, quaest. 6). Contra el racionalismo de Abelardo y sus seguidores, Alberto puntualiz\u00f3 la distinci\u00f3n entre las verdades naturalmente conocibles y los misterios (ejemplo, La Trinidad y la Encarnaci\u00f3n) las cuales no pueden ser sabidas sin la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(ibid., 1 P., tr. III, quaest. 13). Hemos visto que escribi\u00f3 dos tratados contra el Averro\u00edsmo, los cuales destruyeron la inmortalidad individual y la responsabilidad individual, al ense\u00f1ar que hay una alma pero racional para todos los hombres. El Pante\u00edsmo fue refutado junto con el Averro\u00edsmo cuando la verdadera doctrina de los Universales, el sistema conocido como el Realismo moderado, fue aceptado por los fil\u00f3sofos escol\u00e1sticos. Esta doctrina fue basada por Alberto sobre la Distinci\u00f3n del universal ante rem ( una idea o arquetipo en la mente de Dios) in re (existente o capaz de existir en muchos individuos) y la post rem (como un concepto abstra\u00eddo de la mente y comparado con los individuos de los cuales puede ser predicado)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abUniversale duobus constituitur, natura, scilicet cui accidit universalitas, et respectu ad multa. qui complet illam in natura universalis\u00bb (Met., lib. V, tr. vi, cc. v, vi). A.T. Drane (Madre Raphael, O.S.D.) d\u00e1 una notable explicaci\u00f3n de estas doctrinas (op.cit. 344-429). Aunque seguidor de Arist\u00f3teles, Alberto no abandon\u00f3 a Plat\u00f3n: \u00abScias quod non perficitur homo in philosophia, nisi scientia duarum philosophiarum, Aristotelis et Platonis (Met., lib. I, tr. v, c. xv). Ser\u00eda errado decir que fue meramente un \u201csimio\u201d (simius) de Arist\u00f3teles. En el conocimiento de las cosas Divinas, la fe precede la comprensi\u00f3n de la verdad Divina, la autoridad precede a la raz\u00f3n (I Sent., dist. II, a. 10); pero las materias que pueden ser conocidas naturalmente, un fil\u00f3sofo no debe mantener una opini\u00f3n la cual \u00e9l no est\u00e9 preparado a defender con la raz\u00f3n (ibid., XII; Periherm., 1, I, tr 1, c i).  La L\u00f3gica, de acuerdo a Alberto, es la preparaci\u00f3n de la ense\u00f1anza de la filosof\u00eda de c\u00f3mo debemos usar la raz\u00f3n para pasar de lo desconocido a lo conocido:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDocens qualiter et per quae devenitur per notum ad ignoti notitiam\u00bb (De praedicabilibus, tr. I, c. iv). La filosof\u00eda es o contemplativa o pr\u00e1ctica. La filosof\u00eda contemplativa abraza la f\u00edsica, matem\u00e1ticas y metaf\u00edsica; la filosof\u00eda pr\u00e1ctica (moral) es mon\u00e1stica (para el individuo) dom\u00e9stica (para la familia) o pol\u00edtica (para el estado o sociedad). Excluyendo la f\u00edsica, ahora un estudio especial, los autores de nuestro tiempo a\u00fan retienen la vieja divisi\u00f3n escol\u00e1stica de filosof\u00eda a l\u00f3gica, metaf\u00edsica (general y especial) y la \u00c9tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VI. La Teolog\u00eda de Alberto<br \/>\nEn Teolog\u00eda, Alberto ocupa un lugar entre Pedro Lombardo, el Maestro de las Sentencias, y Santo Tom\u00e1s de Aquino. En un orden sistem\u00e1tico, de rigurosidad y claridad, super\u00f3 al primero pero es inferior a su propia disc\u00edpulo ilustr\u00edsimo. Su \u201cSuma Teol\u00f3gica\u201d marca un avance mas all\u00e1 de las costumbres de su tiempo en el orden cient\u00edfico observado, en la eliminaci\u00f3n de asuntos in\u00fatiles, en la limitaci\u00f3n de los argumentos y objeciones; sin embargo, a\u00fan se mantienen muchos de los impedimentos, obst\u00e1culos o piezas tambaleantes que Santo Tom\u00e1s consider\u00f3 suficientemente serios como para un nuevo manual de teolog\u00eda para uso de principiantes. \u2013 ad eruditionem incipientium, como el modesto Doctor Ang\u00e9lico not\u00f3 en el pr\u00f3logo de su inmortal \u201cSumma\u201d. La mente del Doctor Universalis, estaba tan llena de conocimiento de muchas cosas que no siempre pudo adaptar sus exposiciones de la verdad a la capacidad de los novicios en la ciencia de la teolog\u00eda. Ense\u00f1\u00f3 y dirigi\u00f3 un pupilo que dio al mundo una exposici\u00f3n cient\u00edfica concisa, clara y perfecta y una defensa de la Doctrina Cristiana; ante Dios, por lo tanto, le debemos a Alberto Magno, la \u201cSumma Theologica\u201d de Santo Tom\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D.J. KENNEDY<br \/>\nTranscrito por Kevin Cawley<br \/>\nTraducido por: Carolina Eyzaguirre A.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conocido como Alberto el Grande, cient\u00edfico, fil\u00f3sofo y te\u00f3logo, nacido en el a\u00f1o 1206; muri\u00f3 en Colonia, el 15 de Noviembre de 1280. Fue llamado \u201cel Grande\u201d y \u201cDoctor Universalis\u201d (Doctor Universal) en reconocimiento a su genio extraordinario y extenso conocimiento y porque fue perito en todas las ramas del aprendizaje cultivado en su tiempo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-alberto-magno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN ALBERTO MAGNO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22828\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}