{"id":22860,"date":"2016-02-05T15:38:41","date_gmt":"2016-02-05T20:38:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/codice-alejandrino\/"},"modified":"2016-02-05T15:38:41","modified_gmt":"2016-02-05T20:38:41","slug":"codice-alejandrino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/codice-alejandrino\/","title":{"rendered":"CODICE ALEJANDRINO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Es un valios\u00edsimo manuscrito griego del Antiguo y Nuevo Testamento llamado as\u00ed porque fue tra\u00eddo a Europa desde Alejandr\u00eda y hab\u00eda sido propiedad del patriarca de esa sede.  En aras de la brevedad, Walton le asign\u00f3 la letra A en su Biblia pol\u00edglota y as\u00ed cre\u00f3 la moda de llamar a los manuscritos de la Biblia con esos s\u00edmbolos.  El C\u00f3dice A fue el primero de los grandes unciales que se conoci\u00f3 en el mundo ilustrado.  Se cree que cuando Cyril Lucar, patriarca de Alejandr\u00eda, pas\u00f3 en 1621 al patriarcado de Constantinopla trajo consigo el c\u00f3dice.  M\u00e1s tarde lo envi\u00f3 como un regalo al rey James I de Inglaterra, que muri\u00f3 antes de que el regalo le fuera presentado y Carlos I, en 1627, lo acept\u00f3 en su lugar.  Ahora es la gloria principal del departamento de de manuscritos del Museo Brit\u00e1nico, donde se exhibe.  (Nota del Editor:  El Museo Brit\u00e1nico y le Biblioteca Brit\u00e1nica se separaron en 1973, y el c\u00f3dice se guarda ahora en ella).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El C\u00f3dice A contiene la Biblia del Canon Cat\u00f3lico, y, por lo tanto, incluye los libros deuterocan\u00f3nicos y partes de libros del Antiguo Testamento.  Adem\u00e1s, une los ap\u00f3crifos 3 y 4 Macabeos, de origen muy posterior, a los Macabeos can\u00f3nicos.  Al Nuevo Testamento se a\u00f1aden la Ep\u00edstola de San Clemente de Roma y la homil\u00eda que se conoc\u00eda con el t\u00edtulo de Segunda Ep\u00edstola de Clemente&#8212;las \u00fanicas copias conocidas existentes.  \u00c9stas est\u00e1n incluidas en la lista de los libros del Nuevo Testamento que va prefijado y que parece que el escriba consideraba parte del Nuevo Testamento.  La misma lista muestra que los Salmos de Salom\u00f3n, que ahora faltan, estaban originalmente en el volumen, pero el espacio que separa este libro de los otros en la lista indica que no estaba clasificado entre los libros del Nuevo Testamento.  Como prefacio al Salterio se inserta una \u201cEp\u00edstola a Marcelino\u201d atribuida a San Atanasio, junto con el resumen de los Salmos atribuido a Eusebio de Cesarea; se anexan el Salmo 151 y ciertos cantos seleccionados del Antiguo Testamento y se indica el uso lit\u00fargico de los Salmos.  No todos los libros est\u00e1n completos.  En el Antiguo Testamento ha de notarse particularmente la laguna de treinta salmos, desde 5,20 a 80,11; m\u00e1s a\u00fan, del G\u00e9nesis 14,14-17; 15,1-5; 16-19; 16,6-9; 1 Samuel 12,20 &#8211; 14,9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Nuevo Testamento perdi\u00f3 las primeras veinticinco hojas del Evangelio seg\u00fan San Mateo, hasta el cap\u00edtulo 25,6, e igualmente las dos hojas que van desde Juan 6,50 a 8,52 (que, sin embargo, como muestra el espacio que deja, omit\u00eda el antes muy disputado pasaje de la mujer ad\u00faltera) y tres hojas que conten\u00edan 2 Corintios 4,13 &#8211; 12,6.  Falta una hoja de I Clemente y probablemente dos al final de II Clemente.  El C\u00f3dice A apoya a la Vulgata Sixtina en relaci\u00f3n a la conclusi\u00f3n de San Marcos y Juan 5,4, pero, como todos los manuscritos griegos anteriores al siglo XIV, omite el texto de los tres testigos celestiales, 1 Juan 5,7.  El orden de los libros del Antiguo Testamento es peculiar.  En el Nuevo Testamento el orden es: Evangelios, Hechos, Ep\u00edstolas Cat\u00f3licas, Ep\u00edstolas Paulinas, Apocalipsis, con Hebreos colocada antes de las Ep\u00edstolas Pastorales.  Aunque originalmente era un solo volumen, ahora est\u00e1 encuadernado en cuatro, con las armas de Carlos I en las cubiertas.  Tres vol\u00famenes contienen el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento con Clemente en el otro.  Las delgadas hojas de pergamino, de 12 \u00be pulgadas de alto por 10 pulgadas de ancho, son hoy en d\u00eda 773, pero originalmente fueron 822, de acuerdo con el c\u00e1lculo ordinario.  Cada p\u00e1gina tiene dos columnas de 49 a 51 l\u00edneas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El C\u00f3dice es el primero en contener los cap\u00edtulos principales con sus t\u00edtulos, las Secciones Amonianas y los C\u00e1nones de Eusebio completos (Schrivener).  Un nuevo p\u00e1rrafo se indica con una may\u00fascula grande y frecuentemente con espacio, no comenzando con una nueva l\u00ednea; la may\u00fascula agrandada se coloca en el margen de la l\u00ednea siguiente, aunque, curiosamente, puede no coincidir con el principio del p\u00e1rrafo o de la palabra.  El manuscrito est\u00e1 escrito en caracteres unciales a la vez firmes, elegantes, sencillos; Gregorio le atribuye la mayor parte del volumen III a una mano diferente de las otras.  Woide distingue en el Nuevo Testamento dos manos; Sir E Maunde, Thompson y Kenyon, tres&#8212;los expertos difieren en estos puntos.  Generalmente se estima que la escritura pertenece a principios o mediados del siglo V o posiblemente a fines del IV.  Una nota ar\u00e1biga indica que fue escrito por la m\u00e1rtir Tecla; y el Patriarca Cirilo Lucar a\u00f1ade en su nota que la tradici\u00f3n afirma que ella era una noble egipcia y que escribi\u00f3 el c\u00f3dice poco despu\u00e9s del Primer Concilio de Nicea.  Pero nada se conoce de tal m\u00e1rtir en esa fecha, y el valor de su testimonio se debilita por la presencia de los C\u00e1nones de Eusebio (muri\u00f3 en 340) y destruido por la inserci\u00f3n de una carta de San Atanasio (muri\u00f3 en 373).  Por otro lado, Scrivener considera que la ausencia de las divisiones de Eutalio son prueba de que apenas puede ser posterior al a\u00f1o 450.  Esto no es decisivo y Gregorio podr\u00eda traerlo hasta la segunda mitad del siglo V.  El car\u00e1cter de las letras y la historia del manuscrito apuntan a Egipto como su lugar de origen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto del C\u00f3dice A es considerado como uno de los m\u00e1s valiosos testigos de la Versi\u00f3n de los Setenta.  Sin embargo, tiene una gran afinidad con el texto de la Hexapla de Or\u00edgenes y ha sido corregido en un sinn\u00famero de pasajes, seg\u00fan el hebreo.  El texto de los c\u00f3dices de los Setenta est\u00e1 en una condici\u00f3n demasiado ca\u00f3tica, y su criticismo muy atrasado, para permitir un juicio seguro sobre el valor textual de los grandes manuscritos.  El texto del Nuevo Testamento tiene aqu\u00ed un car\u00e1cter mixto.  En los Evangelios tenemos el mejor ejemplo del llamado tipo de texto sir\u00edaco, antecesor de la forma tradicional y menos pura forma encontrada en el textus receptus.  Sin embargo, el texto sir\u00edaco es rechazado por la mayor\u00eda de los eruditos a favor del tipo \u201cneutral\u201d, mejor representado en el C\u00f3dice Vaticano.  En los Hechos, en las Ep\u00edstolas Cat\u00f3licas, y m\u00e1s a\u00fan en las Ep\u00edstolas de San Pablo y en el Apocalipsis, el C\u00f3dice A se acerca m\u00e1s o pertenece m\u00e1s al tipo neutral.  Esta mezcla de tipos textuales se explica con la teor\u00eda de que A o su prototipo no fueron copiados de un manuscrito \u00fanico sino de varios de distinto valor y origen diversos.  Los errores de copistas en este manuscrito son bastante frecuentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El C\u00f3dice Alejandrino jug\u00f3 un papel importante en el desarrollo del criticismo textual de la Biblia, particularmente del Nuevo Testamento.  Grabe edit\u00f3 el Nuevo Testamento en Oxford en 1707-20 y esta edici\u00f3n fue reproducida en Zurich en 1730-32 y en Leipzig, 1750-51, y adem\u00e1s en Oxford, por Field, en 1859.  Woide public\u00f3 el Nuevo Testamento en 1786, que B. H. Cowper reprodujo en 1860.  Las variantes del C\u00f3dice A se anotaron en la Pol\u00edglota de Walton, 1657, y en toda colaci\u00f3n importante hecha desde entonces.  Baber public\u00f3 una edici\u00f3n del Antiguo Testamento en tipo facs\u00edmil en 1816-28; pero todas las ediciones previas fueron sobrese\u00eddas por un magn\u00edfico facs\u00edmil fotogr\u00e1fico de ambos Testamentos producidos bajo el cuidado de Sir E. Maunde Thompson (El Nuevo Testamento en 1879, el Antiguo Testamento en 1881-83) con una introducci\u00f3n en la que el editor da la mejor descripci\u00f3n obtenible del c\u00f3dice.  (Londres 1879-90).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Fenlon, John Francis. \u00abCodex Alexandrinus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04080c.htmJOHN F. FENLON\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  lhm\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un valios\u00edsimo manuscrito griego del Antiguo y Nuevo Testamento llamado as\u00ed porque fue tra\u00eddo a Europa desde Alejandr\u00eda y hab\u00eda sido propiedad del patriarca de esa sede. 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