{"id":22870,"date":"2016-02-05T15:39:02","date_gmt":"2016-02-05T20:39:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-alejandro-iv\/"},"modified":"2016-02-05T15:39:02","modified_gmt":"2016-02-05T20:39:02","slug":"papa-alejandro-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-alejandro-iv\/","title":{"rendered":"PAPA ALEJANDRO IV"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Fue Papa de 1254-61 (Rinaldo Conti), de la casa de Segni, la cual hab\u00eda visto ya elevados al Pontificado a otros dos hijos ilustres, Inocencio III y Gregorio IX. De Alejandro IV se desconoce una fecha de nacimiento cierta; muri\u00f3 el 25 de mayo de 1261 en Viterbo. Fue creado Cardenal-Di\u00e1cono en 1227, por su t\u00edo Gregorio IX, y cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde fue hecho Cardenal-Obispo de Ostia. Gregorio le pas\u00f3 tambi\u00e9n su buena disposici\u00f3n hacia la Orden franciscana, en donde ten\u00eda unos 80 muy buenos amigos.<br \/>\nA la muerte de Inocencio IV en N\u00e1poles, el 7 de diciembre de 1254, el anciano Cardenal fue un\u00e1nimemente elegido para sucederlo. No es dif\u00edcil creer que haya en principio protestado ante la solicitud del Colegio Cardenalicio. Mateo de Par\u00eds lo ha descrito como \u201camable y religioso, asiduo a la oraci\u00f3n y estricto en la abstinencia, pero muy dado a dejarse llevar por las murmuraciones de los aduladores, e inclinado a las malvadas sugerencias de personas avarientas\u201d. Los \u201caduladores\u201d y \u201cavarientos\u201d referidos, fueron aquellos que indujeron al nuevo Pont\u00edfice a continuar la pol\u00edtica de guerra de exterminio contra los descendientes de Federico II, en ese entonces reducidos al infante Conradin en Alemania y al formidable Manfred en Apulia. Muchos historiadores actuales concuerdan con el cronista, que si Alejandro hubiese secundado la causa de Conradin, hubiera sido una decisi\u00f3n mas apropiada de un hombre de Estado y se hubieran evitado muchos desastres que sobrevinieron sobre la Iglesia, el Imperio e Italia.<br \/>\nAterrorizado por el precedente del infante Federico, la \u201cv\u00edbora\u201d que Roma hab\u00eda criado para que se convirtiera en su destructor, y convencido de que la iniquidad era hereditaria a todo el linaje Hohenstaufen, Alejandro continu\u00f3 la dudosa pol\u00edtica de Inocencio, llamando a los belzeb\u00fas franceses e ingleses para derrotar a los luciferes alemanes. El 25 de marzo de 1255 fulmin\u00f3 a Manfredo con la excomuni\u00f3n y algunos d\u00edas mas tarde concertaba un tratado con los enviados de Enrique III de Inglaterra por el que entregaba el reino vasallo de las dos Sicilias a Edmundo de Lancaster, segundo hijo de Enrique.<br \/>\nEn la disputa por la corona alemana que sigui\u00f3 a la muerte de Guillermo de Holanda (1256), el Papa apoy\u00f3 los reclamos de Ricardo de Cornwall contra Alfonso de Castilla. La asistencia pecuniaria que estas medidas le supusieron, sirvieron para indisponer al clero ingl\u00e9s y al pueblo por las extorsiones de la Sede de Roma. El poder de Manfred crec\u00eda d\u00eda a d\u00eda. En agosto de 1258, a consecuencia de un rumor difundido por el propio Papa, de que hab\u00eda muerto en Alemania, el usurpador fue coronado rey en Palermo y se torn\u00f3 la cabeza reconocida del partido Guibelino en Italia. Alejandro vivi\u00f3 para ver la victoria de Montaperti (1260), el jefe supremo tanto de Italia central como del sur. En el norte de Italia le fue mejor, pues sus cruzados finalmente derrotaron al odioso tirano Ezelino. En Roma, que estaba bajo el dominio de magistrados hostiles en alianza con Manfred, la autoridad papal fue olvidada. Mientras tanto, el Pont\u00edfice hac\u00eda esfuerzos f\u00fatiles para reunir los poderes del mundo cristiano contra la amenaza de la invasi\u00f3n de los t\u00e1rtaros. El esp\u00edritu cruzado no exist\u00eda m\u00e1s. La unidad de la cristiandad era cosa del pasado. S\u00f3lo podemos suponer que los resultados hubieran sido diferentes en caso que otro estadista se hubiese sentado en la sede de Pedro durante estos siete cr\u00edticos a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro IV dirigi\u00f3 los asuntos espirituales de la Iglesia con dignidad y prudencia. Como Papa continu\u00f3 favoreciendo a los hijos de San Francisco. Uno de sus primeros actos oficiales fue el de canonizar a Santa Clara. En un diploma afirmaba la verdad de los estigmas. San Buenaventura nos informa que el Pont\u00edfice afirm\u00f3 en un serm\u00f3n haberlos visto. En las violentas controversias suscitadas en la Universidad de Par\u00eds por Guillermo de St. Amour, Alejandro IV tom\u00f3 a los frailes baj\u00f3 su protecci\u00f3n. Muri\u00f3 hondamente afligido por el sentimiento de impotencia para erradicar los males de su tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nJAMES F. LOUGHLIN<br \/>\nTranscrito por Gerard Haffner<br \/>\nTraducido por Ricardo Treneman\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue Papa de 1254-61 (Rinaldo Conti), de la casa de Segni, la cual hab\u00eda visto ya elevados al Pontificado a otros dos hijos ilustres, Inocencio III y Gregorio IX. 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