{"id":22944,"date":"2016-02-05T15:41:53","date_gmt":"2016-02-05T20:41:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alogi\/"},"modified":"2016-02-05T15:41:53","modified_gmt":"2016-02-05T20:41:53","slug":"alogi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alogi\/","title":{"rendered":"ALOGI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(a, privativo, y logos, \u00abpalabra\u00bb, es decir, \u00abNegadores de la Palabra\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Ireneo (Adv. Haer., III, II, 9) hace una breve referencia a las personas que negaban la manifestaci\u00f3n del Par\u00e1clito y rehusaban, por tanto, admitir el evangelio de San Juan, donde se anuncia. No da el nombre de este grupo. San Hip\u00f3lito combati\u00f3 tal error en su Sintagma y en una obra especial titulada \u00abEn defensa del Evangelio de Juan y del Apocalipsis\u00bb. Estas obras se han perdido pero una buena parte de su contenido parece haber sido preservado por San Epifanio.  San Epifanio (Haer. LI) da un largo relato del grupo de herejes que surgi\u00f3 despu\u00e9s de los catafrigios, cuartodecimanos y otros que no aceptaban ni el evangelio de Juan ni el Apocalipsis. \u00c9l los llama Alogi (negadores de la Palabra) porque al rechazar el evangelio de Juan, rechazaban al Logos que se revelaba en \u00e9l. Jugando con el t\u00e9rmino, \u00e9l observa, con un toque de sarcasmo, que est\u00e1n bien llamados, \u00abalogi\u201d, es decir, \u00absin raz\u00f3n\u00bb . Estos herejes parecen responder a la descripci\u00f3n de las personas obscuras que menciona San Ireneo, y \u00e9sa es la opini\u00f3n general sobre ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Alogi, por consiguiente pueden ser descritos como un grupo que surgi\u00f3 en Asia Menor a finales del siglo II. Evidentemente expresaban una protesta radical contra el abuso que los montanistas hicieron del prometido Par\u00e1clito, y de la efusi\u00f3n del Par\u00e1clito en visiones y profec\u00edas.  Esto puede explicar por qu\u00e9 llegaron a negar el Evangelio de San Juan, que predec\u00eda la venida del Esp\u00edritu Santo y por qu\u00e9 negaban todo cr\u00e9dito al Apocalipsis que en su descripci\u00f3n de la Jerusal\u00e9n celestial y del reino de mil a\u00f1os, alimentaba la imaginaci\u00f3n de los entusiastas de Frigia. Los Alogi le atribu\u00edan esos dos libros a Cerinto. No est\u00e1 claro si adem\u00e1s negaban la divinidad del Hijo y su generaci\u00f3n eterna. San Epifanio dice que negaban el Logos que predicaba San Juan, pero est\u00e1 perplejo por la estupidez de atribuir a Cerinto un evangelio que estaba escrito contra \u00e9l. Pues Cerinto ense\u00f1aba que Cristo era s\u00f3lo un hombre, mientras que Juan en ese mismo libro predicaba su divinidad. Por lo tanto, puede ser que los Alogi no rechazaran la doctrina misma sino s\u00f3lo el Logos bajo el que la doctrina se presentaba en el Evangelio.  Eso parece implicar San Epifanio \u201cporque\u201d, dice \u00e9l, \u201cellos mismos parece que creen lo que nosotros\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea lo que sea, los eruditos no est\u00e1n tan interesados en su Cristolog\u00eda, sino en el criticismo b\u00edblico que desarrollaron.  Sin duda fue una predisposici\u00f3n lo que les impeli\u00f3 a rechazar el Evangelio de San Juan y el Apocalipsis. Pero trataron de mantener su punto de vista con argumentos sacados del examen de esos mismos libros. El evangelio de S. Juan, dec\u00edan, contiene lo que no es verdad; seg\u00fan ellos no estaba de acuerdo con los otros evangelios, mezclaba el orden de los acontecimientos y adem\u00e1s era doc\u00e9tico en su doctrina (N. T.: Docetismo: antigua herej\u00eda que afirmaba que el cuerpo de Cristo era s\u00f3lo un fantasma o aparici\u00f3n).  A\u00fan hac\u00edan menos caso al Apocalipsis porque, afirmaban, era ininteligible con frecuencia, por no decir pueril y falso. A prop\u00f3sito de Apocalipsis 2,18, afirmaban que no hab\u00eda una iglesia cristiana en Ti\u00e1tira en ese momento.  Este movimiento anticat\u00f3lico ha sido estudiado cuidadosamente desde que en el siglo XIX se plante\u00f3 la cuesti\u00f3n \u201cjuanina\u201d buscando m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la posici\u00f3n y autoridad del Cuarto Evangelio en la Iglesia primitiva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  SAN IRENEO, Adv. Haer.,III, II, 9; FILASTRIO, HAER., LX; ST. EPIPH., Haer., LI; KOERNER, De auct. Can. Apoc. Joh. ab Alogis impugnata (Leipzig, 1751); EUSEBIO, Hist. Eccl., III, 28, I. DRUMMOND, Car\u00e1cter y Autor\u00eda del Cuarto Evangelio (Londres, 1903); ROSE, Aloges, asiates et romains, in Rev. Biblique, VI, 1897; ZAHN, Geschichte des neutestamentl. Kanons, I, 220-262; CORSSEN, Monarchianische Prologe zu den vier Evangelien (Leipzig, 1896; HARNACK, Historia del Dogma, III, 14-20.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Havey, Francis. \u00abAlogi.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01331b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo. En memoria de Magdalena Zalamea.<br \/>\nL H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(a, privativo, y logos, \u00abpalabra\u00bb, es decir, \u00abNegadores de la Palabra\u00bb). San Ireneo (Adv. Haer., III, II, 9) hace una breve referencia a las personas que negaban la manifestaci\u00f3n del Par\u00e1clito y rehusaban, por tanto, admitir el evangelio de San Juan, donde se anuncia. No da el nombre de este grupo. San Hip\u00f3lito combati\u00f3 tal &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alogi\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abALOGI\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22944","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22944"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22944\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}