{"id":22987,"date":"2016-02-05T15:43:30","date_gmt":"2016-02-05T20:43:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/altares-en-la-liturgia\/"},"modified":"2016-02-05T15:43:30","modified_gmt":"2016-02-05T20:43:30","slug":"altares-en-la-liturgia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/altares-en-la-liturgia\/","title":{"rendered":"ALTARES (EN LA LITURGIA)"},"content":{"rendered":"<p>\n        En la Nueva Ley, el altar es la mesa en que se ofrece el Sacrificio Eucar\u00edstico. La Misa puede celebrarse a veces fuera de un lugar sagrado, pero nunca sin un altar, o al menos una piedra que sirva de altar. En la historia eclesi\u00e1stica encontramos s\u00f3lo dos excepciones: San Luciano (312) se dice que celebr\u00f3 la Misa sobre su pecho, aunque fue en la prisi\u00f3n, y Teodoro, obispo de Tiro, en las manos de sus di\u00e1conos (Mabillon, Praef. in 3 saec., n. 79). Seg\u00fan Radulfo de Oxford (Prop. 25), San Sixto II (257-259) fue el primero en prescribir que la Misa deb\u00eda celebrarse en un altar y la r\u00fabrica del misal (XX) es meramente una nueva promulgaci\u00f3n de la ley. Es signo, seg\u00fan Amalario (De Eccles. Officiis, I, XXIV) de la Mesa del Se\u00f1or (Mensa Domini), refiri\u00e9ndose a la \u00daltima Cena o a la Cruz (San Bernardo, De Coena Domini), o de Cristo (San Ambrosio, IV, De Sacram. XII; Abad Ruperto, V, XXX). Este \u00faltimo significado explica el honor que se le da incens\u00e1ndolo y las cinco cruces grabadas en \u00e9l significan Sus cinco llagas. <\/p>\n<h3>Posici\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las antiguas bas\u00edlicas, el sacerdote, cuando estaba de pie ante el altar, lo hacia de frente a las personas. Las bas\u00edlicas del Imperio Romano eran, como norma, cortes de justicia o lugares de reuni\u00f3n. Eran generalmente espaciosas y el \u00e1rea interior estaba separada por dos, o, incluso cuatro, filas de columnas, formando una nave central y pasillos laterales. La parte opuesta a la entrada ten\u00eda una forma semicircular, llamada \u00e1bside, y en esta parte, que se elevaba sobre el nivel del suelo, se sentaban el juez y sus asesores, mientras a su derecha se situaba un altar sobre el que se realizaba el sacrificio que se ofrec\u00eda antes de tratar asuntos p\u00fablicos importantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estos edificios p\u00fablicos se adaptaron para las asambleas cristianas, se hicieron ligeras modificaciones. El \u00e1bside fue reservado para el obispo y su clero; los creyentes ocuparon el centro y los pasillos laterales, en tanto que el altar se situaba entre el clero y el pueblo. Despu\u00e9s en los templos el altar fue situado contra el \u00e1bside, o al menos cerca de la pared, para que el sacerdote cuando celebrara mirara al este, y detr\u00e1s de \u00e9l se situ\u00f3 el pueblo. En los primeros tiempos hab\u00eda solo un altar en cada iglesia. San Ignacio M\u00e1rtir, Cipriano, Ireneo y Jer\u00f3nimo hablan de s\u00f3lo un altar (Benedicto XIV, De Sacr. Misssae, no. 1, XVII). Algunos piensan que existi\u00f3 m\u00e1s de un altar en la catedral de Mil\u00e1n en tiempos de San Ambrosio, porque a veces usa la palabra altaria, aunque otros son de la opini\u00f3n de que altaria significa aqu\u00ed un altar. Hacia el fin del siglo sexto encontramos evidencias de una pluralidad de altares, San Gregorio Magno envi\u00f3 reliquias para cuatro altares a Paladio, obispo de Saintes, Francia, que hab\u00eda colocado en un templo trece altares, cuatro de ellos estaban sin consagrar por falta de reliquias. Aunque hab\u00eda s\u00f3lo un altar en cada templo, se erigieron altares menores en capillas laterales que eran edificios distintos (como es costumbre en Grecia y algunas Iglesias Orientales, incluso en el presente) en los que solo pod\u00eda celebrarse una Misa por d\u00eda (Benedicto XIV, Ib\u00eddem). El hecho que en las edades tempranas de la Cristiandad s\u00f3lo el obispo celebrara la Misa, ayudado por su clero que recib\u00eda la Sagrada comuni\u00f3n de las manos del obispo, es la raz\u00f3n por la cual se erigi\u00f3 un solo altar en cada iglesia, pero despu\u00e9s de la introducci\u00f3n de las Misas privadas, surgi\u00f3 la necesidad de varios altares en cada templo.\n<\/p>\n<h3>El material de los altares<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no existen documentos que indiquen el material con que los altares estaban construidos en los primeros siglos de la Cristiandad, es probable que fueran hechos de madera, como el usado por Cristo en la \u00daltima Cena. En Roma todav\u00eda se conserva una mesa de madera en la Bas\u00edlica de Letr\u00e1n y fragmentos de otra mesa se conservan en la iglesia de Santa Pudenciana, en la que se dice que San Pedro celebr\u00f3 la Misa. Durante las persecuciones, cuando los cristianos fueron obligados a moverse de un lugar a otro y la Misa era celebrada en criptas, casas privadas, el aire libre y catacumbas, excepto cuando se usaban los arcosolios (vea debajo, CLASES DE ALTAR), es natural suponer que estaban hechos de madera, probablemente cofres de madera que los obispos llevaban con ellos y sobre cuya tapa se celebraba el Sacrificio Eucar\u00edstico. San Optato de Mileve (De Schismate Donatistarum) reprueba a los Donatistas por romper y usar para le\u00f1a los altares de las iglesias cat\u00f3licas y San Agust\u00edn (Epist. CLXXXV) relata que el obispo Maximiano fue apaleado con la madera del altar bajo el que se hab\u00eda refugiado. Tenemos razones para suponer que, en los lugares en que las persecuciones no fueron feroces, se usaban tambi\u00e9n altares de piedra. San Gregorio Taumaturgo, en el siglo tercero, construy\u00f3 una vasta bas\u00edlica en Neo-Cesarea en la que es probable que fueran levantados altares m\u00e1s s\u00f3lidos. San Gregorio de Nisa habla de la consagraci\u00f3n de un altar hecho de piedra (De Christi Baptismate). Pulqueria, hermana de Teodosio II, regal\u00f3 un altar de oro a la Bas\u00edlica de Constantinopla; Santa Helena don\u00f3 altares dorados, ornamentados con piedras preciosas, a la iglesia que se erigi\u00f3 en el lugar d\u00f3nde la Cruz hab\u00eda estado oculta durante trescientos a\u00f1os; los papas San Sixto III (432-440) y San. Hilario (461-468) regalaron varios altares de plata a las iglesias de Roma. Siendo que la madera est\u00e1 sujeta a la corrupci\u00f3n, los metales bajos a la corrosi\u00f3n y los metales m\u00e1s preciosos eran demasiado caros, la piedra se convirti\u00f3 con el paso del tiempo en el material usual para el altar. Adem\u00e1s, la piedra perdura y, seg\u00fan San Pablo (I Cor. 10, 4), simboliza a Cristo &#8211;\u00bb Y la piedra era Cristo.\u00bb&#8212; El Breviario romano (9 de noviembre) afirma que San Silvestre (314-335) fue el primero en decretar que el altar deb\u00eda ser de piedra. Pero de tal decreto no hay ninguna evidencia documental y no se menciona en las leyes can\u00f3nicas en las que se insertan otros muchos decretos de este Papa. Es cierto que despu\u00e9s de esta fecha se erigieron altares de madera y o metal. El decreto m\u00e1s temprano de un concilio que prescribi\u00f3 que un altar debe ser de piedra para ser consagrado, es del concilio provincial de Epeaune (Pamiers), Francia, en 517 (Labbe, Concil. tom. V, col. 771). La disciplina presente de la Iglesia requiere que, para su consagraci\u00f3n, el altar debe ser de piedra.\n<\/p>\n<h3>Clases de Altar<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tiempos primitivos hab\u00eda dos tipos de altares:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arcosolio o monumentum arcuatum que se formaban tallando, en la pared de toba de los espacios m\u00e1s anchos en las catacumbas, un nicho sobre una tumba o sarc\u00f3fago. \u00c9stos \u00faltimos conten\u00edan los restos de uno o varios m\u00e1rtires y se elevaba unos tres pies sobre el suelo. Sobre \u00e9l se colocaba una piedra horizontal de m\u00e1rmol, llamada mensa, sobre la que se celebraba la Misa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El altar separado de la pared en la cubicula o capilla sepulcral, rodeada de loculi y arcosolios, usado como lugar de culto en las catacumbas o en las iglesias erigidas sobre tierra despu\u00e9s del tiempo de Constantino. Este segundo tipo de altar consist\u00eda en un bloque cuadrado o rectangular de piedra o m\u00e1rmol que descansaba sobre columnas, en n\u00famero de una a seis, o en una estructura de obra en que se introduc\u00edan reliquias de m\u00e1rtires. A veces se colocaban dos o cuatro losas de piedra verticalmente bajo la mesa, formando un arca de piedra. En los oratorios privados la mesa a veces estaba hecha de madera y descansaba en un soporte de madera. Dentro de este apoyo se pon\u00edan reliquias de m\u00e1rtires y, para poder exponerlas para ser contempladas, se colocaban puertas plegables en el frontal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Liber Pontificalis establece que San F\u00e9lix I decret\u00f3 que la Misa deb\u00eda celebrarse sobre las tumbas de los m\u00e1rtires. Esto, sin duda, provoco dos cosas: un cambio de forma, de una simple mesa a un arca o tumba, y la norma de que cada altar deb\u00eda contener reliquias de m\u00e1rtires. Normalmente el altar se levantaba sobre escalones desde los que el obispo predicaba en ocasiones (vea ALTAR-ESCALONES). Originalmente estaba hecho en forma de mesa ordinaria, pero gradualmente se introdujo un escal\u00f3n debajo y se levant\u00f3 ligeramente sobre \u00e9l (ver ALTAR-ANAQUEL). Cuando fue introducido el tabern\u00e1culo, el n\u00famero de estos escalones fue aumentado. El altar se cubre, al menos en las bas\u00edlicas y tambi\u00e9n en las iglesias grandes, por una canopia apoyada en columnas, llamada ciborio (ver ALTAR &#8211; CANOPIA) en que se colocaban o se suspend\u00edan jarrones, coronas, cestas de plata, como decoraci\u00f3n. En el medio del mencionado ciborio se suspend\u00eda una paloma de oro o de plata para servir como p\u00edxide en la que se reservaba el Sant\u00edsimo Sacramento. Se colocaban velos o cortinas a las columnas que soportaban el ciborio (Ver ALTAR-CORTINA) El altar se rodeaba a menudo por barandas de madera, o metal, llamada cancelas, o por paredes bajas de m\u00e1rmol jaspeado, llamadas tranennae. Seg\u00fan la disciplina presente de la Iglesia, hay dos tipos de altares, el fijo y el port\u00e1til. Ambas denominaciones tienen un doble significado, es decir un altar puede ser fijo o port\u00e1til o en un sentido amplio o en sentido lit\u00fargico. Un altar fijo, en un sentido amplio, es uno que est\u00e1 sujeto a una pared, el suelo o a una columna, est\u00e9 consagrado o no; en sentido lit\u00fargico, es una estructura de piedra, permanente, que consiste en una mesa consagrada y un soporte que debe construirse con cimientos s\u00f3lidos. Un altar port\u00e1til en sentido amplio es uno que puede llevarse de un lugar a otro; en sentido lit\u00fargico es un ara consagrada, suficientemente grande para contener la Sagrada Hostia y la parte mayor de la base del c\u00e1liz. Se inserta sobre un altar que no es un altar consagrado fijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los componentes de un altar fijo, en sentido lit\u00fargico, son la mesa (mensa), el soporte (stipes) y el sepulcro. (Ver ALTAR-CAVIDAD.) La mesa debe ser una sola losa de piedra unida firmemente con cemento al soporte, para que la mesa y el soporte formen una sola pieza. La superficie de esta mesa debe ser perfectamente plana y pulida. Se graban cinco cruces griegas en su superficie, una en cada una de las cuatro esquinas, aproximadamente seis pulgadas de los bordes, pero directamente sobre el soporte, y una en el centro. El soporte puede ser una pieza s\u00f3lida o puede consistir en cuatro o m\u00e1s columnas. \u00c9stas deben ser de piedra natural, firmemente unida a la mesa. No se precisan infraestructuras, sin embargo, pueden consistir en una pieza, en todo caso construida solidamente para hacer la estructura permanente. El apoyo puede tener cualquiera de las formas siguientes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn cada esquina una columna de piedra natural y los espacios entre las columnas pueden rellenarse con cualquier tipo de piedra, ladrillo, o cemento;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">el espacio entre las dos columnas delanteras puede dejarse abierto, para poner bajo la mesa (expuesto) un relicario que contiene el cuerpo (o una parte del cuerpo) de un santo;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">adem\u00e1s de las cuatro columnas, uno en cada esquina, una quinta columna puede ponerse al frente en el centro. En este caso la parte de atr\u00e1s y, si tambi\u00e9n se desea, los lados, puede rellenarse de piedra, ladrillo, o cemento;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">si la mesa es peque\u00f1a (debe ser en todo cada m\u00e1s grande que el ara de un altar port\u00e1til), se le ponen cuatro columnas bajo, una en cada esquina y, para conseguir el tama\u00f1o requerido, pueden agregarse marcos de piedra u otro material a cada lado, estas partes agregadas no se consagran, y pueden construirse despu\u00e9s de la ceremonia de consagraci\u00f3n;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">si la mesa es deficiente en anchura, se le ponen cuatro columnas debajo, una en cada esquina, y se agrega un marco de piedra u otro material a la parte de atr\u00e1s. Esta parte no se consagra y puede construirse despu\u00e9s de la consagraci\u00f3n del altar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los dos \u00faltimos casos pueden rellenarse los espacios entre las columnas con ladrillo o cemento o pueden dejarse abiertos. En todo caso, la infraestructura pueden ser una masa s\u00f3lida,o el interior puede estar hueco, pero esta cavidad no puede usarse como armario por guardar art\u00edculos de cualquier tipo, incluso si pertenecen al altar. Ni en las rubricas ni la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos prescriben ninguna dimensi\u00f3n para el altar. Ha de ser, sin embargo, suficientemente grande para permitir a un sacerdote celebrar convenientemente el Santo Sacrificio en \u00e9l, de tal una manera que todas las ceremonias pueden ser observadas dignamente. As\u00ed, los altares en los que se celebran servicios solemnes exigen ser de dimensiones mayores que otros altares. De las palabras del Pontifical inferimos que el altar mayor debe estar libre por todos los lados (Pontifex circuito septies tabulam altaris), pero la parte de atr\u00e1s parte de los altares menores puede construirse contra la pared.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(n.d.t: Las actuales reformas lit\u00fargicas, tras el Concilio Vaticano II, han cambiado algunas normas, Es destacable la que recupera que el celebrante se sit\u00fae mirando a la asamblea y, por consiguiente, obliga a que el altar quede separado de la pared.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Schulte, Augustin Joseph. \u00abAltar (in Liturgy).\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01346a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Quique Sancho.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Nueva Ley, el altar es la mesa en que se ofrece el Sacrificio Eucar\u00edstico. La Misa puede celebrarse a veces fuera de un lugar sagrado, pero nunca sin un altar, o al menos una piedra que sirva de altar. En la historia eclesi\u00e1stica encontramos s\u00f3lo dos excepciones: San Luciano (312) se dice que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/altares-en-la-liturgia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abALTARES (EN LA LITURGIA)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-22987","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22987","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22987"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22987\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}