{"id":23023,"date":"2016-02-05T15:44:49","date_gmt":"2016-02-05T20:44:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/basilica-ambrosiana\/"},"modified":"2016-02-05T15:44:49","modified_gmt":"2016-02-05T20:44:49","slug":"basilica-ambrosiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/basilica-ambrosiana\/","title":{"rendered":"BASILICA AMBROSIANA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Esta bas\u00edlica fue erigida en el siglo IV en Mil\u00e1n, por su gran obispo San Ambrosio, y fue consagrada en el a\u00f1o 386. La estructura actual de la bas\u00edlica fue construida durante cuatro diferentes \u00e9pocas, tres de las cuales caen dentro del siglo IX y la cuarta en el siglo XII. Empero, si bien desapareci\u00f3 el templo original, es posible obtener una [[idea] aceptable de su apariencia en tiempos de su fundador gracias a las referencias que contienen los escritos de san Ambrosio, complementadas con investigaciones modernas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El edificio original, al igual que las grandes iglesias de Roma en la misma \u00e9poca, pertenec\u00edan al g\u00e9nero de las bas\u00edlicas, que consist\u00edan en una nave central iluminada desde el clerestorio, dos pasillos laterales, un \u00e1bside y un atrio. Las investigaciones realizadas en 1864 sacaron a la luz que la nave y los pasillos de la bas\u00edlica existente corresponden a los de la bas\u00edlica primitiva. El atrio, sin embargo, cuya erecci\u00f3n data del siglo IX, y dos peque\u00f1os \u00e1bsides que flanquean el nuevo \u00e1bside central, son de mucha mayor profundidad que el original. El altar ocupa casi el mismo sitio que ocupaba en tiempos de san Ambrosio, y las columnas del ciborio no muestran se\u00f1ales de haber sido tocadas; se mantienen en el piso original. La Bas\u00edlica Ambrosiana, ya llamada as\u00ed desde tiempos de su fundador, fue consagrada en circunstancias que nos hacen recordar uno de los momentos m\u00e1s importantes de las relaciones entre la Iglesia y Estado en el siglo IV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la muerte del Emperador Graciano (833), la Emperatriz Justina, en nombre de su hijo, el joven Valentiniano II, asumi\u00f3 el gobierno de la mitad occidental del Imperio. Justina era una arriana celosa y Mil\u00e1n, donde ella puso su capital, era militantemente ortodoxa. Como en ese momento los arrianos no ten\u00edan lugar de culto en Mil\u00e1n, la Emperatriz exigi\u00f3 a san Ambrosio que le entregara uno, pero el obispo inmediatamente rehus\u00f3 conceder tal petici\u00f3n. Durante m\u00e1s de un a\u00f1o, Justina y sus seguidores se esforzaron por lograr su prop\u00f3sito, pero la firmeza de Ambrosio, apoyado por los cat\u00f3licos de Mil\u00e1n, impidieron que tuvieran \u00e9xito. Esa crisis sin precedente lleg\u00f3 a su punto culminante durante la Semana Santa de 386. Ambrosio recibi\u00f3 la orden de salir de la ciudad, pero respondi\u00f3 que no lo har\u00eda porque no pod\u00eda abandonar su reba\u00f1o a menos que se le forzara a ello. Y sigui\u00f3 celebrando los oficios de la Semana Santa en la nueva bas\u00edlica. Mientras se realizaba la celebraci\u00f3n las tropas rodearon la bas\u00edlica, con el objeto de capturar al obispo y tomar el templo en la misma acci\u00f3n, pero el pueblo se neg\u00f3 a ceder. Las puertas se cerraron, y durante varios d\u00edas san Ambrosio y la comunidad soportaron el asedio. Los soldados, sin embargo, no ten\u00edan una actitud hostil, y muchos de ellos se adhirieron al canto de los himnos que el Obispo hab\u00eda compuesto para esa ocasi\u00f3n. En esas circunstancias, la Emperatriz, pr\u00e1cticamente abandonada por sus tropas, hubo de ceder y se pudo restablecer la paz. Quien desee profundizar m\u00e1s en el tema de la exclusi\u00f3n de Teodosio de las celebraciones lit\u00fargicas, as\u00ed como de la sumisi\u00f3n del gran Emperador, (ver San Ambrosio).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de la victoria de Ambrosio sobre la facci\u00f3n arriana en la corte, la gente le pidi\u00f3 que consagrara la bas\u00edlica, la que hasta ese momento \u00fanicamente hab\u00eda sido dedicada. El obispo replic\u00f3 que as\u00ed lo har\u00eda en cuanto pudiera obtener reliquias de algunos m\u00e1rtires. Este obst\u00e1culo fue eliminado, nos informa Agust\u00edn, (Confesiones, IX, 7), gracias al descubrimiento en la bas\u00edlica naboriana de las reliquias de los Santos Gervasio y Protasio, cuya tumba le fue se\u00f1alada a san Ambrosio en una visi\u00f3n. El traslado de las reliquias de dichos m\u00e1rtires a la nueva bas\u00edlica fue realizado con la mayor solemnidad, y sirvi\u00f3 de victoria final de la ortodoxia sobre los arrianos. En las exploraciones de 1864 fueron descubiertos en la confesi\u00f3n de la bas\u00edlica los sarc\u00f3fagos que conten\u00edan esas reliquias en el siglo IV, as\u00ed como el que conten\u00eda los de san Ambrosio. Los restos de los tres santos fueron hallados en un sarc\u00f3fago Porfirio al que hab\u00edan sido transferidos, probablemente en el siglo IX por el Arzobispo Angilberto II (624-859).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como hizo su amigo y contempor\u00e1neo, San Paulino de Nola, san Ambrosio adorn\u00f3 los muros de su bas\u00edlica con frescos que representaban escenas varias del Antiguo y Nuevo Testamento. Gracias a las inscripciones d\u00edsticas, compuestas por san Ambrosio, que acompa\u00f1an a cada grupo, podemos saber a qui\u00e9nes se refieren. No\u00e9, el arca, y la paloma nos recuerdan un tema favorito de las catacumbas, aunque el significado simb\u00f3lico sea un tanto diferente. A Abraham se le representa mirando las estrellas, menos numerosas que lo que su descendencia estaba destinada a ser. El mismo patriarca, al lado de Sara, en otra escena, acoge a los tres \u00e1ngeles. Isaac y Rebeca, dos escenas de la vida de Jacob, y dos de la de Jos\u00e9, formaban parte del ciclo del Antiguo Testamento. El Nuevo Testamento est\u00e1 representado por cinco escenas: la Anunciaci\u00f3n, la conversi\u00f3n de Zaqueo, la hemorro\u00edsa, la Transfiguraci\u00f3n y San Juan reclinado sobre el pecho de nuestro Salvador. El altar de la bas\u00edlica, erigido en la primera mitad del siglo IX, es una obra de m\u00e9rito singular. La famosa serpiente de bronce reposa sobre una columna en la nave, a la izquierda, y encuentra su contrapeso en una cruz, a la derecha. Esta fue tra\u00edda desde Constantinopla, alrededor del a\u00f1o 1001, por el arzobispo Arnolfo, y colocada en la Bas\u00edlica Ambrosiana bajo el supuesto de que tal serpiente era la que hab\u00eda sido izada por Mois\u00e9s en el desierto. Los arque\u00f3logos, sin embargo, opinan que probablemente se trate de un emblema pagano de Escolapio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Hassett, Maurice. \u00abAmbrosian Basilica.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01388c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier Algara Coss\u00edo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta bas\u00edlica fue erigida en el siglo IV en Mil\u00e1n, por su gran obispo San Ambrosio, y fue consagrada en el a\u00f1o 386. La estructura actual de la bas\u00edlica fue construida durante cuatro diferentes \u00e9pocas, tres de las cuales caen dentro del siglo IX y la cuarta en el siglo XII. 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