{"id":23025,"date":"2016-02-05T15:44:54","date_gmt":"2016-02-05T20:44:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libreria-ambrosiana\/"},"modified":"2016-02-05T15:44:54","modified_gmt":"2016-02-05T20:44:54","slug":"libreria-ambrosiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libreria-ambrosiana\/","title":{"rendered":"LIBRERIA AMBROSIANA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La Biblioteca Ambrosiana es una de las m\u00e1s famosas del mundo, fundada en Mil\u00e1n, entre 1603 y 1609, por el Cardenal Federico Borromeo. Esta biblioteca es \u00fanica, ya que el Cardenal tuvo la intenci\u00f3n de que no fuera solamente una colecci\u00f3n de libros y obras maestras art\u00edsticas, sino tambi\u00e9n un colegio de escritores, un seminario de eruditos y una escuela de bellas artes. Est\u00e1 situada en lo que a la saz\u00f3n era principalmente el centro de la ciudad de Mil\u00e1n, cerca de la iglesia del Santo Sepulcro. El arquitecto Fabio Mangone y el escultor Dionisio Bussola dise\u00f1aron los planos. Los edificios estuvieron listos en 1609, y a causa de sus amplias dimensiones y decoraci\u00f3n elegante, se convirtieron enseguida en objeto de admiraci\u00f3n universal. La siguiente descripci\u00f3n, aunque hecha actualmente, es reflejo exacto del edificio original, ya que no se ha permitido ning\u00fan cambio; incluso el suelo de baldosas sencillas, con cuatro mesas (una en cada esquina) y un brasero central, se han dejado tal como el cardenal los dispuso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una portada j\u00f3nica simple, en cuya cornisa se leen las palabras BIBLIOTHECA AMBROSIANA, da acceso a un vest\u00edbulo sencillo, en la planta baja, de aproximadamente 23 metros de largo por 9 de ancho. Las paredes est\u00e1n recubiertas con estanter\u00edas de unos 4 metros de alto, separadas, no por columnas, sino por pilastras planas protegidas por una red de alambre de malla de tama\u00f1o poco usual, que se dice son las originales. En cada esquina del vest\u00edbulo hay una escalera que conduce a una galer\u00eda de poco m\u00e1s de 1 metro de ancho. Las estanter\u00edas de esta galer\u00eda miden alrededor de 2,50 metros de altura. Por encima corre un friso que consiste en una serie de retratos de santos dentro de marcos ovalados. El techo es de b\u00f3veda de ca\u00f1\u00f3n, adornado con un enlucido. La luz penetra por dos enormes ventanas semicirculares en cada extremo del sal\u00f3n. En la obra de Clark \u201cEl Cuidado de los Libros\u201d (p\u00e1g 271) se puede ver una magn\u00edfica vista del interior, junto con una planta de distribuci\u00f3n. En aquella \u00e9poca, la disposici\u00f3n de los libros se consider\u00f3 notable, ya que un escritor contempor\u00e1neo dice de \u00e9l, \u201cla habitaci\u00f3n no est\u00e1 atestada con escritorios a los cuales se atan los libros con cadenas, como es habitual en los monasterios, sino rodeada de anaqueles altos sobre los cuales los libros est\u00e1n clasificados por tama\u00f1o\u201d. [ Gli Instituti Scientifici etc. Di Milano (Mil\u00e1n, 1880) p\u00e1g. 123, nota].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pod\u00edan acceder a la Biblioteca, no s\u00f3lo los miembros del colegio, que eran parte de los destinatarios de la donaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n los ciudadanos de Mil\u00e1n y todos los extranjeros que fueran a estudiar all\u00ed; las penas m\u00e1s severas ser\u00edan impuestas a quienes robaran alg\u00fan volumen o incluso lo tocaran con las manos sucias. Solamente el Papa mismo pod\u00eda absolver de tales cr\u00edmenes (Boscha, \u201cDe origine et statu bibl. Ambros.\u201d 19; ap Gr\u00e6vius, \u201cThes. Ant. Et hist. Italia\u201d, IX, Part VI; ver tambi\u00e9n la Bula de Paulo V, fechada el 7 de julio de 1608, aprobando la fundaci\u00f3n y ensayando los estatutos, en \u201cMagnum Bullarium Romanum\u201d, Tur\u00edn, 1867, XI, 511). Los escritores citados han relatado, de la manera m\u00e1s interesante, la historia de c\u00f3mo se reuni\u00f3 del equipo de esta espl\u00e9ndida biblioteca. Un resumen de ella puede encontrarse en \u201cEl Bolet\u00edn de la Universidad Cat\u00f3lica\u201d, I, 567.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cardenal Borromeo se dirigi\u00f3 primeramente a sus amigos, papas, cardenales, pr\u00edncipes, sacerdotes y religiosos, que respondieron con generosidad. Los benedictinos le mandaron una gran cantidad de manuscritos antiguos. Los cistercienses le entregaron un c\u00f3dice en papiro egipcio que conten\u00eda las \u201cAntig\u00fcedades Judaicas\u201d de Josefo. El conde Galeazzo Arconati ofrend\u00f3 las obras autografiadas de Leonardo da Vinci, las mismas que el rey Jacobo de Inglaterra no pudo adquirir por 3000 coronas de oro. El Cardenal mand\u00f3 sus agentes por toda Europa y Oriente. En 1607, su secretario, Grazio Maria Grazi, explor\u00f3 las ciudades de Italia y pudo efectuar una compra muy notable, la de la Biblioteca Pinelli que adquiri\u00f3 en N\u00e1poles por 3400 piezas de oro, y que llen\u00f3 setenta anaqueles. Otros agentes reunieron sendos tesoros en Alemania, B\u00e9lgica y Francia, de donde trajeron una amplia provisi\u00f3n de libros y manuscritos. Nuevamente, el Cardenal los despach\u00f3 a Alemania y Venecia mientras que otro agente fue enviado a Espa\u00f1a donde tuvo la suerte de realizar espl\u00e9ndidas compras. El Cardenal Borromeo mand\u00f3 otros tres agentes a Oriente, uno de ellos era un rabino convertido. Por intermedio de estos enviados se incrementaron grandemente los tesoros de la biblioteca: se adquirieron libros caldeos, biblias, tratados de astronom\u00eda y matem\u00e1ticas, manuscritos en turco, persa, armenio y abisinio. Todas estas compras costaron mucho dinero; uno de los agentes gast\u00f3 en el servicio del Cardenal m\u00e1s de lo que nunca desembolsara ning\u00fan monarca para una empresa de este estilo. Este agente, en particular, corri\u00f3 muchos peligros serios en la b\u00fasqueda, para finalmente morir de peste en Aleppo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la Biblioteca Ambrosiana no pod\u00eda rivalizar con el Vaticano, ni con la Laurentiana de Florencia, ni con la Marciana de Venecia, disfrut\u00f3 de mayor popularidad que ninguna de \u00e9stas. Porque estaba abierta a todos los estudiantes sin distinci\u00f3n, algo raro e ins\u00f3lito en esa \u00e9poca. Fue, pr\u00e1cticamente, la \u00fanica biblioteca en ofrecer facilidades para la lectura y la toma de apuntes. La liberalidad del Cardenal se gan\u00f3 el aplauso de los eruditos de su \u00e9poca; su ejemplo fue pronto seguido por la Bodleian de Oxford, la Angelica de Roma y, m\u00e1s tarde, la Mazarina y la Bibioteca Real de Par\u00eds. En 1865, se erigi\u00f3 un monumento al Cardenal Federico Borromeo que muri\u00f3 el 30 de septiembre de 1631. El monumento se yergue delante de las puertas de la Biblioteca Ambrosiana como prueba perdurable de la gratitud de la ciudad a su gran patrono de las artes y las letras. Lleva la siguiente inscripci\u00f3n, simple pero sentida&#160;: \u201cAL CARDINAL FEDERICO BORROMEO I SUOI CONCITTADINI MDCCCLXV\u201d. Sobre uno de los costados del pedestal se ha grabado la frase de \u201cLos Novios\u201d de Manzoni: \u201cFue uno de los hombres excepcionales que produce cada \u00e9poca, que emple\u00f3 su inteligencia extraordinaria, los recursos de su opulenta situaci\u00f3n, las ventajas de su posici\u00f3n privilegiada y voluntad resuelta, en la b\u00fasqueda y realizaci\u00f3n de hechos mejores y m\u00e1s altos\u201d. Del otro lado pueden leerse las palabras: \u201cConcibi\u00f3 el proyecto de la Biblioteca Ambrosiana, que construy\u00f3 con gran dispendio y que, en 1609, organiz\u00f3 con igual actividad y prudencia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  OPICELLI, Monumenta bibliothec\u00e6 Ambrosian\u00e6 (Mil\u00e1n, 1618); BOSCH?, De origine et statu bibliothec\u00e6 Ambrosian\u00e6 libri V. in quibus de bibliotheca conditore, conservatoribus et colleii Ambrosiani doctoribus, ut de illustribus pictoribus, aliisque artificibus, et denique de reditibus ejusdem bibliotheca agitur (v. in Thesauro antiquit. et histor. Itali\u00e6, IX, 6) MABILLON, Museum Italicum, 11-14; TIRABOSCHI, Storia della litteratura Italiana, Tom. VIII, lib. i; CLARK, The Care of Books (Cambridge University Press, 1901).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  McMahon, Joseph. \u00abThe Ambrosian Library.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01393a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Estela S\u00e1nchez Viamonte\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Biblioteca Ambrosiana es una de las m\u00e1s famosas del mundo, fundada en Mil\u00e1n, entre 1603 y 1609, por el Cardenal Federico Borromeo. 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