{"id":23026,"date":"2016-02-05T15:44:56","date_gmt":"2016-02-05T20:44:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canto-ambrosiano\/"},"modified":"2016-02-05T15:44:56","modified_gmt":"2016-02-05T20:44:56","slug":"canto-ambrosiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canto-ambrosiano\/","title":{"rendered":"CANTO AMBROSIANO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n de lo que constituye el canto ambrosiano, en el sentido del  canto compuesto por San Ambrosio, ha sido durante mucho tiempo, y sigue siendo, un tema para la investigaci\u00f3n y el debate entre los  historiadores y  arque\u00f3logos. Cuando el  santo se convirti\u00f3 en obispo de Mil\u00e1n, en 374, se encontr\u00f3 con una liturgia en uso que se asocia con la  tradici\u00f3n de San Bernab\u00e9.    Se presume que esta liturgia, que fue tra\u00edda de Grecia y Siria, inclu\u00eda el canto por el celebrante, as\u00ed como la palabra hablada y la acci\u00f3n lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, es cierto que la mayor\u00eda de los cantos que ahora se utilizan en relaci\u00f3n con el  rito ambrosiano o milan\u00e9s, que con frecuencia se designan en el sentido m\u00e1s amplio como canto ambrosiano, se originaron en los siglos siguientes seg\u00fan la liturgia se iba desarrollando y completando.   Hasta el momento no han salido a la luz documentos que prueben que el santo compuso nada, excepto las melod\u00edas de la mayor\u00eda de sus himnos.  Del gran n\u00famero de himnos que se le atribuyen, se ha declarado con certeza que s\u00f3lo catorce son suyos, mientras que cuatro m\u00e1s se le pueden atribuir con mayor o menor probabilidad.  Al igual que cualquier otro hombre grande que domina su \u00e9poca, San Ambrosio tuvo muchos imitadores, y dio la casualidad que se le llam\u00f3 \u201cHymni Ambrosiani\u201d a los himnos escritos por sus contempor\u00e1neos o por los que vinieron despu\u00e9s de \u00e9l, en la forma que \u00e9l utiliz\u00f3, es decir, el d\u00edmetro y\u00e1mbico.   La confusi\u00f3n provocada en el curso del tiempo por el uso indiscriminado de esta designaci\u00f3n ha hecho  necesario el estudio y la investigaci\u00f3n sin fin antes de que se decidiese con alg\u00fan grado de certeza cu\u00e1les himnos eran de San Ambrosio y cu\u00e1les de sus imitadores.  En cuanto a las melod\u00edas, ha sido igualmente dif\u00edcil para los arque\u00f3logos distinguirlas y restaurarlas a lo que fue probablemente su forma original.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la opini\u00f3n de que la  Iglesia Occidental primitiva recibi\u00f3 en su liturgia, junto con los Salmos del Antiguo Testamento, las melod\u00edas con las que hab\u00edan sido cantados en el  Templo y las sinagogas, y que los cantos melism\u00e1ticos, (aquellos en los que se pueden cantar muchas notas con una s\u00edlaba del texto, a diferencia de los cantos sil\u00e1bicos, en los que s\u00f3lo hay una nota para cada s\u00edlaba) estaban en uso desde el principio, ha sido defendida con verosimilitud por hombres como Hermesdorf, Delitzsch y, \u00faltimamente, por Houdard (Cantilene Romaine, 1905), a\u00fan no se ha descubierto ning\u00fan testimonio directo contempor\u00e1neo de que tal era el caso.  Es probable que el estilo florido, o melism\u00e1tico, en los que est\u00e1n escritos la mayor parte de nuestros propia gregorianos, y que muchas autoridades afirman que son de origen hebreo, encontraron su camino a la Iglesia en una \u00e9poca muy posterior.  La literatura en la \u00e9poca de San Ambrosio muestra que la m\u00fasica griega era el \u00fanico tipo conocido para el santo y sus contempor\u00e1neos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> San Agust\u00edn, quien escribi\u00f3 su obra inconclusa \u00abDe Music\u00e2\u00bb cerca del mismo tiempo en que San Ambrosio escribi\u00f3 sus himnos, nos da una idea sobre la forma en que las melod\u00edas se pudieron haber originado.  \u00c9l define la m\u00fasica como \u00abla  ciencia de mover bien\u00bb (scientia bene movendi) y el pie y\u00e1mbico como un conjunto \u00abde una corta y una larga, de tres tiempos\u00bb.  Al igual que en el caso de San Ambrosio, tenemos poeta y compositor en una sola persona, es pues natural suponer que sus melod\u00edas tomaron la forma y el ritmo de sus versos.   El hecho de que estos himnos estaban destinados para ser cantados por toda la  congregaci\u00f3n, sobre la que, de acuerdo a los  arrianos, el santo lanzaba un hechizo de  magia a trav\u00e9s de su  m\u00fasica, tambi\u00e9n habla a favor de que pudieron haber sido de car\u00e1cter sil\u00e1bico y de ritmo simple.    Durante varios siglos se ha afirmado que San Ambrosio compuso lo que ahora se llaman ant\u00edfonas y responsorios.  No hay ninguna prueba satisfactoria de que tal sea el caso.   El hecho de que introdujo el modo antifonal (alternado) para cantar los salmos y sus propios himnos (cada uno de \u00e9stos ten\u00eda ocho estrofas), dividiendo la congregaci\u00f3n en dos  coros, probablemente dio origen a esta opini\u00f3n.   El responsorio, seg\u00fan practicado por instrucciones de San Ambrosio, consist\u00eda en que uno o m\u00e1s cantores entonaban el vers\u00edculo de un salmo y la congregaci\u00f3n lo repet\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guido Maria Dreves, S.J., F. A. Gevaert, Hugo Riemann y otros han tratado de demostrar c\u00f3mo las melod\u00edas que pertenecen a los textos ambrosianos aut\u00e9nticos se han transmitido a la posteridad y los cambios r\u00edtmicos y mel\u00f3dicos que han sufrido en el transcurso del tiempo en diferentes pa\u00edses.  Dreves consult\u00f3 primero el \u00abPsalterium, cantica et hymni aliaque divinis officiis ritu Ambrosiano psallendis communia modulationibus opportunis notata Frederici [Borromeo] Cardinalis Archiepiscopi jussu edita. Mediolani apud h\u00e6redes Pacifici Pontii et Joannem Baptistam Piccaleum impressorem archiepiscopalem, MDCXIX\u00bb y la totalidad del  manuscrito del himnario ambrosiano en la  Biblioteca Trivulziana en Mil\u00e1n, cuyas dos obras es muy probable que contengan las mejores tradiciones.  Las melod\u00edas, seg\u00fan aparecieron en estas obras, fueron entonces comparadas con los manuscritos de los siglos XII, XIII, XIV y XV en N\u00e1poles, Monza, Praga, Heiligen Kreuz, San Flori\u00e1n (Austria), Nevers (Francia) y Coldingham (Escocia), conservados por los monjes cistercienses, que desde la fundaci\u00f3n de su orden hab\u00eda utilizado el himnario ambrosiano y no el  romano.  Esta comparaci\u00f3n ha permitido eliminar las muchas acumulaciones melism\u00e1ticas y modificaciones aceptadas, evidentemente, a manos de los cantantes que fueron influenciados por el gusto de su \u00e9poca y que consideraron insatisfactoria  la sencillez mel\u00f3dica original.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al ritmo, hay que recordar que el canto ambrosiano, como todas las melod\u00edas de canto llano, perdieron su ritmo en el transcurso de la Edad Media.   Fueron transcritas de la antigua notaci\u00f3n  neum\u00e1tica en notas cuadrados de igual longitud, y el tiempo que se les daba estaba determinado por las s\u00edlabas del texto para el que eran cantadas. Teniendo en mente la definici\u00f3n de San Agust\u00edn, y la naturaleza de la m\u00fasica griega, y tambi\u00e9n el hecho de que en la \u00e9poca de San Ambrosio el acento no hab\u00eda eclipsado la cantidad en la poes\u00eda, vemos que Dreves est\u00e1 justificado en su modo de restaurar las melod\u00edas, por lo menos en cuanto a su ritmo se refiere.   En la medida en que todos los himnos est\u00e1n escritos en la misma m\u00e9trica, las melod\u00edas pueden ser, y sin duda han sido, utilizadas de forma intercambiable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ilustraciones que aparecen en el original pueden dar una idea de las diferentes formas de la misma melod\u00eda en varios c\u00f3dices.  La melod\u00eda del himno \u201c\u00c6terne rerum Conditor\u201d, seg\u00fan el antedicho salterio y el himnario de la Biblioteca Trivulziana, se reproduce en (a).  En (b) se da el mismo tono seg\u00fan aparece en un c\u00f3dice de San Flori\u00e1n que  data de siglo XIV.  En (c) est\u00e1 la misma melod\u00eda seg\u00fan restaurada por Dreves despojada de sus notas a\u00f1adidas, y en la forma r\u00edtmica que probablemente ten\u00eda originalmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El himno \u00abSplendor gloriae Paternae\u00bb existe en las formas m\u00e1s diferentes que la que hemos considerado anteriormente.  La versi\u00f3n (a) da la forma de la melod\u00eda como se lee en el salterio; (b) como aparece en el antifonario de Nevers del siglo XII; (c) la versi\u00f3n que aparece en un c\u00f3dice del siglo XIII en la Biblioteca Nacional de N\u00e1poles; en (d) seg\u00fan se encuentra en un antifonario del siglo XIV en San Flori\u00e1n, Austria, y, por \u00faltimo, (e) nos da la forma restaurada, y probablemente, la original.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n da las cinco variantes del himno \u00abNunc Sancte nobis Spiritus\u201d, del cual (a) se reproduce la melod\u00eda seg\u00fan est\u00e1 en la Biblioteca Trivulziana; (b), del c\u00f3dice de Nevers; (c), la versi\u00f3n de Coldingham (siglo XIII); (d) la del manuscrito cisterciense de Praga (siglo XIII), y (e) es la restauraci\u00f3n Dreves.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La melod\u00eda del himno ambrosiano \u00abHic est dies verus Dei\u00bb es de inter\u00e9s a\u00f1adido, ya que es con la que siempre se ha cantado el himno de Pentecost\u00e9s \u00abVeni Creator Spiritus\u00bb.    Como el himno de Pascua es m\u00e1s antiguo por varios siglos que el \u00abVeni Creator Spiritus\u00bb, la melod\u00eda fue adaptada a este \u00faltimo; (a) es la forma que tiene en el Salterio y el himnario de la Biblioteca Trivulziana; (b) nos da la adaptaci\u00f3n de Nevers a la melod\u00eda del \u00abVeni Creator Spiritus\u00bb, (c) es la restauraci\u00f3n de Dreves de la forma original.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  DREVES, Aurelus Ambrosianus, Der Vater der Kirchengesanges; GEVAERT, La m\u00e9lop\u00e9e antique dans le chant de l&#8217;\u00e9glise latine; JULIAN, Dict. of Hymnology; RIEMANN, Handbuch der Musikgeschichte; HOUDARD, La Cantil\u00e8ne Romaine. La Paleographie Musicale de los Benedictinos de Solesmes, V y VI tambi\u00e9n ofrece material instructivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Otten, Joseph. \u00abAmbrosian Chant.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01389a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cuesti\u00f3n de lo que constituye el canto ambrosiano, en el sentido del canto compuesto por San Ambrosio, ha sido durante mucho tiempo, y sigue siendo, un tema para la investigaci\u00f3n y el debate entre los historiadores y arque\u00f3logos. 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