{"id":23039,"date":"2016-02-05T15:45:23","date_gmt":"2016-02-05T20:45:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/america\/"},"modified":"2016-02-05T15:45:23","modified_gmt":"2016-02-05T20:45:23","slug":"america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/america\/","title":{"rendered":"AMERICA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Am\u00e9rica, llamada tambi\u00e9n Continente Occidental o Nuevo Mundo, est\u00e1 dividida principalmente en tres: Am\u00e9rica del Norte, del Centro y del Sur. La primera abarca desde los 70\u00ba a los 15\u00ba de latitud norte. Am\u00e9rica Central forma un istmo que se extiende desde el noroeste al sureste, estrech\u00e1ndose en una franja de treinta millas en Panam\u00e1; este istmo va de los 15\u00ba a los 8\u00ba de latitud norte, terminando en los 55\u00ba de latitud sur. Por lo tanto, Am\u00e9rica del Norte comprende unas 3.800 millas inglesas de norte a sur, Am\u00e9rica del Sur, 4.500, y Am\u00e9rica Central est\u00e1 constituida por una diagonal entre dos vol\u00famenes mayores, que corre del nordeste al sureste, que mide alrededor de mil millas de longitud.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como el objetivo de este art\u00edculo es recopilar los datos que ayudar\u00e1n al lector a apreciar el establecimiento de la fe cristiana y de la civilizaci\u00f3n en Am\u00e9rica, omitiremos la geograf\u00eda, geolog\u00eda y otros temas tratados frecuentemente en las enciclopedias generales y nos limitaremos a la etnograf\u00eda y colonizaci\u00f3n de las tres zonas del continente americano. Los llamados abor\u00edgenes de Am\u00e9rica del Norte, con excepci\u00f3n de los esquimales, son considerados generalmente como pertenecientes a la misma rama de la familia humana, tanto f\u00edsica como \u00e9tnicamente. Desde el punto de vista f\u00edsico, han sido clasificados dentro del tipo llamado mongol, pero como han surgido dudas respecto de la existencia de dicho tipo, es mejor declarar que, antropol\u00f3gicamente, los indios americanos, especialmente los norteamericanos, tienen un parecido mayor con las tribus asi\u00e1ticas m\u00e1s orientales que con ning\u00fan otro grupo de la familia humana. El indio suramericano se encuentra m\u00e1s cercano del indio norteamericano que de ninguna otra raza no americana. En cuanto a los esquimales, su cr\u00e1neo es decididamente del tipo \u00e1rtico, correspondiendo, en este aspecto, al tipo asi\u00e1tico, e incluso europeo, que vive dentro del C\u00edrculo \u00c1rtico. Pero estas generalizaciones podr\u00edan tener que ser modificadas por los r\u00e1pidos avances de la antropolog\u00eda dentro del campo de la investigaci\u00f3n detallada y local, por lo cual ser\u00e1 aconsejable considerar las caracter\u00edsticas de cada familia ling\u00fc\u00edstica por s\u00ed misma (incluidas las subdivisiones), dando lugar a los cambios operados en las condiciones f\u00edsicas por la diversidad del ambiente, despu\u00e9s de una larga residencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 DISTRIBUCI\u00d3N DE LAS POBLACIONES ABOR\u00cdGENES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 CONDICIONES POL\u00cdTICAS PRECOLOMBINAS<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 CONDICIONES SOCIALES ABOR\u00cdGENES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 RELIGI\u00d3N DE LOS ABOR\u00cdGENES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 LEYES Y LENGUAS ABOR\u00cdGENES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 ORIGEN DE LAS RAZAS ABOR\u00cdGENES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 ORIGEN DEL NOMBRE DADO AL NUEVO MUNDO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 COLONIZACI\u00d3N DE AM\u00c9RICA\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">8.1 Espa\u00f1a<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">8.2 Portugal<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">8.3 Francia<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">8.4 Inglaterra<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-13\">8.5 Los Negros<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">9 LA ERA DE LA INDEPENDENCIA AMERICANA<\/li>\n<\/ul>\n<h3>DISTRIBUCI\u00d3N DE LAS POBLACIONES ABOR\u00cdGENES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La distribuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n americana en tiempos de Col\u00f3n no se conoce, por supuesto, por observaci\u00f3n personal, pero puede reconstruirse aproximadamente a partir de la informaci\u00f3n reunida cuando Am\u00e9rica empez\u00f3 a ser visitada por europeos. Los esquimales se encontraban en la mayor parte del cintur\u00f3n \u00e1rtico, mientras que los llamados indios integraban el resto del continente hasta su extremo m\u00e1s austral. La poblaci\u00f3n no alcanzaba el n\u00famero que antes se hab\u00eda supuesto, incluso en los sitios donde la densidad era mayor, aunque no se tiene material para hacer ni siquiera una estimaci\u00f3n aproximada. Las grandes llanuras del norte y del oeste no estaban habitadas aun, aunque existen rastros de viviendas precolombinas permanentes, o al menos  algunos asentamientos efectuados durante una traslaci\u00f3n lenta a lo largo de los r\u00edos; las tribus que se alimentaban de b\u00fafalos erraban por las estepas, acompa\u00f1ados de ese cuadr\u00fapedo. La regi\u00f3n noroeste sobre el Pac\u00edfico, estaba m\u00e1s densamente habitada por tribus que subsist\u00edan con la pesca (del salm\u00f3n), una agricultura precaria y la caza. Esto acontec\u00eda tambi\u00e9n a lo largo del Mississippi  (en ambas orillas), y en la cuenca arbolada de los Alleghenies, sobre el Atl\u00e1ntico desde San Lorenzo a Florida, mientras que Texas del Sur estaba escasamente habitada, en algunas partes s\u00f3lo temporalmente, mientras el indio segu\u00eda al b\u00fafalo en sus andanzas hacia el sur. La poblaci\u00f3n aborigen de California no era grande y viv\u00eda en parte del pescado. La gran meseta del norte de M\u00e9xico, con las monta\u00f1as a lo largo del R\u00edo Grande, era demasiado \u00e1rida y, por ende, desprovista de medios de subsistencia que permitieran la ocupaci\u00f3n permanente&#160;; pero los Pueblos de Nuevo M\u00e9xico formaban un grupo de habitantes sedentarios agrupados a lo largo del R\u00edo Grande y establecidos en las monta\u00f1as hasta Arizona, rodeados por todos lados por indios errantes, algunos de los cuales, como los navajos, se hab\u00edan dedicado a la labranza, a escala modesta. En Arizona puede decirse que hab\u00edan logrado las mismas condiciones. La parte occidental de M\u00e9xico presentaba un aspecto similar, modificado por el clima diferente. Mientras que hubo dentro de los Estados Unidos unas tribus que en el siglo XV desplegaron un grado de cultura mayor que el que los rodeaba (por ejemplo, los Natchez y los Iroqueses, en el desarrollo de las ideas de gobierno y la extensi\u00f3n de dominio de las tierras) la cultura de los indios parece haber alcanzado su grado m\u00e1s elevado en el centro de M\u00e9xico y Yucat\u00e1n, Guatemala y Honduras, y, podemos a\u00f1adir, Nicaragua. Es como si las andanzas tribales de norte a sur, que a veces toman otras direcciones, hubieran sido detenidas por el estrechamiento del continente en el istmo de Panam\u00e1. Mientras la abundancia de recursos naturales invitaban al hombre a quedarse, los rasgos geogr\u00e1ficos lo forzaban, as\u00ed nacieron las comunidades indias que superaban en cultura a los indios de todas las dem\u00e1s partes del continente. Al sur de Panam\u00e1, la naturaleza era demasiado exuberante y el territorio demasiado peque\u00f1o para favorecer progresos similares; por tanto, los indios, aunque eran todav\u00eda bastante h\u00e1biles en algunas artes, no pod\u00edan compararse con sus vecinos del norte. En Am\u00e9rica del Sur la exuberancia de la vida tropical al norte de las pampas argentinas, era tan poco propicia para el crecimiento cultural como hubiera podido ser la aridez. Por eso la cuenca del Amazonas, Brasil, las Guayanas y Venezuela, as\u00ed como la ladera este de los Andes en general, estaban escasamente habitadas por las tribus, pocas de las cuales hab\u00edan superado la condici\u00f3n de salvajes errantes. En la vertiente occidental de los Andes, en Colombia, la poblaci\u00f3n algo m\u00e1s densa y las casas, aunque todav\u00eda de madera y ca\u00f1as, eran m\u00e1s amplias y estaban m\u00e1s s\u00f3lidamente construidas. Las tribus sedentarias de menor grado de cultura tambi\u00e9n viv\u00edan en el norte de la Argentina, pero eran pocos y estaban dispersos entre grupos salvajes. El mayor desarrollo alcanzado en Am\u00e9rica del sur antes del descubrimiento se encontraba a lo largo de los Andes desde los 15\u00ba norte hasta cerca del Tr\u00f3pico de Capricornio, o 23\u00ba sur. Lo mismo acontec\u00eda en la costa del Pac\u00edfico hasta la latitud de 20\u00ba sur, comenzando en 2\u00ba sur.  En esta regi\u00f3n el crecimiento cultural alcanz\u00f3 un nivel igual en muchos modos, superior en algunos, inferior en otros (por ejemplo en lo que se refiere al trabajo pl\u00e1stico de la piedra), hasta la cultura de las m\u00e1s avanzadas tribus de Yucat\u00e1n y Am\u00e9rica Central. Las tribus de Chile eran comparativamente numerosas y bastante avanzadas, entregadas sobre todo a la labranza y la caza; los patagones se encontraban en un nivel inferior, y la gente de la Tierra del Fuego era quiz\u00e1s la m\u00e1s baja en la escala  humana en Am\u00e9rica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>CONDICIONES POL\u00cdTICAS PRECOLOMBINAS<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni siquiera los indios americanos m\u00e1s avanzados hab\u00edan alcanzado el concepto de Naci\u00f3n o Estado; su organizaci\u00f3n era meramente tribal, y sus conquistas y correr\u00edas las realizaban, no con el prop\u00f3sito de asimilar a enemigos sometidos sino de obtener bot\u00edn (incluyendo mujeres y v\u00edctimas humanas para el sacrificio) o, en el mejor de los casos, con la intenci\u00f3n de imponer tributos y ayuda en la guerra. Am\u00e9rica era un irregular damero de tribus, independientes y siempre aut\u00f3nomas, incluso cuando estaban aterrorizadas y dominadas por otros. Esas tribus de mayor  poder cuando se descubri\u00f3 Am\u00e9rica eran:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\ten Am\u00e9rica del Norte, la Liga Iraquesa en lo que es hoy el estado de Nueva  York; se hab\u00edan organizado para el pillaje y la devastaci\u00f3n y en ese momento estaban justamente extendiendo sus incursiones destructivas;<br \/>\n\u2022\ten la parte central de M\u00e9xico, la confederaci\u00f3n de las tribus de M\u00e9xico, Tezcuco y Tlacopan.<br \/>\n\u2022\ten Yucat\u00e1n, los mayas, aunque no parece que \u00e9stos se hubieran aglomerado formando ligas, excepto temporarias;<br \/>\n\u2022\ten Am\u00e9rica del Sur los muiscas y los chibchas del centro de Colombia, y<br \/>\n\u2022\ten el Per\u00fa, los incas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no ha quedado establecido todav\u00eda que los incas tuvieran confederaciones, o si pertenec\u00edan a las tribus sedentarias, que dominaron amplias extensiones de territorio, ya fuera solos o con la ayuda de tribus sometidas. Han aparecido unos rastros en las costas peruanas entre los grupos que fueron pr\u00e1cticamente eliminados por los incas menos de un siglo antes del advenimiento de los espa\u00f1oles. De los indios sedentarios que dominaban y somet\u00edan una extensi\u00f3n considerable de territorio con su propio esfuerzo, sobresalen varios grupos independientes de Guatemala y los tarascanos en el centro oeste de M\u00e9xico.  En Am\u00e9rica del Norte, los Muskogees, los Natchez, los Choctaw, y m\u00e1s al norte, los Dakotas y los Pawnees desplegaron un considerable poder agresivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>CONDICIONES SOCIALES ABOR\u00cdGENES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo el continente el sistema de organizaci\u00f3n social era, en principio, el mismo&#160;; las diferencias, como ocurre en la cultura general, eran de grado pero no de especie. El clan, o gens, constitu\u00eda la unidad, y la descendencia se consideraba por l\u00ednea, a veces masculina, a veces femenina. Pero el sistema de clanes no se hab\u00eda desarrollado completamente en todas partes; las tribus de las praderas de Norteam\u00e9rica, por ejemplo, no estaban todas compuestas por clanes. Se han se\u00f1alado varias causas a esta excepci\u00f3n, pero aun no se han dado explicaciones satisfactorias. Las caracter\u00edsticas generales de la sociedad indoamericana eran: posesi\u00f3n comunal de las tierras, inexistencia de la propiedad hereditaria, de los t\u00edtulos y de los cargos, y segregaci\u00f3n o exclusi\u00f3n de los diferentes grupos. No exist\u00edan l\u00edmites definidos que separaran a un grupo de otro; las zonas deshabitadas o las regiones neutrales participaban en los asentamientos de las tribus. Donde la poblaci\u00f3n era m\u00e1s numerosa, la regi\u00f3n era m\u00e1s estrecha, todav\u00eda desprovista de poblados. Las administraciones civil y militar estaban fusionadas una en otra, y detr\u00e1s y por encima de ambas, aunque parcialmente oculto, el poder religioso y las ceremonias determinaban cada acci\u00f3n. Los chamanes o brujos, mediante las sentencias de los or\u00e1culos o de la magia, eran los verdaderos l\u00edderes. Los llamados sacerdotes tambi\u00e9n ten\u00edan su organizaci\u00f3n, cuyos principios eran id\u00e9nticos en toda la Am\u00e9rica primitiva, igual que lo son hoy. Las sociedades esot\u00e9ricas, basadas en el conocimiento emp\u00edrico y su aplicaci\u00f3n a las necesidades espirituales y materiales, formaban las divisiones y clasificaciones de los brujos. Quienquiera practicara los ritos y artificios indispensables a los fines religiosos, sin pertenecer a uno u otro de estos grupos de magos oficiales, se expon\u00eda a un castigo horrendo. Tales eran y son los rasgos principales de la organizaci\u00f3n religiosa entre las tribus m\u00e1s avanzadas; cuanto menor es el grado de cultura, m\u00e1s imperfecto es el sistema y menos complicado en detalle.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>RELIGI\u00d3N DE LOS ABOR\u00cdGENES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El animismo es el principio fundamental de los indios en todas partes, y el fetichismo es su manifestaci\u00f3n tangible. En ninguna regi\u00f3n ind\u00edgena exist\u00eda el monote\u00edsmo, la idea de un Dios personal, creador y soberano. Para ellos el mundo entero estaba impregnado de una esencia espiritual que pod\u00eda tomar, a voluntad, una forma individual en localidades especiales. El indio se cree rodeado por todas partes por innumerables organismos espirituales, en cuya presencia se siente desvalido, y ante quienes necesita continuamente ofrecer acciones propiciatorias o apaciguadoras. En este temor se basa el sistema de su magia y otorga al mago un dominio insuperable sobre las personas . Por eso, todas sus acciones est\u00e1n precedidas de oraciones y ofrendas, \u00e9stas a veces bastante complicadas. Entre sus fetiches, hay poca o ninguna gradaci\u00f3n jer\u00e1rquica de \u00eddolos. Estos fen\u00f3menos parecen ejercer una mayor influencia sobre el hombre, y que sean objeto de un culto m\u00e1s elaborado, pero no se espera de ellos que act\u00faen m\u00e1s all\u00e1 de su esfera de acci\u00f3n. Por lo tanto, no exist\u00eda el culto al sol, como se cree habitualmente. El sol, como la luna, se consideraban cuerpos celestiales habitados por esp\u00edritus poderosos (pero no todopoderosos); en muchas tribus se les prestaba poca atenci\u00f3n. Tambi\u00e9n surg\u00edan entre ellos muchas deidades como resultado de la creencia en poderosos brujos cuyo esp\u00edritu moraba en sus fetiches. Se ofrec\u00edan sacrificios a los fetiches a quienes se ofrendaban los m\u00e1s preciosos objetos, las v\u00edctimas humanas se consideraban las m\u00e1s convenientes. Hasta la pr\u00e1ctica de arrancar el cuero cabelludo estaba basada en una creencia que sosten\u00eda que al obtener la parte del cuerpo del enemigo m\u00e1s pr\u00f3xima al cerebro, el captor entraba en posesi\u00f3n de las facultades mentales del muerto, y as\u00ed acrecentaba su propio poder mental y f\u00edsico. La antropofagia o canibalismo, tan extensamente diseminado por los tr\u00f3picos, se fundamentaba en el mismo concepto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>LEYES Y LENGUAS ABOR\u00cdGENES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los indios no ten\u00edan leyes escritas. Se reg\u00edan por la costumbre; las decisiones de los consejos tribales y sentencias de los or\u00e1culos determinaban los asuntos por tratar. El consejo era la m\u00e1xima autoridad en asuntos temporales; los jefes ejecutaban sus decretos, que eran primero sancionados o modificados por los or\u00e1culos de los chamanes. No hab\u00eda nada escrito ni conoc\u00edan las letras, pero algunas tribus avanzadas usaban pictograf\u00edas mediante las cuales pod\u00edan, hasta un punto limitado, registrar acontecimientos hist\u00f3ricos, preservar los registros del tributo, y representar los calendarios, tanto astron\u00f3micos (dicho de manera general) como rituales. Los hilos anudados o quippus) del Per\u00fa eran un m\u00e9todo m\u00e1s imperfecto, y su uso, en una forma m\u00e1s simple, estaba mucho m\u00e1s extendido de lo que generalmente se piensa. Las lenguas abor\u00edgenes de Am\u00e9rica est\u00e1n divididas por familias, y luego en dialectos. El n\u00famero de estas familias se reduce gradualmente como resultado del estudio filol\u00f3gico. Existe afinidad entre algunos de estos lenguajes del oeste de Norteam\u00e9rica y algunos de Asia oriental, pero m\u00e1s all\u00e1 no existe ning\u00fan parecido. Resulta m\u00e1s seguro seguir el ejemplo expuesto por Brinton que subdivide los idiomas americanos en grupos geogr\u00e1ficos, y que, cada uno, abarca un cierto n\u00famero de familias. Sin embargo, no existe objeci\u00f3n a este plan, en el cual, en algunos casos, una familia est\u00e1 diseminada y dispersa en m\u00e1s de una secci\u00f3n geogr\u00e1fica. Por ejemplo, hay indicios que los Shoshones de Oreg\u00f3n, los Pimas, Opatates, Yaquis de Arizona y Sonora,y los mexicanos (aztecas, tezcucanos, etc.) y una parte de los indios de Nicaragua pertenecen a una familia ling\u00fc\u00edstica que est\u00e1 representada en el Pac\u00edfico norte y en los grupos centrales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejando aparte a los esquimales cuya lengua puede clasificarse como espec\u00edficamente \u00e1rtica, los grupos m\u00e1s importantes son: en la Am\u00e9rica Brit\u00e1nica, los Atapascanos, o Tinn\u00e9; los Navajos o Dinn\u00e9, en Arizona y Nuevo M\u00e9xico, con sus parientes los apaches o N\u2019d\u00e9; los Algonquinos, que van desde Nueva Escocia en el noreste, sobre  el Atl\u00e1ntico, hacia la bah\u00eda de Nueva York en el sur, y desde el nacimiento del r\u00edo Missouri al oeste, a trav\u00e9s de la cuenca de los Grandes Lagos; de estos indios, los Arapahoes, los Blackfeet, Cheyennes, Chippewas, Delawares, Sacs, Foxes, y Shawnees son los m\u00e1s conocidos. Muchas tribus de este grupo ( como por ejemplo los de Nueva Inglaterra) pr\u00e1cticamente se han extinguido; los Iroqueses del norte de Nueva York, abarcando los Hurones, Eries, Cherokees, etc.; los Muskogees que comprenden las tribus que viven a lo largo de la costa atl\u00e1ntica hasta parte de Florida; los Catawbas, Natchez y algunos indios de Florida y Coahuila en M\u00e9xico; los Pawnees, Dakotas y Kiowas, la mayor parte de los cuales viv\u00edan en las planicies de la cuenca oeste del Mississippi; en la zona occidental, en la costa del Pac\u00edfico, el grupo del Pac\u00edfico norte se extiende desde Alaska al sur de California. Los Yumas est\u00e1n diseminados desde la desembocadura del r\u00edo Colorado a trav\u00e9s de algunas regiones de Arizona; y se dice que una rama de estos ind\u00edgenas viv\u00edan en el estado mexicano de Oaxaca. Los Pueblos de Nuevo M\u00e9xico y Arizona se consideran como un grupo ling\u00fc\u00edstico separado. Ya se ha hecho menci\u00f3n del gran grupo Shoshone. M\u00e9xico tambi\u00e9n tiene un n\u00famero de grupos ling\u00fc\u00edsticamente inconfundible, como los Taoscanos, Otomis, Totonacos, Zapotecas, Mijos, Mixtecas, Mayas, Zendales, algunos de los cuales han sido agrupados en una sola familia. Por ejemplo, los Mayas, constituyen una de las tribus m\u00e1s altamente desarrolladas de Guatemala, y los Huaxtecos del estado de Veracruz hasta el norte de Yucat\u00e1n. Cuanto m\u00e1s al sur, m\u00e1s indefinidas se vuelven las clasificaciones ling\u00fc\u00edsticas, por la raz\u00f3n de que el material disponible no ha sido suficientemente investigado, y porque hay tambi\u00e9n, especialmente respecto de Suram\u00e9rica, mucho material por recolectar. De esto se sigue que los lenguajes del Istmo apenas han sido clasificados. Se ha reconocido que algunos est\u00e1n aparentemente relacionados, pero esa relaci\u00f3n se entiende s\u00f3lo imperfectamente. En Suram\u00e9rica mencionaremos meramente a los chibchas o Muiscas de Colombia; la familia extensa de los Arawak, y los Caribes; los primeros ampliamente repartidos y los \u00faltimos limitados a Venezuela, el Orinoco y las Guayanas. Poco se conoce de los lenguajes usados en Ecuador excepto que la lengua quechua del Per\u00fa (de las monta\u00f1as) puede haber suplantado a muchas otras lenguas antes de la conquista espa\u00f1ola. Al sur de los quechuas, la gran familia de los Aimaras ocupa la meseta central, pero en tiempos primitivos se extend\u00eda mucho m\u00e1s al norte. En el Brasil, los Tup\u00edes (Guaran\u00edes) y los Tapuyas eran, en la costa, los lenguajes m\u00e1s difundidos. Podemos mencionar los lenguajes de Chile, que podr\u00edan formar una sola familia; las tribus del Gran Chaco (de las cuales los Calchaqu\u00edes eran los m\u00e1s adelantados) y los lenguajes no clasificados de la Patagonia y la Tierra del Fuego. Este esbozo de la distribuci\u00f3n de las lenguas americanas no puede extenderse aqu\u00ed en mayores detalles. Los ling\u00fcistas americanos est\u00e1n continuamente haciendo avances y mucho de lo que ahora aparece como bien establecido podr\u00eda descartarse en el futuro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>ORIGEN DE LAS RAZAS ABOR\u00cdGENES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta sobre el origen de los indios contin\u00faa siendo materia de conjeturas. Se han observado afinidades con grupos asi\u00e1ticos de las costas del noroeste y oeste de Norteam\u00e9rica, y resultan llamativos ciertos parecidos entre los indios de la costa del Per\u00fa y las tribus de la Polinesia, pero todav\u00eda faltan pruebas decisivas. Las innumerables hip\u00f3tesis del origen de los americanos primitivos que han colmado la literatura desde los tiempos de Col\u00f3n, no son de este lugar. Falta investigar la existencia del hombre en Am\u00e9rica durante la era glacial. Tampoco existe ninguna prueba de la llegada de misioneros cristianos en la \u00e9poca precolombina. Podr\u00e1 haber indicios, pero, hasta el presente, carecen del soporte de pruebas documentales. No obstante, si consideramos a Groenlandia como una isla perteneciente al continente norteamericano, podemos afirmar que el cristianismo fue introducido en Am\u00e9rica en el siglo X de nuestra era. El relato del viaje del \u201cVinland\u201d, atribuido al obispo Jon o John en el siglo XIV, descansa sobre una base muy d\u00e9bil. Se desconoce todo lo relativo a las incursiones de los asi\u00e1ticos a la costa occidental de Am\u00e9rica; el cuento del Fu-Sang hace mucho que se sabe que se aplica al archipi\u00e9lago japon\u00e9s. Mart\u00edn Bejaim coloc\u00f3 en su mapa de 1492 una nota seg\u00fan la cual siete obispos portugueses en el siglo IX huyeron de los moros hacia una isla occidental llamada Antilla donde fundaron siete ciudades. Fuera de esto, no hay ninguna certeza en este relato. Finalmente, existe la historia de Atlantis contada por Plat\u00f3n en sus \u201cTimeo\u201d y \u201cCritias\u201d, pero carecen asimismo de fundamento. Aunque fue objeto de mucha especulaci\u00f3n, no se ha descubierto ning\u00fan rastro de ning\u00fan continente sumergido, del cual las Antillas podr\u00edan ser un remanente. Los intentos de establecer rastros de la cat\u00e1strofe de Atlantis en el folclor de las tribus americanas han encontrado poca aceptaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>ORIGEN DEL NOMBRE DADO AL NUEVO MUNDO<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de \u201cAm\u00e9rica\u201d es el resultado no tanto de un accidente como de un incidente. Durante casi un siglo despu\u00e9s de Col\u00f3n, los espa\u00f1oles que ten\u00edan el mayor derecho de bautizar el continente por haber sido sus primeros ocupantes, insist\u00edan en llamar a sus vastas posesiones americanas \u201cIndias Occidentales\u201d. Ese nombre se justifica por cuanto el descubrimiento ocurri\u00f3 cuando buscaban llegar a Asia. La creencia de que Am\u00e9rica formaba parte de ese continente se desvaneci\u00f3 s\u00f3lo con el viaje de Balboa a trav\u00e9s del istmo en 1513. Sin embargo, seis a\u00f1os antes de esa proeza, el nombre de Am\u00e9rica hab\u00eda sido aplicado al Nuevo Mundo por unos eruditos alemanes. No hubo ninguna intenci\u00f3n de desprestigiar a Col\u00f3n ni de apoyar las reclamaciones de otros exploradores, sino simplemente se deb\u00eda a la ignorancia de los hechos. Am\u00e9rico Vespucio, piloto florentino, primero al servicio de Espa\u00f1a, luego de Portugal, y m\u00e1s tarde otra vez de Espa\u00f1a, hab\u00eda efectuado al menos dos viajes a los mares occidentales. No es nuestro prop\u00f3sito comentar ahora los viajes que Vespucio alegaba haber realizado a la costa americana, o que se le han atribuido. Para informaci\u00f3n sobre estas historias un tanto enigm\u00e1ticas y los documentos relacionados con ellas, ver AMERIGO VESPUCCI. Consideramos suficiente afirmar que algunas de sus cartas fueron publicadas ya en 1504. En una de ellas fecha su primer viaje en 1497 y 1498, y pretende haber llegado al continente americano, lo que le dar\u00eda prioridad sobre Col\u00f3n (reclamaci\u00f3n que, por otra parte, Vespucio nunca efectu\u00f3. Es f\u00e1cil ver c\u00f3mo el examen de estos informes pudo inducir a los eruditos que viv\u00edan lejos de la Pen\u00ednsula y de Am\u00e9rica a atribuirle a \u00e9l el verdadero descubrimiento del Nuevo Mundo y a sugerir que se le pusiera su nombre. En el siglo VII, de una capilla fundada por san Deodato, surgi\u00f3 un centro de estudios en St. Di\u00e9, en los Vosgos. Entre los profesores que ense\u00f1aban all\u00ed se encontraba Mart\u00edn Waldseem\u00fcller (Hylacomylus) que ocupaba la c\u00e1tedra de cosmograf\u00eda. Impresionado por la fecha aducida de 1497 para el primer viaje de Vespucio al nuevo continente, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que que le pertenec\u00eda al florentino el honor del descubrimiento, y que el Nuevo Mundo deb\u00eda llevar su nombre. Cuando en 1507 se estableci\u00f3 una imprenta en St. Di\u00e9, y gracias, principalmente, a los esfuerzos del Duque de Lorena, Waldseemuller public\u00f3, junto con Mat\u00edas Ringmann, profesor de lat\u00edn, una obra geogr\u00e1fica de peque\u00f1a extensi\u00f3n titulada \u201cCosmographiae Introductio\u201d en la cual insert\u00f3 un pasaje que afirmaba: \u201cNo veo por qu\u00e9 no se permite llamar a esta cuarta parte del mundo Amerige \u2013 es decir tierra de Americus\u2014Am\u00e9rica, por el nombre de Americus, el descubridor, hombre de mente sagaz, ya que tanto Europa como Asia llevan nombres femeninos, nombres de mujeres\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta sugerencia podr\u00eda no haber tenido m\u00e1s consecuencias si el nombre de Am\u00e9rica no se hubiera puesto en un mapa publicado por Hylacomylus ese mismo a\u00f1o, no se sabe si para designar a esa parte del descubrimiento que se atribu\u00eda a Vespucio o para denominar a todo el continente entonces conocido. Como la \u201cCosmographiae Introductio\u201d era un tratado de geograf\u00eda, los cosm\u00f3grafos no espa\u00f1oles fueron aceptando gradualmente el nombre, excepto Las Casas que protest\u00f3 afirmando que era una denominaci\u00f3n err\u00f3nea o una calumnia para Col\u00f3n. Las naciones extranjeras fueron adoptando con \u00e9xito el nombre propuesto por Walseemuller. Incluso Espa\u00f1a se rindi\u00f3 finalmente, reemplazando por \u201cAm\u00e9rica\u201d la denominaci\u00f3n de \u201cIndias Occidentales\u201d o \u201cNuevo Mundo\u201d, pero no lo hizo hasta la mitad del siglo XVIII. Se cree que Vespucio mismo no se interes\u00f3 por el uso del nombre de Am\u00e9rica. Jam\u00e1s pretendi\u00f3 haber sido el descubridor del continente, por lo menos hasta la fecha \u2013dudosa- de su primer viaje. Fue amigo personal de Col\u00f3n mientras vivi\u00f3 y muri\u00f3 en 1512 con la fama de haber sido un hombre \u00fatil y honorable. Tampoco se puede acusar a Waldseemuller de haber dado imprudentemente a Am\u00e9rica el nombre de Vespucio. Mayor culpa por no investigar cuidadosamente el caso, y por seguir ciegamente la sugerencia expuesta por Waldseemuller, se les atribuye a unos estudiantes de cosmograf\u00eda como Mercator y Ortelius, especialmente \u00e9ste \u00faltimo, que tuvo en sus manos los documentos espa\u00f1oles originales por haber sido durante un tiempo cosm\u00f3grafo real. No ha tenido \u00e9xito el intento de atribuir el origen del nombre a una oscura tribu india, que podr\u00eda haberse llamado Amerique.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>COLONIZACI\u00d3N DE AM\u00c9RICA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las naciones europeas que se asentaron en el continente americano despu\u00e9s de su descubrimiento por Col\u00f3n, y que ejercieron la mayor influencia en la civilizaci\u00f3n del Nuevo Mundo, fueron, principalmente, cinco. Por orden de fecha son las siguientes: Espa\u00f1a, Portugal, Francia, Inglaterra y Holanda. Suecia realiz\u00f3 un intento de colonizaci\u00f3n pero, como la colonia sueca estaba limitada a una peque\u00f1a fracci\u00f3n de la regi\u00f3n oriental de Norteam\u00e9rica y no perdur\u00f3 m\u00e1s diecisiete a\u00f1os, no es necesario mencionarla. La colonizaci\u00f3n rusa de Alaska, y la ocupaci\u00f3n danesa de una de las Antillas Menores pueden omitirse dada su poca importancia.\n<\/p>\n<p>Espa\u00f1a<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Espa\u00f1a empez\u00f3 la colonizaci\u00f3n de las Antillas mayores en 1493. Es asombrosa la rapidez con que explor\u00f3 y conquist\u00f3 los territorios descubiertos. Antes de sesenta a\u00f1os despu\u00e9s del desembarco de Col\u00f3n, las colonias espa\u00f1olas estaban diseminadas por el continente, desde M\u00e9xico al norte hasta el lejano sur y centro de Chile. No s\u00f3lo se hab\u00edan afincado sobre la costa, sino que poblaban M\u00e9xico y Am\u00e9rica Central desde el Atl\u00e1ntico hasta el Pac\u00edfico; en Suram\u00e9rica desde la costa del Pac\u00edfico hasta la cresta de los Andes y el R\u00edo de la Plata. Vastas zonas desocupadas se interpon\u00edan entre las colonias en varias secciones., pero \u00e9stas pod\u00edan ser atravesadas, y de hecho lo fueron, de tanto en tanto, para mantener el intercambio comercial. Toda la costa nordeste de Am\u00e9rica del Sur estaba bajo dominio espa\u00f1ol; las exploraciones llegaron hasta los 42\u00ba de latitud norte a lo largo del Pac\u00edfico; en el interior hasta los 40\u00ba de latitud sur. Los Estados Unidos hab\u00edan sido atravesados hasta m\u00e1s all\u00e1 del Mississippi, y en la costa atl\u00e1ntica se hab\u00eda tomado posesi\u00f3n de Florida, Alabama y Georgia. Toda la costa del Pac\u00edfico desde los 42\u00ba de latitud hasta el extremo sur de la Tierra del Fuego, ya se conoc\u00eda, en parte se hab\u00eda conquistado y visitado con frecuencia, mientras que el r\u00edo Orinoco hab\u00eda sido explorado desde su desembocadura y desde el oeste. Algunas expediciones desde Venezuela penetraron por el Amazonas y exploraron todo su curso desde Ecuador. Estos acontecimientos extraordinarios han sido realizados por una naci\u00f3n que, a comienzos del siglo XVI contaba, de acuerdo con nuestra informaci\u00f3n, con menos de diez millones de almas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podemos negar que una actividad y una energ\u00eda tan extraordinarias, en muchos casos tambi\u00e9n sagacidad, era el resultado del car\u00e1cter y formaci\u00f3n de los espa\u00f1oles. En primer lugar, constituyen una raza muy mezclada. Desde la \u00e9poca de la dominaci\u00f3n romana, casi toda la gente de cierta significaci\u00f3n que dominaba Europa (excluyendo a los hunos y germanos del norte) ocup\u00f3, por lo menos por un tiempo, algunas partes del suelo espa\u00f1ol y dej\u00f3 en \u00e9l huellas de su presencia en el lenguaje, las costumbres y, en algunos casos, las leyes y organizaci\u00f3n (visigodos). Los moros, invasores que llegaron del sur, de \u00c1frica, hab\u00edan contribuido aun m\u00e1s a la mezcla de razas. La defensa del suelo espa\u00f1ol, y especialmente la salvaci\u00f3n de la fe cristiana, el patrimonio m\u00e1s querido de la gente, contra los conquistadores mahometanos, hab\u00edan hecho del espa\u00f1ol, por encima de todo, un pueblo de guerreros. Pero siete siglos de guerra incesante no hab\u00edan ayudado a componer una raza compasiva ni a enriquecer el pa\u00eds. Antiguamente, Espa\u00f1a hab\u00eda sido rica en metales preciosos, mas los romanos la empobrecieron agotando las minas. Quedaba aun la tradici\u00f3n, y con la tradici\u00f3n, el ansia del regreso a una edad dorada. Hasta el descubrimiento de Am\u00e9rica, Europa se volcaba hacia el Extremo Oriente en busca de la riqueza que la naturaleza le negaba. Cuando el descubrimiento de las Antillas revel\u00f3 la existencia de oro, Espa\u00f1a abandon\u00f3 el Oriente y volvi\u00f3 sus ojos hacia el Oeste. La fiebre del oro se apoder\u00f3 de todo aquel que estuviera en condiciones de emigrar; el deseo de obtener oro y plata se volvi\u00f3 un incentivo poderoso para buscar y conseguir riqueza en el Nuevo Mundo. La sed de oro no era en el siglo XVI ni m\u00e1s ni menos intensa que hoy, pero estaba orientada hacia regiones mucho m\u00e1s vastas. M\u00e1s aun, los metales preciosos se encontraban entre personas que no les daban valor comercial, ni contribu\u00edan a otorgarles un nivel de riqueza. Era m\u00e1s f\u00e1cil para el espa\u00f1ol quitarle a los indios el oro y la plata que el ma\u00edz cosechado o la comida corriente. Los primeros a\u00f1os de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola se emplearon en intentar establecer un modus vivendi con los abor\u00edgenes, que, como tantas veces, resultaron desastrosos para el m\u00e1s d\u00e9bil, es decir, el indio. Pronto se aclararon las dudas sobre si los indios eran o no seres humanos mediante un decreto en el que se afirmaba su naturaleza humana esencial, m\u00e1s lo derechos derivados de ella. Sin embargo, fueron declarados, en justicia, menores de edad que requer\u00edan tutela, antes de que estuvieran en condiciones de asumir las obligaciones y derechos de los blancos. Se necesit\u00f3 mucha experimentaci\u00f3n antes de poder llegar pr\u00e1cticamente a esta conclusi\u00f3n, la que por fin determinar\u00eda la condici\u00f3n de los indios en la mayor\u00eda de las rep\u00fablicas suramericanas y parcialmente en Estados Unidos y Canad\u00e1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condici\u00f3n primitiva de la persona en el Nuevo Mundo era un problema que la cultura europea hace cuatro siglos no se sent\u00eda capaz de solucionar. Mientras en Espa\u00f1a los antiguos derechos comunales de los componentes originales del reino se manten\u00edan desde hac\u00eda mucho tiempo, y prevalec\u00eda una especie de autonom\u00eda provisional, que funcionaba como un freno al absolutismo creciente, Hispanoam\u00e9rica estuvo desde un principio bajo el mando de la corona.. Los descubrimientos, tanto por tierra como por agua y la colonizaci\u00f3n, quedaban bajo el exclusivo control del monarca; las exploraciones s\u00f3lo pod\u00edan llevarse a cabo con su permiso, lo mismo que el establecimiento de poblaciones. La iniciativa personal se colocaba ostensiblemente bajo un estricto control, a veces impedida desfavorablemente en muchas instancias. Sin embargo esto no fue tan estrictamente as\u00ed en el primer siglo despu\u00e9s del descubrimiento, como en los posteriores. El patronazgo real, indispensable al principio, aseguraba para los intereses espa\u00f1oles una ascendencia injusta respecto de los colonizadores. Se sostiene a menudo, y no impropiamente, que los criollos se encontraban en peor posici\u00f3n que los indios, ya que \u00e9stos, como protegidos del gobierno espa\u00f1ol que eran, gozaban  de mayor protecci\u00f3n y privilegios que los espa\u00f1oles americanos. Los criollos se quejaban especialmente de la injusticia de asignar todos los cargos lucrativos a los espa\u00f1oles de la pen\u00ednsula, con exclusi\u00f3n de ellos. Esto aseguraba al gobierno de la metr\u00f3poli una posici\u00f3n segura en las colonias, pero tambi\u00e9n es cierto que con frecuencia se encargaba la administraci\u00f3n a personas incapaces para los cargos importantes, carentes del conocimiento pr\u00e1ctico del lugar y de sus gentes. Es cierto que el sistema de residencia, que obligaba a rendir cuentas cuando finalizaban en el cargo, y la visita, o investigaci\u00f3n que algunas veces ten\u00eda facultades discrecionales, eran un freno para los abusos, aunque no suficiente. El c\u00f3digo de Leyes de Indias, como Espa\u00f1a llam\u00f3 durante mucho tiempo a sus colonias hab\u00eda estado en estudio desde mediados del siglo XVI, pero s\u00f3lo se hizo efectivo a finales del XVII.  Mucha de esta demora se debi\u00f3 a la enorme cantidad de reales decretos en los que se basaba la legislaci\u00f3n. Estos decretos siguieron promulg\u00e1ndose seg\u00fan lo requer\u00eda la ocasi\u00f3n, junto con el c\u00f3digo, y dan testimonio de la atenci\u00f3n sol\u00edcita que los monarcas espa\u00f1oles prodigaban a los m\u00e1s m\u00ednimos detalles relativos a sus posesiones transoce\u00e1nicas. Constitu\u00eda la llamada autocracia paternalista, bien intencionada, pero, al final, muy desfavorable, para el desarrollo del individuo de las colonias en general.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados del siglo XVII, Espa\u00f1a cerr\u00f3 definitivamente sus colonias al mundo exterior, excepto la madre patria, incluso el comercio con ella estaba severamente controlado. Constituy\u00f3 una medida suicida, porque de all\u00ed en adelante, las colonias americanas comenzaron su declive, con gran detrimento de Espa\u00f1a misma. Sin embargo, no se debe pasar por alto que dicha disposici\u00f3n, en gran medida, hab\u00eda sido impuesta por los ataques incesantes de otras naciones a sus colonias y su comercio con ellas, tanto en tiempos de paz como de guerra. La instrucci\u00f3n y la educaci\u00f3n estaban completamente en manos de la Iglesia Cat\u00f3lica. Los institutos seculares de ense\u00f1anza surgieron m\u00e1s tarde, aunque los jesuitas hab\u00edan ya tomado la iniciativa en ese aspecto. Considerando los medios disponibles, se hicieron grandes esfuerzos para el estudio de la geograf\u00eda del nuevo continente, su historia natural y otras ramas de la ciencia. En el siglo XVIII, se llevaron a cabo exploraciones cient\u00edficas a gran escala. Antes de esa fecha, la mayor parte de las investigaciones se deb\u00edan a esfuerzos personales, realizados sobre todo por eclesi\u00e1sticos. Empero, en el siglo XVIII, Felipe II envi\u00f3 a M\u00e9xico a su propio m\u00e9dico Hern\u00e1ndez para que estudiara especialmente las plantas medicinales y alimenticias de ese pa\u00eds. Se importaron plantas nutritivas desde Europa y Asia, as\u00ed como animales dom\u00e9sticos. Se debe a los espa\u00f1oles la plantaci\u00f3n y el cultivo de \u00e1rboles frutales y de sombra en Am\u00e9rica del Sur. Pero todos estos adelantos no satisficieron las leg\u00edtimas aspiraciones de los americanos espa\u00f1oles, ya que se realizaban para el provecho de los espa\u00f1oles nativos. A esto hay que a\u00f1adir la oscilaci\u00f3n y el pesado sistema de impuestos que pesaba casi exclusivamente sobre los criollos, los fuertes derechos de aduana, severamente impuestos, y la conducta arbitraria de los funcionarios altos y bajos. No nos sorprende que las colonias aprovecharan la oportunidad que les ofrec\u00eda el debilitamiento de Espa\u00f1a durante el per\u00edodo napole\u00f3nico para asegurar su independencia. La explotaci\u00f3n de las abundantes minas de metales preciosos empez\u00f3 a agotarse. Al mismo tiempo, en los grandes centros mineros, los criollos se hicieron tan ricos que el lujo y la corrupci\u00f3n r\u00e1pidamente se apoderaron de ellos. La parte m\u00e1s importante de la riqueza era enviada a Europa en detrimento de Hispanoam\u00e9rica. Por lo general, se exagera la afirmaci\u00f3n de que los trabajos forzados en las minas redujeron el n\u00famero de indios. Son innegables los abusos individuales y locales, pero el sistema establecido luego de las tristes experiencias de los primeros colonizadores, demostr\u00f3 ser prudente y saludable cuando se realizaba bien. En general, la pol\u00edtica ind\u00edgena del gobierno espa\u00f1ol se basaba en la idea de que los indios, con el tiempo, cubrir\u00edan las necesidades de trabajo en las colonias; se trataba, pues, de una pol\u00edtica de preservaci\u00f3n sol\u00edcita y de una educaci\u00f3n lenta y paciente llevada a cabo por la Iglesia Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p>Portugal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Espa\u00f1a estaba asegurando su dominio en el Nuevo Mundo, Portugal  r\u00e1pidamente avanzaba en su ruta de exploraci\u00f3n. El resultado fue la rivalidad entre ambas naciones, y disputas respecto de los derechos y l\u00edmites de los descubrimientos. Ambas coronas, la portuguesa y la espa\u00f1ola, apelaron al papa, quien acept\u00f3 la tarea de \u00e1rbitro. Su veredicto estableci\u00f3 una l\u00ednea de demarcaci\u00f3n, otorgando el derecho de descubrimiento, de un lado a Espa\u00f1a, del otro, a Portugal. A partir de 1493, las bulas papales emitidas, de acuerdo con el tiempo, en forma de concesiones de derechos divinos, son, en realidad, arbitrajes. El Papa Alejandro VI, no hab\u00eda buscado, sino solamente aceptado el pedido de las dos partes para que actuara como \u00e1rbitro; sus decisiones fueron varias veces modificadas antes de que ambos demandantes se mostraran satisfechos. Los m\u00e9todos de colonizaci\u00f3n seguidos por los portugueses eran, en principio, parecidos a los espa\u00f1oles, con la diferencia de que los portugueses se inclinaban m\u00e1s hacia el utilitarismo y los fines comerciales. El territorio descubierto y ocupado, el Brasil, ten\u00eda dificultades de acceso, porque estaba, en su mayor parte, cubierto por vastas selvas y surcado por corrientes gigantescas, no siempre favorables a la penetraci\u00f3n del interior. Por esa causa, los portugueses alcanzaron el interior mucho m\u00e1s lentamente que los espa\u00f1oles, y limitaron sus asentamientos mayormente a la costa. La poblaci\u00f3n ind\u00edgena, poco diseminada y con un nivel de cultura muy inferior al de los nativos sedentarios, en parte, de Hispanoam\u00e9rica, era de poca ayuda para la exploraci\u00f3n del terreno extens\u00edsimo y casi impenetrable. A comienzos del siglo XVII, el Brasil pas\u00f3 al poder de los espa\u00f1oles, pero poco despu\u00e9s cay\u00f3 en manos de los holandeses. El dominio de \u00e9stos dej\u00f3 poca huella en el pa\u00eds, ya que acab\u00f3 treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los siglos XVII y XVIII, los portugueses fueron los vecinos m\u00e1s peligrosos de las misiones jesu\u00edticas, en la cuenca amaz\u00f3nica y en el Paraguay. Su pol\u00edtica de esclavizar a los indios caus\u00f3 la ruina de m\u00e1s de una misi\u00f3n. S\u00f3lo con un gran esfuerzo el peque\u00f1o estado jesu\u00edtico del Paraguay, tan beneficioso para los abor\u00edgenes, pudo subsistir. La separaci\u00f3n de Brasil de Portugal se debi\u00f3 m\u00e1s a disturbios pol\u00edticos en este \u00faltimo pa\u00eds que a otras causas. Se cre\u00f3 un imperio con un v\u00e1stago de la casa de Portugal a la cabeza. Brasil debe mayormente a su \u00faltimo emperador, Pedro II, su desarrollo interior y la emancipaci\u00f3n de los esclavos. La Rep\u00fablica Federal creada entonces ha tenido que lidiar con muchas dificultades.\n<\/p>\n<p>Francia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los franceses ocuparon tres regiones del Nuevo Mundo: (1) Canad\u00e1 Oriental, (2) Luisiana y el Valle del Mississippi, algunas de las antillas Menores y la Guayana en el este de Suram\u00e9rica. Las Antillas (Hait\u00ed, Martinica, Guadalupe, etc.), se convirtieron en francesas durante la incesante guerra corsaria llevada a cabo contra Espa\u00f1a en el siglo XVI. La posesi\u00f3n francesa de la Guayana fue el resultado de guerras y tratados europeos. Ninguna de las dos \u00faltimas colonias francesas ha tenido ninguna influencia en la civilizaci\u00f3n americana. La ocupaci\u00f3n francesa de Hait\u00ed ha tenido consecuencias m\u00e1s serias. El levantamiento de los negros en esa isla tuvo cono consecuencia el establecimiento de una rep\u00fablica de negros, fen\u00f3meno aislado en los anales de la historia americana. La ocupaci\u00f3n francesa de Canad\u00e1 dur\u00f3 dos siglos, la del Valle del Mississippi algo m\u00e1s de uno, y fue de suma importancia para la exploraci\u00f3n del continente norteamericano. Le debemos a los franceses el primer conocimiento de esas regiones. La colonizaci\u00f3n francesa fue diferente de la espa\u00f1ola, puesto que se intent\u00f3 en una escala mucho menor con menor dependencia del gobierno central. Como las colonizaciones espa\u00f1ola y portuguesa, fue esencialmente cat\u00f3lica. Fracasaron todos los intentos de fundar asentamientos franceses hugonotes en Brasil, Florida y Georgia en el siglo XVI. En Brasil a causa de la mala administraci\u00f3n; en los otros pa\u00edses, a causa de la conquista espa\u00f1ola. La colonizaci\u00f3n francesa empez\u00f3 en las orillas, cerca de la desembocadura del r\u00edo San Lorenzo. Los primeros colonizadores eran marinos aventureros quienes luego solicitaron de la corona que les diera autoridad y ayuda y asistencia militar. Fue la iniciativa personal la que estableci\u00f3 la fundaci\u00f3n. Aunque parezca extra\u00f1o, Catalina de Medicis dio m\u00e1s apoyo a las empresas cat\u00f3licas que a las protestantes; las  razones pol\u00edticas, especialmente el deseo de suplantar a Espa\u00f1a en las posesiones americanas, le dictaron esta pol\u00edtica an\u00f3mala. Los asentamientos franceses siguieron siendo comparativamente pocos, abarcaron las costas del r\u00edo san Lorenzo, y ocuparon algunos puntos de la cuenca del lago y algunos puestos aislados entre los ind\u00edgenas y el litoral. La necesidad de protecci\u00f3n militar y la inmigraci\u00f3n limitada llevaron a una organizaci\u00f3n gubernamental de la colonia gobernada por la corona, pero que fue apoyada con indiferencia. Los franceses ten\u00edan poca confianza en el futuro de un dominio que s\u00f3lo promet\u00eda pieles de animales y maderas, no mostraba indicios de metales preciosos y cuyo clima era tan hostil como los habitantes ind\u00edgenas. Es probable que debido a la antipat\u00eda contra la empresa canadiense que imperaba en la corte, Canad\u00e1 hubiera sido abandonado, si no fuera que dos importantes razones prevalecieron; una, la secreta esperanza de controlar la influencia creciente de Inglaterra en el nuevo continente y la posibilidad eventual de anexionar las colonias inglesas de Norteam\u00e9rica; la otra, la labor misionera de los jesuitas. Ambas iban juntas, porque mientras los jesuitas eran fieles a su misi\u00f3n religiosa, eran tambi\u00e9n franceses patri\u00f3ticos. Pronto descubrieron que la clave para la situaci\u00f3n pol\u00edtica y militar estaba en las manos de los indios iroqueses tambi\u00e9n llamados Seis Naciones y que el poder europeo que favorec\u00eda su amistad permanente asegurar\u00eda eventualmente el equilibrio del poder. Para inducir a los iroqueses a que se convirtieran al cristianismo y fueran por ello aliados de Francia, los jesuitas no ahorraron sacrificios, ni esfuerzos, ni siquiera el martirio. Si los gobernantes franceses hubieran sido tan sagaces como los espa\u00f1oles en su apreciaci\u00f3n de las misiones jesu\u00edticas, y los hubieran apoyado de manera adecuada, el resultado podr\u00eda haber sido favorable. Pero, mientras ambos pa\u00edses eran igualmente autocr\u00e1ticos, y mientras el gobierno franc\u00e9s carec\u00eda de sistema y de vigilancia en Canad\u00e1, los espa\u00f1oles administraban cuidadosa y met\u00f3dicamente sus posesiones americanas. Los pocos gobernadores, como Frontenac, capaces de controlar la situaci\u00f3n, estaban tan mal sostenidos por la madre patria, que la ineficacia, muy a menudo, alternaba con la buena administraci\u00f3n. Hasta la asistencia militar se daba de mala gana en los per\u00edodos m\u00e1s cruciales. Sin embargo, es cierto que  la decadencia moral y material de Francia, y sus guerras agotadoras pueden ser la causa de este abandono. La consecuencia fue el establecimiento, en las posesiones francesas, de una poblaci\u00f3n escasa, diseminada por un territorio tan vasto que la comunicaci\u00f3n estaba frecuentemente interrumpida. Esa poblaci\u00f3n, con la excepci\u00f3n de de los habitantes de los centros oficiales de Qu\u00e9bec y Montreal, donde las condiciones sociales estaban parcialmente modeladas siguiendo el ejemplo de la madre patria, era grosera e ineducada a causa de su aislamiento, aunque individualmente resistente y en\u00e9rgica y su dispersi\u00f3n por un territorio tan vasto evitaba el esfuerzo mancomunado. Los misioneros estaban tan colmados, atendiendo a las misiones ind\u00edgenas que no pod\u00edan atender adecuadamente a las necesidades de los colonizadores, quienes, por otra parte, a causa de la naturaleza de sus ocupaciones, estaban a menudo obligados a llevar una vida casi migratoria. Gracias a los esfuerzos de un comerciante y un jesuita, la conexi\u00f3n entre los lagos y el Mississippi  pudo establecerse a finales del siglo XVII. Despu\u00e9s del establecimiento de los asentamientos franceses de Luisiana e Illinois, las colonias inglesas estuvieron rodeadas por un semic\u00edrculo de posesiones francesas. Lo que La Salle efectu\u00f3 en la desembocadura del Mississippi y parte de Texas, lo hizo Champlain en la desembocadura del San Lorenzo. La empresa individual empez\u00f3 a hacer significativos acercamientos a las avanzadas espa\u00f1olas en el norte de M\u00e9xico. La conducta de Francia en sus dominios norteamericanos hacia las otras naciones europeas estuvo, ciertamente, guiada, por las condiciones pol\u00edticas europeas. Los canadienses m\u00e1s de una vez anticiparon el estallido de una guerra internacional. Hasta cierto punto, los franceses imitaron la pol\u00edtica ind\u00edgena de Espa\u00f1a utilizando los recursos aportados por las tribus indias amigas, pero \u00e9stas siempre fueron veleidosas e inestables. En el norte, en las orillas de la zona \u00e1rtica, el principal elemento de estabilidad, la agricultura, jug\u00f3 un papel secundario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la ocupaci\u00f3n de los colonizadores franceses deber\u00eda haber sido un elemento de fortaleza para los franceses de Canad\u00e1, result\u00f3 para ellos, al final, una desventaja. Los recursos incomparablemente m\u00e1s abundantes de las latitudes sure\u00f1as en un clima h\u00famedo formaban un contraste tal con el dominio fr\u00edo y n\u00f3rdico que la tendencia a abandonar \u00e9sta se volvi\u00f3 mayor. Cuando Voltaire se pronunci\u00f3 a favor de la colonia de Luisiana, se manifest\u00f3 en Franica una tendencia marcada a abandonar Canad\u00e1. El poder concentrado de las colonias inglesas, asistidas por la supremac\u00eda naval de Inglaterra, hizo que el abandono voluntario fuera innecesario.\n<\/p>\n<p>Inglaterra<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9todos de la colonizaci\u00f3n inglesa son tan conocidos y su literatura tan extensa, que los asuntos pueden tratarse con comparativa brevedad. Mientras en los estados de Atl\u00e1ntico sur se hac\u00edan los descubrimientos y se instalaban los asentamientos con el consentimiento de la corona, bajo su patronazgo, y en la mayor\u00eda de los casos, a cargo de miembros de la nobleza, las secciones del norte, especialmente en Nueva Inglaterra, corr\u00edan a cargo de la iniciativa personal. No hab\u00eda ning\u00fan deseo de independencia, aunque la autonom\u00eda pol\u00edtica, y sobre todo, la religiosa, constitu\u00edan los ideales de los colonizadores puritanos. Esa autonom\u00eda religiosa hab\u00eda sido considerada, en t\u00e9rminos generales, como sin\u00f3nimo de libertad religiosa. Pero pasaron muchos a\u00f1os y se hicieron muchos ensayos antes de que aquellos se establecieran en Nueva Inglaterra. El sistema colonial ingl\u00e9s depend\u00eda mucho m\u00e1s de la empresa privada que el espa\u00f1ol; hab\u00eda menos consideraci\u00f3n por la autoridad a menos que \u00e9sta estuviera representada por la ley. La colonizaci\u00f3n inglesa era m\u00e1s af\u00edn con la portuguesa en sus tendencias comerciales, y superior a la francesa en la facultad de combinarse y organizarse con un prop\u00f3sito dado. La independencia de car\u00e1cter era, en general, una herencia de su origen del norte, el respeto de la ley es una tradici\u00f3n espec\u00edficamente inglesa. No hay duda de que la influencia de Nueva Inglaterra ha contribuido grandemente al notable crecimiento de Estados Unidos. La ascensi\u00f3n y expansi\u00f3n sin igual de Estados Unidos se debe principalmente a la iniciativa privada en un comienzo, que luego se someti\u00f3 voluntariamente a los requerimientos de la organizaci\u00f3n y a una pol\u00edtica religiosa tolerante (m\u00e1s adelante) que abri\u00f3 el pa\u00eds a todos los elementos extranjeros que pudieran ser beneficiosos. Estos rasgos, sin embargo, no se deb\u00edan tanto al car\u00e1cter ingl\u00e9s como al norteamericano que se desarroll\u00f3 despu\u00e9s de que las colonias norteamericanas alcanzaran su independencia, y que los tipos del norte y del sur iniciaran un contacto mayor. Exist\u00eda un notable contraste entre la posici\u00f3n asumida por la Iglesia Cat\u00f3lica hacia los indios y la actitud del protestantismo. La introducci\u00f3n de la prensa en M\u00e9xico (alrededor de 1536) se efectu\u00f3 especialmente para promover la educaci\u00f3n de los ind\u00edgenas. El clero, sobre todo las \u00f3rdenes regulares (franciscanos, dominicos y otras, y m\u00e1s tarde, a una escala mayor los jesuitas) se convirtieron no s\u00f3lo en maestros sino en protectores de los nativos. El objetivo de la Iglesia, de cuerdo con la corona, era proteger a los indios y defenderlos de los abusos inevitables de los funcionarios de baja categor\u00eda y de los colonos. Por eso en Hispanoam\u00e9rica, los indios ha perdurado m\u00e1s que en todas las dem\u00e1s regiones y ha pasado a ser un elemento bastante \u00fatil. Los intentos de crear comunidades ind\u00edgenas bajo el control exclusivo de los eclesi\u00e1stico demostr\u00f3 tener mucho \u00e9xito hasta la expulsi\u00f3n de los jesuitas, momento en que todos los resultados ben\u00e9ficos se perdieron irremisiblemente. Los esfuerzos de los protestantes fueron mayormente individuales y recibieron poca o ninguna ayuda del estado. Desde el punto de vista ingl\u00e9s, el indio era y es considerado como un estorbo para la civilizaci\u00f3n; eliminarlo de manera tajante, mediante la fuerza o cualquier otro medio, ha dictado una pol\u00edtica completamente contraria a los principios de paciencia y tolerancia de los que hacen gala a grandes voces. Aunque debemos reconocer que el indio mismo est\u00e1 tambi\u00e9n en falta. Su extremado conservadurismo al rehusar adoptar un modo de vida de acuerdo con los dictados del progreso, exaspera y provoca las medidas agresivas por parte de los blancos. El motivo de este deseo de conservar sus costumbres descansa principalmente en las ideas religiosas de los ind\u00edgenas, conocidas imperfectamente hasta  el momento actual.\n<\/p>\n<p>Los Negros<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho mejor que los abor\u00edgenes americanos, el negro se ha asimilado a las condiciones de vida postcolombinas. Aunque su vida fue deplorable durante siglos, y aunque condenamos severamente cualquier clase de esclavitud, no se puede negar que a trav\u00e9s de ella fue introducido en la vida civilizada y adopt\u00f3 las ideas a las que los indios permanecieron ajenos. Ya hemos hablado de la rep\u00fablica negra de Hait\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>LA ERA DE LA INDEPENDENCIA AMERICANA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La emancipaci\u00f3n de las colonias americanas del control europeo cambi\u00f3 la configuraci\u00f3n pol\u00edtica del continente, tanto del norte como del sur. De las posesiones brit\u00e1nicas de Norteam\u00e9rica tal como exist\u00edan hasta 1776, s\u00f3lo Canad\u00e1 sigue perteneciendo a la Corona Brit\u00e1nica. Las otras colonias se convirtieron en Estados Unidos de Am\u00e9rica. Hispanoam\u00e9rica rompi\u00f3 su dependencia de la madre patria y se dividi\u00f3 para formar la Rep\u00fablica de M\u00e9xico; Guatemala, Honduras, San Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Le\u00f3n y Panam\u00e1 son las rep\u00fablicas centroamericanas; las rep\u00fablicas antillanas de Hait\u00ed, Santo Domingo y Cuba, y en Suram\u00e9rica se encuentran las rep\u00fablicas de Venezuela. Colombia, Brasil, Ecuador, Per\u00fa, Bolivia, Paraguay, Argentina y Chile. Jamaica sigue siendo posesi\u00f3n brit\u00e1nica; Puerto Rico, posesi\u00f3n de Estados Unidos. Las Antillas menores aun pertenecen a las potencias que las pose\u00edan antes de 1776, a saber: Inglaterra, Francia, Holanda, Dinamarca y Suecia. En el continente, Honduras Brit\u00e1nica y la Guayana Brit\u00e1nica; Holanda, la Guayana Holandesa o Surinam; y Francia, la Guayana Francesa o Cayena. Se supone que unos cambios de esta envergadura hayan tenido una influencia considerable en la situaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica que est\u00e1 tan \u00edntimamente relacionada con la historia de la civilizaci\u00f3n del Nuevo Mundo. No obstante, la independencia de las colonias europeas no afect\u00f3 mayormente la posici\u00f3n de la Iglesia en Am\u00e9rica. En Estado Unidos, la Iglesia ha florecido bajo la forma republicana de gobierno. En Hispano\u00e1merica, las  nuevas condiciones afectaron a la Iglesia m\u00e1s fuertemente, no siempre en su beneficio. La falta de estabilidad en la pol\u00edtica de los estados suramericanos ha influenciado a menudo el comportamiento de los gobiernos hacia la Iglesia, que algunas veces, han desencadenado persecuciones, como fue el caso en M\u00e9xico. Los intentos de hacer intervenir a los ind\u00edgenas en el gobierno, algo para lo que no estaban preparados, ha tenido como resultado, en algunas partes, no s\u00f3lo el alejamiento de su protectora y maestra, sino que tambi\u00e9n ha fomentado el deseo de volver a las condiciones de vida primitivas e incivilizadas. Afortunadamente, el desarrollo de muchos de estos pa\u00edses ha contrarrestado esas tendencias, y actualmente, hasta un punto muy considerable, ha conseguido controlarlos. La ruptura con Espa\u00f1a puso al clero hispanoamericano en relaci\u00f3n directa con la Santa Sede, lo que result\u00f3 ser muy ventajoso para la religi\u00f3n. Las \u00f3rdenes regulares, especialmente los jesuitas, han sufrido persecuci\u00f3n en algunos pa\u00edses suramericanos. En M\u00e9xico han sido suprimidos oficialmente, pero esas medidas extremas duran el tiempo que sus autores permanecen el poder.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No tenemos datos suficientes para calcular la poblaci\u00f3n cat\u00f3lica en Am\u00e9rica. Incluso en Estados Unidos, el n\u00famero dado generalmente de \u201calrededor de 14.000.000\u201d es una conjetura m\u00e1s o menos exacta. Los pueblos hispanoamericanos pueden clasificarse, por lo menos oficialmente, como cat\u00f3licos. Lo mismo puede decirse de los indios, aunque el n\u00famero de abor\u00edgenes est\u00e1 comprobado muy imperfectamente. Sin embargo, no nos equivocaremos si decimos que la mitad de la poblaci\u00f3n de Am\u00e9rica es cat\u00f3lica, por lo menos de nombre. Nada m\u00e1s que Estados Unidos solamente tiene catorce arzobispados, ochenta y nueve obispados, y dos vicariatos apost\u00f3licos. El resto de Am\u00e9rica se divide en ciento cincuenta y nueve di\u00f3cesis, cincuenta y cuatro de las cuales son sede de metropolitanos. Hoy en d\u00eda (1907), hay dos cardenales americanos: John Gibbons, Arzobispo de Baltimore (creado en 1886) y Joaquim Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, Arzobispo de R\u00edo de Janeiro en Brasil (creado en 1905). ( Para  saber m\u00e1s sobre los logros de los misioneros cat\u00f3licos famosos y de los exploradores del Nuevo Mundo, ver art\u00edculos bajo sus nombres respectivos. El pretendido descubrimiento precolombino tambi\u00e9n ha sido tratado en forma separada.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo s\u00f3lo cabe se\u00f1alar los estudios generales sobre etnograf\u00eda y ling\u00fc\u00edstica. La literatura de estos temas expresada en monograf\u00edas encuentra su lugar en los art\u00edculos sobre tribus y lenguajes ind\u00edgenas y en los art\u00edculos bibliogr\u00e1ficos. La gran colecci\u00f3n de monograf\u00edas especiales iniciada por el afamado Mayor Powell, bajo los t\u00edtulos de Informes de la Oficina de Etnograf\u00eda de Washington comprende unos veinticinco vol\u00famenes; su contenido no est\u00e1 restringido a los temas norteamericanos. Se deber\u00eda consultar cuidadosamente esta colecci\u00f3n. El dominico fray Gregorio Garc\u00eda ha publicado  en forma de investigaci\u00f3n sobre el origen de los indios ,un compendio general de etnograf\u00eda americana, con referencia a la ling\u00fc\u00edstica, m\u00e1s completo que el de ninguno de sus predecesores. La primera edici\u00f3n del \u201cOrigen de los Indios\u201d apareci\u00f3 en Madrid en 1607, una segunda edici\u00f3n muy ampliada vio la luz en una publicaci\u00f3n hecha por Barcia en 1729. En el siglo XVI, un cierto n\u00famero de trabajos sobre cosmograf\u00eda contienen noticias de las costumbres de los abor\u00edgenes americanos, pero la informaci\u00f3n es pobre y, en su mayor parte, obtenida de segunda mano, excepto lo que se refiere a Hispanoam\u00e9rica. La compilaci\u00f3n de L\u00f3pez de Velasco, escrita de 1571 a 1574, \u201cGeograf\u00eda y Descripci\u00f3n Universal de las Indias\u201d (Madrid, 1816) se hizo sin emplear un juicio cr\u00edtico y resulta superficial. En el siglo XVII, la gran obra de Cobo, \u201cHistoria del Nuevo Mundo\u201d (de 1653, pero s\u00f3lo editada a finales del siglo pasado) es altamente importante para la etnolog\u00eda suramericana; el libro de Horn \u201cDe Originibus Americanis\u201d es sobre todo, una obra de controversia. El libro excepcional del Rabino Manas\u00e9s ben Israel \u201cDe los Abor\u00edgenes del Nuevo Continente\u201d, se dedica a establecer la descendencia de los indios de los hebreos, y la \u201cHistoria de los Indios americanos\u201d de James Adair (Londres, 1775) va m\u00e1s all\u00e1 que su predecesor jud\u00edo, lo mismo que hace Boudinot en su \u201cInvestigaci\u00f3n del Lenguaje de los Indios americanos\u201d (Trenton, 1816). Dichos libros est\u00e1n dedicados al comentario de una teor\u00eda favorita y abarcan un campo mayor de datos dispersos: no se limitan a tribus y regiones espec\u00edficas. La investigaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la etnograf\u00eda americana y la ling\u00fc\u00edstica empez\u00f3 en el siglo pasado (Par\u00eds, 1724). Pronto se vio que un verdadero adelanto s\u00f3lo pod\u00eda lograrse mediante la investigaci\u00f3n especial y la divisi\u00f3n de todo el campo por estudiar. De modo que se separ\u00f3 la ling\u00fc\u00edstica de la etnograf\u00eda ya a finales del siglo XVIII. Entre 1773 y 1783, Court de Greblin public\u00f3 \u201cEssai sur le Rapports des Mots\u201d en nueve vol\u00famenes. Por la misma \u00e9poca, Abbat Hervas escribi\u00f3 \u00ab&#160;Idea del Universo&#160;\u00bb (21 vol\u00famenes, 1778-1781); el vig\u00e9simo segundo volumen de esta obra (Foligno, 1792) proporcionaba un cat\u00e1logo de los lenguajes conocidos en la \u00e9poca, disecci\u00f3n filol\u00f3gica, vocabulario pol\u00edglota, aritm\u00e9tica (numerales), etc. El \u201cMitr\u00eddates\u201d de Vater (1809-1817) continu\u00f3 el trabajo comenzado por Adelung en 1806 bajo el mismo t\u00edtulo. En 1815 public\u00f3 tambi\u00e9n \u201cLinguarium Totius Orbis Index Alphabeticum qu\u00f3rum Grammaticam Lexica\u201d, etc (Berl\u00edn, 1815), una edici\u00f3n alemana que apareci\u00f3 en 1847, \u201cLiteratur der Grammatiken Lexica und Wortersammlungen aller Sprachen der Erde\u201d (segunda edici\u00f3n. Berl\u00edn, 1847). En 1826, Adrian Balbi public\u00f3 en Par\u00eds \u201cAtlas Ethnographique du Globe\u201d en donde se clasificaban y contabilizaban las lenguas entonces conocidas. Aunque no tan completa como las obras mencionadas, aunque de car\u00e1cter general es \u201cA View of the American Indians\u201d de Worsley ( Londres, 1828); \u201cResearches \u201c de McCullah, Jr., (1829); y \u201cRemarks on the Indian Languages of North America! de Pickering (Filadelfia, 1836). Con el r\u00e1pido incremento de material en tiempos modernos, las obras generales sobre los lenguajes americanos se volvieron cada vez m\u00e1s arduas y el tratamiento monogr\u00e1fico de temas y grupos especiales los est\u00e1 reemplazando. Esto tambi\u00e9n ocurre con la etnograf\u00eda americana. El estudio sistem\u00e1tico de esta rama, incluyendo, por supuesto, la ling\u00fc\u00edstica, empez\u00f3 en Estados Unidos limit\u00e1ndolo a las tribus o grupos. Poco a poco se ha combinado con la observaci\u00f3n pr\u00e1ctica. Albert Galatin en \u201cSinopsis of the Indian Tribes in the United States East of the Rocky Mountains and in the British and Russian Possessions of North America\u201d  Cambridge, 1836) fue el \u00faltimo en iniciar un estudio sistem\u00e1tico; \u201cArchaeologia\u201d (Worcester, 1820 y Cambridge, 1836) y \u201cTransactions of the American Ethnological Society\u201d (Nueva York, 1845 y 1848) contienen los primeros resultados del m\u00e9todo de estudio mejorado. Las obras de Schoolcraft, especialmente \u201cThe Historical and Statistical Information respecting the History, Condition and Prospects of the Indian Tribes of the United States\u201d (Filadelfia, 1851-1855) se extendieron en el tema. En M\u00e9xico,, la obra de Orozco y Berra \u201cGeograf\u00eda de la Lengua y Carta Etnogr\u00e1fica de M\u00e9xico\u201d (M\u00e9xico, 1864) es la obra existente m\u00e1s comprensiva y general. Alcide d\u2019Orbigny en \u201cL\u2019Homme Am\u00e9ricain\u201d (Par\u00eds, 1839), ha estudiado a los indios de las vastas regiones suramericanas y sus lenguajes, tanto como fuera posible en su tiempo. La antropolog\u00eda americana ha sido tratada en pocas obras. La \u201cAnthropologie der Naturvolker\u201d de Waite; la \u201cVolkerkunde de Pascal (Leipzig, 1877, 4\u00aa edici\u00f3n; traducci\u00f3n al ingl\u00e9s Londres, 1876 ); y \u201cHistory of Mankind\u201d (traducci\u00f3n inglesa, Londres, 1896 y 1898); y \u201cAnthropogeographie\u201d de Ratzel (Stuttgart, 1889 y 1891) demuestran la falta de conocimiento pr\u00e1ctico de los pa\u00edses y de la gente que describen. El trabajo general reciente m\u00e1s importante sobre los abor\u00edgenes americanos son: Morga: \u201cSystems of Consanguinity and Affinity in the Human Family\u201d (Washington, 1871); \u201cAncient Society\u201d (Nueva Yorrk, 1878); y especialmente Brinton, \u201cThe american Race\u201d (Nueva York, 1891). Tanto los estudiantes como el lector en general har\u00e1n bien, sin embargo, en confrontar estos trabajos compresibles mediante una lectura cuidadosa de la literatura monogr\u00e1fica constantemente en crecimiento de los distintos grupos y tribus de indios americanos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escrito por Ad. F. Bandelier.<br \/>\nTranscripto por Michael Donahue.<br \/>\nTraducci\u00f3n de Estela S\u00e1nchez Viamonte\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00e9rica, llamada tambi\u00e9n Continente Occidental o Nuevo Mundo, est\u00e1 dividida principalmente en tres: Am\u00e9rica del Norte, del Centro y del Sur. La primera abarca desde los 70\u00ba a los 15\u00ba de latitud norte. 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